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CAISY LTDA.

2 abr

Nuez de MacadamiaHuevosArrozSemillas

La Cooperativa Agropecuaria Integral San Juan de Yapacaní

logoCAISY LTDA. - fue fundada el año 1957 por 48 inmigrantes japoneses, con la finalidad de  organizarlos para desarrollar labores productivas que coadyuven al crecimiento de la región. Llegaron a Santa Cruz a través de convenios bilaterales entre los países de Japón y Bolivia. caisy 

Hoy, CAISY lleva 50 años de tesonera labor y constante aporte al desarrollo tecnológico de la industria agrícola de la región, destacándose como un modelo del cooperativismo además de ser reconocido por la producción huevos y arroz a nivel nacional. Actualmente cuenta con 103 socios activos que realizan las diversas actividades productivas y administrativas.

Cooperativa Agropecuaria Integral SanJuan de Yapacaní Ltda. Bolivia (Central) Colonia Japonesa San Juan Km 12 (Suc. Santa Cruz) Av. Monseñor Rivero #354 (Suc. La Paz) C. Isaac Tamayo #791 Página Web:

www.caisybolivia.com (español)

www.caisybolivia.com/jp (japones) diseñado por Akishi

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Roscas de Maiz

1 abr

INGREDIENTES

  • 4 libras de quesillo fresco
  • 2 libras de harina de maíz
  • ½ libra de yuca cocida y molida
  • sal al gusto
  • leche necesaria para formar la masa suave

PREPARACIÓN

  1. Primero se hace cocer las dos libras de maíz blanco, una vez cocido se deja secar y se muele.
  2. Cernir la harina de maíz.
  3. En forma separada amase el quesillo junto a la yuca molida.
  4. Luego mezcle la harina, sal, añadiendo la leche necesaria para formar la masa.
  5. Amase bien todo junto: la masa debe quedar blanda.
  6. Corte trocitos de masa y deles forma de argollas.
  7. Coloque estas argollas sobre hojas de plátano dándole a cada una un golpecito para que se aplasten.
  8. Lleve al horno moderado.

Samaipata, Vendimia Cruceña

17 mar

Samaipata, vendimia cruceña

La variedad Cabernet saugvignon está en su punto de maduración. Es la última cosecha de uvas de este año. Los valles cruceños fueron tierras vinícolas que proveían a los centro religiosos y a las ciudades mineras.

La Razón / Gemma Candela

00:04 / 17 de marzo de 2013

Huelen? Es la uva madura, el elixir de los dioses”, dice Francisco Roig mientras pasea por un camino de tierra rojiza junto a su amigo y socio Peregrín Ortiz. Allí crecen 16 mil plantas de vid. Caminan por su viñedo de seis hectáreas en Samaipata, al que bautizaron Uvairenda. El olor dulzón que impregna el aire viene de la variedad Cabernet saugvignon, que está en su punto de maduración.

Entre las hileras de una de las parcelas del campo, la número cinco, asoma de vez en cuando alguna que otra cabeza cubierta con gorra o sombrero, que luego desaparece, camuflándose entre las telas blancas que cubren las parras. Ahí, medio agachados, están los trabajadores realizando la vendimia samaipateña. Tijera en mano, van racimo por racimo, cortando y colocando los pequeños frutos morados en cajas de plástico blanco. Acaba de comenzar marzo y es el momento de la vendimia de esa variedad de uva, la última del año.

Los dueños del viñedo caminan en dirección a la bodega, un edificio de dos plantas levantado con ladrillo, piedra laja, cristal y tejas. Ahí se “fabrica” y se deja fermentar el vino. “La mayoría de las bodegas son galpones industriales climatizados, pero si ustedes miran el paisaje, con tantas casas coloniales, sería un crimen poner un galpón en un lugar tan idílico como Samaipata. Lo que decidimos hacer fue rendir homenaje a la arquitectura tradicional”.

En la puerta trasera se acumulan las cajas que traen los jornaleros, cargadas al hombro, por los empinados senderos entre las hileras de uvas. El ingeniero enólogo Rodrigo Aguilar y la ingeniera química María Eldi, ataviados con sus batas blancas, se encargan de pesarlas para, luego, transformar su contenido en vino.

Primero, vuelcan las uvas en la máquina despalilladora: ésta separa por un lado el escobajo (que luego se usa para hacer abono) y la pulpa y la semilla caen a través de un tubo, convertidas en una especie de crema acuosa de color morado, a un tanque que puede ser de acero inoxidable o de PVC no degradable. Y ahí se queda, realizando la fermentación alcohólica (que dura entre cinco y diez días). Éste es el llamado vino de gota, de mayor cuerpo.

El fondo sólido que queda en el tanque se pasa luego a la prensa tradicional de roble: de ahí, sale el vino de prensa. Cada uno sigue un proceso diferente hasta llegar a la copa del consumidor.

Luego viene otra fermentación, la maloláctica, en la que el ácido málico (que está en la pulpa de la fruta) se convierte en ácido láctico. Esto, explica Ortiz, le aporta un gusto similar al de la mantequilla que queda en el paladar. “Le da cierta redondez para que la acidez no se sienta tan agresiva en la boca”.

Tras varias semanas de fermentación, el vino se limpia de partículas sólidas con gelatina o clara de huevo. Por último, el líquido pasa por una filtradora, se embotella y, con la encorchadora manual, se le coloca el tapón, la cápsula de PVC que la recubre y se etiqueta.

Este trabajo es, casi siempre, realizado por mujeres de la zona, que suelen ser empleadas a media jornada durante el curso escolar, para que puedan tener una actividad económica y, al mismo tiempo, estar con sus hijos.

Uvairenda es el nombre de la bodega, una mezcla de castellano y guaraní que significa “el lugar de la uva”. Los vinos han sido bautizados con la cifra 1750, que no hace referencia al año de fundación del viñedo, pues estos dos socios no vienen de familias con tradición vinícola: es la altura media a la que se encuentran sus campos de vid. Y ellos, dicen, no son bodegueros con tradición, sino unos “locos” del vino.

Los valles cruceños fueron, junto con los campos de Tarija, tierras vinícolas que  proveían a los centros religiosos de la colonia y, también, a la clase pudiente de las ciudades mineras. En general, no podía faltar el líquido alcohólico en el virreinato del Perú. Durante la segunda mitad del siglo XVI, el virrey Francisco de Toledo promulgó la siguiente ordenanza: “Que en cada tambo haya un español ó cacique ó otro indio que tenga posibilidad, y que éstos se encarguen de los dichos tambos, y de tener en ellos mantenimientos y provisiones necesarias para los caminantes, y sus cabalgaduras y de pan, vino, maíz, carne y leña, yerba y agua” (sic).

Samaipata se encuentra en la zona de producción de uva de Sudamérica, por debajo del Codo de los Andes (donde la cordillera occidental cambia de rumbo), que separa los bosques amazónicos de las planicies subtropicales chaqueñas y que se encuentra a la altura del municipio de Buena Vista (que es parte de la gran área cafetera del continente). Hoy, todavía se ven, al lado de la carretera hacia Samaipata, viñedos antiguos de cepas retorcidas, algunas originarias de Alejandría. Y, los porches de las casas están hechos de parrales. “Es el estilo tradicional, a lo español”, coinciden Roig y Ruiz.

Una vez instaurada la República, en el siglo XIX, ya no quedó quién velara por los cultivos de vid, explica Roig. Algunas familias mantuvieron pequeños viñedos para consumo propio, hasta la segunda mitad del siglo XX, cuando inmigrantes (croatas, libaneses…) comenzaron a rescatar esta actividad en los valles cruceños.

Ruiz y Roig también retomaron el cultivo de la uva en Samaipata hace una década. “No somos los primeros en plantar uva, somos ‘renacentistas’”, dicen. Amigos desde los cinco años y amantes del vino, se les ocurrió tener su propio viñedo para producir zumo de uva fermentado, de calidad y a pequeña escala. Aunque, para hacer honor a la verdad, también tuvo que ver en esta historia la esposa de Roig. Él emigró a Estados Unidos a los 17 años para aprender inglés. “Hice mi vida allí y me enamoré de una francesa. Y, por una mujer, se hace todo, hasta vino”, comenta. En el país norteamericano estudió primero Economía y, después, Enología en la Universidad de California en Davis. Y retornó a su tierra, Santa Cruz, con su pareja y con la idea de plantar sus cepas. Pero ninguno tenía tradición familiar vinícola (ni siquiera Roig, hijo de tarijeño y nieto de catalán, ambas tierras productoras de vino), por lo que no habían heredado ningún terreno con vid.

Los dos amigos comenzaron a investigar cuáles eran las zonas aptas (tanto por el tipo de tierra como por tradición) para plantar uva en Bolivia.

Tras descartar varios lugares, quedaron tres localizaciones en su lista: el Valle de la Concepción, en Tarija, y Vallegrande y Samaipata, en Santa Cruz. Finalmente, se decantaron por la última porque, dicen, está en la región con mayor potencial vinícola del país y con condiciones climatológicas perfectas: tiene temporalidad estacional y, además, el lugar se encuentra a una relativa altura. Así, la uva, crece menos que al nivel del mar pero concentra el sabor en pequeños granos, así como los taninos y otras sustancias químicas antioxidantes.

Los dos socios adquirieron un terreno de una hectárea y plantaron en él un centenar de plantas de diferentes variedades de uva tarijeña. Ése fue su viñedo experimental: con él supieron qué especies serían las apropiadas para cultivar en la zona. Era el año 2004. Tres años más tarde, Roig y Ortiz ya tenían cinco hectáreas ubicadas en la ladera de una loma en dirección al oeste, de tierra pedregosa y rica en minerales, y en estado de erosión. Ahí establecieron sus viñedos, en terrazas, con riego por goteo que utiliza agua de lluvia acumulada.

Hoy, siguen teniendo viñedos experimentales. De lo que sale de esos terrenos, sólo lo prueban los dueños, los trabajadores y los allegados. Lo mismo sucedió con las primeras cosechas: tuvieron dos de prueba y se lanzaron al mercado. La primera, la de 2010, dio 1.200 botellas. El año pasado, ya fueron 6.000. Este año se espera llegar a las 10 mil.

Uvairenda produce vino boutique: viene de un viñedo pequeño y se realiza de forma tradicional. Hay 1750 tinto (de las variedades Cabernet saugvignon, Syrah y Tanat) blanco (de la cepa española Torrontés y de las francesas Chardonnay y Saugvignon blanc) y rosado (que se obtiene de la syrah). El 50% de las cepas de Uvairenda son de la Cabernet sauvignon. Al ser tinto, el proceso de elaboración dura entre seis y ocho meses; los blancos necesitan de tres a cuatro.

También hay cultivados alrededor de 250 olivos que por ahora apenas producen aceituna (son muy jóvenes) y 300 árboles frutales para que se alimenten las aves del entorno. “Así le aportamos algo a la naturaleza”, explica Roig.

Para los amantes del mundo del vino, y para todos aquellos que quieran conocer más de esta industria creciente, Uvairenda ofrece tours por el viñedo o, lo que es lo mismo, han sumado a Samaipata la oferta del enoturismo o turismo enológico.

Esta experiencia es como tomar vino: el visitante puede ver (los viñedos y la producción), oler (la uva y el zumo que sale de ella) y, por supuesto, probar.

Ésa es al última parte de la visita: en la terraza, con las vistas del verde valle y los tejados del pueblo de fondo, el guía (que puede ser la persona contratada para ello, los mismos dueños o los ingenieros; se puede concertar una visita cualquier día del año) lleva a los visitantes ante una mesa con aceitunas, queso y embutidos samaipateños, y, por supuesto, 1750 de diferentes tipos.

Roig sirve los caldos en copas con adornos hechos mediante la técnica del arenado manual. “Tenemos 150 diseños diferentes, que los hace un artesano del pueblo, un español afincado aquí”, explica Ortiz. “Primero, hay que tomar el vino y mirarlo, ver la lágrima que deja en la copa.

Cuanta más lágrima, más alcohol tiene”, guía Roig. Después, hay que introducir sin miedo la nariz, todo lo que se pueda, en la copa. Ahí ya se pueden sentir los aromas de ciertas especias, etc… que sólo un experto o un nacido con un olfato muy desarrollado pueden percibir. Y, luego, llega el momento más esperado: la cata.

Para cambiar de vino, hay que echar agua en la copa, limpiarla, y servirse el siguiente. Al terminar, el visitante se lleva la copa de recuerdo.Al llegar al pueblo, de casas bajas y puertas de cuatro hojas, uno puede comprar botellas de 1750 en la tienda de la esquina o pedirlo en varios de sus restaurantes. También puede buscarlo en algunos grandes supermercados de Santa Cruz. Pero hay que tener en cuenta la diferencia de precios, que llegan a oscilar entre los 86 y los 250 bolivianos.

Uno de los primeros lugares que incluyó el 1750 en su carta fue el restaurante Jardín de Asia del Hotel Los Tajibos. En ese hotel se alojaba una eminencia de la vitivinicultura, el chileno Philippo Pszczólkowski. Y los dos amigos, sin vacilar, le llamaron para que probara sus vinos. El experto no les puso ninguna objeción, salvo que los recibiría en el restaurante del hotel.  Pero… no se puede entrar con alcohol. Así que Ortiz y Roig tuvieron que convencer a los trabajadores del local, que no veían con buenos ojos que entraran con seis botellas de vino, de que no iban a atentar contra los vinos del lugar. Y, cuando escucharon cómo el experto alababa el 1750, los encargados se apresuraron en pedir a los dueños de Uvairenda que les abastecieran con sus botellas.

“Queremos ser la joya de la vitivinicultura nacional”, aspiran los socios. Están centrados en la calidad más que en la cantidad, pero ya han establecido alianzas con vecinos de la zona para darles asesoramiento gratuito durante tres años y, así, aumentar hasta 16 las hectáreas de vid.

De momento, no es fácil conseguir este vino fuera de Santa Cruz, pero ya tienen potenciales clientes en el extranjero. “Para nosotros, primero es la gente del pueblo. Luego, la de Santa Cruz, el resto del país y, finalmente, el extranjero”, explica Roig. “Queremos representar a Bolivia, que se conozca lo bueno que tenemos aquí”.

Cómo llegar

Transporte: Buses, desde la terminal de Santa Cruz, de la Av. Omar Chávez esq. Soliz de Olguín y de la Av. Grigotá esq. Arumá.

Hospedaje: Existe una amplia oferta de tipos de alojamiento (cabaña, hotel, etc.) cuyos precios oscilan entre los Bs 20 y más de Bs 400.

Hay dos tours: básico (visita al viñedo e historia, Bs 50) y completo (con degustación, Bs 100). Inf:75026648.

Pacumuto de Res

14 mar

Existen más de 10 tipos del tradicional pacumuto camba,  como ser de carne de res, cerdo, pollo, ubre, tripa, jiba, etc.

El mas conocido es  de carne de res.

Pacumuto son trozos de carne de res que se ensartan en brochetas con otros ingredientes, como pimientos rojo y verdes, cebolla,  generalmente se sirve con arroz cocido con queso, yuca , llajua.

Ingredientes para Pacumuto de res:

  • lomito 1/2 kilo
  • un pimentón rojo
  • 1 pimentón verde
  • cebolla
  • aceite para freir un chorrito por pacumuto.
  • Palitos para ensartar

Pacumuto de res paso a paso:

    1. Cortar los pedazos de carne en trozos cuadrados dependiendo del pacumuto, marinar los pedazos de carne con ajo o cualquier condimento de su gusto.
    2. Corta tus pimentones en cuadraditos como para ensartarlos en cada palito al igual que la cebolla.
  1. Espolvorear con sal y pimienta para sazonarlas y rociar con aceite de oliva para cocinarlas a la plancha o a la parrilla.  Sírvala a temperatura ambiente en un recipiente para acompañar a las brochet
  2. Al momento de cocinarlos poner un chorrito de aceite en cada pacumutu

Churrasqueria Tierra de Fuego

2 mar

Tierra de Fuego
Cena Parrillera
Los esperamos sábados para la cena y el domingo al medio día!
Caliente hasta el último bocado!!!
Planchas especiales que mantienen la carne en la temperatura perfecta para disfrutarla.
Foto: Dirección: Calle Lemoine #210 - Entre Colón y Velasco<br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br />
Teléfono: 337-8900<br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br />
Horario: Martes a Jueves a partir de Hrs. 17:00 hasta media noche.<br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br />
             Domingo de Hrs. 12:00 a 15:00″ src=”<a href=https://fbcdn-sphotos-g-a.akamaihd.net/hphotos-ak-ash3/578451_581416985248966_104701691_n.jpg&#8221; width=”843″ height=”403″ />
Los esperamos sábados para la cena y el domingo al medio día!
Caliente hasta el último bocado!!!
Planchas especiales que mantienen la carne en la temperatura perfecta para disfrutarla.

Carne de Res

  • Churrasco de Lomito
  • Pacumuto de Lomito
  • Pacumuto de Lomito (2 personas)
  • Churrasco de Cuadril
  • Bife de La Abuela
  • (plato servido: Arroz, bife, huevo y platano frito, de martes a Sábado)
  • Bife de chorizo
  • Punta de S
  • Punta de S (2 personas)
  • Picaña al fuego en su salsa
  • Milanesa de Peceto de 300 Grs.
  • Tira de Res Primer Corte

Carne de Cerdo

  • Lomo de Cerdo a la parrilla
  • Costilla de Cerdo a la parrilla
  • Costilla de Cerdo con salsa barbacoa (picante y semipicante)

Carne de Pollo

  • Pollo a la parrrilla (1/2 pollo)
  • Suprema de pollo a la primavera

Carne de Pescado

  • Surubí a la parrilla
  • Salmon a la plancha
Mapa

Anticuchos de Corazon de Pollo

26 feb

Es muy usual servirlo en los churrascos crucenos

Ingredientes para 

  • 1/2 taza de vino tinto o cerveza
  • 2 dientes de ajo picado.
  • 2 cdas de ají panca molido.
  • 2 cdas de salsa soya.
  • 1 cda de azúcar
  • 1 cda de orégano seco
  • 1 cda de mantequilla.
  • 36 corazones de pollo.
  • 2 tazas de yuca amarilla, cocida y doradas en cubos.
  • Sal y pimienta.

Preparacion:

  1. Ponga el vino o cerveza y el ajo en una sarten a fuego medio.
  2. Cuando el vino se haya reducido a la mitad, eche ají, la soya, el azúcar, orégano, la sal y pimienta.
  3. Cocine durante 4 minutos a fuego medio.
  4. Añada la mantequilla remueva y vierta la preparación en un bol.
  5. Una vez fría, eche los corazones de pollo y déjelos marinar durante 10 minutos.
  6. Luego, ensartelos en palitos mas delgados que los usados para anticuchos de res, y lleve a la parrilla, a fuego alto, unos 5 minutos.
  7. Inserte cubos de yuca en cada anticucho.

 

Uvairenda apuesta a producir 5.000 botellas de vino para el 2012

26 feb

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El Mundo, Domingo, Febrero 03, 2013.

Economía

Ronald Pérez

La empresa de vinos Uvairenda se planteó el objetivo de crecer y para ello apuesta a incrementar su producción de vinos a 5.000 botellas, pese a que este año las plantas produjeron solamente el 10% de su potencial total.
Uvairenda es la primer bodega boutique en el oriente boliviano y cuenta con los cuatro puntos esenciales para la elaboración de vinos de alta calidad: la genética de la vid, la tierra, el clima y el recurso humano. Se encuentra ubicada en la localidad de Samaipata, a 120 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz.
Según el gerente general de Uvairenda, Peregrín Ortiz, la capacidad de producción de vino de esta bodega crece anualmente y de manera satisfactoria. Aunque las plantas aún son jóvenes y sólo produjeron este 2011 el 10% de su total potencial, se estima que para el 2012 este rendimiento se duplique hasta obtener un total de 5.000 botellas.
Las plantaciones de esta bodega se encuentran a 1. 750 metros sobre el nivel del mar, característica que le da el nombre de la marca de su mejor vino, de nombre 1750.
Esta viña, cuyo nombre es el neologismo entre uva, una palabra de la lengua española, y renda, que en guaraní significa lugar de, ha demostrado que existen 33.000 hectáreas aptas para la producción de vino de alta calidad en los Valles Cruceños, lo que puede quintuplicar la oferta de esta bebida en el país.
Habilitan ruta turÍstica
Uvairenda, la primera bodega boutique de la zona, es el nuevo destino turístico para quienes deseen pasar una jornada de aprendizajes y sabores relacionados a la viticultura.
A sólo 120 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra y bajo la guía del equipo enológico, el recorrido consiste en mostrar la viña, sus plantaciones, la bodega y todo lo relacionado al proceso de elaboración de los vinos de altura. Luego, un sommelier dirige una cata y maridaje del mejor vino, de nombre 1750, además de fiambre y queso del lugar.

Productos “El Cocinero”

15 feb

Les comparto esta dirección donde podrán encontrar muchos de los ingredientes necesarios para preparar la comida boliviana. Son productos seleccionados de la mejor calidad. Se encuentra en Santa Cruz de la Sierra y con solo una llamada lo visitara un vendedor, o los encontrara en todos los supermercados de la ciudad.

http://www.productoscocinero.com/catalog/

Ofrece:

  • Condimentos
  • Variedad de Frutas Secas
  • Granos
  • Ingredientes para reposteria
Oficia Central: Av San Aurelio C/Raquel sosa 61. Telf. (591-3) 352-2883
Correo info@productoscocinero.com . Todos los derechos reservados, Santa Cruz, Bolivia

 

Carnaval en Santa Cruz

13 feb

Crece la región y también cambia la fiesta grande de los cruceños

La transformación. La fiesta grande adquiere nuevos rasgos que tienen que ver con la migración y con los tiempos modernos que vive Santa Cruz de la Sierra

Los bailes de máscaras se desarrollaban durante 11 noches. Reinaba la picardía y la sensualidad

Mónica Salvatierra

msalvatierra@eldeber.com.bo

El último censo confirmó que Santa Cruz es el departamento más poblado y también el que más gente recibe del interior y exterior del país. Esta explosión influye en la fiesta grande de los cruceños que, año tras año, adquiere nuevas características y deja otras que son propias de ciudades más pequeñas.
El Carnaval cruceño nació sin rasgos folclóricos, pero en los últimos años ha incorporado a los ballets juveniles en las precarnavaleras, en el corso y ahora en una entrada que será exclusiva para estos grupos que interpretan bailes del oriente.
El Carnaval de calle, descrito por Alcides Parejas como el paso de las comparsas por el centro de la ciudad al ritmo de la banda y visitando las casas de espera, tiende a desaparecer y pasa a ser remplazado por los garajes, donde los carnavaleros se encierran y bailan, pero reducen la interacción social con otros carnavaleros o con gente que no es parte de ese grupo. La transformación se produjo después de un enfrentamiento entre comparsas que acabó con la vida de una enfermera.
En el corso, el paso de las comparsas vestidas con simples casacas, pasa a ser remplazado por grupos carnavaleros que visten elegantes  alegorías y ensayan coreografías. En este desfile también se lucen fastuosos carros alegóricos y no han faltado los grupos que pasaron con amplificaciones y bailarinas exóticas. Además, hace ya algunos años se ha descentralizado y también se celebra el corso en las ciudadelas.
Asimismo, cambia para los llamados miracorso, que son los que no tienen comparsa y se divierten yendo a ver la entrada carnavalera. Hasta hace unos cinco años, podían observar desde graderías y sillas ubicadas a lo largo del recorrido, pero esos espacios fueron copados por los camarotes, que son de las comparsas o de empresas que venden espacios a precios más caros. Sin embargo, según la última ordenanza del carnaval, este año se reducirá el espacio para los camarotes y volverán las sillas y graderías más económicas.
Este año tendrá un cambio aún mayor, pues la ordenanza del Carnaval autoriza que, además del corso principal y el infantil, haya el corso cultural espectáculo del oriente boliviano, la entrada folclórica de los residentes del interior.
En su ensayo, Alcides Parejas hace un recuento de las ordenanzas que intentaron suprimir el Carnaval y de cómo fracasaron. Desde que comenzó en el siglo XIX, solo dejó de haber fiesta grande durante la guerra del Chaco: 1933, 1934 y 1935. Un año después volvió con renovada fuerza y entusiasmo de los cruceños.Lo que se escribió sobre el carnaval cruceño


El viajero Fawcet en 1913
Nos aventuramos a andar por las calles, corriendo el riesgo de ser apedreados con huevos de tinta o recibir baldadas de agua sucia. Fue una total diversión para los que se entregaron al libertinaje de esos días.

Leonor Ribera Arteaga en 1937
Si el pueblo dedica tres o cuatro días a su celebración, no es por holgazanería, sino por reacción contra el ritmo monótono en que se desenvuelve nuestra vida de ciudad, con diversiones escasas.

Diario el comercio en 1975
El corso, pese al desorden, fue del agrado del pueblo. Hubo carros alegóricos que arrancaron aplausos, comparsas juveniles muy alegres y también los jovachones. Por primera vez se realizaba de noche.
El Deber – 03 de Febrero de 2013

Chalet La Suisse

12 feb

 
 
 
La Suisse y el toque andino en su carta
Nuevos platos. Los chefs Carballido y Rüeg concibieron dos creativas propuestas con carne de llama
 

Ya no es un secreto para nadie. La carne de llama ha ganado protagonismo en el mundo gourmet en los últimos años. Las cocina de prestigiosos restaurantes y hoteles de cinco estrellas apuestan ahora a tenerla en sus cartas. ¿Por qué? Por esa combinación de sabor, con un toque exótico y porque además de baja en colesterol es alta en proteínas.

Conscientes de todo eso, en 1998, cuando Chalet La Suisse abrió sus puertas en Santa Cruz de la Sierra, sus propietarios lo hicieron sumando a su oferta dos platillos de esta cotizada carne. A tal nivel ha llegado la preferencia que hace dos semanas, con el deseo de innovar constantemente, los chef Roberto Carballido y Markus Rüeg presentaron dos nuevas versiones: llama cazador y llama salvia-ajillo, que se unen a las preparaciones con pimienta verde y con tomillo, dando a la cocina internacional que caracteriza al lugar ese toque andino.

Entre los más de 90 platos que forman la oferta culinaria del local, además de sus clásicos fondues, paellas, ensaladas y carnes rojas, ahora se puede encontrar estas lonjas de solomillo de llama con salsa de vino tinto, tocino, cebollas marinadas, champiñones frescos y espárragos, acompañado con knöpfli (pasta casera suiza). ¡Una auténtica delicia! que reconfirma la vigencia de la llama

Chalet La Suisse. Barrio Sirari, calle Los Gomeros # 98. Atención de lunes a viernes, de 12:00 a 14:30 y de 19:00 a 24:00. Sábado solo por la noche

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