Archive | Santa Cruz RSS feed for this section

Refresco de Copuazú

1 oct

El Copuazú es una fruta tropical con muchas vitaminas de la cual se puede utilizar su pulpa para refrescos y diferentes dulces, a su vez la semilla del mismo fruto produce cacao de calidad para la producción de chocolate blanco.

Ingredientes

  1.  Pulpa de copuazú al gusto
  2. Crema de leche al gusto
  3. Leche condensada al gusto
  4. Azúcar al gusto

Preparación

  1.  Se extrae la pulpa del copuazú, se le sacan las semillas.
  2. La pulpa se mezcla con la crema de leche, leche condensada y azúcar al gusto.
  3. Se bate o se licúa y se sirve con hielo picado.
  4. Para preparar el refresco se mezcla la pulpa con agua y azúcar al gusto y se bate o licúa con hielo.

Refresco de Piton

26 sep

Consumo. Este fruto se puede usar en la gastronomía, salud y también en la ornamentación en el hogar.
El-exotico-dulce-del-piton-
Ref. Foto: Vea como dan los frutos cuando están maduros y listos para degustar.

Conocido en nuestro medio como pitón, las frutas de la “Bouea Macrophylla” son de forma ovoide, obtusas a redondeadas en ambos extremos, lisas, de color amarillo o anaranjado al estar maduras, de 3 a 6 cm de largo (Semejantes a mangos pequeños), explicó el ingeniero agrónomo de Fundacruz, Luis Urzagaste Menacho. “La parte pulposa es comestible; puede ser dulce o ácida, según la variedad. La semilla mide de 1,5 a 3 cm de largo, posee una cáscara delgada de color café claro”,acotó.

Origen y nombres. El pitón, es originario de Malasia y pertenece a la familia de las Anacardiáceas. Se puede propagar por semillas o acodos aéreos. En otros países la Bouea macrophylla es comúnmente conocido en Inglés como la ciruela Marian, Gandarias, mango y ciruela. También es conocida como ma-praang y ma-yong (Tailandia), ramania y Gandarias (Indonesia), mayun-ti (Birmania), y kundang, rembunia, y Setar (Malasia). En Santa Cruz se cree que llegó por el lado de Brasil.

En paurito. Un lugar antiguo y de mucha tradición es la localidad de Paurito, ubicado a 30 Km de Santa Cruz, donde se puede encontrar muchas plantas de está exótica fruta, indicó Urzagaste. En nuestra ciudad son muy pocas las plantas que se pueden ver en algunas casas.

Usos. Los frutos de las variedades dulces se pueden comer directamente al natural. “Se abre la cascarita y se chupa hasta que se acabe su pulpa, para dejar la semilla”. Pero las variedades ácidas se deben hervir y agregarles azúcar. Con los frutos aún verdes se prepara una bebida o jarabe muy agradable. Por otra parte, las hojas se pueden comer crudas, cuando todavía son jóvenes, y se puede utilizar en ensaladas.

Ornamental. Por su parte, la paisajista y decoradora, Ana Yamile Rojas, de Vergel Paisajismo, indica que los racimos del fruto maduro, se los puede utilizar para adornar el pesebre del Niño Jesús en las épocas navideñas, dando un toque natural a los tradicionales arbolitos de Navidad. Por otra parte, acotó que las especies que pasan los 10 metros de altura, son árboles frondosos que dan una excelente sombra. Por otra parte, “también hay especies que son un arbolito delgadito, con tallos de 10 cm, y llegan hasta  unos 4 mts. de altura, los cuales se los puede colocar dentro de un patio pequeño”, acotó.

Información
Nutricional

Por cada 100 gramos de fruta

•Carbohidratos 11,3 grs.
• Grasas 0,02 – 0,04 grs.
• Proteínas 0,04 – 0,1 grs.
•Calcio 6 – 9 mg.
•Fósforo 4  – 11 mg.
•Hierro 0,3 mg.
• Vitamina “A”  72 IU
• Vitamina  “B1″ 0,03 – 0,1 mg.
• Vitamina “B2″ 0,03 -0,05 mg.
•  Vitamina “B3″ 0,3 – 0,5 mg.
• Vitamina “C” 75 mg.

Fuente: fruitipedia.com

Receta Refesco de Piton

1   Remojar. Para hacer un refresco exótico a base de esta fruta, ponga a remojar las semillas sin cáscara, de manera que la pulpa dulce se ablande. Deje remojar por lo menos una hora, un racimo grande para preparar 1 litro de refrescos

2   Preparación. Apriete las semillas con la mano, con se hace con el tamarindo, para sacarle el sabor de la pulpa, luego agregue agua y endulce al gusto. Es un sabor exótico diferente.

Acerca del autor:
Gary J. Mendoza Caballero

Frutas: sabores cruceños en el olvido

24 sep

 

EPÍGRAFE

“Turere, guapomó, pachío, motojobobo y pitaja ya son algunos frutos nativos que las nuevas generaciones de cruceños no pueden paladear por que están desapareciendo de los mercados de la capital oriental. LA EXPANSIÓN DE LOS MONOCULTIVOS Y

EL CRECIMIENTO DE LA CIUDAD AFECTAN A LA PROVISIÓN URBANA DE ESTOS PRODUCTOS. Los expertos recomiendan revalorizar las frutas cruceñas  encontrando nuevas formas de presentación de las mismas, para rescatar su consumo tradicional”

La palabra les resulta completamente desconocida. ¿Turere? ¿Qué es eso?, pregunta el grupo de púberes. Marcos, Alfredo y Javier son  estudiantes de Secundaria y ninguno supera los 14 años. Para ellos, Guabirá sólo es el nombre de un equipo de fútbol, el guapomó “es un pájaro que sale de noche” y la pitajaya “una víbora venenosa”. Lejos están de imaginar que estos nombres designan frutas nativas que, con seguridad, hicieron las delicias de sus progenitores, pero que en los últimos tiempos están desapareciendo de los mercados, la mesa y hasta la memoria de los cruceños.

Doña Juana Tejerina nació en Villa Montes pero vive en Santa Cruz de la Sierra desde hace más de 30 años. Atiende su puesto de venta de tentadoras jaleas y masas típicas en una esquina en las calles Campero y Suárez Arana, en el extremo sureste del mercado Los Pozos -en la zona conocida como del Cupesí- y hasta hace cinco años atrás siempre tenía a mano tablilla o dulce de motojobobo (Lycianthes asarifolia), un fruto pequeño y anaranjado, antaño muy requerido para elaborar este tipo de productos.

“No hay forma de hacer dulce de motojobobo, si no hay motojobobo. Antes traían el fruto en carretilladas desde los potreros de la periferia, pero hace ya cinco años que nadie aparece ni para ofrecer un balde”, dice la vendedora, que es testigo de la desaparición paulatina de los frutos cruceños en el mencionado centro de abastecimiento.

Rodeada por estantes cubiertos con manzana y durazno argentinos y uva chilena, además de naranjas y sandías cambas, pero de lejano origen asiático y africano respectivamente, doña Juana recuerda cuando hace 15 años, en el mismo sitio, los compradores encontraban sin problemas los manojos de pitón (Talisia esculenta), bolsadas de motoyoé (Melicoccus lepidopetalus) y guapurú (Myrciaria cauliflora) o los gajos de turere (Rhamnidium elaeocarpum) cargadingos de frutos.

Al otro extremo de Los Pozos, cerca a la intersección de las calles Quijarro y Vaca Díez, tiene su puesto de frutas la señora Bella Sumoya. Ella nació en la ciudad de Jesús y Montes Claros de los Caballeros -es vallegrandina- pero vive en la capital oriental hace más de 20 años.

En este tiempo, la frutera ha visto cómo las frutas nativas empezaron a escasear en los sitios de venta. “Hace años, cuando llegaba su época, en casi todos los puestos se podía comprar ambaiba (Cecropia polystachya), guapurú, pitón, ocoró (Rheedia acuminata), motoyoé y guabirá (Campomanesia aromatica). Ahora muy poca gente trae estas frutas para comercializar en la ciudad y cuando traen, las venden muy caras”, dice.

En el puesto de doña Bella, un poco opacadas por frutas convencionales como manzanas y peras, asoman tímidos los péndulos de la ambaiba, unos pachíos amarillos (Passiflora nigradenia) de cáscara abrillantada y los cayús colorados (Anacardium occidentale) con su drupa en forma de riñón.

– Todavía llega ambaiba del norte, mientras que el pitón lo traen de El Torno. Antes varias personas nos entregaban motoyoé, pero ahora muy poco llega-, dice la vendedora, agregando que este último fruto, de Bs 18 por arroba pasó a costar Bs 60.

“Con el pachío pasa lo mismo. Como ya casi no se encuentra, cuando algunas personas traen lo venden a 90 bolivianos el 100. O sea que si queremos ganar algo, tenemos que vender cada fruto a dos pesos o a tres por cinco… y a ese precio casi nadie compra”, dice.

El guapurú -que ya está en su tiempo- también subió bastante de precio debido a su escasez. A la fecha una lata mantequera -una arroba- cuesta entre Bs 80 y 100, así que venderlo en bolsitas a Bs 5 ó 10 no resulta tan rentable para los fruteros ni atractivo para los consumidores.

Otros frutos como el guabirá,  guapomó, lúcuma y paquió no son considerados como un negocio con alta posibilidad de ganancia por los fruteros, porque no muchas personas los conocen y aprecian. Ante la posibilidad de que se echen a perder en los puestos antes de encontrar comprador, los comercializadores de frutas dejaron de adquirirlos a los campesinos que los ofrecían en la ciudad y de esta forma la oferta desapareció por completo.

CIUDAD DE FRUTAS

El departamento de Santa Cruz, el más diverso ecológicamente en Bolivia, podría ser considerado un verdadero paraíso de frutas exóticas por los extranjeros. En su libro Frutas silvestres comestibles de Santa Cruz, los investigadores Roberto Vásquez y Germán Coimbra Sanz (+) identifican nada menos que 142 especies vegetales que producen frutos aptos para el consumo humano.

La misma capital abunda en árboles frutales -unos nativos y otros introducidos- que resultan desconocidos para la gran mayoría de sus habitantes. Pocos saben que en plena Cañoto hay varios ejemplares de tamarindo; que en la Alameda Junín hay pomarrosas al alcance de la mano; que en el canal Isuto, entre el segundo y el tercer anillo hay una larga hilera de ambaibos, mientras que entre el tercero y el cuarto se encuentran tureres que ofrecen gratis sus frutos; que fuera del ingreso al Zoológico Municipal se puede recolectar guapomó y guapurú, y que en las aceras de la calle Padre Pérez (cerca a la Radio Santa Cruz) hay varios árboles de mora que son aprovechados -cuando maduran los frutos- por los chiquillos del barrio y los estudiantes que pasan por el lugar.

Las nuevas generaciones de cruceños no conocen sus frutos nativos. Ahora se conocen y comen manzanas, uvas y otras frutas importadas, pero ésas que sirvieron para formar la tradición cruceña están desapareciendo, señala Roberto Vásquez, quien ha saboreado cada una de las 142 frutas descritas en su libro.

El investigador -al que pertenecen casi todas las fotografías al pie de página- recorrió buena parte del departamento y los alrededores de Santa Cruz de la Sierra. Reconoce que el crecimiento de la mancha urbana juega un papel trascendental en la desaparición de estos pequeños manjares. “Antes era mucho más fácil que los jóvenes tengan contacto directo con los frutos, porque estaban al alcance de cualquier persona. Ahora el que quiera recoger frutas nativas debe recorrer muchos kilómetros para encontrarlas”, expresa.

Por su parte, la ingeniera agrónoma y botánica Elena Vallejos -que trabaja en el Jardín Botánico Municipal- señala que, con el paso de los años, las frutas nativas se han alejado de la capital. “Antes teníamos quintas apenas saliendo del cuarto anillo y los frutos quedaban cerca. A la fecha, tenemos varias especies en el mismo casco viejo, pero ahora sólo se utilizan para el consumo familiar, son una especie de reliquias en la ciudad”.

Sobre el punto, el director de la carrera de Agronomía de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), Ramiro Sánchez Ribera, señala que la desaparición de los frutos nativos de los mercados capitalinos en Santa Cruz se debe a la ampliación de la frontera agrícola y a la aparición del monocultivo.

Según el agrónomo, la gente de campo de antes tenía en sus parcelas muchos árboles frutales nativos, así que recolectaba diferentes frutos durante todo el año y los excedentes no consumidos se comercializaban en la ciudad. Con el correr de los años la situación fue cambiando y los productores asignaron mayor importancia sólo a determinados cultivos porque eran los más rentables económicamente.

De esta forma, si alguien tenía en su quinta unos cuantos árboles de paquió, lúcuma o guabirá, los derribaba para cultivar caña.

“Lo bueno es que ahora hay una corriente mundial de revalorizar las cosas propias y en el caso de los frutos nativos, en algún momento se deberá retomar su uso y consumo, porque muchos de éstos aportan con antioxidantes, fitoquímicos, pigmentos vegetales o tienen alto valor nutritivo”, señala el agrónomo.

Con el convencimiento de que “no hay fruto o cultivo que esté por demás en ninguna parte del mundo”, Sánchez señala que el presente siglo “es el del bienestar”. “Ahora se buscan alimentos saludables; hay una cultura del acondicionamiento físico, de la alimentación natural. En la diversidad de la alimentación es donde encontramos las  mejores posibilidades para nuestra salud y ahí está la oportunidad para la revalorización de los frutos cruceños nativos”, manifiesta.

Pero… ¿cómo conservar el sabor de las frutas típicas mientras las nuevas generaciones las redescubren? ¿No se corre el riesgo de que estos vegetales desaparezcan por el desconocimiento de la gente respecto a sus usos y consumo?

Para sortear este obstáculo, la carrera de Agronomía de la UAGRM desarrolla desde hace tres años su Programa Parientes Silvestres, con la finalidad de conservar un banco de germoplasma (genes) de varias especies vegetales.

“Todas las plantas de los géneros comestibles tienen ‘parientes’ silvestres con cualidades nutritivas, sabor o forma ligeramente diferentes. En la UAGRM colectamos las semillas, realizamos su caracterización botánica y las depositamos en nuestro banco de germoplasma para conservarlas a través de los años. Es un tesoro genético que preserva a las especies. Mediante el proyecto hemos recolectado germoplasma de diferentes especies de yuca, ajíes, frejol… y también de frutos como el pachío en sus diversas variedades”, agrega Sánchez.

Elena Vallejos dice, por su parte, que en el Jardín Botánico también se conservan varias especies frutales para que puedan ser conocidas por las nuevas generaciones.

BUSCANDO EL USO CORRECTO

Frente a la realidad de que muchas frutas nativas son desconocidas para gran número de consumidores locales, los expertos en el tema sostienen que para fomentar su consumo deben buscarse novedosas formas de presentarlas.

Según el escritor e investigador Ismael Muñoz, el principal problema con las frutas nativas -en relación a las introducidas- es que casi todas carecen de jane (pulpa) abundante. “El motoyoé, el pitón, el turere o el ocoró, son frutas de chupar más que de morder. El caso contrario se presenta con frutas como la manzana o el durazno, que tienen bastante jane”, dice.

Ramiro Sánchez acota en el punto que, debido al efecto de la globalización, está sucediendo un fenómeno que afecta al consumo de las frutas nativas. “La sociedad adapta costumbres extranjeras, como la fiesta de Halloween en lugar de Todos Santos. Lo mismo pasa con las frutas: suena más exótico pedir un helado de pistacho o de kiwi que uno de motojobobo”, indica.

Para contrarrestar esta situación se debe encontrar la utilidad del fruto. Si no basta comerlo fresco para hacerlo atractivo a los consumidores, se puede encontra usos alternativos.

Por ejemplo, el olor característico de la lúcuma hace que algunas personas se resistan a ingerir el fruto al natural. Sin embargo, en helados, jugos y yogures es una fruta reconocida a nivel internacional y se la podría aprovechar muy bien en la industria de la repostería.

En el caso del pachío, el ocoró y el guapurú, sus pulpas se pueden industrializar en forma de jarabe para elaborar refrescos. La preparación de licores e incluso vinagre son otras alternativas para su consumo.

En opinión de Roberto Vásquez, además del achachairú, las frutas con mayor valor para su explotación comercial son la ambaiba -para preparar mermelada-, la conservilla (Alibertia melloana) y los diferentes pachíos. “Le aseguro que la mermelada de ambaiba mezclada con motojobobo es una ricura que se puede producir primero a nivel artesanal, para a la larga pensar en la exportación”, señala.

Con los frutos del guabirá, bi y motojobobo, se pueden elaborar dulces y compotas. En el caso de este último, al principio de la nota se hizo mención a la gran demanda que tenían las tablillas elaboradas con su pulpa.

Con el paquió y el cupesí -que en Santa Cruz se consumen al natural tradicionalmente- se podría elaborar harinas fortificadas para elaborar masas y refrescos. En varias comunidades cordilleranas y chiquitanas se aprecia bastante la chicha de cupesí, que se prepara secando y moliendo el fruto. Además, en países como Argentina, Brasil y Paraguay se lo utiliza para elaborar harina de alto valor proteínico, que se transforman en pasteles y otras golosinas.

Datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) dan cuenta que en 2007 el país vendió al exterior más de $us 80 millones en frutos exóticos -la mayor parte almendra, plátano, piña y achachairú- pero el potencial exportador es infinitamente superior.

A favor de las frutas nativas de Santa Cruz juegan varios factores, pero el principal es que los mercados de los países desarrollados están saturados por el sabor de frutas tradicionales como la manzana, uva, durazno o cítricos. Con una adecuada campaña promocional el sabor de estos regalos de la naturaleza perdurará por siempre.

 

Freddy Lacio   El Deber – Santa Cruz   October 2008

Recetas de Santa Cruz

20 sep

Comparto este regalo que nos hizo El Deber

Semilla con choquizuela, majaditos y sopa tapada, delicias de la cocina oriental
Pasado. La historiadora Paula Peña dice que la culinaria cruceña es el resultado de la fusión de dos sabores, el de las mujeres nativas y el de las europeas que llegaron dando origen a una comida propia

Oswaldo Ramos Astibena – oramos@eldeber.com.bo

La gastronomía cruceña utilizó los muchos productos nativos: maíz, joco, urucú, palillo, yuca, maní y un sinnúmero de frutas de todas las variedades y sabores, los combinó con ingredientes que vinieron desde fuera: arroz, plátano, leche, queso y, por supuesto, azúcar.

Esta comida se expandió a todo el oriente boliviano, recreándose, incluyendo otros ingredientes que la tierra producía. Y así surgió la comida camba, que se extiende por toda la zona oriental de nuestro país. Una comida que tenía el desafío de retar el paso del tiempo, las inclemencias del clima y acompañar a los viajeros en sus largas travesías a través de los montes y los ríos.

Con la vinculación de Santa Cruz al mundo y la llegada de la modernización, se introdujeron otros alimentos, otras técnicas, pero el sab

Majadito de semilla

Ingredientes para 4 raciones
1/2 kilo de maíz blanco. 1/2 kilo de charque. 1/2 kilo de charque de hueso de agujita. 2 cebollas grandes. 3 tomates grandes. 5 dientes de ajo. Cebolla en hoja c/n (cantidad necesaria). Comino y pimienta c/n. 2 cucharadas de aceite con urucú y cebollita verde

Preparación
Lavar varias veces el charque y los huesos para eliminar la sal.
Llevar a cocer hasta que estén blandos. Retirar y reservar el agua donde se hirvió. (Verificar que no esté muy salado). Moler el charque en caliente. Reservar.  Hervir el maíz hasta que esté blando y reservar en la olla. Hacer un sofrito con la cebolla, tomate, ajo y los condimentos en el aceite con urucú. Freír el charque y agregar a la olla donde está el maíz. Agregar el sofrito y los huesos de agujita. Añadir el caldo de cocción del charque que fue reservado. Continuar cociendo por unos minutos más. Rectificar el sabor y apagar cuando esté todo bien integrado. Servir y decorar con la cebollita verde  bien picadita

Majadito de charque batido
Ingredientes para 4 raciones
1 kilo de charque. 6 tazas de agua. 2 tazas de arroz popular. 1 cebolla. 1 tomate. Sal y comino al gusto
Aceite con urucú c.n.
Preparación
Lavar el charque hasta que pierda la sal. Poner una cacerola al fuego y hervir el charque hasta que esté blando. Reservar el caldo de cocción. Hacer un ahogado con la cebolla, el tomate y los condimentos. Moler el charque y colocar junto con el ahogado a freír un poco. Una media hora antes de servir, llevar al fuego el caldo que se reservó. Luego de hervir incorporar el ahogado y dejar unos segundos que nuevamente llegue a hervir. Añadir el arroz y el charque y dejar cocinar hasta que el arroz esté en su punto. Guarnición: huevos y plátanos fritos.

Semilla y frejol con choquizuela
Ingredientes para 6 raciones
1/2 kilo de maíz blanco. 1/2 kilo de frejol. 2 kilos de choquizuela. 1/2 kilo de hueso de pecho. 1 cebolla.
1 pimentón. 4 dientes de ajo. 2 tomates. Orégano, laurel, sal, aceite y pimienta a gusto.
Preparación
Elegir y lavar la semilla (maíz blanco pelado)  y ponerla en remojo durante una noche. Al día siguiente cocinar a fuego suave en agua y sal, junto con las choquizuelas y el frejol. Una vez cocido incorporar el ‘ahogado’, o sea una fritura preparada de la siguiente forma.
Colocar en una sartén el aceite. Calentar. Picar  la cebolla, el ajo, el pimentón, el tomate, el laurel y la pimienta. Freír. Incorporar a la olla. Agregar caldo si fuera necesario. Dejar hervir unos 10 minutos más. Servir.

SOBRE EL MAJADITO
Sabor oriental
Un clásico de la gastronomía nacional es el majadito, según comentarios de los chefs que nos asesoran en esta ocasión.
El majadito es un plato típico del oriente boliviano, delicioso, sencillo de elaborar, muy popular en la cocina tradicional del país. Se lo prepara tostado o batido, de charque, de pollo o de pato. Se lo acompaña con plátano y huevo frito, además de yuca.
En Montero Hoyos tiene fama la cocina de la señora Aida Rivero, que prepara majadito de pato todos los domingos. Para que salga lindo tiene que ser de pata, o sea de la hembra del pato, dice doña Aida.

Ingredientes para 6 raciones
½ kilo de charque de res. 6 plátanos maduros, 2 tazas de arroz. 6 huevos duros. 1 cebolla grande. 1 tomate. ½ cucharadita de pimienta negra molida. ½ cucharadita de comino molido. 1 cucharada de colorante rojo (urucú). Aceitunas y sal a gusto.

Preparación
Hervir el charque en agua hirviendo, retirar cuando esté blando, machacar hasta que quede hilos delgados de carne. Cortar los plátanos en cubos medianos. Picar 3 huevos duros y los otros tres restantes. Reservar para decorar.
En una sartén con aceite, sofreír la cebolla hasta que resulte transparente. Agregar pimienta, comino y sal. Incorporar el tomate picado y remover unos 5 minutos. Añadir el colorante, el charque, los huevos y los plátanos.
Poner a hervir el arroz en abundante agua (3 x 1) con un chorrito de aceite, sal y ½ cebolla. Retirar cuando esté cocido y enfriar rápidamente.
Poner en una fuente de horno la mitad de arroz. Cubrir con el ahogado de charque y tapar con el resto de arroz. Retirar del horno y decorar con las aceitunas, rodajas de tomate y de huevo y algunas hojitas de perejil.
Nota: Para que la sopa tapada quede más compacta, batir 4 huevos e incorporar, minutos antes de llevar al

horno.

http://www.eldeber.com.bo/paraellas/2013-05-08/notaparaellas.php?id=130507004216

 

La capirotada se puede servir como sopa o si desea como un plato de fondo.

19 sep

Forma parte del menú de antaño, pero su sabor indescriptible sigue siendo el mismo. La capirotada, es un plato que engloba las grandes cualidades del arte culinario de Santa Cruz y para que usted la disfrute como en aquella época, hoy le proponemos hacerla en casa.

Darle el toque original que se merece no es difícil, para ello la chef Carola Parejas, nieta de la señora Delfina de Parejas (autora del conocido libro culinario “Doña Piedades”), le da todas las pautas para que usted sorprenda a sus comensales. ¡Que lo disfrute!.

Doble presentación. Según indica la especialista este plato al igual que todo el arte culinario de la región se caracteriza por su fácil preparación, “La capirotada está elaborada con ingredientes al alcance de todos los estratos sociales”, dice.
“Algunos lo presentan como sopa, o en otros casos más espeso, como un plato de fondo”, agrega Parejas.

Ingredientes con sabor. La capirotada se destaca por sus ingredientes característicos ya que se hace en base a una sopa de hueso de agujita, costilla y charque. Se le agrega maíz blando, tostado y se la mezcla con queso.

Puntos claves. Ahora si usted necesita darle un toque extra a la preparación, Carola Parejas sugiere una vez cocido todo meterlo al horno unos minutos solo para gratinar el plato (dorar el queso por encima). El resultado por demás de exquisito. También es muy buena opción acompañar la capirotada con arroz y plátano frito.

Chef
Carola Parejas
Titulada en el Inacap de Santiago, Chile. Es nieta de la señora Delfina de Parejas (autora del conocido libro culinario “Doña Piedades”.

Receta

Ingredientes
Capirotada
(Para 8 personas)

• ½ kilo de charque de buena clase (mejor si es de pecho).
• ½ kilo de hueso (con preferencia agujitas).
• ½ kilo de harina de maíz blando.
• 1/4 kilo de queso rallado.
• 10 tazas de agua.
• Ahogado de aceite con cebolla.
• Sal a gusto.

Preparación
Ponga una cacerola con el agua al fuego y agregue la carne (bien lavada para quitarle la sal) y el hueso picado; añada el ahogado, que debe preparar por separado, y deje en el fuego hasta que la carne esté tierna.

Por separado ponga la harina en una sartén sobre el fuego y repásela un poco; acto seguido disuelva la harina con agua fría. Cuando la harina esté disuelta agréguele a la cacerola con el otro preparado.

Haga cocer bien cuidando de batir constantemente al fuego lento. Sirva con queso rallado.

 

viernes, 16 de noviembre de 2012 10:45 Publicado por MSCD , 

 

Sopa de Hojas de Trigo

29 jul

Ingredientes:½ kilo de hueso de res
6 tazas de agua
3 papas
1 cucharada de aceite
1 cebolla
1 pimentón
5 hojas de trigo (*)
Sal al gustoPreparación:Ponga el agua y el hueso en una cacerola; llévelo al fuego. Por separado, prepare un ahogado con la cebolla y el pimentón; añádalo a la cacerola. Pele las papas y córtelas en rajitas; agréguelas a la cacerola. Si desea, puede ponerle un poco de colorante. Deje cocinar hasta que esté a punto. Pocos minutos antes de servirla, ponga en la cacerola las hojas de trigo, partidas en trozos. (*) Las hojas de trigo ya vienen asadas y se compran en el mercado. 

http://www.soysantacruz.com.bo/Contenidos/1/CocinaTipica/Textos/B02-SopaDeHojasDeTrigo.asp

Pensamientos de vida

Reflexiones para mi familia, amigos cercanos y a las personas que por casualidad, el mundo de la internet los trajo hasta acá. ¡Bienvenidos!

"YOKA" NATURALEZA, COLOR Y SABOR

Fotografias. Color, Gente , Sabor y algo más

Mientras tanto, en Santa Cruz

Notas desde la Llanura

Support

WordPress.com Support

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 8.403 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: