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La guía Definitiva del Colesterol

8 Jun

 

Culpar al colesterol de las enfermedades cardiovasculares es como culpar a los bomberos por los incendios. El colesterol no sólo NO está dañando tu corazón, sino que es fundamental para mantener una salud adecuada. Este guía es la definitiva, por eso es larga, pero si tomas algún tipo de medicamento para reducir el colesterol, conoces a alguien que lo hace o simplemente tienes miedo de tomar más de dos huevos a la semana, por favor, léela hasta el final porque no te arrepentirás. Vas a aprender sobre:
– Qué es el colesterol y por qué es tan importante.
– Por qué el colesterol se ha relacionado tradicionalmente con las enfermedades cardiovasculares.
– Qué es el colesterol “malo” y el “bueno”.
– Cuál es el verdadero culpable de las enfermedades del corazón.
– Cómo leer tus análisis de colesterol y cuáles son los marcadores que MÁS importan.
– Por qué los medicamentos (estatinas) para reducir el colesterol son ineficaces y PELIGROSOS.
– Qué hacer para tener unas arterias limpias y un corazón a prueba de bombas.NOTA: si no te interesa la historia, la ciencia y el porqué de “la conspiración del colesterol”…pasa directamente al punto 7. (qué hacer para tener un corazón a prueba de bombas)
1. Qué es el colesterol y por qué es tan importante.
No sólo es bueno sino que “es un componente vital de las membranas celulares. Es decir, no hay célula en el planeta que pueda vivir sin colesterol.” Dr. Ron Rosedale
El colesterol es un lípido que se encuentra en los tejidos corporales y en el plasma sanguíneo de los vertebrados. Entre otras funciones, está involucrado en el aislamiento de las neuronas, el mantenimiento de las membranas celulares, la producción de bilis y la síntesis de todas las hormonas esteroideas (estrógeno, testosterona…etc.). No está mal, verdad?
Dadas todas las funciones del colesterol, el hígado se encarga de asegurar que el cuerpo siempre tiene suficiente produciendo entre 1000 y 1400 miligramos al día. En comparación, los 300 miligramos recomendados como límite diario en nuestra dieta son poca cosa. Y entérate: nuestro hígado tiene un mecanismo de retroalimentación que regula la producción de colesterol en respuesta a nuestra ingesta diaria. Cuando comemos más colesterol, el hígado produce menos, y viceversa.
El colesterol y la vitaminad D
Seguramente eres consciente de que la vitamina D es una de esas llaves maestras de la salud y de que la forma más efectiva de sintetizar vitamina D es mediante una exposición segura a los rayos del sol. Pues bien, resulta que cuando los rayos UVB del sol interactúan con el colesterol de tu piel se produce vitamina D. Si tus niveles de colesterol son anormalmente bajos, por mucho sol que tomes no vas a poder producir un nivel saludable de vitamina D.
Si el colesterol fuese tan peligroso, ¿qué sentido tiene que sea tan ubicuo y que el cuerpo lo utilice en tantas funciones importantes como la membrana de todas las células?
2. Por qué el colesterol se ha relacionado tradicionalmente con las enfermedades cardiovasculares.
El corazón late 2,500 millones de veces en una vida, sin descanso y sin reparaciones. Así lo ha hecho durante decenas de miles de años. Sin embargo, los problemas cardíacos aumentaron mucho a comienzos del siglo XX. Médicos y científicos empezaron a investigar las posibles causas. Inicialmente, algunos estudios en los años 50 mostraron una relación entre una muerte prematura por enfermedades cardíacas y depósitos de grasa a lo largo de las paredes de las arterias. Puesto que se encontró colesterol en esos depósitos y puesto que previamente algunos investigadores habían asociadohipercolesterolemia(colesterol alto de origen genético) con enfermedades del corazón, concluyeron que el colesterol debía ser la causa.
A principios de siglo la gente comía mantequilla, grasa y otras “delicatesess” sin problemas. Los ataques al corazón eran algo que casi ni se conocía, de hecho, no fue hasta 1912 que el “ataque al corazón” fue descrito por primera vez en la literatura científica. En aquella época la gente todavía consumía alimentos bastante naturales (es decir, poco procesados). Sin embargo, en las primeras décadas del siglo la industria alimenticia empezó a “expandirse” (vender más cantidad con menor coste de producción).
El consumo de productos como la margarina, los aceites vegetales hidrogenados (inventados para que puedan almacenarse por más tiempo), las comidas procesadas (con más azúcar, sal refinada, conservantes, colorantes…etc), los carbohidratos refinados, la leche homogeneizada (para que la grasa no se separe) y las carnes (de industria, es decir, de poca calidad) aumentó considerablemente.
Si a lo anterior le añadimos la cada vez mayor contaminación ambiental, la aceptación social del tabaco y un estrés creciente entre los ciudadanos, encontramos un conjunto de factores que dieron comienzo a la plaga de enfermedades “crónicas” que la gente empezó a padecer entonces y que siguen aumentando cada año, entre ellas las enfermedades cardiovasculares (del corazón…etc.).
Comentario: A pesar de lo afirmado por el artículo en relación al tabaco, es necesario hacer la siguiente aclaración: sin duda, el tabaco comercial es una droga, pero no por la nicotina, sino por la cantidad de químicos que contienen los cigarrillos modernos. Hemos hablado mucho en SOTT sobre los beneficios de la nicotina:
3. Qué es el colesterol “malo” y el “bueno”.
¿Has probado mezclar aceite con agua? No se puede. Igualmente, el colesterol (que es un lípido) no se disuelve bien en la sangre. Por eso necesita de otras moléculas (proteínas) que ayudan a transportarlo por los vasos sanguíneos. Al combinarse el colesterol con ciertas proteínas tenemos las llamadas lipoproteínas: partículas esféricas de lípidos con proteínas hidrófilas (que se disuelven bien en agua) alrededor.
Pensemos que nuestros vasos sanguíneos somo como ríos. Normalmente, la corriente es más fuerte en el centro y las moléculas de menos densidad tienden a acumularse en la periferia no en el centro donde predominan las sustancias de mayor densidad. El cuerpo aprovecha esta circunstancia física y cuando necesita mandar colesterol hacia las paredes de los vasos sanguíneos porque hay inflamación o daño celular, entonces sintetiza y envía lipoproteínas de baja densidad (LDL). Si, en cambio, el cuerpo necesita simplemente transportar colesterol al hígado para ser procesado o reutilizado, entonces prefiere utilizar lipoproteínas de alta densidad (HDL) para aprovechar la corriente central del vaso sanguíneo que es más rápida.
Obviamente, cuanta más inflamación haya en el cuerpo y en los vasos sanguíneos el nivel de colesterol “malo” (LDL) subirá en relación al colesterol “bueno” (HDL). De tal forma, podemos considerar el ratio LDL/HDL como un indicador indirecto del nivel de inflamación del cuerpo.
Debe quedar claro que el colesterol siempre es la misma molécula. Lo que pasa es que cuando se combina con distintas proteínas entonces tenemos:
Lipoproteína de baja densidad o LDL (low density lipoprotein). Este es el colesterol “malo” porque se asocia con inflamación y daño celular en las paredes de los vasos sanguíneos. Hay distintas sub-categorías de LDL dependiendo de su tamaño y densidad. Son unas moléculas importantes y necesarias para el normal funcionamiento del cuerpo y su reparación, aunque muchos creen que se trata del “malo de la película” por los motivos que explicaremos más abajo. Las últimas investigaciones sugieren que las moléculas de LDL más pequeñas y densas son las que están más asociadas con la inflamación y la cascada de arterioesclerosis.
Lipoproteína de alta densidad o HDL (high density lipoprotein). Este es el colesterol “bueno” porque es el que está presente cuando el cuerpo intenta transportar el colesterol de vuelta hacia el hígado para ser excretado por la bilis o reutilizado en otras funciones.
4. Cuál es el verdadero culpable de las enfermedades vasculares.
Las investigaciones médicas no han podido constatar que reducir el colesterol disminuya el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares. Por supuesto, siempre hay algún caso aislado, pero se trata de anomalías estadísticas que no cambian la validez del modelo que vamos a presentar. Por ejemplo, los habitantes de Okinawa en Japón están entre las poblaciones más sanas del mundo. Su prevalencia de enfermedades del corazón es extremadamente baja, sin embargo, tienden a tener un “elevado” nivel de colesterol. La realidad es que la mitad de todos los ataques al corazón que ocurren por primera vez tienen un perfil de colesterol perfectamente “normal”. ¿Qué nos dice esto? Que debe haber algún otro factor…
Vayamos al grano. La causa de las enfermedades vasculares (del corazón y periféricas) no es la grasa, ni los aceites naturales, ni el colesterol, ni el chorizo o el jamón. No. La causa es el daño en las células y tejidos causado por la oxidación.Cuando hay un exceso de radicales libres y otras moléculas inestables en el torrente sanguíneo, éstas dañan las membranas de las arterias. Cuando se produce un daño en las paredes de las arterias el cuerpo reacciona tal y como lo hace ante cualquier otra “herida”, con inflamación.
La inflamación es un proceso natural para ayudar en la reparación de los tejidos. Como ya sabemos, el colesterol es una molécula necesaria para la formación de nuevas membranas celulares y en la reparación de tejidos, por eso el cuerpo envía colesterol hacia la zona dañada en forma de LDL (que transporta mejor el colesterol hacia las paredes). Es así como empieza a formarse la famosa placa, el proceso de ateroesclerosis.
Los radicales libres también son capaces de oxidar las lipoproteínas LDL y otras moléculas (proteínas, ADN…etc.). Estas moléculas de LDL oxidadas contribuyen a su vez a un mayor daño celular en el endotelio de las arterias, lo que conlleva mayor inflamación, más reparaciones y por lo tanto más placa (más colesterol en la zona). Si el nivel de radicales libres y otras moléculas oxidativas y dañinas no disminuye el cuerpo seguirá intentando reparar la zona enviando LDL (especialmente) y la placa seguirá aumentando. Esta placa, junto con el espesamiento de la sangre típico de procesos inflamatorios puede aumentar el riesgo de alta presión arterial y ataques al corazón.
Si se sigue produciendo daño en las arterias, el hígado producirá más colesterol para ayudar en la reparación y lo mandará como LDL. Tu cuerpo (el hígado) tiene la capacidad de sintetizar colesterol según las necesidades, por eso, da igual si reduces tu colesterol en la dieta a cero si tus tejidos siguen en estado de inflamación: tus análisis de sangre mostrarán un alto LDL y tu médico te recetará medicamentos pare reducir el colesterol.
La cantidad de colesterol dentro de la molécula de LDL no es realmente el culpable. El colesterol es la “tirita”, y no tiene culpa de que estemos dañando las arterias con nuestras dietas y estilos de vida. Reducirlo o eliminarlo con medicamentos no sólo no trata la causa real del problema, sino que además puede agravar nuestra salud ya que es una molécula necesaria en gran cantidad de procesos fisiológicos del cuerpo. Si a esto le añadimos que los fármacos para reducir el colesterol tienen bastantes efectos secundarios, nos encontramos con una situación delicada.
¿Por qué las arterias se ven afectadas pero no las venas?
Si el colesterol fuese el culpable las venas también se verían afectadas. Sin embargo, no lo son. Prueba de ello es que en las operaciones de by-pass normalmente se utilizan venas del propio individuo para hacer los “empalmes”. ¿Cómo es esto? Los radicales libres y otras moléculas dañinas culpables de la oxidación pasan en su mayoría a través de las arterias pero no de las venas, cuya función es la de recoger los productos de desecho del metabolismo celular (para entonces el daño ya está hecho). Además, la concentración de oxígeno en las arterias es mayor y esto genera más moléculas inestables (oxidativas y dañinas). Con el tiempo, (después del by-pass), las venas que antes estaban sanas y ahora ejercen de arterias también desarrollarán placa si el estilo de vida sigue igual.
Prueba de que los radicales libres son la causa principal de la placa es que ha quedado demostrado en muchos estudios que el humo del tabaco (cargado de radicales y otros compuestos dañinos e inflamatorios) contribuye a la formación de place en las arterias. Pero no es sólo el tabaco. Como ya mencionamos en el punto 2. de este artículo, hay muchos alimentos procesados, conservantes, aditivos, medicamentos, contaminación atmosférica y otras factores del estilo de vida que generan “estrés oxidativo” y contribuyen no sólo al problema de la ateriosclerosis sino también a otras enfermedades como el cáncer. El estudio INTERHEART, entre otros, demostró que el colesterol no es ni mucho menos un factor de riesgo importante en las enfermedades cardiovasculares.
5. Cómo leer tus análisis de colesterol y cuáles son los marcadores que MÁS importan.
Que quede claro de una vez por todas: el análisis de colesterol TOTAL no es un indicador fiable del riesgo de tener cardiopatía.
Imagina que tus vasos sanguíneos son carreteras. Las lipoproteínas son coches que transportan el colesterol (los pasajeros) por la sangre. Los científicos solían pensar que el número de pasajeros en la carretera (la concentración total de colesterol en las lipoproteínas) era el factor principal en el desarrollo de las enfermedades del corazón. Pero estudios más recientes sugieren que es el número de coches en la carretera (las partículas de LDL especialmente) lo que mayor importancia tiene por los motivos explicados en el punto 4.
Cuando vas al doctor para analizar tu nivel de colesterol, lo que normalmente miden es el colesterol total (los pasajeros) siguiendo una fórmula concreta que combina el HDL, el LDL y los triglicéridos (un nivel alto de triglicéridos, por cierto, está normalmente asociado con resistencia a la insulina e inflamación).
Normalmente “se recomienda” tener un nivel de colesterol total inferior a 200 mg/dL. En realidad, esto NO nos da mucha información relevante. Prescribir fármacos para reducir el colesterol, incluso cuando tienes más de 250mg/dL, sin tener en cuenta otros marcadores más precisos es jugar a la ruleta rusa. Según el Dr. Joseph Mercola, los siguientes ratios son mejores para indicar posible inflamación y por lo tanto riesgo de cardiopatía:
HDL/Colesterol – ratio (idealmente superior a 24)
Trigliceridos/HDL – ratio (idealmente inferior a 2)Otros marcadores relevantes a tener en cuenta son:
LDL-p (partículas de LDL): idealmente inferior a 2000. Este marcador es el número de “coches” (el tráfico) no el colesterol que va dentro de las moléculas.
Proteína C reactiva: esta proteína plasmática aumenta con la inflamación y, por lo tanto, es un marcador excelente. Un nivel mayor de 3 miligramos por litro de sangre indica alta inflamación y un alto riesgo de enfermedad cardiovascular.Esta es la información que tienes que discutir con tu médico y no simplemente el colesterol total. Tener un nivel de “colesterol alto” no quiere decir nada por sí mismo si no se toman en cuenta otros parámetros. Lo último que necesitas es tomar fármacos pare reducir el colesterol sin haber probado antes remedios naturales y una mejora de tu alimentación y estilo de vida.
El porqué te lo cuento ahora.
6. Por qué los medicamentos (estatinas) para reducir el colesterol son ineficaces y PELIGROSOS.
Son ineficaces (en general) porque no tratan la raíz del problema.
“Si es necesario distribuir más colesterol del normal por la sangre porque hay un daño excesivo, no parece muy lógico el simplemente reducir el colesterol y olvidarnos de la razón por la cual necesitamos ese colesterol en primer lugar. Sería más sensato reducir la necesidad extra de colesterol – el daño celular que está teniendo lugar, la razón de la inflamación crónica.” Dr. RosedaleLas estatinas como Lipitor, Vytorin, Advicor…etc., inhiben la producción natural de colesterol. Para más inri, la últimas generaciónes de estos medicamentos también son capaces de reducir la absorción de colesterol de la dieta. “Perfecto”. ¿Qué le ocurre entonces a aquellas partes de tu cuerpo que necesitan el colesterol? ¿Qué nos ocurre cuando interferimos con la evolución? Distintos estudios han demostrado que los potenciales efectos secundarios de las estatinas son múltiples y no deberían ser tomados a la ligera. Estos medicamentos son peligrosos, especialmente a largo plazo:
Las estatinas reducen los niveles de Coenzima Q10, lo cual lleva a debilidad muscular, agotamiento y problemas cardíacos (sí, cardíacos, lo has oído bien).
Pueden provocar problemas renales y del hígado, además de problemas en el sistema nervioso (mareos, pérdida de memoria, depresión…).
Para no hacer una lista demasiado larga…Simplemente lee el prospecto de alguno de estos medicamentos y verás la cantidad de efectos negativos que pueden generar.Normalmente, los médicos recomiendan estos fármacos a sus pacientes cuando su colesterol total, o el nivel de LDL rebasa los niveles “recomendables” establecidos.
Pero, ¿quién decide qué niveles de colesterol son beneficiosos o dañinos?
Cómo hemos dicho en otras ocasiones, las ciencias de la salud no son matemáticas, son ciencias inexactas por definición (basta con leer historia de la medicina). Como tales, trabajan con estadísticas, simplificaciones de la realidad, inferencias…etc. Además, cuando se trata del cuerpo humano, cuyos mecanismos son increíblemente complejos y todavía no entendidos completamente, el margen de error puede ser notable. Si a esto añadimos que desgraciadamente la salud es todavía un NEGOCIO (¿alguien en desacuerdo?), debemos ser conscientes que el diseño de los experimentos y su interpretación no está exento en muchas ocasiones de subjetividades porque hay un incentivo económico en mostrar ciertos resultados.
En el caso del colesterol, un ejemplo de esto es la revisión que se produjo en el 2004 que rebajó considerablemente los niveles “aceptables” de colesterol en sangre.
El panel de científicos recomendó unos niveles inferiores a 200 miligramos de colesterol total y de 100 miligramos de LDL. Según este estudio, si tienes un nivel de colesterol superior a los recomendados, tu doctor debería prescribirte fármacos para bajártelo. Resulta, que una revisión posterior de ese estudio halló que no había evidencia científica sólida para llegar a esas recomendaciones. ¿Cómo se aprobó eso entonces? Bien, 8 de los 9 científicos que desarrollaron estas recomendaciones tenían ganancias directas por la venta de medicamentos para bajar el colesterol. A pesar de esto, la AHA (Asociación americana del corazón) TODAVÍA sigue recomendando estos niveles.
Sólo hay que calcular las ganancias de las farmaceúticas cuando de repende, de la noche a la mañana, decenas de miles de doctores empiezan a prescribir estos medicamentos a sus pacientes basándose en las nuevas “recomendaciones”… La industria de la salud es un negocio, esto no es otra conspiración, son las reglas del mercado y todos somos parte de él. Curar enfermedades no genera tanto dinero como gestionar síntomas. Mantener a la población tomando pastillas para bajar el colesterol mientras siguen con un estilo de vida que genera daño celular e inflamación en su cuerpo es el negocio perfecto. El problema es que estos fármacos son peligrosos como ya hemos visto y tampoco atacan la causa del problema.
Por otra parte, hemos de decir, que se ha demostrado que estos medicamentos pueden ser beneficiosos en pacientes con historial genético de hipercolesterolemia, que ya sufren enfermedades cardíacas u otros factores agravantes (hormonales…etc.). Pero no como forma de “prevención” de enfermedades cardíacas para la mayoría de la población. Los medicamentos alopáticos sólo deberían tomarse cuando sus beneficios superan sus riesgos y siempre que no hay otra alternativa más eficaz y segura (remedios naturales, cambios de estilo de vida, nutrición…etc.).
7. Qué hacer para tener unas arterias limpias y un corazón a prueba de bombas.
” Intentar controlar mediante medicación las enzimas que producen un nivel alto de colesterol es como jugar al billar con una cuerda. El camino más práctico es tratar la CAUSA de los elevados niveles de colesterol que es corregir la subyacente inflamación celular para que el estímulo de producir LDL se reduzca y el de producir HDL aumente.” Dr. Doug McGuff
Buenas noticias. No voy a ser yo quién te diga que sólo puedes tomar un huevo a la semana, que debes evitar la mantequilla, las grasas saturadas o la carne roja. La realidad es que esos productos, cuando son consumidos correctamente son muy sanos.
Deja de comer productos “bajos en grasa”. La hipótesis lípida, desarrollada en los 50 por Ancel Keys, es incorrecta. Personalmente, voy a seguir añadiendo huevos crudos a mis batidos casi todos los días. No problem.
Como ya hemos explicado, el verdadero problema es el daño celular y la correspondiente inflamación.
¿Cómo reducirlo?
– Aumenta tu sensibilidad a la insulina. Cuando comes demasiados azúcares y granos (esto incluye los carbohidratos refinados como pan, pasta, arroz blanco…etc.) tu sangre está congestionada de glucosa y de insulina (que promueve la inflamación y un montón de problemas más). Esto está asociado con altos niveles de triglicéridos. Sigue una dieta limpia y variada evitando los dulces, tomar fruta y granos en exceso y TODO lo refinado.
– No hagas “cardio”. Hacer el mismo movimiento al mismo ritmo miles de veces no es natural ni bueno para tus rodillas o tu sistema en general. Es muy oxidante. En su lugar, haz ejercicio intenso de corta duración un par de veces a la semana y el resto de días intenta mover tu cuerpo de forma tranquila (yoga, paseos…etc.). El ejercicio intenso mueve las reservas de glucógeno en los músculos de forma más efectiva y contribuye a aumentar la sensibilidad a la insulina.
– No cocines con aceite. Cuando los aceites se toman crudos (oliva, coco, cáñamo..etc.) son nutritivos y medicinales. Cuando los calentamos cambiamos su estructura y se tornan nocivos para el cuerpo. Haz un experimento: hazte un batido de lo que quieras y añádele 4 huevos crudos. Al día siguiente, hazte 4 huevos fritos en aceite y te los tomas. ¿Cuál te sienta mejor? ….Cocina las verduras al vapor y posteriormente añade el aceite. Las carnes a la plancha o a la parrilla. Si quieres freir algo que se a baja temperatura y preferiblemente con aceite de coco que es más estable. Nunca reutilices.
– No tomes grasas trans (hidrogenadas). La margarina es un buen ejemplo. Prohibido. Los aceites hidrogenados se inventaron para que no se pusieran rancios. Es un invento de la industria para abaratar costes y nos los vendieron hace años como algo sano. Casi todas las comidas procesadas los tienen, por eso no deberías comer nada que venga en una caja. Repito, sigue una dieta limpia y variada.
– No bebas leche homogeneizada. Al homogeneizar la leche se forman partículas de muy pequeño tamaño que literalmente rasgan las arterias. La única leche buena es la cruda si la puedes encontrar y si no tienes intolerancia a las proteínas de la leche (caseína..etc.) o la lactosa.
– Reduce la oxidación general. El estrés, el tabaco, el alcohol, los estimulantes y los contaminantes ambientales están constantemente oxidando nuestro cuerpo. Cuanto más reduzcas esto mejor.
– Toma un suplemento de aceites omega 3. Son muy buenos y antiinflamatorios. Los mejores son los dekrill (la comida de las ballenas) aunque son los más caros.
– Come más comida cruda (reino vegetal). La comida cruda (“viva”) aporta enzimas y fitonutrientes que son desnaturalizados cuando cocinamos. Nos ayuda a detoxificar, mantener un nivel alto de energía y un sistema inmune sano. Una ensalada variada al día…qué menos.
– Bebe agua mineral. No bebas del grifo o de botellas (aunque esto es mejor que de grifo). Si puedes, encuentra una fuente natural no contaminada. Debes beber alrededor de 2.5 litros de agua al día. Esto evita el espesamiento de la sangre, detoxifica y mejora todas las funciones corporales. Somos un 75% de agua. Recuérdalo.
Esta es la forma de reducir el daño y la oxidación en tu cuerpo y, por lo tanto, evitar la inflamación en gran medida. No te preocupes por comer colesterol puesto que es bueno y lo necesitas. Si ya estás tomando estatinas habla con tu doctor sobre cómo reducir su consumo progresivamente y empieza a cambiar tu dieta y estilo de vida. Nuestros ancestros morían de hambruna, infecciones y otros traumas, pero no por ataques al corazón ni por diabetes. El conocimiento es poder. Las enfermedades vasculares son una “plaga” moderna que se puede vencer si se atacan todas las variables reales del problema.
Gracias por leer este artículo amig@. Espero que te ayude. Cuida tu salud y cuida tu corazón.
Salud Rebelde

 

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