Equilibra el azucar en sangre, elimina verrugas, hace crecer el cabello & y mucho mas con esta increíble planta medicinal!

La  humilde cebolla se encuentra en todas las cocinas, pero sus poderes curativos la convierten en  una planta medicinal importante también.

Las cebollas eran históricamente una medicina preventiva durante las epidemias de cólera y la peste. Al parecer, fueron devoradas por el emperador romano Nerón como una cura para los resfriados, y su reputación ha hecho que las cebollas sean  un componente popular en las dietas de muchos países.

Más que una planta culinaria sabrosa, la cebolla contiene azúcar natural, vitaminas A, B6, C y E, minerales como el sodio, potasio, hierro y fibra dietética. Además, las cebollas son una buena fuente de ácido fólico.

¿Sabías que las cebollas rojas cuando se frotan en las verrugas se cree que pueden desaparecer?. En algunos países árabes la  cebolla mezclada con sal y pimienta se aplica en el cuero cabelludo como un remedio para la caída del cabello.

Las cebollas se han utilizado en la medicina popular para el alivio de la tos, resfriados, especialmente para el  asma, pero más recientemente algunas de sus propiedades curativas se han atribuido a un compuesto llamado disulfuro de propilo de alilo, que se cree que tiene un efecto similar a la insulina en el equilibrio de los niveles de azúcar de la sangre.

Esto no significa que la cebolla puede ser utilizada como un sustituto para la terapia de insulina; pero puede ser de ayuda para aquellos que sufren de hipoglucemia.

El sulfato de alilo compuesto se produce cuando las células rotas de una cebolla se exponen al aire, es el  responsable de la producción de lágrimas. Para reducir la producción de este compuesto, enfriar la cebolla durante media hora o así antes de cortar para reducir la actividad de la enzima.

Aquí les adjuntamos una deliciosa receta con cebolla:

Sopa de cebolla francesa Vegetariana

Ingredientes

3/4 barra de mantequilla sin sal

2 cebollas grandes orgánicas, peladas, reducidas  a la mitad, y en rodajas finas.

2 manojos cebolletas, piezas blancas y la parte verde picada gruesa, la de color verde oscuro servirá para las tapas, en rodajas finas.

4 ramitas de tomillo, además de hojas para servir

1 hoja de laurel seca

300 gr de  champiñones orgánicos, picados

Sal gruesa y pimienta recién molida

4 rodajas de 3,5 cm de espesor de masa fermentada de  pan

1 1/2 tazas de Gruyere rayado.

Instrucciones

Derrita la mantequilla en una olla mediana a fuego medio-alto.

Agregue las cebollas, las cebolletas picadas, ramitas de tomillo, y la hoja de laurel. Cocine, revolviendo con frecuencia y la reducción gradual de calor para evitar que se queme, hasta que las cebollas son de color marrón suave y dorada, unos 20 minutos.

Agregue los champiñones; sazonar con sal y pimienta.

Cocine, revolviendo de vez en cuando y raspando pedacitos dorados del fondo de la sartén, hasta que los champiñones han lanzado la mayor parte de su humedad, a unos 15 minutos.

Revuelva en 4 tazas de agua y llevar a ebullición; reduzca el fuego y cocine a fuego lento 5 minutos. Deseche ramitas de tomillo y laurel; sazonar con sal y pimienta.

Precaliente el horno para gratinar.

Divida la Sopa entre 4 tazones para horno.

Cubra cada uno  con una rebanada de pan; espolvorear con el queso.

Ase a la parrilla hasta que el queso se derrita y dore en algunos puntos, de 2 a 3 minutos.

Espolvorear con hojas de tomillo y poner  las tapas  de cebollín.