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Dolor de Espalda. Ejercicio Fisioclinica Mayo

14 Ago

AUTOR
DANIEL CAMIROAGA
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SALUDBIENESTARDEPORTE

El dolor de espalda es una sintomatología que padecemos todos alguna vez, causada sobre todo por las malas posturas que adoptamos al sentarnos y en muchas ocasiones también mientras caminamos.
Como casi el 80% del mundo occidental, la mayor parte de la población sedentaria sufre alguna vez estas molestias y muchas personas las padecen casi a diario, de forma crónica. Como regla general el mejor remedio para aliviar los dolores de espalda es practicar ciertos ejercicios de movimientos suaves que ayuden a sentirnos mejor.
La Clínica Mayo, una de las más prestigiosas de Estados Unidos, considerada por muchos como la primera del país y pionera en el tratamiento de muchas dolencias, recomienda una serie de ejercicios de estiramiento y fortalecimiento que alivian y refuerzan nuestras espaldas. Son ejercicios muy sencillos que podemos hacer en nuestra casa y en los que no emplearemos más de quince minutos diarios.
Si tienes tiempo es bueno que hagas estos ejercicios una vez por la mañana al levantarte y otra por la noche.
Pie al pecho. Tumbado boca abajo con los pies apoyados en el suelo y las rodillas dobladas, lleva una rodilla al pecho ayudándote de las manos. Mantén la posición durante 15 a 30segundos y cambia de pierna. Repite el ejercicio unas 10 veces con cada pierna.

Pies al pecho. Es un ejercicio muy similar al anterior, con la única diferencia que en lugar de alternar las piernas, las juntamos y tratamos de acercar al pecho a la vez.

Tumbado boca arriba, con los pies apoyados en el suelo y las rodillas flexionadas, junta ambas piernas, de manera que sean un solo bloque. Manteniendo siempre los hombros apoyados en el suelo durante todo el ejercicio, gira la cadera para tocar con las dos rodillas a un lado y a otro de tú cuerpo. Repite el ejercicio 5 veces para cada lado.

Iniciamos el ejercicio en la misma posición que los anteriores. Tumbado boca arriba con los pies plantados en el suelo y las rodillas dobladas, elevamos unos centímetros los glúteos del suelo y mantenemos la posición durante 5 segundos. Relajamos apoyando de nuevo sobre el suelo y apretamos el abdomen como queriendo tocar el ombligo al suelo. Mantenemos la posición durante unos segundos y relajamos, para iniciar de nuevo el movimiento completo. Repite el ejercicio al menos ocho veces y vete incrementando las repeticiones según vayas pudiendo.

De rodillas y apoyando las manos en el suelo, como si estuvieras a cuatro patas, empuja tus lumbares y abdomen al suelo, mientras levantas cabeza y hombros. Después realiza el movimiento contrario, eleva tu abdomen y lumbares como queriendo tocar el techo. Repite el ejercicio al menos 8 veces.

Sentado en el suelo, con una pierna estirada cruza la otra pierna por encima de la rodilla para posar el pie de la pierna cruzada en el suelo. Agarra la rodilla de la pierna cruzada con el codo del brazo contrario y tira de aquella hacia atrás. Aguanta la posición al menos 10 segundos y repite con la pierna contraria. Haz el ejercicio al menos tres veces con cada pierna.

Sentado sobre un taburete con la espalda recta, trata de juntar los hombros hacia atrás, mantén la postura unos segundos y vuelve a la posición normal. Repite el ejercicio 8 veces.

Creo que el ejercicio más importante no tanto para eliminar molestias sino para que estas no vuelvan son aquellos que ayudan a fortalecer tu zona media. Por eso túmbate boca abajo apoyando los antebrazos en el suelo por un lado y sobre la punta de los pies por otro. Aprieta el abdomen fuerte y trata de aguantar así al menos 15 segundos y vete progresando hasta los 30 segundos.

SALUD Dolor de Espalda

12 Ago

I
Alejandra Robles Atayde
Lic. Terapia Física
roblesalejandra@hotmail.comhttp://www.saludenforma.net/archivos/html/numero5/salud.htmlActualmente, un  porcentaje alto de los pacientes  en fisioterapia o rehabilitación llegan por tener dolor en la espalda; entendiendo que esta abarca las tres áreas de la columna vertebral (cervical, dorsal y lumbar).La parte dorsal, es la de en medio, ella esta conectada a las costillas por medio de pequeñas articulaciones, y a la vez éstas al esternón, que es el hueso que tocamos  entre el pecho, en conjunto forman la caja torácica, de las tres partes de la columna es la más relacionada con la respiración  y la que menos índice de lesión tiene pues tiende a estar más estable.A diferencia de esta zona, el área cervical y lumbar tienen un movimiento muy amplio y libre, no están directamente relacionados con otros huesos por lo que son las  partes que más frecuentemente nos lesionamos, o que más riesgo tienen.Como de alguna manera las tres áreas pueden tener problema, dividiremos su estudio en tres, y trabajaremos a partir de este mes cada una de ellas, iniciando en esta ocasión con el área lumbar.La zona lumbar corresponde a la llamada espalda baja, esta formada por cinco vértebras que  se numeran del uno al cinco utilizando su inicial para distinguirlas de las otras áreas de columna ( L1, L2, L3, L4, L5 )  entre cada una, existe un disco intervertebral el cual tiene como principal función  amortiguar las cargas que se ejercen sobre esta zona, existen también dos áreas de importancia que son, en la parte de arriba la de la unión con la última vértebra dorsal, y en la parte de abajo la unión con el sacro, funcionalmente hablando ambas son importantes.Mencionaremos a continuación, algunas de las razones por las cuales  el área lumbar es tan susceptible de lesión:

  1. La manera en que se encuentran distribuidos los ligamentos que la protegen, los cuales se adelgazan  o terminan a nivel de L3 por lo que los segmentos de L4- L5, L5- S1 son los de mayor riesgo de lesión.
  2. Otra de ellas, es la posición o inclinación que tenga el sacro, que es la zona que sigue de ésta, según ciertos estudios, el sacro debe de tener una inclinación entre 35 y 45 grados, entre  más horizontal esté, mayor van a ser las fuerzas que se ejercen sobre el área lumbar.
  3. El sobrepeso, se dice que por cada kilo extra que tenemos, la columna carga 10.
  4. La mala postura.
  5. La falta de ejercicio.
  6. El estrés.
  7. Falta de fuerza en los músculos que la protegen o en general en la zona lumbo- pélvica.

Cada una de estas puede generar problemas diferentes entre los más comunes están:

  1. Lumbalgia mecano postural. Como su nombre lo indica, esta relacionado a dolores provocados por una mala mecánica de movimiento e inadecuadas posturas  lo que nos pone en riesgo de fácilmente lastimarnos o generar una incoordinación muscular, es decir un trabajo desbalanceado de los tejidos blandos (fascia, piel y músculos) que  genera tensiones  inadecuadas y susceptibilidad  a cualquier esfuerzo  o carga que generemos a la zona, todo acompañado de debilidad muscular  y elasticidad inadecuada de los tejidos.
  2. Protusión o hernias de disco. Se refiere a un problema específico del disco intervertebral que por diversas razones entre ellas las que hemos mencionado u otras,  como cargas excesivas a la columna, accidentes, golpes, caídas, sobreesfuerzo; se protuye o sale de su lugar, pudiendo presionar alguna raíz nerviosa o disminuyendo el espacio entre los cuerpos vertebrales, lo cual provoca dolor generalmente irradiado y otros síntomas relacionados con las funciones nerviosas como alteración de la sensibilidad, falta de fuerza, etc.

Dentro del área de fisioterapia y rehabilitación existe una serie de alternativas para cuidar de estos problemas en cada una de las etapas por las cuales atraviese el paciente, como son la termoterapia, la electroterapia, la terapia manual, normalmente la técnica se elige después de haber valorado al paciente. Existen también protocolos de ejercicios específicos para cada uno de los problemas mencionados como los de Williams para el primer caso y los de Mackensie para el segundo caso, así como otros que pueden servir para todos los problemas de manera preventiva, correctiva o de mantenimiento, nos referiremos en esta ocasión  a los ejercicios de estabilidad lumbo-pélvica que tienen como objetivo controlar el trabajo funcional del cuerpo a través del trabajo constante de fuerza estabilidad y equilibrio del área mencionada.

A continuación presentamos una serie de  ejercicios  que ayudaran a mantener el área en excelente estado, son ejercicios sencillos que se deben de realizar  10 veces cada uno de una a tres veces al día, recuerde que la constancia es lo que le ayudará a ver resultados.

  1. Parada, con las piernas abiertas a la altura de la cadera,  levantar un pie del piso manteniendo  la posición  apretando los músculos del área lumbo-pélvica, sostener la posición unos segundos hasta que logra mantenerse en ella 20 segundos, cuando lo haya hecho realice el mismo ejercicio en la misma posición pero con los ojos cerrados. Debe de hacerlo con las dos piernas.
  1. Acostado boca arriba, aprenda a darle movilidad a su pelvis a través de un movimiento de basculación, subiendo ligeramente los glúteos  como tratando de desaparecer  la curva lumbar, realice el ejercicio libre hasta que sienta que ha controlado el movimiento, cuando lo logre, realícelo de nuevo pero ahora mantenga la contracción de los músculos hacia  arriba durante 6 segundos.
  1. Acostado boca arriba flexione sus rodillas  alineando sus pies, sus rodillas  y sus caderas, coloque las manos sobre sus muslos y deslícelas hasta tocar la rodilla, cuando finalice el movimiento sostenga la posición  durante seis segundos.En la misma posición, con sus brazos a los lados, bascule la pelvis y levante los glúteos del piso como haciendo un puente sostenga la posición durante 6 segundos y descanse.
  1. Colocarse en posición de gato o 4 puntos y levantar el brazo y la mano contrarias como se muestra en la foto, sostenerse en esa posición por 6 segundos y descansar; repetirlo con el lado contrario.
    Se recomienda hacerlo 5 veces de cada lado.Nota: Entre cada repetición, no baje sus extremidades sino que sólo aproxímelas por unos segundos para regresar a la misma posición extendida.