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Sopa de Maní Paceña

23 Mar

Foto: Cristina Olmos
La sopa de maní, una de las sopas más deliciosas, y más degustada en toda Bolivia tiene nacionalidad boliviana y su nombre proviene del quechua, “Inchicapi” también denominado “Inchik- api”, que se origina en el quechua ( Inchi : maní api : sopa ).

En La Paz se diferencia  porque lleva carne de cordero, tiene papas fritas flotando y tiene arroz en vez de fideos.

 Ingredientes

  •  6 nudos o pedazos de carne de cordero
  • 1 ajo molido
  • 2 zanahorias cortadas en 41 cebolla
  • 6 cucharadas de maní crudo molido
  • 1 rama de perejil
  • 1 cuchara de ají amarillo
  • 1 taza de leche
  • ½ taza de tomate picado
  • 1/2 taza de arroz
  • ½ taza de arvejas
  • Sal, orégano, comino
  • Aceite para freír las papas
  • 4 papas cortadas en bastoncitos

Preparación

  1. Ponga al fuego tres litros de agua. Antes que empiece a hervir, agréguele la carne. Deje dar un hervor y ponga la sal, el tomate, la cebolla, el comino, el orégano, el ají y el ajo retostados en aceite. Luego agregue el maní molido. Deje cocer hasta que la carne quede blanda y cocida. Agregue las arvejas y el arroz. Cocine hasta que estén suaves.
  2.  Sirva en plato hondo, con un pedazo de carne  y papa frita encima.

 

 

Cristina Olmos

 

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Huminta en Fuente al Horno

19 Mar

En la comida de los 12 Apóstoles de Semana Santa,  las humintas no pueden faltar.Las humitas o humintas (del quechua: jumint’a) son un alimento de origen andino, son típicas de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y el Perú.

La receta de la huminta ha ido modificándose y adaptándose a los productos de cada región, manteniendo como ingrediente principal el grano de choclo. Ahora les voy a compartir la receta  como se la come en la parte andina.

Se la conoce bajo muy distintos nombres, lo que a veces suscita confusiones. En Venezuela se la denomina hallaca, hallaquita o bollo; en Bolivia, huminta; en Perú y Argentina, humita,  en América Centra se la llama tamal.

Ingredientes

  •   1 kilo de choclo molido con cuidado que no quede muy molido
  •   1/4 kilo de manteca vegetal
  •   100 gr.  de azúcar granulada
  •   2 huevos batidos ligeramente
  •   ½ cuchara de canela molida
  •  1 pizca de clavo de olor
  •  500 grs. de queso rallado y 250 grs. de queso cortado en rebanadas
  •  2 cucharillas colmadas de polvo de hornear(royal)
  • 100 ml de singani o pisco
  • 1/2 taza de aji colorado molido

Preparación

  1.  Coloque en una olla a fuego fuerte el ají molido, añadir la manteca , en cuanto hierva sacar del fuego y agregar al choclo molido, mesclar rápidamente y añadir el Royal, azucar, queso rallado,y los huevos, moviendo siempre con una cuchara de palo. Si se desea añadir luego el singani, clavo y canela.
  2. Vacíe la mitad de la preparación en un molde (de 14×10 pulgadas aproximadamente) ligeramente engrasado, ponga una capa de queso en rodajas y luego encima la otra mitad del preparado.
  3. Hornee en horno pre-calentado a 400 F. por una hora aproximadamente o hasta que pinchado con un mondadiente o con la punta de un cuchillo, este salga seco…

Ají de Trigo

19 Mar

Con certeza esta filiado a La comida Andina, fuera de la  Semana Santa se le añade carne de res. Es una sopa muy energética y proteica, por estas propiedades, es un gran alimento para los niños

Ingredientes

  •  1/2 kg. Trigo pelado
  • 4 papas cortadas en 2
  • 1/4 taza Aceite
  • 1 cucharada de Ají Colorado molido
  • 1 cucharada de Ají Amarillo molido
  • 1 cucharilla Orégano
  • 1 cucharilla Comino molido
  • 1 cucharilla Pimienta Negra molida
  • 2 . Cebollas
  • 2 ramas Apio
  • 1 Zanahoria
  • 4 dientes Ajo
  • 1 taza Arvejas
  • 2 cubitos de res
  • 1/4 Amarro Perejil picado

Preparación

  1. Lavar y remojar el Trigo la noche anterior,  luego cocinar.
  2. Pelar y picar  la Cebolla, Apio, Zanahoria y Ajo
  3. Poner en una olla el Aceite y el Ajo picado, dorar e incorporar los vegetales picados(Cebolla, Zanahoria y Apio) cocinar por 5 minutos hasta que ablanden, condimentar con Sal, Pimienta, Comino, Ají Colorado, Orégano, y el Ají Amarillo, cubito diluido, añadir las arvejas ,papas, el trigo, y dejar hervir por unos 15 minutos.

 

Cristina Olmos

 

Sopa de Pescado

18 Mar

 

Ingredientes

  • o 4 pejerreyes grandes en trozos
  • o 2 cebollas picadas finas
  • o 2 tacitas de tomate licuado
  • o 1 cucharada de orégano
  • o 1 cucharada de perejil picado
  • o 1 pizca de comino
  • o 1 pizca de sazonador
  • o 1 locoto picado en tiras
  • o ½ taza de jugo de limón para rebozar el pescado
  • o ½ taza de harina blanca y 1 taza de aceite para rebozar el pescado
  • o sal, pimienta molida
  • o 2 ½ litros de agua
  • o 3 papas runas picadas y fritas

 

Preparación:

  1. Hervir las cabezas de pescado en agua con la sal, durante media hora. Colar el caldo muy bien, para evitar que queden residuos de espinas o huesos.
  2. Limpiar muy bien el pescado de escamas, aletas y espinas. Dividir en 4 cada uno y cubrir con el jugo de limón. Aderezar con sal y pimienta.
  3. Dorar la cebolla en el aceite y añádir al caldo, juntamente con el tomate, y los condimentos.
  4. Dejar reposar por media hora. Poner a calentar el aceite en una sartén y rebozar los pescados en la harina. Freír hasta que se doren. Luego, juntar con el caldo y hacer hervir todo por 5 minutos.
  5. Servir en platos hondos dos pedazos de pescado cubiertos con el caldo y colocar encima, papas fritas aderezadas y perejil picado.

 

Cristina Olmos

Trucha a la Parrilla

18 Mar

Ingredientes

  • 1 kilo de trucha limpia y cortada en 4 filetes
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de pimienta
  • 1/2 taza de mantequilla derretida para pincelar
  • 1/2 taza de jugo de limón para pincelar

Preparación

  1. Frote los filetes de trucha con el aceite de oliva, la sal, comino y pimienta. Refrigere por lo menos durante 30 minutos.
  2. Caliente la parrilla.
  3. Pincelar bien los filetes con la mescla de limón y mantequilla.
  4. Ase la trucha en la parrilla hasta que este listo, siempre pincelando con la mescla de limón y mantequilla. No lo cocine en exceso, tiene que quedar jugosa y aterciopelada.
  5. Se puede servir con papas envueltas en aluminio con un chorro de aceite de oliva y a la brasa.

Cristina Olmos

Ají de Tarwi o Tauri

14 Mar

Ingredientes (cuatro porciones)

*Dos ajíes amarillos

*Trescientos cincuenta gramos de tarwi fresco y desamargado

*Ciento cincuenta gramos de queso fresco serrano

*Un tercio de taza de maní tostado

*Media cebolla frita

*Una rebanada de pan molde remojado en leche

*Cuatro papas cocidas

*Un huevo duro

*Cuatro aceitunas

*Agua y sal

Preparación

  1. Lavar y pelar el tarwi, licuarlo junto con el queso, maní, cebolla frita, el pan y la sal. Añadimos agua suficiente como para formar una crema.
  2. Poner la salsa en una olla con un poco de aceite y dejamos cocinar por diez minutos, dejamos entibiar y bañamos las papas con esta crema.
  3. Servir acompañado con huevos duros, hoja de lechuga y aceituna.

P’eko o Chupin de Camaroncillos Secos

5 Mar

Les comparto esta deliciosa receta de Chupín de Camarones que es uno de los 12 platos de los Apóstoles, se la consume en época de Semana Santa. La receta pertenece a mi querida amiga Maria Luisa Tardío de Garcia, que con sus manos maravillosas la convierte en un manjar divino. La receta se publico en la ”Hoja del Sur 687” que se edita semanalmente en La Paz

 

Ingredientes

  • 1/2 kg de camaroncillo seco (remojado la noche anterior)
  • 8 langostinos
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo machacado
  • 1 cebolla finamente picada
  • 1 choclo tierno en rodajas
  • Arvejas
  • 1/2 kg de papas
  • 2 cucharas de arroz
  • orégano
  • sal y pimienta al gusto
  • 1 taza de leche
  • perejil picado
  • 1 huevo por persona
  • 1 tomate grande picado

Preparación

  1. Calentar el aceite en una cacerola y freír el ajo, la cebolla hasta que estén transparentes agregar al tomate , las arvejitas, el agua y el arroz. Echar los camarones remojados, con algo de su agua para que la sopa tome mas gusto. Añadir las papas picadas en trozos y dejar hervir y cuando las papas estén cocidas echar los langostinos y hervir hasta que tomen color. Sazonar con orégano, sal y pimienta al gusto.
  1. Antes de servir añadir la leche evitando de que se corte . Al servir coloque una porción del caldo con uno o dos langostinos , añada un huevo que se escalfe y rocié con perejil . Encima un ají tierno en vaina peruano sofrito (opcional)

Ispis del Lago Titicaca

4 Mar

El ispi es un pequeño pescado del lagoTiticaca. Cada plato lleva varios ispis, que se los come fritos y enteros, acompañándolos con otros ingredientes típicos del departamento de La Paz.: choclo , patatas con cáscara, chuño  y llajwa.

Ingredientes

  • – 500 gr de Ipsis
  • – aceite
  • – jugo de limón
  • – 2 huevos
  • – harina
  • – leche
  • – sal y pimienta

Preparación

  1. –          Marinar los ispis con aceite y limón
  2. –          Mezclar los huevos con la leche, la harina, el limón, la sal y la pimienta
  3. –          Untar los ispis con esta mezcla y freírlos en aceite bien caliente
  4. –          También se los puede servir solos como un aperitivo
http://info.caserita.com/Ispi-pescado-frito-a102-sm33

Aji de Papalisa

3 Mar

Esta receta también pertenece a las recetas de los 12 Apóstoles y se la consume en la época de Semana Santa. La receta es originaria de La Paz, es un tubérculo andino tan importante que en el Peru se celebra el dia de la papalisa el 5 de octubre   Tiene el nombre de olluco (del quechua ulluku), melloco y, en la zona sur andina del Perú, Bolivia, y Argentina, como papa lisa o simplemente lisa.

Nativa del Altiplano, donde se cultiva por su tubérculo y hojas comestibles. Se cultiva a más de 2800 metros de altura en BoliviaColombiaEcuador y Perú, pudiéndose también encontrar en Argentina y Chile.

Ingredientes

  • 1 libra de papaliza
  • 4 papas medianas
  • 1 platillos de arvejas
  • 1/2 taza de ají colorado molido
  • 1 diente de ajo molido
  • 1 yema de yerbabuena picada y fina
  • 2 cucharadas de aceite
  • Sal al gusto

Preparación

  1. Cocinar la papalisa y cuando este cocida enjuagar, sacarle los ojos y pelarla, luego pellizcarla en trocitos.
  2. Ponga a cocer la papa con cáscara y aparte ponga a cocer las arvejas.
  3. Prepare un ahogado con el ají colorado, el ajo molido, la yerbabuena y sazone con sal a su gusto.
  4. En una olla ponga la papaliza pelliscada con la papa pelada y cortada en seis cada una, las arvejas,  y el ahogado. Deje cocer por media hora.
  5. Servir con arroz graneado.

Bogas fritas con Caya

28 Feb

 

 

La caya es una oca deshidratada con el mismo procedimiento que el chuño y la boga es un delicioso pescado del lago Titicaca.

Es un plato que casi ha desaparecido en la ciudad de La Paz, solo lo consume la gente muy tradicionalista

Se limpia la boga sin separar, salpimentar,  revolverla en harina de maiz amarillo y freírla en manteca, servirla acompañada de las cayas moradas o rosadas, bien remojadas y lavadas y luego cocidas en vapor. Colocar encima un ahogado de cebolla, aji rojo o amarillo y arvejitas verdes.

Cristina Olmos

Queso Humacha

28 Feb

 

Plato de Semana Santa de origen andino y tradicional de La Paz, ahora es consumido en casi toda Bolivia. El queso humacha, un plato sencillo que fue introducido por los españoles en la época de la Colonia, es  un rehogado  tradicional, de habas y queso. Es fácil de preparar y económico.

La Semana Santa en Bolivia, además de los rituales religiosos correspondientes, también conlleva entre sus costumbres y tradiciones el ayuno de todos los Viernes de Cuaresma y Sábado Santo, consistente en la privación de comer carne; la visita a doce templos (el Jueves Santo hasta parte del Viernes Santo) y la degustación de doce platos de la tradicional cocina boliviana, que no contengan carnes rojas.

Los paceños gustan de comer queso humacha especialmente en Semana Santa.

Ingredientes

  • 2 tazas de habas cocidas
  • 1 Queso fresco criollo o collana
  • 1 taza de leche
  • 1 Tomate picado
  • 1 Cucharon de caldo o agua
  • 1 Cuchara de perejil picado
  • 6 Papas cocidas
  • 3 huevos duros, medio por persona
  • 2 ramitas de huacataya
  • 2 Cebollas picadas finamente
  • 3 Cucharas de ají amarillo
  • 4  Choclos tiernos cocidos con una cucharilla de azúcar, pizca de anís en rebanadas
  • Sal al gusto

Preparación

Preparar un ahogado con cebolla, tomate, perejil y ají, sazonar, vaciar a una olla, agregar las habas,  el agua o caldo, las papas cortadas en 2 y peladas, el queso cortado en tajadas, el choclo en rebanadas, sazonar y dejar hervir por unos minutos, añadiendo poco a poco la huacataya servir enseguida en  plato hondo.

Cristina Olmos

Ají de Achojcha

22 Feb

 

 

Este delicioso ají lo preparamos con

  • 1 kilo de achojcha (unas 20 unidades)
  • 3 cucharadas de aceite
  • 2 cebollas grandes
  • 3 cucharillas de sal
  • 1 tomate mediano
  • ½ locoto sin semillas
  • 1 cucharilla de pimienta martajada
  • 11/2 cucharilla de azúcar
  • 1 cucharilla de oregano
  • 1 cuchara de perejil, picado
  • 2 dientes de ajo tostados y plastados
  • 2 cucharas de aji coloraro molido y frito
  • ¼ cucharilla de comino molido
  • ½ taza de arvejas peladas
  • ½ litro de agua hirviendo

Preparación

  1. Primero partimos las achojchas por la mitad y las cortamos en tiras finas y pequeñas; las hacemos cocer por 10 minutos con un poco de sal y sin tapar la olla> Las pasamos por otra coladera y dejamos enfriar..
  2. Preparamos un ahogado sofriendo en el aceite caliente la cebolla finamente picada con sal; una vez blanda añadimos el tomate y locoto picado, pimienta, azúcar, ajo, comino, orégano, perejil y finalmente el ají colorado para que se sazone unos 5 minutos. Aumentamos la carne con su agua y dejamos que hierva (sin sacar la espuma, ya que esta da el sabor y el espesor al preparado), incorporamos las arvejas y continuamos la cocción diez minutos más o menos hasta que estén tiernas. Antes de retirar del fuego añadimos las achojchas estrujadas con las manos (para sacarles toda el agua) y mesclamos todo el preparado para que se impregne su sabor servimos con papa bien floreada.

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia   –  Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro   –   La Paz. Bolivia. 1988

Nota: Fuera de la época de Semana Santa se añade 1/2 kilo de carne blanda, machacada y picada, cortada no muy menuda y remojada en media taza de agua fria.

Bacalao a la Vizcaina

22 Feb

El escritor Ramón Rocha Monroy rememora que hace unas cinco décadas el plato fuerte era bacalao a la vizcaína, o la nogada de bacalao, preparada con productos importados de Noruega.

Les comparto esta receta de mi amiga Maria Luisa Tardio de Garcia que fue publicada en la Hoja del Sur 793, Hoja Semanal de La Paz.

 

  • INGREDIENTES
  •  1 kilo de lomo de bacalao
  • 3 cebollas
  • 3 tomates grandes
  • Aceite de Oliva
  • 2 dientes de ajo
  • perejil, orégano, laurel
  • Un pan remojado en leche
  • 1 kilo de papas
  • Una lata de pimento morrón o 3 pimentos rojos asados
  • Aceitunas verdes

 

PREPARACIÓN

Remojar el bacalao la noche anterior, lavarlo muy bien y cocinarlo en agua que lo cubra .

  1. Para la salsa a la Vizcaina.
  2. Picar la cebolla a la pluma, dorarla en aceite agregando los ajos picados, perejil, orégano picado, una pizca de pimienta , laurel y sal al gusto. Dejar hervir agregándole un poco de agua de la cocción del bacalao. Licuar esta mezcla que debe estar muy bien cocida junto con el pan remojado en leche.
  3. Cocinar las papas en el resto del agua de cocción del bacalao. En un refractario enmantequillado colocar: la salsa , el bacalao trozado,  las papas .
  4.  Adornar con las aceitunas verdes y pimento morrón en tiritas.

Trucha Frita del Lago

21 Feb

 

 

La trucha va con caya y ají de papa 

Ingredientes

Para 4 personas
• 4 truchas medianas
• 2 libras de caya
• 2 libras de papa
• 5 ajíes amarillos en vaina
• 2 cebollas
• condimentos
• 1 ramita de perejil
• Jugo de 3 limones

Preparación

  1. Una vez limpia las truchas y cortada por la mitad, éstas deben ser untadas con  sal y jugo de limón. Después de una hora se las reboza con harina amarilla y se las fríe.
  2. En una olla se debe cocinar un ahogado con las cebollas y los ajíes amarillos. Luego se hierven las papas hasta que revienten un poco. En otra olla se cuecen las cayas. Se une todo. Al momento de servir, primero se coloca el ají de papas con la caya y encima el pescado frito.
  3. Puede decorarse con un poco de perejil picado

 

Cristina Olmos

Bizcochos yungueños

14 Feb

biscochuelo

En ocho vasos de chicha cochabambina de 4 as de arropada, se le pone la harina como para \a lagua espesa; en este término se bate bien ira que salga buena la levadura. Esta se pone las 4 de la tarde para las 7 de la mañana guíense, hora en que se baten 60 huevos con 1/2 libras de azúcar, 1 libra de manteca y la levadura, todo reunido. Luego se le pone harina hasta que la masa quede en buen punto. Esta asa se deja con manteca untada por encima ira que no se raje y se hace madurar hasta que pone otro tanto de lo que es la masa, y se oposita en una habitación abrigada. Cuando está la masa bien madura se soba hasta que puede como mantequilla y se hacen los bizcochos, hechos éstos se les unta con manteca,  doblan y se cortan dejando nuevamente que maduren y esponjen hasta ponerse livianos; entonces se hornean en horno templado.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Singani de Luribay

14 Feb

 

En la carretera de La Paz a Oruro, nada más pasar Patacamaya, a la izquierda se abre un camino de tierra. A ambos lados lucen cultivos de papa, cebada y trigo. La apacheta, a 4.500 msnm, inaugura la bajada al valle por una carretera serpenteante decorada por cactus y tuna. Tras cuatro horas y media de trayecto desde la sede de gobierno, se alcanza el cartel de meta: Luribay “Capital del durazno y de la uva”.

Es en este lugar, capital de la provincia paceña Loayza, donde se encuentra la Cabaña Unión, cuyo dueño, Samuel Apaza, es el rescatador de la producción de vinos y singanis en el pueblo. Y es aquí también donde acaba de abrirse un albergue para alojar a visitantes dispuestos a conocer los miles de viñedos y distintos frutales de un lugar cien por cien agricultor. Turistas que observarán el ritual del vino y del singani de altura. No: de mucha altura. Y por qué no, catarán más de uno.

Apaza trabajó desde niño en una hacienda en Poroma (Chuquisaca). Fue allí donde aprendió a tratar la uva para fermentarla y destilar el líquido. Sucedió que tanto el hacendado como otros patronos terminaron abandonando y la mayoría de la descendencia de estos productores emigró a La Paz, y se perdió así la costumbre del vino.

En 1983, Apaza compró dos hectáreas de la hacienda La Unión, donde décadas más tarde, marzo de 2007, se formó la asociación La Cabaña Unión-Turismo Rural, encargada de la fabricación de vinos, singani, mermeladas de fruta, lágrimas de uva y jugos. Se rescató así la elaboración de productos de la tierra; “el singani estaba desapareciendo, si no llega a ser por esta asociación yo creo que se hubiera perdido”.

Para llevar a cabo este cometido tuvieron que convencer a otros cultivadores y amigos del pueblo. No fue tarea fácil. “En un principio no nos comprendían y no veían claro el emprendimiento. Lo hicimos con quien nos entendió”. Finalmente consiguió juntar a 22 socios activos y diez pasivos (proveedores). Los primeros ponen capital a partes iguales, pero aun así es necesaria la ayuda de otros organismos. Según Hugo Choquecallata, guía y coordinador de actividades de la asociación, la Cabaña Unión tiene varias contrapartes que les han ayudado a sacar su proyecto adelante. Entre ellas, el Fondo de las Organizaciones Económicas Campesinas (Oecas), la Red Tusoco y la Cooperación Técnica Belga (CTB).

Al llegar a la Cabaña Unión se degusta un almuerzo originario que incluye cui y vino casero. Vino blanco elaborado con uva moscatel de Alejandría. Vanni de Michele, natural de Verona (Italia) —famosa por sus vinos— y voluntario de la ONG Progetto Mondo, lo define como “un vino hecho de manera artesanal sin aditivos químicos. Natural, turbio y no filtrado; de color amarillo paja”. Dice que en la nariz se siente el aroma de durazno y nuez fresca. “Seco y fresco en el paladar —continúa— tiene un sabor persistente que recuerda el sabor de frutas frescas como la manzana y la pera. Es un vino joven, suave con baja graduación alcohólica (9,5°)”. La moscatel de Alejandría es la que usan también para la producción del singani. El uso específico de esta uva es lo que diferencia al singani boliviano del pisco peruano, elaborado éste con uva torontel, albilla, quebranta o uvina, entre otras.

La grandeza de la naturaleza te abraza instalado en el albergue. Mires donde mires está la serranía; a cada lado se alzan recias montañas marrones y verdes. Pero destaca una entre todas ellas, el cerro Laurany, la más imponente y peculiar. A simple vista se diría que se trata de un macizo rojo. Hugo Choquecallata se me acerca y cuenta conmigo los colores. No es sólo rojiza. Hugo recuerda una montaña argentina conocida por su diversidad de tonalidades; entiendo que debe referirse al macizo de Purmamarca, conocido por sus siete colores.

No es temporada de uva, y parece que los viñedos más cercanos a la finca ya se quedaron sin frutos; así que hay que ir una hora y media en vehículo hasta llegar a Porvenir —parte del municipio de Luribay— para ver otros viñedos que aún están cargados. Según una publicación de Redalyc, de diciembre de 2008 —número dedicado a los vinos de altura en Bolivia—, “la introducción de las primeras plantaciones de vid se remonta al siglo XVI en la población de Luribay (La Paz) y Mizque (Cochabamba); posteriormente se introdujo a otros valles, como el de Cinti en 1584 y más tarde Tarija”. Luribay posee pues de los más antiguos viñedos que se pueden encontrar en el país. Justiniano Díaz, guía también del emprendimiento La Cabaña Unión, cuenta que fueron los jesuitas los que trajeron las plantas. “Se cuenta que reprodujeron por pepas, porque no dejaban traer las cepas. También se puede reproducir así, pero es más lento”.

Al éxodo de los patronos hay que añadir la plaga de filosera —insectos que atacan la raíz y merman la cosecha— que abatió la mayor parte de los cultivos de vid criolla en Luribay. Estos dos motivos hicieron que la producción de vino y singani se viera menoscabada de 1975 a 1995. La implantación de nuevos cultivos con pie de injerto americano —más resistente a la filosera— solucionó el problema.

Víctor Touchard (socio proveedor) calcula que tiene unos 5.000 viñedos distribuidos en 7.500 metros cuadrados: el 30% es injerto. Son las viñas más altas de Luribay, y posiblemente de Bolivia. Están a 2.825 msnm. Pareciera que el injerto se tuviera que hacer directamente con las nubes.

Es inevitable no sacar a colación los famosos vinos de altura tarijeños, que si bien proceden de viñedos muy altos, se cultivan un kilómetro más abajo que los paceños de Luribay.

“En Tarija se atribuyen el vino de altura —comenta Touchard— pero el nuestro es más alto”. Reconoce que va a ser un poco difícil que puedan superar a Tarija. “Su calidad es muy buena y tienen mucha experiencia. Tienen cantidades extensas de producción de uva. En cambio a nosotros, en Luribay, nos desfavorece esa parte porque no tenemos grandes terrenos”.

Durante la estancia en Luribay, todos los socios hablan de Luis Vicente Elías. Oriundo de La Rioja —la denominación de origen más famosa de España— acabó visitando los viñedos de Luribay de la mano de Apaza y su hijo, Omar, presidente de la asociación. Elías estaba recorriendo los viñedos de América cuando aterrizó en Bolivia con la intención de visitar Tarija y Chuquisaca. En la Cabaña Unión se enteraron de su llegada y le buscaron para enseñarle sus viñedos y la hacienda. Luis Vicente se alegra de este encuentro y rememora su estadía, que califica como una “experiencia única”. “En Luribay —comenta el español— hay cultivos de la época de la conquista; formas de plantación únicas; altitudes extraordinarias; y una gente como Apaza y toda su familia que son un encanto”. Sobre el vino piensa que “necesitan algo de tecnología y mejores tratamientos en la viña, aunque los singanis son excelentes”. Si Omar y Hugo se pusieran a trabajar en serio en vinos —reconoce— podrían entrar dentro de ese marco de vinos de altura tan alabados y buscados.

Luis Vicente Elías colaboró con Fautapo, la fundación que más está trabajando por el viñedo en Bolivia, en la elaboración de un libro que contará las experiencias de su viaje. Durante su paseo por Bolivia se realizaron cursos a los que acudieron los principales productores de vino del país, entre ellos representantes de Luribay. Apaza recuerda que el español se refirió varias veces a los viñedos de Luribay, y entre risas espeta: “Medio celosos se han puesto de La Paz”. Es que Elías reconoce que “los viñedos de Luribay, junto a los de Camargo y Cotagaita, son los más antiguos y originales”.

Aguas glaciales

La altura y el agua para el cultivo parecen ser los principales motivos del dulzor de la uva, que según cuentan supera a la de otras regiones. “Regamos con aguas glaciales—asegura Touchard— con aguas de la cordillera que son cristalinas. La calidad del agua es lo más importante para que el producto esté sano y limpio”. Además, no usan insecticidas. “Nosotros cultivamos la uva de forma natural y orgánica. No utilizamos químicos para la producción; simplemente usamos abono orgánico de vaca u oveja”. Para curar las plantas, y alejar a los hambrientos insectos, no usan insecticidas sino que bañan los frutales en azufre que, según cuenta este patrón de Porvenir, no es tan dañino como el químico, y no es tóxico.

Entre sus plantaciones de uva también encontramos duraznos, el otro símbolo de Luribay. Podemos rescatar algunas de estas frutas, pero no hay buenos ejemplares porque tampoco es la temporada. Su cosecha suele ser en febrero. Las viñas hacen sitio a los manzanos y de éstos sí que podemos saborear su fruto pues su temporada es prácticamente todo el año.

Touchard tiene una pequeña destiladora en la que hace singani para consumo propio, básicamente. Explica que “la tradición viene desde mis abuelos. Hacer vino no es algo difícil. Acá todos saben hacer vino, es una costumbre entre la gente del lugar, no es algo extraño”.

La visita a Porvenir incluye otros viñedos. Los cultivos de Hugo Zapata y su hijo Wilfredo son colindantes. De los del vástago agarramos una gran cantidad de frutos que vamos saboreando mientras cruzamos a pie el camino que separa ambas plantaciones. Durante este tramo, Hugo Choquenallata relata, como antes Apaza, la dificultad inicial de encontrar proveedores. Recuerda que cuando el emprendimiento arrancaba fueron a pedir a los cultivadores que les vendieran las uvas. Les decían que les pagarían lo mismo que recibían en La Paz; se evitarían el camino de viaje y cobrarían la misma plata. “Aun así no querían —recuerda Choquenallata—, así que tuvimos que tomar una medida drástica: nos fuimos a La Paz y les compramos las uvas al mismo precio que les habíamos ofrecido en Luribay”. A partir de ahí todo cambió y una gran cantidad de proveedores se sumaron al proyecto. Ganarían lo mismo y se ahorrarían el viaje.

En la vivienda de Hugo Zapata probamos por primera vez el singani. La botella reza: Elaborado y etiquetado en origen por “Bodegas y viñedos Luribay”. Es un producto elaborado íntegramente con uva 0moscatel de Alejandría, cosechada en nuestros viñedos y seleccionada cuidadosamente por viticultores de la Región del Valle de Luribay. La asociación no está muy contenta con el etiquetado que temporalmente están llevando sus envases. “Necesitamos un plan de marketing” dice Hugo Choquenallata. Calculan que el singani se comercialice en La Paz a final de año y para ello tienen que lanzar el producto con fuerza; una buena imagen es esencial para introducirlo en el mercado. El vino, sin embargo, tardará más en comercializarse, y no por problema de etiquetado, sino porque tienen que seguir mejorando el género. “A mí me gusta el slogan vino de altura para gente de altura”, reconoce Samuel Apaza.

El sabor del singani es fuerte e intenso. Unos cuantos tragos nos servirán para afrontar mejor el traqueteo de la carretera de vuelta al albergue. La zozobra y una luna redonda, lechosa, brillante y titánica nos acompañarán en el retorno.

El zarandeo de la carretera de bajada al valle es uno de los mayores inconvenientes para los cultivadores de frutas, verduras y hortalizas del pueblo. La mayor parte de su producción se vende en La Paz y muchas veces llega maltrecha por los vaivenes de la carretera, que no está asfaltada. Sabino Gerónimo y Néstor Chávez, mientras desayunan junto a otros dos compañeros una botella de singani a las 08.00, comentan que la fruta está lista para venderse en época de lluvia. La dificultad del terreno hace que la carga llegue maltrecha a la capital. “La arroba de la uva (12 libras) cuesta 60 bolivianos, pero como llega rematada la tenemos que vender a 40”. Esto sucede en el mejor de los casos, pues si la carretera se ha inundado, la fruta se desperdicia por completo.

Eddy Aguilar Canaza —del MAS— es director de Desarrollo Humano del Gobierno Autonómico Municipal de Luribay, y asegura que el problema de la vía se va a solucionar. “El proyecto de asfalto se ha dado inicio, ahorita ya están removiendo tierra”. Según Aguilar, en dos años más la carretera estará totalmente asfaltada.

Omar Apaza y Hugo Choquenallata se encargan de enseñar el proceso de producción de vino y singani a los visitantes. En grandes bidones almacenan las uvas con agua, en la sala de fermentación. De ahí pasa a la destiladora, que Samuel compró de la vieja hacienda del expresidente José Manuel Pando, nacido en Luribay.

Luribay, además de tierra de durazno y uva, es patria de expresidentes. Son tres los nacidos en este territorio. A Pando se suman José María Pérez de Urdininea y Felipe Segundo Guzmán. El visitante podrá conocer sus fincas como una curiosidad más de las muchas de Luribay. A ellas se suman las leyendas de los tapados, según dice Justiano Díaz. A lo largo y ancho de Luribay —que comprende tres climas: altiplano, cabecera de valle y valle— están escondidos remotos tesoros de la época incaica, o incluso anteriores. “En realidad no están catalogados — dice Hugo Choquenallata— se cree que pueden ser tiwanakotas, pero no se sabe”. Don Samuel afirma que no son leyendas. En su propia finca han descubierto dos tapados: “Hemos detectado tres cajitas en un lugar y, en otro, un hornito. Intentamos sacarlos, pero no hay dinero para contratar maquinaria”.

El sabor de la uva destilada nos acompaña de vuelta a La Paz. Parece que la canción que Justiniano Díaz entonaba a ratos durante la visita tiene razón. La cantata aymara Luribay Durazno anuncia que en esta tierra “turista que pescan lo ahogan en vino”.

 

ASOCIACIÓN LA CABAÑA UNIÓN

Representante legal:Omar Samuel Apaza,

Calle Edgar Condori Condor

DirecciónLuribay Teléfono – Celular: 77291872 – 70683246

La Razón / María L. Vivas

Marraqueta Paceña

13 Feb

 

 

El departamento de La Paz, es único por sus alimentos característicos, como la marraqueta, que enriquece la gastronomía boliviana, logrando que el aroma y el sabor se conjuguen provocando gratos e inolvidables sabores para el gusto de la ciudadanía.

Un trozo de carne asada en medio de una marraqueta, acompañado de una taza de café caliente para muchos es una delicia para empezar la mañana; o los fines de semana, un fricasé o el chairo paceño acompañados de una marraqueta ¡delicioso!

Este es un pan económico y accesible para el bolsillo de todos.  Es un pan hecho a base de harina de trigo, agua, sal, levadura, azúcar. Tiene una forma alargada y ovalada y es muy agradable sobre todo cuando ha salido del horno y acompañando a una taza de cafe y un pedazo de queso fresco muchísimo mejor.

El pan de batalla o marraqueta tiene su pareja, se trata del pan allulla o pan sarnita, la que tiene forma redonda y una consistencia más suave con quesito encima… Antes solía comprase casado, mitad marraqueta y mitad allulla o sarnita.

El pan de batalla, se consume en hogares pobres y en hogares privilegiados y su fama ha llegado tan lejos que le ha valido el ser declarado “Patrimonio cultural e histórico de La Paz”, mediante Resolución emitida por la Prefectura del Departamento de La Paz, el año 2006. Siendo el pan de cada día en los hogares paceños, acompaña sus vidas desde el desayuno hasta la rica variedad de platos de lunes a domingo.

Normalmente, a la medianoche se inicia el preparado y a las 06:00 el sabroso “pan de batalla” sale crujiente y caliente para ser degustado.

La naturaleza de su nombre ya casi se borró de la memoria colectiva, con el transcurrir del tiempo, aunque la tradición atribuye su origen a panaderos franceses de apellido Marraquette, a la expresión marroco (Marruecos) o al baguette, según la historiadora Florencia Durán.

El patrimonio culinario de los paceños, según otra teoría, no fue creado por panaderos locales sino por uno que emigró desde la isla de Chíos, ubicada en el mar Egeo, donde nacieron Homero e Hipócrates y donde habría habitado hace más de un siglo Michel Jorge Callisperis de oficio panadero.

El joven panadero llegó a Chulumani (Bolivia) en 1908 para elaborar pan como su principal sustento y, como la región le resultó pequeña para agrandar su negocio, se trasladó a la ciudad de La Paz, donde trabajó en la empresa de fideos Figgliozzi que, con los años, llegaría a pertenecer a la familia Sáenz.

La fórmula de este pan pronto le daría motivos para instalar su propio negocio: primero en la calle Bueno y finalmente en Miraflores, donde finalmente se quedó.

Hoy, la marraqueta, es infaltable a la hora del desayuno y el almuerzo, registrándose su mayor consumo en La Paz.

Ramón Rocha Monroy la describe mejor que nadie:

…”Si fuera pintor, pintaría un paisaje de La Paz con una marraqueta humeante en lugar del Illimani. Quizá ambas criaturas tienen el mismo espíritu, la más pequeña de mineral en bruto y la enormísima de cristal. Es maravilloso disfrutar del desayuno paceño echando vapor por la boca y contemplando el Illimani al amanecer. Es una reconciliación con el alma y el cuerpo, body and soul –la conjunción del viejo blues”.

Ingredientes:

● 2 kilos de harina

● 100 gramos  de levadura fresca o 35 de levadura seca activada en 80ml de agua tibia

● 5 cucharas de azucar

● 3 cucharas de sal

● agua tibia lo necesario

Preparacion:

1.         Se forma una corona con la harina. En el medio de dicha corona se echan los restantes ingredientes.

2.         Se mezcla todo hasta conseguir una masa muy suave, que se desprenda de la lugar donde esta siendo amasada, luego debemos dejar reposar una hora.

3.         A continuación bollar y dejar reposar otra hora.

4.         El siguiente paso es formar la marraqueta de mas o menos 90 gramos,cada una, como el pan francés, dejar nuevamente fermentar hasta que triplique de su volumen.

5.         Hacer cortes en la parte superior con un cuchillo fino y hornear por espacio de 20 minutos a unos 220º C. con un recipiente de agua hirviendo dentro del horno para que eleve como es necesario. Pincelar con agua al sacar del horno para darle un color tostado bonito.

Dicen que un requisito para  que sea exquisita y de una contextura crocante, sabrosa y deliciosa, es la Altura ….

Historia del Pepino en Carnavales de Bolivia

8 Feb

 

Pepinos, entre máscaras, chorizos y chauchitas (La Razón)
Muchos rostros tiene el personaje más importante del carnaval paceño. Se barajan muchas teorías sobre su origen, pero su historia se continúa tejiendo en los talleres de artesanos.Miguel Vargas S.
Fotos: Tony Suárez, Archivo Foto Cordero / Nicolás Quinteros

Agudísima pone la voz; de tiple, de pipiripi. Aunque el paso de los años le heredó un profundo dolor de espaldas, no puede dejarlo; es un vicio. Cada domingo de carnaval porta un ´chorizo´ —arma contundente ensamblada con medias nylon y rellena de arena— para enfrentarse a la entrada. Detrás de la careta se siente otro. Reparte golpes, lo mojan y se venga con harina y mixtura. ¿Cuánto cuesta ser un joven de 54 años? para el profesor Andrés Aramayo Cayo sólo se necesita vestir un traje y una máscara de pepino.Misterioso origen el de este personaje. Hijo mestizo del pierrot francés, el arlequín y el kusillo —un espíritu juguetón andino que se lleva las semillas durante la siembra—, el fiestero del carnaval paceño remonta su origen al siglo XIX.El historiador Ismael Sotomayor relata en sus Añejerías paceñas las carnestolendas de la época republicana, con la organización de las primeras mascaradas de las élites paceñas y las coplas populares en que la gente se burlaba de las autoridades. Hay rastros de arlequines y bufones, pero del pepino, ni un comentario.El investigador Gonzalo Íñiguez dice que el pepino es un personaje propio de la comedia del arte español que llegó de la mano del teatro del siglo XVIII a Bolivia. Tenía un bonete con tres cuernos, cabellera de cuero de oveja y dientes de vidrio. José De Mesa habla de un personaje surgido a principios del siglo XIX como el arlequín de circos europeos. Otros historiadores recuerdan como su más remoto antecesor al Pierrot de Croce. También está la figura de un clown uruguayo, el Pepino 88, quien en las dos últimas décadas del siglo XIX animó a la Argentina.

Es posible que el nombre genérico del personaje paceño provenga precisamente de este artista, Pepino Podestá, un trapecista que devino en payaso y conformó un repertorio de canciones, letras y chistes vinculados a la actualidad de esa época. Además de sus habilidades de músico, Pepino 88 tenía un espectáculo interactivo en el que dialogaba con su público.

La hipótesis es que con la llegada de un circo argentino o uruguayo, la figura de uno de los clowns —si es que no era el mismísimo Pepino Podestá— quedó fijada en la memoria de los paceños, que lo replicaron a partir de esa fecha. No por nada, el traje de Podestá tiene similitudes con el que aparece en las fotos del archivo Cordero.

Para el antropólogo David Mendoza, el pepino surge como una copia del bufón o el pierrot que se lucía en las fiestas de la clase alta. Pero con el tiempo, la figura fue apropiada por los paceños, adoptando características peculiares.

Alegrías del siglo **
Las memorias de Julio Cordero Benavides no se confunden con un apoyo tan contundente como el del archivo fotográfico iniciado por su abuelo, Julio Cordero. A sus 68 años, recuerda perfectamente sus aventuras como pepino.

La fotografía más antigua que tiene data de 1909 y muestra a este personaje con un traje ancho y careta. El sombrero era en forma de cono y los fiesteros acompañaban sus pasos con las mandolinas.

´El domingo era la entrada para todo el pueblo. El personaje principal era el pepino. En esa época no se mojaba. El pepino tenía una careta feliz o triste y una bolsa llena de mixtura, serpentina y monedas. Los niños les gritábamos \’¡Pepino, chorizo, sin calzón!\’ y él nos sonaba con el chorizo. Luego decíamos, \’¡chauchita, chauchita!\’ y entonces nos lanzaba monedas´.

Así se celebraba en las décadas de los años 40 y 50. La gente jugaba con agua de colonia en botellas de vidrio que llegaban de España y Francia. Después apareció un rociador en envase de goma, pues aún no existía el plástico. La serpentina y la mixtura cubrían todo. No habían globos ni chisguetes.

El lunes, las comparsas visitaban las casas de sus madrinas. En la clase alta se elegía una reina y su mandato se celebraba en grandes bailes en el Teatro Municipal, el Hotel Torino, el Club de La Paz, el Bancario o el Ferroviario. La Alcaldía organizaba las mascaradas.

El martes era la ch\’alla y el miércoles de Ceniza se dedicaba al día de campo. Allí, los comparseros bailaban con las estudiantinas. El viernes de Tentación empezaba la despedida del Carnaval, pues el sábado se realizaba el Entierro del Pepino en la plaza Garita de Lima. ´Se hacía un ataúd de cartón viejo y ahí se ponía al muñeco… en realidad no se lo enterraba, se lo deshacía… las viudas aparecieron años después´, recuerda Cordero.

Julio también fue un alegre pepino. Su tía Luisa le cosía el traje, usaba zapatos viejos y peluca de lana. El traje del pepino tenía sólo un color y la careta era de cartón con engrudo. Luego apareció la máscara de tres cuernos y de yeso.

Los trajes se compraban en la esquina Sagárnaga e Illampu por 10 ó 15 pesos de la época. ´Como no te pueden reconocer, te acercas a las personas conocidas y a alguna chica bonita para halagarla, mojarla con agua de colonia, hacerle tragar un poco de mixtura y adornarla con serpentina. Bailar se siente bonito; hay que chillar, cantar, es pura alegría. Es lindo bailar en ronda sin saber con quiénes´.

En la década de los 60 apareció el juego con agua y la “matasuegra”, arma golpeadora fabricada de cartón prensado. ´Cuánto ha cambiado el rostro del pepino paceño´, se lamenta Julio. Pero existe un artesano que busca recuperarlos.

El hacedor de rostros
Desde que recuerda, sus abuelos trabajaban con yeso. Alejandro Paz Castillo tiene 48 años y un taller en que fabrica caretas de tela para pepinos. También tiene otras de yeso, como las que se usaron a mediados del siglo ** para evitar el daño del juego con agua.

Desde los 10 años, Paz trabaja en ese taller. Allí vio cómo se perdía en el tiempo la máscara de tres cuernos. ´Estos pepinos los ´romperajas´ han vuelto después de mucho tiempo, el modelo es el tradicional. Estaba a punto de desaparecer hasta que los matarifes regresaron con estas máscaras que han empezado a gustar a la gente´, explica Alejandro.

El proceso es en base al fuste de fieltro, que se moldea a mano cuando está húmedo. Al fuste seco se le pasa una capa de yeso (sisado) y se hace el acople entre cara y cabeza. Este yeso se prepara como si fuese una especie de arcilla que incluye yeso, harina blanca, cola, tiza molida y azúcar. Las proporciones son su secreto. Una vez terminado, prepara una masa que sirve para dar relieve y aumentar detalles según la creatividad del artesano. Cada modelo es único.

La máscara de tres cuernos se vende a 100 bolivianos y la de tela —fabricada con tocuyo y engrudo que se adhiere a una tela que luego es pintada— cuesta a 10.

Para esta fiesta, el tiempo le alcanza para hacer unas 50 máscaras de yeso y 500 de tela. Empezó el trabajo en noviembre y acabará a tiempo para la entrada.

Son cuatro hermanos los que trabajan en el taller. Paz no tiene hijos. ´Hay gente que viene a aprender, pero se escapa, porque es mucho trabajo. Estamos de 8.30 a 23.00´, explica Alejandro, a quien no le preocupa mucho el no tener descendencia, pues su hermano menor está llevando sus conocimientos al plano formal estudiando en la Carrera de Artes.

Eso sí, trabajo no faltará en el taller de la calle Reyes Cardona. Al menos eso cree Javier Escalier —presidente de la Asociación de Comparsas, Ch\’utas y Pepinos del Carnaval Paceño— pues la planificación para estos carnavales no sólo incluyen la elección del Pepino 2006, sino el desentierro, festejo y posterior sepultura del personaje paceño, que cada año que pasa, recupera la sonrisa de esos rostros de antaño.

Llauchas

6 Feb

 

Ingredientes:

3 Tazas de harina de trigo cernidas
1 Cucharilla de sal
2 Cucharillas de azúcar
4 Cucharas rasas de manteca vegetal
2 Tazas de agua tibia
1 Cucharada de levadura virgen o seca
Leche tibia lo necesario

Relleno:

1/4 Taza de leche diluida
1 Queso mediano no muy salado
1 Cuchara de harina
2 Cucharas de aji colorado molido
1 Pedazo de manteca
1 Huevo
PREPARACION:En un recipiente, mezcle la harina con la manteca, hasta que se incorpore, forme la mesa con la levadura previamente diluida en media taza de agua tibia, una cucharilla de azúcar; al resto de agua tibia, anada sal y una cucharilla de azúcar restante, remueva hasta obtener una mesa algo pegajosa a las manos. Amase de la misma manera que para el pan.En recipiente piano o en una tabla, espolvoree harina y forme bolitas del tamañito de un huevo, cúbralas con servilleta y déjelas en un lugar abrigado, hasta que la mesa duplique su volumen.Prepare el relleno:

Aparte, se hace cocer el aji colorado en aceite caliente. Una vez cocido, divide en dos porciones. Luego, en una cacerola agregue agua, manteca y una porción de aji colorado cocido y harina. Haga cocer a fuego lento y remueva constantemente para que no se formen grumos durante dos minutos. Deje enfriar. Separe del huevo, un poco de clara y el resto mezcle con el queso desmenuzado y esta a su vez con el preparado anterior.Una vez que las bolitas aumentaron de volumen, estire la mesa con el uslero en forma ovalada de aproximadamente medio centímetro de alto y rellene con la crema que preparo, pase el borde con la clara antes separada, cierre la masa apretando bien y repulgue las llauchas con el resto de aji colorado cocido.

Hornee a temperatura caliente, hasta que doren durante 20 a 30 minutos; retire del horno una vez que esten doradas las bases de las empanadas. Son exquisitas con api o tojori.

http://recetas.ibolivia.net

Un restaurante ofrece fricasé, tallarín y pizza a base de coca en La Paz

5 Feb

¿Se imagina un plato de fricasé preparado con coca? ¿Un tallarín o una pizza con el mismo ingrediente? Un restaurante paceño los cocina.

El 26 de abril, el restaurante gourmet La Coca incluirá oficialmente en su menú el fricasé preparado con la hoja sagrada como ingrediente principal.

Comida en Bolivia

El dueño del establecimiento, ubicado en la calle Rosendo Gutiérrez esquina Sánchez Lima, es el chef Mirko Vargas, quien alista éste y otros planes en su cocina.

Lo que comenzó como un experimento para una recepción social, estará a disposición de los comensales en el primer aniversario del local. “Estamos ansiosos de comenzar. Además, no estamos nerviosos porque sabemos que será del agrado de todos”, comentó el chef.

En un acontecimiento pasado, Vargas sorprendió a más de 25 personas con su innovación. “Claro que tiene un sabor poco distinto del común, pero la gran diferencia es que este fricasé (de coca) es de color verde”, afirmó el chef de 35 años, que estudió en la Escuela Hotelera de La Paz.

El cochabambino advirtió que su platillo no lleva hojas enteras “como tal vez se imaginen, sino que los ingredientes con los que se prepara son a base de coca”.

“Este fricasé está hecho de hoja de coca molida y un poco de harina de la misma. Si un plato lleva la hoja (entera) es por fines decorativos”, apuntó.

El gastrónomo sostuvo que el sabor de la coca no es muy notorio en sus recetas, tal como creen algunas personas. En sus platillos él trata de que el sabor de la hoja sea “suave y sutil”.

“En todos mis platos preparados, la coca no está en más que un diez a 15% como ingrediente”, aseveró.

Aseguró que su objetivo principal no es darle el sabor de este vegetal a su comida, sino aprovechar de él su cualidad nutritiva.

“La coca aporta más nutrientes y minerales que cualquier otro condimento o ingrediente”, remarcó el cocinero.

En su criterio, muchos bolivianos no conocen el valor nutritivo y las posibilidades de la coca en el ámbito de la culinaria.

“No muchos compatriotas vienen a comer aquí. El 85% de mis clientes son extranjeros”, contó el experimentado chef.

Otros platos

Pero la especialidad de la casa es el tallarín al pesto de coca, que es degustado por extranjeros y nacionales. El plato tiene un costo de 25 bolivianos en el restaurante de Sopocachi.

“Nuestra especialidad como comida preparada con coca es la pasta. Preparamos desde pizza hasta tiramisú (postre) y milanesa de pollo”, explicó mientras cocinaba un tallarín al pesto.

Desde su experiencia, hay platos típicos bolivianos que sí se pueden preparar con coca y otros que no. Entre los que sí podría cocinar está el sillpancho cochabambino y el chairo paceño. “Tendría que experimentar y probarlo para lanzarlo al mercado paceño”.// Página Siete

El restaurant Gourmet “La Coca”, que está ubicado en la zona de Sopocachi  en la calle Rosendo Gutiérrez esquina Sánchez Lima, es el chef Mirko Vargas.

Publicado por VozBol

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