Tag Archives: Antigua

Chicha de Maiz

24 Jul

Esta bebida hecha de maíz, el más alimenticio de los granos, es el sostén de la vida y de la fuerza en el indio de las sierras de Bolivia y del Perú. Con ella se alimenta; con ella se refresca, y con ella también se embriaga algunas veces, para olvidar sus miserias.
Se la confecciona de muchas maneras; pero las únicas usadas por aquellos pueblos serranos, son dos: la chicha primitiva o del Inca, hecha con el maíz fresco, y la chicha de Jora, que se hace con el maíz en germen.
Aquélla, la del Inca, se hace, echando a cocer en bastante agua, la harina de maíz, desgrasándola: es decir, quitándole el aceite del grano, que con la cocción se desprende y sube a la superficie, y tras cada una de estas operaciones, se sacan dos vasos del caldo y se van depositando en una vasija de barro, como también lo es la en que cuece la harina; y se le echan, por las que se le han quitado, dos jarros de agua caliente que se tendrá allí pronta.
Cuando en la prolongada cocción y trasiego del líquido, la harina ha desaparecido del fondo de la olla, se la quita del fuego, se reunen los caldos, y dejándolos enfriar se le pone en una olla o botija de barro, y muy bien tapada, se deja a fermentar.
Esta bebida es en extremo agradable en sus primeras horas de fermento. Después, perdiendo su dulzor natural, adquiere las propiedades embriagantes de un fortísimo alcohol. Mas, aun así, si se endulza con azúcar o chancaca, es deliciosa, y motivo de embriaguez para los más sobrios.

Criadillas a la Naranja

23 Jul

Esta es una de las más de 100 recetas de caldos, platos y postres que ha rescatado la investigadora Julia Elena Fortun y que consumían los protomártires paceños, sus esposas e hijos y también sus represores.

“Abiertas en dos a lo largo de las criadillas que se quieran, se colocan sobre una tabla inclinada en lugar donde bañe el sol, con sal molida por encima, hasta que escurran toda la sangraza que contienen. Cuando hayan acabado, se retiran, se les quita la primera túnica que las cubre, se ponen abiertas a freír en sartén con manteca hasta que hayan cocido bien. Luego se espolvorean con pan rallado y zumo de naranja hasta que queden doradas. Entonces se sirven con pimienta molida y perejil picado para tomarlas con salsa picante”.

Pan Biblico Proteico

6 Jul

5 recetas de Pan Antiguas

3 Jul

Apthapi

21 Jun

Es el dia de Kallwaku mama urupa, dia del Chuño Nuevo

El 21 de junio, Año Nuevo Aymara o Wilkakutti,  se come Apthapi. Aunque usted no lo crea, se trata de una comida que no tiene receta. Ella trae todo lo que da la tierra y la cría de animales, en la época que se lo consume. Es una  comida comunitaria donde cada persona aporta con lo que produjo su tierra y los animales que cría. Entre los ingredientes figura una gran  variedad de papas así como ocas, chunos, choclo, queso, huevos, pescados y conejo. Machaqa Mara que dice que cada 21 de junio  el sol renace, pues se encuentra en su punto más débil y a partir de este día empieza a retomar fuerzas. Es entonces cuando el ser humano tiene condiciones de absorber algo de la energía renovadora del nuevo sol levantando las manos justo en el momento en que sale del horizonte.

Los lugares donde generalmente se celebra el solsticio  y se comparte un Apthapi es Tiwanacu, Samaipata,  Cobija, Tarabuco, Sabaya, Illimani, Inkallajta, Uchumachi, Pasto grande, Pampa Aullagas, Challapata, Uyuni, Chulumani, Puerto Acosta, Cotagaita, Guanay, Caranavi, Huatajata, Suriki, Desaguadero, Betanzos, Villazón, San Lucas y Pocoata figuran entre los sitios rituales más conocidos en el país . el

La costumbre de compartir alimentos entre los miembros de una comunidad, amigos o familiares se conoce entre los aymaras como apthapi y es una herencia de los pueblos nativos del occidente boliviano. La palabra proviene del vocablo apthapiña, que significa “recoger de la cosecha”. El apthapi procura compartir, unir a la familia, a la vez que permitir a las comunidades reconciliarse con aquellas que se encuentran distanciadas por discusiones o problemas.

Debido al gran respeto y cariño hacia las comidas, se suele rezar antes de consumir. En muchas ocasiones se los besa antes de llevarlos a la boca.

En el campo, los comunarios entregan una porción de sus cosechas y de su producción ganadera. Entre los alimentos de la mesa es posible degustar jawas phusphu (habas cocidas); kanka (carne asada), chuño phuthi, chuño cocido; qhatit ch’uqi (especie de papa) y jallpa wayk’a (ají amarillo molido con trozos de las colas verdes de la cebolla), en la merienda no faltan mut’i o mote desgranado; millk’itika thixi, queso frito criollo; puquta phuthi, plátano cocido y k’awna, huevo duro o frito.

Los comestibles son expuestos en hijilla, un aguayo o una bayeta tendido en el piso que sirve para presentar ante todos la comida recolectada. “Sobre unos aguayos tendidos al piso, comunarios del altiplano boliviano colocan  —cada uno lo que puede, lo que produce— y todos comparten a partes iguales.

Dice el sociólogo y catedrático universitario Salvador Romero: «Los apthapis han sido elevados al rango de banquete presidencial; así han recobrado popularidad. No son nuevos ni en el campo ni en las ciudades del Ande. A principios del siglo XX, los paceños de clases medias y altas los servían en los días de campo, como recuerda la narrativa de aquellos años…»
A los estudiosos e investigadores le dejo esta dirección en a que encontraran “toda” la información  sobre este ritual aymara

http://cedoin-gtz.padep.org.bo/upload/diplomacia-vida_cinco.pdf

AÑO 5.519

Es una cifra simbólica, propuesta por antropólogos, basada en el hecho de que pasaron 5.000 años del nacimiento de la cultura tiwanakota, mientras que los otros 519 años se cuentan desde la llegada de Colón a América.

Cristina Olmos

Frutas de Corpus Christi

4 Jun

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Les comparto esta foto de las frutas que usualmente se consumen en Bolivia en esta época.

El Corpus Christi se celebra 60 días después del Domingo de Pascua y en muchos lugares del mundo, como Bolivia, es una de especial relevancia, tanto así que ameritaba un día feriado.

De acuerdo con la doctrina católica, el Corpus Christi representa la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo, durante la última cena cuando Jesús convirtió el pan y el vino en su cuerpo y su sangre, que con el paso de los años se convirtió en la renovación mística y sacramental del sacrificio de Cristo en la Cruz.

En la festividad religiosa la mayoría de las personas se reúne con su familia para pasar un día en confraternidad, compartiendo comida y frutas; los creyentes acostumbra a comer mucha mas fruta que de costumbre, los frutos que más se consumen son uvas, maní, chirimoya, naranja, mandarina, manzana, achira, chirimoya, plátano, papaya, caña de azúcar, toda clase de frutas secas.

Grillos

3 Jun

Grillos
Receta de la Srta. Aurora Gutiérrez

Se hace hervir en un poco de agua o leche, unas tres o cuatro chancacas y cuando están disueltas se les pone una libra de nueces, un poco de almendras y otro poco de maní, cada una de estas cosas molidas áspero y un bizcocho duro, un poco de anchicoco y una cascara de mandarina bien molidos. Se hace tomar punto, luego se hace enfriar, y se forman con esa pasta unas bolitas, se bañan con caramelo.

El caramelo para el baño, se prepara haciendo derretir azúcar granulada en una cacerola, y procediendo a bañar cuando está líquida. Es mejor bañar haciendo el caramelo poco a poco, y los grillos bañados se les hace orear en una charola para poderlos desprender con facilidad.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela Gorriti y  siquiera otras 800 mas.

Chanchito Asado al Horno

1 May

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(Receta de la Sra. Benedicta R. V. de Linares)

Chanchito asado

Se mata un lechón en la mañana, se le tiene colgado hasta por la tarde, durante la noche se le pone salmuera bien fuerte, haciéndole corte por dentro sin lastimar la piel, al día siguiente se le cuelga al sol durante cinco o seis horas, después de secarlo con una servilleta, luego se le frota con limón por dentro y fuera y se le pone la siguiente salsa: en dos cucharadas de manteca se fríe un poco de ají amarillo martajado, un diente de ajo molido, un poco de pimienta y cominos en polvo, un poco de vinagre, sal y una cucharada de harina. Después de frotarlo bien con esta salsa por dentro y por fuera, se lo cose para que tenga la apariencia de estar entero, se lo coloca en una charola doblándole las patas y las manos, se le deja esa noche más en lugar ventilado. Al día siguiente antes de ponerlo al horno, que debe estar muy fuerte, blanco de caldeado, se le vuelve a asolear durante una hora. Si el horno resultase demasiado fuerte se saca el chanchito por momentos y se le vuelve a meter hasta el fin de su cocimiento. Se lo saca del horno y se le baña con manteca derretida con sal molida. Para que el chanchito no se queme, se le cubre con un periódico. Dentro del horno se pondrá una olla con agua. El chancho deberá estar en el horno cuatro horas.

Esta receta pertenece al trabajo de recuperación e investigacion de la antropóloga boliviana Beatriz Rossells Montalvo: La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

En este libro encontraran el trabajo más vasto que se ha hecho acerca de la comida Boliviana y  que ganó el Premio 2002 a la mejor publicación extranjera, otorgado por la Academia Española de la Gastronomía

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Ponche Olímpico

7 Abr

 

 

 

 

 

 ponche

 

 

Se ralla primero y después se muele en el mortero, un coco de Panamá o del Brasil, y a falta de éste, cuatro docenas de cocos del Paraguay. Mientras se muele en el mortero, se le echa, poco a poco, medias cucharadas d eleche, al mismo tiempo que, de cuatro en cuatro, dos docenas de almendras mondadas y lavadas, que se muelen con el coco. Molidos ya, se les cuela en un tamiz de tela fuerte. Se presiona bien, para hacerles arrojar su más grueso jugo, que se mezcla con un litro de crema de leche hirviente y sazonada con azúcar, canela y moscada, vertiendo inmediata y prontamente sobre esta mezcla, batiéndola con el molinillo, una clara de huevo batida a la nieve, y tras ésta, media botella de ron de Jamaica. Se bate al servir cada copa, que debe coronarse con espuma. Para mantener caliente este ponche, que a causa del coco, no puede volvérsele al fuego, se le pone sobre vasija de agua hirviendo.


Corona Aparicio de Pacheco, París.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

 

Manzanas caramelizadas

6 Abr

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Ingredientes:

  • 4 manzanas limpias
  • 1/2 taza de agua
  • 1 y 1/8 taza de azúcar morena
  • 1 cucharadita de vinagre
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 4 pinchos de madera
  • Colorante comestible sabor a fresa

Preparación:

Poner un pincho a las manzanas hasta el centro. Calentar una olla sobre fuego alto, añadir el agua y el azúcar. Cuando esté disuelto el azúcar e hirviendo, echar el vinagre, la mantequilla y el colorante deseado. Seguir removiendo a fuego alto durante 7 a 10 minutos. Para hacer la prueba si está hecho el caramelo, sacar un poco con la cuchara y echar en un vaso de agua fría. Si se endurece el caramelo nada más al entrar en el agua, esto quiere decir que está hecho. Se sujeta una manzana por el pincho, se entra en el caramelo y se mueve dentro hasta que esté toda cubierta de caramelo. Se pone sobre un trozo de papel vegetal y se repite con todas las manzanas. Se dejan enfriar. Una vez frió, se deja una hora más para que se haga crujiente el caramelo. Entonces están listas. http://recetas.ibolivia.net/content/manzanas-caramelizadas

Sopa de Abril

5 Abr

abril Cocina ecléctica

Prólogo

El hogar es el santuario doméstico; su ara es el fogón; su sacerdotisa y guardián natural, la mujer. Ella, sólo ella, sabe inventar esas cosas exquisitas, que hacen de la mesa un encanto, y que dictaron a Brantôme el consejo dado a la princesa, que le preguntaba cómo haría para sujetar a su esposo al lado suyo: -Asidlo por la boca. Yo, ¡ay! nunca pensé en tamaña verdad.

 

Cocina Ecléctica, de Juana Manuela Gorriti (1818-1892).

http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/librodecocina/RecetasdeJuana

 

SOPA DE ABRIL

Píquese, en igual cantidad, zanahorias y lechugas; agrégueseles carne y chorizo igualmente picados, y habas tiernas; póngaseles a cocer, sazonado con cebollas, orégano, perejil, sal al paladar, y el jugo de un tomate, en grasa de puerco, o mejor en mantequilla. Cuando haya dado un hervor, viértasele encima un buen caldo, y hágasela cocer durante media hora. En seguida llénese con ello la sopera, en cuyo fondo se habrá puesto previamente una capa de rebanadas delgadas de pan tostado a la parrilla. Déjese reposar un momento y sírvase.

Pulenta de Papas

5 Abr

Pastel-de-Papa-11

Corona Aparicio de Pacheco, París.

Pulenta de papas

A tres platos de papas cocidas y molidas, se les pone una cucharada de mantequilla, una taza de leche, un pedazo de queso rallado, las yemas y las claras separadamente batidas de ocho huevos, un poquito de nuez moscada, pimienta y sal al paladar. Se acomoda este puré en una fuente untada con mantequilla, poniéndole al medio algún jigote, luego se sirven.

Estas recetas pertenecen al trabajo de recuperación e investigacion de la antropóloga boliviana Beatriz Rossells Montalvo: La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo: LA PAZ-BOLIVIA:

Reseña del libro de Recetas de Doña Sofía Urquidi

2 Abr

Libro de recetas de cocina de Doña Sofía Urquidi

Este magnífico volumen de más de 500 recetas resume todas las corrientes de la gastronomía que se han ido acumulando, reelaborando y refinando en los complicados alambiques de la vida social a lo largo del siglo XIX y en la experiencia concreta de la élite chuquisaqueña de fines de siglo y principios del XX.

Definitivamente, esta cocina participa de la gastronomía europea moderna, ha dejado atrás sin mayor pena la parte obsoleta de su pasado colonial. Sin perder sus raices y un cierto sabor de convento y calleja, se ha remozado y puesto al día en cuanto a las nuevas reglas de la etiqueta, la cocina internacional y sobre todo el consumo de los productos ingleses y franceses que se entremezclan en toda preparación.

Del hiperbólico uso de las especies, que normaba la comida occidental hasta el siglo XVIII, se ha pasado a una cuidadosa administración de las mismas, salvo en casos excepcionales en que el platillo en cuestión así lo exige, tal el caso de las Butifarras, el Salchichón de Genova, la Lengua a la escarlata o el Guiso de cuatro carnes. Por el contrario, estos fuertes condimentos que hicieron las delicias de los comensales de otros tiempos, parecen haber tomado rumbos distintos siguiendo una división que parece contundente: el mundo de los dulces y el de las comidas saladas. La canela opta por el primero y la pimienta por el segundo. Pero esto no es tan simple, la división entre estos mundos tampoco es radical. Existe un reducido limbo de origen divino donde el laurel, los clavos, la nuez moscada, el vino, juegan impunemente, recordando a la distancia un antiguo aire bizantino que se ha colado hasta nuestros días de fin del siglo XX, a través del compuesto del ckocko auténtico con sus pizcas de dulce, salado, picante y una fuerte fragancia inconfundible.

El gran aporte del libro de Doña Sofía Urquidi es al igual que el libro de Crespo en el siglo XIX, el testimonio de una adaptación singular, un ensamble definitivo entre las prácticas culinarias españolas y europeas y el mundo andino y americano. Los productos agrícolas de estas regiones dominan en todos los campos de la culinaria criolla. El tomate y la papa son utilizados como permanentes aliados de la buena comida en mayor medida que en la Colonia. La tapioca, la chancaca, los choclos, las chirimoyas, el maiz blanco y amarillo, la quinua, el maní, las callampas, la guayaba, guacataya, plátano, chuño, charque, quinua, tarhui, karapecho, paltas, pinas, el airampo, el llecke están integrados en los recetarlos.

 La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

En este libro encontraran el trabajo más vasto que se ha hecho acerca de la comida Boliviana y  que ganó el Premio 2002 a la mejor publicación extranjera, otorgado por la Academia Española de la Gastronomía

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo: LA PAZ-BOLIVIA:

Garrapiñadas

30 Mar

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Ingredientes:

  • 3/4 taza de azúcar
  • 1 taza de maní
  • 3 tazas de agua

Preparación:

  Colocar en una sartén o cacerolita todos los ingredientes. Cocinar a fuego bajo hasta que el agua se evapore. En ese punto, comenzar a revolver continuamente para que el almíbar que se ha formado con el azúcar se pegue al maní. Retirar y colocar en una fuente para horno.

Secar en el horno, a temperatura mínima, hasta que las garrapiñadas estén bien crocantes. Dejarlas enfriar a temperatura ambiente. Poner en bolsitas de celofán, así se mantienen 2 semanas.

 

http://www.recetariodigital.com/garrapinadas/

 

Compota de Naranjas

29 Mar

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Se escogen las naranjas más hermosas, se les quita ligeramente con el cuchillo la cascara amarilla y se dividen en cuatro, se les saca las pepitas, se ponen en cuando en agua fría y se aperdigan en agua hirviendo (se les pone en agua hirviendo unos minutos), se vuelven a meter en agua fría y cuando estén bastante tiernas o suaves se sacan para echarlas al almíbar de medio punto, después de unos hervores se apartan y dejan enfriar, se les vuelve a dar otros hervores, se dejan enfriar nuevamente, entonces se las saca del almíbar y se colocan en las compoteras echándoles por encima el almíbar que se habrá puesto a hervir un poco más después de sacadas las naranjas dejando que enfríe antes de echarlo en las compoteras.

 

Esta receta se encuentra en el libro de la antropóloga boliviana Beatriz Rossells Montalvo: La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana. LA PAZ-BOLIVIA: Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p. Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela y  siquiera otras 800 mas. Es el trabajo más vasto que se ha hecho acerca de la comida Boliviana.

Llegue a conocer este libro gracias a mi amiga Pilar López, quien me lo compartió. Agradezco a Pilar por hacerme conocer esta formidable investigación sobre la comida boliviana que solo ahora cuando estoy de vuelta en Bolivia empiezo a descubrir..

Locro de Frutillas

26 Mar

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El caldo es vino con azúcar, que quede dulce, con harta canela, un poco de clavo, nuez moscada, todo molido y revuelto en el vino, se le ponen las frutillas que lavadas se parten en dos de la cabeza a la punta y así se comen. A falta de frutillas se hace también este locro de melocotones, duraznos, o peras mondadas y cortadas en rebanaditas.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Dulce de Limón Sutil

24 Mar

dulce-de-limon

Elija los limones verdes, ralle la cascara brillosa de encima, deles unos tajitos y haga cocer hasta que penetre con facilidad una pajita, ponga en agua fría durante tres, días, cambiando el agua tres veces al día. Haga un almíbar claro pesando el azúcar, que sea el mismo peso que los limones. Cuando vea que está tomando punto añada una cucharada de jugo de limón por cada doce limones y un poquito de tinte vegetal verde, quedan de lindo color.

 

Nuestras Comidas

Jordán de, Nelly Edición privada.

8ª Edición, La Paz. Bolivia. 1994

Torta de Chochoca

22 Mar

Chochoca

La chochoca ha de ser buena y bien remojada, Se ha de pelar con ceniza como maíz; bien lavada y despuntada hervirla en grano, en un poco de leche, a falta de leche en agua con manteca, a fuego lento, sacudiendo la olla para que no se queme y si se secare yaparle de una u otra hirviendo. Así ha de hervir hasta que reviente, entonces escurrirle el caldo y volverla a secar con mucha limpieza, tendida sobre una mesa tapada con un lienzo pero no mucho. Se ha de moler  como para locro y amasarla con mucha manteca sin gota de agua ni caldo. Hecha masa la pondrán en una fuente de plata tapada con otra sobre una olla que esté hirviendo para que con el vaho esponje y la revolverán de rato en rato. Batirán huevos la mitad sin claras, allí revolverán la chochoca fría para que no cuaje los huevos. Le pondrán presas de gallina cocidas, pedazos de tocino cocido, unos y otros bien escurridos el caldo, harto ají ahogado con cebollas y revuelto con maní molido, tomates, ajíes verdes, perejil, clavo, canela, pimienta, semilla de culantro tostado y molido, bizcocho sin dulce, molido. Revolver todo, untar una fuente de plata con manteca y llenarla con lo dispuesto, y por encima componerla con las verduras otras, pedazos de tocino, huevos duros rajados, aceitunas. Poner al horno en temple de rosquetes sobre pocas brazas.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

 

Beatriz Rossells Montalvo: LA PAZ-BOLIVIA: Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p. Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela Gorriti y  siquiera otras 800 mas.

Camotes fritos o gollorías

22 Mar

Gollorias

 

Camotes mondados y cortados a ruedesitas se cocinan en agua. Cocidos se les enjuga la humedad y se fríen en manteca (no tanto que se achicharren), fritos se ponen en almíbar y se hierven a fuego lento como conserva hasta que estén bien pasados. Se les pone olor y agua de azahar o azúcar molida con harta canela y se comen calientes.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Huevos chimbos

16 Mar

 Huevos Chimbos

Se bate muy bien cincuenta yemas de huevo, se agrega dos onzas de azúcar y cuatro onzas de harina de papa en un molde se mete al horno; después se cortan los chimbos y se les hace dar un ligero hervor en almíbar, se sacan y se les clavetea con pasas, almendras y nueces.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.