Anuncios
Archivo | Articulos RSS feed for this section

Movimiento Gastronómico Boliviano

8 Dic

“Marca Santa Cruz” estuvo presente en el 1er encuentro gastronómico boliviano

  Santa Cruz, 18 de octubre.- El Movimiento Gastronómico Cruceño, que forma parte de la “Marca Santa Cruz”, estuvo presente en la ciudad de La Paz en el 1er Encuentro Gastronómico Boliviano Tambo, realizado entre el 11 y 14 de octubre. En este evento se realizaron distintas actividades que sirvieron para mostrar la  gastronomía boliviana, a través de una Feria, Rueda Gastronómica de Negocios y el 1er Simposio en la materia. Esto dio como resultado el “Manifiesto” del Movimiento Gastronómico Boliviano, cuyo propósito es el  revalorizar y proyectar el potencial de la comida boliviana para que sea motivo de unión y orgullo nacional.

Al momento de presentar al Movimiento Gastronómico Cruceño y la Marca Santa Cruz, Inés España, reconocida chef cruceña, enfatizó la necesidad de que cada región del país se fortalezca y  pueda trabajar en su propia Marca, para potenciar lo que en el futuro sería la Marca Gastronómica Boliviana.

Este movimiento de la culinaria cruceña surge de dos instituciones: Gastrocruz y la Cámara Gastronómica de Santa Cruz, que aglutinan a todos los chefs y restaurantes del medio; y se han acoplado a la Marca Santa Cruz con el objetivo de desarrollar la gastronomía de la región en todas sus facetas. Pero además, se busca convertir a Santa Cruz en el “Eje Latinoamericano de la Cocina Amazónica”, bajo una identidad que toma en cuenta lo tradicional pero que está permanentemente innovando y perfeccionando sus técnicas y sabores.

Todo este trabajo fortalece a la Marca Santa Cruz, que no es otra cosa que la articulación entre instituciones públicas, privadas y la sociedad civil en su conjunto, para la promoción de la cultura y las oportunidades del departamento de Santa Cruz, tanto en el interior como en el exterior del país.

http://www.santacruz.gob.bo

Anuncios

Claus Meyer abre Restaurante

5 Dic

El chef danés Claus Meyer, copropietario del restaurante Noma, el mejor del mundo según Restaurant Magazine, dio otro paso para revolucionar la cocina boliviana con la inauguración de un restaurante en La Paz.
Bolivia.com
Cchef danés Claus Meyer
Cchef danés Claus Meyer
El restaurante se llama Gustu y en él trabajan 24 jóvenes chefs bolivianos formados en la escuela que Meyer fundó hace más de un año en La Paz, dirigidos por los gastrónomos Kamila Seidler, de Dinamarca, y Michelangelo Cestari, de Venezuela.
Gustu y la escuela, a la que asisten jóvenes de escasos recursos, son parte del proyecto que Meyer impulsa en Bolivia a través de su fundación, Melting Pot, en alianza con la organización no gubernamental danesa IBIS y la alcaldía de La Paz.
Meyer se mostró complacido por la apertura del restaurante, algo que, según confesó a Efe, “no ha sido el proyecto más fácil” que ha emprendido en su vida.
“Es fantástico haber llegado a este punto porque hablamos con mucha gente en los últimos dos años y medio y muchos nos han dicho ‘bien, linda idea, pero ¿te volveremos a ver en algún momento?’. Y yo soy un hombre al que le gusta mantener sus promesas incluso si algunas de las cosas a las que apuntamos son difíciles”, dijo.
Con este proyecto, gestado en 2010, el danés pretende generar un movimiento para revolucionar la cocina boliviana y a que los jóvenes que se forman en la escuela sean emprendedores culinarios.
Por ello, aseguró que todo el proyecto apunta a transmitir a los jóvenes bolivianos “esperanzas de un futuro mejor y más prospero”.
“El proyecto se trata de educación, de crear una nueva filosofía para que usen sus propios productos y estén orgullosos de quienes son y de dónde vienen”, sostuvo Meyer.
Agregó que Gustu debe convertirse en una “fuente de inspiración” para otros chefs en Bolivia, pero además debe captar la atención de amantes de la gastronomía, turistas y periodistas de todo el mundo para que visiten y “disfruten toda la belleza y los elementos maravillosos de este país”.
Con este propósito, Meyer eligió a Seidler y Cestari para que formen a los estudiantes en la escuela y dirijan el restaurante.
El programa de entrenamiento que los chefs crearon para los jóvenes bolivianos incluyó prácticas en los dos últimos meses en los restaurantes limeños Acurio’s, Central y Malabar, según explicó Cestari a Efe.
El venezolano señaló que tenían expectativas bajas cuando llegaron a La Paz, pero quedaron gratamente sorprendidos por el “increíble” grupo de gente al que hoy lideran.
“La idea no es que Gustu sea manejado por gente extranjera sino que poco a poco le pasemos esto a la gente boliviana. Nuestra meta es estar dos años aquí e impulsarlo, que vuele bien y dejarlo a una persona boliviana”, señaló Cestari.
La particularidad de Gustu es que lo único extranjero son los “head-chefs”, pues todo lo demás es “cien por cien boliviano”, desde los materiales de construcción, hasta los muebles y, por supuesto, los alimentos y bebidas, dijo Seidler a Efe.
“Aquí van a encontrar a Bolivia, básicamente (…) Va a ser una visita intensa, una noche en Gustu es una visita a Bolivia”, agregó.
Cada plato cuesta entre siete y 20 dólares en Gustu, pero también hay menús especiales con varios platillos y bebidas con precios entre los 40 y 135 dólares.
Uno de los estudiantes y ahora trabajadores de Gustu, Rolando Irose Velasco (25), aseguró a Efe que esta experiencia le ha “cambiado la vida” y expresó su deseo de que el restaurante, que ofrecerá una “comida vanguardista” llegue a ser uno de los mejores en Bolivia y el mundo.
Meyer explicó por su parte que la comida en Gustu será “una fusión de la esencia y el legado de la cultura de la comida boliviana” con técnicas modernas.
Cangrejos de río, tumbo, palmito, chancaca (una especie de miel de caña) y carne de llama son algunos de los ingredientes tradicionalmente bolivianos que los jóvenes chef actualizarán en sus recetas.
“Hacemos un restaurante, pero también jugamos un rol en un movimiento. Hombro a hombro con agricultores, pescadores, productores de alimentos, cocineros, queremos probar nuestra parte en este proyecto para redefinir la imagen de la cocina boliviana en un mundo moderno”, concluyo
.
Agencia de Noticias EFE

Sales gourmet: La sal común ya no es lo que era…

28 Nov

Me encanto esta información, gracias por compartirla!!

Día de Acción de Gracias

22 Nov

Historia y tradición

El Día de Acción de Gracias, también conocido como “Thanksgiving”, se celebra en Estados Unidos el cuarto jueves de noviembre. Esta fecha festeja una tradición nacional que reúne a familias y amigos para compartir, dar gracias y disfrutar de comidas típicas de esta fiesta, como el pavo y los dulces de calabaza.

La historia cuenta que el primer Día de Acción de Gracias en Estados Unidos fue una celebración de tres días en la Colonia de Plymouth (hoy parte del estado de Massachusetts) en el año 1621. Los colonos, quienes habían llegado el año anterior, pasaron hambre durante el invierno de 1620–1621 no teniendo suficiente alimento. En la primavera, los indígenas de la zona enseñaron a los colonos a sembrar maíz y otros cultivos, además de cazar y pescar. En el otoño de 1621 los colonos obtuvieron excelentes cosechas y en agradecimiento, invitaron a los indígenas a compartir un banquete.

El festejo de esta cosecha se convirtió en una actividad habitual. El Día de Acción de Gracias se realizaba en diversas fechas hasta el año 1863, cuando el presidente Abraham Lincoln proclamó el último jueves de noviembre como feriado nacional del Día de Acción de Gracias. Más adelante en el año 1941, el presidente Franklin Roosevelt aprobó una ley que estableció la fecha del feriado para el cuarto jueves de noviembre.

La Energía de la Papalisa

19 Nov

1-lisa-kswine-nsd

Colores llamativos como los verdes, blancos, amarillos y rojizos caracterizan al olluco o papalisa, un tubérculo andino que en los ultimos días cobro notoriedad mundial cuando el canciller boliviano, David Choquehuanca, dijo ante la OEA que era similar al Viagra, aunque luego aclaró que solo se trataba de una broma. Sin embargo más allá de esto, ¿usted sabe cuáles son sus verdaderos beneficios?

Los tubérculos como la papalisa fueron domesticados en los Andes desde hace miles de años y son parte desde entonces de los patrones alimenticios de los pobladores del occidente. Se cultiva en la altitud y es parte de su cultura y expresiones sociales.

Pura energía. Según explica Cecilia Soliz Torrico, nutricionista de Nestlé Bolivia, la papalisa es un alimento de la familia de los tubérculos que aporta al organismo hidratos de carbono en forma de almidón y azúcar, “su aporte calórico proviene principalmente de los mismos por tanto su función es dar energía al cuerpo, 360 calorías en 100 gramos”, añade.

Pobre en grasas y cicatrizante. En otros nutrientes, este tubérculo es pobre en grasas. “Son fuente de 6 de los 8 aminoácidos esenciales en la dieta humana. Aporta generalmente un alto contenido de vitamina C, y, en pequeñas cantidades vitamina A, calcio, hierro, , vitaminas del complejo B”, aclara Soliz.

Por otro lado la experta sostiene que entre sus propiedades medicinales se destaca la cicatrizante, su uso constante puede disminuir la visibilidad de lesiones en la piel ocasionadas por el acné.

Ingrediente culinario. La nutricionista destaca su consumo en el país en sopas y, en un plato típico llamado sajta que es un guiso de carne o charque secada al sol y ají picante. “Otro preparado no muy común es como ensalada cocida revuelta con huevo y maní”, dice. Los tubérculos de papalisa se consumen bajo diversas formas, una vez hervidos, se incorporan a ensaladas frías, tortillas o soufflés.

1 Al elegir. Busque los tubérculos que mantengan cierta dureza y que al apretarlos no tengan ninguna descomposición, puede guardarlos por más de dos semanas o ponerlos al sol.

2 Consumo. En algunas zonas se cuecen con habas tiernas y papas y se acompaña con queso. También hay el “chuño de papalisa” que es el tubérculo deshidratado por congelamiento y posteriormente asoleado.

 Publicado por MSCD
 http://boliviachef.blogspot.com/2012/05/la-energia-de-la-papalisa.html

Nutrición Vegana

29 Oct

El veganismo es un estilo de vida que, entre otras cosas, propone eliminar de la dieta el consumo de productos animales y sus derivados. Los que siguen este tipo de alimentación deben tener algunos puntos básicos en nutrición vegana para no tener ningún tipo de carencias. Una alimentación que no incluya carnes de ningún tipo, lácteos, huevos, miel ni otros derivados animales puede estar perfectamente balanceada y hasta ser más saludable para combatir numerosas enfermedades (colesterol alto, diabetes, obesidad, etc.). El mayor consumo de frutas y verduras en la nutrición vegana, además, asegura una cuota de vitaminas y minerales más elevada que la de aquellos que siguen una dieta omnívora tradicional.

Las fuentes de proteínas para quien busca una nutrición vegana completa no son inconveniente, dado que están en abundancia en cereales, legumbres y semillas oleaginosas. Consumiendo una variedad de estos productos en cantidades suficientes (los requerimientos de proteínas son muy bajos, apenas el 10% de las calorías del día) estaremos cubriendo las necesidades básicas. Las grasas vegetales (a partir de frutos secos, semillas, y verduras como la palta) proveen ácidos grasos esenciales de alta calidad y sin colesterol.

Discutirán sobre cocina amazónica

22 Oct

.

Discutirán sobre cocina amazónica - Rubén A. Ariñez V. La Prensa

Discutirán sobre cocina amazónica – Rubén A. Ariñez V. La Prensa

Copoazú. Para muchos esta palabra es desconocida, pero para los habitantes de la amazonia es parte de su lenguaje y su menú culinario cotidiano. Frutos como éste, junto a insumos provenientes de las regiones orientales, serán objeto de estudio en la segunda versión del Foro Gastronómico Amazónico, organizado por la Escuela de Hotelería y Turismo (EHT), en La Paz.

Cocina amazónica para el mundo. Los días 22 y 23 de mayo, en el auditorio del Centro de Comunicaciones de La Paz, más de una veintena de expertos, investigadores e historiadores expondrán sus conocimientos sobre la cosmovisión de las naciones amazónicas y su aporte a la gastronomía boliviana, además de presentar proyectos de aprovechamiento de insumos amazónicos en la cocina nacional y mundial.

Asimismo, participarán en el evento, que tiene un carácter nacional, cocineros de Cobija, Santa Cruz  y Beni. En 2014 se internacionalizará el encuentro con la presencia de invitados de Colombia, Venezuela y Ecuador, afirma el director ejecutivo de la EHT, Guillermo Iraola.

Este encuentro culinario se enriquecerá con la participación de las naciones amazónicas Yaminahua y Machineri, asentadas en Pando, en el norte del país, que harán conocer sus costumbres, productos y platos típicos con un sabor étnico único.

SOSTENIBLE. Una característica de la comida de esta región es el uso de insumos provenientes de animales silvestres. Por ello, este foro establecerá, dentro de sus ejes temáticos, la soberanía alimentaria amazónica. Graciela Vargas, supervisora de Talleres de Gastronomía de EHT,  sostiene que el consumo de estos alimentos no tiene que ser continuo para ser sostenible. “Estamos enfocando el uso de estos insumos de manera seria y responsable”, confirma Iraola.

“La gastronomía en Bolivia, lamentablemente,  nunca ha tenido un apoyo estatal. Se ha movido gracias al emprendimiento privado y a la pasión de los cocineros”. Guillermo Iraola

CONCLUSIONES EN 2012 DEL FORO GASTRONÓMICO. La amazonia boliviana comprende el 65% del territorio boliviano y tiene gran diversidad de flora y fauna, además de variedad genética. Los cocineros y gastrónomos deben ser partícipes del conocimiento y uso apropiado de los productos amazónicos para garantizar su sostenibilidad. Se debe generar sistemas de información e investigación científica, entre otras.

DIFUSIÓN MUNDIAL. Se enfatizó la necesidad de transmitir, a través de publicaciones e internet, el aporte intelectual
que tiene relación con esta temática.  http://foroamazonico.com

VENADOLI

Lo resaltante de este bocadito es el uso de un insumo amazónico, la carne de urina o venado, y su mezcla con quinua que resalta su sabor. Un sabor más que exótico…

 Ingredientes
Carne de urina (venado)
Espinaca
Quinua negra
Sal
Pimienta
Nuez amazónica

para la masa
Harina
Mantequilla
Agua
Sal
Limón

Preparación
Realizar la masa hojaldre. Estirarla realizando dobleces junto a la mantequilla blanda. Dejar refrigerar por unos minutos. Hervir la carne con sal. Mezclar la quinua cocida con espinacas. Para la presentación, poner una base de masa de hojaldre, seguido de la carne de venado, intercalar la masa y quinua. Decorar con una lonja de nuez.

Sabor a coca

22 Oct

Quinua, amaranto y la hoja sagrada son la base de la cocina fusión de Mirko Vargas

La Razón / Gemma Candela

Probablemente lo que llama la atención del restaurante La Coca, en el barrio de Sopocachi, sea el nombre. Este mes se cumple un año de su apertura y no hay viajero que haya estado en la ciudad de La Paz que no conozca este local y a su dueño, Mirko Vargas Borda. También hace poco más de un año que él regresó a Bolivia, tras una década en Estados Unidos y otro año viajando por el sur del continente, para hacer realidad su sueño: crear un nuevo concepto de restaurante latinoamericano.

Apenas salido del colegio, Mirko dejó su natal Cochabamba para aterrizar en la urbe paceña y estudiar Antropología. La carrera implicaba hacer prácticas en lugares casi incomunicados, y los alumnos tenían que prepararse la comida. Y su sazón cobró fama. “Siempre yo me ofrecía a cocinar y a todo el mundo le gustaba lo que yo cocinaba”, cuenta. Por aquel entonces, sólo se tomaba como una afición lo que había aprendido de forma natural al ver a su abuela y a su madre cocinar en el restaurante que regentaban en la Llajta. Pero terminó tomándose la cocina en serio y decidió estudiar hostelería. Trabajó en varios lugares, como en el comedor del Banco Central o en la primera filial que McDonald’s abrió en Bolivia.

A los 24 años decidió alistar maletas y emigrar a Estados Unidos, donde vivía su progenitora. “Fui con cero inglés”, dice. Sin embargo, ya sabía lo básico a los siete meses de su arribo y, gracias a su experiencia previa en la firma estadounidense de comida rápida, consiguió trabajo en Burger King. “De ahí empecé un recorrido por todas las cadenas que hay allá”, pequeñas y grandes, así como en hoteles, durante una década. Sus idas y venidas las hizo entre los estados de Virginia, Maryland y Washington.

Aquella época de su vida estuvo marcada por el constante aprendizaje. Se le impregnaron dos aspectos: el conocimiento en control y manipulación de alimentos y, lo más determinante, el mestizaje gastronómico fruto de la mezcla social y racial característica de Estados Unidos.

“Aprendí  muchos tipos de comida llevados de todo el mundo por los mismos inmigrantes”.

La multiculturidad gastronómica es característica en la zona en la que él vivió. Tanto es así, que incluso se puede encontrar un silpancho en la carta de un restaurante italiano, mexicano o árabe. “Mi hermana nació allá. A ella le gusta mucho el silpancho. Los chicos nacidos allá de padres inmigrantes, tienden a invitar a sus amigos que son de otras culturas para compartir. De esa forma, ese plato pasó a ser parte de los chicos”.

En busca del sabor de Sudamérica

Aunque en Estados Unidos le iba bien, e incluso tuvo la oportunidad de emprender un negocio, decidió volver a su tierra. “Siempre quise regresar a Bolivia porque quería emprender un reto nuevo”.  Además, tenía un antiguo sueño que necesitaba realizar:  colgarse la mochila al hombro y conocer Sudamérica, a lo que se sumó la curiosidad por descubrir la gastronomía de cada país en su lugar de origen. “No aprenderlo de un libro o sacar la receta de internet”, matiza.

Así que, al retornar a suelo boliviano tras una década fuera, se fue a conocer aquellos rincones a los que por falta de recursos no había podido ir antes, además de visitar lugares donde ya había estado, a los que regresó con “otra mentalidad”. Resalta sus viajes al salar de Uyuni, al nevado Chacaltaya y el ascenso al Huayna Potosí. La subida a este último fue un momento clave para su oficio, cuando cocinó con los guías. “Ahí hice mis primeras mezclas de comida fusión con charque y comida mexicana”, rememora.

Su periplo duró tres meses. Luego pasó a Perú, donde quedó fascinado por la variedad de pescados y mariscos que caracterizan la gastronomía de la nación vecina y la importancia de la comida fusión; posteriormente conoció Ecuador, Colombia y Venezuela. En la mayoría de países estuvo al menos mes y medio, salvo en el último: dos semanas. “Lo sentí muy peligroso”, explica. Luego, volvió a pasar por Estados Unidos, pero visitando lo que le quedó por conocer. Todo fue posible gracias a sus ahorros, pero  también trabajó en hoteles y restaurantes a cambio de comida y alojamiento.

“Donde más aprendí fue en los mercados populares de cada país. Ahí es donde se encuentra la verdadera gastronomía de un lugar”, comenta el chef, que hoy tiene 35 años de edad. A lo largo de su ruta halló sitios en los que se estaban usando ingredientes autóctonos como base de la cocina, y en Colombia ese elemento era el café. Así empezó a gestarse en su cabeza la idea de hacer algo similar en Bolivia.

El 7 de diciembre de 2010, Mirko estaba de vuelta en La Paz con muchas experiencias por contar y nuevos conocimientos que poner en práctica. Al volver de Estados Unidos, su intención era abrir un restaurante internacional, tipo mexicano o tal vez italiano. Pero vio que la ciudad había cambiado mucho desde su partida. “Encontré que ya había de todo”. Se dijo que no podía hacer lo mismo que los demás y retomó otra de las ideas que nacieron en él a lo largo de su estadía en el norte del continente: inaugurar un lugar donde la carta ofreciera platos latinoamericanos.

Una vez que encontró el local apropiado en la calle Rosendo Gutiérrez, pensó en la esencia del lugar. “Una noche, hablando entre amigos, nació la propuesta de hacer comida con coca”, relata, aunque Mirko reconoce que no es algo novedoso. “Ya estuvo ahí la idea, pero se estaba llevando a un nivel más de comida industrializada. Lo único que creo que estoy haciendo es dar un poco de aporte a esto de hacer comida con coca”. Eso sí, no todo está hecho con este ingrediente: los tallarines, la pizza y las carnes marinadas en licor de esta planta son los platos creados por este cocinero.

Tomó la hoja sagrada, añadió la recuperación de productos tradicionales andinos y surgió La Coca, cuyo lema está pintado en una de las paredes del local: “Desde los Andes al mundo, sabor y saber”. A partir del aniversario del restaurante, el 26 de abril, habrá otras dos propuestas: crema y fricasé de coca. “La idea de hacer comida con coca iba a ser muy pesada, porque así como el nombre puede ser muy llamativo, a la vez puede ser que mucha gente sienta temor de probar”.

El mejor ingrediente del local

“Lo curioso es que yo regresé con la intención de hacer un gran cambio en el paladar de los bolivianos”, resalta el chef, de hacer un “aporte al desarrollo gastronómico” de Bolivia. Sin embargo, por el momento el 85% de su clientela es foránea. Eso se debe, opina Mirko, a la falta de educación sobre alimentación en el país. “Se confunde la calidad con cantidad”. Sus raciones no son  abundantes sino “la porción justa y la combinación exacta de alimentos”, asegura el cochabambino, tomando lo que los extranjeros le dicen.  Sabe de lo que habla: su tesis de grado fue sobre calidad alimentaria. “Siempre que juzgo un plato de cualquier cultura o de cualquier región, lo hago en base a este conocimiento:  qué tan saludable puede ser para el organismo de una persona o para una sociedad determinada”.

La Coca tiene una parte destinada a comida rápida; la llamada fast food no tiene por qué ser perjudicial, explica Mirko: “Bien preparada no puede ser mala”. Hacer la carne sin dejarla seca o freír la papa al momento son algunas de las claves para cocinar algo rápido pero saludable. Hamburguesas, anticucho o quesadillas son ejemplos deliciosos de sus platos “rápidos”.

Él califica su trabajo como “cocina fusión”, un concepto muy empleado en el entorno gastronómico desde hace pocos años. “Yo diría que es una simple moda porque en sí la comida fusión siempre ha existido”, dice convencido. Y lo argumenta recordando que, aunque el arroz tiene gran importancia en la cocina boliviana, es un ingrediente que llegó de Asia. Algo similar sucede con el tomate, que es la base en la pizza italiana, pero originario de América.

Mirko no admira a ninguna de las estrellas del universo gastronómico, ni tiene un ídolo. “La verdad que no sé los nombres de los chefs más famosos, nunca me interesó. Sólo sé que me gusta lo que hago. Tal vez mi forma de juzgar a estos grandes chefs sea algo loca”, comenta. Critica a aquellos que crean un plato y lo ofrecen a precios desorbitados.  “¿Cuánta gente hay que puede pagar 300 dólares por un plato? ¿Cuántos millones de personas viven con menos de dos dólares al día? (…) Para mí sólo están buscando la forma de enriquecerse con el trabajo. No me parece justo que habiendo tanta gente que muere de hambre, se pague por un producto 300 dólares”.

A la hora de elegir su plato preferido, este hombre de buena sazón se queda con dos: el ceviche y la chanca de pollo que prepara su abuela. Sin embargo, la mejor cocinera es su madre: “No creo que haya nadie que cocine mejor que ella”. Para Mirko, “muchos de los mejores platos que se hicieron famosos en todo el mundo nacieron del cariño de nuestras madres, de nuestras abuelas, no necesariamente de un gran chef”.

En una pared de La Coca los clientes pueden escribir sus impresiones del local. Un grupo de españoles cuenta por qué les gusta este rincón de La Paz: “Destacaría la innovación de sus platos que, sin perder el carácter boliviano, tienen un toque moderno”, resalta Jorge; mientras que Santi se declara “fanático” por la calidad de la comida y lo agradable del lugar, y Sandra elige la pizza de coca como lo mejor de la carta. Pero los tres coinciden al señalar que Mirko es el ingrediente esencial del restaurante.

/suplementos/escape/Universidad-Andes-Mejor-Chef-Innovador_LRZIMA20120404_0095_3.jpg
La Universidad de los Andes galardonó al cocinero cochabambino con el premio al Mejor Chef Innovador 2012, el 29 de marzo.
474 266

En Bolivia se preparan platos con 2 insectos de la Amazonia

20 Oct

Alimento. El tuyu tuyu y tujo se fritan y acompañan con arroz

Comida. Tuyu tuyu, uno de los insectos comestibles listos para freír.

 Tuyu tuyu, uno de los insectos comestibles listos para freír.

En la Amazonia boliviana ya es cuestión de tradición y salud comer el tuyu tuyu y el tujo, dos insectos que se sirven crudos o fritos por su valor nutritivo y el sabor que posee cada uno, más aún cuando los platos son acompañados con arroz o miel.

Recientemente la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) resaltó la importancia de los insectos como alimentos nutritivos para el ser humano. Este hecho no es una novedad para los pueblos bolivianos de la Amazonia, que consumen por costumbre dos insectos desde hace cientos de años.

Uno de ellos es el tuyu tuyu o suri, un gusano de color amarillo y del tamaño del dedo pulgar, del que se dice también que es afrodisiaco. Algunos prefieren comerlo crudo y otros frito, acompañado con arroz o miel, explicó Huini Domínguez, representante de Madre Tierra Amazonia, empresa que procesa y comercializa productos de esa región del país.

El tujo o cepe culón es una hormiga voladora, cuya parte trasera (cola) es un “sabroso alimento” para la población amazónica, que lo come frito y con sal, algunos lo preparan mezclado con arroz.

Domínguez aseguró que ambos insectos tienen un alto valor nutritivo porque ayudan a curar los resfríos y males pulmonares, además de ser ricos en proteínas y mantener las defensas estables. “El tujo es como comer maní crocante y el tuyu tuyu es viscoso y tiene un sabor muy agradable. Ambos son apetecibles y estoy seguro de que podría gustar mucho a la población”, expresó.

Agregó que es posible encontrar a ambos insectos en el trópico de Cochabamba, Beni, Pando, parte de Santa Cruz y el norte de La Paz. El costo del tuyu tuyu está entre los Bs 150 y 200 la libra; y el tujo habitualmente no es comercializado, porque aparece sólo en la época de Todos Santos, en noviembre.

Domínguez destacó que es muy necesario realizar investigaciones sobre los insectos comestibles en el país y hasta qué punto podrían utilizarse en la culinaria. Este tema fue abordado en el segundo Encuentro Gastronómico Amazónico, realizado en La Paz entre el 22 y 23 de mayo.

La Razón / Guiomara Calle / La Paz

00:33 / 24 de mayo de 2013

Sobre el Mote o Mut’i o Mute

17 Oct

El Mote (del quechua: mut’i) es el nombre genérico para distintos granos o legumbres cocidos en agua, consumidos en varias zonas del continente americano. En Chile, cuando se dice “mote” por defecto, se refiere al “mote de trigo”, es decir al grano de trigo hervido y pelado, comúnmente en un proceso industrial. Se usa principalmente para elaborar el refresco dulce mote con huesillos. Salado se usa como acompañamiento en guisos, lo que le da el nombre (“porotos con mote” o “papas con mote”) y en algunas sopas, llamadas de trigo. En Bolivia en cambio, para el trigo se especifica, se dice trigo pelado, y se usa principalmente en sopas.

En el Perú, al trigo cocido de igual forma que al maíz blanco se le llama mote de trigo. En Bolivia y Chile, los granos de trigo se pelan con batán, (piedra de moler).

En Chile, en la gastronomía mapuche el mote se emplea para elaborar un tipo de masa llamada catuto (mültrün en mapudungun), para una bebida de baja graduación alcohólica llamada muday y como ingrediente de diversas comidas, tales como cazuelas o el kakoiyael o kako, “comida de mote”.Es usual comprender por “mote” al “mote de trigo”, es decir al grano de trigo hervido y pelado, comúnmente en un proceso industrial. Se usa principalmente para elaborar el refresco dulce mote con huesillos. Salado se usa como acompañamiento en guisos, lo que le da el nombre (“porotos con mote” o “papas con mote”) y en algunas sopas, llamadas de trigo. En Bolivia en cambio, para el trigo se especifica, se dice trigo pelado, y se usa principalmente en sopas

En Colombia y Venezuela este platillo es conocido como mute. En la región central venezolana se agregan cerdo y especias. En el departamento de Santander (mute santandereano) y en la región andina venezolana se hace con estómago de res (mondongo), y en los estados Lara y Yaracuy con vísceras (hígado o riñones) de chivo. También con el maíz preparado de esta forma se hace la arepa pelada en distintas regiones de Colombia y Venezuela.

http://es.wikipedia.org/wiki/Mote

Dieta Mediterranea . Nueva PirÁmide Nutricional

15 Oct

image

TEXTO: DRA. MIREN I. MARÍN RECALDE.

Desde hace varias décadas ha quedado demostrado en múltiples estudios, que comer bien nos ayuda no solo a mantener nuestra salud, sino a prevenir y mejorar muchas enfermedades y, por tanto, a conseguir una mejor calidad de vida. En la actualidad, la globalización, la migración constante y los cambios cada vez más rápidos de estilos de vida, han originado que nuestros hábitos alimenticios se hayan alejado, cada vez más, de la clásica dieta mediterránea en favor de una alimentación excesivamente rica en grasas saturadas y pobre en verduras, hortalizas, cereales, frutas y frutos secos. Todo esto, ha comenzado a tener consecuencias negativas para la salud con el incremento de enfermedades cardiovasculares, cáncer, obesidad y otras patologías crónicas.

En realidad lo que comemos, cuándo y cuánto, es un proceso complejo en el que intervienen factores internos y externos, y cuando unos predominan sobre los otros originan unos hábitos alimentarios más o menos adecuados. Entre ellos destacan la etnia, la cultura, la religión, la situación económica personal, los hábitos alimentarios adquiridos desde la infancia, el saber o no cocinar, el comer fuera de casa (donde generalmente consumimos más grasas saturadas y grasas trans), vivir sol@ o acompañad@, la preocupación por la salud y el estado físico, el tener una determinada filosofía de vida (vegetariana, macrobiótica, carnívora, …), la conexión emocional con los alimentos, sus propiedades organolépticas, el aspecto físico de los diferentes productos, y, por supuesto, el marketing y la publicidad, que nos rodean e incluso nos invaden atreviéndose a demonizar ciertos alimentos y a ensalzar las propiedades de otros, sin base científica que lo certifique.

Por todo esto la “Fundación Dieta Mediterranea” en colaboración con diferentes entidades internacionales y un amplio grupo de expertos pertenecientes a diversas disciplinas (nutrición, antropología, sociología, agricultura, etc.) han revisado la tradicional pirámide nutricional y la han renovado y adaptado a los múltiples estilos de vida que hay actualmente, teniendo en cuenta distintos factores de orden cultural y social. Con esta adaptación han conseguido que los objetivos de la nueva Dieta Mediterránea sean más sencillos de cumplir para, así, beneficiarnos de las excelentes propiedades de una dieta variada y equilibrada.

En la nueva pirámide, como en la anterior, se recomienda comer todo tipo de alimentos, la frecuencia de su consumo, la importancia de la ingesta de agua y del ejercicio, pero en esta nueva guía también se indica la porción de las raciones, el uso de todo tipo de hierbas y aromatizantes, las formas de cocinado y la relevancia de la comida como acto social. Teniendo en cuenta que la pirámide de la Dieta Mediterránea está pensada para la población adulta sana.

Luego, esta revisión ha ampliado el concepto de “buena alimentación”, pues no sólo se da prioridad a un determinado tipo de alimentos, sino también, a la forma de seleccionarlos, al número de raciones en las diferentes comidas, a la forma de cocinarlos y consumirlos; a la actividad física, al descanso adecuado y por supuesto a la ingesta de líquidos. Por tanto, va más allá de las recomendaciones puramente nutricionales, ya que la nueva pirámide de la Dieta Mediterránea se ha convertido en la guía de un estilo de vida saludable, el mediterráneo; en promotora del respeto al medio ambiente, del consumo de alimentos de temporada y locales y de lo importante que es comer en sociedad, o sea, con familiares y amigos para retomar el contacto que desde hace varias décadas se ha ido dejando debido a las prisas y a la falta de tiempo.

Por todo ello, esta nueva pirámide era necesaria desde todos los puntos de vista, debido a que vivimos en una sociedad plural y tenemos a nuestro alcance todo tipo de alimentos durante todo el año, lo que ha ocasionado un cambio en el patrón alimentario con el deterioro de nuestro tipo de alimentación tradicional. De ahí lo importante que es contar con una guía donde se nos indica los beneficios que nos puede traer el comprar y consumir los productos propios de cada estación (por ser más saludables debido a que contienen mayor cantidad y calidad de nutrientes). El aliño, con diferentes especias (por ser aromatizantes y contener antioxidantes y porque son de gran ayuda para no abusar de la sal) y, por supuesto, utilizar el aceite de oliva, como grasa principal, por ser cardiosaludable. Además, debido a que la comida principal la realizamos muchas veces fuera de casa y con poco tiempo, ha descendido el consumo de cereales, legumbres, pescados, frutas, frutos secos y ha aumentado el consumo de grasas saturadas y ha desparecido la comida como acto social. Por eso es recomendable intentar comer con tiempo necesario y en familia o con amigos para sociabilizar el tiempo que pasamos alrededor de la mesa.

La nueva “pirámide nutricional” está representada en varios niveles que nos indican la frecuencia de consumo de los diferentes alimentos. En la base están representados: Cereales (trigo, arroz, maíz, centeno, cebada, avena, mijo y sorgo) que contienen hidratos de carbono, que son la mayor fuente de energía con la que contamos. Los podemos consumir de diferentes formas, cocidos directamente como el arroz y la avena, o convertidos en otros productos como pan, pastas, harina, sémola o talo. Comeremos una o dos raciones en cada comida. Es preferible comerlos integrales porque contienen todos los nutrientes y la fibra, ya que si los consumimos procesados se producen pérdidas tanto de fibras como de nutrientes. Verduras y hortalizas que por su gran variedad de colores y texturas aportan antioxidantes, fibra, agua, vitaminas y minerales. Deben comerse una o dos raciones al mediodía y en la cena. Y por lo menos una de ellas debe ser cruda. Frutas, con propiedades nutricionales similares a las verduras y hortalizas. Es importante comer una o dos raciones en cada comida, formando parte de los diferentes platos y/o como postre habitual, siendo conveniente que una ración sea cítrica.

En un escalón más arriba encontramos: Leche y productos lácteos (yogur, queso, cuajada, …), preferiblemente bajos en grasa. Son imprescindibles por su contenido en calcio, mineral indispensable para la formación y mantenimiento de los huesos. Pero su consumo deber ser moderado, unas dos raciones diarias, debido a las grasas saturadas que tienen. En el centro de la pirámide aparecen: Aceite de oliva, que, por su excelente calidad nutricional, debemos utilizar como grasa principal para aderezar y cocinar, ya que es muy rica en ácidos grasos monoinsaturados y por su alta resistencia a las altas temperaturas de cocción. La ración recomendable es de una cucharada en cada plato de comida. Especias, hierbas, cebolla y ajo, como estrategia para reducir el uso de sal, conseguir sabores especiales, gran variedad de aromas y por su contenido en antioxidantes. Aceitunas, frutos secos y semillas, que deben estar presentes en la alimentación diaria por ser buena fuente de grasas poliinsaturadas (cardiosaludables), proteínas, vitaminas, minerales y fibra. Vino u otras bebidas fermentadas siempre que sea costumbre, teniendo en cuenta que su consumo debe ser moderado (una copa al día para las mujeres y dos para los hombres).

En un peldaño más alto encontramos los alimentos ricos en proteínas animales y/o vegetales, que consumiremos varias veces por semana: Pescados blancos y azules, mariscos y moluscos; dos o más raciones a la semana. Estos alimentos además de proteínas de excelente calidad, son fuente importante de grasas saludables. Las formas más aconsejables de cocinado son: cocidos, a la plancha o asados. Carne magra (pollo, pavo, conejo, …). Estos alimentos contienen proteínas de gran calidad pero tienen grasas saturadas. De ahí que esté limitado el consumo a no más de dos raciones por semana. La forma de cocinado recomendable es similar a la de los pescados.

Huevos; Este alimento es muy completo por poseer proteínas de alto valor biológico que son los constituyentes mayoritarios de la clara, aunque en la yema también se encuentran y tienen una digestibilidad cercana al 100%. En la yema están concentradas las grasas, siendo saturadas y poliinsaturadas. Por esta buena composición, es recomendable comer de dos a cuatro a la semana. Legumbres, son buena fuente de proteínas de origen vegetal y combinadas con los cereales originan proteínas de excelente calidad. La indicación de su consumo en la pirámide actual es de tres raciones por semana, mientras que en la pirámide anterior se recomendaba su consumo diario. Patatas, tubérculo rico en hidratos de carbono, que consumiremos, al igual que las legumbres, tres o cuatro raciones a la semana, como plato principal con verduras, pescados o carnes; o como guarnición en las recetas tradicionales.

Llegando al vértice están: Carnes rojas, que al igual que el resto de las carnes, contienen proteínas de excelente calidad, pero al tener más cantidad de grasas saturadas, la recomendación es de menos de dos raciones a la semana. Carnes procesadas, como, por ejemplo, salchichas y hamburguesas, que consumiremos menos de una ración a la semana, debido a la menor calidad nutricional consecuencia del proceso de elaboración. En el vértice de la pirámide encontramos los dulces, alimentos que comeremos en pequeñas cantidades y de manera ocasional, por el elevado contenido en azúcares sencillos y grasas trans. Están representados por el azúcar, caramelos, pasteles, bollería, zumos de fruta azucarados, refrescos azucarados…

Fuera de la pirámide, pero con tanta transcendencia como los alimentos descritos, están el agua, como bebida principal, que se puede completar con infusiones y caldos bajos en grasa y sal; el ejercicio, que también debe formar parte de nuestro día a día; el comer acompañados para potenciar el valor social y cultural de la comida; y, por último, el descanso adecuado.

La nueva pirámide de la Dieta Mediterránea destaca:

  • Moderación en el tamaño de las raciones, que deben basarse en la frugalidad, debido a que las necesidades energéticas en nuestra sociedad son bajas por el estilo de vida sedentario que llevamos.
  • Cocinar con tiempo, es decir, debemos dedicar tiempo a la preparación de los alimentos para hacer de ella una actividad relajada y divertida que, además, podemos realizar en familia, con amigos o con la pareja, por lo menos los fines de semana.
  • Socialización. Importante, porque ayuda a recobrar el valor más allá del aspecto nutricional, la convivencia potencia el valor social y cultural de la comida, ya que sentarse a la mesa en compañía de la familia y de las amistades proporciona un sentido de comunidad.
  • Estacionalidad en la elección de los alimentos, pues los productos de temporada, frescos y mínimamente procesados, contienen más nutrientes y sustancias protectoras. Además intentaremos dar prioridad a los productos tradicionales y locales, sin olvidar comprar aquellos elaborados respetando el medio ambiente, el bienestar animal y la biodiversidad.
  • Actividad física moderada, un mínimo de 30 minutos al día, pues proporciona grandes beneficios para la salud. Por ejemplo, caminar, nadar, bailar, subir y bajar escaleras, etc., son una forma sencilla de realizar ejercicio. Y siempre que sea posible, hacer actividades al aire libre y si es en compañía, mejor que mejor, pues es otra forma de reforzar los vínculos con la comunidad.
  • Descanso. Descansar debidamente es imprescindible, pues forma parte de un estilo de vida saludable. Agua, debemos beber entre 1, 5 y 2 litros de agua diarios para conseguir una correcta hidratación y porque es esencial para el buen funcionamiento del organismo. Si bien, comentar que las necesidades varían según la edad, la actividad física que se realice, las condiciones climáticas y las diferentes patologías. Por último, comentar que si la Dieta Mediterránea ha sido nombrada por la UNESCO Monumento Inmaterial de la Humanidad, es porque “es la forma de alimentación más equilibrada y beneficiosa para la salud, siempre que el ejercicio físico, la socialización y el descanso sean parte integrante, respetando las particularidades propias de cada etnia y creencias religiosas”.

http://mx.globedia.com/perfil/sano-y-ecologico/

Ají Gustró reinventa la comida nacional en La Paz

15 Oct

El lema de este restaurante es un orgullo boliviano y lo cumple a la perfección, pues, tomando como base las recetas más tradicionales de la gastronomía del país, el chef Joseph Brozovich las transforma en platos sofisticados que mantienen los sabores e ingredientes de nuestra tierra. Las principales capitales del país están contempladas en un menú simplemente sorprendente y de vanguardia. ¡Bienvenidos a la excursión de Ají Gustró!El guiso de fideo cochabambino fue rebautizado como fideucho y, en esta versión, es preparado con cortes de filete de res e hilos de charque, salteados con ajo caramelizado, brunoise de zanahoria y arvejas, batidos en ají colorado y pasta con huevos de codorniz. El resultado: un festín de sabores que no te da nostalgia por el plato original.Son imperdibles los locotos gustró, rellenos con chorizo, charque y queso criollo, rebozados y fritos, acompañados con tártara de wacataya.Y así, con carne de res de Santa Cruz, de llama del altiplano, de cordero de Oruro, trucha, ispis y pejerrey del lago Titicaca y frutos del mar importados, desde Ecuador, Ají Gustró sirve 40 platos preparados al instante.Con los postres, el chef no deja de sorprender, como con la arrebatata, batata batida en dulce de leche, acompañada de salsa toffee, servida con helado de queso. ¿Queda duda?

Un chino que come ranga

12 Oct

Ramón Rocha Monroy

No lo podía creer, pero era cierto: a mi vista, el ciudadano chino Aladino Yu devoraba una ranga colorada en “La Barca”, institución cochabambina ubicada en el corazón de Santa Cruz, el barrio de Siete Calles.

Ramón Rocha MonroyOjo de vidrio: Publicó las novelas: ¡Qué solos se quedan los muertos!-Vida de Antonio José de Sucre (Ed. El País, 2006), Potosí 1600 (Premio Alfaguara 2001), Ladies Night, La Casilla Vacía, Ando volando bajo (Premio Guttentag 1994), El run run de la calavera (Premio Guttentag 1983), Allá Lejos (Ed. Los Amigos del Libro, 1978). Inició su carrera literaria con Pedagogía de la Liberación (Premio Franz Tamayo de Ensayo 1975). Tiene dos libros de crónica gastronómica: Crítica de la sazón pura, Todos los cominos conducen aroma y La importancia de vivir en Cochabamba.

En efecto, Aladino Yu es chino. Habla el castellano con ese acento peculiar de los herederos de esa cultura milenaria y su pasión por la ranga boliviana es de tal magnitud que acostumbra comprar ranga para llevarle a su hijo que vive en los Estados Unidos.

Aladino Yu viaja constantemente a ver a su hijo, en realidad a toda su familia que se fue a radicar a los Estados Unidos; pero él no cambia Santa Cruz por ninguna capital del mundo. Y todas las mañanas visita “La Barca” y pide regularmente una ranga colorada, que come con deleite.

Curiosamente el dueño de “La Barca” es mi amigo y paisano Jorge Caero Soto, a quien desde chiquito le pusimos en el barrio el apodo de Chino, como firma sus graciosos artículos en el semanario Número 1, de Santa Cruz. Sólo el Chino Caero podía conseguir que un ciudadano chino se antoje ese platillo heredero de los callos madrileños, que es una de las mejores especialidades que salen de las manos de la buena y dulce esposa de mi amigo Chino.

Ver para creer: Aladino Yu me habló con gran entusiasmo. Me dijo que él llevaba regularmente ranga de “La Barca” a los Estados Unidos porque su hijo le reclamaba ese gustito. En tono divertido se quejó de que el Chino Caero no quiere darle la receta de la buena ranga, porque Aladino Yu tiene el propósito de abrir un restaurante en los Estados Unidos, cuya especialidad sea este platillo nacional que se hace con la panza de la vaca.

Por supuesto que ha intentado preparar ranga, pero su hijo, que es el mejor juez, se queja de que le sale mal, que es muy fea, que en todo caso no tiene el delicioso sabor de la ranga original que se sirve en “La Barca”.

El Chino Caero lo escucha a Aladino y sonríe. Evita darle la receta de la ranga y le sugiere que se vaya al fondo, a hablar con su esposa, a ver si ella quiere revelarle este secreto de familia.

Llegué por un par de días a Santa Cruz y repetí el rito de siempre: no tendría sentido mi viaje si no visitara a mi viejo amigo de barrio, con quien literalmente me crié. En eso se me va el gusto de visitar esta noble tierra donde por primera vez vi un chino que comía ranga ranga.

¿Por qué se llama Aladino? Porque tenía una tienda que se llamaba así. Le añadió su apellido Yu y ese es ahora su nombre oficial.

En Cochabamba hay un silpancho muy interesante que prepara un chino que tiene fotografías con Maradona, porque es su fan. Me llamó la atención ver una mesa de chinos comiendo silpancho, y más aún el comentario del dueño del local que pensaba exportar este platillo cochabambino a China Continental. Pero ver a un chino comiendo ranga ranga, batió todas las expectativas que tenía de ver cosas extrañas en este mundo.

http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007120901

Carne de llama, quinua y Coca Kolla comprenden el menú de la fiesta del Dakar en Uyuni

12 Oct

    Uyuni, BOLIVIA, 12 de ene. (ABI).- La variedad del menú en Uyuni abarca todos los tipos de comida nacional, pero se destaca entre ellos, el asado de llama, una exótica carne que suele ser acompañada por puré de quinua o papa y maíz y la bebida gaseosa Coca Kolla, que pretende invadir esa región.

image

‘Yo vendo asado de llama los fines de semana, no más, pero como llega el Dakar, estamos cocinando casi todos los días’, comenta Jacinta Condori, que vende comida callejera en el paseo Sucre del centro de Uyuni.

La carne de llama tiene un mayor contenido de proteínas en relación con otras carnes, y el bajo contenido de grasa no incide en la formación de colesterol, posee además menos grasa que la carne de pollo y mayor cantidad de proteínas que la carne de vaca, cerdo, conejo, oveja o pollo.

Los organizadores europeos del Dakar, comentan que comer asado de llama les pareció exótico y cuando lo degustaron,  encontraron incomparable el sabor con cualquier otro de carne animal.

‘Parecida, parecida a ninguna’, aseguró Jean Emmanuel al ser consultado por el gusto de la carne de llama que ordenó en el Boulevard de Uyuni.

Los costos de los platos varían de acuerdo al lugar. En un restaurante, el plato de asado de llama acompañado con puré de quinua, llega a costar entre 50 y 70 bolivianos, mientras que en la calle, el delicioso asado a la parrilla acompañado por papa y choclo tiene un costo de 30 bolivianos.

Bebidas como la Coca Kolla o la cerveza de quinua que se ofertan tanto en las calles como en los restaurantes son los matices de la oferta alimenticia en Uyuni, donde los curiosos se animan a probar tomando en cuenta que puede ser la única vez que degusten las exóticas delicias.

Una cerveza de quinua llega a costar 30 bolivianos, mientras que la Coca Kolla, de medio litro, ofrecida como bebida energizante, tiene un costo de 15 bolivianos.

‘El sabor de la cerveza de quinua se parece al de la chicha sin alcohol, y la Coca Kolla, al carecer de gas, semeja a un mate de coca frío’, comentó uno de los comensales de la Feria Turística y Gastronómica que se realiza sobre la avenida Ferroviaria.

Otro de los visitantes, asegura que para comer asado de llama, dio vueltas por muchos restaurantes antes de degustarla por primera vez en el mercado central.

Muchas de las denominadas ‘caseras’ que venden comida en la calle se ríen al mirar la cara de sorpresa de los curiosos que intentan averiguar si valdrá la pena o no arriesgarse a innovar el menú.

12/01/2014 publicado por  1 Archivado en:Vida

Ají de lengua

9 Oct

Víctor Montoya

La lengua es un órgano muscular importante en la vida de quienes la poseen. Quizás por eso se dice que Dios nos concedió la lengua para tres propósitos bien diferenciados: la función verbal, la función nutritiva y la función erótica; ésta última nos diferencia a los humanos del resto de los animales, pues la lengua -y no sólo la verbal- es la más eficaz embajadora de la pulsión sexual, así se insista en que el sexo no está dentro de la boca, ni entre las piernas, sino en la cabeza.

Víctor MontoyaNació en La Paz, en 1958. Escritor, periodista cultural y pedagogo. Vivió en las poblaciones mineras de Siglo XX y Llallagua. En 1976, como consecuencia de sus actividades políticas, fue perseguido, torturado y encarcelado. Estando en el Panóptico Nacional de San Pedro y en el campo de concentración de Chonchocoro-Viacha, escribió su libro de testimonio ?Huelga y represión?, hasta que en 1977, tras ser liberado de la prisión por una campaña de Amnistía Internacional, llegó exiliado a Suecia.

Cursó estudios de pedagogía en la Escuela Superior de Profesores, en Estocolmo. Dictó lecciones de quechua en institutos, coordinó proyectos culturales en una biblioteca y ejerció la docencia durante varios años. Ha publicado: ?Días y noches de angustia? (premio nacional de cuento, UTO, 1984), ?Cuentos Violentos? (1991), ?El laberinto del pecado? (1993), ?El eco de la conciencia? (1994), ?Antología del cuento latinoamericano en Suecia? (1995), ?Palabra encendida? (1996), ?El niño en el cuento boliviano? (1999), ?Cuentos de la mina? (2000), ?Entre tumbas y pesadillas? (2002) y ?Fugas y socavones? (2002). Dirigió las revistas literarias ?PuertAbierta? y ?Contraluz?. Escribe para una veintena de publicaciones en América Latina y Europa.

Es miembro de la Asociación de Escritores Suecos y del PEN-Club Internacional. Participó en el Primer Encuentro Hispanoamericano de Jóvenes Creadores, Madrid, 1985, y fue uno de los principales organizadores del Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos en Europa, Estocolmo, 1991.

Su obra mereció premios y becas literarias. Tiene cuentos traducidos y publicados en antologías internacionales. Es redactor responsable de la edición digital de Narradores Latinoamericanos en Suecia: http://www.narradores.cjb.net.

La lengua, como pocos órganos del cuerpo, tiene una libertad de movimientos en todos los sentidos y direcciones -proyecciones hacia afuera, retracción, descenso, elevación, desplazamiento lateral, acortamiento, arqueamiento y rotación-. Presenta, asimismo, un revestimiento superficial de mucosa, que rodea completamente su cara superior o dorso, donde están las “papilas gustativas”, con sus diversas formas y tamaños.

La lengua, que sirven para comer y sonreír, pero también para articular sonidos y palabras, es la protagonista principal de los primeros amores, el instrumento con el cual se penetra por vez primera en el cuerpo húmedo de la mujer amada. No en vano los enamorados, estén donde estén, acercan sus labios y se comen a besos, aun sabiendo que la lengua es la mejor portadora de los bacilos o bacterias.

La lengua de vaca, a diferencia de la lengua de gato -seca, roja y puntiaguda-, tiene la forma de una horma de zapato y la piel semejante al escroto por la presencia de granos y grandes pliegues rugosos. A primera vista, por el aspecto que presenta su superficie granulada, no despierta el apetito ni del más hambriento, pero una vez preparada tal cual manda la receta y la tradición culinaria, es como cualquier otro manjar que obliga a chuparnos los dedos.

Cada día, cuando nos sentamos a la mesa dispuestos a reponer energías, se nos asoman a los ojos y a la punta de la lengua las ganas de satisfacer nuestro paladar tanto como la necesidad de una obligación nada penosa. Y si en la mesa, llena de vasos, platos y utensilios, se nos sirve un humeante ají de lengua, entonces no queda más remedio que acompañarlo con una botella de cerveza o vino añejo, para estimular el apetito y acelerar el sistema digestivo.

Así, ¡a quién no se le hace agua la boca! Se dice que el fin de toda labor culinaria, aparte de ser saboreada y compartida, es el de satisfacer el gusto y no el apetito, como el “gusto” de comerse un ají de lengua no siempre tiene que ver con el “gasto”, sino con la destreza de las manos que lo han preparado. Ahí tenemos el caso de una amiga que, cada vez que la visito, con la debida antelación, me invita de mil amores un plato de ají de lengua, pues corresponde a esa estirpe de mujeres que gozan de la vida, la buena comida, la buena bebida y la poca vergüenza. Aparte, es una cocinera que domina el sabio secreto de seducir al hombre más por el estómago que por la cabeza.

A estas alturas de la crónica, más de uno se estará preguntado cómo diablos se prepara el ají de lengua. En principio, para ser más explicito, aclararé que hay una variedad de platos que contienen como base a la lengua: lengua al ajillo, lengua encebollada, lengua mechada, lenguados al gratín, lenguados fritos, lengua en salsa de perejil, lengua de escarlata y, entre ellos, el suculento ají de lengua, ese plato “mama q‘onqachi” (que hace olvidar a la madre), cuya preparación es tan sencilla como comerse un pan con queso.

La lengua suele venderse limpia, pero de ser necesario se limpia sebos y pellejos, se lava y se mete en la olla a presión junto con los ingredientes y condimentos, empezando por el agua y la sal. Y por si las moscas, se recomienda no comprar la lengua de una “vaca loca”, cuya enfermedad tiene el nombre científico de “encefalitis bovina espongiforme”, que produce una degeneración del cerebro, una parálisis total y, como si fuera poco, una muerte fatal. Tampoco es recomendable comprar la lengua de una vaca belga, engordada a plan de hormonas y compuestos químicos, para evitar que después del gusto nos venga el susto.

Según los cocineros más expertos no hay nada más sabroso que comer ají de lengua después de una inolvidable borrachera, puesto que el ají, sobre todo el colorado y a veces el amarillo, tiene la propiedad de devolvernos a los cinco sentidos y a la realidad concreta. Además, el ají es un condimento importante en el cocido de la lengua; le concede un color particular y un saborcito que suele picar dos veces: al comer y…

Ahora bien, no se vayan a creer que por mucho comer ají de lengua, con ajos y pimientos, a uno se le escapen más los sapos y lagartos por la boca, y menos aún que se llegue a conseguir por este medio el don de la palabra de los “piquitos de oro”, como Cicerón, Fidel Castro o Marcelo Quiroga Santa Cruz. ¡No señores! El ají de lengua no sirve para ponerse más hablador y dicharachero, ni para mejorar la lengua del Inca o de Cervantes, sino, simple y llanamente, para satisfacer el paladar más exigente de los entendidos en el arte culinario.

El ají de lengua, como ustedes mismos podrán constatar a la hora de comer, es un plato que tiene el prodigio de recrearnos la fantasía y ofrecernos un saborcito boliviano, aunque nomás sea por un cachito, como suele ocurrir con las buenas costumbres de quienes viven más para comer que para vivir, conscientes de que no es lo mismo comer cando se puede sino cuando se quiere.

En casi todas las culturas y épocas, tanto las mujeres como los hombres, le han dedicado a la lengua poemas, relatos, tratados, proverbios y hasta uno que otro chiste de doble sentido, como el de ese niño precoz y pícaro que un día le preguntó a su maestra: “¿Quiere que se lo toque la cucaracha con la lengüita?”. La maestra, sin dudar de la inocencia infantil, aceptó el pedido. Entonces el niño sacó la lengüita y se puso a cantar: “La cucaracha/ la cucaracha/ ya no puede caminar…”.

La lengua, por ser un órgano vital tan antiguo como el hombre, es un tema que provoca discusiones y controversias, pues de ella hablan desde los doctos miembros de las Academias de la Lengua, hasta las comadres chismosas acostumbradas a batirla. Y, por añadidura, nadie está a salvo de ser “pelado” por una lengua viperina -como la de una suegra- o de ser redimido por la lengua piadosa de quien habla con el corazón en la boca.

Aquí los dejo, con la esperanza de que se animen a preparar un exquisito ají de lengua, aunque nomás sea para rendirle tributo al cocinero anónimo que tuve la ingeniosa idea de convertir en un manjar la lengua de vaca.

Reglas Generales para los Germinados

5 Oct

Saiku

REGLAS GENERALES PARA LOS GERMINADOS :

–los brotes deben estar húmedo, pero nunca empapados.
–la temperatura ideal es cerca de los 21°.
–mojar regularmente los brotes, de ser posible en los mismos horarios
2 a 4 veces por día, según el clima.
–dar a los brotes espacio suficiente para que se puedan extender libremente y que no les falte el aire.
–si baja la temperatura, cubrir todo con un paño para conservarlos convenientemente.
–el lugar debe ser tranquilo, aireado y no muy iluminado.
–como los brotes, son muy sensibles entre mayor sea la armonía del ambiente, más propiedades sutiles tendrán, porque son como esponjas que absorven todo lo bueno y lo malo de las cercanías.

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=216885278421588&set=a.187501844693265.36475.187494758027307&type=1

Es un placer leer todas y cada una de sus publicaciones!

La Leyenda de los palillos chinos

4 Oct

1
Los palillos chinos son unos cubiertos muy especiales: a pesar de su sencillez, cumplen, sin embargo, diversas funciones, tales como coger alimentos, mezclar, picar, cortar, etc.

Se originaron en China, y su uso ya tiene más de 3000 años de historia.

Existen varias leyendas interesantes sobre los palillos, pero una de las más famosas es ”Dayu Zhishui yu Kuaizi”.

Esta leyenda tiene lugar en la época de los reyes Yao y Shun, en la cual, por mandato del emperador Shun, el soldado Da Yu tenía como misión el encauzamiento de las aguas del río, causantes de terribles inundaciones en la región.

Al aceptar la orden del emperador, Da Yu juró que iba solucionar este problema para el pueblo.

Así, aunque durante su misión pasó tres veces por la puerta de su casa, siguió de largo a pesar de la añoranza que sentía por su familia. Luchaba día y noche contra el diluvio, sin permitirse desperdiciar ni siquiera un solo minuto para descansar, comer o dormir.

Una vez, navegando DaYu llegó hambriento hasta una isla pequeña. Allí sacó una olla y se puso a cocinar carne. Al hervir, se dio cuenta de que no podía sacar la comida con la mano, ya que el agua estaba demasiado caliente. No obstante, como no quería desperdiciar tiempo esperando a que se enfriara, cortó dos ramitas y con ellas sacó la carne de la olla y empezó a comer.

Desde entonces, cada vez que cocinaba usaba finas tiras de bambú y ramitas para sacar la comida del agua hirviendo, aprovechando de este modo el tiempo para seguir trabajando y solucionar el problema de la inundación lo antes posible.

Con el paso del tiempo Da Yu fue adquiriendo destreza en el uso de estas nuevas herramientas y cogía con comodidad la comida. Sus subordinados lo veían comer con la ventaja de no quemarse ni mancharse las manos, y pronto todos empezaron a imitarlo, generalizándose de esta manera el uso de los palillos chinos.

Sus supersticiones

Los palillos chinos, además de sus usos y costumbres, tienen algunas prohibiciones supersticiosas.

Por ejemplo, como tradicionalmente en los funerales se encienden inciensos para los muertos, el acto de clavar los palillos en el arroz, por su semejanza con este rito, es visto como una falta de respeto y no es aceptado.

Recuerdo una vez, cuando era pequeña, que le llené un cuenco de arroz a mi abuelo y dejé clavado los palillos en el arroz: recibí una terrible reprimenda de mi familia, y desde entonces supe que nunca más tenía que hacer eso. Además, tampoco se puede golpear los platos con los palillos, ya que los mendigos son los que hacen esto para llamar la atención de la gente y así recibir alguna limosna.

Es por eso que este acto es considerado muy desagradable. Muchos chicos, mientras esperan a que sus madres les preparen la comida, golpean con los cubiertos, y esto les hace recibir un llamado de atención por parte de los ancianos de la casa. Por más que los abuelos quieran a sus nietos, cuando se trata de tradición y costumbre no dejan que estos actos pasen desapercibidos.

Para más información
http://www.aprendechinohoy.com/blog/?cat=11
http://www.aprendechinohoy.com/blog/?p=269

Como comer con palillos Chinos

1. Poner un palillo entre la palma y la base del pulgar, usando el dedo anular (el cuarto) para sujetar la parte inferior del palillo. Con el pulgar, empújese el palillo hacia abajo mientras el dedo anular lo sujeta hacia arriba. El palillo debe quedar inmóvil y muy estable.

2. Usar las puntas de los dedos pulgar, índice y corazón para sujetar el otro palillo como un lápiz. Las puntas de los dos palillos deben quedar alineados.

3. Girar el palillo superior arriba y abajo hacia el palillo fijo inferior. Con este movimiento puede cogerse comida de tamaño sorprendente.

4. Con suficiente práctica, los dos palillos actúan como un par de pinzas.

Truco: Para un manejo más fácil al principio, sujetar los palillos por su punto medio, como haría un niño. Si se tiene destreza, sujetar los palillos por los extremos superiores para un mayor alcance y aspecto más adulto.

Si no se alinean las puntas, será difícil sujetar las cosas. Para ello, sujétense los palillos verticales con uno de los extremos tocando ligeramente la mesa, y empújense suavemente hacia abajo o déjeselos resbalar entre los dedos hasta que queden alineados. De esta forma también puede corregirse la sujeción y posición en la mano.

Con práctica, es posible realizar los anteriores pasos uno y dos simultáneamente, tomando los palillos con una mano, con un único movimiento fluido y continuo, corrigiendo la sujeción de ser necesario.

Hay varios tipos principales de palillos:

Chinos: palillos largos de madera que se estrechan en una punta redonda

Japoneses: palillos largos de madera que se estrechan en un extremo puntiagudo

Coreanos: palillos cortos de metal que se estrechan en un extremo romo, aunque también los hay de madera

Vietnamitas: palillos medianos, normalmente planos que se estrechan en un extremo romo, tradicionalmente de madera pero actualmente también de plástico

http://www.alimentacion-sana.com.ar

Jardinería urbana

3 Oct

 Para una buena alimentación y una conciencia ecológica

Xavier Calluaud (Australia) ha diseñado el Urb Garden, una jardinera vertical para interiores o espacios muy reducidos que es la solución perfecta para aquéllos que les gusta la jardinería, se preocupan por comer cosas sanas y tienen una conciencia ecológica.

Se trata de un mueble que incluye lombricomposta, su propio sistema de riego y cubículos para plantar. Funciona así:

Los restos de comida se colocan dentro de la lombricomposta (1), la cual produce un fertilizante líquido; se agrega agua a esto (2),´luego se bombea el líquido (3) hasta un tanque contenedor (4) y gotea hacia las plantas (5); finalmente, el exceso de líquido se drena de vuelta al tanque (6) para que el sistema lo recicle.

No sé a ustedes, pero a mí me parece GENIAL. Vivo en una ciudad y me encanta la idea de tener mi propio huerto, jardín y lombricomposta en mi departamento.

By 

http://es.makezine.com/2010/01/31/jardinera_urbana_para_una_buena_alimenta/

La crónica gastronómica

2 Oct

Ramón Rocha Monroy

Es curioso que en Bolivia no haya propiamente cronistas gastronómicos, a diferencia de otros países, en los cuales sus columnas son muy apreciadas.

Ramón Rocha Monroy

Ramón Rocha MonroyOjo de vidrio: Publicó las novelas: ¡Qué solos se quedan los muertos!-Vida de Antonio José de Sucre (Ed. El País, 2006), Potosí 1600 (Premio Alfaguara 2001), Ladies Night, La Casilla Vacía, Ando volando bajo (Premio Guttentag 1994), El run run de la calavera (Premio Guttentag 1983), Allá Lejos (Ed. Los Amigos del Libro, 1978). Inició su carrera literaria con Pedagogía de la Liberación (Premio Franz Tamayo de Ensayo 1975). Tiene dos libros de crónica gastronómica: Crítica de la sazón pura, Todos los cominos conducen aroma y La importancia de vivir en Cochabamba. 

Miguel Esquirol, boliviano estudiante en Ohio, me dice: “Las crónicas gastronómicas lamentablemente no son un formato periodístico muy común. Es necesario un periodista de buen estómago y de un amor por la vida, además de sutil pluma y paladar. Si sabe cocinar mejor, si puede citar filósofos del buen comer y no le importa codearse con chóferes de autobús y pescadores de arrabal mucho mejor. En un diario acostumbrado a la inmediatez no es común encontrar una buena crónica gastronómica y las columnas gastronómicas han sido sustituidas por publicidades de restaurantes con ofertas de alitas de pollo gratis.” El Chavito Sanzetenea se muestra ” constantemente pendiente de todo lo que se escribe sobre comida y drinks”; en tanto que Andrés Laguna me dice: ” A pesar de no ser el tipo de lectura al que más tiempo le dedico,

intento leer todo tipo de crónicas gastronómicas”; y Leticia Herrera confiesa: “No leo crónicas gastronómicas de manera asidua pues desconozco que se cultive el género y se difunda regularmente. Agradecería si me dan pistas para encontrarlas, seguro las leería.”

Pues ahí van, Leticia, algunas buenas pistas: Miguel Esquirol juzga que su cronista favorito es el detective Pepe Carvhalo y su ayudante y cocinero Biscuter, personajes creados por Manuel Vazquez Montalbán, y los artículos de este último sobre comida. “Pero también tenemos al Ojo de Vidrio al que seguimos en religiosa procesión por todos los restaurantes que recomienda, e incluso los alimenticios y deliciosos textos de Mariana Ruiz, de su libro “Los secretos de Rosalba”. “Pero, agrega, quizás uno de los libros que más me enseñó, no sólo sobre comida sino sobre historia, antropología, geografía, fue el fabuloso texto: “Historia de la gastronomía española” de Manuel Martinez Llopis, un gran escritor/gastrónomo español.” Recomienda también un blog: The Amateur Gourmet ( http://www.amateurgourmet.com/. Lo he consultado y es muy sugerente.

Andrés Laguna se complace en mostrar su temprana erudición: “Hay varios que me parecen notables. Aunque no estoy seguro que sean cronistas. Suzi Baker, Mohamed Naceur, Ben Arab Helene de Bishop, entre otros, hicieron un trabajo fabuloso en el diccionariode las cocinas del mundo de Laurousse, mi libro de cabecera por excelencia, el objeto que me saca de cualquier depresión. Ese tremendo libro de Beatriz Rossells, “La gastronomía en Potosí y Charcas…”, es otra maravilla, descubrirlo fue como descubrir a Homero o a Kusturica. Y cuando Mariana Ruiz me pasó el libro de Abel Gonzáles “El elogio de la berenjena”, me sentí tan feliz…. no se puede explicar el sentimiento. Hay un chef que me encanta, del que aprendí muchisimo,que no es un cronista pero su forma de cocinar es narrativa, es un inglés, se llama

James Martin. Un hijo de puta genio. Last but not least, la mejor cronista, mi favorita, es una cronista oral, mi abuela Estela Quiroga. Escucharla contar cómo se debe planchar (con una plancha de ropa) con azúcar al jamón, es pura poesía.”

Estos tips son para Leticia Herrera, que tiene también sus astucias. “Leonardo da Vinci y su manual de conducta para ir a la mesa me parecen excelsos. Las crónicas que leo suelen están inmersas a mitad de una novela.”

http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007042403

Sabores que pintan la comida boliviana

30 Sep

Gracias Gemma, que buena información. Abrazo y hasta pronto

Gemma en Bolivia

La Asociación de Chefs de Bolivia y organizaciones que impulsan la gastronomía recuperaron los productos de la cocina nacional.

Asaí Asaí

Helado de coca, cebiche de tarwi, flan de chuño, mousse de asaí… Estas preparaciones a base de productos típicos de la gastronomía nacional pueden sonar raras, pero son factibles y, ¿por qué no?, pueden servir para rescatar dentro de Bolivia, y dar a conocer al mundo, nuestros ingredientes típicos.

Algunos se están dejando de utilizar; otros, incluso, de vender. Pero son nutritivos, forman parte de nuestra cultura y, además, nos caracterizan y aportan el toque peculiar que diferencia a la gastronomía nacional de otras.

Ver la entrada original 838 palabras más

Pasiones de una chica

Para todas l@s que adoran vivir la vida, aprender, viajar, dibujar, la moda y mucho mas :)

The WordPress.com Blog

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

Entre El Comal Y La Olla

Una aventura culinaria

yofumoenpipa

SOY DE LETRAS

Para los que necesitan evolucionar

Reflexiones de crecimiento.. para una inmensa minoria.

Mientras tanto, en Santa Cruz

Notas desde la Llanura

Cocina sana con Ernest Subirana

Blog de cocina donde encontraréis recetas y recomendaciones para una vida saludable

Ablet Gustro

Gastronomic And Cultural Advisor Marketing Techniques

Pensamientos de vida

Reflexiones para mi familia, amigos cercanos y a las personas que por casualidad, el mundo de la internet los trajo hasta acá. ¡Bienvenidos!

"YOKA" NATURALEZA, COLOR Y SABOR

Fotografias. Color, Gente , Sabor y algo más

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

A %d blogueros les gusta esto: