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Tag Archives: Todos Santos

Miscky Plato o Plato Dulce o Amachipeke

23 Feb

 

Es un postre de origen potosino,  era uno de los favoritos en época de cuaresma, cuando rige el ayuno y la abstinencia de carne. Tambien se lo consume en las fiestas de Todos Santos.

Ingredientes 

  • 1 Kilo de mocochinche (durazno seco), remojado en un litro de agua
  • 250 grs de chancaca
  • 2 cucharas llenas de harina de camote o maicena o almidón
  • Anadir azúcar, clavo o canela al gusto

Preparación  

Lave bien el mocochinchi y póngalo a remojar en un litro de agua junto con la chancaca una noche antes. Coloque en otra olla también un litro de agua con canela y deje hervir; agregue a esto el mocochinchi y deje cocer. Diluya el almidón y bien colado ponga todo a la olla, removiéndola continuamente para que no se prenda; ponga el azúcar a gusto de su paladar y servir preferentemente en pequeños platos o copas.

Cristina Olmos

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Almas: un adiós en Tiataco con mast’aku y columpios

3 Nov

Despiden fiesta de Todos Santos con ofrenda en Tiataco. - José Rocha Los Tiempos

Despiden fiesta de Todos Santos con ofrenda en Tiataco. – José Rocha Los Tiempos

La comunidad de Tiataco (Arbieto) volvió a ser una tierra para el reencuentro con los antepasados y la culminación de la despedida a los difuntos con el mast’aku, una generosa ofrenda para las almas (ajayus);  la  wayllunk’a nativa, un columpio cuyo fin es alcanzar las canastas, tostados y dulces, que se cuelgan para compartir con mujeres y niños.

En la comunidad de Tiataco (Arbieto) se armó un mast’aku en un bosque de algarrobos, para recibir a las almas con alimentos, bebidas, flores, bizcochuelos, urpus (palomas), t’antawawas  (niños de pan) y fruta.

El ritual, asociado al ciclo agrícola, también persigue que las almas intercedan por los vivos para que llueva. Por ello, no se escatima en construir un mast’aku que representa al cielo, la tierra y el inframundo.

Tanto en el mast’aku que se armó en los hogares como el que se representó en un cementerio resaltaron el sol y la luna, la escalera que el alma usa para bajar y subir al cielo; las flores, urpus, bizcochuelos y dulce al medio de la mesa; la serpiente, el sapo y la lagartija como los animales en conexión con el inframundo y que marcan el inicio de la lluvia.

Así los familiares de los difuntos representan los niveles de la existencia: Janaqpacha (el mundo de arriba o el cielo), el Kaypacha (mundo del medio o la tierra) y el Ukhupacha (mundo de abajo e inframundo).

Los rezos de los niños son vitales para ayudar al alma a llegar al cielo y que ésta interceda para lograr buenas cosechas.

En el medio del bosque de algarrobos de Tiataco, los comunarios instalaron una panadería para la elaboración de t’antawawas. La iniciativa convocó a una gran cantidad de visitantes que además de apreciar el mast’aku participaron en la elaboración de las t’antawawas y urpus con nuevas características como el color y formas circulares.

Después, de la celebración del mast’aku comenzó la fiesta de la wayllunk’a nativa, como parte de una expresión que festeja la vida, la solidaridad y la fertilidad de la tierra.

Con la despedida de los muertos comienza el “Aya Markay Killa” o mes de los difuntos, en el que se inicia la época de lluvias, con la esperanza de que los familiares difuntos interceda para obtener una buena siembra.

De esa manera, los difuntos siguen vigentes en el mundo de los vivos y tienen un rol protagónico en la obtención de una buena cosecha.

Ed. Impresa TRADICIONES | La población de Tiataco, en el valle alto, reavivó la costumbre de armar el mast’aku (una ofrenda a los muertos) en el hogar y los cementerios

Por Katiuska Vásquez – Los Tiempos

Sajta de pollo

2 Nov

La Sajta es un plato típico de la región occidental de Bolivia, particularmente, de la ciudad de La Paz. Se lo consume, normalmente, en todos santos y en carnaval. Se acompaña con arroz, patata, tunta (patata deshidratada) y sarsa (ensalada de cebolla con tomate).

Ingredientes:

1 pollo grande

4 cebollas grandes
1 tomate
250 gr de guisantes
– quirquiña o perejil picado
– apio picado
– sal, aceite
6 vainas de ají amarillo (picante boliviano) despepado
2 cucharadas de pimienta
2 cucharadas de comino
4 dientes de ajo
Preparación: 
Lavar y despresar el pollo.Picar tres cebollas y freírlas en aceite. Añadir los guisantes, el perejil, el ajo, la sal y remover unos minutos.
Añadir la pimienta, el comino y el ají

Añadir el pollo, aumentar agua hasta cubrir el pollo y dejar hirviendo.

Mondongo a la Chuquisaqueña

1 Nov

Existen varias preparaciones y platos que llevan el nombre de mondongo. Compuesto con la tripa grande del cerdo , carnero ó vaca relleno de carne picada; sin embargo se suele llamar también mondongo a los redaños o tripas y a la panza de las reses. La palabra mondongo está especialmente difundida en América del Sur

Generalmente se lo come el miércoles de Todos Santos, es una de las comidas tradicionales de Sucre.

Ingredientes

1 kilo de chuleta de cerdo retostadas
– 1/2 kilo de cuero de cerdo cocido
– 1/2 kilo de maíz pelado amarillo
– 3 cucharas de aji amarillo o palillo
– 2 cucharones de caldo del cuero
– 6 de ají colorado molido
– 2 cebollas picada
– 4 papas imilla cocidas
– sal
– pimienta y comino a gusto
– 2 cucharaditas de ajo molido

Preparacion

Hacer cocer las chuletas de cerdo con los cucharones de caldo, el ajo, pimienta, comino, ají colorado y sal, hasta que este tierno el cerdo.
En una sartén con aceite y ají amarillo echar el mote, el cuero picado en tiritas y mezclarlo. Servir la carne con la papa rociada con el ají colorado, el mote y el cuero amarillo a un lado y perejil encima.

La invito a ver mi Blog de Sabores y Tradiciones de Bolivia.
Me gustara mucho recibir criticas, antojos, pedidos de recetas y preguntas a cualquier duda.

https://calendariosaboresbolivia.com/2013/10/27/comida-de-todos-santos/

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K’atuchupe

1 Nov

Es la comida tradicional de los velorios en Potosi. Receta tomada del link oficial de Potosi
K’ATUCHUPEUna sopa elaborada con la espalda de cordero, maíz y trigo mote, y el ingrediente principal es la llullucha una alga que crece en las orillas de algunos bofedales, su consumo es durante el año, pero en especial en algunos velorios al amanecer

  • INGREDIENTES: 
  • 1 1/2 Kg. carne de res (huarcuna y costilla)
  • 1 1/2 libra de maíz  pelado
  • 1 1/2 libra de trigo pelado
  • 1/4 libra de LLullucha
  • 4 papas grandes
  • 5 colas de cebolla de verdeo
  • 2 vainas de ají colorado seco, pelado
  • 3 cucharas de ají colorado molido
  • Sal a gusto
  • 2 dientes de ajo

VALORES NUTRICIONALES

Alimento

Valor Energético
Calorías

Proteínas

Hidratos de Carbono

Carne de res

235

33.37

0

Maíz pelado
Trigo pelado
LLullucha

358

25.38

62.45

Papa

93

2.71

21.12

Cebolla

51

.67

12.42

Ají colorado

43

1.46

10.57


Chicha Morada

1 Nov

CHICHA MORADA  se la toma en Todos Santos con los dulces típicos.

   Ingredientes :

  • ¾ k de maíz morado
  • 1 piña grande
  • 4 limones
  • 1 taza de azúcar
  • 4 clavos de olor
  • ¾ k manzana para cocinar
  • 1 rama de canela
  • 4 ½ litros de agua

   Preparación:

  1. En una olla grande hervir el maíz morado, las cáscaras de manzana, las de piña, la canela y clavo de olor con 3 litros de agua.
  2. Cocinar tapado a fuego lento por 45 minutos.
  3. Colar y reservar este líquido.
  4. Volver a hervir las cáscaras con 1 litro y medio más de agua a fuego lento y tapado por otros 45 minutos.
  5. Colar y juntar con el líquido anterior. Añadirle azúcar (al gusto) y el jugo de limón.
  6. Servir helada.
  7. Agregar azúcar y limón solamente a la cantidad de refresco que se va consumir de inmediato.
  8. El refresco sin mezclar se puede guardar varios días en el refrigerador.  Picar la pulpa de las manzanas y piñas en dados pequeños y agregarlos al refresco al servir.

Potosinos alistan el ají de achacana

1 Nov

Todos Santos. Las familias acostumbran a servir este alimento en vajilla de plata

Tradiciones. Guadalupe Cruz muestra el ají de achacana.

Tradiciones. Guadalupe Cruz muestra el ají de achacana. Ángel Illanes.

La Razón (Edición Impresa) / Yuvert Donoso / Potosí

Los citadinos de Potosí recibirán a sus difuntos con el tradicional ají de achacana, un tubérculo único que se produce en las alturas de la Villa Imperial, que estará servido en la mejor vajilla de plata, tal como indican sus costumbres para Todos Santos.

En Potosí, una ciudad que se mantiene fiel a sus tradiciones para el Día de Todos Santos, ya se observa a la población alistar actividades para recordar a sus difuntos. Entre ellas, ofrecer platillos de masitas que generalmente contienen maicillos, mantecados, roscas de agua y bizcochuelos.

Esto va acompañado de postres y dulces, como el misk’iplato, que está elaborado a base a almidón, chancaca y durazno seco.

El historiador Wálter Zabala relata que en esta celebración es infaltable el ají de achacana. Se trata de un tubérculo único producido en los alrededores de la laguna de Tarapaya (norte de la ciudad). Las vendedoras de los mercados empiezan a aprovisionarse de este alimento.

Guadalupe Cruz, una de las vendedoras del mercado central de Potosí, detalla la preparación y algunos secretos para lograr que el ají de achacana “sea más rico”.

Preparación. “Para lograr el sabor ideal, la achacana se tiene que lavar por lo menos en 15 aguas para eliminar el fósforo y calcio que contiene, luego debe cocer. El ají tiene que cocinarse con la papa, chuño y carne en una olla mientras se retuesta el tubérculo en aceite caliente por unos 15 minutos. Luego se mezclan ambas preparaciones y se sirve con arroz”, detalla Cruz.

Zabala explica que todos los altares en los que se colocan los platos tradicionales y los gustaban a los difuntos están en charolas, cucharillas, cucharones y soperas de plata. “Todo es plata, Potosí es la ciudad de la plata, por eso es argentífera. Esta urbe nació gracias a la plata del Cerro Rico de Potosí”.

Otra particularidad es que cualquier potosino, incluso sin conocer al difunto, ni ser familiar o amigo, ingresa al inmueble del altar para rezar y recibir un plato de comida, masitas y bebidas como chicha, cerveza o singani.

“Las puertas están abiertas de par en par, no siempre se necesita conocer a la persona que ha fallecido o ser un familiar, cualquier potosino que vea la puerta abierta con un rozón negro entra y recibe lo que los dolientes ofrecen para recordar a su difunto, todo eso es la tradición”, relata Zabala. Agrega que otra de las principales características de Todos Santos en Potosí, celebrado cada 2 de noviembre, es la preparación de altares en los que resalta el Santo Cristo con rayos de plata.

http://www.la-razon.com/sociedad/Todos_Santos-potosinos-alistan-aji-achacana_0_2151384886.html

Cocadas

31 Oct

Las cocadas son pequeños bocadillos los cuales se pueden preparar fácilmente. Son ideales para preparar para un postre en petit fours o para  la fiestas de los niños y también es uno de los dulces de Todos Santos

Ingredientes:

  • 3 tazas de coco rallado
  • 1 taza de leche condensada
  • 1 huevo
  • 1/4 cucharilla esencia de almendra.

Preparación:

  1. Mezclar en una fuente, el coco rallado, la leche condensada, el huevo y la esencia de almendra hasta que todo quede bien unido.
  2. Dejar reposar unos dos a tres minutos.
  3. Enmantequillar una lata de hornear
  4. Con dos cucharillas, poner unos montoncitos de la preparación en la lata, no muy separados.
  5. Hornear a horno suave  por veinticinco minutos o hasta que estén doradas, secas y suaves al mismo tiempo.

Cristina Olmos

Aji de Achacana para Todos Santos

31 Oct

saice

La achacana es un ingrediente único en la capital de Potosí. Es la raíz del cactus (parecido a una cebolla) que es precocida en las aguas termales cerca de la ciudad, que llega a tener su maduración especialmente en noviembre, por lo que es considerado como plato típico de la fiesta de Todos Santos.

1 plato de achacana picada
1/2 kilo de carne de res.
1 cebolla grande.
3 cucharadas de ají colorado molido y frito. 4 papas.
1/2 libra de maíz remojado y cocido.
1/2 libra de chuño remojado,
pelado y cocido.
1/2 cucharadita de pimienta molida.
1/4 cucharadita de comino molido.
Sal a gusto.

PARA LA SARZA
2 cebollas
1 tomate
Aceite y sal a gusto.

PREPARACIÓN
Cocer la achacana en un poco de agua con sal y escurrir.
En una sartén, freír la cebolla finamente picada. Cuando esté transparente, añadir la carne picada y dejarla dorar. Luego agregar el ají colorado y los condimentos, media taza de agua y cocinar por 10 minutos.
En una olla con media taza de agua agregar la achacana, el preparado de carne, las papas cocidas, y darles un hervor.

DE LA SARZA
Picar la cebolla en pluma, el tomate en cubos y aderezar con aceite y la sal.
Servir el ají de achacana con sarza encima, acompañado de mote y chuño.

http://www.recetas.com.bo/content/aj%C3%AD-de-achacana

Tawa-Tawas

31 Oct

 ta

Son servidas normalmente en epoca de Todos Santos.

Preparación

  1. Cernir en una fuente la harina, la levadura en polvo y la sal, agregar la mantequilla y mezclar bien.
  2. Añadir los huevos ligeramente batidos, el agua o la leche poco a poco mezclando muy bien, hasta tener una masita suave.
  3. Sacar de la fuente a la mesa enharinada y amasar un poco, dejar reposar por unos diez minutos envuelta en un secador para que seque un poco.
  4. En la mesa enharinada, poner una mitad de de la masa y adelgazar ha hasta el grosor de un cuarto de centímetro, o sea muy delgada. Cortar en rombos de cinco centímetros de lado mas o menos, poner esta masa ya cortada sobre un repasador, mientras se adelgace y corte la otra mitad de la masa, y los recortes que queden.
  5. Poner en una olla de freír o una sartén honda toda la manteca o aceite y cuando esté ya bien caliente freír varias masitas a la vez; la mayor parte se inflan completamente, dependiendo ésto de que la manteca o aceite esté muy caliente, cuando se doren de un lado revolver para que se doren del otro.
  6. Sacar de la sarten, escurrir en una coladera, después sobre papel sábana, finalmente poner en una fuente y rociar con toda la miel. Si se quiere espolvorear con azúcar molida.

Receta subida por el equipo de Cocina Boliviana

http://www.cocina-boliviana.com/receta/tawa-tawas

Los muertos desenterrados cada año fueron sustituidos por las tantawawas

31 Oct

Periódico Digital PIEB • 30-10-2015 Mesa Periódico Digital PIEB La celebración de Todos Santos es el resultado de una negociación entre los pueblos andinos y las autoridades católicas. En esa negociación los aymaras cedieron y aceptaron no sacar más a los muertos para celebrar con ellos, pero no renunciaron del todo y los sustituyeron con las actuales tantawawas (símbolos del difunto hechos de pan).

El sociólogo David Mendoza explica que la concepción, los significados, los rituales, la religiosidad y la cultura respecto de la relación vida-muerte es amplia. La angustia de los seres humanos por la muerte los ha llevado a distintos derroteros. En el mundo andino prehispánico hay una concepción de la muerte ligada a un paso hacia un mundo donde también se puede habitar. Mendoza dice que ese paso estaba intermediado por el estatus social: si eras el soberano, un guerrero o un sacerdote tenías, en cada caso, un diferente ritual para encontrarte con la muerte.

¿Entonces cuál es esa concepción de la muerte? “Desde Tiahuanacu el cuerpo, como materia, y el espíritu no desaparecen sino que permanecen –dice el sociólogo Mendoza. Todo el horizonte cultural, de Tiahuanacu, Huancarani e incluso los Incas, creía en la existencia de una trascendencia hacia la otra vida. En algunas etnografías dicen que uno no muere del todo, sino que es un viaje, en ese viaje se necesita muchos elementos para caminar hasta ese lugar que muchos llaman Huiñaymarca. Hoy se imaginan otros lugares que están relacionados con la concepción católica”.

En la antigüedad los soberanos eran enterrados con su servidumbre porque pensaban que en la otra vida iban a necesitarla (guerreros, sacerdotes, hijos, esposa), además existía el sacrificio humano que era como una ofrenda para demandar algo o aplacar la ira de la montaña. Mendoza explica que en el actual momento histórico muchas cosas se han mezclado, el Todos Santos que vivimos en la región occidental del país no es ni andino ni católico: “el pueblo mezcla las cosas, como estrategia de negociación frente a la dominación colonial”.

La mesa o altar construido en Todos Santos es un intercambio de dones con las almas o ajayus, según el sociólogo. En la época colonial, el pueblo sacaba a las chullpas momificadas a pasear y a compartir comida y bebida con los vivos. Entre la gente del pueblo era natural recibir al visitante por un momento, que llegaba trayendo lluvia, fertilidad y abundancia.

Mendoza considera que los altares o mesas de Todos Santos surgieron de un “fuerte adoctrinamiento católico”. Los aymaras cedieron, dejaron de sacar a los muertos a pasear, pero los representaron en las tantawawas (personas hechas de pan). “La tantawawa es el símbolo de la persona a la que van a rendir homenaje –dice. Por eso la ponen en el altar armado en la casa para que vengan los parientes a visitarte. Hay una relación entre el mundo privado y el lugar sagrado, dos días es sagrado ese lugar, después se vuelve profano porque se desarma la mesa y se comen las ofrendas o las destinan a los reciris”.

La afirmación tiene una referencia en un artículo de Fernando Suárez Saavedra, cuando revisa la edición del periódico El Día de la ciudad de Sucre, del 21 de febrero de 1893: “Se lleva música del pueblo al cementerio público, y al son de ella se procede a desenterrar a los muertos. Todas las mujeres y muchachos asisten al acto, toman cada cual una parte de los restos, y, en una especie de procesión, los traen al templo. En el atrio hay preparadas varias mesas decoradas con tules negros, donde colocan diseminados los restos arrancados de sus fosas en completa dislocación. Y allí el sacerdote, que autoriza esta bárbara profanación de los restos humanos, completa la fiesta con sus rezos y demás ceremonias, con las que, después de explotar a los vivos, deja que vuelvan a llevar al panteón con música e igual algazara que al principio los repugnantes huesos de los muertos, formando un espectáculo digno de los pueblos más estúpidos de paganismo”.

Autores como Gerardo Fernández, dice Mendoza, habla de las “apxatas”, es decir los altares, mientras que otros ven en ellas arquitecturas parecidas a las torres de las iglesias o similares a los altares dedicados a los santos católicos (con la imagen central, velas, flores, el crucifijo, etc.). “Los significados se han ido construyendo, muchos tienen distintas interpretaciones, la escalera tal vez es la más común pues supone que es para que las almas bajen y suban, los animales son para que vayan y vuelvan… Muchos de esos elementos están ligados para mí con el concepto de fertilidad, es una mesa de abundancia con la que recibes el encuentro de los ajayus”, dice Mendoza.

El otro aspecto que resalta es la redistribución de los bienes simbólicos: de la niña que juega con la tantawawa simulando que es su hijo; de la abundancia que alcanza a muchas personas; de la gente empobrecida que es beneficiada con esa redistribución.

Referencias: Desenterramientos en Charcas y Bolivia desde la época prehispánica al siglo XX. Suárez Saavedra, Fernando. En: Estudios Bolivianos Nº 19. Instituto de Estudios Bolivianos. 2013. La Paz.

© Los artículos difundidos por el Periódico Digital PIEB
pueden ser reproducidos total o parcialmente, citando la fuente.

La dulce tradición de la fiesta de Todos los Santos y difuntos

31 Oct

TERESA PEREDO, ARTESANA CON 40 AÑOS DE EXPERIENCIA

Uno de los lugares más visitados por tres generaciones durante las fiestas de Todos Santos, es la casa de la familia Peredo Castillo, que se encuentra colindante al pasaje Atacama, detrás de la iglesia de San Ildelfonso.

Ya por los alrededores el olor a dulce, aromatiza los rincones; dentro de la casa el calor del sótano se encuentra a casi 33 grados centígrados.

La razón de este sopor se encuentra en una esquina de la habitación, donde se cristaliza el azúcar  en tres ollas de aluminio. Los propietarios afirmán que más o menos hay un quintal de azúcar en cada olla, aunque está cociendo lentamente, exteriormente se observa como cientos de burbujas transparentes bullen una tras otra y revientan al tomar contacto unas con otras.

Sólo el ojo experto de la propietaria Teresa Peredo reconoce cuando el almíbar está a punto para verter su contenido sobre batanes, científicamente se conoce que el azúcar llega a casi 140 grados centígrados.

“El azúcar debe atravesar por una reacción química -la proporción es un secreto familiar-, después se lo deja reposar y se escurre a otro recipiente para volver a purificar. Finalmente esta base es sometida al calor” asegura Peredo, quien al mismo tiempo explica que elabora entre 120 y 150 quintales de azúcar, sólo para esta fiesta.

Trabajo manual

Luego de que la masa se enfría un poco sobre el batán, uno de los empleados se encarga de amasar y de dar el color con tinte vegetal, con una serie de movimientos.

De ahí pasa al soporte vertical donde Noel Peredo, lo vuelve a batir manualmente, éste muestra sus manos teñidas completamente de rojo y con una sensación térmica elevada.

Luego de “batir la masa” se separa en bolsas plásticas y luego envueltas en frazadas para mantener el calor y así poder trabajar con ellas.

Doña Teresa asegura que ella conoce del ramo hace más de 40 años, cuando aprendió la receta que su abuela, Benedicta Borda, le enseñó a su madre, y que hasta el presente a podido mantener vigente e incluso incursionarla en otro tipo de masa.

La familia Peredo comienza a tomar los pedidos desde el mes de agosto y se pone manos a la obra el primero de septiembre. “Son tres meses de trabajo, pero vale la pena, puesto que nosotros proveemos a todo este lado del valle e incluso llegan de la ciudad”, asegura Teresa Peredo.

Dentro de este taller trabajan unas 20 personas, las cuales ya llevan años de actividad.

“A pesar de trabajar más de 10 años aún tenemos accidentes, no debemos olvidar que la masa está muy caliente al momento de moldearla”, asegura Guadalupe Castellón, hija de la propietaria, la cual será la primera de la cuarta generación en conocer el secreto de la masa de los dulces de Todos santos

Miguel Castillo es el primer eslabón de la cadena de producción, él es quien se encarga del trenzado principal de las estructuras. “Todo es cuestión de práctica y de habilidad. Luego de moldear el hilo grueso del pastillaje, hay que empezar a dar forma de inmediato porque sino comienza a endurarse la masa y eso de alguna manera hace que la tarea sea más morosa”, asegura Castillo.

En el sótano las empleadas van tomando porciones de la masa y las utilizan para crear diferentes artículos, como agarraderas para las canastas, las cuales tienen sellos en su superficie, luego también forman las flores, moldean las cruces y otros.

“Es bien moroso, hay que hacerlo rápido porque luego se enfría y se puede arruinar la masa, para ello nos ayudamos de tijeras, limas y todo aquello que nos ayude a terminar el trabajo con prontitud”, dice Guadalupe Castillo.

Una vez que el esqueleto de la pieza está armado y seco se la lleva al primer piso, donde José Hinojosa se encarga de darle los primeros toques.

Hinojosa relata que el secreto está en sus manos, y no por su habilidad manual sino porque él tiene las manos secas, no traspiran y esa es la clave de su puesto de modelador de pastillaje.

Diseños originales

Uno de los factores que da mayor realce al trabajo que realizan en este taller es la habilidad de su modelador, Noel Peredo, quien logra armar las estructuras más caprichosas que el cliente solicite, como ser: bicicletas, motocicletas, mariachis, carniceras y todo aquello que los dolientes pidan, por lo general son cosas muy cercanas al difunto, ya sea en su profesión o en su cotidianidad. Es así como éste dulce se convierte en el centro de atención de la mesa en Todos Santos.

http://www.eltunari.com/quillacollo/noticias-quilacollo/926-la-dulce-tradici%C3%B3n-de-la-fiesta-de-todos-los-santos-y-difuntos.html

Pan de Muertos

30 Oct

dia
Ingredientes
 
• 5 tazas de harina
• 8 cucharadas soperas de levadura comprimida y desmenuzada
• 5 yemas
• 5 huevos
• 2 barras de margarina
• 1 taza de azúcar
• 3 cucharadas soperas de agua de azhar
• 1 cucharada sopera de raspadura de naranja
• 2 huevos para barnizar
• 1 pizca de sal
• azúcar para salpicar
Preparación
Deshaga en agua tibia, una cantidad equivalente de cuatro cucharadas soperas de levadura; agregue taza y media de harina y forme una pequeña bola de masa suave. déjela reposar por 15 minutos en un lugar tibio, hasta que esponje al doble de su tamaño.
Cierna la harina junto con la sal y el azúcar; ponga en medio los huevos incluido las yemas; también la margarina, la raspadura de naranja y el agua de azhar; amase bien.
Agregue la pequeña bola de masa. Amase nuevamente y deje reposar en un lugar tibio durante 1 hora. De nueva cuenta amase y forme los panes al tamaño deseado. Colóquelos en charolas engrasadas y barnícelos con  las yemas de huevo.
Adorne el pan con “lágrimas” hechas de la misma masa y péguelas con huevo batido, barnice el pan con el huevo, espolvoreé con azúcar.
Finalmente, coloque los panecillos en el horno precalentado a fuego medio durante 40 o 50 minutos.

 

Plantillas de Todos Santos

30 Oct

 plan

Estas masitas en forma de galletas son otra variedad de los preparados que se hacían para el día de “Todos Santos”.


Para 15 plantillas necesitamos:

  • 1 taza harina
  • ó 4 gotas de jugo de limón
    1/2 taza maicena
  • 11/2 cuchara mantequilla
  • huevos enteros y tres yemas
  • 3/4 tazas azúcar en polvo
  • 1/2 cucharilla raspadura de limón
  • 1 cucharilla polvo de hornear (royal)

 Preparacion

En un recipiente batimos el azúcar con la mantequilla, agregamos los huevos y yemas y continuamos batiendo hasta que se forme una crema suave; añadimos el jugo y la raspadura de limón y dos cucharas de harina (para batir todo junto fácilmente). Aumentamos el saldo de la harina cernida y royal.

 

Forramos una bandeja de horno, levemente untada con manteca, con papel sábana y encima, con la ayuda de una cuchara, colocamos pequeñas porciones de masa, bastante separadas unas de otras. Ponemos a horno caliente (180° C.) por ocho minutos ó hasta que estén ligeramente doradas.

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia  –  Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro, La Paz. Bolivia. 1988

Halloween vs Todos Santos en El Alto

30 Oct

Noticias de Bolivia

El Alto, 28 oct.- Los primeros días del mes de noviembre en la ciudad de El Alto se realiza rituales conmemorando a Todos Santos, recordando a  los seres queridos que partieron al “más allá” una noche anterior a esta costumbre “boliviana”, el 31 de octubre, la cultura anglosajona realiza el llamado Halloween que es una costumbre arrastrada de la cultura de los Celta.

Wikipedia afirma que Halloween “es la celebración de las calabazas o noche de brujas que se festeja en la oscuridad del 31 de octubre”, en este rito foráneo los “niños se disfrazan y pasean por las calles pidiendo dulces en cada puerta, realizando trucos y argucias con sarcasmos de mal gusto”.

La Tantawawa (muñecos de pan) de Todos Santos y la calabaza de Halloween.La cultura del Halloween se celebra en los países anglosajones, como: Canadá, Estados Unidos, Irlanda y Reino Unido, e implícitamente los satanases conciben en la tenebrosidad de Halloween, los niños se colocan ropas de brujas, calabazas, duendes, fantasmas, demonios y visitan las casas de las personas, apuntando: “o me regalas algo o te juego una broma” y que según los cristianos protestantes   la Fiesta de Halloween  es el día de cumpleaños del rey  de los males: “el Satanás o Diablo”, y más conocido por muchos historiadores con el nombre de “Samhain”.

Estos antecedentes, vulneran las costumbres  que tiene Bolivia, el primero de noviembre se recibe a los muertos, con ofrendas de harina en honor a los difuntos, reviviendo a las personas que ya nos han dejado.

En nuestro país, la expropiación de identidad  parte desde las elites cruceñistas, con esencia burguesa, por ello son fáciles de copiar estereotipos ajenos   y totalmente foráneos a la realidad andina, con iconos y  símbolos, tergiversando la realidad indígena, con imaginarios de otras regiones.

Empero, esto se justifica con la estratificación de las clases  sociales y que la extrema burguesía ya copio tradiciones de otros países, por ello la insurrección indígena debería sobreponerse con la “Fiesta de Todos Santos”, recordando a los “difuntos y ajayus”, con las: tantawawas, achachis, caballos, señoras de pollera,   la coronas, las escaleras, realizando todos estos productos con harina en los hornos de las diferentes zonas de la ciudad de El Alto.

Las  tantawawas, caracterizan las figuras de niños; los achachis, son figuras de morenos y personas mayores de edad, estos identifican a los   abuelos y padres; los caballos, sirven para trasladar desde la “Alaxpacha  a la Pachamama”; la corona, significa a las flores y que los ajayus estén bien estimados; la escalera, es  utilizado por lo difuntos para subir al cieloa los muertos.

Entre otros elementos que se colocan en los ritos de las mesas, están: la caña, los panales, las flores, las velas, las frutas y los platos, y que estos actos ceremoniales se dan con rezos y oraciones características en Todos Santos. Además que los panes hechos de harina y masita, se adornan con caritas rociadas con anís.

Si la señoras tienen creatividad  y agilidad con el arte culinario, pueden llegar hacer bellezas de la harina, como: biscochuelos, rosquitas, maicillos, galletitas cuadradas de mantequilla, empanadas de queso, sin olvidarnos al momento   de  instalar la mesa de una deliciosa “chicha morada”, para que el “difunto”, disfrute de  un riquísimo saborizante.

De seguro que la población alteña, visitará los Campo Santos de  Villa Ingenio, Mercedario, llevando sus ofrendas, comida, música autóctona, esperemos que en esta ocasión no predomine la borrachera y el excesivo  consumo de bebidas alcohólicas, y mas bien los familiares o amigos festejen de una manera sana el día de Todos Santos, y se discrimine totalmente a las “calabazas de Halloween”.

Por: Alberto Medrano / EABOLIVIA.COM

Todos Santos forma parte de un amplio ciclo de rituales en torno a la muerte

30 Oct

Periódico Digital PIEB • 30-10-2015 Todos Santos Periódico Digital PIEB Las sociedades humanas han creado rituales para superar colectivamente la muerte de las personas que marcaron sus vidas. Y la sociedad andina no es la excepción. Todo un ciclo de rituales en torno a la muerte se coronan con la fiesta de Todos Santos, una celebración sincrética y que combina tradiciones andinas y católicas.

La antropóloga, docente universitaria e investigadora Angela Riveros Pinto ha estudiado estos “Rituales de muerte e identidad de los migrantes aymaras”. En esta entrevista explica la necesidad de los rituales de muerte, principalmente beneficiosos para aquellas personas que continúan con vida y que tienen que superar esas pérdidas.

¿Cuál es la concepción sobre la muerte que tenemos en esta parte occidental de país?
En general hemos heredado la visión del mundo andino de lo que es la muerte, vinculada a la religión católica. En la ciudad se ha dado un flujo de migración hace años, mucha gente aymara vive en La Paz y El Alto, son hijos de primera o de segunda generación de migrantes, y mantiene estas tradiciones y concepciones aymaras, vinculadas también a las creencias católicas.

¿Cuáles son esos rasgos o elementos propios que al parecer son bastante diferentes a aquello que llega por la vía comercial, como Halloween, donde se ve la muerte como algo de terror?
Tenemos que ver la concepción de vida y muerte, porque cuando hablamos de muerte se nos plantea elementos de cómo se concibe la vida en las distintas culturas. En el caso del mundo andino, la concepción es que cuando la persona fallece es como si fuera a partir de viaje. Hay relatos de que se viaja por caminos angostos, difíciles, espinosos, para llegar a este lugar donde uno trabaja mucho, por ejemplo haciendo adobes, otros dicen que barren, otros cultivan ají u otros productos. En este tiempo (Todos Santos) se supone que estas almas vienen a visitarnos. En la época prehispánica este momento estaba vinculado al ciclo agrícola, al tiempo de lluvia. Guamán Poma de Ayala menciona que en la época prehispánica esta fiesta duraba mucho más tiempo y consistía en sacar de las tumbas a las personas momificadas, se compartía con ellos, se tomaba, se bailaba y se cantaba. Con la llegada de los españoles se fusiona esta fiesta de los difuntos en el mundo andino con la fiesta de Todos Santos de los católicos. A manera de extirpación de idolatrías se prohibieron las costumbres y se fusionaron con Todos Santos. En la celebración actual encontramos memorias, segmentos de esta visión, en la mesa de Todos Santos.

¿En Todos Santos, el 1 de noviembre, es el único momento en que hacemos rituales a la muerte?
Todos Santos es parte de un amplio ciclo de rituales. Los rituales de la muerte están presentes en todas las culturas, es necesario hacer un ritual de la muerte para superar el duelo. Mientras más se reducen o se resumen los rituales, más difícil es superar nuestros duelos. En el mundo andino empieza cuando una persona muere, sucede el entierro, el velatorio, las misas, los ocho días, en las áreas rurales se hace el lavado de ropa a los ocho días. Se lava la ropa, se la quema, se la pasa por incienso para limpiar, para que la persona que ha fallecido se lleve las penas. Se celebran misas, vinculadas a la religión católica, de un mes, de dos meses, de tres meses. Y el cabo de año es el cierre del ciclo anual, que es cuando sacamos el luto para volver a ponernos la ropa de color en medio de una fiesta. Muchos de estos rituales en el mundo andino, desde la muerte de una persona hasta el cabo de año, no son solemnes sino de celebración: se comparte comida, se toma, se baila en el cabo de año. En Todos Santos la obligación es hacer mesa (armar altar) durante tres años cuando tenemos en la familia a una persona fallecida reciente, es el alma caliente; se arman mesas en casa y arcos en el cementerio para compartir.

¿Parece que Todos Santos es como coronar todo este proceso de rituales a la muerte?
La fiesta de Todos Santos, desde mi perspectiva, es sino la más importante, fundamental para el mundo andino, porque tiene sus significados y sus variaciones en la ciudad, pero en la época prehispánica era una fiesta grande. En las ciudades ha habido otros elementos que han variado, han resignificado la fiesta.

Por ejemplo el lavatorio debe ser difícil hacerlo…
Eso ha pasado con los servicios de las funerarias. En países de Europa o en EEUU sí tenían rituales pero cada vez se han resumido más porque entran las funerarias. Igual en nuestro contexto se corta un poco con esto de que, no la familia sino otra persona hace el lavatorio o quema la ropa. Entonces el mundo ritual se va desritualizando de espacios que nos permiten a las personas o culturas superar los procesos de duelo. Todos estos rituales de muerte nos permiten cumplir el ciclo y terminamos superando el duelo en colectividad. En cambio ahora son procesos más individuales, desritualizados.

No es poco superar el duelo en colectividad pero ¿qué otra importancia tienen estos ritos para nuestra vida?
Es un punto clave en todas las culturas. Estamos frente al cuestionamiento de qué es la muerte, es como un salto, mucha gente tiene miedo a la muerte, porque no sabe qué hay después de eso. Entonces es necesario, es fundamental respaldarse de forma colectiva, con rituales, para superar este proceso. Porque la muerte nos lleva como a un abismo, (nos preguntamos) qué pasa después de la muerte. En general todas las culturas necesitan hacer estos rituales para superar la muerte. Muchos de estos rituales, más que para los que han muerto, son para los vivos, para aquellos que se quedan en la tierra y tienen que superar estas pérdidas. Entender qué hay después de la muerte en colectividad, con rituales, ayuda a todas las culturas primero a enfrentar la muerte y a superar el luto.

Existe otro elemento…
Me habías mencionado Halloween, que es un elemento que parece contradictorio y en conflicto. Desde mi perspectiva es una fiesta de origen celta que, si bien viene de rituales y formas de enfrentar la muerte en otro lugar, ahora exactamente aquí tiene rasgos mercantilistas y de consumo. Todos Santos es otra cosa, no debería haber controversia o conflicto. Todos Santos se mezcló con elementos de la religión católica y es interesante ver cómo ha perdurado esta visión de vida y la muerte en el mundo andino. Como está pasando, pueden convivir ambas fiestas porque se hace una cosa y luego otra, muchos jóvenes hacen Halloween y luego ayudan a hacer pan para Todos Santos. De todos modos Todos Santos, como lo conocemos, tiene una serie de elementos sincréticos que se han resignificado, la mesa se va actualizando cada año con elementos de los medios de comunicación, podemos ver la globalización en la mesa.

© Los artículos difundidos por el Periódico Digital PIEB
pueden ser reproducidos total o parcialmente, citando la fuente.

http://pieb.com.bo/

Todos Santos En Bolivia

30 Oct

Todos Santos en Bolivia

La fiesta de Todos Santos es uno de los momentos fuertes del calendario boliviano. Durante esta fiesta se cultiva la memoria a los muertos, floreciendo sus tumbas. El cementerio se llena todo el día, y las familias vienen a rendir sus homenajes a la memoria de sus antepasados con masitas, bebidas y las comidas que más les gustaba en vida.

Festividad y tradición
Hombre chalando aldifundo

Es costumbre recordar, a partir del mediodía del 1 de noviembre hasta el mediodía del 2, la festividad de Todos Santos y del Día de los Difuntos. Un día especial, dedicado a compartir con el alma de familiares que murieron. Algo que transita en el mundo de lo sobrenatural, de la fe, de lo esotérico y por tanto, difícil de creer y entender. Pero allí está, celebrado y respetado por mucha gente.

Cuentan que se empieza con un juego con piedras redondas y que según una vieja costumbre andina, se invita a todos los familiares y amigos a participar de ese juego; que se visita alguna casa y que allí todos comen algún plato tradicional. Hay muchos, pero generalmente se impone aquel que fuera del gusto del alma homenajeada (ver recetas tradicionales). Tras el almuerzo se empieza con el armado de una supuesta tumba, también conocida como altar o mesa. En ella se colocan una serie de símbolos hechos de pan y en esa simbología es fácil encontrar un sol, una luna, la cruz, una escalera, etc, etc. También se utilizan flores, frutos en flor, cañas, juguetes, escaleras o voladores sujetados a hilos (por donde las almas desciendan y asciendan al mundo de los vivos). No hay elemento sin significado, no se utiliza nada que no sirva para explicar el camino al mundo del más allá, aquel que está en el espacio. En el cielo.

Según la tradición, en días previos a la fiesta, los mercados de las ciudades y del campo ofrecen ferias, en aimara se dice jacha ala ó althapi. En esas ferias hay abundancia de harina blanca y amarilla, de masitas y panes con figuras ántropo y zoomorfas junto a suspiros, alimento preparado en base a huevos de gallina y con todo ello, el tuquru, que es la parte floral de los arreglos. Las almas permanecen el el mundo de los vivos por 24 horas, ellas deben ser homenajeadas y para saber si se sienten cómodas también hay una herramienta ideada por la tradición: la vela encendida. Si el cebo comienza a chorrear es una mala señal, se dice que el alma está triste. En cambio si arde normalmente, el alma esta alegre y contagia su bienestar a sus deudos. A las doce horas del día 2, se apagan las velas para no retrasar su retorno al más allá, ya que, dicen, las puertas se cierran a esa hora. Las almas se van, los deudos quedan luego de haber combinado, por algunos días, como en todas las festividades pagano-religiosas, creencias nativas con la religión católica. Una simbiosis que data de la época colonial.

Visita al cementerio

La tradición de visitar el comentario por el día de los difuntos es algo que se realiza en todas partes del mundo, sin embargo según las creencias religiosas es celebrada de maneras mus particulares en los hogares bolivianos.

Acompañados por una banda, grupo de mariachis, flores, la comida favorita del difundo, masitas, velas, frutas, etc., inclusive oradores, son alguna de la manifestaciones de los doliente cuando por las fiestas del día de los difuntos, o todos santos las familias asisten o visitan los cementerios. Según la tradición, las almas “visitan” la que fue su casa a las doce en punto y se marcharan un día después, cuando las familias visitan el comentario para despedirla con comida, bebidas y otros rituales.

Los reciris, oraciones por un plato de ofrenda

Estas tradiciones se dan con mayo fuerza en el área rural del país, pero en la ciudad la situación no es muy diferente. Otra costumbre es la de invitar a las familias conocidas, una bandeja llena de masas y una copa de vino, con una tarjeta con el nombre del alma quien rezar. Si no hay rezo, no hay alimento. En las comunidades campesinas, existen rezos especiales para cada generación o sexo de los difuntos. Algunos optan por convertir los rezos en cantos, llamados también “Phulura”. Uno de las conocidos, cantado en lengua aymará.

PHULURA

Phulur, phulura,
Taik’am ak’a apanucuwaita
Auk’im apanucuwaita
Phuluray angela
Gloriay angela
Aurur, aurura
Aurur, aurura
Alaxpacharu sarjtha
Taik’am ak’a apanucuwaita
Awk’im apanucuwaita
Phuluray angila
Gloriay angila
Aurur, aurura
Aurur, aurura

La traducción al castellano, es la siguiente:

“…te has ido,
te has escapado,
has dejado a tu madre llorando,
pero ahora estás en la gloria del Señor…”

La frase pronunciada al final del rezo es: “Que se reciba la oración” y seguidamente, quien rezó recibe su paga en masas, frutas y platos de comida.

Significados y símbolos de las creencias de Todos Santos

En el contexto tradicional de lo andino, la población que vivo en la regiones rurales, son las mas arraigadas de esta festividad.

En las tumbas de los difundos se preparan grandes mesas

La tantawawa: representa a los ajayus cuyo cuerpo murió cuando fue niño.
El tantachachi: representa a los ajayus mayores.
Tatawila: representa s los Ayujus adultos mujeres.
La corona: representa a una especie de flores.
La escalera: sirve para que el ajayu baje del cielo (alajpacha) hacia al altar.
Los caballos y llamas: se supone que se transforman en animales de carga verdadera que le ayudan al Ajayu a cargas de que se lleva del mundo material.
La cebolla con tallos: sirve para que cuando los retorne a los nevados el Ajayu, lleve en los tallos agua para calmar su sed.
La caña de azúcar: le sirve para apoyarse y mitigar su cansancio en el camino de retorno del Ajayu.
Ají de arveja: es recomendable emplear arvejas muy pequeñas ya que estas simbolizan los pecados de los difundos y al comerlas se aligero su viaje de regreso.
Fruta: la fruta y la comida que esta presente en la mesa es para saciar el apetito de los visitantes que han hecho el viaje desde su mundo.
Foto: la fotografía que se usa en la mesa una clara referencia a la persona a la que se esta invitando a la mesa de Todos Santos.
Velas: Para iluminar a el difundo por el camino hacia la presencia de Dios.
Suspiros: los suspiros y los dulces que deben estar presentes en la mesas de Todos Santos que se arman para los niños. Estas golosinas hacen referencia a los gustos de los infantes durante su estadía en “este” mundo.

(Mesa en Toro Toro – Potosí), en algunos pueblos de Bolivia, la mesa de los difundos es diferente pero casi con las mismas característica.

La calabaza: viene de México y se come así

30 Oct

Un niño mexicano con una calabazaImage copyrightGetty
Image captionLas calabazas mexicanas no son lisas y naranja, pero son el verdadero ancestro del vegetal.

La segunda quincena de octubre es una de las épocas más animadas del año para estar en Ciudad de México porque los preparativos para el Día de los Muertos están en pleno apogeo.

En los bulliciosos mercados matutinos se venden ramos de cempasúchil (flor de muertos o clavel chino) para las ofrendas de la celebración y los agricultores comercian sus calabazas.

Símbolo por excelencia del equinoccio de otoño, a la calabaza se le encuentra en todos los continentes del mundo, pero su verdadero hogar es México.

Cultivo prehispánico que se remonta a más de 7.500 años, las originales eran pequeñas, duras y amargas, pero su resistente exterior era ideal para sobrevivir al inclemente clima y a las cosechas menos abundantes, convirtiéndola en parte integral de la dieta mexicana antigua.

En los mercados actuales no encontrarás “Jack-o’-lanterns”, las calabazas lisas y de color naranja brillante que se utilizan para hacer linternas.

Dulces mexicanosImage copyrightGetty
Image captionLas “pepitas saladas” y las “pepitas fritas”, entre las golosinas favoritas de los mexicanos.

Y es que esa calabaza, usada en la tradición de Halloween, es normalmente de la variedad “Connecticut fields” (Campos de Connecticut), originalmente cultivada por los indios estadounidenses y más apta para ser tallada que para ser consumida como alimento.

La calabaza que se ve en los mercados mexicanos puede ser bulbosa y beige, redonda y de franjas verdes, o desigual y amarilla con cuellos torcidos.

La pulpa está presente en sabrosos platos, como los moles y tamales, y las pepitas -o semillas- suelen ser esparcidas sobre el comal (parrilla) añadiéndoles sal.

La calabaza incluso es utilizada para hacer dulces cristalizados que son exhibidos ingeniosamente en las tiendas de golosinas de la capital.

“Realmente tienes que viajar por todo el país para ver las incontables maneras de usar la calabaza, porque los platos son muy regionales”, dice Lesley Téllez, guía culinaria y autora del libro “Eat Mexico: Recipes from Mexico City’s Streets, Markets & Fondas”.

“Al igual que los frijoles y el maíz, es uno de los más importantes ingredientes de toda la cocina mexicana“.

Receta milenaria

Mientras en la mayor parte del mundo solo se usa la pulpa de la calabaza, los mexicanos la han cocinado entera por miles de años.

PipiánImage copyrightGetty
Image captionEl pipián, una salsa hecha a base de pepitas de calabaza, es solo una de las múltiples formas de aprovechar todo del fruto.

Las pepitas eran muy apreciadas por los aztecas, y los mayas aprovechaban y disfrutaban la fruta completa. La pulpa se cocinaba en salsas, las cáscaras de las semillas se tostaban y se molían, y las cortezas se tallaban para hacer vasijas.

Cuando los españoles llegaron a Yucatán, se les sirvió un plato llamado papadzules o “alimento de los amos”, que consiste en tortillas de maíz sumergidas en salsa de semillas de calabaza.

Los conquistadores llevaron la nutritiva calabaza a España y, desde allí, su cultivo se extendió por todo el mundo, diversificándose en el transcurso de varios siglos.

La calabaza en tacha, plato popular de las festividades del Día de los Muertos, tiene una preparación sencilla que comienza colocando el fruto en una olla y agregándole azúcar morena, para que quede como un jarabe. Entre más oscuro el color, más profundo el sabor.

Se le añade guayaba y canela y se le deja cociendo por una hora para que el almíbar especiado pueda ser absorbido en la pulpa.

Como no luce especialmente apetecible, los turistas suelen mostrarse escépticos a probar el dulce marrón blando que parece una calabaza azucarada, pero los locales saben apreciarlo.

Después de todo han tenido mucho tiempo para perfeccionar el plato. De hecho, miles de años.

Calabazas y calaveritasImage copyrightGetty
Image captionLas calabazas están muy presentes en la celebración del Día de Muertos.

Cuando se termina de cocer, lo que queda es un postre tradicional mexicano que es producto de la cosecha de otoño y que es muy diferente de los cafés con leche, rosquillas y cerveza de calabaza que se encuentran en el resto del mundo.

Es como se suponía que debía ser la calabaza: simple, sabrosa naturalmente y auténtica.

“Este plato representa tanto de la cocina tradicional mexicana porque contiene ingredientes que pueden conseguirse en todo el México moderno”, dice Téllez.

“Gran parte de la cocina mexicana no está escrita en ningún lado así que, al asistir a las festividades del Día de los Muertos y probar esta comida, compartirás con la gente una conexión especial y verdadera”.

Lea la historia original en inglés en BBC Travel

Panales o Azucarillos de Todos Santos

29 Oct

Ingredientes para Azucarillo:
  • 1/2 kg de azúcar molida
  • 1 cda. grande de glacé del color deseado (blando y fresco)
  • agua cant. necesaria
Cómo hacer Azucarillo paso a paso:
  • Colocar el azúcar en una cacerola, humedecer con agua, y llevar a fuego fuerte hasta lograr un almíbar punto bolita dura (140º).
  • Preparar el glacé y añadirlo, revolviendo rapidamente, mezclar hasta que quede homogéneo.
  • Volcar sobre un colador forrado con papel apergaminado. Dejar enfríar bien antes de utilizar.

Chicha de Maíz Morado

29 Oct

Ingredientes:
500 gramos de maíz morado
4 litros de agua
4 guindas secas
2 limones
1 manzana
1 membrillo entero
1 palo de canela
1 taza de cascaras de piña
1/2 taza de azúcar, de preferencia rubia
1/2 cucharada de clavo de olor

Preparación: Lo primero es hervir el maíz en los tres litros de agua, agregando canela, clavo de olor, guindas y cáscaras de piña. Cuando el maíz empieza a reventar o abrirse, se cuela el preparado y se agrega azúcar. Ya frío, se le agrega trocitos de manzana y membrillo junto con el zumo de los limones.

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