
Guiso picante de charque de res amortajado, preparado con frito de puré de ají colorado picante ajo y cebollas,
quinua cocida en sal, papa cocida, y adornado de ensalada de tomates con ají y cebolla

Guiso picante de charque de res amortajado, preparado con frito de puré de ají colorado picante ajo y cebollas,
quinua cocida en sal, papa cocida, y adornado de ensalada de tomates con ají y cebolla
El primero de septiembre se celebra el dia de la quinoa
Quinua, no solo de pan vive el hombre
Por Manuel Cadenas Mujica
El milenario grano andino revalorado en su enorme potencial nutricional y gastronómico
El Viejo Mundo ha impreso en la carta cotidiana de la mesa mundial su impronta rebosante de carbohidratos y carnes debidamente remojadas. Pan y vino es binomio fabuloso que adquiere multifacéticas presentaciones en las culinarias europeas, merced a salsas, presentaciones y cocciones de diversa índole, debidamente salpimentadas y ataviadas de vegetales, pescados, aves, reses y el infaltable fruto del olivo. Un mundo de refinamiento con siglos de tradición y reflexión, ante el cual el nuevo continente hubo de esperar paciente la oportunidad de desplegar su propio bagaje por todo lo alto como ocurre ahora con la quinua.
La influencia de los alimentos originarios de América es poderosa en la gastronomía mundial. Piénsese en la papa, andina maravilla que salvó a Europa del hambre en el siglo XVII y base de muchos platos franceses y españoles. En el cacao, que produjo la fiebre del chocolate en el siglo XVIII. O en el tomate, sin el cual sería impensable buena parte de la culinaria italiana. No obstante, en su momento, estos insumos se introdujeron por la “puerta trasera” en un contexto de colonización, casi subrepticiamente hasta quedar diluida su identidad profundamente americana. La quinua, en cambio, ha saltado a la luz global en un contexto distinto, haciendo gravitar con meridiana claridad tanto su origen como su importancia nutricional y gastronómica.
Pese a ser conocida, la quinua pasó desapercibida para Occidente durante varios siglos, relegada a su condición de alimento de uso netamente indígena, sin mayor contacto ni siquiera con los recetarios criollos andinos. Fue incluso vetada durante la colonia española por considerársele un alimento asociado a rituales paganos. Recién con el surgimiento de los estudios científicos de los alimentos originarios de esta región del mundo, a partir de la segunda mitad de siglo XX (cuando se producen las olas migratorias del campo a las ciudades del Perú y Bolivia, llevando sus costumbres alimenticias), se llega a descubrir la quinua como uno de los insumos vegetales nutricionalmente más completos.
Los siguientes datos hablan por sí solos: contiene más proteínas que ningún otro grano —16,2 por ciento en promedio y hasta 23 por ciento, comparado con un 7,5 por ciento del arroz y con un 14 por ciento del celebérrimo trigo, muy cercano a lo que la FAO considera óptimo—; su proteína es de alta calidad, con aminoácidos similares a los de la leche, asimilables por el cuerpo humano, y combinada con cereales como la soya, la quinua mejora aún más su valor proteico; fuente de almidón, azúcar, fibra, minerales como calcio, fósforo, hierro y vitaminas; y su contenido de grasa es de 4 a 9 por ciento, la mitad ácido linoleico, esencial para la dieta humana. Sus nutrientes tienen un bajo índice de nitrato y oxalato, elementos perjudiciales en la nutrición. Y a ello debe sumársele su valor medicinal que se atribuye al alto contenido de saponina para el alivio y desinflamación de torceduras y contusiones, contribuyendo a la eliminación de tejidos lastimados y a su reconstitución; como vomitivo, lactóforo, antiespasmódico, laxante y diurético, y recientemente su aporte en la lucha contra distintas clases de cáncer y la prevención de la diabetes.
Los estudiosos hacen una aclaración importante: la quinua no es un cereal. Es técnicamente un “seudocereal”, pues no pertenece a la familia de las gramíneas, aunque sí tiene un alto contenido de almidón. Por eso se reconocería mejor simplemente como un grano. Su domesticación y cultivo se remonta a unos 2.800 años a. de C., pero su difusión se atribuye al imperio inca, que extendió sus dominios desde la capital del Cusco hasta el sur de Colombia, Ecuador, Bolivia, el norte de Chile y el norte de Argentina, influenciando culturalmente incluso fuera de esos entornos.
Los incas hicieron de la quinua pilar de su pirámide alimenticia, junto con el maíz y la papa. En el culto a la mama pacha (madre tierra) el inca plantaba las primeras semillas y durante el solsticio los sacerdotes quechuas llevaban vasijas de oro repletas de quinua para ofrecerlas al Inti (dios Sol).
Gastronómicamente hablando, la quinua tiene un uso tradicional: se tuestan los granos y se produce harina para elaborar distintos tipos de panes. Hoy se usa para mejorar las características del gluten de la masa en los panes industriales. Pero su uso se ha diversificado gracias principalmente al interés de reconocidos autores de la emergente cocina peruana. El libro El camino de la quinua (reciente ganador de los Gourmand World Cookbook Awards) presenta diversas formas de prepararla, como el quinua sour, el chupe de quinua con pescado, quinua chaufa con alpaca o picarones de quinua, pues con la quinua es posible elaborar desde bebidas hasta entradas, sopas, platos de fondo, panes y postres.
Jaime Pesaque, chef propietario del restaurante Mayta en Lima, destaca que “las recetas que se hacen con arroz las puedes llevar hacia la quinua. Es muy amoldable”. Pesaque alista en su recetario una especie de paella de quinua, destacando que sus distintos colores (roja, negra, amarilla, blanca, rosada) permiten jugar en las distintas preparaciones. James Berckemeyer, otro celebrado cocinero peruano, la incluye en sus ensaladas como una muestra de esa gran versatilidad del grano andino.
La presencia de la saponina, que da un sabor amargo a la quinua, ha llevado a muchos mitos en su preparación. Algunos la remojan por horas y otros la sumergen en leche, pero en realidad no se necesita sino pelarla (cuando no viene ya pelada), lavarla en abundante agua varias veces hasta que el agua quede limpia y escurrirla. Pesaque recomienda cocerla en caldo de verduras y canela apenas cubriendo la quinua, lo que la deja aromática y graneada. Ninguna otra condimentación. Se recomienda usar agua de botella, pues el cloro del agua de la llave la maltrata. La cocción debe ser a fuego medio y con atención para añadir agua de cuando en cuando, solo la suficiente. Se sabe que se ha llegado al punto cuando revienta y los granos de la superficie se abren. Entonces, está lista para amoldarse a todas las recetas y sabores.
Articulo tomado de la revista «ExploreTaca.com»
Por Centro de Cocina de Revista Paula / Recetas: Rita del Solar
Bolivia es el mayor productor de quínoa real, llamada así por el tamaño de su grano que es de 5 a 6 veces más grande que la quínoa común, conocida como ojara. Oriunda del Altiplano sur, en los departamentos de Potosíy Oruro, es donde existen los milenarios cultivos de quínoa blanca, roja y negra -todas de sabor similar-, granos que son el tesoro más preciado del país y un emblema de sus preparaciones más tradicionales, que hoy se revalorizan con toques vanguardistas.
Antes de cocinarla, la quínoa se debe lavar con abundante agua fría para retirar las saponinas presentes en la cubierta de cada grano y que tienen sabor amargo. Al igual que el arroz, si se desea granear, se puede tostar con aceite por un par de minutos y luego agregar el agua fría. Una máxima para cocinarquínoa es jamás añadir sal durante la cocción, ya que impide que el grano se hinche.
(para 8 personas)
Para las bolitas:
Preparacion
1. Preparar las bolitas. En un bol mezclar todos los ingredientes y, con las manos húmedas, formar bolitas de 3 cm de diámetro; reservar.
2. Preparar el pesto. En la licuadora colocar todos los ingredientes para el pesto y licuar hasta que la mezcla esté homogénea. Sazonar con sal y pimienta y reservar.
3. En un sartén calentar el aceite a fuego medio, agregar las bolitas reservadas, de a pocas cantidades, y freír hasta dorar. Retirar las bolitas del aceite y estilar sobre papel absorbente.
4. En platos individuales distribuir hojas de lechuga, agregar al centro las bolitas de quínoa y servir de inmediato rociadas con el pesto de kirkiña reservado.
No existe un alimento más versátil que la quínoa. Es un verdadero tesoro boliviano”, dice la empresaria gastronómica Rita del Solar, dueña de El Arcángel, exclusivo salón de eventos ubicado en La Paz. Motivada por dar a conocer este poderoso vegetal al mundo entero, Rita comenzó a recopilar preparaciones tradicionales de la cocina boliviana y decidió proyectarlas hacia el futuro con finas recetas que idea junto a un equipo de chefs. Fue así como nacieron sus libros El arte de cocinar la quínoa y Quínoa, el grano de oro de los Andes. Este último ha sido traducido a cuatro idiomas y pronto tendrá una segunda edición, que incluirá las recetas que de forma inédita facilitó para este número especial de cocina. Su último título, ¡Ají!, regalo de Bolivia al mundo, hace un rastreo del ADN del ají, postulando que su origen es ciento por ciento boliviano.

Por Centro de Cocina de Revista Paula / Recetas: Rita del Solar
Bolivia es el mayor productor de quínoa real, llamada así por el tamaño de su grano que es de 5 a 6 veces más grande que la quínoa común, conocida como ojara. Oriunda del Altiplano sur, en los departamentos de Potosíy Oruro, es donde existen los milenarios cultivos de quínoa blanca, roja y negra -todas de sabor similar-, granos que son el tesoro más preciado del país y un emblema de sus preparaciones más tradicionales, que hoy se revalorizan con toques vanguardistas.
Antes de cocinarla, la quínoa se debe lavar con abundante agua fría para retirar las saponinas presentes en la cubierta de cada grano y que tienen sabor amargo. Al igual que el arroz, si se desea granear, se puede tostar con aceite por un par de minutos y luego agregar el agua fría. Una máxima para cocinarquínoa es jamás añadir sal durante la cocción, ya que impide que el grano se hinche.
Vaso de quínoa, pesto de wacataya y caviar de trucha
(para 8 personas)
Para el pesto de wacataya:
Preparacion
1. Preparar el pesto de wacataya. En la licuadora colocar todos los ingredientes para el pesto y licuar hasta que la mezcla esté homogénea. Sazonar con sal y reservar.
2. Preparar el caviar. En un bol colocar el caviar, rociar con jugo de limón y el aceite. Sazonar con sal y pimienta y reservar.
3. Preparar los tomates deshidratados. En la licuadora colocar los tomates deshidratados y el aceite; licuar hasta obtener una pasta.
4. En vasos individuales colocar por capas la quínoa, pesto reservado, tomates deshidratados, crema batida y, finalmente, el caviar reservado. Servir de inmediato.
No existe un alimento más versátil que la quínoa. Es un verdadero tesoro boliviano”, dice la empresaria gastronómica Rita del Solar, dueña de El Arcángel, exclusivo salón de eventos ubicado en La Paz. Motivada por dar a conocer este poderoso vegetal al mundo entero, Rita comenzó a recopilar preparaciones tradicionales de la cocina boliviana y decidió proyectarlas hacia el futuro con finas recetas que idea junto a un equipo de chefs. Fue así como nacieron sus libros El arte de cocinar la quínoa y Quínoa, el grano de oro de los Andes. Este último ha sido traducido a cuatro idiomas y pronto tendrá una segunda edición, que incluirá las recetas que de forma inédita facilitó para este número especial de cocina. Su último título, ¡Ají!, regalo de Bolivia al mundo, hace un rastreo del ADN del ají, postulando que su origen es ciento por ciento boliviano.
La Quinua era el principal alimento de los Incas por considerarlo sagrado. La «chenopodium quinua» llamada Madre
Este grano se cultiva desde hace más de cinco mil años en tierras que van de 3000 mil a 4000 mil metros sobre el nivel del mar, con una precipitación de 200 a 400 mm de lluvia anual, como lo atestiguan granos de este cereales encontrados juntos a las momias enterradas en todo el antiguo imperio.
Las últimas investigaciones bio-arqueológicas han demostrado que los súper cereales como la quinua, la kiwicha, el maíz, los frijoles y el tubérculo de la papa formaban parte de la alimentación diaria, no solamente de los Incas también de los Mayas y Aztecas Menos la papa que al principio, con mucho atraso y dificultades, después de dos siglos se expandió por el mundo, siendo ahora uno de los alimentos mas difundido; los otros preciosos cereales fueron relegados en el olvido.
Esta antigua sociedad de agricultores usó la misma red de comunicación de su territorio para almacenar las distintas cosechas de cereales. El «Camino Principal» (qhapaq Ñan en quechua) unía de norte a sur lugares convenientes que eran escogidos cerca de esta gran vía, en frescas y ventiladas alturas, para conservar los granos.
Dicha elección se explica a partir de laspropiedades de la quinoa, que se cultiva en la región andina, especialmente enBolivia y Perú.
Si comemos algún plato con quinoa, estaremos ingiriendo los diez aminoácidos esenciales para el ser humano. Este alimento es rico en vitaminas, calcio, hierro y fósforo mientras que, a su vez, presenta un bajo nivel de grasas. Las proteínas presentes en la quinoa, por otra parte, pueden duplicar las presentes en la mayoría de los cereales.
Todas estas características hacen que la quinoa suele aparecer mencionada entre los mejores alimentos de origen vegetal para la dieta. Cabe destacar que la NASAincluye estas semillas en la alimentación de los astronautas para los vuelos de larga duración.
La quinoa puede ingerirse de distintas maneras. Es posible encontrar recetas hechas con harina de quinoa, como diversas pastas o galletas. La fermentación de la quinoa, por otra parte, permite elaborar cerveza o la tradicional chicha. Las sopas y el consumo de los granos cocidos o tostados también son saludables.
Por la importancia nutricional atribuida a la quinua es demandada últimamente por Alemania, Dinamarca, Francia, Japón, Gran Bretaña y USA. Como potencial económico de la quinua se utiliza todo hasta el polvillo desaponificado en la alimentación animal y las hojas frescas en la alimentación humana, que comparativamente es superior a las hojas de la espinaca en contenido de proteínas. En América Latina, Bolivia es el país con mayor exportación como quinua orgánica a USA y países europeos.
Composición promedio de losvalores nutricionales en los granos de Quinoa
|
Componente
|
Promedio |
|
Humedad |
12,65 |
|
Grasa |
5,01 |
|
Proteína |
13,81 |
|
Ceniza |
3,36 |
|
Carbohidratos |
59,74 |
|
Celulosa |
4,38 |
|
Fibra |
4,14 |
Receta de Inés España
INGREDIENTES
PROCEDIMIENTO
Este plato es el símbolo de una renovación en la gastronomía boliviana.
Sus ingredientes principales son: carne de llama y quínoa.
La llama es un camélido andino, cuya carne es muy suave y suculenta. Tiene un gusto similar a la de res, pero es mucho más sana (baja en colesterol).
Por otro lado, la quínoa es un cereal del altiplano, famoso por sus propiedades nutricionales. Tiene un sabor muy suave y agradable. Y, permite muchas formas de preparación.
Bolivia es un gran productor de este cereal, pero reserva su mejor producción para la exportación, por ello, a fin de mejorar la quínoa que queda en el país, se crearon múltiples recetas para su consum
Ingredientes
Preparación
Esta receta se encuentra en la siguiente dirección
http://info.caserita.com/Filete-de-llama-y-quinoa-a106-sm134

Castelluccio Ristorante
INGREDIENTES:
4 cdas. de aceite de oliva
33 ozs. de consomé de pescado
33 ozs. de crema agria (heavy cream)
1 manojo de cilantro
1 cda. de sal
1 lb. de camarones
1 lb. del pescado de su preferencia
1 lb. de almejas
1 lb. de cangrejo
1 lb. de quinua
PREPARACIÓN:
Caliente un sartén con aceite de oliva y sofría el ajo y la cebolla. Añada el consomé de pescado. Licúe el cilantro con la crema agria y añada al sofrito. Agregue todos los ingredientes restantes y cocine a fuego lento por 30 minutos. Sirva caliente. Rinde hasta 5 porciones.
ENSALADA DE QUINUA
Castelluccio Ristorante
INGREDIENTES:
1 lb. de quinua
1/2 lb. de frijoles negros
1/2 lb. de pimientos rojos
1/2 lb. de maíz amarrillo
sal a gusto
pimienta a gusto
aceite y vinagre a gusto
cilantro a gusto
PREPARACIÓN:
Mezcle todos los ingredientes en un plato hondo y sirva individualmente. Rinde 5 porciones.
La chef Teresa de la Rocha trabajó con varios restaurantes bolivianos de la ciudad, en la creación de varias recetas para preparar fácilmente en casa.•
Ingredientes para cada persona
Preparacion
Receta del libro
«Epicuro Andino»
Recopilado por: Teresa de Prada, Peggy Palza, Wilma W. Velasco, Susan Gisbert
La Paz – Bolivia 1995 – Sexta Edición
La quinua es un grano recientemente re descubierto, el cual pertenece a la familia de las Chenopodeaseas de productos, junto con otros como el Amaranto y la Kañawa. Estos granos fueron la comida principal de los Incas junto con el maiz y la papa. Se conoce que la quinua inició cultivos en los Andes de Sud América hace más de 5 000 años.
Existen más de 17 variedades principales de quinua, las cuales crecen desde la parte norte de Ecuador hasta la parte sur de Bolivia. Pero la quinua que tiene la mayor demanda en el mundo es la de la variedad real. En comparación con las otras variedades de quinua esta muestra un mayor contenido de proteínas, mayor contenido de saponinas, color de grano más claro y tamaño de grano más grande. Es cultivada desde Challapata a Llica en la parte sur del altiplano en Bolivia, alrededor del Salar de Uyuni. En el centro de esta geografía de quinua, se localiza la comunidad de Salinas de Garci Mendoza donde solamente se puede cultivar quinua como la única planta que sobrevive las condiciones difíciles de cultivo para otros productos agrícolas, por los suelos extremadamente alcalinos, con bajas temperaturas promedio durante todo el año, bajo uso de agua y baja nutrición de los suelos.
Quinua es ideal para personas que no pueden tolerar el gluten en sus comidas, (conocida como la enfermedad Celiaca). La quinua es libre de gluten y sus productos derivados como la harina de quinua o las hojuelas de quinua son ideales para preparar platos para los celiacos.
Perr 100Gr. Dried Mass
| Parameter | Real | Airampu | Qhaslala | Amarilla | Qoitu | Pandela | Negra* | Pasan kalla* | Musku ñuwi | Blanca |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Humedad(%) | 9 | 9 | 9.07 | 8.97 | 9 | 9.64 | 9.22 | 8.65 | 8.73 | 9.21 |
| Proteínas (%) | 13.44 | 12.25 | 12.46 | 12.9 | 12.02 | 13.02 | 15.08 | 14.2 | 12.58 | 12.26 |
| Cenizas(%) | 3.08 | 3.33 | 3.35 | 3.05 | 3.44 | 2.92 | 3.25 | 3.15 | 2.92 | 3.11 |
| Grasa (%) | 6.96 | 6.48 | 6.32 | 6.53 | 6.43 | 6.93 | 6.37 | 6.36 | 6.98 | 7.64 |
| Fibra (%) | 3.36 | 3.63 | 3.21 | 3.08 | 4.28 | 2.56 | 3.61 | 4.07 | 4.38 | 2.24 |
| Carbohidratos (%) | 77.29 | 77.96 | 77.86 | 77.51 | 78.1 | 76.7 | 75.3 | 76.29 | 77.52 | 76.99 |
| Calorias (cal) | 425.73 | 422.65 | 421.93 | 423.97 | 422.12 | 426.07 | 421.9 | 422.5 | 426.46 | 428.63 |
| Potasio(mg) | 0.89 | 0.98 | 1.01 | 0.95 | 1.05 | 1.01 | 1.08 | 0.96 | 0.79 | 0.89 |
| Calcio (mg) | 32.9 | 37.32 | 35.08 | 33.54 | 35.94 | 37.92 | 27.28 | 23.25 | 41.01 | 45.08 |
| Hierro (mg) | 8.23 | 9.02 | 9.26 | 8.77 | 8.78 | 12.44 | 8.94 | 8.46 | 11.01 | 5.8 |
| Fósforo (mg) | 396.8 | 414.61 | 443.04 | 391.49 | 422.01 | 327.05 | 394.89 | 534 | 401.99 | 363.23 |
*Variedades qu no son blancas
| Parametro (%) | Quinua | Arroz | Avena | Cebada | Cemteno | Maíz | Trigo |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Proteínas | 13.44 | 7.69 | 8.2 | 10.4 | 9.5 | 10.67 | 11.72 |
| Fibra | 3.36 | 0 | 8.7 | 3.4 | 1.7 | 1.68 | 2.65 |
| Grasas | 6.96 | 0.16 | 5.6 | 1.2 | 1.6 | 4.3 | 2.08 |
| Carbohidratos | 77.29 | 81.3 | 62.6 | 68.9 | 73.8 | 69.58 | 70.75 |
Fuente: “Obtención de principios nutricionales y terapeuticos a partir de quinua”, M. E. Giannini Z. 1996
![]() La quínoa es un cereal del altiplano famoso por sus propiedades nutricionales. Tiene un sabor muy suave y agradable, por ello, la quínoa se puede utilizar tanto en platos dulces como en platos salados. El postre que se detalla a continuación es muy original y sorprenderá a sus comensales.RecetasIngredientes– 75 gr de mantequilla- 100 gr de azúcar- 3 huevos – 150 gr. de quínoa – 150 gr de harina – 3/4 del sachet de polvo de hornear – la cáscara y el jugo de un limón pequeño Para la salsa: – 100 gr. de mantequilla – 150 gr. de azúcar – 50 gr. de quínoa – 2 huevos batidos Preparación – Freír la quínoa (150gr) en un poco de aceite, luego hacer hervir (en 2.5x) esa cantidad en agua salada y dejar reposando. – Mezclar la mantequilla con el azúcar y la cáscara de limón. – Añadir, poco a poco, los tres huevos y la quínoa – Añadir la harina, el jugo de limón y el polvo de hornear – Meter al horno (180º) en un plato aceitado (con mantequilla) , durante 30 min – Mientras el pastel se hornee, preparar la salsa: hacer derretir la mantequilla y añadir el azúcar, luego los huevos y los 50 gr. de quínoa – Servir el pastel bañado con la salsa. |
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| http://info.caserita.com/Pastel-de-quinoa-a97-sm136 |

La quinua es un pseudocereal que se ha posicionado en las mesas del mundo gracias a su alto valor nutricional y versatilidad culinaria. Hoy, que se celebra el Día Mundial de la Alimentación, compartimos algunos consejos prácticos que los chefs brindan para preparar este producto peruano emblemático, para que puedas disfrutar su sabor y beneficiarte con sus propiedades.
1. La elección. Sin importar si la compras a granel o embolsada, es importante que la revises minuciosamente para retirarle las piedritas u otros restos propios de su cultivo, según revela Cucho La Rosapara Menú Perú. Por su parte, Carmen Delgado, del restaurante La Gorda, apunta que entre las variedades disponibles, la quinua perlada es “muy trabajada y limpia”.
2. Lavar cuidadosamente. Cucho aconseja lavar constantemente la quinua, frotando con las manos y cambiando el agua varias veces, hasta que ésta última salga clara (prácticamente, transparente). Luego, la quinua se cuela y queda lista para llevar al fuego.
3. ¿Cómo sancocharla? Carmen Delgado recomienda utilizar un litro de agua por cada medio kilo de quinua. Una vez que está cocida al dente, la retira del fuego, la cuela y deja enfriar. Cucho afirma que primero debes colocar agua a hervir y luego agregar la quinua colada. Recuerda: los tiempos de cocción aproximados son 10 minutos para el punto graneado (ensalada y tabouléh); 20 minutos para el punto reventado (ideal para guisos); y 30 minutos para el punto atamalado.
4. No botes el sobrante. Cuando los comensales sean escasos, botar la quinua ya cocida no es una opción. Puedes seguir el tip de Carmen y guardarla en un recipiente, una vez enfriada, y conservarla en la refrigeradora hasta por tres días. También puedes utilizar la quinua sobrante al día siguiente para empanizar mariscos o pollo, como nos aconseja el chef Carlos Miranda, de La Cuadra de Salvador. Cucho recomienda, además, hacer un refresco con el agua de cocción, para que nada se desperdicie.
Encuentra las mejores recetas con quinua de Menú Perú aquí.
elcomercio.pe
La quinua tiene calcio, Fósforo y contiene bajo colesterol.
Ayuda al desarrollo de las células del cerebro y al crecimiento de los niños.
Receta y foto tomadas del blog
http://soytrabajadoradelhogar.blogspot.com/p/recuperacion-de-saberes_25.html

Ingredientes 1 persona
2 I. leche
300 gr. quinua
10 gr. canela en rama
300 gr. azúcar granulada
500 gr. queso común o menonita
250 gr. almidón de yuca
15 gr. mantequilla
10 gr. polvo de hornear
1 und. huevo
30 gr. azúcar granulada
100 mi. leche
30 gr. quinua (en pipocas)
50 gr. salsa de chocolate
1 und. ramita de menta
PREPARACIÓN DE LA QUINUA CON LECHE
Remojar en agua la quinua durante 4 horas. Lavarla 4 veces y cocer a fuego lento con la leche y la canela durante una hora, batiendo continuamente. Antes de bajar del fuego, poner el azúcar.
PREPARACIÓN DEL CUÑAPÉ
Rayar finamente el queso, mezclarlo con el almidón y hacer una masa con el resto de los ingredientes. Formar bolitas con el tamaño deseado, colocar en una placa engrasada y hornear hasta que doren a 150°C.
DECORACIÓN
Cortar a medias los cuñapés en dos y vaciar el interior. Rellenar con la quinua cocida de la primera preparación. Decorar con la salsa de chocolate . Dispersar las pipocas de quinua y las hojas de menta alrededor de los cuñapés.
El Arte en la Gastronomía Boliviana
Gerard Germain
Imprenta Landivar, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 2002
Rita del Solar. Esta receta está publicada en el libro Bolivia Quinua – Gastronomía y paisaje. Los recursos obtenidos están destinados al Programa de Nutrición Infantil de Ivar Méndez International Foundation (IMIF).
Ingredientes
Salsa de mostaza
Preparación
La Razón / Érika Ibargüen Ayub

Lupe Cajías
Periodista e historiadora
Una gigantografía recuerda, en plena avenida Camacho –la Wall Street paceña–, que este año está consagrado a la quinua, y destaca la gestión del presidente Evo Morales en Naciones Unidas. Mundialmente, Bolivia aparece como el territorio patrimonial de este grano de oro; son muchas las manos que contribuyeron a esa cima. El poder nutritivo del cereal era parte de la cultura andina precolombina y su cultivo venció diferentes obstáculos. En la época de los campos de concentración en los años 50, cuando la Cruz Roja Internacional anunciaba su visita, el verdugo Claudio San Román ordenaba poner bajo el sol altiplánico a los presos y alimentarlos un mes seguido con potajes de quinua. Los detenidos parecían rosaditos y bien alimentados. Instituciones de campesinos productores, como Anapqui; el apoyo de organizaciones no gubernamentales para mejorar el producto y abrir mercados; la concurrencia de mineros relocalizados en los Yungas, convertidos en empresarios del chocolate Ceibo y de las barras de quinua y cacao para el desayuno escolar; la moda de comer sano, sin engordar, abrieron la senda. Entre esa colmena activa, destaca el nombre de Rita del Solar, paceña, cocinera, que dedicó tres décadas a promocionar platillos con base en ese extraño manjar que pocos conocían, incluso los bolivianos. Ensayó decenas de posibilidades aún desconocidas, como el sushi de quinua, la chicha, las ensaladas, los pasteles, los postres. La reina Sofía conoció en una de sus visitas el cereal que alimenta y no engorda y lo puso en sus menús reales en diferentes ocasiones. Del Solar también preparó el almuerzo para los visitantes de globos aerostáticos en el lanzamiento mundial del Salar de Uyuni en 2004. En esa ocasión, varias magníficas cruceñas se deleitaron con un sabor que fortalece la figura. Hace dos décadas me tocó presentar un recetario de Rita, financiado por ella, para difundir el uso de este alimento. Recuerdo que inmediatamente empresarios y diplomáticos chilenos la invitaron para que enseñe en Santiago la preparación de sus exquisiteces. Este es un ejemplo de lo que hace una patriota por la comunidad. Ahora le toca al Estado Plurinacional complementar la gran oportunidad con planes sostenibles de la siembra, la calidad, la oferta competitiva y la consolidación y apertura de los mercados mundiales. Como suele suceder, una vez más, Madre Naturaleza nos dio una riqueza a los bolivianos; no rifaremos su futuro
http://www.eldeber.com.bo/vernotacolumnistas.php?id=130517204804
Desde hace un tiempo ha comenzado a revalorizarse la importancia de la quinoa y el amaranto en la alimentación. Sin embargo, aún pocos conocen el gran valor nutricional de estos granos, que llegaron a ser sagrados para las civilizaciones Inca y Azteca.
La conquista de América significó no sólo una dominación política y social para las civilizaciones indígenas, sino también un avasallamiento de su alimentación. Cultivos resistentes al frío, la sequía, la altura y los suelos pobres, permitían a los indígenas mantener correctamente nutrida a su población, que hacía alarde de fuerza, resistencia y desarrollo mental. De allí que los mayas, aztecas e incas consideraran sagrados a granos como el amaranto (kiwicha para los incas) y la quinoa. Otro alimento muy presente en la alimentación de los Mayas, fue la chía.
C uando llegaron los españoles, decidieron exterminar estos cultivos por sus implicancias religiosas y el significado de autosuficiencia que tenían para los nativos. Las plantaciones fueron quemadas y su consumo fue prohibido, dándosele el rotulo despectivo de “alimentos para salvajes”.
Cinco siglos después, la FAO (Naciones Unidas) declaró que “la quinoa posee el balance de proteínas y nutrientes más cercano al ideal de alimento para el ser humano”. Por su parte la NASA eligió a la quinoa como el alimento nutritivo por excelencia para los viajes espaciales, teniendo en cuenta que por sí sola puede proveer una dieta balanceada. Irónicamente son ahora europeos y estadounidenses quienes nos enseñan cómo consumir los granos bases de las civilizaciones madres latinoamericanas.
La quinoa y el amaranto no son en realidad cereales, sino que pertenecen a otra rama botánica (quenopodiáceas) que incluye a verduras como la acelga y la espinaca. Sin embargo -y a pesar que sus hojas tiernas son también utilizadas en alimentación- son sus semillas las que despiertan gran interés nutricional a causa de estudios que demuestran su gran potencial proteico.
Características nutricionales
Quinoa y amaranto tienen una composición mucho más equilibrada que los cereales convencionales y sobre todo mayor cantidad y calidad de proteínas. Ambas semillas poseen similar composición, razón por la cual las consideramos en conjunto. Más allá de poseer un 18% de proteínas contra un 10-14% de los cereales convencionales, lo que importa es el valor biológico de estas proteínas. Este índice se define en base a la presencia de los distintos aminoácidos que permiten construir las proteínas, que luego son utilizadas por el organismo. El valor más alto (95) corresponde al huevo y significa que cada 100g de proteínas ingeridas, 95 son asimiladas. Para la quinoa el índice es 75, considerado alto si lo comparamos con la carne (60), la leche (72), el trigo (60) y el maíz (44). La explicación de este elevado valor biológico tiene que ver con su equilibrada composición de aminoácidos esenciales. Los cereales clásicos tienen carencias de lisina, metionina y cisteína, punto fuerte de estos granos. Por ejemplo, la quinoa tiene 5 veces más lisina y más del doble de metionina que el trigo. Tanto la quinoa como el amaranto no tienen gluten, razón por la cual pueden ser consumidas por celíacos.
Esta calidad de aminoácidos favorece incluso el aprovechamiento proteico de los cereales convencionales cuando se consumen juntos. En su intuitiva sabiduría, es lo que hacían mayas y aztecas, combinando estos granos con maíz. La explicación de esta calidad proteica reside en la gran cantidad de germen que posee la semilla. En la quinoa el germen representa un 30% del peso total del grano, mientras que en cereales convencionales es apenas el 1%.
Pero no solo en proteínas son fuertes la quinoa y el amaranto. Son también pobres en grasas y más ricos en hierro, calcio, fósforo, fibra y vitamina E, con respecto a los cereales clásicos. También poseen apreciable cantidad de vitaminas del grupo B. Agregar un 30% de quinoa a una dieta totalmente carente de vitamina B, basta para garantizar un desarrollo orgánico normal. Quinoa y amaranto son pues alimentos adecuados para celíacos, diabéticos, regímenes hipocalóricos, niños, adolescentes, ancianos y convalecientes.
Usos y aplicaciones
Ambos granos son de cocción rápida y poseen un sabor suave y agradable, similar al mijo, aunque de textura más crocante. Como otros cereales, se benefician de un ligero tostado previo, pero en el caso del amaranto debemos ser cuidadosos. Este grano tiene un comportamiento similar al maíz pisingallo, es decir que explota y se convierte en grano inflado. Precisamente es una de las formas populares de su consumo en Centroamérica; las palomitas o inflados de amaranto se venden por las calles y se utilizan en el desayuno. Para hacerlas se utiliza la misma técnica empleada para el pororó, usándose las semillas que no se abren, como si fuese sésamo tostado.
Volviendo a la cocción base de estos cereales, luego del lavado y un breve tostado, se adiciona doble cantidad de agua y se cocinan durante 15 minutos a fuego lento. No debe agregarse sal durante la cocción. Generalmente triplican el volumen una vez cocinados. Pueden usarse en rellenos, budines, tartas, ensaladas, sopas, pizzas, croquetas, tortillas, etc. (recetas a disposición de quien las solicite).
Extraído de: Libro “Alimentos Saludables” – Nestor Palmetti
Aportado y editado por: Lucas Schab – Kuyen Alimentos Naturales

Un grupo de jóvenes chefs de Bolivia usa su talento para revalorizar la quinua, el milenario «grano de oro» de los pueblos andinos, y apoyar un proyecto que evita que niños en situaciones de vulnerabilidad social abandonen sus casas.
Estos talentosos chefs, cuyas edades oscilan entre los 17 y 22 años, trabajan en el «Ichuri Coffee Restaurant» en La Paz, una de las iniciativas que la fundación del mismo nombre lleva adelante para ayudar a niños y jóvenes en riesgo de sufrir violencia, explicó a EFE su director, Carlos Esteban Huanca.
Antes de crear la Fundación Ichuri (palabra aimara que significa «llevar a un niño en brazos»), Huanca ya había trabajado con niños de la calle.
«Una de las cosas que hemos visto con mucha frecuencia es que la mayoría de ellos llegaron a la calle por la violencia que habían sufrido en sus hogares. También hemos visto que un niño, por mucho que le hayan pasado cosas en su familia, siempre anhelaba volver a estar con sus padres», agregó.
Ichuri comenzó trabajando en un barrio del oeste de La Paz con un centenar de niños de 5 a 12 años a quienes brindó apoyo psicológico, social, nutricional, escolar y capacitación tecnológica, todo con el objetivo de que «restablezcan sus vínculos familiares».
Según Huanca, «en el camino, se presentó una demanda de los jóvenes de la zona» que también querían ser parte de la iniciativa y así surgió el programa de capacitación gastronómica para muchachos de 17 a 25 años.
La fundación selecciona entre varios postulantes a aquellos más necesitados de ayuda y les brinda cursos cortos de gastronomía, apoyo psicológico y la posibilidad de hacer sus pasantías en alguna de las empresas con las que tienen convenios.
Los programas de Ichuri son gratuitos, pero conseguir la financiación para costearlos es cada vez más complicado, por lo que decidieron buscar una forma en que la iniciativa pueda mantenerse por sí misma.
Así se creó el «Ichuri Coffee Restaurant», situado en el centro de la ciudad, con un doble fin social: es la fuente de financiación para los proyectos de la fundación, pero además da empleo a los jóvenes que se capacitan en los programas de la misma.
La estrella del menú, creado enteramente por los ocho jóvenes que trabajan allí, es la quinua, un alimento similar a los cereales, de alto valor proteico y calidad nutricional.
El llamado «grano de oro» de los Andes ha comenzado a ocupar un sitio de honor en la gastronomía mundial, sobre todo en 2013, que ha sido declarado por la ONU Año Internacional de la Quinua a petición del presidente boliviano, Evo Morales.
El Ichuri Coffee Restaurant funciona desde hace ocho meses y ofrece una variedad gastronómica que incluye distintos tipos de carnes, salsas, croquetas, ensaladas, galletas y postres hechos todos de quinua.
Carolina, de 22 años, trabaja hace cuatro meses en el restaurante y muestra con orgullo un original tiramisú de quinua y menta que ella y su compañera idearon.
«La experiencia es estupenda porque he aprendido a valorar las cosas. Trabajamos por los niños, este restaurante es el sustento para que los niños no sufran violencia y para que los jóvenes tengan un buen futuro», dijo la joven a EFE.
Los clientes más asiduos son turistas extranjeros, atraídos por el menú, pero además por la excelente vista de la ciudad que se aprecia desde el restaurante, situado en el séptimo piso de un edificio antiguo, agrega la joven.
La labor de la fundación no termina ahí, ya que desde hace cuatro años organiza el «Festival Gastronómico Grano de Oro», un concurso juvenil «de cocina creativa con la quinua como producto base», precisó Huanca.
El objetivo del concurso, cuya cuarta edición se celebrará el día cuatro, es incentivar la creatividad de los jóvenes para así mejorar la gastronomía boliviana, concluyó el director de Ichuri
EFE
http://boliviachef.blogspot.com/2012/10/pilaf-de-quinua-e-hinojo.html
INGREDIENTES [8 personas]
• 1 cebolla blanca picada finamente
• 2 tallos de apio cortados en dados
• 1 zanahoria picada en cubos pequeños
• 2 bulbos de hinojo lavados y picados en juliana
• 2 tz. de quinua lavada
• 2 C. de mantequilla
• 1 C.de aceite de oliva
• 3 tz. de agua
• Sal y pimienta
PREPARACIÓN
Calentar la mantequilla y aceite a fuego moderado; incorporar los primeros 4 ingredientes y cocinar mezclando ocasionalmente hasta que los vegetales estén suaves.
Agregar la quinua bien lavada, saltear a fuego alto de 2 a 3 min., agregar agua, sal y pimienta a gusto y cocinar a fuego bajo entre 12 y 15 min. hasta que la quinua haya absorbido todo el liquido y haya reventado.