En el Día de Tierra , nuestros alimentos los cocinaremos en la Tierra
http://soytrabajadoradelhogar.blogspot.com/p/recuperacion-de-saberes_25.html
En el Día de Tierra , nuestros alimentos los cocinaremos en la Tierra
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«El unico portal de entrada del virus es el conducto nasal y la boca/garganta. En una epidemia global de esta naturaleza, es casi imposible evitar el contacto con el virus H1N1, aunque se tomen precauciones». Preparación del Remedio casero para evitar o tratar la gripe H1N1: Se colocan cinco estrellitas de anís estrellado en infusión, en un pocillo de agua que haya hervido por 7 minutos, se deja entibiar y se bebe.
Mientras esté SANO, sin síntomas de la infección H1N1, la forma rápida de evitar la reproducción, agravar los síntomas y desarrollar infecciones secundarias, es seguir los siguientes pasos: Haga gárgaras con agua tibia salada o con Listerine dos veces al día.
Para disminuir la población viral es muy efectivo sonarse la nariz energicamente, una vez al día y luego limpiar ambas fosas con un algodón humedecido en agua salada, tibia. Aumente su inmunidad natural con alimentos ricos en Vitamina C . Si desea suplementar con tabletas de Vitamina C, asegúrese que contengan Zinc para aumentar la absorción. Tome muchos líquidos tibios (té, café, aromáticas, etc.). Las bebidas tibias líquidas, tienen el mismo efecto que las gárgaras, pero en dirección inversa ya que lavan el virus que se reproduce en la garganta y lo llevan al estómago donde estos no pueden sobrevivir, ni reproducirse, ni hacer daño alguno. No subestime este método — sencillo, económico y poderosamente preventivo. Pasen esta información a sus amigos. Nunca se sabe quién la necesite y PUEDA SALVAR UNA VIDA…
Estas técnicas son el arte de decorar o embellecer alimentos y/o bebidas, utilizando elementos comestibles; desde la más sencilla presentación hasta complejas decoraciones llenas de belleza y las personas relacionadas al mundo de la gastronomía sabe que la apariencia de la comida es tan importante como su sabor por eso les comparto estas fotos, que estoy segura los llenaran de de emoción y alegría.
http://nestavista.com/2008/02/jugando-con-las-verduras-y-frutas.html
Quizàs la mayoría ya lo saben, para quienes no, ésta es una información de Vida. Saludos.
PODER MENTAL:
200 estudiantes de Twickenham (Middlesex) escuela (Inglaterra) fueron ayudados durante sus exámenes este año comiendo plátanos en el desayuno, media mañana y almuerzo en una prueba para aumentar su capacidad cerebral. La investigación ha demostrado que el potasio contenido en la fruta puede ayudar al aprendizaje, dándoles mayor capacidad de alerta.
ESTREÑIMIENTO:
Alto contenido en fibra, como bananas en la dieta, puede ayudar a restaurar la acción normal de los intestinos, ayudando a superar el problema sin recurrir a laxantes.
Resacas:
Una de las maneras más rápidas de curar una resaca es hacer un batido de plátano, endulzado con miel. La banana calma el estómago y, con la ayuda de la miel, reconstituye los niveles de azúcar en la sangre, mientras que la leche calma y rehidrata tu sistema.
ACIDEZ:
Los plátanos tienen un efecto antiácido natural en el cuerpo, así que si usted sufre de acidez, coma un plátano para obtener alivio calmante.
Enfermedad de la mañana:
Picar entre comidas ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre y evitar las náuseas matutinas.
Picaduras de mosquitos:
Antes de recurrir a la crema contra picaduras de mosquito, pruebe frotar el área afectada con la parte interior de una cáscara de plátano. Para muchas personas es sorprendentemente exitoso en reducir la hinchazón y la irritación.
NERVIOS:
Los plátanos son ricos en vitaminas del complejo B que ayuda a calmar el sistema nervioso.
Sobrepeso en el trabajo? Estudios del Instituto de Psicología en Austria, encontraron que la presión en el trabajo conduce a hartarse de comida de consuelo, como el chocolate y patatas fritas. Mirando a 5.000 pacientes de hospitales, los investigadores encontraron que los obesos eran más propensos a estar en puestos de trabajo de alta presión. El informe concluye que, para evitar el pánico inducido por los antojos de alimentos, necesitamos controlar nuestros niveles de azúcar en la sangre, tomando tentempiés de alto contenido de carbohidratos cada dos horas, para mantener niveles constantes.
Úlceras:
El plátano es usado como alimento dietético contra desórdenes intestinales por su blanda y suave textura. Es la única fruta cruda que se puede comer sin angustia en casos crónicos. También neutraliza el exceso de acidez y reduce la irritación, al cubrir la mucosa del estómago.
Control de Temperatura:
Muchas otras culturas ven al plátano como un «enfriamiento», fruta que puede bajar la temperatura física y emocional de las mujeres embarazadas. En Tailandia, por ejemplo, las mujeres embarazadas comen plátanos para asegurarse que sus bebés nazcan con una temperatura fresca.
Por lo tanto, el plátano es un remedio natural para muchos males. Cuando lo comparas con una manzana, tiene cuatro veces más proteína, el doble de carbohidratos, tres veces más fósforo, cinco veces la vitamina A y hierro, y el doble de otras vitaminas y minerales. También es rico en potasio, y es uno de los alimentos de mejor valor en torno. Así que tal vez es hora de cambiar esa frase tan conocida, por eso decimos: «Un plátano al día mantiene al médico alejado»
COMPARTELO CON TUS AMIGOS!
Los plátanos deben ser la razón por la que los monos son tan felices todo el tiempo!. Voy a añadir una aquí: quiero un brillo rápido en nuestros zapatos? Tome el interior de la piel del plátano y frotar directamente en el zapato … pula con un paño seco. Fruta increíble!.-
![]() La quínoa es un cereal del altiplano famoso por sus propiedades nutricionales. Tiene un sabor muy suave y agradable, por ello, la quínoa se puede utilizar tanto en platos dulces como en platos salados. El postre que se detalla a continuación es muy original y sorprenderá a sus comensales.RecetasIngredientes– 75 gr de mantequilla- 100 gr de azúcar- 3 huevos – 150 gr. de quínoa – 150 gr de harina – 3/4 del sachet de polvo de hornear – la cáscara y el jugo de un limón pequeño Para la salsa: – 100 gr. de mantequilla – 150 gr. de azúcar – 50 gr. de quínoa – 2 huevos batidos Preparación – Freír la quínoa (150gr) en un poco de aceite, luego hacer hervir (en 2.5x) esa cantidad en agua salada y dejar reposando. – Mezclar la mantequilla con el azúcar y la cáscara de limón. – Añadir, poco a poco, los tres huevos y la quínoa – Añadir la harina, el jugo de limón y el polvo de hornear – Meter al horno (180º) en un plato aceitado (con mantequilla) , durante 30 min – Mientras el pastel se hornee, preparar la salsa: hacer derretir la mantequilla y añadir el azúcar, luego los huevos y los 50 gr. de quínoa – Servir el pastel bañado con la salsa. |
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| http://info.caserita.com/Pastel-de-quinoa-a97-sm136 |

2 colas de buey cortadas en trozos de 6 a 8 centímetros
1 taza de aji colorado molido
2 dientes de ajo
½ taza de aceite
Sal al gusto
½ vaso de vino o cerveza
Para acompañar:
1 porción de fideo rebosado con huevo y maní
1 porción de chuño phuti o tunta
Arvejas cocidas
Sarza (ensalada de tomate,
cebolla y locoto y zanahoria)
Colocar en una olla la mitad del aceite y cuando esté caliente, colocar los trozos de cola, moviendo constantemente, para evitar que se peguen al fondo.
Una vez bien rehogados, agregar el aji y añadir suficiente agua para que todo quede bien cubierto. Tapar la olla y esperar el tiempo suficiente para que hierva fuerte. Bajar el fuego y mantener durante una hora, con un hervor suave y siempre con la olla tapada.
Si está quedando un poco seco, se puede añadir agua caliente (para que no se endurezca la carne).
Mientras tanto, en una sartén con el resto del aceite, calentar los ajos picados. Cuando todo esté bien frito, añadir el vino o cerveza, cocer por unos 2 a 3 minutos, revolviendo constantemente. Pasar por la batidora y cuando esté bien deshecho, verter en la olla donde están los trozos de cola.
Remover bien, para que la salsa se mezcle con la carne, salar al gusto. Mantener a fuego lento, hirviendo suavemente, durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando, para evitar que se pegue en el fondo.
Pasado este tiempo retirar del fuego y servir acompañado con una porción de chuño phuti, otra de fideo, un poco de arvejas y la ensalada de locoto. Presentar en un plato o fuente o de barro.
POR: ANDREA OLMOS M. | 29/01/2014
http://www.opinion.com.bo/opinion/cocina/2014/0129/suplementos.php?id=2699
Ingredientes:
Preparación:
En una olla con bastante agua se hacen cocer las carnes con una o dos cabezas de cebolla partidas a cuatro, durante cuatro o cinco horas. Cuando la carne está en medio cocer se le agregan las zanahorias peladas y partidas en cuatro a lo largo, más una hoja de repollo por persona. Faltando media hora para bajar la olla del fuego, se ponen las papas grandes enteras y peladas. Hay que cuidar que tenga bastante caldo. Cuando las papas están cocidas se retira la olla del fuego, se espolvorea con orégano entero y se deja reposar. Servir en platos hondos, una presa de cada clase de carne, una papa grande, dos tuntas, una hoja de repollo, dos tajadas de zanahoria. Todo con bastante caldo, y encima un choclo. Se acompaña con un platillo de Llajwa.
Comer k’alapurka en Potosí
Víctor Montoya
Escritor
D espués de haber transitado por las calles de la antigua Villa Imperial, desde tempranas horas de la mañana, me entraron ganas de comer en las cercanías de la plaza 10 de Noviembre. Entonces, en mi afán por degustar la gastronomía local, paré en la acera a dos hombres de mediana edad, quienes, al verme con la cara de forastero preguntón, se arrimaron contra la pared, prestos a escuchar lo que tenía en el corazón.
-¿Dónde puedo servirme la tradicional k’alaphurka? (palabra quechua que significa sopa cocida con piedra ardiente), les pregunté mirándoles a los ojos.
-A dos cuadras de aquí hay un lugar donde puede servirse, contestó uno de ellos, señalando con el dedo índice la dirección que debía tomar.
-Si quiere comer la verdadera k’alaphurka, pero la verdadera -intervino el otro con un gesto de amabilidad- tiene que ir al restaurante de doña Eugenia Rodríguez de Arismendi, que está en la zona sur, cerca de los rieles de tren, pero le aconsejo que tome un microbús en la esquina de la plaza, que lo dejará cerquita del lugar.
Seguí sus instrucciones. Me embarqué en un microbús y, como quien busca un tesoro perdido, recorrí varias cuadras hasta que el conductor paró justo allí donde debía bajarme. Miré en derredor y crucé por la avenida Santa Cruz hacia la esquina Hermanos Ortega, donde está el restaurante Doña Eugenia.
Acompañado con una bicervecina
Lo primero que me llamó la atención fue la basura tirada en la calle, haciendo un franco contraste con la limpieza del restaurante y la pulcritud del mesero, quien me dio la bienvenida y me invitó a tomar asiento. Me acomodé en la mesa del fondo, con la intención de observar los cuadros con motivos tradicionales. Le solicité una botella de cerveza fría y me contestó que sólo tenían bicervecina y gaseosas.
No habiendo otras alternativas, pedí una bicervecina, convencido de que, a falta de chicha o cerveza, era lo que mejor acompañaría el plato de k’alaphurka. El mesero cumplió con el mandado y luego desapareció en la cocina.
Me tocó aguardar un momento y, mientras el restaurante se llenaba de comensales, me puse a tomar sorbo a sorbo la bicervecina, hasta que, de pronto, se acercó el mesero con el plato de k’alaphurka, como si llevara un pequeño volcán en una mano, mientras en la otra sujetaba los cubiertos y un platillo lleno de mote pelado, que acompañaba a manera de guarnición.
-Buen provecho, dijo y se retiró.
Quedé maravillado por esa singular manera de servir un plato y, como es natural, me recordó mi infancia. Aquellos inolvidables años que pasé en la casa de mis abuelos, donde, sentado en la puerta de la cocina, solía contemplar el amor y la pasión que mi abuela le ponía a cada uno de los platos que preparaba al promediar el mediodía.
La cocina de mi abuela
Con la boca hecha agua y con la mirada fija en la k’alaphurka, donde la lawa (sopa espesa) seguía hirviendo alrededor de la piedra volcánica, recordé las lawas de jank’akipa (maíz tostado y molido) que mi abuela solía preparar en una olla de barro, sobre uno de los ojos del fogón alimentado con leña y ennegrecido por el hollín.
Cuando lo tenía a punto, después de removerlo una y otra vez con el cucharón de palo, servía la humeante lawa en los platos de barro y, a modo de coronar su exquisito gusto por la comida tradicional, le agregaba perejil y un chorro de ají colorado retostado con un poco de aceite en la sartén.
Ese toquecito de picante que le daba el ají a la lawa era tan delicioso como la llajwa, esa salsa preparada con locotos, tomates y hierbas aromáticas, como la killkiña o wacataya, que ella molía con manos diestras entre las piedras del batán, un instrumento indispensable en la cocina de mi abuela. No en vano era una mujer oriunda del norte de Potosí.
Luego de comer la k’alaphurka quedé satisfecho y convencido de que se trataba de un plato típico de las alturas, nacido del ingenio de las cocineras populares para combatir las bajas temperaturas del altiplano, porque la lawa, debido a su consistencia y la candente piedra sumergida en su interior, permanece caliente por mucho tiempo, como para quemar la boca de los mentirosos y mitigar el frío de los condenados.
A tiempo de pagar la cuenta y agradecer por el buen servicio, no dudé en preguntarle al hombre que me atendió en la caja cómo se preparaba y cuáles eran los ingredientes de la k’alaphurka. Él me miró de pies a cabeza y, esbozando una sonrisa afable, y contestó:
-Los principales ingredientes son: carne de res en charque, papas sipancachi, harina de maíz willkapuru, ají colorado, cebolla, ajo. Todo esto sazonado con orégano, sal, comino, pimienta, chachacoma (hierba con sabor parecido al pino), pupusa y alguno que otro condimento más, que no te lo puedo decir, porque es el secreto de la casa…
-Ummm… asentí devolviéndole una sonrisa cómplice. -Imagino que su cocción está hecha en una cazuela de barro, ¿verdad?
-Así es, pues, dijo abriendo los ojos y frunciendo el ceño. Sin embargo, lo más importante es que se sirve en un plato de barro, con una piedra volcánica negra que, una vez caldeada al rojo vivo sobre las brasas, se sumerge en el centro del plato para que la lawa mantenga su temperatura. La misma piedra redonda que mi señora recoge en las orillas del río, es la que le da el nombre de k’alaphurka a este plato, que no se deja preparar, así nomás, en ninguna otra región del territorio nacional.
-Le agradezco por su valiosa información, le dije, mientras me despedía con un fuerte apretón de manos.
-Espero que nos visite otra vez, dijo él, antes de que yo cruce el dintel de la puerta.
Al retornar a la plaza 10 de Noviembre, me puse a pensar que la deliciosa k’alaphurka debe ser uno de esos platos que dignifican la gastronomía potosina, porque así haya tenido influencias de la comida española desde la Colonia, conserva las tradiciones y costumbres culinarias de la cocina precolombina, no sólo a través del uso de los ingredientes caseros, sino también a través de la preparación y cocción de este típico plato de la Villa Imperial, que se consume todo el año, haga frío o calor.
Cualquiera que visite Potosí, con la curiosidad de conocer el afamado Cerro Rico, la arquitectura colonial y otros atractivos turísticos, no puede perderse la deliciosa k’alaphurka que, con el fin de salvaguardar la gastronomía tradicional, ha sido declarada Patrimonio Cultural del departamento de Potosí, tanto por la Cámara de Senadores como por el Ministerio de Culturas y Turismo.
El esculpido (o tallado) de la verdura y de la fruta es una técnica oriental a la que se denomina Mukimono. Este arte de esculpir vegetales recuerda al del ikebana (el famoso arte floral japonés) ya que las verduras adoptan formas de flores. El esculpido se realiza con cuchillos muy delgados y de gran precisión para conseguir una gran finura. . El arte en el manejo de estos cuchillos es a lo que se denomina kaishiki. Además de representar flores, también se tallan hojas, paisajes, animales e incluso mensajes en ideogramas. La manera de cortar varía según la textura de la verdura o fruta, y algunas verduras se presentan al corte en tiras circulares, otras a dibujos geométricos (círculos, medias lunas, rosetones, etc) y otras a cintas. El objetivo de esta técnica no es solamente destacar las formas y los colores, sino también poner de relieve los aromas y los sabores. No puedo contarte más sobre el tema ni facilitarte fotos ya que en internet no existen tales con una buena resolución. Yo te aconsejaría que ojearas en librerías o blibliotecas libros sobre el tema.

La quinua es un pseudocereal que se ha posicionado en las mesas del mundo gracias a su alto valor nutricional y versatilidad culinaria. Hoy, que se celebra el Día Mundial de la Alimentación, compartimos algunos consejos prácticos que los chefs brindan para preparar este producto peruano emblemático, para que puedas disfrutar su sabor y beneficiarte con sus propiedades.
1. La elección. Sin importar si la compras a granel o embolsada, es importante que la revises minuciosamente para retirarle las piedritas u otros restos propios de su cultivo, según revela Cucho La Rosapara Menú Perú. Por su parte, Carmen Delgado, del restaurante La Gorda, apunta que entre las variedades disponibles, la quinua perlada es “muy trabajada y limpia”.
2. Lavar cuidadosamente. Cucho aconseja lavar constantemente la quinua, frotando con las manos y cambiando el agua varias veces, hasta que ésta última salga clara (prácticamente, transparente). Luego, la quinua se cuela y queda lista para llevar al fuego.
3. ¿Cómo sancocharla? Carmen Delgado recomienda utilizar un litro de agua por cada medio kilo de quinua. Una vez que está cocida al dente, la retira del fuego, la cuela y deja enfriar. Cucho afirma que primero debes colocar agua a hervir y luego agregar la quinua colada. Recuerda: los tiempos de cocción aproximados son 10 minutos para el punto graneado (ensalada y tabouléh); 20 minutos para el punto reventado (ideal para guisos); y 30 minutos para el punto atamalado.
4. No botes el sobrante. Cuando los comensales sean escasos, botar la quinua ya cocida no es una opción. Puedes seguir el tip de Carmen y guardarla en un recipiente, una vez enfriada, y conservarla en la refrigeradora hasta por tres días. También puedes utilizar la quinua sobrante al día siguiente para empanizar mariscos o pollo, como nos aconseja el chef Carlos Miranda, de La Cuadra de Salvador. Cucho recomienda, además, hacer un refresco con el agua de cocción, para que nada se desperdicie.
Encuentra las mejores recetas con quinua de Menú Perú aquí.
elcomercio.pe
Radio Fides
» El Arte de decorar o embellecer alimentos, utilizando elementos comestibles; desde la más sencilla presentación hasta complejas decoraciones llenas de belleza, color y fantasía». Es aqui donde la imaginación da rienda suelta a toda la creatividad de la mente, con un detalle muy particular: el condicionar a nuestra cabeza a que todo podemos hacer, caso contrario nos limitamos pensando que se necesita habilidad.