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Pan de Arani

23 Sep

Imagen actual: Basket of rustic bread loaves at a colorful traditional market

 

 

Arani, municipio del valle alto de Cochabamba en la provincia del mismo nombre se encuentra a 60 kilómetros al sur de la ciudad de Cochabamba, se caracteriza por ser una tierra histórica y legendaria, en la que se asentaron colonizadores españoles, con la finalidad de conquistar el territorio, contrarrestando a los indios, leales al Inca. Arani es un pueblo con aires coloniales, que conserva sus casas de barro con techos de tejas. Su vocación productiva es agropecuaria: plantación de papa, maíz, trigo y cebada. Por sus tierras, antes de los españoles, caminaban los grupos étnicos chuis y cotas. Actualmente, en este municipio de 191 kilómetros cuadrados con 64 comunidades, conviven más de 11 mil personas.

Luego de los españoles que asentaron su presencia desde el siglo XVI, fue habitado por los padres agustinos y donde actualmente radica una de las imágenes más deslumbrantes de la Virgen María, denominada la Virgen Bella o La Bella.

El origen de la devoción se halla en el sur de España, donde fue venerada desde el siglo XV en la ciudad pesquera de Lepe, provincia de Huelva. Su adoración emigró al Nuevo Mundo junto con los conquistadores. Y llegó a Arani. Hoy, el Templo San Bartolomé es el Santuario de Nuestra Señora La Bella, efigie que lleva una corona de plata con piedras preciosas y sujeta un niño Jesús de larga cabellera. Espacio religioso edificado en 1610, por su arquitectura, platería y retablos fue declarado Monumento Nacional y Patrimonio Colonial de Cochabamba, en 1945.

Los confines araneños atesoran más atractivos. El Elefante Dormido es un cerro cuya forma hace pensar en la figura de un paquidermo de bruces. A la par, están las haciendas de las familias Tardío y Mariscal; la primera parece un castillo medieval, y la otra, es una hacienda que perteneció a uno de los patricios que fundó Arani: Nemesio Antonio Mariscal, que posee un patio con columnas y arquerío de medio punto.

Pero, si por algo es conocido Arani es por su pan, por sus famosas, redondas y gigantes mama qonqachis, sus chamillos, tortillas, bizcochos, “frutasecas” y sus deliciosas empanadas picantes y de queso. En su gastronomía está el plato de arvejas uchu, que siempre es acompañado por las chichas kulli y amarilla, néctares del valle que uno puede degustar en los restaurantes locales.

El pan de Arani tiene alta demanda en  Cochabamba y otras partes del país, adonde se va la mayoría de la producción diaria. Las autoridades afirman que la fama de este alimento ha rebasado las fronteras, porque hay “panaderos” que lo exportan a mercados de Estados Unidos y de Europa y que “están en la tarea de patentar la receta en el extranjero”.

http://cochabambabolivia.net/arani

Manos orureñas dan el sabor a las wist’upikus cochabambinas

19 Sep

Remberto Reynolds es el orureño encargado de producción de las famosas empanadas cochabambinas Wist’upiku. Vestido con un impecable mandil y gorro blanco, recibió a este medio para contar la labor que realiza desde hace cuatro años.

Reynolds que tenía conocimientos en gastronomía, ingresó a trabajar a la empresa que gerenta Wilson Ramírez Solís, como despachante de empanadas, luego que un amigo que fungía como contador, le ofreció el empleo. No dudó en aceptarlo y desde entonces, paso a paso comenzó a “trabajar con dedicación”.

Las jornadas de trabajo para Reynolds, comienzan a las seis de la mañana, como desde aquel día que ingresó a la empresa. En sus primeros despachos llevaba las empanadas recién salidas del horno, desde la calle Lanza, en pleno centro cochabambino; hasta las sucursales de la zona Norte. Ahora ya hay panaderos y ellos venden directamente. Su horario de mayor producción es en la tarde, pues junto a sus compañeros comienza a preparar todo para el día siguiente.

Actualmente, el joven de 36 años, está al mando de 30 personas, cuyas manos son las responsables de elaborar hasta pedidos de 10.000 empanadas; es el caso de días festivos como el Corso de Corsos, y más de una vez el sabor cochabambino, llegó hasta el Carnaval de Oruro y Santa Cruz.

Como anécdota recuerda, que en un par de ocasiones, debido a la alta demanda de productos, olvidaron marcar las empanadas picantes y éstas llegaron a un cliente equivocado. El error fue enmendado con el cambio de producto y las disculpas correspondientes.

Con los años de experiencia, asegura que el secreto, para este bocadillo cochabambino, es el horno de barro, “al igual que una comidita cocinada en horno de barro, tiene mejor sabor”, revela y se ríe para luego detallar que son especialidades de la casa, “las empanadas de pollo, carne, charque, en horno y fritas; además de la blanca y roja, humintas, helados de canela, arroz con leche y api”.

Wilson Ramírez Solís, gerente general de la empresa Wist’upiku, asegura que Remberto es el trabajador que más se ha destacado y su compromiso con la empresa lo llevó a merecer la designación como encargado de producción. Ahora su responsabilidad es verificar que el producto llegue al cliente en óptimas condiciones.

Remberto, querido y reconocido por sus compañeros de trabajo, asegura que trabajar con alimentos es difícil, sin embargo, considera que la perseverancia y el esfuerzo es importante. “Lo que siempre le digo a la gente, que se dedica a los alimentos que lo haga de corazón”, recomienda.

Él aún no pensó en su futuro, solo se aboca al presente, piensa que “la competencia no le hace cosquillas a las empanadas Wist’upiku, porque la marca ya es famosa”. No piensa dejar la empresa, pero puntualiza que “uno nunca sabe”.

Empanadas “boca chueca”

La tradición de las empanadas Wist’upiku se remonta a la década de los años cuarenta, cuando Don José Solís, un cochabambino de corazón y ex combatiente de la Guerra del Chaco retorna a Cochabamba después del conflicto bélico con una lesión en el rostro a consecuencia de una esquirla de granada de guerra que le dañó la boca, a partir de ese momento la gente lo empezó a llamar el Wist’upiku, término quechua que significa boca chueca.

La familia Ramírez–Solís decidido emprender el negocio de las empanadas Wist’upikus que pasó de generación en generación y actualmente son los nietos los que continúan esta tarea empresarial alcanzando un éxito permanente y logrando instalar sucursales en diferentes ciudades como La Paz, El Alto y Santa Cruz, donde se cuentan con 28 sucursales en las tres ciudades generando más de 300 fuentes de trabajo de forma directa y cerca de medio millar de fuentes de empleo indirectos, fundamentalmente a partir del trabajo con sus proveedores de quesillo, asentados en el Valle Alto de Cochabamba.

Pan de Toco

15 Sep

Imagen actual: Candlelit dining table with bread, wine, flowers, and place settings

 

 


 
 
 
 

PAN TOCO. – Redacción Central | Los Tiempos

 

INGREDIENTES

50 grs. Levadura fresca
30 grs. Borra de chicha
200 mls. Agua tibia
50 grs. Azúcar

Segunda parte
400 mls. Agua tibia
400 grs. Harina integral

Tercera parte
2000 grs. Harina integral
400 mls. Leche tibia
30 grs. Sal
200 grs. Azúcar
200 grs. Mantequilla
5 unids. Huevos

Otros
150 grs. Harina para formar

PREPARACIÓN

Precalentar el horno a 200º C.

Para la primera parte: Mezclar la levadura con el agua, azúcar y la borra, dejar reposar hasta que duplique su volumen.

Para la segunda parte: Mezclar la harina integral con el agua, dejar reposar hasta que burbujee.

Para la tercera parte: Mezclar los ingredientes secos, formar una corona, agregar la leche, los huevos, la primera parte y la segunda parte, mezclar bien y amasar, añadir la mantequilla y mezclar hasta que ésta desaparezca, dejar reposar hasta que doble su volumen

Proceder a dividir la masa en porciones de 200 gramos, bolear y dejar reposar por 5 minutos, dar la forma a la pieza de masa, con la ayuda de la harina.

Disponer las piezas de pan en una bandeja plana y dejar fermentar hasta que duplique su volumen.

Barnizar con huevo batido, hornear durante 35 a 40 minutos a 200º C.

Sacar del horno y dejar orear.

 

Jallpa Wayk’a o Jalpahuaica

15 Sep

Ingredientes

3 ajíes amarillos

1 colita de cebolla picada muy finito

1 cabeza pequeña de cebolla picadita

1 tomate

Sal a gusto

Preparacion

  1. Primero se limpia los ajies quitandole las venas y las semillas
  2. Se tuestan las vainas partidas por la mitad directamente al fuego de la cocina.
  3. Se muele en el batan o procesadora, el aji y el tomate.
  4. Luego se anade  la colita y la cebolla picadita. Sal a gusto
  5. También se puede anadir  unas hojas de wacataya al moler

‘Tranca pecho’, sazón criolla

14 Sep

Su nombre es explícito. El «tranca pecho» es una variedad del silpancho que deja satisfecho incluso al más exigente comensal. Su preparación es sencilla y deja un exquisito sabor a quienes lo degustan.

Como un sándwich. El «tranca pecho» es una delicia surgida en Cochabamba, donde decidieron darle una presentación diferente al tradicional silpancho y lo presentaron a modo de sándwich. «Todo lo que está en este plato, incluido el arroz, se lo incorpora al pan tortilla que también es típico de esa ciudad», explicó Verónica Llano, propietaria del restaurante «Sazón Criollo».

En Cochabamba, este «sándwich» está muy difundido, entre los lugares donde más acude la gente a probarlo está el mercado Las Islas y los locales frente de la Universidad Católica de San Pablo. «Por más hambre que tenga, quien lo pruebe sale satisfecho», aseguró Llano.

Directo desde la llajta. La carne apanada es el principal ingrediente del silpancho y del «tranca pecho», por tanto debe reunir alguna características para ofrecer un sabor exquisito. «Nuestro producto es elaborado con carne de lomo de primera calidad, no es carne molida. Esto hace variar el sabor», manifestó Llano.

Pocos lugares. Son contados los negocios que ofrecen el «tranca – pecho» en Santa Cruz. Sazón Criollo, ubicado en la calle Rafael Peña, es un restaurante de una familia cochabambina con cerca de 10 años de tradición en el negocio de la gastronomía. Ofrece este sándwich a Bs 12, mientras el silpancho está a 20.

Entre semana ofrece el almuerzo a 15 bolivianos, con un variado menú basado en la comida típica nacional. «Tenemos desde un chairo, pasando por un habas pejtu, papa pica e incluso keperí», explicó Llano.

‘Tranca Pecho’
6 Personas

• 3/4 Kg de carne de res blanda sin grasa ni nervios
• 6 huevos estrellados
• 3 cebollas
• 2 tomates
• 6 papas
• 3 tazas de pan molido
• 2 locotos
• 2 tazas de arroz
• Sal aceite
• 6 panes tortilla (o francés)

1. Abrir el pan y reservar. Corte la carne en filetes, sazone con sal a gusto y golpee la carne sobre el pan molido hasta que esté cubierta y delgada.

2. Cocine las papas en rodajas y cuando estén tiernas dórelas en aceite. Fría la carne apanada. Haga cocer en una olla aparte arroz blanco. Corte la cebolla, el tomate y el locoto en cuadraditos y aderece con poco aceite y sal. Fría los huevos.

3. Coloque la ensalada que preparó con el tomate y cebolla, en el centro de la carne debajo del pan. Encima agregue una camada de arroz blanco, luego otra de tomate y cebolla picados finamente y un huevo frío al final y listo a comer un «tranca pecho».

Pan de Toco

14 Sep

El Pan de Toco es originario de Arani, la capital del Viento y del Pan. Es un municipio de Cochabamba que el 24 de noviembre de 2012 cumple 97 anos.

El pan de Arani es cocido en hornos de barro, en moldes planos y redondos de 20cm o mas de diametro. Se lo prepara con harina integral de trigo, producida en el mismo municipio en molinos de piedra. En la feria del pueblo los hacen de gran tamaño. Uno de ellos es el  mamá qonqachi , (que hace olvidar a la mamá). Cuentan que la mamá lo regalaba a su hija cuando ésta se casaba, para que cada vez que la extrañase se comiera un pedacito, y asi se fuera olvidando de su mamá. En tamaño le sigue el suegro qonqachi que es relleno con bastante ají y quesillo.

El Pan de Toco se sirve en el desayuno, te  o cena pueden ser partidos por la mitad, con quesillo, ají y al horno por 5 minutos, quedan como pizzas.

Ingredientes

Levadura
* 2 cucharas de azúcar
* 2 cucharas de levadura seca o 4 cucharas de levadura fresca
* 3 tazas de agua tibia
* 2 tazas de harina integral

Masa

  • * 3 cucharas de azúcar
  • * 2 cucharadas de sal al ras
  • * 1 taza de manteca tibia
  • * 2 tazas de leche o agua tibia
  • * 2 huevos enteros
  • * 4 tazas de harina integral o más o menos
  • 4 tazas de harina blanca
  • 1/2 kilo de quesillo aplastado
  • 2 huevos para mesclar con el quesillo

Preparación

1ra masa

Poner en un recipiente el agua apenas tibia con el azúcar y la levadura y mesclar muy bien. Ir añadiendo poco a poco la harina, batiendo mucho. Tapar con un paño  y dejar reposar en un lugar cálido hasta que aumente el doble.

2da. masa

A la levadura que ya creció al doble, añadir todos los ingredientes menos la harina. Mezclar muy bien. Añadir poco a poco la harina integral mesclando con la blanca hasta que la masa esté bastante húmeda y blanda y  haga globitos. Dejar reposando tapada hasta que suba al doble. Espolvorear con harina y cortar en pedazos;  hacer bolas y aplanarlas en la chapa del horno. Pincelar con manteca tibia, aplastar el quesillo con el huevo y dejar que suba un poco y colocar en fuego 250 por 20 minutos. Tambien se lo puede rellenar con quesillo.

Picante de Pollo Cochabambino

14 Sep

Ingredientes

  • 1 pollo de 2 kilos
  • 1 ½ litros de agua
  • 2 cucharas de ají colorado en polvo o 6 vainas molidas
  • jugo de un limón
  • 1 cuchara de colorante rojo
  • 1 ½ cucharas de sal molida
  • 1 cuchara de orégano desmenuzado
  • 1 cucharilla de perejil picado menudo
  • 1 taza de tomate pelado y licuado
  • 1 taza de habas verdes
  • ½ taza de aceite para cocer la cebolla y el ají

Preparación

  1. En una olla ponga a cocer el pollo con el agua, la sal y el jugo de limón, hasta que esté tierno. sáquelo y divídalo en 6 presas, sacándole los huesos del tórax.
  2. En una sartén dore la cebolla y el ají en el aceite. Agregue el colorante, el tomate licuado, las habas verdes peladas, el orégano, el comino y el perejil. Coloque todo al caldo donde coció el pollo. Deje hervir unos 10 minutos más, hasta que el jugo espese y queden tiernas las habas.
  3. Sirva una presa de pollo, con una papa cocida en agua, chuño phuti y ensalada de cebolla sobre el chuño.

Chajchu Cochabambino

14 Sep

Imagen actual: Layered Andean dish with potatoes, beans, beef, vegetables, bacon, and eggs

CHAJCHU
Por Chef: Roberto Lunario Fernández – Periodista Invitado

INGREDIENTES [Para 4 personas]

Carne de res 1 Klo.
Cebolla cola verde 2 unids.
Chuño remojado 300 grs.
Papa imilla 8 unids.
Quesillo 2 unids.
Huevos 4 unids.
Ají rojo cocido 1 taza
Fondo de res 1 taza
Sal, pimienta y comino a gusto
Habas peladas 1 taza

SARSA
Cebolla 1 unid.
Tomate 1 unid.
Locoto 1 unid.
Quilquiña 1 ramita

PREPARACIÓN (Tiempo de elaboración: 60 minutos)

En una olla colocar ocho tazas de agua a fuego fuerte y cuando esté tibia, añadir la carne fileteada en 8 tajadas delgadas, con la sal y la cebolla blanca tostada; dejar cocer por 60 minutos más o menos. Agregar las papas.

Cuando hierva el caldo, poner el chuño, hacer hervir nuevamente y agregar las habas; dejar cocer hasta que la papa esté suave.

Añadir la cebolla verde y dejar hervir unos minutos para que se marchite.

Apagar el fuego.

Escurrir el caldo, sacar la carne y martajarla, evitando despedazarla.

Colocar en una fuente al calor para que no se enfríe.

Para preparar el ají, calentar el aceite en una cacerola a fuego fuerte, agregar el ají, agua y sal, mezclar y dejar cocer hasta que se encrespe.

Aparte preparar una salsa con la cebolla blanca, el tomate, el locoto y la quilquiña.

En una fuente incorporar el contenido de la olla, procurando que la cebolla verde quede encima; a continuación las carnes martajadas, rociar con el ají cocido, adornar con las tajas de quesillo fresco y los huevos duros cortados, la salsa cruda y perejil picado.

lostiempos.com

Aniversario de Cochabamba Bolivia

14 Sep

El club de la sajra hora

14 Sep

Todo empezó con la reunión de tres personas para compartir una palta con marraquetas. Me asomé a esa oficina en el momento preciso, no les quedaba sino compartir conmigo su refrigerio. Les prometí que, en retribución, traería el miércoles una palta; entonces otro de los compañeros se brindó a traer el pan y la compañera a traer el tomate. Así nació la comunidad de la sajra hora, un club, una cofradía o simplemente un grupo de amigos reunidos bajo el pretexto de la comida.

Con cambios y reemplazos este club influyó con sus buenas ondas a más de 20 personas, las que ahora andan por diversos rumbos llevando en sus corazones, y en sus estómagos, los recuerdos más lindos de una etapa laboral.

La hora mala

La sajra hora, según el escritor Ramón Rocha Monrroy, cronista cochabambino de la comida, significa la hora mala, es decir, aquella hora en la mañana en que sentimos hambre. En la Llajta se tiene siempre a la mano mercados o locales para hacer pasar esa mala hora con un plato.

En La Paz, la versión más parecida a estos platos de media mañana los encontraba en inmediaciones de la cancha Zapata, bajando de la Universidad Mayor de San Andrés. Ahí nos escapábamos ocasionalmente con un amigo para comer “los asaditos”, que en realidad eran riñoncitos con su huevo empapado en aceite. Suficiente para matar la hora mala y herir el hígado. Los vendían dos caseritas, a las que perdí el rumbo.

Las otras formas de matar al gusanito del hambre de media mañana son las descargas de salteñas, de tucumanas o de sándwiches. Los cumpleaños o días del padre, madre, mujer son buenos pretextos; pero incluso esas fechas llegan a faltar en determinadas semanas.

Una logia gastronómica

Nosotros encontramos la solución con el club de la sajra hora. Poco a poco la idea de compartir la palta se institucionalizó, amplió y llegó ser una institución que llegó a tener su grupo secreto en el Facebook, un cronograma trimestral, y un presidente. ¿A que no adivinan quién era?

Es verdad que hubo un intento de derrocarme, aunque mis funciones no eran nada gratas: organizar los grupos, adscribir a los nuevos, elaborar el cronograma y exigir que se sirva la SH a su hora, pues el hambre no espera.

A continuación les transcribo el incidente del golpe, tal cual fue colocado en el Face (se aprovechó el golpe que hizo Roberto Micheletti contra el presidente hondureño Manuel Zelaya en 2009 para hacer un símil):

Crisis en la Sajra Hora

Atentado contra la presidencia de Manuel “Choche” Zelaya

Los últimos reportes dan cuenta del fallido golpe de Ceci “Micheletti” en contra del actual presidente de la sajra hora, Manuel “Choche” Zelaya, que por motivo de arduo trabajo se tuvo que ausentar 24 horas, tiempo en que apoyada por algunas seguidoras, Ceci intentó hacerse cargo de esta sacrificada labor de todos los miércoles.

Todo se inició ante el pedido de elegir cuál sería la sajra hora de Navidad y Año Nuevo. El pedido popular exigía lechón para recibir el 2010; sin embargo, el casi depuesto presidente, para eludir la preparación de este plato, puso como excusa el posible contagio de la gripe AH1 N1′

A ese extremo jugábamos y disfrutábamos con la sajra hora.

El miércoles era el día esperado para reunirnos en torno a la mesa y pasar momentos gratos. La comida era un pretexto para encontrarnos como amigos, como compañeros, como humanos gregarios que somos.

El sabor de los platos, cada vez más elaborados, tenían el gusto de haber sido preparados con cariño. Muchos dieron trabajo a sus esposas e incluso a algunas cocineras. Cada presentación de los platos era inmortalizada con fotos (las que están en esta página son una muestra). Incluso tuvimos ganadores por temporadas. En la primera temporada ganó una inmensa y jugosa pierna de chancho al horno.

Probamos todo lo imaginable, desde papas a la huancaína hasta una tortilla española preparada por una sorprendida investigadora visitante de España, la cual debió creer que los oficinistas bolivianos somos chefs frustrados.

Estoy seguro que nunca más encontraré un grupo como el de los sajra horeños. Fue la experiencia más deliciosa que tuve en mi vida laboral. Alimentó mi cuerpo y mi alma.

Historia del Chorizo Cochabambino

14 Sep

Les comparto esta linda historia escrita por «Ojo de Vidrio» Ramón Rocha Monrroy

Chorizos célebres en El Prado

“Tunari” es el nombre de una tradición cochabambina que se remonta cuando menos unos 70 años. Se inició en las afueras de la ciudad, cuando la vida alegre y festiva de este hermoso valle terminaba a orillas del río Rocha. Frente a los predios de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica, en la esquina 14 de enero y Suipacha, la familia Arébalo Bustamante inició este culto de la mejor cocina regional, cuyo emblema son esos chorizos preparados con una receta que se remonta a los días de la Colonia.
El Dr. Arébalo, prestigioso profesional de esa familia de abogados y médicos, me confió que su abuela, doña Felipa Bustamante, con el apoyo de su esposo, don Casimiro Arébalo, preparaba esos chorizos con carne seleccionada, especias de ultramar, una taza de azúcar, otra de vinagre y apenas un pellizco de nuez moscada, pero en una dosis que sólo conocía la abuela, un pellizco de oro tomado con los dedos para darle el toque único, el sello de la casa. Por eso huelen tan bien, con un dejo como a canela, a clavo de olor y a nuez moscada que envuelve el aroma rotundo de la carne especiada; y por eso brindan una digestión liviana y un buen recuerdo matutino.
Esta semana el Restaurant Tunari abrió puertas en el Paseo del Prado, a pocos pasos de la esquina La Paz, en unas instalaciones que deberían llenarnos de orgullo por la arquitectura sobria de piedra y madera que realzan la elegancia tradicional del mejor paseo de la ciudad. Ahora están a cargo los hermanos Arébalo Panozo, la tercera generación de esta familia que, para fortuna nuestra, no olvidó la tradición y conservó la receta de sus célebres chorizos en plato o en sándwich de crocante pan de Toco, así como otros platillos de la mañana como riñón con caldo o a la chorrillana, y el fricasé también preparado con una receta única y familiar.

LINAJE DEL CHORIZO
Los chorizos son cometas de la alegría criolla, cuernos de la abundancia valluna y mensajeros de la memoria gastronómica popular, porque establecen vínculos entre el gusto de los abuelos y el cielo del paladar de los nietos. Tiene que ser una noticia sensacional que estos caballeros andantes de la cocina mundial hayan llegado al Prado con la mejor receta cochabambina, estableciendo un circo de sabores únicos, nuestros, que debería llenarnos de orgullo regional.
En Tarija o Sucre todavía se pueden encontrar chorizos que tienen esa concentración de especias y de sabores dulces, salados y picantes propia de la cocina medieval traída por los españoles. Luego la picardía de nuestros abuelos le añadió ingredientes nuestros, aymaras y quechuas, en especial esa sabia dosis de ají que realza los sabores venidos de ultramar. En el caso del Restaurant “Tunari”, los chorizos son el producto de una decantación sabia, lograda bocado a bocado, probando y probando, gracias a la experiencia culinaria de doña Felipa y de don Casimiro.

http://tallerdeimaginacion.blogspot.com/2005/10/chorizos-clebres-en-el-prado-tunari-es.html

La comida cochabambina y el suculento sabor a Llajta

14 Sep

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Sobre papas bien cocidas se coloca los huevos igual de cocidos en olla y sobre ambos la llajua… esa es la merienda de media mañana en algunos hogares cochabambinos que conservan la tradición. Otra, es tener sobre la mesa servida para el almuerzo, en lugar de trozos de pan, mote caliente con quesillo. Cochabamba es el departamento que todos anhelan visitar y una razón es que en la Llajta se come rico.

 

Si algo tiene la comida cochabambina desde siglos atrás es el misk’i, el dulce que toda mujer cochala le sabe añadir. “Esto viene desde la llegada del inca Huayna Capac en 1525”, relata el profesor Wilfredo Camacho y dice, que al ver el Inca la bondad y fertilidad de la tierra hizo de “Qochapampa” su centro administrativo, religioso y de producción maicera.

 

De ahí, el Inca hizo levantar las 2.500 qollqas, almacenes de maíz, de donde se exportaba al Cuzco y a la zona de las minas. Tal era la producción prodigiosa de entonces, que Huayna Capac llamó a esta tierra “La Llajta”. Según el relato de Camacho, la toponimia de esa palabra significa “centro de los grandes Dioses y de gran producción”, por eso mismo, es el centro de abundancia.

 

Sipe Sipe, Tapacarí, Colcapirhua, Tiquipaya y en general todo el valle es productor de maíz desde la época incaica. Otros alimentos que acompañaron la producción de maíz y que desde siempre formaron la base de la alimentación cochabambina son: la quinua, amaranto, papa, papaliza, oca, chuño, etc. La comida viene de la mano de la alfarería y en eso Colcapirhua se transformó en el centro de la producción de grandes ollas (manka llutas) y los chillamis, recipientes grandes hechos de barro que hacían de platos; de ahí viene la tradición de la mujer cochabambina de servir la comida en abundancia más la infaltable yapa.

 

Los abuelos, en algunos casos los tatarabuelos, eran expertos en combinar los alimentos y así crearon las diversas lawas de maíz, lluspichi, phiris, tojoris, pectus y otras comiditas como las ensaladas de verdolaga y los manjares para los chicos como el tostado de maíz, chuspillo, ch’ejchi, etc. Ese misk’i, de la mano de la cochabambina, se combinaba ya desde la época del Inca con la llajua, el picante que exige el paladar cochabambino. La llajua siempre fue más rica molida en batán. Se dice que la preferida es la que lleva quirquiña, pero el picante no sólo se lo adquiere del locoto, también hay la ulupica, la wacatela etc.

 

Hoy en día gracias a la iniciativa de Wilfredo Camacho y de todo su equipo de antropólogos y estudiantes se recupera la comida ancestral a través de la “Ñaupa Manka Mikhuna”, literalmente Comida de la Vieja Olla, con sede en la comunidad de Achamoco, a 40 kilómetros de la ciudad. Hoy en día esa feria llega también a la ciudad y se instala en la plaza de las Banderas.

 

Cochabamba al ser centro, corazón de Bolivia y de América latina es abierta a las creaciones y combinaciones, así la comida contemporánea, que más que historia lleva anécdotas sobre todo de “viernes de soltero” no deja de ser tentadora, abundante y nunca deja de estar acompañada del sabor picantito de la llajua cochabambina.

http://www.lostiempos.com

Cochabamba  –  Bolivia

 

Aniversarios, Ferias y Festividades en Cochabamba

14 Sep

4 de enero: Creación de la Provincia Punata.

14 de enero: Aniversario de la última revolución cochabambina (1825).

23 de enero: Creación del Departamento de Cochabamba (1826).

26 de enero: Creación de la Provincia Mizque.

26 de enero: Creación de la Provincia Tapacarí.

30 de abril: Aniversario de Sipe Sipe.

18 de mayo: Aniversario de Punata.

24 de mayo: Aniversario de la Batalla del Qiwiñal (1812).

25 de mayo: Aniversario de la ejecución del líder indígena Martín Uchu (1781).

27 de mayo: Aniversario de la Batalla de la Coronilla (1812), «Día de la Madre».

24 de junio: Creación de la Provincia de Carrasco.

29 de junio: Aniversario de Sacaba.

6 de Agosto: Aniversario de la Independencia Nacional (1825).

12 de septiembre: Creación de la Provincia Quillacollo.

14 de Septiembre: Efemerides Departamental en homenajea a la revolución de 1810.

14 de septiembre: Aniversario de Villa 14 de septiembre (Chapare).

24 de septiembre: Creación de la Provincia Germán Jordán.

15 de octubre: Creación de la Provincia Tiraque.

14 de noviembre: Aniversario de Tarata.

24 de noviembre: Creación de la Provincia Arani.

24 de noviembre: Creación de la Provincia Esteban Arze.

30 de noviembre: Creación de la Provincia Campero.

4 de diciembre: Aniversario de Vacas.

Festividades

1 de enero: San Salvador (Totora).

2 de febrero: Virgen de la Candelaria (Aiquile, Totora).

Febrero o Marzo: Carnaval, Takipayanakus (Fecha movible).

2-3 de mayo: Santa Vera Cruz Tatala.

14 de mayo: San Isidro, labrador (Colomi).

13 de junio: San Antonio de Padua (Villa Tunari).

29 de junio: San Pedro, Apóstol (Vacas).

29 de junio: San Pedro, Apóstol y San Pablo (San Benito).

16 de julio: Virgen del Carmen, Patrona de Bolivia (Cliza, Villa Rivero, Quintanilla, Independencia).

25 de julio: Apóstol Santiago (Phasu, Anzaldo).

5 de agosto: Virgen de las Nieves (Santivañez).

7 de agosto: Virgen de Copacabana, Reina cononada de Bolivia (Angostura).

15 de agosto: Virgen de Urqupiña (Quillacollo).

15 de agosto: Virgen de la Asunción (Capinota).

24 de agosto: Virgen La Bella (Arani).

8 de septiembre: Virgen de Guadalupe (Arque).

8-9 de septiembre: Virgen de Surumi (Villa Rivero, Quillacollo y Santivañes)

14 de septiembre: Señor de la Exaltación (Cochabamba).

14 de septiembre: Señor de Burgos (Mizque).

14 de septiembre: Señor de los Milagros (Sipe Sipe).

22 de septiembre: Señor de Consuelo (Pocona).

24 de septiembre: Señor de los Milagros (Punata).

25 de septiembre: Virgen de los Dolores (Tapacari).

7 de octubre: Virgen del Rosario (Vinto, Morochata).

10 de octubre: Virgen de las Angustias (Tiraque).

12 de octubre: San Lorenzo (Colcapirhua).

17 de octubre: Virgen María de los Ángeles (Melga).

20 de octubre: Arcangel San Miguel (Tiquipaya).

2 de noviembre: Día de los Difuntos (Todos los Santos).

Noviembre: Wayllunk’as (Columpios).

Noviembre: Virgen del Amparo (Sacaba, tercer domingo).

Noviembre: San Severino (Tarata, último domingo).

4 de diciembre: Santa Bárbara (Vacas).

Ferias

Enero: Feria del Zapallo y sus derivados en Qaramarka, Sipe Sipe (Tercer domingo)

Enero: Feria de la Jak’alawa, huminta y choclo en Colcapirhua (Último domingo).

Febrero: Feria del Cordero, la Tuna y el Tejido lanar en Carcaje (Segundo domingo).

Febrero: Feria Agropecuaria en Cliza (Tercer domingo).

Febrero: Feria del Durazno en Arbieto (Tercer domingo).

Febrero: Feria Agroecológica y de Turismo en Colomi (Cuarto domingo).

Febrero: Feria del Durazno en San Benito (Cuarto domingo).

Febrero: Feria del Puchero, la Concertina y el Acordeón en Cochabamba (Domingo antes del carnaval).

Febrero: Feria Gastronómica y la tarde valluna en Cochabamba (Domingo de Carnaval).

Febrero: Jornada Comunitaria del Carnaval Valluno, Ch’alla Puquykunapaq en Tiyataku (Jueves de carnaval).

Marzo: Feria del Durazno en Punata (Primer domingo).

Marzo: Feria del Durazno y Artesanía en Tarata (Segundo domingo).

Marzo: Feria de la Ambrosía y la chicha en La Maica (Tercer domingo).

Marzo: Feria del Conejo Cuy, Jawas piqtu y Phiri en Tiraque (Tercer domingo).

Marzo: Feria de la K’allampa (Hongo) en Alalay (Tercer domingo).

Marzo: Feria Agropecuaria, Frutícola y Artesanal en Pocona (Tercer domingo).

Marzo: Feria de la Ambrosía y platos típicos en Colcapirhua (Tercer domingo).

Marzo: Feria del Choclo y sus derivados en Ucureña (Tercer domingo).

Marzo: Feria Agroecológica de la Manzana Camusa en Tacata Purgatorio, Quillacollo (Tercer domingo).

Marzo: Feria del Pescado en Tolata (Cuarto domingo).

Marzo: Feria Agropecuaria, de la Ambrosía y sus derivados en Ana Rancho, Toco (Cuarto domingo).

Marzo: Feria de la Ambrosía y de los Platos Típicos en El Rosedal, Paso (Cuarto domingo).

Abril: Feria del Guarapo y la Comida Regional en Capinota (movible, Domingo de Pascua).

Abril: Feria Agropecuaria, conejo cuy, turismo y aventura en Curzani, Punata (Primer domingo).

Abril: Feria del Pescado en la Angostura (Primer domingo).

Abril: Feria del Pejerrey y del Turismo en Vacas (Segundo domingo).

Abril: Feria de la Fruta y platos típicos en Mizque (Segundo domingo).

Abril: Feria de los 12 platos típicos en Punata (Segundo domingo).

Abril: Feria de la picana, huminta y chicha en Cliza (Segundo domingo).

Abril: Festival turístico en San Isidro, Ukuchi (Segundo domingo).

Abril: Feria Exposol en Puerto Villarroel (Segundo domingo).

Abril: Feria de la Manzana y sus derivados en Vinto (Tercer domingo).

Abril: Feria Pachi Pachamama Pascuarikusunchij en La Loma, Arbieto (Tercer domingo).

Abril: Feria de la Chirimoya en Aiquile (Tercer domingo).

Abril: Feria Agrícola y platos típicos en Iluri Grande, Tiraque (Tercer domingo).

Abril: Feria del Cuasimodo, Comida Típica y Ganadería en Bolivar (Tercer domingo).

Abril: Feria Internacional de Cochabamba (Segunda quincena del mes).

Abril: Feria del Guarapo en Sipe Sipe (Cuarto domingo).

Abril: Feria del Pan y la Comida Tradicional en Toco (Cuarto domingo).

Abril: Feria Artesanal y del Tejido en Tapacarí (Cuarto domingo).

Abril: Feria Agropecuaria Regional y concurso de Llamas en Totorapampa, Vacas (Cuarto domingo).

Mayo, 1: Feria de la Chicha y Laphin en Tiquipaya.

Mayo: Feria de Plantas Medicinales y Productos Agrícolas en Potrero, Quillacollo (Primer domingo).

Mayo: Feria Agrícola, de la Trucha y del Guindol en Colomi (Segundo domingo).

Mayo: Feria de la Chirimoya en Independencia (Segundo domingo).

Mayo: Feria de la Chicha y Rosquete en Punata (Segundo domingo).

Mayo: Feria del Lechón en Quillacollo (Segundo domingo).

Mayo: Feria Departamental Productiva Artesanal, y el Festival Cultural en Cochabamba (Cuarto domingo).

Mayo: Feria de la Comida Típica en Ch’uwaloma, Toco (Cuarto domingo).

Junio: Feria de la Papa en Quillacollo (Primera semana).

Junio: Feria Agropecuaria y de las Flores en Bella Vista (Primer domingo).

Junio: Feria del Churasco en Sacaba (Primer domingo).

Junio: Feria del Conejo Cuy y el Pato en La Maica (Segundo domingo).

Junio: Feria Agropecuaria Artesanal en Leque, Tapacarí (Segundo domingo).

Junio: Feria del P’ampaku en Kanarrancho, Tiquipaya (Tercer o cuarto domingo).

Junio: Feria del Chicharrón en Sacaba (Tercer o cuarto domingo).

Junio: Festival del Toro Phuqllay en Ramadas, Tapacarí (Tercer o cuarto domingo)

Julio: Feria del Buñuelo en Sipe Sipe (Primer domingo).

Julio: Feria de la Artesanía y de la Fruta Expofrut en Chimoré (Primer domingo).

Julio: Feria del Conejo Cuy, el Pato y de la Chicha en Tolata (Primer domingo).

Julio: Feria de la Verdura en Combuyo, Vinto (Primer domingo).

Julio: Feria Municipal del Camelido en Montecueva, Misicuni (Primer domingo).

Julio: Feria del Pescado y empanadas «carmelitas» en Las carmelitas, Angostura (Primer domingo).

Julio: Feria y simposio del Trigo y derivados en Yurak Molino, Pocona (Primer domingo).

Julio: Feria del Chorizo y de la Chicha en Tarata (Segundo domingo).

Julio: Feria del Pichón en Cliza (Cuarto domingo).

Julio: Feria de la Ñawpa Manka Mikhuna en Achamoco (Cuarto domingo).

Agosto: Feria del Cuy en El Paso (Primer domingo).

Agosto: Feria del Café en Entre Ríos, Bulo Bulo (Primer domingo).

Agosto, 5-6: Feria Regional del Pescado en Villa Tunari.

Agosto: Feria del Tejido y la Comida Típica en Tapacarí (Cuarto domingo).

Agosto: Feria de la Comida Ancestral, Ambrosía y Artesanía en Paracaya (Cuarto domingo).

Agosto: Feria del Achiote en Chimoré (Cuarto domingo).

Septiembre: Feria y Festival del Piano en Totora (Primer domingo).

Septiembre: Feria del Pato en la Taquiña (Primer domingo).

Septiembre: Feria de la Trucha en Tiquipaya (Segundo domingo).

Septiembre: Feria Departamental del Camélido en Quillacollo (Segundo o tercer domingo).

Septiembre: Feria de la Salteña en Cochabamba (Cuarto domingo).

Septiembre: Feria Anual Artesanal y Agropecuaria en Japuk’asa (Cuarto domingo).

Octubre: Feria de las Flores en Tiquipaya (Primer domingo).

Octubre: Feria de las Flores y las Plantas en Villa Tunari (Primer domingo).

Octubre: Feria de las Flores en Cochabamba (Segundo o tercer domingo).

Octubre: Feria del Tejido y la Comida Típica en Villa Rivero (Cuarto domingo).

Octubre: Festival del Paisaje, las Flores y la Comida Típica en Pairumani (Cuarto domingo).

Octubre: Feria y Festival Nacional del Charango en Aiquile (Los días de Todos los Santos).

Noviembre: Feria de la Wayllunk’a y el Mast’aku en Tiataco (Primer domingo).

Noviembre: Feria del Cuy en Chhulla, Vinto (Primer domingo).

Noviembre: Feria del Columpio nativo y Mast’aku en Paracaya (Segundo domingo)

Noviembre: Feria de la Artesanía y Comida Típica en Tarata (Tercer domingo).

Noviembre: Feria de la Chicha Kulli y de la Wayllunk’a en Sipe Sipe (Tercer domingo).

Noviembre: Feria de la Canasta y Plantas Ornamentales en Vinto (Tercer domingo).

Noviembre: Feria del Pan en Arani (Tercero domingo).

Noviembre: Feria de Champiñones y el Phiri en K’uchumuela (Cuarto domingo).

Noviembre: Feria del Guarapo en Irpa Irpa (Cuarto domingo).

Noviembre: Feria del P’anpaku en Vinto (Cuarto domingo).

Diciembre: Feria del Néctar del Valle (Chicha) en El Paso (Primer domingo).

Diciembre: Feria de la Frutilla en Ukuchi, Sacaba (Primer domingo).

Diciembre: Feria del Ciruelo, la Frutilla y el Durazno Temprano en San Benito (Tercer domingo).

Sopa de Maní Cochabambina

13 Sep

En Cochabamba esta presente en casi todos los festejos, con sus macarrones tostados y su sabor peculiar.

Les comparto una historia sobre la Sopa de Maní.

El periodista Jorge Mansilla Torres dijo en México que lo último que comió el guerrillero Ernesto “Che” Guevara fue una sopa de maní que le llevó Ninfa Arteaga, profesora de la escuela de La Higuera, el 8 de octubre de 1967.

Soneto a la Sopa de Maní atribuido al Che, se encuentra en la pared de la escuela de la Higuera

“Agradezco a la vida haberme dado

este sabor que hará parte del sueño

que ya viene, de nuevo soy mi dueño

después de un siglo sin probar bocado.

Ninfa me dijo el simple preparado

de este manjar cocido a lento leño,

el buen maní, maná de tanto empeño

en el menú del pueblo imaginado.

Almuerzo de maní sin protocolo

porque el hambre me trajo de esta suerte,

saciado estoy y no me siento solo.

A fuego lento se cuece la historia

a fuego vivo-vivo, patria o muerte,

será el sabor final de la victoria.”

Ingredientes

  • 1 kilo de costilla de res
  • 2 dientes de ajo molidos
  • 1 cebolla
  • ½ cucharilla de comido
  • 2 cucharadas de aceite
  • 1 taza de maní molido bien cremoso; algunos suelen retostar el mani para que la sopa resulte más amarilla.
  • 1 rama de perejil
  • 2 cucharillas de yerba buena picada
  • 3 papas (cortadas en ocho partes)
  • 200 gramos de macarrones grandes retostados en aceite
  • Palillo al gusto
  • Sal
       Preparación
  1. Ponga a cocinar en una olla con agua y sal durante 1 hora la carne,  el perejil y la cebolla picada, todo junto. Preparar un ahogado con el aceite, ajo, cebolla, comino, yerba buena, palillo y sal y añadirlo al caldo. Transcurrido este tiempo, añada el maní,  y después de 5 minutos las papas y los macarrones, deje hervir y cuando este cocido, sirva.
  2.  Espolvorear con perejil al servir.

Tortilla Cochabambina

13 Sep

Pan especial y característico del valle de cochabamba. Para unas 25 tortillas.

  • 4 cucharas de levadura fresca o 2 y 1/2 de levadura seca
  • 1/2 taza de agua tibia
  • 3 cucharas de azúcar

En un pocillo remojamos la levadura con el agua tibia y el azucar por unos 5 minutos y luego añadimos:

  • 2 tazas de agua tibia
  • 2 tazas de harina blanca cernida

Mezclamos ambos ingredientes y dejamos en ambiente caliente hasta que duplique

Mientras tanto preparamos la masa con

  • 2 tazas de leche o agua tibia
  • 6 cucharas de azúcar
  • 2 cucharas de sal
  • 1/2 taza de manteca vegetal o mantequilla
  • 10 tazas de harina blanca cernida
  • 3 huevos
  • 4 quesillos o 1/2 kilo de queso blanco
  • Mantequilla para untar
  1. A la leche tibia le ponemos sal, azúcar y manteca, a la harina le añadimos la levadura, alternando con la leche tibia, formando una masa, con la ayuda de las manos y por ultimo incorporamos los huevos. Amasamos por quince minutos hasta que revienten unos globitos y hacemos con la masa un solo bollo que untamos con manteca y dejamos reposar hasta que aumente nuevamente su tamaño, por otros quince minutos
  2. Formamos bolitas del tamaño de un puno y colocamos en fila sobre una mesa, tapando con un repasador, para que repose unos 5 minutos, luego las aplastamos con las yemas de los dedos, y con una mescla hecha con quesillo dezmenuzado con nata, manteca derretida, leche o huevo batido, rellenamos el centro de cada una. Con la yema de los dedos juntamos los bordes , formando nuevamente bolitas.
  3. Dejamos reposar por 5 minutos y lkuego volvemos a aplanar, untamos con manteca mesclada con quesillo en su superficie superior.
  4. Esta vez dejamos aumentar su volumen, poniendo sobre latas de horno untadas con manteca, para hornear templado durante unos veinte minutos o hasta que estén doradas y cocidas.

Tomado del libro, que a todo amante de la cocina Boliviana le aconsejaría tener.

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia – Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro – La Paz. Bolivia. 1988

Cochabamba ayer y hoy

13 Sep

Ojo de Vidrio

Una nostálgica nota de evocación “cochala”, un lamento porque la cultura de la hamburguesa reemplaza al mote y la tradición agraria.

En toda cultura hay una herencia en visión del mundo, en usos y costumbres que contribuye a moldear la sociedad actual. ¿Cuál es la herencia que recibimos en Cochabamba?

Sin duda, la de una sociedad agraria, con fuertes raíces en los valles productores, pero tan móvil que allí nació la leyenda de la bandera de chicha en la Luna. ¡Dónde no hay cochabambinos!

Los mitayos de la Colonia se daban modos para negociar su retorno a los valles en épocas de cosecha para volver con productos alimenticios: trigo para los españoles y maíz para las laguas de los mitayos.

Grano, siempre grano, que es el mejor alimento y está en la raíz de hombres y mujeres fuertes, aptos para el trabajo, el esfuerzo, los viajes a pie y la alimentación frugal siempre a base de laguas, pito, tostado, mote, humintas o choclo fresco.

Nuestros abuelos y nuestros padres no tenían la costumbre del té inglés, introducido en La Paz y Oruro con el ferrocarril y las importaciones. El desayuno frecuente era una taza de infusión de cedrón con pan de harina integral al amanecer; el almuerzo a las diez de la mañana consistía en una sustanciosa lagua, un chaqe, un lluspichi o un chupe servido en un ch’illami o plato grande, y nada más.

Hasta hoy las viejas pensiones ofrecen “almuerzo y segundo”, como si el almuerzo fuera el caldo por antonomasia, porque el segundo se servía después de las cuatro de la tarde (a veces, alrededor de las tres, un aperitivo llamado sajra hora, la hora mala, consistente en un k’allu, un solterito o unos choclos con queso y locoto).

De ahí quizá viene una costumbre muy cochabambina que no hay en otros valles: la del plato de la tarde, una sola especialidad por día, no el menú de un restaurante sino el plato del figón, común para todos los comensales.

Estas costumbres agrarias son muy sanas, pues un plato a las cuatro de la tarde es digerido con calma antes de acostarse, al calor de una jarra de chicha, para descansar cuando se entra el sol y levantarse al amanecer a reiniciar la jornada.

La semana agraria se inicia el martes. ¿Por qué? Porque el sábado es el día más laborioso, es el día de “cancha”, cuando hay que comercializar los productos de la agricultura, la ganadería, la artesanía o el comercio en general, y esto dura todo el día y determina que el “viernes de soltero” no sea una costumbre típica del valle agrario sino una imposición de la burocracia que trabaja de lunes a viernes.

Aquí no: el viernes por la noche hay que preparar “la mercadería” para el sábado. De ahí viene la costumbre del domingo familiar y del lunes “de zapatero”: el domingo para la familia, que comparte un plato comunitario, por lo general un chicharrón de cerdo rociado de chicha y durante el día.

Esto porque somos borrachos solares: nuestras pilas funcionan mientras hay sol; podemos iniciar la jornada de disfrute a las nueve o diez de la mañana y prolongarla todo el día para acostarnos temprano.

Ésta es a raíz de un reproche frecuente de los visitantes de ciudades más grandes, que se quejan de que en Cochabamba “no hay vida nocturna”, un resabio de la sociedad agraria que se va perdiendo en las zonas de consumo noctámbulo, particularmente en la zona norte.

Llega el lunes y uno está “a media fuerza” porque ha trabajado intensamente el día sábado, ha compartido con la familia el domingo y el lunes está presto a disfrutarlo con los amigos, a la sombra de un plato frío: el escabeche de patitas de cerdo o el enrollado de carne del mismo animal.

La rayuela como juego que sustituyó al sapo y la infaltable chicha, que hoy es “chamborneada”, es decir, mezclada con cerveza: a un balde de chicha, una botella de cerveza. Total, ambos vienen del grano y se fortalecen mutuamente.

La jornada semanal comienza el martes y termina por la noche del sábado. Por eso, si hay resoluciones municipales que prohíben el expendio de alcohol los lunes, quiere decir que no se ha estudiado como se debiera nuestros usos y costumbres, nuestra herencia cultural.

Las mujeres cochabambinas, en particular las cholas, se destacan por su extraordinaria laboriosidad y fortaleza.

Como decía Augusto Céspedes, ellas son mujeres emancipadas “económica y sexualmente”. Son cabezas de familia. No es posible comparar la extraordinaria devoción de los hijos por la madre cochabambina con el trato respetuoso e indiferente al padre.

El cumpleaños de la madre es una fiesta de tres días; en cambio, el del padre puede ser sólo de un plato bien servido, a veces sin fiesta. Pero el varón es necesario “porque es el respeto de la casa”. El varón es artesano, empleado público o empleado a secas, y gana menos que su mujer, pero ésta lo conserva para “hacerse respetar”.

Estas costumbres se van perdiendo. Ahora, cuando llega la ceremonia del matrimonio, nos vestimos muy elegantes, tenemos abundancia de damitas, contratamos un “local”, bebemos sidra de cuarta y ron de cuarta, y bailamos el vals sin que nadie nos haya enseñado a bailar ese torbellino inventado en Viena.

Y todo en lugar de vestirnos a la cochabambina, contratar un “viaje” de buena chicha punateña o cliceña, servir un picante suculento y bailar cueca.

Hoy consumimos poco grano, nos han invadido el pollo a la broaster, la Coca-Cola y las hamburguesas, que hacen negra competencia al silpancho, el trancapecho y el sándwich de chola, los fast food de la vieja sociedad agraria.

Hoy somos cada vez más noctámbulos y ya no nos citamos para compartir “un platito”, sino para beber en una plazuela ron barato mezclado con cualquier cola.

Ramón Rocha Monroy

Pagina Siete

La Paz, Bolivia – 12/10/2012

La sajra hora

13 Sep

El tiempo transcurre de manera diferente dependiendo del lugar donde se vive.En las grandes ciudades los días y los años «pasan volando, como si nada»En el campo pareciera que el sol camina lento y tarda mucho más en esconderse.En Oruro, Bolivia por ejemplo, el tiempo es muy elástico y al parecer nunca hay tanto apuro por lo que sucede, pues todo resulta igual sin tanto apremio.

La sajra hora es una costumbre vigente en Bolivia, que ya se está perdiendo y puede que en algunos años se convierta solo en un recuerdo que vamos a añorar.

Esto se debe al ritmo de vida que impone la sociedad contemporánea.

Por eso es importante resaltar las costumbres y tradiciones propias de los pueblos que van quedando en el olvido por causa de la velocidad, el modernismo y las exigencias de un sistema avasallador que no le otorga importancia al ser humano ni a su sanidad espiritual. Parece que el hombre como especie, está cayendo en sus propias trampas.

La sajra hora es la costumbre diaria e intermitente de comer un plato liviano a media mañana, acompañado de una cerveza Huari, por supuesto, o simplemente de un refresco, pero siempre en compañía de amigos o compañeros de trabajo con los cuales se conversa y discute de la actualidad nacional, fútbol u otros temas contingentes.

Es una parada a media mañana en el trabajo, lo que en Estados Unidos y Europa podría llamarse el «coffee break» o el cafecito que se toma a mitad de la jornada en una oficina o en la construcción y, que apenas da tiempo para saludarse e intercambiar un par de palabras entre compañeros de trabajo, sin mucho sentido ni profundidad.

Las jornadas laborales en el ámbito urbano en casi toda Bolivia se dividen por la hora de almuerzo, en la mañana y en la tarde. No obstante entre las 10 y las 11 de la mañana se hace difícil resistir el hambre y el ritmo del trabajo monótono y continuo, entonces se convidan los amigos de diferentes oficinas, o que laboran en múltiples actividades, para juntarse en las «picadas de la mañana» donde sirven exquisitos platos mañaneros que no se encuentran a otra hora. Es común ver en estos boliches a trabajadores de las oficinas públicas y privadas, obreros, comerciantes, etc. en animada charla, muchas veces acompañados de sus jefes. Hasta los más altos ejecutivos y autoridades se encuentran para compartir la comida, cervezas y conversaciones de media mañana. No es raro entonces encontrarse alguna vez con el alcalde, el prefecto, los jueces, abogados, policías, vendedores y simples ciudadanos trabajadores en estos lugares.

La sajra hora, se prolonga dependiendo de la cantidad de trabajo que cada uno tenga que cumplir. Los más serios y responsables se toman como mínimo media hora y luego retornan a continuar con su labor. Otros vuelven cerca de las 12:30 a firmar el libro de salida o a marcar la tarjeta para irse a almorzar a sus casas. Los más alegres y entusiastas que no tienen algo urgente que atender o simplemente «agarraron vuelo» y no pudieron desprenderse de tan profunda y trascendental conversación, se quedan hasta las 2 de la tarde, pues a esa hora cierran la atención al público en estos restaurantes especiales y «picadas mañaneras».

Grandes negocios y relaciones públicas importantes han resultado de estos encuentros esporádicos en los lugares señalados para compartir la sajra hora.

A las 2 y media o 3 de la tarde comienza el trabajo nuevamente y todos vuelven con renovados bríos y la suficiente energía para ser eficientes, cumpliendo de la mejor manera sus responsabilidades laborales.

Sajra es una voz quechua que significa: malo, demonio, tacaño, según el diccionario.

La sajra hora entonces puede ser la hora mala.

Mala hora para comer un plato a mitad de la jornada matinal pues se quita el hambre para el almuerzo familiar que espera en casa.

O puede ser la hora del demonio, la gran tentación pues el plato de comida, la cerveza o las cervezas que lo acompañan, pueden ser el inicio de una gran borrachera que no permita volver a la oficina o al trabajo y peor aún, no volver a la casa porque estaba tan buena la conversación que se les abrió la tripa alcohólica o sencillamente «se les calentó la jeta» y es necesario continuar en otros lugares, derivando en una farra descomunal que puede durar varios días.

También podría interpretarse como la «hora de los tacaños» que se aprovechan de la tradición y los amigos, para hacerse invitar a comer y beber sin gastar un centavo.

Los platos que tradicionalmente se sirven a esta hora son:

Jolke, es una sopa de riñoncitos de cordero con papa, cebolla y bien condimentada.

Ranga, es una sopa espesa con trozos de panza o guatitas de vacuno o cordero, con papas y aderezos.

Thimpu, es un guiso con un buen trozo de carne de pecho de res, con arroz y queso, papas cocidas y chuño (papa deshidratada), acompañado de sopa blanca al final.

Lagua, es una mazamorra espesa de maíz, con papas, chuño y condimentos.

Las salteñas y los rellenos de papa son bocadillos algo más livianos para los que tienen prisa y no quieren recargar tanto el estómago y evitar así perder el apetito.

Los países desarrollados con su modelo económico-social que lleva a las personas a despersonalizarse y a perder su identidad, deberían mirar a su alrededor y quitar el pie del acelerador para imprimirle a la vida un ritmo más lento, más sano y coherente que esté de acuerdo con el desarrollo integral y la felicidad del ser humano.

No se trata de inventar nuevas fórmulas ni de utilizar recursos rebuscados para tratar de mejorar la calidad de vida y lograr un acercamiento a cierta plenitud y tranquilidad, que toda persona anda buscando sin poderla encontrar en la mayoría de los casos.

Las soluciones más simples basadas en las costumbres y tradiciones más antiguas, son las que ayudan de verdad al ser humano a comprender y valorar la existencia para ser un poco más feliz.

No es mala idea entonces compartir alguna de estas mañanas, en plena jornada laboral, una buena «sajra hora».

Más bien esta costumbre, y otras por el estilo, deberían ser parte de nuestros derechos fundamentales, y habría que defenderlas para que no desaparezcan, pues de lo contrario estaríamos allanando y pavimentando el camino hacia la deshumanización.

 http://boliviachef.blogspot.com

La cuna del Sillpancho

13 Sep

Imagen actual: Steak topped with fried egg, rice, potatoes, salsa, and red wine

El qhochalo tiene un distintivo de dominio público, el cual parece haber sido trasmitido de generación en generación: un buen paladar.

En algunos casos es blanco de bromas y de risas a costilla de su apetito, pero la verdad es innegable, pues el cochabambino “vive para comer bien” y es esa pasión la que lo lleva a recorrer varios lugares y -a veces- grandes distancias en busca del bocado ideal; y esta pericia gastronómica también convierte a muchos en innovadores de la gastronomía.

Tal es caso de doña Celia La Fuente Peredo quien fue la creadora del Sillpancho, quien dio origen a este apetitoso platillo en una pequeña casa de la calle Lanza esquina Ecuador.

EL hijo del bistéc

De origen humilde su sabor logró conquistar hasta el paladar más exigente y casi se ha convertido en un “delito” irse de Cochabamba sin haber probado un plato de Sillpancho y claro que está presente en el menú semanal de cualquier hogar.

Su creadora, una mujer humilde, pero hábil culinaria fue la primera en crear esta combinación gastronómica.

De acuerdo a algunas publicaciones y a relatos de la familia de doña Celia, el origen y el alma matriz de este plato fue el bistéc, es decir un pedazo de carne asada que estaba acompañado por unas cuantas rodajas de papas fritas y además una sarsa de tomate, cebolla y locoto picado como ensalada.

De acuerdo a la tradición este plato era muy popular en el valle y era preparado por varias señoras de la época.

Doña Celia con apenas unos 15 años habitaba en la zona de las “Pampapilas”, allá por la década de los cuarenta, cuando el avance de la modernidad no había llegado aún y todo el entorno era diferente. La calle Lanza se caracterizaba por sus huertos de fruta, sus calles de tierra y muchas pilas de agua públicas para regar los huertos, de ahí el nombre.

Por aquel entonces, Celia ya tenía su negocio de comida, su plato principal era el bistéc; pero también contaba con otras preparaciones.

En esa época las señoras sólo tenían que colocar en la puerta una pequeña hoguera y un sartén para que los clientes comenzaran a llegar.

María del Carmen Zapata La Fuente, hija de doña Celia, señala que su mamá le contaba que los jovenzuelos y niños que se daban cita a diario en este sector para disputar partidos de fútbol, y ellos eran sus clientes más asiduos porque entre risa y cansancio el hambre se apoderaba de ellos. “Mi mamá decía que muchas veces los jovencitos ni esperaban que los atienda y que de repente un furtivo ladronzuelo se acercaba a la sartén y le robaba una papa. Eso era una invitación al juego y doña Celia se veía obligada a salir corriendo tras de ellos”, recuerda.

Julio López, nieto de doña Celia, asegura que su abuela siempre le contó que esos mismos chicos que la hacían corretear con el tiempo comenzaron a traer huevos y le hacían freír en la sartén para agregarlos al bistéc.

Como las visitas se hacían más asiduas y este plato era cada vez más solicitado, especialmente por los universitarios, tuvo la idea de incrementar en su plato el arroz; de esta manera sus comensales salían contentos del local. Es así como el Sillpancho comenzó a crear poco a poco una identidad propia.

Este plato puede ser considerado relativamente contemporáneo al no tener más de 70 años desde la primera vez que se preparó.

El bautizo del plato

De acuerdo a la tradición familiar la procedencia del nombre deriva del lenguaje coloquial y la chispa de doña Celia, quien se encargó de narrar una anécdota a sus familiares, quienes a su vez repiten la historia a quien quiera escuchar el origen del denominativo más usual en las noches.

De acuerdo a la creadora ella llevaba mucho tiempo sirviendo el plato tal como actualmente lo conocemos, hasta que un día de esos llegó a servirse su local el profesor Francisco Villarroel, más conocido como don “Pancho”, un vecino del barrio que era cliente habitual, que con su fino humor criollo se acercó a doña Celia y le dijo: “Ya pues, ¡servime tus sillpas!”, dando a entender que la carne apanada era demasiado delgada. Ella, al servirle el plato, un tanto molesta por las palabras de don Francisco le contestó: “¡Ahí tienes tu sillpa Pancho!.” y éste le contestó: “¡Sillpa pancho querrás decir!”

A raíz de esa anécdota, doña Celia bautizó su famoso plato como Sillpancho. Poco a poco los clientes habituales comenzaron a pedirle su comida con ese nombre, Sillpancho.

Muchas fueron las personalidades locales que se dieron cita en su pequeño negocio para así disfrutar de su creación, entre ellos el reconocido intendente municipal Guillermo Aldunate, quien era un cliente asiduo; de igual manera este negocio era paradero regular de reconocidos profesionales.

Calidad del sillpancho

La actividad de doña Celia no terminaba frente al fogón sino que su labor iniciaba muy temprano por la mañana, puesto que ella personalmente se dirigía a La Cancha para escoger las verduras, la carne, los huevos y el arroz.

“Cada mañana salía de mi casa para comprar lo del día, desde la carne a las verduras, todo tenía que estar fresco y ella era muy exigente con sus caseritas. Una manía que heredé y que sigo practicando tal como lo hacia mi mamá”, asegura María del Carmen Zapata, quien es la encargada de atender el local actual de la sillpanchería.

Con el paso del tiempo la sillpanchería de doña Celia se cambió de lugar en dos ocasiones, pero no lejos de la zona, hasta que la familia tuvo la oportunidad de adquirir la casa donde había nacido el plato, Ecuador casi Lanza, y a partir de entonces noche tras noche y ahora durante el medio día los cochabambinos tienen la oportunidad de disfrutar de esta receta.

Y como lo hacía tradicionalmente la familia La Fuente un foquito indica que ese día se podrá disfrutar de este plato y si no estuviera encendida quiere decir que no atenderán.

el legado continúa

Doña Celia estuvo a la cabeza de su negocio hasta que lo dejó en manos de su hija María del Carmen, la cual con ayuda de sus hijos Julio López Zapata y Rodrigo Rocabado Zapata siguieron impulsando la tradición.

La receta original está hecha en base a un pedazo de carne de lomo, aplastado con pan molido, y claro está con el acompañamiento habitual.

Pero la familia La Fuente cedió ante el impulso de crear una nueva receta, la cual denominaron el Sillpancho especial y que también tiene mucha aceptación en el mercado.

“Por varios años dejamos de elaborar el Sillpancho tradicional, pero más o menos en la década de los 90 se volvió a la receta original”, asegura Julio López. En la actualidad el negocio ofrece los dos tipos de platos.

Rodrigo Rocabado asegura que en este caso es el cliente quien decide cuál de los dos le gusta más.

el día del sillpancho

Esta iniciativa surgió de los nietos de doña Celia, Julio y Rodrigo, quienes deseaban honrar la memoria de la creadora de esta delicia gastronómica y por este motivo eligieron la fecha de su natalicio. Por eso, este 6 de julio pasado muchos cochabambinos ya se sumaron a esta iniciativa y se sirvieron a nombre de “Doña Celia” este gran exponente de la comida boliviana.

“Para nosotros es muy satisfactorio que existan otros locales que se dedican a preparar el Sillpancho porque nos llena de orgullo y alegría”, asegura Julio López, ya que la idea original es de su abuela.

Si el plato de bistéc es el origen de la receta, el Sillpancho ya tiene su pariente que es el trancapecho, ya que una de las comideras de “Las Tierritas” (lugar de tierra) ubicado a un lado del puente de 14 de enero, más conocido como el de Quillacollo, utilizó un pan rebanado en dos para servir dentro el plato del Sillpancho.

De esta manera se ofrece un servicio rápido a las personas que no podían quedarse a disfrutar el plato tradicional y que esta modalidad le permitía continuar con su recorrido.

En definitiva, el Sillpancho es un plato que se ha convertido en un embajador de la gastronomía boliviana y que se encuentra en cualquier rincón de Bolivia y en el lugar donde viva un boliviano.

http://boliviachef.blogspot.com/2013/09/la-cuna-del-sillpancho.html

Ranga

12 Sep

 

 

La base de este plato es la panza de res o Librillo. Va acompañado de ají amarillo, pimienta, comino y ajo. Se acompaña con papas y una zarza de cebollas, tomates y locotos.

RECETA

Ingredientes:

  • 1 kg de libro (panza)
  • 8 papas
  • Sal
  • Aceite
  • 1 Cebolla blanca picada finamente
  • Ají amarillo despepitado
  • Pimienta
  • Comino
  • Ajo

Preparación:

  1. Lavar muy bien la panza y quitar la grasa que contenga por fuera y demás residuos.
  2. En una olla a presión con agua cocer la panza por aproximadamente treinta y cinco minutos. Para evitar que se endurezca, no debe pasar dicho tiempo de cocción.
  3. Cuando ya esté cocida la panza, cortar en tiras finas.
  4. Moler en un batán las vainas de ají amarillo junto con la pimienta, comino y ajo.
  5. En una olla con aceite colocar la mezcla molida, remover hasta que el ají se separe, luego mezclar con la panza.
  6. Añadir a la olla un poco del caldo de panza, sal al gusto y hacer cocer durante 5 a 10 minutos a fuego lento.
  7. Acompañar con papas cocidas y zarza consistente en cebolla, tomate y locotos cortados finamente.
  8. Se puede añadir finalmente Perejil.
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Comida Típica Tradicional de Cochabamba

12 Sep

Ají de flores de chilijchi
Conejo lambreado
Chajchu
Chanka de conejo
Chaqe de quinua
Chaqe de trigo
Chicharrón de cerdo
Chupe de papalisa
Enrollado
Escabeche de patitas de cerdo
Fidius uchu
Habas pejtu
Humintas
Jakalagua
Jankakipa
Jauri uchu
K’allu
k’asauchu
Kawi
Lappin
Llokhalla chupe
Lluspichi
Matambre
Miskik’eta
Pan del Valle
Patas uchu
Papawaiku
Phampaku
Perdiz a la brasa
Pichones
Puchero de Carnaval
Pulpito frito
Ranga
Rellenos de papa
Riñón al caldo
Sajta de lisas
Silica
Silpancho
Solterito
T’eqo
Tojorí
Tomatada de suches
Trancapecho
Triunvirato
Uchuco aiquileño
Vizcacha
Sullka