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Chocolate Caliente

7 Jul

Suele ser preparado a partir de diversos productos en polvo o bloques sólidos obtenidos del cacao, cuyos primeros árboles se cree que crecieron naturalmente, es originario de  tierras suramericanas. Se lo bebía en las cuencas del Amazonas y el Orinoco hace unos 4.000 años; hay también indicios de que empezaron a propagarse desde el sureste de México, en donde existen evidencias de que los Olmecas y Mayas ya lo cultivaban hace tres mil años. Por la mañana  los  aztecas, servidos por sus mujeres, tomaban chocolate caliente con un trozo de chile. El chocolate caliente representa toda una tradición de las fiestas de fin de año y año nuevo, algunas de las familias acostumbran a realizarlo durante toda la semana de la navidad y hasta la fiesta de Reyes,  invitando a sus amistades a degustar el chocolate caliente con buñuelos. A los  que adoraban al Niño se los agasajaba con una taza de chocolate caliente con buñuelos y miel de chancaca. Era una tradición familiar. El chocolate caliente con buñuelos también es muy consumido durante toda la época de invierno.

Ingredientes para 6 personas

  •  1 litro de leche entera
  • 1 lata de leche evaporada y dos latas de agua
  • 600 gramos de chocolate amargo
  • 1 clavo de olor
  • Una ramita de canela
  • 1 punto de sal
  • 1 cucharilla de esencia de vainilla
  •  Azúcar al gusto
  • ½ cucharita de Nuez Moscada rallada
  •  1 cucharilla de mantequilla

Preparacion

  1. En una olla se coloca el chocolate con el agua y se lleva a ebullición por 10 minutos, luego se añade las leches poco a poco, la canela, el clavo y el azúcar. Se saca la canela y el clavo.
  2. Se añade la sal, la esencia de vainilla, se retira del fuego, se añade la nuez moscada y la mantequilla

Cristina Olmos

Cahui de Oca

25 Jun

Una vez cosechada la oca en los meses de junio, julio y agosto, se almacena igual que los ollucos en trojas. Para preparar el cahui se usa de preferencia la “Huayta colorada”.Se sacan una o dos arrobas de oca de la troja, se lavan en una batea, se hacen solear sobre una manta por espacio de 3 días para que se vuelvan dulces. Una vez soleada, se corta la oca sobre una tabla con un cuchillo en forma de tiras de arriba hacia abajo. Luego se acomoda y se hace secaral sol sobre  pullos (mantas) durante3 o 4 días, en un lugar seguro, generalmente se acostumbra secar sobre el techo de la casa. Al atardecer se recoge al cahui y se guarda en la casa durante la noche. Las ocas secas o cahui se recogen y se guardan en canastas u ollas de arcilla ( payanca).El cahui se puede guardar hasta un año.Para su consumo, se remoja el cahui de un día para otro en un depósito con agua, de acuerdo a la cantidad que se desea consumir; puede ser sancochado o en dulce.

Cartilla N° 189, Volumen 4. Por Damiana Atalaya Zelada, comunidad de Sorochuco,Cajamarca.

Choripán

23 Jun

Inicialmente en Uruguay,  y Argentina, y más tarde también en Bolivia, Chile, Perú, el chorizo parrillero se come en forma de choripán (sándwich de chorizo entre dos mitades de un pan, usualmente blanco y del tipo francés, con forma ligeramente redondeada y no más extenso en longitud que el propio embutido).

El Choripán, se lo consume en los estadios, ferias, parrilla, salidas de cine.

Consiste en la preparación del chorizo  asado a la parrilla, insertado en un pan cortado al medio, generalmente acompañado de sarza, mayonesa, salsa rosada y llajua. Suele ser el primer elemento en servirse en un asado debido a su rápida cocción, practicidad de maniobra y fuerte sabor.

Se conoce una versión del choripán, con el chorizo cocinado mariposa. Esto es, cortando el chorizo en forma longitudinal, sin separar por completo ambas partes.

Historia de la Pachamanca o Huatia o Wathiya o Wajaña o Watia

21 Jun

LA HISTORIA DE LA PACHAMANCA

«Una de las más antiguas formas de cocción de los alimentos es hacer una hueco en la tierra, ver la manera de calentarlo (hay varias posibilidades), poner allí dentro lo que se quiere cocinar y después taparlo. También existen para ello varias técnicas. Investiguen. Esta es la tarea de la semana», nos dijo Joaquín Oliart, nuestro profesor de Historia de la Tecnología.

Deberíamos conformar grupos de trabajo y «experimentar sobre la pachamanca» para presentar en los próximos quince días un informe completo sobre la evolución de los diferentes tipos de cocción en la cocina. Me apresuré en copiar el cuadro que el «gordo» Oliart había dibujado en la pizarra, era la última clase de la semana y el viernes en la tarde nos invitaba al clásico partido de fútbol en la polvorienta cancha de la Universidad de Ingeniería.

La siguiente semana comenzamos nuestra «sabrosa» investigación visitando en plena Pampa de Amancaes el restaurante de Rosita Ríos, por entonces la más célebre cocinera criolla, la reina de los peroles de barro. Luego nuestro laboratorio fue el recreo Los Carrizos en Bajo el Puente, donde se ofrecía una deliciosa pachamanca norteña. En el sofisticado restaurante Tradición, del «Pibe» Céspedes, aprendimos a distinguir cuatro tipos de pachamanca. También fuimos a la hacienda Santa Rosa en Huaral, de nuestro compañero Ángel de las Casas, para «La Clase» del maestro Lobatón y por último viajamos el fin de semana a la capital de la pachamanca, la ciudad de Huancayo, para entrevistarnos con los «doctores» del lugar, la familia Gutarra.

Comienza la Historia. Cerca de las cuevas de Lauricocha, la más antigua evidencia de cazadores y recolectores peruanos, existen desde hace 18,000 años unas hermosas ollas labradas en plena piedra. Estoy seguro que allí se prepararon los primeros caldos. Para hacer hervir el agua, ponían piedras de río calentadas al  fuego directo.

Los científicos han aportado bastante a la trayectoria de las ollas de piedra. El arqueólogo Augusto Cárdich fue el que descubrió las ollas en las cuevas de Lauricocha (Huánuco). Igualmente, en Telarmachay (Junín) se encontraron piedras para las mankas (ollas), así como en Pampa de la Pelota (Chincha), donde el arqueólogo Javier Alcalde descubrió ollas más recientes, trabajadas en plena roca, que datan aproximadamente de mediados del siglo XV.

En el antiguo Perú. La Huatia o Watia era común en los campos, especialmente en tiempos de la cosecha de la papa, era una ceremonia muy importante. Se fabricaban unos pequeños hornos con terrones húmedos y se los sellaba con fuego directo, allí se cocinaba la papa nueva en el rescoldo naranja.

La palabra Huatia es un derivado de Huatio, una importante deidad inca, que era el nexo entre los dioses y los agricultores, a quienes les enseñó a sembrar los campos, cuidarlos, regarlos, abonarlos y construir los famosos andenes para utilizar plenamente los cerros y crear micro climas para diversificar los sembríos. Huatio es el diseñador del calendario agrícola de los antiguos peruanos, que estaba ligado a una profunda cosmovisión astral, asociaba también a los solsticios y equinoccios dividiendo el periodo de los sembríos en mitades.

La trilogía andina de comunidades. Los dioses, la naturaleza y los hombres, tenían que estar en completa armonía y mediante ceremonias en el campo, compartiendo la comida y bebida con la Madre Tierra, manifiestan su complacencia, equilibrio, alegría y reciprocidad por vivir en comunidad.

Su origen ritual. La comida enterrada tenía en sus orígenes ancestrales un carácter simbólico, pues era una forma de rendir pleitesía a la divinidad tierra, comiendo directamente de sus entrañas los productos que ella fecundaba.

Representa la fuente suprema de fertilidad, de vida natural, es el ciclo perfecto de numerosos productos que vuelven a ella para ser cocinados y luego compartir, las entrañas de la Madre Tierra y los humanos, en plena comunión y armonía.

Desde el comienzo existieron los especialistas en este tipo de cocción y eran los que dirigían toda la ceremonia, se les llamaba «yachaq» y tenían un rango especial en la comunidad. En algunos lugares se le confunde con el «suchu», personaje mitológico encargado de la simbología en el momento de alimentar al sol.

El término Pachamanca no se encuentra en el Vocabulario Quechua del padre Diego Gonzáles Holguín, publicado a comienzos del siglo XVII.  Sólo muchos años después, en plena República, se lo utiliza e indica que surge de la conjunción de dos palabras: pacha (tierra) y manca (olla).

Después de la conquista española, este tipo de cocción y ceremonia «pagana» queda relegada por el proceso de «extirpación de idolatrías». Recuerden que los conquistadores por lo general traen sus costumbres y comidas y tratan de imponerlas, sólo en las comunidades más alejadas se mantuvo la tradición. La pachamanca aculturizada, tal como la conocemos y disfrutamos actualmente, comienza su «renacer» en pleno siglo XIX, en medio de los tambores libertarios.

Al comienzo su desarrollo es lento, no existen menciones en libros de cocina de la época, al parecer es «cosa de indios». Recién en el siglo XX comienza su moderna evolución y hemos encontrado versiones que manifiestan que llega a su apogeo en la década de los cincuenta, cuando el dictador General Manuel Apolinario Odría, natural de Tarma y gran «pachamanquero», le otorgó carácter oficial a su comida preferida y entra por la puerta grande al palacio de gobierno.

La Versión Oficial: El Instituto Nacional de Cultura del Perú (INC) ha declarado a la pachamanca «Patrimonio Cultural de la Nación». Dicen en su enunciado: «El término pachamanca proviene de una voz quechua que significa olla de tierra y se usa para designar al procedimiento de cocción de determinados alimentos en un hoyo abierto en la tierra, con el calor que desprenden piedras previamente sometidas a altas temperaturas. Esta técnica data de tiempos inmemoriales y fue empleada por las antiguas culturas peruanas, subsistiendo hasta hoy como parte de las festividades que celebran los distintos pueblos de Perú».

La iniciativa para este reconocimiento oficial parte del empeño de un gran conocedor, el maestro Hugo Crespo Sánchez. Este personaje prepara en 1999 una pachamanca para 2000 personas que le valió ser incluido en el famoso libro Guiness»

Ceremonias culinarias similares, con algunas características propias, se realizan en muchas partes del mundo. En el Polinesia se le denomina Umu. Entre los mapuches de Chile es el Curanto, que tiene la particularidad de ser casi siempre de mariscos. En las islas de los Uros en el lago Titicaca se prepara la Wajaña. En México es famosa la Pibil (hasta ahora nos relamemos la «cochinita pibil» que nos invitó Lupita, una mexicanita de armas tomar que conocimos en plena investigación). En Centroamérica lo llaman Tapao, en el ande de Bolivia Wathiya, en Brasil y Paraguay Paparuto.

La tradicional Barbacoa norteamericana originalmente se preparaba en hueco y bajo tierra, luego fue evolucionando hasta convertirse en una parrillada. La más famosa de las ceremonias de comida enterrada es la de Hawai, nos referimos a su tradicional Luau, claro está, acompañada con una danza especialmente sensual de las playas tropicales, rítmicos tambores y esas falditas de paja moviéndose de un lado para el otro, siguiendo el compás de caderas redonditas y cimbreantes. Total, una completa delicia, pastillitas de menta, agüita de azahar en la boca.

Nuestra Versión. La pachamanca es el supremo festín andino, es la más representativa comida del proceso de aculturación nativa-española, la reina del mestizaje, es una fiesta comunal, grupal, es la clásica comida con que se festejan las fiestas cívicas, religiosas y familiares. La principal es el 24 de Junio, el día del campesino, el Inti Raymi, la gran fiesta del sol. En Lima se reunían los provincianos en las pampas de San Juan de Amancaes.

El Inti Raymi, esta muy importante fecha, ha sido objeto de abundante estudio y discusión. Existen numerosas versiones de eruditos e importantes instituciones que tratan de explicar la fantástica relación entre el brillo de las estrellas (Pléyades) del mes de Junio en el ande y el conocimiento del ciclo de lluvias, que los antiguos peruanos sabían leer e interpretar cabalmente.

Otras grandes festividades celebradas con pachamancas son: El 20 de Enero festejando a San Sebastián, el domingo de Pascua, el día de las madres el segundo domingo de Mayo, las fiestas patrias el 28 de Julio, el día de Santa Bárbara el 4 de Diciembre, el 8 de Diciembre en honor a la Inmaculada, en la Fiesta de la Herranza, donde se marca y clasifica al ganado y en general en las fiestas de aniversario de cada pueblo a lo largo y ancho del  territorio.

En la preparación intervienen muchas personas, cada una tiene un rol especial, hombres y mujeres, grandes y pequeños, experimentados y principiantes, tienen que hacer un trabajo determinado, coordinado, acompasado, con buena voluntad y alegría.

La pachamanca está ligada especialmente a la vida familiar rural, se le prepara para los compromisos, matrimonios, el nacimiento de los hijos, el bautizo, el primer corte de pelo, la primera comunión, el paso trascendente a la pubertad, en los cumpleaños de los principales. ¡Siempre está presente la humeante pachamanca!

De Secretos y Tradiciones

 

– La tierra tiene que estar húmeda, el hoyo nunca debe hacerlo una mujer, tampoco poner los alimentos en el horno de cocción, la «tierra» es hembra y es muy celosa. Estas son tareas de los hombres.

– Cada vez que se  bebe hay que dejar el último sorbo del vaso para brindarlo con la tierra madre, y se lo hecha al suelo.

– Las diferentes carnes nunca deben estar en contacto directo, hay que separarlas con pancas u hojas especiales.

– Cada una de las variedades de carnes hay que macerarlas, desde el día anterior, con aliños especiales.

– Por ejemplo, el aliño perfecto para el macerado del cordero debe incluir al fragante chincho.

– El cerdo hay que macerarlo con aliño «colorado» de ají panca.

– El mapa de colores. Se pueden distinguir tres zonas referidas al aliño utilizado. En el norte (Áncash y Huánuco) prefieren la condimentación verde, en el sur (Huancavelica, Ayacucho y Apurímac) predomina el aliño rojo, y en el centro (Junín) se combina los dos tipos de aderezos.

– El mapa de calores. En la sierra central y norte se usa para la fogata el eucalipto y la retama, en Ayacucho el molle y el huarango, en Huánuco el pacae, palto y la tara, en el norte el algarrobo, en Huaral el fragancioso naranjo.

– La «madrina» debe coronar la pachamanca con una cruz de flores y ramas, luego realizar el rezo respectivo antes de la cocción.

– Nunca se baila antes de «cerrar» la pachamanca..

– En las pachamancas no se debe hablar de política, religión ni negocios.

– El aroma de la tierra es el que anuncia que la pachamanca está lista. Tres horas aproximadamente.

– Los choclos deben ser cocidos en agua y en ollas de barro a fuego directo cerca al entierro.

– Lo primero que se coloca al fondo del hoyo, sobre la piedras calientes, es una cama de hojas de plátano y hierbas aromáticas.

– Luego los camotes y las yucas, todo muy ordenado.

– Dependiendo del tipo de papa, se las coloca en diferentes «pisos», estos deben estar separados por abundantes hierbas aromáticas y piedras calientes.

– Después de los  tubérculos vienen las carnes, de mayor a menor.

– Las habas, las ocas, las humitas y los plátanos deben ir en la parte superior.

– La tapa debe ser especial. Una cama de hierbas entrelazadas, luego costales de yute húmedos, luego la sagrada tierra que debe cubrirlo todo, hasta formar un pequeño montículo que recibirá en la parte central a la tradicional cruz de flores.

– Destapar el entierro, después de tres o  cuatro horas, es la parte principal de la liturgia. La tarea se realiza bajo la supervisión del caporal o jefe de la pachamanca. Es un momento de gran algarabía, música y colorido.

– No se debe probar la comida directamente del hoyo, sólo el caporal está autorizado para la degustación y aprobación del sabor y  la cocción.

– La pachamanca se sirve en fuentes de barro o bateas de madera y se la lleva a la mesa, donde todos ya deben estar sentados esperándola, con el debido respeto.

– La salsa principal es la «llajua», un preparado molido en batán (mortero de piedra) de rocoto, que es el ají colorado mas sabroso, tomate y hucatay, todo debidamente sazonado.

– La salsa criolla acompaña bien. Cebolla cortada en pluma, rocoto, el verde lo pone el perejil y el huacatay, el aderezo es aceite, vinagre, pimienta, sal y el toque especial de unas gotas de limón.

– El brindis lo hace el principal oferente y el agradecimiento el agasajado o el representante oficial de la fiesta. Los discursos deben ser muy breves y con el respectivo «seco y volteado», es decir dejando la copa limpia, recordando que el último sorbo es siempre para la tierra madre.

La Pregunta Clásica. ¿Qué se necesita para preparar una excelente pachamanca? Las respuestas básicas:

El campo: hermoso, florido, arbolado.

El fondo: un cristalino y bullicioso arroyo.

Clima: soleado y perfumado.

Ambiente: de amistad y alegría.

La música: de guitarras y cajones.

El baile: tondero y marinera en la costa, huaylas y huayno en la sierra.

Sandunga: mujeres hermosas, escotes generosos, cinturas mil amores.

Sensualidad: ojos pizpiretos, cabellera al viento.

Bebidas: chicha, pisco y cerveza.

El hoyo: profundo, redondito, aroma de tierra húmeda.

La fogata: de ardiente y perfumada leña.

Las piedras de río: especiales, chatas, fuertes, candentes.

El follaje: hojas de plátano, alfalfa y pancas.

Las flores: retamas, cantutas y amancaes.

Las  hierbas: chincho, muña, marmakilla, paico y huacatay.

La sustancia: carnes rojas, aves, cuyes y conejos.

Los aderezos: colorado, verde, amarillo.

Ají: mucho ají, de varias clases, en especial el rocoto.

El alma: papas, camotes, yucas, habas y ocas.

El toque de distinción: choclos y humitas.

Las frutas: lúcumas, chirimoyas, plátanos y membrillos.

Los postres: suspiros de limeña, mazamorra de maíz morado.

La vajilla: fuentes, platos y ollas de barro.

La mesa: larga, bajo una ramada.

Los Típicos Detalles Regionales.

Los Aderezos:

Para las carnes rojas: el perfume y el sabor lo ponen el chincho, huacatay y la hierbabuena. El color rojo es del achiote y el ají panca. El color verde del culantro y la espinaca. La personalidad viene de los diversos ajíes especialmente el rocoto. La frescura viene del perejil. El secreto es la ruda. La agudeza es de la chicha y el vinagre, el aceite pone la suavidad, la picardía la pimienta, el ajo y el comino y al final lo de siempre, azúcar y sal.

Para las carnes blancas: la base es siempre el ají colorado, el perfume y el sabor del chincho y el romero, mucha cebolla y ajo, un poco de comino, más de vinagre y chicha, lo suavizamos con perejil, lo justo de manteca y el  toque preciso de azúcar y sal.

Las Humitas:

En su tradicional presentación individual en panca de choclo, amarradas con fibras de panca, no se debe utilizar pita o hilo.

Las saladas: pasta jugosa de maíz tierno, palillo, ají colorado, manteca, cebolla picadita, ajos y sal.

Las dulces: pasta jugosa de maíz tierno, azúcar y sal, clavo y canela, pasas y maní molido y el toque necesario de la mantequilla y si quieres un poquito de anís y ajonjolí.

Los tamalitos verdes: pasta jugosa de maíz tierno, el verde lo pone el culantro, la suavidad la manteca y el aderezo la sal, pimienta y ajo molido.

El Qapchi.

Un toque de distinción para la pachamanca. En una olla de barro con tapa, que se ubica en la parte superior del entierro, se coloca una mezcla fina de queso andino (en pedazos pequeños), cebolla picada, un poco de jugo de limón, una pizca de sal y por supuesto no puede faltar el rocoto molido en batan con un poco de tomate.

Las Papas y Camotes.

Las mejores papas, según los expertos, son las variedades de tomasa y huayro, si se utilizan papas amarillas estas deben estar colocadas sólo en la parte superior. Los camotes deben ser pequeños, alargados y asoleados.

La Sopa Ayacuchana.

Hemos encontrado una especial olla de barro que también se coloca en la  parte superior de la pachamanca, con caldo de gallina, aderezado con tomate, cebolla, hierbas y ají.

La Trucha Tarmeña.

También hallamos una olla de barro alargada, con tapa, en la que se colocan truchas fresquitas y limpias, sazonadas con sal y limón, en medio de una cama de cebollas, ají y hierbas aromáticas.

Los Caprichos.

– Salsa de harina de maíz: con chincho, paico, hojas de ruda, cebolla picadita, jugo de limón, ají y sal.

– Pastelillos fritos: puré de papa, harina de maíz, manteca, chicharrón de cerdo, ají y sal.

Los Sombreros:

Las mujeres adornan sus sombreros con flores multicolores, cuyo especial arreglo indica su posición social: solteras, casadas, viudas, etc.

La Marmakilla.

Mención especial se la ha ganado la marmakilla, una incomparable hierba silvestre que alcanza aromas memorables en el valle del Mantaro, en plena sierra central.

La Muña.

En las campiñas del Cusco crece esta fragante hierba silvestre de propiedades mágicas. Hay que encontrarse con ella, usarla, respetarla y reconocer que se trata de un verdadero regalo de la naturaleza.

El Ichu.

En las localidades altas, donde la hierba fresca escasea, tienen una sensacional alternativa, el ichu, una variedad de pasto seco, que al calor de la pachamanca, proporciona una aroma muy especial.

El curado de las piedras.

Hay quienes escogen las piedras del río, deben ser por lo general lo más chatas posible y luego las ponen a remojar con agua y sal, de esta manera no se quiebran y mantienen más tiempo el fuego en sus entrañas.

La Chapla.

Registramos que la mejor leña para calentar la pachamanca, hoyo y piedras es la chapla, ramas de eucalipto secas.

Las fechas y la cosecha.

La tradición y la cosmovisión indicaba que la pachamanca era el centro festivo de la temporada de cosecha y siembra en la sierra, es decir entre Febrero y Marzo en algunos lugares y en Mayo y Junio en otros. Pero con el adelanto tecnológico de los abonos y riegos agrícolas controlados, se han multiplicado las posibilidades agrícolas para cada uno los diferentes productos, así que ahora podemos disfrutar de este festín terrenal prácticamente todo el año.

La moderna sugerencia: Para los que viven en ciudades, en departamentos, en cualquier lugar del mundo donde es imposible hacer un hoyo en la tierra, presentamos esta sugerencia:

La Pachamanca en Olla de Barro de boca ancha, bien curada.

– Se coloca una rejilla en el fondo para formar una cámara de unos centímetros, allí colocaremos la chicha o la cerveza para generar el vapor.

– Encima de la rejilla, una cama de hierbas. Pueden ser de huacatay, hierbabuena o romero.

– Luego colocamos una papa redondita y un camote asoleado por persona.

– Acomodamos otra capa de las hierbas escogidas a voluntad y disponibilidad.

– Añadimos las carnes, aliñadas el día anterior, siempre separadas, nunca juntas, debidamente envueltas en pancas de choclo, una porción generosa de cada clase por persona, con tres son suficiente, recomendamos pollo, cordero y lechón.

– Rellenamos los espacios con perfumadas hierbas.

– En la parte superior, las habas y las humitas, luego se cubre de más hierbas los espacios vacíos, se sella la tapa, se coloca la olla al fuego medio y después de dos horas la pachamanca está lista para ser servida.

– No hay que olvidar la importancia del ritual: la madrina, el brindis, la bebida, las mujeres hermosas, la música y el baile y a festejar con el banquete más sensual de la gastronomía peruana.

Jaime Ariansen

(Perú)
Ingeniero Industrial – Director del Instituto de los Andes – Lima – Perú
Escritor – Historiador – Investigador.

http://www.historiacocina.com/historia/articulos/pachamanca.htm

Galletas de Coca con Chips de Chocolate

20 Mar

Ingredientes

  • 1 taza de mantequilla
  • 1/2 taza de azúcar blanca
  • 1 taza de azucar morena
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 2 huevos
  • 2  ¼ de harina blanca
  • 100 grs de harina de coca
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de sal
  • Ralladura de 2 naranjas
  • 2 tazas de chispas de chocolate semi amargo

Preparación:

1. Precalentar el horno a 375°F (190°C)

2. En un recipiente grande, batir la mantequilla y la azúcar hasta que quede suave. Agragar la vainilla y los huevos uno a uno. Agregar la harina, el bicarbonato de sodio y la sal y revolver con la mantequilla. Finalmente, revolver las chispas de chocolate. Colocar en los moldes para galletas.

3. Hornear entre 8 y 10 minutos en el horno precalentado o hasta que esten listas. Retirar de los moldes y dejar enfriar.

Cristina Olmos

Ají de Tarwi o Tauri

14 Mar

Ingredientes (cuatro porciones)

*Dos ajíes amarillos

*Trescientos cincuenta gramos de tarwi fresco y desamargado

*Ciento cincuenta gramos de queso fresco serrano

*Un tercio de taza de maní tostado

*Media cebolla frita

*Una rebanada de pan molde remojado en leche

*Cuatro papas cocidas

*Un huevo duro

*Cuatro aceitunas

*Agua y sal

Preparación

  1. Lavar y pelar el tarwi, licuarlo junto con el queso, maní, cebolla frita, el pan y la sal. Añadimos agua suficiente como para formar una crema.
  2. Poner la salsa en una olla con un poco de aceite y dejamos cocinar por diez minutos, dejamos entibiar y bañamos las papas con esta crema.
  3. Servir acompañado con huevos duros, hoja de lechuga y aceituna.

Ensalada de Quinua Real Roja con Vegetales de Raiz

12 Mar

Ingredientes para 4 personas:

  • 267 g de quínoa
  • 5 camotes medianos
  • 5 beterragas
  • 5 zapallos italianos delgados
  • 4 cebollas  rojas medianas
  • 2  dientes de ajo
  • 2 manojos de rúcola
  •  200 g de queso  cremoso
  • 1,33 g de semillas de girasol o semillas de sapallo o láminas de almendra
  • Pimienta recién molida, un poco de salsa soya y  un poco de aceite de oliva

Para la salsa:

  1. 400 g de yogurt,
  2. 2 dientes de ajo,
  3. un poco de  jengibre,
  4. un poco de balsámico
  5.   pimienta recién molida

Preparación:

  1.  La ensalada de quínoa presenta cuatro capas, que para lucirlas en forma decorativa pueden ser presentadas al finalizar la preparación en un pairex de vidrio, transparente y resistente al calor.
  2. Cada capa puede ser preparada  paso a paso y en forma sucesiva:
  3. Pele la verdura, que será preparada en el horno, o sea el camote y córtelo en cubitos.  Pele la beterraga  y corte lonjas delgadas del mismo tamaño. Pele un diente de ajo y córtelo en cubitos pequeños.
  4. Coloque el camote, la beterraga y el ajo en una fuente, esparza salsa soya y aceite de oliva y condimente con algo de sal y algo de pimienta recién molida. Introduzca el pairex al horno a 190 C  y deje hervir las verduras al dente.
  5. Corte la verdura, que será salteada en el sartén, o sea los zapallos italianos en rodajas y las cebollas en juliana. Saltee las mismas en el sartén agregando dientes de ajo picados y aceite de oliva.
  6. Lave la quínoa con agua y ciérnala en un colador. Utilice para preparar la quínoa el método de absorción. Ponga la Quínoa Real Roja en doble cantidad de agua y algo de sal en una cacerola y lleve a evolución. Cueza lentamente la Quínoa Real Roja  por 20 minutos. Tape la cacerola y espere que sigua cociendo en su propio vapor.
  7. Para la capa de ensalada lave y corte la rúcola. Prepare el queso feta en cubitos y corte el tomate en lonjas delgadas. Tueste ligeramente las semillas de girasol y las semillas de zapallo (o alternativamente las láminas de almendra).
  8. Corte para la salsa de yogurt los dientes de ajo en pequeños cubitos y ralle el jengibre, agregue la mezclando balsámico y condimente según el gusto con sal y pimienta.
  9. Prepare por último el pairex para las diferentes capas de la ensalada. Reparta la Quínoa Roja como capa primera y coloque como segunda capa la verdura del horno, pero escurra la salsa sobrante de soya y aceite. Esparza finalmente como última capa la rúcola fresca, los tomates y los granos.
  10. Sirva la salsa de yogurt por separado.

 

http://www.quinoafoods.com/sp/recetas.html

«Avena» de Quinoa

11 Mar


Ingredientes

  • 1/2 taza de quinoa
  • 1 1/2 tazas de leche de almendras
  • 1 cucharada de azúcar mascabado o estevia
  • una pizca de canela en polvo y / o nuez moscada
  • 1/2 de frutos rojos
  • 1 plátano en rodajas

Preparacion 

  1. Lleva la leche y la quinoa en una cacerola a fuego medio-alto. Reduce el calor para mantener a fuego lento, tapa la olla y cocina hasta que la quinoa esté tierna, y la mayor parte de la leche se haya absorbido, alrededor de 15 minutos.
  2. Retira del fuego y agregue el azúcar y canela.
  3. Servir cubierto con bayas y rodajas de plátano.

Una Vida Lúcida.

https://www.facebook.com/pages/Saiku/187494758027307

Chicharron de Dorado

7 Mar

El dorado es un pez de agua dulce, de cuerpo alargado y redondeado, cabeza deprimida, ojos pequeños ubicados encima de la cabeza. Cuerpo gris oscuro con destellos dorados en el dorso y blanquecina la parte ventral. Se alimenta básicamente de peces. Es un pez de fondo, que frecuenta el canal principal de los grandes ríos amazónicos donde existen corrientes acentuadas. Alcanza a medir hasta 1.70 cm.

Ingredientes

1 kilo de pescado dorado sin piel ni espinas

1/2 taza de harina

3 tazas de aceite vegetal

1 kilo de yuca

1 cebolla roja picada en cuadritos

4 hojas de lechuga de su preferencia

1 cucharada de limón

sal, pimienta y ajos al gusto.

Preparacion

Lavar y picar el pescado en dados, sazonar con sal pimienta y ajos, agregar el limón y dejar macerar unos 10 minutos.

Pasar por la harina y freir en aceite bien caliente, luego retirar y poner en papel absorvente.

Lavar, pelar, cocinarr la yuca y luego freirla.

Servir el pescado sobre la lechuga, las yucas fritas y una ensalada de tomate y cebolla

El dorado es un pez de agua dulce, de cuerpo alargado y redondeado, cabeza deprimida, ojos pequeños ubicados encima de la cabeza. Cuerpo gris oscuro con destellos dorados en el dorso y blanquecina la parte ventral. Se alimenta básicamente de peces. Es un pez de fondo, que frecuenta el canal principal de los grandes ríos donde existen corrientes acentuadas. Alcanza a medir hasta 1.70 cm.

Ají de Cochayuyo del Lago

27 Feb

 

 

Se sirve en Semana Santa, especialmente el viernes y es típico de Potosi. Además de ser rico en sales minerales, el cochayuyo es un buen antioxidante para el organismo. Tiene un sabor acentuado a yodo.

Ingredientes
Para 4 personas
• 1 pieza de cochayuyo
• 1 cebolla
• 1/2 tomate
• ½ cucharilla de azúcar
• ½ cucharilla de oregano
• 3 piezas de ají colorado tostado y molido
• 2 huevos duros
• 1/2 queso
• ½ taza de arvejas cocidas
• 8 papas
• 8 tuntas
• sal a gusto

Preparacion
Remojar el cochayuyo en agua con un poco de sal por lo menos dos días, cambiando agua cada dia, hasta que haya perdido su consistencia compacta. Cuando las algas están separadas, se puede proceder a cocinarlas. En una olla con agua y dos cucharadas de sal se deja hervir el cochayuyo.

Mientras, en otra cacerola, se prepara el ahogado con la cebolla, el ají colorado pelado y molido, una pizca de sal. Se debe mover constantemente con una cuchara para que el preparado no se pegue en la base o se queme. Aparte, en medio litro de agua con una cucharada de sal se cuecen juntas las papas y las tuntas que deben remojarse una noche antes.

El cochayuyo debidamente cocido se añade al ahogado y se mezcla todo, hasta que se junten los sabores, dejando cocer otros 15 minutos aproximadamente. El plato debe servirse con la tunta, la papa, el huevo duro cortado en la mitad y tres lonjas de queso del altiplano.

Cristina Olmos

Alfajores de Coca

9 Feb

Esta receta es Novo Andina y pertence a la nueva corriente surgida en los años 80.

Alfajores rellenos con un delicioso manjar de leche con coca. Espolvoreados con azúcar impalpable, tienen una dulzura que, junto con el manjar de leche, realzan el leve amargor de la hoja de coca.

Ingredientes

  •  2 tazas de maicena sin preparar
  • 160 gramos de mantequilla sin sal
  • 5 cucharadas de azúcar en polvo
  • 20 gramos de harina de coca
  • 2 cucharaditas de canela en polvo
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • 5 gotas de tinte verde vegetal
  • 6 sobres de mate de coca
  • 1 1/2 tazas de leche evaporada
  • 1 1/4 tazas de leche condensada

Preparacion

  1.  Mezclar la harina con la mantequilla, cuatro cucharadas de azúcar en polvo y la harina de coca, hasta que este cremoso.
  2. Agregue la canela en polvo, la esencia de vainilla y el tinte verde. Forme una masa y déjela reposar en el refrigerador durante una hora.
  3. Sobre una superficie plana, extienda la masa, con ayuda de un rodillo, y córtela en círculos de cuatro centímetros aproximadamente,  y llévarlos al horno a 140 °C durante veinte minutos.
  4. En una olla, a fuego medio. haga hervir una taza de agua con los sobres  de coca filtrante, hasta que se reduzca a la mitad de su volumen inicial. Reserve.
  5. Vierta en otra olla la leche evaporada y la leche condensada. Déjelas cocer a fuego bajo, sin dejar de remover, hasta que tomen punto de manjar.
  6. Añada el agua de coca y mezcle. Retire el manjar de coca del fuego y deje enfriar.
  7. Rellenar con el manjar de coca y pasar el borde en coco rallado

 

http://menuperu.elcomercio.pe/recetas/alfajores-de-maicena

Torta con harina de coca y naranja

5 Feb


Ingredientes

  • 1 kilo de harina blanca
  • ½ taza de harina de coca
  • 6 huevos
  • 350 gr. de mantequilla
  • 300 gr. de azúcar moscabada
  • 1 jugo de naranja
  • 2 cucharadas de cascara de naranja rallada
  • 2 cucharillas de polvo de hornear
  • 4 cucharadas de pisco
  • Unas gotitas de vainilla

Preparacion

  1.   Se bate la mantequilla con las yemas; se le agrega la harina mezclando con la harina de coca, el jugo y la ralladura, el azúcar hasta que se forme una masa uniforme. Se bate las claras a punto de nieve y se agrega a la masa; se hecha el polvo de hornear, se bate y se agrega el pisco.
  2. Se pone la masa en un molde enharinado, al horno caliente por 40 minutos.
  3. Bañar con crema de chocolate y decorar con nueces picadas en el borde

Cristina Olmos

Salteado de Quinoa Real y Champinones

3 Feb

Ingredientes para 4 personas:

  • 500 g  de Quínoa Real
  • 850 ml caldo de verdura
  • 1 kg de champigñones
  • 1 Calabacin en cubitos
  • 40 g de mantequilla o margarina
  • Pimienta
  • Sal
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 6 tomates
  • 4 cucharadas de  perejil en corte pluma
  • 6 cucharadas de crema

Preparación:

  1. Utilice para preparar la quínoa el método de absorción. Ponga el caldo de verduras, la Quínoa Real Roja en una cacerola y lleve a evolución. Cueza lentamente la Quínoa Real Roja  por 15 minutos. Tape la cacerola y espere que sigua cociendo en su propio vapor. Lave muy bien los champiñones  y córtelos en trocitos.
  2. Caliente la mantequilla o margarina en el sartén y dore  los champiñones,  y retirar. Luego condimente  con sal, pimienta y el jugo de limón. Hierva los tomates por 1 minuto en agua, desprenda la piel y córtelos en lonjas delgadas. Vuelque la quínoa al sartén y saltéela, cuando la quínoa esté caliente, esparza el perejil y el tomate. Sirva las porciones decorando con un poco de crema.
  3. Mucho más rápido y con aspecto más colorido, se puede preparar el Risotto salteando zanahorias, brócoli, coliflor, colinabo o zapallo italiano.  Agregue posteriormente quínoa y el caldo de verduras, cuézala a fuego lento de 10-15 minutos en su propio vapor. Para intensificar el gusto agregue un chorrito de crema.

http://www.quinoafoods.com/sp/recetas.html

Zarza de Tarwi

2 Feb

El tarwi es visto como la madre de las comidas (manq’a tayka), por ello es infaltable en los rituales de la ch’alla de las ispallas como la: Candelaria y Carnavales.

Para estas ocasiones si no están maduras, sellevan las flores o las vainas junto a la inflorescencia y en Pentecostés las vainas secas junto a la inflorescencia. Los tallos de tarwi son utilizados para atizar la misa ritual  de la granizada, la helada, el viento, entre otros.

Asímismo para el llamado de las lluvias, como la misa ritual para la salud de la familia campesina, en caso de enfermedades por alguna desarmonía con los componentes de la naturaleza.

– Desamargado manual: Limpiar el grano de impurezas (residuos de cosecha, tierra o piedrecillas); seleccionar el grano por tamaño; remojar el grano durante un día en agua; cocer el grano en agua durante una hora; colocar en un recipiente apropiado (costalillo o canasta) y poner en agua corriente durante 4-5 días; probar el grano, si ya no tiene sabor amargo, quiere decir que ya está listo para ser consumido.

La zarza de tarwi es consumida como plato ritual, su uso es generalizado en las fiestas de todos los santos para ofrecer a las almas de las personas que fueron antiguos moradores de estas tierras. Se consume en nombre del difunto, haciendo rezar los días de las almas (2 y 3 de noviembre), siendo una costumbre generalizada el consumir el tarwi.

La zarza es una especie de ensalada con abundante cebolla picada en rodajas, tomate,lechugas y mezclada con conservas de sardina en salsa de tomate, papa harinosa sancochada de variedades nativas, pan de todos los santos,aceite vegetal, sal y locoto al gusto. Se sirve en platillos de porcelana de uso exclusivo para estas fechas.

Ingredientes

  • 4 Cebollas picadas juliana
  • 1 lechuga picada
  • 2 locotos picados
  • 1 lata de sardinas en salsa de tomate
  • 6 papas harinosas cocida cortadas en 4
  • Aceite y sal a gusto

Preparacion

Mesclar todos los ingredientes, el tarwi con la zarza y servir en platos de porcelana .

Clasificacion de los Ajies

28 Ene

Clasificación de los chiles, ajíes y pimientos

CHILE DE ARBOL

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Este chile pequeño de subido color rojo pertenece a la familia de la pimienta de cayena.
Es tan esbelto como la habichuela verde (ejote) y sumamente bravo. Se usa para platillos que requieren un agudo sabor picoso.

AJI AMARILLO

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Este chile mide entre 3 y 4 pulgadas (8cm y 10 cm) de largo y sólo 1/2 a 3/4 pulgada (1 cm a 2 cm) de ancho. Es el picante pedrilecto del Perú, donde se usa para condimentar todo tipo de platillos.
El ardiente y afrutado ají amarillo se vende en tres presentaciones básicas: seco, en polvo o en pasta. Los tres se pueden usar por igual. Si no lo consigue, puede sustituírlo por pimienta de cayena o pimentón (paprika) picante mezclado con una pizca de cúrcuma (azafrán de las Indias) para dar color al plato.

CHILE CASCABEL

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La razón para el curioso nombre de este pequeño chile color marrón rojizo con forma de cereza se vuelve evidente cuando se sacude: está lleno de semillas sueltas que suenan cuando se le agita.
Su picante viene templado por un leve sabor dulce con cierto toque de madera fresca y se usa principalmente para preparar salsas.

CHILE PIQUIN

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Con este nombre se identifican muchos chiles de pequeño tamaño, redondos, ovalados, ligeramente cónicos y, sobre todo, muy picantes. su color es verde y se vuelve rojo vivo al madurar.
El chile piquín fresco se usa para preparar salsas o para comerlo como acompañante, pero en su versión seca es utilizado molido y espolvoreado sobre frutas y verduras. Es la base de muchos aderezos, entre ellos la salsa tabasco.
Es un chile espontáneo perenne y que aparece en diferentes terrenos. Los cambios de clima, el tipo de terreno en el que crece y la humedad, generan pequeñas diferencias entre ellos.
Su nombre proviene del Náhuatl y significa pulga, por lo que se le conoce tambén como chile pulga,enano, ó guindilla. Este diminuto chile rojo confirma la regla de que entre más pequeño un chile, más pica. Se puede sustituír por pimienta de cayena molida.

JALAPEÑO Y CHIPOTLE

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Chile fresco, de color verde fuerte. Su forma es cónica alargada, a veces termina en puntiagudo o chato y es carnoso con piel brillante. Mide en promedio unos 6 cm de largo y 2.5 cm de ancho. Se considera un chile picante o muy picante.
Como chile verde es muy utilizado, ya sea crudo o cocido, en diferentes salsas verdes, salsas de jitomate o salsas de mesa.
Se llama jalapeño porque antiguamente se cultivaba en Jalapa (Veracruz, Mx.), desde donde se comercializaba a otras partes. También se le conoce como cuaresmeño, porque se solía utilizar sólo durante la cuaresma, relleno de queso o atún. Cuando llega a su estado de maduración toma un color rojo intenso y se utiliza indistintamente como el verde.
Cuando se seca se le conoce como chipotle, de color café oscuro, textura arrugada y muy picante. Su nombre proviene del Náhuatl y significa chile ahumado. Se venden secos en los mercados populares para hacerlos en escabeche o adobados; sin embargo, la gran mayoría de los chiles en escabeche o adobados se consumen de lata, y sólo muy pocas personas los siguen preparando en casa.
Puede ver la receta de:

AJI MORRON

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Este ají no es picante en comparación de los otros ajís, y su uso culinario es en la preparación de platillos con pasta, carnes, mariscos, y es muy utilizado en la cocina Japonesa y China.
También es muy utilizado para rellenar, tanto de vegetales como los granos de elote, y de carnes .

AJI DULCE Y ROCOTILLO

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Este pimiento anaranjado, amarillo o color verde pálido parece una pequeñisima calabaza amarilla. No es más grande que la yema de un pulgar.
El ají dulce se parece al habanero en su intensa fragancia y aroma, pero a diferencia de éste, no pica para nada. Es un ingrediente muy importante en la cocina del Caribe de habla hispana. Si no lo encuentra, sustituya cada 6 ajíes dulces por 2 cucharadas de pimiento (ají, pimiento morrón) rojo picado. También puede sustituír su pariente cercano, el ají cachucha de Cuba, en cantidades iguales.

Otros sustitutos similares a los ajíes dulces son los chiles rocotillos o rocotillo peppers.

CHILE MALAGUETA

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El chile Malagueta es imprescindible en la cocina Brasileña. Este pequeñín acanalado rojo o verde por lo común se vende seco, pero aveces también se prepara en escabeche.
Se usa para animar el sabor de las salsas de mesa.

CHILE HONTAKA

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Este chile rojo pequeño, delgado y arrugado es originario del Japón.
La cocina Peruana saca mucho provecho de su intenso picante. Si no lo encuentra, sustitúyalo por pimienta roja molida.

CHILE MULATO

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Este pariente del chile ancho, también se obtiene secando el poblano.
Mide entre 3 y 4 pulgadas (8 cm y 10 cm) de largo y tiene la forma de un triángulo alargado. su piel es muy arrugada y lustrosa, color marrón oscuro o negra. El sabor es terroso, rico y ahumado, con toques de tabaco y chocolate. No pica mucho, sobre todo si se le saca la semilla. Constituye un ingrediente clave del clásico MOLE POBLANO MEXICANO.(mole rojo)

CHILE ROJO DE NUEVO MEXICO

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Estos chiles también se conocen como chiles de ristra, ya que muchas veces se atan unos con otros. Alargados, de piel lustrosa y lisa y no muy picantes, por lo común se muelen para preparar el chile en polvo de Nuevo México. También se venden enteros para salsas. En ciertas partes de Texas se conocen como chiles colorados.

ANAHIEM

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Este esbelto chile mide entre 6 y 8 pulgadas (15 cm a 20cm) de largo y entre 1 y 1 1/2 pulgada (3 cm a 4 cm) de ancho. Es entre leve y medianamente picante, con un sabor a hierba parecido al del pimiento.
Por su tamaño, el chile de Anahiem se presta muy bien para rellenos. A veces se usa para preparar chiles verdes no muy picantes enlatados. Cuando se madura, este chile se conoce como chile rojo de California.

AJI MIRASOL

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Este chile se parece al ají amarillo, pero es de mayor tamaño, más oscuro y sólo medianamente picante. Su sabor afrutado es muy apreciado en México como ingrediente para el mole amarillo, mientras que en el Caribe de habla hispana, se usa en diversas salsas.

CHILE SERRANO

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Es un chile verde, pequeño no más grande que el dedo meñique, mide de 3 a 5 cm de largo y 1 cm de diámetro, es cilíndrico y muy picante. También se le conoce como chile verde, ya que se consume exclusivamente fresco en salsas y encurtidos. Toma su nombre del lugar donde es cultivado, que son las sierras de los estados de Puebla, Hidalgo y México.
Se puede comer crudo, cocido, asado o frito. cuando está crudo generalmente se muele y se mezcla con otros ingredientes para hacer diferentes salsas, entre ellas la llamada salsa mexicana o el guacamole. Cuando es cocido se utiliza para salsas como la ranchera o salsa verdecocica.

CHILE JAMAIQUINO

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El chile Jamaiquino, conocido como Scotch bonnet con frecuencia se confunde con elhabanero. Si bien se le parece, el jamaiquino por lo común es amarillo. También su forma es un poco diferente. como lo indica su nombre (bonnet es una especie de gorra de mujer), tiene más bien forma de gorra que de nuez.

CHILE GUAJILLO

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Es un chile seco, de color café rojizo, piel lisa y gruesa y con forma triangular alargada. Suele medír unos 10 cm de largo y 3 cm de ancho. Esta especie se utiliza en la preparación de los platos al ajillo que requieren toque rojo y picante de este fruto, así como en todo tipo de guisos con puerco, pollo, res, o cualquier otra carne, o como parte de moles, adobos, salsas picantes, etc.
La mayoría de las veces se usa mezclado con otros chiles, porque solo no produce una buena salsa. Se aconseja ponerlo en remojo antes de ser usado y colado sobre las salsas, pues la mayoría de las veces la licuadora no logra molerlo del todo.
Existen tres variantes de este tipo de chile; el guajillo ancho, que no es picante, el guajillo chico, que es de picor moderado, y el guajillo puya, que es muy picante.

CHILE ANCHO (poblano-pasilla)

chile-poblano (2)

Chile seco de color rojo oscuro, de sabor poco picante, que procede del chile fresco conocido como poblano. Es de forma triangular, con textura rugosa, brillante y flexible al tacto. Cuando se pone en remojo, adopta un color ladrillo muy llamativo, por lo que generalmente es utilizado como colorante en muchos guisos.
Otro nombre que adopta el chile ancho es el de chile para guisar, ya que es muy utilizado en salsas para guisos de cualquier tipo de carne. Se puede usar cocido o crudo, tostado y sin semillas y con él se hacen todo tipo de moles, adobos y diferentes clases de salsas picantes.

CHILE HABANERO

1-chile-habanero

De color verde claro y con tonalidades amarillas y anaranjadas brillantes cuando madura; el chile abanero es posiblemente el más picante de todos. Su textura es suave y su tamaño aproximado es de 4 cm de largo y 3 cm de ancho.
Su zona de cultivo está cituada en Campeche, Quintana Roo y Yucatán (México). Toma el nombre de su procedencia, porque se cree que fue introducido a la Península de Yucatán vía Cuba.
No se usa seco. Se come fresco, crudo, asado, o cocido. Se pica crudo para hacer ciertos tipos de salsas y se muele para salsas muy picantes.

http://www.cocinadehogar.com/chiles-ajies-y-pimientos.html

Biblia

16 Ene

pisco

Es un cocktail andino, se lo toma en Peru y Bolivia

Ingredientes:

  •  4 huevos enteros
  • 4 cucharas de azúcar
  • ½ cucharilla canela mólida o nuez moscada mólida
  • ½ taza pisco o singani
  •  1/4 taza de jarabe de goma

Preparación:

  1.  Batir los huevos con el azúcar hasta tener una mezcla espesa. Agregar el pisco o singani, y batir  un poco más.
  2. Servir la biblia en copas, espolvoreando encima un poco de canela o nuez moscada.

Cristina Olmos

Propiedades de la Ulupica

3 Ene

Ulupica, el más ardiente de los ajíes

Carolina Reymúndez

Es más chiquito que una arveja, crece salvaje en Bolivia( Aiquile)y Perú y es capaz de llevarte al infierno en un mordisco.

Tan picante que en una comida sólo se utiliza uno, en general rallado. Las cholitas venden ese paquetito, que dura varios meses, por un boliviano, y lo recomiendan para el resfrío.
Tan picante que se usa para hacer el gas paralizante.

Algunos investigadores consideran a la ulupica como el origen de todos los ajíes, desde México hasta la India. Chiles, locotos, rocotos y pimientos, todos descenderían de la ulupica. Las aves habrían sido las encargadas de dispersar la semilla, que se adaptó a los distintos territorios y climas con nuevas versiones de la planta.

En 1912, el químico estadounidense Wilbur Scoville ideó un método para medir el nivel de picante de un ají. El incendiario chile habanero ocupó el primer lugar en la tabla hasta que fue desplazado por el incendiario naga jolakia, con más de un millón de unidades Scoville, y luego por el spray paralizante utilizado por la policía de Estados Unidos.

Pero la ulupica no tiene rival: es ultrahot y es la madre de todos los ajíes. El sabor recuerda al de un tomate todavía verde, ácido y con ánimo de fruta. Eso dura un segundo, hasta que el picante allana el paladar.
Flor Aiquileña – 2011

 Propiedades Medicinales de la Ulupica

Ricardo Torres Mallea
Estudios y experiencia de trabajo: Maestría en Gestión y Políticas Públicas (UCB). Licenciatura en Economía (UCB)

Perfil del proyecto
La Ulupica -ají diminuto, que se recolecta de ejemplares silvestres o cultivados- es un producto noble y orgánico de la naturaleza. Los compuestos que le dan las propiedades pungentes (picantes) son los  capsaicinoides, y son de gran interés para el proyecto por su química, atributos sensoriales y acciones fisiológicas.  Además de ser objeto de investigaciones y demanda a nivel mundial.

La ulupica será procesada como condimento alimenticio por sus usos comunes de condimentación picante de alimentos, y como ingrediente principal por sus propiedades químicas para productos de la industria farmacéutica que permiten aliviar el dolor, tener un efecto analgésico y desinflamatorio; además, de actuar como regulador natural del colesterol y los triglicéridos. También se será utilizada en aerosoles como producto de defensa personal y para control de animales (gas paralizante); contra insectos y plagas en algunos cultivos (insecticidas).

Risotto de Quinoa o Quinua con Naranja

3 Ene

Es un cultivo que se produce en los Andes de Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador y además de los Estados Unidos, siendo Perú el primer productor mundial, ademas, este cereal es oriundo de Perú  seguido de Bolivia y de los Estados Unidos. Se la denomina pseudocereal porque no pertenece a la familia de las gramíneas en que están los cereales “tradicionales”, pero debido a su alto contenido de almidón su uso es el de un cereal.

Quínoa, quinua, kinwa, dahua, canigua, trigo inca. Todos estos nombres se usan para referirse al grano con más aporte proteico que existe en el mundo y que crece en las cercanías de los Andes. Hoy está más de moda que nunca, gracias al auge de la cocina vegetariana y su necesidad de buscar reemplazos para la proteína de la carne.

Ingredientes (para 6 personas).

  •  1 pimentón verde en cubos pequeños
  • 1 pimentón rojo en cubos pequeños
  • 4 chalotas picadas finas
  • 1 zanahoria en cubos pequeños
  • 100 g de champiñones ostra en cubos pequeños
  • 30 de nueces picadas finas
  • 50 g de mantequilla
  • 1 diente de ajo picado fino
  • 100 cc de vino blanco
  • 360 g de quínoa
  • 20 g de cilantro picado fino
  • 120 g de queso parmesano rallado
  • 120 cc de caldo de verduras
  • 50 cc de jugo de naranja natural
  • Aceite vegetal

Preparación

  1.  Lave la quínoa varias veces, dejando escurrir el agua en un colador de malla fina.
  2. En una olla con agua fría, cocine la quínoa aproximadamente 10 minutos, hasta que quede al dente. Cuele y reserve.
  3. En una sartén grande con un poco de aceite, fría las chalotas hasta que queden transparentes. Agregue la zanahoria, los pimentones y los champiñones. Revuelva.
  4. Vierta el vino blanco y cocine hasta que el caldo se reduzca a la mitad. Luego, ponga un poco de caldo de verduras y el jugo de naranja. Adicione la quínoa, sal y pimienta. Una vez que esté bien caliente, incorpore el queso parmesano, cilantro y mantequilla. Mezcle hasta que quede cremoso. Sirva caliente.

http://debuenamesa.wordpress.com/tag/quinoa/

Mermelada de Ají Amarillo

3 Ene

   Ingredientes :

  • 250 g (9 oz) de ají amarillo fresco, sin semillas ni venas
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 1 taza de azúcar
  • Gotas de jugo de limón
  • 1 cucharadita de mantequilla o margarina

   Preparación:

  1. Lavar bien los ajíes y colocar en una olla. Cubrir los ajíes con agua y llevar a hervir. Dejar hervir 5 minutos, retirar del fuego y escurrir. Volver a cubrir con agua y repetir el proceso 2 veces más.
  2. Licuar el ají con el vinagre y verterlo luego a una olla. Agregarle las gotas de limón y el azúcar y mezclar. Llevar a hervir hasta que espese y tome punto. Agregar la mantequilla y retirar del fuego. Dejar enfriar.
  3. La mermelada se puede servir sobre el queso crema con tostadas o galletas para bocaditos o acompañante de paté.

Cristina Olmos

“Su majestad, el Ají”

3 Ene

«El ají le da fuerza y sabor a la vida”, comenta Andrade. “El ají es lo más importante que tenemos en la comida boliviana”, remarca Del Solar. Ambas maestras del arte de la cocina coinciden en que este documento tiene la misión de que los bolivianos reconozcan como suyo a este alimento apreciado en la gastronomía de todos los confines del planeta —al igual que la papa y la quinua— y que las ayuden a que el orbe sepa lo mismo.

Ellas sustentan su investigación en las técnicas del ADN. En las pesquisas realizadas en los años 70 del siglo pasado por el botánico estadounidense W. Hardy Eshbaugh, que hoy imparte su experiencia en la Universidad de Miami, en Ohio. Éste halló la semilla de una especie de ulupica, la “planta madre de todos los ajíes” del género Capsicum, aquellos que pican porque tienen el químico capsaicina.

El área del descubrimiento se ubica en el triángulo que forman Aiquile, Comarapa y Villamontes, en los misteriosos valles andinos librados de heladas, y rociados y bendecidos por lluvias moderadas y temperaturas cálidas. El gen de esta especie silvestre que promovió la proliferación de otros ejemplares similares y “domesticados” en otros sitios cercanos y lejanos, fue sometido a pruebas de germoplasma, laboratorio y ciencia pura que avalan la hipótesis de Hardy.

Más aún, confirman la milenaria presencia del ají en territorio americano. Así lo afirma el libro de Del Solar y Andrade, ya que hay vestigios arqueológicos, entre restos de comida y semillas, que demuestran que este condimento era parte de la dieta de los habitantes de este continente, que incluso acompañaba a los difuntos a su última morada. El mundo andino le dio el nombre de uchu (quechua) y waika (aymara) y los incas lo tuvieron en alto: llegó a ser usado como moneda, para el trueque.

El semidios Uchu de los incas

Los incas también lo utilizaron como tratamiento medicinal o para sus rituales. Pero su adoración tenía razones divinas. Según el estudioso peruano Eduardo Guillén, uno de los ocho primeros incas que vinieron al mundo se llamaba “Uchu”, ají. Aparecieron de una abertura en la montaña y se instalaron en el lago Titicaca, en Tiwanaku. Incluso la “limpieza del alma y cuerpo” entre los de esta cultura sólo se lograba dejando las cosas terrenales más importantes de la vida, entre ellas el ají.

Desde el corazón de la Bolivia prehispánica, los pájaros se encargaron de la emigración de las variedades silvestres de este condimento, “y luego miles de experimentos agrícolas y culinarios, se expandieron por el continente americano, hallando a sus más famosos adoradores en lo que hoy llamamos México pero llegando más allá, hasta cubrir extensas zonas de Norteamérica”, explica el libro. No obstante, faltaba que esta delicia cruce los mares hacia otros confines, y eso se dio desde 1492.

Cristóbal Colón ayudó para ello con su llegada al Nuevo Mundo. El navegante genovés que en realidad buscaba una nueva ruta de comercio para que las especias arriben a las mesas europeas, se encontró con América y sus riquezas, entre éstas el ají caribeño o “axo” (de donde viene la palabra ají), que mal llamó “pimienta”; llevó esas plantas y semillas a su continente, y no tardaron en conquistar a África y Asia. La expansión del ají se había consumado.

Sin embargo, el condimento tardó de sentar supremacía en Europa, a diferencia de lo sucedido con la papa, que se convirtió raudamente en alimento imprescindible de la dieta de sus habitantes. “El ají está ahora en los platos de los cincos continentes, porque está en la comida tailandesa, la comida india, la comida mexicana y, lógicamente, en la boliviana y la peruana; todos usan el ají, porque es el que le da sabor, es el alma a la comida. El ají es muy importante en el mundo”, señala Del Solar.

“A la gente le ha encantado nuestro hallazgo, lo ha catalogado novedoso. Muchos me dijeron que igual están probando las recetas del documento, que lógicamente llevan ají. Y otros me comentaron que no sabían que el ají es bueno para tantos aspectos de nuestra salud, una medicina fantástica con valores nutritivos, y se hacen más estudios para desentrañar sus efectos curativos. Me parece que en esto hicimos una contribución real”, añade Andrade.

La eficaz medicina picante

La afirmación de Andrade no es gratuita. El ají ha demostrado ser un doctor multiespecialista. En ello tienen que ver los elementos que lo componen. Por ejemplo, un estudio del locoto realizado por el Ministerio de Salud del Perú determinó que este alimento contiene agua, hidratos de carbono, proteínas, fibra, calcio, fósforo, hierro, niacina (que ayuda al aparato digestivo, la piel y los nervios), riboflavina (buena para el crecimiento corporal y la producción de glóbulos rojos), entre otros.

Las autoras se apoyan en estudios médicos para asegurar que el ají tiene más vitamina C que los cítricos, es bajísimo en calorías y que puede ser usado en el tratamiento de artritis, asma, arterioesclerosis, presión alta, bronquitis, problemas circulatorios, resfrío, congestión, depresión, obesidad, neuropatía diabética, fatiga, males cardíacos, migrañas, indigestión, hemorroides, laringitis, dolores bucales, náuseas, sangrado nasal, flebitis, pleuresía, reumatismo, amigdalitis, várices, herpes zoster…

Sus bondades se extienden a la reversión de la caída del cabello y se habla de que tiene el don de calmar el dolor, como anestésico dental. Para desentrañar otros secretos de este alimento se fundó la “Universidad del Ají” en Estados Unidos, la New Mexico State University, que apunta al mejoramiento de la producción y calidad de los ajíes; trabaja durante 20 años y creó 25 nuevas variedades, incluyendo al ají negro y naranja para Halloween, y uno rosa y blanco para el Día de los Enamorados.

Ahora los ratones tienen la clave para desvelar una cura para el cáncer gracias a la capsaicina que poseen los ajíes. Lo informó la Asociación Americana de Investigación de este mal, que hizo eco de las averiguaciones del doctor Russell Vanderboom, que sostienen que este químico del condimento puede erradicar las células cancerígenas de los infectados. Es un empiezo que tiene como protagonista a este alimento que tiene sus raíces en el triángulo que une Cochabamba y Chuquisaca.

En el ámbito de la medicina tradicional, el ají en sus variopintos especímenes es apreciado por los reconocidos kallawayas o curanderos de la localidad paceña de Charazani, que lo utilizan en sus brebajes, sea para el tratamiento contra los dolores, las úlceras, la fatiga, el “susto” expresado en depresión y ansiedad, las “llagas supurantes”, la dismenorrea, la falta de apetito, entre otros. Una herencia que tal vez pueda remontarse a los mismísimos incas, que es legada de generación en generación.

Pero Andrade y Del Solar no se quedan ahí, sino que muestran en su libro que el ají también sirve para lidiar contra el crimen, ya que la capsaicina es el principal ingrediente de los sprays o irrigadores lacrimógenos caseros que son llevados en los bolsos de damas para enceguecer y desorientar temporalmente a los ladrones que se cruzan en su camino; y también este elemento se encuentra en las armas químicas que emplean los policías para controlar las turbas que atentan contra el orden público.

En el planeta, Asia concentra la mayor área cultivada de ají, y tiene a China como la máxima proveedora. En América, hay importantes extensiones en Colombia y Honduras. Pero en el país de su génesis, en Bolivia, casi 90 por ciento de su producción se encuentra en Chuquisaca, en los municipios de Huacareta, Muyupampa, Monteagudo, Padilla, El Villar, Villa Serrano, Tomina, Alcalá, Azurduy y San Lucas, según la Fundación Valles; lo restante se lo reparten entre Tarija, Cochabamba y La Paz.

Las autoras probaron el sabor de los ajíes de Huacareta, Padilla y Azurduy; los cochalas de Mizque, los chaqueños de Yacuiba o Caraparí, los paceños de Palca y Mecapaca, los aribibis del Beni, los chinches de Santa Cruz, las ulupicas de Río Abajo, para confirmar de que todos tienen su encanto, sus virtudes; porque si hay algo en lo que estos condimentos son rebeldes, es en evitar ser parecidos entre los de diferentes regiones: unos son más picantes, otros más largos, redondos y/o chuecos.

Otra revelación en ciernes

Ahora, Andrade y Del Solar hilvanan otras investigaciones igual de reveladoras. “Tenemos entre tres y cuatro proyectos parecidos”, anuncia la primera. La segunda se anima a hacer un adelanto más provocativo: “Todavía es un secreto, pero el último trabajo que estamos preparando creo que va a ser publicado en un año. Trata sobre otro alimento que estamos seguras de que es boliviano, no puedo decir su nombre, pero lo usan en todas partes del mundo”.

Por ahora, disfrutan de haber demostrado que el ají es un regalo que nació en los valles bolivianos. Ese condimento que acompaña a los comensales en sus momentos de tortura y placer, sea en forma de ulupica, de locoto, de vaina, o preparado en una llajua con quirquiña y huacataya, o en un chile mexicano, o en una salsa picante asiática. Ese picante que llevó a la tumba a Hermenegildo Fernández y su madre.

Su majestad, el Ají

La Conquista derrumbó tres grandes imperios: el azteca, el maya y el incaico, pero nada pudo contra un Soberano que jamás arrió banderas ni declinó el cetro del Nuevo Mundo: Su Majestad el Ají. Dice el cronista Joseph de Acosta que “ají” es vocablo del Caribe y que ese mismo fruto se llama “uchu” entre los incas y “chile” entre los aztecas.

Gracias al ají en sus múltiples variedades, los pueblos americanos no necesitaron otras especias o condimentos; y a diferencia de los europeos que usaban pimienta, clavo, canela, nuez, jengibre y otros productos para disimular la descomposición de la carne, el ají jamás tuvo propósito de ocultamiento o engaño, sino el de realzar los sabores y alegrar el espíritu, pues genera sensualidad y si pica demasiado tiene su antídoto en la sal “que le corrige mucho, porque son entre sí muy contrarios, y el uno al otro se enfrentan”.

El linaje del locoto

El locoto es un pimiento cabezón y de pocas pulgas. Por nada se le alborota el sistema circulatorio y sus vetas interiores muerden como alacranes. Para no hablar de sus semillas, las chiras, que son una especie de badajo de este fruto campana, porque pica, al entrar y repica (al salir). Pero el locoto es un fruto noble sin hipocresías ni solapas. Por eso sazona tan bien los alimentos y da frescura y alegría a los momentos más gratos de la vida.

Es un gran remedio contra las úlceras, porque las cauteriza y es un cauterio infalible para las heridas del alma, y para la depresión, porque es imposible que persistan las penas cuando uno le da un mordisco a un locoto. De pronto uno está tan ocupado en dar saltos, agitar las manos y meter aire con la boca abierta y la lengua colgando, que quién se va a acordar de sus penas.

El locoto tiene una familia frondosa, desde la pequeña ulupica que es un chip de sabor eléctrico hasta el pimentón que es el hermano del k´aspote. Primos del locoto son el khomer ucho, o ají verde, el chile serrano, el chile piquín, el chile guajillo, el chile de árbol y otras cincuenta variedades mexicanas; el famoso ají putita tarijeño, el aribibi cambinga, el ají amarillo, el ají colorado, el ají panca y por supuesto el rocoto peruano. En conjunto, es una familia con los ovillos bien puestos, dispuesta en todo momento a defender sus opiniones, pero apasionada por el buen sabor criollo en todas sus manifestaciones.

El locoto tiene un amor secreto por la quilquiña, y unos celos temibles por el tomate, que siempre anda proponiendo un menaje de tres que es una orgía de sabor y engendra una hija pícara llamada Llaguita en quechua y Jallpahuayka en aymara, a veces con ayuda del suico en los valles y de esa imilla pispila, la huacataya, en el altiplano. Nada más verla a la quilquiña, el locoto se pone colorado de emoción, se le acelera el torrente sanguíneo y provoca estornudos y moqueras a su paso. Pero a veces le pone cuernos con esa gringa con pollera, la cebolla, en el Motel El K´allu o en el Alojamiento El Solterito.

“Su majestad, el Ají” de Rita del Solar y Lupe Andrade

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