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Intendente Orureño

10 Feb

Es el Día de Oruro, por eso compartiremos uno de los platos mas tradicionales de esta ciudad.

El Intendente es por excelencia uno de los platos preferidos por los visitantes. Consta de una variedad de carnes, como chuleta de res, costilla de cordero, cerdo, pollo y chorizo.

Este delicioso manjar se debe al gusto de un apetitoso personaje que se desempeñaba como intendente en los mercados de abasto, cuyo nombre era don Guillermo Ramallo.

La visita e inspección que don Guillermo realizaba en los mercados, de tanto ver cocinar y servirse a los comensales, le abría un especial apetito, que una vez finalizado sus quehaceres se dirigía a la sección de comedores donde se servían una variedad de platos, que a don Guillermo ya no le apetecían.

Para variar el gusto, agarraba un plato de tamaño grande, y recorría los puestos de comida ordenando a las vivanderas que le pongan encima de él una variedad de carnes de pollo, vaca, cordero, cerdo, y menudencias y todo lo que a él le agradaba, complementando con sus verduras, papas y una buena porción de llajwua.

En las reiteradas visitas que hacia el señor intendente, ya no era necesario que él indique las presas que deseaba servirse, las vivanderas gritaban ahí viene el Intendente, preparen el “Plato del Intendente”.

De esa manera se da origen a este agradable festín, que se convirtió junto al rostro asado, y los exquisitos apis y pasteles, en lo más representativo de la culinaria orureña y que todo aquel que visite Oruro no pierde la ocasión de servirse.

 

  1. Asar el riñón, el chorizo de cerdo y el corazón cortado en pequeños asaditos , asar también la chuleta de cerdo o de vaca condimentado con ajo y sal.
  2. Freir también el lomo rebanados en asados, (todo por separado).
  3. Hacer cocer la presa de pollo en agua, en el mismo caldo los pedazos de tripa gorda y el trozo de costilla.
  4. Dorar en aceite el pollo, el pecho y la tripa hasta que este crocante (también por separado).
  5. Servir con el arroz y la sarsa.

http://www.cocina-boliviana.com/receta/intendente

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Lechon al Horno

17 Dic

 

INGREDIENTES

(Para 20 personas)

1 lechón de 5 kl., 4 limones, 1 cebolla grande

1 tomate grande, 3 cucharas ají colorado, molido y frito, 1 cucharilla de orégano, 3 dientes de ajo, 1 cucharilla comino molido, 2 clavos de olor, 1 cucharilla cácara de naranja,

1 cucharilla de azúcar, 2 cucharillas de sal, 1/4 taza de cerveza negra (ó chicha), 3 cucharas de miel de abeja, 10 papas peladas, enteras, 10 camotes con cáscara, 10 plátanos de freír con cáscara, 10 ocas.

PREPARACIÓN

Lavar bien el lechón sacando los pelitos (sí aún quedaran, se pasa esa zona con un poco de alcohol blanco y se quema) y dejar una noche en salmuera (en tres cucharas de sal y agua a cubrir). al día siguiente escurrir bien el agua (si es posible colgando al lechón del hocico). frotarlo con el jugo del limón (por fuera y por dentro) y darle unos cortes cuadriculados al cuero, dejando reposar por dos horas.

Moler la cebolla y tomate junto con los condimentos y la cerveza y con ello untar el lechón poniéndolo en una asadera (sí ésta no tuviera tapa, cubrimos con papel estañado ó papel madera); poner al horno, colocando a los costados de la lata untados con aceite ó mantequilla, las: 10 papas peladas, enteras

10 camotes con cáscara, 10 ocas.

10 plátanos de freír con cáscarA

Dejar cocer todo esto, hasta que el lechón este casi listo, volcarlo de rato en rato y rociando con el jugo que suelta. unos diez minutos antes de que el lechón esté cocido, sacarlo del horno y brochar con tres cucharas de miel de abeja volviendo a meterlo sin el papel, de manera que quede tostado y crocante.

Para servir trozar el lechón en pedazos regulares y ponerlo en una fuente grande y amplia, rociar con su jugo y colocarlo alrededor las papas, camotes, ocas y plátanos. en una fuente aparte poner choclos ya cocidos (si es temporada) y en otra fuente preparar una ensalada de lechuga finamente picada, lavada, estrujada con las manos (para sacarle toda el agua) y condimentada con sal, aceite y vinagre, rociar encima con salsa cruda hecha con cebolla, locoto y tomates picados en tiras largas y finas, mezclando todo con quilquiña finamente picada y sal. acompañar también a la mesa con una abundante llajwa y un buen vaso de cerveza.

Periodico Cochabambino “La Opinon” del 14/09/2011

Mondongo Chuquisaqueño de Todos Santos

24 Oct

Existen varias preparaciones y platos que llevan el nombre de mondongo.  Compuesto con la tripa grande del cerdo , carnero ó vaca relleno de carne picada; sin embargo se suele llamar también mondongo a los redaños o tripas y a la panza de las reses. La palabra mondongo está especialmente difundida en América del Sur

Generalmente se lo come en Todos Santos, es una de las comidas tradicionales de Sucre.

Ingredientes

  •   1 kilo de chuleta  de cerdo retostadas
  • – 1/2 kilo de cuero de cerdo cocido
  • – 1/2 kilo de maíz pelado amarillo
  • – 3 cucharas de aji amarillo o palillo
  • – 2 cucharones de caldo del cuero
  • – 6  de ají colorado molido
  • – 2 cebollas picada
  • – 4 papas imilla cocidas
  • – sal
  • – pimienta y comino a gusto
  • – 2 cucharaditas de ajo molido

Preparacion

  1. Hacer cocer las chuletas de cerdo con los cucharones de caldo, el ajo, pimienta, comino, ají colorado y sal, hasta que este tierno el cerdo.
  2. En una sartén con aceite y ají amarillo echar el mote, el cuero picado en tiritas y mezclarlo. Servir la carne con la papa rociada con el ají colorado, el mote y el cuero amarillo a un lado  y perejil encima.

Majao de Charque

24 Sep

FUNDACION DE SANTA CRUZ

El 26 de febrero de 1561, Chávez fundó Santa Cruz de la Sierra cerca de la actual San José de Chiquitos, pero más tarde fue trasladada a su actual emplazamiento.

El 24 de septiembre de 1810 Santa Cruz se pronunció a favor de la emancipación y se nombró una junta revolucionaria que logró gobernar hasta 1812, ese mismo año volvió a caer en manos de los realistas hasta la independencia definitiva.

Creación 1826

Santa Cruz de la Sierra fue creada mediante Decreto Supremo  del 23 de enero de 1826, por el Mariscal Antonio José de Sucre.

Fundación 1561

Se sabe que los antiguos egipcios ya empezaban a poner las carnes en salazón con el objeto de poder almacenarlas y mantenerlas comestibles durante largos periodos de tiempo. La principal referencia literaria sobre la salazón es el Quijote donde se menciona a Aldonza Lorenzo (“Dulcinea del Toboso”) como una fenomenal saladora de jamones. Desde muy antiguo era una de las únicas formas de conservar alimentos para los viajes marinos y esto era el causante del temido escorbuto (es una avitaminosis producida por el déficit de vitamina C)
El charqui (palabra de origen quechua ch’arki que se refiere a la cecina) es la carne deshidratada, se le cubre con sal y se la expone al sol. Se usaba en antaño antes de la aparición del frigorífico (1883) y aún se usa en la actualidad para conservar la carne, por períodos prolongados. En las regiones andina y meridional de América del Sur se denomina charqui o charque a una forma de preparación de las carnes para su conservación durante períodos prolongados. Se corresponde con lo que habitualmente se denomina tasajo si bien, como se verá a continuación, el charqui tiene sus particularidades.

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de charque
  • 1/2 taza cebolla picada fina
  • 1/8 de kilo de charque
  • 1 taza arroz (sin lavar)
  • 1/2 taza tomate pelado, sin pepas y picado fino
  • 1/2 taza de aceite
  • 5 tazas de caldo de lo que hirvio el charque
  • 6 semillas de urucú (achiote) remojadas en 1/2 taza de agua

Para acompañar:

  • 1/2 plátano de cocinar frito, por persona
  • 1 huevo frito, por persona

Preparación:

  1. Desalar el charque remojandolo en agua bien salada durante 15 minutos, luego lavarlo y ponerlo a cocinar en 5 tazas de agua. Cuando este suave machacarlo y desmenuzar
  2. Al agua donde hirvió el charque anadir el arroz , dejar cocer a fuego moderado hasta que este bien al dente.
  3. Poner en una cacerola pequeña a fuego fuerte  cuarta taza de aceite, agregar el charque desmenuzado, freír hasta que esté dorado y sacar del fuego.
  4. Poner la cuarta taza de aceite restante a fuego fuerte en una cacerola, agregar la cebolla, dejar dorar un rato, añadir el tomate, luego agregar el agua del urucú colado. Dejar cocer unos cinco minutos, poner el charque frito, mezclar y agregar a la olla del arroz, mezclar todo y darle un hervor.
  5. Servir caliente, con el huevo frito encima, el medio plátano frito.

Chicharron de Cerdo

15 Ago

DIA DE LA FIESTA DE URCUPINA y el plato estrella con certez sera el chicharron de cerdo

Cochabamba es la cuna de este delicioso plato criollo. Para los mexicanos, se trata de la piel de cerdo limpia que se fríe casi entera en manteca, hasta que se torna esponjosa y crujiente. En Cuba, se obtienen de tostar la carne de puerco con la piel, previamente cortada en pequeños cuadrados. Y en Bolivia, es un platillo con carne y cuero de chancho que se fríe en su propia grasa. Se cocina además en cerveza o en chicha en fogones de barro, para luego pasar a un perol de cobre.

Los cochabambinos se han coronado como los maestros en la elaboración de este platillo, aunque restaurantes como Las Cabañitas, con sucursales en Sopocachi y la zona Sur, han demostrado que en La Paz se puede degustar de un buen chicharrón.

De la carne de primera calidad resulta un producto crocante y sabroso, altamente recomendable para acompañar con una buena cerveza.

Ingredientes

  •    2 kilos de costilla de cerdo grande, carnosa y con cuero
  • –  comino, ajo, orégano y 3 vainas de ají colorado,
  • –  agua
  •  – 1 ramita de hierba buena
  •  –  Sal
  1. Preparación
  2.  Licuar todos los condimentos con la hierba buena.
  3. Día antes, cortar las costillas, colocarle la mitad de los condimentos, licuados y hacer cocer, durante 1 hora.
  4. Al día siguiente hacer hervir en fuego alto hasta que el agua se evapore.Colocar la carne en un perol y añadir la otra mitad de los condimentos, e ir friendo en su propia grasa hasta que esté bien tostada.
  5. Servir con mote,  chuño  y abundante lajwa.

Nota: cuando se  coloque la carne  en el perol se puede añadir cerveza o chicha a gusto


Historia de la Pachamanca o Huatia o Wathiya o Wajaña o Watia

24 Jun

LA HISTORIA DE LA PACHAMANCA

“Una de las más antiguas formas de cocción de los alimentos es hacer una hueco en la tierra, ver la manera de calentarlo (hay varias posibilidades), poner allí dentro lo que se quiere cocinar y después taparlo. También existen para ello varias técnicas. Investiguen. Esta es la tarea de la semana”, nos dijo Joaquín Oliart, nuestro profesor de Historia de la Tecnología.

Deberíamos conformar grupos de trabajo y “experimentar sobre la pachamanca” para presentar en los próximos quince días un informe completo sobre la evolución de los diferentes tipos de cocción en la cocina. Me apresuré en copiar el cuadro que el “gordo” Oliart había dibujado en la pizarra, era la última clase de la semana y el viernes en la tarde nos invitaba al clásico partido de fútbol en la polvorienta cancha de la Universidad de Ingeniería.

La siguiente semana comenzamos nuestra “sabrosa” investigación visitando en plena Pampa de Amancaes el restaurante de Rosita Ríos, por entonces la más célebre cocinera criolla, la reina de los peroles de barro. Luego nuestro laboratorio fue el recreo Los Carrizos en Bajo el Puente, donde se ofrecía una deliciosa pachamanca norteña. En el sofisticado restaurante Tradición, del “Pibe” Céspedes, aprendimos a distinguir cuatro tipos de pachamanca. También fuimos a la hacienda Santa Rosa en Huaral, de nuestro compañero Ángel de las Casas, para “La Clase” del maestro Lobatón y por último viajamos el fin de semana a la capital de la pachamanca, la ciudad de Huancayo, para entrevistarnos con los “doctores” del lugar, la familia Gutarra.

Comienza la Historia. Cerca de las cuevas de Lauricocha, la más antigua evidencia de cazadores y recolectores peruanos, existen desde hace 18,000 años unas hermosas ollas labradas en plena piedra. Estoy seguro que allí se prepararon los primeros caldos. Para hacer hervir el agua, ponían piedras de río calentadas al  fuego directo.

Los científicos han aportado bastante a la trayectoria de las ollas de piedra. El arqueólogo Augusto Cárdich fue el que descubrió las ollas en las cuevas de Lauricocha (Huánuco). Igualmente, en Telarmachay (Junín) se encontraron piedras para las mankas (ollas), así como en Pampa de la Pelota (Chincha), donde el arqueólogo Javier Alcalde descubrió ollas más recientes, trabajadas en plena roca, que datan aproximadamente de mediados del siglo XV.

En el antiguo Perú. La Huatia o Watia era común en los campos, especialmente en tiempos de la cosecha de la papa, era una ceremonia muy importante. Se fabricaban unos pequeños hornos con terrones húmedos y se los sellaba con fuego directo, allí se cocinaba la papa nueva en el rescoldo naranja.

La palabra Huatia es un derivado de Huatio, una importante deidad inca, que era el nexo entre los dioses y los agricultores, a quienes les enseñó a sembrar los campos, cuidarlos, regarlos, abonarlos y construir los famosos andenes para utilizar plenamente los cerros y crear micro climas para diversificar los sembríos. Huatio es el diseñador del calendario agrícola de los antiguos peruanos, que estaba ligado a una profunda cosmovisión astral, asociaba también a los solsticios y equinoccios dividiendo el periodo de los sembríos en mitades.

La trilogía andina de comunidades. Los dioses, la naturaleza y los hombres, tenían que estar en completa armonía y mediante ceremonias en el campo, compartiendo la comida y bebida con la Madre Tierra, manifiestan su complacencia, equilibrio, alegría y reciprocidad por vivir en comunidad.

Su origen ritual. La comida enterrada tenía en sus orígenes ancestrales un carácter simbólico, pues era una forma de rendir pleitesía a la divinidad tierra, comiendo directamente de sus entrañas los productos que ella fecundaba.

Representa la fuente suprema de fertilidad, de vida natural, es el ciclo perfecto de numerosos productos que vuelven a ella para ser cocinados y luego compartir, las entrañas de la Madre Tierra y los humanos, en plena comunión y armonía.

Desde el comienzo existieron los especialistas en este tipo de cocción y eran los que dirigían toda la ceremonia, se les llamaba “yachaq” y tenían un rango especial en la comunidad. En algunos lugares se le confunde con el “suchu”, personaje mitológico encargado de la simbología en el momento de alimentar al sol.

El término Pachamanca no se encuentra en el Vocabulario Quechua del padre Diego Gonzáles Holguín, publicado a comienzos del siglo XVII.  Sólo muchos años después, en plena República, se lo utiliza e indica que surge de la conjunción de dos palabras: pacha (tierra) y manca (olla).

Después de la conquista española, este tipo de cocción y ceremonia “pagana” queda relegada por el proceso de “extirpación de idolatrías”. Recuerden que los conquistadores por lo general traen sus costumbres y comidas y tratan de imponerlas, sólo en las comunidades más alejadas se mantuvo la tradición. La pachamanca aculturizada, tal como la conocemos y disfrutamos actualmente, comienza su “renacer” en pleno siglo XIX, en medio de los tambores libertarios.

Al comienzo su desarrollo es lento, no existen menciones en libros de cocina de la época, al parecer es “cosa de indios”. Recién en el siglo XX comienza su moderna evolución y hemos encontrado versiones que manifiestan que llega a su apogeo en la década de los cincuenta, cuando el dictador General Manuel Apolinario Odría, natural de Tarma y gran “pachamanquero”, le otorgó carácter oficial a su comida preferida y entra por la puerta grande al palacio de gobierno.

La Versión Oficial: El Instituto Nacional de Cultura del Perú (INC) ha declarado a la pachamanca “Patrimonio Cultural de la Nación”. Dicen en su enunciado: “El término pachamanca proviene de una voz quechua que significa olla de tierra y se usa para designar al procedimiento de cocción de determinados alimentos en un hoyo abierto en la tierra, con el calor que desprenden piedras previamente sometidas a altas temperaturas. Esta técnica data de tiempos inmemoriales y fue empleada por las antiguas culturas peruanas, subsistiendo hasta hoy como parte de las festividades que celebran los distintos pueblos de Perú”.

La iniciativa para este reconocimiento oficial parte del empeño de un gran conocedor, el maestro Hugo Crespo Sánchez. Este personaje prepara en 1999 una pachamanca para 2000 personas que le valió ser incluido en el famoso libro Guiness”

Ceremonias culinarias similares, con algunas características propias, se realizan en muchas partes del mundo. En el Polinesia se le denomina Umu. Entre los mapuches de Chile es el Curanto, que tiene la particularidad de ser casi siempre de mariscos. En las islas de los Uros en el lago Titicaca se prepara la Wajaña. En México es famosa la Pibil (hasta ahora nos relamemos la “cochinita pibil” que nos invitó Lupita, una mexicanita de armas tomar que conocimos en plena investigación). En Centroamérica lo llaman Tapao, en el ande de Bolivia Wathiya, en Brasil y Paraguay Paparuto.

La tradicional Barbacoa norteamericana originalmente se preparaba en hueco y bajo tierra, luego fue evolucionando hasta convertirse en una parrillada. La más famosa de las ceremonias de comida enterrada es la de Hawai, nos referimos a su tradicional Luau, claro está, acompañada con una danza especialmente sensual de las playas tropicales, rítmicos tambores y esas falditas de paja moviéndose de un lado para el otro, siguiendo el compás de caderas redonditas y cimbreantes. Total, una completa delicia, pastillitas de menta, agüita de azahar en la boca.

Nuestra Versión. La pachamanca es el supremo festín andino, es la más representativa comida del proceso de aculturación nativa-española, la reina del mestizaje, es una fiesta comunal, grupal, es la clásica comida con que se festejan las fiestas cívicas, religiosas y familiares. La principal es el 24 de Junio, el día del campesino, el Inti Raymi, la gran fiesta del sol. En Lima se reunían los provincianos en las pampas de San Juan de Amancaes.

El Inti Raymi, esta muy importante fecha, ha sido objeto de abundante estudio y discusión. Existen numerosas versiones de eruditos e importantes instituciones que tratan de explicar la fantástica relación entre el brillo de las estrellas (Pléyades) del mes de Junio en el ande y el conocimiento del ciclo de lluvias, que los antiguos peruanos sabían leer e interpretar cabalmente.

Otras grandes festividades celebradas con pachamancas son: El 20 de Enero festejando a San Sebastián, el domingo de Pascua, el día de las madres el segundo domingo de Mayo, las fiestas patrias el 28 de Julio, el día de Santa Bárbara el 4 de Diciembre, el 8 de Diciembre en honor a la Inmaculada, en la Fiesta de la Herranza, donde se marca y clasifica al ganado y en general en las fiestas de aniversario de cada pueblo a lo largo y ancho del  territorio.

En la preparación intervienen muchas personas, cada una tiene un rol especial, hombres y mujeres, grandes y pequeños, experimentados y principiantes, tienen que hacer un trabajo determinado, coordinado, acompasado, con buena voluntad y alegría.

La pachamanca está ligada especialmente a la vida familiar rural, se le prepara para los compromisos, matrimonios, el nacimiento de los hijos, el bautizo, el primer corte de pelo, la primera comunión, el paso trascendente a la pubertad, en los cumpleaños de los principales. ¡Siempre está presente la humeante pachamanca!

De Secretos y Tradiciones

 

– La tierra tiene que estar húmeda, el hoyo nunca debe hacerlo una mujer, tampoco poner los alimentos en el horno de cocción, la “tierra” es hembra y es muy celosa. Estas son tareas de los hombres.

– Cada vez que se  bebe hay que dejar el último sorbo del vaso para brindarlo con la tierra madre, y se lo hecha al suelo.

– Las diferentes carnes nunca deben estar en contacto directo, hay que separarlas con pancas u hojas especiales.

– Cada una de las variedades de carnes hay que macerarlas, desde el día anterior, con aliños especiales.

– Por ejemplo, el aliño perfecto para el macerado del cordero debe incluir al fragante chincho.

– El cerdo hay que macerarlo con aliño “colorado” de ají panca.

– El mapa de colores. Se pueden distinguir tres zonas referidas al aliño utilizado. En el norte (Áncash y Huánuco) prefieren la condimentación verde, en el sur (Huancavelica, Ayacucho y Apurímac) predomina el aliño rojo, y en el centro (Junín) se combina los dos tipos de aderezos.

– El mapa de calores. En la sierra central y norte se usa para la fogata el eucalipto y la retama, en Ayacucho el molle y el huarango, en Huánuco el pacae, palto y la tara, en el norte el algarrobo, en Huaral el fragancioso naranjo.

– La “madrina” debe coronar la pachamanca con una cruz de flores y ramas, luego realizar el rezo respectivo antes de la cocción.

– Nunca se baila antes de “cerrar” la pachamanca..

– En las pachamancas no se debe hablar de política, religión ni negocios.

– El aroma de la tierra es el que anuncia que la pachamanca está lista. Tres horas aproximadamente.

– Los choclos deben ser cocidos en agua y en ollas de barro a fuego directo cerca al entierro.

– Lo primero que se coloca al fondo del hoyo, sobre la piedras calientes, es una cama de hojas de plátano y hierbas aromáticas.

– Luego los camotes y las yucas, todo muy ordenado.

– Dependiendo del tipo de papa, se las coloca en diferentes “pisos”, estos deben estar separados por abundantes hierbas aromáticas y piedras calientes.

– Después de los  tubérculos vienen las carnes, de mayor a menor.

– Las habas, las ocas, las humitas y los plátanos deben ir en la parte superior.

– La tapa debe ser especial. Una cama de hierbas entrelazadas, luego costales de yute húmedos, luego la sagrada tierra que debe cubrirlo todo, hasta formar un pequeño montículo que recibirá en la parte central a la tradicional cruz de flores.

– Destapar el entierro, después de tres o  cuatro horas, es la parte principal de la liturgia. La tarea se realiza bajo la supervisión del caporal o jefe de la pachamanca. Es un momento de gran algarabía, música y colorido.

– No se debe probar la comida directamente del hoyo, sólo el caporal está autorizado para la degustación y aprobación del sabor y  la cocción.

– La pachamanca se sirve en fuentes de barro o bateas de madera y se la lleva a la mesa, donde todos ya deben estar sentados esperándola, con el debido respeto.

– La salsa principal es la “llajua”, un preparado molido en batán (mortero de piedra) de rocoto, que es el ají colorado mas sabroso, tomate y hucatay, todo debidamente sazonado.

– La salsa criolla acompaña bien. Cebolla cortada en pluma, rocoto, el verde lo pone el perejil y el huacatay, el aderezo es aceite, vinagre, pimienta, sal y el toque especial de unas gotas de limón.

– El brindis lo hace el principal oferente y el agradecimiento el agasajado o el representante oficial de la fiesta. Los discursos deben ser muy breves y con el respectivo “seco y volteado”, es decir dejando la copa limpia, recordando que el último sorbo es siempre para la tierra madre.

La Pregunta Clásica. ¿Qué se necesita para preparar una excelente pachamanca? Las respuestas básicas:

El campo: hermoso, florido, arbolado.

El fondo: un cristalino y bullicioso arroyo.

Clima: soleado y perfumado.

Ambiente: de amistad y alegría.

La música: de guitarras y cajones.

El baile: tondero y marinera en la costa, huaylas y huayno en la sierra.

Sandunga: mujeres hermosas, escotes generosos, cinturas mil amores.

Sensualidad: ojos pizpiretos, cabellera al viento.

Bebidas: chicha, pisco y cerveza.

El hoyo: profundo, redondito, aroma de tierra húmeda.

La fogata: de ardiente y perfumada leña.

Las piedras de río: especiales, chatas, fuertes, candentes.

El follaje: hojas de plátano, alfalfa y pancas.

Las flores: retamas, cantutas y amancaes.

Las  hierbas: chincho, muña, marmakilla, paico y huacatay.

La sustancia: carnes rojas, aves, cuyes y conejos.

Los aderezos: colorado, verde, amarillo.

Ají: mucho ají, de varias clases, en especial el rocoto.

El alma: papas, camotes, yucas, habas y ocas.

El toque de distinción: choclos y humitas.

Las frutas: lúcumas, chirimoyas, plátanos y membrillos.

Los postres: suspiros de limeña, mazamorra de maíz morado.

La vajilla: fuentes, platos y ollas de barro.

La mesa: larga, bajo una ramada.

Los Típicos Detalles Regionales.

Los Aderezos:

Para las carnes rojas: el perfume y el sabor lo ponen el chincho, huacatay y la hierbabuena. El color rojo es del achiote y el ají panca. El color verde del culantro y la espinaca. La personalidad viene de los diversos ajíes especialmente el rocoto. La frescura viene del perejil. El secreto es la ruda. La agudeza es de la chicha y el vinagre, el aceite pone la suavidad, la picardía la pimienta, el ajo y el comino y al final lo de siempre, azúcar y sal.

Para las carnes blancas: la base es siempre el ají colorado, el perfume y el sabor del chincho y el romero, mucha cebolla y ajo, un poco de comino, más de vinagre y chicha, lo suavizamos con perejil, lo justo de manteca y el  toque preciso de azúcar y sal.

Las Humitas:

En su tradicional presentación individual en panca de choclo, amarradas con fibras de panca, no se debe utilizar pita o hilo.

Las saladas: pasta jugosa de maíz tierno, palillo, ají colorado, manteca, cebolla picadita, ajos y sal.

Las dulces: pasta jugosa de maíz tierno, azúcar y sal, clavo y canela, pasas y maní molido y el toque necesario de la mantequilla y si quieres un poquito de anís y ajonjolí.

Los tamalitos verdes: pasta jugosa de maíz tierno, el verde lo pone el culantro, la suavidad la manteca y el aderezo la sal, pimienta y ajo molido.

El Qapchi.

Un toque de distinción para la pachamanca. En una olla de barro con tapa, que se ubica en la parte superior del entierro, se coloca una mezcla fina de queso andino (en pedazos pequeños), cebolla picada, un poco de jugo de limón, una pizca de sal y por supuesto no puede faltar el rocoto molido en batan con un poco de tomate.

Las Papas y Camotes.

Las mejores papas, según los expertos, son las variedades de tomasa y huayro, si se utilizan papas amarillas estas deben estar colocadas sólo en la parte superior. Los camotes deben ser pequeños, alargados y asoleados.

La Sopa Ayacuchana.

Hemos encontrado una especial olla de barro que también se coloca en la  parte superior de la pachamanca, con caldo de gallina, aderezado con tomate, cebolla, hierbas y ají.

La Trucha Tarmeña.

También hallamos una olla de barro alargada, con tapa, en la que se colocan truchas fresquitas y limpias, sazonadas con sal y limón, en medio de una cama de cebollas, ají y hierbas aromáticas.

Los Caprichos.

– Salsa de harina de maíz: con chincho, paico, hojas de ruda, cebolla picadita, jugo de limón, ají y sal.

– Pastelillos fritos: puré de papa, harina de maíz, manteca, chicharrón de cerdo, ají y sal.

Los Sombreros:

Las mujeres adornan sus sombreros con flores multicolores, cuyo especial arreglo indica su posición social: solteras, casadas, viudas, etc.

La Marmakilla.

Mención especial se la ha ganado la marmakilla, una incomparable hierba silvestre que alcanza aromas memorables en el valle del Mantaro, en plena sierra central.

La Muña.

En las campiñas del Cusco crece esta fragante hierba silvestre de propiedades mágicas. Hay que encontrarse con ella, usarla, respetarla y reconocer que se trata de un verdadero regalo de la naturaleza.

El Ichu.

En las localidades altas, donde la hierba fresca escasea, tienen una sensacional alternativa, el ichu, una variedad de pasto seco, que al calor de la pachamanca, proporciona una aroma muy especial.

El curado de las piedras.

Hay quienes escogen las piedras del río, deben ser por lo general lo más chatas posible y luego las ponen a remojar con agua y sal, de esta manera no se quiebran y mantienen más tiempo el fuego en sus entrañas.

La Chapla.

Registramos que la mejor leña para calentar la pachamanca, hoyo y piedras es la chapla, ramas de eucalipto secas.

Las fechas y la cosecha.

La tradición y la cosmovisión indicaba que la pachamanca era el centro festivo de la temporada de cosecha y siembra en la sierra, es decir entre Febrero y Marzo en algunos lugares y en Mayo y Junio en otros. Pero con el adelanto tecnológico de los abonos y riegos agrícolas controlados, se han multiplicado las posibilidades agrícolas para cada uno los diferentes productos, así que ahora podemos disfrutar de este festín terrenal prácticamente todo el año.

La moderna sugerencia: Para los que viven en ciudades, en departamentos, en cualquier lugar del mundo donde es imposible hacer un hoyo en la tierra, presentamos esta sugerencia:

La Pachamanca en Olla de Barro de boca ancha, bien curada.

– Se coloca una rejilla en el fondo para formar una cámara de unos centímetros, allí colocaremos la chicha o la cerveza para generar el vapor.

– Encima de la rejilla, una cama de hierbas. Pueden ser de huacatay, hierbabuena o romero.

– Luego colocamos una papa redondita y un camote asoleado por persona.

– Acomodamos otra capa de las hierbas escogidas a voluntad y disponibilidad.

– Añadimos las carnes, aliñadas el día anterior, siempre separadas, nunca juntas, debidamente envueltas en pancas de choclo, una porción generosa de cada clase por persona, con tres son suficiente, recomendamos pollo, cordero y lechón.

– Rellenamos los espacios con perfumadas hierbas.

– En la parte superior, las habas y las humitas, luego se cubre de más hierbas los espacios vacíos, se sella la tapa, se coloca la olla al fuego medio y después de dos horas la pachamanca está lista para ser servida.

– No hay que olvidar la importancia del ritual: la madrina, el brindis, la bebida, las mujeres hermosas, la música y el baile y a festejar con el banquete más sensual de la gastronomía peruana.

Jaime Ariansen

(Perú)
Ingeniero Industrial – Director del Instituto de los Andes – Lima – Perú
Escritor – Historiador – Investigador.

http://www.historiacocina.com/historia/articulos/pachamanca.htm

Apthapi

21 Jun

Es el dia de Kallwaku mama urupa, dia del Chuño Nuevo

El 21 de junio, Año Nuevo Aymara o Wilkakutti,  se come Apthapi. Aunque usted no lo crea, se trata de una comida que no tiene receta. Ella trae todo lo que da la tierra y la cría de animales, en la época que se lo consume. Es una  comida comunitaria donde cada persona aporta con lo que produjo su tierra y los animales que cría. Entre los ingredientes figura una gran  variedad de papas así como ocas, chunos, choclo, queso, huevos, pescados y conejo. Machaqa Mara que dice que cada 21 de junio  el sol renace, pues se encuentra en su punto más débil y a partir de este día empieza a retomar fuerzas. Es entonces cuando el ser humano tiene condiciones de absorber algo de la energía renovadora del nuevo sol levantando las manos justo en el momento en que sale del horizonte.

Los lugares donde generalmente se celebra el solsticio  y se comparte un Apthapi es Tiwanacu, Samaipata,  Cobija, Tarabuco, Sabaya, Illimani, Inkallajta, Uchumachi, Pasto grande, Pampa Aullagas, Challapata, Uyuni, Chulumani, Puerto Acosta, Cotagaita, Guanay, Caranavi, Huatajata, Suriki, Desaguadero, Betanzos, Villazón, San Lucas y Pocoata figuran entre los sitios rituales más conocidos en el país . el

La costumbre de compartir alimentos entre los miembros de una comunidad, amigos o familiares se conoce entre los aymaras como apthapi y es una herencia de los pueblos nativos del occidente boliviano. La palabra proviene del vocablo apthapiña, que significa “recoger de la cosecha”. El apthapi procura compartir, unir a la familia, a la vez que permitir a las comunidades reconciliarse con aquellas que se encuentran distanciadas por discusiones o problemas.

Debido al gran respeto y cariño hacia las comidas, se suele rezar antes de consumir. En muchas ocasiones se los besa antes de llevarlos a la boca.

En el campo, los comunarios entregan una porción de sus cosechas y de su producción ganadera. Entre los alimentos de la mesa es posible degustar jawas phusphu (habas cocidas); kanka (carne asada), chuño phuthi, chuño cocido; qhatit ch’uqi (especie de papa) y jallpa wayk’a (ají amarillo molido con trozos de las colas verdes de la cebolla), en la merienda no faltan mut’i o mote desgranado; millk’itika thixi, queso frito criollo; puquta phuthi, plátano cocido y k’awna, huevo duro o frito.

Los comestibles son expuestos en hijilla, un aguayo o una bayeta tendido en el piso que sirve para presentar ante todos la comida recolectada. “Sobre unos aguayos tendidos al piso, comunarios del altiplano boliviano colocan  —cada uno lo que puede, lo que produce— y todos comparten a partes iguales.

Dice el sociólogo y catedrático universitario Salvador Romero: “Los apthapis han sido elevados al rango de banquete presidencial; así han recobrado popularidad. No son nuevos ni en el campo ni en las ciudades del Ande. A principios del siglo XX, los paceños de clases medias y altas los servían en los días de campo, como recuerda la narrativa de aquellos años…”
A los estudiosos e investigadores le dejo esta dirección en a que encontraran “toda” la información  sobre este ritual aymara

http://cedoin-gtz.padep.org.bo/upload/diplomacia-vida_cinco.pdf

AÑO 5.519

Es una cifra simbólica, propuesta por antropólogos, basada en el hecho de que pasaron 5.000 años del nacimiento de la cultura tiwanakota, mientras que los otros 519 años se cuentan desde la llegada de Colón a América.

Cristina Olmos

Fideuchu o Fideos Uchu

17 Jun

En Cochabamba todos los jueves, los amantes de la gastronomía criolla, se sirven un suculento plato de “Fideos Uchu”.

INGREDIENTES

(Para 8 personas)

  • 1/4 taza de aceite o manteca
  • 1 taza cebolla blanca picada menuda sin lavar
  •  1 taza tomate pelado picado menudo
  • 1 cucharilla pimienta molida , 1 cucharilla orégano desmenuzado
  • 1 taza perejil picado fino
  • 2 cucharadas ají colorado molido o al gusto
  •  1 kilo carne de vaca (cadera)
  •  1 cucharilla comino molido
  • 1 taza habas verdes peladas
  •  1 taza arvejas verdes peladas ,
  • 1 cucharilla sal o al gusto
  •  2 tazas caldo o agua hirviendo
  • 1 kilo fideo del redondo (espagueti) tostado en la sartén con cucharada aceite o manteca, o al horno sin manteca
  •  8 papas imillas peladas cortadas en cuatro
  • 4 cucharadas perejil picado fino para encima.

PREPARACIÓN 

  1. Poner una olla a fuego fuerte con la cuarta taza de aceite o manteca, hasta que esté caliente, agregar la cebolla, dejarla dorar y añadir: el tomate, pimienta, orégano, perejil y ají, mezclar un poco.
  2. Cortar la carne en trozos, estos mezclar con el comino molido, martajar en el batán, cortar en pedacitos pequeños y agregar a la anterior preparación, dejar hervir unos cinco minutos, luego añadir las habas, arvejas, sal y el caldo, mezclar muy bien y dejar que rompa a hervir.
  3. A la preparación hirviendo poner el fideo tostado, cuando nuevamente hierva dejar cocer por unos diez minutos y finalmente poner las papas, bajar el fuego a moderado, dejar cocer por unos veinte minutos hasta que el fideo y las papas estén suaves. mezclar de rato en rato para que no se pegue.
  4. Servir con abundante perejil picado encima.

Periodico Opinion

Cochabamba, Bolivia, Lunes 23 de julio de 2012

Huminta en Fuente al Horno

19 Mar

En la comida de los 12 Apóstoles de Semana Santa,  las humintas no pueden faltar.Las humitas o humintas (del quechua: jumint’a) son un alimento de origen andino, son típicas de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y el Perú.

La receta de la huminta ha ido modificándose y adaptándose a los productos de cada región, manteniendo como ingrediente principal el grano de choclo. Ahora les voy a compartir la receta  como se la come en la parte andina.

Se la conoce bajo muy distintos nombres, lo que a veces suscita confusiones. En Venezuela se la denomina hallaca, hallaquita o bollo; en Bolivia, huminta; en Perú y Argentina, humita,  en América Centra se la llama tamal.

Ingredientes

  •   1 kilo de choclo molido con cuidado que no quede muy molido
  •   1/4 kilo de manteca vegetal
  •   100 gr.  de azúcar granulada
  •   2 huevos batidos ligeramente
  •   ½ cuchara de canela molida
  •  1 pizca de clavo de olor
  •  500 grs. de queso rallado y 250 grs. de queso cortado en rebanadas
  •  2 cucharillas colmadas de polvo de hornear(royal)
  • 100 ml de singani o pisco
  • 1/2 taza de aji colorado molido

Preparación

  1.  Coloque en una olla a fuego fuerte el ají molido, añadir la manteca , en cuanto hierva sacar del fuego y agregar al choclo molido, mesclar rápidamente y añadir el Royal, azucar, queso rallado,y los huevos, moviendo siempre con una cuchara de palo. Si se desea añadir luego el singani, clavo y canela.
  2. Vacíe la mitad de la preparación en un molde (de 14×10 pulgadas aproximadamente) ligeramente engrasado, ponga una capa de queso en rodajas y luego encima la otra mitad del preparado.
  3. Hornee en horno pre-calentado a 400 F. por una hora aproximadamente o hasta que pinchado con un mondadiente o con la punta de un cuchillo, este salga seco…

Plato Paceño

24 Ene

 

  Foto:  Cristina Olmos

Su origen se re monta al cerco de la ciudad de La Paz liderado por el aymara Tupac Katari, en 1781. Esa rebelión indígena que se extendió a lo largo de nueve meses dejó aislada a la población de la hoyada paceña y sin la posibilidad de abastecerse de productos agrícolas que provenían de las comunidades circundantes. Desesperadas por la terrible escasez, las familias comenzaron a cultivar en los jardines interiores de las viviendas productos como habas, papa y maíz. La combinación de esos alimentos se complementaba con el sabor del queso de leche de vaca, trasladado por los indígenas desde las comunidades altiplánicas hasta el centro de la ciudad.

Alacitas y el Ekeko son  sinónimo de Plato Paceño, por eso hablaremos un poco de ello.El Ekeko era considerado  como el dios de la fortuna y la prosperidad. Según las creencias, este ídolo se encargaba de traer  fortuna y alegría al hogar y,  además, ahuyentaba las desgracias, debía ser el compañero inseparable de la familia. Pero también se cree que es vengativo, ya que, si no se le presta atención, castiga quitando todo lo que su dueño tiene o enviándole enfermedades. Una de las formas de rendirle culto y de lograr los favores solicitados, es hacer “fumar” al Ekeko en el momento en que se lo coloca en lugar donde será reverenciado. Su figura tiene un hueco en la zona donde debería estar la boca, y es allí donde debe colocarse un cigarrillo encendido. Si el pedido es aceptado, del cigarrillo saldrá humo como si realmente el Ekeko fumara. Todo lo que uno quiere poseer en el año, se compra en Alasitas, todo en miniaturas: casas, bolsas de arroz, de azúcar, fideos, pan. Se puede adquirir artesanías en mimbre, barro, madera, ropa de alpaca, vicuña, instrumentos musicales. Por el principio de la magia imaginativa, la gente del campo adquirirá con preferencia, figuras de animales, vacunos, ovinos, llamas y aves, camiones, camionetas, bicicletas, etc.,  que representaban las necesidades de su entorno. En cambio, para quienes viven  en las ciudades se ofrecen una amplia variedad de miniaturas: casas, edificios, artículos de construcción, palas, ladrillos, celulares y dinero; para ello  se imprimen bolivianos, dólares y euros.

Todo el mundo va de paseo, a curiosear, ver artesanías, miniaturas, a jugar en los lugares destinados para tal efecto y, después, a comer. Hay de todo, es tiempo de choclos y habas y lo tradicional para esta fecha del 24 de Enero es el famoso “Plato Paceño”, sencillo de preparar. Para los que añoran este plato tradicional, aquí  les envío receta:

(Para 8 personas)

Ingredientes:

  • 8 choclos tiernos, sin chala
  • 1 kilo habas verdes  sin cascara
  • 8 papas con cáscara
  • 4 quesillos frescos o queso paceño
  • 1/4 taza aceite o  para freír el quesillo
  • 1 taza llajwa

Preparación:

  1. Poner  en una olla cubriendo el fondo, bastante chala; agregar agua hirviendo hasta cubrirlas. El fuego debe ser fuerte y en cuanto el agua hierva, poner los choclos, encima unas chalas para separar y sobre éstas, las habas, dejando hervir unos veinticinco minutos.
  2. Finalmente, poner en la olla las papas con cáscara bien lavadas, cubrir nuevamente con chala y dejar hervir durante otros veinte minutos hasta que esté bien cocido. Como verán, todo se cuece al vapor.  Poner el aceite en una sartén a fuego fuerte y cuando esté caliente freír los quesillos partidos en dos redondeles o tajadas de queso paceño.
  3. Servir en cada plato un choclo, habas, papa y medio quesillo frito y acompañar con Ilajwa.

Cristina Olmos

Pique Macho

19 Ene

Ingredientes

  • 1 kg. de carne lomo de res
  • 1/4 kg. de chorizos criollos,
  • 1/4 kg. tripa
  • 1 locoto verde, 1 locoto colorado,
  • 1 tomate grande,
  • 1 cebolla grande,
  • 10 papas  peladas,
  • 1 cucharilla pimienta negra molida
  • 1 cucharilla de sal,
  • 1/2 taza cerveza,
  • 1 cucharilla de vinagre,
  • Aceite para freír

Preparación

Lavar bien la tripa por los dos lados y hacerla cocer en agua con una pizca de sal; a los diez o quince minutos, escurrir y la cortar en trozos pequeños que freír en aceite caliente hasta que estén crocantes. Cortar las papas en palitos grandes y freír en aceite caliente y rociarlas con sal al sacarlas del fuego. Cortar la carne en cubos pequeños y partir en tres los chorizos criollos . en un perol grande con poco aceite caliente, freír la carne, agregar la pimienta, sal y luego los chorizos. cuando los chorizos están tostados y cocidos rociar con la cerveza y el vinagre para que tenga jugo, incorporar la tripa gorda y las papas fritas, Mezclar y dejar sazonar por unos minutos. retirar del fuego y añadir la cebolla cortada en redondeles al igual que los locotos y el tomate cortado en tajadas grandes; mezclar levemente y servir inmediatamente.

Es un plato muy picante y hay que ser muy valiente para comerlo, de ahi el origedn de su nombre.

Cristina Olmos

Ají de Fideos o Fideos Uchu (Picante de Fideos en Quechua)

6 Ene

Foto Cristina Olmos

El 6 de enero se ha consolidado en Bolivia, además del Día de Reyes, como el Día del Ají de Fideo. Ha sido una iniciativa de los folkloristas de Gran Poder, que decidieron rescatar algunas de las las tradiciones bolivianas e instituyeron el día de este plato tan popular.

Juan Carlos Valdivia, director de “Zona Sur”, nos ha hecho ver en la película uno de los homenajes más evidentes a la gastronomía boliviana y concretamente al “ají de fideo”. Sostiene que es un plato tanto de la calle como de las mejores casas, lo que, según Valdivia, lo convierte en el “más delicioso y democrático” de nuestro menú nacional.

Ramón Rocha Monroy habla también del Ají de Fideo (Fideu Uchu) como uno de los platos más íntimos de nuestro país y lo describe: Clasista y clandestino, hijo bastardo de la cocina, una respuesta a la pobreza.Es verdad. Como el amor antiguo, el ají de fideo es clasista y clandestino. Todos lo ponen en su mesa, aunque sólo algunos dan la cara por él. La cara pública y en público. Pero el ají de fideo no es universal, su condimentación y su saboreo son andinos; urbano/andinos, diríamos. Es, pues, un plato de pobres. Si usted camina cerca de una construcción en La Paz, es seguro que al mediodía se encontrará, en las orillas de las veredas, con el ají de fideo que alimenta a los ejércitos que van tallando esta Babelia andina. Por eso —según mantiene el arquitecto Carlos Villagómez— ingeniería, arquitectura y ají de fideo van juntos, como si fueran una Santísima Trinidad. El ají de fideo tiene un leve parecido con el seco de fideo que se come en algunos pueblitos del norte del Perú; sólo que el seco de fideo es seco y está condimentado con vainas rojizas de un ají pequeñito y pundonoroso llamado pinguita de mono; en cambio, el ají de fideo es jugoso o, como se dice, se lo prepara en ahogado, con carne y papas picadas.

Dicen que su origen fue minero. En la actualidad se lo consume en toda Bolivia. Es una comida saca-apuros, fácil, rápida y deliciosa

Ingredientes

  • 600 grs de fideos
  • 6 Cucharadas de aceite
  • 1/4 Kilo de carne picada pequeña 1cm.
  • 2 cebollas medianas en cuadraditos
  • 2 tomates picados
  • 4 papas peladas y cortadas en cubitos de 2 cm.
  • 2 cucharas de aji amarillo cremoso o en polvo
  • ½ taza de arvejas
  • 1 zanahoria picada pequena
  • Oregano media cucharilla
  • Comino 1 cucharilla
  • Sal a gusto
  • Pimienta y comino a gusto
  • 4 Tazas de agua o caldo de carne
  • Perejil picado

Preparación

Poner en una olla la cebolla picada fina con tres cucharadas de aceite hasta que tome color transparente. Luego agrega el tomate pelado y picado hasta que suelte su jugo. Sazonar con sal, comino y pimienta, agrega la carne molida con una taza de agua para que se cocine.

Retostar los fideos con el aceite que sobro y agregado a la olla del ahogado.

Añade el agua restante y deja cocinar hasta que los fideos esten cocidos.

Si el agua se consume antes de que los fideos esten cocidos se le agrega mas sazonando con sal y pimienta a gusto. Cocinar a fuego mediano, hasta que las papas y el fideo estén tiernos, deberá quedar medio jugoso, espolvorear con el perejil picado y servir… y a disfrutar de esta delicia

Cristina Olmos

Locro de Pato

2 Ene

Locro de Pato es un plato Pandino, amazónico, que fue llevado por los cruceños.  Se lo sirve como plato único ya que es muy sustancioso.

Ingredientes

  •  1 pato mediano
  • 1/2 Taza de arroz
  • 1/2 Kilo de yuca
  • 6 Papas
  • 6 Huevos
  • 4 Platanos de freir
  • 1 Cebolla
  • 1 Tomate
  • 1 Diente de ajo
  • Sal a gusto
  • 1 Cebolla
  • 1 Tomate
  • 1 Zanahoria
  • 1 Cucharilla de oregano
  • 1/4 Cucharilla de comino
  • Sal a gusto

Preparacion

  1.  Despresar el pato  y hacerlo cocer en una olla con agua tibia junto con las zanahorias picadas y la sal, deja hervir hasta que el pato este casi cocido.
  2. En una sarten con aceite caliente fríe las verduras picadas con los condimentos, agrega luego media taza de caldo del pato, añádelo a la olla.
  3. Haz cocer en la misma olla el arroz, despues de unos cinco minutos añade la papa.
  4. Cuando todo este cocido agrega uno a uno los huevos duros hasta que esten calientes y retira del fuego.
  5. Cocina la yuca pelada y cortada en trozos en una olla de agua con sal y agrégala a la preparación anterior.
  6. Aparte cocina los platanos con cascara y partidos por la mitad.
  7. Sirve en plato hondo con bastante caldo.

Cristina Olmos

Patasca o Phataska o Patajca Cruceña

1 Ene

Foto Cristina Olmos

 Las comidas hechas a base de granos de maíz son populares desde la época de los Incas. El nombre de la ‘patajca’ proviene del quechua ‘phataska’ que se refiere al grano de maíz reventado al cocer. Esta comida es una variante del fricase. Tiene la supuesta cualidad de curar resacas para seguir  la fiesta, al igual que el fricase, y la singular preparación de utilizar la cabeza entera del animal . Se la sirve en en todo el Oriente en Año Nuevo, Carnavales, y en días fríos y lluviosos por la energía y el calor que da.

Ingredientes

  • 1 cabeza de cerdo
  • 1 kilo de pecho
  • 1 cola de buey
  • 1 kilo de maíz remojado
  • 3 cebollas
  • 3 dientes de ajo
  • 3 tomates
  • 1 kilo de yuca hervida
  • Cebollin, yerba buena y perejil
  • Aceite para hacer el ahogado
  • Sal, orégano pimienta y comino al gusto

Preparación

  1. Dejar remojando en agua el maíz lavado durante la noche.
  2. Lavar la cabeza de chancho y hacerla cocer junto a la carne de res,  el maíz, la cebolla y los ajos durante ocho horas, en fuego muy lento, cuidando de que no se pegue y añadiendo  agua hirviendo para mantener el nivel inicial.
  3. Cuando el mote revienta y la carne este muy suave, se saca los huesos.
  4. Hacer el ahogado con el aceite, el tomate pelado y dos cebollas picadas e incorporarlo a la patasca.
  5. Agregar el orégano y el comino y dejar que siga la cocción a fuego lento hasta la hora de servir.
  6. La patasca se sirve como una sopa espesa con la yuca, cebollin, perejil y la yerba picados y  espolvoreados.

Cristina Olmos

Fricasé

1 Ene

Foto Cristina Olmos

La Primera receta criolla del año que voy a compartir es el Fricasé. Es Tradición comer el día de Año Nuevo, se sirve al amanecer para los trasnochadores del 31, para curar el chaqui “resaca” de la noche y seguir con el festejo. Se dice que levanta muertos . Creo que en mi época no había ningún paceño que no hubiera amanecido un Año Nuevo comiéndolo en la Plaza Alexander, el Mercado Lanza o el  de Mallasa. También había lugares que lo servían todos los días del año y a cualquier hora

Ingredientes (Mas o menos para 6 personas)

  • 1 kilo de brazo o pierna de cerdo con cuero
  • 1 kg. Costilla de Cerdo  con cuero
  • 2 cucharas de sal
  • 2 cucharas de comino molido
  • 4 cucharas de ajo picadito bien fino
  • 8 cucharas de aji amarillo molido
  • 2 cucharas de aji colorado
  • 3 cucharas de pan molido.
  • 1 kilo de mote de maíz cocido
  • ½ kg. Chuño mediano cocido
  • 3 Lt. Agua más o menos
  • 1 cucharilla de perejil picado finito para echar encima al servir.

Preparación

  1. Poner en una olla grande todas las carnes cortadas en porciones. Añadir el ajo molido, la sal, comino, ají amarillo.
  2. Agregar el agua hasta que cubra todo y un poco más.
  3. Cocinar hasta que la carne este tierna, rectificar la sazón y añadir el pan molido, y tenga la consistencia de una salsa liviana.
  4. Servir en plato hondo…una porción de mote, un par de chuños, porción de carne y caldo en abundancia. Que lo disfruten mucho, tal vez con una cerveza Paceña…

Cristina Olmos

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