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Jaime Rivera, propietario de la bodega Cepa de Oro, en Camargo.
Enclavado en un colorado cañón de elevada altura y laderas escarpadas, donde la temperatura del sol no deja resquicio sin abrasar, Arturo Avilés, hombre de unos 50 años de edad y vitivinicultor de centenaria tradición familiar, recuerda que cuando era niño sus abuelos producían grandes cantidades de uva y vino, y en una ocasión, cuando quisieron carnear un chancho, “a falta de agua lo rasparon con vino”.
Esta anécdota, lejos de testimoniar el derroche del “elixir de los dioses”, como se lo conoce al zumo de uva fermentado, nos revela la importante presencia de la bebida espirituosa en la vida cotidiana de los habitantes del valle del Cinti, costumbre que surgió como resultado de la ocupación española.
Ubicado a una altura promedio de 2.350 metros sobre el nivel del mar, en Chuquisaca, el valle del Cinti, protegida por esa hendidura geomorfológica, alberga a los municipios de Camargo, Villa Abecia y Las Carreras, que guardan una historia de casi 500 años de práctica en la producción de vinos y singanis, con bodegas y parras muy antiguas, como lo atestiguan las primeras misiones religiosas de dominicos, jesuitas y agustinos, que llegaron al lugar en 1584, y convirtieron esas tierras en verdaderas fortalezas agrícolas de vid, olivo e higueras para el consumo de los españoles.
De clima templado mesotermal, poca lluvia y mucha radiación solar, en complicidad con la altura y las propiedades del terreno ferroso, el valle confiere a sus frutos como el durazno, manzanas, higos, ciruelas, membrillos y en particular a la uva, una calidad única en aroma y sabor.
“Nosotros tenemos una orografía muy particular y una climatología muy propia, que no depende de corrientes del sur o del norte, es un oasis prácticamente en medio de un desierto”, manifiesta Mario Molina, presidente de la Asociación de Bodegueros de Cinti (ASOBOC).
Este carácter único del clima, indica el enólogo, hace posible que “nuestras uvas estén caracterizadas por su alto contenido sólido y de azúcar, lo que tiene que ver con el sabor, el aroma y el color de la fruta, porque acá tenemos más de un 90 por ciento de radiación solar y eso es muy exclusivo en todo lo que produce el valle de los Cintis”.
Esta aseveración se puede comprobar al visitar las bodegas y viñedos constituidos en el valle, donde el aroma a néctar de uva fermentada, en sus matices dulce y áspero, frutados y alcohólicos, invaden hasta los olfatos más reticentes y despierta el interés de una degustación impostergable de más de una copa de vino.
Las manos laboriosas de sus habitantes consagradas al cultivo y cosecha de la vid, y elaboración ancestral de sus derivados, garantizan un producto de alta calidad heredada y aprehendida desde antes de sus abuelos.
“Nosotros somos viñateros desde que aprendimos a andar, hemos nacido hijos de viñateros y nos hemos congregado siempre en la viñas”, señala Armando Gonzales, hombre de 83 años, dueño del viñedo San Roque, en Camargo, y de parras que superan los 200 años de vida.
Similar testimonio manifiesta Jaime Rivera Valdivieso, propietario de la Bodega Cepa de Oro, fabricante del famoso oporto “Vino del amor” y el ineludible blanco Torrontés, donde la tradición familiar se transmite por casi tres siglos, de padres a hijos. “Acá tenemos viñedos que tienen más de 100 años, es una tradición familiar desde mi abuelo, estamos hablando desde 1880 más o menos, cuando él estaba dedicado a la producción de uvas, vinos y singanis”, asegura.
La producción de singani de calidad tiene su monopolio en la bodega San Antonio y su producto ganador 8 Estrellas, de Luperio Martínez, quien sabe cómo obtener el más fino aroma y sabor, persistente en el paladar, resultado del procesamiento del Moscatel de Alejandría.
Mario Molina, dueño de la bodega La Casona de Molina, y también ganador de varios premios en las ferias de vino, remarca la importancia de revalorizar el valle del Cinti por su inigualable y única producción. “Tenemos muchos productos que precisan ser revalorizados y reconocidos por el mercado nacional, por una producción centenaria en la región y fiel testigo de eso, es todo lo que nos rodea con los viñedos, cepas y bodegas centenarias, como un legado de padres a hijos. Estamos hablando de unas 10 generaciones”, dice.
Misma tradición reproduce en Villa Abecia Tomás Daroka, con su añeja y artesanal Bodega Don Tomás, ganador de varios reconocimientos con su oporto El Poblador y el destacado Rosé Cinteño. En las etiquetas de sus botellas se advierten sugerentes sabidurías. “El que bebe vino…se emborracha, el que se emborracha…se duerme, el que se duerme…no peca, el que no peca…se va al cielo, …bebamos vino para ir al cielo”, concluye.
Pero en lo que más destacan los cinteños es en su cortesía y hospitalidad. Provistos de su mejor cosecha -botella en mano- reciben a los visitantes para hacerles degustar su artesanal vino, acompañado con queso de cabra, aceitunas, jamón y escabeche de durazno.
En tanto, en las más de 400 hectáreas de plantaciones de uva del valle, los 28 grados de temperatura en el cañón, de manera silenciosa, nutren a los viñedos con la radiación solar, que mediante el proceso de síntesis química producen el preciado resveratrol, componente conocido como el elixir de la eterna juventud por sus propiedades antioxidantes y anticancerígenas que prolongan la longevidad de las células.
Variedades de cepas
Cuando los españoles arribaron al lugar, en el Siglo XVI, encontraron en Cinti a la tierra ideal para el cultivo de la vid. Plantaron las primeras cepas con la variedad misionera o negra criolla y la uva Moscatel de Alejandría, esta última da origen a la elaboración de singani.
Otras cepas presentes por esas tierras son la Vischoqueña, Rosada Criolla, Cereza, Pedro Jiménez y Sultanina.
En la última década se realizaron importantes inversiones en la región para traer al país las mejores cepas de vid que ahora se expresan en tintos como Cabernet Sauvignon, Malbec, Barbera y Merlot. En vino blanco, Franc Colombard, Chardonnay y otros.
Forma de cultivo de la vid
La forma ancestral del cultivo de la vid en el valle del Cinti aún se mantiene y pervive en combinación con las nuevas técnicas de producción. El árbol de Molle y el Chañar siguen siendo los soportes para las matas de uva por su gran beneficio ante las plagas y las ocasionales granizadas.
“En los viñedos utilizamos el sistema espaldera que está de moda y luego tenemos la forma tradicional de cultivar la vid que es en árboles, en molles y chañares, que es de muchos años”, refiere el vitivinicultor Jaime Rivera.
Otro detalle en la producción de vinos es el almacenamiento del líquido en barricas de algarrobo -fabricados por artesanos del lugar- y roble alemán, aunque en los últimos años esta modalidad está siendo desplazada por depósitos de plástico.
Calidad antes que cantidad
Conscientes de los pocos terrenos que tienen para la plantación extensiva de uva, los productores y bodegueros del Cinti apuestan por una producción de calidad sobre la cantidad.
“El espacio geográfico para desarrollar cultivos de uva es muy reducido, no tenemos grandes extensiones como para competir con Tarija, es por ello que el tratamiento de nuestros productos es casi orgánico, prescindimos de los insecticidas para garantizar posteriormente un vino y singani de calidad”, señala Mario Molina.
El sector tuvo su auge por los años 80 y 90, con la industria SAGIC (Sociedad Agrícola Ganadera e Industrial de Cinti) que producía el singani San Pedro de Oro. SAGIC compraba toda la producción de uva del lugar a buenos precios. Con la caída de esta empresa, muchos productores tuvieron que abandonar sus tierras a falta de mercado.
Actualmente, en la región hay 16 bodegas productoras de vinos y singanis abastecidos por unas 60 asociaciones de productores de uva. De las 1.700 hectáreas que tiene el cañón, más 400 están dedicadas a la vitivinicultura.
Más que una ruta del vino
Más allá de la tradición del vino, el lugar destaca también por los caminos precolombinos, dólmenes, cataratas y ríos, además de su exquisita gastronomía. En ese sentido, la región apuesta por un reconocimiento a su particularidad geográfica y sociocultural, con un sello de calidad que es la Identificación Geográfica (IG), que busca patentar la zona.
“En una alianza estratégica, entre productores de uva, bodegueros, autoridades, turismo y transporte, hemos visto que la única manera de ser buenos y competir con los demás es exponiendo nuestras fortalezas como nuestras características geográfica y topográficas, por la calidad de los cultivos, por la calidad de la uva y sus orígenes, por su incomparable paisaje”, señala el alcalde de Camargo, Juan Antonio Barrera Bellido.
El sello de Identificación Geográfica permitirá que todos los productos que se elaboren en el valle sean protegidos por el Estado, señala Juan Carlos Aldunate, encargado de comunicación y promoción del Proyecto de la IG-Valle del Cinti.
“Insertar un vino con este sello, va a permitir a la población saber que este producto vinífero ha sido producido bajo normas estrictas de calidad, es decir, que las bodegas en sus buenas prácticas utilicen los procedimientos de calidad de acuerdo a sus normas nacionales e internacionales de producción de vinos”, señala.
Como cada tarde, con el ocaso del sol el colorado cañón adquiere una tonalidad más intensa. El trajinar afanoso de los productores se vuelve apacible con el retorno a sus hogares, pero sin descuidar el compromiso adquirido por sus ancestros, de continuar con la tradición centenaria. En tanto, los fragantes viñedos, al compás del durazno, el manzano y las plantas de higo, guardan los secretos de un memorable vino, testigos silenciosos de las distintas misiones que recorrieron el cañón en busca de asentar su preciado tesoro e historia, la historia del vino y del singani.
ERBOL Miércoles, Febrero 13, 2013 – 10:55Texto: Luis Fernando Cantoral
Para mayor información contactarse con: Jaime Rivera Baldiviezo Cel.- (591) 67601515 Km. 18 carretera Camargo-Tarija, Municipio de Camargo, Provincia Nor Cinti – Dpto. de Chuquisaca
Sucursal.- Calle Potosí nro. 328 – Municipio de Camargo
En Sucre: Calle Colón # 425 – Telf.: (591-4) 6443022 / 72872578 / 72890940
En Santa Cruz.- (591) 71164500
Sitio web: www.cepadeoro.net Email.- cepadeoro@hotmail .com – jamesjarc@gmail .com
Entre Uvas, Vinos y Singanis de Intenso Sabor
16 FebGollorias Chuquisaqueñas
12 Feb
Es un postre tradicional Chuquisaqueno y fue uno de los postres oficiales del Bicentenario
Ingredientes
- 400 grms. de nueces criollas peladas
- 1 kilo de azúcar
- 1/2 de taza de canela molida
- 1 lt. de agua
Preparacion
- – Remojar las nueces en agua la noche anterior y limpiarlas bien.
- – Poner al fuego el azúcar, canela y agua.
- – Cuando la miel tiene punto alto (bola dura), agregar las nueces y revolver.
- – Vaciar inmediatamente sobre papel encerado; poner cucharadas formando conitos y dejarlos enfriar.
Cuchi Asao de Yotala
9 FebComida de Carnaval Yotala, Sucre.
Cuchi asao: Asado de cerdo al horno con mote de maíz, ají colorado y su pan. Que se lo come acompañado con jugo tumbo o durazno o chicha yotaleña y de postre la fruta de la época como higos, durazno, uva, higo y helado de leche.
En Yotala, las tradiciones coloniales aún perviven; un ejemplo es el juego con cáscara de huevo o de alguna fruta que se llena con agua perfumada con cedrón y romero, que se arroja a los que pasean por la calle. Otra tradición es la recolección de flores silvestres que adornan los festejos.
- Ingredientes
- 1 lechón aproximadamente de entre 3 a 4,5 Kg
- 2 limones
- Adobo :
- 1 taza de vinagre
- ½ taza de aceite
- 1 cucharada de ajo tostado molido
- 1 cucharada de tomillo picado
- ½ taza de perejil picado finamente
- 1 taza de ají molido
- 2 cucharaditas de comino en polvo
- 2 cucharaditas de orégano
- pimienta y sal a gusto
Preparacion
Paso 1: Limpiar el lechón y frotar bien con los limones. Mezclar todos los ingredientes del adobo y aplicar sobre el lechón, se debe dejar reposar para que se impregne bien de sabor durante toda una noche.
Paso 2: Colocar en una lata de horno para su cocción, previamente cortar las articulaciones de manos y patas para evitar la contracción durante la cocción, rociar bien el lechón con su propio jugo adobado y acomodar con el cuero hacia abajo. Hornear durante una hora, luego girar el lechón y dorar bien el cuero, hasta que quede crocante, más o menos son dos horas y media a 180 grados.
Paso 3: Retirar, cortar y servir bañado en el fondo de cocción. Se sirve con mote de maíz y ají colorado.
Nuestras Comidas
Jordán de, Nelly
Edición privada. 8ª Edición, La Paz. Bolivia. 1994
El Blanco (Caldo Chuquisaqueño de Maní )
21 Ene
Este plato es una variante más del tan conocido y tradicional caldo de maní de nuestra tierra. Un halago exquisito al paladar, que se prepara con:
Ingredientes
- 1/2 libra maní
- 1 cuchara sal
- 1 cucharilla palillo
- 1 cucharilla orégano
- 3 litros de agua
- 1/2 taza de garbanzo,
- 5 presas de gallina remojado noche antes
- 5 pedazos de carne de res
- 1/4 taza de arroz, lavado
- 5 papas enteras, peladas
- 1 cebolla mediana perejil para decorar
- 1 diente de ajo, picado
Preparacion
- Antes que nada remojamos el maní en agua hervida durante quince minutos para sacarle las cascaras y molerlo en batán (licuadora ó procesadora) junto con el palillo, logrando una masa bien fina, a lo que en Qhéshwa llamamos LLAMPITO que quiere decir: moler bien fino.
- Aparte ponemos en una olla con el agua caliente las presas de la gallina y la carne, añadimos la cebolla picada, el ajo y sal; dejamos hervir por diez minutos. Incorporamos el garbanzo y el maní, continuando la cocción por cuarenta minutos, moviendo de rato en rato para que no se pegue a la base de la olla; ponemos el arroz a que hierva otros diez minutos y luego la papa dejando cocinar diez minutos más, cuidando de que ésta no se deshaga.
- Finalmente añadimos el orégano, probamos la sal y retiramos del fuego. Para servir ponemos en cada plato una presa de la gallina con una de carne, una papa repartiendo el resto del recado con bastante caldo y decoramos con perejil finamente picado, acompañamos a la mesa con una buena y sabrosa llajwa.
Cocina Tradicional Boliviana
Romero de Velasco, Emilia – Gutentag de Muzevich, Carola
Editorial Amigos del Libro, La Paz. Bolivia. 1988
Restaurant Las 7 Lunares
15 EneLa comida criolla chuquisaqueña puede degustarse tambien en Santa Cruz. Mondongo chuquisaqueño, chorizos chuquisaqueño, chicharrón chuquisaqueño, ckocko de pollo, fideucho, soltero, karapecho y picante mixto son algunos de los platos que se encuentran en el restaurant “Las 7 Lunares» en la Av. Barranca, calle Leocadia Ibáñez Nro. 9. A tres cuadras del segundo anillo.
Dirección en Chuquisaca, Sucre
Restaurante «Las 7 Lunares»
SALUD Qigong o Chi Kung y el Ejercicio
11 Ene
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http://www.salusline.com/index.php?SEC=modulos&MOD=ORIENTAL&aid=459
Chocolates «Para Ti»
4 EneGanadora de muchos reconocimientos y galardones nacionales como:
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CONTÁCTANOS
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Telefonos: (591-4) 6455689 , Fax:(591-4) 6454260 Email:
SUCRE-BOLIVIA |
Pastel de Choclo a la Sucrense
3 EneEsta receta la he tomado del libro de Cocina Ecléctica, de Juana Manuela Gorriti (1818-1892). Les invito a visitar el link que aparece líneas abajo. Allí encontrarán las recetas para los platos más sabrosos que preparaban nuestras abuelas y bisabuelas y que sólo evocarlas nos hace aguar la boca. Tendrán a la mano recetas bolivianas, peruanas, bonaerenses, uruguayas, españolas, chilenas y de tantos otros países que las numerosas amigas de Juana Manuela le hicieron llegar. Gracias a todas ellas y a la minuciosa paciencia de la autora se ha podido preservar un patrimonio notable de otros tiempos:
Les invito a leer el libro de la antropóloga boliviana Beatriz Rossells Montalvo: La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana. LA PAZ-BOLIVIA: Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.
Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela y siquiera otras 700 mas. Es el trabajo más vasto de investigacion que se ha hecho acerca de la comida Boliviana.
Llegue a conocer este libro gracias a mi amiga Pilar López, quien me lo compartió. Agradezco a Pilar por hacerme conocer esta formidable investigación sobre la comida boliviana que solo ahora cuando estoy de vuelta en Bolivia empiezo a descubrir.
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PASTEL DE CHOCLO A LA SUCRENSE |
Rállase el choclo, y muélesele muy bien, en batán o mortero. Viértasele una taza de leche, revuélvase bien, y cuélese en una tela rala, exprimiéndolo con fuerza para extraer el jugo. Vuélvase el bagazo al mortero, y muélasele otra vez, echándole también una taza de leche, y cuélesele.
En este jugo de choclo, échese, cucharada a cucharada, harina de maíz blanca, o maizena, revolviendo, a medida que se echa la harina, y batiendo hasta que se haya espesado. Se le sazona con sal y un poco de azúcar, a lo más una cucharada o dos, para hacer resaltar el dulzor natural del choclo.
Se derrite un gran trozo de mantequilla, y se la mezcla a la masa, revolviéndola y batiéndola, hasta que la mantequilla se haya incorporado.
Si la masa ha espesado más de lo regular, añádasele un poco de leche y siempre revolviéndola, póngasela a cocer en un fuego moderado.
Pruébese con frecuencia, para, por el sabor, conocer cuando esté cocida ya a punto.
Entonces se la quita del fuego, se le añade mantequilla, se revuelve y se deja enfriar. Ya fría, se le mezclan cuatro yemas de huevo, y se revuelve aún para incorporarlas a la masa.
El fondo de una fuente de loza resistente al calor, se unta de mantequilla y se extiende una capa de la masa de choclo. Sobre ésta se acomoda un relleno; el que se quiera; ya sea de pichones despresados, puestos en adobo y estofados; o bien con un picadillo condimentado con especias, pasas de Málaga, almendras y aceitunas. Sobre el relleno, se acomodan con simetría, rebanadas de huevos duros y aceitunas. Se cubre el relleno con otra capa de masa de choclo y se la entra al horno.
Cuando la superficie del pastel haya tomado el color de un dorado subido, la cocción está hecha, y del horno debe ir a la mesa; pues mientras más caliente, este pastel es más exquisito.
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Natalia R. de Dorado (Cochab) |
Buñuelos
2 EneEl perfume de la miel de chancaca (hecha con el jugo de la caña de azúcar) con buñuelos endulza mis memorias, brindándome un aroma que para mí tiene reminiscencias de abuelitos, de nacimiento, de niñitos cantando villancicos, ….
A los que adoraban al niño se los agasajaba con una taza de chocolate caliente con buñuelos con miel de chancaca. Era una tradición social en la que participaba toda la familia.
La primera sociedad que consumió buñuelos fue la morisca. En Sevilla y Granada eran postre típico los buñuelos fritos en aceite cubiertos de miel.
No solo en Bolivia se consumen buñuelos. En países como Colombia, Cuba, Ecuador y México los buñuelos con chocolate también forman parte de la comida de fiestas de Fin de Año y Año Nuevo
Ingredientes
- 2 cucharitas de levadura granulada
- 1 palito de canela
- 1 palito de clavo de olor
- 1 Cucharita de anís
- 2 Huevos
- ¼ taza de pisco o singani
- 2 tazas de harina
- ½ taza de agua
- 1/2 tazas de azúcar
- 1/3 taza de agua tibia
- ¼ cucharadita de sal
- 1 cucharadita de ralladura de limón
- 1 litro de aceite light para freír
- 1 taza de aceite de girasol para untar las manos
- ½ litro de miel de chancaca para bañar los buñuelos
Preparación
- Poner el agua tibia en un bol, junto a una cuchara de azúcar y la levadura; dejarla reposar durante 15 minutos. Mientras, poner en remojo el anís en la taza de agua fría. Mezclar la harina, la canela, agregar la ralladura de cáscara de limón si lo desea, los huevos, el pisco, la sal y el azúcar.
- Agregar el agua con el anís y la levadura y hacer una masa suelta que pueda amasarse. Dejarla reposar en un lugar tibio, cubierta con un pano de cocina para que esté más abrigada hasta que la masa doble su tamaño. La forma de freír es untar las manos con el aceite, coger un puñadito con la punta de los dedos e ir dándole forma redonda delgada; al momento de freír en aceite bien caliente hacerle un agujero en el medio, y con un palito o con la parte de atrás de una cuchara de madera darle vueltas siempre por el agujerito.
- Cuando estén dorados por ambos lados, colocar encima de papel absorvente y luego colocarlos en la fuente que se va servir. Se los sirve tibios y rociados con la miel de caña.
Cristina Olmos
Fricase de Monja
2 EneGracias a las investigaciones del inmortal tradicionalista paceño Antonio Paredes Candia y a los minuciosos estudios de la antropóloga sucrense Julia Elena Fortún es posible conocer qué y cómo comían realistas y patriotas a lo largo de la Colonia y durante los duros años de la guerra de la independencia.
Fortún es una estudiosa singular, pionera en las investigaciones antropológicas en el país. Fue una mujer de vanguardia, graduada, y que se atrevió a rebuscar en las ruinas de Tiwanaku con un trabajo de campo y, después, durante décadas, revisar archivos coloniales.
Gracias a sus aportes se han rescatado partituras musicales y también el recetario de Manuel Camilo Crespo que hoy resumimos. De acuerdo con su prólogo, este libro pasó por varias manos hasta terminar en los arcones de la cocina de su abuela, en Sucre. Sin embargo, los datos del librito muestran que fue escrito en La Paz y que corresponde a las comidas que se preparaban en estas alturas.
Muchas recetas tienen nombres relacionados a personajes o quehaceres de la Iglesia Católica. Al parecer era en conventos y claustros donde la tristeza de la soledad se compensaba con las sopas suculentas y los platillos preparados con conejos, costillas de cerdo, criadillas de toro y ubres de vaca.
Fortún ha rescatado más de 100 recetas de caldos, platos y postres que consumían los protomártires paceños, sus esposas e hijos y también sus represores. Aquí les comparto una de ella
Fricasé de monja
“Las carnes de un chanchito asado el día anterior se pican menudamente con otro tanto de salchichas. Se dispone un ahogado lleno bien hecho como se tiene indicado en su lugar. Se le agradan rebanaditas de limón desagriado y se echan las carnes agregándole aceitunas despepitadas y partidas en cuatro, unas almendras y pasas de Corinto, y cuando está en punto se sirve con perejil picado. Si se quiere, se espesa con pan rallado y aun se adereza con leche en lugar de caldo. A falta de salchichas se puede hacer con chorizos bien cocidos, agregándole un poco de vinagre, y en este caso no se le echa leche. Es plato apetitoso y de fácil digestión.”
Manual de Cocina de Manuel Camilo Crespo, transcrito por Julia Elena Fortún
Libros de Recetas y Tradiciones de Bolivia
2 Ene“Ají Regalo de Bolivia al Mundo”, 2010.
Rita del Solar y Lupe Andrade
“Chuquiago Marka La Paz de Ayacucho. Vida, Tradición y Gustos”.
Rita del Solar y Lupe Andrade
CocinaCasera
Trigo de Illanes, Marcela
La Paz. Bolivia. 1975
Cocina Práctica Boliviana e Internacional
Subercaseaux, Miguel
Alfa Editores. 1ª Edición, Santiago, Chile. 1999
“Cocina de Bolivia y el Mundo”,
Lucy Ávila
Contiene más de 300 recetas de la cocina
de Bolivia y el mundo
Cocina Casera
Trigo de Illanes, Marcela
Edición privada. 2ª Edición, La Paz. Bolivia. 1975
Cocina y
Comida Boliviana
Alaiza de Achá, Lourdes
Editorial Modelo.
EdiciónCochabamba
Bolivia.2003
Cocina Típica del Oriente Boliviano.
Adela Gutiérrez Vda. de Rivero.
Primera Edición.
Cocina Tradicional Boliviana
Romero de Velasco, Emilia – Gutentag de Muzevich, Carola
Editorial Amigos del Libro, La Paz. Bolivia. 1988
DICCIONARIO ABREVIADO
DE LA COMIDA EN BOLIVIA
Jorge Angel Orellana Jiménez
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 2012
20 páginas,
Editorial La Hoguera, 2012
“El Arte de Cocinar la Quinua”, 2002,
Maria Rita del Solar
El Arte en la Gastronomía Boliviana
Gerard Germain
Imprenta Landivar, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 2002
Ellas
El Deber
Suplemento del periódico el Deber
Publicación semanal
“El Gusto y los Gustos de Bolivia, 2004,
Maria Rita del Solar
“El Maní de Bolivia”,
Rita del Solar
El Placer de Comer
Zuleta de Subieta, Carmen
Editorial La Hoguera. 9ª Edición, Santa Cruz. Bolivia. 2000
Lugar: La Paz, 2009

Tamaño: 14 x21 cm.Páginas: 82
Ministerio de Relaciones Exteriores. Academia Diplomática Plurinacional
«Epicuro Andino»
Recopilado por: Teresa de Prada, Peggy Palza, Wilma W. Velasco, Susan Gisbert
La Paz – Bolivia 1995 – Sexta Edición
Cocina Típica del Oriente Boliviano
Gutierrez, Vda. de Rivero, Adela
Edición privada. 3ª
Edición
Trinidad, Beni. Bolivia. 2008
“La Paz Una Aventura Culinaria de II Siglos”
Rita del Solar
«La Mesa Feliz»
Myriam Baptista Gumucio
La Paz – Bolivia
“Los Azogueros de Potosí”, Expresiones y Sabor Virreinal,
Rita del Solar
Rita del Solar Taborga
“La Paz Una Aventura Culinaria de II Siglos”
Rita del Solar
Las mejores recetas de la Cocina Boliviana
Cattoretti, Gianna
Saravia, Jessica
Editorial Trébol. 1ª Edición, Cochabamba. Bolivia. 2000
La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.
Beatriz Rossells Montalvo:
LA PAZ-BOLIVIA:
Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.
Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela Gorriti y siquiera otras 800 mas.
Las mejores recetas de la Cocina Boliviana
Cattoretti, Gianna Saravia, Jessica
Editorial Trébol. 1ª Edición, Cochabamba. Bolivia. 2000
La Cocina de Graciela
Sangol, Graciela Leyla
Editorial Santa Cruz. 1ª Edición, Santa Cruz. Bolivia. 2000
La Cocina en Bolivia
Gainsborg Vda. de Aguirre Achá, Edición privada. 10ª Edición
La Paz. Bolivia. 2006
La Cocina de Graciela
Sangol, Graciela Leyla
Editorial Santa Cruz.
1ª Edición Santa Cruz de la
Sierra. Bolivia. 2000
La Cocina
Monroy L., Maggi
Edición privada. 1ª Edición
La Paz. Bolivia. 1997
Libro de Cocina Doña Piedades
Moreno de Parejas, Delfina
Editorial La Hoguera. 9ª Edición, Santa Cruz. Bolivia. 2000
LA COCINA COLONIAL EN EL ALTO PERU
Gustavo Adolfo Otero
La Vida Social en el Coloniaje
(Esquema de la Historia del Alto Perú hoy Bolivia,
de los siglos XVI, XVII y XVIII).
© Rolando Diez de Medina, 2011
La Paz – Bolivia
Lo mejor de platos & buen gusto
Lucy Ávila Auzza
2da edición. Cochabamba
«Los secretos de Rosalía»,
primer libro de Mariana Ruiz Romero (Tarija, 1982)
co-edición que ha sido trabajada en Bolivia por Editorial Nuevo Milenio y en Argentina por Ediciones el Boulevard
Manual de cocina: comidas en la ciudad de La Paz en el siglo diecinueve
Manuel Camilo Crespo, Julia Elena Fortún
Nuestras Comidas
Jordán de, Nelly
Edición privada. 8ª Edición, La Paz. Bolivia. 1994
“Quinua el Grano de Oro de los Andes”, 2005,
Rita del Solar
La Comida Popular Boliviana
Paredes Candia, Antonio
Edición privada. 2ª Edición, La Paz. Bolivia. 1990
Manual de Cocina y Repostería
Julia Plaza de Majluf
Comida Tarijena, Editorial San Silvestre, La Paz
Recetas de la Comida en Bolivia
Orellana Jiménez, Jorge Angel:
Editorial Premier. Santa Cruz, Bolivia. 2009
Recetas de la Comida en Pando
Orellana Jiménez, Jorge Angel:
Edición Privada. Santa Cruz, Bolivia. 2010
Reflejo Culinario de los Lípez, Variaciones sobre Quinua Real y Llama”,
Pierre Van Oost, Daniel Delgadillo
Consorcio Lípez, 2006 – 99 páginas
Un Canto a las Semillas y Recetas Bolivianas
Escrito e ilustrado por Ariana Sankbianchi
Este libro es escrito en español e ingles. Es apropiado el público en general.
VEINTICUATRO RECETAS CON QUINUA EL GRANO DE ORO Publicado por el Programa Quinua Altiplano Sur de la Fundación Autapo y el apoyo de la Embajada del Reino de los Países Bajos
Gran Cocina Latina: The Food of Latin America Hardcover
Polenta, familias italianas en Bolivia,
Mauricio Belmonte Pijuàn, Segunda Edición editorial Gente Común, 2011.
Editorial lexus La Cocina Boliviana:
paso a paso
Editorial Lexus.
Edición
2012Barcelona,
España. 2012
Fricasé
1 EneFoto Cristina Olmos
La Primera receta criolla del año que voy a compartir es el Fricasé. Es Tradición comer el día de Año Nuevo, se sirve al amanecer para los trasnochadores del 31, para curar el chaqui “resaca” de la noche y seguir con el festejo. Se dice que levanta muertos . Creo que en mi época no había ningún paceño que no hubiera amanecido un Año Nuevo comiéndolo en la Plaza Alexander, el Mercado Lanza o el de Mallasa. También había lugares que lo servían todos los días del año y a cualquier hora
Ingredientes (Mas o menos para 6 personas)
- 1 kilo de brazo o pierna de cerdo con cuero
- 1 kg. Costilla de Cerdo con cuero
- 2 cucharas de sal
- 2 cucharas de comino molido
- 4 cucharas de ajo picadito bien fino
- 8 cucharas de aji amarillo molido
- 2 cucharas de aji colorado
- 3 cucharas de pan molido.
- 1 kilo de mote de maíz cocido
- ½ kg. Chuño mediano cocido
- 3 Lt. Agua más o menos
- 1 cucharilla de perejil picado finito para echar encima al servir.
Preparación
- Poner en una olla grande todas las carnes cortadas en porciones. Añadir el ajo molido, la sal, comino, ají amarillo.
- Agregar el agua hasta que cubra todo y un poco más.
- Cocinar hasta que la carne este tierna, rectificar la sazón y añadir el pan molido, y tenga la consistencia de una salsa liviana.
- Servir en plato hondo…una porción de mote, un par de chuños, porción de carne y caldo en abundancia. Que lo disfruten mucho, tal vez con una cerveza Paceña…
Cristina Olmos
Vinos 1750 – Samaipata
3 Sep1750 es producido por Uvairenda, una pequeña bodega boutique ubicada en nuestro viñedo en el Valle de Samaipata. La bodega está abocada a la producción de vinos de alta calidad en pequeña escala, y en otorgar al visitante un punto de entrada al maravilloso mundo de los Valles Cruceños, ofreciendo la posibilidad de compenetrarse con la experiencia vitivinícola, conocer la naturaleza de la elaboración de los vinos, rescatar la esencia del terruño samaipateño disfrutando a su vez de la beldad del valle y degustando sus vinos. Es que Samaipata es tan solo la puerta de los Valles Cruceños, un paraíso a solo 2 horas al sudoeste de Santa Cruz de la Sierra.
Vino 1750 – Cabernet Sauvignon
Vino 1750 – Syrah
Vino 1750 – Tannat
Vino 1750 – Syrah Rosé
Vino 1750 – Chardonnay
Vino 1750 – Torrontés
Picante de Pollo
2 AgoComienza el mes del Aniversario de Bolivia y les comparto este plato de profundas raíces español-moriscas e indígenas, bien condimentado y de mucha fuerza. La Gastronomía Boliviana es conocida principalmente por su variedad y este es un plato típico de Bolivia ya que se lo come en todos los departamentos. El estilo de este aji es mas sucrence o tarijeno
PICANTE DE POLLO EN AJI COLORADO
6 personas
Ingredientes:
12 muslos de pollo
2 tazas ají colorado molido cremoso
1 taza de cebolla blanca picada en bastoncitos finos
1 taza tomate pelado y picado finamente
1 cucharilla comino molido
1 cucharilla orégano desmenuzado
½ cucharilla pimienta negra molida
1 cuchara sal o al gusto
3 dientes de ajo tostado, pelado y picado
1 taza caldo
4 cucharadas aceite
Preparación:
1. En una olla poner los muslos deshuesados a dorar en 2 cucharas de aceite y reservar. Dorar la cebolla en las otras 2 cucharadas de aceite y añadir todos los demás ingredientes junto, dorar un pocos. El caldo o agua deberá cubrir los ingredientes completamente.
2. Dejar cocer a fuego fuerte hasta que hierva, y a fuego lento después, por lo menos una media hora y añadir los muslitos dejando hervir otra media hora hasta que el pollo este muy suave. Mover de vez en cuando.
3. Si con el cocimiento ha disminuido mucho el jugo, aumentar un poco mas de caldo
4. Servir el picante pollo con una papa blanca rebanada, cocida aparte y chuno o tunta.
Tunta o Chuno
Ingredientes:
¼ kilo de chuno o tunta seca
2 cucharillas de sal para cocer el chuño
¼ taza de aceite
½ taza de cebolla blanca, picada finamente
¼ taza de tomate, pelado y picado finamente
3 huevos enteros
1 cucharilla de sal
1 taza de queso blanco picado
Preparación:
7. Una noche antes de preparar, poner el chuño a remojar en agua tibia.
8. Al día siguiente, ya remojado, pelar el chuño, quitando toda su cáscara. Partir en cuatro partes y enguajar varias veces hasta que el sabor amargo desaparezca.
9. Poner a cocer con bastante agua y las dos cucharillas de sal. Una vez cocido, escurrir en una coladera.
10. En otra olla poner el aceite a fuego moderado. Una vez caliente, añadir la cebolla. Freír hasta que ésta esté dorada. Agregar el tomate, mezclar y dejar cocer por unos cinco minutos. Agregar lo huevos; mezclar nuevamente.
11. Añadir el chuño ya cocido y escurrido y dejar cocinar por unos tres minutos.
12. Finalmente, antes de servir, agregar el queso y mezclar a fuego lento.
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Chuño y Tunta
Papas secas, deshidratadas y congeladas que se contituyen en el alimento típico de los habitantes del altiplano de Bolivia.
Cristina Olmos




















Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


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uuuh tiene una pinta deliciosa y golosa! en mi hogar gusta mucho el dulce de leche, seguro que les encanta, gracias!
Muchas gracias por los comentarios y las visitas.
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Maravilloso! Como siempre, un agrado tu blog. Un fuerte abrazo de argentina!
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Hola! Yo he sido siempre una ratona, me chifla el queso! Pero desde que tengo fibromialgia y como consecuencia síndrome de colon irritable he dejado todos los lácteos y debo decir que, mi cuerpo lo nota!
Ahora tomo frutos secos y levadura nutricional para hacer "quesos veganos", de hecho en mi blog hablo de ella, para que al menos mis compañeros de enfermedad sepan que el queso y los lácteos en general, inflaman y que es un mito que sin ellos, nuestro organismo carezca de calcio.
Buen artículo, a ver si el mundo va tomando conciencia y come más sano.
Un saludo.
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.