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SALUD Guia para Angustiados

6 Oct

Por: José Luis Catalán

1. Técnicas para bajar el nivel general de ansiedad

1.1. Ejercicio

El ejercicio adecuado nos ayuda a una tonificación muscular,evitando tanto la rigidez como el exceso de activación del sistema nervioso, propiciando un sano cansancio que favorece el sueño reparadory calma el exceso de cavilaciones y rumiaciones.

Si nuestro estado físico es lamentable (tenemos síntomascomo mareos, vértigos, nauseas) y no podemos tolerar un ejercicio intenso, se puede optar por repartirlo en fragmentos pequeños a lo largo de día y partir de un ritmo muy suave hasta ganar un bienestar suficiente para abordar esfuerzos de mayor enjundia.

Es preferible practicar un deporte lúdico que nos gusteo hayamos disfrutado de él en el pasado, ya que de paso nos proporcionará mayor satisfacción que la gimnasia fría y pesada.

1.2. Hábitos de sueño y alimentación

El sobreesfuerzo que entraña una vida desordenada tiene un peso por sí mismo como factor estresante en el resultado global de una ansiedad excesiva.

No pocas personas se han acostumbrado a una alimentación caótica y unos horarios de sueño demasiado ajustados o irregulares, lo que mientras sus fuerzas lo permitan parecieran a primera vista no tener consecuencias negativas (por cierto, es el mismo argumento que lleva a empezar a fumar, porque parece, en los primeros años, que el hábito no presenta ningún daño o molestia de las que se quejan los fumadores veteranos).

Regular el sueño, de forma que sea suficiente y que el cuerpo encuentre un alivio en poder se adaptar a una rutina sistemática, puede ayudar a disminuir la tensión.

Una alimentación variada y no muy pesada favorece el control de muchos síntomas gástricos que se favorecen en estado de ansiedad (diarreas, estreñimiento, gases, molestias estomacales, etc). Muchas personas detectan su grado de angustia por las sensaciones que les produce en el estómago, otras por las sensaciones de mareo por la mañana: a unas y otras no les conviene complicarse con una alimentación inadecuada.

Un grado elevado de ansiedad influye que el momento de conciliar el sueño sea más dificultoso porque aparecen en la mente ráfagas de pensamientos que nos desvelan o bien nos dedicamos, en el momento que nos tocaría descansar, a cansarnos con pesados exámenes de conciencia y arduos preparativos para el día siguiente. El resultado es que robamos tiempo al sueño porque nuestro estado es demasiado frágil como para soportar estas provocaciones.

Sería aconsejable que mientras no podamos recuperarla capacidad de dormirnos rápido nos ayudemos a nosotros mismos eligiendo un momento distinto para las reflexiones y la planificación del día la dejemos para la mañana siguiente. A cambio nos relajaremos pensando cosas agradables o leyendo un artículo de esos que inducen a dormirse. Si estamos más de 15′ removiéndonos entre las sábanas sin poder dormir, en vez de hacernos mala sangre, es preferible levantarse y seguir leyendo el pesado artículo o viendoun programa aburrido de televisión hasta que notemos que los párpados nos pesan y entonces volvamos a la cama.

La persona ansiosa puede torturarse con facilidad por el hecho de que si le cuesta dormirse tendrá dificultades para estar despejada al día siguiente y se atormenta ante la idea de que se aproxima la hora del despertar. Es mejor en esta circunstancia considerar que si uno tiene que dormir unas pocas horas es mejor aceptarlo que no por culpa de empeñarse, protestar o quejarse dormir todavía menos. Ni su estado el día siguiente será tan lamentable ni cabe pensar -a no ser que se obsesione con que el proceso se repita fatídicamente- que en los días posteriores su propio organismo luchará por recuperarse.

La misma anticipación o temor de que igual no podemos dormir bien puede causar que durmamos mal (del mismo modo que el temor a que nos asalte un navajero en un callejón oscuro produce que no paseemos tranquilos por ese lugar). Hay que recordar dormirse es algo pasivo, no algo que hagamos poniendo mucho esfuerzo de voluntad y que provoquemos con el látigo de la frase «¡tengo que dormir!», por consiguiente el método para conseguir que venga el sueño, sin que se asuste viendo el panorama de cómo lo esperamos, es no hacer nada, ni siquiera pensar en ello, simplemente viviendo bien el día (para que el desasosiego no nos pida consuelos de última hora), y acabar bien la noche con actividades neutras (ni demasiado emocionantes ni demasiado desagradables).

1.3. Desaceleración

Ante una situación de estrés se impone una cierta rebaja de nuestras aspiraciones. No podemos forzar la marcha para que quepan más cosas en el mismo periodo de tiempo, y hay que seleccionar con criterios de relevancia, intentando delegar o aplazar el resto.

Aunque logremos disminuir la cantidad podemos estar tan acelerados que vayamos con la mismas prisas y celeridad de cuando nos afanábamos, dejando huecos de repentina inactividad como quien devora en un visto yno visto el alimento que hay en el plano y se pasa el resto de la comida nervioso esperando a que los demás acaben.

Desacelerar significa lentificar todos nuestros movimientos forzando una «velocidad de paseo», apostando por regodearnos con la perfección y pulimento de lo que llevamos entre manos (por ejemplo, escribir con muy buena letra, seleccionar las palabras, ampliar las frases entrando en detalles y consideraciones, repasar los trabajos o introducir pequeñas mejoras creativas).

Las sensaciones de vacío hay que llenarlas con algo que nos ayude a no desquiciarnos frente a ese fisura insoportable, atendiendo con esmero a lo que nos rodea observando bien a lo Shelock Holmes donde estoy, como es la persona con la que estoy, jugando a crear algo divertido, entretenido y relajado para ofrecer goce al tiempo que pasa y que así transcurrir se convierta en un vivir.

1.4. Planificación de actividades

La sabiduría y astucia a la hora de planificar nuestras actividades es otra herramienta muy conveniente para rebajar tensiones, sabiendo intercalar descansos oportunos para aliviar el crecimiento dela ansiedad o cambiando el tipo de tarea a una más suave o llevadera, hasta recuperar el buen talante y afrontar la dureza del día conenergías siempre sobradas en vez de desfallecidas.

No debemos olvidar que al cabo del día hemos de dar satisfacción a distintas necesidades y no descuidarlas es una forma de armonizarnos, dedicando tiempo a los amigos, a nuestras lecturas, músicas y placeres personales, teniendo momentos de contacto afectivo. Siendo los distintos yoes que somos, repasamos y fortalecemos el esqueleto y la trama que nos aguanta.

1.5. Ayuda farmacológica

Si los síntomas de la ansiedad o las consecuencias que reporta en trastornos psicosomáticos (aquellos en los que el estréses un factor de riesgo, desencadenante o agravante) son demasiado desagradables o incapacitantes, podemos recurrir a una ayuda farmacológica.

Los sedantes y ansiolíticos pueden ser de gran ayuda, sobre todosi les damos un papel modesto de apoyo, poniendo nuestro interésy firme propósito de cambiar malos hábitos, suprimir las causas que producen ansiedad y aprender a mejorar nuestro control emocional.

Es insuficiente y peligroso considerar los tranquilizantes como una droga que nos da un alivio para seguir haciendo lo mismo que estábamos haciendo, pero sin consecuencias desagradables (algo así como si alguien pidiera al médico una medicina para el dolor de estómago para poder seguir dándose atracones a su antojo).

1.6. Técnicas de relajación

Los ejercicios de relajación, respiración y yoga son tan poderosos como un fármaco, aunque algo más trabajosos. Puede resultar una buena inversión aprender estas técnicas por que no sólo serán útiles para afrontar el momento actual, sino que nos ayudarán a cuidarnos ante los agobios que nos depare el futuro.

1.7. Actividades manuales

Las actividades manuales son muy convenientes para las pesonas que tienen angustias y preocupaciones intelectuales. Las aficiones artísticas y de bricolaje nos hacen entrar en contacto con los objetos sencillos y nos dulcifican, haciendo que hundamos nuestras raíces en la realidad. El disfrutar de la naturaleza tiene similar efecto benéfico.

Las personas cuyo estres tiene un origen físico (trajín imparable, niños revoloteando, esfuerzos físicos intensos, operaciones mecánicas embrutecedoras, etc.) les interesa más bien lo contrario, dejar aparcado el cuerpo y hacer trabajar el espíritu con cosas que estimulen la inteligencia (no que aturdan, como por ejemplo estirarse en el sofá y ver televisión durante horas), como podría ser una actividad de aprendizaje (idiomas, ordenadores, cursillo) o una actividad asociativa (apa, vecinal, ONG, etc.) o lúdica.

1.8. Sexualidad

Si se dispone de una pareja conviene dedicarle atención y usarla, ya que la tenemos, procurando cultivar la atracción mutua. Las relaciones sexuales satisfactorias (evitando que resulten exigentes, compulsivas o rutinarias) tienen un efecto muy beneficioso para espantar tensiones acumuladas. Puede ser un buen momento para mejorar la comunicación y el arte de amar.

1.9. Actividad social

Aumentar la vida social, vincularse, participar en las conversaciones, reuniones informales y cultivar la amistad, son ideas positivas y loables por sí mismas y no deben dejarse de lado pensando que el «retiro» y el aislamiento nos tranquilizarán más (la idea del balneario en una montaña perdida).

Efectivamente existe una forma de relajación que es simplificar (tumbarse, no ver a nadie, no hacer nada, aturdirse con cosas que no nos compliquen la vida) y existe otra forma de relajación que proviene de la satisfacción y del ánimo, de habernos molestado en hacer algo con cierta calidad, habiéndonos interesado por los demás y por el mundo externo (la idea de que el mundo que nos rodea es un balneario).

Particularmente conviene calmarse mediante el vínculo con lo afectivo, con el contacto vitalizador con las personas a nuestro alrededor, desde el vecino hasta nuestra pareja o familia.

http://www.psicologia-online.com/colaboradores/jc/tecnicas.htm

SALUD Qigong o Chi Kung y el Ejercicio

11 Ene

 A través de la práctica regular del Qigong, vamos a prevenir y curar desarreglos en nuestra respiración, dolores y problemas musculares o/y orgánicos, así como trastornos mentales y emocionales.

l ejercicio diario es fundamental para gozar de buena salud. Según el famoso médico chino Hua To (200 d.c):

«Bisagra que se mueve no se oxida«

frase que señala la importancia de la práctica del ejercicio regular para mantener una buena salud.

 En el Qigong se busca trabajo muscular para fortalecer el cuerpo y los estiramientos para drenar los canales, mantener los músculo, tendones y articulaciones flexibles y permitir el libre flujo de energía y sangre del cuerpo, manteniendo nuestros órganos internos sanos. Los ejercicios se deben hacer sin tensiones innecesarias manteniendo una postura recta pero relajada y «escuchando al cuerpo para evitar lesiones».

 Pero el ejercicio debe además tomar en consideración que el hombre es una unidad formada no sólo por el cuerpo físico, sino también por mente y espíritu.

 El movimiento del cuerpo hace que la sangre y la energía fluya, mejora la función de los órganos internos y ayuda a mejorar la digestión, transito y eliminación de los productos de desecho.

 Sin embargo el movimiento debe ser el adecuado: ni muy exigente para evitar lesiones («se debe escuchar el cuerpo«), ni demasiado flojo de manera que sea eficaz y que nos libere de las barreras y limitaciones que el dolor, los malos hábitos y en última instancia nosotros mismos nos hemos impuestos.

 Cada practicante debe ser su propio guía o maestro pues no hay ninguna persona que tenga la capacidad de conocer mejor su cuerpo que él mismo.

 El ejercicio cotidiano que hagamos debe satisfacer esta triple formación, es decir: fortalecer nuestro cuerpo, calmar nuestra mente y elevar nuestro espíritu.

QIGONG Y EJERCICIO

http://www.salusline.com/index.php?SEC=modulos&MOD=ORIENTAL&aid=459

SALUD Chi Kung o Qi Gong

4 Ene

Chi Kung  o Qi Gong

El Chi Kung  o Qi Gong es la gimnasia energética para la salud y la longevidad. Forma parte de la Medicina Tradicional China, junto con la Acupuntura, la Moxibustión, la Tui Na (masajes), la Alimentación y la Herbolaria, con más de 3.000 años de antigüedad. Es una disciplina que se ha practicado desde tiempos inmemorables y que ha contribuido a que muchas generaciones de personas en el lejano oriente se conserven llenos de energía y dueños de una armonía integral. Actualmente existen más de 2,000 tipos de Qi Gong en China. En la República Popular China practican esta disciplina no sólo los civiles, sino también los miembros del ejército, la policía y los deportistas de alto rendimiento.

El Qi Gong se ha inspirado en la práctica de monjes budistas y taoístas desarrollada durante milenios y es una vía real para transformar, la energía vital y encontrar el equilibrio físico y mental. El Chi Kung se practica, generalmente, con objetivos orientados al mantenimiento de la salud, pero también en algunos casos, especialmente en China  se puede prescribir con objetivos terapéuticos específicos. Según las tradiciones budista y taoísta, de donde procede en gran parte, es un método para alcanzar la iluminación.

La práctica de los ejercicios de Chi Kung, representa un importante beneficio para los niños de todas las edades, al educar sus facultades físicas, espirituales y morales.  La principal razón de la popularidad de los ejercicios de Chi Kung es su capacidad para mejorar la salud, ayudando a la relajación. En estos ejercicios, el uso de los músculos, se reduce al mínimo, la atención se centra, en cambio, en la canalización de la energía, a través de tendones y huesos.

El carácter Chino Chi significa aire (fluido que anima la respiración) y tiene un significado similar al del Pneuma (griego eπνευμα) de la Grecia antigua o el Prana (Sánscrito प्राण) de los hindúes; Kung significa trabajo o técnica. Chi Kung por tanto se puede traducir como el “trabajo de la respiración” o el arte de hacer circular los hálitos de la forma más adecuada a la finalidad con la que se practica.

Existen muchos sistemas diferentes de Chi Kung. El Chi Kung puede practicarse con el cuerpo quieto o en movimiento e involucrar patrones prefijados o no (Chi Kung espontáneo). Varias formas de Chi Kung tradicional, en China, están relacionadas con la salud, las corrientes espirituales de China (taoísmo, budismo y confucianismo) y las artes marciales.

El Chi Kung practicado con finalidad higiénica o terapéutica se basa en los principios de la medicina China tradicional. El Chi Kung practicado con fines espirituales está relacionado con los principios de la alquimia y varía en función de la corriente y el centro espiritual del que procede. Muchos estilos de Chi Kung relacionados con las artes marciales de China están vinculados a los centros y corrientes espirituales en las que se desarrollaron.

Las aplicaciones del Qi Gong son de básicamente de carácter preventivo. El Qi Gong puede influir en muchos aspectos sobre el cuerpo humano, por ejemplo: eliminando perturbaciones emocionales, mejorando el estado fisiológico y bioquímico del cuerpo.

El relajamiento, la quietud y la respiración durante el ejercicio, contribuye al descanso, recuperación y regulación del organismo, también disminuye el consumo de energía y fortalece la resistencia.

El Qi Gong regula el sistema nervioso central y el resto de los sistemas orgánicos, facilita un funcionamiento armonioso de los órganos y nos ayuda a desarrollar una fuerza interior que nos capacita para crear resistencia contra las infecciones y las enfermedades en general.

Los ejercicios de Chi Kung o Qui Gong, se basan en técnicas de control del Qi, que a partir de la práctica de diferentes posturas y movimientos, se proponen movilizar la energía interna para lograr la armonía, a través de la unión en perfecto equilibrio, del cuerpo y de la mente.

Posición inicial para ejercicios de Chi Kung

La posición inicial es fundamental para avanzar en la práctica de otros ejercicios. Debes poder mantenerla durante al menos 5 minutos, aunque lo ideal sería que logres permanecer en ella, 20 minutos.

Realización:

Coloca los pies paralelos y separados hasta la anchura de los hombros. Debes distribuir de manera uniforme, el peso del cuerpo en ambos pies, bases del equilibrio y fuentes de energía. Flexiona ligeramente las piernas y separa las rodillas. Bascula la cadera como para bailar la danza del vientre.  Suspende el cuerpo de la parte superior de la cabeza, desde un punto en línea con los extremos de las orejas. Alinea la columna vertebral de forma que parezca una espiga vertical desde el sacro hasta la parte superior de la cabeza, manteniéndola erguida y relajada a la vez, al igual que los hombros y el cuello. Relaja los brazos y sepáralos ligeramente del cuerpo.

Separa levemente los dedos y estíralos pero no los tenses; los pulgares deben estar próximos al resto de los dedos. Mira serenamente hacia el horizonte. Hunde los pies en el suelo, como si los enraizaras en la tierra. La energía ascenderá en espiral por tus piernas y se acumulará en el Tan Tien. Relaja el abdomen. Para superar la sensación de fatiga, que te causará al comienzo el mantenimiento de esta posición, utiliza tu mente y tu voluntad. Superada esta barrera inicial, experimentarás una sensación de energía y calor que recorrerá tu cuerpo. El avance en esta práctica debe ser gradual.

Una vez practicada la posición inicial puede iniciarse la práctica del juego de los cinco animales, La principal finalidad de estos ejercicios es el fortalecimiento de los cinco órganos, cada uno de ellos relacionado con una emoción y una energía natural.

Existen distintas variantes de la serie de ejercicios del juego de los cinco animales, de acuerdo con las diferentes escuelas y familias, que han desarrollado y transmitido este conocimiento a lo largo de los siglos. En todas se busca mediante la práctica de los ejercicios, la integración total entre la mente, el espíritu, el cuerpo, la respiración y el movimiento.

Para lograr la combinación de la mente con la figura, los movimientos han de ser ágiles, espontáneos y flexibles. Además estos movimientos deben estar acompañados por una respiración acorde a los mismos, profunda y rítmica. Cada movimiento se debe realizar con el espíritu del animal correspondiente. Por otra parte, cada animal se relaciona con un órgano en particular y este a su vez, se asocia a una emoción y una energía natural:

El riñón está relacionado con el miedo, la energía del agua y el espíritu del oso

El hígado está relacionado con la ira, la energía de la madera y el espíritu del tigre

El corazón está relacionado con la risa, la energía del fuego y el espíritu del ciervo

El bazo está relacionado con la obsesión y la energía de la tierra y el espíritu del mono

El pulmón está relacionado con la tristeza o melancolía, la energía del metal y el espíritu de la grulla.

El fortalecimiento de los órganos y el control de las emociones a partir de la práctica del Chi Kung permiten disponer de un caudal de Qi puro, que puede ser movilizado a través de los meridianos principales a diferentes partes del cuerpo.