
Achojcha rellena colla.
Achojchas rellenas con un guiso seco de carne molida, con un ahogado de cebollas, pure de aji colorado picante, locoto y ajo.
Cristina Olmos

Achojcha rellena colla.
Achojchas rellenas con un guiso seco de carne molida, con un ahogado de cebollas, pure de aji colorado picante, locoto y ajo.
Cristina Olmos

El ajo negro es un ingrediente de alto valor en la cocina asiática, ya que por sus propiedades antioxidantes, se considera un tesoro capaz de alargar la vida de quien lo consume. En Corea y Tailandia, que es donde más explotan su valor, suelen utilizarlo como componente en bebidas energéticas y curioso ingrediente en la elaboración del chocolate.
El ajo negro se conoce en América durante el año 2008, cuando en la ciudad estadounidense de San Francisco, se comenzó a comercializar esta variación del popular ajo. Éste “nuevo ingrediente” se apoderó de sustanciosas recetas y se abrió camino en el continente.
En la actualidad, el ajo negro se obtiene de la fermentación del ajo común, atravesando un lento proceso que consiste en el sometimiento de los bulbos de ajo a altas temperaturas, y del cual resulta una “cabeza de ajo con los dientes negros”, el sabor es ligeramente dulce de fondo balsámico, su volumen es notablemente menor y su textura es más suave y ligera.
Las propiedades del ajo negro se han venido estudiando desde hace ya varios años, entre ellas se pueden destacar, la eficacia que posee éste bulbo para mejorar lainmunidad del cuerpo, retrasando el envejecimiento y disminuyendo efectivamente la fatiga, además de colaborar con el correcto ajuste de la presión arterial, azúcar en sangre y niveles de colesterol.
La capacidad antioxidante del ajo negro es 10 veces mayor a la del ajo fresco, siendo un alimento totalmente natural, sin aditivos ni conservantes, manteniendo la misma fragancia característica de su estado fresco. Su alto contenido en aminoácidos, polifenoles, proteínas, vitaminas y oligoelementos, lo convierten en una muy útil herramienta para mejorar la fuerza física, combatir el insomnio, proteger el hígado, prevenir los resfriados, incrementar la actividad prostática, actuar como anticancerígeno y procurar el buen funcionamiento del organismo en general.
Uso del ajo negro en la cocina
Al igual que su presentación convencional, el ajo negro se puede consumir tanto crudo como cocido (sofrito, horneado, etc.), sin importar el aspecto de éste milagroso ingrediente, es de uso versátil, que puede ser perfectamente usado tanto por los más expertos en la cocina como por novatos que gustan probar de nuevos y diferentes platillos, conservando ese saludable factor que potenciará el valor de la preparación.
Hacer ajo negro en casa
Aunque se puede encontrar en tiendas especializadas, también es posible hacer ajo negro sin salir de casa; solo se debe someter las cabezas de ajo fresco a un proceso de fermentación, en una temperatura aproximada de 55ºC durante unos 30 o 40 días. Una opción para lograr esto es haciendo uso de la popular olla arrocera.
http://cocinayvino.net/gastronomia/ingredientes/7768-el-milagroso-ajo-negro.html
La ruda es un género de subarbustos siempre verdes fuertemente aromatizados de 2–6metros de altura, de la familia de las Rutaceae, nativas de la región del Mediterráneo,Macronesia y el sudoeste de Asia. Diferentes autores aceptan entre 8–40 especies en el género. La sp. más conocida es la ruda común Ruta graveolens. Si bien es usada “desde siempre” como una planta medicinal, tiene una muy fuerte toxicidad, según los usos y dosis.
Hojas bipinnadas o tripinnadas, con una apariencia correosa, de verde a fuertemente azul verdoso glauco. Flores amarillas, con 4–5 pétalos, de cerca de 1 cm de diámetro, y en cimas. Fruto 4–5 lobulado, cápsula con numerosas semillas.
Fue extensamente usada en la cocina europea en la antigüedad, así como en muchas recetas de la Roma Antigua (de acuerdo a Apicius), pero por su extremo amargor, ya no es apetecible para el gusto contemporáneo. Sin embargo, aún se la usa en ciertas partes del mundo, particularmente en el norte de África.
La ruda es una planta que ha sido empleada tradicionalmente como medicamento natural y hierba protectora por algunas de las propiedades medicinales que posee. Entre ellas destacan sus propiedades digestivas, relajantes y antiespasmódicas, Además, también ofrece beneficios a nivel circulatorio, por lo que es eficaz para tratar ciertas enfermedades y favorecer la circulación de la sangre. Si quieres conocer con más detalle cuáles son las propiedades curativas de la ruda.
La ruda es una planta con propiedades digestivas, pues gracias a la estimulación de la función biliar, mejora la digestión y es efectiva en caso de dolencias que afectan al aparato digestivo como los gases, el ardor intestinal, la pesadez, etc. Por ello, es recomendable tomar un infusión de ruda después de comidas copiosas o demasiado pesadas.
También es una planta con propiedades medicinales antiespasmódicas, por lo que puede servirnos de ayuda en el tratamiento de cólicos y espasmos estomacales, así como para tratar y frenar las diarreas.
Debido a su acción sedante, la infusión de ruda también se emplea para combatir los síntomas propios de la ansiedad, el estrés, el nerviosismo y el insomnio. Aplicada de forma tópica, también puede servir para aliviar el dolor ocasionado por golpes o por enfermedades como la artritis.
Entre las propiedades curativas de la ruda, también encontramos que es un potente emenagogo, es decir, que actúa como un buen estimulante del flujo sanguíneo, favoreciendo la regulación de la menstruación femenina y sirve para mejorar las hemorragias y reducir los dolores provocados por la misma. Es importante tener en cuenta que no es recomendada para mujeres embarazadas, pues al contar con propiedades abortivas, puede ser muy peligrosa tanto para la mamá como para el bebé.
Asimismo, es favorable a nivel circulatorio, pues contiene determinadas sustancias que ayudan a reforzar las paredes de los vasos sanguíneos, logrando que sean más resistentes ante hemorragias y otras complicaciones. Puede ser útil en el tratamiento de varices, edemas o problemas de circulación de la sangre.
Un saludo
Javier

Estas galletas tienen un montón de cosas buenas: frutos secos, fibra, aceite de oliva… Si además se hacen chiquititas, como hice yo, son un vicio y los ingredientes sanos son excusa para comerse unas cuantas. También pueden hacerse con mantequilla en vez de aceite. Yo no lo hice porque la mantequilla con frutos secos me empalaga un poco y además porque me encanta probar recetas de galletas con grasas saludables.
[1 bandeja de horno llena] 200 g de harina integral • 1 ct de levadura • 1/2 ct de canela • 80 g de azúcar moreno • 75 g de avellanas molidas • 1 huevo • 75 ml de aceite de oliva
Si tu placa de horno no es antiadherente, fórrala con papel para horno.

Ingredientes
•150 gr de papa k’ati deshidratada en casa
•150 gr de puré de papa de caja
•6 huevos
•8 cucharas de harina
•8 cucharas de maicena
•¾ cuchara de polvo de hornear
•¼ cucharilla de crémor tártaro
•1 cucharilla de curry
•30 ml aceite de oliva
•30 ml de agua con colorante naranja
•15 cucharillas de azúcar
•Hervido de cebada, lo necesario.
Para el relleno:
•350 ml crema de leche
•160 gr queso bolee
•60 gr quinua pop caramelizada (muy poco, para dar toque francés
•30 gr chocolate destilado
Separa la yema de la clara. Bate las yemas e incorpora la mitad del azúcar al final. Posteriormente agrega el aceite, mezcla con movimientos envolventes e incorpora el curry.
Divide en dos la preparación. En una de ellas agrega la papa k’ati previamente cocida y aplastada (sin sal) con el colorante naranja. En la otra coloca el puré de papa de caja y remueve en ambos casos hasta obtener una mezcla esponjosa. Reserva.
Añade el polvo de hornear, la harina, la maicena, el crémor tártaro y el aceite de oliva por partes iguales en cada preparación y bate hasta que todo quede incorporado.
Lleva las claras a punto nieve y pon la otra mitad del azúcar, bate hasta que se convierta en merengue y reserva. Divide las claras ya batidas en dos e incorpora a las anteriores preparaciones con cuidado. Continúa mezclando hasta obtener una masa homogénea.
Enharina dos moldes circulares, para cinco personas cada uno, y coloca una base circular de papel antes de hacer el vaciado para evitar que se pegue la masa. Vierte la mezcla —una preparación diferente en cada molde— hasta cubrir la mitad en ambos casos.
Enciende el horno y deja calentar hasta alcanzar 170°c. Hornea por 40 minutos. Baja del horno y verifica si el chiffon (masa) está seco (introduce en él un cuchillo, que debe salir sin residuos pegados). Deja enfriar y desmolda.
Corta la superficie de ambas masas y, a su vez, pártelas por la mitad para que resulten dos piezas de cada una. Prepara un hervido de cebada y humedece el chiffon, sin exagerar.
Para el relleno, vacía la crema de leche en un bol, bate hasta formar picos, agrégale el queso bolee, endulza ligeramente y añade la quinua pop para luego reservar unos minutos en la heladera.
Consigue una base firme (plato plano o charola) para el armado. Coloca un chiffon de papa k’ati naranja y abundante relleno, de tal forma que obtengas una separación casi del mismo ancho de los chiffones. Encima cubre con una porción de la segunda mezcla y continúa así hasta formar los cuatro pisos que se ven en la foto. Ten cuidado de no presionar para evitar que el relleno se salga. Decora con la cobertura de chocolate y coloca flores naturales según la combinación que gustes.
Chef: José Raúl Rivera – Escuela de cocina New Age (Av. 20 de Octubre N° 2052 piso 7 – Telf: 2423449).
La Razón (Edición Impresa) / Érika Ibargüen Ayub. / La Paz


10 choclos (maíz tierno)
3 cucharas de azúcar
1 cuchara de anís (amarrar en un pedazo de tela porosa)
Lavar los choclos y retirar todos sus cabellos (phuñi).
Poner una olla con agua al fuego, añadir los choclos, el azúcar, el amarro de anís, Dejar cocer hasta que el choclo este tierno. Agregar agua cuantas veces lo requiera. Servir caliente con quesillo fresco.
1/2 arroba de habas peladas de su primera cáscara, recién recogidas, tiernas y harinosas ( con preferencia de zona de Colomi)
2 ramitas de hierbabuena
Sal a gusto
En una olla amplia poner el agua con la sal y la hierbabuena, llevar al fuego, cuando empiece a hervir, añadir las habas hacer cocer con la olla destapada para que las habas no tomen el color negro, dejar cocer hasta que estén tiernas. Servir con ensalada soltero, quesillo fresco y llajwa.

¿Estás cansada de comprar cremas costosas que dañan tu rostro para cuando tienes que quitarte el maquillaje?
Hoy te enseñamos cómo conseguir una excelente alternativa para desmaquillar tu rostro, y mucho mas accesible:
En un envase coloca aproximadamente dos cucharadas del aceite de coco refinado. Luego, en el mismo recipiente, agrégale jabón neutro, igualmente una fracción del frasco. Con un palillo o lo que tengas para revolver, mezcla bien el jabón y el aceite de coco hasta que estén bien combinados.
Asegúrate de que la mezcla sea homogénea, si es preciso puedes colocarlo en el microondas de 10 a 20 segundos.
Luego, coloca las toallitas desmaquillantes dentro del frasco. Una vez que colocaste las toallitas, vierte con mucho cuidado la preparación del jabón y el aceite de coco dentro del frasco. Y quedará pronto para usarse cada vez que quieras remover la pintura de tu rostro.
Fuente: Imujer

En esta web hemos recopilado en numerosas ocasiones listas que incluyen los beneficios del Aceite de Coco para la salud, e incluso hemos recopilado listas de artículos de investigación médica sobre el uso del Aceite de Coco para tratar diversas enfermedades. Sin embargo, tenemos que reconocer que la compilación más completa que existe es la que ha realizado Jennifer, la “Madre Híbrida Rasta” en su blog Hibrid Rasta Mama. Jennifer ha conseguido compilar una lista de 333 usos distintos del Aceite de Coco que personalmente ha investigado, según escribe, uno a uno.
La lista empezó hace ya algún tiempo con 80 usos, aumentó a 150 y casi de inmediato a 160. Ahora, la lista cuenta ya con 333 usos posibles investigados del Aceite de Coco y creemos que ha llegado el momento de traducirla para que más personas puedan compartirla y conocer de primera mano los beneficios de este magnífico producto.
Esta es la lista de los 333 usos del Aceite de Coco:
El aceite de coco para la Salud General y Bienestar
Esta lista consiste en 333 usos demostrados del Aceite de Coco y demuestra la importancia de recuperar el uso de este producto en nuestra sociedad.

La mejor fuente de salud -tanto física como emocional- se encuentra en la naturaleza. Sí, en su diversidad de especies vegetales podemos encontrar el mejor remedio para nuestros males. Y dentro del variado catálogo natural destaca un fruto que ha adquirido gran fama mundial por su amplia lista de propiedades medicinales: el aguaymanto.
Oriundo de la sierra peruana, el aguaymanto -cuyo nombre científico es Physalis Peruviana- también es conocido popularmente como capulí, tomatito silvestre, uchuva, uvilla o cereza de los andes, denominaciones que vienen desde tiempos del Imperio Incaico, que es cuando se inicio su producción en el Valle Sagrado de los Incas.
El aguaymanto viene envuelto es un capullo de hojas de color marrón cremoso, por lo que también es considerado un elemento ornamental para ambientar los jardines, terrazas o cocinas.
Sin embargo, su mayor riqueza reside en la abundante concentración de vitaminas A, B y C, así como de hierro, fósforo y carbohidratos que se encuentran en su fruto con la forma y sabor de una pequeña ciruela, aunque de un aroma más penetrante.
Por estas saludables cualidades, el aguaymanto contribuye a un desarrollo de los dientes y los huesos y combate el asma, la sinusitis y otras alergias.
Por su poder antioxidante, alarga el envejecimiento celular, ayuda a cicatrizar las heridas, mejora el sistema inmunológico y previene el cáncer. También protege los tejidos especializados como el de la retina y favorece la condición de las membranas celulares.
Así mismo, este maravilloso fruto aumenta la producción de glóbulos rojos, mejora el desempeño de las funciones cardiovasculares, es desinflamante de articulaciones, baja la cantidad de colesterol y estabiliza el nivel de glucosa en la sangre, por lo cual es un excelente antidiabético.
Por si fuera poco, el aguaymanto es de gran ayuda para calmar los síntomas que aparecen en la menopausia y para hacer que este periodo tan difícil en la vida de la mujer pase lo más pronto posible, gracias a que aumenta la cantidad de estrógenos.
Del mismo modo, constituye un gran remedio contra el estrés, el cansancio (físico y mental) y la depresión, aportando una energía envidiable y necesaria para combatir el aburrimiento -a veces inevitable- de la rutina.
Este postre es uno de mis preferidos, y aunque parezca contradictorio, nunca me había atrevido a prepararlo, le tenía un poco de respeto, lo veía hasta complicado. Tenía una receta hace tiempo en mi carpeta de proyectos y en el día de hoy me he decido ir a la aventura a ver que resultaba…y el resultado ha sido fantástico y súper mega rico. Me he ido a la compra he comprado las manzanas, en un pequeño mercadito que hay en mi pueblo, y la harina panificable en una panadería que hacen un pan riquísimo…esa es otra tarea pendiente, hacer pan de remolacha…..:S..pero bueno eso es harina de otro costal.jajajaja.
En Venezuela hay un pueblo de una Colonia Alemana, que dicho sea de paso es parte de mis raíces. Se llama Colonia Tovar. En fin que en ese pueblo hay una pastelería típica del pueblo, y preparan un Strudel de manzanas…
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1 gallina criolla
1 kilo warkhuna, lavar con agua caliente (hueso con nervios)
16 papas peladas
1 cebolla pelada
1 zanahoria pelada
1 tallo de apio
2 choclos
1 taza cebolla verde picada en
tiritas largas
1 taza de habas sin cáscaras
5 litros de agua
Sal, a gusto
Poner en una olla el agua al fuego, cuando empiece a hervir añadir la carne de gallina junto con la cebolla, la zanahoria, el apio y la warkhuna, deberá cocer a que esté a media cocción la gallina, es importante mantener la cantidad del caldo, añadir las papas y la sal. Cuando estén cocidas
retirar la olla del fuego y sacar la warkhuna. Aparte poner al fuego una olla con agua y sal, cuando empiece a hervir añadir las habas y la cebolla verde, hacer cocer por 8
minutos y retirar del fuego.
Servir caliente, decorando con las habas y la cebolla verde acompañada de la
tradicional llajwa.
Esta comida se la cocinaba siempre con gallina criolla, ahora se la puede remplazar por pollo de granja por la facilidad que tiene al cocer, aunque no tiene el mismo sabor.
http://www.opinion.com.bo/ediciones_anteriores/articulo.php?id=2282&a=2013&m=12&d=04&s1=1

Hay muchas recetas en la red invitándonos a seguir la moda del ‘hecho en casa’ con todo tipo de productos frescos, quesos, chacinas, salazones… Adaptándolas a mis posibilidades de espacio y tiempo solo me he aventurado con los requesones y quesos frescos, recetas muy sencillas, sanas, baratas y con resultados más que aceptables. Aquí os relato mi experiencia con el queso que veis en la fotografía.
Para preparar un queso de 350 gr aprox. necesitamos 1,5 litros de leche fresca (la que venden refrigerada en todos los supermercados), el zumo de 1 limón y una cucharadita de sal.
Muchas recetas hablan de enriquecer con 1 yogur y un par de cucharadas de nata. Yo lo he probado y el resultado es mejor, desde luego, más cremoso y compacto, más sabroso en general, pero las calorías también aumentan lo suyo. Puedes usar leche semidesnatada pero el peso del queso resultante disminuye mucho y el sabor también. Con la desnatada no he probado pero imagino que no merece la pena.
Para empezar ponemos la leche al fuego hasta que vemos que va a empezar a hervir. Si tienes un termómetro es a los 80º más o menos. Antes de que hierva retiramos del fuego y en ese momento incorporamos el zumo de limón y, en mi caso, un yogur natural sin azúcar. Removemos para integrarlo todo un par de vueltas y dejamos reposar 15 min. mientras vemos como la leche se corta y se forman grumos.
Ponemos un colador grande sobre una cazuela, y sobre el colador ponemos un trapo fino. Colamos la leche cortada para obtener el residuo sólido. Removemos con un tenedor para integrarlo todo y añadimos la sal.
Cerramos el paño y lo apretamos bien para que suelte el líquido que tenga. Ponemos una pinza de la ropa y dejamos reposar así una hora para que drene todo el líquido.
Después ya puedes abrirlo y poner en un molde o un tupper de tamaño adecuado, bien prensado y con un peso encima para que compacte bien. Yo suelo usar una lata del tamaño adecuado.
Después de 3 ó 4 horas en la nevera lo puedes consumir. En la foto superior lleva un golpe de pimienta, orégano y aceite de oliva. No tardes en consumirlo porque se estropea en un par de días, amarillea y se agria el sabor.
http://www.midivinacocina.es/cocina_aqui/queso-fresco-hecho-en-casa