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Hay 16 elementos infaltables en la mesa de Todos Santos

28 Oct

 

 

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La Razón (Edición Impresa) / Aleja Cuevas / La Paz

 

Las t’antawawas, los bizcochuelos, la escalera, las cañas de azúcar, las flores, el agua, coca y cigarros, y las coronas son parte de los 16 elementos que no deben faltar en la mesa para recibir a las almas, según una investigación de la Unicen.

“Si no se ponen todos estos elementos, el alma no se va a sentir satisfecha. Si tampoco se hace de manera correcta el recojo de la mesa, el alma va a seguir rondando en nuestro mundo y no podrá regresar”, indicó Valeria Jáuregui, una de las estudiantes de la Universidad Central (Unicen), que investigó sobre la mesa de Todos Santos.

El trabajo es iniciativa de los alumnos de primer año de la carrera de Administración de Empresas Turística, Hotelera y Gastronómica de la Unicen. El grupo presentará la forma del armado este 31 en la misma universidad.

Significado. Cada elemento (ver infografía) tiene un simbolismo, que implica el buen recibimiento de las almas al mediodía del 1 de noviembre. “El bizcochuelo significa el ataúd; la escalera, el descenso de los ajayus; y el t’antacaballo transporta las cosas”, explicó la estudiante Noelia Lijerón.

Parte de los objetos infaltables son las pasankallas, que deben colocarse en la parte superior como si fueran estrellas.  Jáuregui añadió que también es importante el color del mantel. “Para el alma de un niño es blanco y si es un adulto, negro”, precisó.

A los anteriores se suman las figuras de perros y gatos porque “también acompañan al difunto”. Los estudiantes realizarán la “noche de brujas” en la Unicen, el 31, con el fin es recaudar juguetes para la Navidad de los niños.

Para que las familias economicen a la hora de comprar caña de azúcar, hoy y el viernes se venderá este producto en la feria del peso y precio justo, que se realizará en la urbe alteña. Según el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez, la rebaja será de 10% y 25% de rebaja.

La mesa es al cumplir un año

12 meses

Si la persona fallece en diciembre, no corresponde hacer una mesa de las almas.

Celebraciónes de Todos los Santos

28 Oct

Los “reziris”

28 Oct Elderly man kneeling and holding prayer beads in a rural mountain cemetery

Imagen actual: Elderly man kneeling and holding prayer beads in a rural mountain cemetery
LOS “REZADORES” LLENAN LOS CEMENTERIOS EN TODOS SANTOS

Los “reziris” rezan en aymara y latín a cambio de alimentos

La mayoría llega del campo para pedir por los difuntos con cánticos que aprendieron de sus abuelos. Su misión -dicen- es ayudar a las almas en su viaje.

Los “reziris” rezan en aymara y latín a cambio de alimentos

Pan y fruta es la paga que reciben los reziris en el Cementerio.

Sady Rojas /      La Paz
Con  un costal  de yute al hombro, zapatos desgastados y  gorra para cubrirse del sol, Roberto Condori, de 69 años, camina por las vías del Cementerio General. En su costal lleva frutas, t’anta wawas, bizcochuelos, galletas y botellas de refresco: es su pago por los rezos y cánticos que hace para las almas de los difuntos en Todos Santos.
Condori es uno de los  «reziris” -o rezadores- que estos días llenan el Cementerio. Interpretan   p’ululuriris, que son oraciones especialmente dedicadas a las almas de los muertos.
«Aprendí de mi papá y de unos libros de catecismo. En Todos Santos vengo y rezo para las almas”, cuenta Roberto en un lenguaje que mezcla el aymara y el castellano. En algunos de sus cánticos  también aparece el latín, aunque él no lo sabe.
El 1 y 2 de noviembre, niños y adultos llegan a las urbes desde el área  rural para ofrecer sus rezos a cambio de unas monedas o alimentos. Muchas familias todavía les buscan y esperan en los altares armados frente a los nichos de sus seres queridos.
«Vengo cada mes a ver a mi hijo aquí en el Cementerio. Los rezadores cantan y oran en aymara para las almas, por eso le hago rezar: para que llegue en paz y que Dios siempre lo cuide”, dice Luis Huayllas,  de 40 años, que ayer visitaba, con su esposa, el nicho de su hijo en el Cementerio .

«Son costumbres que se mantienen. Ahora el tiempo ha cambiado, no hay jóvenes que rezan y ya no hay mucha gente que  hace rezar tampoco. Antes también estábamos unos 10 o 15 que rezábamos para la gente, ahora no pasamos de cinco”, cuenta Roberto mientras mete en el bolsillo tres bolivianos que recibió por un canto. «Muchas personas no tienen plata para dar, pero sí me dan algo para comer. Con eso yo soy feliz porque no necesito más tampoco. Yo le pido a Dios por la gente y Dios me responde con comida. Así es el trabajo”, asegura.
Una de las rezadoras, doña Juana, de 80 años, ora para las almas a cambio de alimentos. No habla español pero se las ingenia para explicar que  tiene 13 años de experiencia como «reziri” y que es un trabajo que ayuda a las almas. Con cinco plátanos, una familia le paga  su rezo y ella se va tranquila en busca de más deudos.
«Ya no hay tanto. Se está perdiendo esta costumbre de los reziris con los años. A mí me ha enseñado los cantos antiguos mi abuelo. Vengo para Todos Santos y Semana Santa”, explica Cirilo Sarsori. Sonríe a las personas mientras camina, hace bromas con los trabajadores del Cementerio y con sus conocidos mientras busca alguien que requiera sus servicios: «¿Se lo rezaré?”.

Los cánticos que  suenan en el Cementerio General aún mezclan el  aymara y el latín.    «Hay un sincretismo y conjunción con la visión católica de las almas (…) El rezo de los mementos, que eran un canción en latín, se cantan en muchas comunidades. En Todos Santos todavía hay personas que cantan el memento”, explicó Marcelo Fernández,  delegado municipal para el Fomento de la Interculturalidad.

Los rezadores reciben estos días  una paga que depende de las posibilidades y el corazón de cada familia. «Pedimos al Dios por todos. Rezamos por las almas que llegan. Los familiares pagan con lo que tienen o, algunas veces, no quieren pagar mucho. Así no más se vive, pero me hace feliz conocer a las personas”, asegura Roberto Condori, el «reziri”

Potosinos alistan el ají de achacana

28 Oct Make all plates silver

Imagen actual: Make all plates silver
 

 

Todos Santos. Las familias acostumbran a servir este alimento en vajilla de plata

 

Tradiciones. Guadalupe Cruz muestra el ají de achacana. Ángel Illanes.

La Razón (Edición Impresa) / Yuvert Donoso / Potosí

Los citadinos de Potosí recibirán a sus difuntos con el tradicional ají de achacana, un tubérculo único que se produce en las alturas de la Villa Imperial, que estará servido en la mejor vajilla de plata, tal como indican sus costumbres para Todos Santos.

En Potosí, una ciudad que se mantiene fiel a sus tradiciones para el Día de Todos Santos, ya se observa a la población alistar actividades para recordar a sus difuntos. Entre ellas, ofrecer platillos de masitas que generalmente contienen maicillos, mantecados, roscas de agua y bizcochuelos.

Esto va acompañado de postres y dulces, como el misk’iplato, que está elaborado a base a almidón, chancaca y durazno seco.

El historiador Wálter Zabala relata que en esta celebración es infaltable el ají de achacana. Se trata de un tubérculo único producido en los alrededores de la laguna de Tarapaya (norte de la ciudad). Las vendedoras de los mercados empiezan a aprovisionarse de este alimento.

Guadalupe Cruz, una de las vendedoras del mercado central de Potosí, detalla la preparación y algunos secretos para lograr que el ají de achacana “sea más rico”.

Preparación. “Para lograr el sabor ideal, la achacana se tiene que lavar por lo menos en 15 aguas para eliminar el fósforo y calcio que contiene, luego debe cocer. El ají tiene que cocinarse con la papa, chuño y carne en una olla mientras se retuesta el tubérculo en aceite caliente por unos 15 minutos. Luego se mezclan ambas preparaciones y se sirve con arroz”, detalla Cruz.

Zabala explica que todos los altares en los que se colocan los platos tradicionales y los gustaban a los difuntos están en charolas, cucharillas, cucharones y soperas de plata. “Todo es plata, Potosí es la ciudad de la plata, por eso es argentífera. Esta urbe nació gracias a la plata del Cerro Rico de Potosí”.

Otra particularidad es que cualquier potosino, incluso sin conocer al difunto, ni ser familiar o amigo, ingresa al inmueble del altar para rezar y recibir un plato de comida, masitas y bebidas como chicha, cerveza o singani.

“Las puertas están abiertas de par en par, no siempre se necesita conocer a la persona que ha fallecido o ser un familiar, cualquier potosino que vea la puerta abierta con un rozón negro entra y recibe lo que los dolientes ofrecen para recordar a su difunto, todo eso es la tradición”, relata Zabala. Agrega que otra de las principales características de Todos Santos en Potosí, celebrado cada 2 de noviembre, es la preparación de altares en los que resalta el Santo Cristo con rayos de plata.

http://www.la-razon.com/sociedad/Todos_Santos-potosinos-alistan-aji-achacana_0_2151384886.html

 

El Alto comienza a oler a t’ant’awawa, están a punto de llegar los ajayus

28 Oct Street market stall with traditional decorated bread figures and a smiling woman vendor

Imagen actual: Street market stall with traditional decorated bread figures and a smiling woman vendor

A partir de hoy los panderos dejaran de elaborar el pan de batalla para abocarse a los panes de Todo Santos. Los puestos de venta comienzan a llenarse de insumos para la elaboración de pan y de caritas. Panificadores afirman que ganarán para pagar el costo de la refacción de sus hornos. Alrededor de 900 hornos, 400 que pagan sus impuestos y 500 que son considerados clandestinos, se abocan a elaborar las t’ant’awawas.

– A partir de hoy, los panaderos de la ciudad de El Alto dejaran de elaborar en pan de batalla (marraqueta) para abocarse totalmente a la elaboración del pan de Todo Santos, que se conoce tradicionalmente como t’ant’awawas (panes con figuras humanas), la cual permite a los propietarios de los hornos acceder a ingresos económicos que sirven para la refacción de sus hornos.

Para los alteños, quienes tiene raíces profundas de los pueblos originarios que poblaron los Andes, se considera que el 1º de noviembre los ajayus (almas) de los difuntos llegan a las viviendas donde moraron en vida y después de 24 horas retornan a un largo viaje hacia las montañas nevadas donde habitan. Para la llegada de los ajayus, se preparan una especie de tumbas al interior de la viviendas, las cuales se arman con los panes de Todo Santos –que tienen las figuras de hombres, caballos, llamas, coronas, escaleras, cruces y otras figuras naturales-, frutas, flores, caña de azúcar, golosina, bebidas y comidas.

Jaime Mamani, secretario ejecutivo de la Federación de Panificadores de El Alto, informó que desde hoy (viernes), miles de familias se constituyen en los hornos de panificación para elaborar los panes de Todo Santos. En esa época, alrededor de 900 hornos son habilitados –400 legal y 500 clandestinos- para atender la demanda que se presenta en los últimos días de octubre de todos los años.

El dirigente admitió que en estas fechas, con la elaboración del pan de Todo Santos los panificadores obtienen una especie de aguinaldo, ya que los ingresos económicos que obtienen no sólo sirve para pagar la refacción de los hornos, sino para pagar a los trabajadores. Preciso que a partir de hoy los hornos son concurridos hasta el martes 31, donde ya no hay tiempo para atender.

LOS MERCADOS
DE TODO SANTOS


Desde la Ceja hasta inmediaciones de la plaza Juana Azurduy de Padilla de Villa Dolores, se convierten en un espacio de un extenso mercado donde las vendedoras comenzaron a vender todos los ingredientes para preparar desde el pan hasta las comidas tradicionales para los ajayus de los difuntos.

Sin embargo, los puestos de venta de pasankallas de colores ganan el mayor espacio en distintas arterías como la Av. Antofagasta. Los anaqueles de galletas de la época y los tradicionales biscochuelos también tuvieron sus tarimas.

En los tambos, las frutas más adquiridas son los plátanos, piñas, manzanas y naranjas, los cuales también se ponen en los altares que se arman al interior de las viviendas.

En las paredes de las casas que están en inmediaciones de la plaza Juana Azurduy de Padilla, se ubican los vendedores de las cañas traídas desde Alto Beni, los cuales forman una especie de pequeño bosquecillo por sus hojas largas y verdes.

Sin embargo, no sólo funcione la Ceja como mercado de los ingredientes y elementos de Todo Santos, sino también funcionaron en el Cruce a Villa Adela, la ex tranca de Río Seco y la ex tranca de Senkata.

Desde la ex tranca de Senkata, parten camiones repletos de panes y cañas de Azúcar, el mismo panorama se observa en la ex tranca de Río Seco y el cruce a Villa Adela.

HUELLAS DE HALLOWEEN


A excepción de Ciudad Satélite, que marca una diferencia con la mayor parte de las villas alteñas en lo que refiere a las costumbres y a la lucha social, en El Alto no se advirtió huellas de elementos del Halloween estadounidense. Hasta el año pasado, en la Ceja en algunos puestos de venta se observaron algunas calabazas de plástico, pero esas señales desaparecieron por completo.

http://apabol.blogspot.com/2006/10/jue-26-10-06.html

SENALES QUE NOS DAN NUESTROS FALLECIDOS

28 Oct

Podemos sentir la presencia de los seres que nos rodean; a veces mandan señales evidentes, otras son más leves; pero algo en nuestro interior, en nuestro corazón, siente que están ahí.
La mente, en esos momentos, lanza mensajes diciendo lo contrario. Es imposible sentir aquello que no existe, aquello que no se pude detectar, ver, concretar. Esta dualidad, mente y corazón, nos persigue en casi todos los aspectos de nuestra vida, desde decisiones que debemos tomar, en pensamientos, actitudes.
¿Cómo podemos saber si lo que estamos percibiendo, sintiendo, es real o no? Esta pregunta, se suele repetir mucho en consulta. Suelen comentarme, que a veces sienten que es real, les escuchan respirar, sienten que les acompañan al andar pero, se preguntan si se estarán volviendo locos o son sus deseos. Lo siguiente que suelen expresar es su dificultad a la hora de contarlo a su familia. Dan por sentado que no les van a entender.
Cuando nos vemos inmersos en estas situaciones, es decir, cuando un ser al que queríamos ha fallecido, tras su marcha podemos tener señales suyas. Algunas veces nos visitan en sueños, otras vemos pequeñas sombras moverse por la casa; en ocasiones, su aroma viene y va, dando igual si estamos en casa o en la calle; una foto que se cae, una canción que suena en un momento determinado…. Son muchas las maneras que eligen para hacerse notar.
Su presencia junto a nosotros, puede ser puntual, esporádica o larga. Ellos eligen qué quieren hacer, si marcharse directamente a otro plano, permanecer junto a nosotros hasta que se resuelva una situación determinada o acompañarnos hasta que consideren que su trabajo ha terminado.
Dudar de si lo que percibimos es lógico o no, es habitual y me parece necesario, e indica si estamos equilibrados y pisamos tierra. Debemos plantearnos lo que sucede, sin miedo, con una postura abierta, pero sin dejar de lado que pueden ser nuestros deseos los que estén jugando con nosotros.
Descubrir la verdad suele llevarnos a veces más tiempo del que nos gustaría, pero si somos sinceros con nosotros mismos, veremos que sabemos cuál es la verdad. Sentimos una sensación muy fuerte en nuestro interior que, sin saber muy bien porqué, disipa todas las dudas y nos llena de certeza y seguridad. Esa es la verdad.
Una vez que sabemos que nuestros seres queridos pueden permanecer junto a nosotros, ya sea haciéndonos una visita o permaneciendo más tiempo, va a depender de la actitud que tomemos para poder ver sus señales con mayor claridad. Sería conveniente dejar la mente abierta, no juzgar, no temer y fluir, y por supuesto, dejarnos llevar por el corazón.
No siempre es fácil conectar con ellos o entender lo que quieren transmitirnos, aunque tengamos la certeza de su presencia. Están junto a nosotros unidos en y por amor. No desean hacernos ningún daño. Es más, inclusive en relaciones que en vida no han sido buenas porque estaban llenas de dificultades y sinsabores, una vez hecho el tránsito, estos seres pueden mostrarse más cercanos, aunque nos resulte complicado entenderlo.
Si somos conscientes de su presencia ya hemos dado un paso adelante. No intentemos atarles, dejémosles libres para ir y volver, para que vayan a la luz y desde allí hagan su trabajo. Tal vez, su labor sea estar junto a nosotros. Y más tarde o más pronto, terminaremos sabiéndolo.
Resumiendo, si somos conscientes de su presencia, no debemos asustarnos, no estamos locos. Sería estupendo poder comunicarnos con ellos de manera fácil, entender lo que nos quieren decir a través de las señales que van dejando. Sé que a veces, por mucha paciencia que tengamos, nos cuesta comprenderles; en esos casos, siempre podemos recurrir a un profesional que nos ayudará a saber interpretar sus señales.

Buñuelos de Todos Santos

27 Oct

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Los Buñuelos son una delicia para acompañar las tardes bolivianas. Normalmente se preparan para fin de año y fiesta de Todos Santos.

Preparación

  1. Remoje en 1 taza de agua el anís y en la 1/2 taz de agua cruda tibia la levadura por 10 minutos.
  2. Mezcle hariana, cáscara de limón, canela, huevos, pisco, sal y azúcar. Añada eñ anís y la levdura y mezcle bien formando una masa de consistencia igual a la de un queque.
  3. Ponga la masa en un lugar tibio y deje levantar hasta que doble su volumen.
  4. Tome pequeñas porciones de la masa, haga los buñuelos y fría en abundante aceite caliente.
  5. Deje enfriar. Sirva con miel.

El chef Eduardo Pantoja brinda receta del Dia de Difuntos.

27 Oct

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Le mostramos las mejores opciones para preparar, desde la comodidad de su casa, las delicias para este feriado. En algunos lugares son obsequiadas para aquellos que rezan por las almas y otros en cambio las disfrutan en familia. Es por ello que el chef Eduardo Pantoja, de Infocal, enseña a preparar pan dulce, maicillo y enmantecadas.

Una receta de tradición. Esta es una fiesta celebrada a nivel mundial, dependiendo de las culturas que tiene cada país, dice el chef. Aseguró que la preparación de los panes y masitas dulces se las hace en los pueblos. Sin embargo, en la ciudad es más familiar.

La fusión de merengue Pantoja comentó que el pan que se elabora es un pan dulce, con canela molida  que tiene un sabor suave. Asimismo, aseguró que el secreto de este radica en el amasado, ya que, se tiene que realizar por el tiempo de 30 minutos. Por otro lado, indicó que los maicillos enmantecados vienen a ser un complemento.

Maicillos Para elaborar los maicillos, lo que se necesitará es: 1 kilo de harina de trigo, 500 gramos de azúcar, 250 gramos de manteca, canela a gusto y dos huevos. Una vez tenga los ingredientes, colocar en una fuente la harina en forma de volcán y verter en el centro el azúcar con la manteca e ir agregando los demás ingredientes y mezclar hasta formar una masa resistente. Luego darla forma que uno desee y llevar al horno a una temperatura de 180 grados por el tiempo de 20 minutos.

Enmantecadas Los ingredientes para las masitas enmantecas son: 1 kilo de manteca, 1 kilo de azúcar, 2 huevos, 1 cucharadita de canela molida y harina cantidad necesaria. La preparación consiste en mezclar la manteca, la canela, el azúcar y los huevos, hasta que queden cremosos. Luego agregue poco a poco la harina, lo que pida la masa. Mezclar hasta formar una masa suave y brindar la forma que usted desee. Llevar al horno por 15 minutos a una temperatura de 180 grados.

Receta
Ingredientes

Pan Dulce
•  100 gramos de margarina
• 150 gramos de azúcar
• 3 huevos
•  100  ml de leche
•  1 cucharadita de esencia de vainilla
•  Gotas de agua de azahar
•  1 cucharada de miel
•  Uvas pasas a gusto
•  Cáscara de naranja rallada
•  Nueces picadas
•  35o gramos de harina de trigo

Preparación
1. Batir la manteca con el azúcar, y los huevos.
2. Incorporar las frutas y por último la harina.
3. Mezclar los ingredientes y amasar por 30 minutos
4. Pincelar con margarina un molde para el pan dulce.
5.  Poner la mezcla y hornear por 45 minutos aproximadamente.
6.  Retirar, dejar enfriar y decorar con glasé  y algunas frutas abrillantadas.

http://www.elsol.com.bo/index.php?c=&articulo=Lo-dulce-de–Todos-Santos—&cat=382&pla=3&id_articulo=76361

Chicha de Maíz Morado

27 Oct

Imagen actual: Glass of traditional Bolivian chicha de maíz morado on a wooden table

Ingredientes:
500 gramos de maíz morado
4 litros de agua
4 guindas secas
2 limones
1 manzana
1 membrillo entero
1 palo de canela
1 taza de cascaras de piña
1/2 taza de azúcar, de preferencia rubia
1/2 cucharada de clavo de olor

Preparación: Lo primero es hervir el maíz en los tres litros de agua, agregando canela, clavo de olor, guindas y cáscaras de piña. Cuando el maíz empieza a reventar o abrirse, se cuela el preparado y se agrega azúcar. Ya frío, se le agrega trocitos de manzana y membrillo junto con el zumo de los limones.

Misky Plato

27 Oct

miski-plato-una-deliciosa

 

 

Se lo consume en las fiestas de Todos Santos.

Ingredientes 

  • 1 Kilo de mocochinche (durazno seco), remojado en un litro de agua
  • 250 grs de chancaca
  • 2 cucharas llenas de maicena o almidón
  • Anadir azúcar, clavo o canela al gusto

Lave bien el mocochinchi y ponga remojar en un litro de agua junto con el empanizado noche antes. Ponga en una olla de barro otro litro de agua con la canela y deje herir, agregue ha esto el mocochinchi y deje coser. diluya el almidón y bien colado ponga a la olla, deje coser removiendo continuamente, para que no se prenda, ponga el azúcar al paladar una vez cosido sirva preferentemente en pequeños platos hondos.

Cristina Olmos

Jakonta

27 Oct

Epoca de difuntos se come Jaconta o la comida que le gustaba al muerto

Ingredientes:

  •  1 Cabeza de cordero
  • 1 Cabeza de repollo
  • 15 Papas medianas
  • ½ Libra de arroz
  • Tunta o chuño remojado (a gusto)
  • 1 Plato de jallpahuaica
  • 1 cucharilla de oregano
  • Perejil picado para espolvorear
  • Sal a gusto

Preparación

  1. En una olla a presión con dos litros de agua hirviendo, hacer cocer la cabeza bien lavadas; cuando el cordero este a medio cocer, añadir el repollo deshojado.
  2. La noche anterior remojar el chuño y luego pelar. Lavar varias veces hasta que el agua se aclare. No olvide exprimir los chuños después de cada lavada. Reservar.
  3. Pasado el tiempo de cocimiento del repollo, incorporar el chuño que reservo junto con las papas peladas enteras, el arroz previamente lavado,  y el orégano desmenuzado. Retirar del fuego cuando la papa se encuentre suave y servir con perejil espolvoreado.
  4. Acompañar con jallpahuaica

Aji de Conejo

27 Oct

 
(para 4 pesona)                    
Hoy la compañera Faustina Miranda compartirá con nosotras  una receta muy sabrosa, ají de conejo.  Faustina es de la provincia Franz Tamayo, de Pelechuco en el departamento de La Paz.
Su principal ingreso económico es la producción agrícola y ganadera, mucha gente solo tiene para su consumo diario y otros crían conejos porque es fácil de preparar, muchos los preparan en acontecimientos o fiestas típicas del lugar. Es un plato tradicional en Todos Santos.
Como  acostumbramos cada jueves, primero conozcamos las propiedades del producto que cocinaremos, hoy es  la carne de conejo.
Entre las propiedades nutricionales de la carne de conejo tenemos nutrientes como el hierro, proteínas, calcio, potasio y vitaminas A, B, C, D, y K; además de otros que son muy buenos para la salud, sobre todo para mujeres embarazadas y bebés lactantes, por su alto contenido vitamínico.
Ingredientes:
  • 1 conejo pre cocido
  • 3 cebollas
  • 6 vainas de ají amarillo
  • 6 papas
  • 1 taza de arveja
  • 1 taza de harina de maíz
  • Sal al gusto
  1. Preparación
  2. Después de pelar y lavar bien el conejo, hacer cocer en un litro de agua con sal. Mientras, preparar el ahogado con la cebolla finamente picada, retostándola en un poco de aceite hasta que este transparente, luego agregar las arvejas y el ají molido para dejarlo cocer aproximadamente veinte minutos más a fuego lento.
  3. Ya  cocida la carne de conejo, trocearla en cinco pedazos y espolvorear con harina de maíz, después tostarla en un poco de aceite  y agregar al ahogado para dar un hervor más. Finalmente servir, acompañando con arroz y papas.
Receta y foto tomada del siguiente blog

http://soytrabajadoradelhogar.blogspot.com/p/recuperacion-de-saberes_25.html

Maicillos y Enmantecados de Todos Santos

27 Oct

Imagen actual: Día de Muertos altar with pan de muerto, marigolds, candles, and family photos

 

 

 

 
 
 
 
 
 
Día de los Difuntos, le mostramos las mejores opciones para preparar, desde la comodidad de su casa, las delicias para este feriado. En algunos lugares son obsequiadas para aquellos que rezan por las almas y otros en cambio las disfrutan en familia.
Es por ello que el chef Eduardo Pantoja, de Infocal, enseña a preparar , maicillo y enmantecadas. Una receta de tradición. Esta es una fiesta celebrada a nivel mundial, dependiendo de las culturas que tiene cada país, dice el chef. Aseguró que la preparación de los panes y masitas dulces se las hace en los pueblos. Sin embargo, en la ciudad es más familiar. La fusión de merengue Pantoja comentó que el pan que se elabora es un pan dulce, con canela molida que tiene un sabor suave. Asimismo, aseguró que el secreto de este radica en el amasado, ya que, se tiene que realizar por el tiempo de 30 minutos. Por otro lado, indicó que los maicillos enmantecados vienen a ser un complemento.
 
 
 
Maicillos
 
Para elaborar los maicillos, lo que se necesitará es: 1 kilo de harina de trigo, 500 gramos de azúcar, 250 gramos de manteca, canela a gusto y dos huevos. Una vez tenga los ingredientes, colocar en una fuente la harina en forma de volcán y verter en el centro el azúcar con la manteca e ir agregando los demás ingredientes y mezclar hasta formar una masa resistente. Luego darla forma que uno desee y llevar al horno a una temperatura de 180 grados por el tiempo de 20 minutos.
 
 
 Enmantecadas Los ingredientes para las masitas enmantecas son: 1 kilo de manteca, 1 kilo de azúcar, 2 huevos, 1 cucharadita de canela molida y harina cantidad necesaria. La preparación consiste en mezclar la manteca, la canela, el azúcar y los huevos, hasta que queden cremosos. Luego agregue poco a poco la harina, lo que pida la masa. Mezclar hasta formar una masa suave y brindar la forma que usted desee. Llevar al horno por 15 minutos a una temperatura de 180 grados.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Bizcochuelos de Todos Santos

27 Oct

Ingredientes

  • 30 unidades huevos
  • 2 libras almidón o maizena
  • 1 1/2 libras azúcar
  • 1 copa singani
  • 1 cuchara polvo de hornear

Preparación

  1. Batir las yemas con el azúcar hasta que doble tamaño y este muy cremoso
  2. Cernir, el almidón o maizena con el polvo de hornear.
  3. Batir las claras a punto nieve
  4. Mezclar suavemente esta mezcla, alternando las yemas, las harinas, las claras y el singani
  5. Colocar en cajitas hechas de papel sábana, como en la foto.
  6. Se cocen a temperatura regular durante 15 minutos.

Aji de Achacana o Achakahana

27 Oct

Es una comida de Todos Santos y la palabra Achakahana en quechua quiere decir «mujeres de verdad»

Es como una cebolla y solo hay en los lugares rocosos, es la raíz de un cacto, se lo saca en pareja ya que cuando esta solo no es apto para comer. Hay que lavarlo 20 veces para quitarle todo el amargo, antes de hacerlo cocer

Receta tomada del link oficial de Potosi

http://www.potosi.com.bo/potositurismo/spanol/gastro.htm

AJI DE ACHACANALa Achacana es un ingrediente único en la ciudad de Potosí, siendo este una raíz de cactu que es pre cocido en las aguas termales cerca de la ciudad, raíz que llega a tener su maduración especialmente en noviembre por lo que es considerado como plato típico de la fiesta de Todo Santos

.INGREDIENTES:

Comino10 achacanas
Ají colorado
Orégano
Sal a gusto
Cebolla
Charque de llama
2 ramas de pereji

lACOMPAÑAMIENTO
Arroz blanco (opcional)
Papa
ChuñoVALORES NUTRICIONALES:
La composición de estos alimentos es por cada 100 grs.

Alimento Valor Energético
Calorías
Proteínas Hidratos de Carbono
Achacana
Ají colorado 43 1.46 10.57
Cebolla 51 .67 12.42
Charque de llama 114 20.18 2.79
Arroz 364 7.82 79.73
Papa 93 2.71 21.12
Chuño 336 3.49 80.15


Mak’unk’u de Quinua

27 Oct

bolitas

Emiliana Quispe compartirá la receta  mak’unk’u de quinua. Esta receta generalmente la preparaba mi abuela para Todos Santos y rara vez para el consumo de un día ordinario, para tomar con desayuno. El mak’unk’u es la mezcla de quinua común con quinua silvestre que se come en el campo en lugar del pan. La quinua silvestre es muy parecida a la quinua que conocemos, se diferencia por su tallo y su fruto que es café oscuro y sus hojas son verde oscuro también; crece donde hay sembradíos de quinua o de haba sin que nadie la haya cultivado, también es conocida con el nombre de ajara.

La quinua es un grano que nuestros abuelos consumían en gran cantidad. Es un buen alimento muy  rico en proteínas, hierro, magnesio, fósforo y vitamina B. Su consumo es bueno para el funcionamiento del hígado y su sabor es agradable, tiene textura suave y es fácil de preparar.

Ingredientes:

3 libras de quinua

1 libra de quinua silvestre

Sal al gusto

Agua lo necesario

Preparación:

Mezclar las dos quinuas y frotar con batan sobre un cuero para que salga su cáscara fina, una vez listo esto, ventilar la quinua y lavarla tres veces o hasta que el agua este cristalina. Luego secar al sol y una vez seca, tostarla en una olla de cerámica hasta que tome un color café claro. Posteriormente moler la quinua hasta transformarla en harina, una vez lista, amasar con un poco de agua tibia con sal, no tiene  que estar muy seco ni aguado. Después hacer unas bolitas medio ovaladas. Por otro lado, en una olla de cerámica, colocar palitos y paja bien lavadas para ponerlas como base dentro de la olla, poner tres tazas de agua, que no deben estar por encima de la paja, ya que los makunkos tienen que cocer a vapor. Por ultimo colocar las bolitas y esperar a que cuezan por una hora aproximadamente.

http://soytrabajadoradelhogar.blogspot.com/p/blog-page_25.html

Mazamorra Morada

27 Oct

Se come en Todos Santos en noviembre

 Ingredientes :

  • 1 kilo de maíz morado
  • 4 litros de agua
  • 1 rama de canela
  • 6 clavos de olor
  • Cáscaras de una piña
  • 2 membrillos picados
  • 2 manzanas picadas
  • 1½ taza de azúcar
  • 1 taza de guindas
  • 1 taza de guindones
  • 1 taza de huesillos
  • 2 tazas de piña en cubos
  • 7 cucharadas de harina de camote
  • Jugo de 3 limones
  • Canela molida

   Preparación:

  1. Cocine el maíz morado desgranado con sus corontas en agua con la canela, los clavo de olor, las cáscaras de piña, el membrillo y la manzana, hasta que los granos de maíz morado estén abiertos, aproximadamente treinta minutos.
  1. Cuele, agregue, el azúcar, la fruta seca, la piña y regrese a fuego lento para que cocine durante treinta minutos. Añada la harina de camote disuelta en agua fría de piña y mueva por 15 minutos. Al final agregue el jugo de los limones y cocine cinco minutos moviendo constantemente. Sirva caliente y espolvoree canela molida.

Pan de todo santos

27 Oct

Todos Santos: 7 panes añejos para la travesía de las almas

27 Oct

Imagen actual: Loaves of bread with carved religious symbols on a wooden altar surrounded by lit candles and religious icons
 
 

 

PAGINA SIETE

T’antawawas, escaleras, llamas, ataudes, caballos, sol y luna y t’anta palomas no pueden faltar en una mesa. Ferias de panificadores preservan las costumbres.

 
 
 
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lunes, 29 de octubre de 2018 · 00:12

Leny Chuquimia / La Paz

 

T’antawawas, escaleras y llamas son algunos de los panes que no deben faltar en la mesa de Todos Santos para recibir a las almas que, según reza la tradición, retornan cada primero de noviembre para estar con sus seres queridos. Ferias artesanales preservan el espíritu y muestran la renovación.

“Son 18 años que impulsamos la Feria de Todos Santos para mantener viva esta tradición que fomenta la unión familiar. Hemos visto que con el auge de Halloween se está perdiendo y ahora tenemos que poner más esfuerzo en recuperarla y preservarla para que las futuras generaciones conozcan nuestras tradiciones y las practiquen”, señaló el dirigente de la Federación de Panificadores Artesanales de La Paz, Dandy Mallea.

Los cambios en los panes

El pan es el elemento principal de la mesa. Con variadas formas, las masas simbolizan al difunto y a los seres y objetos que forman parte de su viaje después de la muerte. La escalera, la llama, la cruz, el sol y luna, el ataúd, la t’antawawa y el cóndor son los siete panes que no deben faltar en una mesa. Algunos se han perdido y otros con el paso del tiempo han cambiado.

“Por ejemplo, las llamitas se han cambiado por los caballos. Las llamas llevan la carga de las almitas. Van a avenir con bendiciones y se van a llevar todo lo que les vamos a preparar”, explicó una de las vendedoras de la Feria de Todos Santos de la Plaza Mayor.

Otra figura que fue modificada, pero que tampoco es muy solicitada, es la t’anta paloma que representa al Espíritu Santo. Esta sería una modificación del cóndor, el ser que transportaba a los ajayus a la morada de los achachilas en lo alto de las montañas y los nevados.

El pan con las formas de sol y luna superpuestas es uno de los elementos que se están perdiendo, según algunas feriantes. Casi siempre es remplazado o confundido con la corona. Sirve para que estos dos astros iluminen el camino de los viajeros durante el día y la noche.

Otro elemento importante es la escalera que sirve a las almas para bajar del Alaxpacha (el mundo de arriba) al Akapacha (el mundo terrenal). Para los niños, las hacen de dulce y dicen que es para que los angelitos (como se les dice a los difuntos en la infancia) suban al cielo.

“El ataúd tampoco puede faltar. Lo representamos con los bizcochuelos, pero a la vez también son la almohada en la que descansarán las almas en su largo viaje”, indicó Mallea.

Como una muestra del sincretismo religioso las cruces de pan representan los pecados del difunto cuando estaba vivo, además de la vida y la resurrección de Jesús. Pero también -dicen los feriantes- que es una representación de la Cruz del Sur, una constelación de gran importancia en la cosmovisión andina.

“El pan central es la t’antawawa. Es la que tiene la forma del difunto. Pueden ser hombres, mujeres, adultos mayores, jóvenes o bebés”, dijo Mallea.

De acuerdo a los años de la partida del difunto, las t’antawawas que lo representen deben ser de mayores dimensiones. Las caretitas que se usan para ponerles un rostro deben parecerse al finado en sus facciones.

 

 

La t’antawawa más grande

Como una forma de incentivar a la elaboración de estos panes la Federación de Panificadores Artesanales elaborará la t’antawawa más grande de La Paz. Como cada año, la meta es superar la longitud de la gestión pasada.

“El año pasado estábamos sobre los tres metros, esperamos superar esa medida. Estamos haciendo la planificación para ver qué panaderos serán los encargados de este año”, aseveró el dirigente del sector.

El pan será presentado en el atrio de San Francisco el 1 de noviembre durante el armado oficial de la mesa de Todos Santos de la Federación. Habrán resiris y varias sorpresas.

“Tenemos todas las masitas necesarias para que la gente pueda comprarlas. A diferencia de Halloween esta es una fiesta sin miedo ni terror, sino llena de unión familiar y alegría. Recibimos a nuestros seres queridos, compartimos con ellos y preparamos su plato favorito”, dijo.

En diferentes plazas de La Paz, las asociaciones de panificadores organizan ferias en las que ofertan al público una gran variedad de panes y masas horneadas, desde dulces hasta saladas.

Como cada año, cada asociación arma una mesa en honor a las almas de sus afiliados o personalidades paceñas que ya murieron. Para quienes deseen adquirir estos productos pueden acudir al atrio y la plaza Mayor de San Francisco y también al atrio de la iglesia la Merced.

 

Otros elementos

Según la tradición, el altar o mesa de difuntos debe estar lista al mediodía del 1 de noviembre. Debe permanecer armada por 24 horas.

Además del pan, para cumplir esta larga travesía son imprescindibles el agua y la coca. Por ello, en la mesa se colocan un montón de la hoja y el “tokoro”, que son cebollas en flor que tienen las cabezas huecas para guardar el agua como en un cántaro.

De acuerdo al gusto del difunto debe haber un plato de comida, una bebida, frutas y algunos manjares. Entre los ornamentos también se colocan cañas de azúcar, que dicen, sirven como bastones para las almas. Además se debe adornar con guirnaldas de colores hechas de polietileno, flores y velas.

La chicha morada para aliviar la sed

 

Para preparar esta bebida tradicional se precisa: seis libras de maíz morado (remojado en agua fría la noche anterior), una piña madura, una manzana, azúcar al gusto, 10 litros de agua, una rama de canela y 10 clavos de olor.

En una olla grande, hay que poner a hervir el maíz en bastante agua. En otra hacer hervir la piña cortada en rodajas -con todo y cáscara- junto con la canela, el clavo de olor y la manzana partida en trozos. El tiempo de cocción puede ser unos 45 minutos. Los tonos oscuros serán una muestra de que están listos.

Mezclar sólo el líquido y dejarlo enfriar. Poner azúcar al gusto antes de servir. Se puede aumentar el jugo de un limón.

Los más dulces bizcochuelos

Para una masa esponjosa se precisa 30 huevos, dos libras de harina blanca, una y media libra de azúcar, una copa de singani y una cuchara de polvo de hornear. También se deben preparar unas pequeñas cajitas de papel.

Lo primero batir las claras hasta que estén a punto nieve, de a poco aumentar las yemas. El azúcar y la harina -mezclada con el polvo de hornear- deben ser cernidos sobre los huevos con movimientos envolventes muy suaves, alternando con el singani.

Para la cocción se debe colocar porciones de la maza en las cajitas de papel. En un horno a temperatura regular la cocción será de unos 15 minutos, deben quedar dorados.

T’antawawas, las más importantes

 

Los ingredientes son: ocho tazas de harina blanca, una cucharada de levadura seca, tres cucharas de azúcar, media cuchara de sal, 120 gramos de manteca, un huevo, leche y agua lo necesario.

Para empezar, en una taza grande se debe colocar la levadura en agua tibia junto con el azúcar. Dejar reposar unos 20 minutos.

En otro recipiente poner la harina con la sal. La leche se debe echar en el centro de a poco, igual que la levadura y azúcar ya disueltos. Mezclar todos los ingredientes, incluyendo la manteca hasta formar una masa compacta. Dejar reposar una media hora y luego tomar porciones para darles forma. Hornear de 20 a 30 minutos.

Suspiros, último aliento de vida

 

Los suspiros son unas golosinas hechas de huevo que representan al último suspiro de vida antes de fallecer. Los ingredientes son pocos y su preparación muy sencilla.

Serán necesarias 8 claras de huevo, el jugo de medio limón y tres y media tazas de azúcar molida. Si desea darles color también se puede añadir colorantes comestibles.

Como primer paso se debe batir las claras a punto nieve. De forma lenta agregar el azúcar sin dejar de batir. Añadir el jugo de limón de forma que la mezcla no quede suelta.

Con una cuchara colocar pequeñas porciones en latas forradas con papel mantequilla. Meter al horno suave durante 45 minutos.

Maicillos en la mesa de difuntos

 

 

Necesita dos libras de harina de maíz blanco cernida, una cucharilla de polvo de hornear, una libra de azúcar molida, una libra de manteca, cuatro huevos y un sobre de canela molida.

El primer paso es tamizar la harina con el polvo de hornear. Luego se debe mezclar con el azúcar.

Colocar la manteca en los ingredientes secos y mezclar hasta que sea absorbida. Se forma una especie de pasta que debe ser distribuida en bolitas medianas.

Una vez acomodada en el molde se aplasta la masa por el centro y se le espolvorea canela molida. Después se hornea entre 15 y 20 minutos. De acuerdo al gusto, una vez cocidos, se les puede poner mermelada de frutas.

El hipnótico proceso de hacer calaveritas de azúcar para el Día de Muertos

27 Oct

EL PAÍS

 

El hipnótico proceso de hacer calaveritas de azúcar para el Día de Muertos
Visitamos uno de los talleres más longevos que fabrica estas decoraciones del Día de Muertos

ÁNGEL PLASCENCIA / MÓNICA CRUZ 31 OCT 2017 – 16:33 CET
Una casa de ladrillo y paredes rosa pastel es también uno de los talleres de calaveritas de azúcar más longevos de la Ciudad de México. En un espacio confinado de la residencia en el noreste de la capital, un grupo de mujeres pinta con glaseado multicolor un centenar de pequeños cráneos hechos de azúcar y agua. La conversación es escasa. De vez en cuando, entre el ruido constante de una mezcladora llena de azúcar impalpable y claras de huevo, se oye una que otra pregunta: “¿Tienen azul o rosa?” “Me falta el naranja ¿no me pasas un cono?”

Las mujeres estiman que hacen entre 60 y 80 conos al día. Así le llaman a las duyas que forman con papel plastificado y llenan con la mezcla de azúcar impalpable (azúcar glas), huevo y colorante vegetal. Con un plumón escriben el color del glaseado: amarillo, morado, azul, rosa, verde o naranja. Los conos sirven como plumones con los que dibujan espirales y ondas en las calaveritas con una finura y velocidad envidiables.

Martha Patricia Pastor, dueña del taller Calaveritas Paty, no tiene a la mano el inventario de cuántas calaveritas debe producir esta temporada de Día de Muertos. “Hacemos más de 1.000 al día y de distintos tamaños”, dice mientras vacía un bote de azúcar impalpable (glass) a un tambo con capacidad de 50 kilos. Los encargos para su negocio, fundado en 1997, comienzan a llegar en junio y el último se produce hasta el 25 de octubre. El resto del año, el taller hace paletas de caramelo, pero el negocio principal son las calaveritas. “Lo hago para mantenerme ocupada”, comenta Pastor. “La gente dice, nomás dejas de trabajar y te enfermas”.

Algunos de los tamaños de calaveritas disponibles en el taller de ‘Calveritas Paty’. Mónica Cruz
En la azotea de la casa aledaña, propiedad de uno de sus familiares, se realiza la primera parte del proceso. Con el tema de cumbia Ámame de Los Llayras, cuatro personas llenan moldes de barro con una mezcla caliente de agua y azúcar. Aquel engrudo surge de una gran olla metálica que hierve a 150 grados centígrados sobre una estufa cilíndrica. Pastor y el resto del equipo retira el excedente de la mezcla de los moldes para que solo quede un contorno delgado alrededor de este. “Cuidamos que no queden tan gruesas las orillas”, dice Pastor. “Las calaveritas pesan más si son más gruesas, y los envíos los cobran por peso”.

Este proceso debe hacerse rápido. La mezcla grumosa enfría en segundos. Los moldes se colocan sobre una rejilla donde las abejas, que llegan volando por las ventanas, aprovechan todo el excedente de azúcar que cae debajo de esta. Al remover las ligas negras que sostienen las dos mitades del molde, se ve la figura de cráneo formada por el azúcar cristalizado que tiene una apariencia de mármol.

Estos pequeños cráneos son versiones dulces y ficticias de aquellos restos que los antiguos mexicas decoraban con joyas en sus rituales mortuorios. Las de ahora son uno de los elementos principales de las ofrendas que los mexicanos montan el Día de Muertos para venerar a sus familiares difuntos.

Una máscara hecha con un cráneo humano, hallada en el Templo Mayor. INAH
Las calaveritas bajan en charolas a la planta baja donde serán decoradas con adornos intrincados y multicolor. Orlando, el más joven de los decoradores y el único hombre en el equipo de decoración, es capaz de dibujar logos de empresas y flores, cruces y velas sobre los cráneos de azúcar tan solo con ver la imagen original en la pantalla de un celular.

La jornada apenas va a la mitad. El horario es de ocho a ocho. Calaveritas Paty debe entregar a mercados, tiendas, escuelas y empresas en varias regiones del país e incluso en Estados Unidos. “Mira, mi hija me mandó esta foto”, dice Pastor mientras muestra la pantalla de su celular. Es una foto de una de sus creaciones. “Está se fue a Los Ángeles”, dice con una sonrisa.