Todos Santos: 7 panes añejos para la travesía de las almas

27 Oct Loaves of bread with carved religious symbols on a wooden altar surrounded by lit candles and religious icons

Imagen actual: Loaves of bread with carved religious symbols on a wooden altar surrounded by lit candles and religious icons
 
 

 

PAGINA SIETE

T’antawawas, escaleras, llamas, ataudes, caballos, sol y luna y t’anta palomas no pueden faltar en una mesa. Ferias de panificadores preservan las costumbres.

 
 
 
PAGINA SIETE
 
lunes, 29 de octubre de 2018 · 00:12

Leny Chuquimia / La Paz

 

T’antawawas, escaleras y llamas son algunos de los panes que no deben faltar en la mesa de Todos Santos para recibir a las almas que, según reza la tradición, retornan cada primero de noviembre para estar con sus seres queridos. Ferias artesanales preservan el espíritu y muestran la renovación.

“Son 18 años que impulsamos la Feria de Todos Santos para mantener viva esta tradición que fomenta la unión familiar. Hemos visto que con el auge de Halloween se está perdiendo y ahora tenemos que poner más esfuerzo en recuperarla y preservarla para que las futuras generaciones conozcan nuestras tradiciones y las practiquen”, señaló el dirigente de la Federación de Panificadores Artesanales de La Paz, Dandy Mallea.

Los cambios en los panes

El pan es el elemento principal de la mesa. Con variadas formas, las masas simbolizan al difunto y a los seres y objetos que forman parte de su viaje después de la muerte. La escalera, la llama, la cruz, el sol y luna, el ataúd, la t’antawawa y el cóndor son los siete panes que no deben faltar en una mesa. Algunos se han perdido y otros con el paso del tiempo han cambiado.

“Por ejemplo, las llamitas se han cambiado por los caballos. Las llamas llevan la carga de las almitas. Van a avenir con bendiciones y se van a llevar todo lo que les vamos a preparar”, explicó una de las vendedoras de la Feria de Todos Santos de la Plaza Mayor.

Otra figura que fue modificada, pero que tampoco es muy solicitada, es la t’anta paloma que representa al Espíritu Santo. Esta sería una modificación del cóndor, el ser que transportaba a los ajayus a la morada de los achachilas en lo alto de las montañas y los nevados.

El pan con las formas de sol y luna superpuestas es uno de los elementos que se están perdiendo, según algunas feriantes. Casi siempre es remplazado o confundido con la corona. Sirve para que estos dos astros iluminen el camino de los viajeros durante el día y la noche.

Otro elemento importante es la escalera que sirve a las almas para bajar del Alaxpacha (el mundo de arriba) al Akapacha (el mundo terrenal). Para los niños, las hacen de dulce y dicen que es para que los angelitos (como se les dice a los difuntos en la infancia) suban al cielo.

“El ataúd tampoco puede faltar. Lo representamos con los bizcochuelos, pero a la vez también son la almohada en la que descansarán las almas en su largo viaje”, indicó Mallea.

Como una muestra del sincretismo religioso las cruces de pan representan los pecados del difunto cuando estaba vivo, además de la vida y la resurrección de Jesús. Pero también -dicen los feriantes- que es una representación de la Cruz del Sur, una constelación de gran importancia en la cosmovisión andina.

“El pan central es la t’antawawa. Es la que tiene la forma del difunto. Pueden ser hombres, mujeres, adultos mayores, jóvenes o bebés”, dijo Mallea.

De acuerdo a los años de la partida del difunto, las t’antawawas que lo representen deben ser de mayores dimensiones. Las caretitas que se usan para ponerles un rostro deben parecerse al finado en sus facciones.

 

 

La t’antawawa más grande

Como una forma de incentivar a la elaboración de estos panes la Federación de Panificadores Artesanales elaborará la t’antawawa más grande de La Paz. Como cada año, la meta es superar la longitud de la gestión pasada.

“El año pasado estábamos sobre los tres metros, esperamos superar esa medida. Estamos haciendo la planificación para ver qué panaderos serán los encargados de este año”, aseveró el dirigente del sector.

El pan será presentado en el atrio de San Francisco el 1 de noviembre durante el armado oficial de la mesa de Todos Santos de la Federación. Habrán resiris y varias sorpresas.

“Tenemos todas las masitas necesarias para que la gente pueda comprarlas. A diferencia de Halloween esta es una fiesta sin miedo ni terror, sino llena de unión familiar y alegría. Recibimos a nuestros seres queridos, compartimos con ellos y preparamos su plato favorito”, dijo.

En diferentes plazas de La Paz, las asociaciones de panificadores organizan ferias en las que ofertan al público una gran variedad de panes y masas horneadas, desde dulces hasta saladas.

Como cada año, cada asociación arma una mesa en honor a las almas de sus afiliados o personalidades paceñas que ya murieron. Para quienes deseen adquirir estos productos pueden acudir al atrio y la plaza Mayor de San Francisco y también al atrio de la iglesia la Merced.

 

Otros elementos

Según la tradición, el altar o mesa de difuntos debe estar lista al mediodía del 1 de noviembre. Debe permanecer armada por 24 horas.

Además del pan, para cumplir esta larga travesía son imprescindibles el agua y la coca. Por ello, en la mesa se colocan un montón de la hoja y el “tokoro”, que son cebollas en flor que tienen las cabezas huecas para guardar el agua como en un cántaro.

De acuerdo al gusto del difunto debe haber un plato de comida, una bebida, frutas y algunos manjares. Entre los ornamentos también se colocan cañas de azúcar, que dicen, sirven como bastones para las almas. Además se debe adornar con guirnaldas de colores hechas de polietileno, flores y velas.

La chicha morada para aliviar la sed

 

Para preparar esta bebida tradicional se precisa: seis libras de maíz morado (remojado en agua fría la noche anterior), una piña madura, una manzana, azúcar al gusto, 10 litros de agua, una rama de canela y 10 clavos de olor.

En una olla grande, hay que poner a hervir el maíz en bastante agua. En otra hacer hervir la piña cortada en rodajas -con todo y cáscara- junto con la canela, el clavo de olor y la manzana partida en trozos. El tiempo de cocción puede ser unos 45 minutos. Los tonos oscuros serán una muestra de que están listos.

Mezclar sólo el líquido y dejarlo enfriar. Poner azúcar al gusto antes de servir. Se puede aumentar el jugo de un limón.

Los más dulces bizcochuelos

Para una masa esponjosa se precisa 30 huevos, dos libras de harina blanca, una y media libra de azúcar, una copa de singani y una cuchara de polvo de hornear. También se deben preparar unas pequeñas cajitas de papel.

Lo primero batir las claras hasta que estén a punto nieve, de a poco aumentar las yemas. El azúcar y la harina -mezclada con el polvo de hornear- deben ser cernidos sobre los huevos con movimientos envolventes muy suaves, alternando con el singani.

Para la cocción se debe colocar porciones de la maza en las cajitas de papel. En un horno a temperatura regular la cocción será de unos 15 minutos, deben quedar dorados.

T’antawawas, las más importantes

 

Los ingredientes son: ocho tazas de harina blanca, una cucharada de levadura seca, tres cucharas de azúcar, media cuchara de sal, 120 gramos de manteca, un huevo, leche y agua lo necesario.

Para empezar, en una taza grande se debe colocar la levadura en agua tibia junto con el azúcar. Dejar reposar unos 20 minutos.

En otro recipiente poner la harina con la sal. La leche se debe echar en el centro de a poco, igual que la levadura y azúcar ya disueltos. Mezclar todos los ingredientes, incluyendo la manteca hasta formar una masa compacta. Dejar reposar una media hora y luego tomar porciones para darles forma. Hornear de 20 a 30 minutos.

Suspiros, último aliento de vida

 

Los suspiros son unas golosinas hechas de huevo que representan al último suspiro de vida antes de fallecer. Los ingredientes son pocos y su preparación muy sencilla.

Serán necesarias 8 claras de huevo, el jugo de medio limón y tres y media tazas de azúcar molida. Si desea darles color también se puede añadir colorantes comestibles.

Como primer paso se debe batir las claras a punto nieve. De forma lenta agregar el azúcar sin dejar de batir. Añadir el jugo de limón de forma que la mezcla no quede suelta.

Con una cuchara colocar pequeñas porciones en latas forradas con papel mantequilla. Meter al horno suave durante 45 minutos.

Maicillos en la mesa de difuntos

 

 

Necesita dos libras de harina de maíz blanco cernida, una cucharilla de polvo de hornear, una libra de azúcar molida, una libra de manteca, cuatro huevos y un sobre de canela molida.

El primer paso es tamizar la harina con el polvo de hornear. Luego se debe mezclar con el azúcar.

Colocar la manteca en los ingredientes secos y mezclar hasta que sea absorbida. Se forma una especie de pasta que debe ser distribuida en bolitas medianas.

Una vez acomodada en el molde se aplasta la masa por el centro y se le espolvorea canela molida. Después se hornea entre 15 y 20 minutos. De acuerdo al gusto, una vez cocidos, se les puede poner mermelada de frutas.

El hipnótico proceso de hacer calaveritas de azúcar para el Día de Muertos

27 Oct

EL PAÍS

 

El hipnótico proceso de hacer calaveritas de azúcar para el Día de Muertos
Visitamos uno de los talleres más longevos que fabrica estas decoraciones del Día de Muertos

ÁNGEL PLASCENCIA / MÓNICA CRUZ 31 OCT 2017 – 16:33 CET
Una casa de ladrillo y paredes rosa pastel es también uno de los talleres de calaveritas de azúcar más longevos de la Ciudad de México. En un espacio confinado de la residencia en el noreste de la capital, un grupo de mujeres pinta con glaseado multicolor un centenar de pequeños cráneos hechos de azúcar y agua. La conversación es escasa. De vez en cuando, entre el ruido constante de una mezcladora llena de azúcar impalpable y claras de huevo, se oye una que otra pregunta: “¿Tienen azul o rosa?” “Me falta el naranja ¿no me pasas un cono?”

Las mujeres estiman que hacen entre 60 y 80 conos al día. Así le llaman a las duyas que forman con papel plastificado y llenan con la mezcla de azúcar impalpable (azúcar glas), huevo y colorante vegetal. Con un plumón escriben el color del glaseado: amarillo, morado, azul, rosa, verde o naranja. Los conos sirven como plumones con los que dibujan espirales y ondas en las calaveritas con una finura y velocidad envidiables.

Martha Patricia Pastor, dueña del taller Calaveritas Paty, no tiene a la mano el inventario de cuántas calaveritas debe producir esta temporada de Día de Muertos. “Hacemos más de 1.000 al día y de distintos tamaños”, dice mientras vacía un bote de azúcar impalpable (glass) a un tambo con capacidad de 50 kilos. Los encargos para su negocio, fundado en 1997, comienzan a llegar en junio y el último se produce hasta el 25 de octubre. El resto del año, el taller hace paletas de caramelo, pero el negocio principal son las calaveritas. “Lo hago para mantenerme ocupada”, comenta Pastor. “La gente dice, nomás dejas de trabajar y te enfermas”.

Algunos de los tamaños de calaveritas disponibles en el taller de ‘Calveritas Paty’. Mónica Cruz
En la azotea de la casa aledaña, propiedad de uno de sus familiares, se realiza la primera parte del proceso. Con el tema de cumbia Ámame de Los Llayras, cuatro personas llenan moldes de barro con una mezcla caliente de agua y azúcar. Aquel engrudo surge de una gran olla metálica que hierve a 150 grados centígrados sobre una estufa cilíndrica. Pastor y el resto del equipo retira el excedente de la mezcla de los moldes para que solo quede un contorno delgado alrededor de este. “Cuidamos que no queden tan gruesas las orillas”, dice Pastor. “Las calaveritas pesan más si son más gruesas, y los envíos los cobran por peso”.

Este proceso debe hacerse rápido. La mezcla grumosa enfría en segundos. Los moldes se colocan sobre una rejilla donde las abejas, que llegan volando por las ventanas, aprovechan todo el excedente de azúcar que cae debajo de esta. Al remover las ligas negras que sostienen las dos mitades del molde, se ve la figura de cráneo formada por el azúcar cristalizado que tiene una apariencia de mármol.

Estos pequeños cráneos son versiones dulces y ficticias de aquellos restos que los antiguos mexicas decoraban con joyas en sus rituales mortuorios. Las de ahora son uno de los elementos principales de las ofrendas que los mexicanos montan el Día de Muertos para venerar a sus familiares difuntos.

Una máscara hecha con un cráneo humano, hallada en el Templo Mayor. INAH
Las calaveritas bajan en charolas a la planta baja donde serán decoradas con adornos intrincados y multicolor. Orlando, el más joven de los decoradores y el único hombre en el equipo de decoración, es capaz de dibujar logos de empresas y flores, cruces y velas sobre los cráneos de azúcar tan solo con ver la imagen original en la pantalla de un celular.

La jornada apenas va a la mitad. El horario es de ocho a ocho. Calaveritas Paty debe entregar a mercados, tiendas, escuelas y empresas en varias regiones del país e incluso en Estados Unidos. “Mira, mi hija me mandó esta foto”, dice Pastor mientras muestra la pantalla de su celular. Es una foto de una de sus creaciones. “Está se fue a Los Ángeles”, dice con una sonrisa.

El dia de las Almas

27 Oct

Espera a las Almas

Esperar a las almas es una responsabilidad muy grande, ellas retornan a borrar sus huellas, y uno las tiene que recibir de la mejor manera, por ello se prepara una enorme mesa que en la parte superior lleva un lienzo negro donde figura el nombre del finado, por encima a manera de cielo un enorme lienzo azul con sus estrellas y lunas de papel pegadas en la misma, sobre del lienzo negro se asientan las enormes ofrendas que se preparan al efecto, estas son la cruz, la escalera, la torre, la palma, las que sobresalen del resto ya que tiene enorme importancia en lo simbólico. Luego se esparce por toda la mesa las diversas ofrendas dulces o saladas, golosinas, frutas, comidas, etc.,

Debajo de la mesa todas las bebidas preparadas para la ocasión, abiertas todas las botellas y junto a ellas las flores, las velas y el agua bendita; nunca debe faltar la coca esas hojas de la planta sagrada de nuestros ancestros, los cigarrillos la yista, el bicarbonato, etc., se suele poner en la parte superior de la mesa enorme troncos de cebollas llamados “toncore”, huecos ellos para que beban las almas, y también los hinojos le dan un toque de distinción.

Difuntos Nuevos

Los “nuevos” tienen la misión de esperar la venida del alma del difunto, para ello convocan a los familiares y amigos para comenzar con la preparación de las ofrendas de pan, porque con la masa se realizan diversas formas como por ejemplo, palomas, escaleras, cruz, palmas, coronas, llamas, corderos, guaguas damajuanas, y lo que el ingenio popular crea conveniente y pueda hacer, claro esta que las formas clásicas tienen una significación, así la escalera sirve al alma para que descienda y vuelva al cielo, la cruz es la que tiene en su tumba, la damajuana seguro era su bebida del carnaval y otras fiestas del difunto, también la paloma simboliza la paz que ahora goza, las llamas, las ovejas, caballos, burros sus Rebaños que Tenia en vida, así también se puede observar que se hace quirquinchos, soles, lunas etc., siempre la costumbre es realizar de a dos, no se permiten que se haga uno solo, siempre se hace en par, eso generalmente lo disponen los más viejos aquellos conocedores de las costumbres populares e inculcan a los más jóvenes.

Preparación

Claro que también se preparan exquisiteces dulces, son tradicionales las capias, esos panecillos de harina de maíz con manteca y azúcar, que las familias solas preparan para esta época del año; No podemos dejar de nombrar a las empanadillas con su riquísimo dulce de cayote y blanqueadas son el dulzor de las claras de huevos y el azúcar, otra delicia son los rosquetes cuya preparación algo difícil, es un manjar a la hora de degustar, se preparan también tortas, pastafloras, budines, postres, anchi de sémola y de chicha, este es un postre andino, con el sabor de lo ancestro, la harina de maíz hervida y sazonada con limón y pelones de duraznos, y endulzados con azúcar, se lo puede degustar frió o caliente.

Otras ofrendas son las comidas, las que le gustaba al finado, entonces se suele preparar, asados, guisos, polentas, empanadas, tamales, locros, etc. siempre atento a lo que el muerto saboreaba en vida.

Estos preparativos previos, llevan varios días, ya que sé acostumbrar hacer una importante cantidad de bolsas de harina de maíz, generalmente se hacen una 4 a seis bolsas, lo implica un mínimo de  200 kilos de harina, se debe preparar abundante leña para la horneada que son de varios días, igualmente si se hace la chicha hay que tener más leñas para el fuego de la misma.

Bebidas

Pero no podía faltar la bebida, si siempre acompaña al hombre en su diario almuerzo y en las mejores fechas de diversión, aquellos carnavales de antaño, esas señaladas, las fiestas de fin año o las corpachadas a la pachamama, en todas ellas había chicha, a base del fermento del maíz; yerbiao, mezcla de yerba mate y otros yuyos como cedrón, yerba buena, muña muña, peperina, menta, toronjil, burro, romero, etc., esos yuyos mezclados con la yerba y rociado con azúcar se le agrega un chorrito de alcohol luego se enciende un fósforo y se deja quemar un poco el azúcar y se le pone agua hervida y esta lista para tomar, también es infaltable, la cerveza, el vino, la soda, la gaseosa, y Porque no la ulpada esa delicia de nuestros ancestros a partir de maíz tostado y luego molido se agrega agua fría y azúcar.

Ceremonia

La ceremonia tiene de curioso que es triste y alegre a la misma vez, ya que permite a los asistentes llegarse a cualquier hora del día o noche, rezar, cantar y también reírse, con el juego llamado “botón”, siempre a cada acontecimiento aparece algún “machadito, que hace alegrar a los presentes, con gestos o cuentos, esto permite que la noche transcurra sin el llanto y la tristeza de recordar al ser esperado.

En el día 02 de noviembre, después de rezar por ultima vez se procede a levantar la mesa, eso ocurre por él medió día, y la dueña de casa invita a alguno de suma confianza para que proceda a repartir entre los presentes todo lo puesto en la mesa, por ello es costumbre salir ese día con las bolsas para recibir lo que nos van a convidar, esta actividad llega al extremo de que en Tilcara por dos o tres días las panaderías cierran, no trabajan, porque la venta cae un 90%, lo que demuestra la convocatoria y aceptación de esta celebración, después del reparto de las ofrendas va acompañado de la bebida que estaba en la mesa, cuando todo se ha repartido, se procede a levantar la mesa, los manteles y se Saca el cielo, y la basura se amontona en una caja,  todo ello se lleva al cementerio a fin de proceder a enflorar y limpiar la tumba, dejar flores, velas, y enterrar la basura, la vuelta a casa permite hacer una parodia de los bautismos cristianos, porque se elige un Tata Cura falso y muy pícaro, con la ayuda de un sacristán, el mismo llama a los que recibieron las ofrendas en forma de muñeco, más conocidas como “guagua” y la que recibió debe buscar un compadre padrino de su guagua, le debe poner un nombre y el apellido debe ser una comida, así bautizamos, a Inés Empanada de Pollo, Pastor Milanesa de Mondongo, Sofía Puchero, etc, el cura hace rezar a todos el Padre Nuestro “Padre nuestro que estas en Los cerros, corriendo guanacos con semejantes perros” y luego bautiza al “turco”, hace preguntas en tono de burla y broma, para que los asistentes tengan un momento de humor y festejos, los compadres deben darse un abrazo sincero y emotivo, que los determina a ser compadres para toda la vida y guardarse respeto.

En algunas ocasiones se procede a efectuar casamientos, siempre con el humor a flor de piel, y la complicidad de todos los presentes, después de finalizados estas dos actividades, comienzan las despedidas, los agradecimientos y la invitación formal para el “cabo de año”, fecha en la que el finado cumple su primer año de fallecido y el momento de quitar el luto a los familiares.

WALTER RAUL APAZA

Prof. Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales

E mail: walterapaza@hotmail.com

Alegría y tristeza se fusionan en el Día de los Difuntos y la fiesta de Todos Santos

27 Oct

Por Christian Burgos – Los Tiempos Digital – 2/11/2015

Multimedia

Alegría y tristeza se fusionan en el Día de los Difuntos y la fiesta de Todos Santos
El Día de los Difuntos es una actividad ancestral, cultural y religiosa que desde hace cientos de años es celebrada por comunidades originarias. En una entrevista con Los Tiempos Digital, el investigador sociocultural, Wilfredo Camacho, explicó que con la llegada de los conquistadores españoles, esta actividad se fusionó con la fiesta de Todos Santos, la cual era celebrada por católicos, los dos primeros días de noviembre de cada año.

Todos Santos, forma parte del calendario gregoriano como el 1 de noviembre y según Camacho: “Es una fecha para rendir tributo a todos los santos que han realizado algún bien a la humanidad”.

“El Día de los Difuntos hace referencia al 2 de noviembre y a una visión ancestral con la que se evocaba al más allá para pedir lluvias. Dentro de la cosmovisión andina es una transición del tiempo seco al húmedo”, añadió el investigador sociocultural.

En este sentido, para la cultura aimara, la muerte es la continuación de la vida. Se cree que durante dos años el alma permanece acompañando a los vivos, para posteriormente, en el tercer año, ascender a las montañas y llegar al mundo de los antepasados.

Es así que la tradición de festejar a las almas o “ajayus” (en aimara), forma parte de los ritos y creencias de gran parte de la población boliviana.

El armado del mast’aku

El mast’aku, consiste en el armado de una mesa en la que se pone todo lo que el difunto recordado comía y bebía, además de ciertos objetos que formaban parte de su vida, sus gustos y sus pasiones.

“Los difuntos pedían a los vivos que les preparen una mesa para que puedan comer y beber, además de compartir, antes del periodo de transición, lo que se conoce como el tradicional mast’aku, que significa un reencuentro en el que las almas comparten con los seres vivos, quienes además se encomiendan a sus difuntos”, indicó Camacho.

El mast’aku cuenta con tres partes o “niveles y planos esenciales” para su correcto armado.

En el primer nivel están los ángeles y la cruz que significan la presencia de la Iglesia Católica. En el segundo plano está el mundo andino el Sol y la Luna, al centro se pone la tanta wawa que es la semblanza del muerto y alrededor todo lo que le gustaba y formaba parte de la vida del difunto. En el tercer nivel, están las comidas y bebidas favoritas de la persona que se recuerda.

“Las almas bajan el primero de noviembre al mediodía y se van el día dos de noviembre, también a mediodía. Cada persona que realiza este ritual debe recibir a sus almas de la mejor manera posible, es por eso que se arma el mast’aku, se pone flores, y se ora para pedir, agradecer y encomendarse”, explicó Camacho.

Por otro lado, aseguró que el ritual, pese a la influencia de Halloween “perdura en el tiempo y en la actualidad sigue siendo transmitido por nuestros ancestros”, con el claro objetivo de preservar las tradiciones culturales y ancestrales de Bolivia.

La wallunk’a, una actividad para despedir a los difuntos

Luego del festejo a las almas, la tradición ancestral indica que se debe celebrar la wallunk’a, una actividad que da lugar a la etapa del enamoramiento entre jóvenes, lo que significa el festejo a la vida.

“Es un espacio en el que los jóvenes le cantan a la vida y le rinden culto al amor. Es un espacio para encontrar pareja. Los enamorados, a través del canto y de las coplas poéticas, buscan conquistar a las mujeres”, indicó el experto.

Camacho concluyó mencionando que la tradicional fiesta se ha constituido en un complejo ceremonial de gran interés antropológico para valorar la importancia que adquiere el rito a los difuntos en la vida de las comunidades aimaras contemporáneas que mantuvieron viva la ancestral ceremonia que incluso llegó y se estableció en los diferentes centros urbanos del país.

Miles de familias bolivianas realizan diversas actividades para recordar a sus difuntos, situación que se refleja en las diferentes iglesias y cementerios que son visitados de manera masiva.

Los muertos desenterrados cada año fueron sustituidos por las tantawawas

27 Oct Colorful decorated bread shaped like dolls, birds, and horses displayed on a wooden table

Imagen actual: Colorful decorated bread shaped like dolls, birds, and horses displayed on a wooden table

Periódico Digital PIEB • 30-10-2015 La celebración de Todos Santos es el resultado de una negociación entre los pueblos andinos y las autoridades católicas. En esa negociación los aymaras cedieron y aceptaron no sacar más a los muertos para celebrar con ellos, pero no renunciaron del todo y los sustituyeron con las actuales tantawawas (símbolos del difunto hechos de pan).

El sociólogo David Mendoza explica que la concepción, los significados, los rituales, la religiosidad y la cultura respecto de la relación vida-muerte es amplia. La angustia de los seres humanos por la muerte los ha llevado a distintos derroteros. En el mundo andino prehispánico hay una concepción de la muerte ligada a un paso hacia un mundo donde también se puede habitar. Mendoza dice que ese paso estaba intermediado por el estatus social: si eras el soberano, un guerrero o un sacerdote tenías, en cada caso, un diferente ritual para encontrarte con la muerte.

¿Entonces cuál es esa concepción de la muerte? “Desde Tiahuanacu el cuerpo, como materia, y el espíritu no desaparecen sino que permanecen –dice el sociólogo Mendoza. Todo el horizonte cultural, de Tiahuanacu, Huancarani e incluso los Incas, creía en la existencia de una trascendencia hacia la otra vida. En algunas etnografías dicen que uno no muere del todo, sino que es un viaje, en ese viaje se necesita muchos elementos para caminar hasta ese lugar que muchos llaman Huiñaymarca. Hoy se imaginan otros lugares que están relacionados con la concepción católica”.

En la antigüedad los soberanos eran enterrados con su servidumbre porque pensaban que en la otra vida iban a necesitarla (guerreros, sacerdotes, hijos, esposa), además existía el sacrificio humano que era como una ofrenda para demandar algo o aplacar la ira de la montaña. Mendoza explica que en el actual momento histórico muchas cosas se han mezclado, el Todos Santos que vivimos en la región occidental del país no es ni andino ni católico: “el pueblo mezcla las cosas, como estrategia de negociación frente a la dominación colonial”.

La mesa o altar construido en Todos Santos es un intercambio de dones con las almas o ajayus, según el sociólogo. En la época colonial, el pueblo sacaba a las chullpas momificadas a pasear y a compartir comida y bebida con los vivos. Entre la gente del pueblo era natural recibir al visitante por un momento, que llegaba trayendo lluvia, fertilidad y abundancia.

Mendoza considera que los altares o mesas de Todos Santos surgieron de un “fuerte adoctrinamiento católico”. Los aymaras cedieron, dejaron de sacar a los muertos a pasear, pero los representaron en las tantawawas (personas hechas de pan). “La tantawawa es el símbolo de la persona a la que van a rendir homenaje –dice. Por eso la ponen en el altar armado en la casa para que vengan los parientes a visitarte. Hay una relación entre el mundo privado y el lugar sagrado, dos días es sagrado ese lugar, después se vuelve profano porque se desarma la mesa y se comen las ofrendas o las destinan a los reciris”.

La afirmación tiene una referencia en un artículo de Fernando Suárez Saavedra, cuando revisa la edición del periódico El Día de la ciudad de Sucre, del 21 de febrero de 1893: “Se lleva música del pueblo al cementerio público, y al son de ella se procede a desenterrar a los muertos. Todas las mujeres y muchachos asisten al acto, toman cada cual una parte de los restos, y, en una especie de procesión, los traen al templo. En el atrio hay preparadas varias mesas decoradas con tules negros, donde colocan diseminados los restos arrancados de sus fosas en completa dislocación. Y allí el sacerdote, que autoriza esta bárbara profanación de los restos humanos, completa la fiesta con sus rezos y demás ceremonias, con las que, después de explotar a los vivos, deja que vuelvan a llevar al panteón con música e igual algazara que al principio los repugnantes huesos de los muertos, formando un espectáculo digno de los pueblos más estúpidos de paganismo”.

Autores como Gerardo Fernández, dice Mendoza, habla de las “apxatas”, es decir los altares, mientras que otros ven en ellas arquitecturas parecidas a las torres de las iglesias o similares a los altares dedicados a los santos católicos (con la imagen central, velas, flores, el crucifijo, etc.). “Los significados se han ido construyendo, muchos tienen distintas interpretaciones, la escalera tal vez es la más común pues supone que es para que las almas bajen y suban, los animales son para que vayan y vuelvan… Muchos de esos elementos están ligados para mí con el concepto de fertilidad, es una mesa de abundancia con la que recibes el encuentro de los ajayus”, dice Mendoza.

El otro aspecto que resalta es la redistribución de los bienes simbólicos: de la niña que juega con la tantawawa simulando que es su hijo; de la abundancia que alcanza a muchas personas; de la gente empobrecida que es beneficiada con esa redistribución.

Referencias: Desenterramientos en Charcas y Bolivia desde la época prehispánica al siglo XX. Suárez Saavedra, Fernando. En: Estudios Bolivianos Nº 19. Instituto de Estudios Bolivianos. 2013. La Paz.

 
 
© Los artículos difundidos por el Periódico Digital PIEB
pueden ser reproducidos total o parcialmente, citando la fuente.

Todos Santos forma parte de un amplio ciclo de rituales en torno a la muerte

27 Oct

Periódico Digital PIEB • 30-10-2015 Todos Santos Periódico Digital PIEB Las sociedades humanas han creado rituales para superar colectivamente la muerte de las personas que marcaron sus vidas. Y la sociedad andina no es la excepción. Todo un ciclo de rituales en torno a la muerte se coronan con la fiesta de Todos Santos, una celebración sincrética y que combina tradiciones andinas y católicas.

La antropóloga, docente universitaria e investigadora Angela Riveros Pinto ha estudiado estos “Rituales de muerte e identidad de los migrantes aymaras”. En esta entrevista explica la necesidad de los rituales de muerte, principalmente beneficiosos para aquellas personas que continúan con vida y que tienen que superar esas pérdidas.

¿Cuál es la concepción sobre la muerte que tenemos en esta parte occidental de país?
En general hemos heredado la visión del mundo andino de lo que es la muerte, vinculada a la religión católica. En la ciudad se ha dado un flujo de migración hace años, mucha gente aymara vive en La Paz y El Alto, son hijos de primera o de segunda generación de migrantes, y mantiene estas tradiciones y concepciones aymaras, vinculadas también a las creencias católicas.

¿Cuáles son esos rasgos o elementos propios que al parecer son bastante diferentes a aquello que llega por la vía comercial, como Halloween, donde se ve la muerte como algo de terror?
Tenemos que ver la concepción de vida y muerte, porque cuando hablamos de muerte se nos plantea elementos de cómo se concibe la vida en las distintas culturas. En el caso del mundo andino, la concepción es que cuando la persona fallece es como si fuera a partir de viaje. Hay relatos de que se viaja por caminos angostos, difíciles, espinosos, para llegar a este lugar donde uno trabaja mucho, por ejemplo haciendo adobes, otros dicen que barren, otros cultivan ají u otros productos. En este tiempo (Todos Santos) se supone que estas almas vienen a visitarnos. En la época prehispánica este momento estaba vinculado al ciclo agrícola, al tiempo de lluvia. Guamán Poma de Ayala menciona que en la época prehispánica esta fiesta duraba mucho más tiempo y consistía en sacar de las tumbas a las personas momificadas, se compartía con ellos, se tomaba, se bailaba y se cantaba. Con la llegada de los españoles se fusiona esta fiesta de los difuntos en el mundo andino con la fiesta de Todos Santos de los católicos. A manera de extirpación de idolatrías se prohibieron las costumbres y se fusionaron con Todos Santos. En la celebración actual encontramos memorias, segmentos de esta visión, en la mesa de Todos Santos.

¿En Todos Santos, el 1 de noviembre, es el único momento en que hacemos rituales a la muerte?
Todos Santos es parte de un amplio ciclo de rituales. Los rituales de la muerte están presentes en todas las culturas, es necesario hacer un ritual de la muerte para superar el duelo. Mientras más se reducen o se resumen los rituales, más difícil es superar nuestros duelos. En el mundo andino empieza cuando una persona muere, sucede el entierro, el velatorio, las misas, los ocho días, en las áreas rurales se hace el lavado de ropa a los ocho días. Se lava la ropa, se la quema, se la pasa por incienso para limpiar, para que la persona que ha fallecido se lleve las penas. Se celebran misas, vinculadas a la religión católica, de un mes, de dos meses, de tres meses. Y el cabo de año es el cierre del ciclo anual, que es cuando sacamos el luto para volver a ponernos la ropa de color en medio de una fiesta. Muchos de estos rituales en el mundo andino, desde la muerte de una persona hasta el cabo de año, no son solemnes sino de celebración: se comparte comida, se toma, se baila en el cabo de año. En Todos Santos la obligación es hacer mesa (armar altar) durante tres años cuando tenemos en la familia a una persona fallecida reciente, es el alma caliente; se arman mesas en casa y arcos en el cementerio para compartir.

¿Parece que Todos Santos es como coronar todo este proceso de rituales a la muerte?
La fiesta de Todos Santos, desde mi perspectiva, es sino la más importante, fundamental para el mundo andino, porque tiene sus significados y sus variaciones en la ciudad, pero en la época prehispánica era una fiesta grande. En las ciudades ha habido otros elementos que han variado, han resignificado la fiesta.

Por ejemplo el lavatorio debe ser difícil hacerlo…
Eso ha pasado con los servicios de las funerarias. En países de Europa o en EEUU sí tenían rituales pero cada vez se han resumido más porque entran las funerarias. Igual en nuestro contexto se corta un poco con esto de que, no la familia sino otra persona hace el lavatorio o quema la ropa. Entonces el mundo ritual se va desritualizando de espacios que nos permiten a las personas o culturas superar los procesos de duelo. Todos estos rituales de muerte nos permiten cumplir el ciclo y terminamos superando el duelo en colectividad. En cambio ahora son procesos más individuales, desritualizados.

No es poco superar el duelo en colectividad pero ¿qué otra importancia tienen estos ritos para nuestra vida?
Es un punto clave en todas las culturas. Estamos frente al cuestionamiento de qué es la muerte, es como un salto, mucha gente tiene miedo a la muerte, porque no sabe qué hay después de eso. Entonces es necesario, es fundamental respaldarse de forma colectiva, con rituales, para superar este proceso. Porque la muerte nos lleva como a un abismo, (nos preguntamos) qué pasa después de la muerte. En general todas las culturas necesitan hacer estos rituales para superar la muerte. Muchos de estos rituales, más que para los que han muerto, son para los vivos, para aquellos que se quedan en la tierra y tienen que superar estas pérdidas. Entender qué hay después de la muerte en colectividad, con rituales, ayuda a todas las culturas primero a enfrentar la muerte y a superar el luto.

Existe otro elemento…
Me habías mencionado Halloween, que es un elemento que parece contradictorio y en conflicto. Desde mi perspectiva es una fiesta de origen celta que, si bien viene de rituales y formas de enfrentar la muerte en otro lugar, ahora exactamente aquí tiene rasgos mercantilistas y de consumo. Todos Santos es otra cosa, no debería haber controversia o conflicto. Todos Santos se mezcló con elementos de la religión católica y es interesante ver cómo ha perdurado esta visión de vida y la muerte en el mundo andino. Como está pasando, pueden convivir ambas fiestas porque se hace una cosa y luego otra, muchos jóvenes hacen Halloween y luego ayudan a hacer pan para Todos Santos. De todos modos Todos Santos, como lo conocemos, tiene una serie de elementos sincréticos que se han resignificado, la mesa se va actualizando cada año con elementos de los medios de comunicación, podemos ver la globalización en la mesa.

© Los artículos difundidos por el Periódico Digital PIEB
pueden ser reproducidos total o parcialmente, citando la fuente.

http://pieb.com.bo/

El Alto busca a la t’anta wawa de Todos Santos más grande

27 Oct Large decorated bread figure shaped like a person surrounded by women in traditional Peruvian clothing

Imagen actual: Large decorated bread figure shaped like a person surrounded by women in traditional Peruvian clothing
LA ALCALDÍA CONVOCA A UN CONCURSO PARA RECUPERAR LA TRADICIÓN

 

Los participantes deben armar una mesa de difuntos. El jurado considerará el tamaño de los panes y también conocimiento de los pequeños “rezadores”.

 

 

 Las t’anta wawas son infaltables en la mesa de difuntos.

Con el objetivo de  incentivar la práctica de la festividad de Todos Santos en los niños, la Alcaldía de El Alto lanza el concurso   «T’anta wawas y rezos P’ululuriris”. Los escolares participantes deben armar una mesa de difuntos. El jurado considerará el tamaño de los panes y el conocimiento de los pequeños «rezadores”.
El certamen, organizado por el Programa de Desarrollo Infantil Pan Manitos  de la comuna alteña, está dirigido  a los niños del ciclo preescolar. En conjunto, los menores  deberán diseñar y armar una mesa de Todos Santos y presentarla el  30 de octubre en las instalaciones de la Alcaldía Quemada de la Ceja de El Alto.

«A través de los 80 centros infantiles en codirección de la dirección de cultura se organiza el concurso y armado de mesa, recordando a  nuestros difuntos”, informó ayer Hugo Escobar, responsable del Plan Manitos.

El jurado considerará el conocimiento de las costumbres de Todos Santos que tengan los participantes. Premiará a los niños que presenten la t’anta wawa más grande y a   los P’ululuriris que recen y canten mejor.

«El jurado también calificara todo lo que tiene que tener una  mesa completa: panes con figuras, pasacalles, dulces, frutas, caña y  hasta  el  plato de comida que le gustaba al difunto”,  dijo Escobar. Añadió que en esta actividad participaran los 80 centros infantiles de los 14 distritos municipales de El Alto.
De acuerdo a la tradición andina, las t’anta wawas son los panes con formas humanas y caretas de yeso que representan a los difuntos. Son el complemento esencial para armar la mesa de bienvenida a las almas de los muertos que llegan al medio  del 1 de noviembre.  Al día siguiente, en su despedida, se recuerda la festividad de Todos Santos.
Los  rezos P’ululuriris son aquellos dedicados especiales a las almas de los difuntos . En el área andina, las personas  oran por los muertos con lamentos en aymara y con canciones dolidas. A cambio, reciben  alimentos y golosinas que eran los favoritos del familiar que dejó el mundo de los vivos.

Según la tradición al medio día del 1 de noviembre las almas visitan las mesas con ofrendas que son preparadas por los familiares. En los últimos años paralela a esta práctica en Bolivia se celebra Halloween.

 
 
Página Siete / La Paz
 

Día de Muertos: Larga vida a la tanta wawa

27 Oct

En el mundo andino, las fronteras entre la vida y la muerte responden a una visión cíclica del tiempo, distinta al tiempo lineal occidental. La costumbre de «pagar» a los seres tutelares así como a las «almas» de los difuntos es una manera de invocar protección y agradecer por las lluvias y las buenas cosechas a quienes nunca se han ido del todo -o en todo caso, siempre retornan-. El éxito de la ofrenda y la concesión de lo solicitado dependen directamente de los objetos, potajes y frutos ofrecidos en el ritual.
Felipe Guaman Poma de Ayala informa que los incas dedicaban el mes de Ayar Marcay Quilla (noviembre) a los difuntos. Los cuerpos (momificados) eran extraídos de sus bóvedas (llamadas pucullo) para renovar sus vestuarios, darles de comer y beber, y luego cantar y danzar junto a ellos. Los ponían en andas y los sacaban en recorrido, de casa en casa, por las calles y plazas para luego retornarlos a sus pucullos, «dándole sus comidas y bagilla al prencipal de plata y de oro y al pobre, de barro. Y le dan sus carneros y rropa y lo entierra con ellas y gasta en esta fiesta muy mucho«. Era el mes en que los incas se horadaban las orejas y hacían los huarachicos(primeros taparrabos) y rutuchicos (primer corte de cabello) para los varones. Se celebraba elquicocu (primera menstruación) de las niñas, y también se seleccionaba a las jóvenes para los acllahuasi.
La tradición de rendir culto a los muertos ha permanecido profundamente arraigada en los pueblos andinos. Cada 1° de noviembre se hacen visitas a las últimas moradas terrenales de los difuntos y se instalan altares en las casas, en cuyas ofrendas los alimentos juegan un rol principal: por ejemplo, en el sur se preparan panes y galletas con harina mezclada de maíz y quinua llamadasquispiñas. En el norte (Piura, Tumbes) se preparan galletas dulces que se reparten en las calles entre los niños recordando a algún familiar fallecido siendo niño. En las zonas norte y centro orientales se amarran papas, camotes, yucas -y todo comestible que crece bajo tierra- en los extremos de unas cañas con las que los vivos salen en recorrido; así, alcanzan estos frutos de la pachamama a las almas de los muertos; si algún pájaro o ave se acerca a comer los alimentos de las cañas causan la mas grande alegría.
Una de las tradiciones de Día de difuntos que queda más grabada en los recuerdos de infancia es la de las «tantawawas», que en lengua quechua quiere decir «niño de pan» (tanta=pan, niño=wawa). En Ayacucho, Huancavelica, Apurímac o Cusco, se hacen de las más diversas formas y son de un delicioso bizcocho compacto, muchas veces con menudas y polícromas grageas y pasas. Más al sur suelen hacerse de bizcocho más ligero, de varios tamaños y con caretas de yeso; en Arequipa donde suelen llamarse simplemente «wawas» (o «guaguas»), los niños acostumbrábamos coleccionar estas caretitas de distintos tamaños y caracterizaciones. Habían también wawas de bizcochuelo con cubierta glacé y su fina caretita, que eran apadrinadas en «solemnes» ceremonias entre amigos y/o familiares. La creatividad popular deja ver en cada zona tantas formas, texturas y sabores como primor en los detalles de su ornamentación surgiendo con frecuencia verdaderas obras de arte.
La costumbre de ofrendar tantawawas ha ido debilitándose con la desectructuración que causan las constantes migraciones y el afán por la «modernización» y el pragmatismo. Se trata de un pan artesanal hecho por tradición familiar de generación en generación; ello ha producido un conocimiento especializado que no sólo requiere tiempo y esmero, sino que viene envuelto en una narrativa mágico-ritual que en estos tiempos acelerados pocos conservan.
// m. cornejo

http://canteradesonidos.blogspot.com/2007/10/larga-vida-las-tanta-wawas.html

Quijaditas mañaneras

27 Oct

 qui
Hace un tiempo fuimos con un amigo a buscar un proveedor de chamarras entre las mañaneras. Esta señoras se apuestan en las inmediaciones de la Plaza Eguino de la Ciudad de La Paz recién pasada la madrugada para ofrecer ropa confeccionadas locamente. A este vigor comercial le acompañan diversos servicios para atender a las mañaneras y a sus clientes, entre los que no podían faltar los proveedores de alimentos ubicados también en puestos callejeros.
Terminadas las transacciones, mi amigo me sugirió comer una quijaditas de cordero donde Doña Lidia para matar el frío y el hambre. Como muchas otras, esta señora instala dos bancas en la calle para servir platos a base de panza, libro, cabeza y quijada de cordero. La preparación es elemental, pues las piezas de cordero son cocidas hasta que estén bien suaves para luego ser servidas con papa, arroz y/o chuño y con una salsa sutilmente picante con abundante cebolla – el ahogado. A cualquiera de los platos le puede acompañar un plato caliente del caldo donde se cocieron las partes. Esta preparación es ideal para el entorno, pues un plato caliente y con una respetable porción de carbohidratos bien ayuda a superar el frío.
Yo me hice rápidamente fanático de las quijaditas por la variedad de texturas que van desde los músculos del maxilar hasta un pequeño pedazo de lengua. Soy tan fanático que ahora no necesito pretexto para ir a comer una quijadita a la Plaza Eguino de vez en cuando, a pesar del frío y la distancia. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que Doña Lidia no atiende ni los jueves ni los domingos pues se va a El Alto en busca de los mejores negocios que ofrece la Feria 16 de Julio de esa ciudad.
Puesto callejero cercano a la siguiente direccion: C. Jimenez No. 626.

http://lapapilacomaypunto.blogspot.com/2010/06/quijaditas-mananeras.html

All Saints’ Day (Todos Santos) in Sucre

27 Oct

Sucre's General Cemetery

November 1st marks Todos Santos, or All Saints’ Day, an important day in Sucre’s and Bolivia’s religious calendar. Sucre’s General Cemetery hosts thousands of visitors to the graves of departed friends and relatives. The graves are decorated with flowers and elaborate spreads of food laid out, which include cakes, popcorn, candy and fruits. There is also a lot of bread, much of which is baked into symbolic shapes such as angels, bulls (representing prosperity) and ladders (to help the dead ascend to heaven).

The day is then spent with family at these shrines, talking, praying for their loved ones and smoking (something which is viewed as as spiritual act on Todos Santos). Friends and strangers alike are welcome to join in the prayers and often have their kindness repaid with food.

This year, in preparation for Todos Santos this year, a 30,000 Bs renovation project has been undertaken on the cemetery. Among the cemetery’s occupants are former Bolivian presidents Gregorio Pacheco and Hilarión Daza, the latter of whom was assassinated for his role in the failed War of the Pacific and subsequent abandonment of Bolivia.

The cemetery will be open from 7am until 5.30pm. Alcohol and food is prohibited (other than food related to the Todos Santos festivities).  This year the cemetery can be accessed through gates on Mons. Miguel de los Santos street, in addition to the main cemetery gates. Guides will be on hand to help visitors.

If you’re in Sucre during Todos Santos, it is worth noting that many businesses shut down over this period, so you may want to stock up on essentials in advance.

Are you spending Todos Santos in Sucre? Have you already? Tell us in the comments…

SALUD La Sanación esta en Mi

27 Oct

«El Ser Humano es milagroso en cuanto que puede transformar su pasado».
«El Ser Humano es milagroso en cuanto que puede transformar su pasado».
Algunos dicen «no se ocupen del pasado que el pasado ya no existe», pero el pasado está vivo, presente, doloroso, en cada una de nuestras células, frecuentemente, produciendo enfermedades. El problema del pasado es simplemente que haya pasado, que lo dejemos atrás como una estatua congelada. Pero al pasado hay que hacerlo presente vivo para transformar su historia, para leerlo en otro código, para interpretarlo en el código del amor, y, cuando interpretamos el pasado en el código del amor, nuestras heridas de la infancia se sanan. Y ahí nosotros somos los psicólogos, los psiquiatras, podemos sanar nuestra vida; todos estamos llenos de dolores, y a veces de dolores absurdos, que cargamos en la vida sin ni siquiera reconocer que existen.
La técnica respiratoria es muy importante, sobre todo la fase de pausa respiratoria, ¿por qué razón? Porque cuando tú respiras lentamente y haces una pausa en la inspiración, la energía del inconsciente y el subconsciente sale a flote, es decir se pregunta ¿que pasa aquí que no están respirando? En ese momento el inconsciente hace aflorar a la consciencia una parte a la que no habíamos tenido acceso, de la que éramos víctimas pero que no habíamos reconocido nunca en la vida, y en ese momento podemos dialogar con el subconsciente y podemos sacar nuestras heridas más profundas. Cuando hacemos eso podemos ir más lejos, así es como actuamos para la autosanación.
La Alergia. Yo puedo decirme, por ejemplo, ¿de dónde viene esta alergia?, si tengo una alergia y quiero librarme de ella. La alergia es algo que rechazo, un virus, una bacteria, un hongo, el frío, el calor, pero eso no es del todo cierto, eso es quedarnos muy cortos. No hay personas que sean alérgicas sólo al frío, las personas alérgicas al frío también tienen miedo a la soledad, tienen miedo al frío del alma, al frío en los sentimientos, a la frialdad del papá o de la mamá, al desafecto, es decir, el frío es simplemente un símbolo. Cuando yo soy alérgico a algo, hay algo que rechazo o que temo.
Entonces si quiero cambiar mi alergia, reconozco mi alergia. Si sé que no reconozco mi alergia porque me hace sentir vergüenza, entonces trabajo con la vergüenza: ¿que cosas en la vida me evocan vergüenza? Luego experimento el sentimiento de la vergüenza y veo como experimento la vergüenza, a veces me pongo pálido y frío, otras veces me pongo rojo como un tomate, otra lo experimento como un vacío o como un hueco a nivel del plexo solar, la puedo experimentar de muchas maneras. Dónde y cómo experimento la alergia, me da una idea de la parte de mi energía que está comprometida. Vamos a ver otro sentimiento, el miedo, yo diría que la mitad de nuestros lumbagos son por miedo.
Dr. Jorge Carvajal Posada
Imagen

TantaMama

26 Oct

557785_392956147441751_1466567709_n

Imagen

Propiedades de las Avellanas

26 Oct

Panales o Azucarillos de Todos Santos

26 Oct

Ingredientes para Azucarillo:
  • 1/2 kg de azúcar molida
  • 1 cda. grande de glacé del color deseado (blando y fresco)
  • agua cant. necesaria
Cómo hacer Azucarillo paso a paso:
  • Colocar el azúcar en una cacerola, humedecer con agua, y llevar a fuego fuerte hasta lograr un almíbar punto bolita dura (140º).
  • Preparar el glacé y añadirlo, revolviendo rapidamente, mezclar hasta que quede homogéneo.
  • Volcar sobre un colador forrado con papel apergaminado. Dejar enfríar bien antes de utilizar.

Tanta Wawas de Todos Santos

26 Oct

tanta

Es un pan hecho para, en  Todos Santos forma de hombre, mujer, escalera, animalitos, etc.

  • 4 cucharas de levadura fresca o 2 y 1/2 de levadura seca
  • 1/2 taza de agua tibia
  • 3 cucharas de azúcar

En un pocillo remojamos la levadura con el agua tibia y el azucar por unos 5 minutos y luego añadimos:

  • 2 tazas de agua tibia
  • 2 tazas de harina blanca cernida

Mezclamos ambos ingredientes y dejamos en ambiente caliente hasta que duplique

Mientras tanto preparamos la masa con

  • 2 tazas de leche o agua tibia
  • 6 cucharas de azúcar
  • 2 cucharas de sal
  • 1/2 taza de manteca vegetal o mantequilla
  • 10 tazas de harina blanca cernida
  • 3 huevos
  1. A la leche tibia le ponemos sal, azúcar y manteca, a la harina le añadimos la levadura, alternando con la leche tibia, formando una masa, con la ayuda de las manos y por ultimo incorporamos los huevos. Amasamos por quince minutos hasta que revienten unos globitos y hacemos con la masa un solo bollo que untamos con manteca y dejamos reposar hasta que aumente nuevamente su tamaño, por otros quince minutos
  2. Formamos bolitas del tamaño de un puno y colocamos en fila sobre una mesa, tapando con un repasador, para que repose unos 5 minutos, luego las estiramos con el uslero a lo largo y se untan con manteca doblándolas por la mitad, luego se ponen a horno caliente y una vez tostadas se sacan y se desdoblan para nuevamente hornearlas hasta que estén tostadas y sequitas.

Tomado del libro que a todo amante de la cocina Boliviana le aconsejaría tener.

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia – Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro – La Paz. Bolivia. 1988

Receta de tawa-tawas

26 Oct

Imagen actual: Bowl of fried pastries dusted with powdered sugar on a wooden table with colorful cloth

 

 
 
 

Las Tawa-Tawas son similares a las galletas europeas. Son servidas normalmente en epoca de Todos Santos.

 
 

INGREDIENTES

2 tazas de harina
2 cucharillas de levadura en polvo
1 cucharilla de sal
1 cucharda de mantequilla
2 huevos
1/2 taza de agua o leche
2 tazas de manteca o aceite para freir
1 taza miel de caña para bañar

PREPARACIÓN

  1. Cernir en una fuente la harina, la levadura en polvo y la sal, agregar la mantequilla y mezclar bien.
  2. Añadir los huevos ligeramente batidos, el agua o la leche poco a poco mezclando muy bien, hasta tener una masita suave.
  3. Sacar de la fuente a la mesa enharinada y amasar un poco, dejar reposar por unos diez minutos envuelta en un secador para que seque un poco.
  4. En la mesa enharinada, poner una mitad de de la masa y adelgazar ha hasta el grosor de un cuarto de centímetro, o sea muy delgada. Cortar en rombos de cinco centímetros de lado mas o menos, poner esta masa ya cortada sobre un repasador, mientras se adelgace y corte la otra mitad de la masa, y los recortes que queden.
  5. Poner en una olla de freír o una sartén honda toda la manteca o aceite y cuando esté ya bien caliente freír varias masitas a la vez; la mayor parte se inflan completamente, dependiendo ésto de que la manteca o aceite esté muy caliente, cuando se doren de un lado revolver para que se doren del otro.
  6. Sacar de la sarten, escurrir en una coladera, después sobre papel sábana, finalmente poner en una fuente y rociar con toda la miel. Si se quiere espolvorear con azúcar molida.

http://www.cocina-boliviana.com/recetas/4_reposteria/140_tawa-tawas

Cocadas

26 Oct

Las cocadas son pequeños bocadillos los cuales se pueden preparar fácilmente. Son ideales para  un postre  o para  la fiestas de los niños y también es uno de los dulces de Todos Santos

Ingredientes:

  • 3 tazas de coco rallado
  • 1 taza de leche condensada
  • 1 huevo
  • 1/4 cucharilla esencia de almendra.

Preparación:

 

  1. Mezclar en una fuente, el coco rallado, la leche condensada, el huevo y la esencia de almendra hasta que todo quede bien unido.
  2. Dejar reposar unos dos a tres minutos.
  3. Enmantequillar una lata de hornear
  4. Con dos cucharillas, poner unos montoncitos de la preparación en la lata, no muy separados.
  5. Hornear a horno suave  por veinticinco minutos o hasta que estén doradas, secas y suaves al mismo tiempo.

 

 

Cristina Olmos

El Bizcochuelo de Todos los Santos

26 Oct

t

Cada 1ro de noviembre en esta parte del mundocelebramos el día de todos los santos, en el altiplano peruano y boliviano aprovechamos en visitar las tumbas de nuestros difuntos para limpiarla, adornarla y sobre todo recordar “a quien en vida fue”.

El origen de esta celebración es católica, pero gracias a la santa inquisición, y otras atrocidades, es que los nativos enmascaraban sus celebraciones ancestrales en ritos católicos, en muchas partes del mundo también recuerdan a sus muertos en esa fecha, pero aquí es particularmente especial.

Al visitar el cementerio los deudos suelen preparar comida (pan, bizcochuelo, empanadas, galletas y otros) por tres años seguidos después del fallecimiento y ofrecerla como agradecimiento a cambio de un rezo en el altar del difunto, la preparación de estos alimentos puede seguir incluso muchos años después, pero sin la necesidad de ofrecerlos en el cementerio. El cementerio es abarrotado de gente y todos participan visitando altares de amigos, familiares y también desconocidos.

El bizcochuelo que se prepara en esta fecha es el mas preciado por que es muy sabroso y escaso. Al preparar todos esos alimentos debe participar toda la familia, generalmente contratamos un horno rustico y el panadero nos guía con la compra de ingredientes y la preparación. Es toda una fiesta!

Para hacer el bizcochuelo deben batirse 40 huevos con azúcar suficiente, todos los miembros de la familia participan del batido por que es muy duro y debe ser constante hasta que llegue a un punto razonable para mezclar el resto de ingredientes (harina de maíz, polvo de hornear, alcohol, leche,  y otros que no recuerdo muy bien).

Una vez listo se vierte el batido en cajas de papel armadas previamente, de una buena batida pueden salir 24-28 bizcochuelos, nosotros obtuvimos 21 solamente, para una familia numerosa 24 bizcochuelos no es nada, y deben prepararse mas batidos para cubrir la demanda, el trabajo es duro pero vale la pena por que no hay mejor bizcochuelo (o pan) que el preparado por uno mismo.

El horno no debe estar muy caliente, como ven es un horno rústico, aquí algunas tomas adicionales:

El próximo año documentaré mejor esta fiesta por que hay muchos detalles mas, quienes saben de este acontecimiento en el altiplano verán a este post muy pobre.

Update, aquí dejo la receta:
Gracias a Fany del Pilar Choque (*)

BIZCOCHUELOS
18 A 20 CAJITAS (como las de la foto)

INGREDIENTES:
1 Kilo de harina de almidon o maicena
30 huevos (de campo)
1 Kilo de azúcar blanca
1 copa de pisco
2 sobres pequeños de polvo de hornear.
Jugo de 6 limones
Anís

PREPARACIÓN:

  1. En un recipiente grande batir las claras de los 30 huevos hasta que estén a punto de nieve.
  2. Ir agregando poco a poco las yemas sin dejar de batir, ni perder la consistencia de la mezcla.
  3. Agregar el azúcar poco a poco, sin dejar de batir hasta que la mezcla esté homogénea.
  4. Utilizamos un cernidor o colador para añadir a la mezcla la mandioca y el polvo de hornear, a la vez se le añade el jugo de limón más la copita de pisco, sin dejar de mezclar.
  5. Colocamos la mezcla en los moldes enharinados, esparcimos un poco de anís en la superficie para que le dé un sabor más agradable.
  6. Los metemos a un horno rústico con una temperatura regular, no muy caliente, por lo menos por 15 minutos.

(*) Fany comenta: Resaltan los que hacen los bizcochuelo “con énfasis” que los huevos deben ser de preferencia de gallinas de campo o criadas por uno mismo, porque “dicen” que sus yemas tienen mejor color (más anaranjados), esto para que los bizcochuelos salgan con un aspecto más apetecible.

T’antawawas para Todos Santos

26 Oct

 tanta

Ingredientes:

  • 3 libras harina blanca
  • 1 tajada levadura fresca
  • 1/2 libra azúcar molida
  • 2 cucharillas de sal molida
  • 1 libra margarina regia
  • 4 unid, huevos
  • 1 sobrecito canela molida
  • 1 sobrecito colorante amarillo huevo
  • 2 tazas leche

Preparación:

Cernir la harina y mezclarla con la margarina, que se forme como arena. Formar una corona y agregar al centro la levadura, el azúcar y la sal. Incorporar los huevos, el colorante y la canela molida e ir mezclando con la leche poco a poco.

Sobar bien y dejar descansar 15 minutos, el mismo procedimiento 4 veces. Formar bolas del tamaño de las figuras que desee armar, dejar madurar 30 minutos.

Con las caritas de estuco que venden en esta época se dan formas de guaguas, caballos, escaleras, etc.

Pasar con huevo batido por encima para que tenga brillo. Colocar en horno moderado de 15 a 20 minutos.

http://www.recetas.com.bo/content/tantawawas

Tawa-Tawas

26 Oct

 ta

Son servidas normalmente en epoca de Todos Santos.

Preparación

  1. Cernir en una fuente la harina, la levadura en polvo y la sal, agregar la mantequilla y mezclar bien.
  2. Añadir los huevos ligeramente batidos, el agua o la leche poco a poco mezclando muy bien, hasta tener una masita suave.
  3. Sacar de la fuente a la mesa enharinada y amasar un poco, dejar reposar por unos diez minutos envuelta en un secador para que seque un poco.
  4. En la mesa enharinada, poner una mitad de de la masa y adelgazar ha hasta el grosor de un cuarto de centímetro, o sea muy delgada. Cortar en rombos de cinco centímetros de lado mas o menos, poner esta masa ya cortada sobre un repasador, mientras se adelgace y corte la otra mitad de la masa, y los recortes que queden.
  5. Poner en una olla de freír o una sartén honda toda la manteca o aceite y cuando esté ya bien caliente freír varias masitas a la vez; la mayor parte se inflan completamente, dependiendo ésto de que la manteca o aceite esté muy caliente, cuando se doren de un lado revolver para que se doren del otro.
  6. Sacar de la sarten, escurrir en una coladera, después sobre papel sábana, finalmente poner en una fuente y rociar con toda la miel. Si se quiere espolvorear con azúcar molida.

Receta subida por el equipo de Cocina Boliviana

http://www.cocina-boliviana.com/receta/tawa-tawas