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Jarabe de Tamarindo

3 Oct

Imagen actual: Glass of tamarind syrup drink with ice, lime slice, and chili salt rim

Ingredientes

500 gramos de Tamarindo

1 kilogramo de Azúcar

¾ litro de Agua

Preparación

Paso 1 :El tamarindo se remoja en agua por unas horas.

Paso 2 :Se baten los tamarindos en el agua con un batidor de mano.

Paso 3 :La preparación se cuela.

Paso 4 :Se cocina el jugo obtenido con el azúcar y se deja hervir por unos 10 minutos.

Paso 5 :Se retira del fuego y se deja enfriar.

Paso 6 :Para usarlo como base en la preparación del refresco de tamarindo, se sirve bien frío con abundante hielo.

Samaipata el Nuevo Destino Enologico de Santa Cruz

3 Oct

 

 Desde que hace 450 los españoles llegaron a Santa Cruz y plantaron las primeras cepas para poder beber el vino propio de su cultura, estas cepas se mantuvieron latentes en los Valles Cruceños , donde la uva siempre estuvo presentes entre los paisanos de este bello terruño en sus parrales de uvas de mesas que son herencia de sus antepasados que durante la colonia también fermentaron para los vinos de Misa de las iglesias del Obispado de Santa Cruz. Pasado casi 450 años renace esta vieja tradición para unirse a Tarija y lograr un nuevo destino enológico en los valles de Santa Cruz.
“Valle de SAMAIPATA”   de los Vinos de Santa Cruz
A mediados del siglo pasado un emigrante croata se casó con una samaipateña y además de hijos engendró una hermosa viña en el Valle de Samaipata, esta viña bautizada con el apellido del croata MILETA embotelló  con la marca VINOS MILETA un mosto afinado y hecho con uva criolla, un tinto medio dulce, que si bien entraba en las casas de los cruceños la mayoría de las botellas  iban a las sacristías y se usaba para Misa. Aquel vino medio dulzón se convertía así en sangre de Cristo después de la consagración y sirvió también como buen acompañamiento para que junto a la chicha deleitara los paladares de los cruceños y viajantes que venían por estos lares.
Pasados 20 años el viejo Mileta, dijo basta y sus hijos no siguieron con el emprendimiento bodeguero de su padre. Por los 70 hubo una nueva intentona, el Ingeniero Jorge Arias llegó a embotellar 800 botellas con el nombre de «DON JORGE», de un vino con muy buena traza hecho por un enólogo argentino, con uvas compradas en el exterior, también adquirieron autenticos corchos de alcornoque  y en estas operaciones y trasiegos el gaucho, resulto ser un chanta y desapareció, el bueno de Jorge Arias se quedó “compuesto y sin novia” mejor dicho «y sin su  «DON JORGE» y aquel interesante proyecto enológico  del el valle de Samaipata murió.
 Con el Siglo XXI, la primera bodega en Santiago del Valle a solo 10 kilómetros de Samaipata, iniciativa de  Jorge Vargas, quien apostó  por las uvas Moscatel de Italia, Quebranta y Moscatel de Alejandría y con estas frutas Vargas comenzaba a destilar el vino con alambiques comprados en Perú y en la actualidad están sacando un destilado tipo Singani o Pisco que lo han bautizado como MOSCATO. Vargas también se ha lanzado al tinto y ha empezado a embotellar un Cabernet Sauvignon.  Viñas de Vargas cuenta con 3 viñedos que suplen su producción enfocada en dar una nueva opción al amante del singani. Este es un loable proyecto para alabar y alentar.
A este proyecto, en la actualidad, se tienen que sumar dos más, uno que ya es una realidad que bajo el nombre de Bodega UVAIRENDA, embotella el vino 1750 impulsado por el tándem Roig-Ortiz.
Y el otro que en dos o tres años empezará a trajinar sus mostos y con 13 hectáreas está sobre la ruta al famoso FUERTE y que ha empezado con el buen hacer y el cariño que pone en las cosas el empresario Carlos Landivar.
Con estas tres realidades enológicas y otras que están en ciernes en los valles, no nos extrañaría nada que pronto tengamos en Santa Cruz una D.O (Denominación de Origen) que bajo el nombre de Valle de Samaipata u otro similar albergara a todas estas emergentes bodegas.
UVAIRENDA – 1750
Si con una palabra pudiéramos definir esta Bodega la llamaríamos “La Ladera”. Si usted llega a Samaipata vaya en dirección al Hotel  El Pueblito que está en una pronunciada colina y todo lo que es la ladera es la Viña de Uvairenda, en la cúspide la Bodega y al lado la casita que será la recepción del enoturismo.
Sin lugar a dudas este proyecto tiene todas las trazas para convertirse en uno de los proyectos enológicos más importantes de Bolivia, siempre y cuando el fuelle económico aguante y el terroir sigue dando estos estupendos frutos.

Los impulsores de esta nueva Bodega Boliviana tienen los conceptos claros, hacer de los procesos que van desde el Terroir a la Bodega, todo lo más natural posible, como nos decía el Roberto Aguilar  “La idea es que en esta viña se mime la uva, que se golpee el fruto lo menos posible, para que desde que empieza el ciclo de la vid hasta que se embotella el vino todo sea lo más natural posible”.

Dicen los expertos que para tener éxito en un emprendimiento hay que tener cuatro cosas: Conocimiento de la materia, Pasión, Fondos y Creatividad. Si dejamos a un lado el vil metal, personalmente, lo resumiría en tres palabras Credibilidad, Creatividad y Sensibilidad.

Estas son precisamente las tres características del cruceño con sangre catalana y ahora afincado en Estados Unidos, Francisco Roig, quien  parió este  proyecto y ahora lo hace realidad junto a su socio Peregrín Ortiz que a pie de terroir le suple a “toque de blackberry”, convirtiendo este sueño en realidad.

El sueño de Francisco desde muy joven fue el mosto, el producir vino, y en el sótano de su casa ya trajinaba uva, turriles, levaduras  y fermentaciones. Sus vinos artesanales eran apreciados por sus familiares y amigos, y todavía sigue en este empeño en su casa norte americana.  Un día decidió reunirse con su amigo de toda la vida Peregrín y cambiar el sótano por una bodega, de su bodega de juguete a una profesional y con todas las consecuencias y así llego a hacer este  sueño realidad, desde hace cuatro años UVAIRENDA es una gratificante y sorprendente realidad.
Ya han tenido dos cosechas, los vintages de 2010 y 2011. La  vendimia del presente año ha sido la primera de Bolivia terminando de cortar los últimos racimos el tercer sábado de febrero de 2011.
Para coordinar la viña y bodega de Samaipata han  buscado el “expertise” del profesor Philippo Pszczólkowski, quien con ingenieros egresados de la universidad Católica de Chile están entrenando al personal de la bodega y apoyando los procesos de vinificación. En estos momentos es el  joven Roberto Aguilar quien ha tomado la batuta del vintage de 2011 con las indicaciones de Francisco Roig en cuanto a la vendimia y realización los cortes.
En Uvairenda,terminada la primera fase de la bodega, podrá producir unos 50.000 litros. En esta viña se ha apostado  por variedades tradicionales como el Cabernet  Sauvignon, Syrah, Tannat , también por Malbec y Merlot que en estos momentos están de modo experimental,  además se han plantado cepas de frutas blancas como Chardonnay. Uvairenda con estas frutas pondrá en el mercado boliviano vinos varietales, trivarietales. Tintos, rosés y blancos.
Pero no todo es a corto plazo,  ya están pensando a medio plazo, y este año se plantará 1600 cepas a raíz desnuda de Chardonnay y Tannat recién traídas desde el sur de Francia.
Esta bodega quiere ser el centro de la producción de vino de Samaipata y está animando a otros vecinos y pobladores de la zona a plantar vides para que usen sus instalaciones en los procesos de producción.
Cuál es el secreto de Uvairenda, por un lado la Pasión de Francisco Roig, la Credibilidad del equipo de la universidad Chilena capitaneada por Philippo Pszczólkowski y la creatividad de Peregrín Ortiz que sabe sacar de donde no hay.
 En la actualidad  un  equipo de campo encabezado por Fidel Sibaute, miman la viña para que se convierta en una “niña bonita”  y un plantel de operarios en bodega y laboratorio, hacen de este proyecto una realidad llena de futuro y con una proyección tremenda.
El vino que sale de esta bodega se ha bautizado con el nombre  “1750”, cifra que indica la altura en que se encuentran los viñedos de Uvairenda, tiene una proyección fantástica y esperamos en los próximos años logremos catar la mejor expresión de este gran potencial. Por ahora todo va por muy buen camino y los primeros caldos han cautivado a todo aquel que lo ha probado.
VIÑA DEL VALLE DE LA PURIFICACIÓN
Otro de los proyectos que se ven sólidos y con futuro es el del empresario cruceño Carlos Landívar, que acaba de plantar sus primeras cepas en la ladera junto al famoso Fuerte de Samaipata, un total de 13 hectáreas de Cabernet Sauvignon, Merlot, Tanat , Sauvignon Blanc y Chardonnay.
Landivar es un hombre meticuloso, y le gusta como él dice “empezar desde cero”, paso a paso, pero con zancada firme. A Carlos no le gusta la mediocridad y lo que hace lo hace bien. Así que en la enología seguirá esta misma filosofía.
 Asesorado por el enólogo franco-chileno  Francois Massoc consultor de varias viñas en nuestro continente, formado en Francia y con la consultoría “Massoc y Parra”, ve en este proyecto un reto muy importante pues se trata de constatar alguna de sus teorías donde la climatología, el terroir y la altura juegan un papel importante para esta nueva viña que su primera cosecha se recogerá en tres años en el pueblo del Valle de la Purificación, que es el nombre que recibió de los españoles  el hermoso valle donde está Samaipata, y así llamará Landívar a su Bodega,
El Valle de la Purificación era hace 450 años,  la población de tránsito obligatorio desde el la Gobernación del Río de La Plata, sobre todo desde Asunción del Paraguay y Santa Cruz de la Sierra con las minas que se encontraban en los Andes y el puerto en Lima.Ahora, Samaipata, con estos proyecto puede convertirse como importante vía de producción vinífera en Santa Cruz y llegar en un futuro a un centro exportación  como lo era antaño en tiempo de los españoles.
Para esto Carlos Landivar construirá una gran Bodega con todos los detalles para este proceso. Deseamos de todo corazón que las plantas que en este 2011 se han plantado puedan tener su primer fruto vinificable en tres años, pedimos a Dios estar en el Valle de la Purificación para probarlos.
Samaipata, Descanso en las Alturas, El Valle de la Purificación, Encuentro de Culturas, es un sin fin de cosas a descubrir, en la actualidad se cree que fue un centro importante para varias de culturas ancestrales como: Las Culturas Amazónicas, las Culturas Andinas y las Culturas del Gran Chaco. Hoy, tiene un nuevo aliciente una nueva ruta  del vino en Santa Cruz…. Una nueva alternativa que se suma a Tarija para seguir fortaleciendo la industria nacional.
TURISMO ENOLOGICO
Junto a las bodegas de Samaipata, el visitante tiene que estar cerca de la viña, disfrutar de la gastronomía y de un buen dormir, Pared con pared con Uvairenda está el Hotel boutique u Hotel con encanto «El Pueblito», regentado por  Giovanni Guidetti y Sandra Serrate. Nos solo son buenos anfitriones, sino además unos verdaderos amantes del vino.
Nos reciben con una camisa adoc a las circunstancias con sus estampados de botellas cepas racimos y copas de vino. El Hotel está lleno de dibujos y pinturas realizadas por la laboriosa artista Sandra Serrate, donde el vino es el motivo principal de la decoración, y para colmo le recomendamos que se hospede en la habitación que se llama «la taberna».
No hemos visto nunca una sinergia tal entre Bodega, viña y Hotel. Un hotel con encanto para un viaje de ensueño entre viñedos hermoso paisaje e historia.
Además de “El Pueblito”, Samaipata te ofrece otras casas de hospedaje, restaurantes, cafeterías donde nunca te faltará la botella de Viñas de Vargas, 1750 o la que Landivar está ya plantando en el Valle de la Purificación.
 Samaipata ofrece al visitante un interesante núcleo gastronómico con productos caseros, como los famosos chorizos alemanes, quesos, mermeladas caseras, embutidos, mieles silvestres, horneados típicos…etc  que se unen al vino haciendo de este lugar un destino único en Santa Cruz.
  http://nomesvi.blogspot.com/2011/02/samaipata-el-nuevo-destino-enologico-de.html

Manja Blanco

2 Oct

man

Es denominado el dulce de los cruceños.

Ingredientes

2 litro de leche entera
700 gr de azúcar
100 gr de harina de arroz
Canela  a gusto

Elaboración

Poner todos los ingredientes, menos la canela, al fuego. Cuando empieze a hervir batirlo constantemente mas o menos media hora, hasta que este con un color marron y una textura espesa y levante burbujas de aire que revienten. Agregar la canela diluida en cuarta taza de leche, seguir batiendo unos minutos mas, envasar, dejar enfriar y colocar en la heladera

Se sirve como postre acompañada con queso. También ase la acompaña con pan o galletas.

Refresco de Copuazú

1 Oct

El Copuazú es una fruta tropical con muchas vitaminas de la cual se puede utilizar su pulpa para refrescos y diferentes dulces, a su vez la semilla del mismo fruto produce cacao de calidad para la producción de chocolate blanco.

Ingredientes

  1.  Pulpa de copuazú al gusto
  2. Crema de leche al gusto
  3. Leche condensada al gusto
  4. Azúcar al gusto

Preparación

  1.  Se extrae la pulpa del copuazú, se le sacan las semillas.
  2. La pulpa se mezcla con la crema de leche, leche condensada y azúcar al gusto.
  3. Se bate o se licúa y se sirve con hielo picado.
  4. Para preparar el refresco se mezcla la pulpa con agua y azúcar al gusto y se bate o licúa con hielo.

Achojcha rellena camba

30 Sep

 

 

Achojchas rellenas con guiso de carne molida en ahogado de cebollas, puré de ají


colorado no picante, pimentón verde, especias y ajo.

 

 

Cristina Olmos

Refresco de Piton

27 Sep

Imagen actual: Glass of pink dragon fruit cocktail with ice, lime slice, mint, and wooden straws on wooden table
Consumo. Este fruto se puede usar en la gastronomía, salud y también en la ornamentación en el hogar.
 
 
 

Conocido en nuestro medio como pitón, las frutas de la «Bouea Macrophylla» son de forma ovoide, obtusas a redondeadas en ambos extremos, lisas, de color amarillo o anaranjado al estar maduras, de 3 a 6 cm de largo (Semejantes a mangos pequeños), explicó el ingeniero agrónomo de Fundacruz, Luis Urzagaste Menacho. «La parte pulposa es comestible; puede ser dulce o ácida, según la variedad. La semilla mide de 1,5 a 3 cm de largo, posee una cáscara delgada de color café claro»,acotó.

Origen y nombres. El pitón, es originario de Malasia y pertenece a la familia de las Anacardiáceas. Se puede propagar por semillas o acodos aéreos. En otros países la Bouea macrophylla es comúnmente conocido en Inglés como la ciruela Marian, Gandarias, mango y ciruela. También es conocida como ma-praang y ma-yong (Tailandia), ramania y Gandarias (Indonesia), mayun-ti (Birmania), y kundang, rembunia, y Setar (Malasia). En Santa Cruz se cree que llegó por el lado de Brasil.

En paurito. Un lugar antiguo y de mucha tradición es la localidad de Paurito, ubicado a 30 Km de Santa Cruz, donde se puede encontrar muchas plantas de está exótica fruta, indicó Urzagaste. En nuestra ciudad son muy pocas las plantas que se pueden ver en algunas casas.

Usos. Los frutos de las variedades dulces se pueden comer directamente al natural. «Se abre la cascarita y se chupa hasta que se acabe su pulpa, para dejar la semilla». Pero las variedades ácidas se deben hervir y agregarles azúcar. Con los frutos aún verdes se prepara una bebida o jarabe muy agradable. Por otra parte, las hojas se pueden comer crudas, cuando todavía son jóvenes, y se puede utilizar en ensaladas.

Ornamental. Por su parte, la paisajista y decoradora, Ana Yamile Rojas, de Vergel Paisajismo, indica que los racimos del fruto maduro, se los puede utilizar para adornar el pesebre del Niño Jesús en las épocas navideñas, dando un toque natural a los tradicionales arbolitos de Navidad. Por otra parte, acotó que las especies que pasan los 10 metros de altura, son árboles frondosos que dan una excelente sombra. Por otra parte, «también hay especies que son un arbolito delgadito, con tallos de 10 cm, y llegan hasta  unos 4 mts. de altura, los cuales se los puede colocar dentro de un patio pequeño», acotó.

 

Información
Nutricional

Por cada 100 gramos de fruta

•Carbohidratos 11,3 grs.
• Grasas 0,02 – 0,04 grs.
• Proteínas 0,04 – 0,1 grs.
•Calcio 6 – 9 mg.
•Fósforo 4  – 11 mg.
•Hierro 0,3 mg.
• Vitamina «A»  72 IU
• Vitamina  «B1» 0,03 – 0,1 mg.
• Vitamina «B2» 0,03 -0,05 mg.
•  Vitamina «B3» 0,3 – 0,5 mg.
• Vitamina «C» 75 mg.

Fuente: fruitipedia.com

Receta Refesco de Piton

1   Remojar. Para hacer un refresco exótico a base de esta fruta, ponga a remojar las semillas sin cáscara, de manera que la pulpa dulce se ablande. Deje remojar por lo menos una hora, un racimo grande para preparar 1 litro de refrescos

2   Preparación. Apriete las semillas con la mano, con se hace con el tamarindo, para sacarle el sabor de la pulpa, luego agregue agua y endulce al gusto. Es un sabor exótico diferente.

Acerca del autor:
 
Gary J. Mendoza Caballero

Zonso o Sonso

24 Sep

Forma Parte del Horneao de la tarde en Santa Cruz

  • Ingredientes:
  • 2 kilos de yuca
    2 quesillos o un 1/2 kilo de queso fresco
    2 cucharadas de mantequilla o manteca
    2 huevos
    Sal al gusto
    Varillas de madera(bambú-limonero) palillos chinos
  • Preparación:Ponga las yucas ya peladas ha hervir en agua con sal. Muela e incorpore los huevos con la manteca o mantequilla derretida y mezcle bien incorporándole la leche, para que la masa no esté seca; póngale el queso y bátalo vigorosamente, la masa no tiene que estar seca, si la va a poner al horno en una fuente enmantequillada. Si la va a hacer en un pacumuto, la masa tiene que estar bastante sequita. También se lo puede hacer en un sartén, dándole la vuelta cuando esté dorado de un lado y luego volcándolo al otro lado.Tambien queda delicioso en una cazuelita y al horno con queso gratinado por encima.Sirva siempre bien caliente

 

Capirotada Cruceña

24 Sep

La-capirotada-vuelve-al-menu

Articulo tomado del diario de Santa Cruz «El Dia»  de fecha miércoles,  17 de Agosto, 2011

Prácticamente había desaparecido del menú. La capirotada, elaborada con charque, costilla y cola de res vuelve de la mano del restaurante El Aljibe para que sea degustada por el paladar de los cruceños.

A gusto del cocinero. El plato que era muy consumido en la Santa Cruz de antaño, tenía un espesor que variaba según el gusto de quien la preparaba. “Algunos lo presentan como sopa, nosotros lo servimos más espeso, como un plato de fondo”, indicó Javier Libera, propietario del restaurante El Aljibe.

Este plato se hace en base a una sopa de cola, costilla y charque. Se le agrega maíz blando, retostado y se la mezcla con queso. “Para servirlo se le echa un ahogado de cebolla y un poco de urucú. Tiene un sabor muy delicioso”, explicó Libera.

Rescatada del olvido. En Santa Cruz, ya ningún restaurante servía esta delicia gastronómica. El Aljibe tuvo que recurrir a algunos libros, pero también a la experiencia de personas que lo habían probado hace años para elaborar un plato como de antaño. “Silvina, Cristina y Milenka Zankiz vinieron a probar el plato y dijeron que tenía el mismo sabor que el de su abuela”, concluyó Libera.

Como sopa o segundo

La presentación variaba de acuerdo a la preparación del cocinero.

CAPIROTADA
Para 4 personas

• ½ kg de charque
• ½ kg de cola de res
• ½ kg de costilla de res
• 2 cebollas ralladas
• ½ pimentón rallado
• 4 litros de agua
• 3 cucharas de sal
• 3 dientes de ajo picados
• 1 pizca de pimienta
• 1 pizca de comino
• ½ kg de harina de maíz
• 1 taza de queso picado en cubitos pequeños

Preparación.
• Poner a hervir cuatro litros de agua con el charque lavado, cola, costilla, sal, pimienta y comino, preparar un ahogado de cebollas, ajo y pimentón, e incorporar a la sopa, dejar hervir por una hora y media, aproximadamente.

• Estando lista la sopa, diluir la harina de maíz con agua e incorporarla, dejar hervir aproximadamente quince minutos más e incorporar el queso picado en cubitos dejar derretir un poco y servir..
Sugerencias.
• La harina se puede retostar en una sartén antes de diluirla.

• Opcionalmente se puede agregar un poco de ahogado de cebollas en aceite de urucú al momento de servir.

Javier Libera  – Jacob Zapata

Niña Camba – AnnaLu & Shavez.

24 Sep

Anticuchos de Corazon de Pollo

24 Sep

Es muy usual servirlo en los churrascos en Santa Cruz

Ingredientes para 

  • 1/2 taza de vino tinto o cerveza
  • 2 dientes de ajo picado.
  • 2 cdas de ají  molido.
  • 2 cdas de salsa soya.
  • 1 cda de orégano seco
  • 1 cda de mantequilla.
  • 40 corazones de pollo.
  • Sal y pimienta.

Preparacion:

  1. Ponga el vino o cerveza y el ajo en una sarten a fuego medio.
  2. Cuando el vino se haya reducido a la mitad, eche ají, la soya, el azúcar, orégano, la sal y pimienta.
  3. Cocine durante 4 minutos a fuego medio.
  4. Añada la mantequilla remueva y vierta la preparación en un bol.
  5. Una vez fría, eche los corazones de pollo y déjelos marinar durante 10 minutos.
  6. Luego, ensartelos en palitos, y lleve a la parrilla, a fuego alto.

Cristina Olmos

 

Frutas: sabores cruceños en el olvido

24 Sep

EPÍGRAFE

“Turere, guapomó, pachío, motojobobo y pitaja ya son algunos frutos nativos que las nuevas generaciones de cruceños no pueden paladear por que están desapareciendo de los mercados de la capital oriental. LA EXPANSIÓN DE LOS MONOCULTIVOS Y

EL CRECIMIENTO DE LA CIUDAD AFECTAN A LA PROVISIÓN URBANA DE ESTOS PRODUCTOS. Los expertos recomiendan revalorizar las frutas cruceñas  encontrando nuevas formas de presentación de las mismas, para rescatar su consumo tradicional”

La palabra les resulta completamente desconocida. ¿Turere? ¿Qué es eso?, pregunta el grupo de púberes. Marcos, Alfredo y Javier son  estudiantes de Secundaria y ninguno supera los 14 años. Para ellos, Guabirá sólo es el nombre de un equipo de fútbol, el guapomó “es un pájaro que sale de noche” y la pitajaya “una víbora venenosa”. Lejos están de imaginar que estos nombres designan frutas nativas que, con seguridad, hicieron las delicias de sus progenitores, pero que en los últimos tiempos están desapareciendo de los mercados, la mesa y hasta la memoria de los cruceños.

Doña Juana Tejerina nació en Villa Montes pero vive en Santa Cruz de la Sierra desde hace más de 30 años. Atiende su puesto de venta de tentadoras jaleas y masas típicas en una esquina en las calles Campero y Suárez Arana, en el extremo sureste del mercado Los Pozos -en la zona conocida como del Cupesí- y hasta hace cinco años atrás siempre tenía a mano tablilla o dulce de motojobobo (Lycianthes asarifolia), un fruto pequeño y anaranjado, antaño muy requerido para elaborar este tipo de productos.

“No hay forma de hacer dulce de motojobobo, si no hay motojobobo. Antes traían el fruto en carretilladas desde los potreros de la periferia, pero hace ya cinco años que nadie aparece ni para ofrecer un balde”, dice la vendedora, que es testigo de la desaparición paulatina de los frutos cruceños en el mencionado centro de abastecimiento.

Rodeada por estantes cubiertos con manzana y durazno argentinos y uva chilena, además de naranjas y sandías cambas, pero de lejano origen asiático y africano respectivamente, doña Juana recuerda cuando hace 15 años, en el mismo sitio, los compradores encontraban sin problemas los manojos de pitón (Talisia esculenta), bolsadas de motoyoé (Melicoccus lepidopetalus) y guapurú (Myrciaria cauliflora) o los gajos de turere (Rhamnidium elaeocarpum) cargadingos de frutos.

Al otro extremo de Los Pozos, cerca a la intersección de las calles Quijarro y Vaca Díez, tiene su puesto de frutas la señora Bella Sumoya. Ella nació en la ciudad de Jesús y Montes Claros de los Caballeros -es vallegrandina- pero vive en la capital oriental hace más de 20 años.

En este tiempo, la frutera ha visto cómo las frutas nativas empezaron a escasear en los sitios de venta. “Hace años, cuando llegaba su época, en casi todos los puestos se podía comprar ambaiba (Cecropia polystachya), guapurú, pitón, ocoró (Rheedia acuminata), motoyoé y guabirá (Campomanesia aromatica). Ahora muy poca gente trae estas frutas para comercializar en la ciudad y cuando traen, las venden muy caras”, dice.

En el puesto de doña Bella, un poco opacadas por frutas convencionales como manzanas y peras, asoman tímidos los péndulos de la ambaiba, unos pachíos amarillos (Passiflora nigradenia) de cáscara abrillantada y los cayús colorados (Anacardium occidentale) con su drupa en forma de riñón.

– Todavía llega ambaiba del norte, mientras que el pitón lo traen de El Torno. Antes varias personas nos entregaban motoyoé, pero ahora muy poco llega-, dice la vendedora, agregando que este último fruto, de Bs 18 por arroba pasó a costar Bs 60.

“Con el pachío pasa lo mismo. Como ya casi no se encuentra, cuando algunas personas traen lo venden a 90 bolivianos el 100. O sea que si queremos ganar algo, tenemos que vender cada fruto a dos pesos o a tres por cinco… y a ese precio casi nadie compra”, dice.

El guapurú -que ya está en su tiempo- también subió bastante de precio debido a su escasez. A la fecha una lata mantequera -una arroba- cuesta entre Bs 80 y 100, así que venderlo en bolsitas a Bs 5 ó 10 no resulta tan rentable para los fruteros ni atractivo para los consumidores.

Otros frutos como el guabirá,  guapomó, lúcuma y paquió no son considerados como un negocio con alta posibilidad de ganancia por los fruteros, porque no muchas personas los conocen y aprecian. Ante la posibilidad de que se echen a perder en los puestos antes de encontrar comprador, los comercializadores de frutas dejaron de adquirirlos a los campesinos que los ofrecían en la ciudad y de esta forma la oferta desapareció por completo.

CIUDAD DE FRUTAS

El departamento de Santa Cruz, el más diverso ecológicamente en Bolivia, podría ser considerado un verdadero paraíso de frutas exóticas por los extranjeros. En su libro Frutas silvestres comestibles de Santa Cruz, los investigadores Roberto Vásquez y Germán Coimbra Sanz (+) identifican nada menos que 142 especies vegetales que producen frutos aptos para el consumo humano.

La misma capital abunda en árboles frutales -unos nativos y otros introducidos- que resultan desconocidos para la gran mayoría de sus habitantes. Pocos saben que en plena Cañoto hay varios ejemplares de tamarindo; que en la Alameda Junín hay pomarrosas al alcance de la mano; que en el canal Isuto, entre el segundo y el tercer anillo hay una larga hilera de ambaibos, mientras que entre el tercero y el cuarto se encuentran tureres que ofrecen gratis sus frutos; que fuera del ingreso al Zoológico Municipal se puede recolectar guapomó y guapurú, y que en las aceras de la calle Padre Pérez (cerca a la Radio Santa Cruz) hay varios árboles de mora que son aprovechados -cuando maduran los frutos- por los chiquillos del barrio y los estudiantes que pasan por el lugar.

Las nuevas generaciones de cruceños no conocen sus frutos nativos. Ahora se conocen y comen manzanas, uvas y otras frutas importadas, pero ésas que sirvieron para formar la tradición cruceña están desapareciendo, señala Roberto Vásquez, quien ha saboreado cada una de las 142 frutas descritas en su libro.

El investigador -al que pertenecen casi todas las fotografías al pie de página- recorrió buena parte del departamento y los alrededores de Santa Cruz de la Sierra. Reconoce que el crecimiento de la mancha urbana juega un papel trascendental en la desaparición de estos pequeños manjares. «Antes era mucho más fácil que los jóvenes tengan contacto directo con los frutos, porque estaban al alcance de cualquier persona. Ahora el que quiera recoger frutas nativas debe recorrer muchos kilómetros para encontrarlas», expresa.

Por su parte, la ingeniera agrónoma y botánica Elena Vallejos -que trabaja en el Jardín Botánico Municipal- señala que, con el paso de los años, las frutas nativas se han alejado de la capital. «Antes teníamos quintas apenas saliendo del cuarto anillo y los frutos quedaban cerca. A la fecha, tenemos varias especies en el mismo casco viejo, pero ahora sólo se utilizan para el consumo familiar, son una especie de reliquias en la ciudad».

Sobre el punto, el director de la carrera de Agronomía de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), Ramiro Sánchez Ribera, señala que la desaparición de los frutos nativos de los mercados capitalinos en Santa Cruz se debe a la ampliación de la frontera agrícola y a la aparición del monocultivo.

Según el agrónomo, la gente de campo de antes tenía en sus parcelas muchos árboles frutales nativos, así que recolectaba diferentes frutos durante todo el año y los excedentes no consumidos se comercializaban en la ciudad. Con el correr de los años la situación fue cambiando y los productores asignaron mayor importancia sólo a determinados cultivos porque eran los más rentables económicamente.

De esta forma, si alguien tenía en su quinta unos cuantos árboles de paquió, lúcuma o guabirá, los derribaba para cultivar caña.

«Lo bueno es que ahora hay una corriente mundial de revalorizar las cosas propias y en el caso de los frutos nativos, en algún momento se deberá retomar su uso y consumo, porque muchos de éstos aportan con antioxidantes, fitoquímicos, pigmentos vegetales o tienen alto valor nutritivo», señala el agrónomo.

Con el convencimiento de que «no hay fruto o cultivo que esté por demás en ninguna parte del mundo», Sánchez señala que el presente siglo «es el del bienestar». «Ahora se buscan alimentos saludables; hay una cultura del acondicionamiento físico, de la alimentación natural. En la diversidad de la alimentación es donde encontramos las  mejores posibilidades para nuestra salud y ahí está la oportunidad para la revalorización de los frutos cruceños nativos», manifiesta.

Pero… ¿cómo conservar el sabor de las frutas típicas mientras las nuevas generaciones las redescubren? ¿No se corre el riesgo de que estos vegetales desaparezcan por el desconocimiento de la gente respecto a sus usos y consumo?

Para sortear este obstáculo, la carrera de Agronomía de la UAGRM desarrolla desde hace tres años su Programa Parientes Silvestres, con la finalidad de conservar un banco de germoplasma (genes) de varias especies vegetales.

«Todas las plantas de los géneros comestibles tienen ‘parientes’ silvestres con cualidades nutritivas, sabor o forma ligeramente diferentes. En la UAGRM colectamos las semillas, realizamos su caracterización botánica y las depositamos en nuestro banco de germoplasma para conservarlas a través de los años. Es un tesoro genético que preserva a las especies. Mediante el proyecto hemos recolectado germoplasma de diferentes especies de yuca, ajíes, frejol… y también de frutos como el pachío en sus diversas variedades», agrega Sánchez.

Elena Vallejos dice, por su parte, que en el Jardín Botánico también se conservan varias especies frutales para que puedan ser conocidas por las nuevas generaciones.

BUSCANDO EL USO CORRECTO

Frente a la realidad de que muchas frutas nativas son desconocidas para gran número de consumidores locales, los expertos en el tema sostienen que para fomentar su consumo deben buscarse novedosas formas de presentarlas.

Según el escritor e investigador Ismael Muñoz, el principal problema con las frutas nativas -en relación a las introducidas- es que casi todas carecen de jane (pulpa) abundante. “El motoyoé, el pitón, el turere o el ocoró, son frutas de chupar más que de morder. El caso contrario se presenta con frutas como la manzana o el durazno, que tienen bastante jane”, dice.

Ramiro Sánchez acota en el punto que, debido al efecto de la globalización, está sucediendo un fenómeno que afecta al consumo de las frutas nativas. “La sociedad adapta costumbres extranjeras, como la fiesta de Halloween en lugar de Todos Santos. Lo mismo pasa con las frutas: suena más exótico pedir un helado de pistacho o de kiwi que uno de motojobobo”, indica.

Para contrarrestar esta situación se debe encontrar la utilidad del fruto. Si no basta comerlo fresco para hacerlo atractivo a los consumidores, se puede encontra usos alternativos.

Por ejemplo, el olor característico de la lúcuma hace que algunas personas se resistan a ingerir el fruto al natural. Sin embargo, en helados, jugos y yogures es una fruta reconocida a nivel internacional y se la podría aprovechar muy bien en la industria de la repostería.

En el caso del pachío, el ocoró y el guapurú, sus pulpas se pueden industrializar en forma de jarabe para elaborar refrescos. La preparación de licores e incluso vinagre son otras alternativas para su consumo.

En opinión de Roberto Vásquez, además del achachairú, las frutas con mayor valor para su explotación comercial son la ambaiba -para preparar mermelada-, la conservilla (Alibertia melloana) y los diferentes pachíos. «Le aseguro que la mermelada de ambaiba mezclada con motojobobo es una ricura que se puede producir primero a nivel artesanal, para a la larga pensar en la exportación», señala.

Con los frutos del guabirá, bi y motojobobo, se pueden elaborar dulces y compotas. En el caso de este último, al principio de la nota se hizo mención a la gran demanda que tenían las tablillas elaboradas con su pulpa.

Con el paquió y el cupesí -que en Santa Cruz se consumen al natural tradicionalmente- se podría elaborar harinas fortificadas para elaborar masas y refrescos. En varias comunidades cordilleranas y chiquitanas se aprecia bastante la chicha de cupesí, que se prepara secando y moliendo el fruto. Además, en países como Argentina, Brasil y Paraguay se lo utiliza para elaborar harina de alto valor proteínico, que se transforman en pasteles y otras golosinas.

Datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) dan cuenta que en 2007 el país vendió al exterior más de $us 80 millones en frutos exóticos -la mayor parte almendra, plátano, piña y achachairú- pero el potencial exportador es infinitamente superior.

A favor de las frutas nativas de Santa Cruz juegan varios factores, pero el principal es que los mercados de los países desarrollados están saturados por el sabor de frutas tradicionales como la manzana, uva, durazno o cítricos. Con una adecuada campaña promocional el sabor de estos regalos de la naturaleza perdurará por siempre.

Freddy Lacio   El Deber – Santa Cruz   October 2008

Costumbres y tradiciones cruceñas, Dulces típicos

24 Sep

Cada vez más escasos y exquisitos
El virulo, el masapán, el picolé de leche, las tablillas y las cocadas son difíciles de encontrar, aunque sus sabores siguen vigentes.

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Ref. Fotografia: La pulpería «La Predilecta» ofrece el codiciado y escaso masapán, y un sinfín de masas típicas cruceñas.

Sin duda,  la gran oferta de golosinas y dulces de marca, además del desarrollo de la ciudad, han mermado la venta de dulces tradicionales y artesanales típicos de nuestra región. Sin embargo, esto no quiere decir que el singular saborcito que dan los dulces tales como el virulo, el masapán, el picolé de leche y las tablillas no sigan deleitando el paladar de los cruceños y, por qué no decir, de todos los bolivianos.

«Pueden pasar mil años y muchas marcas de productos, pero el sabor cruceño es único y hay gente que aún valora lo nuestro», afirma Margarita Guillaux.

Solo dulces cruceños. 
La mujer de 83 años de edad, que tiene una de las pulperías más antiguas  de la ciudad, aún oferta el afamado masapán (una especie de tablilla de maní envuelta en azúcar), así como horneados y dulces difíciles de encontrar como bizcochuelos, tablillas y paraguayos. Su oferta incluye también la gelatina de pata y el majablanco.
«Tengo mi pulpería hace más de 40 años y me resisto a dejar de vender productos artesanales pues son los que más piden, incluso para llevar a otros departamentos y países», expresa la mujer, quien también lamenta que cada vez haya menos personas que se encarguen de incentivar y promocionar lo nuestro. «Da tristeza ver que la gente de ahora no se preocupe de enseñar a las futuras generaciones lo lindo de nuestras comidas y tradiciones, aunque hay mucha gente como yo que también se encarga de dejar en alto y preservar nuestros sabores», relata.

30 años deleitando con picolé de leche. 
Una de esas personas a las que se refiere la señora Margarita es la señora Doris Padilla, quien desde hace más de 30 años se dedica a la venta de bolo y picolé de leche en el barrio Convifag.

El sabor de sus heladitos que prepara en base a leche, azúcar  canela, esencia de vainilla y coco, atrae a sus vecinos y personas de otros barrios que una vez que prueban la delicia se hacen sus fieles clientes. «No tengo secretos, solo lo hago con mucho cariño y dedicación», afirma la mujer que cuenta que aprendió las habilidades de su tía para iniciar el oficio. «Inicié vendiendo bolos y helados a finales de los años ’80 con una heladera pequeña y con la leche que me daban en la lactancia durante mi embarazo. Hoy tengo mi propia tienda gracias al esfuerzo de mi familia. La venta de picolé fue de gran ayuda», dice. A la semana prepara alrededor de 150 picolés.

Una vida haciendo virulos y alfeñiques
. Por su parte, Delbi Alba (70) también  es otra de las cruceñas que tienen fama por sus habilidades para elaborar dulces y horneados típicos,  especialmente de los virulos y los alfeñiques, que se hacen en base a azúcar quemada, limón, agua y edulcorantes. «Desde mis veinte años me dedico a vender dulces y comidas típicas, más que por necesidad por amor a mi tierra y para que nuestras tradiciones sigan vigentes, aunque ahora solo hago a pedido, pues los ingredientes como el azúcar están caros»,  lamenta.

Para su suerte, los pedidos nunca faltan.

El valor del azúcar influye en el precio

Muchas de las comerciantes de postres y horneados típicos afirman que el incremento en  el precio del azúcar ha influido en los precios.

 

Acerca del autor:
Marciana-Soliz-Roca-
Marciana Soliz Roca

 

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Recetas de Santa Cruz

22 Sep

Comparto este regalo que nos hizo El Deber

Semilla con choquizuela, majaditos y sopa tapada, delicias de la cocina oriental
Pasado. La historiadora Paula Peña dice que la culinaria cruceña es el resultado de la fusión de dos sabores, el de las mujeres nativas y el de las europeas que llegaron dando origen a una comida propia

Oswaldo Ramos Astibena – oramos@eldeber.com.bo

La gastronomía cruceña utilizó los muchos productos nativos: maíz, joco, urucú, palillo, yuca, maní y un sinnúmero de frutas de todas las variedades y sabores, los combinó con ingredientes que vinieron desde fuera: arroz, plátano, leche, queso y, por supuesto, azúcar.

Esta comida se expandió a todo el oriente boliviano, recreándose, incluyendo otros ingredientes que la tierra producía. Y así surgió la comida camba, que se extiende por toda la zona oriental de nuestro país. Una comida que tenía el desafío de retar el paso del tiempo, las inclemencias del clima y acompañar a los viajeros en sus largas travesías a través de los montes y los ríos.

Con la vinculación de Santa Cruz al mundo y la llegada de la modernización, se introdujeron otros alimentos, otras técnicas, pero el sab

Majadito de semilla

Ingredientes para 4 raciones
1/2 kilo de maíz blanco. 1/2 kilo de charque. 1/2 kilo de charque de hueso de agujita. 2 cebollas grandes. 3 tomates grandes. 5 dientes de ajo. Cebolla en hoja c/n (cantidad necesaria). Comino y pimienta c/n. 2 cucharadas de aceite con urucú y cebollita verde

Preparación
Lavar varias veces el charque y los huesos para eliminar la sal.
Llevar a cocer hasta que estén blandos. Retirar y reservar el agua donde se hirvió. (Verificar que no esté muy salado). Moler el charque en caliente. Reservar.  Hervir el maíz hasta que esté blando y reservar en la olla. Hacer un sofrito con la cebolla, tomate, ajo y los condimentos en el aceite con urucú. Freír el charque y agregar a la olla donde está el maíz. Agregar el sofrito y los huesos de agujita. Añadir el caldo de cocción del charque que fue reservado. Continuar cociendo por unos minutos más. Rectificar el sabor y apagar cuando esté todo bien integrado. Servir y decorar con la cebollita verde  bien picadita

Majadito de charque batido
Ingredientes para 4 raciones
1 kilo de charque. 6 tazas de agua. 2 tazas de arroz popular. 1 cebolla. 1 tomate. Sal y comino al gusto
Aceite con urucú c.n.
Preparación
Lavar el charque hasta que pierda la sal. Poner una cacerola al fuego y hervir el charque hasta que esté blando. Reservar el caldo de cocción. Hacer un ahogado con la cebolla, el tomate y los condimentos. Moler el charque y colocar junto con el ahogado a freír un poco. Una media hora antes de servir, llevar al fuego el caldo que se reservó. Luego de hervir incorporar el ahogado y dejar unos segundos que nuevamente llegue a hervir. Añadir el arroz y el charque y dejar cocinar hasta que el arroz esté en su punto. Guarnición: huevos y plátanos fritos.

Semilla y frejol con choquizuela
Ingredientes para 6 raciones
1/2 kilo de maíz blanco. 1/2 kilo de frejol. 2 kilos de choquizuela. 1/2 kilo de hueso de pecho. 1 cebolla.
1 pimentón. 4 dientes de ajo. 2 tomates. Orégano, laurel, sal, aceite y pimienta a gusto.
Preparación
Elegir y lavar la semilla (maíz blanco pelado)  y ponerla en remojo durante una noche. Al día siguiente cocinar a fuego suave en agua y sal, junto con las choquizuelas y el frejol. Una vez cocido incorporar el ‘ahogado’, o sea una fritura preparada de la siguiente forma.
Colocar en una sartén el aceite. Calentar. Picar  la cebolla, el ajo, el pimentón, el tomate, el laurel y la pimienta. Freír. Incorporar a la olla. Agregar caldo si fuera necesario. Dejar hervir unos 10 minutos más. Servir.

SOBRE EL MAJADITO
Sabor oriental
Un clásico de la gastronomía nacional es el majadito, según comentarios de los chefs que nos asesoran en esta ocasión.
El majadito es un plato típico del oriente boliviano, delicioso, sencillo de elaborar, muy popular en la cocina tradicional del país. Se lo prepara tostado o batido, de charque, de pollo o de pato. Se lo acompaña con plátano y huevo frito, además de yuca.
En Montero Hoyos tiene fama la cocina de la señora Aida Rivero, que prepara majadito de pato todos los domingos. Para que salga lindo tiene que ser de pata, o sea de la hembra del pato, dice doña Aida.

Ingredientes para 6 raciones
½ kilo de charque de res. 6 plátanos maduros, 2 tazas de arroz. 6 huevos duros. 1 cebolla grande. 1 tomate. ½ cucharadita de pimienta negra molida. ½ cucharadita de comino molido. 1 cucharada de colorante rojo (urucú). Aceitunas y sal a gusto.

Preparación
Hervir el charque en agua hirviendo, retirar cuando esté blando, machacar hasta que quede hilos delgados de carne. Cortar los plátanos en cubos medianos. Picar 3 huevos duros y los otros tres restantes. Reservar para decorar.
En una sartén con aceite, sofreír la cebolla hasta que resulte transparente. Agregar pimienta, comino y sal. Incorporar el tomate picado y remover unos 5 minutos. Añadir el colorante, el charque, los huevos y los plátanos.
Poner a hervir el arroz en abundante agua (3 x 1) con un chorrito de aceite, sal y ½ cebolla. Retirar cuando esté cocido y enfriar rápidamente.
Poner en una fuente de horno la mitad de arroz. Cubrir con el ahogado de charque y tapar con el resto de arroz. Retirar del horno y decorar con las aceitunas, rodajas de tomate y de huevo y algunas hojitas de perejil.
Nota: Para que la sopa tapada quede más compacta, batir 4 huevos e incorporar, minutos antes de llevar al

horno.

http://www.eldeber.com.bo/paraellas/2013-05-08/notaparaellas.php?id=130507004216

La capirotada se puede servir como sopa o si desea como un plato de fondo. Receta

19 Sep

Forma parte del menú de antaño, pero su sabor indescriptible sigue siendo el mismo. La capirotada, es un plato que engloba las grandes cualidades del arte culinario de Santa Cruz y para que usted la disfrute como en aquella época, hoy le proponemos hacerla en casa.

Darle el toque original que se merece no es difícil, para ello la chef Carola Parejas, nieta de la señora Delfina de Parejas (autora del conocido libro culinario “Doña Piedades”), le da todas las pautas para que usted sorprenda a sus comensales. ¡Que lo disfrute!.

Doble presentación. Según indica la especialista este plato al igual que todo el arte culinario de la región se caracteriza por su fácil preparación, “La capirotada está elaborada con ingredientes al alcance de todos los estratos sociales”, dice.
“Algunos lo presentan como sopa, o en otros casos más espeso, como un plato de fondo», agrega Parejas.

Ingredientes con sabor. La capirotada se destaca por sus ingredientes característicos ya que se hace en base a una sopa de hueso de agujita, costilla y charque. Se le agrega maíz blando, tostado y se la mezcla con queso.

Puntos claves. Ahora si usted necesita darle un toque extra a la preparación, Carola Parejas sugiere una vez cocido todo meterlo al horno unos minutos solo para gratinar el plato (dorar el queso por encima). El resultado por demás de exquisito. También es muy buena opción acompañar la capirotada con arroz y plátano frito.

Chef
Carola Parejas
Titulada en el Inacap de Santiago, Chile. Es nieta de la señora Delfina de Parejas (autora del conocido libro culinario «Doña Piedades».

Receta

Ingredientes
Capirotada
(Para 8 personas)

• ½ kilo de charque de buena clase (mejor si es de pecho).
• ½ kilo de hueso (con preferencia agujitas).
• ½ kilo de harina de maíz blando.
• 1/4 kilo de queso rallado.
• 10 tazas de agua.
• Ahogado de aceite con cebolla.
• Sal a gusto.

Preparación
Ponga una cacerola con el agua al fuego y agregue la carne (bien lavada para quitarle la sal) y el hueso picado; añada el ahogado, que debe preparar por separado, y deje en el fuego hasta que la carne esté tierna.

Por separado ponga la harina en una sartén sobre el fuego y repásela un poco; acto seguido disuelva la harina con agua fría. Cuando la harina esté disuelta agréguele a la cacerola con el otro preparado.

Haga cocer bien cuidando de batir constantemente al fuego lento. Sirva con queso rallado.

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Pacumutos de Lomito

27 Ago

Imagen actual: Grilled meat and vegetable skewers with salad, fries, dipping sauce, and a drink on wooden plates

 Para 8 personas

 

Ingredientes:

1 kilo de carne de lomito

1/4 kilo de tocino

  1. cebollas grandes
  2. pimentones grandes

Sal, pimienta y vinagre al gusto

 

Preparación:

  • Lave bien la carne y quite toda la grasa.
  • Corte la carne en trozos pequeños. Igualmente el tocino, la cebolla y el pimentón.
  • Sazone la carne con sal, pimienta, vinagre, tocino, cebolla y pimentón, y así sucesivamente.
  • Haga asar a las brasas o en la plancha. Sirva bien caliente.

 

Consejo: los pacumutos pueden hacerse a gusto, y con lo que tenga en casa; si tiene ca-rotito y tomates duritos puede agregarle, o berenjenas y champiñones. Puede hacerle un chimichurri para untarlos en los pacumutos.

 

Libro de Cocina Doña Piedades

Moreno de Parejas, Delfina

Editorial La Hoguera. 9ª Edición, Santa Cruz, Bolivia

Helados Caseros

24 Ago

Helados-con-sello-propio-y-sabor-a-frutas-naturales

Se hacen en La Guardia y se venden en la Ramada
Helados con sello propio y sabor a frutas naturales
Emprendimiento. Una artesana y ama de casa osa hacer competencia a grandes marcas de helados con una oferta y un sabor singular.
 La señora Danitza prepara ella misma sus helados y también los vende sola en el mercado La Ramada.

Son realizados en una casa humilde con ingredientes naturales y sin productos químicos. Sin embargo, no tienen nada que envidiar a los que son producidos en empresas de renombre y de grandes inversiones económicas.

Se trata de los helados Carrasco, los mismos son elaborados por la señora Danitza Carrasco, quien desde hace dos años osó hacerle la competencia a los vendedores ambulantes de marcas tradicionales para imponer su sello propio.

Helados de maracuyá, limón y naranja en vasos y a precios módicos. Con un sabor indiscutible a frutas naturales a favor, pero sin un nombre o una marca, la mujer de 35 años comercializa sus helados en el mercado La Ramada, donde  se hace propaganda a puro pulmón y de boca a boca, pues «quien los prueba no los olvida y pasa la voz», afirma la emprendedora, quien tiene bien claro el objetivo de crear su propia empresa.

«Quiero que mis helados sean tan conocidos como los Cabrera o cualquier otro. Lo que me falta es un impulso económico, porque el sabor es propio», expresa mientras resalta la singularidad de sus helados en los sabores de  naranja, limón, maracuyá, entre otros. «La gente no encuentra estos sabores en cualquier carro ambulante y en este precio, esto me motiva», dice mientras oferta sus helados en Bs 2 y las tres unidades por Bs 5, además que los vende por kilo a Bs 20.

Sin duda que su negocio que empezó por mera casualidad, como ella afirma, se está gestando y se perfila para crecer.

Emprendedora. Desempleada y con dos hijos a cargo, la mujer cuenta que se vio en la necesidad de buscar la manera de sustentar a su familia, aunque solo sabía las  labores de casa y el secreto de una tía suya para preparar este tipo de postres. «Sabía que de empleada me costaría por mis hijos que eran chicos, entonces dije por qué no hago los helados y los vendo en casa», recuerda.

Es así que con ingredientes en mano empezó la preparación de los mismos. «Empecé haciendo 40 y me fui a La Ramada y los ofrecí en un comercial, al principio la gente era reacia a comprar porque no tenían una marca, pero al probarlos los mismos comerciantes me motivaron a que haga más, porque les gustó», expresa, mientras cuenta la grata experiencia que tuvo en su primera venta al público. «A partir de ese día aumenté mis ingredientes, no hago más de 200», dice mientras señala como su principal dificultad la lejanía de su hogar hasta la ciudad y no contar con personal para  expandir a más zonas sus productos.

«Pensé en agrandar mi negocio y hasta me contraté una chica, pero es difícil, ya que mis ganancias no hacen mérito», confiesa. «La otra vez quise poner mi sello en los vasos, pero me salía una suma que solo vendiendo un año la lograría recaudar», expresa.

Pese a ello no se da por vencida y con la ayuda de su pareja emprende sus ventas en el mercado popular. Asimismo aprovecha cada feria o evento masivo que se organiza en La Guardia para ofertar sus helados y asegura que no le va mal. «Para las ferias me preparo con la heladera llena y pido el micrófono para vender, pues sé que en la medida que más lo conozca la gente podré hacer crecer mi negocio», dice la mujer.

 

http://eldia.com.bo/index.php?c=Portada&articulo=Helados-con-sello-propio-y-sabor-a-frutas-naturales&cat=1&pla=3&id_articulo=118579

Carbonara de Joco

21 Ago

Es un plato cruceño y queda muy bien presentado colocado en su misma cascara

 Ingredientes:

  • 1 joco de un kilo mas o menos
  • Ahogado de cebolla y tomate
  • Sal y queso al gusto

Preparación:

  1. Cortar una tapa de la parte superior del joco y reservar. Sacar la pulpa y limpiarla de semillas y fibras (semillas de reserva para asar).
  2. Poner la pulpa a cocer con agua y sal, sin la semilla. Cuando esté blandito, retírelo del fuego y deshágalo con un tenedor o pisapuré. Por separado, hágale un ahogado en una cacerola y mézclelo con el joco hecho puré. Retírelo del fuego, déjelo enfriar un poco y agréguele el queso rallado y  bátalo para que estire el queso. Rellenar la calabaza con la carbonara y colocar en el horno durante 10 minutos.

Almondrote

19 Ago

Plato típico de Santa Cruz, Beni y Pando.

Con algunas varientes Santa Cruz sabe del almondrote desde antes de  los 1700 y es una de las comidas mas antiguas del continente americano.  Ver: Historias de las Migraciones Jesuitas)

Ingredientes

  • 6 plátanos verdes
  • 1 kilo de queso
  • 1 Cebolla salteada con un tomate
  • Leche
  • Aceite o manteca
  • Sal al gusto

Preparación:

  1.  Pele los plátanos verdes, pártalos en dos y póngalos a cocer en una cacerola con agua hasta que estén bien cocidos. Vacíe el agua y muela los plátanos en el tacú o si prefiere en la licuadora. Prepare un ahogado con la cebolla y el tomate,  en él, vacíeles los plátanos molidos, aumentándole poco a poco  la leche para que no quede seco. Déjelo hervir un rato.
  2. Antes de que sirva a la mesa agregue el queso en láminas deje reposar fuera del fuego y sirva.

Sopa de Hojas de Trigo

18 Ago

Imagen actual: Bowl of vegetable soup on a white tablecloth with bread, utensils, and wine glasses at a formal dining table

 Para 6 personas

 

Ingredientes:

1 kilo de hueso de res

6 tazas de agua

3 papas

1 cucharada de aceite

1 cebolla

1 pimentón

5 hojas de trigo*
Sal al gusto

Preparación:

  • Ponga el agua y el hueso en una olla y lleve al fuego.
  • Por separado prepare un ahogado con la cebolla y el pimentón; añádalo a la olla.
  • Pele las papas y córtelas en rajitas, agrégueselas a la olla. Si desea, puede poner un poco de colorante.
  • Deje cocinar hasta que esté a punto.
  • Pocos minutos antes de servir, ponga en la olla las hojas de trigo, partida en trozos.

*Las hojas de trigo ya vienen asadas y se compran en el mercado.

Libro de Cocina Doña Piedades

Moreno de Parejas, Delfina

Editorial La Hoguera. 9ª Edición, Santa Cruz, Bolivia

Frituras de Almidon

4 Ago

Es un acompanamiento Pandino


Ingredientes

  • 1 taza de almidón.
  • 1/4 kilo de queso criollo rallado.
  • 1 yema de huevo.
  • Sal y azúcar al gusto.

Preparación

  1. Mezclar el almidón con el queso, la yema de huevo, la sal y el azúcar hasta formar una masa que se pueda moldear.
  2. Si está demasiado seca, aumentar un poquito de leche.
  3. Cortar en pequeñas bolitas o palitos.
  4. Freírlos en aceite bien caliente, volcándolos para que doren bien por ambos lados.
  5. Luego sacarlos y escurrirlos sobre papel absorbente. Servirlos inmediatamente