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Tag Archives: Vino

Cuál es la temperatura ideal para servir un vino

14 May

Servir un vino a una temperatura no adecuada puede modificar la percepción de las características del vino. La temperatura tiene más importancia de la que en principio se le puede suponer.

Olfavia, Sabormediterraneo.com

TINTOS

Los vinos tintos deben presentarse con un margen de temperatura que oscile entre los 16 y los 18 º C para que se puedan conservar todos sus matices y se perciban adecuadamente sus componentes. Una excesiva temperatura provoca que la volatilidad del alcohol inunde el paladar, haciendo imposible la captación de los distintos aromas.

Es más con el calor, la evaporación de los alcoholes hace que afloren los aromas más fuertes y menos agradables del vino.

Los tintos jóvenes pueden presentarse entre los 12 y 15º C para resaltar su frescura y matices florales, los crianzas entre los 16 y 18ºC y los de grandes añadas a 20ºC.

Por tanto, nada de servir los tintos a temperatura ambiente y menos en verano. En verano será conveniente el enfrialos en una cubitera e incluso servirlos un poquito más bajos, porque a lo largo de la comida irán subiendo de grados.

BLANCOS Y ROSADOS

Los vinos blancos jovenes secos, se tomarán frescos, pero no muy fríos, entre 7 y 10º C para disfrutar de sus aromas de fruta. Una temperatura más alta destaca el alcohol y una excesivamente baja resalta su acidez y enmascara su personalidad.

Los vinos blancos dulces es aconsejable servirlos a 6ºC, temperatura a la cual se resalta su caracter frutal y su expresión dulce.

Los blancos con crianza, entre 10 y 12 º C . A temperaturas más bajas se pierden los aromas complejos del roble.

Los blancos generosos (manzanillas y finos) se deben servir entre 7º y 10º C

Para los vinos rosados se recomienda que la temperatura de servicio esté entre los 6 y 8º C.

CAVAS

La temperatura ideal recomendada para tomar el cava oscila entre 5º y 7º.

COMO LLEGAR A LA TEMPERATURA IDEAL

Esta temperatura se consigue de modo gradual. Nunca metiendo el VINO en el congelador. Si se trata de un blanco, rosado o cava, hay que ponerlo en la nevera unas horas antes de servirlo. En la mesa, la mejor opción para conservarlo fresco es una cubitera con agua y hielo.

A RECORDAR

Por debajo de los 5 º C no se pueden percibir de la misma forma los sabores.

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La Decantacion del Vino

13 May

La decantación del vino sirve para eliminar el poso o sedimento que pudiera tener. Sin embargo, al mismo tiempo que se decanta, se produce una oxigenación intensa.

Olfavia, Sabormediterraneo.com

El diccionario de la Real Academia define decantar como “inclinar suavemente una vasija sobre otra para que caiga el líquido contenido en la primera, sin que se salga el poso”.

Por lo que se deduce que la decantación del vino sirve para eliminar el poso o sedimento que pudiera tener. Sin embargo, al mismo tiempo que se decanta, se produce una oxigenación intensa. Y sobre este último punto surge la polémica.

La maduración y reposo del vino, especialmente del tinto, en botella produce sedimentos derivados entre otros de los taninos. Para eliminar estos posos, se recomienda la decantación, -pasar el vino a una jarra o decanter-, aunque antes de proceder hay que tener la botella en posición vertical al menos 24 horas antes.

Al implicar esta operación una oxigenación intensa, surgen las dudas. El trasvase de vino a otro recipiente pone al vino en contacto con una cantidad de oxígeno muy superior a la mera apertura de la botella y servicio del vino y con ello una oxidación más rápida. Esta oxidación tiene un claro impacto en los aromas y gusto del vino.

Decidir cuando es conveniente decantar y/o airear un vino depende en gran medida de nuestra experiencia, de nuestros gustos y de la rapidez con la que se vaya a consumir el vino.

La experiencia dice que sería aconsejable para vinos de reserva o de guarda con más de 5 años en botella, donde el vino mantiene, además de una intensidad colorante alta, una buena estructura tánica. Es suficiente, decantarlo media hora antes de consumirlo. Son muy pocos los vinos que mejoran con aireaciones de varias horas.

En el caso de los tintos suaves y ligeros con más de 15 años en botella, el paso por la jarra o decanter, con su consiguiente oxigenación puede suponer la pérdida de buena parte de sus aromas. En estos casos se consigue un buen efecto de aireación utilizando para el servicio una copa tipo balón, es decir de 10-12 centímetros de diámetro.

http://www.sabormediterraneo.com/vinos/articulos/decantacion.htm

Guia para Catar Vinos

12 May

 

Fase visual:

-Primero mira el vino, inclinando la copa unos 45º contra un fondo claro, como una hoja de papel blanco.
-El vino debe verse límpido (ningún elemento flotando), fluido, brillante, claro y transparente, de no ser así, podría ser un vino en mal estado.
-Los Cabernet Sauvigon siempre serán los más intensos y profundos de color, mientras los demás tintos son más suaves.
-En los blancos, los Chardonay son más amarillos que los Sauvignon Blanc, que son más aguados y con tonos más verdosos.
-Puedes captar la edad del vino: el rojo violeta azulado indica el vino más joven, el rojo rubí, la edad media y el anaranjado o con matices a ladrillo, el vino viejo. En cuanto a los blancos, los reflejos verdosos se precian en un vino joven, el amarillo pajizo en un vino medio y los reflejos dorados en un vino viejo.
-También puedes captar la cantidad de alcohol: al girar la copa el vino se va adhiriendo como “piernas” o “lágrimas”. Si estas son más gruesas y viscosas, el vino posee mayor graduación alcohólica, si son estas delgadas y escurren con rapidez, contiene menos alcohol.

Fase olfativa:

-Llena sólo 1/3 de la copa, girándola para que suelte los aromas y huele profundamente la cantidad de veces que sea necesario, concéntrate, libera tu imaginación: ¿tiene algún aroma predominante?, gira el vino en la copa y huele nuevamente: ¿cambió?, ¿mejoró?, ¿hay más aromas?. Puedes encontrar aromas a fruta…cítrica, berries, fruta fresca, fruta madura, fruta cocida…¿hay vegetales como pimentón verde, champignon, hierbas? Puedes encontrar también madera, humos chocolate, vainilla…
-Primero el olfato habla de la cepa, en segundo lugar por los procesos que ha pasado y finalmente de la guarda, por ejemplo si ha pasado por barricas de madera (aromas a madera).

Fase gustativa

-Toma un sorbo y mueve el vino por toda tu boca, así podrás percibir los cuatro sabores básicos: dulce en la punta de la lengua, ácido en los costados, salado arriba y el amargo al final.
-El sabor es la combinación de aroma y gusto: ¿persisten los aromas que sentiste o cambiaron, hay nuevos?
-El cuerpo o volumen del vino se nos revelará con la sensación de “peso” en la lengua. Puede ser ligero, medio o robusto.
-La textura es la sensación que el vino produce en la lengua, sedosidad, áspero, rugoso, burbujas, etc.
-La acidez da al vino un sabor chispeante y fresco. El exceso es desagradable, amargo y la falta de acidez lo deja flojo.
-Mientras más alcohol tenga el vino más redondo es en boca, si no hay equilibrio en relación a la fruta, el vino parecerá picante.
-Cuando percibes sequedad o dulzor estás apreciando la cantidad de azúcar natural del vino, el cual debe estar equilibrado por la acidez, pues de lo contrario resulta muy relajante.
-Los taninos producen una textura al gusto afelpada y seca cuando el vino tinto es muy joven, pues procede del hollejo y semillas de la uva. Los taninos se van suavizando con el tiempo y dan el cuerpo al vino.
-En boca se encuentra el equilibrio o armonía de un vino, donde se encuentra la balanza de aromas y sabores.
La Cata de un vino corresponde a una evaluación sensorial de este para lo cual se conjugan tres fases: visual, olfativa y gustativa.

http://www.megustaelvino.cl/blog/?cat=53

Vino Patero « Doña Vita »

25 Mar


Doña Victoria L. de Lazcano es la propietaria de esta pequeña bodega
artesanal, vive en el Valle de la Concepción y es por tradición familiar
productora de vinos. Llegar a la comunidad del Valle, cuesta 3 Bs. y toma alrededor de 45 minutos. Para probar los vinos de doña Vita solo
falta encontrar su casa, porque gentilmente nos invitara a pasar hasta su bodega, donde, mientras nos invita un vaso de cada uno de sus vinos, compartirá con nosotros su costumbre vitivinícola con fotografías, artesanías e historias.
Los tipos de vinos que ofrece esta productora
artesanal, son :
– Tinto áspero, oporto y de mesa
– Blanco áspero, oporto y de mesa
Además de vender vino, doña Victoria vende también mermeladas artesanales, uvas al singani, uvas de mesa, recuerdos tarijeños y fotografías
de su bodega. Una vez que el cliente ha decidido que es lo que va a comprar,
uno de los empleados de doña Vita llenara las botellas y las encorchará
frente al comprador, permitiéndole comprobar que el vino que lleva es el vino
deseado.
Lo mas sorprendente de estas pequeñas bodegas es la cordialidad con la que
el comprador es recibido, aconsejado y acompañado durante su visita.

 

http://www.cesip.org/es/enlaces-bdd/trabajos/bolivia/2003/belmonte_vinos.pdf

Magnus, vinos tarijeños que deleitan a los más exigentes

22 Mar

Samaipata, Vendimia Cruceña

17 Mar

Samaipata, vendimia cruceña

La variedad Cabernet saugvignon está en su punto de maduración. Es la última cosecha de uvas de este año. Los valles cruceños fueron tierras vinícolas que proveían a los centro religiosos y a las ciudades mineras.

La Razón / Gemma Candela

 

Huelen? Es la uva madura, el elixir de los dioses”, dice Francisco Roig mientras pasea por un camino de tierra rojiza junto a su amigo y socio Peregrín Ortiz. Allí crecen 16 mil plantas de vid. Caminan por su viñedo de seis hectáreas en Samaipata, al que bautizaron Uvairenda. El olor dulzón que impregna el aire viene de la variedad Cabernet saugvignon, que está en su punto de maduración.

Entre las hileras de una de las parcelas del campo, la número cinco, asoma de vez en cuando alguna que otra cabeza cubierta con gorra o sombrero, que luego desaparece, camuflándose entre las telas blancas que cubren las parras. Ahí, medio agachados, están los trabajadores realizando la vendimia samaipateña. Tijera en mano, van racimo por racimo, cortando y colocando los pequeños frutos morados en cajas de plástico blanco. Acaba de comenzar marzo y es el momento de la vendimia de esa variedad de uva, la última del año.

Los dueños del viñedo caminan en dirección a la bodega, un edificio de dos plantas levantado con ladrillo, piedra laja, cristal y tejas. Ahí se “fabrica” y se deja fermentar el vino. “La mayoría de las bodegas son galpones industriales climatizados, pero si ustedes miran el paisaje, con tantas casas coloniales, sería un crimen poner un galpón en un lugar tan idílico como Samaipata. Lo que decidimos hacer fue rendir homenaje a la arquitectura tradicional”.

En la puerta trasera se acumulan las cajas que traen los jornaleros, cargadas al hombro, por los empinados senderos entre las hileras de uvas. El ingeniero enólogo Rodrigo Aguilar y la ingeniera química María Eldi, ataviados con sus batas blancas, se encargan de pesarlas para, luego, transformar su contenido en vino.

Primero, vuelcan las uvas en la máquina despalilladora: ésta separa por un lado el escobajo (que luego se usa para hacer abono) y la pulpa y la semilla caen a través de un tubo, convertidas en una especie de crema acuosa de color morado, a un tanque que puede ser de acero inoxidable o de PVC no degradable. Y ahí se queda, realizando la fermentación alcohólica (que dura entre cinco y diez días). Éste es el llamado vino de gota, de mayor cuerpo.

El fondo sólido que queda en el tanque se pasa luego a la prensa tradicional de roble: de ahí, sale el vino de prensa. Cada uno sigue un proceso diferente hasta llegar a la copa del consumidor.

Luego viene otra fermentación, la maloláctica, en la que el ácido málico (que está en la pulpa de la fruta) se convierte en ácido láctico. Esto, explica Ortiz, le aporta un gusto similar al de la mantequilla que queda en el paladar. “Le da cierta redondez para que la acidez no se sienta tan agresiva en la boca”.

Tras varias semanas de fermentación, el vino se limpia de partículas sólidas con gelatina o clara de huevo. Por último, el líquido pasa por una filtradora, se embotella y, con la encorchadora manual, se le coloca el tapón, la cápsula de PVC que la recubre y se etiqueta.

Este trabajo es, casi siempre, realizado por mujeres de la zona, que suelen ser empleadas a media jornada durante el curso escolar, para que puedan tener una actividad económica y, al mismo tiempo, estar con sus hijos.

Uvairenda es el nombre de la bodega, una mezcla de castellano y guaraní que significa “el lugar de la uva”. Los vinos han sido bautizados con la cifra 1750, que no hace referencia al año de fundación del viñedo, pues estos dos socios no vienen de familias con tradición vinícola: es la altura media a la que se encuentran sus campos de vid. Y ellos, dicen, no son bodegueros con tradición, sino unos “locos” del vino.

Los valles cruceños fueron, junto con los campos de Tarija, tierras vinícolas que  proveían a los centros religiosos de la colonia y, también, a la clase pudiente de las ciudades mineras. En general, no podía faltar el líquido alcohólico en el virreinato del Perú. Durante la segunda mitad del siglo XVI, el virrey Francisco de Toledo promulgó la siguiente ordenanza: “Que en cada tambo haya un español ó cacique ó otro indio que tenga posibilidad, y que éstos se encarguen de los dichos tambos, y de tener en ellos mantenimientos y provisiones necesarias para los caminantes, y sus cabalgaduras y de pan, vino, maíz, carne y leña, yerba y agua” (sic).

Samaipata se encuentra en la zona de producción de uva de Sudamérica, por debajo del Codo de los Andes (donde la cordillera occidental cambia de rumbo), que separa los bosques amazónicos de las planicies subtropicales chaqueñas y que se encuentra a la altura del municipio de Buena Vista (que es parte de la gran área cafetera del continente). Hoy, todavía se ven, al lado de la carretera hacia Samaipata, viñedos antiguos de cepas retorcidas, algunas originarias de Alejandría. Y, los porches de las casas están hechos de parrales. “Es el estilo tradicional, a lo español”, coinciden Roig y Ruiz.

Una vez instaurada la República, en el siglo XIX, ya no quedó quién velara por los cultivos de vid, explica Roig. Algunas familias mantuvieron pequeños viñedos para consumo propio, hasta la segunda mitad del siglo XX, cuando inmigrantes (croatas, libaneses…) comenzaron a rescatar esta actividad en los valles cruceños.

Ruiz y Roig también retomaron el cultivo de la uva en Samaipata hace una década. “No somos los primeros en plantar uva, somos ‘renacentistas’”, dicen. Amigos desde los cinco años y amantes del vino, se les ocurrió tener su propio viñedo para producir zumo de uva fermentado, de calidad y a pequeña escala. Aunque, para hacer honor a la verdad, también tuvo que ver en esta historia la esposa de Roig. Él emigró a Estados Unidos a los 17 años para aprender inglés. “Hice mi vida allí y me enamoré de una francesa. Y, por una mujer, se hace todo, hasta vino”, comenta. En el país norteamericano estudió primero Economía y, después, Enología en la Universidad de California en Davis. Y retornó a su tierra, Santa Cruz, con su pareja y con la idea de plantar sus cepas. Pero ninguno tenía tradición familiar vinícola (ni siquiera Roig, hijo de tarijeño y nieto de catalán, ambas tierras productoras de vino), por lo que no habían heredado ningún terreno con vid.

Los dos amigos comenzaron a investigar cuáles eran las zonas aptas (tanto por el tipo de tierra como por tradición) para plantar uva en Bolivia.

Tras descartar varios lugares, quedaron tres localizaciones en su lista: el Valle de la Concepción, en Tarija, y Vallegrande y Samaipata, en Santa Cruz. Finalmente, se decantaron por la última porque, dicen, está en la región con mayor potencial vinícola del país y con condiciones climatológicas perfectas: tiene temporalidad estacional y, además, el lugar se encuentra a una relativa altura. Así, la uva, crece menos que al nivel del mar pero concentra el sabor en pequeños granos, así como los taninos y otras sustancias químicas antioxidantes.

Los dos socios adquirieron un terreno de una hectárea y plantaron en él un centenar de plantas de diferentes variedades de uva tarijeña. Ése fue su viñedo experimental: con él supieron qué especies serían las apropiadas para cultivar en la zona. Era el año 2004. Tres años más tarde, Roig y Ortiz ya tenían cinco hectáreas ubicadas en la ladera de una loma en dirección al oeste, de tierra pedregosa y rica en minerales, y en estado de erosión. Ahí establecieron sus viñedos, en terrazas, con riego por goteo que utiliza agua de lluvia acumulada.

Hoy, siguen teniendo viñedos experimentales. De lo que sale de esos terrenos, sólo lo prueban los dueños, los trabajadores y los allegados. Lo mismo sucedió con las primeras cosechas: tuvieron dos de prueba y se lanzaron al mercado. La primera, la de 2010, dio 1.200 botellas. El año pasado, ya fueron 6.000. Este año se espera llegar a las 10 mil.

Uvairenda produce vino boutique: viene de un viñedo pequeño y se realiza de forma tradicional. Hay 1750 tinto (de las variedades Cabernet saugvignon, Syrah y Tanat) blanco (de la cepa española Torrontés y de las francesas Chardonnay y Saugvignon blanc) y rosado (que se obtiene de la syrah). El 50% de las cepas de Uvairenda son de la Cabernet sauvignon. Al ser tinto, el proceso de elaboración dura entre seis y ocho meses; los blancos necesitan de tres a cuatro.

También hay cultivados alrededor de 250 olivos que por ahora apenas producen aceituna (son muy jóvenes) y 300 árboles frutales para que se alimenten las aves del entorno. “Así le aportamos algo a la naturaleza”, explica Roig.

Para los amantes del mundo del vino, y para todos aquellos que quieran conocer más de esta industria creciente, Uvairenda ofrece tours por el viñedo o, lo que es lo mismo, han sumado a Samaipata la oferta del enoturismo o turismo enológico.

Esta experiencia es como tomar vino: el visitante puede ver (los viñedos y la producción), oler (la uva y el zumo que sale de ella) y, por supuesto, probar.

Ésa es al última parte de la visita: en la terraza, con las vistas del verde valle y los tejados del pueblo de fondo, el guía (que puede ser la persona contratada para ello, los mismos dueños o los ingenieros; se puede concertar una visita cualquier día del año) lleva a los visitantes ante una mesa con aceitunas, queso y embutidos samaipateños, y, por supuesto, 1750 de diferentes tipos.

Roig sirve los caldos en copas con adornos hechos mediante la técnica del arenado manual. “Tenemos 150 diseños diferentes, que los hace un artesano del pueblo, un español afincado aquí”, explica Ortiz. “Primero, hay que tomar el vino y mirarlo, ver la lágrima que deja en la copa.

Cuanta más lágrima, más alcohol tiene”, guía Roig. Después, hay que introducir sin miedo la nariz, todo lo que se pueda, en la copa. Ahí ya se pueden sentir los aromas de ciertas especias, etc… que sólo un experto o un nacido con un olfato muy desarrollado pueden percibir. Y, luego, llega el momento más esperado: la cata.

Para cambiar de vino, hay que echar agua en la copa, limpiarla, y servirse el siguiente. Al terminar, el visitante se lleva la copa de recuerdo.Al llegar al pueblo, de casas bajas y puertas de cuatro hojas, uno puede comprar botellas de 1750 en la tienda de la esquina o pedirlo en varios de sus restaurantes. También puede buscarlo en algunos grandes supermercados de Santa Cruz. Pero hay que tener en cuenta la diferencia de precios, que llegan a oscilar entre los 86 y los 250 bolivianos.

Uno de los primeros lugares que incluyó el 1750 en su carta fue el restaurante Jardín de Asia del Hotel Los Tajibos. En ese hotel se alojaba una eminencia de la vitivinicultura, el chileno Philippo Pszczólkowski. Y los dos amigos, sin vacilar, le llamaron para que probara sus vinos. El experto no les puso ninguna objeción, salvo que los recibiría en el restaurante del hotel.  Pero… no se puede entrar con alcohol. Así que Ortiz y Roig tuvieron que convencer a los trabajadores del local, que no veían con buenos ojos que entraran con seis botellas de vino, de que no iban a atentar contra los vinos del lugar. Y, cuando escucharon cómo el experto alababa el 1750, los encargados se apresuraron en pedir a los dueños de Uvairenda que les abastecieran con sus botellas.

“Queremos ser la joya de la vitivinicultura nacional”, aspiran los socios. Están centrados en la calidad más que en la cantidad, pero ya han establecido alianzas con vecinos de la zona para darles asesoramiento gratuito durante tres años y, así, aumentar hasta 16 las hectáreas de vid.

De momento, no es fácil conseguir este vino fuera de Santa Cruz, pero ya tienen potenciales clientes en el extranjero. “Para nosotros, primero es la gente del pueblo. Luego, la de Santa Cruz, el resto del país y, finalmente, el extranjero”, explica Roig. “Queremos representar a Bolivia, que se conozca lo bueno que tenemos aquí”.

Cómo llegar

Transporte: Buses, desde la terminal de Santa Cruz, de la Av. Omar Chávez esq. Soliz de Olguín y de la Av. Grigotá esq. Arumá.

Hospedaje: Existe una amplia oferta de tipos de alojamiento (cabaña, hotel, etc.) cuyos precios oscilan entre los Bs 20 y más de Bs 400.

Hay dos tours: básico (visita al viñedo e historia, Bs 50) y completo (con degustación, Bs 100). Inf:75026648.

¿La forma de una copa puede afectar el sabor de un vino?

13 Feb

 

 

CNN
“Generalmente, las copas deben tener un tallo, ser fabricadas con un cristal de buena calidad, no deben tener una boca muy gruesa, y el cáliz debe ser un poco más alto que el tallo”, dice Molesworth.
14 de 14 | “Generalmente, las copas deben tener un tallo, ser fabricadas con un cristal de buena calidad, no deben tener una boca muy gruesa, y el cáliz debe ser un poco más alto que el tallo”, dice Molesworth.
Riedel ha fabricado copas especiales para apreciar más de 300 tipos de vinos y de variedades de uva.

 

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1 de 14 | Riedel ha fabricado copas especiales para apreciar más de 300 tipos de vinos y de variedades de uva.
La familia Riedel ha fabricado copas de vino por más de 250 años. En 1958, diseñaron una copa para resaltar el sabor y aroma de variedades de Pinot Noir y Nebbiolo.
2 de 14 | La familia Riedel ha fabricado copas de vino por más de 250 años. En 1958, diseñaron una copa para resaltar el sabor y aroma de variedades de Pinot Noir y Nebbiolo.
La altura del tallo, el ancho del pie y el diámetro de la boca de cada una de las copas de la colección Riedel se adapta para realzar el sabor de esa uva.
3 de 14 | La altura del tallo, el ancho del pie y el diámetro de la boca de cada una de las copas de la colección Riedel se adapta para realzar el sabor de la uva.
“El contenido determina la forma de la copa”, Georg Riedel dijo a CNN. “Lleva horas diseñar una copa. Tienes que consultar a tu panel de cata para asegurar que están de acuerdo con tu trabajo”.
4 de 14 | “El contenido determina la forma de la copa”, le dijo Georg Riedel a CNN. “Lleva horas diseñar una copa. Tienes que consultar a tu panel de cata para asegurar que están de acuerdo con tu trabajo”.
Uno de los componentes más importantes de una copa de vino es el diámetro de su boca, o su apertura. Riedel explica: “Cuando agarras la copa, ajustas tus labios”. “El tipo de apertura de la copa determina la distancia que tienes que mover tu cabeza hacia atrás”.
5 de 14 | Uno de los componentes más importantes de una copa de vino es el diámetro de su boca, o su apertura. Riedel explica: “Cuando agarras la copa, ajustas tus labios”. “El tipo de apertura de la copa determina la distancia que tienes que mover tu cabeza hacia atrás”.
En la primera copa, la ligera elevación exterior de la boca obliga al bebedor a que apriete sus labios más para beber el líquido, lo que quiere decir que el agua tocará la punta de la lengua. La segunda copa, requiere que el bebedor incline su cabeza hacia atrás, esto porque la forma de la boca de la copa. El liquido toca principalmente el paladar. En la tercera copa, de una forma más neutral, permite un gran sorbo, es decir, el líquido toca todas las partes de la lengua. El ejercicio demuestra que la forma de la copa puede cambiar la manera en la que el líquido se desplaza dentro de la boca.
6 de 14 | En la primera copa, la ligera elevación exterior de la boca obliga al bebedor a que apriete sus labios más para beber el líquido, lo que quiere decir que el agua tocará la punta de la lengua. La segunda copa requiere que el bebedor incline su cabeza hacia atrás, esto por la forma de la boca de la copa. El liquido toca principalmente el paladar. La tercera copa, de una forma más neutral, permite un gran sorbo, es decir, el líquido toca todas las partes de la lengua. El ejercicio demuestra que la forma de la copa puede cambiar la manera en la que el líquido se desplaza dentro de la boca.
Riedel se describen los cuatro componentes de sabor principales en el vino: fruta, sal, acidez y el sabor amargo. El flujo de líquido al paladar, tan influenciado por la forma de la copa, puede “sobre-acentuar los componentes amargos o acidez” de un vino, dice Riedel.
7 de 14 | Riedel se describen los cuatro componentes de sabor principales en el vino: fruta, sal, acidez y el sabor amargo. El flujo de líquido al paladar, tan influenciado por la forma de la copa, puede “sobre-acentuar los componentes amargos o acidez” de un vino, dice Riedel.
El primer vino presentado en la clase es un Pinot Noir. Cuando se vierte en la copa, Georg Riedel señala que esta copa en particular, pone de manifiesto las notas más frutales y picantes del vino.
8 de 14 | El primer vino presentado en la clase es un Pinot Noir. Cuando se vierte en la copa, Georg Riedel señala que esta copa en particular pone de manifiesto las notas más frutales y picantes del vino.
En la segunda copa, según Riedel, el mismo Pinot Noir tendrá un sabor más frutal y dulce.
9 de 14 | En la segunda copa, según Riedel, el mismo Pinot Noir tendrá un sabor más frutal y dulce.
El mismo Pinot Noir en la tercera copa tendrá un sabor más picante. Tiene una sensación casi ardiente que, Riedel explica, es la mineralidad del perfil de sabor del vino.
10 de 14 | El mismo Pinot Noir en la tercera copa tendrá un sabor más picante. Tiene una sensación casi ardiente que, Riedel explica, es la mineralidad del perfil de sabor del vino.
Riedel presenta en la clase tres vinos diferentes servidos en tres copas con formas distintas. El piensa que los estudiantes podrán ser capaces de decir qué copa corresponde a qué clase de vino.
11 de 14 | Riedel presenta en la clase tres vinos diferentes servidos en tres copas con formas distintas. El piensa que los estudiantes podrán ser capaces de decir qué copa corresponde a qué clase de vino.
En 2014, las ventas de vino a nivel mundial alcanzaron 317.9 mil millones de dólares, según la firma de investigación Euromonitor Internacional. La cifra se prevé que aumente a 423.5 mil millones de dólares para 2019.
12 de 14 | En 2014, las ventas de vino a nivel mundial alcanzaron 317,9 mil millones de dólares, según la firma de investigación Euromonitor Internacional. La cifra se prevé que aumente a 423,5 mil millones de dólares para 2019.
James Molesworth, editor sénior de la revista Wine Spectator dice que las copas costosas generalmente son innecesarias.
13 de 14 | James Molesworth, editor sénior de la revista Wine Spectator dice que las copas costosas generalmente son innecesarias.
“Generalmente, las copas deben tener un tallo, ser fabricadas con un cristal de buena calidad, no deben tener una boca muy gruesa, y el cáliz debe ser un poco más alto que el tallo”, dice Molesworth.
14 de 14 | “Generalmente, las copas deben tener un tallo, ser fabricadas con un cristal de buena calidad, no deben tener una boca muy gruesa, y el cáliz debe ser un poco más alto que el tallo”, dice Molesworth.
Riedel ha fabricado copas especiales para apreciar más de 300 tipos de vinos y de variedades de uva.
1 de 14 | Riedel ha fabricado copas especiales para apreciar más de 300 tipos de vinos y de variedades de uva.

Por Stephy Chung, CNN

 

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Lo más importante
El diseño de la copa puede influenciar el aroma del vino, de acuerdo a varios expertosAlgunas compañías de copas de lujo están creando colecciones específicas para coincida con vinos específicos
(CNN) — Decantadores sónicos, termómetros para vino, dispositivos para servir el vino sin sacar el corcho… la lista de accesorios lujosos para el vino crece a pasos agigantados ya que los entusiastas del vino de todo el mundo buscan formas novedosas y mejores para apreciar su bebida favorita.
Sin embargo, James Molesworth, editor sénior de la revista Wine Spectator dice que los dispositivos costosos generalmente son innecesarios. “No necesitas mucho más que un decantador sencillo, un sacacorchos y copas”.

La inclusión de las últimas (las copas de calidad fácilmente pueden costar más de 100 dólares cada una) se está volviendo la opción popular en muchos de los restaurantes más elegantes del mundo.

“Refleja el auge del buen comer”, dijo Molesworth a CNN. “Es parte del espectáculo y de la expectación, en un nivel determinado y en restaurantes con tres estrellas. De igual forma esperarías que te sirvan en una vajilla de porcelana fina y con cubiertos impresionantes”.

El mismo vino, una copa diferente

Más allá de la estética, la premisa de algunas de las empresas fabricantes de copas (tales como Riedel, en Austria), es que la estructura de la copa puede alterar el sabor del vino.

Desde 1958, Riedel ha fabricado copas especiales, diseñadas para apreciar más de 300 tipos de vinos y de variedades de uva.

 

La idea es que si tienes una botella de Pinot Noir, por ejemplo, y la sirves en copas diferentes, el sabor de ese vino variará según las diferencias en la forma de las copas.

Así lo explica Georg Riedel, miembro de la décima generación de propietarios de la empresa familiar: “La copa es una herramienta hecha para lidiar con los muchos factores que contribuyen al sabor del vino, tales como la fruta, la neutralidad y la acidez, y equilibrarlos”.

La ‘arquitectura’ de una copa

Cada copa Riedel se apega a tres parámetros principales en su diseño: tamaño, forma y boca.

 

El tamaño controla la cantidad de aire que entra en contacto con el vino; la forma determina el flujo del líquido hacia la boca, y el diámetro de la boca influye en la rapidez con la que el vino fluye y cómo llega al paladar.

Riedel dice que incluso el paladar de un bebedor promedio puede apreciar las diferencias de sabor.

“Estamos en la categoría de los mamíferos y tenemos cerebro. La sacarosa nos atrae naturalmente. Entre más dulce es una cosa, más nos gusta”, dice.

Explica que las copas pueden acentuar de más los componentes amargos o ácidos de un vino, mientras que otras que tienen un diseño óptimo deben destacar los sabores más frutales de un vino.

Entonces ¿la forma sí importa?

Aunque se dice que el sabor es una experiencia subjetiva, los científicos del Instituto de Biomateriales y Bioingeniería de la Universidad Médica y Dental de Tokio, Japón, hicieron estudios sobre la materia hace poco.

Por medio de un dispositivo llamado cámara olfativa, el profesor Kohji Mitsubayashi y su equipo mapearon la distribución del etanol que se evapora en copas de diferentes formas.

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Conforme el vino se calienta, las moléculas suben. El color rojo que detectó la cámara olfativa muestra grandes concentraciones de etanol evaporándose en diferentes copas con vino a 13 grados Celsius.

En una parte del estudio se analizaron tres copas de vino: una copa de vino estándar, un vaso recto y una copa para martini. Aunque se sirvió la misma cantidad de vino en las tres copas y se examinaron a 13 grados Celsius, las imágenes revelaron que en el borde de la copa de vino se creaba un patrón de vapor en forma de aro.

Mitsubayashi explica que esta forma de aro permite que los bebedores aprecien el vino sin que interfiera el olor del etanol, que se parece al del vodka.

La cámara olfativa captura esa interferencia y muestra concentraciones más altas de vapor de etanol en las otras dos copas.

“La forma de la copa de vino tiene un diseño sumamente sofisticado y funcional para paladear y disfrutar el aroma del vino”, se concluye en el informe.

No se garantizan los milagros

Entonces ¿todos los aficionados a los vinos deberían correr a llenar sus vitrinas con copas de primera?

En la primera copa, la ligera elevación exterior de la boca obliga al bebedor a que apriete sus labios más para beber el líquido, lo que quiere decir que el agua tocará la punta de la lengua. La segunda copa, requiere que el bebedor incline su cabeza hacia atrás, esto porque la forma de la boca de la copa. El liquido toca principalmente el paladar. En la tercera copa, de una forma más neutral, permite un gran sorbo, es decir, el líquido toca todas las partes de la lengua. El ejercicio demuestra que la forma de la copa puede cambiar la manera en la que el líquido se desplaza dentro de la boca.

Georg Riedel opina: “Nunca diríamos que una forma de beber algo es incorrecta. El vino está para disfrutarse”.

No obstante, cree que los bebedores “sí se pierden de algo” porque no comparan sus vinos en copas diferentes cuando abren una botella.

“Yo diría que todos los que prueban vinos en copas de formas diferentes creerían que son vinos diferentes. De ellos, puedes elegir tu preferido, lo que demuestra que una forma resalta los componentes del vino mejor que otra”, dijo.

“Claro que una copa de vino no puede hacer que un vino malo se vuelva bueno. No hacemos milagros”.

Imagen

Maridaje de Vinos Blancos

28 Dic

Maridaje  “Armonia entre Comida y Vino”

http://www.familiazuccardi.com/home.php

Maridaje de Vinos Tintos

23 Dic

Cada oveja con su pareja, cada fruta con su árbol, cada loco con su tema, cada maestro con su librito, cada prueba con su torpedo, pero por sobre todo cada plato con su vino.

http://www.megustaelvino.cl/blog/?p=1169

 

Explicacion Cientifica del Maridaje del Vino

20 Dic

Científicos japoneses han conseguido la primera explicación científica para una de las reglas más conocidas para el maridaje entre vino y comida: “Vino tinto con carne roja, vino blanco con pescado”.Estos investighadores estiman que el desagradable regusto a pescado cuando se combina el vino tinto y el pescado es el resultado de la presencia de altos niveles de hierro en el vino tinto. El estudio se publica en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry, que edita la American Chemical Society.

Takayuki Tamura y sus colegas de la Mercian Corporation consideran que los expertos en vino establecieron la regla empírica de maridaje de vinos y comida debido al contraste de sabores entre el vino tinto y el pescado. Mostraron, sin embargo, que hay excepciones a esta regla, ya que algunos vinos tintos maridan bien con los alimentos del mar. Hasta ahora, nadie podría predecir de forma consistente con qué vinos podría producirse un buen o mal regusto a pescado, debido a la falta de conocimiento sobre su causa.

Los científicos preguntaron a catadores de vino que probasen 38 tipos de vino tinto y 26 de blanco mientras comían vieiras. Algunos de esos vinos contenían pequeñas cantidades de hierro, que variaban según origen, variedad y cosecha. Encontraron que los vinos con más cantidad de hierro dejaban un regusto a pescado más intenso. Esta sensación se reducía cuando los investigadores añadían una sustancia que enmascaraba el hierro. Los hallazgos indican que el hierro es el elemento clave en el regusto a pescado del maridaje entre vino y alimentos marinos, según los investigadores, lo que sugiere que los vinos tintos con baja presencia de hierro también pueden maridar con este tipo de comida.

http://www.sibaritia.com/blog/2009/10/25/explicacion-cientifica-para-el-maridaje-del-vino/

Cava Espanola

18 Dic

Cavas para todo el año El brindis con cava es algo casi obligado. Sin embargo, el cava se puede tomar todo el año. Es un vino terriblemente versátil, porque es el único que puede acompañar tanto un aperitivo como una carne, un pescado o un postre

Olfavia, Sabormediterraneo.com. Publicado en 2001 con posteriores revisiones

El cava es un vino espumoso que se caracteriza porque su segunda fermentación y crianza se llevan a cabo en la misma botella, lo que le permite adquirir las burbujas (gas carbónico) de forma natural, según el Método Tradicional. La selección de uvas es muy importante para obtener un cava de gran calidad. También es necesario incorporar a la cuvée una pequeña proporción de vinos criados en madera y finalmente someter al cava a una larga crianza sobre lías.

Las Uvas

Los cavas se elaboran con uvas blancas : macabeo, parellada y xare-lo. También están autorizadas la subirat o la malvasía riojana y la chardonnay. Para los cavas rosados se utiliza la garnacha, monastrell, pinot noir y trepat.

La Crianza

El proceso de envejecimiento dura un mínimo de nueve meses. Si en la etiqueta aparece la palabra “Reserva” esto quiere decir que ha permanecido en bodega entre 18 y 30 meses. El cava se convierte en un “Gran Reserva” cuando supera los 30 meses de crianza.

El Azúcar

Los cavas se clasifican según el porcentaje de azúcar que lleven. El brut nature no lleva adición de azúcar. El azúcar que posee es propio, no añadido a posteriori. Su proporción máxima es de 3 gramos por litro. Es perfecto para las comidas pero no para los postres.

Clasificación de los cavas según porcentaje de azúcar

  • Brut Nature: sin adición de azúcar
  • Extra Brut: hasta 6 gr de azúcar por litro
  • Brut: hasta 15 gr de azúcar por litro
  • Extra Seco: entre 12 y 20 gr por litro
  • Seco: entre 17 y 35 gr por litro
  • Semiseco: entre 33 y 50 gr por litro
  • Dulce: más de 50 gr por litro

Maridajes

La cantidad de azúcar determina la idoneidad de cada cava para acompañar un aperitivo, comida o postre.

La familia de los brut encaja muy bien con aperitivos, ahumados, embutidos, pescados a la parrilla o en salsa (ya sea tipo cremosa, de tomate o cualquiera de las salsas que se deriven de la mayonesa), mariscos… También se pueden tomar con carne porque con sus burbujas, actuará como un limpia grasas y por supuesto con ensaladas tibias y frías, pero cuidando que apenas lleven vinagre, por su incompatibilidad con el vino en general.

Otra alternativa que nos gusta mucho es tomarlo con paella de pescado o marisco en cualquiera de sus variantes. Aquí las burbujas se vuelven “digestivas”.

A la hora de escoger un cava hay que considerar primero el fin que le vamos a dar. Pero el planteamiento siempre será el mismo : brut nature y extra brut siempre para las comidas, los bruts para comidas y postres y los secos siempre para postres. Los secos también pueden servirse con aperitivos.

El Corcho

Para diferenciarlo de otros espumosos el tapón del cava lleva impresa una estrella de cuatro puntas. Si la fermentación se produce fuera de la botella, en grandes envases, la figura será un círculo.

Temperatura de Servicio y Copas más apropiadas

El cava hay que servirlo frío, pero no helado : entre cinco y siete gradoscentígrados. No es conveniente enfriar la botella en el congelador, porque pierde aroma y sabor. Lo mejor es refrescarlo unas cuatro horas antes en la nevera.

Si esto no es posible, una forma rápida de enfriarlo es sumergiéndolo en la cubitera entre 15 y 30 minutos en agua con hielo.

La mejor copa es la de tipo “flauta”. Esta copa es la más idónea porque con su forma limita la evasión de las burbujas y permite ver los rosarios que forman las burbujas y la corona de espuma.

Si la corona de espuma es consistente y las burbujas muy pequeñas, forman una hilera y ascienden derechas hacia arriba, se encontrará, casi con toda seguridad, ante un gran cava.

La Denominación Cava

La denominada región del Cava se extiende a lo largo de 32.000 hectáreas repartidas entre 158 municipios de las provincias de Barcelona, Tarragona, Lérida, Gerona, Valencia, La Rioja, Zaragoza, Alava y Navarra. El principal centro de producción se encuentra en la comarca catalana del Penedés, donde se concentra más del 95 por ciento de la producción española.

Es más, solo en Sant Sadurni d´Anoia se elabora el 75 por ciento del total. Aquí se hallan las bodegas con mayor solera y líderes del sector : Codorniu y Freixenet. Ambas concentran el 82 por ciento de las ventas de cava. La palabra “cava” solo puede ser utilizada por las bodegas que elaboran espumosos naturales y están adscritas a la DO Cava.

La palabra “crémant” la incluyen en su etiqueta los espumosos naturales españoles no adscritos a la DO.

http://www.sabormediterraneo.com/vinos/cavas.htm

Tabla de Maridaje del Vino

12 Dic

http://www.notigourmet.digital58.com.ve/2012/01/como-maridar-con-vino_17.html

Cristaleria para el Vino

8 Ene

/www.facebook.com/cuecasnacozinhablog

Les comparto esta tabla para saber como se usa la cristalería para el vino. Esta formada por todos los vasos y copas que podamos necesitar.

En la mayoría de los casos cada bebida tiene su copa.  Todas las piezas pueden encontrarse en la más amplia variedad de diseños, formas y colores

Ruta del Vino Tarija

5 Ene

Ruta del vino. Catar para contarla

 • 1. Las grandes bodegas tienen almacenamiento de última línea. Las barricas de roble son  fundamentales para el sabor del vino  - Alvaro Gumucio Periodista Invitado

• 1. Las grandes bodegas tienen almacenamiento de última línea. Las barricas de roble son fundamentales para el sabor del vino – Alvaro Gumucio Periodista Invitado

ESTA ATRACCIÓN TURÍSTICA EN TARIJA  | INVITA A DESCUBRIR EL MUNDO QUE SE VIVE ALREDEDOR DEL VINO.

La primera regla que nos dan para iniciar este camino es que el vino no está hecho para emborracharse. La segunda, que el mejor vino es el que más te gusta.

Sabíamos que ya se ha escrito y fotografiado mucho acerca de la llamada “Ruta del Vino”, este emprendimiento chapaco que quiere hacer conocer cómo se vive en el mundo del vino en Tarija, así que quisimos contar nuestra experiencia desde el punto de vista del que sabe poco de esta bebida y sus virtudes, sin perdernos en términos técnicos ni etiquetas.

Pudimos aprender lo más básico de su fabricación, sus características y también conocimos lugares y personajes con un singular encanto, que forman parte de ese camino que recorre la uva hasta transformarse en una bebida realmente espirituosa. Este viaje lo disfruta cualquiera, desde el experto, hasta el que recién está comenzando.

PRIMERA PARADA…

En una mañana y en unas horas de la tarde se puede conocer buena parte de esta atracción turística que ha convertido oficialmente a Tarija en la capital del vino y del singani bolivianos y que nace por la inquietud de la Fundación Educación para el Desarrollo (Fautapo) en coordinación con los municipios de Uriondo, Cercado, San Lorenzo, Camargo y Cotagaita en Tarija.

Se puede hacer el recorrido mediante alguna agencia turística o contratando un vehículo, el micro de transporte público hasta el Valle de la Concepción cuesta Bs.3.-. Nosotros tuvimos la suerte de hacer el viaje con dos expertos de pura cepa chapaca, así que además de conocer de vinos y lugares, pudimos disfrutar de lo mejor de la picardía tarijeña. Mezclar vino con quesos, jamones y buen humor, es la mejor combinación.

SOFISTICADO Y ELEGANTE

Una buena “Ruta del Vino” en Tarija debe empezar siempre con la visita a una bodega grande, de esta manera se conoce cómo es que se fabrica el vino en forma industrial. Hay diferentes formas para que la uva llegue al vaso convertida en todo tipo de vinos. Y es que existen toda clase de uvas, cada una con un ancestro diferente que le otorga un sabor y textura especiales.

La industria del vino es la más fuerte en Tarija. Actualmente la superficie cultivada de viñedos en Bolivia es de 2490 hectáreas, de las cuales 80% se encuentran en el valle de Tarija. Cientos de hectáreas de viñedos forman parte de la vista de la colorida campiña chapaca.

El suelo está erosionado, lo que significa que parte de lo que hace diferente al vino tarijeño viene también de la tierra y sus nutrientes, explica el ingeniero agrónomo Vladimir Uzqueda, uno de nuestros guías.

Las grandes bodegas saben aprovechar esa diferencia y buscan su sello identificador jugando con diferentes combinaciones.

En Casa Grande, la bodega que visitamos en este recorrido, se tiene capacidad para fabricar 450.000 litros al año de distintas variedades, siendo las más importantes la línea Bachelor, Osadía y Burbushhh, un tipo de vino espumante y gasificado de menor graduación alcohólica.

Como todas las grandes bodegas de la zona, tiene en sus toneles de roble francés y americano, mucho del secreto para los sabores de sus vinos: frutados, con toques de vainilla, madera, cuero, etc. En estos toneles de madera el vino reposa desde algunos meses hasta varios años para tomar cuerpo y definición. Las barricas de roble pueden aportar al vino hasta 150 aromas diferentes.

El reposo del vino se puede hacer también en botella, pero el resultado no es el mismo, aunque no necesariamente sea de menor calidad. El vino que reposa en botella debe estar en un ambiente oscuro y en posición horizontal para que el líquido humedezca el corcho y así este no se seque. No hay que olvidar nunca que el oxígeno es el peor enemigo del vino en reposo.

La cava de Casa Grande, como la de casi todas las otras grandes empresas, está ubicada en el sótano por la temperatura y luz, y tiene lo más moderno en sistemas de almacenaje en vino.

La parte de arriba está dedicada a la planta donde se recibe la uva y se la procesa, donde están ubicados los tanques en los que se almacena el vino en sus distintas variedades, se embotella y se etiqueta.

Casa Grande tiene una tienda, un restaurante, y está trabajando en crear un spa donde se aprovechen los beneficios terapéuticos del vino.

Como la mayoría de las grandes bodegas de Tarija, está inserta en la “Ruta del Vino” para hacer conocer cómo se trabaja en la vinicultura y la viticultura tarijeña.

UVA, HUMILDE Y RÚSTICA

Luego de la visita a Bodegas Casa Grande, Mauricio Chávez y Vladimir deciden enfilar hacia el Valle de la Concepción. El camino asfaltado está en buenas condiciones y no toma más de media hora llegar hasta la plazuela Uriondo, el centro vital del Valle de la Concepción donde viven 2.500 almas.

Chávez, un chapaco apasionado por los sabores, nos cuenta que varios emprendimientos turísticos se han creado desde que la “Ruta del Vino” comenzó a ser conocida, así que no falta ningún servicio, y que este pueblo es el primero en Bolivia en tener el cableado eléctrico bajo tierra. Tiene además wifi en la plaza, servicios de comida de primera, pizzerías, restaurantes y snacks, además de distintos tipos de hospedaje para todos los gustos, (Las Lomas, un lugar de hospedaje rural o la Heredad de Jacob, con servicios de balneario natural, por ejemplo) y por supuesto en todas partes vino caro, barato, blanco, tinto, rosado, industrial, patero, cholero o mellizero… el vino es la vida de este lugar.

Y para conocer la esencia misma de ambos, el vino y el lugar, nuestros guías nos llevan a Valle D’Vino, donde desde el 2007 se trabaja en la preservación y difusión de las costumbres a través del que llaman enoturismo chapaco, un nuevo concepto turístico.


VINO DIVINO

El chapaco es sencillo y rústico, y esta hostería es así. Tiene todo lo que se necesita, pero el lujo no está incluido. La comida es deliciosa y el hospedaje es cómodo, tiene su propia discoteca y karaoke y hay incluso un pequeño museo donde se exponen objetos antiguos recolectados por todo el valle y restos fósiles de animales que habitaron esta zona hace cientos de miles de años.

En las hectáreas de Valle D‘Vino, Jesús Romero Sagredo tiene plantados 27 diferentes tipos de uva ecológica y orgánica, tiene piscina para los huéspedes, un espacio para acampar y el vinódromo, donde los visitantes realizan cien metros de competencia con siete etapas donde se responden preguntas, se baila, se juega, etc., siempre llevando una copita de vino. El que la derrama, se descalifica.

Acá también se toma el famoso vino por metros, una ceremonia que explica la relación entre el hombre, el vino y los dioses, y una buena oportunidad para probar el vino blanco y dulce hecho en casa con uva moscatel de Alejandría, la estrella del Valle de la Concepción.

La cava artesanal en este lugar es un espectáculo aparte: el olor a humedad, al paso de los años y el piso de piedra, además de la “araña” de madera en la que se ubica una única luz, trasladan inmediatamente al visitante, aunque sea un inexperto, al mundo secreto de quienes fabrican vino con las manos.

No en vano la bodega de D’Vino la cuida un duende, así que tomar una copa de vino aquí tiene un sabor nuevo y especial.
ESA LINDA MUJER…

Y como broche de oro a la visita, conocer a Victoria Quiroga Gutiérrez, mejor conocida como doña Vita, y catar unos vinos con ella. La señora pregunta impaciente si es en serio que le vamos a hacer una entrevista porque tiene mucho trabajo, y aunque es lunes hay varios clientes que están esperándola para evidenciarlo. Elegante en su blusa de seda rosa, doña Vita corre de un lado a otro entre la cocina de piedra, el restaurante que se ha modernizado y la tienda, que es también donde se cata y donde la gente llega a comprarle uva a granel; un lugar con todos los detalles femeninos, fotos, cuadros y recuerdos de familia de esta mujer que ha heredado la pasión y el conocimiento de su abuelo y los ha transmitido a sus cinco hijos. Doña Vita le da órdenes a empleados que corren como ella porque hoy están cocinando chancho a la cruz y es un plato muy apetecido.

La afluencia de visitantes a la zona ha aumentado. En 2011 alrededor de 400 turistas diarios llegaron a Tarija y la mayoría visitó la “Ruta del Vino”.

Cuando ve la cámara, la mujer se da tiempo para arreglarse el pelo, coqueta, y nos cuenta que también han ido a entrevistarla de un par de canales de televisión de La Paz. Entre foto y pregunta se da modo para seguir atendiendo a sus clientes y para hacernos probar los diferentes tipos de vino siempre siguiendo el estricto protocolo tarijeño:

– Te invito
– Servite.
¡Ay del que se equivoque! Cualquier error es una buena excusa para recargar la copa, así que los que no estamos habituados a esta etiqueta, terminamos… ganando.

Pero no hay excesos, para todos los habitantes de esta zona el vino es una fuente de sustento y de una u otra forma están ligados a él, así que muchos lo respetan así. La vendimia ha llegado y el Valle de la Concepción está de fiesta. Aquí se brinda con ganas y se conoce las muchas caras del vino, la que invita a celebrar con los amigos, la que le da sabor al romance, la que acompaña momentos difíciles. La “Ruta del Vino” es una puerta abierta.

Para saber

El vino es la bebida obtenida de la fermentación alcohólica, total o parcial, del mosto de uva o de las uvas mismas.

Existen diferentes clasificaciones para los vinos:
1. Clasificación General:

 

a) Vinos tranquilos:

BLANCOS

ROSADOS

TINTOS

Su contenido alcohólico oscila entre un mínimo de 9º y un máximo de 14.5º. Generalmente son secos. Su proceso de elaboración guarda muchas características comunes. Por su importancia a nivel de consumo mundial de vinos, definiremos los tres tipos de vinos tranquilos:

BLANCO. Es el obtenido a partir de uvas blancas. Aunque es poco frecuente, también puede ser obtenido a partir de uvas tintas de pulpa no coloreada a las que se les separa el hollejo (piel de la uva, parte externa, cubierta).

TINTO. Es el obtenido a partir de uvas tintas a las que no se les ha separado los hollejos.

ROSADO. Es el obtenido a partir de uvas tintas a las que se les ha separado parcialmente los hollejos. También puede provenir de mezcla de uvas blancas y tintas.

2. Clasificación por edad:

a)     Vinos Jóvenes:

Son los que no han tenido ningún tipo de crianza en madera o esta crianza ha sido mínima. Son vinos que conservan mucho las características varietales de las uvas de las que proceden y de consumo ideal en los 12-24 meses después de la vendimia. Es frecuente encontrar a los tres tipos (blanco, rosado y tinto) como vinos jóvenes.

b)     Vinos de Crianza:

Han pasado un mínimo de crianza entre madera y botella. Son vinos que desarrollan, además de las características varietales de las que proceden, otras características organolépticas debidas a este periodo de envejecimiento.

Su consumo ideal varía dependiendo de varios factores, pero por lo general es de más o bastante más largo plazo que los vinos jóvenes (normalmente entre 3 y 10 años, aunque algunos aguantan hasta 20). Los vinos de crianza, en su mayoría, son tintos aunque también hay muchos blancos y es raro encontrar rosados.

Dentro de los vinos de crianza, según la reglamentación hay tres subtipos:

CRIANZA. Mínimo de seis meses en madera y hasta dos años en botella. Crianza será tanto el vino que tiene un año en madera y otro en botella como el que tiene 18 meses en madera y 6 en botella.

RESERVA. Mínimo de un año en madera y hasta tres años en botella.
GRAN RESERVA. Mínimo de dos años en madera y hasta cinco en botella.

3. Clasificación por grado de dulce: (*)
a)    Vinos secos
Son aquellos que contienen < 5 gramos/litro azúcares. b)     Vinos semisecos Son aquellos que contienen 5-15 g/l azúcares. c)     Vinos abocados Son aquellos que contienen 15-30 g/l azúcares. d)     Vinos semidulces Son aquellos que contienen 30-50 g/l azúcares. e)     Vinos dulces Son aquellos que contienen > 50 g/l azúcares. (con datos de http://cepasdealtura.com/curso-sobre-el-vino/)

• 1. Las grandes bodegas tienen almacenamiento de última línea. Las barricas de roble son  fundamentales para el sabor del vino
• 2. Los rincones de la Ruta del Vino son mágicos

• 3 El ingeniero Vladimir Uzquieta, experto en vino

• 4. Una familia entera se deleita catando vino

• 5. Cada lugar de la Ruta del Vino tiene un encanto especial

• 6. Doña Vita, uno de los símbolos de la tradición del vino artesanal

• 7. Embotellado mecanizado en Casa Grande

• 8. El vino en botella debe conservarse echado

• 9. Jesús Romero en la cava de Valle D’Vino.

Por Mónica Oblitas Zamora – Los Tiempos 

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