Nunca me han gustado las decoraciones con fondant. Pero tengo que reconocer que, últimamente, las decoraciones de galletas combinando fondant y glasa me están conquistándo.
Por los post que he ido poniendo en el blog, podéis ver que la repostería me gusta más que sea apetitosa, no bonita. Cuando como algo, me gusta saber lo que estoy comiendo. Por eso, odio los cupcakes y las tartas decoradas con fondant. Como mucho, me gustan las tartas más simples, que tienen una cobertura fina de fondant y después unas frutas naturales o un lazo. Pero esas tartas que se han puesto de moda, de formas absurdas o llenas de muñecos, me parecen un horror. Para mí son plastilina, no comida.
A mi amiga Esther siempre le ha gustado decorar algunas galletas con fondant. La verdad es que las galletas en forma de copo de nieve, recubiertas de fondant blanco, le quedan preciosas. Pero yo siempre me había negado. Hasta la última vez, cuando hicimos galletas de Navidad.
Teníamos una tarde de decoración de galletas con bastantes niños en casa. Imaginé que los niños querrían decorar también algunas galletas, así que compré fondant de chocolate para que lo usaran ellos. También compré en Ikea una caja grande de galletas redondas, para que decorasen esas y no nos estropearan nuestras preciosas galletas de formas horneadas en casa.
Bueno, al final el resultado me gustó tanto que esta vez decidí repetir la experiencia. Incorporé también fondant rosa, por aquello de San Valentín, y mi amiga Esther aportó su fondant blanco, con el que consigue tan buenos resultados. Lo bueno del fondant blanco es que es facilísimo teñirlo del color que quieras. Solo tienes que echar un poco de colorante en gel, amasar con la mano y ya está. Otra cosa buena del fondant es que se conserva fuera de la nevera un montón de meses (incluso una vez abierto el paquete).
Como véis en ninguna de estas decoraciones abuso del fondant, solo lo uso como fondo de las galletas y, después, las decoro con glasa. Haciéndolas de esta manera, se ahorra tiempo de trabajo. Cuando se decora con glasa el fondo, hay que esperar un día (o, al menos, varias horas) para poner todos los detalles. De esta manera, se pueden decorar las galletas completas de un tirón.
Y, para seguir ahorrando tiempo, las galletas las uso compradas. Yo tengo la suerte de que vivo en Tenerife, donde en los supermercados se puede conseguir casi de todo. Esta vez conseguí en una tienda alemana unas galletas suecas en forma de corazón. Y riquísimas, con sabor a Espekuloos. ¿Qué más se puede pedir?
En Ikea tienen siempre unas cajas grandes de galletas (muy parecidas a estas) redondas, con onditas alrededor, que son perfectas para decorar. También tienen unos paquetitos de galletas de almendras redondas, lisitas, que están muy bien. Los que no tengáis Ikea cerca, seguro que encontráis algunas otras. Siempre están las Digestive. Lo importante es que sean lisas, para que el fondant se adhiera bien. Y que no sean muy finas ni quebradizas, para que aguanten el peso del fondant y la glasa.
Bueno, vamos a empezar.
Necesitamos tener las galletas, fondant de uno o más colores,
glasa para decorar galletas, pero solamente de la de borde (no hace falta de la de relleno), también de uno o más colores, y algunos cortadores de galletas.
A las mangas les colocamos boquillas del número 1 o 2.
Buscamos, entre los cortadores, aquellos que encajan dentro de la galleta. Si las galletas las hubiésemos hecho nosotros, podríamos usar el mismo cortador con el que hemos hecho la galleta.
Una vez elegidos los cortadores, procedemos con el fondant. Cortamos un trozo de fondant.
Lo amasamos un poco con las manos para que ablande y hacemos una bolita.
Aplastamos la bola con la mano y la ponemos sobre un trozo de papel de hornear.
La estiramos con un rodillo. Mi última adquisición ha sido un rodillo para fondant, pero no es imprescindible. Lo podéis hacer con cualquier rodillo. Lo bueno del rodillo de fondant es que tiene unos aros de silicona en los lados, que hace que la masa os quede uniforme en altura. Además, se desliza muy bien.
Una vez que tenemos la masa estirada, cortamos los corazones
que irán pegados en el centro del otro corazón.
Para pegarlos usamos miel diluida en un poco de agua, o azúcar con agua. Usamos muy poca cantidad, para que no se nos pringue ni la galleta ni el fondant.
Seguimos cortando corazones, de distintos tamaños si queremos, y pegándolos a las galletas. Así, hasta tener una buena cantidad para decorar.
Podemos usar fondant de distintos colores.
Vamos a ver un ejemplo.
Cortamos corazones pequeños de fondant de chocolate.
Los pegamos en las galletas.
Cogemos una galleta y la colocamos sobre una servilleta de papel. Cogemos una manga con glasa blanca y boquilla del número 1 (también vale del número 2). Cuanto más pequeña es la boquilla, más finita sale la glasa.
Bordeamos con glasa el corazón de fondant. Yo cojo la manga con la mano izquierda (soy diestra) y voy empujándola con la derecha. Así, la mano izquierda me sirve para empujar la glasa en la manga y la derecha para orientar mis movimientos. Hacia la mitad superior del corazón, paro de echar glasa y vuelvo a empezar. Si lo hago seguido, el segundo lado no me sale bien. Tengo que cambiar un poco la orientación para ver bien el borde.
Vamos poniendo puntitos de glasa (como si fueran perlitas) alrededor de hilito de glasa que hemos puesto. Yo pongo dos puntitos juntos, un espacio grande, dos puntitos, un espacio y asi sucesivamente.
Ponemos un puntito de glasa encima de cada dos puntitos de la primera vuelta. Y tres puntitos en el centro del corazón. Ya está terminada.
Vamos a ver otro ejemplo, con fondant rosa y un corazón más grande.
Queremos dibujar un corazón de glasa en el medio del fondant. Podemos hacerlo a pulso, pero si tenemos una guía será más fácil y quedrá más perfecto. Cogemos un cortador de galletas pequeño y lo ponemos sobre el fondant apretando un poco.
Queda una marca que nos servirá de guía.
Bordeamos ese corazón dibujado con una glasa que contraste (aquí con boquilla del número 2). Bordeamos también el corazón de fuera y ponemos puntitos equidistantes. En el corazón interior repetimos el procedimiento de la galleta anterior, de dos puntitos, espacio, dos puntitos y, en la segunda vuelta, el tercer puntito.
Podemos dejarlo así o terminar con tres puntitos en el medio.
Esto solo son unas pocas orientaciones. Podéis probar con decoraciones que inventéis o intenta reproducir algunas que hayáis visto y os gusten.
Podemos hacer también decoraciones sencillas. Como hacer puntitos alrededor del corazón de fondant.
Y más puntitos alrededor.
Se pude dejar así, o llenarlo todo de puntitos.
También en otros colores.
A mí me gusta coger un diseño básico e ir variando un poco las formas y los colores, jugando con el diseño. De esta manera, la colección final de galletas queda armoniosa. No me gusta que haya muchas galletas repetidas, pero tampoco me gusta que sean completamente diferentes unas de otras.
Mirad éste en rosa sobre rosa.
Y, así, en un par de horas hemos conseguido unos platitos de galletas.
Buen post! Te mando un abrazo grande desde argentina, siempre es un agrado leerte :)
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.
Hola buenas tardes, muy interesantes sus aportaciones, quisiera ponerme en contacto con usted.
La Jabuticaba, en el Oriente Boliviano se la conoce como Guapurú. En Brasil, existe una ciudad denominada como Jabuticabal
Definitivamente con tus recetas me da hambre 😂
Siempre he dicho que estos detalles me encantan!