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Vino boliviano en la feria europea más importante

4 Abr

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Recientemente una marca nacional fue incluida dentro de las 200 mejores del mundo, después de una selección a la que fueron sometidos 650.000 vinos
Una marca nacional fue incluida dentro de las 200 mejores del mundo, después de una selección a la que fueron sometidas miles de marcas.
Vino boliviano en la feria europea más importante
Cerca de 50.000 visitantes acudieron al evento desarrollado en una ciudad alemana. El Trivarietal Reserva de la bodega Tarijeña Campos de Solana está entre los mejores
Jesús Alanoca – EL DEBER
alanocajesus@gmail.com

Bolivia participó por primera vez de la Feria Internacional del vino ProWein, la más importante de Europa y una de las más reconocidas a nivel mundial, que se realiza todos los años en la ciudad de Düsseldorf, Alemania, según información desde la embajada nacional en ese país.

Los datos indican que durante esta gestión, el evento recibió a más de 49 mil visitantes especializados del rubro y Bolivia fue uno de los 50 países expositores, representada por ocho bodegas especialmente seleccionadas.

En el evento se presentaron al mundo los denominados “vinos de altura” que, gracias a su elaboración a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, se caracterizan por una especial nota floral y cítrica en su aroma, así como por una fresca acidez y un grado de alcohol moderado.

Según se informa, Campos de Solana, Kohlberg, Sausini, Aranjuez, Kuhlmann, Magnus, La Concepción y la Sociedad Agroindustrial del Valle representaron al país en el evento internacional. Todos con bodegas en Tarija, el valle de Cinti y Santa Cruz.

La Embajadora de Bolivia en Alemania, Elizabeth Salguero Carillo, llegó a Düsseldorf para dar la bienvenida a las y los empresarios del vino bolivianos y para coordinar el apoyo de la Embajada a la promoción de su producto en Alemania, así como a los emprendimientos que puedan darse a partir de la ProWein.

Franz Molina, presidente de la Asociación “Wines of Bolivia (Vinos Bolivia)”, sostuvo que los vinos bolivianos tuvieron una muy buena acogida en la feria. “Nos estamos dando cuenta que la gente se interesa por nosotros y se sorprende al enterarse de que en Bolivia hacemos vino”, dijo.

Recientemente, el Trivarietal Reserva de la bodega Tarijeña Campos de Solana fue incluido entre los 200 mejores vinos del mundo por la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores, en el Ranking Vinos del Año 2014 (WRW&S).

http://www.eldeber.com.bo/bolivia/vino-boliviano-feria-europea-mas.html

Aquí cocinan Susi y Kamilla

3 Abr

 

 

 

 

Las mujeres empiezan a dejar ser una excepción en la alta gastronomia. Cuatro grandes cocineras reflexionan sobre su papel como pioneras

De izquierda a derecha, las cocineras Kamilla Seidler, Susi Díaz, Elena Arzak y Duangporn Songvisava.

La alta cocina ha sido un mundo dominado por los hombres. Hasta ahora. “Se puede hablar de un antes y un después”, dice Susi Díaz, chef al frente del restaurante La Finca. A pesar de que las mujeres han ocupado un papel relevante en las cocinas de los hogares, su protagonismo en la alta gastronomía no ha gozado de la misma repercusión. Algo que, poco a poco y desde diferentes lugares del mundo, está cambiando. Ellas además de cocineras también son chefs.

La danesa Kamila Seidler en Madrid Fusión. / J. J. Guillén

“La realidad es que siempre hemos estado en la cocina”, dice Duangporn Songvisava, la mejor chef tailandesa que, junto a su marido Dylan Jones, dirige el restaurante de Bangkok Bo.Lan. “Pero ahora empiezan a escucharnos”. El innegable vínculo de las mujeres con la cocina no se había visto reflejado en una eclosión de mujeres cocineras con menciones, estrellas o soles.

La interminable jornada laboral es la principal razón que estas mujeres, en la cúspide de la cocina internacional, aducen cuando hablan sobre la escasa presencia femenina en los ranking globales. “No creo que se trate de machismo. Los hombres no pueden salirse de la cocina para parir. Si pudieran, estaríamos al mismo nivel”, asegura Kamilla Seidler, chef del restaurante Gustu, en La Paz. De origen danés, pero afincada desde hace más de un año en Bolivia, se ha convertido en un referente femenino de la gastronomía global.

Duangporn Songvisava, chef tailandesa, en Madrid Fusión.

Elena Arzak es otra figura en el panorama culinario. “Tradicionalmente, como ha ocurrido en otras profesiones, ha habido menos mujeres punteras en la gastronomía. Poco a poco, vamos ganando posiciones», dice la chef, una de las máximas representantes de ese músculo femenino y que, como Díaz, Seidler y Songvisava, ha presentado una ponencia en Madrid Fusión.

Hace bastantes años, cocinar era casi una obligación para la mujer. “Es una mentalidad que nos inculcaron nuestras abuelas”, cuenta Díaz. “De esa situación, que llevó a muchas grandes cocineras a quedarse en sus hogares, hemos pasado a lo opuesto: mucha gente joven, chicos y chicas, no saben ni freírse un huevo”, añade. Quizás el boom catódico de la gastronomía (la propia Díaz fue jurado de la pasada edición de Top Chef) puede cambiar eso y animar a chicos y chicas a lanzarse a los fogones.

http://elviajero.elpais.com/m/elviajero/2014/01/29/actualidad/1390995255_628958.html

Reseña del libro de Recetas de Doña Sofía Urquidi

2 Abr

Libro de recetas de cocina de Doña Sofía Urquidi

Este magnífico volumen de más de 500 recetas resume todas las corrientes de la gastronomía que se han ido acumulando, reelaborando y refinando en los complicados alambiques de la vida social a lo largo del siglo XIX y en la experiencia concreta de la élite chuquisaqueña de fines de siglo y principios del XX.

Definitivamente, esta cocina participa de la gastronomía europea moderna, ha dejado atrás sin mayor pena la parte obsoleta de su pasado colonial. Sin perder sus raices y un cierto sabor de convento y calleja, se ha remozado y puesto al día en cuanto a las nuevas reglas de la etiqueta, la cocina internacional y sobre todo el consumo de los productos ingleses y franceses que se entremezclan en toda preparación.

Del hiperbólico uso de las especies, que normaba la comida occidental hasta el siglo XVIII, se ha pasado a una cuidadosa administración de las mismas, salvo en casos excepcionales en que el platillo en cuestión así lo exige, tal el caso de las Butifarras, el Salchichón de Genova, la Lengua a la escarlata o el Guiso de cuatro carnes. Por el contrario, estos fuertes condimentos que hicieron las delicias de los comensales de otros tiempos, parecen haber tomado rumbos distintos siguiendo una división que parece contundente: el mundo de los dulces y el de las comidas saladas. La canela opta por el primero y la pimienta por el segundo. Pero esto no es tan simple, la división entre estos mundos tampoco es radical. Existe un reducido limbo de origen divino donde el laurel, los clavos, la nuez moscada, el vino, juegan impunemente, recordando a la distancia un antiguo aire bizantino que se ha colado hasta nuestros días de fin del siglo XX, a través del compuesto del ckocko auténtico con sus pizcas de dulce, salado, picante y una fuerte fragancia inconfundible.

El gran aporte del libro de Doña Sofía Urquidi es al igual que el libro de Crespo en el siglo XIX, el testimonio de una adaptación singular, un ensamble definitivo entre las prácticas culinarias españolas y europeas y el mundo andino y americano. Los productos agrícolas de estas regiones dominan en todos los campos de la culinaria criolla. El tomate y la papa son utilizados como permanentes aliados de la buena comida en mayor medida que en la Colonia. La tapioca, la chancaca, los choclos, las chirimoyas, el maiz blanco y amarillo, la quinua, el maní, las callampas, la guayaba, guacataya, plátano, chuño, charque, quinua, tarhui, karapecho, paltas, pinas, el airampo, el llecke están integrados en los recetarlos.

 La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

En este libro encontraran el trabajo más vasto que se ha hecho acerca de la comida Boliviana y  que ganó el Premio 2002 a la mejor publicación extranjera, otorgado por la Academia Española de la Gastronomía

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo: LA PAZ-BOLIVIA:

Algunos tipos de sal y su uso en cocina

1 Abr

 

 


La sal es una sustancia que se viene  usando desde hace cientos de años con diversos fines. Además de  como condimento, para resaltar el sabor de los platos, su uso se ha destinado históricamente a la conservación de numerosos alimentos. Atrás quedan los tiempos en los que la sal era exclusivamente sinónimo de cloruro sódico, en la actualidad, la sal común ha sufrido un intenso proceso de diversificación, apareciendo en el mercado una gran oferta de numerosos tipos de sal. Aunque los diferentes tipos pueden ser usados en numerosos platos, determinados ingredientes casan mejor con un tipo de sal determinado. A continuación, os contamos cuáles son algunas de las principales sales que podemos encontrar en el mercado, así como el uso más adecuado al que podemos destinarlas. Conviene recordar que hay que llevar cuidado con el exceso de sal, para que su consumo no nos acabe pasando factura.

  • Sal común. Es la sal que se ha conocido siempre como «sal de mesa». Está formada  por cloruro sódico. Es la más utilizada en las cocinas, tanto en recetas saladas como en aquellas recetas dulces que la precisan.
  • Sal yodada. Es el nombre que recibe la sal común cuando ha sido enriquecida con yoduro potásico. De ella nos podemos beneficiar para evitar sufrir problemas asociados a un déficit de yodo en la alimentación. Como en el caso de la sal común no yodada, este tipo de sal se utiliza como condimento de la gran mayoría de preparaciones, ya sea para aderezar un plato crudo, una ensalada, un guiso, como para preparaciones más elaboradas como pasta, panes o salazones.
  • Flor de sal. Se obtiene en las salinas marinas, donde es recogida, de manera artesanal, de la capa superficial a medida que se seca. Es un tipo de sal de textura frágil y aspecto atractivo que puede ser usada para rematar platos que precisan de un toque final salado y crujiente. Es ideal para dar un bello toque final a distintas carnes a la brasa, verduras a la parrilla o pescados a la plancha.
  • Sal hiposódica. Como su nombre indica, este tipo de sal es baja en sodio, conteniendo hasta un 65% menos de este elemento que la sal común. Está indicada para aquellas personas que siguen una dieta en la que la ingesta de sal debe ser reducida. Como en el caso de la sal común, puede ser usada para condimentar numerosos platos, tanto crudos como cocinados.
  • Escamas de sal limón. Es un tipo de sal con un intenso aroma a limón, que está especialmente indicada para realzar el sabor de platos en los que predominen ingredientes como pescados y mariscos. Por su naturaleza delicada, es una sal que se debe añadir a los platos al final de su elaboración, no estando indicada para cocinar con ella. También se suele usar para dar contraste a platos elaborados con frutas.
  •  Sal negra. Es una sal a la que se añade carbón vegetal activo, proporcionando, a las preparaciones en las que se usa, llamativos contrastes de color. No se usa para cocinar, si no, como en el caso de otros tipos de sal,  se suele añadir al final de la cocción.
  • Escamas de sal boletus. Es un tipo de sal aromatizada con extracto de hongo boletus. Su potente sabor hace de ella una sal que hay que usar con moderación. Está especialmente indicada para realzar el sabor, tanto de platos de carne a la plancha, platos de legumbres, platos con arroz (paellas de verduras o risottos) y platos de pasta con salsa carbonara.
  • Sal del Himalaya. Es una sal de gran pureza, obtenida de océanos primitivos presentes en la cordillera del Himalaya que se secaron hace millones de años. El color de sus cristales va del rojo al rosa, debido a que en su composición hay presencia de óxido ferroso. Al ser una sal que se ha conservado a grandes alturas, es considerada como la sal más pura del mundo. Presenta un toque ligamen amargo, que contrasta maravillosamente bien con numerosos platos salados y dulces.
  • Sal ahumada. Es un tipo de sal que ha sido sometida a un proceso de ahumado, para que aporte este toque a los alimentos a los que se le añade. Tiene un potente sabor, por lo que se recomienda un uso moderado. Está especialmente indicada para la elaboración de carnes a la plancha o al horno, y para aromatizar pescados y dar un toque especial a salsas.

 

 

“La quinua es popular en EEUU gracias a la fusión de recetas

1 Abr

Easter Food in Bolivia: 12 Meals for the 12 Apostles

10 Mar

 

During the week of Easter in Bolivia the culinary arts and religion come together to celebrate this Christian festivity with an unusual tradition: 12 different meals are cooked, one for each of the 12 apostles of Jesus. This is done in commemoration of the Lord’s Last Supper.

Easter is celebrated throughout the week beginning on Palm Sunday and ending on Easter Sunday. It is a wonderful time to try some of Bolivia’s typical dishes. What you will find, however, is that beef is absent from these meals. Bolivians do not eat red meat during Holy Week (Semana Santa). According to historian Antonio Paredes Candia, families and friends traditionally prepare and eat these dishes together.

Friends and relatives would meet around the «Maundy Thursday Table» to share the twelve traditional meals accompanied by a glass of sweet wine which represents the blood of Christ. Likewise, it is also a custom during this time to eat sweet breads made with «ajenjo» (wormwood, also known as absinth) for breakfast.

Cristina Olmos has created a wonderful blog filled with delicious Bolivian recipes (in Spanish) where you will find the photos, descriptions, ingredients and instructions for preparing some of the most traditonal Bolivian foods, including the 12 Meals for the 12 Apostles.

https://calendariosaboresbolivia.wordpress.com/

http://www.boliviabella.com/easter-food-in-bolivia-12-meals-for-the-12-apostles.html

Gracias Cris. que tengas una Feliz Pascua!!

Alacitas. Feria de las Miniaturas

20 Ene

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Agencia de Noticias Fides

Los paceños viven con intensidad la Alasita,  que buscará este año revalorizar la figura del Ekeko, además de ofrecer una variedad de miniaturas que van desde los tradicionales billetitos, casas, vehículos, títulos profesionales, masitas, dulces hasta los enseres de la línea blanca consistente en refrigeradores, televisores LCD, computadoras, lavadores refrigerados entre otros productos.

De acuerdo con el municipio paceño, se espera que un total de 56 asociaciones y 4.000 expositores y artesanos participen de la feria de las miniaturas, que este año se presenta bajo el lema «Alasita, Ekeko punchawipa, sum jaqaña suyt’añani qatuqañani, chuquiyapu suma ñiqi marka» que traducido al castellano quiere decir «Fiesta del Ekeko, de esperanza y el bienestar. La Paz, ciudad maravillosa».

La feria de la Alasita, que significa «cómprame» en aimara, es una de las tradiciones más antiguas de la cultura andina que se celebra cada año, el 24 de enero, cuando los paceños bendicen al mediodía las miniaturas que representan sus aspiraciones materiales. Esta tradición se extendió en todo el país y es revalorizada por los bolivianos que viven en el exterior como en Argentina y Brasil.

Nutrición Vegana

29 Oct

El veganismo es un estilo de vida que, entre otras cosas, propone eliminar de la dieta el consumo de productos animales y sus derivados. Los que siguen este tipo de alimentación deben tener algunos puntos básicos en nutrición vegana para no tener ningún tipo de carencias. Una alimentación que no incluya carnes de ningún tipo, lácteos, huevos, miel ni otros derivados animales puede estar perfectamente balanceada y hasta ser más saludable para combatir numerosas enfermedades (colesterol alto, diabetes, obesidad, etc.). El mayor consumo de frutas y verduras en la nutrición vegana, además, asegura una cuota de vitaminas y minerales más elevada que la de aquellos que siguen una dieta omnívora tradicional.

Las fuentes de proteínas para quien busca una nutrición vegana completa no son inconveniente, dado que están en abundancia en cereales, legumbres y semillas oleaginosas. Consumiendo una variedad de estos productos en cantidades suficientes (los requerimientos de proteínas son muy bajos, apenas el 10% de las calorías del día) estaremos cubriendo las necesidades básicas. Las grasas vegetales (a partir de frutos secos, semillas, y verduras como la palta) proveen ácidos grasos esenciales de alta calidad y sin colesterol.

Discutirán sobre cocina amazónica

22 Oct

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Discutirán sobre cocina amazónica - Rubén A. Ariñez V. La Prensa

Discutirán sobre cocina amazónica – Rubén A. Ariñez V. La Prensa

Copoazú. Para muchos esta palabra es desconocida, pero para los habitantes de la amazonia es parte de su lenguaje y su menú culinario cotidiano. Frutos como éste, junto a insumos provenientes de las regiones orientales, serán objeto de estudio en la segunda versión del Foro Gastronómico Amazónico, organizado por la Escuela de Hotelería y Turismo (EHT), en La Paz.

Cocina amazónica para el mundo. Los días 22 y 23 de mayo, en el auditorio del Centro de Comunicaciones de La Paz, más de una veintena de expertos, investigadores e historiadores expondrán sus conocimientos sobre la cosmovisión de las naciones amazónicas y su aporte a la gastronomía boliviana, además de presentar proyectos de aprovechamiento de insumos amazónicos en la cocina nacional y mundial.

Asimismo, participarán en el evento, que tiene un carácter nacional, cocineros de Cobija, Santa Cruz  y Beni. En 2014 se internacionalizará el encuentro con la presencia de invitados de Colombia, Venezuela y Ecuador, afirma el director ejecutivo de la EHT, Guillermo Iraola.

Este encuentro culinario se enriquecerá con la participación de las naciones amazónicas Yaminahua y Machineri, asentadas en Pando, en el norte del país, que harán conocer sus costumbres, productos y platos típicos con un sabor étnico único.

SOSTENIBLE. Una característica de la comida de esta región es el uso de insumos provenientes de animales silvestres. Por ello, este foro establecerá, dentro de sus ejes temáticos, la soberanía alimentaria amazónica. Graciela Vargas, supervisora de Talleres de Gastronomía de EHT,  sostiene que el consumo de estos alimentos no tiene que ser continuo para ser sostenible. “Estamos enfocando el uso de estos insumos de manera seria y responsable”, confirma Iraola.

“La gastronomía en Bolivia, lamentablemente,  nunca ha tenido un apoyo estatal. Se ha movido gracias al emprendimiento privado y a la pasión de los cocineros”. Guillermo Iraola

CONCLUSIONES EN 2012 DEL FORO GASTRONÓMICO. La amazonia boliviana comprende el 65% del territorio boliviano y tiene gran diversidad de flora y fauna, además de variedad genética. Los cocineros y gastrónomos deben ser partícipes del conocimiento y uso apropiado de los productos amazónicos para garantizar su sostenibilidad. Se debe generar sistemas de información e investigación científica, entre otras.

DIFUSIÓN MUNDIAL. Se enfatizó la necesidad de transmitir, a través de publicaciones e internet, el aporte intelectual
que tiene relación con esta temática.  http://foroamazonico.com

VENADOLI

Lo resaltante de este bocadito es el uso de un insumo amazónico, la carne de urina o venado, y su mezcla con quinua que resalta su sabor. Un sabor más que exótico…

 Ingredientes
Carne de urina (venado)
Espinaca
Quinua negra
Sal
Pimienta
Nuez amazónica

para la masa
Harina
Mantequilla
Agua
Sal
Limón

Preparación
Realizar la masa hojaldre. Estirarla realizando dobleces junto a la mantequilla blanda. Dejar refrigerar por unos minutos. Hervir la carne con sal. Mezclar la quinua cocida con espinacas. Para la presentación, poner una base de masa de hojaldre, seguido de la carne de venado, intercalar la masa y quinua. Decorar con una lonja de nuez.

Sabor a coca

22 Oct

Quinua, amaranto y la hoja sagrada son la base de la cocina fusión de Mirko Vargas

La Razón / Gemma Candela

Probablemente lo que llama la atención del restaurante La Coca, en el barrio de Sopocachi, sea el nombre. Este mes se cumple un año de su apertura y no hay viajero que haya estado en la ciudad de La Paz que no conozca este local y a su dueño, Mirko Vargas Borda. También hace poco más de un año que él regresó a Bolivia, tras una década en Estados Unidos y otro año viajando por el sur del continente, para hacer realidad su sueño: crear un nuevo concepto de restaurante latinoamericano.

Apenas salido del colegio, Mirko dejó su natal Cochabamba para aterrizar en la urbe paceña y estudiar Antropología. La carrera implicaba hacer prácticas en lugares casi incomunicados, y los alumnos tenían que prepararse la comida. Y su sazón cobró fama. “Siempre yo me ofrecía a cocinar y a todo el mundo le gustaba lo que yo cocinaba”, cuenta. Por aquel entonces, sólo se tomaba como una afición lo que había aprendido de forma natural al ver a su abuela y a su madre cocinar en el restaurante que regentaban en la Llajta. Pero terminó tomándose la cocina en serio y decidió estudiar hostelería. Trabajó en varios lugares, como en el comedor del Banco Central o en la primera filial que McDonald’s abrió en Bolivia.

A los 24 años decidió alistar maletas y emigrar a Estados Unidos, donde vivía su progenitora. “Fui con cero inglés”, dice. Sin embargo, ya sabía lo básico a los siete meses de su arribo y, gracias a su experiencia previa en la firma estadounidense de comida rápida, consiguió trabajo en Burger King. “De ahí empecé un recorrido por todas las cadenas que hay allá”, pequeñas y grandes, así como en hoteles, durante una década. Sus idas y venidas las hizo entre los estados de Virginia, Maryland y Washington.

Aquella época de su vida estuvo marcada por el constante aprendizaje. Se le impregnaron dos aspectos: el conocimiento en control y manipulación de alimentos y, lo más determinante, el mestizaje gastronómico fruto de la mezcla social y racial característica de Estados Unidos.

“Aprendí  muchos tipos de comida llevados de todo el mundo por los mismos inmigrantes”.

La multiculturidad gastronómica es característica en la zona en la que él vivió. Tanto es así, que incluso se puede encontrar un silpancho en la carta de un restaurante italiano, mexicano o árabe. “Mi hermana nació allá. A ella le gusta mucho el silpancho. Los chicos nacidos allá de padres inmigrantes, tienden a invitar a sus amigos que son de otras culturas para compartir. De esa forma, ese plato pasó a ser parte de los chicos”.

En busca del sabor de Sudamérica

Aunque en Estados Unidos le iba bien, e incluso tuvo la oportunidad de emprender un negocio, decidió volver a su tierra. “Siempre quise regresar a Bolivia porque quería emprender un reto nuevo”.  Además, tenía un antiguo sueño que necesitaba realizar:  colgarse la mochila al hombro y conocer Sudamérica, a lo que se sumó la curiosidad por descubrir la gastronomía de cada país en su lugar de origen. “No aprenderlo de un libro o sacar la receta de internet”, matiza.

Así que, al retornar a suelo boliviano tras una década fuera, se fue a conocer aquellos rincones a los que por falta de recursos no había podido ir antes, además de visitar lugares donde ya había estado, a los que regresó con “otra mentalidad”. Resalta sus viajes al salar de Uyuni, al nevado Chacaltaya y el ascenso al Huayna Potosí. La subida a este último fue un momento clave para su oficio, cuando cocinó con los guías. “Ahí hice mis primeras mezclas de comida fusión con charque y comida mexicana”, rememora.

Su periplo duró tres meses. Luego pasó a Perú, donde quedó fascinado por la variedad de pescados y mariscos que caracterizan la gastronomía de la nación vecina y la importancia de la comida fusión; posteriormente conoció Ecuador, Colombia y Venezuela. En la mayoría de países estuvo al menos mes y medio, salvo en el último: dos semanas. “Lo sentí muy peligroso”, explica. Luego, volvió a pasar por Estados Unidos, pero visitando lo que le quedó por conocer. Todo fue posible gracias a sus ahorros, pero  también trabajó en hoteles y restaurantes a cambio de comida y alojamiento.

“Donde más aprendí fue en los mercados populares de cada país. Ahí es donde se encuentra la verdadera gastronomía de un lugar”, comenta el chef, que hoy tiene 35 años de edad. A lo largo de su ruta halló sitios en los que se estaban usando ingredientes autóctonos como base de la cocina, y en Colombia ese elemento era el café. Así empezó a gestarse en su cabeza la idea de hacer algo similar en Bolivia.

El 7 de diciembre de 2010, Mirko estaba de vuelta en La Paz con muchas experiencias por contar y nuevos conocimientos que poner en práctica. Al volver de Estados Unidos, su intención era abrir un restaurante internacional, tipo mexicano o tal vez italiano. Pero vio que la ciudad había cambiado mucho desde su partida. “Encontré que ya había de todo”. Se dijo que no podía hacer lo mismo que los demás y retomó otra de las ideas que nacieron en él a lo largo de su estadía en el norte del continente: inaugurar un lugar donde la carta ofreciera platos latinoamericanos.

Una vez que encontró el local apropiado en la calle Rosendo Gutiérrez, pensó en la esencia del lugar. “Una noche, hablando entre amigos, nació la propuesta de hacer comida con coca”, relata, aunque Mirko reconoce que no es algo novedoso. “Ya estuvo ahí la idea, pero se estaba llevando a un nivel más de comida industrializada. Lo único que creo que estoy haciendo es dar un poco de aporte a esto de hacer comida con coca”. Eso sí, no todo está hecho con este ingrediente: los tallarines, la pizza y las carnes marinadas en licor de esta planta son los platos creados por este cocinero.

Tomó la hoja sagrada, añadió la recuperación de productos tradicionales andinos y surgió La Coca, cuyo lema está pintado en una de las paredes del local: “Desde los Andes al mundo, sabor y saber”. A partir del aniversario del restaurante, el 26 de abril, habrá otras dos propuestas: crema y fricasé de coca. “La idea de hacer comida con coca iba a ser muy pesada, porque así como el nombre puede ser muy llamativo, a la vez puede ser que mucha gente sienta temor de probar”.

El mejor ingrediente del local

“Lo curioso es que yo regresé con la intención de hacer un gran cambio en el paladar de los bolivianos”, resalta el chef, de hacer un “aporte al desarrollo gastronómico” de Bolivia. Sin embargo, por el momento el 85% de su clientela es foránea. Eso se debe, opina Mirko, a la falta de educación sobre alimentación en el país. “Se confunde la calidad con cantidad”. Sus raciones no son  abundantes sino “la porción justa y la combinación exacta de alimentos”, asegura el cochabambino, tomando lo que los extranjeros le dicen.  Sabe de lo que habla: su tesis de grado fue sobre calidad alimentaria. “Siempre que juzgo un plato de cualquier cultura o de cualquier región, lo hago en base a este conocimiento:  qué tan saludable puede ser para el organismo de una persona o para una sociedad determinada”.

La Coca tiene una parte destinada a comida rápida; la llamada fast food no tiene por qué ser perjudicial, explica Mirko: “Bien preparada no puede ser mala”. Hacer la carne sin dejarla seca o freír la papa al momento son algunas de las claves para cocinar algo rápido pero saludable. Hamburguesas, anticucho o quesadillas son ejemplos deliciosos de sus platos “rápidos”.

Él califica su trabajo como “cocina fusión”, un concepto muy empleado en el entorno gastronómico desde hace pocos años. “Yo diría que es una simple moda porque en sí la comida fusión siempre ha existido”, dice convencido. Y lo argumenta recordando que, aunque el arroz tiene gran importancia en la cocina boliviana, es un ingrediente que llegó de Asia. Algo similar sucede con el tomate, que es la base en la pizza italiana, pero originario de América.

Mirko no admira a ninguna de las estrellas del universo gastronómico, ni tiene un ídolo. “La verdad que no sé los nombres de los chefs más famosos, nunca me interesó. Sólo sé que me gusta lo que hago. Tal vez mi forma de juzgar a estos grandes chefs sea algo loca”, comenta. Critica a aquellos que crean un plato y lo ofrecen a precios desorbitados.  “¿Cuánta gente hay que puede pagar 300 dólares por un plato? ¿Cuántos millones de personas viven con menos de dos dólares al día? (…) Para mí sólo están buscando la forma de enriquecerse con el trabajo. No me parece justo que habiendo tanta gente que muere de hambre, se pague por un producto 300 dólares”.

A la hora de elegir su plato preferido, este hombre de buena sazón se queda con dos: el ceviche y la chanca de pollo que prepara su abuela. Sin embargo, la mejor cocinera es su madre: “No creo que haya nadie que cocine mejor que ella”. Para Mirko, “muchos de los mejores platos que se hicieron famosos en todo el mundo nacieron del cariño de nuestras madres, de nuestras abuelas, no necesariamente de un gran chef”.

En una pared de La Coca los clientes pueden escribir sus impresiones del local. Un grupo de españoles cuenta por qué les gusta este rincón de La Paz: “Destacaría la innovación de sus platos que, sin perder el carácter boliviano, tienen un toque moderno”, resalta Jorge; mientras que Santi se declara “fanático” por la calidad de la comida y lo agradable del lugar, y Sandra elige la pizza de coca como lo mejor de la carta. Pero los tres coinciden al señalar que Mirko es el ingrediente esencial del restaurante.

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La Universidad de los Andes galardonó al cocinero cochabambino con el premio al Mejor Chef Innovador 2012, el 29 de marzo.
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En Bolivia se preparan platos con 2 insectos de la Amazonia

20 Oct

Alimento. El tuyu tuyu y tujo se fritan y acompañan con arroz

Comida. Tuyu tuyu, uno de los insectos comestibles listos para freír.

 Tuyu tuyu, uno de los insectos comestibles listos para freír.

En la Amazonia boliviana ya es cuestión de tradición y salud comer el tuyu tuyu y el tujo, dos insectos que se sirven crudos o fritos por su valor nutritivo y el sabor que posee cada uno, más aún cuando los platos son acompañados con arroz o miel.

Recientemente la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) resaltó la importancia de los insectos como alimentos nutritivos para el ser humano. Este hecho no es una novedad para los pueblos bolivianos de la Amazonia, que consumen por costumbre dos insectos desde hace cientos de años.

Uno de ellos es el tuyu tuyu o suri, un gusano de color amarillo y del tamaño del dedo pulgar, del que se dice también que es afrodisiaco. Algunos prefieren comerlo crudo y otros frito, acompañado con arroz o miel, explicó Huini Domínguez, representante de Madre Tierra Amazonia, empresa que procesa y comercializa productos de esa región del país.

El tujo o cepe culón es una hormiga voladora, cuya parte trasera (cola) es un “sabroso alimento” para la población amazónica, que lo come frito y con sal, algunos lo preparan mezclado con arroz.

Domínguez aseguró que ambos insectos tienen un alto valor nutritivo porque ayudan a curar los resfríos y males pulmonares, además de ser ricos en proteínas y mantener las defensas estables. “El tujo es como comer maní crocante y el tuyu tuyu es viscoso y tiene un sabor muy agradable. Ambos son apetecibles y estoy seguro de que podría gustar mucho a la población”, expresó.

Agregó que es posible encontrar a ambos insectos en el trópico de Cochabamba, Beni, Pando, parte de Santa Cruz y el norte de La Paz. El costo del tuyu tuyu está entre los Bs 150 y 200 la libra; y el tujo habitualmente no es comercializado, porque aparece sólo en la época de Todos Santos, en noviembre.

Domínguez destacó que es muy necesario realizar investigaciones sobre los insectos comestibles en el país y hasta qué punto podrían utilizarse en la culinaria. Este tema fue abordado en el segundo Encuentro Gastronómico Amazónico, realizado en La Paz entre el 22 y 23 de mayo.

La Razón / Guiomara Calle / La Paz

00:33 / 24 de mayo de 2013

Sobre el Mote o Mut’i o Mute

17 Oct

El Mote (del quechua: mut’i) es el nombre genérico para distintos granos o legumbres cocidos en agua, consumidos en varias zonas del continente americano. En Chile, cuando se dice “mote” por defecto, se refiere al “mote de trigo”, es decir al grano de trigo hervido y pelado, comúnmente en un proceso industrial. Se usa principalmente para elaborar el refresco dulce mote con huesillos. Salado se usa como acompañamiento en guisos, lo que le da el nombre (“porotos con mote” o “papas con mote”) y en algunas sopas, llamadas de trigo. En Bolivia en cambio, para el trigo se especifica, se dice trigo pelado, y se usa principalmente en sopas.

En el Perú, al trigo cocido de igual forma que al maíz blanco se le llama mote de trigo. En Bolivia y Chile, los granos de trigo se pelan con batán, (piedra de moler).

En Chile, en la gastronomía mapuche el mote se emplea para elaborar un tipo de masa llamada catuto (mültrün en mapudungun), para una bebida de baja graduación alcohólica llamada muday y como ingrediente de diversas comidas, tales como cazuelas o el kakoiyael o kako, “comida de mote”.Es usual comprender por “mote” al “mote de trigo”, es decir al grano de trigo hervido y pelado, comúnmente en un proceso industrial. Se usa principalmente para elaborar el refresco dulce mote con huesillos. Salado se usa como acompañamiento en guisos, lo que le da el nombre (“porotos con mote” o “papas con mote”) y en algunas sopas, llamadas de trigo. En Bolivia en cambio, para el trigo se especifica, se dice trigo pelado, y se usa principalmente en sopas

En Colombia y Venezuela este platillo es conocido como mute. En la región central venezolana se agregan cerdo y especias. En el departamento de Santander (mute santandereano) y en la región andina venezolana se hace con estómago de res (mondongo), y en los estados Lara y Yaracuy con vísceras (hígado o riñones) de chivo. También con el maíz preparado de esta forma se hace la arepa pelada en distintas regiones de Colombia y Venezuela.

http://es.wikipedia.org/wiki/Mote

Sabores que pintan la comida boliviana

30 Sep

Gracias Gemma, que buena información. Abrazo y hasta pronto

Avatar de GemmaGemma en Bolivia

La Asociación de Chefs de Bolivia y organizaciones que impulsan la gastronomía recuperaron los productos de la cocina nacional.

Asaí Asaí

Helado de coca, cebiche de tarwi, flan de chuño, mousse de asaí… Estas preparaciones a base de productos típicos de la gastronomía nacional pueden sonar raras, pero son factibles y, ¿por qué no?, pueden servir para rescatar dentro de Bolivia, y dar a conocer al mundo, nuestros ingredientes típicos.

Algunos se están dejando de utilizar; otros, incluso, de vender. Pero son nutritivos, forman parte de nuestra cultura y, además, nos caracterizan y aportan el toque peculiar que diferencia a la gastronomía nacional de otras.

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Cultura del té

26 Sep

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http://teaandco.com/2010/01/31/guia-t-temperaturatiempotazas/

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Tutorial para el uso de Vasos y Copas

24 Sep

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Tutorial Como hacer Brotes en Casa

24 Sep

Saiku, agradezco el haberte encontrado y poder beneficiarme de tu hermosa generosidad. Un abrazo

Una manera de obtener alimentos de calidad es cultivarlos uno mismo. Pero esto no es algo al alcance de cualquiera por falta de espacio. En esos casos, para tener un huerto en miniatura la solución son los germinados. Además, ninguna hortaliza puede superar el porcentaje de vitaminas y sales minerales de los brotes tiernos. La alimentación cruda es la que mejor restituye los tejidos del organismo y la germinación nos abre nuevas posibilidades: los brotes tiernos, aun los de las lentejas y garbanzos, no son duros y, además, el proceso de crecimiento va acompañado de una «predigestión». Del mismo modo que si los cociéramos, los principios inmediatos comienzan su proceso: los almidones se transforman en azúcares simples y las proteínas se disocian en aminoácidos. Todo ello es posible porque hay una gran cantidad de enzimas actuando según su función. Podemos experimentar primero con las semillas que hallemos por casa, como legumbres, o pipas de girasol o de calabaza. También podemos comprar semillas para germinar, e incluso hacer mezclas. Las buscaremos biológicas. Nos sirven todos los cereales, el rábano, el nabo, el sésamo y, cómo no, la soja. Usaremos preferentemente la judía mungo, llamada también soja verde, porque la excesiva riqueza de la soja blanca no la hace recomendable para su consumo en crudo. En realidad, es la judía mungo la que se suele comercializar en forma de brotes.

Elaboración: El primer paso es colocar las semillas. (1) Pon dos o tres capas de granos previamente lavados en el fondo del bote de vidrio, en relación a su anchura. (2) Cubre con agua. Añade agua no demasiado fría, como mínimo en una cantidad tres veces superior al volumen de granos. (3) Tapa el bote con gasa para hacer vendajes y una goma elástica. Escurre y riega tres veces al día. (4) Ha llegado el momento de cosechar. A los pocos días ya tendrás los brotes. Si los quieres con clorofila, el último día expónlos a luz indirecta. Experimenta con semillas que tengas en casa o compra semillas biológicas para germinar: – legumbres- girasol- avena- calabaza- cereales varios- rábano- nabo- alforfón- guisantes – sésamo- soja- judía mungo- alfalfa- fenogreco- trigo * Algunas combinaciones de granos son: alfalfa con 10 % de rábano y 10 % de fenogreco, semillas de girasol y de calabaza con avena, guisantes, trigo y alforfón.

Hacia una Vida Minimalista en 10 Pasos

24 Sep

Vida Minimalista en 10 PasosYa hablé de como debemos de asimilar el Minimalismo como estandarte en nuestro caso particular si es que queremos lograr nuestra meta.

Al igual que nuestro propósito tomará un poco de tiempo, lo mismo ocurre si estas interesado(a) en llevar una vida Minimalista también, aunque tus motivos sean completamente distintos a los nuestros.

Tal vez creas que el deshacerte de tus pertenencias de la noche a la mañana sea una forma de hacer la transición al Minimalismo. Pero hay que estar consciente  de que la mayoría de nosotros tenemos vidas hechas, familias que mantener y empleos que harán que nuestro cambio tenga que ser algo pautado.

Una transición lenta sería lo mas recomendado.

Si ya te decidiste a dar el salto, he aquí como puedes empezar una vida Minimalisita en 10 pasos que te pueden ayudar a alcanzar más fácil tu meta.

1. Deja de comprar cosas innecesarias – Debemos empezar por detener el ingreso de cosas que no son estrictamente útiles a nuestras vidas. Velo como si quisieras perder algo de peso, primero cuidas lo que ingieres y después es tiempo de hacer ejercicio.

2. Deshazte de cosas obvias – Artículos que te estorben o que casi nunca les des uso es un buen comienzo. Te aseguro que si haces esto, en un ratito habrás juntado un montón de cosas sin darte cuenta. Regálalos, dónalos o véndelos, pero sácalos de tu vida.

3.Deshazte de aún más cosas obvias – Una vez que hayas completado el paso anterior, echa un vistazo a tu alrededor y repite el procedimiento. Es muy probable que hayas dejado cosas que pudiste haber descartado y que se te pasaron o creíste que sí las necesitabas, piénsalo otra vez y encontrarás más. Como dice el dicho, “el que busca encuentra”.

4. Recuerda el color de tu piso o alfombra – Si tienes tantas cosas tiradas por todas partes que ya no recuerdas ni el color de tu piso o alfombra, entonces es hora de empezar a eliminar por ahí.

5. Desocupa lo que esté encima de todo – Aquí aplican todas las cosas innecesarias que estén sobre escritorios, roperos, mesas para comer, mesas de adorno, muebles de cocina, muebles del baño y en sí todo aquello que juzgues que no sea necesario que ocupe tantas cosas y que puedas reducir ese número al mínimo.

6. Echa un vistazo a lugares cerrados – Closets, debajo de camas, muebles, dentro de gabinetes, en la cochera, cajas, sótanos y cosas por el estilo que no estén a simple vista pero que si miras dentro, encontrarás mucho que eliminar.

7. Olvídate del valor sentimental de las cosas – Lo más seguro es que te encontrarás con artículos a los cuales les tengas cierto valor sentimental. Tal vez haya sido algún obsequio, o algo que tu mismo compraste, cosas de tu niñez, primeros logros, cualquier cosa; estas serán seguramente las más difíciles de desprenderse pero al paso del tiempo, te darás cuenta que dichos accesorios no son necesarios.

8. Deshazte de la otra mitad – A este punto ya debes haber descartado casi la mitad de tus pertenencias, ahora vuelve a repasar las cosas que se te hayan quedado y vuelve a seguir los pasos mencionados.

9. Continúa con lo mismo – A pesar de que ya te habrás deshecho de muchas cosas, aún hay mucho por eliminar de tu vida, el proceso continua para siempre.

10. Aplícalo a ideas – Así como te vas a deshacer de cosas materiales, haz lo mismo con ideologías, pensamientos, negativismo, influencias y todo aquello que consideres que no trae nada de provecho a tu vida y que solamente está llenando tu cabeza de basura.

No tienes que seguir los pasos que he mencionado al pie de la letra, pero ese es el camino que nosotros hemos decidido seguir.

Minimalismo como Estandarte

June 3, 2012 by  Leave a Comment

Sala Minimalista

Para muchos esta sería la representación perfecta del concepto del Minimalismo

Para llegar a donde queremos llegar va a ser necesario que transformemos nuestro estilo de vida por completo. La forma en que pensamos hacerlo es a través de una transición al Minimalismo, es decir, llevaremos una vida Minimalista. El Minimalismo en este caso no se refiere a un movimiento artístico o músico, sino en lo que respecta a rediseñar nuestra vida material y únicamente depender lo que en realidad consideremos necesario.

En nuestro corto tiempo que llevamos desde que le “prendimos al switch minimalista”, hemos conocido algunas personas, específicamente viajeros mochileros, que prácticamente todas sus pertenencias se encuentran colgadas a su espalda. Aunque tal vez este estilo de vida no es para todos, será un requisito indispensable para llevar una vida de nómada  como la queremos.

 Entonces cómo “se come” el Minimalismo o qué?

Wikipedia lo define básicamente como:

La tendencia a reducir a lo esencial

Lo primero que te ha de venir a la mente es dejar de comprar cosas, deshacerte de tus pertenencias y además vivir en una casa con 4 paredes libres de objetos y con muebles que deberías contar con una sola mano. En cierta forma eso sería cierto pero la realidad es otra.

Hay que entender que el reducir el número de nuestras pertenencias casi siempre es el resultado del Minimalismo, mas no significa que eso sea Minimalismo.

Sólo porque regales y te deshagas de todas tus cosas no te hace un Minimalista, al igual que beber soda de dieta no te hace mas saludable o comprar una estatuilla de Buda no te hace Budista.

Todo gira alrededor de tus propias prioridades.

Lo opuesto a Minimalista

Crees que sea en verdad necesario tener cosas como estas en nuestra casa?–Foto de the bridge–Flickr

Se trata de recapacitar sobre tus prioridades para que puedas apartarte de lo innecesario, tales como pertenencias, ideas, actividades e incluso asociaciones (amigos,pareja sentimental, conocidos,etc) que no provean ningún valor en tu vida.

Cuando seas capaz de decir “esto es importante para mí, mi colección de latas vacías de cerveza son mi vida y son mi motor que hace que me levante por las mañanas”, entonces es tiempo que le dediques mas tiempo a tu colección, por citar un ejemplo.

Cuando uno empieza a pensar a fondo en ello, uno se percata que las cosas materiales que posemos no son la parte mas importante de nuestras vidas.

Si te pudieras tomar el tiempo, un día por ejemplo, y trataras de enfocarte en lo que realmente importa, lo mas probable es que te darás cuenta de que hay cosas mucho mas importantes que bienes materiales, y si ese es el caso, es hora de empezar a actuar.

Deshaciéndote de tus pertenencias

Si quieres empezar a deshacerte de muchas de tus cosas, te recomiendo que primero pienses con cuales piensas quedarte.

La cantidad de pertenencias que tengas no importa, pero ser capaz de vivir una vida feliz si lo es.

No te deshagas de cosas simplemente porque puedes. Si lo haces, lo más probable es que sentirás un vacío y mas adelante terminarás comprando nuevas versiones de cosas que lo llenen y que te llevarán a comenzar de nuevo.

Sólo piensa en las cosas sin las que crees que no podrías vivir.

Artículos como tu computadora, o tal vez tu inmenso armario lleno de ropa, tu teléfono celular, reproductor de mp3, accesorios dentro de la casa y cosas por estilo, puede que si sean muy útiles para ti, pero son completamente necesarias? Piénsalo.

Recuerda que el Minimalismo es sólo una herramienta. Tampoco se trata de obsesionarse con hacer que todo entre en ese estándar de vida. Prueba  a ver que es lo que funciona para ti y que te ayude a ser más feliz en la vida. Trata de no caer en el consumerismo en el cual nuestra actual sociedad nos “obliga” a ser parte de.

Cuando nos vayamos de esta vida no nos darán puntos extras por tener mas cosas que otras personas, ni tampoco recibiremos un trofeo por tener menos que otros.

Mejor llevémonos una sonrisa a la tumba con las experiencias vividas, al menos ese es el plan no?

Frutas: sabores cruceños en el olvido

24 Sep

EPÍGRAFE

“Turere, guapomó, pachío, motojobobo y pitaja ya son algunos frutos nativos que las nuevas generaciones de cruceños no pueden paladear por que están desapareciendo de los mercados de la capital oriental. LA EXPANSIÓN DE LOS MONOCULTIVOS Y

EL CRECIMIENTO DE LA CIUDAD AFECTAN A LA PROVISIÓN URBANA DE ESTOS PRODUCTOS. Los expertos recomiendan revalorizar las frutas cruceñas  encontrando nuevas formas de presentación de las mismas, para rescatar su consumo tradicional”

La palabra les resulta completamente desconocida. ¿Turere? ¿Qué es eso?, pregunta el grupo de púberes. Marcos, Alfredo y Javier son  estudiantes de Secundaria y ninguno supera los 14 años. Para ellos, Guabirá sólo es el nombre de un equipo de fútbol, el guapomó “es un pájaro que sale de noche” y la pitajaya “una víbora venenosa”. Lejos están de imaginar que estos nombres designan frutas nativas que, con seguridad, hicieron las delicias de sus progenitores, pero que en los últimos tiempos están desapareciendo de los mercados, la mesa y hasta la memoria de los cruceños.

Doña Juana Tejerina nació en Villa Montes pero vive en Santa Cruz de la Sierra desde hace más de 30 años. Atiende su puesto de venta de tentadoras jaleas y masas típicas en una esquina en las calles Campero y Suárez Arana, en el extremo sureste del mercado Los Pozos -en la zona conocida como del Cupesí- y hasta hace cinco años atrás siempre tenía a mano tablilla o dulce de motojobobo (Lycianthes asarifolia), un fruto pequeño y anaranjado, antaño muy requerido para elaborar este tipo de productos.

“No hay forma de hacer dulce de motojobobo, si no hay motojobobo. Antes traían el fruto en carretilladas desde los potreros de la periferia, pero hace ya cinco años que nadie aparece ni para ofrecer un balde”, dice la vendedora, que es testigo de la desaparición paulatina de los frutos cruceños en el mencionado centro de abastecimiento.

Rodeada por estantes cubiertos con manzana y durazno argentinos y uva chilena, además de naranjas y sandías cambas, pero de lejano origen asiático y africano respectivamente, doña Juana recuerda cuando hace 15 años, en el mismo sitio, los compradores encontraban sin problemas los manojos de pitón (Talisia esculenta), bolsadas de motoyoé (Melicoccus lepidopetalus) y guapurú (Myrciaria cauliflora) o los gajos de turere (Rhamnidium elaeocarpum) cargadingos de frutos.

Al otro extremo de Los Pozos, cerca a la intersección de las calles Quijarro y Vaca Díez, tiene su puesto de frutas la señora Bella Sumoya. Ella nació en la ciudad de Jesús y Montes Claros de los Caballeros -es vallegrandina- pero vive en la capital oriental hace más de 20 años.

En este tiempo, la frutera ha visto cómo las frutas nativas empezaron a escasear en los sitios de venta. “Hace años, cuando llegaba su época, en casi todos los puestos se podía comprar ambaiba (Cecropia polystachya), guapurú, pitón, ocoró (Rheedia acuminata), motoyoé y guabirá (Campomanesia aromatica). Ahora muy poca gente trae estas frutas para comercializar en la ciudad y cuando traen, las venden muy caras”, dice.

En el puesto de doña Bella, un poco opacadas por frutas convencionales como manzanas y peras, asoman tímidos los péndulos de la ambaiba, unos pachíos amarillos (Passiflora nigradenia) de cáscara abrillantada y los cayús colorados (Anacardium occidentale) con su drupa en forma de riñón.

– Todavía llega ambaiba del norte, mientras que el pitón lo traen de El Torno. Antes varias personas nos entregaban motoyoé, pero ahora muy poco llega-, dice la vendedora, agregando que este último fruto, de Bs 18 por arroba pasó a costar Bs 60.

“Con el pachío pasa lo mismo. Como ya casi no se encuentra, cuando algunas personas traen lo venden a 90 bolivianos el 100. O sea que si queremos ganar algo, tenemos que vender cada fruto a dos pesos o a tres por cinco… y a ese precio casi nadie compra”, dice.

El guapurú -que ya está en su tiempo- también subió bastante de precio debido a su escasez. A la fecha una lata mantequera -una arroba- cuesta entre Bs 80 y 100, así que venderlo en bolsitas a Bs 5 ó 10 no resulta tan rentable para los fruteros ni atractivo para los consumidores.

Otros frutos como el guabirá,  guapomó, lúcuma y paquió no son considerados como un negocio con alta posibilidad de ganancia por los fruteros, porque no muchas personas los conocen y aprecian. Ante la posibilidad de que se echen a perder en los puestos antes de encontrar comprador, los comercializadores de frutas dejaron de adquirirlos a los campesinos que los ofrecían en la ciudad y de esta forma la oferta desapareció por completo.

CIUDAD DE FRUTAS

El departamento de Santa Cruz, el más diverso ecológicamente en Bolivia, podría ser considerado un verdadero paraíso de frutas exóticas por los extranjeros. En su libro Frutas silvestres comestibles de Santa Cruz, los investigadores Roberto Vásquez y Germán Coimbra Sanz (+) identifican nada menos que 142 especies vegetales que producen frutos aptos para el consumo humano.

La misma capital abunda en árboles frutales -unos nativos y otros introducidos- que resultan desconocidos para la gran mayoría de sus habitantes. Pocos saben que en plena Cañoto hay varios ejemplares de tamarindo; que en la Alameda Junín hay pomarrosas al alcance de la mano; que en el canal Isuto, entre el segundo y el tercer anillo hay una larga hilera de ambaibos, mientras que entre el tercero y el cuarto se encuentran tureres que ofrecen gratis sus frutos; que fuera del ingreso al Zoológico Municipal se puede recolectar guapomó y guapurú, y que en las aceras de la calle Padre Pérez (cerca a la Radio Santa Cruz) hay varios árboles de mora que son aprovechados -cuando maduran los frutos- por los chiquillos del barrio y los estudiantes que pasan por el lugar.

Las nuevas generaciones de cruceños no conocen sus frutos nativos. Ahora se conocen y comen manzanas, uvas y otras frutas importadas, pero ésas que sirvieron para formar la tradición cruceña están desapareciendo, señala Roberto Vásquez, quien ha saboreado cada una de las 142 frutas descritas en su libro.

El investigador -al que pertenecen casi todas las fotografías al pie de página- recorrió buena parte del departamento y los alrededores de Santa Cruz de la Sierra. Reconoce que el crecimiento de la mancha urbana juega un papel trascendental en la desaparición de estos pequeños manjares. «Antes era mucho más fácil que los jóvenes tengan contacto directo con los frutos, porque estaban al alcance de cualquier persona. Ahora el que quiera recoger frutas nativas debe recorrer muchos kilómetros para encontrarlas», expresa.

Por su parte, la ingeniera agrónoma y botánica Elena Vallejos -que trabaja en el Jardín Botánico Municipal- señala que, con el paso de los años, las frutas nativas se han alejado de la capital. «Antes teníamos quintas apenas saliendo del cuarto anillo y los frutos quedaban cerca. A la fecha, tenemos varias especies en el mismo casco viejo, pero ahora sólo se utilizan para el consumo familiar, son una especie de reliquias en la ciudad».

Sobre el punto, el director de la carrera de Agronomía de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM), Ramiro Sánchez Ribera, señala que la desaparición de los frutos nativos de los mercados capitalinos en Santa Cruz se debe a la ampliación de la frontera agrícola y a la aparición del monocultivo.

Según el agrónomo, la gente de campo de antes tenía en sus parcelas muchos árboles frutales nativos, así que recolectaba diferentes frutos durante todo el año y los excedentes no consumidos se comercializaban en la ciudad. Con el correr de los años la situación fue cambiando y los productores asignaron mayor importancia sólo a determinados cultivos porque eran los más rentables económicamente.

De esta forma, si alguien tenía en su quinta unos cuantos árboles de paquió, lúcuma o guabirá, los derribaba para cultivar caña.

«Lo bueno es que ahora hay una corriente mundial de revalorizar las cosas propias y en el caso de los frutos nativos, en algún momento se deberá retomar su uso y consumo, porque muchos de éstos aportan con antioxidantes, fitoquímicos, pigmentos vegetales o tienen alto valor nutritivo», señala el agrónomo.

Con el convencimiento de que «no hay fruto o cultivo que esté por demás en ninguna parte del mundo», Sánchez señala que el presente siglo «es el del bienestar». «Ahora se buscan alimentos saludables; hay una cultura del acondicionamiento físico, de la alimentación natural. En la diversidad de la alimentación es donde encontramos las  mejores posibilidades para nuestra salud y ahí está la oportunidad para la revalorización de los frutos cruceños nativos», manifiesta.

Pero… ¿cómo conservar el sabor de las frutas típicas mientras las nuevas generaciones las redescubren? ¿No se corre el riesgo de que estos vegetales desaparezcan por el desconocimiento de la gente respecto a sus usos y consumo?

Para sortear este obstáculo, la carrera de Agronomía de la UAGRM desarrolla desde hace tres años su Programa Parientes Silvestres, con la finalidad de conservar un banco de germoplasma (genes) de varias especies vegetales.

«Todas las plantas de los géneros comestibles tienen ‘parientes’ silvestres con cualidades nutritivas, sabor o forma ligeramente diferentes. En la UAGRM colectamos las semillas, realizamos su caracterización botánica y las depositamos en nuestro banco de germoplasma para conservarlas a través de los años. Es un tesoro genético que preserva a las especies. Mediante el proyecto hemos recolectado germoplasma de diferentes especies de yuca, ajíes, frejol… y también de frutos como el pachío en sus diversas variedades», agrega Sánchez.

Elena Vallejos dice, por su parte, que en el Jardín Botánico también se conservan varias especies frutales para que puedan ser conocidas por las nuevas generaciones.

BUSCANDO EL USO CORRECTO

Frente a la realidad de que muchas frutas nativas son desconocidas para gran número de consumidores locales, los expertos en el tema sostienen que para fomentar su consumo deben buscarse novedosas formas de presentarlas.

Según el escritor e investigador Ismael Muñoz, el principal problema con las frutas nativas -en relación a las introducidas- es que casi todas carecen de jane (pulpa) abundante. “El motoyoé, el pitón, el turere o el ocoró, son frutas de chupar más que de morder. El caso contrario se presenta con frutas como la manzana o el durazno, que tienen bastante jane”, dice.

Ramiro Sánchez acota en el punto que, debido al efecto de la globalización, está sucediendo un fenómeno que afecta al consumo de las frutas nativas. “La sociedad adapta costumbres extranjeras, como la fiesta de Halloween en lugar de Todos Santos. Lo mismo pasa con las frutas: suena más exótico pedir un helado de pistacho o de kiwi que uno de motojobobo”, indica.

Para contrarrestar esta situación se debe encontrar la utilidad del fruto. Si no basta comerlo fresco para hacerlo atractivo a los consumidores, se puede encontra usos alternativos.

Por ejemplo, el olor característico de la lúcuma hace que algunas personas se resistan a ingerir el fruto al natural. Sin embargo, en helados, jugos y yogures es una fruta reconocida a nivel internacional y se la podría aprovechar muy bien en la industria de la repostería.

En el caso del pachío, el ocoró y el guapurú, sus pulpas se pueden industrializar en forma de jarabe para elaborar refrescos. La preparación de licores e incluso vinagre son otras alternativas para su consumo.

En opinión de Roberto Vásquez, además del achachairú, las frutas con mayor valor para su explotación comercial son la ambaiba -para preparar mermelada-, la conservilla (Alibertia melloana) y los diferentes pachíos. «Le aseguro que la mermelada de ambaiba mezclada con motojobobo es una ricura que se puede producir primero a nivel artesanal, para a la larga pensar en la exportación», señala.

Con los frutos del guabirá, bi y motojobobo, se pueden elaborar dulces y compotas. En el caso de este último, al principio de la nota se hizo mención a la gran demanda que tenían las tablillas elaboradas con su pulpa.

Con el paquió y el cupesí -que en Santa Cruz se consumen al natural tradicionalmente- se podría elaborar harinas fortificadas para elaborar masas y refrescos. En varias comunidades cordilleranas y chiquitanas se aprecia bastante la chicha de cupesí, que se prepara secando y moliendo el fruto. Además, en países como Argentina, Brasil y Paraguay se lo utiliza para elaborar harina de alto valor proteínico, que se transforman en pasteles y otras golosinas.

Datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) dan cuenta que en 2007 el país vendió al exterior más de $us 80 millones en frutos exóticos -la mayor parte almendra, plátano, piña y achachairú- pero el potencial exportador es infinitamente superior.

A favor de las frutas nativas de Santa Cruz juegan varios factores, pero el principal es que los mercados de los países desarrollados están saturados por el sabor de frutas tradicionales como la manzana, uva, durazno o cítricos. Con una adecuada campaña promocional el sabor de estos regalos de la naturaleza perdurará por siempre.

Freddy Lacio   El Deber – Santa Cruz   October 2008

Sobre el Mocochinchi y la Coca-Cola

17 Sep

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El Mocochinchi

Alfonso Ussía

El Mocochinchi es, como se sabe, el nombre boliviano de un refresco realizado de durazno deshidratado hervido con azúcar, canela y clavode olor.  Lo que a veces se olvida es que el durazno no es una fruta autóctona y que, de hecho, su origen es chino y llegó a Europa con los romanos que lo conocieron en Persia.  Los romanos lo extendieron por toda Europa y, por supuesto, llegó a España que, a su vez, lo trajeron a América.

Desde que los colonizadores llegaron a América trataron de reproducir en el nuevo mundo sus frutas tradicionales e importaron plantines y los cultivaron, así llegaron, por ejemplo, frutas como la manzana. El primer intento de producir duraznos en América fue en Las Antillas a finales del siglo XV, pero resultó que en Cuba y la Española hacía mucho calor para que el árbol del durazno, que ellos llaman melocotón, se aclimatase y no fue hasta 1520 después de la conquista de México que el fruto pudo producirse de manera importante en América. Hacia 1536 Francisco de Santa Cruz y Vasco de Quiroga logró en Nueva España, por primera vez, importantes rendimientos de durazno y de albaricoque o damasco.

Al virreinato del Perú el durazno llegó bastante más tarde, hacia finales del siglo  XVI  y  de allí  a  Bolivia, que entonces no tenía todavía ese nombre y era una provincia virreinal.  El durazno se aclimató bien, sobre todo en la zona de los valles donde el clima era más templado.  Por lo tanto,  es una lástima tener que informarle al canciller que el mocochinchi no es una bebida autóctona, sino una herencia de los españoles. De hecho, deshidratar el durazno es una antigua tradición que se conocía desde hace milenios entre los pueblos árabes (que lo exportaron a Europa) y que pretendía reducir al máximo el contenido  de  agua  en  la  fruta  con  el  fin  de  paralizar  la acción de los gérmenes.   La forma  tradicional  de  secar  el  durazno o melocotón era exponiéndolo al sol después de pelados y deshuesados y todavía se hace así en  Italia,  España  y  Grecia.   Un dato más:   hay muchas bebidas que tienen su base en los duraznos deshidratados, por ejemplo, el Qamar Ad-Din, una bebida espesa egipcia hecha a base de láminas de pasta de albaricoque seco y azúcar o, en muchas regiones españolas, el refresco de orejón.

No deja de ser paradójico descubrir que la coca-cola tiene mucho más que ver con los  bolivianos  que el mocochinchi.   En primer lugar,  por supuesto, porque la coca-cola estaba hecha por nuestra planta milenaria, la coca,  y  ya  eso nos une a ella mucho más que el durazno ibérico.

Pero además, es muy conocido que la receta de la coca-cola se basó inicialmente en la patente del “vino Lorini” o “coca Lorini” inventada or el farmaceútico italiano Domenico Lorini, macerando hojas de coca en vino. El mismo químico  John  Pemberton,  creador de la coca-cola, admitió que se basó para su fórmula en el vino lorini, muy popular en Europa y los EEUU durante el siglo XIX como bebida energizante y curativa. Como se sabe, Domenico Lorini llegó a La Paz en 1872 y abrió una  botica  de  la  Plaza  Murillo  y  fundó  la  Facultad  de  Farmacia  de nuestra universidad pública. Fue aquí en La Paz donde Lorini conoció la coca e inventó la “coca-lorini”.  Es decir,  la coca-cola  es  mucho más boliviana que el mocochinche

Expansion de la comida Cochabambina

14 Sep

45 por ciento de los negocios de comida cochabambinos se expande

La expansión de las empresas gastronómicas en el departamento deriva en la proliferación de las cadenas de restaurantes, mismas que progresivamente consolidan el denominativo “capital gastronómica de Bolivia”, que Cochabamba adquirió el año 2011.A la fecha, de los 48 restaurantes que están afiliados a la Cámara de Empresarios de Restaurantes y Ramas Anexas de Cochabamba (CERAC), 22 tienen calidad de “cadena”. Es decir que estos establecimientos gastronómicos poseen mínimamente una sucursal más, aparte de sus instalaciones centrales.PROGRESO Del total de los emprendimientos y las “cadenas”, destaca “Wist’upiku” porque es la empresa que posee más sucursales dentro y fuera del departamento.Según el gerente general de “Wist’upiku”, Wilson Ramírez, su empresa tiene 25 filiales en el país. De las cuales 11 están en Cochabamba, nueve en La Paz y cinco en Santa Cruz.Además, indica que “Wist’upiku” fue la primera empresa gastronómica que salió del departamento y luego le siguieron los pollos “Panchita” y la salteñería “Los Castores”, entre otros.EXPANSIÓN “Tomar la decisión de salir de Cochabamba no es fácil, porque cada sector del país tiene gustos diferentes a los que hay que conquistar”, dice el administrador de los pollos “Panchita”, Sigfrido Arandia.Uno de los principales retos que enfrentan los restaurantes es hacer que su comida “tenga el mismo sabor en cualquier lugar”.

En el caso de “Panchita”, Arandia indica que su expansión implicó buscar proveedores de ingredientes parecidos a los de la región valluna y maquinaria que permita cocer el pollo a un calor similar en cualquier zona.

Por su parte, Wilson Ramírez especifica que una de las recetas más sencillas de llevar a cualquier región es el helado. Sin embargo, a la par del crecimiento de los restaurantes también se nota la proliferación de pensiones informales.

Este hecho preocupa a Ramírez porque estos pequeños empresarios no dan la comodidad que necesita el cliente al momento de comer.

“McDonald’s aportó a Bolivia”

Según el administrador de los pollos “Panchita”, Sigfrido Arandia, “McDonald’s” insertó en el país un sistema que permitió a decenas de restaurantes nacionales incorporar el autoservicio.

Sigfrido indica que la gente del país estaba acostumbrada a que le sirvan en la mesa, sin embargo con el ingreso de McDonald’s al país, el autoservicio se posesionó.

“Este tipo de sistema nos permite atender más rápido y por ende el cliente se siente más a gusto”, indica.

Por ello, la mayor parte de las sucursales que posee “Panchita” practican este método, pero hay un sector que se resiste en la zona sur.

Arandia dice que en sus instalaciones situadas en la calle Esteban ArZe y Totora, la gente no asimila el autoservicio, por ello tienen gran cantidad de meseros ya que esta sucursal es una de las más concurridas, sobre todo el fin de semana.

Diez años dura registro de marca

Es importante que las personas registren su marca para tener el uso exclusivo de la misma en todo el país.

Existen varios restaurantes que lo hicieron tarde, es decir cuando vieron que otra gente malintencionada se aprovechó de su fama y abrió un local copiando su nombre.

Los pasos para realizar este proceso son sencillos. En principio es necesario mandar una carta dirigida al director nacional de Propiedad Industrial, luego se descarga un formulario de la página web del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi).

Posteriormente se presenta el Número de Impuesto Tributario (NIT), a tiempo de cancelar 750 bolivianos.

Finalmente se cancela 200 bolivianos para publicar la solicitud de la marca en una gaceta.

Las franquicias amenazan recetas
DAYANA FLORES A.

dflores@opinion.com.bo

La mayor parte de los restaurantes del departamento prefiere no dar franquicias, sino otorgar la administración de una sucursal a una persona de confianza, a fin de no perder sus recetas “secretas”.

El presidente de la Cámara de Empresarios de Restaurantes y Ramas Anexas de Cochabamba (CERAC), Wilson Ramírez, indica que los empresarios de su rubro prefieren delegar a alguien de confianza el manejo de sus sucursales establecidas fuera del departamento, en vez de otorgar franquicias a personas ajenas.

Una franquicia implica utilizar el modelo de negocio de otra persona y para ello se paga un determinado monto de dinero al propietario del restaurante a copiar. A cambio el interesado en imitar a la empresa original recibe detalles sobre la receta “secreta”, cantidad de ingredientes, entre otros.

Respecto a su situación, Ramírez dijo que como empanadas “Wist’upiku” recibieron varias solicitudes para emitir franquicias, dentro y fuera del país, pero no las dieron “porque no hay una ley que regule este tipo de proceso”.

Gran parte de los emprendimientos locales no tiene calidad de franquicia, y son más los restaurantes internacionales los que operan de esta manera, tal es el caso de “Burguer King”.

VACÍO LEGAL Respecto a este caso, la responsable del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi), Karen Ricáldez, señala que en dicha entidad el registro de una franquicia es igual al de una marca. Es decir, no existen normas específicas para las franquicias.

En ese sentido también reconoce que existen franquicias en el país que funcionan sin haber registradas su marca en Senapi. “Esto es decisión de los dueños de los restaurantes”, concluye.

Opiniones.

Kevin Urquieta

Estudiante

Me parece que es muy bueno para la gente que existan varias sucursales de comida distribuidas por toda Cochabamba. A mí me gustan los pollos “Panchita” y sé que puedo encontrar un plato de este tipo de comida hasta en Quillacollo.

Pamela Callejas

Ama de casa

Además de que en Cochabamba la comida es rica su costo es accesible para la población. Pero de un tiempo a esta parte se ve que el negocio del pollo frito es el que más ha crecido y se ha extendido por toda la ciudad.

Juan Carlos Montaño

Chofer

El paladar del cochabambino es muy exigente y además le gusta la variedad, muchos restaurantes abren sus sucursales en el departamento porque saben que con gente como nosotros les va a ir bien.

Nataly Tejerina

Abogada

Afortunadamente tenemos un departamento en el que se puede comer de todo, desde un chicharrón hasta comida vegetariana. Este surtido de opciones hace que seamos un referente para el país.

Miguel Lora

Profesor

La población de Cochabamba es un mercado atractivo para los empresarios de comida y al abrir sus restaurantes no se equivocan. Sin embargo, yo prefiero los platos sencillos, cocinados por las viejitas, y no la comida sofisticada.