Un restaurante-escuela a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar prepara a los futuros cocineros de Gustu, en Bolivia

Estudiantes en la cocina Manq’a Santa Isabel en El Alto (Bolivia).
La Escuela de cocina Manq’a Santa Isabel ocupa una pequeña casita blanca instalada en un cruce de calles del distrito dos de El Alto (Bolivia), una ciudad casi imposible, en la que cerca de un millón de personas viven por encima de los techos de La Paz, a más de 4.000 metros de altitud. Dentro, una mesa larga, como para 20 personas, y un mostrador que la separa de la cocina. Estamos en una escuela ocupacional de cocina que traduce la enseñanza en la gestión de un comedor popular. La mesa ya está prácticamente llena. Todos tienen delante un jugo de papaya y la mayoría acaba de empezar la sopa de verduras. Tres ya están con el plato fuerte: una brocheta de masa de yuca y queso pasada por la plancha, llamada zonzo, servida con vainitas, palmitos y un filete de pollo a la plancha. Los postres esperan en el refrigerador: hoy toca mus de maracuyá. Cada comensal pagará 10 bolivianos (unos tres dólares).
De la preparación del menú y el servicio se ocupan los alumnos de la escuela. Jóvenes entre 16 y 28 años, que en algunos casos vienen a clase acompañados por sus hijos. Por ahí están, Juan Carlos y Eduardo, los niños en edad preescolar de Delia Guachalla y Patricia Escobar Callisaya. Las mañanas de los lunes, los miércoles y los viernes, asisten con sus madres al curso de técnicas culinarias básicas y se ocupan del comedor popular. Otro grupo cumple el mismo ciclo los martes, jueves y sábados y uno más acude tres tardes por semana a un curso de panadería y pastelería. En total, 60 alumnos durante cuatro meses.
El grupo empezó el 22 de noviembre y este pequeño espacio será parte de su mundo hasta mediados de marzo. Antes de recibir el diploma, cumplirán un periodo de prácticas en Gustu, el restaurante abierto hace año y medio en La Paz que ha lanzado la cocina boliviana al estrellato. Los mejores practicantes serán aceptados en la escuela del restaurante durante los siguientes tres años. En el primer curso ya lo han conseguido tres alumnos, aunque la mayor parte de ellos no aspira a tanto. Sólo buscan la formación necesaria para encontrar una fuente de ingresos. Tal vez la venta de comida en la calle o abastecer una pequeña carretilla dedicada a la venta ambulante. Es importante en una población crecida con las corrientes migratorias de los últimos 20 años, donde apenas el 14 % de sus habitantes tienen un empleo estable.
Entrar en Gustu es una de las metas de muchos jóvenes bolivianos que aspiran a ser cocineros. Abierto en abril de 2013 por la fundación Melting Pot con el respaldo económico de IBIS Dinamarca, es un restaurante escuela concebido con un notable calado social. Acoge estudiantes procedentes de familias sin recursos, que aprenden mientras trabajan en el propio restaurante. En lugar de pagar por su formación, reciben un sueldo por su trabajo.
En apenas año y medio, Gustu ha escalado hasta los lugares más destacados del escalafón culinario latinoamericano. Lo debe a una cocina contemporánea, joven, arriesgada y comprometida con la despensa del país, hasta el punto de utilizar exclusivamente productos bolivianos. Tanto en la cocina como en el bar.
La Escuela Santa Isabel nació como un proyecto piloto pero ya no está sola en El Alto. Desde el pasado mes de noviembre le acompaña la Escuela 1º de marzo y durante 2015 se unirán dos más: Santa Rosa y Franz Tamayo. Para finales del próximo año, habrán formado a 160 alumnos. Si se cumple el plan de trabajo definido por la fundación Melting Pot, el número de escuelas Manq’a (comida en lengua aymara) aumentará a 12 antes de cerrarse 2017 y llegará a 3.700 estudiantes.
Frente a la puerta de Santa Isabel hay un pequeño invernadero asociado al centro. Plantaron algunas verduras que no han conseguido prosperar en un ambiente tan hostil, marcado por la falta de oxígeno y temperaturas extremas. Queda entre las tareas pendientes en un universo que apenas tiene que ver con el fulgurante brillo de los cocineros-estrella.




Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


uuuh tiene una pinta deliciosa y golosa! en mi hogar gusta mucho el dulce de leche, seguro que les encanta, gracias!
Muchas gracias por los comentarios y las visitas.
… liked this!
Maravilloso! Como siempre, un agrado tu blog. Un fuerte abrazo de argentina!
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Hola! Yo he sido siempre una ratona, me chifla el queso! Pero desde que tengo fibromialgia y como consecuencia síndrome de colon irritable he dejado todos los lácteos y debo decir que, mi cuerpo lo nota!
Ahora tomo frutos secos y levadura nutricional para hacer "quesos veganos", de hecho en mi blog hablo de ella, para que al menos mis compañeros de enfermedad sepan que el queso y los lácteos en general, inflaman y que es un mito que sin ellos, nuestro organismo carezca de calcio.
Buen artículo, a ver si el mundo va tomando conciencia y come más sano.
Un saludo.
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.