Si dudáramos de la honestidad intelectual del Canciller, si Bolivia fuera el primer productor de papalisa y si en el mundo el mercado para su consumo fuera considerable, me animaría a aseverar que la comparación hecha con el Viagra forma parte de un plan dirigido a posicionar en los mercados internacionales el Ullucus Tuberosus, o sea, la papalisa.
No sólo la cotización en Bolsa de las empresas exportadoras hubiera sido significativa, sino que probablemente la población mundial consumidora habría sido sacudida con semejante notición. Ya me imagino que estarían diciendo los chinos si acaso fueran adeptos a la papalisa boliviana ante la revelación de las verdaderas propiedades del tubérculo y sus mágicas estimulaciones, que hacen viriles a unos en provecho común de todos. En todo caso, si hay algo delicioso para comer dentro la variedad riquísima de la comida boliviana, es el Ullucus Tuberosus.
Yo la como en sus dos formatos, y ambas son las que en casa se acostumbra degustar semanalmente gracias a que mis padres me inculcaron apetencia por la sopa que, por suerte, también la tomo todos los días al ritmo sonoro del berrinche de los críos que al estilo Mafalda, reniegan de sus bondades. Que quede claro entonces que no debe haber mayor placer culinario que comer lo que a uno le gusta. Al ser así, compartirá conmigo que la sopa es digna de mención, por lo que ya me imagino si tan bien nos sienta la “sopita de papalisa”, qué oscuros secretos nos traerá a futuro el Sr. Choquehuanca con la de maní, fideo, zapallo, choclo, con el chupesito de trigo, quinua o incluso con el teko. Por ello haría bien nuestro Canciller en hacernos saber si por ejemplo, dándole duro al trigo podemos obtener otro tipo de ventajas que nos evitarían acudir a los productos farmacológicos, o si por ahí existe algún buen afrodisiaco que a veces es útil cuando andamos en penas amorosas fruto de desplantes o rechazos.
Ahora bien, no sé si fue a causa del notición que el viernes pasado cuando almorzaba un “ajisito de papalisa” contemplaba a mi esposa influenciado por las palabras del Canciller y sus bien guardados secretos. Confieso que ese medio día me comí la ración de la cena pensando en este buen señor a quien todos debemos agradecer por sus intervenciones y por hacer tan amena la vida.
Por otro lado, dicen que de gustos y sabores no han escrito los autores. Es verdad. Hasta hace un par de días no pensaba en los resultados amorosos ni en los éxitos varoniles cuando de comer papalisa se trataba, por lo que de ser cierto que tiene iguales o mejores atributos que el Viagra, una dosis de dos sesiones a la semana en la mesa familiar no estaría de más. Pero claro, ante semejante anuncio, nada menos que en la Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, la pregunta que ahora me hago es: ¿cómo se comportarán las delegaciones que asistan a la cita en Cochabamba cuando la mesa esté adornada de papalisa?
Anteriormente el Canciller se mandó aquello de que la hoja de coca reemplaza a la leche por sus nutrientes en lácteo, algo que me parece una supina estupidez. Por eso insisto que los bolivianos tenemos derecho a saber qué otras ventajas traen el chuño, la quinua, el mote o la lenteja por ejemplo. Eso también es vivir bien. El gobierno, en lugar de crear empresas deficitarias, lo que debe hacer es incentivar la producción y exportación de papalisa. Bolivia debe hacerle frente y competir a quienes producen Viagra. Mercado existe en todo el mundo. Bon Apettit.
Por Cayo Salinas – Columnista
El autor es abogado




Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


Muchas gracias por los comentarios y las visitas.
… liked this!
Maravilloso! Como siempre, un agrado tu blog. Un fuerte abrazo de argentina!
Muy bueno!
Buen post! Te mando un abrazo grande desde argentina, siempre es un agrado leerte :)
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.