Archivo | septiembre, 2025

Aceptar

8 Sep

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En todos los juicios que yo hago sobre ti, hay un juicio sobre mi mismo… Y ambos son igualmente ciertos o falsos.

Mientras piense que yo estoy en posesión de la verdad y tu no lo estas, creare separación, desigualdad y estableceré las bases para que el sufrimiento se instale en mi vida. Lo mismo ocurre si pienso que tu posees la verdad y yo no.

La realidad es que ambos poseemos una parte de la verdad y una parte de ilusión. Los dos miramos al mismo elefante, pero tú vez la cola y yo veo el tronco. Cuando se mira por separado, la cola y el tronco parecen que no tienen nada en común. Solo cuando se ve la totalidad del elefante es cuando la cola y el tronco unidos, cobran sentido.

No importa cuanto me esfuerce, me es imposible ver el significado de tu parte. La cola no comprende ni el porque, ni la razón del tronco. La única forma en la que admitiré tu experiencia es aceptarla como cierta, de la misma manera que acepto la mía como tal. Debo dar la misma credibilidad a tus percepciones que a las mías. Hasta que no establezcamos esta igualdad, la semilla del conflicto permanecerá entre nosotros.

No es necesario que diga que tú tienes razón y que yo estoy equivocado. No necesito reemplazar mi verdad por la tuya, o vivir mi vida según tus premisas. Ni tampoco es preciso que diga que tu estas equivocado y que insista en que debes vivir tu vida según mis condiciones.

Estas exigencias provienen de la inseguridad y de la falsa creencia de que, para amarnos los unos a los otros, debemos estar de acuerdo. No es cierto.

Para amarte debo aceptarte tal y como eres. Es lo único que debo hacer.

¡Pero eso es mucho! Aceptarte a ti tal y como eres, es una proposición tan profunda, como aceptarme a mi mismo tal y como soy. Es una tarea formidable, dada mi poca experiencia en este campo.

Permitir que tengas tu experiencia es el principio. Aprendo a respetar lo que piensas y sientes incluso cuando no me gusta o no estoy de acuerdo con ello. Incluso aunque me disguste.

En lugar de hacerte responsable del dolor que siento en relación a ti, aprendo a enfrentarme a mi propio dolor. Mi reacción a tu experiencia -positiva o negativa- me proporciona información sobre mi mismo.

El compromiso conmigo mismo y contigo es trabajar con mi propio dolor, no responsabilizarte a ti de el.

Solo cuando te devuelva el don de tu propia experiencia, sin imponerte mis propios pensamientos y sentimientos sobre ella, te amare sin condiciones.

Cuando acepte tu experiencia tal cual es, sin sentir la necesidad de cambiarla, te respetare y te tratare como a un ser espiritual. Mis pensamientos y sentimientos tienen importancia en si mismos, pero no como comentarios o acusaciones a tu experiencia. Al comunicar lo que pienso o siento sin hacerte responsable de mis pensamientos y sentimientos, acepto mi propia experiencia y permito que tú tengas la tuya.

En las relaciones, al igual que en la conciencia, las dos caras de la moneda deben ser aceptadas como iguales. Una persona no superara el conflicto hasta que la experiencia de ambas haya sido respetada.

La cuestión no es nunca el acuerdo, aunque lo parezca. La cuestión es:

¿Somos capaces de respetar nuestra experiencia mutuamente?

Cuando sentimos que la otra persona nos acepta tal y como somos, tenemos la motivación para adaptarnos el uno al otro. Adaptarse es hacerle al otro un lugar junto a nosotros; es no imponerse ni que se nos impongan.

Una vez que se llega a la adaptación, ambas partes moran juntas. El hombre y la mujer, el blanco con el negro, el rico con el pobre, los judíos con los cristianos. Aceptar nuestras diferencias es honrar la humanidad que tenemos en común, es bendecir mutua y profundamente la experiencia que compartimos.

De modo que la cola y el tronco discutirán hasta ponerse morados y ninguno de los dos ganará la discusión. Ambas experiencias son igualmente validas.

Al permitir que esto sea posible, el elefante empieza a cobrar forma.

Al aceptar la validez de tu experiencia sin intentar cambiarla, sin intentar que sea algo mas parecida a la mía, mi propia experiencia empezara a adquirir un mayor significado. Cuando te contemplo como a un igual y no como a alguien que precisa ser educado, reformado o determinado, el significado de nuestra relación se revela por si mismo. Cuando se le da la bienvenida a cada parte, el todo empieza a tomar forma y resulta más fácil comprender y apreciar el significado de las partes.

Un mundo que pretende conseguir un acuerdo, encontrara conflicto y sectarismo. Un mundo que proporciona un espacio seguro a la diversidad, encontrara la unidad esencial para convertirse en entero.

Frente a los opuestos tenemos dos opciones: resistirlos o abrazarlos. Si los resistimos, provocaremos un conflicto entre el yo y el otro. Si los aceptamos, los integraremos como agentes dinámicos y originaremos una transformación alquimica en el interior del yo.

“Oración de Gestal”

Yo soy Yo,

Tú eres Tú,

Yo hago lo mió,

Tú haces lo tuyo.

Yo no vine a este mundo a cumplir tus expectativas.

Tú no viniste a este mundo a cumplir mis expectativas.

Si coincidimos, ¡que hermoso!

Pero si no, no hay nada que hacer

Porque Yo soy Yo, y Tú eres Tú.

Del libro El Despertar – Raul Ferrini

Galletas con pasas y fruta

7 Sep

Los momentos que se van dando día tras día, dejan pequeñas huellas dentro de nosotros, apenas son imperceptibles, parece que no se notan, que no pueden palparse. Sin embargo; están, permanecen en nosotros, en cada aroma que nos embriaga, en cada rugosidad que palpamos, en los sabores que vamos descubriendo y disfrutando en nuestra vida.
Momentos llenos de sonrisas, de viento suave, de perderse  entre masas llenas de texturas.  Entre caricias furtivas, saboreando  frutos secos  que se abren dulces, de aroma a whisky macerado, momentos que dejan su señal,  y nos hacen cómplices del tiempo, entre galletas horneandose y esta música….que late como «My Heart».

Ingredientes:

  • 180 grs. de mantequilla.
  • 1/4 taza de azúcar moscabada.
  • 1 huevo.
  • 1/2 taza de harina integral  (más 1/3 por si queda muy «floja»)
  • 1/3 taza de Whisky.
  • 50 grs. de nuez picada grosamente.
  • 50 grs. de almendra picada grosamente.
  • 30 grs. de frutas secas(deshidratadas): orejones, fresas,blueberrys, zarzamoras,arándanos rojos,cáscara de naranja, limón.
  • 1 pisquita de chile en polvo.
  • 1 pizca  generosa de especias :  canela, clavo, anís estrella, jengibre, vainilla en polvo y azafrán.

Preparación:

**Un día antes, picar todas las frutas secas, las nueces y almendras finamente y macerar con las especias y el whisky como mínimo toda la noche.

  1. Retiramos las frutas y las nueces del recipiente donde las maceramos y si es necesario, retiramos el exceso de whisky.
  2. Acremar la mantequilla con el azúcar moscabado.
  3. Integrar el huevo,  cuando este bien incorporado, agregamos la harina integral.  Enseguida los frutos y nueces.  En este punto es cuando sabremos si hace falta añadir más harina o no. ( De cualquier forma la masa es pegajosa, algo así como la de las galletas de chispas de chocolate.)
  4. Dejamos reposar unos minutos en la nevera, para que tome un poco de cuerpo.
  5. Pasado unos minutos, retiramos la masa de la nevera y la dividimos en dos partes, cada porción de masa la colocaremos sobre un trozo de papel autoadherente (de unos 20 centímetros de largo aproximadamente)  y con ayuda del papel y las manos formaremos dos rollos como si preparamos un rollo de sushi. Podemos darle la forma de cilindro o cuadrado.
  6. Dejamos reposar los rollos una hora en la nevera, para que tomen cuerpo, pasado el tiempo, sacamos los rollos, retiramos el plástico y con un cuchillo cortamos las galletas del grosor que deseemos.
  7. Es importante que entre cada corte de galletas, humedezcamos el cuchillo en un poco de agua y retirar el exceso de la misma, para evitar que la masa se peque y se rompan.
  8. Disponemos las galletas en charolas para hornear ligeramente engrasadas y horneamos a 180°C de 15-20 minutos.

**Pueden ahorrarse el paso de formar los rollos,  poniendo cucharadas  de la masa fría sobre las charolas de hornear previamente engrasadas.

Estas galletas son además de aromáticas, deliciosas, llenas de sabores que se mezclan a la perfección, suaves, algo húmedas, pero crocantes.  Con el toque de dulzor perfecto para acompañar un buen café. Entre más días esperemos para comerlas (si pueden resisitr la tentación) el sabor de las frutas y nueces, se potencia increíblemente.

Espero que disfruten de su -casi- fin de semana, con pequeños dulces momentos.

Tutorial Como flambear o flamear frutas

7 Sep

SALUD Tu casa, tu fortaleza contra la alergia: 14 trucos infalibles

7 Sep

 

 

Llega la primavera al blog de Reparalia: descubre cómo evitar que la alergia entre en tu casa

Menudo cambiazo ha pegado el tiempo, parece verano y ¿ahora qué toca? ¡Enfrentarnos a nuestras alergias!

En la calle es inevitable encontrarnos con factores ambientales que nos provoquen algunos síntomas, pues pasaremos cerca de plantas, el viento traerá polen de todas partes y la misma contaminación tampoco ayudará nada. Pero puedes hacer de tu casa un auténtico refugio frente esta pequeña temporada de toses y estornudos, con unos sencillos trucos.

EN EL SALÓN

-Limpia los filtros de los aires acondicionados regularmente y sus conductos una vez al año. Si puede ser, emplea filtros HEPA –que capturan las pequeñas partículas- y evita los ventiladores.

Primavera y alergia: ¡Que la segunda no se cuele en tu casa!-Limpia los muebles frecuentemente con un paño mojado (así atraparás en el momento las partículas perjudiciales y no provocarás que se esparzan por el aire).

-Si tienes que ventilar tu casa durante los días cuando los niveles de polen sean altos, hazlo después de la media mañana. Los niveles de polen suelen ser más altos entre la cinco y las diez de la mañana.

-Sacude las alfombras a menudo y mantenlas limpias de polvo y pelos de animales. Si las aspiras, pasa la aspiradora –preferentemente con filtro HEPA, como te decía antes- en sentido contrario a los pelos de la alfombra.

-Limpia bien las ventanas y mantenlas cerradas. Lo mismo con las cortinas: si puede ser, reemplázalas por persianas al menos durante esta época, para que no acumulen polvo y polen.

EN EL DORMITORIO

-Mantén las mascotas fuera del dormitorio en época de alergia ya que, aunque ellos mismos no te la produzcan, transportarán polen y otras partículas que sí lo harán. Lávalas más a menudo estos días.

-Lava dos veces por semana las sábanas con agua caliente y no dejes ropa mojada en la lavadora, para evitar que prolifere el moho.

-Aspira el colchón por ambos lados, al menos durante 2 minutos, 2 veces al mes.

La alergia, solo para la calle: manténte a salvo en tu hogarEN LA COCINA

-Mantén bien limpia y seca la cocina en general: encimera, estantes, cajones… y utiliza un desinfectante que acabe con el moho (pregunta en tu tienda habitual).

-Utiliza siempre el extractor de humoscuando cocines, pues evitarás que el olor y la grasa se esparzan por el habitáculo, pero también que hagan de vehículos para polen y otros alérgenos.

-Frigorífico, límpialo a menudo y no dejes que se estanque agua en ningún cajón o estante, pues es un caldo de cultivo para sustancias invisibles pero nocivas para tu salud.

EN EL BAÑO

-Limpia cada parte de él con un limpiador que termine con el moho.

-Lava las cortinas regularmente con cloro o un producto similar, por el mismo motivo.

-Después de ducharte, pasa una esponja o un trapo por las paredes de la ducha. Y mantén abierta la cortina o la puerta cuando no esté en uso, para que transpire y no se acumule la humedad. La ventilación es muy importante.

Como ves, la clave es la limpieza. Sé muy escrupuloso con la higiene durante esta época del año y te garantizo que tu casa será un refugio natural contra el mal típico de la primavera. Los ácaros del polvo y el moho son igualmente dañinos para tu salud en cualquier época del año, pero cuando se alían con tu alergia resultan aún más perjudiciales y no debes darles ni un segundo de tregua.

blogs.20minutos.es/.

Los 7 Principios Metafísicos Kibalion

5 Sep

«El cambio fundamental ocurrirá cuando el Pensador… cambie de mentalidad».
Los 7 Principios fueron escritos por Hermes en el antiguo Egipto. Hermes es considerado el Padre de la Sabiduría, fundador de la Astrología y descubridor de la Alquimia. Toda su enseñanza se mantuvo guardada en forma secreta para la gente y sólo fue revelada a unos pocos escogidos en aquel entonces. De allí viene el concepto de «herméticamente» guardado.
Originalmente, toda la información se transmitió de boca en boca, sin material escrito. Luego se inició la recopilación de estas enseñanzas en un conjunto de axiomas y máximas, en el libro llamado El Kybalión, escrito por tres iniciados. Muchas de las enseñanzas metafísicas también se han difundido bajo la autoría del Conde de Saint Germain, quien según aseguran los estudiosos del tema, fue una de las reencarnaciones del Maestro Hermes.
Los estudiantes y maestros herméticos modernos consideran a la Alquimia como un «arte de transmutación mental», por el cual se reemplazan pensamientos de baja naturaleza por otros más elevados. Ellos sostienen que la llamada «piedra filosofal», capaz de transmutar metales en oro, era sólo un símbolo que los antiguos tomaban para representar la transformación del hombre de «plomo» en hombre de oro». El conocimiento de las Leyes del Universo nos da la oportunidad de transformarnos a nosotros mismos y a la material que nos rodea.Dice textualmente El Kybalión: «Los principios de la verdad» son siete:
1. Principio del Mentalismo
2. Principio de Correspondencia
3. Principio de Vibración
4. Principio de Polaridad.
5. Principio de Ritmo
6. Principio de Causa y Efecto
7. Principio de Generación

el que comprende esto perfectamente posee la «clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par».
El conocimiento y la puesta en práctica de los siete principios permiten al estudiante volverse un «mago» que, conociendo la «clave mágica», podrá ingresar en otra dimensión de vida.

EL ORIGEN DE LOS PROBLEMAS
Cada problema surge como resultado de haberse quebrado el cumplimiento de alguna de las leyes del Universo. Estas leyes o principios se encuentran operando constantemente, ya sea que seamos conscientes de ellas o no.
Por eso, he llegado a la conclusión de que el ser humano sufre por una sola razón: la falta de conocimiento. Las personas crean sus problemas por NO entender el funcionamiento de la vida. La falta de información las lleva a cometer errores que luego se transforman en dificultades. En síntesis, cuando una persona tiene un problema que le provoca sufrimiento, es porque NO cuenta con la información necesaria para superar ese problema. Es como si esa persona estuviera continuamente chocándose de frente contra una pared, sin darse cuenta de que podría darle la vuelta por la derecha, por la izquierda, o saltarla por encima.
Sólo cuando uno conoce los motivos y las características del problema, es decir, cuando uno llega a entender la cuestión, puede resolverla. El Conocimiento da Poder.
Cada vez que tengas un problema por resolver, considéralo como una oportunidad para aprender algo nuevo. Mantén tu mente abierta y receptiva a la nueva información que te permitirá saber cómo sortear el obstáculo. En primer lugar, tendrás que ser consciente de qué principio estás quebrando y luego, tendrás que aprender a alinearte con la vida para fluir con ella. El surgimiento de un obstáculo es una señal de que llegó el momento de estudiar y aprender.
A lo largo del estudio de estos Principios, encontrarás muchas respuestas interesantes a las principales cuestiones de tu vida. Entenderás ¿por qué atraes a cierto tipo de personas, cómo se generan tus problemas afectivos y cómo superarlos, por qué el dinero sigue a las personas que lo tienen y nunca a los pobres, por qué algunas personas parecen vivir en una secuencia de conflictos donde no bien terminan de resolver uno entran en otro peor?.
Comprenderás que las «enfermedades» están directamente relacionadas con problemas emocionales y mentales, que la suerte es voluntaria y se la puede crear. Aprenderás a diseñar el mundo en el que anhelas vivir y a manifestarlo. Pero para lograrlo, deberás estudiarlo con responsabilidad, estar dispuestos a cambiar y a renunciar a tus limitaciones mentales. Es un curso voluntario que te llevará a transformar completamente tu vida para alcanzar un nuevo grado de felicidad, prosperidad, salud y armonía. De ti depende…
Los Siete Principios de la Felicidad

1. PRINCIPIO DEL MENTALISMO

El Principio del Metalismo dice textualmente:
«EL TODO es Mente; el Universo es mental»
Para analizar este principio tenemos que partir de la base de que en el Universo donde vivimos existe un sólo Dios. A pesar de las grandes diferencias culturales y religiosas que existen en el mundo, Dios es Uno solo y es el mismo para todos. El Kybalión utiliza la palabra «Todo», y de esta manera se sintetiza la idea de una Única Presencia. De acuerdo con esto, en el Universo hay una sola Mente y absolutamente todo lo que existe está comprendido dentro de esa Mente.
Cada uno de nosotros es una partícula o pensamiento inmerso en este gran cuerpo mental y de esta manera se explica ¿cómo se dan los fenómenos parapsicológicos?, tales como: la transmisión de pensamientos o las premoniciones acerca del futuro. En síntesis, «Todos estamos conectados por una sola Mente»; al existir una sola Mente, como consecuencia, existe una sola Ley y ésta se manifiesta a través de los siete principios.
Si aceptamos la idea de que Dios es Infinito, Omnipresente y Eterno, alguna de las preguntas que surgen son: ¿Cómo creo Dios al Universo? ¿De dónde extrajo el material necesario para hacer todo lo que hizo? Si Dios extrajo material de algún lugar, entonces no sería ni Infinito ni Omnipresente. La respuesta correcta a esos interrogantes es una sola: Todo lo que El creó, lo creó en Su propia Mente. Es decir que todo lo que existió, existe y existirá está incluido en esa gran Mente Universal.
El Hombre fue hecho «a imagen y semejanza» de su Creador. El hombre puede crear utilizando materiales del mundo concreto pero, cualquiera sea su creación, siempre comenzará en su propia Mente. El Universo es Mental y esto significa que «cada una de las cosas que vivimos depende de nuestro pensamiento». Para algunos, la Vida es una gran oportunidad para crecer y disfrutar; para otros, la vida sólo es un gran sacrificio y una continua lucha. La gran diferencia entre ellos está en su propia mente, en su manera de percibir el mundo. Nuestro «Universo Personal» depende de nuestro Pensamiento.
En síntesis, «Todo lo que uno llegue a Creer de sí mismo es lo que va a ver reflejado en los demás». Si una persona se siente exitosa, merecedora y poseedora de buena suerte, entonces atraerá hacia sí misma situaciones y personas que reflejarán su Creencia. Lo mismo ocurre con las personas negativas que creen todo lo contrario. El Universo en que vivimos es Mental y responde a lo que elegimos pensar en cada momento. No existe nada aleatorio en la vida; «Todo lo que ocurre siempre está reflejando alguna pauta de Pensamiento que llevamos dentro».
Si el Universo es mental y todo depende de nuestro pensamiento, entonces tu primera tarea será aprender a «Controlar el Pensamiento»

2. PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA
«Como arriba es abajo, como abajo es arriba»

El estudio del Principio del Mentalismo nos enseñó que «Con nuestro Pensamiento creamos una realidad…».
El segundo Principio denominado «de Correspondencia», te permitirá entender ¿cómo y por qué a veces creamos situaciones negativas o desfavorables; por qué atraemos a personas que nos mienten, nos engañan, nos roban dinero, y demás?. La comprensión de este principio es la clave para encontrar soluciones a esos problemas.
De acuerdo con el libro El Kybalión, el Principio de Correspondencia dice textualmente: «Como arriba es abajo; como abajo es arriba». En el Universo todo se corresponde entre sí: tal como es aquí abajo, va a ser allá arriba; cuando uno logra entender todo lo que ocurre en el mundo material, entonces podrá entender todo lo que sucede en el mundo espiritual. Este principio es un auxiliar de la mente que nos permite entender lo que ocurre en el resto del Universo conociendo solamente una de sus partes. Si se estudia el funcionamiento de una estrella, como consecuencia se entenderá el funcionamiento de las galaxias. Si se estudia el comportamiento de un habitante de una sociedad, se podrá llegar a entender ¿cómo funciona dicha sociedad?. En síntesis, estudiar una parte del todo nos permite comprender el resto. Este es el principio de la analogía que nos da la posibilidad de entender la relación presente entre los distintos planos de existencia.
Cuando llevamos este principio al nivel humano, podemos modificar las palabras y decir: «Como adentro es afuera; como afuera es adentro». Todo lo que sucede alrededor de una persona refleja lo que le está ocurriendo por dentro. Esto significa que cuando una persona es desordenada con sus cosas, está demostrando su desorden interno. Por el contrario, quienes están en el otro extremo y son muy rígidos con el orden están reflejando una rigidez mental en sus ideas. Lo de adentro es como lo de afuera y viceversa.
Si se analizan las condiciones de vida que rodean a una persona determinada, se puede saber qué es lo que tiene en su mente. Las personas estructuradas lo son también mentalmente, del mismo modo, aquellos que se comportan de una manera caótica o contradictoria, tienen ideas de ese tipo.
Este principio sirve para detectar mentiras. Cuando una persona está mintiendo, el cuerpo genera cierta incomodidad que en general toma la forma de picazón en la cara. Los niños tienden a llevarse la mano a la boca después de decir una mentira; los adultos también se llevan la mano a la cara pero para arreglarse el cabello, las cejas, o para rascarse la nariz. Esto no significa que ocasionalmente una persona pueda tener picazón en la cara sin estar mintiendo. La clave es la siguiente: cuando una persona está prometiendo o afirmando algo importante y luego se rasca la cara… está mintiendo. Por ejemplo: si alguien está prometiendo amor eterno, devolver dinero, cumplir con cierto compromiso, ser fiel; o si está contando su propia historia, asegurando que no hizo nada, afirmando su inocencia o describiéndose a sí mismo, y se lleva la mano a la cara, entonces puedes dudar de lo que dijo. De acuerdo con este principio funcionan las máquinas detectoras de mentiras. La mentira produce una especie de «cortocircuito» interno y se refleja creando una incomodidad en el cuerpo; por lo general, una picazón en el rostro.
El movimiento de los ojos también acompaña a la secuencia de los pensamientos. Cuando los ojos miran hacia arriba… se está trabajando con imágenes. Si se mira hacia arriba y a la derecha… entonces se activa la parte creativa de la mente y se crean imágenes nuevas. Por el contrario, cuando los ojos se mueven hacia arriba y a la izquierda… se está activando la memoria y entonces se recuerdan imágenes.
Cuando a una persona se le formula una pregunta y mira hacia la derecha… está inventando una respuesta. Pero si, por el contrario, mira hacia la izquierda… está recordando algo que hizo. Si vas a contratar a una persona para trabajar contigo y le preguntas si ya tiene experiencia en determinado tipo de trabajo, sabrás si te está diciendo la verdad o no según el movimiento de sus ojos. Si la impresora mira hacia arriba y a la derecha antes de responder… estará creando una respuesta porque no tiene experiencia. Si mira en la dirección opuesta… estará recordando algún trabajo anterior.
Se puede activar un funcionamiento cerebral determinado en forma intencional. Cuando necesites recordar algo en particular, puedes mover tus ojos hacia arriba y a la izquierda. Eso te ayudará a traer a tu memoria más fácilmente la información que quieras recordar. Cuando no encuentres la solución a un problema, podrás mover tus ojos hacia arriba y a la derecha para activar tu parte creativa; de esta manera, imaginarás nuevas soluciones.
El Principio de Correspondencia es útil, además, para ayudarnos en momentos de crisis. Si en un momento determinado te sientes deprimido, angustiado o preocupado, arreglarte físicamente o mejorar tu aspecto personal externo inmediatamente influirá en tu estado interno. Si tu vida es muy caótica y problemática, comienza por poner en orden tu escritorio, tu guardarropas o tu dormitorio. El orden en lo exterior te ayudará a encontrar el orden en lo interno.

3. PRINCIPIO DE VIBRACIÓN

Hemos aprendido anteriormente que «Dios crea todo a partir de su Mente». Nosotros, creados a Su Imagen y Semejanza, hacemos lo mismo. Por lo tanto, llegamos a la conclusion de que vivimos en un Universo mental: «Aquello que llegamos a Creer es lo que se manifiesta en nuestra vida».
La mente humana está dividida básicamente en dos partes: la Consciente y la Inconsciente. La última es la depositaria de todas nuestras programaciones y recuerdos; mientras que en la primera radica todo nuestro Poder de Decisión.
La Mente Consciente es la que se encuentra conectada con el Espíritu. Solamente al ser consciente de lo que vives lo puedes cambiar. La Mente Subconsciente es la equivalente al Alma; es el gran archivo de las experiencias de esta vida y de las anteriores. Finalmente, tenemos nuestro Cuerpo Físico, que es el vehículo principal para vivir las experiencias en este plano.
Aprendimos que existe una correspondencia entre lo que vivimos por fuera y lo que llevamos adentro; que la realidad no es más que un espejo de nuestro interior. Esto significa que si vivimos un caos, sin amor, con problemas económicos, o enfermos, es porque existe una idea o programación que nos lleva a elegir eso.
A partir de esta unidad, vamos a dar un paso adelante y estudiaremos una de las maneras de producir cambios profundos en nuestra realidad.
Textualmente, el Principio de Vibración dice lo siguiente: «Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra».

Esto significa que en el Universo donde vivimos no existe nada que sea totalmente firme o estable. Todo se encuentra en un continuo movimiento, una continua vibración y transformación. Cada parte del Universo tiende a transformarse en algo mejor, evoluciona hacia un nuevo nivel de existencia.
En nuestro orden personal, la vida nos empuja siempre a vivir de una manera mejor. Las crisis aparecen cuando permanecemos rígidos o inflexibles en una posición. Cuanto más cerrados estemos en una posición o idea, más fuerte será el esfuerzo que hará el Universo para movernos de allí. Por eso es que la gente sufre fuertes crisis y luego cambia. Algunas personas necesitan pasar por enfermedades, accidentes o pérdidas para darse cuenta del valor que tienen ciertas personas o su propia vida. Hay otras personas que caen en la inercia y no toman decisiones; cuando eso ocurre, el Universo mismo toma las decisiones por ellos. De acuerdo con el Principio de Vibración «debemos aprender a prepararnos para los cambios en la vida». Según este principio, si tiendes a aferrarte a una vivienda, una pareja, un trabajo, una amistad, o a cualquier objeto que te dé seguridad, lo más probable es que tarde o temprano sufras. ¿Por qué? Porque en el Universo no existe nada que se encuentre inmóvil.
Esto no significa que tendrás que quedarte sin vivienda, familia, trabajo o pareja; sino que lo que hoy estás viviendo no se repetirá en el futuro. No hay manera posible de repetir el pasado. Existen parejas que, después de haberse separado, deciden volver a estar juntos con la intención de ser como antes. Esto es un camino seguro a la frustración. Es posible que la reconciliación los lleve a vivir una mejor relación que la del pasado, pero nunca igual.
Este principio hermético nos enseña que cada objeto que vemos está compuesto de millones de átomos. Estos átomos se encuentran formados por partículas que giran a grandes velocidades alrededor de un núcleo.
Podemos decir que existen dos formas extremas de vibración: una baja, que corresponde a la materia y otra alta, que pertenece al terreno del Espíritu.
Cuando la vibración es muy baja, decimos que la materia está en reposo, permanece inerte para nuestros sentidos y parece sólida. Sin embargo, la materia está compuesta de millones de átomos que se encuentran en pleno movimiento y transformación. Por otra parte, cuando la vibración es muy alta, llegamos al extremo del Espíritu y decimos también que la materia está en reposo. Aquí la materia vibra en una frecuencia tan alta que nos da la sensación de que tampoco tiene movimiento.
Para entender mejor este concepto, imagínate las paletas de un ventilador. Cuando el ventilador está sin funcionar puedes percibir claramente sus partes, que están en reposo. Cuando pones en marcha el aparato, y especialmente a altas velocidades, las paletas giran tan rápidamente que parecen desaparecer e, incluso, puedes ver a través de ellas. Aquí también decimos que la materia está en reposo porque pareciera no existir. Este es el nivel del Espíritu. El eslabón entre la materia y el Espíritu es el éter.
Los órganos de nuestro cuerpo físico están formados por células, que, en última instancia, están compuestas de átomos. Por lo tanto, aquello que percibimos como un cuerpo sólido no es tan sólido. Nuestro cuerpo físico está formado por un 99,999% de espacio vacío, y solamente 0,001% de materia; este último porcentaje, según la Física Cuántica, es también espacio vacío. La Física Cuántica es la que estudia el comportamiento del átomo. Ella nos enseña que nuestro cuerpo físico se encuentra continuamente intercambiando átomos con el medio. Al inhalar aire tomamos los átomos con el medio. Al inhalar tomamos los átomos del entorno; al exhalar devolvemos átomos de nuestro propio cuerpo físico.
Literalmente, cuando ingresamos en un lugar, empezamos a absorber parte de ese lugar. Por eso es que algunos lugares nos llenan de energía positiva o todo lo contrario. Los lugares de la naturaleza como… playas, montañas, bosques, lagos y demás, están cargados de vibraciones positivas.
Cuando permanecemos en ellos, nuestro cuerpo físico se renueva con átomos de alta calidad. Por tal motivo, uno se regenera y se sana al estar en ese tipo de lugares. Por el contrario, cuando uno ha permanecido cierto tiempo en un lugar de vibraciones bajas o negativas, se siente contaminado. La recuperación no es inmediata y podemos permanecer hasta varios días sintiéndonos mal por las energías que hemos ingerido.
Cada tres años, el cuerpo humano renueva completamente todos sus átomos, después de este tiempo, poseemos un modelo absolutamente nuevo de cuerpo físico. La pregunta inevitable es ¿qué hace que el cuerpo cambie o se deteriore?. Hay una sola respuesta… la Mente.
Lo que lleva a los átomos a agruparse y a producir cambios en tu cuerpo es la idea que gobierna tu propia mente. Si piensas que a los cincuenta años comienza la vejez de tu vida, tu cuerpo envejecerá. Por el contrario, si crees que a esa edad estás en tu mejor momento, entonces tu cuerpo responderá dándote vitalidad y entusiasmo. Cada uno de nosotros tiene su propio reloj biológico y éste determina cuándo comenzamos a envejecer.
De la misma manera, cada partícula de tu cuerpo físico está «escuchando» tu diálogo interno y responderá fielmente al mismo. Si tienes pensamientos felices, tu cuerpo reaccionará con energías positivas. Por el contrario, si te deprimes y sólo ves la vida de una manera muy negativa, lo más probable es que te enfermes. Las personas que tienen enfermedades crónicas son aquellas que tienen pensamientos «crónicos», cuando renuncian a los patrones de conducta antiguos y sus ideas más negativas… comienza su curación.
A pesar de que nuestro cuerpo se regenera constantemente, la razón de su deterioro es que creemos que eso necesariamente nos debe ocurrir. Existe una historia, un pasado, que sustenta esa creencia. Al creer en ese pasado, continuamos repitiendo la historia… No estamos solos con nuestros pensamientos; vivimos en una sociedad donde crecemos, aprendemos y nos desenvolvemos a diario. De ella tomamos una serie de ideas a veces muy positivas y otras, no tanto. Si pudieras levantarte mañana olvidándote completamente de tu pasado, tu cuerpo no envejecería. Si decidieras, por ejemplo, vivir doscientos años, todo tu cuerpo respondería a esta idea pero, primero, tendrías que convencerte a ti mismo de esa posibilidad. Tu cuerpo «escucha» tu diálogo interno y si tienes dudas, manifestará esas dudas. Recuerda que no son los pensamientos lo que se manifiestan sino las creencias. Si crees en la enfermedad, las células de tu sistema inmunológico bajarán sus armas y permitirán que contraigan alguna enfermedad. Por el contrario si crees que tu cuerpo físico es saludable y resistente, tu sistema inmunológico tomará esta idea como una orden y jamás te enfermarás.
Uno de los descubrimientos más interesantes de la Física Cuántica es que el resultado de cualquier experimento dependerá en gran medida del grado de expectativa de quien lo realiza. Antes se creía que si dos personas realizaban la misma prueba, con los mismos ingredientes y medidas, llegarían a obtener el mismo resultado. Ahora se sabe que los átomos se agrupan según su compatibilidad y responden a las expectativas del observador. Esta es la razón por la cual una persona puede tener la habilidad de cocinar una comida muy sabrosa y nadie puede imitarla, aún cuando los demás sigan todas sus indicaciones y utilicen los mismos ingredientes, el resultado nunca será el mismo. El resultado depende siempre de la expectativa del observador y de su interés personal en el experimento. De esto se deduce fácilmente que la comida más sabrosa será aquella que contenga como ingrediente principal mucho amor.

4. PRINCIPIO DE POLARIDAD

El Principio de Polaridad se encuentra justo en el medio. La comprensión cabal del mismo permite producir grandes cambios en la vida. Si todavía no has visto grandes cambios en la vida. Si todavía no has visto resultados notables con la aplicación de lo que has estudiado hasta ahora, prepárate para experimentar la magia de la transformación.
El Principio de Polaridad dice textualmente: «Todo es doble; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos; los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse».
Para comprender mejor el Principio de Polaridad, lo vamos a estudiar por partes. Está claramente explicado que en el Universo donde vivimos todo es doble, todo tiene su par de opuestos. Algunos son: blanco/negro, hombre/mujer, calor/frío, arriba/abajo, este/oeste, bueno/malo, rico/pobre, amor/odio, sucio/limpio, culpable/inocente.
Nuestra función como metafísicos es aprender a «armonizar los opuestos». Venimos al planeta Tierra a desarrollar la habilidad de encontrar el justo equilibrio entre los distintos polos. Tenemos que aprender a pararnos justo en el medio.
El Kybalión dice que «los opuestos son iguales en naturaleza, pero que difieren en grados». Para entender mejor este concepto debemos imaginarnos un termómetro. En él vemos cómo el mercurio sube o baja la escala de grados indicando la temperatura del ambiente. Pero aquí surge una pregunta clave. ¿Dónde empieza el frío y dónde empieza el calor? El límite no está en el grado cero. Cuando hace cero grados se siente mucho frío en cualquiera de las dos escalas conocidas (centígrados o farenheit). De acuerdo con los grados centígrados, para algunos el frío comienza a sentirse a los quince grados, para otros, a los diez. La interpretación es completamente subjetiva.
La conclusión final es que no existe diferencia entre el frío y el calor. Los dos son extremos de una misma cosa, son polos opuestos, la única diferencia entre ellos es el grado en el que se están manifestando. Cuando el termómetro marca los grados menores, tenemos la sensación del frío. Por el contrario, cuando la marca llega a grados mayores decimos que hace calor. Pero en esencia, estamos hablando siempre de la misma cosa: la temperatura.
Veamos otro ejemplo práctico: a veces, cuando amamos demasiado a alguien también pasamos al extremo del odio con facilidad. Después de haber compartido intensamente nuestra vida con una persona, no queremos volver a verla nunca más. Hemos pasado de un polo al otro, como del frío al calor. Cuando alguien afirma que no desea ver más a su ex pareja es porque en el fondo todavía siente mucho amor. Todavía está actuando dentro de la polaridad amor/odio. La ausencia de amor se constata cuando hay indiferencia, cuando a la persona le da lo mismo ver al otro o no.
Tal como lo afirma El Kybalión, los opuestos son lo mismo. Cuando observamos a una persona muy buena y luego la comparamos con otra que es muy mala, en esencia sabremos que estamos hablando de la misma cosa pero en diferentes grados de manifestación; cada una de ellas está ubicada en un extremo. Todos tenemos distintos grados de bondad y también de maldad. Las personas extremistas, para las cuales todo es blanco o negro, tienen más trabajo por hacer porque a ellas les resulta más difícil ser parcial o encontrar el punto medio.
¿Cuál es la razón por la cual debemos aprender a armonizar los opuestos? La respuesta es sencilla: encontrar la unidad en todo. Recordemos lo estudiado anteriormente: en el Universo existe un solo Dios, una sola Fuente, una sola Energía, un solo Amor; por lo tanto, la diferencia que percibimos entre polos opuestos no es real. Lo que existe en esencia es la Unidad. Si queremos acceder al estado de paz y armonía en la cual habita Dios, debemos aprender a encontrar la unidad en todo lo que nos rodea. Mientras más separación percibimos, más lejos estaremos de encontrar el amor y la paz de Dios.Cuanto más separación percibimos más se manifiestan los conflictos.
Debemos aprender a reconocer que el «culpable» también es inocente; que nadie es tan bueno ni tan malo como parece; que nada es tan lindo o tan feo como lo catalogamos; que nada es tan caro o tan barato. Cuando empezamos a ejercitarnos para encontrar la unidad en todo, el resultado que se obtiene es la paz.
Cuando estudiamos el Principio de Vibración, vimos que vibración más alta corresponde al Espíritu; por otra parte, la vibración más baja le corresponde a la materia. Ahora sabemos que, en esencia, los dos extremos son la misma cosa. Sólo cuando aprendamos a pararnos en el punto medio encontraremos la paz. Dicho de otra forma: no se puede vivir feliz en el mundo material sin tener espiritualidad y no se puede ser espiritual si no se tiene orden en el mundo material. Los dos extremos necesitan ser conciliados para lograr una vida armoniosa.
Lo único que no tiene opuestos es el Amor de Dios, que es incondicional, permanente y sanador. Dios nos ama y nos acepta tal como somos. El nos ha creado de esa forma; por lo tanto, Él conoce cada una de nuestras virtudes y defectos. Su aceptación es total y no hay ninguna clase de condenación de su parte. Cuando hablamos de la polaridad amor/odio, por lo general estamos hablando del amor romántico. Recuerda siempre que el Verdadero Amor no tiene opuestos.
Otra parte de este mismo Principio sostiene que «los extremos se tocan». Para entender esto, veámoslo en otro ejemplo práctico: si yo decido viajar siempre en dirección este y pudiera dar toda la vuelta al mundo, entonces terminaría en el mismo punto de partida. La pregunta que surge entonces es: ¿Dónde está el oeste? La respuesta más acertada de acuerdo con este principio, sería que el este y el oeste son lo mismo.
Debemos recordar que «como arriba es abajo, como abajo es arriba», lo más probable es que si yo viajara a través del Universo siempre en la misma dirección, finalmente terminaría en mi punto de partida. En el Universo todo tiene un movimiento circular cíclico.
Seguramente estarás preguntándote ¿cómo se utiliza este principio en la vida práctica? la explicación es ésta: cada vez que te encuentres viviendo una situación extrema, es decir, que estés ubicado en uno de los polos y desees revertir o neutralizar la situación, deberás comenzar a crear la energía de la polaridad opuesta. De esta manera, llevarás el «termómetro» a su punto medio. Como ejemplo concreto, piensa en lo siguiente: cuando tienes frío, enciendes la calefacción o te abrigas más, es decir, buscas calor. Con el calor se neutraliza el frío y viceversa; con la luz se hace desaparecer la oscuridad; con el amor se transforma el odio, y así con todas las polaridades.
No se puede cruzar de un par de opuestos a otro y esperar un resultado en el primero. Si deseas transmutar una situación, tendrás que utilizar la energía envuelta en ese par, no en otro. Volviendo al ejemplo anterior, si tienes frío, buscas cómo generar más calor -y no otra cosa. Si estás en una situación de pobreza, buscas ganar más dinero, no más frío ni calor. Se debe trabajar siempre con elementos de la misma naturaleza, a los cuales les cambia su grado de manifestación.
Es probable que hayas escuchado alguna vez un comentario como el siguiente: «¿Por qué Dios no le da una pareja a esta chica que es tan buena y servicial? La respuesta se encuentra en este principio. Por que esa joven está generando la energía de las polaridades del servicio y la bondad, pero no la del amor. Con la bondad se elimina la maldad; con el servicio se elimina el desamparo. En otras palabras, no se consigue pareja siendo «bueno»; sólo se consigue Amor cuando se ama. ¿Pero a quién vas a amar si no tienes a nadie? En primer lugar, a ti mismo, y luego a la persona ideal que «fabriques» en tu mente. Sólo así se manifestará el Verdadero Amor en tu vida.
Las personas que tienen problemas de dinero o están en la pobreza deben empezar a dar algo de lo poco que tienen; es decir, deben fingir que están en el otro polo y comenzar a actuar como «ricos» o, al menos, como alguien que tiene algún dinero. Hay personas que piensan que «Dios los va a ayudar económicamente» porque ellos brindan su tiempo sirviendo en alguna institución de beneficencia. Si brindas tu tiempo, todo lo que recibirás a cambio es todo el tiempo que necesites para tu vida personal. Para mantener una vida próspera, es necesario respetar la «Ley del Diezmo»: dar el diez por ciento del dinero que recibimos a la persona, el lugar o la institución que en ese momento nos provee nuestro alimento espiritual. De esta manera, mantenemos en circulación la energía del dinero.
Mis alumnos se asombran cuando les digo que Dios ni se entera de nuestros problemas. Esto es debido a que lo que llamamos «Dios» es una Vibración perfecta del Universo, en el cual no hay discordias, ni guerras, ni niguna clase de problemas. Nuestro problema se reduce a un problema de percepción, porque en este plano percibimos dos polos en todo lo que nos rodea. Aquí estamos experimentando el fenómeno de la separación, que no es real, y hasta que no aprendamos a encontrar la Unidad en todo no «llegaremos a Dios». Nosotros no vamos hacia Dios; ya estamos en Él. No hace falta morirse para «ir al Cielo». El Cielo ya está aquí; sólo debemos aprender a reconocerlo. Para eso, necesitamos cambiar nuestra percepción del mundo y eliminar de nuestra mente la idea de polaridades. A este proceso lo definimos como el de «armonizar los opuestos».

5. PRINCIPIO DEL RITMO

El Principio del Ritmo dice textualmente: «Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación»
En el Universo todo tiene un movimiento similar al de las olas, de avance y retroceso. Los científicos ya han comprobado este movimiento a través de la evolución de los planetas, las estrellas, los soles, y demás. La vida tiene movimiento pendular y el proceso de nacimiento, crecimiento, desarrollo y muerte se repite incesantemente en todo.
El mismo movimiento que se da en el plano físico, también se da en los planos emocional y mental. Esto quiere decir que tanto nuestro humor como nuestros pensamientos también responden a ese ritmo. Como ejemplo, podemos decir que después de un período de gran tristeza, pesadumbre o dolor, se sucede otro lleno de gran alegría, felicidad y satisfacción. A veces, los cambios de humor se dan en el mismo día; uno se siente optimista y alegre, y al rato, triste y preocupado. El estudiante debe aprender a dominar este movimiento pendular para evitar el arrastre hacia la polaridad no deseada.
El principio está muy relacionado con el anterior: el Principio de Polaridad. En cada punta del péndulo podemos ubicar uno de los polos opuestos y así vemos claramente cómo oscilamos de un extremo al otro.
Raramente llegamos a los extremos totales. Nuestro péndulo oscila en diversos grados y, así, alcanzamos ciertos grados de felicidad o de tristeza. El Kybalión define a este ritmo como compensación. Aunque el movimiento es difícil de medir en números y no sabemos en qué grado se da, podemos determinar en qué fase del movimiento nos encontramos.
Cuando una persona se encuentra en el polo de la tristeza, debe saber que en algún momento la vida lo llevará hacia el polo de la alegría, lo desee o no. Cuanto más profunda sea la primera, mayor será la segunda. El ritmo siempre comienza por el polo negativo. De esto se deduce que la medida del movimiento negativo será igual a la del movimiento positivo.
El Principio del Ritmo nos advierte también que los momentos de felicidad o éxito no son permanentes, tarde o temprano, el péndulo nos llevará a retroceder para luego volver a avanzar. Esto no significa que uno tenga que perder lo que ha logrado, pero es necesario saber que el periodo de crecimiento o de dicha no es constante. Entonces, debemos prepararnos tomando la mayor ventaja posible de los buenos momentos, hasta que aprendamos a manejar el Principio del Ritmo a voluntad. Por ejemplo, si estoy viviendo un momento de crecimiento económico, tendré que aprovechar para ahorrar parte de ese dinero.
Existen casos en que las personas parecen haberse quedado estancadas en uno de los extremos del péndulo; se dice que esas personas se han «polarizado». La mayoría tiende a estancarse en los polos negativos: pobreza, soledad, enfermedad, y demás. Utilizando ciertas técnicas metafísicas, la persona puede llegar a despolarizarse y mejorar su vida. Para entender mejor este concepto, puedes comparar el proceso de despolarización al de nadar en el mar. Cuando se nada en contra del movimiento de las olas se requiere mucho más esfuerzo y, a veces, ni siquiera así se puede regresar a la costa. Sin embargo, cuando aprovechamos el empuje de una ola y nadamos en la misma dirección, avanzamos con más rapidez y menor esfuerzo.
El estudio del Principio del Ritmo nos permite sintonizarnos con nuestro propio movimiento pendular para aprovechar los momentos de avance. Pero, con el tiempo, el metafísico aprende a escapar completamente a este movimiento pendular. Para lograrlo, busca situarse arriba del péndulo, donde no hay movimiento de arrastre.
De acuerdo con lo que hemos estudiado anteriormente, sabemos que contamos con: Espíritu, Alma y Cuerpo.
El Espíritu se corresponde con la Mente Consciente. Gracias a la acción de nuestro Espíritu tomamos decisiones y nos movemos en cierta dirección; aquí se localiza nuestra «voluntad».
El Alma se corresponde con la Mente Inconsciente, es el gran archivo donde almacenamos todas las experiencias vividas. El Alma es la fiel servidora del Espíritu y ejecutará aquello que elija.
Finalmente, el Cuerpo se corresponde con nuestro cuerpo físico, vehículo necesario para vivir las experiencias en este plano.
Si ordenamos estos niveles de existencia de arriba abajo (Espíritu, Alma y Cuerpo) y ubicamos el eje del péndulo en la parte superior, podemos deducir que lo que más sufre el embate de su movimiento es el cuerpo físico, ya que le toca el recorrido más amplio del péndulo. Le sigue el mundo emocional o el terreno del Alma y, finalmente, el plano del Espíritu, donde las situaciones no cambian, aquí el movimiento pendular es muy leve o inexistente. Por lo tanto, en la medida en que ascendemos a planos superiores, el embate del péndulo se reduce hasta que desaparece. Esto se logra cuando ingresamos plenamente en el plano del Espíritu, el plano del eterno presente y la dicha constante.
Uno de los instrumentos más eficaces para acceder al plano del Espíritu es la práctica de la «Meditación». Cuando se entra en meditación, se permanece en un estado sin tiempo, donde las presiones de la vida cotidiana y las de nuestro propio ego desaparecen. Hay muchas maneras de meditar. Cada alumno deberá buscar la manera que le resulte más adecuada a su temperamento.
Básicamente, meditar significa concentrar la mente en un solo pensamiento, que puede ser una palabra determinada (amor, justicia, paz), algún sonido de la naturaleza (el canto de los pájaros, la lluvia, el viento), alguna música o la repetición de un mantra («Ohm»). Cuando uno realiza una actividad concentrándose totalmente en la misma, se encuentra meditando. Esta actividad puede ser tanto pasiva (por ejemplo: leer un libro o contemplar la naturaleza) como activa (por ejemplo: la práctica de un deporte o el trabajo de jardinería).
En mi experiencia personal, gracias a la meditación superé muy rápidamente la última crisis afectiva que tuve que atravesar. Cada día, practicaba tres o cuatro veces un ejercicio de meditación en el cual se debe repetir en voz alta y en forma contínua el sonido «Ohm». Cada vez que me sentía angustiado por lo sucedido, comenzaba a repetir «Ohm» por lo menos durante quince minutos, y esa repetición me hacía entrar en un estado que disolvía toda angustia o frustración. El sonido «Ohm» me llevaba a entrar en contacto con mi propio Espíritu y a sentir su paz. Lo que en otro momento de mi vida me hubiera tomado meses poder superar, me llevó sólo una semana. Gracias a este ejercicio, pude disolver el movimiento pendular emocional y recuperar mi equilibrio personal rápidamente.
En el Universo, todo tiene su propio ritmo: las actividades, los trabajos, las relaciones y demás. Cuando uno aprende a fluir con ese ritmo no sufre. Por ejemplo, hay negocios que funcionan más en verano que en invierno; hay mercaderías que son más requeridas en ciertas épocas del año que en otras; hay actividades que se incrementan hacia fin de año, como las ventas de Navidad.
Las relaciones humanas también tienen su ritmo y cumplen ciclos. Si una persona cree que ya ha encontrado el ritmo de su vida y que todo estará bien, tarde o temprano se decepcionará porque se encontrará sumida en alguna crisis o problema. Esto no es un mal augurio sino que, por el contrario, implica reconocer que la vida tiene este movimiento pendular. En el caso de una pareja, las crisis son peores cuando este movimiento no se da en sincronía. Uno de ellos puede estar viviendo un momento de crecimiento y el otro no.
En principio, el estudiante deberá aprender a fluir con el péndulo para luego mantenerse en el punto que desee sin dejarse arrastrar por el movimiento negativo.
La naturaleza nos recuerda este movimiento rítmico de muchas maneras: el ritmo de nuestro corazón, la respiración, las olas del mar, las mareas, el cambio de estaciones, el día y la noche. El cuerpo femenino también responde a un ciclo determinado y por eso se dice que la mujer percibe intuitivamente los ciclos de la vida.

6. PRINCIPIO DE CAUSA Y EFECTO
El perdón

El sexto Principio metafísico es uno de los más difundidos y dice textualmente: «Toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad pero nada escapa a la Ley»
Absolutamente todo lo que estamos viviendo en el presente ha sido generado en algún momento, lo hemos creado ya sea consciente o inconscientemente en esta o en otra vida. Cuando decimos que algo nos sucede «por casualidad», sólo estamos refiriéndonos a una ley que desconocemos, pero en realidad era un evento que nos tocaba vivir porque lo habíamos generado de alguna manera.
Es agradable pensar que todo lo bueno que nos ocurre es el producto de nuestras buenas acciones; pero por el contrario, nos cuesta aceptar que las situaciones negativas que se nos presentan también las hemos creado. Se nos hace difícil llegar a entender ¿por qué y cuándo generamos lo negativo? Este principio nos da la respuesta al explicarnos que son muchos los planos de causación; algunos de ellos provienen desde muy atrás en el tiempo y están dormidos en la memoria, son eventos que pudieron darse tanto en la infancia como en vidas anteriores.
Además, genéticamente recibimos la «influencia» de… nuestros padres, a eso le agregamos la influencia de cuatro abuelos y, si seguimos, vemos que también recibimos la influencia de ocho bisabuelos. Así, esta cadena continúa infinitamente. También recibimos las influencias de la sociedad en la que crecemos, la religión que practicamos, las instituciones de enseñanza a las que asistimos, los lugares de trabajo, los clubes, los amigos que nos rodean, y demás. Estos son sólo algunos ejemplos para indicar que existen muchos planos de causación y nosotros somos el resultado de la suma de dichos planos. Llamamos «planos de causación» a los lugares, personas y eventos que nos han enseñado un «patrón mental o creencia » que tomamos como verdaderos.
Cada estudiante de metafísica debe analizar el conjunto de información que ha recibido a lo largo de su vida; conscientemente debe seleccionar aquello que desea mantener en su mente y lo que debe desechar. En este proceso se debe reconocer lo que pensaba… nuestro padre, nuestra madre, nuestros abuelos, y qué es lo que elegimos pensar nosotros. También es conveniente recordar lo que uno acostumbraba pensar tiempo atrás y lo que elige pensar ahora. Siempre tenemos la libertad de poder elegir en el presente, que es el único momento que existe. Recuerda que lo llamamos «libre albedrío» no es más que la oportunidad que se nos da de elegir nuestros pensamientos. En esto radica nuestro verdadero poder y es así como tomamos las riendas de nuestra vida.
En este proceso de selección de pensamientos debemos ser responsables y evitar en todo momento caer en el papel de víctima. Para la mayoría, es más fácil culpar a alguien o a algo por la infelicidad y, por lo tanto, se deja de lado la posibilidad de «cambiar y crecer». Hay personas que culpan al gobierno, la situación económica, su pareja, su familia, sus hijos, jefes, y además, algunos llegan a culpar al clima (humedad, calor, frío) por su insatisfacción.
Tal como aprendimos al estudiar el Principio de Correspondencia, debemos recordar que «todo lo que ocurre por fuera está reflejando nuestro estado interno». Cuando algo externo nos produce insatisfacción o dolor, eso sólo nos está recordando que tenemos una herida que sanar; de otra manera, no nos alteraríamos.
Es muy recomendable investigar el origen de las situaciones presentes. Si estás viviendo un momento de soledad, no se debe a que tienes «mala suerte» y no encuentras a nadie adecuado para tí. Esa soledad tiene un significado en tu vida; es una lección que debes aprender. La manera más rápida de encontrar respuestas a los conflictos que vivimos es formulando la pregunta a nuestro Yo Superior o Dios Interno. Esto se debe hacer preferiblemente en estado de meditación. Las respuestas que uno recibe siempre son claras y concretas; por lo general, se resumen en pocas palabras o en una sensación.
Si tienes la costumbre de rezar u orar frecuentemente, recuerda que eso es sólo una parte de tu diálogo con Dios. Cuando estás rezando es como si le estuvieras hablando a Dios. Pero cuando estás meditando… estás escuchando Su respuesta. Si sólo rezas, estás produciendo un monólogo en el cual no estás escuchando a la otra parte. Esta es la razón por la cual mucha gente religiosa se desconcierta y se queja de que Dios «no contesta sus pedidos». Es imposible que eso ocurra. Dios siempre contesta y en forma inmediata. La solución es permanecer en silencio unos minutos después de rezar, y prestar atención a lo que recibimos internamente. ¿Cómo sabrás cuándo es Dios quien contesta tus inquietudes y no tu propio ego? Hay una clave para reconocerlo: las respuestas de Dios son siempre una forma de paz y armonía para todos los concernidos.
Las aparentes injusticias que vemos en la vida diaria encuentran su fundamento en este principio. A lo largo de numerosas vidas anteriores hemos ido generando causas, que determinan nuestra situación presente. Hay personas que han hecho mucho bien en el pasado y ahora les toca vivir su recompensa. A estas personas las percibimos como «afortunadas». Por otra parte, hay otros que han cometido muchos errores, han quebrado ciertas leyes universales y ahora se encuentran atrapados en problemas y dificultades. Por eso es que nace gente pobre, enferma o con «mala suerte», mientras que otros nacen saludables, en un hogar confortable y con buenas oportunidades. Sin embargo, sin importar ¿cuál es la apariencia o situación que nos toca vivir?, todos venimos al planeta con la única función de sanarnos a nosotros mismos. Por tal motivo, los problemas desaparecen cuando terminamos de aprender nuestra lección. Así vemos que todo lo malo que vivimos no es más que la oportunidad de abrir nuestra Conciencia a un conocimiento nuevo.
Se llama «karma» a la deuda que tenemos con nuestro destino y «dharma» a la recompensa que recibimos por nuestras buenas obras del pasado. Por ejemplo, una persona puede estar atravesando una crisis y, en el momento menos esperado, aparece alguien que la ayuda desinteresadamente. Ese «alguien» quizá sea una persona a la cual ha beneficiado antes. Todo el bien que hacemos a los demás vuelve en algún momento a nosotros multiplicado. Ocurre lo mismo con todo lo malo.

Si alguna vez hemos perjudicado a alguien, tarde o temprano alguien nos va a perjudicar. Esto es lo que la Biblia explica como la «Ley del Tallón», que dice textualmente: «Ojo por ojo, diente por diente». Esta ley ha sido mal interpretada y muchos la entienden como la ley de la venganza; sin embargo, lo que afirma no es más que la ley de causa y efecto: si le quitas un ojo a alguien, te tocará perder un ojo tuyo, ni uno más ni uno menos.
El karma y el dharma pueden entenderse como actividades en dos bancos diferentes. Al primero le debemos dinero y nos perseguirá hasta que le paguemos. Por el contrario, el segundo nos paga intereses por lo que hemos depositado. Estos bancos no tienen conexión entre sí; es decir que por más buenas obras que hagamos en el presente, igual tendremos que saldar nuestras deudas con el destino.
La cadena del karma puede llegar a ser eterna: una persona quizá sea víctima de alguien en una vida y luego se vuelva vengadora en la siguiente, para luego volver a ser la víctima y así sucesivamente… La cadena se corta cuando una de las partes involucradas decide perdonar. El karma se disuelve por completo gracias a la práctica del perdón.
Perdonar no es tan fácil como uno cree. Muchas personas que dicen haber perdonado sólo hacen un juego intelectual; cuando vuelven a tener otro problema con la persona «perdonada», el resentimiento y los reproches aparecen instantáneamente. Esto es lo que conocemos como «perdono pero no olvido», lo que sólo nos indica que el perdón no ha tenido lugar aún. El verdadero perdón otorga paz.
Básicamente, hay dos maneras de cortar el karma. Para entender cómo funcionan estas dos maneras, vamos a imaginarnos una relación entre un hombre y una mujer en la cual el primero ha perjudicado a la segunda. En esta vida, ella sentirá un gran deseo de vengarse y perjudicarlo pero como se ha elevado espiritualmente y conoce la Ley de Causa y Efecto elige perdonarlo y NO responde al impulso negativo. El karma ha sido interrumpido gracias a su decisión de perdonar.
Imaginemos ahora el mismo caso pero, en esa oportunidad, con la diferencia que la mujer no está tan iluminada y elige perjudicar al hombre. Es ahora él quien acepta la responsabilidad de lo que le ocurre porque conoce la Ley e Causa y Efecto, y entonces elige perdonarla. El Karma ha sido interrumpido nuevamente.
En pocas palabras, sólo hace falta que una de las partes involucradas tenga la buena voluntad de elegir el perdón como solución al conflicto.
La mayoría de las personas que no perdonan actúan así porque sienten que alguien tiene que pagar por lo que les ha sucedido; existe en ellas una sed de justicia que, en apariencia, no se da en este plano.
Cada estudiante de metafísica debe saber que la Justicia Divina opera a través de la Ley de Causa y Efecto. En consecuencia, debemos aprender a ser conscientes de nuestros actos. Cada pensamiento o acción que iniciamos es una causa que, indefectiblemente, tendrá su efecto. Si peleamos y discutimos con la gente a nuestro alrededor (causa), el resultado será un gran conflicto (efecto). Sin embargo, si hacemos favores y ayudamos a otros (causa), también recibiremos lo mismo en algún momento (efecto) aunque quizá los favores nunca provengan de las personas a quienes hemos ayudado. Por eso es que todas las religiones del mundo enseñan a hacer el bien. La única manera de vivir bien es generando buenas acciones.

7. PRINCIPIO DE GENERACIÓN (1ra. Parte)

El Principio de Generación dice textualmente: «La generación existe por doquier. Todo tiene sus principios masculino y femenino. La generación se mantiene en todos los planos».
El Principio de Generación se refiere a la Creatividad. Lo que nos dice El Kybalión es, que para crear algo nuevo, es necesario la conjugación de dos energías: la masculina y la femenina; si esta conjugación no se da, entonces no se da la manifestación. Este principio está muy relacionado con el de polaridad porque habla de dos energías opuestas, pero se diferencia de aquél porque se refiere exclusivamente al proceso de creación.
Este principio no tiene que ver con el sexo; el sexo es una de sus manifestaciones. Más allá de nuestro sexo, todos somos portadores de energías masculinas y femeninas y tenemos que lograr la perfecta conjugación de éstas para obtener éxito en la vida. El hombre que es muy machista, es decir, que se ha polarizado en el extremo de la energía masculina, tarde o temprano sufrirá por la falta de su lado receptivo, intuitivo o imaginativo. Por otra parte, la mujer muy dependiente o sumisa, polarizada en la energía femenina, también sufrirá por la falta de iniciativa y confianza en sí misma. Sin importar nuestro sexo, cada uno tiene que desarrollar tanto su parte masculina como femenina para sentirse equilibrado.
Debemos recordar que para que exista la electricidad tiene eque haber dos polos: el positivo y el negativo. Solamente la combinación de ambos produce la electricidad.
El símbolo del Yin-Yan representa la perfecta armonía entre las energías masculina y femenina. La parte negra simboliza la energía Yin o femenina; la parte blanca es la energía Yan o masculina. De acuerdo con este símbolo, exactamente donde termina la energía femenina comienza la masculina y viceversa. Además, observamos que dentro de la parte negra existe un círculo blanco; esto significa que en el corazón de la energía femenina existe la energía masculina y también ocurre lo mismo con la parte blanca. Cada una de ellas necesita de la otra para complementarse y lograr el equilibrio perfecto.
La energía Yin o Femenina es la receptiva, creativa, imaginativa y pasiva. La energía Yan o Masculina es la dinámica, activa, agresiva y es la que regula la capacidad de dar.
Es conveniente tener el símbolo Yin-Yan a la vista, en una medalla o cuadro para que nos recuerde en forma permanente el equilibrio que debemos encontrar.
La energía tiende a complementarse y por eso, atraemos a nuestras vidas a las personas con la polaridad que nos falta. Cuando una persona es muy tranquila, pasiva o tímida, es muy probable que atraiga a su vida a amigos más agresivos, dinámicos y extrovertidos. Por el contrario, la persona más peleadora siempre busca rodearse de gente más pacífica o sumisa. Cada uno de nosotros atrae la energía que le está faltando.
Pero sabemos que los polos opuestos son iguales en naturaleza; solamente difieren en su grado de manifestación. También hemos estudiado que uno de los objetivos de nuestra vida aquí en el planeta es aprender a armonizar los opuestos. El sentido de atraer a personas o situaciones con la polaridad que nos falta es el de ayudarnos a encontrar la armonización o punto de equilibrio. Cuanto más tímida sea una persona, más extrovertido será quien le atraiga. Aunque al principio esta atracción de los opuestos puede generar cierta dependencia entre ambos, con el tiempo cada uno brindará su energía al otro para ayudarlo a encontrar su punto medio. Quien era más tímido dejará de serlo y quien era más extrovertido aprenderá a mediar más sus actos. La idea no es que cada uno se convierta en el bastón de apoyo para el otro, sino todo lo contrario. Cuando finalmente una persona encuentra su punto de equilibrio, a la vez comienza a sentir la Unidad con el Universo y verdadera Paz interior.
En el proceso de la creación, debemos aprender a conjugar estas energías para obtener el resultado que buscamos. A lo largo de este curso, hemos seleccionado ciertos objetivos que queremos materializar; es decir que cada objetivo representa un deseo de crear algo nuevo en nuestra vida. De acuerdo con los principios estudiados anteriormente, hemos hecho… afirmaciones, decretos, visualizaciones, tratamientos espirituales; hemos puesto fechas y trabajado con imágenes. Ahora llegamos al último paso, en el cual tenemos que encontrar el equilibrio energético necesario para producir la manifestación.
Una persona que tenga mucha facilidad para imaginar y visualizar sus metas (energía femenina), nunca obtendrá resultados si no toma acción en el mundo concreto (energía masculina). Esto también es cierto en el caso contrario. Hay personas que son muy trabajadoras y concretas en su manera de actuar (energía masculina) pero carecen de la porción de fantasía que los puede llevar a renovarse y a inventar algo nuevo (energía femenina).
Cuando notes que alguno de tus deseos no se manifiesta, lo primero que deberás preguntarte es ¿qué energía te está haciendo falta utilizar? Quizá te está haciendo falta emprender una acción dirigida (energía masculina), o quizá no estás listo para aceptar lo bueno que se te presenta (energía femenina).

Leyes de curación por medio de los alimentos del Dr, JENSEN

3 Sep

1.   El alimento debe ser natural, completo, integral, puro y fresco

Razón: mientras el alimento sea más próximo a lo natural, el estado creado por Dios, más alto es su valor alimenticio.

El alimento debe ser natural

Como Jensen nos recuerda nuestra alimentación debe estar formada por alimentos naturales, es decir, tal y como la naturaleza, o el Creador nos lo presenta. Entender esto es importantísimo. En la naturaleza no encontramos árboles que nos den pizzas. No vemos embutidos colgando de los árboles o saliendo de la tierra. Lo que observamos es que la naturaleza nos ofrece frutas, verduras, hortalizas, semillas de árboles, etc. Estos deberían ser nuestros principales alimentos y no los elaborados por nosotros.

Como dijo en una ocasión el mismo Jensen, “no hay alimento que fabrique el hombre que pueda superar al que Dios ha creado”.En los alimentos que Dios ha creado tenemos todo lo que necesitamos.

Además en la naturaleza no observamos que los animales tengan que cocinar para alimentarse. No lo necesitan para vivir. ¿Y nosotros? ¿Es que Dios o la naturaleza se han equivocado con los humanos y no nos han hecho una tortilla de patata, un guisado de lentejas o un asado de solomillo? La cocina es un atraso y una pérdida de tiempo. Por favor, entiéndanos, no queremos decir que no se pueda o deba usar la cocina. Seamos razonables, por supuesto que sí. Pero si usted está enfermo aléjese lo más posible de la cocina y acérquese a los alimentos crudos o naturales como Dios los creó. 

El alimento debe ser integral

Los alimentos naturales son integrales, es decir, no están refinados, blanqueados o pelados y, por supuesto son más nutritivos. No hace falta por lo tanto pelar una manzana o un pera. Si desea beneficiarse del poder total del los alimentos cómalos integrales. No queremos decir que se coma la cáscara del plátano o el hueso del albaricoque, pero sí que hasta donde sea posible rechace lo blanqueado (azúcar, harinas y sal refinadas, etc.) lo pelado, lo mutilado por las multinacionales de la alimentación. Jensen nos recuerda que los animales a los que se les dio alimentos desnaturalizados, pelados y refinados enfermaron debido a que se suprimió los elementos bioquímicos y el alimento ya no estaba completo, como Dios lo creó para nosotros.

El alimento debe ser completo

Aunque está estrechamente relacionado con lo integral; sin embargo, aquí podemos hacer una observación también muy importante. La naturaleza solo nos ofrece alimentos completos. Por ejemplo, un naranjo no produce zumo de naranja, sino naranjas completas. Un olivo no produce aceite de oliva, sino olivas. Un cereal es integral. Cuanto más completo sea el alimento que comamos más saludable y nutritivo será. De modo que si deseamos tener salud consumamos alimentos completos.

¿Quiere esto decir que estamos en contra del aceite de oliva o el zumo de naranja? Por supuesto que no. Al contrario, son jugos de los que podemos sacar un beneficio extra. Si además de nuestra alimentación natural, integral, completa añadimos zumos de frutas o verduras o aceites de cultivo biológico de primera prensión es como si estuviéramos dando a nuestro organismo un “abono” especial, o extra, que nos permitirá mantenernos saludables. Sería como suplementos nutricionales naturales.

Pero piense un poco, imagínese que solo se puede alimentar o de aceite de oliva o de olivas completas ¿cómo viviría usted más tiempo, tomando aceite de oliva, o las olivas completas? Sin lugar a dudas tomando las olivas o las aceitunas, ya que estas poseen unos nutrientes (vitaminas y minerales) y fibra que el aceite de oliva no posee. Lo mismo diríamos de los demás jugos.

Sin embargo, los jugos tienen una importancia excepcional cuando estamos enfermos. Deberían ser los principales alimentos que tendríamos que consumir para permitirnos tomar ciertos nutrientes y lavar o limpiar al organismo de las innumerables toxinas responsables de nuestra enfermedad. 

El alimento debe ser puro

El doctor Jensen con esto nos quiere enseñar que si deseamos tener salud debemos evitar todo el arsenal de productos químicos que se añaden a los alimentos: conservantes, espesantes, edulcorantes, pesticidas, etc., etc. Recuerde que el uso de estos productos químicos solo beneficia a las multinacionales de la alimentación para que sus materias primas no se les echen a perder. A nosotros no nos benefician en nada; al contrario son gran parte del problema del número cada vez creciente de enfermedades alérgicas y degenerativas que existen. 

El alimento debe ser fresco

Aquí también podemos hacer una reflexión importante. De nuevo la naturaleza nos enseña si somos un poquito observadores. Por alimento fresco deberíamos entender, el alimento que está en su estado más óptimo de ser consumido. Es decir, debemos consumir alimentos frescos, vivos, recién cosechados, maduros; no alimentos que, aunque sean naturales, integrales y completos, ya hayan perdido parte de sus nutrientes por estar pasados, o por estar inmaduros, o recogidos ante de tiempo, o en un frigorífico una semana. En la naturaleza no hay frigoríficos. En la naturaleza no hay latas de conserva. De los árboles no cuelgan latas de mejillones, etc. Los animales salvajes no los necesitan para vivir en un ecosistema equilibrado. Solo nosotros, que nos creemos más sabios que el resto de la creación hemos fabricado utensilios (frigoríficos, microondas, cocinas, conservas) que en vez de ayudarnos a estar más cerca del alimento natural, nos alejan de éste.

Como habrán podido observar, las leyes de Bernard Jensen sobre la curación por la alimentación, cuando las vayamos analizando nos darán mucho en qué pensar. Recuerden que en SaludBio no nos gustan los extremismos. Deseamos que se queden con los principios que hay tras estas leyes. No hace falta que seamos fariseos cargándonos con reglas estrictas sobre alimentación que nos amarguen nuestra existencia. Los comentarios que hemos hecho sobre esta primera ley solo deberían servir para recordarnos lo que mejor nos conviene. Todos sabemos que un plato bien cocinado puede ser una excelente fuente de nutrientes y agradable al paladar. Un frigorífico nos puede ahorrar mucho tiempo que también podemos dedicar a otras cosas. Pero no lo olviden, si usted desea estar saludable, si usted desea recuperar su salud ya que está pasando por una enfermedad, su alimento debe ser natural, integral, completo, puro y fresco.


2.    Debemos comer crudo por lo menos el 60% de nuestros alimentos.

Razón: no porque tengan mejor sabor, sino porque son más beneficiosos. Los crudos nos proporcionan más vitaminas, minerales, enzimas, fibra, bolo intestinal, porque son alimentos “vivos” que se encuentran en la cima del valor alimenticio, si se seleccionan de forma adecuada.  

Alimentos crudos

En nuestro examen de las leyes de la curación por los alimentos observarán que las 12 diferentes leyes se entremezclan entre sí, y a veces es difícil separarlas. De hecho, esta segunda ley nos recuerda la primera, porque si un alimento es crudo quiere decir que es un alimento natural y completo como dice la primera ley (frutas, verduras, semillas de árboles, hortalizas, etc.). Por supuesto, el doctor Jensen no esté hablando de comer carne o pescado crudo. Para la mayoría de nosotros es algo repulsivo porque fisiológicamente no estamos diseñados para comer carne cruda como si fuéramos un animal salvaje (león). Además nos recuerda, que si debemos comer alimentos crudos,debemos alejarnos, como decíamos en la explicación de la primera ley , de la cocina lo máximo posible.

Por lo menos un 60% de alimentos crudos

En esta segunda ley, el Dr. Jensen nos recuerda que si deseamos curarnos de una enfermedad con la ayuda de la alimentación como terapia necesitamos comer al menos un 60 % de alimentos crudos. Cuando dice un 60 % lo que quiere decir simplemente es que más de la mitad de lo que comamos al día sea crudo. Y cuando nos dice “al menos” lo que nos quiere comunicar es que para mantenerse saludable o recuperar la salud perdida cuantos más alimentos crudos tome mejor. ¿Puede usted llegar al 80 %? Mejor para usted.

Hacemos la pregunta “hasta el 80%” porque en nuestra práctica diaria hemos podido observar que no todas las personas tenemos esa capacidad para adaptarnos a un tanto por ciento tan elevado. Sin embargo, conocemos a personas que son, no solo vegetarianos de alimentos crudos, sino frugívoros y son extraordinariamente saludables.

Esto hace surgir una pregunta: el hombre ¿omnívoro o vegetariano?

La mayoría de los antropólogos, biólogos y naturalistas reconocen que el ser humano es frugívoro. La morfología, anatomía y fisiología del hombre al ser comparado con los de otros mamíferos se relaciona más con los primates (orangután) que son también frugívoros. Esta comparación no es solo por su morfología general, sino por la anatomía y fisiología de los órganos digestivos.
D. Luis Vallejo Rodríguez, secretario de la Asociación Canaria y de la Asociación Ser Feliz – Viva la vida, en un artículo que publicó sobre alimentación trató este tema e hizo una recopilación sobre el punto de vista de los más famosos naturalistas. Entre estos incluyó los comentarios de John Ray, Carlos Linneo, Jorge Luis Leclerc, Alejandro Humboldt, Charles Darwin, Tomás Enrique Huxley, etc. Todos estos naturalistas (no naturistas) coinciden en que la alimentación del ser humano deber ser frugívora o vegetariana. Por citar a uno de estos naturalistas, Tomás Enrique Huxley dijo: “La longitud del tubo digestivo del hombre es de 5 a 8,5 metros y la distancia entre la boca y coxis es de 50 a 80 cm., lo que da un cociente de diez, como el de los demás frugívoros y no de 3, como en los carnívoros, ni de 20 como en los hervívoros”.- “El único animal de morfología probablemente omnívora que existe es el oso el cual dispone de molares puntiagudos y de otros planos”.

¿Basta con proteínas vegetales crudas?

Algunos nutricionistas oficiales han criticado el uso exclusivo de albúminas o proteínas vegetales por parte de los ovo-lacto-vegetarianos y otros vegetarianos. Estos dicen que las albúminas animales poseen todos los aminoácidos esenciales y que, por tanto, son indispensables para el ser humano, mientras que las de los vegetales son carentes en algunos de estos ( lisina, trptofano, etc.).

Estudios científicos, realizados con diferentes animales y con personas, han puesto de manifiesto lo siguiente:

  • 1) Cada especie animal tiene su albúmina o proteína específica por la que puede sintetizar sus aminoácidos.
  • 2) Que las necesidades de albúminas, tanto para el crecimiento como para la reparación, son exiguas.
  • 3) Que el organismo solo puede fijar más albúmina en ciertos y determinados casos o circunstancias (crecimiento o formación fetal).
  • 4) Satisfecha la “cuota de desgaste”, el organismo destruye todo el excedente de albúmina que se le proporcione.

Beneficios de los alimentos crudos

Volvamos a la ley de Bernard Jensen. La razón que él da es: “no porque tengan mejor sabor, sino porque son más beneficiosos. Los crudos nos proporcionan más vitaminas, minerales, enzimas, fibra, bolo intestinal, porque son alimentos “vivos” que se encuentran en la cima del valor alimenticio, si se seleccionan de forma adecuada.”

En efecto como nos recuerda esta ley:

  • Solo los alimentos vivos, crudos, recién cogidos tienen la máxima capacidad de regenerar moléculas para nuestra propia energía vital, indispensable para la curación.
  • Solo los alimentos vivos, crudos, recién cogidos nos darán las vitaminas, minerales y enzimas en su mejor estado posible (el natural, no el sintético de muchas vitaminas) para ser asimilados o absorbidos por nuestro organismo de modo que sean aprovechados al 100%.
  • Solo los alimentos vivos, crudos no perderán hasta un 85 % en algunos casos de las vitaminas y minerales por haber sido cocinados a temperaturas muy elevadas.
  • Solo los alimentos vivos, crudos nos librarán de la fiebre interna (aumento de pulsaciones, de calor corporal, de tensión orgánica) que producen los alimentos cocinados en exceso.
  • Solo los alimentos vivos, crudos, nos limpiarán nuestros  sistemas y aparatos orgánicos, manteniéndonos libres de los tóxicos que envenenan nuestro cuerpo.
  • Solo los alimentos vivos, crudos nos proporcionarán  la fibra , bolo intestinal para prevenir un sin fin de enfermedades ( cáncer de colon , enfermedades cardíacas, estreñimiento, obesidad , etc.)

Un ejemplo de alimentos crudos: los brotes o germinados

Los brotes o germinados son de los alimentos más completos o nutritivos de los que disponemos. Los cambios químicos que se producen cuando una semilla germina nos dejan maravillados. Entre los beneficios de estos alimentos mencionamos:

  • Concentración de enzimas, que ayudan a una mejor asimilación y digestión.
  • Contenido extra de proteínas  descompuestas en  aminoácidos  de fácil digestión.
  • Buena cantidad de clorofila (si las dejamos un día al sol después de estar germinadas) y hormonas.
  • Bajas en calorías, pues los hidratos de carbono y grasas se han utilizado durante el brote de la semilla.
  • Fuente abundante de vitaminas A, B, C, Y E . En el contenido de vitamina E del trigo aumenta un 300 % y de algunas de las vitaminas B entre un 20 al 600 %.
  • Nos libran de mucosidad pues la fécula se ha convertido en azúcar natural.

Conclusión

De modo que ¡ánimo! Le invitamos a que la próxima vez que se siente a la mesa se haga una abundante ensalada  compuesta de (según la época del año): escarola, rábano, aguacate, manzana, zanahoria, olivas, tomate, corazón de alcachofa cruda, berros, brotes de alfalfa, etc. Aderécela con un ajito muy picado, aceite de oliva de prensado en frío, cominos y una pizca de sal del Himalaya. Y si desea que su comida sea 100 % cruda añada 5 nueces y tendrá todas las proteínas que necesita. ¡Buen provecho!



3.    Debemos ingerir seis vegetales, dos frutas, un almidón y una proteína, cada día

 

  • Razón: Las verduras contienen mucha fibra y minerales. Las frutas tienen alto contenido de azúcar natural y vitaminas. El almidón proporciona energía y la proteína restaura y reconstruye células. Es una combinación balanceada de alimentos.

Como ya comentamos en el artículo anterior de esta serie sobre las leyes de curación de Bernard Jensen hay una relación estrecha entre algunas de estas leyes. En esta ocasión la tercera ley está muy relacionada con la cuarta que analizaremos en otro artículo.

En la tercera, que tenemos el enunciado arriba, el enfoque es desde el punto de vista de los principales nutrientes que necesitamos: hidratos, proteínas, vitaminas, minerales, grasas, etc.; mientras que en la cuarta ley el enfoque es desde el punto de vista de la alcalinidad o acidez de los alimentos.

Sin embargo, si hacemos una simple suma entendemos que 6 vegetales más 2 frutas son 8 (alcalinos); y un almidón más una proteína son 2 (ácidos); es decir, ya tenemos el 80 % alcalino y el 20 % de ácidos.

Debemos comer seis verduras

La sabiduría y la lógica de esta norma son demoledoras. Además de la clara tendencia hacia la alcalinidad para una recuperación de la salud por exceso de acidez, las verduras son la principal fuente de minerales y fibra. Los minerales son los componentes inorgánicos de la alimentación y se encuentran en la naturaleza pero sin formar parte de los seres vivos. Gracias a la transformación que sufren al ser absorbidos por los vegetales, de algo inorgánico, se produce un mineral orgánico y asimilable.

Las verduras y los minerales

Los minerales tienen una importancia vital en el correcto funcionamiento del organismo. Además de ser los “ladrillos” de los tejidos son necesarios para la síntesis de hormonas y las reacciones químicas en las que intervienen las enzimas. Por poner solo un par de ejemplos: el hierro es esencial para que la hemoglobina pueda realizar sus funciones de oxigenación celular. El zinc forma parte de 300 enzimas; es un potenciador del sistema inmune, interviene en la fertilidad y actúa como antioxidante. Para más detalles vea nuestra sección de Suplementos donde se explica con más detenimientos las funciones de algunos de estos minerales.

Los minerales los podemos dividir en:
Macroelementos: Calcio, magnesio, potasio, sodio, cloro, fósforo, azufre y cloro.

Microelementos: Hierro, manganeso, cobalto, cobre, yodo, zinc y flúor.

Oligoelementos: Niquel, cromo, litio, silicio, selenio, molibdeno y muchos otros que también cumplen un papel en el correcto funcionamiento del organismo.

Las verduras y la fibra

Aunque los hidratos de carbono integrales poseen una excelente cantidad de fibra, las verduras son otra rica fuente de esta sustancia vital para nosotros.

Se han comprobado una relación directa entre la falta dietética de salvado con su fibra  en los alimentos y la aparición de problemas de cáncer de colon y de enfermedades cardíacas, lo que confirma la importancia de incorporar fibra a nuestra dieta, no solo para favorecer las digestiones y la formación y expulsión de las heces, es decir, combatir el estreñimiento , sino también como medida preventiva contra las enfermedades tan graves como son los problemas cardíacos  (1º causa de muertes en Europa) y el  cáncer de colon(que es el 2º tipo de cáncer que más muertes produce en Europa), y ya sabemos que el cáncer es la 2ª causa de muertes en todo el mundo. Para más información lea el artículo:  La fibra y el salvado de los alimentos integrales clave para la salud.

Cuándo comer las verduras

El mejor momento es en la comida del mediodía o en la cena. Aunque son de los alimentos que mejor combinan con el resto hay que tener en cuenta la siguiente combinación:

Verduras u hortalizas verdes no feculentas: combina con oleaginosos o huevo o pan o un cereal o patata y con abundante ensalada.

Las puede tomar crudas, al vapor, asadas, cocidas, pero mejor no freírlas.

Debemos comer dos frutas. El azúcar natural (fructosa) y las vitaminas

La fruta y la fructosa

Como su propio nombre indica la fructosa es el azúcar principal de las frutas. Es un monosacárido y el más simple de los hidratos de carbono. Es el azúcar de más rápida y fácil asimilación.

La reactividad fisiológica de la fructosa hace que resulte un azúcar muy activo biológicamente. En efecto, es metabolizada rápidamente en el hígado por un sistema enzimático endógeno mediante la fructokinasa, sin necesidad de insulina. Esto permite que su valor nutritivo sea empleado por el organismo aun en casos en que el metabolismo de los glúcidos en la sangre sea anormal, de ahí que resulte un componente importante de las dietas para diabeticos, así como para pacientes con dolencias hepáticas, bilares e incluso del corazon.

La fruta y las vitaminas

Las vitaminas son sustancias alimenticias que no aportan energía. Son necesarias para el buen funcionamiento celular del organismo y actúan a dosis muy bajas; de 1 a 100 microgramos o miligramos al día según el tipo de vitamina. Al no poder ser sintetizadas en términos generales, salvo la vitamina D, debemos incorporarlas a nuestro organismo por medio de la alimentación.

Son necesarias para poder aprovechar los elementos constructivos y energéticos de las proteínas, azúcares y grasas, Tienen una función catalizadora: activan la oxidación de los alimentos, así como las operaciones metabólicas. Facilitan la liberación y utilización de la energía. Por poner un ejemplo gráfico, las vitaminas son como la chispa que prende el fuego.

Debido a todas estas funciones de las frutas, son una excelente fuente de energía y de sustancias nutritivas indispensables para la salud. Y como no, si la fuente es natural será mucho más asimilable que si tomamos las vitaminas aisladas o sintéticas.

Cuándo comer las frutas

El mejor momento para comer las frutas es en el desayuno o entre comidas. También se puede hacer cenas de frutas y leches vegetales. No las utilice de postre pues fermentarían al detener su digestión que es mucho más sencilla que la del resto de los alimentos.

Debemos tomar un almidón

No vamos a extendernos en exceso sobre este tema porque en SaludBio hemos dedicado varios artículos a los hidratos de carbono. Con relación a la ley que nos ocupa, como Bernard Jensen nos recuerda, el almidón proporciona energías. El glucógeno que nos proporciona el almidón sirve para el mismo propósito que el almidón en las plantas, es decir, almacena combustible en este caso en el hígado y en los músculos.

Cuándo comer el almidón

El mejor momento para comer este almidón que nos recomienda Bernard Jensen puede ser en el desayuno o al mediodía. En el desayuno en forma de muesli , por ejemplo. Al mediodía, después de tomar una buena ensalada y de verduras como segundo plato podemos añadir el almidón (arroz integral patatas, copos de avena, pastas de espelta, pan de centeno o trigo, etc.).

Debemos tomar una proteína

Tampoco nos extenderemos en este tema ya que en SaludBio le hemos dedicado varios articulos.

Tomar una proteína al día es fundamental por las siguientes razones:

1.- Las proteínas constituyen el revestimiento exterior de los organismos animales vivos (piel, cuero, cabellos, etc.).

2.- Forman, la materia contráctil de los músculos y transforman la energía química en trabajo. No existe materia viva sin proteínas.

3.- Al fijar ciertos compuestos fosforados crean polos aniónicos fijados sobre las grandes moléculas, dispositivos que posen el poder de seleccionar los iones K+ y Na+ (potasio y sodio), siendo, pues, responsables, en parte, de los fenómenos de retención celular del K.

4.- Las proteínas aseguran, además, al retener el agua, la presión osmótica que permite la hidratación constante de las células.

5.- Finalmente, son susceptibles de adquirir funciones específicas, ya por si mismas (hormonas, anticuerpos, etc.), ya fijando grupos proteicos (hemoglobinas, citocromo, nucleoproteínas, etc.).

Cuándo comer la proteína

En la comida del mediodía o en la cena. Siempre debe ir acompañada de abundante ensalada y verduras. No comer la proteína y el almidón en la misma comida. Entre las proteínas que podemos tomar están: las legumbres (soja verde, judía pinta, etc.) huevo, requesón o queso fresco, frutos secos o semillas de árboles, carne o pescado (para los no vegetarianos).

Si se come la proteína de noche, mejor a hora temprana y acompañada de ensalada.

Si se toma carne o pescado recordemos la ley numero 10.

En efecto, como hemos visto, esta ley es una combinación balanceada de alimentos.
4.   Variedad: cambie de azúcares, proteínas, almidones, verduras y frutas de una comida a otra y de un día para otro.

Razón: cada órgano de nuestro cuerpo necesita un elemento químico más que otros para mantenerse sanos.

Razones para observar esta ley

No es que en la variación está el gusto, sino que en la variación está el equilibrio químico que nuestro organismo precisa para vivir. Jensen nos recuerda que cada órgano de nuestro cuerpo necesita un elemento químico más que otro para mantenerse sano.

Los elementos químicos de los alimentos y nuestros órganos

Todos sabemos que si carecemos de ciertos nutrientes o bien de minerales, vitaminas u oligoelementos podemos enfermar de un órgano en especial.

–         La glándula tiroides   necesita yodo.

–         El estomago  necesita sodio para neutralizar el exceso de ácidos y hacer una correcta digestión. También precisa de cloro.

–         La sangre necesita hierro para poder transportar el oxígeno de forma correcta a las células. Cobalto para la formación de la vitamina B12, vitamina K para la coagulación, etc.

–         El  corazón necesita magnesio. Muchos desarreglos del corazón tienen relación con una deficiencia de magnesio en el músculo cardíaco. El nivel de magnesio en sangre tiene relación con la capacidad del corazón de fabricar suficiente energía para latir correctamente. Es de especial interés en casos de arritmias y taquicardia.

–         Los huesos necesitan calcio, fósforo, etc.

–         Los ojos , con su función, la vista, necesitan vitamina A.

–         El cerebro y los nervios necesitan fósforo.

–         Los musculos necesitan nitrógeno.

–         Los huesos y dientes precisan de fluor. Etc, etc.

Es decir como pueden observar estamos hechos del polvo de la tierra y como tal necesitamos sus componentes para tener un estado saludable.

Si deseamos estar provistos de todos estos nutrientes tenemos la necesidad de variar en la alimentación para poder conseguir estos nutrientes.

Los alimentos, los colores y las vibraciones

Además de su composición química, los alimentos tienen colores distintos. No piensen que esto es una casualidad. En la naturaleza no existen casualidades. Existen leyes firmemente establecidas para investigarlas y aplicarlas.

Cada color tiene su propia actividad en el cuerpo, debido a que posee un elemento químico que le es particular.

Los alimentos rojos son estimulantes y regeneran la sangre: Cerezas, remolacha roja, fresas, etc.

Los alimentos verdes restauran y reconstruyen los tejidos y órganos pues contienen calcio, clorofila, vitaminas A y C.

Los alimentos amarillos como la calabaza, semillas de lino son ligeramente laxantes, y así sucesivamente.

Por lo tanto, ¿vemos la necesidad de tener una alimentación variada?

Pero además de todo esto, los colores de cada alimento tienen su propia vibración. Según su cuanta (física cuántica) o frecuencia de onda por segundo, se extienden desde unos 400 micrones hasta 800 micrones de tal forma que solo podemos distinguir unas pocas de las infinitas combinaciones que se producen.

Desde hace siglos se ha utilizado, muchas veces sin saber porqué, el uso de los colores en la medicina. Es la llamadaCromoterapia (terapia por los colores). Hasta en la sabiduría popular se utilizan. ¿Recuerdan cuando nuestras abuelas nos vestían de rojo porque teníamos sarampión? Sí, los colores producen tal clase de vibración, al igual que la música, que pueden nutrirnos. La siguiente tabla sacada de un libro de Cromoterapia -Guía de la terapia por los colores” de C. y M. Agrapart- nos muestra el uso que se puede dar a los colores para tratar ciertas dolencias:

  • Blenorragia……………….. verde
  • Bronquitis crónica………  amarillo y anaranjado
  • Cáncer…………………….. verde, violeta
  • Estreñimiento……………. amarillo y anaranjado
  • Depresión nerviosa…….. rojo
  • Dispepsia…………………. índigo
  • Hemorroides…………….. amarillo-anaranjado
  • Incontinencia urinaria….. verde
  • Parálisis…………………… rojo
  • Neumonía………………… índigo
  • Reumatismo crónico….. amarillo-anaranjado
  • Sarcoma………………….. rojo
  • Sífilis………………………. verde
  • Tuberculosis…………….. amarillo

Nosotros mismos, con nuestra forma de vestirnos sabemos de la importancia del color en nuestras vidas. ¡Vístase y aliméntese de esos colores si tiene esa dolencia!

Conclusión
De modo que aliméntese de una gran variedad de colores, vibraciones y elementos químicos que sin duda están en la naturaleza para nuestro bien.

No sea como el marido de una paciente que acudió a una consulta deldoctor Jensen, y cuando éste recomendó a la señora que no tomara dulces y café, el marido replicó: “pues a mi eso no me hace daño”. El doctor Jensen razonó con él, recordándole que sí le hacían daño, lo que ocurría es que como se alimentaba de otros alimentos además de los dulces y el café, estos podían neutralizar sus efectos dañinos. No convenciendo al señor el doctor Jensen le dijo: “durante 10 días aliméntese usted solamente de dulces y café; y si no enferma usted, yo dejo de ser médico”. El hombre aceptó el reto, y a los diez días el hombre regreso con muchos achaques.

De modo que nos alimentamos de la  fuerza vital proporcionada por el sol a las frutas y verduras en el color determinado por la naturaleza.

5. Coma con moderación.
Razón: las personas que han llegado a edades como los 120 años pesaban lo mismo que cuando tenían veintitantos años.

Cuando examinamos más de cerca el enunciado de esta ley, parece más una ley de prevención de la enfermedad que una ley de curación.  La razón que expone Bernard Jensen para seguirla es que el no comer con moderación supone un riesgo para la salud debido a que el exceso de peso producido por una sobrealimentación es el origen de diferentes enfermedades, en especial metabólicas. Debido a esto es difícil llegar a una edad avanzada, ya que como nos recuerda el doctor Jensen “mientras más grande sea la cintura, más corta es la vida”.

De modo que deje esa comida adicional en el plato. No termine de comer con esa sensación de plenitud que rápidamente le invita a dormir ya que su sangre tiene que hacer “horas extras” para acudir a su estómago a hacer la digestión, y no le queda energía para otras actividades.

Es mejor quedarse con una ligera sensación como de “hubiese seguido comiendo” a la de “por qué habré comido tanto”. En otras palabras: autodominio.

En nuestro artículo sobre la obesidad destacamos la veracidad de esta ley y los peligros que suponen para la salud un exceso de peso; sin embargo, demos un giro y analicemos la ley desde el punto de vista de la curación y no tanto desde la prevención.

Cuando una persona pasa por cualquier enfermedad, sea aguda o crónica, la moderación en la comida es imprescindible.

Comer con moderación ante una enfermedad aguda

Ante una enfermedad aguda: fiebre, gripe, inflamaciones es decir “itis”, el organismo por lo general nos pide descansar en cuanto a la cantidad de alimentos que debemos ingerir. ¿Recuerdan haber escuchado: “no tengo ganas de comer, se me ha ido el apetito”? Sí, por lo general, el organismo necesita un descanso, o mejor dicho, recopilar toda la energía posible para centrarse en eliminar el problema que en ese momento acecha a nuestro cuerpo.

De modo que en estos casos es mejor dejarnos guiar por el instinto y dar a nuestro organismo un descanso. Lo prudente sería comer con moderación, es decir, a base de alimentos crudos y jugos de vegetales o frutas para que nuestro cuerpo haga el trabajo de limpieza y depuración que se requiere. No olviden que la naturaleza nos enseña lo que debemos hacer. Cualquier animal salvaje enfermo AYUNARA y se tomará hierbas purgantes para eliminar el problema de salud que le aqueja.

Comer con moderación ante una enfermedad crónica

Ante una enfermedad crónica comer con moderación no es una opción, es una obligación. Incluso si la base de nuestra alimentación es de cultivo biológico debemos ser moderados.

En nuestro articulo sobre la energía vital  se recordaba que toda curación natural parte de la capacidad del ser humano de restablecer su propia energía vital, de modo que esta pueda hacer el trabajo de la curación. Recuerde, si usted se hace una herida es el organismo el que con su energía vital la curará y cicatrizará; si usted se rompe un hueso, el médico podrá ponerlo en su sitio, pero es la propia energía vital la que soldará dicha rotura. De modo que es su energía vital la que tiene que realizar el proceso de curación, nadie más. Usted simplemente colabore con la naturaleza.

En ese mismo artículo se nos enseña la forma de restablecer la energía vital: “La energía vital puede ser restablecida por medio de descongestionar el interior del vientre de la fiebre interna. Esto se logra dirigiendo el tratamiento de la siguiente manera: 1) eligiendo la aplicación hidroterapia  más idónea que produzca fiebre curativa según el caso y 2) refrescando el aparato digestivo  con dieta adecuada refrescante basada principalmente en frutas, ensaladas y hortalizas tiernas, siempre todo en crudo y bien compatibilizado.” Por lo tanto, ante una enfermedad crónica comer con moderación regularmente es otro eslabón de la cadena que nos puede llevar a la curación natural.

Comer con moderación y ayuno

Sí, la moderación es una gran ayuda. Sin embargo, en otras ocasiones la moderación puede llegar hasta el ayuno. El hacer un ayuno a base de jugos de frutas y verduras una vez a la semana, o estar las mañanas a base de jugos de frutas y verduras es ideal para devolver al organismo la capacidad de utilizar sus recursos. Veamos un ejemplo.

Teniendo en cuenta la estación del año en el que estemos podemos utilizar las frutas o verduras disponibles en esas fechas para que durante las mañanas, o dos o tres mañanas de la semana según la capacidad y el trabajo que efectúe cada persona, solo estemos tomando esa clase de alimentos. Si estamos en octubre, podemos convertir uno o dos kilos de uvas negras en un delicioso jugo que durante la mañana y hasta la comida del mediodía será la base de nuestra alimentación. En el verano lo podemos hacer con el melón o la sandía. En marzo con fresas, y así sucesivamente. Recordemos que siempre el beneficio será más profundo si son alimentos de cultivo biológico. De esta manera logramos dar un ligero descanso a nuestro aparato digestivo, pero nos nutrimos de alimentos ricos en vitaminas y minerales imprescindibles para el mantenimiento y restablecimiento de la salud.
Conclusión
Comer con moderación es imprescindible para prevenir y tratar enfermedades. Nunca olvide que mientras más grande sea la cintura, más corta es la vida.

 
Fuente: “Jugoterapia”. Autor: Bernard Jensen