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Gollorias Chuquisaqueñas

12 Feb

 

Es un postre tradicional Chuquisaqueno y fue uno de los postres oficiales del Bicentenario

Ingredientes

  • 400 grms. de nueces criollas peladas
  • 1 kilo de azúcar
  • 1/2 de taza de canela molida
  • 1 lt. de agua

Preparacion

  1. – Remojar las nueces en agua la noche anterior y  limpiarlas bien.
  2. – Poner al fuego el azúcar, canela y agua.
  3. – Cuando la miel tiene punto alto (bola dura), agregar las nueces y revolver.
  4. – Vaciar inmediatamente sobre papel encerado; poner cucharadas formando conitos y dejarlos enfriar.

 

 

Tablillas de Leche con Canela

21 Ene

Estos confitados se hacen con harina de arroz que es el arroz molido y cernido

Para 20 tablillas necesitamos.

  • 3 litros de leche
  • 6 tazas de azúcar
  • 2 cucharas de harina de arroz
  • 1 cucharada de canela molida
  • 1/2cucharilla de bicarbonato
  • Preparación
  1. Hacemos hervir a fuego lento la leche con el azúcar y la harina de arroz, por unas 2 horas, hasta que tome punto espeso.
  2. Añadimos la canela y movemos con una cuchara de palo hasta que se forma una masa dura, la que extendemos sobre una tabla o mármol húmedo o levemente untado con manteca y cortamos en rectángulos o rombos con un cuchillo mojado en agua caliente.

 Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia  –  Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro   –   La Paz. Bolivia. 1988

Comida Boliviana del Siglo XIX

7 Ene

colonial

Una muestra de los gustos y preferencias que tenía la clase dirigente boliviana en el siglo XIX puede encontrarse en los pocos menús que han quedado de banquetes ofrecidos por presidentes de la república. Por cierto, los abundantes condumios presidenciales sólo estaban al alcance de las élites.

En el “banquete de obsequio en el Palacio nacional” ofrecido por los “agradecidos” ministros de Mariano Melgarejo en 1869, vemos un menú escrito en formato francés, pero finalmente se trata de comida criolla mestiza con influencia extranjera: Sopas: valenciana, fideos, verduras; Hors D’euvres (aperitivos): carnes frescas,  lengua a l’ecarlata, jamón con jalea, galatinas, sardinas, escabeche de bogas, pastel frío; Releves: bocaditos a la  reina, tomatadas de súchez, lomitos mechados, ají de bocadillos, ají de conejos, picana de ternero, guiso de pollos, chanchitos rellenos, enrollados de cordero, patos con aceitunas; Legumbres: zanahorias, arvejas, frijoles verdes; Asados: patos trufados, patos carneri. Intermedios: ponche a la romana, queso helado. Dessert: tres castillos grandes, tres helados, tres pasteles grandes en fuente, huevos chimbos, sopas borrachas, frutas de cartain, pastelitos surtidos, jaleas, crema inglesa, y frutas; Licores: bordeaux, sauterne, jerez, champagne, coñac y curazao.

Este menú, correspondiente a 1870, representa muy bien algunos productos y platos que luego se consolidaron como parte de la comida boliviana en el siglo XX, aunque se presentan con variantes, como los chanchitos rellenos, los corderos y patos, la picana de ternero. Están, además, las casi desaparecidas bogas y dos platos de ají medio olvidados, el ají de conejo y el de bocadillos.

El Manual de Cocina de Manuel Camilo Crespo (1860), republicado en 1987 por la reconocida investigadora Julia Elena Fortún, es el único recetario que brinda información abundante sobre la comida del siglo XIX, considerando que refleja la comida en una ciudad como La Paz y una familia criolla acomodada. Se trata de una cocina en transición, en la que ya no se encuentra el pesado recetario colonial con uso excesivo de especias; pero persisten varias recetas de origen español. Lo más interesante es el considerable número de recetas de platos de ají, por lo que se confirma la adopción de este tipo de alimentación en el menú criollo paceño. Están platillos como el fricasé de chancho, el tamal, el locro de pallares, el chuño atamalado, las achojchas rellenas. Se ve un consumo considerable de productos americanos como el zapallo, maíz, tomate, papa, camote, quinua, lacayote, achojcha, pallares y racacha. De la antigua cocina española todavía quedan los lampreados, costradas, tortas, torrejas, migas, pebres y una serie de postres de origen conventual.

Resulta de gran interés en el Manual… el uso de productos del departamento de La Paz, provenientes de la caza y la pesca como las pequeñas palomas o kukulis y principalmente los chchichchis, larvas de himenópteros anfibios de los ríos de altura, de gran valor nutritivo proteínico.

Lo que ofrece el recetario tiene mayor riqueza y variedad en productos animales y vegetales que los del siglo XXI en nuestro país. Se utiliza una variedad de carnes, junto a las buenas chuletas de ternera, aparecen el cordero, puerco o chancho, conejo, perdices sudadas, capones, patos rellenos, pavos, vizcachas, chorlitos, corvina, bogas, dorado, sábalo.

El Manual… nos recuerda el verdadero nombre de las ahora denominadas “salteñas”. Siempre fueron empanadas hasta la llegada de unas señoras argentinas que trastornaron la denominación.//  La Razón – Beatriz Rossells, antropóloga, autora de ‘Gastronomía en Potosí y Charcas’, siglos XVIII al XX.

http://reyquibolivia.blogspot.com/2011/07/bolivia-la-gastronomia-en-el-siglo-xix.html

Pastel de Choclo a la Sucrense

3 Ene

Esta receta la he tomado del libro de Cocina Ecléctica, de Juana Manuela Gorriti (1818-1892). Les invito a visitar el link que aparece líneas abajo. Allí encontrarán las recetas para los platos más sabrosos que preparaban  nuestras abuelas y bisabuelas y que sólo evocarlas nos hace aguar la boca. Tendrán a la mano recetas bolivianas, peruanas, bonaerenses, uruguayas, españolas, chilenas y de tantos otros países que las numerosas amigas de Juana Manuela le hicieron llegar. Gracias a todas ellas y a la minuciosa paciencia de la autora se ha podido preservar un patrimonio notable de otros tiempos:

http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/librodecocina/RecetasdeJuanaManuelaGorriti/cocinaeclectica.asp

Les invito  a leer el libro de la antropóloga boliviana Beatriz Rossells Montalvo: La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana. LA PAZ-BOLIVIA: Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela y  siquiera otras 700 mas. Es el trabajo más vasto de investigacion que se ha hecho acerca de la comida Boliviana.

Llegue a conocer este libro gracias a mi amiga Pilar López, quien me lo compartió. Agradezco a Pilar por hacerme conocer esta formidable investigación sobre la comida boliviana que solo ahora cuando estoy de vuelta en Bolivia empiezo a descubrir.

PASTEL DE CHOCLO A LA SUCRENSE

Rállase el choclo, y muélesele muy bien, en batán o mortero. Viértasele una taza de leche, revuélvase bien, y cuélese en una tela rala, exprimiéndolo con fuerza para extraer el jugo. Vuélvase el bagazo al mortero, y muélasele otra vez, echándole también una taza de leche, y cuélesele.
En este jugo de choclo, échese, cucharada a cucharada, harina de maíz blanca, o maizena, revolviendo, a medida que se echa la harina, y batiendo hasta que se haya espesado. Se le sazona con sal y un poco de azúcar, a lo más una cucharada o dos, para hacer resaltar el dulzor natural del choclo.
Se derrite un gran trozo de mantequilla, y se la mezcla a la masa, revolviéndola y batiéndola, hasta que la mantequilla se haya incorporado.
Si la masa ha espesado más de lo regular, añádasele un poco de leche y siempre revolviéndola, póngasela a cocer en un fuego moderado.
Pruébese con frecuencia, para, por el sabor, conocer cuando esté cocida ya a punto.
Entonces se la quita del fuego, se le añade mantequilla, se revuelve y se deja enfriar. Ya fría, se le mezclan cuatro yemas de huevo, y se revuelve aún para incorporarlas a la masa.
El fondo de una fuente de loza resistente al calor, se unta de mantequilla y se extiende una capa de la masa de choclo. Sobre ésta se acomoda un relleno; el que se quiera; ya sea de pichones despresados, puestos en adobo y estofados; o bien con un picadillo condimentado con especias, pasas de Málaga, almendras y aceitunas. Sobre el relleno, se acomodan con simetría, rebanadas de huevos duros y aceitunas. Se cubre el relleno con otra capa de masa de choclo y se la entra al horno.
Cuando la superficie del pastel haya tomado el color de un dorado subido, la cocción está hecha, y del horno debe ir a la mesa; pues mientras más caliente, este pastel es más exquisito.

Natalia R. de Dorado (Cochab)

Fricase de Monja

2 Ene

Gracias a las investigaciones del inmortal tradicionalista paceño Antonio Paredes Candia y a los minuciosos estudios de la antropóloga sucrense Julia Elena Fortún es posible conocer qué y cómo comían realistas y patriotas a lo largo de la Colonia y durante los duros años de la guerra de la independencia.

Fortún es una estudiosa singular, pionera en las investigaciones antropológicas en el país. Fue una mujer de vanguardia, graduada, y que se atrevió a rebuscar en las ruinas de Tiwanaku con un trabajo de campo y, después, durante décadas, revisar archivos coloniales.

Gracias a sus aportes se han rescatado partituras musicales y también el recetario de Manuel Camilo Crespo que hoy resumimos. De acuerdo con su prólogo, este libro pasó por varias manos hasta terminar en los arcones de la cocina de su abuela, en Sucre. Sin embargo, los datos del librito muestran que fue escrito en La Paz y que corresponde a las comidas que se preparaban en estas alturas.

Muchas recetas tienen nombres relacionados a personajes o quehaceres de la Iglesia Católica. Al parecer era en conventos y claustros donde la tristeza de la soledad se compensaba con las sopas suculentas y los platillos preparados con conejos, costillas de cerdo, criadillas de toro y ubres de vaca.

Fortún ha rescatado más de 100 recetas de caldos, platos y postres que consumían los protomártires paceños, sus esposas e hijos y también sus represores. Aquí les comparto una de ella

Fricasé de monja

“Las carnes de un chanchito asado el día anterior se pican menudamente con otro tanto de salchichas. Se dispone un ahogado lleno bien hecho como se tiene indicado en su lugar. Se le agradan rebanaditas de limón desagriado y se echan las carnes agregándole aceitunas despepitadas y partidas en cuatro, unas almendras y pasas de Corinto, y cuando está en punto se sirve con perejil picado. Si se quiere, se espesa con pan rallado y aun se adereza con leche en lugar de caldo. A falta de salchichas se puede hacer con chorizos bien cocidos, agregándole un poco de vinagre, y en este caso no se le echa leche. Es plato apetitoso y de fácil digestión.”

Manual de Cocina de Manuel Camilo Crespo, transcrito por  Julia Elena Fortún

Ranfañote de Antaño

13 Nov

El ranfañote es un dulce tradicional de la gastronomía del Perú,  limeño exactamente, conocido también como el dulce de antaño.  Por su fama en época de la colonia se extendió su consumo  hasta el  Alto Peru.

Ingredientes :

  • 600 g (1 lb 5 oz) de chancaca oscura partida a trozos chicos
  • 3 tazas de agua caliente
  • Una raja de cáscara de naranja
  • 4 palos de canela entera
  • 1 taza de nueces picadas
  • ½ taza de coquitos chilenos bien pelados y picados en cuadritos
  • ¼ de taza de oporto o cualquier otro vino dulce
  • 200 g de queso fresco cortado en cuadritos (que el queso tenga poca o casi nada de sal)
  • 1 taza de cuadritos de pan francés frío o tostado
  • 1 cucharada de mantequilla
  • ¼ de cucharadita de clavo de olor en polvo
  • Tostaditas chicas en forma triangular y hojas de menta para adornar a la hora de servir.

Preparación:

 

  1. Colocar la chancaca y el agua caliente, con la cáscara de naranja y la canela entera en una olla alta y poner a fuego medio-alto hasta que la chancaca se disuelva completamente. Bajar el fuego inmediatamente y dejar hervir a fuego lento hasta que comience a espesar. Retirar la cáscara de naranja y la canela. Agregar luego las nueces, los coquitos chilenos, el clavo de olor molido, el oporto, el queso fresco y la mantequilla, moviendo constantemente hasta que tome punto. El punto se conoce cuando al echar una gota de la miel a un platito con agua fría, la gota no se disuelve y mas bien con la punta del dedo se puede juntar para comenzar a hacer una bolita.
  2. Cuando está ya casi listo se agrega el pan tostado cortado también en cuadritos. Mover y mezclar todo bien. No dejar que se endurezca demasiado.
  3. Retirar del fuego y dejar que enfríe un poco antes de vaciar a una dulcera. Es bastante dulce de manera que se sirven porciones chicas en platos o dulceritas adornándolo con una tostadita parada hacia un costado y si se consigue, con hojitas de menta.

Receta de la Sra. Rosa Echecopar vda. de Diez Canseco

Mazamorra de Obispo

9 Nov

La investigadora Julia Elena Fortún rescató un manual elaborado en pleno siglo XIX que no sólo da recetas, sino consejos. También describe los productos agrarios y para qué sirven y como comían realistas y patriotas a lo largo de la Colonia

Gracias a sus aportes se han rescatado partituras musicales y también el recetario de Manuel Camilo Crespo. De acuerdo con su prólogo, este libro pasó por varias manos hasta terminar en los arcones de la cocina de su abuela, en Sucre

Muchas recetas tienen nombres relacionados a personajes o quehaceres de la Iglesia Católica.

Aquí compartimos una de las recetas rescatadas del recetario de Manuel Camilo Crespo.

Mazamorra de Obispo

“Se desgranan unos choclos de maíz blanco que sean tiernos y después de quitarles las colitas se ponen en leche, dejándoles empapar por una noche. Al día siguiente se muelen muy bien en un batán limpio; luego se pasa la masa por una coladera agregándole leche. Se pone en una olla vidriada con media botella de vino generoso, azúcar al gusto, unas rajitas de canela y un poquito de nuez moscada. Se deja cocer hasta que espese meneando sin parar. Entrando ya en punto se sirve con canela molida por encima.”

Pastel de Gallina Cruceño

24 Sep

Articulo tomado del Periódico, El Deber del dia miércoles 27 de abril de 2011

  «Sólo un restaurante prepara este Plato que hace 20 años era muy degustado.

Desaparecido del menú, el pastel de gallina era uno de los platos característicos de los cruceños. Existen dos formas de prepararlo, ambos con un sabor típico de la comida regional.
Sabor con historia. Hasta la década de los ’70, el pastel de gallina era un plato común en el menú de los restaurantes y hogares cruceños; sin embargo, de a poco se ha ido perdiendo la costumbre de cocinarlo y degustarlo.

Hoy, el restaurante El Aljibe es el único en Santa Cruz que ofrece esta joya de la cocina cruceña. «Según las personas que consultamos, se lo comía a diario, tanto en la cena como en el almuerzo», explicó Javier Libera, propietario de este restaurante.

Según Jacob Zapata, socio de Libera, la investigación realizada demoró muchas semanas y descubrieron detalles muy importantes. «El domingo era el día de la fiesta y en vez de ser cocinado a la olla se lo hacía al horno y a este plato se lo conocía como pastel de hoja», explicó.

Según Jacob Zapata, socio de Libera, la investigación realizada demoró muchas semanas y descubrieron detalles muy importantes. «El domingo era el día de la fiesta y en vez de ser cocinado a la olla se lo hacía al horno y a este plato se lo conocía como pastel de hoja», explicó.

Ingredientes. Como su nombre lo explica, este plato tiene como ingrediente principal la gallina criolla, que por sus características debe ser cocinado de una manera diferente. «Tiene que cocer mínimo durante tres horas para que esté a punto para deshilachar», explicó Libera.

«Es que la preparación de la comida típica es demorada, pero por el sabor vale la pena», manifestó Zapata.

Para quienes nunca probaron este plato, el pastel de gallina tiene un sabor dulce. «En algunas recetas se debía a las uvas pasa, en otras al plátano e incluso hasta al azúcar», explicó Libera.

Sabor que cautiva. Pese a que muchos jóvenes no conocen muchos de los platos típicos, el menú de El Aljibe va conquistando a los jóvenes. «En la mayoría de los casos, los jóvenes que vinieron al restaurante volvieron y ahora piden un majadito de pato, un locro carretero o el pastel de gallina», indicó Zapata.

PASTEL DE GALLINA

Para 4 porciones

• 1 gallina criolla hervida y desmenuzada

• 5 plátanos cocidos y picados en cubitos

• 3 papas cocidas y picadas en cubitos

• 4 porciones de arroz

• 10 hojas de trigo

• 4 huevos duros

• 1/2 taza de azúcar

• 1/2 taza de uvas pasa

• 1 cebolla rayada

• Tomate

• Aceite de urucú

• Sal, ajo y pimienta al gusto

• Agua

  1. Preparación.
  1. Fritar la cebolla con el aceite de urucú y el ajo e incorporar la gallina deshilachada. Aumentar un poco del caldo de la gallina en cantidad necesaria.
  2. Cuando dé un hervor agregar las uvas pasa y luego añadir las papas y el plátano. A medida que se va probando, se le agrega el azúcar al gusto. Se le adiciona, la hoja de trigo desmenuzada para que dé consistencia y no quede muy líquido.
  3. De los cuatro huevos, dos deben ser picados para mezclarlos en la preparación. Y puede disfrutar del pastel de gallina a la olla.
  4. Para el pastel al horno.
  5. En un molde acomodar las hojas de trigo haciendo una capa, encima colocar el relleno, y luego agregar otra capa de hojas, humedeciéndolas en el caldo de gallina o rociando para que no estén muy secas.
  6. Se hace un ahogado de tomate y cebolla. Con eso se esparce encima de la última capa  y se decora con los huevos cortados en rodaja. Meter al horno por 40 minutos.
  7. Acompañar con arroz como guarnición.»

Capirotada Cruceña

24 Sep

La-capirotada-vuelve-al-menu

Articulo tomado del diario de Santa Cruz «El Dia»  de fecha miércoles,  17 de Agosto, 2011

Prácticamente había desaparecido del menú. La capirotada, elaborada con charque, costilla y cola de res vuelve de la mano del restaurante El Aljibe para que sea degustada por el paladar de los cruceños.

A gusto del cocinero. El plato que era muy consumido en la Santa Cruz de antaño, tenía un espesor que variaba según el gusto de quien la preparaba. “Algunos lo presentan como sopa, nosotros lo servimos más espeso, como un plato de fondo”, indicó Javier Libera, propietario del restaurante El Aljibe.

Este plato se hace en base a una sopa de cola, costilla y charque. Se le agrega maíz blando, retostado y se la mezcla con queso. “Para servirlo se le echa un ahogado de cebolla y un poco de urucú. Tiene un sabor muy delicioso”, explicó Libera.

Rescatada del olvido. En Santa Cruz, ya ningún restaurante servía esta delicia gastronómica. El Aljibe tuvo que recurrir a algunos libros, pero también a la experiencia de personas que lo habían probado hace años para elaborar un plato como de antaño. “Silvina, Cristina y Milenka Zankiz vinieron a probar el plato y dijeron que tenía el mismo sabor que el de su abuela”, concluyó Libera.

Como sopa o segundo

La presentación variaba de acuerdo a la preparación del cocinero.

CAPIROTADA
Para 4 personas

• ½ kg de charque
• ½ kg de cola de res
• ½ kg de costilla de res
• 2 cebollas ralladas
• ½ pimentón rallado
• 4 litros de agua
• 3 cucharas de sal
• 3 dientes de ajo picados
• 1 pizca de pimienta
• 1 pizca de comino
• ½ kg de harina de maíz
• 1 taza de queso picado en cubitos pequeños

Preparación.
• Poner a hervir cuatro litros de agua con el charque lavado, cola, costilla, sal, pimienta y comino, preparar un ahogado de cebollas, ajo y pimentón, e incorporar a la sopa, dejar hervir por una hora y media, aproximadamente.

• Estando lista la sopa, diluir la harina de maíz con agua e incorporarla, dejar hervir aproximadamente quince minutos más e incorporar el queso picado en cubitos dejar derretir un poco y servir..
Sugerencias.
• La harina se puede retostar en una sartén antes de diluirla.

• Opcionalmente se puede agregar un poco de ahogado de cebollas en aceite de urucú al momento de servir.

Javier Libera  – Jacob Zapata