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Conejo a la Challa Pampa

3 Ago

Esta receta la he tomado del libro de Cocina Ecléctica, de Juana Manuela Gorriti (1818-1892). Les invito a visitar el link que aparece líneas abajo. Allí encontrarán las recetas para los platos más sabrosos que preparaban  nuestras abuelas y bisabuelas y que sólo evocarlas nos hace aguar la boca. Tendrán a la mano recetas bolivianas, peruanas, salteñas, bonaerenses, uruguayas, españolas, chilenas y de tantos otros países que las numerosas amigas de Juana Manuela le hicieron llegar. Gracias a todas ellas y a la minuciosa paciencia de la autora se ha podido preservar un patrimonio notable de otros tiempos:

http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/librodecocina/RecetasdeJuanaManuelaGorriti/cocinaeclectica.asp

Les invito también a leer el libro de la antropóloga boliviana Beatriz Rossells Montalvo: La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana. LA PAZ-BOLIVIA: Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p. Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela y  siquiera otras 800 mas. Es el trabajo más vasto que se ha hecho acerca de la comida Boliviana. Llegue a conocer este libro gracias a mi amiga Pilar López, quien me lo compartió. Agradezco a Pilar por hacerme conocer esta formidable investigación sobre la comida boliviana que solo ahora cuando estoy de vuelta en Bolivia empiezo a descubrir..

Conejo y su Confección

La carne del conejo hervida, es insípida de una blandura acuosa desagradable. Necesario es para cualquier uso que de ella se haga en la cocina, prepararla asada o frita. Así, es uno de los platos más sabrosos.
Más aún: preciso es que el conejo sea casero: en el montés, la promiscuidad del alimento da a su carne un dejo acre, de que gustan los paladares burdos: para los delicados repugnantísimo.
En ninguna parte saben preparar tan bien el conejo, como en Bolivia.
Allí no le quitan el pellejo: despójanlo perfectamente del pelo con una inmersión en lejía de ceniza hirviente, y ráspanlo después con un cuchillo como se hace en la preparación del chancho.
Pelado y lavado, el conejo queda blanquísimo, y su cuero, así en fritura como en asado, es tierno y sabrosísimo.
En La Paz lo fríen; en Sucre lo cuecen en el horno; en Cochabamba, envuelto en un papel enmantecado, lo asan, ensartado en una brocha, a fuego vivo.
Previa esta operación, el conejo es confeccionado de diferentes modos, a cual más exquisito.

CONEJO A LA CHALLA PAMPA

Preparado de la manera arriba expresada, y abierto del todo, extiéndase al conejo boca abajo, y dénsele con la mano del mortero, tres golpes de arriba abajo del espinazo, para bien estirarlo, y sazonado con sal, y si se quiere con un poco de ají y cominos molidos, póngasele a freír en grasa de chancho, a fuego vivo con una piedra u otro peso en el lomo, para aplanarlo y que pueda freírse mejor. Se le vuelve de un lado al otro dos o tres veces, y cuando haya tomado el color dorado que requiere esta clase de fritura, quítesele del fuego y escúrrasele de toda grasa.
Prepárese un relleno de picadillo de ave, setas, y un diente de ajo molido. Cúbranse el fondo y los costados de una tartera con lonjas delgaditas de tocino fresco; extiéndase encima la mitad del relleno, acomódese encima el conejo, espolvoreándole pimienta y moscada rallada; llénese la tartera con el resto del picadillo, cubriéndolo todo con una lonja de tocino, siempre delgada; puesta la tapadera y pegados con pasta sus bordes, para impedir que el vapor se exhale, éntresela al horno, donde ha de permanecer tres horas. Se sirve frío.

Margarita Córdoba (La Paz-Bolivia)

Nota de la autora: Challa pampa. Sitio ameno, al abrigo de una roca de donde surge una fuente de aguas purísimas. Los paceños gustan de ir a merendar sobre el césped de sus bordes.

Día de Ofrendas a la Pachamama

1 Ago

«Venimos aquí desde mis abuelos para rendir tributo a la Pachamama, para que nos vaya bien todo el año», dice el comerciante René Mercado mientras lanza alcohol a una pira para que arda su ofrenda a la deidad andina al inicio del mes de la «madre-tierra» en Bolivia.

La festividad dura todo agosto, cuando comienza la etapa de la siembra en el altiplano.

Es una costumbre ancestral de una parte de los habitantes de los Andes trasladarse hasta las «apachetas», cerros o lugares ceremoniales preincaicos, cercanos a los nevados, donde se cree que habitan con fuerza los «achachilas», dioses de los indígenas.

En la apacheta de la ciudad de El Alto está a 45 kilómetros al sur de La Paz, donde cientos de personas, principalmente comerciantes y transportistas privados, buscan agradar con sus ofrendas a la Pachamama, para que ella haga prosperar sus bienes materiales durante todo el año.

La apacheta es una explanada ubicada según los chamanes en una posición estratégica, equidistante a varios nevados como el Illimani, el Huayna Potosí, el Mururata y el Tunicondoriri, todos por encima de los 5.000 metros de altitud, donde «residen los achachilas».

René Mercado ha llegado al lugar con su familia y su socio. «Queremos que la Pachamama nos ayude este año, hemos venido con nuestra ‘wajta’ como ofrenda», dice a la AFP.

La ‘wajta’ es la ofrenda, conocida como mesa, compuesta por varios productos naturales, como hierbas y maderas aromáticas, cebo, dulces, trozos de lana, inciensos, especias, raíces fragantes y hasta un ‘sullu’ o feto de llama, el auquénido de los Andes meridionales.

Todo se envuelve en papel y se coloca sobre leña. El chamán aymara Calixto Collapacha, de 63 años, prepara cuidadosamente la ofrenda y la rocía con alcohol para que arda.

Toma unos cuantos tragos de cerveza y escupe sobre la ofrenda, agita la botella y la espuma salta por los aires. Luego enciende la hoguera.

Emite palabras casi inaudibles. Apenas se escuchan unas cuantas frases: «Te pedimos protección… prosperidad», dice, con un gorro andino en la cabeza y un chaleco multicolor. Mezcla en sus conjuros frases en castellano y en aymara.

Luego vuelve a rociar la hoguera, mientras pide a los devotos imitarlo echando alcohol para que todo se consuma, en un proceso que dura de una a dos horas y al cabo del cual enterrarán las cenizas bajo tierra, en el corazón de la Pachamama.

Tras el rito, el brujo aymara abraza a los creyentes: «Que les vaya bien este año, felicidades», dice Calixto y pide que entre los familiares se deseen buena suerte para los próximos 12 meses.

«Hacemos este rito cada año, en el mes de la Pachamama, para traer amor, alegría y energía; es un rito que hacemos para autos, para negocios para restaurantes, todo en general», relata a la AFP el chamán Calixto, que dice llevar 30 años realizando esta actividad.   «Siempre venimos, cada año, nosotros llevamos nuestras costumbres. Cada primero de agosto venimos con la familia y con mi autito para que nos vaya bien», dice en otro punto el chofer de transporte privado Rogelio Mamani, de 43 años, junto a su madre, su esposa y su hija.

Mientras el fuego consume la ofrenda, todos los adultos beben cerveza. Antes de tomarla lanzan un chorro a la tierra: es para saciar la sed de la «madre-tierra» y una forma de agradecimiento por los bienes recibidos, afirman.

Las mujeres, entre tanto, distribuyen comida entre sus familiares y cada uno a su modo disfruta y presenta su ruego en esta fiesta ancestral de Bolivia.

AFP – Bolivia

Tijtincha

1 Ago

Comida ancestral de origen andino

El 1 de agosto es el día en el que distintos pueblos originarios de la región andina como los quechuas, aimaras tiwanaku, celebran la challa o ritual de tributo a la Pachamama o Madre Tierra, a quien consideran su máxima deidad.  Continua durante todo el mes de agosto. La palabra “challar” se usa como sinónimo de “dar de comer y beber a la tierra”. Abarca una compleja serie de pasos rituales que comienzan en las viviendas familiares la noche de la víspera, durante la cual se cocina una comida especial, la tijtincha, y que culminan en un ojo de agua o la toma de una acequia donde se realiza el ritual principal a la Pachamama, con una serie de ofrendas que incluyen comida, bebida, hojas de coca y cigarros.

La Pachamama es la más popular de las creencias mitológicas del ámbito incaico que aún sobrevive con fuerza en algunas regiones. La evangelización no logra extirpar la presencia de la Pachamama (Madre Tierra) en la vida espiritual de las comunidades, ni termina con las manifestaciones rituales campesinas con las que se la venera.

Les comparto un relato de cómo hacer  la Tijtincha de Tomás Lipán que es un cantante aymara argentino nacido en Purmamarca. Su verdadero nombre es Tomás Ríos, pero para su vida artística y a modo de homenaje a sus ancestros, adoptó el apellido Lipán, nombre de su paraje de origen.En los ´70 integró el conjunto indoamericano “Sones de Amé-rica

“Les cuento que es la comida que mi madre, nacida en 1905,cocinaba con mayor dedicación y hasta con devoción, dado que la tijtincha es una comida típica que se prepara para ofren-dar a la Pachamama en su día, que es el 1º de agosto. Para su preparación se eligen los mejores productos cosecha-dos de la propia siembra y la mejor carne carneada en el año del propio rebaño, por lo general, capones. En efecto, los principales ingredientes de la tijtincha son: mazorcas de maíz, maíz con cáscara y/o pelado, habas secas, chalona y papas. Son hervidos naturalmente por separado y sin condimentos. Al comerlos se les agrega sal, aceite y llajhua si se quiere. Al ser productos estacionados y secos, requieren mucho tiempo de cocción. Por lo que mi madre los hacía hervir durante casi toda la noche anterior al 1º de agosto, en grandes ollas de barro y a buen fuego de leña (esta tarea se llama rondar las tijtinchas). A la mazorca de maíz hay que arralar prolijamente sus granos para permitir una adecuada cocción, ya que al hidratarse y cocinarse, el grano adquiere mayor tamaño. Después de dar de comer a la tierra, en el marco de una tradicio-nal ceremonia presidida por el jefe de hogar, en este caso mi padre, recién pasábamos a disfrutar de esta riquísima comida (para darles un simple ejemplo, se asemeja a un buen plato de puchero).La ceremonia de dar de comer a la Pachamama -Madre Tie-rra- que aún se conserva y se mantiene vigente en los pueblos , se realiza dentro de un hoyo cavado en el suelo de una habitación, en el patio de la casa o en un terreno donde ceremoniosamente se deposita esta comida por parte de cada uno de los miembros de la familia y amigos. También se le da de beber chicha, vino y otras bebidas,al igual que se le ofrendan hojas de coca. Se entiende que esta ofrenda a la Pachamama se hace en profundo agradecimiento a la Madre Tierra, por todo lo que ella nos provee para nuestra subsistencia. Por eso se le brinda lo mejor de la cosecha anual”.

Aclaración: en algunos lugares de la región, se denomina ti- jtincha a la mazorca de maíz hervida.

Capones: chivos o corderos castrados, que engordan y crecen mejor que los demás por lo que la carne es más blanda y rica.

Chalona: carne caprina u ovina, prolijamente salada y secada al sol y al frío, conservando todas las partes del animal, menos las vísceras y el cuero.

Llajhua: salsa picante preparada con ají, tomate, aceite y sal.

Pastel de Gallina Cruceño

24 Sep

Articulo tomado del Periódico, El Deber del dia miércoles 27 de abril de 2011

  «Sólo un restaurante prepara este Plato que hace 20 años era muy degustado.

Desaparecido del menú, el pastel de gallina era uno de los platos característicos de los cruceños. Existen dos formas de prepararlo, ambos con un sabor típico de la comida regional.
Sabor con historia. Hasta la década de los ’70, el pastel de gallina era un plato común en el menú de los restaurantes y hogares cruceños; sin embargo, de a poco se ha ido perdiendo la costumbre de cocinarlo y degustarlo.

Hoy, el restaurante El Aljibe es el único en Santa Cruz que ofrece esta joya de la cocina cruceña. «Según las personas que consultamos, se lo comía a diario, tanto en la cena como en el almuerzo», explicó Javier Libera, propietario de este restaurante.

Según Jacob Zapata, socio de Libera, la investigación realizada demoró muchas semanas y descubrieron detalles muy importantes. «El domingo era el día de la fiesta y en vez de ser cocinado a la olla se lo hacía al horno y a este plato se lo conocía como pastel de hoja», explicó.

Según Jacob Zapata, socio de Libera, la investigación realizada demoró muchas semanas y descubrieron detalles muy importantes. «El domingo era el día de la fiesta y en vez de ser cocinado a la olla se lo hacía al horno y a este plato se lo conocía como pastel de hoja», explicó.

Ingredientes. Como su nombre lo explica, este plato tiene como ingrediente principal la gallina criolla, que por sus características debe ser cocinado de una manera diferente. «Tiene que cocer mínimo durante tres horas para que esté a punto para deshilachar», explicó Libera.

«Es que la preparación de la comida típica es demorada, pero por el sabor vale la pena», manifestó Zapata.

Para quienes nunca probaron este plato, el pastel de gallina tiene un sabor dulce. «En algunas recetas se debía a las uvas pasa, en otras al plátano e incluso hasta al azúcar», explicó Libera.

Sabor que cautiva. Pese a que muchos jóvenes no conocen muchos de los platos típicos, el menú de El Aljibe va conquistando a los jóvenes. «En la mayoría de los casos, los jóvenes que vinieron al restaurante volvieron y ahora piden un majadito de pato, un locro carretero o el pastel de gallina», indicó Zapata.

PASTEL DE GALLINA

Para 4 porciones

• 1 gallina criolla hervida y desmenuzada

• 5 plátanos cocidos y picados en cubitos

• 3 papas cocidas y picadas en cubitos

• 4 porciones de arroz

• 10 hojas de trigo

• 4 huevos duros

• 1/2 taza de azúcar

• 1/2 taza de uvas pasa

• 1 cebolla rayada

• Tomate

• Aceite de urucú

• Sal, ajo y pimienta al gusto

• Agua

  1. Preparación.
  1. Fritar la cebolla con el aceite de urucú y el ajo e incorporar la gallina deshilachada. Aumentar un poco del caldo de la gallina en cantidad necesaria.
  2. Cuando dé un hervor agregar las uvas pasa y luego añadir las papas y el plátano. A medida que se va probando, se le agrega el azúcar al gusto. Se le adiciona, la hoja de trigo desmenuzada para que dé consistencia y no quede muy líquido.
  3. De los cuatro huevos, dos deben ser picados para mezclarlos en la preparación. Y puede disfrutar del pastel de gallina a la olla.
  4. Para el pastel al horno.
  5. En un molde acomodar las hojas de trigo haciendo una capa, encima colocar el relleno, y luego agregar otra capa de hojas, humedeciéndolas en el caldo de gallina o rociando para que no estén muy secas.
  6. Se hace un ahogado de tomate y cebolla. Con eso se esparce encima de la última capa  y se decora con los huevos cortados en rodaja. Meter al horno por 40 minutos.
  7. Acompañar con arroz como guarnición.»

Capirotada Cruceña

24 Sep

La-capirotada-vuelve-al-menu

Articulo tomado del diario de Santa Cruz «El Dia»  de fecha miércoles,  17 de Agosto, 2011

Prácticamente había desaparecido del menú. La capirotada, elaborada con charque, costilla y cola de res vuelve de la mano del restaurante El Aljibe para que sea degustada por el paladar de los cruceños.

A gusto del cocinero. El plato que era muy consumido en la Santa Cruz de antaño, tenía un espesor que variaba según el gusto de quien la preparaba. “Algunos lo presentan como sopa, nosotros lo servimos más espeso, como un plato de fondo”, indicó Javier Libera, propietario del restaurante El Aljibe.

Este plato se hace en base a una sopa de cola, costilla y charque. Se le agrega maíz blando, retostado y se la mezcla con queso. “Para servirlo se le echa un ahogado de cebolla y un poco de urucú. Tiene un sabor muy delicioso”, explicó Libera.

Rescatada del olvido. En Santa Cruz, ya ningún restaurante servía esta delicia gastronómica. El Aljibe tuvo que recurrir a algunos libros, pero también a la experiencia de personas que lo habían probado hace años para elaborar un plato como de antaño. “Silvina, Cristina y Milenka Zankiz vinieron a probar el plato y dijeron que tenía el mismo sabor que el de su abuela”, concluyó Libera.

Como sopa o segundo

La presentación variaba de acuerdo a la preparación del cocinero.

CAPIROTADA
Para 4 personas

• ½ kg de charque
• ½ kg de cola de res
• ½ kg de costilla de res
• 2 cebollas ralladas
• ½ pimentón rallado
• 4 litros de agua
• 3 cucharas de sal
• 3 dientes de ajo picados
• 1 pizca de pimienta
• 1 pizca de comino
• ½ kg de harina de maíz
• 1 taza de queso picado en cubitos pequeños

Preparación.
• Poner a hervir cuatro litros de agua con el charque lavado, cola, costilla, sal, pimienta y comino, preparar un ahogado de cebollas, ajo y pimentón, e incorporar a la sopa, dejar hervir por una hora y media, aproximadamente.

• Estando lista la sopa, diluir la harina de maíz con agua e incorporarla, dejar hervir aproximadamente quince minutos más e incorporar el queso picado en cubitos dejar derretir un poco y servir..
Sugerencias.
• La harina se puede retostar en una sartén antes de diluirla.

• Opcionalmente se puede agregar un poco de ahogado de cebollas en aceite de urucú al momento de servir.

Javier Libera  – Jacob Zapata