Por Claudio Ferrufino Coqueugniot – Columnista
Conocí a Jorge del Castillo Blanco en la juventud, un día que en camioneta por casualidad nos recogió, a una amiga y a mí, bajando de las alturas de Tiquipaya. Lo vi otras veces, en diversas circunstancias; de allí el tiempo se desbocó y cada uno llenó un vacío de décadas con amagues y secretos de su propia elección. Hoy Jorge es un connotado chef, innovador que no ceja en desafiar las convenciones que obligan a mezclar sabores dentro de márgenes más estrictos de lo que se piensa. Es el fundador de una aventura que ha dado en llamarse el Club Gourmet de Bolivia.
La gastronomía toma, más y más, lugar de privilegio entre las representaciones culturales de las naciones. Programas televisivos de cada país ponen un énfasis que antes hubiera sido inusitado en las cocinas locales. Aprender de los vericuetos de la culinaria chiapaneca, por ejemplo, emula casi el placer de adentrarse en su arqueología o su historia. Oaxaca, tamales de Michoacán, corderos hervidos de las islas escocesas, won tons chinos, kebobs sirios, hierbas marroquíes, presentan una novedosa faz de las razas: el conocimiento a través del sabor, el aroma, las especias, las combinaciones, los ritos; tan distintos todos, y sin embargo tan similares. Si algo nos acerca, aparte del nacer y del morir, es la comida. Allí, en las astucias para hallar el placer que da el alimento, los seres humanos, parecemos hermanos, aunque las formas de alcanzar ese placer difieran en las singulares características de cada quien.
Gourmet se asocia a sibarita, exquisito, refinado. Creo que se refiere a la estética de la presentación, la finura del elaborado, la delicadeza del sabor. Pero los ingredientes son por lo general populares. La cocina gourmet rescata, y semeja paradójico, los ingredientes comunes, los de la tradición del pueblo, convirtiéndolos por don de artesanado, en obras de arte visuales y de gusto. Y ejemplifico ello con una notable cena, hace un mes, del Club Gourmet de Bolivia, en Cochabamba. El menú iniciaba con un cóctel tricolor (los tragos merecen texto aparte). La entrada consistía en trucha ahumada sobre colchón de papa morada, decorada con trozos de ensalada verde y salsa de chirimoya encima del pescado. El arte acá consiste en agarrar elementos nativos: papa morada, chirimoya, y buscar la manera de combinarlos para dar como resultado un plato en extremo delicado, asombroso por su capacidad de encajar productos que en apariencia se repelen, logrando un éxtasis de los sentidos. No cualquiera puede hacerlo. Estamos hablando de un recetario que desafía la tradición empleando sus propios ingredientes pero subvirtiendo sus esquemas.
El plato fuerte, denominado Pabellón Nacional, exponía aún más esta soberbia sedición gastronómica. Medallones de lomo al aroma de cilantro y huacatay. El huacatay, o huacataya, es una hierba anciana de los Andes, sólo utilizada en la comida popular, en llajwa principalmente, y olvidada por la sociedad criolla. Jorge la rescata para una carne que podría ser francesa, y que acompaña con una trilogía de papines andinos bañados en salsa de ají colorado, quinua con queso y ají amarillo y un souflé mosaico de motes al pesto de habas (¡!). Digan si podría haber algo más boliviano, más andino que esta presentación. No descollaba, como no lo hace un aliñado gourmet, por la cantidad que tienen las comidas de mercado y que guardan su lógica relacionada al trabajo y a la economía. Las porciones eran las justas para no intoxicarse, o llenarse, y desmerecer el objetivo primario que es paladear el conjunto descubriendo sus sutilezas.
El postre completó un paseo por la geografía de Bolivia con un mousse de tumbo. Hubo vino; tomamos cabernet sauvignon y terruño. Y, antes de la cena, quesos de untar locales, tipo brie y camembert. Los chefs: Jorge del Castillo Blanco y Carlos Araujo Urquidi merecen un aplauso.
Una aventura y una empresa. El Club da cursos y constantemente educa en las redes sociales.
El autor es escritor





Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


Shapes, colours, numbers and sounds) have been applied to architecture, telecom networks industrial design, boats and aeroplanes to transmute the effects of environmental energy disturbances from sources such as electromagnetic radiation, structural design and cosmic and earth energy radiation. BG is also being applied to agriculture, poultry, fish, and livestock farming to increase productivity and quality leading to the reduction of controversial chemicals and artificial treatments.
thanks for sharing..welcome!
Check more : https://www.poetryfoundation.org/poems/52341/hamatreya
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"One traditional analogy is dust on the mirror, which interferes with the divine expression of our true nature. But we can increase the transparency of that reflection, a very gradual process but can fluctuate, given our inconsistent behavior and insights.
We do not need to generate our own luminosity, but merely reflect the universal radiation that falls on each of us. We can strive for understanding. We can become a clear mirror to the light of the universe.
all experiments failed to reveal this suspected medium, and special and general relativity at last did away with the need for it entirely. Can we point to any evidence at all in favor of the aether’s existence?
Image : The longer a photon’s wavelength is, the lower in energy it is. But all photons, regardless of wavelength/energy, move at the same speed: the speed of light..the speed of all forms of light is measured to always be the same for all observers.
Primordial god embodying pure light and upper air beyond the mortal sky.
Often born from Chaos; sometimes from Night (Nyx) and Darkness (Erebus). Sibling to Hemera (Day), bringing light after darkness in creation myths.
Medium where gods breathe and stars move — untouched by decay or storms.
Inspired philosophers to describe a perfect “fifth element” above the four basics.Legacy lived on in Renaissance cosmology and the later scientific “luminiferous aether.”
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uuuh tiene una pinta deliciosa y golosa! en mi hogar gusta mucho el dulce de leche, seguro que les encanta, gracias!
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Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!