Uno de los alimentos más antiguos pero menos utilizado hoy en día son las semillas, un compacto almacenaje de excelentes nutrientes, fáciles de conservar y consumir. Adentrémonos en el camino de la alimentación sana y rompamos los mitos sobre sus sabores y sus costos.
Aunque muchos sigan pensando que las semillas son un alimento exclusivo para las aves, poco a poco se están popularizando sus propiedades. Ellas aportan a nuestro organismo gran cantidad de minerales, proteínas, enzimas, vitaminas y ácidos grasos. Es el alimento natural más concentrado (en relación al tamaño y los nutrientes) y es fácil de conservar, transportar y consumir.
La mayoría de las semillas son recomendables, aunque son preferibles las oleaginosas, ya que se destacan por el rico aporte en grasas saludables y proteínas. Almendra, avellana, castaña de cajú, chía, girasol, lino, nuez, nuez pecan, pistacho, sésamo y calabaza son algunos ejemplos.
Por su estructura externa, el alpiste, las semillas de melón y sandía sólo se pueden utilizar para realizar leches vegetales. ¿Cómo es esto? La técnica consiste en activar las semillas, dejándolas en remojo con agua durante algunas horas. Luego, se las licúa con el líquido y, por último, se las cuela, para obtener todos sus nutrientes en su leche. De esta forma, evitamos consumir sus indigestas coberturas. Existe otra posibilidad de consumir semillas: las harinas de algarroba o el cacao son dos ejemplos.
Al momento de consumir las semillas es necesario que las muelas con un mortero, una procesadora de mano, un molinillo de café o lo que se te ocurra. Pero ojo, no tenés que hacer una pasta. Si no hacés este último paso, las semillas pasarán por tu cuerpo sin que se entere.
Consejos “gauchitos”
* Comprá las semillas enteras, ya que las molidas tienen menos nutrientes.
* Guardalas en lugares secos, oscuros, frescos y en un recipiente hermético.
* El aceite de sésamo es excelente, tanto en sabor como en nutrientes.
* Por su alto contenido en grasas poliinsaturadas, las semillas de girasol se echan a perder rápidamente. Por lo tanto, lo mejor es comprarlas en cantidades reducidas. Una buena opción para su consumo es en aceite orgánico.
* Las pipas de girasol se pueden congelar.
Tips para la vida diaria
* Las semillas son fáciles de transportar, ideal para los deportistas, aventureros, oficinistas, estudiantes, etc.
* Las semillas contienen grandes nutrientes. Lo ideal es consumir de una a dos cucharadas por día. La variedad dependerá del gusto o necesidad.
* Las semillas son fáciles de incorporar, tanto en una tostada con mermelada, jugo, sopa, ensalada, etc. Las opciones son varias dependiendo de tu creatividad.
Por Pablito Martín, chef, periodista y autor de “Con probar no perdés nada. Recetas de cocina para tu alimentación conciente”, de Editorial Kier.
http://entremujeres.clarin.com/vida-sana/nutricion/secreto-semillas_0_536346454.html




Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


uuuh tiene una pinta deliciosa y golosa! en mi hogar gusta mucho el dulce de leche, seguro que les encanta, gracias!
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Antonio Jesus, gracias por tus palabras y seguirme. Una salsa tan fina no puede ser con manteca...tiene que ser mantequillas, gracias por hacerme notar, muchos saludos y a la orden para cualquier consulta- Abrazos
Primero gracias por ilustrarnos con tu blog, sigue así, te seguimos en muchos paises, pero en esta receta quisiera que me aclararas una duda, en la salsa de nueces, cuando te refieres a la manteca quieres decir mantequilla?
Hola! Yo he sido siempre una ratona, me chifla el queso! Pero desde que tengo fibromialgia y como consecuencia síndrome de colon irritable he dejado todos los lácteos y debo decir que, mi cuerpo lo nota!
Ahora tomo frutos secos y levadura nutricional para hacer "quesos veganos", de hecho en mi blog hablo de ella, para que al menos mis compañeros de enfermedad sepan que el queso y los lácteos en general, inflaman y que es un mito que sin ellos, nuestro organismo carezca de calcio.
Buen artículo, a ver si el mundo va tomando conciencia y come más sano.
Un saludo.
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.
Hola buenas tardes, muy interesantes sus aportaciones, quisiera ponerme en contacto con usted.
La Jabuticaba, en el Oriente Boliviano se la conoce como Guapurú. En Brasil, existe una ciudad denominada como Jabuticabal