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Cada bolsita de 2 gr. contiene: Coloque una bolsita de TÉ VERDE WINDSOR en una taza, vierta agua hirviendo y deje reposar 5 min. Tome mientras este caliente.
Análisis realizado por INLASA, Certificado por SENASAG
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Las hojas de té verde no están fermentadas, por lo que contienen más moléculas beneficiosas que el té negro, por ejemplo, en las que están fermentadas.
Los compuestos activos responsables de la acción terapéutica del té verde son los polifenoles (flavonoides, catecoles y taninos), que son potentes antioxidantes con acción sobre losradicales libres, que dañan los tejidos al producir daño celular, disminuyen la acción del sistema inmune y cambian la conformación genética.
Según diversos estudios se piensa que estas moléculas son las responsables de que el té verde produzca una disminución del colesterol LDL, implicado en la enfermedad cardiovascular. También se asocia al bloqueo de la enzima uroquinasa, responsable del desarrollo varios tipos de cáncer.
Hay experimentos que hablan de una actividad de EGCG (epigalocatenina-3-galato) frente al alzheimer (enfermedad degenerativa del sistema nervioso que se produce por la acumulación de beta-amiloide en forma de placas en el cerebro).
Produce un control sobre la diabetes, puesto que es hipoglucemiante.
Tiene un efecto sobre la presión arterial, al inhibir la angiotensina II que hace que ésta aumente.
Además de todo esto, de ser eficaz contra la diarrea, la fatiga, tener cierto control bactericida , disminuir el peso, y ser, en conjunto, una “vitamina” que fortalece el sistema inmunitario, es una perfecta bebida para tomar tanto fría como caliente.
Origen e historia: El té verde es una de las bebidas más antiguas del mundo y su origen e historia son un tanto curiosos. Durante siglos, el té verde o negro, permaneció como la bebida de preferencia en los países asiáticos.
No fue hasta el siglo XVI que los exploradores europeos y comerciantes popularizaron el té en occidente. Entonces era carísimo.
Rusia se convirtió en un importante país de paso para el transporte de té. Actualmente, es la segunda bebida más consumida mundialmente después del agua.
El té verde es consumido mayoritariamente en los países asiáticos (China, Japón e India). En estos países, el té significa bienestar, armonía, belleza, serenidad y se convierte en un ritual. China es el principal productor del té verde.
Características: El té verde procede de la misma planta que el té negro (Camellia sinensis), y se obtiene secando las hojas por acción del vapor (sistema japonés) o por el calentamiento (sistema chino). Estos procesos casi no alteran su composición química.
Las hojas del té verde no se dejan fermentar después de cosechado y antes del proceso de secado, para que retenga los ingredientes activos de la planta (polifenoles).
Los polifenoles son esenciales en la fisiología de las plantas, para la pigmentación, crecimiento, reproducción y protección contra plagas.
Algunos de los polifenoles dependen de la luz solar, por lo tanto, se encuentran en mayor concentración en las hojas y partes externas de la planta. Muchos de ellos han sido estudiados en la prevención del cáncer por su capacidad antioxidante.
Entre ellos se encuentran: flavonas, isoflavonas, flavonoides, catequinas y taninas. El contenido de polifenoles varia en las diferentes plantas.
El té verde contiene cuatro polifenoles, comúnmente llamados catequinas.
El proceso de fabricación del té verde, paso a paso: La importancia que se le atribuye al té verde en cuanto a sus propiedades saludables frente al resto de tés, reside en su proceso de fabricación.
Las hojas no fermentadas al sol contienen un mayor número de polifenoles.
El proceso de fabricación es el siguiente:
1) Inmediatamente después de recolectar las hojas se llevan a la fábrica. Se cuecen al vapor o por acción de aire caliente para detener el proceso de oxidación de las enzimas y conservar más catequinas. Aquí es donde encontramos la diferencia del té verde con respecto a otros tipos de té.
2) Se enrollan las hojas sobre placas o bandejas calientes para reducir el contenido de humedad.
3) Se retuercen las hojas, para adaptar el contendido de agua.
4) Se dejan secar y se envasaan las hojas del té.
Valor nutritivo:
Entre sus componentes destaca el flúor por lo que son constatables sus beneficios sobre la placa dental. Además de flúor, entre los minerales se encuentran el calcio, el potasio y el magnesio, y entre sus componentes vitamínicos, especialmente vitaminas del grupo B (con un importante papel en el funcionamiento del sistema nervioso) y provitamina A.
Ventajas e inconvenientes de su consumo:
Sus componentes antioxidantes (polifenoles) le atribuyen diversas propiedades saludables a esta planta:
– Protege al organismo frente a la acción nociva de las sustancias oxidantes y las radicales libres que debilitan al sistema de defensa natural del cuerpo, y aceleran el proceso de envejecimiento.
– Contribuye a regula los niveles de colesterol, ayudando al cuerpo a absorber menos grasa y excretar más.
– Evita la formación coágulos en la sangre, ya que inhibe una sustancia liberada por las plaquetas, el tromboxano, que provoca que las plaquetas se unan formando bloques (trombos).
– Previene contra la formación de caries, debido a su contenido de fluoruro.
– Ejerce un importante efecto diurético en la medida que su ingestión ayuda a la eliminación de líquidos.
– Su bajo contenido calórico lo convierten en una buena alternativa a las bebidas gasificadas y azucaradas, especialmente recomendable para quienes se aburren por tenerse que ceñir al consumo de agua.
– Contribuye a la hidratación de la piel dado que permite la oxigenación de las células y de los capilares.
– Ciertos componentes del té, los taninos, que le confieren el característico sabor amargo, tienen efecto astringente, por lo que su consumo está aconsejado en caso de diarrea.
– Como el café, el té es una buena bebida estimulante que contribuye a despejar la mente y a despertar al organismo cuando más le cuesta reaccionar (por la mañana, tras la sobremesa…); aunque si el consumo es desmedido, acaba crispando los nervios.
No obstante, no todo son ventajas. El té contiene una sustancia que impide el aprovechamiento orgánico de la vitamina B1. Por ello, los grandes bebedores de té pueden llegar a padecer deficiencia de esta importante vitamina para el sistema nervioso.
Por otra parte, el té verde tiene el inconveniente de dificultar la absorción de hierro presente en los alimentos, por lo que su consumo no estaría indicado en caso de estar atravesando un proceso anémico.
Como preparar la mejor taza de té: La infusión tiene su importancia. Las catequinas del té verde son solubles en agua, y el grado de extracción de éstas depende del tiempo de contacto de las hojas en agua.
Por eso, para aprovechar al máximo las propiedades de cualquier té lo mejor es hacer una infusión larga, de cinco o diez minutos. Con ello se consigue un té menos aromático y más áspero, justo lo contrario de lo que se plantea quien degusta y saborea el té, pero no siempre salud y gastronomía van unidas.
El agua es el factor que determinará el aroma y sabor del té.
El agua mineral suele ser la más indicada. Con agua clorada no sale un buen té; ésta debe hervir 2 o 3 minutos para eliminarse el cloro. El agua blanda es preferible a la dura, pues el calcio «espesa» el ácido tánico contenido en el té.
El té verde no se ha de preparar con agua hirviendo, ya que saldría demasiado amargo. Por tanto, debe verterse en la tetera con las hojas justo antes de empezar a hervir, o en caso de que haya llegado al punto de ebullición, se ha de dejar enfriar un instante antes de verterla en la tetera.
Una buena tetera ha de tener la pátina que le da un empleo frecuente, pues mejora el sabor. La tetera ha de estar reservada sólo para el té. No es preciso lavarla, basta aclararla, ya que el jabón o el detergente disolverían la pátina y posiblemente estropearían el siguiente té. La tetera se calienta con un poco de agua hirviendo, que se hace girar en su interior, se tira y se deja secar antes de verter en ella el agua para la infusión.
Entonces se introduce una cucharadita de té rasa (2 gramos) por taza, se vierte el agua caliente y se tapa la tetera. Los coladores de té dejan de ser buenos cuando se les cierran los orificios, ya que impiden que el aroma se expanda.
Las hojas de té verde se han de dejar reposar en agua entre 1 y 3 minutos como mínimo para que se desplieguen los aromas, pero pueden dejarse en infusión hasta 5 minutos.
Cuanto más tiempo se dejen reposar, más pronunciado será el sabor amargo. Se puede tomar al natural o edulcorado. El azúcar aumenta algo el aroma, y en cambio la miel lo desvirtúa. Hay quien añade limón o una nube de leche.
Criterios de calidad en la compra y conservación:
La calidad del té depende del cuidado conferido durante la recolección.
En Japón y China los tipos especialmente finos se recogen sólo con guantes.
Las hojas más jóvenes de los arbustos dan el mejor té: orange pekoe (de hojas delgadas y cultivo lento) y flowery, que contiene brotes que en la elaboración se han teñido de plateado o dorado, lo que se llama tips (puntas). Las hojas más viejas, de menor calidad, suministran pekoe y pekoe souchong. La mayoría del té de exportación es de primera calidad.
Para una buena conservación de esta planta, conviene saber que el té atrae fuertemente la humedad. Por eso debe almacenarse cuidadosamente en un lugar fresco, y los recipientes han de estar herméticamente cerrados.
El té verde se puede conseguir en supermercados, tiendas especializadas en productos naturales y otros establecimientos y ahora también en el internet, directamente de compañías que lo producen en China y Japón.
Algunas de las propiedades del té «verde»
Es uno de los alimentos con más capacidad antioxidante.
Durante mucho tiempo los herbolarios chinos han alabado las propiedades beneficiosas de esta bebida, consumida diariamente en todo el mundo desde hace siglos.
El té verde proviene de las hojas, recién recogidas, de la planta del té cocidas al vapor, liadas y secadas a temperatura elevada. Las sustancias que contiene son de gran interés dietético y nutricional; principalmente flavonoides con acción antioxidante (catequinas, rubigenina, flavina y taninos).
Sólo una taza de té aporta ya alrededor de 200 mg de flavonoides, la mayoría de lo cuales se libera durante el primer minuto de infusión.
Así mismo, el té verde contiene otras sustancias beneficiosas, por lo que se recomienda como complemento en el tratamiento de diversas dolencias; algunos de sus efectos van desde despejar la voz o facilitar los procesos digestivos hasta aliviar la retención de líquidos.
LA PLANTA DEL TÉ
El té es una planta perenne de la familia de las camelias.
Camellia sinensis crece en China, en el Tíbet y en Japón. Puede alcanzar una altura máxima de 2.5 a 4.5 metros. Soporta temperaturas muy frías y puede producir hojas, de 5 cm, durante 100 años.
La planta produce hojas coriáceas, brillantes, de color verde oscuro y pequeñas flores delicadas de unos 2.5 cm de diámetro con 5 a 7 pétalos muy similares a las de la flor de jazmín. Éstas producen unn fruto parecido a la nuez moscada que contiene de 1 a 3 semillas.
Las plantas de té se desarrollan mejor en zonas cálidas y húmedas. Los climas adecuados presentan temperaturas de entre 10 y 30º C, una pluviosidad anual de 2000 a 2250mm, y una altitud de 300 a 2000m sobre el nivel del mar.
La combinación de altitud y humedad favorece el lento crecimiento deseado ; además la calidad del té es mejor y su sabor más intenso si se cultiva a mayor altitud. La calidad final del producto depende de factores como el clima, el suelo, la altitud, los procesos de recolección y procesamiento, envasado, transporte y almacenamiento.
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