» Bolivia.com / El Sabor de Bolivia / Noticias / Detalle de noticia
La cocina de Buda: comer para vivir, no vivir para comer
Cocina para calmar el hambre y reconfortar el alma, basada en los sabores campesinos, rústicos y en los vegetales fermentados, es el secreto de la cocina templaria coreana, una base de la gastronomía tradicional del país.
Foto Ilustrativa: EFE
Una de sus mayores exponentes, la monja budista Wookwan, cocinera en el templo de Gameun, dejó por unos días la tranquilidad del templo para sumergirse en el bullicio de la capital española, donde participó en el congreso Madrid Fusión.
Con sus demostraciones culinarias ilustró la técnica más característica de la cocina tradicional coreana, también llamada «hansik»: la fermentación de verduras.
Una técnica que ya es tendencia en los fogones de la alta cocina española, que aporta sabores potentes y texturas crujientes a los vegetales, pero sobre todo muy alabada por sus propiedades saludables, ya que fermentar las verduras supone una gran concentración de contenido en bacterias de ácido láctico, que estimulan el sistema inmunológico.
Los dos ingredientes fundamentales de la cocina coreana, el kimchi (verduras fermentadas con repollo como base) y el jang (salsa fermentada) están elaborados precisamente con esta técnica, con la que se elabora el chucrut -quizá la verdura fermentada más común en Occidente- que también utilizan cocineros como el español Rodrigo de la Calle o el japonés Yoshihiro Narisawa.
«La variedad coreana que mejor puede explicar la fermentación de verduras es la que se lleva a cabo en los templos. Es, además, la base de nuestra cocina», explica a Efe la secretaria general de la Korean Food Foundation, Kim Fonghee, una organización gubernamental que investiga para el desarrollo de la cocina coreana dentro y fuera del país.
La Korean Food Foundation eligió este año a Wookwan, doctorada en Budismo por la Universidad de Nueva Delhi, profesora titular del instituto de gastronomía templaria de Mahayeon y autora de dos libros de cocina templaria en los que promueve su filosofía, como embajadora culinaria del país.
«Para favorecer la meditación, intento comer lo mínimo posible y simplemente lo que el cuerpo necesita. No como por placer, solo para mantener mi vida», afirma Wookwan, de 51 años.
Esta idea, combinada con un «slow food» llevado al extremo, una cocina sostenible en la que la proteína animal brilla por su ausencia, sostiene la cocina templaria: «tenemos prohibidos el pescado, la carne y plantas que dan calor al cuerpo, como la cebolleta, el cebollino o el ajo», explicó la monja.
Fuera de esas prohibiciones, la base es la misma que la de la alta cocina coreana: tres salsas, el ganjang (salsa de soja), el doenjang (pasta de soja) y el gochujang (pasta de chile rojo), las verduras, con el kimchi como base, y el arroz.
«Me parece muy importante que se innove en la cocina para la propia evolución gastronómica de un país. Pero si no hay tradición, no hay innovación. La cocina templaria no busca la fusión, pero toda cocina tiene que tener algo de tradicional para convertirse en algo nuevo», argumentó.
Las elaboraciones de Wookwan sí buscan, sin embargo, promover una cocina equilibrada y armónica, basada en los cinco colores cardinales (azul, rojo, amarillo, negro y blanco) y en cinco sabores (picante, dulce, agrio, salado y amargo) que recrean «los elementos cósmicos».
Para lograrlo, Wookwan utiliza polvos de boniato, de bellota o de semillas de gardenia; también aceites de perilla o de sésamo, con los que crea gelatinas o da color a las tortillas y al arroz, además de aportar «nutrientes necesarios en un menú sin carne ni pescado».
En un país en el que el estrés y la competitividad invaden todos los ámbitos de la sociedad, y que ocupa el primer lugar del mundo desarrollado en tasa de suicidios, la cocina se alza como la gran promotora de la filosofía «slow», como un valor positivo para alcanzar el equilibrio entre cuerpo y mente y, en general, la convivencia social. EFE




Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


"One traditional analogy is dust on the mirror, which interferes with the divine expression of our true nature. But we can increase the transparency of that reflection, a very gradual process but can fluctuate, given our inconsistent behavior and insights.
We do not need to generate our own luminosity, but merely reflect the universal radiation that falls on each of us. We can strive for understanding. We can become a clear mirror to the light of the universe.
all experiments failed to reveal this suspected medium, and special and general relativity at last did away with the need for it entirely. Can we point to any evidence at all in favor of the aether’s existence?
Image : The longer a photon’s wavelength is, the lower in energy it is. But all photons, regardless of wavelength/energy, move at the same speed: the speed of light..the speed of all forms of light is measured to always be the same for all observers.
Primordial god embodying pure light and upper air beyond the mortal sky.
Often born from Chaos; sometimes from Night (Nyx) and Darkness (Erebus). Sibling to Hemera (Day), bringing light after darkness in creation myths.
Medium where gods breathe and stars move — untouched by decay or storms.
Inspired philosophers to describe a perfect “fifth element” above the four basics.Legacy lived on in Renaissance cosmology and the later scientific “luminiferous aether.”
uuuh tiene una pinta deliciosa y golosa! en mi hogar gusta mucho el dulce de leche, seguro que les encanta, gracias!
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Antonio Jesus, gracias por tus palabras y seguirme. Una salsa tan fina no puede ser con manteca...tiene que ser mantequillas, gracias por hacerme notar, muchos saludos y a la orden para cualquier consulta- Abrazos
Primero gracias por ilustrarnos con tu blog, sigue así, te seguimos en muchos paises, pero en esta receta quisiera que me aclararas una duda, en la salsa de nueces, cuando te refieres a la manteca quieres decir mantequilla?
Hola! Yo he sido siempre una ratona, me chifla el queso! Pero desde que tengo fibromialgia y como consecuencia síndrome de colon irritable he dejado todos los lácteos y debo decir que, mi cuerpo lo nota!
Ahora tomo frutos secos y levadura nutricional para hacer "quesos veganos", de hecho en mi blog hablo de ella, para que al menos mis compañeros de enfermedad sepan que el queso y los lácteos en general, inflaman y que es un mito que sin ellos, nuestro organismo carezca de calcio.
Buen artículo, a ver si el mundo va tomando conciencia y come más sano.
Un saludo.
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.