La migración del campo a la ciudad y la publicidad han hecho que patrones de consumo globales se implanten en la sociedad.
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Con una propuesta de cocina del producto, el restauranteGustu de Bolivia ha logrado ingresar a la lista de los 50 mejores restaurantes de América Latina a poco más de un año de haberse inaugurado.
“Ha sido un gran logro para un equipo que ha trabajado y trabajado. Entrar un año después de abiertos es un gran orgullo para nosotros. Nuestra labor en Bolivia es a base de educación, modelos reubicables y sostenibilidad. El acercamiento está siempre enfocado en el productor y en el estudiante”, señala Kamilla Seindler, jefa de cocina de Gustu.
La referencia a los estudiantes es importante, ya que Gustu al ser parte del proyecto de la fundación Melting Pot Bolivia, es también una escuela dedicada a formar a jóvenes bolivianos en actividades gastronómicas, con el objetivo aprovechar la riqueza culinaria boliviana y posicionar al país como un destino turístico gastronómico.
“Yo creo que tanto en Bolivia como el resto de latinoamérica posee una diversidad increíble. Y nuestra propuesta es nueva porque al ser de afuera no vengo con el ‘síndrome de la abuela’, no busco replicar platos que ya existen sino inspirarme en ellos, pero sobretodo tratamos de dejarnos inspirar por el producto”, explica la chef de origen danés.
Y la apuesta del restaurante por el producto local es al cien por ciento. La carta de licores incluye cerveza artesanal boliviana, destilados y cócteles en base a singani, además de una cava de vinos con 108 etiquetas que provienen en su totalidad de productores bolivianos.
La propuesta ya ha logrado calar en el público local, que representa el 40% del total de afluencia que tiene Gustu. “Pensamos que iba a ser mas difícil convencer al boliviano de su propio producto, pero hemos tenido muy buen arranque”, comenta Seindler.
La carta de Gustu presenta cambios cada tres o cuatro meses, pero alguno de los platillos favoritos de los clientes tienen garantizada su permanencia. Entre los platos estrella de Gustu tenemos el Palmito Sedoso con Charque de Alpaca y Yema De Huevo; el Conejo con Crema de Choclo con Limón y Hierba Luisa; y la Llama Con Salsa Cítrica, Achacana y Miel de Abeja.
Consultada sobre la gastronomía peruana, Seindler destaca la importancia de tener un vecino ‘poderoso y avanzado’, resalta la propuesta de Central, la Casa Moreyra y Fiesta, que mantienen el toque del productor y el cariño al altiplano y los andes.
A su paso por Mistura, Kamilla Seindler participó de los Foros de Qaray, que congregó en el Gran Foro de Apega a los más reconocidos chefs peruanos y extranjeros, como Gastón Acurio, Virgilio Martínez, Michelangelo Cestari, Renzo Garibaldi,Josh Evans, entre otros.
Cuando vino Lu de su casa en Argentinanos trajo un montón de semillas: distintas variedades de calabaza, o como dicen allá,zapallo, remolacha, achicoria… Espero que ese «maíz cremoso amarillo» sea heredado de tus orígenes mapuches y no transgénico, jeje. Bueno, muchas gracias por acordarte de nosotros, nos las trajiste hace tiempo pero hemos esperado a ponerlo en el blog justamente hoy para desearte desde aquí un feliz cumpleaños… ¡muchas felicidades para tus 27!
Este año vamos a «viajar» mucho por Sudamérica ya que Ernesto trajo deBolivia un buen cargamento de semillas de locoto y Encarna y Toni se han encargado de repartirlo entre todos los huertanos del departamento.
| Origen de la foto ¡con traducción! |
El locoto es un tipo de pimiento (Capsicum pubescens) y de primeras cuando vimos en el paquete que es picante nos dio un poco de respeto porque ya sabemos como son por esas latitudes, pero ya me contó Ernesto que no nos asustemos, que es el picante más suave que comen. Hablando del picante, hemos visto en wikipedia que existe la escala Scoville que sirve para medir el picor de los chiles y tienen una foto muy graciosa de un puesto de pimientos, chiles y demás con esta escala. El locoto está en una zona intermedia…
Buscando el locoto en internet hemos encontrado un blog llamado Club Groumet de Bolivia donde comentan todos beneficios de comer locoto: produces endorfinas, es fuente de vitamina C, ¡o incluso es un buen protector estomacal! Parece increíble, ¿no? Ya os contaremos que tal sienta a nuestros estómagos que no están nada acostumbrados al picante… porque ya hemos buscado recetas y hemos visto un blog boliviano llamado Sabores de Bolivia donde tienen varias recetas con locoto y una de ellas es… ¡mermelada de locoto!
Gracias querida Miryam por tus envios siempre muy interesantes y novedosos
1. La Universidad de Tel Aviv está cerca de lograr una vacuna nasal que protegerá tanto del alzheimer como de accidentes cerebrovasculares. Los primeros experimentos son muy alentadores.
2. Technion, un instituto de tecnología dedicado a las investigaciones médicas, ha desarrollado una sencilla prueba de sangre capaz de detectar diversos males (incluidos distintos tipos de cáncer).
3. El Centro Ichilov de Tel Aviv aisló una proteína que hará innecesaria la colonoscopia para detectar cáncer de colon. Bastará un simple análisis de sangre. El cáncer de colon mata anualmente a unas 500.000 personas. Muchas de esas muertes se podrían evitar si se actúa a tiempo.
4. El acne no mata a nadie, pero genera gran ansiedad e insatisfacción en millones de adolescentes. El laboratorio Curelight creó un modo de curarlo mediante la emisión de rayos ultravioletas de alta intensidad que liquidan las bacterias que producen el acne sin generar complicaciones adicionales.
5. El laboratorio Given Imaging desarrolló unas cámaras minúsculas en forma de píldoras que se tragan y transmiten miles de fotos del tracto digestivo. Estas fotos, de gran calidad (dos por segundo durante ocho horas), pueden detectar pólipos, cánceres y fuentes de sangramiento. Son enviadas a un chip que las almacena y luego se vuelcan en una computadora para que el médico las examine. El paciente expulsa la cámara por el recto.
6. La Universidad Hebrea ha desarrollado un neuroestimulador eléctrico por medio de baterías que se implanta en el pecho de pacientes aquejados de párkinson de forma parecida a como funcionan los marcapasos. Las emisiones de este aparato bloquean las señales nerviosas que producen los temblores.
7. El simple olor del aliento de un paciente puede servir para detectar si tiene cáncer de pulmón. El Instituto Russel Berrie de Nanotecnología creó sensores capaces de percibir y registrar 42 marcadores biológicos que indican la presencia del cáncer de pulmón sin necesidad de recurrir a las biopsias.
8. Es posible prescindir de los cateterismos en numerosos casos en los que se busca precisar el estado de las coronarias. Endopat es un dispositivo que, colocado en las yemas de los dedos índices, puede medir el estado de estas arterias y hasta predecir las posibilidades de que se produzca un infarto en los siguientes siete años.
9. En la Universidad Bar Ilán estudian un novedoso medicamento para combatir los virus por vía sanguínea. Le llaman la trampa Vecoy, que engaña al virus hasta lograr su autodestrucción. Es muy útil para combatir las hepatitis hasta ahora mortales, el temible e-bola y el sida.
10. Es posible que los científicos israelíes del Centro Médico Hadassah hayan curado el primer caso de esclerosis lateral amiotrófica, popularmente conocida como enfermedad de Lou Gehrig (que muy bien pudiera llamarse de Stephen Hawking, pues es la que padece el famoso físico británico). El tratamiento desarrollado fue a base de células madre y curó a un rabino ortodoxo. Tienen razones para pensar que ese éxito se puede replicar
.http://elmed.io/israel-un-think-tank-al-servicio-del-mundo/
http://www.uned.es/pea-nutricion-y-dietetica-I/guia/enfermedades/diabetes/index.htm?ca=n0
El esculpido (o tallado) de la verdura y de la fruta es una técnica oriental a la que se denomina Mukimono. Este arte de esculpir vegetales recuerda al del ikebana (el famoso arte floral japonés) ya que las verduras adoptan formas de flores. El esculpido se realiza con cuchillos muy delgados y de gran precisión para conseguir una gran finura. El arte en el manejo de estos cuchillos es a lo que se denomina kaishiki. Además de representar flores, también se tallan hojas, paisajes, animales e incluso mensajes en ideogramas. La manera de cortar varía según la textura de la verdura o fruta, y algunas verduras se presentan al corte en tiras circulares, otras a dibujos geométricos (círculos, medias lunas, rosetones, etc.) y otras a cintas. El objetivo de esta técnica no es solamente destacar las formas y los colores, sino también poner de relieve los aromas y los sabores.
La garnitura viene del conocido término en cocina: garnish. ¿Y qué es el garnish? Pues el acompañamiento decorativo y comestible en los platos acabados -desde un aperitivo hasta los postres-. Puede estar colocado debajo, alrededor o en del alimento, dependiendo del plato. Los hay simples como el del perejil, los cuscurrones en la sopa o la crema batida del chocolate sobre una taza de chocolate, a los más elaborados como por ejemplo unos espárragos verdes a la tempura sobre una crema de espinacas.
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AYUDAS NATURALES PARA DEJAR DE FUMAR.
Un remedio natural consiste en masticar raíz de jengibre (aunque sea un poco amargo es muy efectivo).Llevar en la boca como un caramelo, un clavo de olor también es bastante efectivo para cortar la adicción al tabaco o cigarrillo.Masticar un puñado de frijoles de soya, previamente lavados, cada vez que se sienta el deseo de volver a fumar.Dieta recomendada para las personas que quieren dejar de fumar:En ayunasTomar el jugo de dos limones y dos naranjas con miel de abejas Desayuno Comer Fruta o cereal c(\n pan integral tostado Almuerzo El primer día preferiblemente frutas. Los días siguientes verduras especialmente ensaladas crudas, cereales y legumbres Cena Alimento liviano. Ensalada de frutas o verduras; lechevegetal o jugo de frutas y pan integral. Durante la dieta, tome tres veces al día la siguiente infusión de hierbas con miel de abejas: Mezcle partes iguales de menta, pulmonaria, cola de caballoy toronjil; dos cucharaditas de la mezcla para una taza de agua. |
INGREDIENTES:
CONDIMENTOS:
SARZA:
PREPARACION:

Esta es otra bebida refrescante muy consumida en el Oriente Boliviano, al igual que el Somó podemos encontrarla en la población de Cotoca en el departamento de Santa Cruz.
Nota: Mejor no guardar la chicha ya preparada porque se pone flemosa. Mezclar solamente lo que se consumirá en el día.Bajado del blog boliviano
INGREDIENTES:
* 3/4 Kg. pata de vaca cocida
* 1 taza de arroz
* 3 papas
* 3 ½ cebollas grandes
* 1/4 taza de arvejas
* 1 cucharilla de orégano desmenuzado
* 1 cucharilla de perejil finamente picado
* 1 diente de ajo
* sal
* aceite
CONDIMENTOS:
* 4 vainas de ají amarillo lavadas y despepitadas para moler
* 1 cucharilla rasa de pimienta molida
* ½ cucharilla de comino recién molido
* 3 dientes de ajo recién molidos
PREPARACION:
1. Lavar muy bien la pata y cortar en dados pequeños si gusta puede preparar con el hueso más. Reservar.
2. Para el ahogado picar las tres cebollas en dados finos y en una sartén con aceite caliente saltear; una vez transparente la cebolla, añadir las arvejas, los condimentos molidos y vertir dos cucharones de caldo o agua hervida, las papas cortadas en dados, sal al gusto y terminar su cocimiento.
3. Una vez que la papa y la arveja se encuentren a medio cocer, agregar la pata cocida pare que tome sabor. Retirar una vez que los ingredientes estén cocidos.
4. El arroz graneado, lavar y en sartén caliente sin aceite retostar constantemente hasta que se seque, añadir un diente de ajo finamente picado y seguir removiendo; cuando este casi dorado, agregar la mitad de la cebolla raspada, remover y una vez dorado el arroz, incorporar a una olla, dos tazas de agua caliente, sal al gusto y dejar cocer a fuego fuerte; cuando el agua se vaya consumiendo, disminuir a fuego lento, de inmediato aumentar de poco en poco agua fría lo necesario y terminar su cocimiento con el vapor.
5. Servir el ají de pata acompañado con arroz graneado o chuño
Receta copiada del siguiente blog
http://cocina-boliviana.blogspot.com/2008/08/aji-de-pata.html
Para 12 a 15 personas
Ingredientes:
1 pollo
3 tazas de arroz
10 tazas de agua
1/4 kilo de fideos
4 cucharadas de aceite
Cebolla
Pimentón
Sal al gusto Colorante
Preparación:
Libro de Cocina Doña Piedades
Moreno de Parejas, Delfina
Editorial La Hoguera. 9ª Edición, Santa Cruz. Bolivia. 2000
Un libro publicado por la Gobernación de La Paz recopila menús y recetas para madres en periodo de embarazo y lactancia, y para niños menores de cinco años. La guía será distribuida de forma gratuita.
Wara Arteaga Very / La Paz
Cuando Rodrigo Vargas decidió crear la receta de la “Milanesa de res en costra de quinua” se preguntó ¿cuál debería ser la dieta ideal de una madre que alimenta a su bebé? Entendió que ella debía nutrir a su pequeño mediante la leche materna y que en esa tarea su cuerpo perdería muchas defensas. De esa manera, el chef se animó a elaborar un menú completo de cinco comidas al día para madres en periodo de lactancia.
Al igual que Vargas, 10 reconocidos chefs y nutricionistas prepararon menús para las diferentes etapas del embarazo y para reducir el 16% de niños menores de cinco años que sufren de desnutrición, dato que se registró solamente en el departamento de La Paz.
Todos los menús fueron recopilados en el libro Cuidemos nuestra alimentación y nutrición desde la gestación. La publicación presenta recetas fáciles de elaborar y con ingredientes que pertenecen a las diversas regiones de La Paz, con precios accesibles. Las propuestas van desde delicias dulces como un flan de avena hasta sopa de tarwi con arroz.
“Según un estudio previo, la alimentación de los paceños se limita a dos ingredientes: arroz y fideo”, dijo Beatriz Zegarrundo, secretaria departamental de Desarrollo Social y Comunitario de La Paz.
Zegarrundo explicó que la comida chatarra también se convirtió en parte del menú de los paceños.
Según la autoridad, la gente consume este tipo de alimentos porque son “de fácil acceso y no aportan ningún nutriente. Es además mucho más cara”, enfatizó.
La autoridad agregó que en otros países los alimentos que produce Bolivia son los más requeridos por el aporte nutricional y tienen un costo elevado.
Según Zegarrundo, la costumbre de preparar las comidas con productos como el arroz o el fideo llegó hasta las áreas más alejadas del departamento. Una de las consecuencias de este fenómeno es que la producción local de las áreas rurales disminuyó por la falta de demanda. “Se ve que productos como el chilto o la aricoma ya no se producen como antes”, comentó.
En el texto, que fue elaborado por la Secretaría Departamental de Desarrollo Social y Comunitario de la Gobernación de La Paz, se puede encontrar comidas con ingredientes típicos del departamento.
Por ejemplo, el flan de zapallo, las hamburguesas o quinua a la valenciana son parte de las recetas innovadoras que compila el libro.
Los tres pisos ecológicos que posee el departamento paceño permiten tener al alcance una gran variedad de productos. Por ejemplo, se puede elaborar un panqueque de plátano con huevo y un poco de mantequilla. “Aquí puedes conseguir este alimento desde 20 centavos la unidad”, remarcó Zegarrundo.
La guía alimentaria será distribuida de forma gratuita a 51 municipios de La Paz. Según la Gobernación, se eligió dar prioridad a dichas poblaciones por los índices de desnutrición. En el norte paceño, se identificó a Caranavi y Palos Blancos como los sectores con mayor cantidad de niños desnutridos; en tanto que en el altiplano, Patacamaya e Inquisivi son consideradas de mayor riesgo.
“Con este trabajo también queremos demostrar que no es necesario acudir a lugares lejanos para conseguir estos productos. Muchas veces los tenemos en nuestras propias casas, sólo que tenemos que saber combinar cada alimento para tener beneficios nutricionales”, agregó Zegarrundo.
Para el gobernador de La Paz, Félix Patzi, todas las recetas de la guía representan “el instrumento más poderoso de la salud porque nos da las claves de la forma correcta para alimentarnos”.
En el municipio de La Paz se puede adquirir el libro en oficinas de la Gobernación.
Panqueques de cañahua por Ángela Martínez
½ taza de leche fluida
2 cucharas de aceite
¼ de huevo entero
1 cuchara de leche condensada
1 cuchara de pito de cañahua
1 tajada pequeña de papaya
¼ unidad de plátano
¼ unidad pequeña de manzana
¼ cucharilla de polvo de hornear
3 cucharas de harina de trigo
Licuar o batir la leche, el huevo, pito de cañahua, harina y polvo de hornear / Calentar un sartén con un poco de aceite / En un recipiente picar las frutas (plátano, papaya manzana y uvas) y agregar la leche condensada

Panqueque de plátano por Tatiana Pari
1 unidad mediana de plátano
1 unidad de huevo
1 cuchara de mantequilla
Frutas picadas
Lavar el plátano y el huevo/ Romper el huevo y batir con un tenedor y reservar / Pelar el plátano y en un recipiente aplastar con un tenedor hasta convertir este alimento en puré/ Añadir al recipiente con el huevo batido/ Batir los ingredientes hasta tener una mezcla homogénea/ Calentar en la sartén el aceite y echar un poco /Hacer cocer hasta que estén dorados/ Servir solo o acompañado de frutas picadas de estación.

Smoothie de mocochinchi y Barrita energética
Smoothie de mocochinchi
150 ml de yogur natural/ 20 gr de mocochinchi hervido/ dos cubos de hielo / 15 gr de leche en polvo
Licuar todo hasta obtener una mezcla cremosa y servir inmediatamente.
Barrita energética
35 gr de maní tostado / 50 gr mantequilla de maní/ 50 gr de granola/ 30 gr de miel de abeja y 50 gr de pasas / 10 gr de quinua inflada.
Mezclar las mantequillas en una olla a fuego lento/ poner los otros ingredientes y refrigerar por 30 minutos.

Pan integral con huevo y espinaca por Édgar Ascarrunz
Un huevo
800 gramos espinaca
una cucharilla de aceite de oliva
un pan integral
Calentar el aceite, añadir el huevo y encima las espinacas para que de esta forma la espinaca no termine muy tostada y mantenga su nivel nutricional / Cuando la base del huevo empiece a cocinar agregar sal al gusto, empezar a revolver constantemente hasta que la mezcla no quede ni muy seca ni muy acuosa / Se recomienda servir en un pan integral.

Bolitas de cañahua por Andrea Zeballos
200 gramos de pito de cañahua
60 gramos de azúcar
una unidad de plátano
una unidad de manzana
200 cc de leche fluida
240 gramos de coco rallado
Lavarse bien las manos y los utensilios antes de iniciar la preparación / Pelar y aplastar el plátano con la manzana cocida/ En una fuente, colocar el pito de cañahua, el azúcar, la leche y la fruta aplastada / luego se debe mezclar todo / Formar en la mano bolitas y espolvorear con coco rallado.
Frutas olvidadas en el Altiplano
La Razón Digital / GEMMA CANDELA
Antes era fácil encontrar en las calles de La Paz la th’ayacha, entre los meses de junio y julio. “Mis padres han comido, yo he escuchado de ella, pero nunca la he visto”, dice Estefanía Rada, del equipo de comunicación de MIGA (Movimiento de Integración Gastronómico Boliviano) y TAMBO (encuentro gastronómico cuya finalidad es revalorar el Patrimonio Alimentario Regional Boliviano). Dominga Mamani, del Sindicato San Pedro, integrante de la Federación Nacional de Trabajadoras del Hogar de Bolivia (Fenatrahob), agarra un pedazo de th’ayacha o, lo que es lo mismo, un isaño —tubérculo similar a la oca— congelado: “Esto cuesta un boliviano”, dice. Pero ya no es tan fácil hallarlo en la zona citadina. “En el campo no tenemos helados”, cuenta la mujer, originaria de una comunidad de Warisata, en la provincia Omasuyos. “Éste es nuestro helado”, asegura.
El isaño es de Bolivia y Perú (Tropaeolum tuberosum) y su ingesta aporta vitaminas A y C y fósforo, según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). “Es más dulce que la oca”, asegura Dominga.
Para preparar este helado andino hay que exponer este fruto al sol durante una semana, pero hay que guardarlo antes de que éste caiga pues, “cuando lo dejas ver con las estrellas, ya no cuece”, asegura la sindicalista. Después de solearlo, hay que cocer el isaño, dejarlo enfriar y ponerlo sobre el tejado, encima de una tela blanca que “extiendes bonito”. Se hiela durante la noche y, al día siguiente, se come, antes de que se descongele. Este producto ayuda a evitar problemas urinarios y de próstata. Sin embargo, sólo se cultiva para el autoconsumo, según datos del periódico digital del PIEB (Programa de Investigación Estratégica en Bolivia).
Como el isaño, el chilto, el lujmillo, la aricoma, el lacayote, la ajipa… son parte de una lista de frutos tradicionales cada vez más escasos en la dieta de los bolivianos. Aunque en cantidades reducidas, aún se los puede encontrar en mercados como el Rodríguez o en el de Chasquipampa, asegura la coordinadora de Slow Food en Bolivia (filial de la organización mundial popular que auna el placer del buen comer con el respeto al medio ambiente y a la cultura), María Julia Jiménez, y también en el de Villa Fátima, añade Dominga. Pero hay que pedirlos porque no están a la vista, sino bajo el puesto de la vendedora, en un cajón.
La aricoma o yacón, tubérculo del que se come la raíz y que, a simple vista, parece yuca, es dulce y jugosa y puede usarse como sustituto de la manzana, asegura María Julia, porque tiene gran cantidad de fibra, igual que la fruta originaria de la zona en la que se unen Europa y Asia.Además contiene vitamina A y es recomendable para los que sufren de colon irritable. Crece en los valles andinos, donde tradicionalmente se lo ha usado como elemento de intercambio. “Y, como el trueque está desapareciendo, también el yacón”, cuenta la coordinadora de Slow Food.
De las vegas del Illimani es el lujmillo o lujmilla, fruta que se parece al tomate y que contiene altos niveles de vitamina A. Es cultivada en los valles de los Andes desde antes de la existencia del imperio inca. En Perú, donde es conocida como lúcuma, se usa para hacer helados, tortas y batidos. “Da color, sabor y aroma en la repostería”, afirma Raití Espinoza, oficial de comunicación de ICCO (Organización Intereclesiástica para la Cooperación al Desarrollo, fundada en Holanda), una de las 17 instituciones que conforman MIGA. Pero, en Bolivia, su utilización es mucho menor e, incluso, su cultivo es reducido. En las poblaciones de las faldas del nevado, como Coni o Tahuapalca, la producción de lujmillo se reduce a unos cuantos árboles en los huertos en los que los lugareños cultivan otros productos, como lechugas, tomates o flores. “Cuando llenan una caja de lujmillo, la llevan a la ciudad”, cuenta María Julia. Ya en los mercados, cuesta entre Bs 3 y 5 la pieza, de la que se puede aprovechar la pepa para hacer artesanías.
Más vitamina C que la naranja
Entre las frutas que están cayendo en el olvido se encuentra también el chilto, como se le llama en Bolivia (aguaymanto, en Perú, y uchuva, en Colombia). Pequeño y anaranjado, parece un tomate cherry —de hecho, es de la familia de esta planta— encerrado entre hojas de color marrón claro que, al tacto, parecen estar secas. Al probarlo, deja en la boca una sensación agridulce. Además de en los valles andinos, también crece en los jardines de la zona Sur, pero la gente no sabe que su fruto se come, tanto directamente como transformado en mermelada, asegura la representante de Slow Food. Aporta vitamina C (20 veces más que la naranja) y A; es desinflamante, antioxidante e ideal para los males oculares, y aporta un toque muy particular a los cócteles.
La ajipa es un tubérculo del que se aprovecha su raíz, harinosa y dulce, rica en fósforo y calcio, que ya sembraban los incas. No hace tantos años, era costumbre comerlo en la época de Corpus Christi, como la aricoma. Todavía en Tarija, en esas fechas, se bebe vino en una copa hecha de este fruto, blancuzco con rayas moradas una vez que se le quita la piel marrón, y se está tratando de recuperar la costumbre de tomarlo en jugo.
“¿Sabes lo que es el amañoque?”, pregunta María Julia a Dominga. “¿Cuál será?”, le responde. Se lo conoce bien tan sólo en las comunidades donde se consume esta especie silvestre y parasitaria que se desarrolla en los tholares que crecen en las llanuras altiplánicas, como en las zonas de Calacoto y Corocoro, en la provincia Pacajes. Allí, los lugareños sacan este fruto de los suelos rajados cuando empiezan a brotar sus tallos.
Contiene hierro, fósforo y vitaminas A y C pero, además, tiene propiedades medicinales: combate bacterias y microbios, es analgésico, antialérgico… También se usa para el teñido tradicional de lana.
En el listado de frutas tradicionales que hay que recuperar está también el lacayote, un pariente de la calabaza de piel verde botella con motas más claras del mismo color, y pulpa blanca, del que se hace mermelada (tradicional en Tarija) y postres como empanadas rellenas de dulce de este fruto. También se hornea, como las manzanas asadas.La tuna, que vive en lugares áridos del altiplano, aunque aún se come, ya no es tan solicitada como antes, coinciden Dominga y María Julia. La hay de diferentes colores: verde, cuya carne es seca, y anaranjada o roja, que resulta más jugosa. Su mayor aporte para las personas es el fósforo y la vitamina C, igual que la granada, otro producto un tanto olvidado; la quirusilla, con la que en Vallegrande se hace un licor típico de carnaval; la mora, el níspero, el sauco, la granadilla (perfecta para jugos, tras colar su caldo para sacarle las pepas); la guayaba, que se cultiva tanto en Sucre como en los valles del Illimani, de piel y pepas amarillas y pulpa roja de la que se hace mermelada; o la chirimoya, que crece en valles cálidos como los de Sorata y Camata, y la pitajaya, ya de zonas amazónicas.
Las frutas andinas “olvidadas” serán promocionadas por MIGA en TAMBO, que se celebrará en el Parque Urbano Central de La Paz del 16 al 20 de octubre, a través de un estand de jugos dirigido especialmente a los niños. Dominga, junto con integrantes de la Fenatrahob, participará en este encuentro que busca revalorizar el Patrimonio Alimentario Regional Boliviano, en el que prepararán platos tradicionales como cui o queso humacha. La migración del campo a la ciudad y la publicidad han hecho que los patrones de consumo globales se implanten y que los productos tradicionales estén desapareciendo, según el análisis de la coordinadora de Slow Food. Cuando los emigrantes regresan a su tierra, lo hacen con gustos adquiridos, como comer manzanas en vez de la tradicional aricoma. “Se está uniformando nuestro paladar”, opina. Sin embargo, las frutas típicas “están en el imaginario popular”, dice Estefanía y, aunque haya disminuido su consumo, las hay en los mercados, aunque “de forma marginal”, asegura María Julia. Por ello se está tratando de fomentar la demanda de lo típico. Desde MIGA, explica Raití, se trabaja en la generación de lazos entre los campesinos y los cocineros, para que éstos usen los productos autóctonos en la creación de platos, contribuyendo así a la revalorización del patrimonio gastronómico, y que los primeros retomen la producción de frutas tradicionales.
La feria al rescate
Este año se celebra la segunda edición de TAMBO, que toma su nombre del tanpu inca: albergue y lugar de acopio que el imperio distribuía a lo largo de su red de caminos para alojar a soldados, autoridades, chasquis y hasta al propio Inca, y que servía para abastecer con alimentos a las poblaciones cercanas en caso de desastres naturales o malas cosechas.
Estos espacios han sobrevivido y evolucionado con el paso de los siglos. El Quirquincho, en La Paz, fue remodelado por Teresa Gisbert y José de Mesa usando elementos de otros tambos y, tras haber sido lugar de baile, pista de patinaje, guardería y kínder (según publicó Escape en el número de 14 de abril de este año), es hoy un museo de arte contemporáneo.
Otros, no tan antiguos aunque ya acumulan bastantes décadas sobre sus muros, siguen funcionando como almacenes de productos, especialmente en la calle Max Paredes, a la altura de la Gallardo. En algunos, incluso, se realiza la venta de frutas.
Para MIGA, TAMBO es un “objetivo estratégico-operativo que tiene como finalidad revalorar el patrimonio alimentario regional boliviano”, y desglosan la palabra como: Testimonio Alimentario de mi Madre Tierra Boliviana Orgullo Nacional.
“Uno pensaría que el altiplano, los valles… no tenían frutas”, comenta María Julia. Pero las hay, sólo que la gente las está olvidando. Slow Food Bolivia, que existe desde hace tres años en el país, busca sumar adeptos a la filosofía de luchar contra la comida rápida y el estilo de vida que la acompaña. Y qué mejor que hacerlo recuperando lo propio.