Los “reziris” rezan en aymara y latín a cambio de alimentos
La mayoría llega del campo para pedir por los difuntos con cánticos que aprendieron de sus abuelos. Su misión -dicen- es ayudar a las almas en su viaje.

Pan y fruta es la paga que reciben los reziris en el Cementerio.
Sady Rojas / La Paz
Con un costal de yute al hombro, zapatos desgastados y gorra para cubrirse del sol, Roberto Condori, de 69 años, camina por las vías del Cementerio General. En su costal lleva frutas, t’anta wawas, bizcochuelos, galletas y botellas de refresco: es su pago por los rezos y cánticos que hace para las almas de los difuntos en Todos Santos.
Condori es uno de los «reziris” -o rezadores- que estos días llenan el Cementerio. Interpretan p’ululuriris, que son oraciones especialmente dedicadas a las almas de los muertos.
«Aprendí de mi papá y de unos libros de catecismo. En Todos Santos vengo y rezo para las almas”, cuenta Roberto en un lenguaje que mezcla el aymara y el castellano. En algunos de sus cánticos también aparece el latín, aunque él no lo sabe.
El 1 y 2 de noviembre, niños y adultos llegan a las urbes desde el área rural para ofrecer sus rezos a cambio de unas monedas o alimentos. Muchas familias todavía les buscan y esperan en los altares armados frente a los nichos de sus seres queridos.
«Vengo cada mes a ver a mi hijo aquí en el Cementerio. Los rezadores cantan y oran en aymara para las almas, por eso le hago rezar: para que llegue en paz y que Dios siempre lo cuide”, dice Luis Huayllas, de 40 años, que ayer visitaba, con su esposa, el nicho de su hijo en el Cementerio .
«Son costumbres que se mantienen. Ahora el tiempo ha cambiado, no hay jóvenes que rezan y ya no hay mucha gente que hace rezar tampoco. Antes también estábamos unos 10 o 15 que rezábamos para la gente, ahora no pasamos de cinco”, cuenta Roberto mientras mete en el bolsillo tres bolivianos que recibió por un canto. «Muchas personas no tienen plata para dar, pero sí me dan algo para comer. Con eso yo soy feliz porque no necesito más tampoco. Yo le pido a Dios por la gente y Dios me responde con comida. Así es el trabajo”, asegura.
Una de las rezadoras, doña Juana, de 80 años, ora para las almas a cambio de alimentos. No habla español pero se las ingenia para explicar que tiene 13 años de experiencia como «reziri” y que es un trabajo que ayuda a las almas. Con cinco plátanos, una familia le paga su rezo y ella se va tranquila en busca de más deudos.
«Ya no hay tanto. Se está perdiendo esta costumbre de los reziris con los años. A mí me ha enseñado los cantos antiguos mi abuelo. Vengo para Todos Santos y Semana Santa”, explica Cirilo Sarsori. Sonríe a las personas mientras camina, hace bromas con los trabajadores del Cementerio y con sus conocidos mientras busca alguien que requiera sus servicios: «¿Se lo rezaré?”.
Los cánticos que suenan en el Cementerio General aún mezclan el aymara y el latín. «Hay un sincretismo y conjunción con la visión católica de las almas (…) El rezo de los mementos, que eran un canción en latín, se cantan en muchas comunidades. En Todos Santos todavía hay personas que cantan el memento”, explicó Marcelo Fernández, delegado municipal para el Fomento de la Interculturalidad.
Los rezadores reciben estos días una paga que depende de las posibilidades y el corazón de cada familia. «Pedimos al Dios por todos. Rezamos por las almas que llegan. Los familiares pagan con lo que tienen o, algunas veces, no quieren pagar mucho. Así no más se vive, pero me hace feliz conocer a las personas”, asegura Roberto Condori, el «reziri”




Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


Buen post! Te mando un abrazo grande desde argentina, siempre es un agrado leerte :)
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.
Hola buenas tardes, muy interesantes sus aportaciones, quisiera ponerme en contacto con usted.
La Jabuticaba, en el Oriente Boliviano se la conoce como Guapurú. En Brasil, existe una ciudad denominada como Jabuticabal
Definitivamente con tus recetas me da hambre 😂
Siempre he dicho que estos detalles me encantan!