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Rompoff

2 Ago

 

Esta bebida se solía servir a media mañana, principalmente a los niños, preparando y fortificando el organismo para el invierno.

Para prepararla, para unos 5 vasos, necesitamos:

  • 4 huevos
  • 1 cucharilla canela,
  • cucharas azúcar molida con una pizca de azúcar
  • 1 botella cerveza malta

 Preparacion

  1. Separamos las yemas de las claras; batimos las claras a punto nieve y agregamos las yemas sin dejar de batir. Añadimos el azúcar y la cerveza, poco a poco. También se puede preparar esta bebida en la licuadora.
  2. Se sirve rociando con la canela molida.

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia  –  Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro, La Paz. Bolivia. 1988

Comer Arvejada amarilla

31 Jul

¿Por qué nos gusta comer comida amarilla? Hablar de comida amarilla es, principalmente, hablar de la cúrcuma (curcuma longa) o palillo, colorante natural que se extrae tras el hervido y secado de la raíz del mismo nombre.

En países del Asia Menor como la India, ésta podría ser una pregunta retórica, ya que su principal condimento, el curry, precisa de la cúrcuma como agente unificador y colorante. Así también, sin cúrcuma no habría mostaza tal y como la conocemos, ni, más importante aún, existiría la arvejada al sur de Bolivia.

El palillo, como se le conoce en América Latina, es ingrediente esencial para ciertos platos, que perderían su gracia sin él. No se puede decir lo mismo de todos los condimentos: una sopa de maní o una ranga sin palillo, son apenas comparables a una pizza sin orégano, o a una sopa sin pimienta. La materia blanca, sin perfume, difusa, que es la variante triste de la sopa de maní sin colorante, o la súbitamente viscosa ranga sin el mismo agente, ¿qué tienen que decir por sí mismas? Nada, esto es, no halagan ni a la vista ni al paladar, y son lo que una sopita de hospital a un noble plato valluno y sureño.

De la sopa de maní ya he podido decir algo en otro lado. De quien nunca he hablado, aunque sea plato original y querido de la tierra chapaca, es de la arvejada tarijeña, que, como su nombre lo dice, tiene como principal ingrediente las arvejas frescas.

¿Porqué comer amarillo? ¿Y porqué no? Aparte de las propiedades medicinales que le atribuye la medicina ayurvédica, el color, perfume y sabor resultantes valen la pena. Me explayo: constituyen una experiencia vital. Quien no ha intentado reemplazar el azafrán con palillo en una paella no puede imaginarse de lo que estoy hablando.

Aquí la receta:
1 tza. de arvejas –guisantes- frescas
1 cebolla rallada
1 tomate picado sin piel y sin semillas (opcional)
3 huevos
Palillo, en polvo, al gusto
½ tza. de queso chaqueño rallado
Papas fritas como para sopa de maní (delgadas y crocantes)
Sal y pimienta
Arroz blanco para compañar

Hervir aparte las arvejas con una pizca de sal, una vez cocidas enfriarlas rápidamente en agua fría para que conserven su color vibrante (no deben pasarse del punto de cocción).
Dorar la cebolla hasta que transparente, añadir el tomate, el queso y los huevos, revolviendo enérgicamente, cuando el revuelto espese, añadir el palillo. Al último combinar las arvejas y las papas fritas. Servir con arroz blanco, generosamente. Igual pedirán repetir.

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Quesos y Charcuteria 49

30 Jul

Juanes

28 Jul

‘Juanes’ para viajar directo hacia Perú

28 Jul

Sugerencia. Conozca los platos típicos de las tres regiones del Perú y aprenda a cocinar los famosos juanes.
-Juanes--para-viajar-directo-hacia-Peru-----

En conmemoración por el 193 aniversario del Perú, hoy el restaurante «Y se llama Perú»,  organizador del 17 festival gastronómico de este país, enseña a preparar  el delicioso  «juane», un plato típico de la selva de esta nación.

Variedad de opciones.  Magnolia Nolivos, chef y propietaria del restaurante, explicó que  la gastronomía del Perú está divida en la comida de la costa, que se caracteriza por los platos marinos como el ceviche, paella, chicharrones de calamar y los cocteles de camarones; mientras que en la sierra se puede degustar la causa limeña, papas a la huancaina y la papalisa; pero  la comida de la selva está representada por  el famoso juane, el plato de la novela «Al fondo hay sitio», dijo.

Características. Entre las características de esta delicia, Nolivos indicó que  lleva un relleno de gallina y arroz envuelto en una hoja de bijao (plátano) y se cocina al vapor. Asimismo resaltó que siempre se debe cocinar con presas de gallina.

Presentación  Si bien la receta es un poco extensa, lo ideal es tener paciencia para poder hacer un plato perfecto. En cuanto a la presentación, el relleno va en dos hojas de plátano que se ponen en forma de cruz y se amarran con una soga delgada para luego ponerlo a hervir y servirlo en un plato acompañado con salsa criolla. Se puede acompañar con la bebida típica de la selva llamada siete hierbas, aseguró la experta.

Festival gastronómico. Por otro lado, el festival gastronómico del Perú se realizará del 25 al 28 de julio en el restaurante «Y se llama Perú», ubicado en la avenida Bush, 1 cuadra entes de llegar al cuarto anillo a mano izquierda, diagonal al microhospital, Perpetuo Socorro.

Receta

Ingredientes
Para 6 personas
• 6 presas de gallina o pollo.
• 18 huevos.
• 14 aceitunas.
• 12 hojas de bijao (plátano).
• 1 kilo de arroz .
• 3 cucharaditas de palillo o colorante el que guste.
• 5 hojas de laurel .
• Dos cabezas de ajo grande.
• 1 cabeza de cebolla picada a cuadritos.
• Sal.
• Sazonador.
• Aceite .
• 1 soga delgada.


Preparación

• Sazonar bien la gallina y dejar reposar un par de horas. Cocinar  una parte de los huevos,  partirlos por la mitad  y colocarlos  junto a las aceitunas.

• En una olla calentar el aceite,  freir todos los aderezos como el ajo y la cebolla cortados en cuadritos y agregar el palillo. Posteriormente, las presas de pollo y freir todo el preparado hasta que dore. Después de calentar, aumentar agua y dejar cocer hasta que se absorba, agregar el arroz y cocinar hasta que quede precocido; dejar enfriar y añadir el resto de los huevos batidos y mezclar.

• Colocar las hojas de plátano (lavadas previamente) en forma de cruz y con un cucharón o cuchara poner la preparación con la presa de pollo y la rodaja de huevo y aceituna al centro. Amarrar  herméticamente con una cuerda de aproximadamente 60 cm y llevar el juane a hervir en una olla por 20 o 30 minutos.

Acerca del autor:
Ximena-Illanes-Flores
Ximena Illanes Flores

http://www.elsol.com.bo/index.php?c=Plato-Fuerte&cat=379&pla=1

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Quesos y Charcuteria 48

26 Jul

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Quesos y Charcuteria 47

22 Jul

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Quesos y Charcuteria 46

19 Jul

La amistad y la tarta de manzana

17 Jul


Almond apple crumb pie
Originally uploaded by hfb

Hay cosas que no pueden darse por sentadas. Una, es la amistad entre dos mujeres, otra, la tarta de manzanas que les voy a pasar, con algunas de sus variantes. El asunto, en ambos casos, reside en lo de variantes. Una puede suponer que se sabe los momentos compartidos de memoria, que puede confiar en la amiga como en una misma, y que las cosas resultarán siempre igual… es aquí donde la costumbre -como siempre- nos traiciona: nadie es consciente hasta qué punto la costumbre se las puede dar de traicionera.

Me explico, por supuesto, con la metáfora de la tarta de manzana. Hay momentos en una amistad en los que creemos poder pasarnos por alto la receta, y con ella, las proporciones. A mí esta tarta me encanta porque gira alrededor de las proporciones, y no de las medidas exactas. Me recuerda, constantemente, que la cosa puede no ser rígida -mediante los ingredientes adecuados- siempre y cuando sea equilibrada.

¿Una amiga llama a la otra a las 3 de la mañana para contarle que «‘él» llamó? Un poco exagerado, quizá, pero aceptable. ¿La misma amiga llama para lo mismo, a la misma hora, cuando acaba de haber un velorio? Desproporcionadísimo. Mal total. ¿Una no tiene suficiente harina y decide reducir el azúcar y la mantequilla en la masa? Aceptable. ¿La misma falta de harina y una corrección de más agua? El resultado será tan duro y seco como la voz de la amiga semi-dormida en el velorio, al otro lado de la línea.

El secreto para una amistad y para esta tarta es dejar las necesidades de una de lado, o al menos estar pendiente de las necesidades ajenas. Esta tarta de manzanas precisa cuidado, nada más. Que luego haya menos o más azúcar, o nueces en lugar de almendras, es secundario. El resultado será familiar y agradable. Nadie se toma el trabajo de preparar algo (compartir con alguien) para no disfrutarlo cada vez…

Tarta de manzanas variable:

Para 5 manzanas verdes o rojas:

Masa:
2 tzas. de harina
Una pizca de sal
2 cdas. de azúcar (cda. de azúcar por tza. de harina)
Medio paquete de mantequilla de 200 g (reducir/aumentar el tamaño del pan de mantequilla en 50 g cada dos manzanas)
Agua tibia lo necesario (la experiencia avisa)

Relleno:
5 manzanas peladas y cortadas en rodajas finas (lo mejor es cubrirlas en agua con sal para que no se oxiden hasta el momento de rellenar)
2/3 del otro medio paquete de mantequilla
3/4 de azúcar blanca mezclada con canela en polvo

Cubierta de granulado:
El resto de la mantequilla (1/3)
1 tza. de nueces o almendras picadas
1/4 tza. de harina
1/2 cda. de azúcar

Preparación:

Unir los secos de la masa con la mantequilla fría picada en trozos, obtener un granulado, añadir el agua necesaria para armar una bola de masa. Guardarla en el refrigerador hasta que las nueces hayan sido picadas y las manzanas idem. Estirar con rodillo y forrar una tartera enmantecada y enharinada. Colocar las manzanas cubriendo toda la base, espolvorear con el azúcar y canela, poner copos de mantequilla aquí y allá. Repetir el procedimiento hasta que se acaben los ingredientes del relleno. En un bol separado unir las nueces/almendras con la mantequilla, harina y azúcar hasta obtener un granulado. Espolvorear sobre la tarta. Hornear a 220 grados C por 30-40 min. o hasta que la cubierta esté tostada.

Llamar a la amiga para convidarla a una tarde de mates bajo el jacarandá y tarta de manzana. Preguntarle como está. Escucharla. La vida se reduce a combinar placeres sencillos como ésos.

Mariana Ruiz Romero

Comida Eclectica

Picana, delicia paceña

16 Jul

En el dia del festejo del departamento de La Paz, los especialistas en la gastronomía ponen a consideración el abanico de sabores para degustar el 16 de julio. Es por ello que la chef, María del Carmen Heredia, nos explican cómo preparar una deliciosa picana.

Orígenes. La “picana”, es un plato de origen paceño, que se degusta para Navidad, Año Nuevo o cualquier otro día festivo y qué mejor que para el aniversario del mismo departamento.

Ají molido en batán. El ají rojo que se incluye en la picana, debe ser molido en batán. Pero, ¿qué es el batán? se trata de un par de piedras, una en forma de mesa de unos 50 centímetros de largo y 40 de ancho y 15 de grosor; mientras que la segunda es más pequeña y menos pesada, pero en forma de rectangular y tiene la función de aplastar lo que se le pone debajo. «Y el ají molido en el batán, no tiene el mismo sabor que el molido en licuadora o cualquier otro aparato eléctrico», afirman los especialistas.

El tomillo es sustituible. El tomillo que recomienda Heredia, para hacer la picana bien puede sustituirse con el orégano. «Claro que lo ideal es el tomillo, pero si se prefiere, se puede utilizar el orégano», aseguró la misma chef.

Acompañante. Como se trata de un platillo para festejar, el mejor compañero de una picana, es un vino tinto, que bien puede ser un sirah o malbec.

Receta
Ingredientes
• 1 gallina criolla despresada en 10 pedazos.
• 3 kilos de carne de res (se aconseja el pecho o la costilla)
• 1 pierna de cordero, despresada en 10 pedazos
• 2 kilos de carne de cerdo cortada en 10 pedazos
• 2 tazas de cebollas picadas en pluma
• 1 taza de tomate picado en brunoise
• 6 zanahorias medias cortadas en bastones o jardinera
• 1 pimiento morrón rojo
• 1 pimiento morrón verde cortados en juliana
• 2 nabos cortados en juliana
• 1 ramita de tomillo
• 1/2 taza de apio picado
• 1/2 taza de perejil picado finamente
• 2 hojas de laurel
• 4 dientes de ajo picados finamente
• 2 tazas de arvejas
• 1/2 taza de pasas de uva sin semilla
• 1/2 taza de ciruelas negras sin pepa
• 3 clavos de olor
• 1/2 cucharilla de canela molida
• 10 cholos tiernos
• 10 papas harinosas
• sal a gusto
• 1 botella de buen vino tinto
• 1/2 botella de vino oporto
• 100cc de aceite para sofreír
• 1 cucharada de ají colorado molido

Preparación
Se debe usar una olla grande con una tapa pesada si es posible, se debe cocinar a fuego lento ese es el secreto de una riquísima picana. Calentar el aceite, y empezar a sofreír las carnes, agregando las verduras, especias, los choclos, y los demás ingredientes, sin olvidarnos de la sal, mojar con agua hasta cubrir, agregar los vinos y dejar cocinar hasta que las carnes estén tiernas. Las papas las cocinamos en otra olla. Para servirla, se debe añadir las papas en el plato y degustarlo calientito.

Chef
Ma. Del Carmen Heredia

Docente de la Escuela Gastronómica Tatapy y eterna enamorada de la cocina nacional.

Cholita Martini, la mujer de pollera inspira un cóctel

16 Jul

Un bartender decidió crear una bebida que honre la elegancia de la chola paceña y a

Cholita Martini,  la mujer de pollera   inspira un cóctel

Fotos: Daniel Walker / Página Siete. El chef Bismark Carrasco le prepara una Cholita Martini a la modelo Ana Yugar.

Alejandra Pau / La Paz
No guarda  relación con el martini que pide James Bond en sus películas y tampoco tiene nada que envidiarle. La fuerza, la elegancia y la vestimenta de las mujeres de pollera, que se constituye en patrimonio paceño, ha inspirado la creación de un cóctel que incluye el sabor de la gaseosa de papaya, el gin o ginebra y, en lugar de una aceituna, un chuño.
Se llama Cholita Martini o Cholita «Martina”, como algunas jóvenes de pollera  llamaron a la bebida el día de su presentación, hace poco más de dos semanas en el evento Arte Moda de la Chola Paceña,  realizado en el restaurante El Consulado.
La idea fue del bartender y chef  Bismark Carrasco, miembro de Concepto Chefs Bolivia, que pensó que si existen bebidas inspiradas en personalidades alrededor del mundo, sin duda esta mujer emblemática lo merecía.

«Tomé el concepto de la preparación del martini, que se encuentra en una discoteca y  en las cartas de diferentes locales. Le di un giro para que los elementos que la componen tengan que ver con ellas y con lo local, es decir, La Paz y  precisamente por las fiestas julias”, explica Carrasco.

Es tan icónica que ningún paceño puede concebir su ciudad sin la presencia de sus trenzas y su aguayo en la espalda, cuyo contenido puede intrigar más que el interior de una Caja de Pandora y  donde también lleva  a la wawa.
El picante provocador  de la comida representado por el ají, el sabor único de  la Papaya Salvietti y el chuño se convirtieron en un homenaje hecho bebida.

A esos ingredientes se  añadió un toque picante con un coulis de ají colorado,  un jugo concentrado de este ingrediente, que resulta muy sutil.
El toque dulce y final del cóctel lo pone el chuño, que se presenta dulce y confitado.
«Tiene un sabor muy dulce y algo picante, pero lo más agradable de la Cholita Martini es el chuño caramelizado que se come al final”, dice  la modelo y mujer de pollera   Ana Yugar al probar el cóctel.

Para la estudiante de  Química Industrial de la UMSA  su sabor y presentación reflejan la faceta elegante de la  chola paceña,  no así  la  humilde que se observa a diario. «Es colorido como nuestra vestimenta, ya era hora que tengamos un trago”, dice.
Así lo confirma su creador al detallar que  el colorido del cóctel  busca reflejar la vestimenta de la chola paceña. Según explica, el amarillo simboliza la pollera, el rojo  la manta y el chuño el sombrero.

Una mujer… una inspiración
La chola paceña es «la personificación más cabal de la amalgama indomestiza, que viniendo desde la Colonia ha mantenido algunos indestructibles componentes de identidad e individualidad”, así lo manifiesta la declaratoria hecha por el municipio de La Paz que la reconoce como Patrimonio Cultural Intangible.

La elaboración de la bebida  en su honor tomó alrededor de tres meses de experimentación.
«El resultado es una combinación dulce para el paladar que   revela el sabor del ginebra andino La República, que también  se elabora en La Paz. Luego se siente un dejo de ají colorado y para finalizar el chuño”, añade Carrasco.
La elaboración y la tea

Probarlo, según la opinión del chef Henry Barba, miembro de la empresa Concepto Chefs Bolivia, lleva,  de alguna manera, esa costumbre local que se tiene al mezclar las bebidas alcohólicas con gaseosas, como es la clásica «choleadita”, donde se combina la cerveza con los refrescos de cola.
«Son esas costumbres que tenemos  llevadas a un cóctel más elaborado”, manifiesta.

La preparación del martini fue pensada para que resulte sencilla de realizar. Primero se sirve el  ginebra, luego se añade la gaseosa de papaya y el coulis de ají colorado, este paso es opcional.
Luego se coloca  el chuño confitado o caramelizado, que  se obtiene a partir de calentar el  azúcar hasta que se haga líquida y espesa e incluir el chuño cocido.
El toque  final se da al añadir  un poco más de ginebra  para encender el contenido de la copa.
La presencia del fuego, según su creador, simboliza la tea, icono   de la lucha  libertaria que llevó a cabo Pedro Domingo Murillo en 1809.

La chola paceña que en la actualidad se destaca como empresaria, universitaria y profesional, que luce joyas costosas y que en cada entrada folklórica ostenta su poder económico, es sólo una faceta de la  mujer que siempre ha hecho gala de su fortaleza, voluntad y versatilidad para destacarse como emblema de La Paz.
Inspirados en esta mujer, su sabor invita a experimentar y encontrar algo  que evoque la belleza y fuerza de la chola paceña, su tierra, sus matices, sus gustos y su elegancia colorida.

http://www.paginasiete.bo/gente/2014/7/16/cholita-martini-mujer-pollera-inspira-coctel-26886.html

Collita tenias que ser

16 Jul

Sajta de Pollo

16 Jul

Tango Illimani – por Argentino Ledesma

16 Jul

Lo que tenemos que saber del Chairo

16 Jul

  • LO QUE TENEMOS QUE SABER DEL CHAIRO
    Por: Guillermo Iraola Mendizábal
    La Paz, 10 de junio del 2008

    Tres aseveraciones importantes con relación al CHAIRO PACEÑO dan lugar a este trabajo de investigación, presentando su certificado de orígen y carta de ciudadanía indiscutibles. Un aporte a la historiación de la gastronomía latinoamericana.
    1/. El CHAIRO es una sopa mestiza que inicia su camino en la historia de la gastronomía CHARQUENSE (el territorio que hoy se llama Bolivia) en el siglo XVIII, período de muchos cambios – ocurrió la expulsión de los Jesuitas en 1767 y la fundación del Virreynato de La Plata en 1776, al que pasó a pertenecer Charcas.
    2/. Lo mas probable es que durante esta época y con motivo del primer y el segundo cerco de la ciudad de La Paz, el CHAIRO , haya tomado su carta de ciudadanía en esta querida ciudad, seguramente al inicio en forma de “chupe” y/o “uchu” , para mas adelante tomar su forma definitiva.
    3/. El CHAIRO, es el plato bandera de la ciudad de La Paz, producto de la FUSION cultural – gastronómica de dos pueblos, el AYMARA y el ESPAÑOL; representa el mestizaje de 516 años y su resultado actual, significa la evolución de la gastronomía mestiza de este territorio,hoy llamada “cocina tradicional boliviana”.

    Buscar el origen del Chairo, es buscar en la composición de sus ingredientes, de sus técnicas culinarias y en las tendencias de los gustos de cada época de nuestro territorio.
    Haciendo una revisión detallada de sus ingredientes, se puede comprobar que por lo menos 10 de los 13 productos que la componen, son artículos comestibles que los Españoles trajeron a la América. Si calculamos que los Españoles llegaron al altiplano Boliviano actual, en el año 1532, seguramente tardaron en aclimatar los productos que trajeron, enseñar su uso y hacer una costumbre de su consumo. Este período de FUSION duraría unos 100 años y ya estamos en el siglo XVII (1600).
    El cronista COBO escribe para 1653, que “a mediados del siglo XVII, el consumo de maíz, trigo, frejoles,cebada,cebolla, perejil, culantro, comino, anís y otras legumbres, hortalizas y condimentos, estaba generalizado en todo el territorio del Virreynato. El ajo, la hierba buena y los melones eran, entre todas las plantas que se trajeron, las de mayor consumo entre los Indios”
    A mediados del siglo XVII – escribe la investigadora Rosario Olivas Weston- “ La comida de los jornaleros era por lo general una gran “olla” en la cual abundaba mas la carne antes que las legumbres”.
    También escribe:” Había gran cantidad de ovejas en las pampas y las punas de las provincias del Collao y su carne era muy barata”.
    Es de suponer que con estos antecedentes, los Aymaras y Quechuas conquistados, comían en particular la carne de oveja en “chalona” que hacían cocer en un caldo acompañado de carne fresca y de los otros ingredientes que podían meter a su olla (Como ya nos deja relacionar el cronista COBO, estos otros ingredientes en su mayoría son las hortalizas traidas de España y aclimatadas en el altiplano), sin el menor ánimo de pretender copiar para nada ninguna receta Europea. Lo que pasa es que la forma más fácil de cocinar desde tiempos pretéritos (desde que apareció el fuego y las técnicas de cocción – en todo el mundo) meter ingredientes en una olla que hierve, sin mucho cuidado, nos lleva de alguna manera a algún final mas o menos feliz. Así se inventó también con seguridad la misma “olla española”.
    Para 1776 (siglo XVIII), por referencia del libro de cocina escrito por Doña Josefa Escurrechea , acerca de la comida que se come en Potosí, se puede observar que la Olla Española, está mestizada de acuerdo a los siguientes ingredientes: Pecho de Vaca – Carnero – Jamón – Tocino – capones o gallinas gordas – garbanzo – ajo – Yerba buena – culantro – Repollo – yucas – camotes – plátanos – nabos – membrillos – peras – zapallos- papas – ocas –chuño – morcillas – salchichas – longanizas – azafrán – clavo – canela – pimienta – mostaza – perejil – ají . Se puede observar que los productos subrayados poseriormente serán parte esencial del futuro CHAIRO, y el concepto de hacer hervir una serie de productos a la vez es el mismo que utilizan Aymaras y Quechuas en la correspondiente elaboración de sus “chupes”.

    Probablemente si seguimos por este camino, es fácil suponer que las mujeres indígenas que se encontraban en el servicio doméstico, fueron haciendo sus propias adaptaciones, mezclando el concepto Europeo de la “olla” y el Aymara del “chupe”, utilizando siempre como base para espesar estos caldos, a la papa en diferentes variables y la chalona de oveja como saborizante fundamental, casi como un homenaje a la “oveja” que tiene el escudo de La Paz, concedido por CARLOS V en 1555. (Ya teníamos 221 años de mestizaje culinario)

    En 1781, TUPAC CATARI sitió la ciudad de La Paz en dos ocasiones, sembrando hambre y destrucción entre los Españoles que la habitaban. La ciudad fué liberada por Ignacio Flores y su ejército. Dicen que los indígenas al verlo llegar no ofrecieron resistencia y se retiraron sin presentar batalla. Flores entró a la ciudad dejando algunos víveres que recogió del campo, de los sembradíos de los indios Aymaras, quienes ya cultivaban zanahoria, arveja, haba, trigo, yerba buena y eran propietarios de grandes cantidades de ovejas y además tenían cultivos extensos de papas y maíz, procesaban el chuño y eran expertos haciendo chalona. Los Españoles que recibieron este regalo, llenaron sus estómagos cansados preparando lo que más fácilmente se podía hacer de manera común para todos, picar todo y hacerlo hervir.

    El hambre era tal que además se sirvieron estos alimentos de otras maneras simples y en olla común, tal es el caso de la implementación, también, del plato paceño.

    Por motivos que se desconocen, Ignacio Flores se fué dejando 80 hombres al mando de Sebastián de Segurola (Ese personaje a cuya imágen hicieron los Aymaras la figura del Ekeko), soldados que tenían que comer de manera no muy sofisticada pero fuerte. Esta poderosa sopa un poco “olla”, un poco “chupe”, un poco “uchu”, se fué transformando en “la sopa”, en “el chairo”.

    CIRO BAYO, en su obra “ Chuquisaca o La Plata Perulera” , cuenta su estadía de cinco años en Sucre a finales del siglo XIX (1890) y menciona algunas cosas importantes: Relata como eran las picanterías, desnuda la realidad de la sociedad hipócrita, de los amores con cholas y las visitas a las chicherías donde se vende comida picante, “Uchus”, fundamentalmente elaborados en base a carne y papas, habla de los “chupes” y del “chairo”, siendo esta la primera referencia histórica de esta palabra en el uso culinario latinoamericano. Probablemente, las “picanterías”y las cocinas silenciosas de las domésticas indígenas fueron los laboratorios donde se gestó la estupenda sopa llamada CHAIRO, y algo más, por esta referencia,deducimos que las picanterías en Sucre preparaban esta sopa,respetando su nombre de CHAIRO PACEÑO; lo que nos da la idea de que este potaje ya cobró fuerza y marca en la segunda mitad del siglo XIX.

    En 1917, poco después de la guerra civil (1898-1899) entre La Paz y Sucre, Doña Sofía Urquidi, escribe un libro de recetas en el que menciona el CHAIRO de la siguiente manera:

    ………..” Se remoja por lo regular chuño prieto, después de limpio se martaja bién, se le pone en agua y lava varias veces; luego se adereza con carne o cecina deshilada, ají amarillo molido, ajíes verdes enteros, hojas de cebolla, yerba buena, etc. Debe tener bastante caldo.”

    Con lo que ya es fácil darse cuenta que este suculento plato ya tiene una presencia seria en la ciudad de La Paz ( probablemente las picanterías paceñas la difunden con más fuerza), aunque sigue su proceso de mejoramiento culinario.

    Después de la guerra del Chaco (1931 – 1936), aparecen diferentes publicaciones de recetas de cocina que nos muestran los hábitos alimenticios, no ya de una alta sociedad como sucedía en las publicaciones anteriores, sino más bién de una creciente clase media empobrecida y democrática en sus gustos culinarios, compartiendo con el pueblo mas pobre (mineros, campesinos, artesanos) sus preparaciones de la rutina diaria. La guerra del Chaco, ha dejado una profunda huella en el pueblo y son tiempos en los que se gesta una revolución de grands proporciones (1952).

    Luis Tellez Herrero (1946), Aida Aguirre Gainsborg de Méndez ( 1945), Antonio Paredes Candia (1990), todos en sus propios estilos y recogiendo lo mejor de las recetas de la época, nos muestran también la presencia del CHAIRO PACEñO, con algunas variables en sus ingredientes y sobre todo en su presentación final, pero la base del sabor se consolida con el aroma de la “chalona”, los nudos de cordero, la papa al hilo, la zanahoria al hilo, la huacataya, la yerba buena, el orégano, las arvejas, la haba, la patasca, el mote de trigo, el chuño martajado, el ají verde, el aji colorado , el perejil , el queso y el chicharrón, que son los aditamentos base de libre uso para saborizar con mas fuerza el plato.

    Es un plato de sopa mestizo con ingredientes europeos en su mayoría pero con la sazón Aymara, la sazón que solo un cocinero Boliviano y Paceño sobre todo, puede dar, por estar acostumbrado su paladar a esa combinación fuerte de condimentos como es la herencia que nos dejaron en nuestra comida tradicional las técnicas culinarias medioevales que trajeron los Españoles.

    Hoy en el internet se puede ver con que facilidad algunos hermanos peruanos de las provincias del sur (Ayacucho, Puno etc.) se adjudican para si esta receta mestiza andina, esto se debe fundamentalmente a la influencia que tiene la ciudad de La Paz en estas geografías tan próximas, tan culturalmente iguales. Pobladas también por Aymaras que pertenecen a la misma raza y nación de los Aymaras Bolivianos, Chilenos o Argentinos. Seguro que culturalmente todos tienen el mismo gusto y las mismas preferencias y es natural que compartan lo mismo, solo que es mejor tener claro que esta sopa se origina en la geografía de la capital de la cultura Aymara – la ciudad de La Paz – y es producto de un depurado proceso de FUSION cultural con los Españoles que refundaron esta ciudad y sus hijos que la habitan, los mismos que decidieron colocar al “emblemático cordero” en el escudo de la ciudad y como ingrediente bandera de su sopa más importante.

    Lo demás es fácil de suponer, con la misma facilidad con la que se vende gas boliviano en Puno, las recetas traspasan las fronteras, llevadas fundamentalmente de la mano de sus consumidores que son de la misma raza y cultura. Concluyamos explicando que aproximadamente hasta 1780; Puno se desmembró de la provincia de La Paz y pasó a formar parte de la Audiencia de Cuzco. Fué en esta época que Charcas pasó a la administración del Virreynato de La Plata, es decir que con seguridad, la receta de la “olla” mestiza que se elaboraba en Potosí, que menciona el libro de Doña Josefa Escurruchea,era también preparada en Puno, por ser parte hasta esa época del territorio de Charcas. Es natural que ahora coman CHAIRO PACEÑO en Puno, así como en Bolivia comemos sin problemas las “papas a la huancaina”.

    Antonio Paredes Candia, en su libro, “Gastronomía Nacional y Literatura”, menciona una poesía escrita por el poeta Jorge Mancilla Torres:

    “Creo en el chuño sumido
    En un caldo de chalona
    Y carne de res dulzona,
    Ají amarillo molido
    Arvejas, trigo prendido
    Zanahoria, patascka el leño
    (el sabor pone su empeño),
    La papa picada al hilo
    Y el perejil en el filo,
    Frugal del chairo paceño

Calendario Gastronomico de La Paz de Antaño

16 Jul

El calendario gastronómico de La Paz de antaño

 

SABOR Muchos platos representativos y los acompañamientos que se servían a la hora del almuerzo, en fechas especiales, durante la Colonia, se mantienen hasta la actualidad.

Artículo escrito por Alejandra Pau / La Paz – 28/06/2011

Desde la Colonia y hasta las primeras décadas del siglo XX, las cocinas de las familias paceñas estaban ubicadas por lo general en un patio interior de las casas. Allí se cocinaba con un fuego avivado por la taquia, excremento de llama, mientras que lo más parecido a un refrigerador era el cuarto más fresco que por tradición debía estar ubicado frente al Illimani.

Después de haber rezado El Ángelus, al toque de las tres campanadas, a mediodía se almorzaba, puntualmente, en los hogares paceños. Platos que ahora son parte de la llamada “comida típica nacional” eran servidos con regularidad.

El menú cotidiano contemplaba el thimpu, costillar o guiso; además la warjata, ranga, fritanga, entre otros; todos acompañados por plátano cocido, putis de chuño, tunta o kaya, un cocido o mezclado del tubérculo con queso, huevo o maní.

En lugar del pan, la familia se servía de una fuente de habas phuspu -habas secas cocidas-, mote de habas o de maíz.

Pero también existía un calendario gastronómico establecido que respetaba la fuerza de la tradición, y que mandaba a servir ciertos platos sólo en fechas especiales. La costumbrista Elizabeth de Col ha investigado y rescatado muchos detalles que guardan la esencia de los sabores más representativos, muchos de los cuales se mantienen en la actualidad.

Enero

 

Entre la noche vieja y el primer día de un nuevo año se consumían platos basados en carne de cerdo, como el chancho al horno o el tradicional fricasé. “Algunos festejaban hasta la hora del phosko allpi de la mañana, lo que hoy conocemos como api”, dice De Col.

El 24 de enero, en la fiesta de Alasita, se comía el tradicional plato paceño, sin carne, pero en grande y en chiquito. La versión en miniatura estaba a cargo de los más pequeños de la casa, para lo que adquirían quesos en las aljerías, lugares donde los hacendados vendían productos que producían en sus fincas.

El plato paceño surgió del cerco a La Paz que en 1781 protagonizó Tupac Katari, y que dejó a la ciudad aislada por tres meses.

“En las casas se sembraba papa, haba y choclo, y por ello surge este plato, aunque otra versión dice que al terminar el cerco los agricultores de Río Abajo llegaron a comercializar estos tres productos, además del queso”, comenta la costumbrista.

Febrero

El domingo de carnaval se llevaba  lechones o lechoncitos a los hornos de los barrios.

En lunes de carnaval no podía faltar el picante surtido con tunta achuta (con queso) y “sarsa” compuesta por cebolla picada, tomate y locoto, que podía llevar también arveja cocida -y donde también surgió la sajta de pollo-. También estaba el ají de lengua, estirado de conejo, saice, ranga, tortilla de cola de cebolla, entre otros.

Para el martes, día de la ch’alla, se consumían todos los productos que daba la tierra representados por el puchero, que contenía pecho de vaca, espalda de cordero, tocino, chorizo, repollo, zanahoria, garbanzo, papa, racacha, yuca y arroz.

El miércoles de ceniza se disfrutaba de las humintas en tradicionales días de campo, además de mucha fruta.

El viernes de Cuaresma se consumía el tradicional “caldo de viernes”, hecho de verduras, leche y huevo. El segundo consistía en suchis, karachis y otros pescados del lago Titicaca, pero también se podía optar por el ají de papalisa, queso humacha y ají de huevos.

Marzo

 

El 3 de marzo, día de la Cruz, se comía la huatía, hecha con carne de cordero, ocas, papas y camotes. “Y era tradición decir 1.000 veces Jesús contando maíz”, comenta sonriendo la costumbrista.

Abril’

 

Semana Santa y Pascua

En Semana Santa, especialmente el jueves y el viernes, era tradicional consumir bacalao, cochayuyo, caldillo de camaroncillos, ají de arvejas, llullucha y para el postre compota de frutas y arroz con leche.

No obstante, ya para la Pascua mandaban en el menú el cordero o el chancho.

 

Mayo y Junio

Entre los últimos días de mayo y los primeros de junio, dependiendo de calendario eclesiástico, se celebra el Corpus Christi. En esa fecha, en el campo, se mataban ovejas hembras o corderos viejos.

Sólo sus menudencias llegaban a La Paz, por lo que se preparaban platos como la wilapara -una especie de morcilla hecha de la sangre de ese animal-, chanfaina de panza y ají de sullu -de fetos de oveja-.

También era tradicional comer la chokopa, más que en otras fechas, una mezcla de maní, melcocha, naranja, mandarina, ajipa y pepino.

Julio

Los primeros días de julio llegaba la khumunta, y los empleados de las fincas regresaban con las cosechas y con cerdos de gran tamaño llamados k’uras para preparar platillos como chicharrón, fricasé, warjata o fritanga.

“Era un día de solidaridad porque llegaban grandes cantidades de productos, pero no sólo se favorecía a quien podía adquirirlos, ya que se veía a los empleados de las casas llevando una parte a los hospicios, hospitales y asilos. También eran beneficiados los inquilinos, ex arrenderos y los familiares pobres o que no tuvieron buena cosecha”, explica De Col.

El chairo era un plato que se consumía a diario. Surgió por la khumunta, ya que los restos que quedaban, como el chuño más pequeño, la tunta más menuda, el cebo de la chalona, la pepa del ají o huaicachira eran regalados a los pongos, quienes los mezclaban con otros condimentos creando así el jintimanka, que en su versión refinada no es otra cosa que el chairo.

Agosto

Para el 16 de julio y el 6 de agosto se preparaba lechón o platos también con carne de chancho y se realizaban las verbenas, animadas por el té con té y sucumbé, mientras se observaban las procesiones ecuestres.

Noviembre

 

Llega Todos Santos. Mandaba el ají de arvejas y las “frutas secas”, y también masitas como las empanadas de queso, alfajores, maicillos y bizcochuelos. No podían faltar las tanthawawas, tantha caballos, escaleras, cañas y demás masitas.

Diciembre

El 24 de diciembre, en Noche Buena, era y sigue siendo infaltable en las mesas paceñas la picana con carne de cordero, pollo y vaca, con tunta, choclo, papa, entre otros.

“Antes, la picana se hacía en una olla de barro grande. Se juntaba lo que quedaba de las botellas del vino con papa, nabo, pimienta blanca, las carnes, zanahoria, pasas y hojas de laurel. Se tapaba con una chua y encima de la olla una masa de pan que cubría todo para luego mandarla al horno”, recuerda la costumbrista.

Las cocinas del pasado

Cocina La cocina de antaño se instalaba en un gran ambiente, donde funcionaban las cocinas económicas con dos o más hornillas, que se alimentaban con taquia, excremento de llama, también un brasero alimentado con carbón.

Más detalles Una cocina no estaba completa sin los peroles de cobre, mesas forradas con lata, calentador de agua, wisllas -cucharas de madera.

Desayuno El desayuno de antaño consistía en té o café; sólo los niños tomaban leche.

Más comida El té no era relevante, pero a las 18:00 toda la familia tomaba un caldo muy ligero de avena o sémola, por lo general, y un ají de acelga, fideo y otros.

Chocolate Luego de las tertulias, se bebía chocolate con bizcochos.

La Razon

Artículo escrito por Alejandra Pau / La Paz

Chairo paceño, un plato colonial

15 Jul


El Chairo paceño pertenece a la época colonial. Posiblemente, tanto el chairo como el plato paceño, formaron parte de la tradición paceña desde que el Gobernador Segurola instauró el día 24 de enero como fecha de celebración de la feria de Alasitas, en homenaje de gratitud a Nuestra Señora de La Paz y al amuleto del Ekeko, bajo cuyas protecciones la ciudad y su familia había sobrevivido al asedio del cerco de Tupac Katari, en 1781.

Ingredientes:

  • 1/4 Kg. pecho de vaca
  • 1 colita o nudo de cordero
  • 1 lonja de chalona
  • 1 queso mediano
  • 1/2 lb. chuño remojado o
  • 1 taza de chuño seco
  • 3 papas
  • 1/4 lb. mote y trigo cocido
  • 1 cebolla
  • colas de cebolla frescas
  • 1 nabo
  • 1 ramito de apio
  • 1 ramito de perejil
  • 5 hojas de hierba buena
  • 1 platillo de habas y arvejas
  • 1 cucharilla de pimentón rojo
  • 1 pizca de pimienta molida
  • 1 cucharilla de orégano desmenuzado
  • 1 platillo de chicharrón de cerdo (opcional)
  • 4 cucharillas de perejil finamente picado
  • sal al gusto
  • aceite

Preparación:
La chalona remojar en agua durante quince minutos y las demás carnes lavar bien.

En olla a preside con uno y medio litros de agua hirviendo sin sal, hacer cocer los nudos del cordero o la colita, el pecho de vaca, la chalona escurrida, durante treinta minutos. Colar a otra olla y reservar caliente.
Mientras tanto, raspar la cebolla, la zanahoria, el nabo; picar finamente la yerba buena y las colas de la cebolla. En una sartén con aceite caliente, saltear estosingredientes junto con las habas, arvejas y al final añadir el pimentón colorado.

Esta preparación incorporar a la olla del caldo con el apio y el perejil enteros lavados. Dejar cocer durante veinte minutos.

El chuño remojado, pelar y lavar en un recipiente: con las manos coger de a poco y exprimir, eliminando el agua. Nuevamente sumergir en otra agua y seguir la misma operación hasta que el agua se aclare. (Si utiliza chuño seco, remojar la noche anterior).

En un batán o licuadora martajar cada chuño, no muy molido, ni enteros y colocar en un recipiente con agua que lo cubra. Dejar reposar durante quince minutos, hasta que se asiente el chuño bien molido en la base.

A la olla de las verduras, agregar el chuño martajado, cogiendo de arriba un poco y exprimiendo del recipiente que reposó, luego escurrir el agua, cuidando de no eliminar los residuos (la borra) que queda, sirve pare espesar; y junto con esta incorporar el trigo, el mote cocidos, las papas cortadas al hilo (finos) y los chicharrones. Una vez los ingredientes estén cocidos, añadir el orégano.

Servir el chairo, espolvorear una cucharilla de perejil y acompañar con el queso cortado en tajadas.

http://es.unabuenareceta.com/2012/10/chairo-paceno-comidas-tipicas-de-bolivia.html

SALUD 10 pésimos hábitos alimentarios

12 Jul

10 pésimos hábitos alimentarios

Alimentarnos de manera adecuada no es una tarea fácil, más cuando no se tienen horarios fijos para disfrutar de los alimentos de cada día…

Lo más común es comer a deshoras y lo primero que encontremos en nuestro camino, pero estos malos hábitos pueden traer graves problemas a nuestra salud a la larga.

Desgraciadamente adquirir malos hábitos alimenticios es más fácil de lo que pensamos; es más, muchos de nosotros ni si quiera nos damos cuenta de que nuestras costumbres alimenticias son erróneas y que perjudican nuestra salud.

1. No beber suficiente agua – El cuerpo necesita al menos dos litros de agua al día. Debemos beber a cualquier hora del día, no esperar a tener sed.

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2. Tomar muchos refrescos, incluyendo de dieta – Los refrescos contienen muchos azúcares -aunque sean “light” y no es bueno abusar de ellos.

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3. Comer entre comidas – A veces nos empeñamos en comer menos de lo que el cuerpo nos pide y, al final, lo que ocurre es que nos entra hambre a todas horas y terminamos atacando la nevera y comiendo lo primero que nos encontramos.

comer entre comidas

4. Saltar el desayuno – Por ser la primera comida, el desayuno es muy importante. Debe contener hidratos, proteínas, grasas y vitaminas. No la podemos saltar o nos faltarán las vitaminas para afrontar la jornada diaria.

desayuno

5. Abusar de los alimentos “light”– Es cierto que este tipo de alimentos tiene un menor porcentaje de calorías que los normales, pero ello no quiere decir que no engorden. Lo lógico es consumir los productos “light” en la misma medida que lo haríamos si no lo fuera.

light

6. Tomar bebidas alcohólicas – Además de los problemas de salud que puede causar la ingesta de bebidas alcohólicas, tienen una gran cantidad de calorías, por lo que nos harán subir de peso.

Alcohol

7. No llevar una dieta variada – Nuestra alimentación debe contener todo tipo de alimentos, desde verdura, fruta, carnes, lácteos… No se puede abusar de determinados alimentos y prescindir de otros.

dieta variada

8. Comer muy rápido – Las prisas no son nada buenas a la hora de comer. Si comemos a la prisa es muy posible que terminemos ingiriendo más de lo que nuestro organismo necesita. Hay que masticar y comer despacio para facilitar la digestión.

comer rápido

9. Abusar de las comidas rápidas – Con el ritmo de vida que llevamos a veces es inevitable acudir a las cadenas de comida rápida. No es bueno que este tipo de alimentos se conviertan en nuestro menú diario.

fast food

10. Guiarse por falsos mitos alimenticios – Se cree que el pan integral engorda menos que el pan blanco. La realidad es que ambos tienen el mismo número de calorías, lo único es que el pan integral tiene mucha más fibra.

panes

http://los5sentidosculinarios.com/2013/07/23/10-pesimos-habitos-alimentarios/

Garnish, Mukimono,Tallado. Instrumentos Necesarios

7 Jul

Garnish todo para el tallado de frutas

Gubias de distintas formas y tamaños para crear flores, hojas, pajaros, peces o la figura que quieras.

Sacapuntas para verduras y quesos, para crear rápidas decoraciones en platos.

Herramientas para dibujar en frutas y verduras.

Cuchillos Thai, para los amantes de la técnica del tallado Thai.

http://www.esculturavegetal.com

Imagen

Quesos y Charcuteria 44

7 Jul