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La importancia de la limpieza del higado y de la vesicula

23 Ago

 

Salud Integralhigado3La limpieza de hígado y de vesícula es uno de los revulsivos más importantes para nuestra salud. La aportación deAndreas Moritz con su método para eliminar los cálculos (ved el post que escribimos sobre él en este blog pinchando aquí) puede ser crucial para hacernos recuperar la salud. Recomendamos leer el libro deAndreas Moritz sobre el mismo tema donde aparecen todos los detalles.

En la revista Discovery Salud, José María Cardesín, ingeniero químico y experto en medicina china, nos advierte sobre como la acumulación de tóxicos en el organismo termina bloqueando en muchos casos el sistema de drenaje dando ello lugar a muy diferentes patologías, cáncer incluido. Quien realmente produce la mayoría de las piedras es el hígado, órgano de filtración de la sangre venosa que asciende por el sistema porta y cuya suciedad es la que termina produciendo los posos y arenillas que con el tiempo se van aglutinando y forman las piedras de mayor tamaño o cálculos. El órgano de filtración, el riñón, retiene arnillas y forma piedras pero en menor grado. También el páncreas produce sedimentos por filtración que se eliminan a través del conducto pancreático pero son menos importantes porque es corto.

En este link el artículo completo.

En otro artículo aparecido en la misma revista Dsalud titulado: “La importancia de eliminar las piedras del hígado, la vesícula y los conductos biliares” nos amplían la información.

La mayoría de los adultos del mundo industrial, especialmente quien sufre una dolencia crónica como artritis, esclerosis múltiple, diabetes o problemas coronarios, tienen en común la presencia de cientos de piedras o cálculos que bloquean su hígado, la vesícula y los conductos biliares. Y la extracción de vesícula o su operación, respuesta común en la actualidad, no suele solucionar el problema. Por esto, el conocido terapeuta, Andreas Moritz diseñó hace años un singular método de sorprendente eficacia para limpiar de arenilla y piedras el hígado y la vesícula en apenas siete días.

Los médicos pueden alegar lo que quieran pero lo cierto es que cuando cientos o miles de cálculos congestionan el hígado impidiendo su normal funcionamiento es imposible que el organismo no se resienta negativamente y aparezcan las más diversas patologías.

Una internauta en un foro comentaba: Le comenté a un médico lo de la limpieza hepática que estaba haciendo y se rió de mí. Me dijo que limpiarme el hígado es imposible, que él hígado no tiene piedras, que lo que yo eché era el resultado de la mezcla ingerida el sábado (las sales y el aceite se supone), que los conductos biliares miden 1 mm y que si intentaba expulsar una piedra de casi 2 cms no sólo sería algo absurdo sino que se me rajarían los conductos y el intestino delgado, me pondría amarilla y me moriría. Pues yo he investigado y los conductos biliares no miden 1mm sino entre 7 y 8 en los adultos normales.

En pocas palabras, la experiencia de quienes han llevado a cabo este tipo de limpieza es positiva en casi todos los casos. La mayoría de médicos y por tanto la gente en general, no tienen ni idea de que podemos desarrollar sedimentos o piedras en los conductos hepáticos ¿Por qué? Porque no se ven en las ecografías. El libro de Andreas Moritzexplica muy bien todo esto.

El cuerpo no tiene tiempo de material de formar esas piedras sólo por tomar el aceite. Además, ¿cómo se explica que haya gente que no eche nada en ocasiones? ¿Cómo se explica que ya no eches nada a partir de la sexta o séptima limpieza?¿Cómo vamos a formar cálculos de colesterol por tomar aceite de oliva? Se han llevado a analizar y son los cálculos típicos de la vesícula. En fin, no saben y su arrogancia les hace reírse de sus pacientes. Ha habido gente a la que les han diagnosticado cálculos en la vesícula con la recomendación de operarse. Después de hacerse la limpieza volvieron y les dijeron que no tenían cálculos, que debía haber sido un error de diagnóstico…

Pincha aquí para leer el libro en pdf.

Pincha aquí para leer el artículo completo.

Cómo realizar la limpieza hepática

La limpieza que nos propone Andreas Moritz es sencilla pero deben seguirse las instrucciones paso a paso. El proceso dura 7 días, 6 de preparación y uno de expulsión. El día de la expulsión es recomendable que sea un fin de semana o un día que podamos estar tranquilos en casa y cerca de un WC.

Material necesario:

– Sales de Epson o sulfato de magnesio.

– Medio vaso de aceite de oliva virgen.

– 3/4 de vaso de zumo de pomelo (preferiblemente rosa) o ¾ de vaso de zumo de limón y naranja a partes iguales.

– 6 litros de zumo de manzana, no es requisito indispensable que sea zumo ecológico.

Paso previo para realizar la limpieza es realizar una limpieza de colon si no vamos muy bien al baño. También es recomendable no ingerir nada frío ni alimentos de origen animal, productos lácteos ni fritos.

Durante los 6 primeros días hay que tomar entre comidas (2 horas después de cada comida), a pequeños sorbos, 1 litro de zumo de manzana, cada día.

El sábado o el día escogido para hacer la limpieza es mejor que no coincida con la luna llena ni los 2 días anteriores o posteriores. Ese día tomaremos el litro de zumo por la mañana, comeremos una comida ligera con arroz por ejemplo y es recomendable acabar de comer antes de las 14:00.

A las 18:00 tomaremos 1 vaso de agua con 1 cucharada sopera de sales de Epson.

A las 20:00 tomaremos el segundo vaso de agua con 1 cucharada sopera de sales de Epson.

Para si todo va bien entre las 21:00 y las 21:45 debemos haber evacuado de nuestro intestino los restos de comida.

A las 22: 00 tomaremos de pie y al lado de la cama ½ de vaso con el aceite de oliva virgen y los ¾ de vaso con el zumo de limón o pomelo y naranja mezclados y bien agitados. Nos acostaremos inmediatamente (hay quien recomienda sobre el lado derecho y en posición fetal, pero es importante relajarse y descansar, no hacer ningún esfuerzo).

Entonces hay que tratar de dormir.

A las 6:00 tomaremos el tercer vaso de agua con 1 cucharada sopera de sales de Epson.

Y a las 8:00 tomaremos el cuarto y último vaso de agua con 1 cucharada sopera de sales de Epson.

Es probable que durante esa mañana debamos ir varias veces al baño. Las deposiciones que hagamos llevaran los cálculos de los conductos hepáticos. A ser posible es recomendable usar un colador de filtro para luego poder comprobar tamaño, color y cantidad de las piedras que se expulsan.

El proceso de limpieza habrá concluido. Pero esto no significa que se hayan expulsado todas las piedras. Puedes tener más. Andreas Moritz recomienda hacer varias limpiezas hasta que ya no salgan más. A razón de una al mes, nunca con más frecuencia.

Dos horas después podremos ingerir algún zumo o alguna fruta. Más tarde podremos empezar a hacer vida normal, teniendo en cuenta que es como si acabasen de hacernos una operación quirúrgica sin ningún efecto secundario.

Según Moritz con ocho o seis limpiezas es suficiente para restablecer el equilibrio en nuestro hígado, luego se puede hacer una limpieza al año como mantenimiento. La recompensa es impagable, ya que se trata de uno de los más poderosos medios para restablecer nuestra salud y evitar problemas inesperados en el futuro.

Aquí imágenes de alguna de nuestras limpiezas hepáticas.

 

 

Visita pinchando aquí el foro de limpieza hepática.

Visita pinchado aquí la web oficial en inglés de Andreas Moritz

 

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SALUD Alimentos Vivos. El Cáncer, Casos de Curación.

23 Ago

Generalmente, los enfermos de cáncer sufren durante años de catarro gástrico y estreñimiento. El cáncer es la fase final a la que llega un organismo demasiado acidificado y degenerado.

Si el cáncer se descubre en su principio, el consumo constante de frutas y verduras crudas puede, en muchos casos, mantenerlo a raya, incluso durante años (es mi propio caso). Si es descubierto en una fase ulterior, el consumo de frutas y verduras crudas puede ayudar a reducir los dolores y prolongar la vida, aunque, salvo excepción, no puede salvarla.

Ciertos científicos piensan que el cáncer es una enfermedad de la sangre, y que cuando se tiene es para toda la vida.

El endurecimiento sería una manifestación local. Debo relatar aquí el caso de tres pacientes que tuve este verano.

El primero es el de una mujer de 38 años, que tenía en el seno un endurecimiento del grosor de una avellana. Había consultado a su médico, y éste decidió que había que operar: Quitar un seno y raspar el hueco de la axila.

Durante los diez días que precedieron a la operación, esta mujer permaneció en Humlegaarden alimentándose sólo de frutas y verduras crudas acompañadas de mucho ajo. A su regreso fue de nuevo a ver al médico.

Esta vez se descubrió que el tamaño del endurecimiento era como el de un grano de arroz. Así se libró de la operación. La enferma aún se alimenta de frutas y verduras crudas, ha perdido diez kilos, parece diez años más joven y se siente mucho mejor que antes.

El segundo caso es el de una mujer de 49 años. Estuvo en mi casa poco antes de que descubrieran en su seno una induración del grosor de un grano de nuez. Esto la afectó terriblemente. Le propuse que se quedase en mi casa para ver lo que un régimen de frutas y verduras crudas podía hacer por ella, pero el miedo la empujó a ir al médico que le dijo: “Debe usted volver a Bergen y ser operada inmediatamente”.

Ella le preguntó si creía que un régimen a base de frutas y verduras crudas podría ayudarla. Él le respondió que apostaría su cabeza a que no. Sin embargo, la enferma decidió quedarse en mi casa durante dos semanas. Después de 6 días, me pidió que mirase cómo estaba el bulto. Lo encontré, pero su grosor había disminuido hasta ser como la cabeza de un alfiler.

Unos días después fue a ver al doctor que había consultado antes. Lo primero que exclamó el médico fue: “¿Cómo, todavía no fue a operarse?”. Ella respondió que deseaba que la examinase antes de ir. Cuando regresó a verme me dijo: “Debería usted haberle visto con la boca abierta cuando no pudo encontrarlo”. Se debe evitar apostar la cabeza por cosas que ignoramos.

El Tercer caso es el de una mujer sueca de 82 años, que tenía en el seno un bulto del grosor de una nuez. Al cabo de cuatro semanas de estar en mi casa, ese tumor disminuyó hasta alcanzar el tamaño de un guisante. Tres semanas más tarde, me escribió contándome que el bulto había desaparecido por completo.

Tuve algunos enfermos más de cáncer, comprobado con el microscopio o, como en el caso del cáncer de estómago, en el curso de una operación anodina, que siguen viviendo y trabajando.

Nuestro tratamiento ha sido aplicado al cáncer de recto, de intestino grueso, de abdomen, de estómago y en un caso de tumor primario de pulmón, probablemente canceroso.Los alimentos vivos

Extraído del libro: “Los alimentos vivos”

Autores: Christian Jaime, Kristina Nolfi y Joseph Pichon.

Por Dra. Kristina Nolfi

Sobre la Dra. Kristina Nolfi

La Dra. Kristina Nolfi murió en 1957 a la edad de 76 años. Aquejada a los 59 años de un cáncer que debía serle fatal en unos pocos meses, se salvó gracias a la aplicación rigurosa de un régimen compuesto exclusivamente de frutas y hortalizas crudas, así como a no haber seguido ningún tratamiento médico: “Como médico, estaba lo suficientemente bien informada como para no estar dispuesta a someterme al tratamiento utilizado en estos casos”.

En sus textos advierte sobre el peligro de la biopsia que, al abrir los vasos sanguíneos, ayuda a que el cáncer se difunda.

Después de lograr su propia curación, abrió una casa de reposo en la que atendió y curó a miles de enfermos –muchos de ellos diagnosticados incurables- mediante el régimen de vegetales crudos.

Las autoridades médicas de su país (Dinamarca) le entablaron varios pleitos y la obligaron a renunciar a ejercer como médico, lo que no le impidió seguir adelante en su casa de reposo Humlegaarden.

Sus escritos son una esperanza para todos los enfermos que, con toda la razón, ya no confían en la medicina.
fuente : .unmundodebrotes.com

 

Saiku