Podemos sentir la presencia de los seres que nos rodean; a veces mandan señales evidentes, otras son más leves; pero algo en nuestro interior, en nuestro corazón, siente que están ahí.
La mente, en esos momentos, lanza mensajes diciendo lo contrario. Es imposible sentir aquello que no existe, aquello que no se pude detectar, ver, concretar. Esta dualidad, mente y corazón, nos persigue en casi todos los aspectos de nuestra vida, desde decisiones que debemos tomar, en pensamientos, actitudes.
¿Cómo podemos saber si lo que estamos percibiendo, sintiendo, es real o no? Esta pregunta, se suele repetir mucho en consulta. Suelen comentarme, que a veces sienten que es real, les escuchan respirar, sienten que les acompañan al andar pero, se preguntan si se estarán volviendo locos o son sus deseos. Lo siguiente que suelen expresar es su dificultad a la hora de contarlo a su familia. Dan por sentado que no les van a entender.
Cuando nos vemos inmersos en estas situaciones, es decir, cuando un ser al que queríamos ha fallecido, tras su marcha podemos tener señales suyas. Algunas veces nos visitan en sueños, otras vemos pequeñas sombras moverse por la casa; en ocasiones, su aroma viene y va, dando igual si estamos en casa o en la calle; una foto que se cae, una canción que suena en un momento determinado…. Son muchas las maneras que eligen para hacerse notar.
Su presencia junto a nosotros, puede ser puntual, esporádica o larga. Ellos eligen qué quieren hacer, si marcharse directamente a otro plano, permanecer junto a nosotros hasta que se resuelva una situación determinada o acompañarnos hasta que consideren que su trabajo ha terminado.
Dudar de si lo que percibimos es lógico o no, es habitual y me parece necesario, e indica si estamos equilibrados y pisamos tierra. Debemos plantearnos lo que sucede, sin miedo, con una postura abierta, pero sin dejar de lado que pueden ser nuestros deseos los que estén jugando con nosotros.
Descubrir la verdad suele llevarnos a veces más tiempo del que nos gustaría, pero si somos sinceros con nosotros mismos, veremos que sabemos cuál es la verdad. Sentimos una sensación muy fuerte en nuestro interior que, sin saber muy bien porqué, disipa todas las dudas y nos llena de certeza y seguridad. Esa es la verdad.
Una vez que sabemos que nuestros seres queridos pueden permanecer junto a nosotros, ya sea haciéndonos una visita o permaneciendo más tiempo, va a depender de la actitud que tomemos para poder ver sus señales con mayor claridad. Sería conveniente dejar la mente abierta, no juzgar, no temer y fluir, y por supuesto, dejarnos llevar por el corazón.
No siempre es fácil conectar con ellos o entender lo que quieren transmitirnos, aunque tengamos la certeza de su presencia. Están junto a nosotros unidos en y por amor. No desean hacernos ningún daño. Es más, inclusive en relaciones que en vida no han sido buenas porque estaban llenas de dificultades y sinsabores, una vez hecho el tránsito, estos seres pueden mostrarse más cercanos, aunque nos resulte complicado entenderlo.
Si somos conscientes de su presencia ya hemos dado un paso adelante. No intentemos atarles, dejémosles libres para ir y volver, para que vayan a la luz y desde allí hagan su trabajo. Tal vez, su labor sea estar junto a nosotros. Y más tarde o más pronto, terminaremos sabiéndolo.
Resumiendo, si somos conscientes de su presencia, no debemos asustarnos, no estamos locos. Sería estupendo poder comunicarnos con ellos de manera fácil, entender lo que nos quieren decir a través de las señales que van dejando. Sé que a veces, por mucha paciencia que tengamos, nos cuesta comprenderles; en esos casos, siempre podemos recurrir a un profesional que nos ayudará a saber interpretar sus señales.
Le mostramos las mejores opciones para preparar, desde la comodidad de su casa, las delicias para este feriado. En algunos lugares son obsequiadas para aquellos que rezan por las almas y otros en cambio las disfrutan en familia. Es por ello que el chef Eduardo Pantoja, de Infocal, enseña a preparar pan dulce, maicillo y enmantecadas.
Una receta de tradición. Esta es una fiesta celebrada a nivel mundial, dependiendo de las culturas que tiene cada país, dice el chef. Aseguró que la preparación de los panes y masitas dulces se las hace en los pueblos. Sin embargo, en la ciudad es más familiar.
La fusión de merengue Pantoja comentó que el pan que se elabora es un pan dulce, con canela molida que tiene un sabor suave. Asimismo, aseguró que el secreto de este radica en el amasado, ya que, se tiene que realizar por el tiempo de 30 minutos. Por otro lado, indicó que los maicillos enmantecados vienen a ser un complemento.
Maicillos Para elaborar los maicillos, lo que se necesitará es: 1 kilo de harina de trigo, 500 gramos de azúcar, 250 gramos de manteca, canela a gusto y dos huevos. Una vez tenga los ingredientes, colocar en una fuente la harina en forma de volcán y verter en el centro el azúcar con la manteca e ir agregando los demás ingredientes y mezclar hasta formar una masa resistente. Luego darla forma que uno desee y llevar al horno a una temperatura de 180 grados por el tiempo de 20 minutos.
Enmantecadas Los ingredientes para las masitas enmantecas son: 1 kilo de manteca, 1 kilo de azúcar, 2 huevos, 1 cucharadita de canela molida y harina cantidad necesaria. La preparación consiste en mezclar la manteca, la canela, el azúcar y los huevos, hasta que queden cremosos. Luego agregue poco a poco la harina, lo que pida la masa. Mezclar hasta formar una masa suave y brindar la forma que usted desee. Llevar al horno por 15 minutos a una temperatura de 180 grados.
Receta
Ingredientes
Pan Dulce
• 100 gramos de margarina
• 150 gramos de azúcar
• 3 huevos
• 100 ml de leche
• 1 cucharadita de esencia de vainilla
• Gotas de agua de azahar
• 1 cucharada de miel
• Uvas pasas a gusto
• Cáscara de naranja rallada
• Nueces picadas
• 35o gramos de harina de trigo
Preparación
1. Batir la manteca con el azúcar, y los huevos.
2. Incorporar las frutas y por último la harina.
3. Mezclar los ingredientes y amasar por 30 minutos
4. Pincelar con margarina un molde para el pan dulce.
5. Poner la mezcla y hornear por 45 minutos aproximadamente.
6. Retirar, dejar enfriar y decorar con glasé y algunas frutas abrillantadas.
Periódico Digital PIEB • 30-10-2015 Las sociedades humanas han creado rituales para superar colectivamente la muerte de las personas que marcaron sus vidas. Y la sociedad andina no es la excepción. Todo un ciclo de rituales en torno a la muerte se coronan con la fiesta de Todos Santos, una celebración sincrética y que combina tradiciones andinas y católicas.
La antropóloga, docente universitaria e investigadora Angela Riveros Pinto ha estudiado estos “Rituales de muerte e identidad de los migrantes aymaras”. En esta entrevista explica la necesidad de los rituales de muerte, principalmente beneficiosos para aquellas personas que continúan con vida y que tienen que superar esas pérdidas.
¿Cuál es la concepción sobre la muerte que tenemos en esta parte occidental de país?
En general hemos heredado la visión del mundo andino de lo que es la muerte, vinculada a la religión católica. En la ciudad se ha dado un flujo de migración hace años, mucha gente aymara vive en La Paz y El Alto, son hijos de primera o de segunda generación de migrantes, y mantiene estas tradiciones y concepciones aymaras, vinculadas también a las creencias católicas.
¿Cuáles son esos rasgos o elementos propios que al parecer son bastante diferentes a aquello que llega por la vía comercial, como Halloween, donde se ve la muerte como algo de terror?
Tenemos que ver la concepción de vida y muerte, porque cuando hablamos de muerte se nos plantea elementos de cómo se concibe la vida en las distintas culturas. En el caso del mundo andino, la concepción es que cuando la persona fallece es como si fuera a partir de viaje. Hay relatos de que se viaja por caminos angostos, difíciles, espinosos, para llegar a este lugar donde uno trabaja mucho, por ejemplo haciendo adobes, otros dicen que barren, otros cultivan ají u otros productos. En este tiempo (Todos Santos) se supone que estas almas vienen a visitarnos. En la época prehispánica este momento estaba vinculado al ciclo agrícola, al tiempo de lluvia. Guamán Poma de Ayala menciona que en la época prehispánica esta fiesta duraba mucho más tiempo y consistía en sacar de las tumbas a las personas momificadas, se compartía con ellos, se tomaba, se bailaba y se cantaba. Con la llegada de los españoles se fusiona esta fiesta de los difuntos en el mundo andino con la fiesta de Todos Santos de los católicos. A manera de extirpación de idolatrías se prohibieron las costumbres y se fusionaron con Todos Santos. En la celebración actual encontramos memorias, segmentos de esta visión, en la mesa de Todos Santos.
¿En Todos Santos, el 1 de noviembre, es el único momento en que hacemos rituales a la muerte?
Todos Santos es parte de un amplio ciclo de rituales. Los rituales de la muerte están presentes en todas las culturas, es necesario hacer un ritual de la muerte para superar el duelo. Mientras más se reducen o se resumen los rituales, más difícil es superar nuestros duelos. En el mundo andino empieza cuando una persona muere, sucede el entierro, el velatorio, las misas, los ocho días, en las áreas rurales se hace el lavado de ropa a los ocho días. Se lava la ropa, se la quema, se la pasa por incienso para limpiar, para que la persona que ha fallecido se lleve las penas. Se celebran misas, vinculadas a la religión católica, de un mes, de dos meses, de tres meses. Y el cabo de año es el cierre del ciclo anual, que es cuando sacamos el luto para volver a ponernos la ropa de color en medio de una fiesta. Muchos de estos rituales en el mundo andino, desde la muerte de una persona hasta el cabo de año, no son solemnes sino de celebración: se comparte comida, se toma, se baila en el cabo de año. En Todos Santos la obligación es hacer mesa (armar altar) durante tres años cuando tenemos en la familia a una persona fallecida reciente, es el alma caliente; se arman mesas en casa y arcos en el cementerio para compartir.
¿Parece que Todos Santos es como coronar todo este proceso de rituales a la muerte?
La fiesta de Todos Santos, desde mi perspectiva, es sino la más importante, fundamental para el mundo andino, porque tiene sus significados y sus variaciones en la ciudad, pero en la época prehispánica era una fiesta grande. En las ciudades ha habido otros elementos que han variado, han resignificado la fiesta.
Por ejemplo el lavatorio debe ser difícil hacerlo…
Eso ha pasado con los servicios de las funerarias. En países de Europa o en EEUU sí tenían rituales pero cada vez se han resumido más porque entran las funerarias. Igual en nuestro contexto se corta un poco con esto de que, no la familia sino otra persona hace el lavatorio o quema la ropa. Entonces el mundo ritual se va desritualizando de espacios que nos permiten a las personas o culturas superar los procesos de duelo. Todos estos rituales de muerte nos permiten cumplir el ciclo y terminamos superando el duelo en colectividad. En cambio ahora son procesos más individuales, desritualizados.
No es poco superar el duelo en colectividad pero ¿qué otra importancia tienen estos ritos para nuestra vida?
Es un punto clave en todas las culturas. Estamos frente al cuestionamiento de qué es la muerte, es como un salto, mucha gente tiene miedo a la muerte, porque no sabe qué hay después de eso. Entonces es necesario, es fundamental respaldarse de forma colectiva, con rituales, para superar este proceso. Porque la muerte nos lleva como a un abismo, (nos preguntamos) qué pasa después de la muerte. En general todas las culturas necesitan hacer estos rituales para superar la muerte. Muchos de estos rituales, más que para los que han muerto, son para los vivos, para aquellos que se quedan en la tierra y tienen que superar estas pérdidas. Entender qué hay después de la muerte en colectividad, con rituales, ayuda a todas las culturas primero a enfrentar la muerte y a superar el luto.
Existe otro elemento…
Me habías mencionado Halloween, que es un elemento que parece contradictorio y en conflicto. Desde mi perspectiva es una fiesta de origen celta que, si bien viene de rituales y formas de enfrentar la muerte en otro lugar, ahora exactamente aquí tiene rasgos mercantilistas y de consumo. Todos Santos es otra cosa, no debería haber controversia o conflicto. Todos Santos se mezcló con elementos de la religión católica y es interesante ver cómo ha perdurado esta visión de vida y la muerte en el mundo andino. Como está pasando, pueden convivir ambas fiestas porque se hace una cosa y luego otra, muchos jóvenes hacen Halloween y luego ayudan a hacer pan para Todos Santos. De todos modos Todos Santos, como lo conocemos, tiene una serie de elementos sincréticos que se han resignificado, la mesa se va actualizando cada año con elementos de los medios de comunicación, podemos ver la globalización en la mesa.
Esperar a las almas es una responsabilidad muy grande, ellas retornan a borrar sus huellas, y uno las tiene que recibir de la mejor manera, por ello se prepara una enorme mesa que en la parte superior lleva un lienzo negro donde figura el nombre del finado, por encima a manera de cielo un enorme lienzo azul con sus estrellas y lunas de papel pegadas en la misma, sobre del lienzo negro se asientan las enormes ofrendas que se preparan al efecto, estas son la cruz, la escalera, la torre, la palma, las que sobresalen del resto ya que tiene enorme importancia en lo simbólico. Luego se esparce por toda la mesa las diversas ofrendas dulces o saladas, golosinas, frutas, comidas, etc.,
Debajo de la mesa todas las bebidas preparadas para la ocasión, abiertas todas las botellas y junto a ellas las flores, las velas y el agua bendita; nunca debe faltar la coca esas hojas de la planta sagrada de nuestros ancestros, los cigarrillos la yista, el bicarbonato, etc., se suele poner en la parte superior de la mesa enorme troncos de cebollas llamados “toncore”, huecos ellos para que beban las almas, y también los hinojos le dan un toque de distinción.
Difuntos Nuevos
Los “nuevos” tienen la misión de esperar la venida del alma del difunto, para ello convocan a los familiares y amigos para comenzar con la preparación de las ofrendas de pan, porque con la masa se realizan diversas formas como por ejemplo, palomas, escaleras, cruz, palmas, coronas, llamas, corderos, guaguas damajuanas, y lo que el ingenio popular crea conveniente y pueda hacer, claro esta que las formas clásicas tienen una significación, así la escalera sirve al alma para que descienda y vuelva al cielo, la cruz es la que tiene en su tumba, la damajuana seguro era su bebida del carnaval y otras fiestas del difunto, también la paloma simboliza la paz que ahora goza, las llamas, las ovejas, caballos, burros sus Rebaños que Tenia en vida, así también se puede observar que se hace quirquinchos, soles, lunas etc., siempre la costumbre es realizar de a dos, no se permiten que se haga uno solo, siempre se hace en par, eso generalmente lo disponen los más viejos aquellos conocedores de las costumbres populares e inculcan a los más jóvenes.
Preparación
Claro que también se preparan exquisiteces dulces, son tradicionales las capias, esos panecillos de harina de maíz con manteca y azúcar, que las familias solas preparan para esta época del año; No podemos dejar de nombrar a las empanadillas con su riquísimo dulce de cayote y blanqueadas son el dulzor de las claras de huevos y el azúcar, otra delicia son los rosquetes cuya preparación algo difícil, es un manjar a la hora de degustar, se preparan también tortas, pastafloras, budines, postres, anchi de sémola y de chicha, este es un postre andino, con el sabor de lo ancestro, la harina de maíz hervida y sazonada con limón y pelones de duraznos, y endulzados con azúcar, se lo puede degustar frió o caliente.
Otras ofrendas son las comidas, las que le gustaba al finado, entonces se suele preparar, asados, guisos, polentas, empanadas, tamales, locros, etc. siempre atento a lo que el muerto saboreaba en vida.
Estos preparativos previos, llevan varios días, ya que sé acostumbrar hacer una importante cantidad de bolsas de harina de maíz, generalmente se hacen una 4 a seis bolsas, lo implica un mínimo de 200 kilos de harina, se debe preparar abundante leña para la horneada que son de varios días, igualmente si se hace la chicha hay que tener más leñas para el fuego de la misma.
Bebidas
Pero no podía faltar la bebida, si siempre acompaña al hombre en su diario almuerzo y en las mejores fechas de diversión, aquellos carnavales de antaño, esas señaladas, las fiestas de fin año o las corpachadas a la pachamama, en todas ellas había chicha, a base del fermento del maíz; yerbiao, mezcla de yerba mate y otros yuyos como cedrón, yerba buena, muña muña, peperina, menta, toronjil, burro, romero, etc., esos yuyos mezclados con la yerba y rociado con azúcar se le agrega un chorrito de alcohol luego se enciende un fósforo y se deja quemar un poco el azúcar y se le pone agua hervida y esta lista para tomar, también es infaltable, la cerveza, el vino, la soda, la gaseosa, y Porque no la ulpada esa delicia de nuestros ancestros a partir de maíz tostado y luego molido se agrega agua fría y azúcar.
Ceremonia
La ceremonia tiene de curioso que es triste y alegre a la misma vez, ya que permite a los asistentes llegarse a cualquier hora del día o noche, rezar, cantar y también reírse, con el juego llamado “botón”, siempre a cada acontecimiento aparece algún “machadito, que hace alegrar a los presentes, con gestos o cuentos, esto permite que la noche transcurra sin el llanto y la tristeza de recordar al ser esperado.
En el día 02 de noviembre, después de rezar por ultima vez se procede a levantar la mesa, eso ocurre por él medió día, y la dueña de casa invita a alguno de suma confianza para que proceda a repartir entre los presentes todo lo puesto en la mesa, por ello es costumbre salir ese día con las bolsas para recibir lo que nos van a convidar, esta actividad llega al extremo de que en Tilcara por dos o tres días las panaderías cierran, no trabajan, porque la venta cae un 90%, lo que demuestra la convocatoria y aceptación de esta celebración, después del reparto de las ofrendas va acompañado de la bebida que estaba en la mesa, cuando todo se ha repartido, se procede a levantar la mesa, los manteles y se Saca el cielo, y la basura se amontona en una caja, todo ello se lleva al cementerio a fin de proceder a enflorar y limpiar la tumba, dejar flores, velas, y enterrar la basura, la vuelta a casa permite hacer una parodia de los bautismos cristianos, porque se elige un Tata Cura falso y muy pícaro, con la ayuda de un sacristán, el mismo llama a los que recibieron las ofrendas en forma de muñeco, más conocidas como “guagua” y la que recibió debe buscar un compadre padrino de su guagua, le debe poner un nombre y el apellido debe ser una comida, así bautizamos, a Inés Empanada de Pollo, Pastor Milanesa de Mondongo, Sofía Puchero, etc, el cura hace rezar a todos el Padre Nuestro “Padre nuestro que estas en Los cerros, corriendo guanacos con semejantes perros” y luego bautiza al “turco”, hace preguntas en tono de burla y broma, para que los asistentes tengan un momento de humor y festejos, los compadres deben darse un abrazo sincero y emotivo, que los determina a ser compadres para toda la vida y guardarse respeto.
En algunas ocasiones se procede a efectuar casamientos, siempre con el humor a flor de piel, y la complicidad de todos los presentes, después de finalizados estas dos actividades, comienzan las despedidas, los agradecimientos y la invitación formal para el “cabo de año”, fecha en la que el finado cumple su primer año de fallecido y el momento de quitar el luto a los familiares.
En el mundo andino, las fronteras entre la vida y la muerte responden a una visión cíclica del tiempo, distinta al tiempo lineal occidental. La costumbre de «pagar» a los seres tutelares así como a las «almas» de los difuntos es una manera de invocar protección y agradecer por las lluvias y las buenas cosechas a quienes nunca se han ido del todo -o en todo caso, siempre retornan-. El éxito de la ofrenda y la concesión de lo solicitado dependen directamente de los objetos, potajes y frutos ofrecidos en el ritual.
Felipe Guaman Poma de Ayala informa que los incas dedicaban el mes de Ayar Marcay Quilla (noviembre) a los difuntos. Los cuerpos (momificados) eran extraídos de sus bóvedas (llamadas pucullo) para renovar sus vestuarios, darles de comer y beber, y luego cantar y danzar junto a ellos. Los ponían en andas y los sacaban en recorrido, de casa en casa, por las calles y plazas para luego retornarlos a sus pucullos, «dándole sus comidas y bagilla al prencipal de plata y de oro y al pobre, de barro. Y le dan sus carneros y rropa y lo entierra con ellas y gasta en esta fiesta muy mucho«. Era el mes en que los incas se horadaban las orejas y hacían los huarachicos(primeros taparrabos) y rutuchicos (primer corte de cabello) para los varones. Se celebraba elquicocu (primera menstruación) de las niñas, y también se seleccionaba a las jóvenes para los acllahuasi.
La tradición de rendir culto a los muertos ha permanecido profundamente arraigada en los pueblos andinos. Cada 1° de noviembre se hacen visitas a las últimas moradas terrenales de los difuntos y se instalan altares en las casas, en cuyas ofrendas los alimentos juegan un rol principal: por ejemplo, en el sur se preparan panes y galletas con harina mezclada de maíz y quinua llamadasquispiñas. En el norte (Piura, Tumbes) se preparan galletas dulces que se reparten en las calles entre los niños recordando a algún familiar fallecido siendo niño. En las zonas norte y centro orientales se amarran papas, camotes, yucas -y todo comestible que crece bajo tierra- en los extremos de unas cañas con las que los vivos salen en recorrido; así, alcanzan estos frutos de la pachamama a las almas de los muertos; si algún pájaro o ave se acerca a comer los alimentos de las cañas causan la mas grande alegría.
Una de las tradiciones de Día de difuntos que queda más grabada en los recuerdos de infancia es la de las «tantawawas», que en lengua quechua quiere decir «niño de pan» (tanta=pan, niño=wawa). En Ayacucho, Huancavelica, Apurímac o Cusco, se hacen de las más diversas formas y son de un delicioso bizcocho compacto, muchas veces con menudas y polícromas grageas y pasas. Más al sur suelen hacerse de bizcocho más ligero, de varios tamaños y con caretas de yeso; en Arequipa donde suelen llamarse simplemente «wawas» (o «guaguas»), los niños acostumbrábamos coleccionar estas caretitas de distintos tamaños y caracterizaciones. Habían también wawas de bizcochuelo con cubierta glacé y su fina caretita, que eran apadrinadas en «solemnes» ceremonias entre amigos y/o familiares. La creatividad popular deja ver en cada zona tantas formas, texturas y sabores como primor en los detalles de su ornamentación surgiendo con frecuencia verdaderas obras de arte.
La costumbre de ofrendar tantawawas ha ido debilitándose con la desectructuración que causan las constantes migraciones y el afán por la «modernización» y el pragmatismo. Se trata de un pan artesanal hecho por tradición familiar de generación en generación; ello ha producido un conocimiento especializado que no sólo requiere tiempo y esmero, sino que viene envuelto en una narrativa mágico-ritual que en estos tiempos acelerados pocos conservan.
Todos Santos:«pan para todos», el cuerpo de Cristo, tradición católica. Día de los Difuntos:de poblaciones quechuas, aymaras y urus. Halloween:«All Hollow’s Eve», tradición pagana europea. Samhain:Tradición celta en la cual se celebra el fin de las cosechas.
La tradición principal de Todos Santos se junta por casualidad de fechas con las del Día de los Difuntos en nuestras tierras, festejando un evento convertido en tradición: La mesa para los muertos. Esta mesa se arma en tres niveles: Alaxpacha (el cielo), Akapacha (la tierra) y Mankapacha (el inframundo). Cada nivel de dicha mesa, deberá entonces representar los estadíos del ser en estos tres niveles, pero enfatizando en los gustos del difunto en cuanto a comidas y bebidas. En esta fecha, nuestro difunto visitará su anterior hogar, para ver cómo lo estamos manejando en su auscencia. En dicha visita, se lo deberá tratar de manera formal, y darle toda la comodidad para que este se pueda ir de nuevo en paz, estando seguro de que no nos falta nada y que podemos darnos el lujo de invitarle deliciosos manjares. De la misma manera, algunos elementos católicos como la escalera para volver a subir al cielo, o las alas del difunto si se trata de un niño demuestran cómo las creencias religiosas católicas se combinan con los
ritos populares de antaño. Existen otros elementos, como la semilla de cebolla que es el primer alimento del difunto, los niveles generacionales representados mediante las «tantawawas» (tanta = pan, wawa = niño en la lengua aymara),frutas, caña, refrescos, ají de arbeja, caballos, «achachis»(figuras de morenos y personas mayores que identifican a las personas avanzadas de edad) , la corona, y flores que acompañan la mesa.
Entre diversidad de costumbres, en el municipio cochabambino de Punata «La Feria del Mast’acu» se caracterizará por milares de personas yendo a esa capital con el objetivo de comprar una variedad de masitas, algunas de ellas a cambio de oraciones, mientras en la Zona Sur de la ciudad de La Paz, muchos niños difrazados salen a las calles a pedir dulces. Los «rezacos», jóvenes dedicados a rezar en Punata, con oraciones y música en honor de los difuntos, no se diferencian mucho de lo que se hace en Monteagudo, donde la gente tiene la costumbre de bautizar a las t’antawawas y nombrar por ellas a los padrinos, tradición arraigada en gran parte de Chuquisaca, ni a Tarvita, que está en la provincia Azurduy de Chuquisaca. allí, los bebés fallecidos tienen especial atención. Para ellos, los dolientes preparan arcos con flores, adornos y alimentos. En San Ignacio de Moxos, en el Beni, la celebración principal de Todos Santos se hace en la Catedral. Los dolientes llevan a la Iglesia comida, bebidas, dulces y masaco.Se dice que mientras el «rezador» dirige las oraciones, los difuntos se alimentan con las comidas hechas en su honor. Los jóvenes y los niños, que también participan de las oraciones, están «prohibidos» de recibir las ofrendas. «Lo que las almas comen, no deben comer los niños, porque se vuelven locos», es la creencia del lugar. En Turco se juega al «Phuti». El phuti es una pelota gigante de trapo atada a una soga que se lanza al centro de un ruedo conformado por unas cinco personas. Una de ellas gana el juego si es que consigue lacear la pelota antes que caiga al suelo. A cambio, recibe un trago de sucumbé o té con té de parte de los anfitriones. El juego recorre de casa en casa, hasta la madrugada. En otros lados, como en el municipio de San Antonio de Esmoruco es casi prohibido llorar en la festividad de Todos Santos. Desde los preparativos de la espera a los difuntos, los familiares y vecinos bailan rondas tradicionales y entonan música de cajanis y zampoñaris, lo ideal es divertirse y pasarla bien a nombre de los difuntos. El incienso, masitas, fruta seca y carne de cerdo son de la mesa que preparan los pobladores del municipio de El Choro en Oruro para recibir a las almas de los seres queridos en la misma fiesta.
Según el doctor Fernando Cajías, «lo más común en nuestra ciudad, es colocar un mantel negro en la mesa para las almas de personas mayores y blanco cuando se trata de niños, muchas veces el altar puede ser para ambas edades, mitad blanco y mitad negro, ya que se reciben a todos los muertos en esta festividad. Para las almas de niños, jóvenes y solteros que dejaron de existir, ponen refrescos, dulces, galletas, frutas, guirnaldas multicolores, predominando el color blanco, como color de pureza del difunto llamado «angelito». En muchos casos, en este lugar se encuentra el epitafio del difunto con su fotografía y la inscripción del nombre y día de su fallecimiento. En la parte inferior de la mesa, se colocan flores de color blanco y amarillas como la retama, además de los tallos de cebolla (tocoros) que proporcionan a las almas el agua para calmar su sed.Asimismo, en las cuatro esquinas de la mesa se instalan las cañas de azúcar, que representa los bastones de los difuntos con adornos de coronas y suspiros (dulces) de colores. Durante esta primera jornada del día y de noche se reciben a los rezadores que vistan las casas donde hay mesas instaladas»
Lo escencial en la mesa es:
– Tantawawas, que son los niños de pan, para recordar la pureza de los espíritus.
– Escaleras de pan, para facilitar la subida al cielo de los espíritus.
– Cebollas en flor, para que el difunto lleve agua en su viaje.
– Caballitos y juguetes, cuando los espíritus son niños, para que se distraigan
– Retamas en los floreros, para ahuyentar a los espíritus enemigos.
– Un vaso con agua bendita, para rociar la ropa del difunto.
– Coca, cigarros, vino y refrescos, para que el espíritu se sienta satisfecho.
– El plato de comida favorito del difunto.
– Caña de azúcar, para que sirva de bastón a los espíritus.
Algunos artículos de interés:
Cuando nuestros muertos conviven con nosotros
Ely López Canelas, Bolpress.-
Lo que sé de Todos Santos no lo sé por ser antropóloga o investigadora, ni cosa parecida, lo sé por lo que he aprendido y aprendo cada año con mis papás y en los sitios a los que he viajado. Como tú mismo lo dices, en realidad se habla de los “supuestos difuntos”, porque como tú también dices y así es lLa muerte no existe, esto viene desde una tradición pre-colonial. Algunos dicen que el alma se va abajo al Ukhu Pacha, otros, que las almas están en el mismo plano que nosotros, pero en otra dimensión. Es decir, viven en las montañas, lugares especiales, los rincones de las casas… sabes que no hay cosas absolutas, todo depende de la costumbre de los pueblos.
Según mi papá, las almas se van al cielo y ahí se reúnen todos. Desde allí nos miran, nos escuchan, nos ayudan cuando les necesitamos, nos castigan si nos portamos mal (“nos hacen andar mal”).
Cada año se pone la mesa para los muertos con todo lo que a ellos les gustaba: la comida, la bebida, la coca (si la mascaban), la fruta, los panes, los dulces y las cosas especiales. Se hace una lista larga de los difuntos. Es como recordar toda la genealogía y al recordarles se acuerdan de cómo murieron y se pregunta por la suerte de amigos y conocidos de estos difuntos.
Existen dos juegos relacionados con la celebración de la muerte: la taba y los maicitos. Son juegos de los días de duelo y de los días de todos santos.
Siempre hay que ponerle también agua, todo con pajitas, los muertos solo pueden aspirar… si no te acuerdas de ellos, si los muertos no encuentran comidita se van llorando, sufren y luego también nosotros sufrimos.
En el pueblo de mi mamá se arman las tumbas en el cementerio, con música, panes, comida, bebida, la fiesta se traslada al cementerio allí se come, se bebe, se llora, se juega, se hace rezar. No hay que ser tacaños cuando se hace rezar. Hay que dar buenos panes… Hay ciertas comidas picantes que se hace con afrechillo y la achacana, son comidas que solo las hacen para esta fiesta (uy ya me dio ganas de ir al pueblo de mi mamá).
Lo de volcar la mesa, en el caso de mi mamá y mi papá, es para que ya no hayan mas muertos al año que viene. A veces dicen que se “kimsacha” es decir mueren hasta tres personas en poco tiempo y se está de luto durante mucho tiempo.
Hay muchos rituales con relación a la muerte, muchos… cuando se quita el luto, por ejemplo, hay una fiesta y al final hay alguien que se viste con la ropa del difunto y a él se lo “bota” y se lo castiga para que se vaya y no vuelva en mucho tiempo, por eso también los que se sacan el luto se cambian con ropas de colores, todo nuevo, e incluso tienen un padrino para ello, es como un volver a vivir…
Los muertos llegan con agua, viento y moscas. En serio, no te rías, siempre llueve o hace mucho viento o hay muchas moscas como al medio día y ahí están llegando, se puede sentir que todo cambia de olor… es algo que yo he sentido muchas veces… Así que, son momentos alegres y tristes a la vez… Un reencuentro de cada año.
Como mi padre lo cuenta es muy gráfico. El dice que en la tardecita cuando ya se recoge la mesa algunos que eran amigos de las copas, se van cantando juntos a su dominio, felices de que les hayan recibido tan bien. Él dice que se encuentran los amigos y que incluso a veces las almas se invitan entre almas para venir a una casa u a otra, por eso siempre hay que esperarles, y que entre ellos comparan como les han esperado sus deudos…
En la parte más oficial ya sabes que el todos santos empieza oficialmente la época de lluvias el jallu pacha, los muertos bendicen a los vivos y reproducen la vida a través de la lluvia. Desde ahora hasta el carnaval en muchos sitios (en el lugar de mi mamá y mi papá también, pero menos) los muertos están entre éste y el otro mundo. Por ejemplo, en San Andrés vuelve a hacerse una fiestita para ellos, y en febrero también. Es difícil de contar todo ahora, pero no es solamente el día de todos santos, ya sabes que en nuestras culturas las cosas son mas de procesos que de momentos.
Todos Santos y Día de los Difuntos en Bolivia
La Paz, 31 oct (ABI).- En Bolivia se recuerda la tradición de Todos Santos el 1 de noviembre con el recibimiento de las almas y el 2 el Día de los Difuntos para recordar a los muertos, según consta en las tradiciones.
El viceministro de Cultura, Pablo Groux, relató que el 2 de noviembre, los cementerios de las periferias en las ciudades y en el área rural de las regiones rurales, miles de personas acostumbran «festejar» y recordar a sus seres queridos que dejaron de existir.
«La muerte en general es parte intrínseca de la humanidad y todas las sociedades. El valor simbólico que tiene la muerte, el valor simbólico de estos momentos específicos, donde nos encontramos con los muertos y realizamos una serie de rituales respecto a la costumbre», señaló.
Este día denominado «Día de los Difuntos», en las tumbas se arman mesas, al igual que el primer día, donde los «dolientes» hacen rezar a las personas que visitan los nichos.
Según la costumbre, al mediodía se reza por el almuerzo y por la tarde rezan por las cosas que están en la mesa.
La comida y la bebida son importantes para celebrar y saciar el hambre y la sed de las almas. Las familias cocinan los alimentos y preparan las bebidas que le gustaba al ser querido cuando estaba en vida.
En los cementerios se oye cantar «los alabados» o «alabanzas» siendo en su mayoría tonadas de inspiración popular y constituyen una tradición en la fiesta que acompañan los sicus y la tropa de tarkas.
En el atardecer, la gente empieza con el despacho del alma que consiste en recoger la mesa y pedirle al difunto que regrese al año siguiente para volver a compartir.
El «levantar la mesa» que así se denomina a la invitación a rezar, finaliza con la repartición de las masitas, frutas, comidas, golosinas y manjares que se han puesto a la vista de los asistentes rezadores.
La tradición de Todos Santos y el «Día de los Difuntos», es un acontecimiento que se celebra entre el 1 y 2 de noviembre, en las comunidades rurales, los pueblos.
Los muertos vuelven, según la cultura andina
(La Razón – Bolivia)
En el contexto de la cultura andina, la presencia de moscas, la evaporación del agua u otras bebidas y la rápida fermentación de las comidas son algunas de las señales que alertan sobre la llegada de las almas durante la celebración de Todos Santos.
Desde el mediodía de hoy, los hogares donde se levantó una mesa en memoria de uno o más familiares fallecidos, esperan la llegada de sus espíritus para satisfacer los gustos que tenían en vida. Pero ¿cómo saber si el alma regresó evidentemente a casa?
El antropólogo aymara Juan Ángel Yujra explica que “hay elementos simbólicos, por ejemplo la comida u otro alimento que se prepara y a la media hora se fermenta. La gente dice entonces que (el alma) ha comido espiritualmente. Pasa también cuando uno de los panes de la mesa se ha caído y se comenta que ‘ahí está, el espíritu ha llegado\\’”.
Coincide con esta versión el sociólogo Fernando Huanacuni, quien además precisa que desde la concepción andina hoy no es el día de los muertos, sino el wiñay pacha o tiempo eterno, en el cual “nosotros compartimos (comidas y bebidas) con la familia, que no sólo son los que están acá, sino también los que se han ido”.
Huanacuni también cita ejemplos de cómo advertir la presencia de los espíritus, y en ese contexto recuerda que entre hoy y mañana es evidente la presencia de las moscas, pues a estos animales se les atribuye la capacidad de transportar a las almas desde el wiñay pacha.
“En estas fechas no hay muchas moscas, pero hoy y mañana van a aparecer bastantes y además hay un aroma muy interesante en el altar que levantamos, que es más fuerte cuando el alma es fresca. El sabor del refresco no es el mismo y la evaporación es más rápida; la comida que colocamos, si uno llegara a probarla, es desabrida. Ésas son las señales que ellos nos dan de que están con nosotros”, dice.
No obstante, el sacerdote Telean Corona, rector de la Universidad Salesiana, sostiene que “no hay ningún dato que fundamente esa creencia ni por tradición dela Iglesia ni tampoco por algún dato que nos permita constatar que eso sucede. Puedo decir que se trata de una evocación donde la comunión con las personas que pasaron a la eternidad se convierte en un deseo”.
La celebración de Todos Santos contada en historias
El alma lo maldijo • Aún en vida, Higidio Huarita solía relatar la historia de un amigo suyo que al morir heredó todas sus pertenencias a su único hijo. En el día de Todos Santos, el espíritu del padre regresó a casa acompañado de otras almas y se percató que su hijo no había preparado nada en su memoria. Adolorido, sentenció: “Que se termine todo”, y al poco tiempo el joven perdió todas su riquezas.
Un alma que recién partió • Según las enseñanzas que recibió Marcia Tórrez, cuando un familiar falleció hace poco, en el primer año de la festividad en su ausencia se debe preparar una mesa exclusiva para esa persona con todo lo que le gustaba comer y beber en vida. “Es como un homenaje al ser querido. La familia espera hasta el próximo año para recibir otra vez a sus demás seres queridos”.
El cigarro avisa que llegó • Mariana Suárez cuenta que su familia siempre pone en la mesa un plato con coca y cigarrillos. Al mediodía del 1 de noviembre, además de encender las velas se enciende el cigarrillo y si éste se consume rápido quiere decir que el alma llegó y “estaba antojada de cigarrillo”. Si la bebida ofrendada se evapora con rapidez, entonces se presume que el espíritu llegó muy sediento.
Lo especial se desecha
La comida y la bebida preparadas especialmente para el difunto deben ser desechadas al término de la festividad, en tanto que el resto de los alimentos se debe compartir con los familiares y amigos, explica el sociólogo Fernando Huanacuni.
“En toda mesa hay algo específico, una comida y refresco que se colocan con nombre y apellido para el alma; esa (ración) se la desecha y el resto se reparte porque esta es una fiesta de la redistribución de los bienes a la comunidad. Se hace pidiendo a los demás que recen por un espíritu determinado”.
La fiesta al “ajayu” en El Alto Por Fernando Cabezas y Juan Manuel Miranda.
(APA).- Como una forma de resguardar de las tradiciones y cultura foráneas, la arraigada Festividad de Todos los Santos que año tras año viene practicando la población alteña, la Dirección de Turismo dependiente del Gobierno Municipal de El Alto, inicio el proceso de difusión y promoción hacia los turistas que visitan Bolivia.
La actividad tiene también el propósito de revalorizar la tradición ancestral y la identidad cultural andina de esta celebración en honor a los difuntos, en la lógica de que en el mundo andino existen costumbres y tradiciones transmitidas de generación en generación manteniéndose viva y latente hasta nuestros día.
Roxana Velarde, titular de la Dirección de Promoción Turística, confirmo que esta campaña de sensibilización se inicio el 31 de agosto y hasta el momento se viene reforzando la campaña con publicaciones que contienen la historia, los fundamentos y significados de cada uno de las masitas que se colocan en la mesa o tumba.
«Tenemos previsto levantar una mesa para los difuntos de la Guerra del Gas en coordinación con los representantes de este sector», anuncio la autoridad a tiempo de indicar que las tradiciones extranjeras que se están introduciendo a nuestro medio con grave peligro para los menores de edad, quienes son los mas propensos a estos mensajes.
«Con el pasar del tiempo se están perdiendo nuestras tradiciones y están viniendo de afuera otro tipo de costumbres que no tienen nada que ver con nuestros antepasados, es por eso que las cartillas que elaboramos están siendo serán distribuidas con prioridad en los centros educativos», precisó Velarde.
Por otro lado también se refirió al hecho de que la educación viene del hogar y convocó a los padres de familia a «inculcar a sus hijos la cultura del nuestros ancestros y nuestros abuelos que tiene mas relación con nuestro diario vivir» aconsejó la autoridad.
LA MUERTE
En la visión aymara y quechua -donde la gente convive con sus ritos ancestrales y la religión que les fue impuesta a punta de lanza- la concepción no es diferente. Para ellos la muerte es también motivo de alborozo porque al superar ese estado el alma se reúne con las deidades humanas y naturales (la Pachamama y los Pacha Achachilas) a fin de formar una comunidad.
Simón Yampara, estudioso de la cultura aymara, dice que la muerte representa también una forma de cultivar conocimientos, pensamiento que es compartido por el sacerdote católico Hugo Varga, quien sostiene que «la muerte no puede ser castigo, es parte de la vida, significa vencer la limitación del tiempo y del espacio para seguir creciendo».
«El jiwaki, o muerte en aymara, conceptualmente tiene una doble connotación: se entiende como muerto, pero al mismo tiempo como bonito. Lo que sucede es que cuando un ser humano aymara muere pasa a ser parte de las deidades, de sus antepasados. En ese sentido se puede decir que no muere del todo, si bien desaparece físicamente, reaparece en el mundo espiritual para formar la comunidad de las deidades. Pero éstas no son sólo de vertiente humana, sino que están también las de vertiente natural como la Pachamama y los Pacha Achachilas», explicó Yampara, asesor cultural de la comuna de El Alto.
TRADICIÓN
Es costumbre recordar, a partir del mediodía del 1 de noviembre hasta el mediodía del 2, la festividad de Todos Santos y del Día de los Difuntos. Un día especial, dedicado a compartir con el alma de familiares que murieron. Algo que transita en el mundo de lo sobrenatural, de la fe, de lo esotérico y por tanto, difícil de creer y entender. Pero allí está, celebrado y respetado por mucha gente.
Cuentan que se empieza con un juego con piedras redondas y que según una vieja costumbre andina, se invita a todos los familiares y amigos a participar de ese juego; que se visita alguna casa y que allí todos comen algún plato tradicional. Hay muchos, pero generalmente se impone aquel que fuera del gusto del alma homenajeada (ver recetas tradicionales). Tras el almuerzo se empieza con el armado de una supuesta tumba, también conocida como altar o mesa. En ella se colocan una serie de símbolos hechos de pan y en esa simbología es fácil encontrar un sol, una luna, la cruz, una escalera, etc, etc. También se utilizan flores, frutos en flor, cañas, juguetes, escaleras o voladores sujetados a hilos (por donde las almas desciendan y asciendan al mundo de los vivos). No hay elemento sin significado, no se utiliza nada que no sirva para explicar el camino al mundo del más allá, aquel que está en el espacio.
En el cielo.
Según la tradición, en días previos a la fiesta, los mercados de las ciudades y del campo ofrecen ferias, en aymara se dice jacha ala ó althapi. En esas ferias hay abundancia de harina blanca y amarilla, de masitas y panes con figuras antropológicas y zoomorfas junto a suspiros, alimento preparado en base a huevos de gallina y con todo ello, el tuquru, que es la parte floral de los arreglos. Las almas permanecen el el mundo de los vivos por 24 horas, ellas deben ser homenajeadas y para saber si se sienten cómodas también hay una herramienta ideada por la tradición: la vela encendida. Si el cebo comienza a chorrear es una mala señal, se dice que el alma está triste. En cambio si arde normalmente, el alma esta alegre y contagia su bienestar a sus deudos. A las doce horas del día 2, se apagan las velas para no retrasar su retorno al más allá, ya que, dicen, las puertas se cierran a esa hora. Las almas se van, los deudos quedan luego de haber combinado, por algunos días, como en todas las festividades pagano-religiosas, creencias nativas con la religión católica. Una simbiosis que data de la época colonial.
Existe una receta para armar una mesa para los difuntos pero si fuera necesario hacer una definición, esta bien sería que es el elemento central, el altar familiar en el que se recibe el alma del ser querido. Es por ello que en la mesa se colocará el nombre, la fotografía, algún recuerdo y varias cosas que el alma homenajeada pudiera reconocer y por las que podrá sentirse a gusto en este paseo efímero por el mundo de los vivos, de tan sólo de 24 horas.
Los principales elementos utilizados para armar estas mesas son panes, comidas, fruta y bebidas.
La tumba debe permanecer extendida hasta el mediodía siguiente, hora en la que la familia del difunto solicitará a una persona ajena que recoja la mesa, quedándose con la mitad de todo cuanto ella contenía. El resto será llevado hasta el cementerio, donde se repartirá entre quienes rezan por sus difuntos. No debe sobrar nada, en lo absoluto, pues de hacerlo, según la cultura andina, las penas se quedan en la familia.
Todos Santos una tradición para unir a la familia Desde la visión católica se recuerda a los santos que murieron en la gloria de Dios. En la cosmovisión andina se expresa la interacción con los «ajayus» (almas) de los difuntos quienes retornan de su largo viaje al otro mundo.
La Paz, 30 oct (ABI).- La fiesta de Todos Santos se ha constituido en el reencuentro tradicional familiar y cultural de las familias bolivianas, que preparan cada 1 y 2 de noviembre una mesa con diversas ofrendas para recibir a las almas de sus seres queridos que dejaron existir en este mundo terrenal, según la percepción de un historiador y una personalidad del área cultural.
En la festividad, cada familia alista un mesa con una diversidad de masitas como las t’antawawas (muñecos de pan), escaleras, coronas, bizcochuelos, caballos, frutas, dulces, refrescos, comidas, flores. El primer día de recibimiento y el segundo de despedida de las almas.
Según el viceministro de Cultura, Pablo Groux, la tradición del acercamiento entre los «vivos y los muertos», Todos Santos, ha logrado que miles de familias se reúnan para celebrar, compartir y realizar todas las costumbres que enmarcan esta tradición cultural
«Es mucho más valiosa nuestra tradición, porque rescata a la familia, a la comunidad, el contexto cultural y todas los valores que se han adaptado en la sociedad para este encuentro colectivo», dijo.
«ESTA ARRAIGADA»
De su parte, el historiador boliviano, Fernando Cajías, explicó que la mayor parte de la población continúa viviendo esta fiesta tradicional que está bien arraigada en las familias bolivianas, pese al crecimiento del Hallowen.
Considera que en este siglo XXI y pese a los cambios los padres se han encargado por generaciones a transmitir la creencia a sus hijos, de que sus seres más queridos que dejaron de existir visitan sus hogares para reencontrarse con las familias.
«Esta tradición se mantiene con mucha fuerza, ya que la mayoría de las personas la respeta como una relación entre los vivos y los muertos y asimismo se siente segura de su reafirmación cultural», precisó.
TRADICIÓN-CATÓLICA-ANDINA
Desde la visión católica, se recuerdan a los santos que murieron en la gloria de Dios. Por tanto la Iglesia los honra con solemnidad desde el año 835 durante el periodo del Papa Gregorio II y que pasa del 13 de mayo al 1 de noviembre.
El 2 de noviembre la Iglesia Católica realiza la conmemoración de «todos los fieles difuntos», que estableció en Roma el año 1311 y que consiste en el ritual para celebrar a los muertos a través de misas.
En la cosmovisión andina se expresa la interacción con los «ajayus» (almas) de los difuntos quienes retornan de su largo viaje.
Desde Tiwanaku se han hallado evidencias arqueológicas de culto a los difuntos en las tumbas.
Los cronistas relatan cómo los rituales funerarios continuaban después de la muerte, pues se sacaba los restos de los grandes señores a las plazas para que allí «coman y beban» junto a los criados que los cuidaban.
En el contexto tradicional de lo andino, la población que vive en las regiones rurales, son las más arraigadas de esta festividad.
En los cementerios de la periferias de la ciudad de La Paz y los que están en pequeñas comunidades, en las tumbas de los difuntos se preparan grandes mesas tradicionales, cañas que bordean los nichos, un variedad incalculable de masas, «todos juntos en grandes familias».
«Es mucho más lindo, es un verdadero ritual de encuentro donde todo concurre y efectivamente se festeja el encuentro familiar que se lo vincula con la Pachamama, con esa alegría y energía cultural», comentó el viceministro Groux.
TESTIMONIOS
María Esther de Zabala (65)
«Como todos los años es una costumbre para poder celebrar esperar a mis seres queridos, con todo cariño. Por ello toda mi familia estamos esperando y preparando para hacer un buen recibimiento a las almas».
Ademar M. (23)
«Tenemos previsto pasear e ir a comprar masitas para visitar el Cementerio General para rezar a nuestros parientes con toda la familia, ya que también mis papás hornean pan en nuestras casas».
Yovana P. (19)
«Mis padres me enseñaron la tradición y creo que es una buena oportunidad para recordar a nuestros muertos y compartir n familia».
Teresa Gonzales (60)
«Los tiempos han cambiado y veo que la gente está perdiendo la tradición, ya no es como antes cuando era una verdadera fiesta de reencuentro y de fe, se hacía mucha comida y masitas para darle de comer a nuestras alamas. Ahora creo que el Hallowen está perjudicando».
Faq/Rq ABI
LAS MÁSCARAS DE CHOLITAS Y SOLDADOS NO PASAN DE MODA
Este año están de moda los personajes del filme Los Minions y de la serie Pucca.
Leny Chuquimia / La Paz
Caretas de estuco de los personajes animados de la película Minions y de la serie Pucca son las novedades para las t’antawawas de Todos Santos de este año. Los precios van desde un boliviano hasta 20 bolivianos. Las guirnaldas de plástico y dulces artesanales de colores ya se encuentran a la venta.
«Para este año tenemos las caretitas de Pucca y Garu, todas con diferentes gestos. También hay de los personajes de los Minions y los del Hombre Araña, que son para los niños”, explicó la vendedora Nelly Alvares de la feria de Todos Santos que año tras año se instala en la rotonda de la calle Máx Paredes. La oferta es amplia en las caretas de estuco que dan personalidad propia a las t’antawawas que se ofrecerán en la mesa de Todos Santos. Sus dimensiones varían de acuerdo al fin que vayan a tener. Para las galletas las caretitas no son mayores a la uña del dedo pulgar, mientras que para las t’antawawas hay máscaras de hasta 20 centímetros. «Las caretas grandes son para las almas que cumplen el primer año porque es cuando más grande es la mesa que se les arma. Las pequeñas las llevan para hacer las galletas para las mesas de los niñitos, donde tiene que haber productos dulces”, indicó. Si bien la modernidad llega a las caretas de Todos Santos, con acabados coloridos y brillantes de personajes taquilleros, los tradicionales rostros blancos con chapas rojas en las mejillas, lluchus o sombreros de cholitas aún son buscados. «La carita de la t’antawawa tiene que tener el gesto de almita y parecerse a como era el difunto en vida”, recomendó la compradora Juana Alcón. Para esto se ofrecen caretas con gestos de niños, de jóvenes, de adultos y de ancianos. Algunas evocan a las actividades que tenían en vida, siendo los más comunes los que llevan cascos de mineros, de soldados y de morenos. Los caballos también tienen su lugar entre estas artesanías. «A la mesa también hay que poner guirnaldas de plástico. Los colores depende de quién era la almita. Para los niños y jóvenes se usa el color blanco y para los adultos, negro o lila. A veces también ponen del color de su equipo de fútbol”, señala Alcón. Los dulces artesanales llegan en forma de canastitas, escaleras y cruces. A éstos se suman suspiros con chispas plateadas y cadenas de pasancallas. En su primer día de venta, feriantes y consumidores pidieron ayer que para el próximo año las autoridades autoricen la venta de productos de Todos Santos con más días de anticipación a la fiesta. «Ahora nos dejan salir sólo desde el 26 de octubre, apenas cinco días antes de Todos Santos. Y ese tiempo no es suficiente para preservar nuestra tradición”, sostuvo Álvarez. «Deberían salir antes. Los que tenemos la costumbre de esperar a nuestras almas ya entramos en preparativos semanas antes y sin las caretas no podemos hacer las t’antawawas. Yo he tenido que ir a buscar algunas a El Alto y apenas he encontrado unas tosquitas”, indicó Alcón. Hasta el 1 de noviembre, cerca de 20 expositoras ofrecerán al público sus productos en la rotonda de las Max Paredes desde las 8:00 hasta las 19:00. Prometen rebajas en los precios.
Ferias del pan
Ferias Además de la feria de insumos en Max Paredes, también se abrieron ayer ferias de panificadores en tres puntos del centro paceño.
Puntos El atrio de San Francisco, el mercado Lanza y el atrio de la Iglesia La Merced acogen a las ferias de los panificadores que ofrecen suspiros, galletas, maicillos y otras masitas por docena.
Arvejas En la Garita de Lima ya se puede encontrar las arvejas secas para el tradicional ají de Todos Santos.
Cada año, al inicio de noviembre, retornan las almas o ajayus de nuestros seres queridos que ya fallecieron. A ellos se los espera con los altares armados de los difuntos conocidos como apxatas, que incluyen alimentos, bebidas y sobre todo a las tantawawas, elementos que tienen un especial significado en la festividad de Todos Santos en Bolivia. Los amautas o sabios aymaras mencionan una y otra vez que “venimos de un Wiñay Marka (Pueblo eterno) y volveremos a ese Wiñay Marka por lo tanto, no existe la muerte sólo volvemos a nuestro pueblo”.
El ajayu también se diferencia entre el “jisk’a” (pequeño o menor) y el jach’a (grande o mayor) ajayu. El menor se describe como la energía que algunos pierden poco a poco en vida, ante el desequilibrio de sus energías positivas y negativas. En cambio el mayor, es la energía vital, ésta se pierde con la “muerte” de un ser, pero la energía es trascendente y permanece en otra dimensión, menciona el amauta Manuel Alvarado en su reciente obra: Cómo superar el miedo con el ajayu.
El culto a los difuntos en los Andes se remonta a épocas prehispánicas cuando la muerte era concebida de otra manera para los pueblos y civilizaciones que desarrollaron el arte y la ciencia como los tiwanacotas y los incas. Para los pueblos aymaras la muerte natural no constituye un episodio trágico, sino un ciclo más de la propia vida. Por eso, cuando alguien fallece, se suele decir que esa persona “se ha ido” o “ha partido”. Entre las tradiciones que aún se mantienen se cree que los ajayus vienen para traer fecundidad y fertilidad para todo el año, porque en noviembre también se inicia la época de la siembra en los campos agrícolas del altiplano.
El 1 de noviembre al mediodía los “ajayus” regresan de sus montañas para convivir durante 24 horas con sus familiares y amigos, que les reciben preparando y recordándolos en cada hogar con un altar o “mesa” también llamada apxata que es adornada con flores, velas, cañas, frutas, bebidas y dulces, además de otros elementos.
“En algunas poblaciones altiplánicas, como en la provincia Aroma (La Paz), y en Oruro, en la región de los Chipayas, se tiene aún la costumbre de sacar el esqueleto de un difunto elegido por sus familiares, que eventualmente son los encargados de limpiar y adornar la iglesia y pasar el preste del lugar”, sostiene el estudio del amauta Manuel Alvarado en otras de sus obras: Origen de las Fiestas Andinas, El investigador considera que el cuerpo, la conciencia, la mente y la fuerza física dependen de un motor llamado la gran energía o ajayu que proviene a la vez de otra energía más grande, el pacha ajayu o la energía cósmica.
Según la cosmovisión andina el equilibrio universal del jaqi-warmi (ser humano) tiene un fundamental significado junto al ajayu en cuatro niveles que son: el amuyu (inteligencia y sabiduría, la razón y el pensamiento), al ch’ama (la energía vital del aspecto físico y biológico), el chuyma (la conciencia y los valores) y la qamasa (es el valor para enfrentar los retos de la vida. Estos son los elementos vitales en el ser humano en el jaqi-warmi y que junto al ajayu constituyen la energía vital cósmica.
Para la cultura aymara, la muerte es la continuación de la vida, y se cree que durante dos años el alma permanece acompañando a los vivos, para después ascender a las montañas donde se reintegra al mundo de los achachilas (antepasados) recién en el tercer año. “Por este motivo se realiza por tres años consecutivos la ‘apxata’ o el altar de los difuntos, un ritual realizado por los parientes cercanos del difunto, durante esos tres años llevan alimentos, productos, velas, flores y otros objetos ceremoniales hasta el cementerio y justo sobre la tumba elevan un altar”, se menciona en el estudio del amauta Alvarado
Para algunos investigadores la festividad de Todos Santos en Bolivia se constituye en un complejo ceremonial de gran interés antropológico para valorar la importancia que adquiere la figura de los difuntos en la vida social de las comunidades aymaras contemporáneas que mantuvieron una serie de rituales y ceremonias, y que incluso fueron llevadas a los centros urbanos. Durante los días previos a la fiesta de los difuntos se inicia todo un afán por parte de los familiares en los preparativos como es la elaboración de las tantawawas.
Los ajayus que nos visitan suelen manifestarse de diferentes maneras con sonidos, golpes, en la fuerza del viento. Otra forma de manifestarse es por medio de los sueños, anunciando que la visita ha comenzado. Pueden quedarse incluso hasta la época de carnavales, dependiendo del trato que reciban, según las tradiciones aymaras.
El armar los altares de los difuntos o mesas, es todo un ritual y cada uno de los elementos que las componen tienen un importante significado en la festividad de Todos Santos en Bolivia. Algunos antropólogos consideran que el propio altar representa la montaña de los achachilas, de donde llegan los ajayus. Entonces el mantel de la mesa puede tener diferentes colores: blanco si el difunto es un niño o negro si el fallecido es una persona mayor. Otras familias suelen usar el aguayo colorido si el difunto es mujer.
Es importante delimitar el espacio donde se recibirá y se tendrá el reencuentro, por eso se suele usar cuatro cañas largas de azúcar que adornan cada una de las esquinas de la mesa, otros creen que éstas cañas se las colocan dobladas porque sirven como “bastones” para que los ajayus se apoyen y alivien su cansancio en su largo retorno. En la parte central del altar se coloca la fotografía del ser querido, del difunto que retornará del Wiñay Marka junto a abundante comida, flores, alcohol y hojas de coca. Otros familiares suelen incluir elementos católicos como cruces y rosarios. La tradición cuenta que “los ajayus vienen a comer la comida que más les gusta”, por eso la costumbre de colocar en las mesas los comidas y bebidas de preferencias del difunto.
La música tiene un papel fundamental en la despedida de los ajayus, al día siguiente del retorno de ellos se los despide con música y cantos en una celebración por su grata visita y para que se vayan alegres. Pero el primer día es más solemne y se suele evitar cualquier clase sonidos y ruidos en la espera atenta de alguna clase de manifestación durante su visita.
En la mesa también se destacan las vistosas tantawawas panes con forma humana y un colorido rostro que es modelado en estuco y que representan al fallecido. Las familias también esperan a los ajayus de sus seres queridos con dulces bizcochuelos, kispiñas (galletitas de quinua), “maicillos” y un sinfín de “masitas” o dulces de diferentes formas como las cruces católicas, escaleras para “ayudar” a los ajayus en su camino de retorno y otros elementos ceremoniales con los que se adorna la mesa. El servirse los dulces biscochuelos también es una tradición que tiene el significado de endulzar la vida como un presagio de que vendrán días mejores pese a la pérdida de un familiar.
Las tantawawas también representan, según algunos investigadores, la pureza del difunto, antiguamente eran hechas de otros materiales, como muñecas. Se tiene el registro del descubrimiento de un keru o vaso ceremonial encontrado en la gran necrópolis tiwanacota de Cundisa en el lago Titicaca, con la representación antropomorfa de un rostro, posiblemente de quien fue enterrado en ese lugar.
La escalera de pan que también forma parte del altar del difunto de acuerdo significa una ayuda para la ascensión del espíritu al cielo, y que tiene connotaciones católicas. Mientras que las cebollas en flor, “tuquru”, sirven para que el difunto lleve agua para su viaje. Los caballitos de pan, son como una distracción del ajayu, porque se suele decir que ellos tienen forma de niños. Además el caballo y la llama, son útiles para que el ajayu pueda transitar por los caminos más difíciles en el mundo de los espíritus.
Las flores también tienen sus significados como las retamas en los floreros que sirven para ahuyentar a los espíritus enemigos, esta costumbre es muy usual, en los negocios, tiendas y hogares aunque sea durante otra época o en todo año siempre se pone retamas para combatir a las maldiciones o vibraciones negativas.
Un vaso de agua bendita para rociar la ropa del ser querido. Coca, cigarro, vino y refrescos, para que el espíritu se sienta satisfecho. La caña de azúcar o alma thuxru, para que sirva de bastón a las almas.
En Bolivia la tradición de los difuntos y de Todos Santos se mantiene como una de las costumbres que sobrevive frente a un marcado sincretismo cultural, que continúa siendo practicado y que es transmitido a través de las generaciones frente a la celebración foránea del Halloween, una costumbre respaldada como un hecho comercial que busca imponer una expresión que también fue desligada de su verdadero origen de los celtas de Inglaterra.
Los aymaras de la región de los Andes tienen la concepción del mundo como una totalidad, integrada e interrelacionada, pero sobre todo dinámica. Este mundo o cosmos tiene tres espacios claramente diferenciados en los que los ajayus pueden encontrarse. Uno de ellos es el Alax Pacha, o el espacio superior, un mundo lejano, el mundo de arriba. Es la región del universo donde moran algunos dioses. Espacialmente se la concibe como si estaría ubicada más allá de las cumbres de las montañas andinas. No corresponde al concepto católico del “cielo”.
Mientras que el Aka Pacha, es el plano medio, este mundo donde viven los seres humanos y los animales. Es el aquí y el ahora, es la tierra que pisamos y habitamos. Es el espacio en el que se expresa la Pachamama a través de las cosechas.
El Manqha Pacha, es el plano inferior, el mundo de abajo, de adentro, es un espacio cerrado, oculto, secreto y encubierto. Dicen que también es la morada de la principal diosa andina, la Pachamama, y de otros como del Supay, y no corresponde si se refiere al concepto católico del “infierno”.
El ajayu –que engloba los sentimientos y la razón– es entendido por la cultura aymara como el eje, la energía vital, el motor, de un ser que siente y piensa es la energía cósmica que da vida al movimiento. También puede compararse con el “aura” o chakra que son términos comunes en el continente asiático, son las ondas vibratorias que fluyen en todo el universo.
La festividad de los difuntos y de Todos Santos, una costumbre como una autoafirmación cultural se convierte en una de las tradiciones que son practicadas en el área rural y en las ciudades. En la región del lago Titicaca, específicamente en la isla Suriqui, los comunarios suelen armar los altares en la plaza central, cada familia invita a las demás personas bastante comida.
La costumbre de recibir a los ajayus de los seres queridos se repite con algunas variaciones en la región de los Andes, pero en esencia se trata de compartir por lo menos por el lapso de un día junto a los espíritus de los seres que ya han partido.
La fecha tiene un particular significado en el calendario agrícola-ritual del mundo andino, ya que en el transcurso de tiempo que comprende del 12 de octubre al 8 de noviembre, es el periodo que marca el final el Awtipacha o tiempo seco, para dar inicio al Jallupacha o el tiempo de lluvias.
Cuando llega el tiempo de lluvias se inicia también la siembra en los campos agrícolas del altiplano, un hecho muy importante ya que tiene que ver con el sustento de las familias aymaras. Entonces entre las tradiciones se espera a los ajayus, principalmente en el área rural, para que también las cosechas sean exitosas.
No sabemos si los ajayus tienen que travesar los diferentes espacios del Alax Pacha, Manqha Pacha o del Aka Pacha, ni cuánto tardan en llegar en Todos Santos, ni el tiempo que se quedan entre sus familiares, pero lo que conocemos es que las tradiciones se mantienen junto a las costumbres del pueblo.
Bien recuerdo aquellos tiempos cuando todavía era un chavalito de unos 7, 8, 9 años aproximadamente, creo que las cosas cambiaron mucho en lo que se refiere a este dia que todos los conocen, la fiesta de todos santos, o como otros suelen llamarlo fiesta del día de los muertos, un festejo que al parecer en todo el mundo se festeja, al menos una gran mayoría de los países lo tienen, aqui en Bolivia tambien tenemos lo nuestro.
Al pasar los años esto llego a ser un poco más olvidado, según muchos al sacar explicaciones es culpa de las influencias del exterior, mas indirectamente diríamos Estados Unidos, pues en esta misma fecha en este país se festeja lo que es muy conocido por sus pelicular “Halloween”, y esta costumbre o manera de festejarlo gracias a la influencia de la tv se ha ido involucrando cada vez más en nuestra cultura que es muy distinta a la de ellos, vamos a tratar de mostrar según yo que es el todos santos clásico, o tradicional boliviano.
Festejando Todos Santos En Bolivia
Si bien recuerdo, esas fechas cuando era niño aunque no sabía el verdadero significado de esta palabra, me hacía mucha ilusión que llegara este día por el solo hecho de ir a rezar en las mesas que se solían tender en las casas y los cementerios, pero por que ir a rezar? Pues una de las formas tradicionales de festejar este día en Bolivia es esto, no solo niños, también se ven personas mayores que suelen ir a rezar a las mesas tendidas a cambio de alguna ofrenda.
Las T’anta Wawas En Las Mesas
Según la costumbre en Bolivia, al menos en Cochabamba (que es donde he pasado la mayoría de las fiestas de todos santos) el hecho de tender unas mesas llenas de masitas duras o como se suelen llamar T’anta Wawas, es porque se tiene la creencia de que en este dia especial los espíritus o almas de nuestros seres queridos nos visitan, a lo cual estas almas esperan poder encontrar algo en las mesas para que puedan servirse, obviamente es algo espiritual, no esperes que las cosas que pones en la mesa desaparezcan. Las mesas no solo suelen tener estas T’anta Wawas, sino también se suelen poner dulces hechos artesanalmente, con diferentes formas y colores que dan color a las mesas, un rasgo muy considerable que debería haber mencionado es ¿que son las T’anta Wawas?, pues vamos a explicarlo de la mejor manera que yo sé, las T’anta Wawas o Tanta Wawas o Tanta Guagas (como suelen pronunciarlos aquellos que son indiferentes al idioma de Bolivia Quechua) son prácticamente panes endurecidos con el tiempo, al menos los que se sirven en las mesas la mayoría son duros, están hechos para que puedan durar mucho tiempo sin llegar a ponerse malos, si quieres saber más detalles en este artículo explico un poco sobre el origen y lo que es la Tanta Wawas.
Ir A Rezar, Típica Tradición Boliviana
Estas mesas tendidas además de ser para las almas que nos visitan también tiene una finalidad, según se cree estas almas que vienen a visitarnos están encantados de poder ver como los vivos alaban y rezan para el en este día, entones las personas, en mayor cantidad los niños suelen salir de sus casas a ir a buscar las casas con mesas tendidas para poder rezar y cantar alabanzas y canticos con coros que pueden llegar a ser dramáticos, suplicantes o graciosos, todo esto a cambio de recibir alguna porción de todo lo que hay en estas mesas, que por cierto, ya he visto también muchas veces en estas mesas que incluso se suele poner cosas cocinadas, pollos, patos asados (que según recuerdo la mayoría eran unos flacuchentos que no tenían ni carne xD), fruta y muchas cosas que se le podría ocurrir a los que lo organizan, según parece se pone lo que le gustaba al que en vida fue.
Si bien recuerdo algunos de los canticos que yo solía cantar es como dice la siguiente frase:
Allá viene un chino men, le daremos un balazo en su tojlo calavera.
Chiwanquito Chiwanquito, ¿cuantos platos has lavado? Ningún plato he lavado, manca yunku me he quedado.
De tallo nació la flor, de la flor nación maría y de maría el redentor.
A todo esto siempre se suelen acompañar unos cuantos padre nuestros y unos cuantos ave marias, si bien nos fijamos hay términos que quizá si no eres de Bolivia no puedes llegar a comprender, esto es porque la tradición de todos santos en Bolivia esta muy apegada a su cultura quechua y aymara, por lo cual algunas palabras se suelen usar en los canticos, por ejemplo “tojlo”, es un sinónimo de lo que es calva de una calavera, manca que significa olla, yunku, que significa lamedor o lamiendo, por lo cual se diría que significa lamiendo ollas me he quedado.
La Fiesta Se Expande al Cementerio
Normalmente después de este día de todos santos la fiesta suele continuar al dia siguiente, pero ya no en las casas, sino esta vez la sociedad se traslada a los cementerios donde tienen enterrados a sus seres queridos que en un tiempo atrás estaban vivos, pues los cementerios de Bolivia se suelen llenar de mucha gente con sus respectivos preparativos para tender la manta en las tumbas de sus muertos, así mismo se suelen venir también aquí la persona para poder nuevamente rezar, cantar sus coplas de todo tipo a estas mesas y así seguir recaudando sus recompensas. A lo largo del tiempo esto ha ido evolucionando al punto en que hoy en día no solo basta las personas y pequeños grupos que se ponen a rezar, sino también hay grandes bandas y orquestas que suelen tocar canciones variadas que en principio eran del gusto de estos caídos, aunque normalmente suelen ser más temas cristianos los que se tocan, así mismo he visto ya una que alguna vez coros profesionales bien organizados y algún que otro tipo de acto especial que cada vez me sorprende.
Algo que se puede notar mucho en la gente es que casi nunca faltan los valdes o cubos de chicha o garapiña, la cual es una bebida con alcohol muy popular en Bolivia, al menos en Cochabamba, esto con la finalidad de poder invitar para descansar la garganta a todo aquel que viene a dar su pesame o a rezar a sus muertos, excepto a los niños obviamente
Yo en aquellos tiempos solia reunirme con los amigos y compañeros de la escuela e ir a rezar para volver por la noche con grandes cantidades de t’anta wawas, frutas, dulces y otros tipos de masitas, vamos, con decir que solíamos volver con gangochos o sacos llenos de estos, al final nos repartíamos los botines entre todos cuando llegábamos a casa, si bien recuerdo casi siempre hay uno que es el que se lleva más, que según parece es el que había hecho el papel de jefe o líder del grupo porque era el que cantaba los versos y tenías que sabértelos de memoria, es que son tantos que hay que variarlos, mientras el resto se encarga de cantar los coros o los estribillos y los padre nuestros.
Para que se hagan una mejor idea, aqui les dejo un video donde se puede ver y escuchar algo de lo que es el festejo de todos santos en Bolivia.
Como iba mencionando ya al principio del artículo, la influencia de costumbres del exterior cada vez se ha ido metiendo en la cultura de la sociedad boliviana, por lo cual muchos jóvenes de las nuevas generaciones prefieren festejar al estilo americano con el muy conocido Halloween, llegando a disfrazarse para ir a caminar por las calles e ir a pedir dulces en las puertas, sin embargo el estilo nacional de Bolivia todavía se hace sentir por las personas que son más metidas en su cultura, más que nada se siente más en los lugares más alejados de las principales ciudades, y en las ciudades las personas que provienen de estos pueblos distanciados o bien personas que como ya dije, que todavía están muy metidos en su cultura, los cuales inculcan las costumbres originales a sus hijos. Personalmente creo que esto es algo malo, ya que si una sociedad no mantiene sus tradiciones tiende a perder su identidad cultural, bien aquel que se aferra más al Halloween pero en el momento que ve bailarse un caporal, una morenada o un tobas en países exteriores sale a quejarse diciendo que esa danza es boliviana, ¿pero con que palabra vienes a reclamar si eres el primero en pasar de tus costumbres? Para defender nuestra cultura una de las mejores maneras es mantenerlo dentro de nuestra sociedad. Por otro lado también creo que no está bien rechazar las costumbres del exterior, pues conocer la cultura internacional hace que las personas aprendan más, sepan a ser tolerantes y saber convivir con lo nuestro y con lo ajeno, creo que sería una buena opción inculcar más nuestras costumbre pero mantener también la fiesta de Halloween, pero saber diferenciarlos y dividirlos para su festejo.
Bueno, todo esto es solo una aproximación de lo que es más o menos el festejo de Todos Santos en Bolivia, obviamente que no se compara nunca con lo que es la verdadera sensación de poder vivirlo en persona, si no eres de aquí de Bolivia te invito a que vengas a visitarlo algún día de esos cuando se festeja el Todos Santos, que siempre es la misma fecha, el 11 de noviembre de todos los años, te aseguro que se te llenara una sensación de suspenso, una esencia de magia que te intimida en estos cementerios.
LAS CARETAS DE YESO PARA LOS PANES DE TODOS SANTOS SE RENUEVAN
Cooperativistas y “chotas”, las novedades para t’anta wawas
La docena de las máscaritas cuesta entre 12 y 15 bolivianos. Los diseños clásicos, como cholitas, morenos y soldados compiten con los de personajes del Chavo.
Las caretas de los mineros cooperativistas.
Anahí Cazas / La Paz Caretas de cooperativistas mineros y de «chotas” renuevan este año la oferta de las caretas de yeso para las t’anta wawas, esos tradicionales panes de la festividad Todos Santos, que se celebra cada 2 de noviembre. «Este año, traemos como novedades las caretas de las ‘chotas’ que son las mujeres de vestido que se caracterizan por tener los pelos teñidos”, aseguró Gabriela Acero, quien ayer ofertaba una variedad de mascarillas de yeso en la avenida Max Paredes. Las t’antawawas son el complemento esencial para armar la mesa de bienvenida a las almas de los muertos que llegan al medio del 1 de noviembre. Al día siguiente, en su despedida, se recuerda la festividad de Todos Santos.
Las «chotas” se caracterizan por tener el pelo suelto y de color negro, castaño y rubio pero con mechones teñidos, los labios pintados de rojo y las cejas delineadas. Se ofertan en dos tamaños, la docena de las grandes vale 15 bolivianos y de las pequeñas 12. «Creamos también máscaras de los rostros de hombres jóvenes, que tienen cortes de cabello modernos”, acotó Acero, quien aseguró que la próxima semana sacarán más novedades. Pasos más arriba, frente a la plaza Max Paredes, Olga Zegales ofertaba ayer una variedad de caretitas de yeso. «La figura de los cooperativistas mineros es lo último para Todos Santos. Elaboramos este diseño ante la demanda de los compradores que siempre buscan mascaras que tengan relación con el difundo”, dijo. Según la comerciante, el año pasado, varias familias ya consultaban sobre caretas con diseños de cooperativistas. Estos modelos lucen los tradicionales cascos que usan los mineros y bigotes. Algunas tienen el rostro pintado de blanco y otras, de color piel. La docena cuesta 15 bolivianos.
Los modelos de las caretas son diseñados con más de ocho meses de anticipación. Son elaborados con estuco y harina. Los artesanos se encargan de crear los moldes, de secar las piezas y de pintar en cada los ojos y el pelo. Las caretas clásicas A pesar de los nuevos diseños, las caretas tradicionales no pasan de moda. Por ejemplo, las caras blancas con cabellos de colores y cachetes pintados son muy demandadas por la gente. Entre otros diseños clásicos están los de soldados, achachis morenos, policías, mineros y cholitas. Otros de los modelos que siguen vigentes son las mascarillas de personajes de vecindad del Chavo del Ocho. Su costo oscila entre uno a cinco bolivianos. «La gente compra para regalar a los niños”, comenta Lucía Quispe, quien además resalta que las más vendidas son las mascarillas denominadas «uñitas” por su reducido tamaño. Estás a veces también se usan para hacer galletas.
Crean figuras de harina de trigo Figuras de caballos y bebés (wawitas) hechas en harina de trigo son las más demandas por los pobladores del área rural. «Las wawitas están elaboradas de harina de trigo y son muy demandas por la gente que vive en el campo. Las compran para decorar sus mesas de difuntos”, contó María Mamani, vendedora. Según Mamani, las figuras no son comestibles y sirven sólo como ornamento en las mesas. Miden de dos a tres a tres centímetros.
La anona, una fruta tropical originaria de centro y Sudamérica, conocida en Bolivia como chirimoya, puede ser la clave para la producción de frutas sin semillas. Perteneciente a la famillia annonáceas, su nombre científico es Annona squamosa y es una fruta deliciosa, pero tiene el inconveniente de poseer una gran cantidad de semillas, lo que dificulta su degustación.
Ahora, una mutación producida en una de estas plantas, en Málaga (España), trajo por consecuencia la producción en la parte mutante, de frutas sin semillas. El propietario de la ‘chirimoya’ sin pepas consultó a varios expertos internacionales, que descubrieron la mutación genética que le permite producir frutas sin semilla y que se produce porque un gen provoca el crecimiento de los frutos sin estar fertilizados por el polen.
Lo que faltaría es insertar ese gen en variedades de la anona que se desean producir comercialmente y con la característica de no tener semillas, revela el diario El Listín, de República Dominicana.
Hay otras experiencias
De 1965 a 1970, los taiwaneses (sin duda el país de mayores adelantos en la fruticultura a nivel mundial) lograron producir comercialmente guayabas sin semillas. El método utilizado fue a través de la eliminación de la parte masculina de la flor (polen).
Pocos años después, técnicos de la misma nacionalidad (Taiwán) habían creado una tecnología muy especial para lograr la sandía sin semilla. Esta variedad de sandía tuvo altísima demanda en los mercados de Japón y Corea del Sur.
Lo mismo que ocurrió con la anona sin semillas también pasó a principios del siglo pasado, con la variedad de naranja Bahía en Brasil. La mutación de una rama de la naranja originó frutas y hojas diferentes a la planta madre y, lo más importante, sus frutos no producían semillas.
Con el conocimiento adquirido gracias a la anona sin semillas del agricultor español, cuya investigación fue presentada por la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, los expertos vaticinan que en poco tiempo se podrán crear otras variedades de frutas sin semillas (otras especies de chirimoyas, uvas y tomates), que satisfarán los paladares de los consumidores en todo el mundo. Cabría preguntar a los degustadores bolivianos ¿qué fruta quisieran que se produzca sin las intragables pepas?
Para aquellos escépticos en cuanto a la ingesta de dulce con licor, el vino y el chocolate muestran que los placeres, a veces, pueden mezclarse
Juntar uno de los postres favoritos de la historia con la bebida más popular del mundo, depende de la calidad de ambos. Es necesario saber que el vino tiene que ser tan dulce o incluso un poco más que el chocolate que lo acompañe.
De lo contrario, el sabor del vino podría volverse amargo o ácido con rapidez. Por otro lado, cuando se armonizan vinos y chocolates, hay que tomar en cuenta que la mejor elección es combinar chocolates suaves y elegantes con vinos de poco cuerpo, ya que mientras más fuerte el chocolate, más cuerpo necesita el vino.
Para chocolate blanco
El chocolate blanco, por dulce y mantecoso, combina con un Moscato. Este vino resaltará la cremosidad del chocolate, mientras que el chocolate explotará el tono frutal del vino.
También se puede combinar el chocolate blanco con vino más fuerte a nivel contenido de taninos y de más graduación alcohólica como el Zinfandel o Primitivo. Los taninos serán suavizados por el chocolate.
Para chocolate de leche
Ideal con un Pinot Noir o un Merlot de poco cuerpo. También un vino espumante o incluso un champagne puede ir de la mano con algún chocolate con leche que contenga frutas. Una combinación clásica es el vino Oporto, apuesta segura cuando se busca el vino perfecto para acentuar el sabor del chocolate de leche.
Para chocolate amargo
Aquellos chocolates amargos o semi amargos, requieren de un vino de sabor tostado, ligeramente robusto y que goce de notas propias de chocolate. Los Cabernets poseen trayectoria complementando a la perfección el chocolate amargo, resultado una mezcla incomparable.
Un Cabernet Sauvignon o un Zinfandel cumplirán las expectativas.
Incluso un Merlot para combinar con algún chocolate amargo que tenga alrededor de 55% de cacao. Otra opción es un bien Oporto rojizo o añejo que puede degustarse con algún postre con chocolate amargo o trufas.
Hay dos tipos de este artefacto, el sarsu que se construye en el interior de una casa y el que se arma al aire libre en el patio o espacio cerca de la vivienda. Los dos tienen diferentes usos, pero ambos se relacionan con la conservación de los alimentos.
SARSU INTERIOR
El sarsu que se construye en el interior de una habitación, es una variedad rústica de la alacena, donde se guarda los quesos y el chjyrque. delgada hecha del cuero de vaca, hasta formar una tapa como de mesa, plana, flexible para que se pueda enrollar y sea portable. Esta especie de tapa, que recibe el nombre de Chajlla, se coloca encima de las vigas que sostienen los tijerales del techo, a una repisa colocada a grande altura, cuyo acceso se lo hace por escalera.
SARSU AL AIRE LIBRE
Para qué sirve
Esta variedad de sarsu, es una especie de mesa de seis patas, que se la construye temporalmente y se utiliza para hacer secar las mazorcas de maíz.
Varillas secas, del grosor del pulgar, en lo posible rectas, de k’uri, o de Ch’ilca, o de Sunch’u o de cañahueca, se amarran lado a lado con una cinta
Seis troncos delgados pero fuertes, de madera de saúco o de molle, se clavan en el suelo a distancias regulares, formando un rectángulo, generalmente de dos metros de largo por uno de ancho. Dispuestos los troncos de dos en dos, se unen por la parte superior con travesanos de misma madera. Encima se coloca la chajlla, hecha de maderas de sun-ch’u, cuyos listones o ramas, se amarran con khesch-wa, que es una cuerda fabricada de las hojas de la Kheschwa.
El sarsu, el campesino lo construye a pocos metros de su vivienda para cuidar permanentemente las mazorcas que expone al sol. Cuando el maíz seca se lo traslada a guardar en la troje; y el sarsu, artefacto ya innecesario, sirve de leña en la cocina.
NOTA:
Ficha obtenida en Cantón Kapactala (hoy Mariscal Braun) Prov. Azurduy, Depto. Chuquisaca. Informó Don Heriberto Aparicio Ríos.
Discutirán sobre cocina amazónica – Rubén A. Ariñez V. La Prensa
Copoazú. Para muchos esta palabra es desconocida, pero para los habitantes de la amazonia es parte de su lenguaje y su menú culinario cotidiano. Frutos como éste, junto a insumos provenientes de las regiones orientales, serán objeto de estudio en la segunda versión del Foro Gastronómico Amazónico, organizado por la Escuela de Hotelería y Turismo (EHT), en La Paz.
Cocina amazónica para el mundo. Los días 22 y 23 de mayo, en el auditorio del Centro de Comunicaciones de La Paz, más de una veintena de expertos, investigadores e historiadores expondrán sus conocimientos sobre la cosmovisión de las naciones amazónicas y su aporte a la gastronomía boliviana, además de presentar proyectos de aprovechamiento de insumos amazónicos en la cocina nacional y mundial.
Asimismo, participarán en el evento, que tiene un carácter nacional, cocineros de Cobija, Santa Cruz y Beni. En 2014 se internacionalizará el encuentro con la presencia de invitados de Colombia, Venezuela y Ecuador, afirma el director ejecutivo de la EHT, Guillermo Iraola.
Este encuentro culinario se enriquecerá con la participación de las naciones amazónicas Yaminahua y Machineri, asentadas en Pando, en el norte del país, que harán conocer sus costumbres, productos y platos típicos con un sabor étnico único.
SOSTENIBLE. Una característica de la comida de esta región es el uso de insumos provenientes de animales silvestres. Por ello, este foro establecerá, dentro de sus ejes temáticos, la soberanía alimentaria amazónica. Graciela Vargas, supervisora de Talleres de Gastronomía de EHT, sostiene que el consumo de estos alimentos no tiene que ser continuo para ser sostenible. “Estamos enfocando el uso de estos insumos de manera seria y responsable”, confirma Iraola.
“La gastronomía en Bolivia, lamentablemente, nunca ha tenido un apoyo estatal. Se ha movido gracias al emprendimiento privado y a la pasión de los cocineros”. Guillermo Iraola
CONCLUSIONES EN 2012 DEL FORO GASTRONÓMICO.
La amazonia boliviana comprende el 65% del territorio boliviano y tiene gran diversidad de flora y fauna, además de variedad genética. Los cocineros y gastrónomos deben ser partícipes del conocimiento y uso apropiado de los productos amazónicos para garantizar su sostenibilidad. Se debe generar sistemas de información e investigación científica, entre otras.
DIFUSIÓN MUNDIAL. Se enfatizó la necesidad de transmitir, a través de publicaciones e internet, el aporte intelectual que tiene relación con esta temática. http://foroamazonico.com
VENADOLI
Lo resaltante de este bocadito es el uso de un insumo amazónico, la carne de urina o venado, y su mezcla con quinua que resalta su sabor. Un sabor más que exótico…
Ingredientes Carne de urina (venado) Espinaca Quinua negra Sal Pimienta Nuez amazónica
para la masa Harina Mantequilla Agua Sal Limón
Preparación Realizar la masa hojaldre. Estirarla realizando dobleces junto a la mantequilla blanda. Dejar refrigerar por unos minutos. Hervir la carne con sal. Mezclar la quinua cocida con espinacas. Para la presentación, poner una base de masa de hojaldre, seguido de la carne de venado, intercalar la masa y quinua. Decorar con una lonja de nuez.
Alimentarse con comida picante prolonga la vida
Una investigación china asegura que el consumo frecuente de platos picantes se asocia con menor riesgo de muerte por cáncer y dolencias coronarias o respiratorias
El consumo regular de comida picante estaría asociado a una mayor longevidad y a un menor riesgo de contraer cáncer, enfermedades coronarias o respiratorias, según un estudio chino publicado este miércoles por la revista británica BMJ.
«Nuestro análisis muestra una correlación invertida entre el consumo de comida condimentada y la mortalidad global, así como con ciertas causas de deceso», como el cáncer o las enfermedades coronarias y respiratorias, asegura el equipo de investigación.
A partir de una muestra de más de medio millón de chinos observados a lo largo de varios años, el estudio revela que «aquellos que consumen alimentos condimentados casi todos los días tienen un 14% menos posibilidades de morir que los que comen comida picante menos de una vez por semana».
Esa asociación vale tanto para hombres como para mujeres, y es más importante para los que comen picante pero no beben alcohol.
El consumo frecuente de comida picante también se asocia específicamente con un menor riesgo de muerte por cáncer, enfermedad coronaria o respiratoria.
La pimienta, el condimento más utilizado en China, contiene capsaicina, que según los investigadores también ayudaría a combatir la obesidad, además de tener efectos antiinflamatorios, antioxidantes y contra el cáncer.
A pesar del importante tamaño de la muestra, el estudio presenta algunos puntos débiles, en particular la falta de información detallada sobre la composición de las comidas de los participantes.
«Se desconoce si las correlaciones observadas son resultado directo del consumo de pimienta o bien son simple consecuencia de otros elementos favorables de la alimentación que no fueron tomados en cuenta», comentó Nita Forouhi, una especialista en nutrición de la universidad de Cambridge.
En la época prehispánica existieron tres elementos que conformaban una trilogía de plantas que mantenían carácter sagrado el maíz ,la papa y la coca. Actualmente conservan todavía ese papel protagónico en la cultura peruana en las comida peruana y en la mayoría de ritos andinos.
¿Qué es la coca?La coca es una planta originaria de los andes amazónicos que llega a medir hasta 2,5 m de altura. La coca crece en tierras altas, cálidas y húmedas en la parte oriental de los Andes. Incluso crece bajo la sombras de algunos árboles tropicales. La hoja de coca posee varias sustancias conocidas como alcaloides en su composición interna. La cocaína es sólo una de ellas. Posee propiedades estimulantes, anestésicas, terapéuticas y mitigadoras del apetito, la sed y el cansancio, se muestran mediante la masticación o al cocerla.La coca se cosecha tres veces al año manualmente. Una misma planta puede ser cosechada hasta por diez años. Los testimonios históricos demuestran que su existencia y difusión deviene desde la época pre inca. Fue utilizada por diversas culturas desde la antiguedad por los chibchas, aymarás y quechuas de forma medicinal como analgésico. En el Imperio Incaico era utilizada en los ritos sacerdotales para los Incas.
Propiedades de la hoja de coca• Posee virtudes medicinales ya sea sola o combinada con otras sustancias.
• Contra las cefaleas se aplican las hojas, mascadas o enteras sobre las sienes para mitigar los dolores ventrales, según los antiguos. • Se toma una tacita de mate de coca para el mal de altura. • Controlar la diarrea y los vómitos originados por la tuberculosis según los pobladores de la sierra central. • Su uso más común y que ha trascendido a través del tiempo es que mitiga la sensación de hambre y cansancio, chacchar es una acción ritual con grandes implicaciones sociales para el hombre andino. • Se usaba y se usa en algunas comunidades para los rituales. Con ella inicia la ceremonia el Chamán andino, los cuales la soplan al viento para obtener ciertas premoniciones en lugares sagrados, según las comunidades andinas.Actualmente la mayoría de comunidades ya no realizan ritos y no preparan ritos tradicionales, debido al mal uso de la coca y la producción de la cocaína. Hay que subrayar que el uso tradicional de los antiguos peruanos no tiene nada ver con el mal uso del producto. Todavía se conserva en el Perú el uso del mate de coca como mal de altura en especial al recorrer el Valle Sagradoo Machu Picchu del Cusco, ir a la ciudad de Puno, recorrer los paisajes de Apurímac , ir a Cajamarca, Huancayo, Ayacucho, Arequipa y otras regiones. Es natural tomar un original mate de coca en invierno en la sierra en cualquier restaurante arequipeño,picantería o en algunos cafés limeños.Si viene al Perú en invierno u otoño no se olvide probar un rico mate de coca, en especial después de una fuerte caminata o cuando sienta mareos por la altura o simplemente para apaciguar el frío.Por Mixha Zizek,
COMO SE CREÓ EL MITO DE LAS HORMONAS EN LA ALIMENTACIÓN DE LOS POLLOS. No existe en el mundo hormona de crecimiento de pollo en forma comercial y ninguna otra hormona puede hacer crecer un pollo.
La hormona de crecimiento del pollo es específica, producida por el propio pollo, solo puede hacer crecer a los pollos y no tiene ningún efecto sobre el ser humano, ni sobre ninguna otra especie.
Las otras hormonas de las que tanto los profesionales como la gente sospecha son los estrógenos o cualquier hormona que pueda afectar el normal desarrollo sexual.
El pollo de hoy en día tiene un período de crianza muy corto, de alrededor de 50 días, logrando un crecimiento superior a los 50 gramos diarios, con un peso promedio a la faena de 2.600 gramos y un consumo de alimento aproximado de 5.200 gramos .
Estos resultados son el fruto de un intenso programa de selección aplicado por las líneas genéticas a sus pies de cría y a sus abuelos, para obtener líneas de reproductores capaces de transferirles a su descendencia, los pollos parrilleros, ese extraordinario “vigor híbrido”.
También es necesaria una nutrición adecuada, que les permita expresar todo este potencial genético; una eficaz medicina preventiva y una exigente bioseguridad a fin de prevenir enfermedades infecciosas y parasitarias. No menos importante, es el esmerado cuidado de las condiciones medio ambientales y el uso de los implementos adecuados, así como el correcto y cuidadoso manejo al que son sometidos los pollos durante estos escasos 50 días de crianza.
EL MITO
Existe un mito arraigado en el acerbo popular respecto del uso de hormonas en la producción avícola.
Suponemos que el origen del mito de las hormonas y el pollo, está relacionado con un hecho ocurrido en la década del 50, diez años antes del comienzo de la avicultura industrial.
En aquellos años se usó en Europa un estrógeno sintético denominado DES, cuya finalidad era “caponizar” (castrar) hormonalmente los pollos machos, para obtener un mayor engorde y una carne más tierna (a las hembras se las destinaba a producir huevos).
Este estrógeno sintético se aplicó en varias especies y en avicultura se utilizó engallitos de más de cien días de edad, que en aquel tiempo y a esa edad no pesaban más de 1,700 kg .
Fue una alternativa a la castración quirúrgica que se efectuaba ocasionalmente para lograr aves de 3 kg . en 6 meses y carne relativamente tierna.
Se lo aplicaba como un implante en el cogote y la ingestión de los mismos con residuos de esta hormona sintética, dio origen a un caso aislado de ginecomastia que tuvo difusión en textos de medicina.
Aunque ocurrió hace más de 50 años, la historia se popularizó y aflora esporádicamente, basada principalmente en el desconocimiento de cómo se crían, alimentan y qué base genética tienen los pollos hoy.
No se suministran hormonas. El pollo es un animal muy joven que presenta durante todo su periodo de crianza una extraordinaria capacidad de crecimiento. Debido a la edad en la que se faenan los pollos es fisiológicamente imposible que tengan respuesta a la aplicación de hormonas.
BREVE EXPLICACIÓN CIENTÍFICA:
La explicación a esta falta de respuesta es muy sencilla. Está demostrado que el mecanismo de acción de los anabólicos hormonales es indirecto, es decir, actúan sobre el “eje somatotrópico del crecimiento”. Lo hacen estimulando los núcleos hipotalámicos encargados de elaborar y secretar el factor de liberación de somatotropina (GHRF), lo que a su vez desencadena la liberación de hormona de crecimiento (STH) por parte de la adenohipófisis. Este aumento de somatotropina circulante estimula la adenilciclasa a nivel de la membrana celular de los hepatocitos, con la consecuente transformación de ATP en AMPcíclico, lo que induce la expresión del gen IGFI, con el consecuente aumento de la producción e increción a la circulación periférica de somatomedinas (IGFI e IGFII) así como la de sus respectivas proteínas plasmáticas transportadoras (IGFBP). Estas somatomedinas circulantes son las responsables de los efectos sistémicos de la STH (Control endocrino del crecimiento). La STH también incrementa la producción local de IFGI y la expresión de los receptores IGFIR en diversos tejidos (óseo, muscular y adiposo), responsables del control paracrino o autocrino del crecimiento.
Ya que se trata de un animal muy joven, el pollo presenta durante todo su período de crianza un “eje somatotrópico del crecimiento” trabajando naturalmente a pleno, con niveles muy altos de somatotropina y somatomedinas circulantes así como de expresión de receptores IGFRI en los tejidos periféricos. Esto torna prácticamente imposible lograr una respuesta, tratando de estimular iatrogénicamente un sistema que se encuentra trabajando a su máximo potencial.
EN CONCLUSIÓN:
TODO EL MUNDO PUEDE CONSUMIR POLLO CON ABSOLUTA GARANTÍA Y TRANQUILIDAD. NO TIENEN NINGUN ANABOLICO NI NINGUNA HORMONA AGREGADA DE NINGÚN TIPO.
Su combinación de las culturas occidental y oriental da como resultado creaciones originales que despiertan el interés de todo el que las contempla.
Sin duda lo más importante es que las preparaciones culinarias sean sabrosas y supongan un auténtico placer para el gusto, el olfato y la vista, por este orden. En Hostelco descubrimos que a la comida se le puede dar un valor muy distinto, tuvimos la oportunidad de ver el trabajo de un especialista en hacer de ciertas frutas y verduras pequeñas obras de arte. Rodolfo Gabriel Ferraris logra que una sencilla sandía se convierta en una pieza de museo. Sus creaciones consiguen que lo estético supere la tendencia natural de degustar un producto de por sí apetitoso y comer pasa a un segundo plano. Nadie con un poco de sensibilidad es capaz de hincarle el diente a ninguna de sus creaciones.
Desde niño, Rodolfo Gabriel Ferraris se interesó por todo tipo de manualidades. Desde 1987 mantuvo un estrecho contacto con Japón y el profundo conocimiento de este pueblo hizo que se imbuyera en la cultura de la observación y de la paciencia que marcó su estilo posterior: En 1997 tuvo su primer contacto con el mundo de la hostelería al comenzar un curso de cocina profesional en Buenos Aires. Tras un año aprendiendo, se dio cuenta de que no eran los fogones lo que le atraía, sino la decoración. Ese interés por la vistosidad de los platos y su afición a las manualidades fueron los motivos que lo llevaron a profundizar en una nueva forma de expresión artística.
Comenzó por aprender las técnicas básicas en las que se utilizan gubias y diferentes moldes para dar forma. Descubrió que las posibilidades que ofrecían estas herramientas no le permitían expresar toda su creatividad. Llegó un momento en que todo era igual yeso no le convencía. No se dio por vencido y luego de una ardua búsqueda decidió viajar a Tailandia para conocer en detalle otras técnicas de cortes y tallados.
Una vez allí se puso manos a la obra y estuvo durante un año en el cuarto frío de un hotel de Bangkok, ciudad en la que aprendió mediante chefs consagrados el arte de la decoración con frutas. También fue aceptado como el primer participante extranjero en un concurso de talla tailandesa.
En la técnica tailandesa sólo se utilizan puntillas para dar forma a las frutas y vegetales, esta forma de trabajar requiere mayor especialización y sobre todo precisión, pero deja más libertad para mostrar la creatividad personal. Para obtener buenos resultados hay que adaptarse a la textura de cada fruta; las uvas sólo permiten trabajar la piel; el pepino tiene muy poca profundidad de tallado (en seguida encontramos las pepitas); el tomate ofrece poca consistencia; en fin que cada pieza debe hacerse en función de las características intrínsecas de su materia prima.
Las formas que se pueden conseguir son infinitas
Lo ideal es utilizar frutas y hortalizas compactas que no se oxiden rápidamente (zanahorias, zucchinis, etc). Para evitar la oxidación se utiliza zumo de limón y es posible aportar nuevos colores a los tallados mediante el uso de colorante alimentario. Rodolfo Gabriel Ferraris prefiere respetar la pureza de la fruta al natural y mantener; sin perder su estilo, la sobriedad oriental que tanto gusta en occidente.
El factor tiempo también es importante
Por una parte, a la hora de crear una nueva pieza hay que tener en cuenta que ésta no se mantendrá en buen estado indefinida- mente, por eso hay que terminarla tan pronto como nos sea posible. Para que los tallados se mantengan en buen estado hay que evitar los lugares con altas temperaturas y rociarlos con agua helada periódicamente. Es conveniente guardarlos por la noche en la nevera cubiertos con papel transparente o paños humedecidos.
El arte efímero de este maestro atrae la atención de todo el que lo ve: «Todos se interesan por aprenderlo, les gusta mucho», dice. Su trabajo está dirigido tanto al mundo de la gastronomía como a todas las personas que quieran mejorar la presentación de sus comidas, fiestas o buffets. No duda en hacer demostraciones en escuelas y asociaciones.
Trata, por encima de todo, de dar a conocer su arte
En febrero tuvimos la oportunidad de aparecer en Fresh Cup Magazine, una publicación comercial para profesionales especialistas en café y té. El tema: el té en bolsitas de calidad, y por qué servir el té en bolsitas: una deliciosa combinación de té superior y comodidad.
Reivindicando la conveniencia del té en formato individual
Por Naomi Havlen
Compadezco a la pobre bolsita de té. Una vez amada y considerada ingeniosa en su invención accidental unos 110 años atrás, la mención del té envasado y listo para ser usado, se ha convertido en el anatema de los autoproclamados puristas del té en todo el mundo. “Las bolsas de té son desagradables- el té a granel es la única opción” es el tipo de proclamación que se puede encontrar hasta el hartazgo en los blogs de té.
Entonces ¿qué debe hacer una compañía de té con sus buenas intenciones de ofrecer a los consumidores la conveniencia del té empaquetado junto a la más alta calidad disponible en hojas enteras?
Adelante, búrlese de nuestro idealismo, pero en Two Leaves tea company ™ aceptamos este reto con mucho gusto. Desde 2004, nuestra empresa ha estado ofreciendo té de hoja entera de verdad en bolsitas piramidales de nylon hecho a base de almidón de maíz. ¿Hay alguien más indicado para demostrar que se puede llevar una taza de té extraordinariamente bueno al salir a una caminata o dar un paseo en bicicleta, que un puñado de fanáticos del té que viven en las montañas de Colorado ?
Nuestra historia es simple: Richard Rosenfeld, dueño y fundador había viajado por todo el mundo por negocios, donde las reuniones son sinónimo de tazas de té increíblemente sabrosas. Al regresar a los Estados Unidos, Richard buscó “una buena taza de té” por todas partes…pero fue realmente difícil encontrar una. Los tés que están en todas partes son los de bolsitas de papel que contienen té de inferior calidad y, por otro lado el té de hoja entera o a granel, no es la mejor opción para alguien que está siempre en movimiento, pero que aun así desea consumir gran cantidad de su bebida favorita. ”Cuando volvía a casa yo me traía tés conmigo, y enseguida me di cuenta de lo difícil que es para preparar una buena taza de té, incluso de té a granel bueno”, dice Rosenfeld. Y tampoco pudo pasarse al té en saquitos de papel.
Las bolsitas de té no fueron siempre tan analizadas. El comerciante de té y café, Thomas Sullivan de Nueva York fue el primero en comercializar con éxito las bolsitas de papel en 1904. Su intención era que las hojas de té se sacaran de la bolsita antes de agregarles el agua caliente, pero sus clientes descubrieron que podían hacerlo igualmente y, de manera más limpia, conservando las hojas en las bolsitas. Resultó ser sólo otra invención de conveniencia-como el microondas y los post-it-que ayudó a moldear la cambiante sociedad de consumo de hoy.
Claro como el agua : diferencia entre el té de hoja entera en bolsitas y los fannings (o “té de polvo”) en una tradicional bolsa de papel.
Introducimos el té en bolsitas con forma de pirámide. (“Tetraedro de Té” suena decididamente “nerdy”. Supongo que es por esto que el término nunca haya sido aceptado ) Este recipiente portátil más grande era relativamente una nueva tecnología cuando Rosenfeld decidió comenzar su propia compañía de té. Su primer encuentro con estas bolsitas fué en la década de 1990 en Japón, donde el té se preparaba y se servía en estas bolsas en forma de pirámide. En ese recipiente más grande, el té se expande por completo cuando se pone en agua caliente y se puede obtener una infusión más matizada, con un sabor en capas. Al igual que el vino, el té presenta notas de cata inicial, medio y final. “Lo que tendemos a olvidar –tanto consumidores como productores-es que lo verdaderamente importante es el contenido de la bolsa”, dice Rosenfeld. “Hay tanto ruido de marketing que la gente se queda enredada en el packaging”.
La bolsa de pirámide es un concepto cuyo momento ha llegado. “Ha habido una revolución en el envasado de té en los últimos 10 a 12 años”, dice Rosenfeld. “No siempre ha habido este tipo de enfoque en la calidad del té. Algunas grandes empresas han lanzado gamas de bolsitas de té y luego las han discontinuado. Yo creo que es porque el té dentro de la bolsa no era bueno. Los consumidores están realmente en busca de una buena taza de té “.
La variedad exclusiva de la bolsa de té se abrió paso ante una nueva barrera recientemente en el 2012 North American Tea Championship, donde se agregó la categoría “Packaged Single Service Tea” en la competición anual. De acuerdo a la directora de ventas y marketing de la organización, Kim Jage: “Creemos que el té envasado en porción individual está evolucionando y ya no se ve como un impedimento para una buena taza de té”.
Nuestro premiado Jasmine Petal Green
Mike Spillane, un veterano de la industria, jurado en el North American Tea Championship y presidente de la Compañía GS Haly, proveedora de té a granel dice que, aunque las hojas enteras sueltas siguen siendo su primera opción, las pirámides son sus preferidas en cuanto a té en bolsitas se refiere. “Presentan una mayor selección, y se tiene una mayor probabilidad de conseguir un té de calidad, ya que tiene la hoja entera, a diferencia de las bolsas de té planas tradicionales”, dice. Jage admite que ha tenido una buena taza de té a partir de una bolsita de té o y que ha tenido una mala taza de té elaborado a partir de hojas sueltas. Rápido, alguien alerte a la blogosfera.
Pero dejando todo el sarcasmo de lado (al menos por un momento), abastecer de té de hoja entera de la más alta calidad para llenar una bolsita de té no es menos complicado que la búsqueda de té a granel de calidad. La bolsa de pirámide es un símbolo de calidad en su propio derecho, y Rosenfeld dice que ha visto un montón de bebedores de té a granel convertirse a bebedores de té en sachet con los años.
“Las personas que están absolutamente entregadas al té a granel han comenzado a usar bolsitas de nuestro té cuando están fuera de casa: ” Es lo que bebo cuando estoy de viaje “, dice. Inicialmente, Rosenfeld pensó que su negocio podría ser las hojas sueltas, pero un empleado suyo, antiguo barista le decía continuamente:”el té suelto obstruye las tuberías.” Él ríe cuando recuerda eso ahora, pero dice que es absolutamente cierto En América, el consumismo impulsado por la conveniencia lleva a la gente a pagar $ 5 por una taza de café, pero es más difícil hacer que la gente entre en una tienda de té con una gran plantilla, donde haya una amplia selección de té de hoja suelta sea correctamente preparado. “Hay lugar para el té a granel si es bien servido y producido”, dice Rosenfeld.
De los nuevos establecimientos que han aparecido en el mundo, el más entrañable está en La Paz. Su cocinera es Kamilla Seidler.
A Bolivia nos llevaron tres razones: visitar Gustu, probar sus platos y conocer a la danesa Kamilla Seidler, su cocinera. Alcanzamos nuestras metas. Gustu no solo es un restaurante, es un proyecto entrañable que busca transformar un país desde la cocina.
Creado por Claus Meyer –el danés que, junto con René Redzepi, abrió Noma, considerado el mejor restaurante del mundo–, es el rostro visible de Melting Pot, una organización que, además de capacitar en el mismo Gustu a jóvenes cocineros y camareros, impulsa escuelas de cocina en El Alto (se llaman Manq’a; la primera abrió en junio y, en principio, serán 14), ha creado un centro de investigaciones gastronómicas (Laboratorio de Alimentos Bolivianos) y promueve el estudio y consumo estacional de los productos locales.
Es decir, en Gustu (que en quechua significa ‘sabor’) solo se usan ingredientes bolivianos, incluyendo los vinos y las cervezas. Y, créanos, de lo probado últimamente en varias partes del mundo es lo que más nos ha sorprendido.
El viaje a Bolivia valió la pena. Ah, Seidler participará en Mistura 2014. Conózcala.
¡Miles de gracias, Saludoteca.com ! Me ha gustado mucho conocerte, y conocer tu blog, que ya es uno de mis favoritos. Es un orgullo que una persona de tu experiencia me haya concedido este Premio.
Gracias yokastaguillen.com !! por haber hecho de mi día un domingo tan feliz!!! Es la segunda vez que lo recibo y te aseguro que la emoción ha sido tan grande como la primera. Es reconfortante recibir un reconocimiento por algo que uno hace con tanto placer. Gracias por pensar en mi, gracias por tus fotografias y por tu nota del keffir, con la que tantas personas se benefician.
Gracias Yoka por volver a pensar en mi... gracias por tu nominacion a “I am Part of the WordPress Family Award”. Me siento feliz al saber que mi trabajo tiene la acogida que tu nominación expresa. La aprecio aún más por venir de una persona como tú, que conoce el valor de la información y su contribución para hacer de nuestro mundo un lugar mejor.
Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com
Quiero darte las gracias Sally Pimienta por esta nominación, es muy emocionante que alguien piense en ti y te de un premio. Recomiendo la lectura de su blog para que sientan la alegría y emoción con que presenta sus recetas. http://elcomalylaolla.com/
Algunas de los textos, imágenes o videos publicados en este blog son tomadas de la red o provienen de algúno de mis apuntes o libros. La atribución está debidamente registrada. Es posible que en algunas publicaciones no conste la autoría correspondiente. La omisión es involuntaria y el origen puede estar en la fuente de donde fue tomada. Si tiene derecho de autor sobre alguna de las publicaciones y desea que sean retirada o que se registre el derecho de autor correspondiente, favor enviarme una comunicación con su decisión a
crisol9@gmail.com La rectificación se hará de inmediato, respetamos su derecho y pedimos disculpas.
No pongo límites a que el material del blog sea difundido, por otros medios, ya que compartir es nuestro objetivo. Eso sí, recomendamos indicar su autor u origen.
Muchas gracias.