EFE. «Do it», la primera vajilla comestible de la historia
EFE/ Bruselas
Lo que menos apetece después de celebrar una fiesta en casa es fregar los platos, o si no que se lo digan a Hélène Hoyois y Thibaut Gilquin, dos jóvenes emprendedores belgas que han creado la primera vajilla comestible para ahorrarse trabajo y no desperdiciar nada. Una reunión de amigos y varias rondas de aperitivos solo pueden tener una consecuencia para los anfitriones: una enorme pila de platos sucios en el fregadero.
Esa misma experiencia vivieron los diseñadores belgas cuando se les ocurrió una idea para dejar de lado el estropajo y reemplazar las incómodas vajillas de plástico. «¿Y si nos comemos los platos?», propuso Hélène cuando todavía cursaba sus estudios de Diseño en la universidad. Dicho y hecho. Así arrancó Do Eat, un proyecto que fomenta «un gesto ecológico muy simple: luchar contra los desechos producidos por los recipientes de plástico», explicó a Efe Thibaut Gilquin.
Apenas tienen el tamaño de una taza, pero estos recipientes compuestos de fécula de patata, agua y aceite son tan resistentes que permiten añadir alimentos o salsas de todo tipo al preparar los aperitivos. Según sus creadores, cualquier sitio es bueno para comerse hasta el plato: fiestas caseras, inauguraciones, festivales, conferencias, cenas de empresa… Por eso los venden tanto en pequeños lotes de 20 unidades como en cantidades industriales.
«Son biodegradables, se consumen en el momento, tienen sabor neutro que combina con ingredientes dulces o salados y además se pueden meter en el horno», explica Hélène Hoyois, una joven que con apenas 25 años ya sabe lo que significa poner en marcha su propia empresa.
Los dos socios tuvieron que tirar de sus ahorros para lanzar el primer prototipo, aunque poco después recibieron apoyo económico por parte de Valonia Creativa, un proyecto con el que la Comisión Europea (CE) y el Gobierno valón destinan un millón de euros a las nuevas empresas de la región. Según Gilquin, ese el impulso que una persona con un proyecto en mente necesita para lanzarse: «Si tienes una buena idea, puedes crear tu propio empleo para combatir la falta del mismo.
Es una oportunidad que siempre está ahí». Puesto que lanzar una empresa en soledad es muy difícil, esta pareja de emprendedores aconseja invertir tiempo y ganas en buscar al socio adecuado. «Es curioso que cuando se nos ocurre una idea, parece que tenemos miedo de que otros la conozcan», opina el belga.
Pero la falta de comunicación no suele ser un problema en la oficina de los diseñadores, ubicada en un enorme edificio a unos 30 kilómetros de Bruselas donde se congregan más de una treintena de empresas emergentes y se respira un ambiente distendido y juvenil. Sofás de gomaespuma, hamacas, grafitis, paredes de colores y frases inspiradoras como «Lo hicieron porque no sabían que era imposible» forman parte del decorado y, sin duda, ayudan a que los empleados se relajen y sean más productivos en sus tareas.
Hélène Hoyois es consciente de que la creatividad es un elemento clave en el proceso: «Nosotros hemos creado algo que no existía, pero debemos avanzar más rápido que la competencia para innovar todo el rato con productos nuevos».
Ya están a la venta los platos para aperitivos, pero falta completar la vajilla con vasos, cubiertos, cuencos y todo tipo de objetos de lo más curiosos, como un calendario comestible para saborear cada día, cada semana o cada mes, dijeron los diseñadores.
«También estamos desarrollando estrategias de comunicación como la entrega de folletos publicitarios comestibles para atraer a la gente y dar a conocer el proyecto» no sólo en Bélgica, sino en otros países como España, Francia o Suiza, explica Hélène. ¿Cuál es el secreto de su éxito? «Nosotros no trabajamos, hacemos algo que nos apasiona. Hay que lanzarse porque es muy gratificante», zanja Thibaut.
Los platos típicos de la Amazonía se destacan por el uso de pescados de río, yuca y plátano, siendo los más famosos el juane, el tacacho con cecina y la patarashca. Esta cocina usa ingredientes frescos de la selva y cocciones tradicionales envueltas en hojas.
Platos principales con pescado y carne.
Patarashca: Pescado de río sazonado con especias, envuelto en hojas de bijao y asado al carbón.
Paiche frito o en sopa: Preparado con el pez de agua dulce más grande de la zona, acompañado de plátano y yuca.
Maito: Carne o pescado envuelto en hojas de hoja de achira o bijao y cocido a la brasa sin grasas añadidas. [1, 2, 3, 4, 5]
Acompañamientos y masas
Tacacho con cecina: Bolas de plátano verde machacado con manteca de cerdo, servidas con carne de cerdo seca y ahumada.
Juane: Arroz mezclado con gallina, huevo, aceitunas y especias, envuelto en hojas de bijao y hervido.
Inchicapi: Sopa espesa de gallina con maní, yuca y cilantro.
Ingredientes exóticos
Chontacuro / Mojojoy: Gusanos comestibles de las palmeras que se comen asados a la parrilla o fritos, muy valorados por su alto valor nutritivo.
En el Año Nuevo de 2004 estuve despierto 48 horas preparando y vendiendo centenares de platos de fricasé. Hasta ahora lo digo con orgullo: no me arrepiento de haber abierto una fricasería, pero tampoco me arrepiento de haberla cerrado.
A la mayor parte de los bolivianos nos llega un momento en la vida en que deseamos hacer un emprendimiento empresarial para volvernos “independientes”. A los perseverantes les va bien, a otros no.
En mi familia fui testigo de buenas experiencias emprendedoras. Gracias a mi abuelita hubo una temporada larga en que pudimos vivir gracias a sus recetas de mermelada casera. Conformamos una pequeña empresa familiar que hubiera crecido más si es que no se abrían las fronteras e ingresaban las mermeladas argentinas, con mejor presentación, mejores envases, pero con más edulcorantesy preservantes químicos; hasta el momento, no encuentro una mermelada casera de la calidad de la nuestra.
Luego vi a muchos compañeros universitarios abandonar los estudios y los encontré años más tarde bien plantados con sus negocios. Entonces me picó la idea de hacer un negocio que podría permitirnos ganar más y trabajar menos. No sólo que no gané, sino que perdí dinero y nunca trabajé tanto como en esa temporada.
Mi negocio
El gran problema de mi emprendimiento fue que nos metimos a un negocio del que no sabíamos nada. Influyó para que nos metiéramos en esta aventura el que unos compadres tenían una casa con una buena ubicación y estaban dando en alquiler algunos locales.
La casa estaba cerca del estadio, un lugar donde existen muchos locales de diversión. La idea era aprovechar a ese público de fin de semana, a aquellos de chaki que iban a comer fricasé a la calle Pando. La opción era darles un local más cercano donde puedan comer un rico fricasé de madrugada. La otra alternativa, para los demás días de la semana, era servir chicharrón.
Lecciones aprendidas
Las siguientes fueron las lecciones que aprendí de este negocio y las transmito, por si son de utilidad a alguien que quiera incursionar de cero en el negocio de la gastronomía:
– No te metas en un negocio que no conoces.
– Si tienes un negocio, dale todo tu tiempo.
– Si tu idea es madrugar los fines de semana para dar fricasé, pues madruga.
– Apunta bien a tu público. O cocinas poco y caro, dándole las atenciones y infraestructura a un público exigente, o cocinas mucho y vendes barato. Es difícil atrapar a dos públicos diferentes.
– Los coolers (refrigeradores) para la cerveza y los refrescos son sólo para exhibir el producto; en La Paz no debes enfriar las bebidas, pues tu factura comercial de electricidad te saldrá cara.
– Si no tienes cocineras y ayudantes honrados, por lo menos debes tener el espíritu de perro guardián.
– El hecho de que vendas en la víspera y en Año Nuevo 300 fricasés no es ningún indicador de que te irá así de bien todo el año.
– Si fracasan el fricasé y el chicharrón, cambia a tiempo y prepara almuerzos.
– Si te das cuenta de que no naciste para este negocio, ciérralo antes de que se sumen más las pérdidas.
buena retirada
Así lo hice. Traspasé al negocio a una familia que había vivido de la gastronomía todo el tiempo y allí donde no germinó mi semilla ellos tuvieron una buena cosecha.
Lo positivo de esta experiencia es que la hice. No me quedé con la duda de “si hubiera realizado ese negocio, ahora estaría’”. En esos meses inolvidables vi mis fortalezas y conocí mis debilidades, supe que puedo dar mucho más de lo que yo mismo esperaba. Que no resultara el negocio es secundario.
Debido al nombre de vanguardia que le puse entonces (noviembre de 2003), mi fricasería-chicharronería fue merecedora de dos notas televisivas. Tal vez alguno se acuerde del local: “El Referéndum”.
La idea era aprovechar a ese público de fin de semana, a aquellos de chaki que iban a comer fricasé a la calle Pando. La opción era darles un local más cercano donde puedan comer un fricasé de madrugada.
Un rito se construye a lo largo de los años. Pero, ¿dónde se inicia? ¿quién lo inicia? Que las salteñas se comen en la mañana, nunca pasado el mediodía. Que una salteña —mujer venida de Salta (Argentina) les dio el nombre.
Que qué horror, qué error, que más boliviana, imposible, pues sólo en estas tierras frías podía inventarse el caldo cuajado y encerrado en fina masa. Que si las mejores son las de aquí, que las de allá, que si hay ingredientes secretos. Que si es mejor una salteñada que un té para celebrar los cumpleaños… ¡Cuánto da para hablar una empanada que con gentilicio quizás equivocado es absoluta e indiscutiblemente boliviana!
Comencemos por la historia. La versión que maneja uno de los salteñeros en La Paz cuenta cómo una familia procedente de Salta llegó a Tarija, donde subsistía con la venta las empanadas típicas de su región. Sin embargo, al ver que los compradores eran siempre pocos, la familia, cuyo apellido el empresario no es capaz de recordar, decidió migrar a Chuquisaca. Allí, los sucrenses, conquistadores y románticos se fijaron en las hermosas hijas salteñas vendiendo las empanadas, así que decidieron piropearlas a través del producto que sus manitas ayudaban a preparar.
Tal versión se le hace antojadiza a la investigadora Beatriz Rossells Montalvo, cuyo trabajo de recuperación de recetas de la comida boliviana ha merecido premios internacionales. Las ‘empanadas de caldo’, asegura, se conocieron como tales al menos hasta los años 60. Puede que los salteños hayan llegado a Tarija, claro, “porque queda cerca de la Argentina, sin embargo, en Sucre no han tenido influencia estas familias”, afirma Rossells.
Menos en Potosí, a donde se apunta para encontrar el origen del bocado caliente, jugoso y picante.
“Las empanadas ya formaban parte de los menús que trajeron los españoles al nuevo continente, sin embargo, en cada país y en cada ciudad se han ido diferenciando hasta adquirir el sabor que tienen en la actualidad. Lo que diferencia a las empanadas bolivianas es el ají y el hecho de que son más jugosas que en otras partes, al menos que en Salta y que en Chile”, explica la investigadora radicada en La Paz y chuquisaqueña de nacimiento.
Juana Manuela Gorriti, intelectual salteña, pasó en Bolivia toda su juventud, pues su familia, amenazada por la dictadura de Rosas, emigró al igual que un grupo de liberales e intelectuales, “quienes probablemente llegaron a La Paz”. Dice la tradición que “en los primeros tiempos, los Gorriti sufrieron pobreza y hambre. Su mamacita la peleaba haciendo empanadas, y para ahorrar utilizaba un solo disco de masa, para luego repulgarla”, publica la página web El portal de Salta.
En el libro La gastronomía en Potosí y Charcas. Siglos XVIII, XIX y XX, escrito por Beatriz Rossells, se consignan los recetarios que sirven de irrefutable prueba del pasado altoperuano de las hoy llamadas salteñas. Doña María Josepha Escurrechea y Ondusgoytia, condesa de Otavi y marquesa de Cayara, natural de la Villa de Potosí, hija de vizcaíno y potosina, recolectó recetas varias correspondientes “al periodo de su plena vida de mujer, madre de familia y ama de casa. Hija de español y potosina, en el libro captura los conocimientos de ambos mundos, no sólo del tiempo de vida de sus abuelos sino de los antepasados de éstos”. Y de sus descendientes, se diría, pues en Sucre se siguen usando las uvas pasas que aparecen en la receta de empanadas flamencas de 1776. Sin embargo, se añade aquí papa y cebolla. La canela ya no se usa, pero la manera de prepararlas, en general, es la y claramente la base para las apreciadas “salteñas”.
El otro recetario, que se encuentra en manos de la investigadora, data de 1917 y está recogido por Sofía Urquidi, en Chuquisaca. En él se conoce de las prácticas culinarias de la élite boliviana de finales del siglo XIX y principios del XX. Y, claro, empanadas de caldo abundan.
El nombre de ‘salteña’ se ha podido expandir desde La Paz a finales del siglo XIX, debido a las muchas familias que emigraron desde la Argentina durante las dictaduras de esas épocas. Como también hacían empanadas, es muy probable que se fuera generalizando el nombre de “salteña” con que alguien asoció aquella repostería con las empanadas de caldo.
Es muy probable que todas estas precisiones históricas no afecten la forma de nombrar el bocado. Pero es entendible el celo de los investigadores como Rossells, dada la importancia que tiene la salteña para los bolivianos: como refrigerio, pero también como imagen con que los extranjeros aprenden a asociar al país.
Las tradiciones de una reina
La salteña conserva un reinado sereno en La Paz, que no han podido disputarle las novedades de la llamada comida rápida. Uno de los monarcas de las empanadas de caldo es David Soria Cárdenas, gerente general de La Nueva Gaita, uno de los establecimientos más tradicionales de la sede de gobierno. “La empresa comenzó con un hombre, Florencio Soria, mi padre, allí por agosto de 1961, cuando yo tenía 11 años”, dice David. En ese momento había una competencia muy reñida, pues varias salteñerías tradicionales se disputaban el paladar de la gente en el centro de la ciudad”. No obstante, La Gaita se hizo sentir y “comienza ahí otra tradición, pues surgen las salteñas especiales: carne picada en vez de carne molida y más grandes en relación con las normales”. La gente pagó por ellas, sin chistar, un boliviano, es decir el doble de los 50 centavos de las normales.
Las empanadas de caldo, afirma Beatriz Rossells, se comían en el pasado, tal cual hoy, por la mañana. Los salteñaficionados defienden el hecho de que no se pueden pedir en la tarde porque “¡qué barbaridad!, cambiaría su sabor”.
Y sin embargo, David Soria recuerda que cuando él era pequeño, las salteñas se servían a la hora del té. “Recuerdo que así sucedía en una pastelería muy famosa, llamada Towa, ubicada en la Mariscal Santa Cruz, donde hoy se erige el edificio La Primera. Los propietarios eran Ignacio Espejo y Tomás Alvarado, de los pocos que compitieron con los japoneses —a quienes además heredaron el local— en eso de las confiterías. Muchas de las personas que trabajaban en Towa abrieron luego sus propias confiterías y le dieron a sus empanadas con caldo un sabor propio, entre ellos mi padre”, narra.
A quien se le ha metido la idea de imponer las empanadas con caldo en la tarde es a Mario Chavarría Torres, gerente general de Paceña la Salteña. Dueño de una planta de elaboración y tres sucursales en La Paz, este empresario quiere romper lo que considera una costumbre matutina limitante y que lo hará en breve.
Pero si de desafíos se trata, la exportación al por mayor es algo pendiente: “Me gustaría que la salteña fuera como los tacos, que se pudiera exportar a todo el mundo y convertirse hacia fuera en un producto de referencia de la gastronomía nacional”, aspira David Soria, que recuerda haber visto este febrero una salteñería al lado de un local de McDonald’s en el aeropuerto brasileño de Guarulhos (Sao Paulo).
Frente a una salteña
Básicamente hay dos formas: con cucharilla, los menos diestros, y a mano limpia, los expertos. El primer paso es común para ambos: sostener la salteña con una mano, en posición vertical, y quitar la punta del repulgo con los dedos de la otra mano (también se lo puede hacer con los dientes, siempre y cuando se tenga dentadura original y resistente). Por ningún motivo se debe realizar la mala (y acostumbrada) práctica de sacudir la salteña antes del primer mordisco, ya que es como agitar una botella de gaseosa antes de quitarle la tapa.
Si no se emplea cucharilla, hay que levantar la salteña hasta la altura de la boca e inclinarla lentamente hasta que caigan las primeras gotas de su jugo sobre la lengua (demás está decir que para eso hay que tener la boca abierta). Si el jugo no está hirviendo, entonces se puede repetir el procedimiento sin tanta cautela y beber un buen sorbo, a fin de que no se produzca un derrame prematuro.
Si se emplea cucharilla, ésta debe sostenerse con una mano, y con la otra, inclinar la salteña suavemente, para que el jugo salga por el orificio hasta colmar la concavidad del utensilio. Se debe repetir el procedimiento de dos a cinco veces hasta que dar la primera mascada no implique riesgo de desangre. Bajo ningún motivo se debe comer el relleno con la cucharilla y dejar la masa, ya que eso equivale a comer el relleno del pavo y botar el ave.
En ambos casos, con o sin cucharilla, se debe comer el resto de la salteña realizando la extracción previa del jugo antes de la siguiente mascada. No hay que sentirse confiado ni siquiera en el último bocado, pues la aceitunas suelen funcionar como válvula, manteniendo en el fondo una buena cantidad de jugo.
Como en cualquier actividad riesgosa, se debe tomar los recaudos necesarios antes de emprenderla, que en este caso sería: tener más de cinco servilletas a la mano para remediar de inmediato un error de cálculo o un mal movimiento, sobre todo si quien come la salteña tiene barba y/o bigote.
El mantenimiento de un equilibrio bacteriano adecuado es vital para la salud a largo plazo.
Con estimaciones de que el cuerpo tiene 10 veces más bacterias que las células (más de 100 billones), se hace evidente que el mantenimiento de un equilibrio bacteriano adecuado es vital para la salud a largo plazo. Un factor importante es la abundancia de probióticos (bacterias buenas) con el fin de mantener el equilibrio óptimo de 85 por ciento de bacterias buenas por un 15 por ciento de bacterias malas. Estos cuatro alimentos probióticos que crean un sistema inmune fuerte ayudarán a hacer precisamente eso.
Las hortalizas fermentadas
El hombre ha estado fermentando verduras durante miles de años como una forma de preservar sus cosechas (como el escabeche). Sin embargo, se aceptó recientemente que los vegetales fermentados no son sólo un buen sistema de conservación, sino también una manera excepcional para ingerir alta calidad de probióticos vivos.
El consumo de verduras fermentadas mantiene las malas bacterias y la levadura bajo control como los lactobacilos productores de ácido láctico que en estos alimentos alteran la acidez en el intestino ayudando a prevenir el crecimiento excesivo de bacterias dañinas, mohos y cándida.
Una de las hortalizas fermentadas más comunes es el chucrut, que consiste simplemente en col, sal, y algún líquido como el vinagre para fermentar, si se desea. Sin embargo, casi cualquier vegetal puede ser fermentado y se puede almacenar durante meses e incluso años bajo las condiciones adecuadas.
Recientemente, una prueba de laboratorio de chucrut hecho en casa reveló un recuento probiótico de 10 billones. Algunos de los más altos suplementos probióticos en el mercado contienen una escasa cantidad de 50 mil millones, en comparación.
Kéfir
El kéfir es una bebida fermentada que se puede hacer con leche, agua, granos y agua de coco. Aunque no es un buen método de conservación, la fermentación con estos medios puede producir una bebida probiótica rica que no sólo es deliciosa, sino también efectiva para la curación del sistema digestivo.
El consumo de kéfir asegura que su cuerpo se alimente de una amplia variedad de bacterias beneficiosas que mejorarán la hidratación y recolonizan el intestino y las membranas mucosas. También contiene levaduras beneficiosas que son conocidas por cazar y destruir las levaduras patógenas del cuerpo, también desintoxican el hígado y fortalecen el sistema inmunológico.
Todos los ingredientes que necesitaría para hacer un buen kéfir son el líquido elegido, una pequeña cantidad de azúcar (no es necesario para iniciar el kéfir lácteo) y los gránulos de kéfir (probiótico).
Kombucha
Hecho de té azucarado que ha sido fermentado por una colonia simbiótica de bacterias y levaduras (un SCOBY o también conocido como la «madre» debido a su capacidad para reproducirse), la kombucha ha existido por más de 2.000 años. Sin embargo, solo hasta hace poco se hizo popular en Occidente.
El consumo de kombucha presenta una amplia gama de enzimas y ácidos bacterianos para desintoxicar el hígado, ayuda en la digestión, mejorar la salud de las articulaciones y mejorara su sistema inmunológico.
Los únicos ingredientes que necesita para prepararla son el té negro o verde, un poco de azúcar y un cultivo de nódulos de kombucha o SCOBY. Tenga en cuenta que una SCOBY contiene levadura, por lo que cualquier problema de levadura existente puede agravarse con la kombucha.
Vinagre de manzana
Es un tipo de vinagre de manzanas fermentadas y tiene un color que va de pálido a ámbar medio. Puede sustituir en muchas preparaciones alimenticias al vinagre blanco, con exponencialmente más beneficios para la salud.
El consumo de vinagre de sidra de manzana introduce enzimas beneficiosas, probióticos y aminoácidos que mejoran la digestión, alivian la acidez estomacal, estimulan el sistema linfático, ayudan a deshacerse del Candida y ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.
Hacer vinagre de sidra de manzana es un proceso de doble fermentación. En primer lugar, las manzanas se fermentan y se reducen a sidra y luego la sidra se fermenta para crear el vinagre de sidra de manzana.
Con todos estos alimentos, se puede esperar la introducción de bacterias beneficiosas, enzimas y una gran cantidad de vitaminas de alta digestibilidad, minerales y nutrientes. Esto va a limpiar con eficacia el sistema digestivo, que a su vez reforzará el sistema inmunológico también.
Estos alimentos pueden ser la mejor forma y más barata para un buen sistema inmunológico.
Por Derek Henry de Healing the Body, entrenador holístico de la Salud para la curación del cuerpo
Todo empezó con la reunión de tres personas para compartir una palta con marraquetas. Me asomé a esa oficina en el momento preciso, no les quedaba sino compartir conmigo su refrigerio. Les prometí que, en retribución, traería el miércoles una palta; entonces otro de los compañeros se brindó a traer el pan y la compañera a traer el tomate. Así nació la comunidad de la sajra hora, un club, una cofradía o simplemente un grupo de amigos reunidos bajo el pretexto de la comida.
Con cambios y reemplazos este club influyó con sus buenas ondas a más de 20 personas, las que ahora andan por diversos rumbos llevando en sus corazones, y en sus estómagos, los recuerdos más lindos de una etapa laboral.
La hora mala
La sajra hora, según el escritor Ramón Rocha Monrroy, cronista cochabambino de la comida, significa la hora mala, es decir, aquella hora en la mañana en que sentimos hambre. En la Llajta se tiene siempre a la mano mercados o locales para hacer pasar esa mala hora con un plato.
En La Paz, la versión más parecida a estos platos de media mañana los encontraba en inmediaciones de la cancha Zapata, bajando de la Universidad Mayor de San Andrés. Ahí nos escapábamos ocasionalmente con un amigo para comer “los asaditos”, que en realidad eran riñoncitos con su huevo empapado en aceite. Suficiente para matar la hora mala y herir el hígado. Los vendían dos caseritas, a las que perdí el rumbo.
Las otras formas de matar al gusanito del hambre de media mañana son las descargas de salteñas, de tucumanas o de sándwiches. Los cumpleaños o días del padre, madre, mujer son buenos pretextos; pero incluso esas fechas llegan a faltar en determinadas semanas.
Una logia gastronómica
Nosotros encontramos la solución con el club de la sajra hora. Poco a poco la idea de compartir la palta se institucionalizó, amplió y llegó ser una institución que llegó a tener su grupo secreto en el Facebook, un cronograma trimestral, y un presidente. ¿A que no adivinan quién era?
Es verdad que hubo un intento de derrocarme, aunque mis funciones no eran nada gratas: organizar los grupos, adscribir a los nuevos, elaborar el cronograma y exigir que se sirva la SH a su hora, pues el hambre no espera.
A continuación les transcribo el incidente del golpe, tal cual fue colocado en el Face (se aprovechó el golpe que hizo Roberto Micheletti contra el presidente hondureño Manuel Zelaya en 2009 para hacer un símil):
Crisis en la Sajra Hora
Atentado contra la presidencia de Manuel “Choche” Zelaya
Los últimos reportes dan cuenta del fallido golpe de Ceci “Micheletti” en contra del actual presidente de la sajra hora, Manuel “Choche” Zelaya, que por motivo de arduo trabajo se tuvo que ausentar 24 horas, tiempo en que apoyada por algunas seguidoras, Ceci intentó hacerse cargo de esta sacrificada labor de todos los miércoles.
Todo se inició ante el pedido de elegir cuál sería la sajra hora de Navidad y Año Nuevo. El pedido popular exigía lechón para recibir el 2010; sin embargo, el casi depuesto presidente, para eludir la preparación de este plato, puso como excusa el posible contagio de la gripe AH1 N1′
A ese extremo jugábamos y disfrutábamos con la sajra hora.
El miércoles era el día esperado para reunirnos en torno a la mesa y pasar momentos gratos. La comida era un pretexto para encontrarnos como amigos, como compañeros, como humanos gregarios que somos.
El sabor de los platos, cada vez más elaborados, tenían el gusto de haber sido preparados con cariño. Muchos dieron trabajo a sus esposas e incluso a algunas cocineras. Cada presentación de los platos era inmortalizada con fotos (las que están en esta página son una muestra). Incluso tuvimos ganadores por temporadas. En la primera temporada ganó una inmensa y jugosa pierna de chancho al horno.
Probamos todo lo imaginable, desde papas a la huancaína hasta una tortilla española preparada por una sorprendida investigadora visitante de España, la cual debió creer que los oficinistas bolivianos somos chefs frustrados.
Estoy seguro que nunca más encontraré un grupo como el de los sajra horeños. Fue la experiencia más deliciosa que tuve en mi vida laboral. Alimentó mi cuerpo y mi alma.
Les comparto esta linda historia escrita por «Ojo de Vidrio» Ramón Rocha Monrroy
Chorizos célebres en El Prado
“Tunari” es el nombre de una tradición cochabambina que se remonta cuando menos unos 70 años. Se inició en las afueras de la ciudad, cuando la vida alegre y festiva de este hermoso valle terminaba a orillas del río Rocha. Frente a los predios de la Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica, en la esquina 14 de enero y Suipacha, la familia Arébalo Bustamante inició este culto de la mejor cocina regional, cuyo emblema son esos chorizos preparados con una receta que se remonta a los días de la Colonia.
El Dr. Arébalo, prestigioso profesional de esa familia de abogados y médicos, me confió que su abuela, doña Felipa Bustamante, con el apoyo de su esposo, don Casimiro Arébalo, preparaba esos chorizos con carne seleccionada, especias de ultramar, una taza de azúcar, otra de vinagre y apenas un pellizco de nuez moscada, pero en una dosis que sólo conocía la abuela, un pellizco de oro tomado con los dedos para darle el toque único, el sello de la casa. Por eso huelen tan bien, con un dejo como a canela, a clavo de olor y a nuez moscada que envuelve el aroma rotundo de la carne especiada; y por eso brindan una digestión liviana y un buen recuerdo matutino.
Esta semana el Restaurant Tunari abrió puertas en el Paseo del Prado, a pocos pasos de la esquina La Paz, en unas instalaciones que deberían llenarnos de orgullo por la arquitectura sobria de piedra y madera que realzan la elegancia tradicional del mejor paseo de la ciudad. Ahora están a cargo los hermanos Arébalo Panozo, la tercera generación de esta familia que, para fortuna nuestra, no olvidó la tradición y conservó la receta de sus célebres chorizos en plato o en sándwich de crocante pan de Toco, así como otros platillos de la mañana como riñón con caldo o a la chorrillana, y el fricasé también preparado con una receta única y familiar.
LINAJE DEL CHORIZO
Los chorizos son cometas de la alegría criolla, cuernos de la abundancia valluna y mensajeros de la memoria gastronómica popular, porque establecen vínculos entre el gusto de los abuelos y el cielo del paladar de los nietos. Tiene que ser una noticia sensacional que estos caballeros andantes de la cocina mundial hayan llegado al Prado con la mejor receta cochabambina, estableciendo un circo de sabores únicos, nuestros, que debería llenarnos de orgullo regional.
En Tarija o Sucre todavía se pueden encontrar chorizos que tienen esa concentración de especias y de sabores dulces, salados y picantes propia de la cocina medieval traída por los españoles. Luego la picardía de nuestros abuelos le añadió ingredientes nuestros, aymaras y quechuas, en especial esa sabia dosis de ají que realza los sabores venidos de ultramar. En el caso del Restaurant “Tunari”, los chorizos son el producto de una decantación sabia, lograda bocado a bocado, probando y probando, gracias a la experiencia culinaria de doña Felipa y de don Casimiro.
Los niños de aura azul han crecido dando paso al surgimiento de adultos muy especiales, que por desconocimiento no logran comprenderse a sí mismos ni menos adaptarse al sistema. ¿Perteneces a este grupo? En las últimas décadas hemos escuchado hablar de los niños índigo, cuyos nacimientos aumentaron en número hace más de 20 años.
Una especie de “raza” cuya misión es luchar contra el sistema establecido. “Se les denomina índigo porque su aura contiene una gran cantidad de color azul índigo, el color de la intuición y la espiritualidad. Después de la Segunda Guerra Mundial empezaron a nacer índigos, aumentó su número en los años 70 y se hizo un fenómeno más masivo en los años 80”, explica la sicóloga Esther Morales León, quien es miembro del equipo de Niños Indigo de Chile.
Pues bien, a estas alturas muchos de los pequeños ya se instalaron en la vida adulta, la mayoría sin siquiera saber si pertenecen a este grupo y, por consiguiente, sin llegar a entenderse. Un tema que para ellos resulta clave. “Su tarea es aceptarse, valorizarse y encontrar su particular misión en la vida, haciendo uso de todos los talentos que tienen y de su elevado nivel de conciencia, para ser un real aporte a la evolución planetaria”, plantea la experta, quien nos ayuda a dilucidar qué adultos se ajustan a estas características. Idealistas, perceptivos, rebeldes… El adulto índigo se caracteriza por: No encaja: El índigo es una persona muy sensible, inteligente y creativa, disfruta haciendo cosas, tienen profunda empatía por otros, pero también intolerancia ante la estupidez; puede tener problemas con el enojo y la ira. Se siente diferente a la masa, no encaja, le cuesta adaptarse, es modelo para otros. Se resiste ante la autoridad y el sistema laboral jerárquico, prefiere esfuerzos cooperativos, posiciones de liderazgo o trabajar solo. Ha tenido experiencias psíquicas: Nos referimos a premoniciones, ver ángeles o fantasmas, experiencias fuera del cuerpo, escuchar voces. Al poder conectar con otras dimensiones, pueden ver el aura, percibir la energía de personas y lugares, soñar o saber cosas que ocurrirán en el futuro, adivinar el pensamiento, tienen amigos imaginarios, ver elementales, ángeles, seres desencarnados, etcétera.
Ligados a lo espiritual: Busca el significado de su vida y comprensión del mundo a través de religión o espiritualidad, grupos y libros de autoayuda. Quieren mejorar el mundo:Siente un ardiente deseo de hacer algo para cambiar y mejorar el mundo, pero puede tener problemas para identificar su camino. Tiene problemas con los sistemas que considera ineficientes, como por ejemplo, político, educativo, médico y legal. En la infancia…: Tiene una clara conciencia de sí mismo, es muy perceptivo e intuitivo, trae una sabiduría innata, desarrolla el pensamiento abstracto desde pequeño, es dotado y/o talentoso, soñador y visionario. Creativo: Aprende de manera reflexiva y no repetitiva cosas diferentes, pero cuando tiene suficiente conocimiento, los dejan por aburrimiento. No comulga con el sistema escolar actual, es rebelde a las normas y estructuras, tiene dificultades con la disciplina y la autoridad, no responden a mecanismos de culpa, quieren buenas razones.
Hipersensible:Poseen una gran sensibilidad por la naturaleza, y mucha conexión de tipo espiritual, probablemente se le diagnosticó como niño con síndrome de déficit atencional con y sin hiperactividad. No a la mentira: Le desagrada la mentira y la falsedad, tienen un desarrollado sentido de justicia, son sanadores, hipersensibles visual, auditiva y kinésicamente, se conectan con la otra dimensión, pudiendo ser videntes o perciben una realidad que otros no ven. Wendy Chapman, la experta norteamericana autora de varios libros relativos al tema, aporta otros detalles, basándose en sus investigaciones. Son inteligentes, aunque tal vez no hayan tenido las mejores notas. Siempre necesitan saber por qué; especialmente, por qué se les está pidiendo que hagan algo. Les disgustaba y quizás incluso odiaban gran parte del trabajo repetitivo y obligatorio de la escuela. Eran rebeldes en la escuela en cuanto a que se negaban a hacer la tarea y rechazaban la autoridad de maestros o querían realmente rebelarse pero no se atrevían, generalmente debido a presión de los padres. Es posible que hayan experimentado depresión existencial temprana y sentimientos de impotencia. Estos últimos pueden haber ido de tristeza a desesperación total. Sentimientos suicidas durante la secundaria o antes no son inusuales en el índigo adulto. Tienen dificultades en empleos dedicados al servicio. Los índigos se resisten ante la autoridad y el sistema laboral jerárquico. Prefieren esfuerzos cooperativos, posiciones de liderazgo o trabajar solos. Pueden ser extremadamente sensibles en lo emocional, incluso llorando ante el menor motivo (sin protección). O pueden ser lo opuesto y no mostrar ninguna expresión de emoción (protección completa). Sienten frustración o rechazo hacia el tradicional “sueño americano” (trabajar 8 horas, matrimonio, 2,5 hijos, casa con cerco blanco, etcétera). Tuvieron pocos o ningún modelo índigo a imitar. Pueden ser sensibles a la electricidad: relojes no funcionan o lámparas se apagan cuando caminan por debajo de ellas, equipos eléctricos funcionan mal o se queman lamparitas. Son muy expresivos sexualmente o pueden rechazar la sexualidad por aburrimiento o con la intención de lograr una conexión espiritual más elevada. Pueden explorar tipos alternativos de sexualidad. Buscan el significado de sus vidas y comprensión del mundo. Cómo vivir como un índigo En medio de un mundo que no los entiende y al ser criados por padres que no saben cómo tratarlos -que confunden su forma de ser con hiperactividad o inadaptación al sistema-, las potencialidades de los índigos se ven algo transgredidas. “En general las características se mantienen toda la vida, sin embargo, las condiciones paranormales se van perdiendo por efectos de una educación muy racional o porque la persona teme ser incomprendida o malinterpretada”, plantea Morales.
Tanto para los padres de un niño índigo como para quienes lo son, vale la pena entender que desde pequeños se les debe escuchar, valorar y respetar, nunca forzarlos a hacer cosas que no quieren. “Se deben negociar las normas, ponerlos en colegios donde se les permita desarrollar su individualidad, facilitarles libros de acuerdo a su área de interés, darles alimentos y bebidas naturales”. En vez de medicarlos para solucionar “problemas” con ellos, como es muy común, hay que optar por medidas que se ajusten a su esencia. “Responden excelentemente a las terapias energéticas, a los remedios naturales, la homeopatía y les hacen muy bien los alimentos y bebidas naturales, sin aditivos químicos, colorantes y azúcares. Se benefician del contacto con la naturaleza y prácticas como el yoga, tai chi y les encanta el reiki”. Hay un aspecto clave “si un índigo encuentra el equilibrio, puede convertirse en un individuo muy fuerte, sano y feliz”.
NIÑOS INDIGOS Y CRISTAL ESTOS NIÑOS SON SERES DE LUZ QUE VIENEN POR AMOR A MANIFESTAR LA LUZ Y SU MISION PARA AYUDARNOS A EVOLUCIONAR . SERES CASI ANGELES EN MISION DE PAZ , QUE ABREN SU CORAZON PARA DESPOJAR A LA HUMANIDAD DEL DOLOR Y EL OLVIDO DE SENTIRSE ALEJADOS DEL PADRE. AMOR INCONDICIONAL QUE DESBORDAN PARA IRRADIAR POR EL MISMO UNIVERSO. EMBAJADORES DE UNA NUEVA TIERRA QUE EXPRESAN SUS GANAS DE VIVIR EN PAZ , AMOR Y UNIDAD …
La ansiedad es un estado de inquietud de carácter difuso que normalmente la persona no puede explicar. Generalmente cuando se habla de ansiedad no se hace referencia a un temor a algo concreto que se encuentra fuera de nosotros mismos sino que la misma es la expresión de algún tipo de conflicto emocional interno.
A grandes rasgos puede hablarse de dos tipologías de ansiedad: la ansiedad rasgo y la ansiedad estado. Cuando se habla de la ansiedad rasgo nos referimos a una persona que desde épocas muy tempranas de su vida ha sentido ansiedad y esta se ha convertido en una compañera perenne a lo largo de la vida (generalmente estas personas tienen un temperamento que las lleva a actuar muy rápido ante las más diversas situaciones, son fácilmente excitables y les cuesta relajarse). Al contrario, cuando nos referimos a la ansiedad estado es porque existe algún acontecimiento (o conjunto de ellos) que hace que la persona responda de manera ansiosa en momentos puntuales de su vida.
La buena noticia es que la ansiedad se puede revertir, en muchas ocasiones sin tener la necesidad de acudir a los psicofármacos sino a partir de una serie de estrategias muy sencillas.
1. Tómate tu tiempo para emprender las tareas cotidianas. Muchas de las personas ansiosas se mueven continuamente de un lugar a otro, comen sin sentarse a la mesa, hacen dos o tres cosas a la misma vez. El problema de asumir el día con este estilo apresurado estriba en que nuestro cerebro se está retroalimentando constantemente de las señales que le envía nuestro cuerpo; de esta forma, la agitación psicomotora a la cual nos sometemos, le indica al cerebro que estamos apresurados y ansiosos, lo cual hace que el mismo responda aumentando los niveles de ansiedad. Cuando enfrentamos el día con ansiedad y prisas, estamos creando un círculo vicioso que genera más ansiedad. Por ello el primer paso para combatir la ansiedad se centra en disminuir nuestro ritmo cotidiano.
2. Controla los movimientos repetitivos propios de la ansiedad. Cuando nos sentimos ansiosos tendemos a jugar nerviosamente con los objetos que están a nuestro alrededor, movemos incesantemente el pie, caminamos de un lado al otro… Estas conductas son percibidas por nuestro cerebro y sólo contribuyen a aumentar la ansiedad. Por ello, es importante estar atentos a la aparición de las mismas y aprender a controlarlas de manera consciente. De esta forma me atrevería a decir que se puede reducir la ansiedad en un 20%.
3. No dejes tareas pendientes. Una de las cosas que aumenta nuestro estado de ansiedad es saber que tenemos tareas pendientes. En muchas ocasiones simplemente postergamos las tareas porque no tenemos ganas de enfrentarlas pero al final resulta que éstas se van acumulando y se convierten en una fuente innecesaria de tensión. Cuando enfrentas las tareas en la misma medida en que éstas se te van presentando, estaremos eliminando de nuestra vida una fuente ansiógena.
4. Aprende a decir “no”. En muchas ocasiones la ansiedad aparece porque no sabemos decir “no” y terminamos llenándonos de tareas que no nos permiten disfrutar ni siquiera de una hora libre al día. La persona con tendencia a la ansiedad debe aprender a jerarquizar, determinar cuáles son las tareas más importantes y cuáles, definitivamente, no merecen la pena el esfuerzo. Debemos recordar que las relaciones interpersonales y ayudar a los amigos es importante de la misma forma que es ideal ser un trabajador eficiente, pero para lograr esto necesitamos de la salud psicológica.
5. Reserva una hora diaria para dedicarla a las actividades que más te gusten. Con mucha frecuencia las personas ansiosas no se dedican tiempo a sí mismas y esto les genera cierta frustración ya que la inmensa mayoría de las actividades cotidianas que realizan no son de su agrado. Cuando realizamos una tarea que realmente nos gusta nuestro cerebro libera sustancias que no sólo nos hacen sentir bien sino que también nos relajan.
6. Cambia tu forma de pensar. En muchas ocasiones la persona ansiosa también es muy rígida en sus ideas, es perfeccionista y se preocupa demasiado por los acontecimientos venideros. Lo cierto es que usualmente la preocupación por lo que vendrá genera una gran cantidad de ansiedad y desasosiego, temores que finalmente no tienen ningún fundamento. Para controlar la ansiedad no basta con regular los movimientos del cuerpo o con emprender las tareas de una forma más pausada; es importante lograr un cambio interior donde aceptemos que la vida es cambiante y que podemos errar pero lo importante es el camino, no la meta.
7. Aprende técnicas de relajación o apúntate a ejercicios de Yoga o Tai Chi. En ciertas ocasiones las estrategias anteriormente descritas no bastan para combatir la ansiedad porque ésta se ha instaurado muy profundamente en nuestra personalidad, entonces podemos conjugarlas con la práctica de ejercicios físicos como el Yoga o el Tai Chi, que benefician a nuestro organismo y a la misma vez nos permiten reencontrar la paz interior o por técnicas como la relajación muscular progresiva o la respiración diafragmática.Finalmente, recuerda que para combatir la ansiedad es vital que descubras cuáles son los agentes estresantes y que aprendas a dominar las situaciones que te generan tensión. en este eBook (Cómo Superar la Ansiedad) se analizan los agentes estresantes de la actualidad y se brindan técnicas prácticas para combatirlos.
Ella siempre hace rico, no hay otro lugar como éste”, aseguran sus clientes que hacen fila para conseguir los platos del local Chicharrones Originales, ubicado en el kilómetro 7 de la avenida Villazón, en Sacaba. Salomé Vargas es la dueña de este sitio, uno de los preferidos para disfrutar del chicharrón de cerdo.
“Cuatro años he pataleado para aprender a cocinar el chicharrón. Desde las 03.00 hay que trabajar para tener todo listo, la gente llega desde las 11.00 y luego no hay tiempo para nada”, cuenta Salomé, amable con sus clientes, pero de carácter fuerte cuando se trata de defender su oficio. No le gustan las filmaciones, ni las fotos. ¿La razón? El temor a que se copien los secretos de los manjares que prepara y no se igualan a otros sabores y aromas que inundan el valle los fines de semana.
Tras notar la presencia de una cámara fotográfica que ya la retrató, una sonrisa asoma a su rostro y, enseguida, un trozo de enrollado de chancho es ofrecido a la periodista. Es lunes. Las pailas están guardadas y los fogones apagados porque el día está destinado al escabeche. Tras perder el miedo, Salomé asume la conversación como si se tratará de una de sus clientes antiguas, aquellas que gozan de la “yapita” y una buena charla en quechua mientras esperan su pedido.
Dos son los locales que dirige; en el primero atienden sus hijos. “Me he venido aquí para descansar”, comenta del local Chicharrones Originales II, que está a metros del otro. “Me dicen que no es igual, que mis hijos hacen mal el chicharrón, que la mamá siempre hace original, no chusco”. Sin embargo, para la experta, sus retoños ya pasaron la prueba del sabor. “Yo he comido lo que cocinan y está bien”.
Sus chicharrones y escabeches de chancho son famosos en Cochabamba. “Debe ser porque aquí cocinamos con calma, las cosas apuradas no salen bien”. Ella cocina con ingredientes frescos que busca durante la madrugada en los mercados. Hace 22 años que prepara estas delicias en las que emplea entre 15 y 20 chanchos al día, al menos 100 kilos de carne. “De todo lado vienen, de La Paz, Tarija, Sucre, Santa Cruz; de lejos vienen para llevar a Estados Unidos, a España”.
Pero ahora piensa abandonar la faena. “El médico me dijo que ya no haga este trabajo, mis manos ya no pueden agarrar cosas calientes y me duele la espalda”, confiesa la señora bonachona. “Seguro no voy a acostumbrarme a no trabajar, mis hijos nomás ya atenderán, pero voy a estar viendo”. Aunque, admite que es posible que sus “caseritos” no la dejen descansar.
Horneado. Salteñas elaboradas en la pastelería La Gaita, de La Paz.
Lonely Planet, una de las guías de viajes de bajo costo más famosas del mundo, incluyó a la salteña boliviana en su guía de La mejor comida callejera del mundo, que se vende en Europa a 18 euros, reportó ayer EFE.
“Hay muchas variantes sobre el origen de la salteña, pero tras casi dos siglos, no se puede negar que es un producto típico que se ha consolidado en todo el país. Es una buena noticia que su nombre esté en Lonely Planet”, dijo el historiador paceño Fernando Cajías.
La salteña es una empanada jugosa y rellena con una mezcla de carne, de res o pollo, huevo duro, papa, arvejas, aceitunas, ají, que se cuece en horno y que están a la venta hasta el mediodía.
Lonely Planet la describe como “pringosas” y le atribuye propiedades reconstituyentes. La versión en español de La mejor comida callejera del mundo, lanzada en inglés hace seis meses, incluye una lista y recetas de 100 tentempiés o refrigerios como, los churros españoles y sus variedades latinoamericanas, los pretzels y perros calientes en Estados Unidos, el baozi chino, un bollo al vapor con incontables rellenos. Esta guía contiene 80 especialidades saladas y 20 dulces de los cinco continentes y se promociona para la venta como el perfecto recurso para «los trotamundos gourmet». En la lista se incluyen los arancinos sicilianos —crujientes croquetas de arroz y queso fundido—, al bun cha vietnamita —elaborado con carne de cerdo picada a la parrilla— , o el chivito al pan —bocadillo de carne de ternera propio de Uruguay—, entre otros.
El escritor y crítico gastronómico británico Tom Parker Bowles, encargado de presentar la obra, anima a la gente a probar estas delicias callejeras como “la mejor forma de conocer” la auténtica esencia de un país.
Potosí, Chuquisaca y La Paz, reclaman la paternidad de la salteña y se dice que su nombre proviene de su creadora Juana Manuela Gorriti, quien nació en Salta (Argentina), y vivió en su juventud en Bolivia. “El tiempo ha hecho que la salteña sea una comida que se encuentra en cualquier lugar del país, desde Villamontes hasta Trinidad”, explicó Cajías. Cada lugar tiene su peculiaridad.
Guía. Lonely Planet, es una de las más prestigiosas del mundo
El Café de quinua Es la bebida obtenida a partir de la semilla de quinua perlada tostada y molida a la manera del café tradicional. Es una bebida exquisita, energizante, tónica, digestiva y de excelente valor nutricional. Es un sustituto del café.
· El café de quinua, No es un alcaloide (cafeína), que no es un estimulante para la persona que lo consume. Como lo es el café
· Es un alimento nutraceutico, de valor nutritivo incomparable con otros cereales.
“QuinuaCoff” es un producto libre de cafeína que cubrirá las necesidades de las personas que quieren disfrutar de una bebida de sabor suave y aprovechar los beneficios de la quinua (calmante y desinflamante, estimulante, problemas estomacales, ayuda a la digestión, etc.)
Según datos estadísticos de sistema de información agropecuaria(Sigagro) del 2009,el país tiene capacidad para producir 90 mil hectáreas, pero en la actualidad solo se cultivan 2 000 hectáreas, por el reducido consumo, el desconocimiento de su valor nutritivo y por ser considerado un alimento de los indios.
«Comida de los indios» llamaban los invasores españoles al «grano sagrado de la quinua», aunque constituía el principal alimento diario para las culturas milenarias desde hace más de 5.000 años.
Estigmatizándolo como un cultivo relegado al área rural, promovieron la reducción del mismo durante la invasión, la quinua fue una víctima más del genocidio colonial, era la colonización absurda de la alimentación.
Se dice que los españoles conocían de las cualidades nutritivas de la quinua pero las invisibilizaron para sustituirlos por otros cultivos de Europa.
Este deterioro también repercutió en los hábitos cotidianos, donde la gente menospreciaba –y menosprecia aún- lo nuestro, valorando ingenuamente la producción foránea, hecho que aún hoy tiene consecuencias dramáticas en la reproducción del orden colonial en nuestros países.
Así se ejerció un racismo alimentario sobre la población indígena en general y un machismo que invisibilizó –a pesar de su continuidad histórica-, los conocimientos y saberes de las mujeres en el herbolario, culinaria, nutrición familiar a base de variedad de cultivos como la quinua.
En la coyuntura actual del país hay clases sociales elitistas que aun tienen estos prejuicios en torno a este alimento como lo fue también con la carne de llama.
Aunque según investigaciones de la NASA, en 1975, se descubrió el alto valor nutritivo de la quinua integrando a la dieta de los astronautas en vuelos espaciales.
En Junio de 2012, en Roma, el presidente Evo Morales inició una campaña mundial del cultivo milenario, alertando la importancia de «descolonizar la alimentación», proponiendo a la «quinua» como producto alternativo para contribuir a la soberanía alimentaria mundial.
Posteriormente, el mes de octubre de 2012, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la alimentación FAO, declara el «2013 como Año Internacional de la Quinua», a petición del Presidente Evo Morales consagrándose así un día histórico en la historia general de la descolonización que se inició en Bolivia.
Como justo mérito a ello, se convierte en Embajador a nivel mundial de este producto en reconocimiento a la alta calidad nutricional y alto valor proteico de este alimento.
La historia repara la injusticia al «grano de oro andino», revalorizando sus cualidades en proteínas, carbohidratos, minerales, y vitaminas, el más completo y superior a los de origen animal, como la carne, leche, huevos y pescado muy útiles para personas que realizan grandes esfuerzos físicos, de atletas, de niños y mujeres embarazadas y personas adultas en general.
Consumir y revalorizar nuestros productos milenarios como la quinua, cañahua, amaranto, cebada y otros es descolonizar la alimentación.
Bolivia se ha convertido en uno de los principales productores de este alimento, junto con Perú y Ecuador cuyo terreno es apto en alturas de más 3000 metros sobre el nivel del mar y adaptable a distintos pisos ecológicos (altiplanos, salares, valles interandinos).
Empezamos a valorar el consumo de este producto cuando hay mucha demanda a nivel mundial, hasta la reina de España los hace parte de su mesa. Ocupando el primer lugar en las exportaciones a EE.UU. Francia y el Reino Unido.
Al mismo tiempo despatriarcalizar la alimentación es vivir en armonía con la Pachamama (Madre-tierra), respetando los suelos y los tiempos de siembra (los meses de septiembre a diciembre). Y en la cultura de los pueblos indígenas, la Madre-tierra es venerada y ligada a la imagen de la mujer.
La madre tierra da frutos, al igual que la mujer. Ella juega un rol y participación muy importante al igual que el hombre y la intervención de los hijos en el proceso productivo tradicional de la quinua: siembra, cosecha (labores de corte, trilla, venteo y almacenamiento del grano).
Al mismo tiempo despatriarcalización es sustituir la alimentación chatarra (frituras, chorizos, papas fritas, embutidos, sándwiches, comida rápida) por una alimentación nutritiva, en base a la comida sana, orgánica y sin conservantes, químicos y fertilizantes, tal como se desarrolla la producción del grano de oro de la quinua.
Sin embargo es necesario el desarrollo de políticas públicas por parte del Estado en los ámbitos nacional, departamental, regional y municipal para promover el consumo interno de este alimento por la población urbana y rural, igualando la exportación.
Para ello es indispensable mecanizar el proceso productivo de la producción de la quinua, donde intervienen mujeres, varones e hijos, desarrollando proceso de capacitación en el mejoramiento de las semillas y en todo el proceso.
Promocionar los saberes y conocimientos tradicionales de las mujeres en el área rural en el preparado de la variedad de alimentos con la quinua: masas (kispiñas, Phiri, pesque con leche, con queso y ahogado) sopas (sopa de quinua, lawa) segundos (phisara con queso, con chicharrón, pito), bebidas (qusa-chicha), y refrescos (ullphu de quinua), también la preparación de productos no tradicionales en base a la harina de quinua (como pan, buñuelos, panqueques, galletas, tortas, tortillas, tawas y otros), canalizando de esta manera la generación de ingresos económicos para el sustento de las familias, considerando que muchas mujeres se desenvuelven como jefas de hogar.
Desde otro lado promover la demanda local, difundiendo las propiedades de la quinua en sus distintas variedades en el desayuno escolar de los colegios y escuelas rurales y urbanas.
Como también ampliar la cobertura en el subsidio de lactancia de las mujeres asalariadas y no asalariadas para dignificar la vida de las mujeres y las familias.
Así la Pachamama nos da la posibilidad de mostrar el alto potencial nutricional del grano de oro, y así contribuir en la reducción del hambre y la desnutrición del mundo con dignidad y soberanía alimentaria, como lo señala el documento «La quinua cultivo milenario para contribuir a la seguridad alimentaria mundial»elaborado por PROINPA, documento entregado por el Estado Plurinacional de Bolivia en la 37ava Conferencia de la FAO para proponer la declaración del » Año internacional de la quinua».
Los mercaderes venden pescado en el mercado de Manaos. / AGENCIA ESTADO
El mercado municipal de Manaos es un espectáculo en sí mismo. Por fuera, muestra la estructura metálica construida en 1880, en pleno esplendor de la ciudad, en un intento por recrear el mítico mercado parisino de Les Halles en plena selva amazónica. La imagen cambia en cuanto te asomas a la abigarrada maraña de puestos que se amontonan en el interior. Es una suerte de laberinto en el que lo cotidiano se convierte en fuente de sorpresas para el extraño; apenas queda un resquicio para la indiferencia. Aquí hay de todo y casi todo resulta ajeno. Verduras extrañas, hierbas con formas y aromas desconocidos, verduras sorprendentes y pescados imposibles más allá de la cuenca amazónica, como el pacú, el gigantesco pirarucú, el tucunaré o alguno de los mil parientes de la piraña.
Se calcula que sólo en la cuenca del Amazonas hay censadas más de 2.400 especies fluviales comestibles
La experiencia se convierte en espectáculo sobrecogedor si remontas el curso del Amazonashasta lo más profundo de la selva, llegas a Iquitos, poco después de que el río pierda su nombre para ser el Marañón, y te acercas al mercado de Belem. Es como una ciudad dentro de otra, capaz de vivir y respirar por su cuenta. Se repiten los pescados, aunque cambien de nombre. Está la carne rosada de la gamitana —un familiar hervíboro de la piraña, que se alimenta a base de frutas—, la doncella, con la carne algo más blanda, el paiche, que puede alcanzar los 200 kg, o el maparate, de menos de un kilo y carne de sabor y texturas similares a la anguila. También la carachama, un pez acorazado de aspecto prehistórico. Se calcula que sólo en la cuenca del Amazonas hay censadas más de 2.400 especies fluviales comestibles y estas solo son una muestra. Algunas, como la gamitana y el paiche, se crían ya en cautividad. La carne del paiche —el pirarucú brasileño— se exporta ya a medio mundo.
Las referencias vegetales podrían arrancar por el camu camu, la fruta con más vitamina C del mundo, del tamaño de una uva de mesa y con un sabor singular, ácido, astringente, dulce y aromático.
A partir de ahí daremos con la yarina, obtenida de una palmera con cocos de forma irregular, comestible cuando está tierna y tan dura al secarse que toma el nombre de marfil vegetal y se emplea para tallar artesanía (el agua se va gelificando en su interior conforme madura el fruto hasta acabar endureciéndose). Encontraremos el macambo, de la familia del cacao, con pulpa de sabor único, muy aromática y dulce, el aguaje, fruto de una palmera cubierto de escamas, el tomate de árbol —tamarillo o sachatomate—, pariente de la cocona, una fruta fragante y sutil, el lulo, que en algunas zonas recibe el nombre de naranjilla, y así sucesivamente, hasta conformar un elenco único en el mundo. En él se incluyen también las mil variedades del palmito. Entre ellas, la que más ha prosperado en la selva, que permite trabajar las ramas del árbol y conservar intacto el tronco, frente a los cultivos tradicionales que exigen tirar abajo la palmera para extraer el palmito. El corazón del palmito ofrece la chonta, que las vendedoras deshilacha en finas cintas a la vista del comprador. Por ahí andan también hierbas aromáticas que nunca son lo que parecen, como el sacha culantro, el sacha orégano o el sacha ajo.
El camu camu, la fruta con más vitamina C
Sólo es una minúscula muestra que podemos encontrar en estos y otros mercados de Latinoamérica, como el de Paloquemao, en Bogotá, o el mercado municipal de Puerto Ayacucho, en la Amazonía venezolana. Algunos llegan también a los puestos de Ciudad de Panamá, procedentes de la selva fronteriza de Darién.
La Amazonía vive un doble proceso que conviene observar con atención. De un lado, la reivindicación de las despensas locales que sustenta el despertar de las cocinas latinoamericanas, poniendo en valor productos hasta ahora despreciados y estimulando su incorporación a la dieta cotidiana. Del otro, la transformación del sistema productivo. La mayoría de los frutos viven un tránsito crucial de la recolección al cultivo. Cuando ese proceso acabe de consolidarse, empezarán a inundar los mercados de medio mundo. Esta despensa cambiará la cara de los mercados del mundo, abriendo un nuevo tiempo para sus cocinas.
Recientes estudios médicos revelan el potencial medicinal del ají picante.
Los hay de todo tipo e intensidad. Los que dan un toque de sazón al paladar y los que te quitan la respiración y te hacen llorar.
Durante miles de año el ají picante, los chiles, jalapeños, o la pimienta han sido parte de ese placer culinario y masoquista de los humanos, únicos mamíferos en consumirlo, dividiéndonos entre quienes los consumimos y quiénes no.
Ahora, más allá de su sabor, hay razones médicas que apuntan a que el picante puede convertirse en nuestro mejor aliado. Pero, ¿por qué?
Te hiere, te cura
Paul Bosland, de la Universidad del Estado de Nuevo México, en Estados Unidos, cuenta que hace 20.000 años, cuando el hombre llegó al hemisferio occidental, se encontró con una planta que le producía dolor.
«La planta –el ají- los afectaba, pero se propusieron domesticarla porque le encontraron utilidad, y creo que fue para fines medicinales», relata Bosland.
Pero ese poder para sanar, se contrasta con el potencial para producir lesiones, y eso ha generado históricos debates entre científicos, médicos y nutricionistas.
Un equipo de la Academia de Ciencias Médicas de China revisó durante varios años el comportamiento de casi 500.000 participantes de un estudio en ese país.
Image copyrightGettyImage captionEn un estudio en China señala que individuos que consumieron comida picante una o dos veces a la semana, tienen una tasa de mortalidad 10% menor que los que solo lo hicieron una vez por semana.
Encontraron que los individuos que afirmaban utilizar picante en sus comidas una o dos veces a la semana, registraban una tasa de mortalidad 10% menor que aquellos que consumían picante menos de una vez por semana.
La diferencia se amplía a medida que las personas ingieren alimentos picantes seis o siete veces a la semana.
El ají picante fue la especie más utilizada en las muestras del estudio, y quienes lo consumieron fresco disminuyeron en particular el riesgo de morir de cáncer, enfermedades coronarias y diabetes.
Lu Qi, miembro del equipo investigador y amante del picante, señala que hay muchas razones que explican estos efectos.
«Los datos obtenidos nos animan a pensar que al comer más comida picante mejoramos nuestra salud, y reducimos el riesgo de mortalidad en personas de edad avanzada», comenta.
No obstante, Qi aclara que el picante puede que no sea beneficioso para personas con problemas digestivos o úlceras estomacales.
Los secretos de ají
Para mirar dónde reside el poder del ají, córtelo y en su interior descubrirá una suerte de placenta amarilla a la cual están pegadas las semillas.
Image copyrightPaul BoslandImage captionEn el interior del ají se encuentra el secreto de su poder: la capsaicina.
En la mayoría de las variedades de ají, en ese lugar se esconde su arma secreta: la capsaicina, un compuesto químico que genera irritación en los mamíferos.
La capsaicina se mide en la escala Scoville, una medida del picor en los chiles. Se cuenta en unidades de calor, es decir, en el número de veces que una muestra de ají seco debe ser diluida por su propio peso en agua con azúcar antes de perder su calor.
Para un pimentón verde la escala registra cero.
Pero para un ají habanero la medición oscila entre 100.000 y 350.000. La capsaicina pura alcanza una cifra de 16 millones, por lo que no se recomienda su uso ni culinario ni medicinal.
Como un arma química
Aún cuando el simple contacto con el chile Cuernos Rojos puede quemarte por completo la garganta, el extracto de capsaicina luce inodoro e incoloro, y por su intensidad está prohibido su consumo en la Unión Europea.
Así que su uso es más efectivo como arma, en el conocido formato de spray.
Image captionEl códice azteca muestra a un padre obligando a un niño de ojos llorosos a acercarse a un hoyo con chiles encendidos.
Desde tiempos precolombinos el ají se ha utilizado como arma. Se dice que los mayas quemaban hileras de esta planta para crear una cortina de humo que causaba irritación al entrar en contacto con ella.
Y en lo que parece ser una versión antigua del rincón del castigo, el códice azteca muestra a un padre obligando a un niño de ojos llorosos a acercarse a un hoyo con chiles encendidos.
Medicina contra el dolor
El códice azteca también muestra cómo se utilizaba para calmar el dolor de dientes, una función analgésica que se mantiene hasta nuestros días.
Joshua Tewksbury, un historiador de la Universidad de Washington, considera que la sensación de irritación que sentimos al exponernos al pimentón es un truco de la evolución.
«En realidad no estamos sufriendo una quemadura por la capsaicina, como sí la sufriríamos si tocáramos la hornilla encendida de una cocina, pero nuestro cerebro sí lo cree», dice el académico.
Además agrega que solo los mamíferos pueden tener esa sensación. Los pájaros, por ejemplo, pueden comerse los pimientos como si fueran cotufas sin sentir el ardor.
En ese sentido, Tewksbury estima que la planta evolucionó de tal manera que se hizo repelente a aquellos animales que pudieran triturar sus semillas con los dientes, e inofensiva a aquellos que podían ayudarla a esparcirlas.
También evolucionó para combatir microbios.
Esto tuvo gran relevancia en los tiempos previos a la medicina y a la refrigeración, y en especial en zonas ubicadas cerca del trópico, donde las personas eran más vulnerables a las bacterias que podían afectarlos o a sus alimentos.
El chile picante destruye o inhibe 75% de estos patógenos.
Eso puede explicar su éxito alrededor del mundo. Solo dos o tres años después de que Cristóbal Colón trajera las semillas de capsaicina que encontró en sus viajes por el Nuevo Mundo en 1493, los mercaderes portugueses la llevaron a Asia, donde terminaría por transformar el modo de cocinar.
El clima influye
En algún momento se llegó a decir que los habitantes de países con clima caluroso comían picante porque los hacía sudar, lo cual refrescaba la piel.
Image copyrightGettyImage captionEn 1988 investigadores de la Universidad de Cornell descubrieron que en países como India, Tailandia y China, el uso de las especies tendía a ser por su condición antibacterial.
En 1988 investigadores de la Universidad de Cornell descubrieron que en países como India, Tailandia y China, el uso de las especies tendía a ser por su condición antibacterial.
Además, las mismas eran más utilizadas en naciones cercanas al ecuador, o áreas de valles húmedos y altiplanos.
La relación del pimentón con el clima, y el riesgo presente de enfermedades infecciosas, fue más grande que sus condiciones naturales para crecer.
O como diría Tewksbury, los humanos que vivían en zonas con climas peligrosos desarrollaron un gusto por el picante que «probablemente salvó muchas vidas».
Como antioxidante
Ahora también se sabe que es una fuente de antioxidantes. Por ejemplo, 42 gramos de esta especie puede sustituir la dosis diaria de vitamina C, aunque hay que admitir que esa cantidad puede darle un sabor muy fuerte al curry.
También son ricas en vitamina A, y en minerales como hierro y potasio.
La capsaicina ha sido incluso vinculada con la pérdida de peso. Estudios realizados este año por la Universidad de Wyoming, en Estados Unidos, revelan que ratones alimentados con una dieta alta en grasas registraron una aceleración del metabolismo, logrando quemar más energía y de esta forma perder peso.
Otro experimento publicado el mes pasado y realizado por la Universidad de Adelaida, Australia, descubrió que la interacción entre la capsaicina y las paredes del estómago juegan un papel importante en la sensación de sentirnos llenos.
Sobre esa misma línea, estudios anteriores parecieran respaldar la función controladora del apetito que pudiera tener el picante.
¿Picante Vs cáncer?
Image copyrightGettyImage captionCientíficos advierten que antes de cambiar la dieta por completo, debemos administrar el consumo de picante, en especial los más fuertes como el habanero.
En 2012 un equipo de nutricionistas de la Universidad China de Hong Kong, que experimentó con hámsters, detectó que la capsaicina ayudaba a destruir el llamado «colesterol malo», que puede obstruir las arterias de los animales, y deja el «colesterol bueno», que ayuda a remover cualquier obstrucción.
También se descubrió un segundo beneficio para la salud cardíaca: la capsaicina pareciera impedir la acción del gen que contrae las arterias, restringiendo el flujo sanguíneo.
Por otra parte, se han obtenido resultados positivos en experimentos con ratones con células de cáncer de próstata y de pulmón, así como también hay indicios de ser efectiva contra afecciones en el colón.
Sin embargo, antes de hacer cambios drásticos en tu dieta, estos experimentos deben replicar sus resultados cuando se practiquen en humanos.
«Hay muchos reportes que señalan los efectos positivos de la capsaicina en la salud de las personas, especialmente con cáncer, pero también hay otros estudios que demuestran lo contario», advierte Zigang Dong, del Instituto Hormel, de la Universidad de Minnesota.
Las investigaciones enfocadas en el efecto de la capsaicina en el estómago de los seres humanos presentan hallazgos abiertamente divergentes.
Unos muestran sangramiento gástrico luego de consumir picante rojo, y otros no muestran reacción negativa alguna, incluso cuando se ha introducido jalapeños directamente en el estómago.
«Probablemente afecta al estómago o al esófago porque la capsaicina causa inflamación. Y si algo causa ardor o inflamación es porque puede matar células y por ende, producir inflamaciones crónicas que pueden ser muy dolorosas», explica Dong.
Como se puede apreciar, el chile picante se mantiene como un enigma. No obstante, sea amigo o enemigo, estamos cada vez más expuestos a él.
El consumo global de picante subió 2.5% por año, mientras que el consumo per cápita se incrementó 130% en ese período.
Quizás hasta que se comprueben todas sus dotes curativas, habría que administrarlo poco a poco, sin que nos saque lágrimas o vapor por los oídos.
La intensidad de la desconocida cocina boliviana se despliega desde hoy en la feria gastronómica Tambo, donde a casi 4.000 metros de altura los rituales culinarios se entrelazan con los ritos andinos y el culto a la fértil «Pachamama», la madre tierra.
La Razón Digital / EFE, Lorena Cantó / La Paz
18:13 / 16 de octubre de 2013
La intensidad de la desconocida cocina boliviana se despliega desde hoy en la feria gastronómica Tambo, donde a casi 4.000 metros de altura los rituales culinarios se entrelazan con los ritos andinos y el culto a la fértil «Pachamama», la madre tierra.
Y como muestra, en la inauguración de este encuentro el corte de la cinta fue sustituido por una tradicional ofrenda a la «Pachamama» en la que no faltaron los fetos de llama y la hoja de coca, que ardieron regados con alcohol en agradecimiento a los alimentos de todo el país que se cocinarán estos días en Tambo.
Con la vecina Perú convertida ya en una potencia gastronómica y con México y Brasil a la zaga, Bolivia ha decidido no quedarse atrás en la carrera por conquistar los paladares de todo el mundo.
Su mejor baza es, sin duda, la enorme variedad de productos con los que cuenta un país con una de las biodiversidades más ricas del mundo, de la exuberante amazonía a las llanuras o el altiplano, cuna de la quinua.
Esta riqueza hace que en Tambo y sin salir de Bolivia, el visitante pueda probar truchas del lago más alto del mundo, el Titicaca (3.800 metros sobre el nivel del mar), atreverse con la carne de lagarto procedente del amazónico Beni y regarlo todo con cerveza de quinua real.
«Estamos ahora en la investigación de las recetas de nuestros ancestros y en enfocar nuestra cocina al exterior. Antes era algo tabú, que provocaba rechazo, olvidando los valores de la cocina boliviana», explicó a Efe el cocinero Humberto Chavarría, de la Asociación de Chefs de Bolivia.
Más de 90 platos diferentes y 150 expositores son las cifras de una feria que en su primera edición, el año pasado, recibió a 90.000 visitantes, y que presume en esta nueva convocatoria de ser la primera en el mundo que usa platos y vasos biodegradables.
Pero quizá su principal reclamo es que plasma fielmente la idiosincrasia boliviana y la celebración de la vida a través de la comida.
Tambo huye de la pompa y circunstancia de otros encuentros gastronómicos y ofrece al visitante un cien por cien de autenticidad, con una fiel representación de la comida de la calle, porque es en los puestos callejeros de comida tradicional donde cada día miles de bolivianos llenan el estómago.
Y por eso no podían faltar las mejores «comideras» del país, mujeres que se ganan la vida vendiendo comida casera en humildes puestos y que estos días ofrecen sus viandas en Tambo, tras recibir formación sobre manipulación de alimentos.
Allí está, por ejemplo, doña María Luisa Quino de Bazán ofreciendo su pantagruélico puchero carnavalero de Cochabamba, a base de frutas, chuño (patata desecada), arroz y «unos garbanzos con juguito».
La cocinera explicó a Efe que este guiso debe acompañarse de «garapiña», una bebida de fresa, coco, especias y maíz morado macerado en alcohol que por fresca y sabrosa entraña cierto peligro si el propósito es mantenerse sobrio.
Tampoco falta en Tambo el tradicional «chancho a la cruz» del sur y el oriente bolivianos, un cerdo entero cocinado en cruceta durante siete horas capaz de sacar los colores al célebre cochinillo segoviano.
Para regar la comida, la feria ofrece desde el clásico singani, un licor de uva comparable al pisco, a la novedosa cerveza de quinua o los atrevidos licores de «mocochinche» (bebida a base de durazno seco y canela) que elabora «Warisñaqui», palabra que en quechua significa «caerse de nariz».
Otros de los expositores presentes en este encuentro prefirieron dar un giro vanguardista al recetario boliviano.
Así, los seguidores de las últimas técnicas pueden probar el «huacataya roll», una suerte de sushi de lagarto frito, arroz, palta y vinagreta de locoto (ají), o el «churrasquito roll», con lomo de res al punto, tomate, lechuga, yuca frita y salsa chimichurri.
De postre, el restaurante Gustu de Klaus Meyer, copropietario del danés Noma (número dos del mundo según la revista Restaurant), ofrece en Tambo pastelería tradicional con un toque boliviano, como los etéreos «macarons» franceses que ellos han rellenado con achote y banana.
Como colofón, una banda de chefs desfilaba por la feria aporreando el tambor y otros instrumentos, porque si hay algo que los bolivianos adoran además de la comida, es el baile.
Ya no se trata de agregar cloruro de sodio a los alimentos sólo para realzar su sabor. La sal ahora viene de lugares exóticos, en distintas formas y colores, y hasta con especias.
Sal para todos los gustos. Del Himalaya, de mar, con especias y con vino. /Ariel Grinberg.
La sal ya no es un producto común que ocupa un lugar intrascendente en la alacena, sino que ahora también compite cabeza a cabeza con los alimentos gourmet más deseados. Hay sal rosa, sal de mar, sal con condimentos, sal con muchos minerales, de colores, negra, sales valoradas por su lugar de procedencia… La movida salada se origina en el exterior, pero en la Argentina viene gestándose de forma despareja desde hace menos de una década, dicen los productores. Y, como toda nueva ola, parece que llegó para quedarse.
La sal no se hubiera puesto de moda sin la movida gourmet que atraviesa a las cocinas argentinas desde hace ya un tiempo. Además, coincide con una búsqueda por conseguir productos de mayor calidad, orgánicos, sustentables, además de saludables y nutritivos. Muchos comparan este fenómeno con lo que sucedió con el aceite de oliva, la pasta de aceitunas, las mermeladas, los vinos y los quesos. Hay una búsqueda por calidad, por el productor especializado y pequeño, que en el pasado directamente no existía.
Sal marina en cristales de la Patagonia / Ariel Grinberg.
Martín Moroni es uno de esos productores. Es responsable de una sal extraordinaria que viene en cristales desde la Patagonia. Aunque la planta procesadora está en Trelew, lo que comercializa su compañía, Sal de Aquí, es un pedazo de mar evaporado, lleno de minerales: son 60 en total. Al agua la obtienen en un sitio llamado Cabo Raso, al que se llega andando 150 kilómetros por una ruta de ripio: la número 1. Allá hay sólo campos despoblados y ningún río que pueda traer indeseada contaminación urbana. Sólo hay olas y ese paisaje alucinante de Chubut en estado salvaje. De una playa de arenas volcánicas, desde la cual no se divisan barcos en el horizonte, se extrae la materia prima, que luego se deja decantar y evaporar, hasta que se vuelve en estado de cristal.
“Vinimos a hacer en la Patagonia algo que en el mundo ya existía. Queríamos hacer algo novedoso, que tuviera que ver con la playa”, cuenta Moroni. Los cocineros le han dado un gran empujón a su sal, que viene en envases de cartón. Ahora, está explorando nuevos tipo de sales que tengan que ver con los diversos territorios del país. Una de ellas es de una salina de Península de Valdés, que explotarían a mano, artesanalmente, y otra de la Puna jujeña. Cada una tiene una característica diferente y distintos minerales.
Fueron los franceses quienes pusieron la sal marina de moda, con la llamada Fleur de Sal.
Oro blanco. Otra sal que viene pisando fuerte en el mercado de la gente que cuida su salud es una variedad que proviene de los montes Himalaya, con lo cual viene cargada del misterio de las tierras lejanas. Es de color rosa, a veces viene molida, otra en cristales.
Quienes la comercializan afirman que es rica en oligoelementos (calcio, magnesio, potasio, hierro, oro, etc.) y, por eso, le atribuyen propiedades curativas. Prometen que mejora la circulación sanguínea, que cura los hongos de los pies, descongestiona las vías nasales, que logra un balance perfecto entre lo ácido y lo alcalino en el cuerpo. En fin.
Es menos salada que la sal de mesa común, pero es deliciosa. Los importadores del producto señalan que es muy pura porque sus yacimientos no han sido contaminados por tóxicos de ningún tipo y, como si esto fuera poco, tiene buena energía vibracional. O sea que, más que una sal, es un combo de promesas trascendentes. Cada uno, luego, hará su experiencia. Lo cierto es que este es un producto que se ve también en los principales mercados del mundo.
Sal del Himalaya en cristales / Ariel Grinberg.
La sal del Himalaya es rosa y se vende tanto molida como en cristales.
Más Patagonia. Haydée Taiwil, de Ricco Sabores Gourmet, también vende sal de mar, aunque la produce en la zona de Caleta Olivia. Y, además de pura, la comercializa mezclada con distintos tipos de especies, como curry, condimentos típicos de la gastronomía tailandesa, pimienta, etc. Ella cuenta que, antes, la sal especial era un asunto aburrido, reservado para las dietéticas. Pero, “ahora evolucionó con la cocina en general. Se busca por su calidad”. También dice que al venir mezclada con diversas especias, se consume menos cloruro de sodio, que es lo que atenta contra los hipertensos. Y que, por eso, termina siendo beneficioso. “Es un producto súper natural”, señala.
Se de mar con pimienta al limón / Ariel Grinberg.
La Patagonia parece ser un lugar naturalmente pródigo para la producción de sal. De allí viene mezclada con pimienta y limón, en variedades ahumadas, como las que vende Granjas Patagónica, desde Río Negro.
La empresa Shio, por su lado, se dedica a la elaboración de sales especiadas. Tiene una variedad enorme, que va del chimichurri al malbec, al wasabi, por lo que los colores del producto cambian. En total, son 21 productos distintos. Su propietario, Patricio Misson, revela que elabora las mezclas en colaboración con Emanuel Sarlenga, un chef argentino que triunfa en Dubai, aunque aclara que la suya no es sal marina, sino común, aunque sin conservantes ni químicos.
Sal con Malbec / Ariel Grinberg.
Misson señala que el mercado de la sal ha ido evolucionando bastante en los últimos años. “Crece el fenómeno porque crece lo gourmet”, sostiene. Ahora, no se trata solamente de salar la comida, sino también de alimentar y nutrir al cuerpo.
Hay muchos hábitos que dañan nuestro cuerpo. ¿Sabe que hábitos dañan sus riñones?Los riñones son un par de órganos que se encuentran en la parte posterior del abdomen. Cada riñón es de unos 10 a 12 cm de largo, aproximadamente del tamaño de un puño. La función del riñón que es filtrar la sangre, toda la sangre del cuerpo pasa a través de los riñones varias veces al día. La función del riñón es la eliminación de desechos, controla el equilibrio de líquidos del cuerpo y regula el equilibrio de electrolitos.
Enfermedades que se asocian con los riñones:
Infección del tracto urinario.
Infección de la uretra.
Infección de la vejiga.
Problemas con la micción.
Enfermedad de la próstata.
Cálculos en los riñones
Fallos renales.
Insuficiencia renal crónica. Síntomas:
Cambio en la orina
Cambio en cantidad de orina
Mareos
Vómitos
Anemia
Problemas con la concentración
Dificultad para respirar.
Sensación frío
Fatiga
Picor en la piel
Mal aliento
Dolor en las piernas
Dolor en la cintura
Hábitos que dañan los riñones:
1.Abuso de medicamentos.
2.El exceso de proteínas
3. Fumar
4. El exceso de sodio
5. El abuso de alcohol
6. El exceso de azúcar
7. No beber suficiente agua
8. Tomar demasiada cafeína
9. No hacer ejercicio
10. No tratar los resfriados o la gripe rápidamente
11. Aguantar mucho tiempo la vejiga llena.
Haciendo caso omiso de las señales que su cuerpo le está mandando, puede llevarle a una enfermedad a largo plazo de los riñones. ! No ignore lo que su cuerpo le está diciendo!
Claus Meyer: propietario del mejor restaurant del mundo: Impulsa la apertura de un restaurant y una escuela de comida en La Paz
El ecochef danés Claus Meyer es nada menos que el propietario del NOMA, el mejor restaurante del mundo 2010.
Premiado por su talento por valorizar la cocina nórdica a partir de la elaboración de propuestas de arte culinario con virtudes de exquisito gusto para el paladar pero también de fuerza simbólica y estética. Este cocinero de ligas mayores eligió Bolivia como su nuevo laboratorio de alquimias gastronómicas. El fin es proyectar al mundo una cocina boliviana con identidad, sello país y gran poder de seducción a partir de ingredientes de alto valor orgánico. “Está muy bueno, se siente sutilmente la sal” esa es la respuesta del chef y empresario danés Claus Meyer luego de la degustación de un pedazo de chocolate fino de “El Ceibo”, elaborado con 75% de cacao y con sal del gran Salar de Uyuni.
Para este experto culinario no sólo el gusto y el placer deben estar detrás de un bocado, “es necesario que el plato cuente una historia, no es suficiente que me guste en la boca, me tiene que tocar el corazón” dice con la convicción de quien sabe enaltecer los sabores y los aromas por la experiencia exquisita de su paladar y por todo lo que estos representan culturalmente. “Noma”, El valor de los ingredientes autóctonos El éxito de NOMA, restaurant abierto el año 2003 en Copenhague por Meyer y René Redzepi, reside en el protagonismo que alcanzan en los productos sencillos de los que echan mano estos artistas del sabor y cuyo primer valor es que son autóctonos.
Así refleja el experto gastrónomo Philippe Regol el proceso creativo al que son sometidos los humildes ingredientes que llegan al NOMA (desde una simple hierba o alga hasta uno noble como el pescado de las islas Feroe, región autónoma del Reino de Dinamarca):”El país entero está en el plato (servido en el NOMA) con su historia culinaria y su paisaje: ahumados, encurtidos, huevas de lump, remolacha etc. Una cocina del territorio pero filtrada y sublimada por la mirada rabiosamente moderna del cocinero.”
René Redzepi, a quien su socio y amigo Claus considera “un genio”, está calificado por la crítica internacional como el cocinero escandinavo más famoso de la historia y de hecho el que ha puesto a Dinamarca en el mapa de la gastronomía mundial. Así habla Meyer de los inicios y consolidación de lo que más tarde sería el restaurante número uno del mundo, el NOMA (Nordic Mada que en danés significa comida nórdica). “Nosotros rechazabamos todo lo que en cocina no era danés, lo francés, lo español, lo italiano, etc.. fuera de aquí dijimos, sólo teníamos la col de invierno, no teníamos trufas, no teníamos foi gras, teníamos también los granos secos que estuvieron abandonados por décadas.
esto nos forzó a hacer platos cuya base era la col, comprobamos entonces que podíamos seducir a los mejores gastrónomos del mundo con modestos ingredientes, un poco de sal, un poco de crema y sobre todo con ingenio y creatividad para la transformación, así logramos sorprender al mundo entero.” NOMA, logró llegar a la cima del ranking de arte culinario luego de una votación mundial en la que participaron más de 800 chefs, críticos y expertos del sector.
El premio S.Pellegrino de la revista británica ’Restaurant’, que elige anualmente a los 50 establecimientos más destacados del planeta, ponderó la valoración que hace el local de Copenhague de una cocina nórdica con materias primas de exclusivo origen danés. Durante los últimos años Claus Meyer ha contribuido decisivamente a desarrollar el concepto gastronómico Nordisk, una línea Gourmet, que conecta a pequeños productores nórdicos con el mercado gourmet internacional. Aunque los productos tienen diferentes procedencias y proveedores, tienen en común que su sabor e historia transmiten los valores y calidades de la nueva gastronomía nórdica, su demanda sigue creciendo.
¿Por qué eligió ser un ecochef?
”Porque comí m… durante mis primeros 19 años. Decidí irme de Dinamarca a Gazcuña en Francia. Allí pasé un año de mi vida, era el paraíso, me dije porque comer tan mal, si se puede comer como un príncipe, y tener una mejor vida? Entonces volví a mi país con la idea de transformar la sociedad”.
¿Por qué Bolivia?
Atraído por la existencia de productos orgánicos no siempre bien valorados y por la falta de oportunidades para miles de jóvenes de escasos recursos Claus Meyer decidió escoger a Bolivia como el país en el que erigirá su próximo sueño: una escuela gastronómica boliviana con una expresión de identidad propia. “Dijimos, ¿dónde podemos hacer algo para un pueblo que tiene necesidades y qué país sería el mejor para recibir lo que le podemos aportar en el dominio de “saber hacer” para transformar su cultura culinaria y ayudarla a encontrar su propia identidad en este mundo que es cada vez más globalizado? la cocina boliviana no es conocida y si nosotros aportamos nuestro sentido para la transformación de la materia prima en cooperación con los artesanos, los chefs, los aprendices de esta nación, creo que podemos lograr mucho en el plano turístico y en la valorización de todo lo que es materia prima” revela.
Meyer estuvo en La Paz cuatro días en diciembre de 2010. Este escaso tiempo fue muy bien aprovechado en conversaciones y vivencias con pequeños y medianos productores e instituciones como Nuevo Norte que comparten su visión y concepto de emprendimiento a partir del valor auténtico de los productos. En uno de esos encuentros, de inmediato se le reveló que existe una interesante oferta rural, como es el caso de la leche, la lechuga y la trucha, productos de altura que se generan en Batallas, municipio del Altiplano de La Paz.
Con certeza vio en estas personas potenciales cómplices de sus ya encaminadas ilusiones. “Ya estuvimos buscando locaciones para instalar en aproximadamente un año y medio nuestro restaurante, nuestro café Bistrot y nuestra panadería-pastelería” confiesa decidido. El artista culinario, tocado por la poderosa fuerza alimenticia de la quinua, anuncia que este será el primer producto elegido para sus creativas propuestas gastronómicas “La idea es comenzar con la quinua y si es ella la que abrirá las puertas de otro de los mejores restaurantes del mundo tanto mejor, pero si no, hay que buscar alternativas en el camino”.
Mientras se pasea por la exclusiva y recientemente inaugurada tienda WALISUMA (“lo mejor que tenemos” en lengua aymara), proyecto impulsado por Nuevo Norte, va tocando y sintiendo el espíritu de las artesanías, tejidos, carteras y otros expuestos que, además de calidad, muestran cabalmente el valor ancestral y cultural de pueblos nativos de regiones occidentales y amazónicas de este país. ”No es suficiente hacer lo que hacían nuestros abuelos, ahora hay que hacer otras cosas más para impresionar al mundo. Como en esta tienda hay que poner en escena los valores naturales y culturales en los comestibles.” Sentencia.
Hace poco mientras realizaba una posición muy complicada para mí en la clase de yoga, tuve un momento de revelación muy padre.
Mientras todo mi ser se esforzaba por realizar y disfrutar del momento, ignorando el dolor y es sufrimiento, me di cuenta de algo…
No.
NO! no estaba disfrutando nada, ni la posición, ni el esfuerzo, ni el dolor, ni el sufrimiento. En realidad estaba sintiendo mucho dolor, me sentía desesperada, frustrada y con mucha rabia. Así que de pronto, decidí darme permiso para sentir todos estos sentimientos negativos y vivirlos al 100%.
Y en ese momento, sentí una liberación muy profunda dentro de mí.
Si.
Estaba sufriendo, me dolía, me sentía frustrada y desesperada. Y mi cuerpo y mi mente me repetían a gritos dentro de mi ser lo mal que me sentía.
En el momento que acepté y no luché contra lo que sentía, dejé de sufrir…
¡Miles de gracias, Saludoteca.com ! Me ha gustado mucho conocerte, y conocer tu blog, que ya es uno de mis favoritos. Es un orgullo que una persona de tu experiencia me haya concedido este Premio.
Gracias yokastaguillen.com !! por haber hecho de mi día un domingo tan feliz!!! Es la segunda vez que lo recibo y te aseguro que la emoción ha sido tan grande como la primera. Es reconfortante recibir un reconocimiento por algo que uno hace con tanto placer. Gracias por pensar en mi, gracias por tus fotografias y por tu nota del keffir, con la que tantas personas se benefician.
Gracias Yoka por volver a pensar en mi... gracias por tu nominacion a “I am Part of the WordPress Family Award”. Me siento feliz al saber que mi trabajo tiene la acogida que tu nominación expresa. La aprecio aún más por venir de una persona como tú, que conoce el valor de la información y su contribución para hacer de nuestro mundo un lugar mejor.
Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com
Quiero darte las gracias Sally Pimienta por esta nominación, es muy emocionante que alguien piense en ti y te de un premio. Recomiendo la lectura de su blog para que sientan la alegría y emoción con que presenta sus recetas. http://elcomalylaolla.com/
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