Jallpa

2 Ago

JALLPA

Ingredientes: Papa lukki. Ají amarillo. Ajo. Comi­no. Orégano. Sal. Hierbabuena. Panza de oveja.

Preparación: La papa cocida sin cascara se desha­ce con la mano apretándola, o en batán, ma­chucándola suave, pero cuidando de no molerla sino destrozarla.

El ají amarillo se muele con cuarta cucharilla de comino, dos dientes de ajo, una cucharilla de orégano, un gajo de hierbabuena: luego se ha­ce cocer en una ollita chica de cerámica (wayca pfucu en aimará) con un poquito de agua. Cuan­do el ají está cocido se echa a la olla grande donde está la papa desmenuzada y se mezcla con ella y se deja dar un hervor. Aparte la panza se hace cocer en una olla, lue­go se saca, se pica menudito y se mezcla con la papa y el ají. Y está lista la vianda.

LA COMIDA POPULAR BOLIVIANA

Paredes Candia, Antonio

Edición privada. 2ª Edición

La Paz. Bolivia. 1990

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Tutorial de Zapallito Relleno con Torta de Chocolate

2 Ago

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Las insólitas estrellas Michelin

2 Ago

 

Las insólitas estrellas Michelin de dos puestos de comida callejera en Singapur

Desconcertante actitud de la guía roja en esta ciudad

POLLO LAQUEADO CON FIDEOS DEL HAWKER CHAN CAPEL
POLLO LAQUEADO CON FIDEOS DEL HAWKER CHAN / CAPEL

Nada más llegar a Singapur nos dirigimos a los dos puestos de comida callejera premiados por la guía Michelin. A la entrada del denominado Hong Kong Soya Sauce Chicken Rice and Noodle, situado en el Hawker Chan (78 Smith Street) un contundente cartel servía de reclamo: La comida callejera más barata con estrella Michelin.

Seguimos la fila y nos pusimos a la cola. Al fondo, un mostrador con dos empleadas que anotaban los pedidos y cobraban las comandas. Detrás, un frontal atiborrado de pollos laqueados y piezas de carne. A la izquierda, el espacio destinado a la entrega de platos. En una consola, cucharas y tenedores de plástico, palillos, servilletas de papel y salsas en régimen de autoservicio.

CARTEL EXPUESTO A LA PUERTA DEL HAWKER CHAN CAPEL
CARTEL EXPUESTO A LA PUERTA DEL HAWKER CHAN / CAPEL

Pedimos cosas para compartir, pagamos y, con nuestras bandejas en ristre, comenzamos a buscar una mesa libre. A todos los efectos nos encontrábamos en la réplica de algún McDonald´s, un fast food de comida asiática sin carta de vinos, sin servicio de sala y con servilletas de papel.

Probamos sus platos con enorme curiosidad y coincidimos en que el pollo laqueado era excepcional. Bastante normales el resto de las carnes, y poco llamativos los fideos y el arroz blanco de guarnición. Habíamos abonado, eso sí, cantidades irrisorias. Por un plato de pollo laqueado con fideos, tal cual recoge la fotografía, algo más de 3 euros. Por una lata de cerveza 4 euros. No había servicio de café. A intervalos, un empleado pasaba por el comedor retirando los restos con un carrito atiborrado de desperdicios. Los aseos estaban limpios y el local también. Poco puedo añadir.

HACIENDO COLA EN EL HAWKER CHAN CAPEL
HACIENDO COLA EN EL HAWKER CHAN / CAPEL

Alguien me apuntó que el propietario de esta casa, Chan Hong Meng, chef malayo de 52 años, poseía un pequeño garito cuando recibió la estrella en 2016. Su progresión económica había sido notable, y se había asociado (ignoro lo que hay de cierto) con una cadena de comida filipina dispuesto a replicar el modelo en otras capitales de Asia.

Teníamos que continuar. Pocos minutos después llegábamos al segundo local galardonado dentro del Hawker Tai Wah (Block 466 Crawford Lane #01-12). Nada que ver con el anterior. A la vista un espacio desangelado, poco aseado y algo cutre. Al fondo, un ventanuco al que accedimos tras hacer la correspondiente cola. Detrás, un anónimo cocinero, enemigo de las fotografías, según me anticiparon, del que tomé instantáneas de manera clandestina a medida que me iba aproximando. En el frontal superior, una transparencia con sus especialidades junto a la silueta de la guía Michelin.

PERSONAL AUXILIAR RECOGIENDO DESPERDICIOS EN EL COMEDOR DEL HAWKER CHAN CAPEL
PERSONAL AUXILIAR RECOGIENDO DESPERDICIOS EN EL COMEDOR DEL HAWKER CHAN / CAPEL

Ver trabajar a aquel cocinero no resultaba estimulante; del entorno poco puedo añadir salvo la ausencia de limpieza, que se palpaba por todos lados. Enseguida me enteré de que la especialidad son los Bak Chor Mee (albóndigas de pescado), pelotillas que flotan en un caldo. Aparte, otras recetas difíciles de reconocer. Todo corría a cargo de un único chef pluriempleado que también se ocupaba de realizar los cobros.

Transportamos la comida hasta una de las mesas, probamos sus platos y los dejamos tal cual. No fuimos capaces de seguir. Ninguna de sus recetas nos animaba a disfrutar. Quien sepa entender mis palabras intuirá lo que teníamos delante. Aseos sucios, grasa y lo que cada uno quiera imaginar. El local está ahí para quien quiera visitarlo.

CLIENTES HACIENDO COLA EN TAI WAH CAPEL
CLIENTES HACIENDO COLA EN TAI WAH / CAPEL

¿Por qué la guía Michelin de Singapur ha asumido el riesgo de otorgar una estrella a dos lugares de comida callejera?

Para entender la hipotética coherencia de estos galardones hay que situarse en el escenario. Singapur disfruta de uno de los niveles de renta y calidad de vida más altos de Asia. Al parecer, hace 30 años, por razones de higiene, se comenzaron a prohibir los carritos de comida ambulante que se recluyeron en los famosos hawker, recintos de tamaño variable, algunos gigantescos, dotados de agua corriente y gas. Ninguno con aire acondicionado.

BACK CHOR MEE, ALBÓNDIGAS DE PESCADO, ESPECIALIDAD DE TAI WAH CAPEL
BACK CHOR MEE, ALBÓNDIGAS DE PESCADO, ESPECIALIDAD DE TAI WAH/ CAPEL

Centros dedicados a la comida popular donde se puede comer muy bien, en lugares medianamente aseados y a precios ajustados. Espacios que se someten a inspecciones de higiene periódicas, según aseguran, y que el periodista KFSeetoh, selecciona en una guía denominada Makansutra que recomiendo.

Reconozco mi debilidad por este tipo de comida. En los puestos instalados en los Hawker se pueden encontrar especialidades tan sabrosas como el chicken rice, los beef rendang, la XO Fish Noodle Soup, la Oyster omelette y el consabido chilli crab que sirvió de inspiración al cocinero David Muñoz.

COCINERO DE TAI WAH EN PLENA ACTIVIDAD CAPEL
COCINERO DE TAI WAH EN PLENA ACTIVIDAD / CAPEL

Presupongo que, con estas extrañas estrellas, la Michelin Singapur ha intentado rendir homenaje al alma gastronómica de una metrópoli apasionada por su comida callejera. Aunque la intención sea buena, los resultados no lo son.

Los platos del Hawker Chan, serían defendibles, pero los del segundo en absoluto. Dejemos la comida de lado. ¿Qué pasa con todos los factores adicionales que se suponen imprescindibles para alcanzar una estrella? ¿Por qué la Michelin ha vulnerado sus propias normas y ha entregado galardones a locales de autoservicio, sin camareros, con cubiertos de plástico, servilletas de papel y ningún tipo de vinos? ¿Por qué no ha tenido en cuenta la evidente suciedad de uno de los locales premiados? Sorprendente en una guía que siempre ha estado comprometida con un principio irrenunciable: la intachable limpieza de los locales que recomienda. ¿No llamaban en Francia estrella del retrete al tercer galardón por la rigurosa exigencia de sus inspectores? ¿Qué ha sucedido en Singapur? Por supuesto, censura adicional para el Ministerio de Sanidad de la urbe que presume de inspeccionar los locales.

PLATO DE TAI WAH CAPEL
PLATO DE TAI WAH / CAPEL

Con estas estrellas Michelin ha logrado, vía reportajes y entrevistas, una promoción mediática gratuita de resonancia internacional. De acuerdo. Sin embargo, el precio de su supuesta incoherencia es elevado. Por un lado, la decepción de foodies y gourmets de todo el mundo que visitan ambos locales; en paralelo, el enfado de la hostelería de la ciudad. Todos los cocineros de Singapur con los que hablamos se mostraron muy molestos por los agravios comparativos. ¿Cómo se pueden poner en la misma balanza el famoso restaurante Jaan, también con una estrella, con los puestos citados?

Si pensamos en nuestro país, ¿cuantos bares con mejores instalaciones y comida se merecerían en España tener una estrella?

Meses atrás, a propósito de la inexplicable conducta de Michelin Singapur, mi amigo Philippe Regol emuló por twitter la famosa frase de Groucho Marx con otra adaptada a la situación: “Estos son mis principios para Europa, si no os gustan tengo otros para Asia” Sígueme en Twitter: @JCCapel

CLIENTES TRANSPORTANDO SU BANDEJA EN TAI WAH CAPEL
CLIENTES TRANSPORTANDO SU BANDEJA EN TAI WAH / CAPEL

FRONTAL DEL PUESTO TAI WAH CAPEL
FRONTAL DEL PUESTO TAI WAH / CAPEL

PERSPECTIVA DE SINGAPUR CAPEL
PERSPECTIVA DE SINGAPUR / CAPEL
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El «bushmeat» llega a España: comer carne de animales salvajes sin ningún tipo de control

2 Ago

ÚLTIMAS NOTICIAS

En el aeropuerto de Madrid-Barajas, una viajera abandonó una maleta con un mono colobo y dos pangolines en su interior

 

En Suiza, Francia o EEUU ya había informes sobre ello, pero en España acaba de detectarse. Es el “bushmeat” o carne de animales silvestres, algunos protegidos como monos, tucanes o armadillos que, sin supervisión sanitaria ni medidas higiénicas, entran en un país para consumo propio de su portador y allegados.

 

Que se tenga constancia, hasta ahora no se había interceptado en ningún aeropuerto, puerto o puesto fronterizo una “mercancía” de esta naturaleza, pero hace bien poco el Seprona y el Servicio Fiscal de la Guardia Civil escudriñaron en el aeropuerto de Madrid-Barajas una maleta procedente de Guinea Ecuatorial que ocultaba una “sorpresa”.

Fue en el marco de la operación “Thunderbird” que Interpol puso en marcha con motivo del Día Mundial de la Vida Silvestre para combatir los delitos contra la flora, la fauna y los recursos forestales, cuando los agentes de la Guardia Civil comprobaron por sí mismos algo de lo que el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente había alertado que estaba pasando en otros países.

Una viajera procedente de Malabo, con escala en Casablanca, transbordo en Madrid y destino final Bilbao, debió percatarse de la presencia de los agentes y abandonó su maleta en las instalaciones de Barajas.

En ella, los agentes encontraron envueltos en camisas y otra ropa animales muertos, eviscerados y pelados. En concreto, un primate, posiblemente un mono colobo, y dos pangolines, como ha explicado a Efe el comandante del Seprona Alberto Madero.

Cada uno puede comer lo que quiera. Es cuestión de tradición culinaria. Pero el fenómeno del “bushmeat”, la carne procedente de animales salvajes -de África, sobre todo- para el consumo humano no tendría importancia si no se tratara de especies protegidas por el convenio internacional CITES y si llegara a España con las debidas verificaciones sanitarias.

En el caso detectado en Barajas, a la Guardia Civil no le resultó difícil localizar a la dueña de la maleta, ya que la había facturado. Fue denunciada por una infracción de las disposiciones del convenio CITES de protección de especies amenazadas. Como lo aprehendido podía suponer un riesgo para la salud pública, la carne fue destruida.

Han podido darse más casos, pero no se han descubierto. Francia, sin embargo, sí ha localizado más equipajes con este particular contenido. De hecho, recuerda el comandante, las autoridades galas llegaron a realizar en el aeropuerto parisino de Charles De Gaulle una inspección aleatoria entre los pasajeros de diferentes vuelos elegidos previamente. Resultado: los 134 pasajeros a los que se abrió el equipaje portaban 188 kilos de “bushmeat”.

En la Guayana Francesa también se interceptaron recientemente dos envíos de esta naturaleza y se encontraron 500 kilos de carne silvestre (monos, loros, caimanes, tucanes…) procedentes del país limítrofe Surinam. Los investigadores son conscientes de que estas carnes forman parte de la dieta diaria en algunas culturas y que la emigración a otros países de esos nacionales ha introducido la problemática en los territorios de destino.

Así, es frecuente que cuando los emigrantes viajan a su país de origen para visitar a la familia, aprovechen para volver a su residencia con sus maletas repletas de estas carnes.

Y ello conlleva una doble problemática. El primer problema tiene que ver con la seguridad alimentaria, toda vez que estas carnes no pasan ningún control veterinario y sus consumidores podrían contagiarse de enfermedades trasmitidas por esos animales. Un segundo problema está relacionado con la protección de especies que, en muchos casos, están a punto de extinguirse, por lo cual el que transporta esa carne puede incurrir en un delito contra la fauna.

El Seprona es consciente de la dificultad de llevar a cabo actuaciones en esta materia. Primero porque no es fácil identificar a primera vista la especie dado el grado de semiputrefacción o ahumado de la carne, con lo que a veces hay que recurrir a análisis de ADN para determinar la especie, con el consiguiente coste económico que no sufraga el infractor.

Y hay que saber exactamente de dónde procede, porque cada país incluye sus especies en un apéndice u otro de CITES según su grado de protección. De momento, el asunto no parece afectar muy directamente a España, pero está alerta.

(Fuente: larazon.es)

 

 

Cata de hamburguesas con proteínas de insectos

2 Ago

 

Un estudio desarrollado en Bélgica por la Universidad de Gante, concluye que los alimentos con proteínas obtenidas de los insectos pueden ser aceptados por la gente.
Alicia Bress Perrogón /Gastronomía&Cia

Expertos Departamento de Economía Agrícola de la Universidad de Gante, en Bélgica realizaron un estudio que concluye que los alimentos elaborados en base a proteínas obtenidas de los insectos pueden ser aceptados por los consumidores. Para ello hicieron una cata a ciegas de hamburguesas elaborada con proteínas de insectos, proteínas vegetales y carne, en la que participaron 97 personas.

A las 97 personas participantes en esta cata, con una edad media de 27 años, se les proporcionó una hamburguesa elaborada con un 19% de proteínas de soja y trigo, otra que contenía un 71% de carne de pollo y carne de cerdo, y una proporcionada por la empresa Bens Bug, elaborada con un 31% de proteína obtenida a partir de gusanos comestibles.

Los catadores debían calificar gusto, calidad percibida, describir su perfil sensorial y la reacción emocional que tuvieron. Las hamburguesas elaboradas con carne le ganaron la partida a las hechas con proteínas de insectos en la cata a ciegas, quizá por el recuerdo del sabor de la carne, pero no porque las hamburguesas con proteína de insectos no hubieran gustado.

A pesar de todos los beneficios que se pueden mostrar a los consumidores sobre los los insectos, éstos no terminan de lograr batir al “factor asco”, que provoca automáticamente el rechazo del alimento experimentando una sensación de repulsión.

 

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Caldos, caldillos y potajes preferidos de los insurrectos

2 Ago

“Los platos de la época eran llenos de grasa, que nadie pensaba entonces en eso del colesterol, de las calorías y de la panza. Descuidados los revolucionarios porque ya se sabe que una barriga pesada corta la huida necesaria. Dolor de panza y toma del arsenal no parecen casar en armonía. O quizá pensarían que en barriga llena, el corazón más contento y por tanto más dispuesto a la insurrección»“Deme esas tetas de monja… y que sean bien compactas”, exclamó el comensal mientras con el antojo dibujado en el rostro relamía los dedos voluptuosos, listos para partir en dos la media esfera azucarada y llenarse la boca del suspiro, casi enamorado.Así disfrutaban nuestros antepasados en vísperas de las “bullas” del 16 de julio de 1809 que habría de partir en dos las tardes bobas en las casas solariegas, en los tambos y postones, en los mesones donde se atendía a viajeros y comilones.

Gracias a las investigaciones del inmortal tradicionalista paceño Antonio Paredes Candia y a los minuciosos estudios de la antropóloga sucrense Julia Elena Fortún es posible conocer qué y cómo comían realistas y patriotas a lo largo de la Colonia y durante los duros años de la guerra de la independencia.

RECETAS FABULOSAS

Recuerdo el desafío de don Antonio a mí y a mi familia para probar un potaje preparado con alguna receta de las abuelas de las abuelas, al parecer traído por una natural de Vizcaya. Era más grasoso que el caldo de gallina vieja. En realidad estaba preparado con tripas de marrano, salchichas, tomates y hierbabuena. Una papa blanca, unos pimientos morrones al lado y picantes aplastados.

Comimos azorados, mis hijos hasta asustados. Humeaba apetitoso y olía muy sabroso, pero cada cuchara era una cantidad de aceites pesados que pronto los chicos desistieron de seguir. En cambio, los mayores continuamos porque contaba don Antonio que aquel sopón ayudaba a combatir el frío y que era el tipo de caldos que se servían los Murillo, Lanza y compañía.

Los platos de la época eran todos parecidos, llenos de grasa, que nadie pensaba entonces en eso del colesterol, de las calorías y de la panza. Descuidados los revolucionarios porque ya se sabe que una barriga pesada corta la huida necesaria. Dolor de panza y toma del arsenal no parecen casar en armonía.

O quizá pensarían que en barriga llena, el corazón más contento y por tanto más dispuesto a la insurrección. De hecho, por los retratos de las épocas, parece que los revoltosos no eran ni flacos ni gordos, quizás sólo chatos y tantito agraciados.

Pocos autores hacen referencia a las dificultades para proveer vituallas y comida a las ciudades tomadas por los patriotas, retomadas por los realistas, asediadas por la guerrilla. Se conoce que muchos campos fueron asolados, como pasó en Tupiza o cerca de Tarija. Debió de ser una dificultad surtir los mercados, los tambos, aunque no tanto, pues no existen testimonios de hambrunas, como sí sucedió en vísperas de la Guerra del Pacífico.

Don Antonio da una larga lista de platillos locales, casi todos interculturales porque pusieron mote de maíz al cerdo importado, ají amarillo a la gallina o más ingredientes a un antiguo gazpacho español.

Entre ellos tenemos la picana, que es recuerdo de platos españoles combinados con ajíes americanos, o el puchero, tan ibérico y tan criollo. Paredes Candia publicó las recetas de estos y otros manjares en sus libros de tradiciones paceñas.

EL APORTE DE FORTÚN

Por su parte, la investigadora Julia Elena Fortún rescató un manual elaborado en pleno siglo XIX que no sólo da recetas, sino consejos para evitar comidas que aflojen el estómago o le den calenturas. También describe los productos agrarios y para qué sirven.

Fortún es una estudiosa singular, pionera en las investigaciones antropológicas en el país. Fue una mujer de vanguardia, graduada, y que se atrevió a rebuscar en las ruinas de Tiwanaku con un trabajo de campo y, después, durante décadas, revisar archivos coloniales.

Gracias a sus aportes se han rescatado partituras musicales y también el recetario de Manuel Camilo Crespo que hoy resumimos. De acuerdo con su prólogo, este libro pasó por varias manos hasta terminar en los arcones de la cocina de su abuela, en Sucre. Sin embargo, los datos del librito muestran que fue escrito en La Paz y que corresponde a las comidas que se preparaban en estas alturas.

“El documento, no obstante haber sido encontrado en la ciudad de Sucre, indudablemente fue escrito en la cuidad de La Paz. Tal como lo demuestran las numerosas referencias geográficas relativas a la procedencia de los productos, así como las varias citas a ‘nuestro departamento’”. Ejemplo. Con relación a los peces: “el dorado de los ríos de Yungas y el sábalo”, “los pejerreyes de río Guacho en Omasuyos”, “la boga, el humanto, el suche y los bagres que se crían en el lago”, “hay además en los ríos de la provincia Omasuyos una especie de pescado muy pequeño del tamaño de una mosca, conocido con el nombre de chiche” –el único subrayo de todo el manuscrito.

Al dar las recetas sobre preparados con “suche” señala concretamente “que se cría en los ríos del departamento, en el de Oruro y en los del Sud del Perú”. Pone también varias referencias sobre los “quesos de Escoma”. Destaca la combinación de lo autóctono y de lo importado: maíz, papa, ají, achojcha, chicha con tocino, hierbabuena, clara de huevo batida.

Las recetas nos asombran porque parece imposible que nuestros abuelos resistieran tal cantidad de grasa y picante. Quizá los que no murieron bajo las balas de la revolución hubiesen caído con sucesivas indigestiones por comer capones hervidos en manteca o por servirse cabezas de corderos, sesos y tripas en un solo caldo condimentado con pimienta, especias y hierbas.

Por ejemplo, cita Fortún: “El queso debe elegirse el más añejo que se pueda, y usándolo con moderación es muy estomacal, pero siendo fresco y tomado con exceso se hace indigesto por más agradable que sea al paladar. Un gastrónomo de goloso, recuerdo, decía que el queso para tomarlo con agrado era menester que esté caminando por sí solo sobre la mesa, o al menos moviéndose en tanto; en verdad que no carecía de gusto, por que el queso agusanado o mohoseado [mohoso] es delicado como es agradable y estomacal. Para que un queso se agusane con prontitud se le hacen unos agujeros por ambas caras con un punzón, y después de darle un baño con vinagre se guarda envuelto en una servilleta, y a los pocos días ya está agusanado, y entonces se coloca en una cazuela con agua hirviendo para que mueran y así se sirve”.

Muchas recetas tienen nombres relacionados a personajes o quehaceres de la Iglesia Católica. Al parecer era en conventos y claustros donde la tristeza de la soledad se compensaba con las sopas suculentas y los platillos preparados con conejos, costillas de cerdo, criadillas de toro y ubres de vaca.

ALGUNOS EJEMPLOS

Gracias a la gentileza de Julia Elena Fortún podemos reproducir algunos ejemplos de esos preparados en los diez apoyos que acompañan estas páginas. Seguramente el lector compartirá conmigo la opinión de que en esos tiempos los excesos en la mesa parecen imposibles en esta época de dietas, liposucciones y alarmas por niveles de colesterol, presión y otros sustos.

Por ello, es difícil imaginar cómo corría Pedro Domingo de su casa a la plaza convocando a la insurrección con su barriga llena de medio marrano cocido en su propia grasa o cómo Vicenta mantuvo la silueta con tanto hijo y tomando sopas de obispos.

Fortún ha rescatado más de 100 recetas de caldos, platos y postres que consumían los protomártires paceños, sus esposas e hijos y también sus represores. Cada una de ellas es un desafío para el paladar y para la investigación, incluso lingüística, puesto que varias formas de expresión ya no existen y algunos nombres de productos ya no se usan. Al parecer no se conocía ni la soya, ni la estevia, ni la margarina light y menos el café sin cafeína o el pollo desgrasado.

Seguramente en los sectores agrarios eran otros los menús, mayor la austeridad, más el compartir en comunidad. De esos datos poco sabemos gracias a documentos; presumimos que comían papas, ocas, tubérculos, quesos, cordero, charque.

Hay también otros datos sobre los mercados, los tambos, los lugares de venta y de feria, siempre tan abundantes en verduras, hortalizas, frutas. Igual que hace doscientos años, los abastos paceños populares siguen tan frescos, pintorescos y con la oferta más variada que un buen comensal puede imaginar.

Regocijos de monja

“Abiertas en dos a lo largo de las criadillas que se quieran, se colocan sobre una tabla inclinada en lugar donde bañe el sol, con sal molida por encima, hasta que escurran toda la sangraza que contienen. Cuando hayan acabado, se retiran, se les quita la primera túnica que las cubre, se ponen abiertas a freír en sartén con manteca hasta que hayan cocido bien. Luego se espolvorean con pan rallado y zumo de naranja hasta que queden doradas. Entonces se sirven con pimienta molida y perejil picado para tomarlas con salsa picante”.

Mazamorra de obispo

“Se desgranan unos choclos de maíz blanco que sean tiernos y después de quitarles las colitas se ponen en leche, dejándoles empapar por una noche. Al día siguiente se muelen muy bien en un batán limpio; luego se pasa la masa por una coladera agregándole leche. Se pone en una olla vidriada con media botella de vino generoso, azúcar al gusto, unas rajitas de canela y un poquito de nuez moscada. Se deja cocer hasta que espese meneando sin parar. Entrando ya en punto se sirve con canela molida por encima.”

Ají de qochayuyus

“Se remojan y se ponen a cocer los ‘qochayuyus’ en agua y un poco de vinagre hasta que se pongan enteramente suaves. Luego se separan, se escurren y se ponen en agua fría. Se prepara un ahogado sencillo en aceite, con doble cantidad de ají de palpa. Estando ya en punto, se escurre al agua del ‘qochayuyu’, se echa en la olla del ahogado con un trozo de bacalao cocido y picado menudamente, rebanadas y bogas secas picadas como para salpicón. Se deja dar unos hervores meneando hasta que quede todo bien incorporado, y se sirve con huevos duros partidos en dos, colocados encima de la fuente”.

Charquikán

“Se prepara una olla con agua hirviendo. Luego se toman los charques de carne de vaca, se asan en las brasas y conforme se van asando se ponen en la olla con agua, sin separarla del fuego hasta que los charques hayan hervido un poco. Entonces se separan y se amortajan en un mortero a batán, que así salen muy blandos y de mejor gusto. Se les quita los nervios y todos sus tegumentos. Redispone un ahogado lleno contada especial en bastante manteca y un real o más de ají colorado bien molido. Estando ya en punto, se le pone el charque agregándole un poco de caldo y unas papas enteras y cocidas. Se sirve con huevos duros rajados en cuatro y perejil picado por encima. Algunos le añaden arvejas verdes y cocidas. Otros disponen el ahogado con ají amarillo. De cualquier modo es agradable”.

Fricasé de monja

“Las carnes de un chanchito asado el día anterior se pican menudamente con otro tanto de salchichas. Se dispone un ahogado lleno bien hecho como se tiene indicado en su lugar. Se le agradan rebanaditas de limón desagriado y se echan las carnes agregándole aceitunas despepitadas y partidas en cuatro, unas almendras y pasas de Corinto, y cuando está en punto se sirve con perejil picado. Si se quiere, se espesa con pan rallado y aun se adereza con leche en lugar de caldo. A falta de salchichas se puede hacer con chorizos bien cocidos, agregándole un poco de vinagre, y en este caso no se le echa leche. Es plato apetitoso y de fácil digestión.”

Capón flamenco

“Preparado un capón del modo que se ha previsto se le abre por la espalda y se le baña por adentro y por fuera con zumo de limón o de naranja. Luego se dispone un jigote en manteca de vaca, con criadillas cocidas y tocino desalado, cebolla, tomates, toda especia, aceitunas despepitadas y partidas en dos. Con todo esto bien ahogado y sazonado se rellena el capón cosiéndolo después con hilos. Se elige una olla aparte, se le pone un platillo pequeño en el fondo sobre el cual se acomoda el capón para que no se queme. Se le echa agua, sal, dos dientes de ajo, un poco de orégano, unos gramos de pimienta y un trozo de manteca. Se pone al fuego para que hierva hasta que consuman las dos terceras partes del caldo; entonces se le agrega un poco de vino, un terrón de azúcar, clavo y canela molidos y se deja hervir”.

Seso de cordero

“Los sesos de cuatro o más cabezas de cordero se ponen en una fuente, se les quita las túnicas que los cubren y se les echa agua caliente para que desangren hasta ponerse bien blancos. Luego se hace una pasta molida de almendras, pan rallado, un poco de pimienta de Castilla, nuez moscada, un terrón de azúcar y cuatro clavos de especia. Todo junto se muele muy bien, agregándole la sal precisa, un poco de zumo de cebollas y otro de tomates. Se escurren el agua de los sesos y éstos se mezclan con la pasta molida hasta que incorpore bien, rociándoles con unas gotas de vinagre. Se forma de todo junto una bola, se envuelve en un lienzo delgado y limpio y se pone a cocer en agua. Cuando ya están bien cocidos se separa del fuego, se le quita el lienzo y se sirve a la mesa con perejil picado. Algunos apetecen los sesos preparados como se ha dicho, en pastelitos hechos en masa y fritos en manteca, que también son muy agradables”.

Huevo extraordinario

“Del tamaño que uno quiere se forma un huevo extraordinario: A proporción se rompen quince a veinte huevos frescos, separando las claras de las yemas. De antemano se eligen dos vejigas de bueyes, se cortan a la distancia de dos a tres dedos del cuello, se lavan por repetidas veces con agua, sal y bastante zumo de limón, agradándole a cada agua un poco de bicarbonato se sosa [soda]. Esta operación se repite hasta que las vejigas hayan perdido enteramente el mal olor que tienen y se enjuagan con agua limpia.

Luego se toman una de ellas y se le echan las yemas de huevos meneándolas un poco pero muy suavemente, se amarra por la boca con un hilo fuerte, se coloca colgada en una olla grande con agua hirviendo y se le deja cocer por una hora, hasta que se considere bien duras las yemas. Entonces se saca del agua hirviendo y se deja enfriar sin tocarla cuando ya está enteramente fría se separa la vejiga.

Se toma la otra, se llena con las claras y en ella se colocan las yemas duras, se amarra como la anterior y del mismo modo se coloca colgada en la olla, cuidando de que no toque al fondo, a fin de no perder la figura del huevo que le da la vejiga. Se apura el fuego a la olla para que hierva el agua y se endurezcan perfectamente las claras, las que se dejan en ese estado hasta la hora de servir a la mesa. Llegada esta hora, se saca de la olla, se separa la vejiga y queda el huevo formado, colocándolo con todo cuidado sobre una fuente, para que se sirva la primera rebanada a la persona más digna y sucesivamente a las demás”.

Modo de conservar la carne fresca por 60 días

“Se toma una arroba de carne de vaca, se le separan los huesos, se descuartiza en trozos del tamaño del puño de la mano, se acomodan en un barril de salar carne, se le echa dos y media onzas de sal preparada con nitro, como se ha dicho antes, y en su defecto seis onzas de salitre bueno y fuerte, una botella de miel y unos gramos de pimienta triturada. Se cubre bien con agua hasta que sobresalga unos cuatro dedos de la carne, para que a éste no se comunique el aire y así se conserva fresca por dos meses. Cuando se ha de hacer uso de esta carne, se la lava y la primera agua debe tener amor seco martajado”.

Autor(es): CAJIAS DE LA VEGA, Lupe.; Lugar de edición: La Paz.; Editorial: La Prensa.; .; Descriptores: ALIMENTACION; COMIDAS; REVOLUCION DE 1809; LA PAZ; PAREDES CANDIA, ANTONIO; FORTUN, JULIA ELENA; RECETAS.

SALUD Chicles con Flores de Bach8

2 Ago

Hace muy poco ha salido al mercado este original producto. Utilizando diversas mezclas de esencias florales, combaten las situaciones extremas cotidianas a las que solemos estar expuestos.  Las variantes presentadas son:

S.O.S. Ansiedad : Proporciona tranquilidad y calma interior en situaciones de estrés. Contra la tensión por exámenes, el pánico a volar, el miedo escénico, los problemas de adaptación, las crisis y el estrés.

Esencias: Star of Bethlehem (estrella de belén), Rock Rose (heliantemo amarillo),Impatiens (balsamina), Cherry Plum (ciruela), Clematis (clemátide blanca)

S.O.S. Energía: Contra el cansancio físico y psíquico. Contra la pérdida de ánimo y la desesperanza. Apatía. Para una mayor capacidad de decisión, estabilidad y despreocupación.

Esencias: Wild Rose (rosa silvestre), Olive (oliva), Hornbeam (carpe), Elm (olmo)

S.O.S Concentración: En caso de bloqueo de la capacidad de aprendizaje y de retención. Para aumentar la atención. Para disminuir la tensión interior. Para una mayor capacidad de decisión. Para una mente clara y una mejor capacidad de concentración.

Esencias: White Chestnut (castaño de indias), Scleranthus (escleranto), Impatiens (balsamia), Chestnut Bud (capullo de la castaña de india), Clematis (clemátide blanca)

S.O.S. Autoconfianza: En caso de sentimientos de inferioridad y miedo al fracaso. En caso de miedo a la soledad, el aislamiento y la desatención. Para la confianza en el futuro y una mayor tranquilidad. Para aumentar el optimismo.

Esencias: Larch (alerce), Gentian (genciana violeta), Aspen (álamo temblón) Cerato (cerato)

Si no conoces qué  son y para qué sirven las Flores de Bach os recomendamos que leáis el artículo aquí mostrado para aprender sobre el Dr. Bach su creador y las distintas esencias florales que el descubrió.

P.d. Sin bien este producto es un concepto interesante para casos generales, un especialista en Flores de Bach puede ayudarte más eficazmente a reducir drásticamente esos y otros estados emocionales que te están alterando, mediante la combinación de flores realizadas exclusivamente para ti.

 

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Garnish perros salchichas de banana

1 Ago

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Garnish Mariposas de Uvas y Naranja

1 Ago

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Decoracion Pelota de Futbol

1 Ago

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Propiedades de la Remolacha

1 Ago

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Chinan Chalona

1 Ago

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CHINAN CHALONA

Ingredientes: Un pedazo grande de chalona gorda. Papas grandes. Chuño grande (el de Araca). Cebolla, tomate, locotos, quirquiña.

Preparación: En olla grande y en bastante agua se hace cocer la chalona, tres o cuatro horas, o el tiempo necesario para que la chalona esté com­pletamente cocida.

Junto con la chalona se ha largado a la olla tres cabezas de cebolla partidas a cuatro. Cuan­do la chalona está cocida se le agrega el chu­ño grande bien remojado, bien lavado y bien ex­primido. Después de una hora más de cocimien­to se le agrega las papas enteras y mondadas. Cuando las papas están cocidas se retira del fue­go. Se espolvorea con un poquito de orégano entero.

Se prepara la llajua moliendo los locotos, los to­mates y un gajito de quirquiña.Para moler eltomate primero se exprime el jugo en el reci­piente destinado a la llajua, y cuando todo está molido se mezcla con este jugo y se le agrega un poquito de sal.

Manera de servir: En platos hondos grandes, un buen pedazo de chalona, una o dos papas, igual can­tidad de chuño y bastante caído. Se acompaña con un platillo de llajua.

Nota: Hay que cuidar que la olla siempre tenga bas­tante agua, porque lo exquisito de este plato es el caldo que es lechoso, suculento. Al caldo no se le pone sal, es suficiente con la sal que contiene la chalona.

La chalona es cecina elaborada de carne de cor­dero. El secreto para obtener una buena chalona, sabrosa y nutritiva es hacer secar al sol la car­ne con bastante sal, y en dejar dos o tres noches para que reciba la helada. O sea que la carne debe soportar de día el calor del sol y de noche el frío de la helada. (Recogido en la ciudad de La Paz).

 

LA COMIDA POPULAR BOLIVIANA

Paredes Candia, Antonio

Edición privada. 2ª Edición

La Paz. Bolivia. 1990

“Apthapi”

1 Ago

 es una tradición traída del campo a la ciudad.
Es una combinación de todo y es compartido por todas las personas.
La costumbre de compartir alimentos entre los miembros de una comunidad, amigos o familiares se conoce entre los aymaras como apthapi y es una herencia de los pueblos nativos del occidente boliviano.

Chimas

1 Ago

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3 Tazas de residuo de harina de maíz

1 Taza de chicharrón, si éste no tuviera mucha grasa, aumente 1 o 2 cucharadas de maíz.

1 Cucharada de ají amarillo, si gusta.

Agua salada para unir los ingredientes.

 

PREPARACIÓN.-

Una los ingredientes. Mezcle con el agua hasta conseguir una pasta más o menos blanda.

Amasar bastante, que sea la amasada y no el agua la que suavice la masa.

Forme tortitas planas. Ponga al horno caliente.

Encima ponga leche y mantequilla, lleve al horno.

COCINA TÍPICA DEL ORIENTE BOLIVIANO

Adela Gutierrez Vda. De Rivero

Watiya de Papa

1 Ago

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En el Día de Tierra , nuestros alimentos los cocinaremos en la Tierra

La compañera  Benedicta Villca compartirá su modo de preparar un plato típico de su pueblo, la watiya de papa. En la época de cosecha, en casi toda la zona andina acostumbran a preparar watiya, esto se hace en lugares donde se cosecha las papas. El preparado es muy delicioso, se come con phasa, la phasa es una arcilla verde que se saca del suelo, claro que ésta es comestible.
Aquí en la ciudad se puede encontrar para comprar entre las calles Max Paredes y Pedro de la Gasca, además la phasa tiene propiedades curativas.
Nuestro objetivo también es investigar las propiedades alimenticias del producto que vamos a utilizar principalmente, por eso a continuación conozcamos las propiedades de la papa.
La papa es un tubérculo de origen andino. Existen muchísimas variedades de papa en el mundo, este tubérculo, como sabemos, es un alimento muy rico y perfecto para  acompañar miles de platos. La cáscara de la papa contiene fibra y por eso, comer la cáscara ayuda a regular problemas intestinales y de estreñimiento. Por su alto contenido de fenoles, la papa se convierte en un alimento antioxidante y anti cancerígeno.
 Ingredientes:
6 libras de papa
3 libras oca
3 libras de haba
Phasa lo necesario
Preparación
En el suelo donde se cosecha la papa, quedan trozos de  tierra seca, con eso, en el mismo lugar, se forma como  una casita, luego  se calienta con leña hasta que se vuelva rojizo. Después se hace un hueco por encima y se meten las papas con cáscara, también se pueden agregar las ocas soleadas y las habas con cáscara; luego se tapa todo con la misma tierra caliente y se debe esperar una hora para luego sacar todo con mucho cuidado y servir caliente.
 Lo que se saca de la tierra se puede acompañar con queso y phasa, la phasa es una arcilla muy fina que se extrae de lugares húmedos, cerca de los ríos que se conectan al lago Titicaca, esta se remoja en un recipiente con agua y se bate con una cuchara de palo, el líquido se pone en un plato con un poco de sal para comer con las papas, es muy agradable. Esta preparación también puede hacerse en cualquier suelo, no es necesario que se haga donde se extrajo la papa.

http://soytrabajadoradelhogar.blogspot.com/p/recuperacion-de-saberes_25.html

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Tutorial Gatitos de Pastillaje

1 Ago

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Hecho en pasta americana.

Empiezan con agosto las ofrendas a la Pachamama

1 Ago

 

Paulo Lizárraga / Página Siete

 

Los pueblos se identifican con sus licores y macerados

1 Ago

 

 

 

Cada población de los valles cruceños tradicionales ha logrado una identidad con sus trabajos artesanales, ya sea en comida, bebida y hasta artesanía de chala, por mencionar alguna. Ahora mostraremos la producción de los macerados de frutas nativas y cultivadas de Vallegrande, los licores de Comarapa y las mermeladas y los licores producidos en El Torno, partiendo de frutas que se cultivan exitosamente en esas zonas.

Betty Valverde elabora macerados en Vallegrande hace más de 20 años y vive de ello, industrializando frutas nativas como la guayabilla, zarzamora, sagüinto, gargatea y quirusilla. De esos sabores, y teniendo en cuenta la temporada, prepara los traguitos. Asimismo, dependiendo de la época, aprovecha la ciruela, membrillo, chirimoya y frutilla.

Por su alta demanda comercializa el rimpolio tradicional, que es un trago elaborado a base de leche y huevos, más alcohol quemado. Estas bebidas se venden de Bs 25 a 35. Doña Betty incorporó el rimpolio con sabor a café y dulce de leche que oferta en las fiestas de pueblos, en diferentes ferias y vende muy bien.

En este recorrido productivo con los traguitos también está Cinthia Sequeiros, de Comarapa. Explicó que de la familia del rimpolio ella produce dos licores sin huevo, uno con sabor a dulce de leche y otro a crema de café.

Cada uno tiene su fórmula especial. También están los licores de frutas de temporada, elaborados bajo normas sanitarias para los mercados de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. “Nosotros comercializamos nuestros productos mediante la cadena de supermercados Hipermaxi”, dijo y comentó que los de frutas se venden a Bs 25 y los de leche a Bs 35.

El Torno ya produce sus licores
La abundante producción de frutas en la zona de El Torno motivó a Berlinda Churquina y a Mary Hurtado a producir licores y mermeladas. Es un proyecto que, a pesar del corto tiempo, ya tiene aceptación entre los vecinos y en la capital. Se trata de jugos de frutas mezclados con singani y que se destilan para lograr un trago de calidad. Hay sabores de quinotto, mora, pomelo, acerola y otros que son demandados por su sabor. La producción es todo el año

http://www.eldeber.com.bo/EL-DEBER-Rural/edr.php?id=131222183122

Pachamama

1 Ago

Se inició el mes de las ofrendas a la «Pachamama» con rituales
15 y 30 de agosto es el mes de la madre tierra
La Paz, (EFE)
JornadaNet
EFE
Bolivianos de las áreas rurales y de algunas ciudades iniciaron ayer el mes de ofrendas a la «Pachamama» o «Madre Tierra» con rituales ancestrales para agradecer por los bienes logrados en el último año y pedir una renovada prosperidad.

La costumbre de entregar ofrendas a la «Pachamama» en agosto era, hasta hace unos años, casi exclusiva de indígenas y campesinos que las practicaban en los lugares más altos de las zonas rurales, conocidos como «apachetas», para agradecer por la fertilidad de la tierra e iniciar un nuevo ciclo agrícola igualmente próspero.

Sin embargo, estos rituales ahora también se han extendido a las ciudades, donde la gente celebra las llamadas «coachadas» o peticiones a la «Madre Tierra» para bendecir sus vehículos, casas o negocios y pedir salud, dinero y bienes para toda la familia.

Uno de los principales rituales se efectuó ayer en la plaza Mayor de San Francisco, en La Paz, y fue encabezado por kallawayas (médicos aimaras) que llegaron desde la provincia Bautista Saavedra, cuna de esa cultura, reconocida por la Unesco como Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2003.

«Este ritual es un agradecimiento a la Madre Tierra y al Cosmos. En estas fechas empieza la fertilidad, cada persona puede poner la semilla a la tierra, pues se abre la boca de la Pachamama y agradecemos para emprender nuevos proyectos, nuevos pensamientos», explicó a Efe el kallawaya Freddy Quispe Llanos.

Agregó que la ofrenda que se entrega a la deidad andina es «una paga con toda fe, con todo corazón, con todo cariño» por todos los bienes recibidos y otros nuevos que vendrán.

Las ofrendas contienen distintos elementos pero, según Quispe, en ellas son imprescindibles el «untu» (grasa de camélido), los dulces y las hojas de coca o bien las k׳oas, que son plantas ceremoniales.

También incluyen alimentos, alcohol, flores y fetos de llamas que, según quienes las venden, murieron de forma natural.

El vicepresidente del país, Álvaro García Linera, también entregó una ofrenda en el cerro Pajchiri, situado en la localidad altiplánica de Achacachi, para agradecer a la «Pachamama» por la producción de alimentos y pedir su protección para el Gobierno.

«Venimos aquí a pedir con humildad a nuestro ׳achachila׳ (divinidad que habita en las montañas) poderoso y guerrero Pajchiri que proteja a nuestra Patria de los abusos de los poderosos, para que nos vaya bien como país y que sigamos subiendo y mejorando nuestras condiciones de vida», sostuvo la autoridad.

García Linera llevó una prenda de vestir del presidente Evo Morales para que, a través de la misma, pueda recibir la bendición de la «Madre Tierra», a la que pidió que proteja al mandatario «de los gobiernos malos, de los envidiosos y de los poderosos que quieren hacer daño».

Además del ritual encargado por la alcaldía de La Paz a los kallawayas, los comerciantes y artesanos hicieron sus propias ofrendas en las calles aledañas a la plaza de San Francisco.

Mercedes Vega, una artesana de la calle Sagárnaga, dijo a Efe que el 1 de agosto acostumbran a hacer los rituales para «agradecer y pedir» a la «Pachamama».

«En este día ofrecemos a la Madre Tierra, como ella nos da el alimento, hoy nosotros también le damos», señaló Vega, mientras se preparaba para compartir con sus compañeros un pequeño «aptaphi» o banquete comunitario.

Bolivia

Bolivia recibe con ofrendas y sacrificios el mes de la Pachamama

1 Ago

pachLa Paz, 1 ago (PL) Las ofrendas y los sahumerios humean desde esta noche en millones de casas de Bolivia, porque comienza el mes de la Pachamama, el tiempo en que la Madre Tierra come y da suerte y bienestar a sus hijos.Miles de bolivianos acudieron esta madrugada a sitios sagrados a esperar la medianoche, porque creen que con los primeros segundos de agosto obtendrán las bendiciones y favores de la diosa andina, principal divinidad para los pueblos originarios.Con el octavo mes del año ha llegado a estas tierras la época de la «lakampacha» que en aimara equivale al «tiempo en que la Pachamama tiene la boca abierta y desea comer».

Por ello, desde la mañana de ayer, la Calle de las Brujas, en el centro de esta capital, se llenó de paceños que buscaban los ingredientes para preparar las llamadas mesas, las ofrendas para quemar esta noche en saludo al gran día de la diosa.

Rosa Acarapi, una de las chifleras o brujas que venden en esa calle, explicó a Prensa Latina que durante todo este mes se dedican a la preparación de las mesas; pero hay tres días especiales: el 1 de agosto, el 15 y el 30.

«Son días claves en los que hay más ventas. Nosotras hacemos los preparados, que tienen ingredientes básicos, pero que también se hacen de acuerdo con la necesidad de los clientes, en dependencia de si quieres pedir familia, salud, prosperidad, dinero, trabajo», explicó.

Acarapi dice que en agosto la Tierra ha empezado a salir del inverno, concluyó la primera etapa de las cosechas y tiene más hambre de lo corriente, por eso hay que alimentarla con dulces y sullus, los fetos de llamas y ovejas.

Una mesa de dulce, preparada por Acarapi durante la conversación, contenía casas y autos de caramelos (son conocidos como alfeñiques), lana de color, cebo de llama, nuez, pan de plata, hierbas aromáticas y el infaltable sullu, todo envuelto finalemente en una hoja de papel sábana.

Mientras esto pasa en la ciudad, en el campo, los creyentes acuden a las apachetas o cumbres, donde de acuerdo a sus costumbres y tradiciones, entierran llamas vivas y sacrifican gallos y conejos, para calmar el hambre de la Tierra.

Al otorgar las ofrendas, invoca también a los achachilas, los ancestros que habitan en los nevados del Illimani, Huayna Potosí, Mururata, Sajama y Chijcha, e invocan también a los ríos y los espíritus de los animales.

El principal centro de peregrinación en esta capital es La Cumbre, en las afueras de La Paz, a cuatro mil 600 metros sobre el mar, donde comienza el Camino del Inca, y donde, según las creencias ancestrales, se reúnen los dioses tutelares del mundo andino.

Los sabios amautas y los yatiris, sacerdotes de la religión aimara, realizan los principales ceremoniales en los que no falta el sacrificio de la llama y las ofrendas con la hoja sagrada de la coca, el alcohol, el sullu, y la chicha, la bebida altamente alcohólica para «carar» (alimentar) a la Pachamama.

Ha comenzado agosto en Bolivia, y con él la esperanza de un tiempo mejor en el que el hombre y la naturaleza puedan vivir en armonía; el mes en que los bolivianos recuerdan que todo viene de un polvo sagrado, devastado, y contaminado por el hombre mismo: el de la Madre Tierra.

Prensa Latina

Por Lioman Lima

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