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Budín de Seso

19 Feb

Budin-de-pescado

Receta recopilada por  la antropóloga boliviana Beatriz Rossells Montalvo: La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

LA PAZ-BOLIVIA: Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p. Allí encontrarán tambien recopiladas las recetas de Juana Manuela y  siquiera otras 800 mas. Es el trabajo más vasto que se ha hecho acerca de la comida Boliviana.

Receta de la cocinera Lola

Se vacía una sesada de vaca y se la pone en agua fría, se le limpia bien y luego se le hace cocer en agua con sal y ramas de cebolla verde. Se prepara una salsa blanca, se le mezcla el seso bien picado y se le añade tres huevos bien batidos y como un platillo de pan duro molido, luego se le pone en moldecitos untados con mantequilla y se hace cocer en baño María en una olla tapada. Se pica tomates de los grandes y se los hace cocer con un poco de mantequilla o de manteca, después se espesa con un poco de harina, con esta salsa se cubre el budín sacándolo de los moldecitos.

Gallinas con Arroz

19 Feb

Gallina con Arroz 

 

Se rellena una gallina gorda con el siguiente jigote: Se muele en máquina un poco de tocino, el hígado de la misma gallina y la mitad de un pan, se le añade tres huevos enteros, una cucharada de cebolla picada, pimienta en polvo, perejil y sal, se mezcla todo bien y se embute la gallina cosiéndola con una aguja, se la amarra en un lienzo, se echa a una olla de agua hirviendo con una cabeza de cebolla, seis clavos de olor, tres tomates partidos por la mitad, un pedazo de canela, una hoja de laurel, pimientas enteras y seis zanahorias, todo esto se deja hervir a fuego lento durante seis horas. Una hora antes de sacar del fuego se dora en manteca, una media libra de arroz bien escogido y lavado que luego se hace hervir en poca agua hasta que esté bien cocido, entonces se prepara una salsa con una cebolla partida a cuatro que se dora en manteca y el jugo de seis tomates, media taza de caldo que se añade con un poco de sal, cuando todo esto ha hervido se le añade el arroz; y se sirve junto con la gallina.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela Gorriti y  siquiera otras 800 mas.

SALUD Receta para personas convalecientes

19 Feb

sopa de gallo

(o para personas debilitadas)

Se toma un gallo muy viejo y se lo pela sin mojarlo, se lo destripa y sin quitarle la sangre se lo rellena haciendo un preparado con lo siguiente: se muele una libra de azúcar, una onza de canela, otra de clavo, un puñado de pepitas de sandía, otro de pepitas de melón, (las pepitas deben estar peladas), una raíz corta de escarsonera, dos narigadas de asta de ciervo y seis manzanas; con todo esto bien molido y mezclado se rellena el gallo, se dan unas puntadas a la abertura para evitar que se derrame el relleno y se lo pone en una olla grande y nueva bien tapada para que no se evapore el caldo. Se hace hervir hasta que escurra un almíbar que es la medicina. La olla debe estar en el fuego hasta que no escurra más el almíbar y esté bien cocido el gallo, después se saca el almíbar y se toma una cuchara por la mañana en ayunas y otra a las cinco de la tarde. A media hora de haber tomado esta medicina recién se puede almorzar o tomar agua u otro alimento. Este preparado conserva la salud y puede ser tomado por personas de diferente constitución y edad y un buen régimen de vida la prolonga hasta más de un siglo. Esta receta fué hallada entre los papeles del Dr. Jermes Sueco.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela Gorriti y  siquiera otras 800 mas.

Jalea de Membrillo

18 Feb

Jalea de Membrillos 

(Receta de la Sra. Benedicta R. V. de Linares)

Para hacer jalea y dulce de membrillo en caja, se hace un día antes el almíbar de punto alto, de dos arrobas de azúcar y se la divide en dos porciones iguales. Se mondan cien membrillos, se los parte en el sentido del palito, se les saca las semillas con toda esa parte dura que las contienen, se los deposita en agua fría para que no se ennegrezcan. Mientras se hace esta operación, se hace hervir agua en una paila, se lava los membrillos en dos aguas y se los hace a cocer hasta que les entre una paja punzándolos, se les saca con un cucharón a una fuente, si no se ha podido hacer cocer todos los membrillos de un golpe, se echa los restantes a este mismo caldo. Todo este caldo se echa a una de las porciones de almíbar y además el jugo que se escurre de los membrillos que se los pone en un tocuyo nuevo y colgados, no se los aprieta a fin de que el jugo sea claro. Inmediatamente se los pone a hervir con más la goma de las pepitas, que no bien se quitan de los membrillos se lavan con agua fría y se hacen hervir en una buena porción de agua, se cuela y se hace dar punto junto con el caldo hasta que echando unas gotas de éste en el plato con agua fría queden como topacios, en el mismo plato se procura juntarlos con la punta de los dedos si se esparcen es que hay que darles más punto. Para que salga muy clara es preciso hacerlo en una paila de porcelana y no de cobre que le da mal color. En todo caso se hace el almíbar el día anterior y la preparación de los membrillos muy de mañana, cosa que desde el mediodía tome punto y se termine hasta las cuatro o cinco de la tarde, porque si se guarda el caldo a medio hervir comienza la fermentación y el resultado es malo. Este caldo se deja enfriar en moldes. Los membrillos bien escurridos se los raspa en una lata llena de agujeros y se los hace hervir con la otra porción de almíbar con unos palitos de canela y clavos de olor hasta que tome punto muy alto como para cajeta, también se echa a este dulce parte de la goma que hay que separar de ia que se echó al otro. Debe hacerse este dulce el mismo día por las razones expresadas, de ninguna manera se hace cocer los membrillos más de lo preciso, si no lo necesario para que les entre una paja, de lo contrario el dulce sale como mazamorra, guardando la regla indicada es graneteado y blanco. Es preciso pesar el membrillo por si pesa más que la arroba, se hace más almíbar de punto alto de tantas libras de azúcar cuantas más haya de membrillo y se aumenta agua caliente mientras esté hirviendo. El punto debe ser alto para evitar que la fruta hierva demasiado y pierda su aspereza que es tan agradable. La goma se le añade en espesa por esta misma razón se le pone un poco de agua.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Alfeñiques de Azúcar

17 Feb

 

Alfeniques

 

Se tomarán 6 libras de azúcar y se clarificarán, se hará dar punto alto, en cuyo estado se le exprimirá una lima dejando hervir un rato, al mismo tiempo se le echará un poco de anís y luego retirar del fuego. Deben tenerse dispuestas dos estacas con las cuales se enfriará el almíbar, elevándolo y batiéndolo hasta que esté a una temperatura que se pueda meter las manos, seguir batiendo y elevando hasta que se haya endurecido y puesto blanco, en cuyo estado y hallándose como melcocha se irá estirando a manera de soga delgada, y con toda rapidez se irán amarrando nuditos pequeños y cortados, los cuales se arroparán bien estando calientes para que resulten blandos y suaves. Los que se quisiesen duros y amelcochados se dejarán enfriar sin arroparlos.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Dulces Secos

17 Feb

Frutos Secos

 

Los dulces secos son los que en adelante se irán refiriendo: Estos dulces se sirven en la tarde cuando se convidan helados. Se ponen en las palanganas o fuentes chacurruscados con diasitrones de sidras y fruta seca, que todo viene a ser diasitrones, porque la fruta seca son conservas de todas frutas. Las conservas las cubren con almíbar en punto y las secan. Estas al poner en las palanganas, se han de cuidar que los dulces delicados y synetosos se pongan encima de los demás, que llaman a ello pintar las fuentes.

Algunas personas mezclan estos dulces con bizcochuelos cubiertos que llaman diafanitos, rosquetes cubiertos, tortitas, etc, que está mal dicho porque mejor es que las tres cosas estén aparte revueltas entre ellas, como también los barquillos puestos en orden en cada fuente o palangana, que los blancos y colorados hermosean la mesa. También se da chocolate en tales funciones.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Torta de Garbanzos

16 Feb

Torta de Garvanzos

 

Los garbanzos se pelan con ceniza o cal, como el maíz, y se cocina muy bien en leche, y escurrido el caldo vaciarlos en un lienzo ralo, colgarlos de un día para otro a que se escurra la humedad y molerlos bien. Ponerle azafrán, clavo, canela, pimienta, nuez moscada, semilla de culantro tostada, todo molido, almendras machacadas, un poquito de queso añejo rallado y biscocho molido. Batir huevos con claras y yemas, a cada diez ponerle una libra de azúcar molida, bien batido todo que quede espesa la masa y dulce. Irán poniendo poco a poco, y si le faltare dulce añadir más azúcar. Las fuentes que estén untadas con manteca y no se llenen mucho que los garbanzos se esponjan, ponerlas por un instante al fuego y luego al horno templado a que cuaje y tome color.

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Pastel de Choclo a la Sucrense

3 Ene

Esta receta la he tomado del libro de Cocina Ecléctica, de Juana Manuela Gorriti (1818-1892). Les invito a visitar el link que aparece líneas abajo. Allí encontrarán las recetas para los platos más sabrosos que preparaban  nuestras abuelas y bisabuelas y que sólo evocarlas nos hace aguar la boca. Tendrán a la mano recetas bolivianas, peruanas, bonaerenses, uruguayas, españolas, chilenas y de tantos otros países que las numerosas amigas de Juana Manuela le hicieron llegar. Gracias a todas ellas y a la minuciosa paciencia de la autora se ha podido preservar un patrimonio notable de otros tiempos:

http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/librodecocina/RecetasdeJuanaManuelaGorriti/cocinaeclectica.asp

Les invito  a leer el libro de la antropóloga boliviana Beatriz Rossells Montalvo: La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana. LA PAZ-BOLIVIA: Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela y  siquiera otras 700 mas. Es el trabajo más vasto de investigacion que se ha hecho acerca de la comida Boliviana.

Llegue a conocer este libro gracias a mi amiga Pilar López, quien me lo compartió. Agradezco a Pilar por hacerme conocer esta formidable investigación sobre la comida boliviana que solo ahora cuando estoy de vuelta en Bolivia empiezo a descubrir.

PASTEL DE CHOCLO A LA SUCRENSE

Rállase el choclo, y muélesele muy bien, en batán o mortero. Viértasele una taza de leche, revuélvase bien, y cuélese en una tela rala, exprimiéndolo con fuerza para extraer el jugo. Vuélvase el bagazo al mortero, y muélasele otra vez, echándole también una taza de leche, y cuélesele.
En este jugo de choclo, échese, cucharada a cucharada, harina de maíz blanca, o maizena, revolviendo, a medida que se echa la harina, y batiendo hasta que se haya espesado. Se le sazona con sal y un poco de azúcar, a lo más una cucharada o dos, para hacer resaltar el dulzor natural del choclo.
Se derrite un gran trozo de mantequilla, y se la mezcla a la masa, revolviéndola y batiéndola, hasta que la mantequilla se haya incorporado.
Si la masa ha espesado más de lo regular, añádasele un poco de leche y siempre revolviéndola, póngasela a cocer en un fuego moderado.
Pruébese con frecuencia, para, por el sabor, conocer cuando esté cocida ya a punto.
Entonces se la quita del fuego, se le añade mantequilla, se revuelve y se deja enfriar. Ya fría, se le mezclan cuatro yemas de huevo, y se revuelve aún para incorporarlas a la masa.
El fondo de una fuente de loza resistente al calor, se unta de mantequilla y se extiende una capa de la masa de choclo. Sobre ésta se acomoda un relleno; el que se quiera; ya sea de pichones despresados, puestos en adobo y estofados; o bien con un picadillo condimentado con especias, pasas de Málaga, almendras y aceitunas. Sobre el relleno, se acomodan con simetría, rebanadas de huevos duros y aceitunas. Se cubre el relleno con otra capa de masa de choclo y se la entra al horno.
Cuando la superficie del pastel haya tomado el color de un dorado subido, la cocción está hecha, y del horno debe ir a la mesa; pues mientras más caliente, este pastel es más exquisito.

Natalia R. de Dorado (Cochab)