Archivo | Todos Santos RSS feed for this section

Uchu Llajua de Todos Santos en San Pedro de Buena Vista

24 Oct

UCHÚ LLAJUA DE TODOS SANTOS EN SAN PEDRO DE BUENA VISTA

 

Ingredientes: Fideo. Carne de cordero. Papa imilla. Harina de maíz. Ají colorado de Zudáñez, ajo, comino, cebolla. Sal.

Manera de preparar: En una olla grande se hace co­cer la carne de cordero y cuando está cocida se escurre el caldo. Aparte se muele abundante ají colorado (con pepas o sin pepas de acuerdo al gusto), se le agrega ajo, comino, y se hace co­cer en una sartén con manteca y mucha cebolla picada menudito (sólo las cabezas). Cuando es­tá cocido el ají se mezcla con las carnes, y se espesa con un poco de harina de maíz. Aparte se hace cocer la papa imilla, con su cas­cara negra y es muy harinosa. Aparte se ha­ce cocer el fideo, si se quiere retostándolo antes en manteca o sino sin retostar, depende del gusto.

 

LA COMIDA POPULAR BOLIVIANA

Paredes Candia, Antonio Edición privada.

2ª Edición La Paz. Bolivia. 1990

Día de Muertos: Larga vida a la tanta wawa

24 Oct

En el mundo andino, las fronteras entre la vida y la muerte responden a una visión cíclica del tiempo, distinta al tiempo lineal occidental. La costumbre de «pagar» a los seres tutelares así como a las «almas» de los difuntos es una manera de invocar protección y agradecer por las lluvias y las buenas cosechas a quienes nunca se han ido del todo -o en todo caso, siempre retornan-. El éxito de la ofrenda y la concesión de lo solicitado dependen directamente de los objetos, potajes y frutos ofrecidos en el ritual.
Felipe Guaman Poma de Ayala informa que los incas dedicaban el mes de Ayar Marcay Quilla (noviembre) a los difuntos. Los cuerpos (momificados) eran extraídos de sus bóvedas (llamadas pucullo) para renovar sus vestuarios, darles de comer y beber, y luego cantar y danzar junto a ellos. Los ponían en andas y los sacaban en recorrido, de casa en casa, por las calles y plazas para luego retornarlos a sus pucullos, «dándole sus comidas y bagilla al prencipal de plata y de oro y al pobre, de barro. Y le dan sus carneros y rropa y lo entierra con ellas y gasta en esta fiesta muy mucho«. Era el mes en que los incas se horadaban las orejas y hacían los huarachicos(primeros taparrabos) y rutuchicos (primer corte de cabello) para los varones. Se celebraba elquicocu (primera menstruación) de las niñas, y también se seleccionaba a las jóvenes para los acllahuasi.
La tradición de rendir culto a los muertos ha permanecido profundamente arraigada en los pueblos andinos. Cada 1° de noviembre se hacen visitas a las últimas moradas terrenales de los difuntos y se instalan altares en las casas, en cuyas ofrendas los alimentos juegan un rol principal: por ejemplo, en el sur se preparan panes y galletas con harina mezclada de maíz y quinua llamadasquispiñas. En el norte (Piura, Tumbes) se preparan galletas dulces que se reparten en las calles entre los niños recordando a algún familiar fallecido siendo niño. En las zonas norte y centro orientales se amarran papas, camotes, yucas -y todo comestible que crece bajo tierra- en los extremos de unas cañas con las que los vivos salen en recorrido; así, alcanzan estos frutos de la pachamama a las almas de los muertos; si algún pájaro o ave se acerca a comer los alimentos de las cañas causan la mas grande alegría.
Una de las tradiciones de Día de difuntos que queda más grabada en los recuerdos de infancia es la de las «tantawawas», que en lengua quechua quiere decir «niño de pan» (tanta=pan, niño=wawa). En Ayacucho, Huancavelica, Apurímac o Cusco, se hacen de las más diversas formas y son de un delicioso bizcocho compacto, muchas veces con menudas y polícromas grageas y pasas. Más al sur suelen hacerse de bizcocho más ligero, de varios tamaños y con caretas de yeso; en Arequipa donde suelen llamarse simplemente «wawas» (o «guaguas»), los niños acostumbrábamos coleccionar estas caretitas de distintos tamaños y caracterizaciones. Habían también wawas de bizcochuelo con cubierta glacé y su fina caretita, que eran apadrinadas en «solemnes» ceremonias entre amigos y/o familiares. La creatividad popular deja ver en cada zona tantas formas, texturas y sabores como primor en los detalles de su ornamentación surgiendo con frecuencia verdaderas obras de arte.
La costumbre de ofrendar tantawawas ha ido debilitándose con la desectructuración que causan las constantes migraciones y el afán por la «modernización» y el pragmatismo. Se trata de un pan artesanal hecho por tradición familiar de generación en generación; ello ha producido un conocimiento especializado que no sólo requiere tiempo y esmero, sino que viene envuelto en una narrativa mágico-ritual que en estos tiempos acelerados pocos conservan.
// m. cornejo

http://canteradesonidos.blogspot.com/2007/10/larga-vida-las-tanta-wawas.html

Tanta Wawas de Todos Santos

23 Oct

tanta

Es un pan hecho para, en  Todos Santos forma de hombre, mujer, escalera, animalitos, etc.

  • 4 cucharas de levadura fresca o 2 y 1/2 de levadura seca
  • 1/2 taza de agua tibia
  • 3 cucharas de azúcar

En un pocillo remojamos la levadura con el agua tibia y el azucar por unos 5 minutos y luego añadimos:

  • 2 tazas de agua tibia
  • 2 tazas de harina blanca cernida

Mezclamos ambos ingredientes y dejamos en ambiente caliente hasta que duplique

Mientras tanto preparamos la masa con

  • 2 tazas de leche o agua tibia
  • 6 cucharas de azúcar
  • 2 cucharas de sal
  • 1/2 taza de manteca vegetal o mantequilla
  • 10 tazas de harina blanca cernida
  • 3 huevos
  1. A la leche tibia le ponemos sal, azúcar y manteca, a la harina le añadimos la levadura, alternando con la leche tibia, formando una masa, con la ayuda de las manos y por ultimo incorporamos los huevos. Amasamos por quince minutos hasta que revienten unos globitos y hacemos con la masa un solo bollo que untamos con manteca y dejamos reposar hasta que aumente nuevamente su tamaño, por otros quince minutos
  2. Formamos bolitas del tamaño de un puno y colocamos en fila sobre una mesa, tapando con un repasador, para que repose unos 5 minutos, luego las estiramos con el uslero a lo largo y se untan con manteca doblándolas por la mitad, luego se ponen a horno caliente y una vez tostadas se sacan y se desdoblan para nuevamente hornearlas hasta que estén tostadas y sequitas.

Tomado del libro que a todo amante de la cocina Boliviana le aconsejaría tener.

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia – Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro – La Paz. Bolivia. 1988

Panales de Todos Santos

23 Oct

panales

EL PANAL Y SU FABRICACIÓN

La enciclopedia Sopeña da la descripción exacta de lo que es el panal; llamado azucarillo: «Masa es ponjosa, hecha de almíbar, clara de huevo y zumo de limón, propia para endulzar un líquido». El pa nal o palíala como lo denomina el pueblo sucrense son bollos esponjosos que tiene alguna variante en los Ingredientes de su elaboración. Es golosina propia de la fiesta de Todos Santos, y se utiliza para endulzar la chicha. Se elaboran de dos colores: rosados y blancos.

La ficha de la elaboración la recogimos en la ciudad de Sucre:

Panal sucrense

Ingredientes: Un kilo de azúcar blanca. Una clara de huevo. Una pizca de bicarbonato. Ocho cu charadas de azúcar que se separan del kilo.

Preparación: Se sacan ocho cucharas del kilo y se muelen. La clara se bate a punto de nieve. Cuan­do está bien batida se le agrega el azúcar mo­lida y se sigue batiendo para que tenga consis­tencia y se le agrega la pizca de bicarbonato. El azúcar se hace hervir con dos tazas de agua hasta que esté espesito.

Como se forma el panal:

Dos cucharas de almíbar se ponen al cucharón y hay que hacerla hervir en el mismo cucharón hasta que tome punto. Cuando al hervir se forma una natita ligera sobre los globos que hace la ebullición; entonces con un palito se saca un poquito de clara batida y se menea con el mismo palito a un solo lado y dentro del mismo cuchararón;cuando el batido está espumoso y por levantarse, se vacía sobre un papel con azúcar granulada. Y está hecho un panal, y así se continua hasta terminar el almíbar y la clara batida.

Manera de servirse:

En un buen vaso de chicha o en la jarrita se in­troduce uno o dos panales, de acuerdo al gusto, y cuando se deshace a medias se toma la chi­cha. Con el dulce del panal adquiere un sabor muy delicioso, pero también es muy embriagadora.

Nota: Antes era una golosina propia del ámbito oc­cidental de Bolivia, hoy con las migraciones in­ternas ya es popular en el ámbito oriental bo­liviano. Informantes: Doña Rosa y Mercedes Tardío Tejerina. Sucre. Noviembre de 1988.

LA COMIDA POPULAR BOLIVIANA

Paredes Candia, Antonio

Edición privada. 2ª Edición La Paz. Bolivia. 1990