El Jiska Anata, celebración urbanizada desde el año 1995 con la puesta en valor de danzas autóctonas provenientes de diferentes provincias del departamento de La Paz y del interior y exterior del país, se ha convertido en la entrada más inclusiva y democrática del carnaval paceño, lo cual debe ser reposicionado en el discurso del imaginario colectivo, afirma la antropóloga e investigadora, Luz Castillo.En su estudio Jiska Anata, patrimonio cultural de La Paz, la jefa del Departamento de Investigación del Museo de Etnografía y Folklore (MUSEF), ofrece un análisis sobre la situación actual del carnaval andino –que nació diverso–, y que por diversos factores fue asociado con el pasar de los años con una representación cultural más autóctona, indígena y originaria.“Hay una convocatoria que se abre a públicos que quieren participar; quienes participan no tienen una alta capacidad adquisitiva. En cambio, las otras entradas como las del Gran Poder, son elitistas, se debe participar de veladas, misas, procesiones, el Jiska Anata es más democrático en ese sentido, si un grupo no participa un año, no le quitan puntos ni le castigan, tampoco hay precio, no hay un jurado calificador que da premios, esa es la visión pluralista, donde todos tienen su valor y participan con todas sus limitaciones”, afirma al Periódico Digital PIEB.Castillo destaca la inclusión en el Jiska Anata, de las comunidades indígenas, personas de la tercera edad, invidentes, con capacidades diferentes y ballets folklóricos, donde existe respeto entre sí.Sin embargo, la antropóloga señala que debido a que existe una fuerte relación en el imaginario colectivo de que el Jiska Anata es una entrada más rural y autóctona, deben ver desde sus propios organizadores las formas de generar recursos propios para trasladar hasta la ciudad de La Paz a más agrupaciones indígenas no solo del altiplano, sino del país.Caso contrario, recomienda la especialista, replantear el discurso que destaque esa diversidad participativa como riqueza del Jiska Anata, para reposicionar en el imaginario de la gente, que se trata de una expresión diversa y por tanto, incluye lo autóctono, lo folklórico, lo neofolklórico y las diferentes participaciones de la sociedad.“Las danzas indígenas sienten que están siendo desplazadas por las danzas folklóricas estilizadas y quieren mostrar sus bailes tal cual se representan en sus comunidades y en sus fiestas patronales, y esa percepción sale de manera interna de los propios protagonistas”, afirma.Según la investigadora, si bien es importante que lo folklórico esté presente en el Jiska Anata, advierte que hay un hastío por parte de la población, por lo que es necesario delimitar el número de este tipo de fraternidades, y ampliar la participación de los grupos rurales.Al igual que sucede con la entrada del Gran Poder o la entrada universitaria, Castillo señala que los organizadores del Jiska Anata no se deben limitar a recibir el apoyo económico de la Cervecería Boliviana Nacional (CBN), sino a generar sus propios recursos, para garantizar por ejemplo la participación de agrupaciones de Curahuara de Carangas del departamento de Oruro, o los Jula Julas o Chutillos, así como mayores agrupaciones de la Amazonía, región que solo está representada por Los Chamas.“Los protagonistas perciben que el público percibe que la entrada que organiza la Gobernación con las 20 provincias es más autóctono que el Jiska Anata, y es difícil definir lo autóctono, a lo que prefiero llamar lo local”, señala. La antropóloga ve también que el discurso que se ha creado en torno a lo indígena pierde contextualización en el escenario urbano, por lo que no es correcto cuestionar por ejemplo el uso de los sikus en la entrada del Jiska Anata, debido a que es un instrumento de viento que se lo toca en el campo durante el período agrícola seco y no en época de lluvia. Contacto: luzelianacastillovacano@yahoo.com |
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El Jiska Anata, celebración urbanizada desde el año 1995 con la puesta en valor de danzas autóctonas provenientes de diferentes provincias del departamento de La Paz y del interior y exterior del país, se ha convertido en la entrada más inclusiva y democrática del carnaval paceño, lo cual debe ser reposicionado en el discurso del imaginario colectivo, afirma la antropóloga e investigadora, Luz Castillo.En su estudio Jiska Anata, patrimonio cultural de La Paz, la jefa del Departamento de Investigación del Museo de Etnografía y Folklore (MUSEF), ofrece un análisis sobre la situación actual del carnaval andino –que nació diverso–, y que por diversos factores fue asociado con el pasar de los años con una representación cultural más autóctona, indígena y originaria.“Hay una convocatoria que se abre a públicos que quieren participar; quienes participan no tienen una alta capacidad adquisitiva. En cambio, las otras entradas como las del Gran Poder, son elitistas, se debe participar de veladas, misas, procesiones, el Jiska Anata es más democrático en ese sentido, si un grupo no participa un año, no le quitan puntos ni le castigan, tampoco hay precio, no hay un jurado calificador que da premios, esa es la visión pluralista, donde todos tienen su valor y participan con todas sus limitaciones”, afirma al Periódico Digital PIEB.Castillo destaca la inclusión en el Jiska Anata, de las comunidades indígenas, personas de la tercera edad, invidentes, con capacidades diferentes y ballets folklóricos, donde existe respeto entre sí.



Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


Muy bueno!
Buen post! Te mando un abrazo grande desde argentina, siempre es un agrado leerte :)
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.
Hola buenas tardes, muy interesantes sus aportaciones, quisiera ponerme en contacto con usted.
La Jabuticaba, en el Oriente Boliviano se la conoce como Guapurú. En Brasil, existe una ciudad denominada como Jabuticabal
Definitivamente con tus recetas me da hambre 😂