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Como deshacerse de los lipomas o grumos en la piel en forma natural

26 Jul

Los grumos o lipomas son crecimientos benignos que aparecen en cualquier parte del cuerpo, cabeza, cuello, axilas y brazos, causando algunos inconvenientes.

No hay estudios que confirmen la causa de estos tumores, pero muchos científicos concuerdan con que la genética tiene mucho que ver. El desarrollo de estos lipomas puede ser por problemas de obesidad y colesterol.

Hay médicos que recomiendan un procedimiento con radiación y láser realizado en algún centro ambulatorio, pero no se asegura que el lipoma no volverá a aparecer. Eso sí debe ser realizado por profesionales expertos, por ningún motivo se debe hacer en casa.

Como deshacerse de los lipomas o grumos en la piel en forma natural

Harina y miel:

Realizar una mezcla con harina y miel, debe tener un espesor de medio a un centímetro de espesor, aplicar sobre el lipoma.

Luego poner sobre esta mezcla una toalla de papel, una gasa o pañuelo para que no se pegue en la ropa. Dejar durante un día y medio o 36 horas, luego sacarlo y volver a aplicar una mezcla nueva.

Esta terapia se debe hacer cinco veces. Luego de debajo de la piel.

Té rojo:

Combate las grasas malas del cuerpo, esto da resultado en algunos casos de lipomas.

Avena:

Remojar avena cruda en la noche y se debe consumir en las mañanas, esto ayudará a que no salgan estos lipomas y en otros casos los disminuye.

Jugo de limón:

Beber jugo de limón, desintoxica el cuerpo, reduciendo la grasa que no es saludable y también reduce los posibles depósitos de lipomas.

lipomas

Omega 3 ácidos grasos:

Es indispensable aumentar su consumo y así puede reducir los síntomas dolorosos de ésta enfermedad.

Linaza y pescados grasos:

Ayudan a reducir los grumos de lipomas y disminuye el riesgo de tumores.

Aceite de ricino:

Aplicando este aceite en los lipomas, ayuda a reducir su tamaño y calma el dolor.

El ginseng:

Contiene sustancias antiinflamatorias que pueden reducir los grumos. Tomar extracto de ginseng puede ayudar a eliminarlos.

Té verde:

Poner una cucharadita de hojas secas de té en una taza de agua hervida y beber esta infusión dos veces al día.

Recomendaciones:

Debes ingerir papayas, jugo de granada, achicoria, mandarinas, naranjas, limones, frambuesas, fresas.

Evitar los alimentos grasos y los fritos.

Comer frutos secos, las semillas y proteínas magras.

Reducir el azúcar.

Comer pescados y mariscos.

Practicar bastante ejercicio.

Elegir la Vida

26 Jul

ELEGIR LA VIDA

ELEGIR LA VIDA
No quise dormir sin sueños: y elegí la ilusión que me despierta, el horizonte que me espera, el proyecto que me llena, y no la vida vacía de quien no busca nada, de quien no desea nada más que sobrevivir cada día.
 
No quise vivir en la angustia: y elegí la paz y la esperanza, la luz, el llanto que desahoga, que libera, y no el que inspira lástima en vez de soluciones, la queja que denuncia, la que se grita, y no la que se murmura y no cambia nada.
 
No quise vivir cansado: Y elegí el descanso del amigo y del abrazo, el camino sin prosas, compartido, y no parar nunca, no dormir nunca. Elegí avanzar despacio, durante más tiempo, y llegar más lejos, habiendo disfrutado del paisaje.
 
No quise huir: y elegí mirar de frente, levantar la cabeza, y enfrentarme a los miedos y fantasmas porque no por darme la vuelta volarían.
No pude olvidar mis fallos: pero elegí perdonarme, quererme, llevar con dignidad mis miserias y descubrir mis dones; y no vivir lamentándome por aquello que no pude cambiar, que me entristece, que me duele, por el daño que hice y el que me hicieron. Elegí aceptar el pasado.
 
No quise vivir solo: y elegí la alegría de descubrir a otro, de dar, de compartir, y no el resentimiento sucio que encadena. Elegí el amor.
Y hubo mil cosas que no elegí, que me llegaron de pronto y me transformaron la vida. Cosas buenas y malas que no buscaba, caminos por los que me perdí, personas que vinieron y se fueron, una vida que no esperaba.
Y elegí, al menos, cómo vivirla.
 
Elegí los sueños para decorarla, la esperanza para sostenerla, la valentía para afrontarla. No quise vivir muriendo: y elegí la vida. Así podré sonreír cuando llegue la muerte, aunque no la elija… …
Porque moriré viviendo.