El mate cocido es una infusión típica de nuestras gastronomías. Se prepara hirviendo yerba mate en agua, luego se cuela, y se sirve en tazas. Es una bebida de sabor amargo similar al mate pero más suave, con las mismas propiedades estimulantes y nutricionales que éste. También se comercializa yerba mate en saquitos, para poder preparar el mate cocido de la misma forma que el té. Puede endulzarse con azúcar u otro edulcorante y agregársele leche a la bebida obtenida.Para elaborar el mate cocido hay que poner una cucharada sopera de yerba por cada 250 ml de agua a punto de hervir (es decir una cuchara por cada taza de té aproximadamente).
Originalmente, algunos especialistas, recomiendan que el agua para el mate cocido debe llevarse hasta la temperatura de 89º C; ya que según dicen (al igual que el mate), a esta temperatura, se conserva el sabor de la yerba sin ser modificada por la temperatura del agua.Muchos, prefieren, en vez de preocuparse por la temperatura del agua; agregar agua fría luego del primer hervor, para bajar la temperatura de la misma, y así, acercarse a los 89º recomendados por los especialistas.En Paraguay y en parte del Noreste argentino, el mate cocido se toma en forma de cocido quemado, se prepara con azúcar quemada (en una olla), yerba y agua hirviendo. Consumida por todas las clases por tener valores nutritivos altos (en caso de ser endulzado con azúcar y adicionado de leche). Las escuelas argentinas sirven como desayuno mate cocido con pan como tradición desde comienzos del siglo XIX.
Fuente de Vitaminas
Posee vitaminas del complejo B, que contribuyen a que el organismo libere y aproveche la energía contenida en los alimentos. Colaboran con la función muscular y ayudan a tener un organismo, una piel y un cabello sanos.
Fuente de Minerales
Contiene Potasio, esencial para el correcto funcionamiento del corazón. Contiene Magnesio, que ayuda a incorporar las proteínas y a formar un individuo fuerte y sano
Efecto Energizante
Por las xantinas que contiene, la infusión de yerba mate es una fuente natural de energía que estimula el esfuerzo intelectual y físico., por lo que es ideal para personas que realizan deportes u tanto actividades físicas como mentales.
Detiene el envejecimiento celular
Por su titlea concentración de polifenoles, el Mate cocido posee un gran poder antioxidante que detiene el envejecimiento al reducir la oxidación de las células.
Anticancerígeno
Por su efecto antioxidante, también previene el crecimiento de células cancerígenas. De esta forma disminuye mutaciones y efectos genotóxicos, que pueden transformar las células y provocar tumores.
Disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares
Ayuda a prevenir los trastornos coronarios.
Inhibe la absorción del colesterol
Ayuda a disminuir el nivel sanguíneo de colesterol malo.
Eficaz antibacteriano
Previene las caries inhibiendo el crecimiento de la placa bacteriana y el mal aliento
Ayuda a reducir grasas
Reduce la absorción del colesterol de la dieta y la reabsorción de ácidos biliares. Además estimula la termogénesis.
Inhibe el aumento de la presión sanguínea
Los polifenoles presentes bloquean la acción de la enzima involucrada en la conversión del angiotensin I a angiotensin II, responsable del aumento de la presión arterial.
Mate Cocido instantáneo con leche:
Fuente de Energía
Una taza de mate cocido aporta 4 veces más energía que una gaseosa cola.
Fuente de Proteínas
Una taza de mate cocido aporta 8 veces más proteínas que un vaso de gaseosa cola, la misma cantidad que una taza de chocolatada y 8 veces más que una taza de café.
Fuente de Calcio
Una taza de mate cocido aporta 300 veces el contenido de calcio de una gaseosa, la misma que una taza de chocolatada y 60 veces más que el café.
Fuente de Fósforo
Una taza de mate cocido brinda 230 veces el contenido de fósforo de una gaseosa y 46 veces el contenido de una taza de café.
Fuente de Magnesio
Una taza de mate cocido posee 80 veces más magnesio que un vaso de coca cola.
El » chipa apo» en semana santa es una tradición. Abuelas, tías, madres, hijos todos alrededor de la mesa para amasar y darle las particulares formas a la masa; «lopi» «jacare» «argolla» son las más tradicionales
INGREDIENTES Para 2 docenas aprox
1 kg de almidón (aramirô)
300 grs de harina de maiz (avati ku’i)
300 grs de grasa de cerdo (kure ñandy)
5 huevos medianos (rygausu rupi’a)
500 grs de queso estacionado (kesu tuja)
1 cda al ras de sal (juky)
20 grs de anis
Suero, o leche cant. nec. (aprox 100 ml)
Si es posible; hoja de banana (pakova rogue)
PREPARACIÓN
En un recipiente batir con las manos la grasa de cerdo hasta que quede bien blaco.
Agregar los huevos de a uno sin dejar de batir.
Agregar el anis y el queso desmenuzado.
Disolver la sal en un poco de suero y añadir a la mezcla.
Agregar la harina de maiz y mezclar muy bien. Agregar el almidon de a poco.
Por último agregar el suero, según la cantidad que necesite la masa.Dejar reposar la masa unos 20 minutos, tapada con un lienzo o un mantel.
Esto lo hacemos mientras se calienta el tatakua… si hacemos en horno precalentamos a 180º- 200º
Tomar una parte de la masa, volcar sobre la mesa y comenzar a amasar hasta lograr una masa compacta y suave.
Formar bastones y cortarlos de igual tamaño .
Foto de Sonia Delgado en UH
Hacer las figuras: argolla, pa’i akã, en rombo, karapã (medialuna), puku’i (alargados), trenzado, palomitas, etc
Colocar cada chipá sobre el pakova rogue (hoja de banano), y taparlos con un trapo mientras damos molde a toda la masa.
Una vez que el tatakua esté bien caliente, limpiamos y quitamos las brasas. Con la ayuda de una pala de madera, meter las chipás uno a uno sin perder mucho tiempo para que no se enfríe el tatakua.
Foto de Sonia Delgado en UH
Si hacemos en horno convencional también nho dejar mucho tiempo el horno abierto.
Cocinar por unos 15 a 20 minutos a Tº fuerte-
CONSEJO para mantener las chipas blandas: al sacar del horno o tatakua guardamos las chipas en un recipiente con hojas de banana como base o fondo
OTRO truco para que las chipas no se endurezcan es no cocinarlo durante mucho tiempo. Bastan 15-20 min para que quede bien cocida.
En este blog encontarás recetas típicas paraguayas y otras recetas consumidas en Paraguay
Se ralla o se pela muy fino la cáscara de la naranja; se corta en dos o so abren por debajo y se exprimen de modo que suelten el jugo y las semillas; se lavan y se vuelven a exprimir muy bien en varias aguas. Esta operación se hace varias veces al día para que suelte el amargo. A los dos o tres días que ha estado en agua fría se les alza al fuego y cuando esté por hervir se las saga. Cuando el agua esté fría, se las exprimen, se las pasa en otra agua pare volverla a poner al fuego. Se repite esta operación hasta que la fruta suelte todo su amargo Una vez lista, por cada dos docenas de frutas póngasele tres litros de miel y un kilo de azúcar y un poco de agua, y hágasela hervir hasta que la fruta esté pasada de este almíbar. Se le agregará agua hervida; toda la que sea necesaria.
Gallina casera1k harina de maíz¼ tomate¼ cebolla100 gr locote4 dientes de ajoUn mazo de kuratu (cilantro, hierba utilizada en la gastronomía y la medicinal½ k queso paraguayPerejil, orégano y sal a gusto
Dorar la gallina en su misma grasa hasta obtener un lindo color (sin que se queme). Aparte preparar la cacerola con el agua hirviendo. Picar finamente todas las verduras saltando ligeramente en la grasa que quedó en la cacerola en que se fritó la gallina dorada al agua hirviendo. Salar y añadir el orégano desmenuzado. Dejar hervir a fuego regular por lo menos tres horas hasta que la gallina esté blanda. Agregar los vori vori que se prepara con la harina de maíz y el queso desmenuzado en un bol. Se humedece con el caldo gordo caliente hasta formar una masa con la cual se pueda formar bolitas. Modelar las bolitas del tamaño de una uva, para luego echarlas en el caldo hirviendo. Hervir 5 minutos. Para dar por culminado el plato, se cocina 10 minutos más.
En esta ocasión te presentamos tres recetas de chipa tradicionales para que las hagas en familia y puedan disfrutar todos juntos lo mejor de la culinaria paraguaya. Los paraguayos tenemos por costumbre comer chipa todos los días, chipas deliciosas que son adquiridas de las chiperías tradicionales, pero el sabor de la chipa que nosotros mismos hacemos es distinto, y normalmente se da solamente una vez al año, en Semana Santa, así que… manos a la obra.
Chipa Mestizo
Ingredientes
Para 2 docenas aproximadamente
1 kg de almidón (aramirõ)
300 grs de harina de maiz (avati ku’i)
300 grs de grasa de cerdo (kure ñandy)
5 huevos medianos (ryguasu rupi’a)
500 grs de queso estacionado (kesú tujá)
1 cda al ras de sal (juky)
20 grs de anis
Suero o leche cuajada, cant. nec. (aprox 100 ml)
Si es posible; hoja de banana (pakova rogue)
Preparación
En un recipiente batir con las manos la grasa de cerdo hasta que quede bien blanco.
Agregar los huevos de a uno sin dejar de batir.
Agregar el anis y el queso desmenuzado.
Disolver la sal en un poco de suero y añadir a la mezcla.
Agregar la harina de maiz y mezclar muy bien. Agregar el almidon de a poco.
Por último agregar el suero, según la cantidad que necesite la masa. Dejar reposar la masa unos 20 minutos, tapada con un lienzo o un mantel.
Esto lo hacemos mientras se calienta el tatakua… si hacemos en horno precalentamos a 180º- 200º
Tomar una parte de la masa, volcar sobre la mesa y comenzar a amasar hasta lograr una masa compacta y suave.
Formar bastones y cortarlos de igual tamaño .
Hacer las figuras: argolla, pa’i akã, en rombo, karapã (medialuna), puku’i (alargados), trenzado, palomitas, etc
Colocar cada chipá sobre el pakova rogue (hoja de banano), y taparlos con un trapo mientras damos molde a toda la masa.
Una vez que el tatakua esté bien caliente, limpiamos y quitamos las brasas. Con la ayuda de una pala de madera, meter las chipás uno a uno sin perder mucho tiempo para que no se enfríe el tatakua.
Si hacemos en horno convencional también no dejar mucho tiempo el horno abierto.
Cocinar por unos 15 a 20 minutos a 250º o 280º si el horno lo tiene.
CONSEJO para mantener las chipas blandas: al sacar del horno o tatakua guardamos las chipas en un recipiente con hojas de banana como base o fondo
OTRO truco para que las chipas no se endurezcan es no cocinarlo durante mucho tiempo. Bastan 15-20 min para que quede bien cocida.
Chipa tradicional
Ingredientes
1 kg de almidón de mandioca
250 gms grasa de cerdo o manteca
500 gms queso Paraguay
200 ml de leche
4 huevos
1 cucharadita de anís
1 cucharadita de sal
Preparación
– Unir con las manos limpias de grasa y el queso.
– Luego agregarle los huevos y unir bien.
– Ponerle el almidón, la sal, el anís, y volver a unir todo.
– Por último, agregar la leche hasta que la masa se desprenda de las manos.
– hacer las chipas con las formas que quiera y cocinarlos en el horno caliente por 20 minutos.
Rinde 12 a 14 unidades, para obtener más unidades aumentar proporcionalmente los ingredientes.
Chipa Asador
Ingredientes
1 kg de almidón de mandioca
330 gms grasa de cerdo o manteca
500 gms queso Paraguay estacionado
6 huevos
1 cda. de anís
Leche o suero, cantidad necesaria
Sal fina
Preparación
– Batir bien la grasa. Agregarle los huevos de a uno y seguir batiendo.
– Incorporarle el anís estrujado, la sal y el queso desmenuzado.
– Agregar el almidón y, de a poco, el suero o leche, hasta que se mezcle todo bien. Debe quedar una masa que se pueda amasar. Comenzar a amasar muy bien hasta que quede una masa suave.
– Tomar un asador o palo y forrarlo con la masa de aproximadamente 20 cm de largo y 1 ½ de grosor.
– Cocinar dando vueltas sobre el rescoldo (brasa con cenizas), hasta que se dore y se cocine. Se consumen bien calientes.
Hoy es Aniversario del Paraguay, le comparto esta receta emblemática.
Un poco de Historia…
La comida paraguaya tuvo su origen precolombino con la raza guaraní y la herencia española en la colonización.La comida típica paraguaya, es el resultado de la combinación de las técnicas culinarias hispanas y de la utilización de productos nativos y otros introducidos y aclimatados por los españoles, como las verduras, el arroz, la carne vacuna, etc.El producto básico de la cocina paraguaya es el maíz que molido, cocido o fermentado entra en la elaboración de distintos platos o alimentos.El plato mas emblemático de la cocina de Paraguay es la «sopa paraguaya», potaje que resulta de mezclar y hervir harina de maíz con huevos, queso fresco, cebolla picada y leche cuajada.La gastronomía del Paraguay tiene elementos comunes a toda América como ser el uso del maíz, la mandioca, el maní y las legumbres, pero además la herencia de los recursos naturales y de la cultura de los Guaraníes y la amalgama con la cultura europea nos dan una gastronomía diferente al resto de América y dentro del mismo MERCOSUR.Las comidas más tradicionales como la chipa o pan paraguayo, la sopa paraguaya y una gran variedad de postres, hacen delicias de los que gustan saborear nuestros platos.
Historia de la Sopa paraguaya
Si hablamos de la carta de presentación gastronómica del país, sin dudas nos referimos a nuestra sopa paraguaya, una comida auténticamente nuestra.
Pero… ¿dónde y cuándo nació este manjar que es apreciado por nacionales y extranjeros?
No se sabe con certeza. Se cuentan varias historias y anécdotas sobre su origen.
Cuentan que el presidente Carlos A. López, tenía una cocinera y que preparaba el tykuetï que gustaba le gustaba mucho al presidente.
Todos los días la cocinera preparaba el delicioso plato… pero un día se le fue la mano con la harina de maíz y la preparación resultó demasiado espesa. Desesperada porque el presidente estaba por llegar y, buscando una solución, dispuso el preparado en un recipiente y lo llevó al tatakuá (hoyo de fuego)
Cuando llegó el presidente, muy temerosa, la cocinera le presenta la fuente explicándole lo sucedido y él, con su magnanimidad acostumbrada, le contestó: Bueno, vamos a llamarla: sopa paraguaya.
Don Carlos probó aquello que ya no podía servirse con cuchara sino con cuchillo y tenedor, pues al secarse al horno, se había convertido en una torta salada, y le agradó muchísimo, tanto que desde aquel día en la residencia presidencial la cocinera tuvo que preparar religiosamente el tyfuetï acompañado de la sopa paraguaya.
Años después, por iniciativa del Mcal. Francisco Solano López, en recepciones oficiales se servían la “sopa paraguaya karai”, recordando a su padre, y la “sopa paraguaya palaciega” en honor a Elisa Alicia Lynch.
Puede que ésta sea la historia verdadera, puede que no, pero lo cierto e indiscutible es que este tradicional y folklórico plato paraguayo se ha convertido en toda una leyenda y en un símbolo emblemático del arte culinario nacional.
INGREDIENTES
Huevos 6
Queso paraguay 500 g
Harina de maíz 500 g
Leche 500 cc
Cebolla 500 g
Aceite 50 cc
Sal
Anís c/n
PROCEDIMIENTO
Batir la claras a punto nieve y reservar.
En un bol mezclar las yemas, el queso, la harina de maíz, la leche y la cebolla previamente sudada en el aceite.
Condimentar con sal, las semillas de anís y agregar las claras batidas.
Colocar en una fuente de horno enmantecada y cocinar a 180º C por 40 minutos.
½ kilo de fideos gruesos corbatitas o caracolitos tostados en aceite
1 zanahoria rallada
1 papa rallada
1 cucharada de perejil picado
Preparación
Al caldo básico colado hirviendo, añadir la sal , zanahoria rallada, el fideo, cocinar a fuego lento con la olla a medio tapar, hasta que este cocido y espolvorear con perejil al servir.
«La comida es un instrumento para mejorar la sociedad y las condiciones de vida», dice Meyer. (Foto de Christina Smedegaard Jensen)
Es uno de los chefs más prestigiosos, el restaurante que cofundó, el renombrado Noma de Copenhague, ha sido elegido en los últimos tres años como el mejor del mundo y es uno de los impulsores del movimiento de cocina nórdica. Ahora Claus Meyer se ha empeñado en llevar su revolución gastronómica a Bolivia.
La idea del chef danés es gestar un movimiento de cambio desde los fogones, que incluye un manifiesto de la cocina boliviana -aprobado el mes pasado-, la creación de una escuela de cocina para jóvenes desfavorecidos -que ya está dando sus primeros pasos- y la puesta en marcha de un restaurante de alta cocina, Gustu, que se inaugurará a principios del próximo año en La Paz.
Contenido relacionado
¿Qué se come en los mejores restaurantes?
El país en el que las empanadas tumbaron a McDonald’s
Un restaurante danés, «el mejor del mundo» por tercer año consecutivo
En un artículo reciente, el periódico estadounidense The New York Times comparaba su labor en Bolivia con la del Che Guevara, el último extranjero célebre que llegó a ese país con ganas de cambiar las cosas -y que murió en el intento-.
Meyer reconoce que para él Bolivia también puede ser el «mayor fracaso» de su carrera, pero quiere intentarlo y dice que se puede permitir gastar el tiempo y el dinero que requiere la iniciativa.
El conquistador conquistado
Meyer tenía claro que quería lanzarse a la conquista de Sudamérica por «su gran potencial culinario y la diversidad biológica» y porque tiene»muchos productos que son desconocidos para el mundo».
Y según su socio en Bolivia Michelangelo Cestari, el chef danés se enamoró del país por su diversidad de productos y cultural.
Meyer asegura que hay muchos productos del país que le sorprendieron como las frutas, la carne de llama, la variedad de hierbas, maíces y tubérculos que no conocía y la calidad de algunos productos como los tomates, los chiles, la quinua, el café, el cacao y la vainilla.
Además, también dice haberse fascinado por cómo se cocinan algunos platos como la calapurca, una sopa que se mantiene caliente con piedras volcánicas, o el cordero a la cruz que se cocina al lado -y no encima- de una fogata.
«Es una experiencia fantástica. Lo que he visto ha seducido mi gusto», le dice Meyer a BBC Mundo.
«He triunfado al ejecutar la mayoría de mis ideas en mi país de origen pero no tengo ninguna experiencia en Sudamérica y sé que hay muchísimas cosas que pueden salir mal. Aunque vengo con las mejores intenciones puedo ser malinterpretado o meterme en cualquier tipo de problema», reconoce Claus en conversación telefónica con BBC Mundo.
«Pero simplemente no veo motivos de por qué no emprender esta aventura y por qué lo que ha sucedido en Dinamarca o en el vecino Perú no podría suceder en Bolivia si trabajamos duro», afirma el copropietario del Noma al referirse a dos de las cocinas más exitosas a nivel mundial.
¿Por qué Bolivia?
Tras participar en la creación del movimiento de la cocina nórdica y cofundar Noma, Claus Meyer decidió que era hora de expandir su idea de la gastronomía a otros lugares y creó la fundación Melting Pot para mejorar la calidad de vida de los más desfavorecidos a través de la comida.
Esa fundación ha puesto en marcha una escuela de cocina en una cárcel de Copenhague que ayuda a los presos a reinsertarse en la sociedad y ahora ha elegido a Bolivia como el primer país extranjero para expandir su proyecto.
Para Meyer, el país reúne todos los factores para desarrollarlo: una gran diversidad biológica y de productos, un panorama gastronómico poco desarrollado y unas características sociales óptimas para poner en marcha la iniciativa por los niveles de pobreza y desempleo.
Por eso, pretende ayudar a «desplegar su potencial» a un país que «ha perdido todas las guerras en los últimos 150 años e incluso todos los partidos de fútbol», explica el chef al señalar que, si su proyecto triunfa, podría repercutir positivamente en el empleo, la educación, el turismo y las exportaciones de comida en el país.
Alta cocina en La Paz
El chef danés cree que la comida es un instrumento para mejorar la sociedad y las condiciones de vida, especialmente en los países pobres. Quizás por eso suele decir que le gusta estar rodeado de «misioneros» y no de «trabajadores ordinarios».
Uno de los que le acompañan en esta misión es el chef venezolano Michelangelo Cestari que tras varios años en algunos de los mejores restaurantes de Europa decidió aceptar este reto y liderar el proyecto sobre el terreno junto a una chef danesa.
Cestari atiende a BBC Mundo mientras trabaja en la puesta a punto del restaurante Gustu, que se inaugurará entre enero y febrero de 2013 en Calacoto, un barrio de la zona sur de La Paz que alberga a la clase alta de la ciudad.
«No es un restaurante tradicional boliviano. Es un restaurante que trabaja con productos 100% bolivianos. La idea es crear nuestro propio tipo de gastronomía respetando los productos», explica.
Por eso, Gustu ofrecerá desde pescados de los ríos amazónicos hasta llama y platos con hoja de coca y en su carta de bebidas no faltarán los vinos bolivianos hechos con uvas cultivadas a más de 3.000 metros de altura o el destilado típico boliviano, el singani.
El venezolano dice que Gustu apunta a ser un «finedining gourmet» a la altura de los restaurantes europeos con estrellas Michelin.
«Por supuesto no podemos ser tan arrogantes para creer que lo vamos a tener de un día a otro pero ahí es donde estamos apuntando. Es trabajo de hormiga, un trabajo de cada día», matiza.
Los menús del restaurante oscilarán de entre US$50 y US$60, un precio inalcanzable para la mayoría de los bolivianos pero que, según explica, es lo que se paga en los restaurantes de alta cocina de La Paz.
«Claus Meyer no está sacando ni un sólo dólar de esto. Todos los beneficios que tengamos se van a ir reinvirtiendo en el restaurante y en la Fundación Melting Pot», aclara Cestari.
De hecho, Gustu estará manejado por los chicos de la escuela de cocina de esa fundación, jóvenes de bajos recursos y la mayoría de origen indígena y a los que les pagarán «más de un salario mínimo» por estudiar allí.
Hacia un movimiento sudamericano
Para él, con este proyecto se puede «desarrollar una generación de cocineros bien preparados y que puedan ir compartiendo su experiencia».
Además, según explica Cestari, si el proyecto triunfa, la idea es montar una segunda escuela en la ciudad de El Alto, aledaña a La Paz y la más pobre del país.
Su deseo es que Bolivia pueda acercarse al nivel de los mejores restaurantes de la región: «No podemos competir con gente como (el peruano) Gastón Acurio o com D.O.M, de Alex Atala en Sao Paulo, pero si trabajamos juntos podemos crear un nuevo movimiento sudamericano».
Para llegar a ese nivel, Claus Mayer ha puesto en marcha esta revolución con la que pretende «redefinir la marca cocina boliviana».
«Por ejemplo, que una chica de 18 años piense en comer esta moderna cocina boliviana y no Kentucky Fried Chicken o McDonalds. Y que la gente en el mundo diga: wow, tenemos que ir allí algún día. Se trata de crear una marca que sea un sentimiento fuerte más allá de los conceptos», sostiene.
Alrededor de 150 familias de ese municipio paceño recibieron capacitación e insumos para procesar frutas deshidratadas.
Daniel Hinojosa / La Paz
La pera «chola” fue la novedad presentada en la Expo Feria del Deshidratado y Transformado de Frutas de Valle, que se realizó en la plaza San Martín, ubicada en el barrio de Miraflores de La Paz.
La actividad forma parte del proyecto Fomento al Desarrollo Productivo Integral, financiado por Pro Bolivia y ejecutado por la Fundación Planeta Verde.
«La Expo Feria tiene como objetivo dar a conocer y promocionar las frutas que los productores de Sapahaqui sembraron y cosecharon a través del proyecto de Fomento al Desarrollo Productivo Integral. Con ellos se trabajó aproximadamente un año dándoles capacitación e insumos”, explicó el director de la Fundación Planeta Verde, Ramiro Zeballos.
En el evento, los productores expusieron y vendieron frutas de esa zona: durazno, ciruelo, higo, manzana, pera «chola”, uva y tuna. Además de frutos deshidratados, mermeladas y jugos.
La productora de la Asociación Ayru Irana, Florencia Bohórquez, destacó a la pera «chola” como la principal novedad y el producto se agotó en pocas horas. Puntualizó que la fruta tiene condiciones de calidad desde la siembra hasta la cosecha.
«La pera ‘chola’ es un injerto traído de Argentina hace cinco años. Sus características son que es más dulce y más grande que la pera normal. La época de la pera ‘chola’ es en febrero y marzo”, explicó.
La compradora Carola Quinteros, de 50 años de edad, destacó la iniciativa como positiva, debido a la oportunidad otorgada a los productores para que surjan y difundan la fruta de Sapahaqui. Remarcó que es necesario que se potencie a productores de otros municipios del departamento de La Paz.
«La atención y el precio son muy buenos, porque en otros mercados el trato no es el mejor y los precios son más elevados. En esta oportunidad, estoy comprando durazno y mermeladas”, dijo.
El director de Pro Bolivia, Óscar Alcaraz, informó que 150 familias de productores de frutas recibieron capacitación, deshidratadores solares y la construcción de un centro de acopio en la comunidad de Achumani.
«El proyecto permitió mejorar las condiciones del deshidratado de la fruta, ya que antes se lo hacía encima de paja o calaminas y estaba expuesta a las inclemencias del tiempo y a disposición de insectos y otros animales, mientras que ahora podrán comercializar sus productos con todos los estándares de calidad”, afirmó.
Alcaraz dijo que Pro Bolivia se encuentra trabajando para que los productores ingresen a otros mercados, principalmente del municipio de La Paz.
El proyecto en Sapahaqui
Costo El proyecto demandó un financiamiento total de 970.091 bolivianos; el 80% fue cubierto por Pro Bolivia con recursos de la Unión Europea y el 20% restante por la contratante correspondiente.
Beneficiados El proyecto beneficia a 23 comunidades del municipio de Sapahaqui, que se considera mejorarán sus ingresos en al menos 20%.
Producción El rendimiento promedio por productor de durazno seco es de 6 a 8 quintales por año, de 4 quintales de pera y de dos quintales anuales de higo deshidratado.
Estas técnicas son el arte de decorar o embellecer alimentos y/o bebidas, utilizando elementos comestibles; desde la más sencilla presentación hasta complejas decoraciones llenas de belleza y las personas relacionadas al mundo de la gastronomía sabe que la apariencia de la comida es tan importante como su sabor por eso les comparto estas fotos, que estoy segura los llenaran de de emoción y alegría.
La Paz (CNN Español) – ‘Gustu’, que en el idioma nativo quechua que significa «sabor», es un restaurante que no solo pone en la mesa nacional y mundial un sofisticado menú, sino también auténtico, con los conocimientos ancestrales de la cocina nacional y los frutos que brinda la madre tierra boliviana.
Ubicado en la ciudad de La Paz, es el resultado del sueño de un grupo de visionarios encabezado por el empresario danés Claus Meyer, que en colaboración con IBIS Dinamarca, estableció Melting Pot Bolivia en 2012, organización sin fines de lucro que propone un desarrollo social y económicamente sustentable en Bolivia a través de la comida, luego de una similar experiencia en Dinamarca.
«Tratar de conseguir, a partir de la biodiversidad ecológica y cultural que ustedes tienen aquí en Bolivia, que es hermoso todo y nos facilita la idea de impulsar lo que es Gustu con la misma idea, el mismo concepto Noma en Copenhague…”, dijo a CNN en Español.
Lo importante, asegura Cestari, es unir el concepto gastronómico empresarial y la idea social de la educación de jóvenes de sectores vulnerables en la cocina y transmitir el concepto de cambiar el mundo a través de la comida. Así, buscan inspirar a toda una nueva generación dedicada a la gastronomía, las artes culinarias y las actividades de producción de alimentos: panaderos, pasteleros, sumilleres, baristas, gastrónomos, enólogos, cocineros y camareros, para que descubran el verdadero potencial de la cultura gastronómica boliviana convirtiéndose en un motor para el progreso socio-económico nacional.
La riqueza cultural y la biodiversidad de Bolivia fue determinante para desarrollar el proyecto ‘Gustu’ en este país, asegura Cestari.
«Cien por cien boliviano. No utilizamos absolutamente nada, no sé si seamos el único país del mundo que haga eso, no lo sé. Yo me sorprendí muchísimo por el desarrollo de los productos que existen acá. A nivel de bebidas por ejemplo, el área de singanis, vinos y cervezas es amplio… la variedad cultural también nos ayudan a generar diferentes propuestas gastronómicas», comentó.
Todo lo que rodea a ‘Gustu’, cada uno de sus rincones exquisitamente decorados con artesanía nacional y todos los ingredientes de sus sofisticados platillos, están impregnados de cultura boliviana. También del trabajo de los hombres y mujeres que producen sus ingredientes, en los valles, el altiplano y las selvas amazónicas de este país. Estos son transformados por las hábiles manos de sus chefs, que también comparten con los productores en su mesa.
Para ellos, como Cristina Yujra, productora de racacha, un tubérculo cultivado en los Yungas del departamento de La Paz , esta política empresarial de compartir conocimientos y experiencias con los chefs es increíble.
«Es una gran alegría saber que nuestro producto, que viene del campo, lleno de tierra y que llegue a la mesa para nosotros es algo increíble ¿no?», dice Yujira.
Compartir conocimientos con los productores hace de la comida de ‘Gustu’, algo muy particular, nos dice Marsia Taha, sous chef boliviana.
«La experiencia del contacto directo con el productor hace que muchas cosas cambien en mi cabeza, y ahora tengo mucho más respeto por los productos que consumo ya que este tiene un largo proceso de venir a nuestra mesa», sostiene.
Mauricio López, también sous chef boliviano, dice que esta experiencia hace volar su creatividad a la hora de proponer un nuevo menú.
«Hay mucha más investigación, hay que probar diferentes cosas, hay que aventurarse un poco y claro que le da un valor agregado mucho más grande a nuestros platillo», afirma.
Todo ello también impacta en los comensales que visitan ‘Gustu’, como Beatriz García, que dice que la comida motiva sus sentidos.
“Cada vez que vengo a este espacio es una experiencia diferente donde todos mis sentidos tienen oportunidad de explorar», dice.
‘Gustu’ destaca en sus platillos el valor de productos como la quínoa, la carne de llama, de lagarto, el palmito, el locoto y los ajíes, además de una variedad de tubérculos como la papalisa y la racacha, entre otros.
Pero detrás de cada platillo hay mucho más porque ‘Gustu’ apuesta por la educación y lleva adelante una serie de proyectos y programas de capacitación gratuita en gastronomía dirigidos a sectores vulnerables de jóvenes.
Estos proyectos y la interacción de los educadores con sus alumnos también ha impactado en la vida de quienes vinieron a Bolivia para llevar adelante este proyecto, como la danesa Kamilla Seidler, chef principal de ‘Gustu’.
«Para mí ha sido trascendental el afecto humano que recibí en este país y tener la oportunidad de enseñar lo que he aprendido y compartirlo con alguien que no tuvo las mismas oportunidades que yo tuve», señala Seidler.
José Luís Choque, que se forma en las escuelas de ‘Gustu’ en la ciudad de El Alto, la más poblada de Bolivia y donde para muchos como él es muy difícil acceder a una educación superior, está convencido de que es posible cambiar su vida y el mundo a través de la comida.
«Sí se puede realmente y eso es lo que aquí aprendemos. Si siembras la semillita en una persona eso replica a otra y eso va a otra y vas cambiando la mentalidad de comer de una persona y realmente puedes cambiar a través de la comida al mundo», asegura.
José Parra, estudiante, dice que ha aprendido a amar lo que su país produce y lo que hace. «Me he enamorado de todo, de los platos, de la comida, de lo que trata de hacer Melting Pot», agrega.
María Claudia Chura, estudiante graduada de la escuela ‘Gustu’ dice que sueña con abrir su propio restaurante. «En mi restaurante quiero buscar comidas sanas que les hagan bien a mis clientes», dice.
«Gustu’ es una manera distinta de hacer negocios con responsabilidad social y debemos ser un ejemplo para las grandes empresas», nos dice convencido Cestari.
«Y que grandes corporaciones puedan dirigir su manera de trabajar, su visión de trabajo en esto, consideramos que no necesitamos engordar económicamente tanto Considero que con una administración honesta, y con mucha moral de alguna manera, yo considero que podríamos generar otro tipo de negocios, yo creo que Sudamérica lo necesita», asevera.
Seidler, que es la voz de mando de este ejército de jóvenes chefs que considera su familia en Bolivia, asegura que el trabajo realizado hasta ahora ha sido exitoso y muy gratificante.
«Si cerramos mañana y hemos hecho una diferencia en la vida de alguien, y lo hemos hecho definitivamente, y ellos mismos han hecho un cambio en sus vidas, puede acabarse mañana. Ya estamos felices», dice.
¡Miles de gracias, Saludoteca.com ! Me ha gustado mucho conocerte, y conocer tu blog, que ya es uno de mis favoritos. Es un orgullo que una persona de tu experiencia me haya concedido este Premio.
Gracias yokastaguillen.com !! por haber hecho de mi día un domingo tan feliz!!! Es la segunda vez que lo recibo y te aseguro que la emoción ha sido tan grande como la primera. Es reconfortante recibir un reconocimiento por algo que uno hace con tanto placer. Gracias por pensar en mi, gracias por tus fotografias y por tu nota del keffir, con la que tantas personas se benefician.
Gracias Yoka por volver a pensar en mi... gracias por tu nominacion a “I am Part of the WordPress Family Award”. Me siento feliz al saber que mi trabajo tiene la acogida que tu nominación expresa. La aprecio aún más por venir de una persona como tú, que conoce el valor de la información y su contribución para hacer de nuestro mundo un lugar mejor.
Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com
Quiero darte las gracias Sally Pimienta por esta nominación, es muy emocionante que alguien piense en ti y te de un premio. Recomiendo la lectura de su blog para que sientan la alegría y emoción con que presenta sus recetas. http://elcomalylaolla.com/
Algunas de los textos, imágenes o videos publicados en este blog son tomadas de la red o provienen de algúno de mis apuntes o libros. La atribución está debidamente registrada. Es posible que en algunas publicaciones no conste la autoría correspondiente. La omisión es involuntaria y el origen puede estar en la fuente de donde fue tomada. Si tiene derecho de autor sobre alguna de las publicaciones y desea que sean retirada o que se registre el derecho de autor correspondiente, favor enviarme una comunicación con su decisión a
crisol9@gmail.com La rectificación se hará de inmediato, respetamos su derecho y pedimos disculpas.
No pongo límites a que el material del blog sea difundido, por otros medios, ya que compartir es nuestro objetivo. Eso sí, recomendamos indicar su autor u origen.
Muchas gracias.