Esto en el marco de las celebraciones de todos los santos

En el marco de las celebraciones de todos los santos, en un completo informe le mostramos qué es un mast’aku y qué significado tiene para los creyentes.
Esto en el marco de las celebraciones de todos los santos

En el marco de las celebraciones de todos los santos, en un completo informe le mostramos qué es un mast’aku y qué significado tiene para los creyentes.
K’ATUCHUPEUna sopa elaborada con la espalda de cordero, maíz y trigo mote, y el ingrediente principal es la llullucha una alga que crece en las orillas de algunos bofedales, su consumo es durante el año, pero en especial en algunos velorios al amanecer
VALORES NUTRICIONALES
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Ingredientes para 12-14 donuts (según tamaño)
Elaboración

Para el GLASEADO DE AZÚCAR derretimos en el microondas 1 cucharada de mantequilla con 3 cucharadas de agua unos segundos. Vamos añadiendo azúcar glas (unas 5 cucharadas) hasta que consigamos la textura adecuada y bañamos los donuts cuando ya estén fríos. Dejamos que endurezca la glasa antes de servir (glaseado de la foto inferior). En lugar de la mantequilla podemos usar 2 cucharadas de leche (así es el glaseado de la foto superior).
El GLASEADO DE CHOCOLATE lo hacemos con 200 gr de azúcar glas, 50 gr de cacao en polvo sin azúcar y 8 cucharadas de agua (o más si es necesario, tiene que quedar una consistencia de crema líquida).
La COBERTURA DE CHOCOLATE la hacemos derritiendo al microondas chocolate negro de tableta y mezclando con nata a partes iguales. Al enfriarse se endurecerá.
Autor: Bruno Oteiza
Bruno Oteiza elabora huesos de santo, un postre de mazapán relleno de dulce de yema. Esta receta es tradicional durante la celebración del Día de Todos los Santos, el 1 de Noviembre.
Para hacer el almíbar del dulce de yema, pon en un cazo el azúcar con el agua y cocínalo hasta que coja consistencia. Bate las yemas en un bol. Añade el almíbar muy poco a poco mientras sigues batiendo enérgicamente hasta que quede como una crema. Deja enfriar.
Para hacer el almíbar del mazapán, pon en un cazo el azúcar con el agua y cocínalo hasta que coja consistencia. Pon la almendra en un bol. Añade el almíbar muy poco a poco mientras sigues mezclando hasta que se enfríe y quede una masa consistente.
Amasa el mazapán con las manos. Estira la masa con un rodillo sobre una superficie limpia cubierta con azúcar glas. Pon en uno de los bordes una línea de dulce de yema, enrolla hasta cubrir la crema de forma que quede un cilindro y córtalo. Repite la operación hasta terminar con toda la masa. Corta los rollitos en trozos de 3-4 centímetros aproximadamente.
Moja los huesos de santo con un poco de anís y píntalos con yema de huevo batida. Hornea en el grill durante 1-2 minutos, hasta que cojan color. Sirve os huesos de santo.
Pocos países honran mejor a sus muertos que México. Y dudo de que haya alguno que cocine cosas tan deliciosas para sus difuntos como el pan de muerto. Este bollaco maravilloso, hermano del brioche y primo del roscón de reyes, se ofrece el Día de Muertosa los familiares que ya habitan en el más allá, pero siempre se hace alguno más para que los vivos lo disfruten. También se puede cocinar directamente para éstos pasando de los fallecidos, si es que uno no cree en espíritus y ánimas en pena.
En México suelen tomar el pan de muerto los días 1 y 2 de noviembre, pero nosotros, que somos muy previsores, te adelantamos ya la receta para que la puedas preparar este puente. Nuestro guía en la elaboración es el gran Tonatiuh Cortés, mexicano de pro y propietario de la panadería artesana Cloudstreet Bakery en Barcelona. Si os da pereza curraros el pan de muerto y vivís en esta ciudad, corred a probar los que hace él, que son la bomba. Pero en cualquier caso, mirad el vídeo, que es un placer verle amasando y hablando de esta bonita tradición.
Dificultad
Hay que estar vivo.
Ingredientes
Infusión de leche
Premasa (o masa madre de levadura)
Masa final
Sirope
Preparación
CHICHA MORADA se la toma en Todos Santos con los dulces típicos.
Ingredientes :
Preparación:
Momias de Salchicha.
Es el entrante por excelencia de toda fiesta de miedo y no se tarda casi nada en prepararlo. Y si no me creéis… ¿a qué estáis esperando para probarlo?
Ingredientes:
– 12 salchichas ó 24 mini salchichas
– 1 plancha de hojaldre
– Mostaza
– Granos de pimienta negra
Elaboración:
1º Precalentar el horno a 180ºC
2º Estirar la plancha de hojaldre y cortar tiras a lo largo con un dedo de ancho.
3º Enrollar las tiras de hojaldre alrededor de cada una de las mini salchichas o de las salchichas partidas en dos dejando un hueco en unos de los extremos para simular la cabeza.
4º Para los ojos, poner un par de gotas de mostaza sobre las salchichas con la ayuda de un palillo y sobre estas dos granos o trozos de pimienta negra.
5º Colocar las momias de salchicha sobre una bandeja con papel de horno dejando separación entre cada una.
6º Hornear entre 12-14 minutos o hasta que queden doradas al gusto. Si alguna salchicha revienta, no pasa nada, dará un aspecto todavía más terrorífico.
7º Dejar enfriar las momias de salchicha sobre una rejilla.
Aquí os dejo un mini tutorial de como he realizado esta flor que no se como denominar, puesto que es completamente inventada!!! Podría ser una mezcla de rosa silvestre y anemona sencilla, no se, a mi me gusta, y espero que ha vosotr@s también!
Estirar bien fina pasta de flores (ya sabéis que yo siempre uso la marca Squires Kitchen), en este caso de color blanco.
Para que no se os pegue en exceso os podéis ayudar de maicena, fabricando un saquito de gasas relleno de ésta.
Cortar cinco pétalos usando el cortante con expulsor calas/rosas.
En este paso, se puede hacer una muesca al pétalo con el extremo del mismo cortante (así son los pétalos de la rosa silvestre), o bien dejar los petalos tal cual.
Ahora, abolillamos cada pétalo para darle una aspecto más natural.
Es imprescinbible hacerlo con esteca de bolillo, y mejor aún si es metálica.
Pegamos cada pétalo por el centro de manera que el que añadimos queda superpuesto al anterior.
En breve dispondremos del recipiente formador de flores, mientras tanto…..solución casera!!!:
Rollitos de papel de cocina fijados con celo formando un círculo!!!
Aquí podéis ver la flor secandose tanto si es con una muesca, o con el pétalo completo.
Al tratarse de pasta de flores y ser los pétalos tan finos, la flor seca muy rápido.
Sin retirarla del aro de papel, he pegado un círculo de pasta de flores en el centro y después he aplicado sobre él y sobre el inicio de los pétalos polvo mate lavanda de Rainbow.
Después he ido clavando alrrededor del centro, estambres de color perlado que he cortado por la mitad.
Este es el resultado de mi flor, para ser la primera que realizo así no esta mal, seguiré practicando!!!!
Espero que os haya gustado!!!! Disculpad la calidad de las fotos : (

Pan y fruta es la paga que reciben los reziris en el Cementerio.
Sady Rojas / La Paz
Con un costal de yute al hombro, zapatos desgastados y gorra para cubrirse del sol, Roberto Condori, de 69 años, camina por las vías del Cementerio General. En su costal lleva frutas, t’anta wawas, bizcochuelos, galletas y botellas de refresco: es su pago por los rezos y cánticos que hace para las almas de los difuntos en Todos Santos.
Condori es uno de los «reziris” -o rezadores- que estos días llenan el Cementerio. Interpretan p’ululuriris, que son oraciones especialmente dedicadas a las almas de los muertos.
«Aprendí de mi papá y de unos libros de catecismo. En Todos Santos vengo y rezo para las almas”, cuenta Roberto en un lenguaje que mezcla el aymara y el castellano. En algunos de sus cánticos también aparece el latín, aunque él no lo sabe.
El 1 y 2 de noviembre, niños y adultos llegan a las urbes desde el área rural para ofrecer sus rezos a cambio de unas monedas o alimentos. Muchas familias todavía les buscan y esperan en los altares armados frente a los nichos de sus seres queridos.
«Vengo cada mes a ver a mi hijo aquí en el Cementerio. Los rezadores cantan y oran en aymara para las almas, por eso le hago rezar: para que llegue en paz y que Dios siempre lo cuide”, dice Luis Huayllas, de 40 años, que ayer visitaba, con su esposa, el nicho de su hijo en el Cementerio .
«Son costumbres que se mantienen. Ahora el tiempo ha cambiado, no hay jóvenes que rezan y ya no hay mucha gente que hace rezar tampoco. Antes también estábamos unos 10 o 15 que rezábamos para la gente, ahora no pasamos de cinco”, cuenta Roberto mientras mete en el bolsillo tres bolivianos que recibió por un canto. «Muchas personas no tienen plata para dar, pero sí me dan algo para comer. Con eso yo soy feliz porque no necesito más tampoco. Yo le pido a Dios por la gente y Dios me responde con comida. Así es el trabajo”, asegura.
Una de las rezadoras, doña Juana, de 80 años, ora para las almas a cambio de alimentos. No habla español pero se las ingenia para explicar que tiene 13 años de experiencia como «reziri” y que es un trabajo que ayuda a las almas. Con cinco plátanos, una familia le paga su rezo y ella se va tranquila en busca de más deudos.
«Ya no hay tanto. Se está perdiendo esta costumbre de los reziris con los años. A mí me ha enseñado los cantos antiguos mi abuelo. Vengo para Todos Santos y Semana Santa”, explica Cirilo Sarsori. Sonríe a las personas mientras camina, hace bromas con los trabajadores del Cementerio y con sus conocidos mientras busca alguien que requiera sus servicios: «¿Se lo rezaré?”.
Los cánticos que suenan en el Cementerio General aún mezclan el aymara y el latín. «Hay un sincretismo y conjunción con la visión católica de las almas (…) El rezo de los mementos, que eran un canción en latín, se cantan en muchas comunidades. En Todos Santos todavía hay personas que cantan el memento”, explicó Marcelo Fernández, delegado municipal para el Fomento de la Interculturalidad.
Los rezadores reciben estos días una paga que depende de las posibilidades y el corazón de cada familia. «Pedimos al Dios por todos. Rezamos por las almas que llegan. Los familiares pagan con lo que tienen o, algunas veces, no quieren pagar mucho. Así no más se vive, pero me hace feliz conocer a las personas”, asegura Roberto Condori, el «reziri”

Tradiciones. Guadalupe Cruz muestra el ají de achacana. Ángel Illanes.
Los citadinos de Potosí recibirán a sus difuntos con el tradicional ají de achacana, un tubérculo único que se produce en las alturas de la Villa Imperial, que estará servido en la mejor vajilla de plata, tal como indican sus costumbres para Todos Santos.
En Potosí, una ciudad que se mantiene fiel a sus tradiciones para el Día de Todos Santos, ya se observa a la población alistar actividades para recordar a sus difuntos. Entre ellas, ofrecer platillos de masitas que generalmente contienen maicillos, mantecados, roscas de agua y bizcochuelos.
Esto va acompañado de postres y dulces, como el misk’iplato, que está elaborado a base a almidón, chancaca y durazno seco.
El historiador Wálter Zabala relata que en esta celebración es infaltable el ají de achacana. Se trata de un tubérculo único producido en los alrededores de la laguna de Tarapaya (norte de la ciudad). Las vendedoras de los mercados empiezan a aprovisionarse de este alimento.
Guadalupe Cruz, una de las vendedoras del mercado central de Potosí, detalla la preparación y algunos secretos para lograr que el ají de achacana “sea más rico”.
Preparación. “Para lograr el sabor ideal, la achacana se tiene que lavar por lo menos en 15 aguas para eliminar el fósforo y calcio que contiene, luego debe cocer. El ají tiene que cocinarse con la papa, chuño y carne en una olla mientras se retuesta el tubérculo en aceite caliente por unos 15 minutos. Luego se mezclan ambas preparaciones y se sirve con arroz”, detalla Cruz.
Zabala explica que todos los altares en los que se colocan los platos tradicionales y los gustaban a los difuntos están en charolas, cucharillas, cucharones y soperas de plata. “Todo es plata, Potosí es la ciudad de la plata, por eso es argentífera. Esta urbe nació gracias a la plata del Cerro Rico de Potosí”.
Otra particularidad es que cualquier potosino, incluso sin conocer al difunto, ni ser familiar o amigo, ingresa al inmueble del altar para rezar y recibir un plato de comida, masitas y bebidas como chicha, cerveza o singani.
“Las puertas están abiertas de par en par, no siempre se necesita conocer a la persona que ha fallecido o ser un familiar, cualquier potosino que vea la puerta abierta con un rozón negro entra y recibe lo que los dolientes ofrecen para recordar a su difunto, todo eso es la tradición”, relata Zabala. Agrega que otra de las principales características de Todos Santos en Potosí, celebrado cada 2 de noviembre, es la preparación de altares en los que resalta el Santo Cristo con rayos de plata.
http://www.la-razon.com/sociedad/Todos_Santos-potosinos-alistan-aji-achacana_0_2151384886.html

Escribir una leyenda
Las t’antawawas, los bizcochuelos, la escalera, las cañas de azúcar, las flores, el agua, coca y cigarros, y las coronas son parte de los 16 elementos que no deben faltar en la mesa para recibir a las almas, según una investigación de la Unicen.
“Si no se ponen todos estos elementos, el alma no se va a sentir satisfecha. Si tampoco se hace de manera correcta el recojo de la mesa, el alma va a seguir rondando en nuestro mundo y no podrá regresar”, indicó Valeria Jáuregui, una de las estudiantes de la Universidad Central (Unicen), que investigó sobre la mesa de Todos Santos.
El trabajo es iniciativa de los alumnos de primer año de la carrera de Administración de Empresas Turística, Hotelera y Gastronómica de la Unicen. El grupo presentará la forma del armado este 31 en la misma universidad.
Significado. Cada elemento (ver infografía) tiene un simbolismo, que implica el buen recibimiento de las almas al mediodía del 1 de noviembre. “El bizcochuelo significa el ataúd; la escalera, el descenso de los ajayus; y el t’antacaballo transporta las cosas”, explicó la estudiante Noelia Lijerón.
Parte de los objetos infaltables son las pasankallas, que deben colocarse en la parte superior como si fueran estrellas. Jáuregui añadió que también es importante el color del mantel. “Para el alma de un niño es blanco y si es un adulto, negro”, precisó.
A los anteriores se suman las figuras de perros y gatos porque “también acompañan al difunto”. Los estudiantes realizarán la “noche de brujas” en la Unicen, el 31, con el fin es recaudar juguetes para la Navidad de los niños.
Para que las familias economicen a la hora de comprar caña de azúcar, hoy y el viernes se venderá este producto en la feria del peso y precio justo, que se realizará en la urbe alteña. Según el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez, la rebaja será de 10% y 25% de rebaja.
La mesa es al cumplir un año
12 meses
Si la persona fallece en diciembre, no corresponde hacer una mesa de las almas.

El vino varietal Tannat y el Gran Reserva Juan Cruz, ambos de la bodega Aranjuez, fueron premiados con las medallas de Oro y Gran Oro respectivamente, en la V edición del concurso “Tannat al Mundo” realizado en la República de Uruguay.
Las medallas fueron entregadas durante el XIV Congreso Latinoamericano de Viticultura y Enología realizado en la ciudad de Tarija.
“La medalla de Oro obtenida por el varietal Tannat es de los pocos oros logrados por una bodega nacional y la medalla obtenida por el vino Gran Reserva Juan Cruz se constituye en el primer Gran Oro logrado por una bodega nacional, es un orgullo para Tarija y Bolivia”, manifestó Mauricio Hoyos, gerente general de vinos Aranjuez.
“Tannat al Mundo”, es un concurso realizado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura del Uruguay (INAVI), clasificado como el más prestigioso de esta variedad de uva, ya que cuenta con el aval de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y la Unión Internacional de Enólogos (UIE), que se constituyen en las máximas instancias reguladoras en lo referido a producción de vino y enólogos a nivel mundial.
El concurso contó más de 50 bodegas uruguayas y extranjeras. Si bien la variedad Tannat es la cepa bandera del Uruguay, ésta también se cultiva en otros países de la región, como Argentina, Brasil y Bolivia, donde Aranjuez es la bodega pionera en el cultivo de esta variedad en el país.
“Si alguien habla de vinos de Uruguay, justamente se le viene a la mente la variedad Tannat, y nosotros obtenemos un premio en la tierra del Tannat, para sorpresa de muchos”, explicó Hoyos.
La variedad Tannat es originaria de Francia y fue llevada a Uruguay a fines del siglo XIX, y se constituyó con los años en la cepa más importante y emblemática del viñedo uruguayo al ocupar casi la mitad de sus hectáreas sembradas y alcanzar un gran prestigio internacional.
“El que vinos Aranjuez haya ganado el máximo galardón de esta variedad en el territorio Uruguayo demuestra la gran calidad alcanzada por esta bodega tarijeña”, apuntó el gerente de Aranjuez.
La Cepa Tannat es cultivada por primera vez en Bolivia en los viñedos de vinos Aranjuez el año 2000, cuando Milton Castellanos, fundador de la bodega, planta las primeras variedades en la región de Santa Ana. La vid se adaptó rápidamente y de manera muy favorable a las características del suelo tarijeño.
“Es así que la unión de una tierra noble y el dedicado trabajo de los viticultores y enólogos de Aranjuez producen el primer vino Tannat de Bolivia, el cual luego de su contacto con madera y posterior guarda en botella, es distribuido con el nombre de Aranjuez Tannat”, apuntó el representante.
Gran Oro para Juan Cruz
Pocos años después, nace Aranjuez Gran Reserva Juan Cruz que, con 12 meses de barrica y 12 meses en estiva, se constituye en el vino estrella de la Bodega Aranjuez, recibe el máximo reconocimiento otorgado a la calidad, la medalla Gran Oro, la primera distinción para un vino boliviano en un concurso avalado por la OIV.
“Los vinos Tannat de Aranjuez se caracterizan por sus notas frutales intensas y bien marcadas, además de la estructura tánica característica de esta cepa, lo que permite una complejidad y redondez importante. Dado su paso por madera de roble, adquiere una complejidad única y aterciopelada que le otorga una mayor voluptuosidad”, reza una descripción de la llamada bebida de los dioses.
“Son vinos distinguidos, que denotan un color rojo rubí con intensos destellos violáceos, las notas marcadas de frutos del bosque rojos y negros bien maduros, junto a sus toques de vainilla y chocolate se pueden apreciar en nariz y confirmarse en boca donde además se manifiesta su carnosidad, redondez, equilibrio y gran final, que invitan a seguir degustándolo”, agrega.
La bodega vinos Aranjuez fue fundada el año 1976 por Milton Castellanos junto a su esposa y su yerno, y actualmente se constituye en una de las bodegas más importantes y reconocidas de Bolivia.
Lunes, Noviembre 25, 2013 – 09:24
EL PAÍS
El hipnótico proceso de hacer calaveritas de azúcar para el Día de Muertos
Visitamos uno de los talleres más longevos que fabrica estas decoraciones del Día de Muertos
ÁNGEL PLASCENCIA / MÓNICA CRUZ 31 OCT 2017 – 16:33 CET
Una casa de ladrillo y paredes rosa pastel es también uno de los talleres de calaveritas de azúcar más longevos de la Ciudad de México. En un espacio confinado de la residencia en el noreste de la capital, un grupo de mujeres pinta con glaseado multicolor un centenar de pequeños cráneos hechos de azúcar y agua. La conversación es escasa. De vez en cuando, entre el ruido constante de una mezcladora llena de azúcar impalpable y claras de huevo, se oye una que otra pregunta: “¿Tienen azul o rosa?” “Me falta el naranja ¿no me pasas un cono?”
Las mujeres estiman que hacen entre 60 y 80 conos al día. Así le llaman a las duyas que forman con papel plastificado y llenan con la mezcla de azúcar impalpable (azúcar glas), huevo y colorante vegetal. Con un plumón escriben el color del glaseado: amarillo, morado, azul, rosa, verde o naranja. Los conos sirven como plumones con los que dibujan espirales y ondas en las calaveritas con una finura y velocidad envidiables.
Martha Patricia Pastor, dueña del taller Calaveritas Paty, no tiene a la mano el inventario de cuántas calaveritas debe producir esta temporada de Día de Muertos. “Hacemos más de 1.000 al día y de distintos tamaños”, dice mientras vacía un bote de azúcar impalpable (glass) a un tambo con capacidad de 50 kilos. Los encargos para su negocio, fundado en 1997, comienzan a llegar en junio y el último se produce hasta el 25 de octubre. El resto del año, el taller hace paletas de caramelo, pero el negocio principal son las calaveritas. “Lo hago para mantenerme ocupada”, comenta Pastor. “La gente dice, nomás dejas de trabajar y te enfermas”.
Algunos de los tamaños de calaveritas disponibles en el taller de ‘Calveritas Paty’. Mónica Cruz
En la azotea de la casa aledaña, propiedad de uno de sus familiares, se realiza la primera parte del proceso. Con el tema de cumbia Ámame de Los Llayras, cuatro personas llenan moldes de barro con una mezcla caliente de agua y azúcar. Aquel engrudo surge de una gran olla metálica que hierve a 150 grados centígrados sobre una estufa cilíndrica. Pastor y el resto del equipo retira el excedente de la mezcla de los moldes para que solo quede un contorno delgado alrededor de este. “Cuidamos que no queden tan gruesas las orillas”, dice Pastor. “Las calaveritas pesan más si son más gruesas, y los envíos los cobran por peso”.
Este proceso debe hacerse rápido. La mezcla grumosa enfría en segundos. Los moldes se colocan sobre una rejilla donde las abejas, que llegan volando por las ventanas, aprovechan todo el excedente de azúcar que cae debajo de esta. Al remover las ligas negras que sostienen las dos mitades del molde, se ve la figura de cráneo formada por el azúcar cristalizado que tiene una apariencia de mármol.
Estos pequeños cráneos son versiones dulces y ficticias de aquellos restos que los antiguos mexicas decoraban con joyas en sus rituales mortuorios. Las de ahora son uno de los elementos principales de las ofrendas que los mexicanos montan el Día de Muertos para venerar a sus familiares difuntos.
Una máscara hecha con un cráneo humano, hallada en el Templo Mayor. INAH
Las calaveritas bajan en charolas a la planta baja donde serán decoradas con adornos intrincados y multicolor. Orlando, el más joven de los decoradores y el único hombre en el equipo de decoración, es capaz de dibujar logos de empresas y flores, cruces y velas sobre los cráneos de azúcar tan solo con ver la imagen original en la pantalla de un celular.
La jornada apenas va a la mitad. El horario es de ocho a ocho. Calaveritas Paty debe entregar a mercados, tiendas, escuelas y empresas en varias regiones del país e incluso en Estados Unidos. “Mira, mi hija me mandó esta foto”, dice Pastor mientras muestra la pantalla de su celular. Es una foto de una de sus creaciones. “Está se fue a Los Ángeles”, dice con una sonrisa.

Uno de los lugares más visitados por tres generaciones durante las fiestas de Todos Santos, es la casa de la familia Peredo Castillo, que se encuentra colindante al pasaje Atacama, detrás de la iglesia de San Ildelfonso.
Ya por los alrededores el olor a dulce, aromatiza los rincones; dentro de la casa el calor del sótano se encuentra a casi 33 grados centígrados.
La razón de este sopor se encuentra en una esquina de la habitación, donde se cristaliza el azúcar en tres ollas de aluminio. Los propietarios afirmán que más o menos hay un quintal de azúcar en cada olla, aunque está cociendo lentamente, exteriormente se observa como cientos de burbujas transparentes bullen una tras otra y revientan al tomar contacto unas con otras.
Sólo el ojo experto de la propietaria Teresa Peredo reconoce cuando el almíbar está a punto para verter su contenido sobre batanes, científicamente se conoce que el azúcar llega a casi 140 grados centígrados.
«El azúcar debe atravesar por una reacción química -la proporción es un secreto familiar-, después se lo deja reposar y se escurre a otro recipiente para volver a purificar. Finalmente esta base es sometida al calor» asegura Peredo, quien al mismo tiempo explica que elabora entre 120 y 150 quintales de azúcar, sólo para esta fiesta.
Trabajo manual
Luego de que la masa se enfría un poco sobre el batán, uno de los empleados se encarga de amasar y de dar el color con tinte vegetal, con una serie de movimientos.
De ahí pasa al soporte vertical donde Noel Peredo, lo vuelve a batir manualmente, éste muestra sus manos teñidas completamente de rojo y con una sensación térmica elevada.
Luego de «batir la masa» se separa en bolsas plásticas y luego envueltas en frazadas para mantener el calor y así poder trabajar con ellas.
Doña Teresa asegura que ella conoce del ramo hace más de 40 años, cuando aprendió la receta que su abuela, Benedicta Borda, le enseñó a su madre, y que hasta el presente a podido mantener vigente e incluso incursionarla en otro tipo de masa.
La familia Peredo comienza a tomar los pedidos desde el mes de agosto y se pone manos a la obra el primero de septiembre. «Son tres meses de trabajo, pero vale la pena, puesto que nosotros proveemos a todo este lado del valle e incluso llegan de la ciudad», asegura Teresa Peredo.
Dentro de este taller trabajan unas 20 personas, las cuales ya llevan años de actividad.
«A pesar de trabajar más de 10 años aún tenemos accidentes, no debemos olvidar que la masa está muy caliente al momento de moldearla», asegura Guadalupe Castellón, hija de la propietaria, la cual será la primera de la cuarta generación en conocer el secreto de la masa de los dulces de Todos santos
Miguel Castillo es el primer eslabón de la cadena de producción, él es quien se encarga del trenzado principal de las estructuras. «Todo es cuestión de práctica y de habilidad. Luego de moldear el hilo grueso del pastillaje, hay que empezar a dar forma de inmediato porque sino comienza a endurarse la masa y eso de alguna manera hace que la tarea sea más morosa», asegura Castillo.
En el sótano las empleadas van tomando porciones de la masa y las utilizan para crear diferentes artículos, como agarraderas para las canastas, las cuales tienen sellos en su superficie, luego también forman las flores, moldean las cruces y otros.
«Es bien moroso, hay que hacerlo rápido porque luego se enfría y se puede arruinar la masa, para ello nos ayudamos de tijeras, limas y todo aquello que nos ayude a terminar el trabajo con prontitud», dice Guadalupe Castillo.
Una vez que el esqueleto de la pieza está armado y seco se la lleva al primer piso, donde José Hinojosa se encarga de darle los primeros toques.
Hinojosa relata que el secreto está en sus manos, y no por su habilidad manual sino porque él tiene las manos secas, no traspiran y esa es la clave de su puesto de modelador de pastillaje.
Diseños originales
Uno de los factores que da mayor realce al trabajo que realizan en este taller es la habilidad de su modelador, Noel Peredo, quien logra armar las estructuras más caprichosas que el cliente solicite, como ser: bicicletas, motocicletas, mariachis, carniceras y todo aquello que los dolientes pidan, por lo general son cosas muy cercanas al difunto, ya sea en su profesión o en su cotidianidad. Es así como éste dulce se convierte en el centro de atención de la mesa en Todos Santos.
Buen post! Te mando un abrazo grande desde argentina, siempre es un agrado leerte :)
Excelente post. Gracias por compartir! Un gran abrazo desde buenos aires
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Que hermoso
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.
Hola buenas tardes, muy interesantes sus aportaciones, quisiera ponerme en contacto con usted.
Muchas gracias por por la aclaración...Saludos