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Libros de Recetas y Tradiciones de Bolivia

2 Ene

“Ají Regalo de Bolivia al Mundo”, 2010.

Rita del Solar y Lupe Andrade

“Chuquiago Marka La Paz de Ayacucho. Vida, Tradición y Gustos”.

Rita del Solar y Lupe Andrade

CocinaCasera

Trigo de Illanes, Marcela                       

La Paz. Bolivia. 1975

Cocina Práctica Boliviana e Internacional

Subercaseaux, Miguel                          

Alfa Editores. 1ª Edición, Santiago, Chile. 1999

Cocina de Bolivia y el Mundo”, 

Lucy Ávila

Contiene más de 300 recetas de la cocina
de Bolivia y el mundo

Cocina Casera

Trigo de Illanes, Marcela                      

Edición privada. 2ª Edición, La Paz. Bolivia. 1975

 Cocina y
Comida Boliviana

Alaiza de Achá, Lourdes
Editorial Modelo.
EdiciónCochabamba
Bolivia.2003


Cocina Típica del Oriente Boliviano.
Adela Gutiérrez Vda. de Rivero.
Primera Edición.

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia  –  Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro, La Paz. Bolivia. 1988

 DICCIONARIO ABREVIADO 

DE LA COMIDA EN BOLIVIA
Jorge Angel Orellana Jiménez

1ª edición.
Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 2012
20 páginas,
Doña Piedades Para niños
Carola Parejas Román – Lucía Parejas Muñoz Reyes

Editorial La Hoguera, 2012

Primera Edición.

“El Arte de Cocinar la Quinua”, 2002,

Maria Rita del Solar

El Arte en la Gastronomía Boliviana

Gerard Germain

Imprenta Landivar, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 2002

 Ellas

El Deber

Suplemento del periódico el Deber

Publicación semanal

“El Gusto y los Gustos de Bolivia, 2004,

Maria Rita del Solar

“El Maní de Bolivia”,

Rita del Solar

El Placer de Comer

Zuleta de Subieta, Carmen

Editorial La Hoguera. 9ª Edición, Santa Cruz. Bolivia. 2000

 EL APTHAPI: EL «BANQUETE INDÍGENA«

Lugar: La Paz,  2009

cover
Tamaño: 14 x21 cm.Páginas: 82

Ministerio de Relaciones Exteriores. Academia Diplomática Plurinacional

«Epicuro Andino»

Recopilado por: Teresa de Prada, Peggy Palza, Wilma W. Velasco, Susan Gisbert

La Paz – Bolivia 1995 – Sexta Edición

Cocina Típica del Oriente Boliviano

Gutierrez, Vda. de Rivero, Adela
Edición privada. 3ª
Edición
Trinidad, Beni. Bolivia. 2008

“La Paz Una Aventura Culinaria de II Siglos”

Rita del Solar

«La Mesa Feliz»

Myriam Baptista Gumucio

La Paz – Bolivia

“Los Azogueros de Potosí”, Expresiones y Sabor Virreinal,

Rita del Solar

“Mesas de Bolivia”, 1997,

Rita del Solar Taborga

“La Paz Una Aventura Culinaria de II Siglos”

Rita del Solar

Las mejores recetas de la Cocina Boliviana

Cattoretti, Gianna

Saravia, Jessica

Editorial Trébol. 1ª Edición, Cochabamba. Bolivia. 2000

La gastronomía en Potosí y Charcas, siglo XVIII, XIX y XX en torno a la historia de la cocina boliviana.

Beatriz Rossells Montalvo:

LA PAZ-BOLIVIA:

Instituto de Estudios Bolivianos, 2003, 446p.

Allí encontrarán recopiladas las recetas de Juana Manuela Gorriti y  siquiera otras 800 mas.

Las mejores recetas de la Cocina Boliviana

Cattoretti, Gianna               Saravia, Jessica               

Editorial Trébol. 1ª Edición, Cochabamba. Bolivia. 2000

La Cocina de Graciela

Sangol, Graciela Leyla                         

Editorial Santa Cruz. 1ª Edición, Santa Cruz. Bolivia. 2000

La Cocina en Bolivia

Gainsborg Vda. de Aguirre Achá, Edición privada. 10ª Edición

La Paz. Bolivia. 2006

 La Cocina de Graciela

Sangol, Graciela Leyla
Editorial Santa Cruz.
1ª Edición Santa Cruz de la
Sierra. Bolivia. 2000

La Cocina

Monroy L., Maggi                                 

Edición privada. 1ª Edición

La Paz. Bolivia. 1997

Libro de Cocina Doña Piedades

Moreno de Parejas, Delfina

Editorial La Hoguera. 9ª Edición, Santa Cruz. Bolivia. 2000

LA COCINA COLONIAL EN EL ALTO PERU

Gustavo Adolfo Otero
La Vida Social en el Coloniaje
(Esquema de la Historia del Alto Perú hoy Bolivia,
de los siglos XVI, XVII y XVIII).
© Rolando Diez de Medina, 2011
La Paz – Bolivia

Lo mejor de platos & buen gusto

 Lucy Ávila Auzza

 2da edición. Cochabamba

«Los secretos de Rosalía»,

primer libro de Mariana Ruiz Romero (Tarija, 1982)

co-edición que ha sido trabajada en Bolivia por Editorial Nuevo Milenio  y en Argentina por Ediciones el Boulevard

Manual de cocina: comidas en la ciudad de La Paz en el siglo diecinueve

 Manuel Camilo CrespoJulia Elena Fortún

Editorial e Impr. «Artística», 1987 – 226 páginas

Nuestras Comidas

Jordán de, Nelly

Edición privada. 8ª Edición, La Paz. Bolivia. 1994

“Quinua el Grano de Oro de los Andes”, 2005,

Rita del Solar

La Comida Popular Boliviana    

paredes

Paredes Candia, Antonio

   Edición privada. 2ª Edición, La Paz. Bolivia. 1990

Manual de Cocina y Repostería

Julia Plaza de Majluf

Comida Tarijena, Editorial San Silvestre, La Paz

Recetas de la Comida en Bolivia

Orellana Jiménez, Jorge Angel:

Editorial Premier. Santa Cruz, Bolivia. 2009

Recetas de la Comida en Pando

Orellana Jiménez, Jorge Angel:

Edición Privada. Santa Cruz, Bolivia. 2010

orellana@cotas.com.bo

Reflejo Culinario de los LípezVariaciones sobre Quinua Real y Llama,pierrevanoostydanieldelgadillo

 Pierre Van Oost, Daniel Delgadillo

 Consorcio Lípez, 2006 – 99 páginas

Un Canto a las Semillas y Recetas Bolivianas

Escrito e ilustrado por  Ariana Sankbianchi

Este libro es escrito en español e ingles. Es apropiado el público en general.

 
 
 
VEINTICUATRO RECETAS CON QUINUA EL GRANO DE ORO
 
Publicado por el Programa Quinua Altiplano Sur de la Fundación Autapo y el apoyo de la Embajada del Reino de los Países Bajos
 

Gran Cocina Latina: The Food of Latin America Hardcover

by Maricel E. Presilla  (Author)

 Polenta, familias italianas en Bolivia,

Mauricio Belmonte Pijuàn, Segunda Edición editorial Gente Común, 2011.

Editorial lexus La Cocina Boliviana:
paso a paso
Editorial Lexus.
Edición
2012Barcelona,
España. 2012

Fricasé

1 Ene

Foto Cristina Olmos

La Primera receta criolla del año que voy a compartir es el Fricasé. Es Tradición comer el día de Año Nuevo, se sirve al amanecer para los trasnochadores del 31, para curar el chaqui “resaca” de la noche y seguir con el festejo. Se dice que levanta muertos . Creo que en mi época no había ningún paceño que no hubiera amanecido un Año Nuevo comiéndolo en la Plaza Alexander, el Mercado Lanza o el  de Mallasa. También había lugares que lo servían todos los días del año y a cualquier hora

Ingredientes (Mas o menos para 6 personas)

  • 1 kilo de brazo o pierna de cerdo con cuero
  • 1 kg. Costilla de Cerdo  con cuero
  • 2 cucharas de sal
  • 2 cucharas de comino molido
  • 4 cucharas de ajo picadito bien fino
  • 8 cucharas de aji amarillo molido
  • 2 cucharas de aji colorado
  • 3 cucharas de pan molido.
  • 1 kilo de mote de maíz cocido
  • ½ kg. Chuño mediano cocido
  • 3 Lt. Agua más o menos
  • 1 cucharilla de perejil picado finito para echar encima al servir.

Preparación

  1. Poner en una olla grande todas las carnes cortadas en porciones. Añadir el ajo molido, la sal, comino, ají amarillo.
  2. Agregar el agua hasta que cubra todo y un poco más.
  3. Cocinar hasta que la carne este tierna, rectificar la sazón y añadir el pan molido, y tenga la consistencia de una salsa liviana.
  4. Servir en plato hondo…una porción de mote, un par de chuños, porción de carne y caldo en abundancia. Que lo disfruten mucho, tal vez con una cerveza Paceña…

Cristina Olmos

Chicha de Año Nuevo

30 Dic

En Cochabamba, además de saborear el lechón al horno en Año Nuevo, el plato tradicional de la ocasión, las personas acompañan la fiesta brindando  con una chicha de maíz de dos colores: La chicha de frutilla (roja), que representa al amor, y la de durazno (amarilla), que representa al dinero. Para la chicha roja añadir a la bebida frutillas licuadas y, para la amarilla, un licuado de duraznos.

Chicha roja de frutillas

  • 2 litros de chicha de buena calidad
  • 1 cucharilla de airampo, colorante vegetal rojo
  • 1 cuchara de canela con dos de azúcar
  • 1 kilo de frutilla madura licuada y colada

Chicha de duraznos

  • 2 litros de chicha de buena calidad
  • 1 kilo de duraznos maduros pelados, licuados y colados
  • 2 cucharadas de azúcar

Preparación

Para la Chicha Roja remojar el airampo en una taza de chicha durante media hora y colar. Media hora antes de servir mesclar todos los ingredientes y colocar en jarras de vidrio o cristal.

Cristina Olmos

Tradiciones de Año Nuevo

30 Dic

Para celebrar la llegada del Año Nuevo, las nueve regiones del país tienen tradiciones y costumbres enraizadas entre sus habitantes. En cada una de ellas hay un menú distinto al otro, pero predomina el consumo de la carne de cerdo, además del champán y la sidra a la hora de brindar en familia y amigos.

“El iniciar un nuevo año es sinónimo de ilusión y esperanza para que el próximo año sea mejor. Por eso, el hecho de abrazarse y realizar otras prácticas tiene el objetivo de que el año que viene esté lleno de éxitos”, asegura el historiador Fernando Cajias

Entre las costumbres que se repiten en la mayoría de las regiones, destaca el comer 12 uvas (seis verdes y seis moradas), pidiendo un deseo en cada bocado, contar dinero (bolivianos, dólares y euros) para la prosperidad económica en la familia, dar vueltas al manzano o subir gradas con las maletas llenas, pues es señal de viaje. Otra tradición es usar ropa interior de color rojo (amor), amarillo (dinero) y blanco (matrimonio). Además, la casa debe estar limpia, pues el estado del lugar reflejará el desarrollo de la vida en el año que empieza. “El Año Nuevo es una página en blanco llena de deseos. Todos anhelan que la misma se llene de ilusiones y se reflejen en la salud, amor y prosperidad”, dice Elizabeth De Col, una tradicionalista paceña.

La Paz

Comidas y bebidas • Los platos típicos para Año Nuevo son el lechón de cerdo y el fricasé al amanecer. Se brinda con champán o sidra.

Tradiciones y creencias • Los paceños mantienen la costumbre de creer que si el primer día del año ven a un varón es signo de buena suerte, si es pareja y si es mujer hay que tener cuidado. Es tradicional servirse carne de cerdo porque está vinculado con la abundancia y porque el animal camina hacia adelante y no retrocede. Dicen que si se quiere encontrar pareja, se debe abrazar a una persona del sexo opuesto a la medianoche.

Cochabamba

Comidas y bebidas • El plato fuerte es el lechón al horno (con choclo y quesillo), seguido por el fricasé al amanecer. Entre las bebidas, se sirven la sidra, chicha de maíz y el singani.

Tradiciones y creencias • Una de las costumbres de los vallunos es comer 12 uvas del racimo de la fruta, seis de ellas tirarlas hacia atrás para que se aleje lo malo y las otras seis comerlas pidiendo un deseo en cada bocado.

Otra tradición es acompañar el lechón al horno, con la chicha de maíz de dos colores. La chicha de frutilla (roja) atrae al amor y la chicha de durazno (amarilla) atrae el dinero.

Santa Cruz

Comidas y bebidas • El plato fuerte es el lechón al horno y la patasca al amanecer (sopa con carne de cerdo incluyendo la cabeza). Se brinda con champán o sidra.

Tradiciones y creencias • La mayoría de los cruceños sigue la moda de utilizar un vestuario de color blanco y formal para asistir a las fiestas (como las brasileras, caribeñas, hawaianas, carnavaleras y las de blanco y negro), acompañado de cotillones alusivos a las alegorías. Otras familias se reúnen a la medianoche en sus casas para hacer una oración de agradecimiento a Dios por los bienes recibidos.

Oruro

Comidas y bebidas • El plato típico es la picana o el lechón al horno y fricasé al amanecer. Se brinda con sidra o singani.

Tradiciones y creencias • Los orureños realizan una Q’oa (ofrenda a la Pachamama) para llamar a la fortuna. La mesa blanca contiene misterios (dulces con figuras que reflejan los buenos deseos como un libro, una casa, etc). Ésta se quema dentro de la casa, sin la presencia de la familia. Pues, al siguiente día un kallawaya lee la suerte en las cenizas. (Si es blanca, los deseos serán realidad y si es negra puede fallecer alguien).

Potosí

 Comidas y bebidas • El plato típico es el asado de chancho y la bebida tradicional es la chicha de maíz (traída desde el pueblo de Tinguipaya). El 1 de enero se sirve una sopa de cordero, un thimpu o una kalapurka.

Tradiciones y creencias • Los potosinos acostumbran tomar 12 copitas de champán o sidra, en representación de los 12 meses del año para atraer a la fortuna. En el área rural, las familias visitan a los padrinos de matrimonio o de bautizo, llevando dos tortas, una caja de cerveza y alcohol como forma de agradecimiento por las atenciones recibidas.

Tarija

Comidas y bebidas • El plato típico es un lechón al horno o una picana que se acompaña con el infaltable vino patero. El 1 de enero los chapacos se sirven un saice o una ranga para curar la resaca del trasnoche.

Tradiciones y creencias • Los tarijeños acostumbran asistir a misa a la medianoche y bailar chapaqueadas, ruedas chapacas y cuecas tarijeñas con los amigos y la familia. En los hoteles y clubes, el personal se viste con el atuendo tradicional chapaco para recibir a los asistentes. Además, se adornan con flores y albahaca (hierba aromática).

Beni

Comidas y bebidas • La cena típica de Año Nuevo es el lechón al horno o el picante de gallina y fricasé o patasca al amanecer. El brindis se realiza con sidra o singani.

Tradiciones y creencias • Los benianos acostumbran echar miel en el piso, luego, con los pies descalzos, lo pisan con el objetivo de atraer fortuna, durante los 12 meses del año. Al día siguiente, es una tradición no barrer las viviendas porque de hacerlo se espanta a la buena suerte.

El festejo • Las familias se concentran en locales y hoteles para recibir el Año Nuevo.

Pando

Comidas y bebidas • El plato tradicional es el locro de gallina criolla, la patasca o el fricasé al amanecer. Se brinda con la sidra, después con ron.

Tradiciones y creencias • Los pandinos acostumbran felicitarse a la medianoche. En la calles de la ciudad se escucha la melodía de Pandinita y el Himno a la Perla del Acre. El 1 de enero continúa la fiesta en la casa de los amigos y una banda de música la ameniza.

El festejo • Los lugareños dan la bienvenida al Año Nuevo como si fuera la fiesta del Carnaval. La mayoría de la gente festeja en locales y también organiza fiestas en casas particulares.

Sucre

 Comidas y bebidas • El plato típico de Año Nuevo es el asado de chancho y fricasé al amanecer. En Sucre se toma sidra y singani.

Tradiciones y creencias • Los sucrenses acostumbran concentrarse en la plaza 25 de Mayo para dar la bienvenida al año. La gente da vueltas alrededor de la plaza, vestida con sus mejores galas. A la medianoche se entona el Himno Nacional y se abren las botellas de sidra, mientras se observa la inmensa cantidad de juegos artificiales. En el área rural, se realiza una sola fiesta y las personas celebran con chicha de maíz.

http://www.fmbolivia.net/noticia19865-las-tradiciones-para-recibir-el-ao-nuevo-se-reinventan-y-multiplican.html

‘Tranca pecho’, sazón criolla

14 Sep

Su nombre es explícito. El «tranca pecho» es una variedad del silpancho que deja satisfecho incluso al más exigente comensal. Su preparación es sencilla y deja un exquisito sabor a quienes lo degustan.

Como un sándwich. El «tranca pecho» es una delicia surgida en Cochabamba, donde decidieron darle una presentación diferente al tradicional silpancho y lo presentaron a modo de sándwich. «Todo lo que está en este plato, incluido el arroz, se lo incorpora al pan tortilla que también es típico de esa ciudad», explicó Verónica Llano, propietaria del restaurante «Sazón Criollo».

En Cochabamba, este «sándwich» está muy difundido, entre los lugares donde más acude la gente a probarlo está el mercado Las Islas y los locales frente de la Universidad Católica de San Pablo. «Por más hambre que tenga, quien lo pruebe sale satisfecho», aseguró Llano.

Directo desde la llajta. La carne apanada es el principal ingrediente del silpancho y del «tranca pecho», por tanto debe reunir alguna características para ofrecer un sabor exquisito. «Nuestro producto es elaborado con carne de lomo de primera calidad, no es carne molida. Esto hace variar el sabor», manifestó Llano.

Pocos lugares. Son contados los negocios que ofrecen el «tranca – pecho» en Santa Cruz. Sazón Criollo, ubicado en la calle Rafael Peña, es un restaurante de una familia cochabambina con cerca de 10 años de tradición en el negocio de la gastronomía. Ofrece este sándwich a Bs 12, mientras el silpancho está a 20.

Entre semana ofrece el almuerzo a 15 bolivianos, con un variado menú basado en la comida típica nacional. «Tenemos desde un chairo, pasando por un habas pejtu, papa pica e incluso keperí», explicó Llano.

‘Tranca Pecho’
6 Personas

• 3/4 Kg de carne de res blanda sin grasa ni nervios
• 6 huevos estrellados
• 3 cebollas
• 2 tomates
• 6 papas
• 3 tazas de pan molido
• 2 locotos
• 2 tazas de arroz
• Sal aceite
• 6 panes tortilla (o francés)

1. Abrir el pan y reservar. Corte la carne en filetes, sazone con sal a gusto y golpee la carne sobre el pan molido hasta que esté cubierta y delgada.

2. Cocine las papas en rodajas y cuando estén tiernas dórelas en aceite. Fría la carne apanada. Haga cocer en una olla aparte arroz blanco. Corte la cebolla, el tomate y el locoto en cuadraditos y aderece con poco aceite y sal. Fría los huevos.

3. Coloque la ensalada que preparó con el tomate y cebolla, en el centro de la carne debajo del pan. Encima agregue una camada de arroz blanco, luego otra de tomate y cebolla picados finamente y un huevo frío al final y listo a comer un «tranca pecho».

Cochabamba, ayer y hoy

14 Sep

Ojo de Vidrio

Una nostálgica nota de evocación “cochala”, un lamento porque la cultura de la hamburguesa reemplaza al mote y la tradición agraria.

En toda cultura hay una herencia en visión del mundo, en usos y costumbres que contribuye a moldear la sociedad actual. ¿Cuál es la herencia que recibimos en Cochabamba?

Sin duda, la de una sociedad agraria, con fuertes raíces en los valles productores, pero tan móvil que allí nació la leyenda de la bandera de chicha en la Luna. ¡Dónde no hay cochabambinos!

Los mitayos de la Colonia se daban modos para negociar su retorno a los valles en épocas de cosecha para volver con productos alimenticios: trigo para los españoles y maíz para las laguas de los mitayos.

Grano, siempre grano, que es el mejor alimento y está en la raíz de hombres y mujeres fuertes, aptos para el trabajo, el esfuerzo, los viajes a pie y la alimentación frugal siempre a base de laguas, pito, tostado, mote, humintas o choclo fresco.

Nuestros abuelos y nuestros padres no tenían la costumbre del té inglés, introducido en La Paz y Oruro con el ferrocarril y las importaciones. El desayuno frecuente era una taza de infusión de cedrón con pan de harina integral al amanecer; el almuerzo a las diez de la mañana consistía en una sustanciosa lagua, un chaqe, un lluspichi o un chupe servido en un ch’illami o plato grande, y nada más.

Hasta hoy las viejas pensiones ofrecen “almuerzo y segundo”, como si el almuerzo fuera el caldo por antonomasia, porque el segundo se servía después de las cuatro de la tarde (a veces, alrededor de las tres, un aperitivo llamado sajra hora, la hora mala, consistente en un k’allu, un solterito o unos choclos con queso y locoto).

De ahí quizá viene una costumbre muy cochabambina que no hay en otros valles: la del plato de la tarde, una sola especialidad por día, no el menú de un restaurante sino el plato del figón, común para todos los comensales.

Estas costumbres agrarias son muy sanas, pues un plato a las cuatro de la tarde es digerido con calma antes de acostarse, al calor de una jarra de chicha, para descansar cuando se entra el sol y levantarse al amanecer a reiniciar la jornada.

La semana agraria se inicia el martes. ¿Por qué? Porque el sábado es el día más laborioso, es el día de “cancha”, cuando hay que comercializar los productos de la agricultura, la ganadería, la artesanía o el comercio en general, y esto dura todo el día y determina que el “viernes de soltero” no sea una costumbre típica del valle agrario sino una imposición de la burocracia que trabaja de lunes a viernes.

Aquí no: el viernes por la noche hay que preparar “la mercadería” para el sábado. De ahí viene la costumbre del domingo familiar y del lunes “de zapatero”: el domingo para la familia, que comparte un plato comunitario, por lo general un chicharrón de cerdo rociado de chicha y durante el día.

Esto porque somos borrachos solares: nuestras pilas funcionan mientras hay sol; podemos iniciar la jornada de disfrute a las nueve o diez de la mañana y prolongarla todo el día para acostarnos temprano.

Ésta es a raíz de un reproche frecuente de los visitantes de ciudades más grandes, que se quejan de que en Cochabamba “no hay vida nocturna”, un resabio de la sociedad agraria que se va perdiendo en las zonas de consumo noctámbulo, particularmente en la zona norte.

Llega el lunes y uno está “a media fuerza” porque ha trabajado intensamente el día sábado, ha compartido con la familia el domingo y el lunes está presto a disfrutarlo con los amigos, a la sombra de un plato frío: el escabeche de patitas de cerdo o el enrollado de carne del mismo animal.

La rayuela como juego que sustituyó al sapo y la infaltable chicha, que hoy es “chamborneada”, es decir, mezclada con cerveza: a un balde de chicha, una botella de cerveza. Total, ambos vienen del grano y se fortalecen mutuamente.

La jornada semanal comienza el martes y termina por la noche del sábado. Por eso, si hay resoluciones municipales que prohíben el expendio de alcohol los lunes, quiere decir que no se ha estudiado como se debiera nuestros usos y costumbres, nuestra herencia cultural.

Las mujeres cochabambinas, en particular las cholas, se destacan por su extraordinaria laboriosidad y fortaleza.

Como decía Augusto Céspedes, ellas son mujeres emancipadas “económica y sexualmente”. Son cabezas de familia. No es posible comparar la extraordinaria devoción de los hijos por la madre cochabambina con el trato respetuoso e indiferente al padre.

El cumpleaños de la madre es una fiesta de tres días; en cambio, el del padre puede ser sólo de un plato bien servido, a veces sin fiesta. Pero el varón es necesario “porque es el respeto de la casa”. El varón es artesano, empleado público o empleado a secas, y gana menos que su mujer, pero ésta lo conserva para “hacerse respetar”.

Estas costumbres se van perdiendo. Ahora, cuando llega la ceremonia del matrimonio, nos vestimos muy elegantes, tenemos abundancia de damitas, contratamos un “local”, bebemos sidra de cuarta y ron de cuarta, y bailamos el vals sin que nadie nos haya enseñado a bailar ese torbellino inventado en Viena.

Y todo en lugar de vestirnos a la cochabambina, contratar un “viaje” de buena chicha punateña o cliceña, servir un picante suculento y bailar cueca.

Hoy consumimos poco grano, nos han invadido el pollo a la broaster, la Coca-Cola y las hamburguesas, que hacen negra competencia al silpancho, el trancapecho y el sándwich de chola, los fast food de la vieja sociedad agraria.

Hoy somos cada vez más noctámbulos y ya no nos citamos para compartir “un platito”, sino para beber en una plazuela ron barato mezclado con cualquier cola.

Ramón Rocha Monroy

Pagina Siete

La Paz, Bolivia – 12/10/2012