Papas y carnes cocidas bajo tierra y piedra es una antigua tradición que se comparte con Perú, país donde se lo conoce como Pachamanca.
Papas, ocas, carne de cordero y res cocidos en tierra y dorados en piedra caliente es la peculiaridad de la comida prehispánica conocida como la Watia, que por su abundante preparado se lo consume sólo en eventos especiales.
Según la docente y investigadora de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) Yolanda Borrega, la Watia es una costumbre culinaria de la época prehispánica que fue escrita por los cronistas Garcilazo de la Vega y Francisco de Ávila.
Esta comida, dice la estudiosa, consiste en hacer cocer los alimentos en un hoyo cabado en la tierra. Este proceso da lugar a una comunión con la Pachamama, por ello, en el Perú este plato se lo conoce como Pachamanca. Pero a diferencia de como se sirve en el Perú, en la que se incluye el choclo, en la Watia boliviana interviene más la papa. “Una watia no tiene este alimento, mientras que la papa adquiere un rol central. Es por eso que los cronistas hacen referencia a este tubérculo y no al maíz”.
Borrega aclara que la Watia se hace presente en eventos festivos como el Año Nuevo y momentos importantes. Comenta que en La Paz existen locales especializados en prepararlo. Este es el caso del Watia, un restaurante, situado en la calle 5 de la zona de Jupapina, en el que su propietaria Magdalena Jové alista en fin de semana cerca de 100 platos. El precio es de 110 bolivianos, costo del plato a ser consumido por dos o tres personas.
Pachamanca. En Perú, la Pachamanca se consume más en los departamentos de Ayacucho, Junín, Huancavelica y Huánuco. La peruana Carmen Díaz, que reside en Bolivia, recuerda que la Pachamanca desde mucho tiempo sólo se preparaba para bodas y eventos especiales. “En Huacho (capital constitucional de Perú) se prepara durante los matrimonios y para muchas personas. Generalmente se hace cocer el cerdo entero”. El estilo peruano incluye además de las papas, el camote, el choclo y la yuca; y entre las carnes también adhieren la carne del conejo cuy.
110 bolivianos es el precio de este delicioso plato, en el restaurante Watia. Su preparación es para tres personas.
“La Watia es una práctica culinaria de la época prehispánica. que está relacionada con la etapa de la cosecha de papa y se la prepara en días festivos”.
Yolanda Borrega / INVESTIGADORA DE LA UMSA
El vino y la canela en la Watia. Según Magdalena Jové, propietaria del restaurante Watia, uno de los secretos para una buena sazón de la carne es dejar macerar en olla de barro la salsa, que incluye mostaza, vinagre, vino, pimienta, sal, ajo y canela molida, por el lapso de tres a cuatro días. La chef aconseja usar la carne de cordero. Y acompañadas con papas y ocas.
Jugos. De acuerdo con Jové, este platillo se puede servir junto a jugos de fruta de temporada.
Cuchillos:(a) De plata. Siglo XIX. (b) Actual. ModeloIzan.
Cucharas: (a) Ceremonial egipcia; (b) Inglesa. Siglo XIV; (c) Siglo XVI; (d) Moderna. Modelo Ambiente.
Tenedores: (a) Medieval; (b) De dos puntas del siglo XVII; (c) Francés del siglo XVIII; (d) Tenedor moderno. Modelo Izan.
El cuchillo fue el primero de los elementos que se incorporó en la cubertería moderna en la Edad Media.
La leyenda atribuye la aparición del cuchillo de mesa como tal al cardenal Richelieu en el año 1630, quien mandó eliminar las puntas de los cuchillos de su casa ya que los comensales lo utilizaban igual para la guerra que como mondadientes. Reyes como Carlos III de España prohibían el uso del cuchillo en la vía pública, con lo que la diferencia entre arma y útil de cocina quedaba resuelta.
En el siglo XIX, “siglo de oro” del cuchillo, aparecieron la mayoría de cuchillos y navajas que se conocen en la actualidad y numerosas ciudades se especializaron en la construcción de cuchillo como Solingen en Alemania o Albacete en España. A partir de este siglo y sobre todo en el siglo XX, la aparición de nuevos materiales y procesos de fabricación se incorporaron en la fabricación de cuchillos.
La cuchara tiene orígenes poco precisos, quizás las primeras cucharas fueron conchas de moluscos utilizadas por el hombre primitivo quien ya en el paleolítico fabricaba cucharas de madera o hueso. Miles de años más tarde, en Mesopotamia y Egipto las cucharas eran creadas con mangos tallados. Muchas de esas cucharas tenían una función para diversas actividades médicas o ceremoniales.
El término cuchara proviene de la antigua Roma, donde existía un utensilio denominado cochlea. Su mango delgado permitía pinchar trozos de comida, haciendo también de tenedor.
Practicamente hasta el siglo XIX la cuchara, junto con el cuchillo, era el único instrumento utilizado en las comidas y su fabricación era casi exclusivamente de madera para las clases menos pudientes. A partir de este siglo, la fabricación industrial desarrollo piezas de diferentes materiales. Desde el siglo XIV adquirieron la forma actual, ya que antes eran bastante planas.
La historia del tenedor es, sin embargo, relativamente reciente. Anteriormente la gente comía con las manos. Incluso existían tratados de buenas maneras en la mesa en las que se instaba a usar tres dedos para tocar la comida, dejando el meñique y el anular sin utilizar.
El tenedor llegó a principios del siglo XI a Venecia desde Constantinopla de la mano de Teodora, hija del emperador de Bizancio. Pero su uso se consideró escandaloso y un “instrumento diabólico” que ofendía a Dios. Detrás de ello se encontraba la inhabilidad de los comensales para comer tallarines con semejante instrumento, teniendo en cuenta además que los tenedores de la época eran planos y con dos puntas, por tanto mucho más difíciles de manejar. De esta forma, el tenedor desapareció de Europa por más de 300 años hasta que Catalina de Médici, en su boda con Enrigue II de Francia, lo puso de moda en la corte francesa en 1533.
La forma del tenedor ha estado sujeta a varios cambios. De ser un solo pincho, paso a tener dos puntas. En el siglo XVII se generalizó la tercera punta. En Italia se añadió la cuarta punta para adaptarla a la comida de spaguetti. Finalmente, a comienzos del siglo XVIII, el tenedor que conocemos actualmente, fue desarrollado en Alemania.
El uso del tenedor se generaliza en el siglo XVIII y sobre todo en el XIX gracias a la producción en masa y la invención de la galvanoplastia, que pusieron los tenedores de metal al alcance de las nuevas clases medias que deseaban imitar a la nobleza.
Las cuberterías han seguido un camino paralelo a otras facetas de la producción humana, pasando de ser objetos sencillos y modestos a estar decorados con el gusto de cada época.
La Quinoa, Quinua o Kinwa es una planta alimenticia de desarrollo anual, dicotiledónea que usualmente alcanza una altura de 1 a 3 m . Las hojas son anchas y polimorfas (con diferentes formas en la misma planta). El tallo central comprende hojas lobuladas y quebradizas. El tallo puede tener o no ramas, dependiendo de la variedad o densidad del sembrado. Las flores son pequeñas y carecen de pétalos. Son hermafroditas y generalmente se autofertilizan. El fruto es seco y mide aproximadamente 2 mm de diámetro (de 250 a 500 semillas/g), circundando al cáliz, el cual es del mismo color que el de la planta.
Como alimento es muy rico ya que posee los 8 aminoácidos esenciales para el humano, lo cual hace que la quinua sea un alimento muy completo y de fácil digestión. Tradicionalmente los granos de quinua se tuestan y con ellos se produce harina. También pueden ser cocidos, añadidos a las sopas, usados como cereales, pastas e incluso se fermenta para obtener cerveza o chicha, bebida tradicional de los Andes. Cuando se cuece toma un sabor similar a la nuez.
La quinoa molida se puede utilizar para la elaboración de distintos tipos de panes, tanto tradicionales como industriales, ya que permite mejorar características de la masa, haciéndolo más resistente, lo cual favorece una buena absorción de agua. Esto se incrementa si se utiliza una mezcla de quinoa y amaranto morado (o alegría).
La harina de quinua se produce y comercializa en el Perú, en Bolivia y -en menor cantidad- en Colombia, donde sustituye muchas veces a la harina de trigo y enriquece así sus derivados de panes, tortas y galletas. En la actualidad (año 2007) se está desarrollando su cultivo y consumo en el norte de Argentina y el norte de Chile.
Uno de sus platos típicos de la zona del Cusco es el pesqué o peské, que se prepara con leche, quinua y queso y se puede combinar con huevo frito e incluso con un trozo de churrasco de carne; también se utiliza cada vez más para relleno de empanadas.
Un problema para la masificación de la producción de quínoa es que posee una toxina denominada saponina que le otorga un sabor amargo car La quinua es un alimento rico ya que posee los 10 aminoácidos esenciales para el humano, lo cual hace que la quinua sea un alimento muy completo y de fácil digestión. Tradicionalmente los granos de quinua se tuestan y con ellos se produce harina. También pueden ser cocidos, añadidos a las sopas, usados como cereales, pastas e incluso se fermenta para obtener cerveza o chicha, bebida tradicional de los Andes. Cuando se cuece toma un sabor similar a la nuez.
La quinoa molida se puede utilizar para la elaboración de distintos tipos de panes, tanto tradicionales como industriales, ya que permite mejorar características de la masa, haciéndolo más resistente, lo cual favorece una buena absorción de agua. Esto se incrementa si se utiliza una mezcla de quinoa y amaranto morado (o alegría). Se efectuaron estudios comparativos de panes, en uno de los cuales se utilizaba una mezcla de quinoa y amaranto, y en otro maíz y amapola; y en dicha evaluación se observaron diferencias en la absorción de agua.acterístico. Esta toxina suele eliminarse a través de métodos mecánicos (pelado) y lavando las semillas en abundante agua.
La quinoa es una planta nativa de la región Andina, por su parecido con el arroz los españoles la denominaron «arrocillo americano» o «trigo de los incas». Es cultivada desde más de 3.000 años en los países andinos: Perú, Bolivia y Ecuador. Crece sobre los 3.500 m. en suelos pobres donde otros cultivos no subsisten.
Considerado como un un pseudo cereal que posee mayor proporción de proteínas, calcio, fósforo, hierro y magnesio que los demás cereales. Tiene todos los aminoácidos esenciales, es rica en fibra y vitaminas del grupo B, no contiene gluten y no tiene la desventaja del exceso de grasas, colesterol y ácido úrico de alimentos de origen animal con similares características. Es un grano blando, de grata digestión, rápida cocción y buen sabor, fácil de cocinar y se vende en muchas formas: en grano, copos, harina, pasta, panes o snacks. La FAO y la OMS la consideran un alimento único por su alto valor nutricional.
La quinua con un contenido protéico de 16 a 20% contiene 20 aminoácidos, incluyendo los 10 esenciales que el organismo no puede sintetizar y debe adquirir en la dieta. Entre ellos la Lisina, que es clave para el desarrollo de las células cerebrales, los procesos de aprendizaje, memorización, raciocinio y crecimiento físico. Es también fuente de proteínas, minerales, oligoelementos y vitaminas: C, B1, B2, B3, Acido fólico, Niacina, Calcio, Fierro y Fósforo.
La Quinoa al combinarse con el Amaranto (otro cereal andino), potencia sus cualidades individuales.
¿Qué son las proteínas y de que elementos están constituidas?
La palabra proteína proviene del griego protos, que significa «lo primero o lo más importante».
Son grandes moléculas que contienen nitrógeno. Son el componente clave de cualquier organismo vivo y forman parte de cada una de sus células y son para nuestro organismo lo que la madera es para el barco.
Cada especie, e incluso entre individuos de la misma especie, tiene diferentes proteínas, lo que les confiere un carácter específico tanto genético como inmunológico. La mayor similitud con los humanos, la encontramos entre los animales mamíferos como los bovinos o porcinos y la menor con las proteínas de los moluscos y las de las plantas.
Las proteínas están formadas por: carbono, oxígeno, hidrógeno y nitrógeno fundamentalmente, aunque también podemos encontrar, en alguna de ellas, azufre, fósforo, hierro y cobre. Las proteínas se distinguen de los carbohidratos y de las grasas por contener además nitrógeno en su composición, aproximadamente un 16%
La parte más pequeña en que pueden dividirse son los aminoácidos. Estos aminoácidos son como las letras del abecedario, que con un nº determinado se pueden formar infinidad de palabras. Existen 20 aminoácidos y con ellos se forman todas las proteínas. De estos aminoácidos 8 son esenciales (imprescindibles), es decir los tenemos que ingerir con la dieta ya que nuestro organismo no los puede obtener de ninguna otra forma.
¿De donde se obtiene el nitrógeno?
Las plantas lo obtienen de los compuestos amónicos y nitratos del suelo, a partir de los fertilizantes químicos, de los abonos orgánicos o de la materia vegetal en descomposición y, en ciertos casos, gracias a la existencia en sus raíces de nódulos formados por bacterias que fijan el nitrógeno atmosférico; el agua del suelo, y el anhídrido carbónico del aire, les suministran el resto de los elementos básicos a partir de los cuales sintetizan sus proteínas. Los animales obtienen la mayor parte del nitrógeno de sus alimentos, tanto de los de origen vegetal como animal. Como producto de su metabolismo, en excrementos o bien tras la muerte del animal, el nitrógeno vuelve al suelo, donde se recicla y comienza de nuevo el proceso.
¿El contenido en aminoácidos tiene importancia nutricional?
Dependiendo de que en las proteínas se encuentren o no todos los aminoácidos esenciales, podemos clasificar las proteínas en:
Proteínas completas: tienen todos los aminoácidos esenciales en cantidad suficiente y en la proporción adecuada para mantener la vida y permitir un normal desarrollo y crecimiento. Son denominadas también, de buena calidad o de alto valor biológico (es la capacidad que tiene una proteína, para formar otras nuevas en el individuo que las ingiere). Las encontramos fundamentalmente en los alimentos de origen animal (leche, pescado, carne y huevo), y en la soja de origen vegetal.
Proteínas incompletas: carecen de alguno de los aminoácidos esenciales, se denomina limitante; permiten la vida pero no el crecimiento y desarrollo. Las encontramos en alimentos de origen vegetal: cereales, legumbres y frutos secos mayoritariamente.
¿Qué parte del organismo humano está formado por proteínas?
Entre el 15 y 20% del peso corporal de un adulto, en buen estado fisiológico, está constituido por proteínas. Aproximadamente la mitad se encuentra en la musculatura, la quinta parte en la piel y el resto, en otros tejidos y líquidos orgánicos, salvo en la bilis y en la orina, donde no se encuentran en condiciones normales.
¿Cuales son las funciones de las proteínas?
El consumo de proteínas es necesario, además de para aportar todos los aminoácidos esenciales, para cubrir las siguientes funciones:
Plástica: Reparar el desgaste diario, producido en el recambio y la renovación celular y síntesis de nuevos tejidos en situaciones de crecimiento y desarrollo, ante heridas, fracturas o quemaduras por ejemplo.
Reguladora: Forman parte de numerosas enzimas, hormonas, anticuerpos o inmunoglobulinas, que llevan a cabo todas las reacciones químicas que se desarrollan en el organismo.
Energética: En ausencia o insuficiencia en la ingesta de carbohidratos, o cuando se realiza un consumo de proteínas que supera las necesidades, proporcionan 4 Kcal/g, siendo este el fenómeno más costoso para el organismo, además de implicar una sobrecarga de trabajo para algunos órganos y sistemas.
Transporte: Contribuyen al mantenimiento del equilibrio de los líquidos corporales y transportan algunas sustancias, por ejemplo el hierro o el oxígeno.
¿Cómo utilizamos las proteínas?
Las proteínas que tomamos a través de los alimentos no son útiles como tales. Por medio de la digestión, absorción y metabolización han de descomponerse en aminoácidos libres, y con éstos, se forman las proteínas propias de cada organismo.
La digestión de las proteínas, que se ve favorecida por el cocinado, comienza en el estómago gracias a las secreciones gástricas. Continua en el duodeno con la acción conjunta de los jugos pancreáticos e intestinales, reduciéndose a aminoácidos. Estos son absorbidos en el intestino y así pasan al torrente sanguíneo llegando al hígado, donde la utiliza para formar sus propias proteínas y se transforman unos aminoácidos en otros, (con excepción de los esenciales), pasando nuevamente al torrente circulatorio desde donde se redistribuyen hacia órganos y tejidos para formar cada una de las proteínas necesarias.
Una vez cubiertas todas las necesidades, el exceso de aminoácidos se destruye. La parte que no es utilizada se elimina mayoritariamente a través de la orina (90%) y el resto se pierde con las heces y el sudor.
La estimulación de la producción de proteínas (síntesis) está regulada principalmente por la hormona insulina, la hormona del crecimiento y las hormonas tiroideas.
¿Cuáles son las recomendaciones de consumo de proteínas?
La ración de proteínas recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para el adulto sano es de 0,8 g/Kg de peso/día. Estas proteínas deben ser de buena calidad, al menos un 40% de ellas, y aportar entre un 12-15% del valor calórico total de la dieta que se ingiere.
Hay que tener en cuenta que es prioritario el aporte de carbohidratos, de lo contrario se utilizarán como fuente energética y se necesitaran en mayor cantidad.
Ciertas enfermedades pueden requerir una disminución en la cantidad de consumo de proteínas, por ejemplo enfermedades de riñón o de hígado.
En el momento actual, el consumo está muy por encima de estas recomendaciones; hay que tener en cuenta que este aumento, si se realiza con base en fuentes animales, incrementará la grasa y colesterol de la dieta.
¿Cómo calcular las necesidades de proteínas?
Un adulto sano que pesa 60 Kg, para cubrir las necesidades de proteínas deberá consumir diariamente como mínimo: 0,8 g 5 60 Kg = 48g de proteínas
Si el consumo total de calorías/día debe ser de 2000 Kcal, en forma de proteínas se deberá aportar entre un 12- 15 %: considerando una media de 13 % de 2000 Kcal = 260 Kcal /día, se deberán aportar 260 Kcal /día en forma de proteínas.
Como cada gramo de proteínas aporta 4 Kcal.
260 Kcal : 4 = 65 g de proteínas.
Así, el consumo total de proteínas al día oscilará entre 48 y 65g.
Ningún alimento en su composición aporta un 100% de proteínas, hemos de tener en cuenta el alimento del que se trate. Po ejemplo, si elegimos carne o pescado que aportan una media de 20 g de proteínas por 100 g de alimento, para cubrir los 48-65g de proteínas se necesitarían entre 240 – 325 g de alimento.
¿Qué requisitos debe reunir el aporte de proteínas para un adulto sano?
– Se debe mantener el equilibrio entre el valor calórico total (VCT) y el aporte proteico: Entre el 12-15% del VCT de la dieta se debe aportar en forma de proteínas, priorizando el aporte de carbohidratos entre un 50-55% del VCT.
– La ingesta proteica debe ser, como mínimo, de 0,8 g / Kg peso teórico / día.
– Se debe guardar un equilibrio entre las proteínas de origen animal y de origen vegetal:
En el adulto (proteínas de origen animal = proteínas de origen vegetal).
En el niño (proteína animal, bastante más que proteína vegetal).
¿Cuándo sospechar que existe un déficit o exceso de proteínas?
Los síntomas que se observan, sobre todo en los niños de los países pobres donde la ingesta de proteínas puede ser muy baja, son estatura baja, musculatura escasa, cabello fino y frágil, lesiones cutáneas, edema o hinchazón generalizada y cambios en la sangre como disminución de los niveles de albúmina, que es la proteína mayoritaria circulante en la sangre, y desequilibrios hormonales.
El edema, la pérdida de masa muscular y de cabello son los signos más destacados entre los adultos y suele asociarse con situaciones patológicas.
La deficiencia de proteínas rara vez aparece aislada; en general suele asociarse a déficit de energía y de otros nutrientes. También puede aparecer deficiencia en presencia de enfermedades, porque las necesidades están aumentadas.
La ingesta de proteínas algo superior a los requerimientos no se ha demostrado que sea peligrosa; sin embargo, algunos estudios en animales postulan que la ingesta excesiva de proteínas puede dar lugar a lesiones del riñón, que aparecen con frecuencia en la vejez.
En la actualidad, el consumo de proteínas es muy alto, y sobre todo de las de origen animal. Lo deseable es reducir este consumo, porque son alimentos que contienen grasa saturada, y además porque conforme aumenta la edad se produce una disminución o enlentecimiento en las funciones del hígado y riñones y no conviene sobrecargar a estos órganos.
¿Qué es la digestibilidad de una proteína?
La digestibilidad de una proteína es uno de los condicionantes del índice de calidad de las proteínas. Se define como la fracción de nitrógeno ingerido con el alimento y que es absorbido en el tracto gastrointestinal. Se expresa en porcentaje:
D = N absorbido / N ingerido 5 100
La digestibilidad ideal es 100. Las proteínas de origen animal poseen una buena digestibilidad, lo que implica una buena absorción, mientras que las de origen vegetal, la suelen tener generalmente inferior.
Hay factores que, con independencia de la proteína de la que se trate, pueden modificar la digestibilidad, entre ellos tenemos: las condiciones de procesamiento y almacenamiento de los alimentos, el contenido en fibra insoluble y la cantidad total de fibra de la dieta ingerida.
Un procesado adecuado se consigue con el cocinado de los alimentos. En las carnes y pescados el cambio de color del rojo al pardo y en la clara del huevo el cambio del transparente al blanco, son los que marcan un procesado correcto. Si no se produce este cambio de color, se puede reducir la digestibilidad y por tanto el aprovechamiento de sus proteínas hasta en un 50%.
¿Cuáles son las fuentes alimentarias de proteínas?
– Fuentes de origen animal: Carne.
Leche y derivados.
Huevos.
Pescados y mariscos.
– Fuentes de origen vegetal: Leguminosas.
Cereales.
Soja.
Frutos secos.
Raíces y tubérculos.
Frutas y hortalizas.
Contenido protéico de algunos alimentos por 100 g de porción comestible.
¿Por qué casi siempre los bolivianos comemos y bebemos como si fuera la última vez?, se pregunta el autor en esta reflexión de corte hedonista (¿o todo lo contrario?).
Sebastián Antezana
Escritor
«El disfrute de la comida se consuma en rituales públicos y privados que muchas veces terminan en rupturas. Pocos momentos hay de mayor vinculación, tensión y quiebre entre las personas”.
Lector al sol
Es extraño y quizás también paradójico. Es extraño y quizás paradójico pero en Bolivia -en la selva, las montañas, el altiplano, el valle- el disfrute sensorial está ligado al éxtasis y al dolor de forma profunda.
Me explico. Yo recuerdo un amanecer borroso. Oruro, Carnaval, alba del domingo. Sobre la explanada que coronaba el final del recorrido de los bailantes, en medio de la niebla que atravesaba el amanecer como leche diluida, entre los cientos de borrachos que poblaban el espacio como fantasmas adormecidos, yo estaba tratando de convencer a alguien de que lo mejor a esa hora era ya irnos a dormir.
El sol despuntaba. O tal vez no pero la blancura sucia del ambiente era señal de que pronto lo haría. Y mientras yo trataba de convencer a ese alguien de que lo mejor era ya irnos a dormir, darnos por vencidos y entregar el cuerpo a algún jergón o sleeping, como animales embrujados de sueño, pude ver que, entre la niebla lechosa y los borrachos, un hombre se abría paso y se dirigía hacia mí cargando una cabeza de cordero.
Me la ofreció sin mucho trámite, casi sin decir nada, con apenas una sonrisa o una mueca ambigua en el rostro, o por lo menos así lo recuerdo, un gesto que era mitad amabilidad y mitad mandato. Y yo, vencido por el baile, el júbilo espaciado del Carnaval y el sueño, no dije nada, entendí, agarré y empecé a comer. Mi primer rostro asado. Y de alguna manera también mi último rostro asado. Una cabeza entera cocida por horas bajo la tierra –todavía con ojos, lengua y pelaje– de la que esa madrugada yo sacaba pedazos de carne y cartílago, piel y grasa, con las manos agradecidas.
No recuerdo mucho más. Sé que en algún momento la persona que hasta entonces estaba conmigo se fue a dormir y me dejó solo, sorprendida o confusa o derrotada por la escena: un ritual litúrgico, un hombre que entre borrachos y al despuntar el día se come una cabeza de cordero. Pero sí recuerdo dos cosas. Una, que, al terminar mi parte de la comida y alejarme del atrio de la iglesia del Socavón, vi cómo un epiléptico sufría un brutal ataque ante la vista desinteresada de la multitud. Y, otra, que tras todo aquello y antes de buscar el jergón o colchón o el pedazo de suelo donde maldormiría unas horas, lleno pero necesitado de terminar la ceremonia, me fui al mercado a tomar un vaso de api y mientras lo hacía como un autómata recibí un mensaje de mi acompañante que me decía chau, que por favor no la buscara más.
Es así. El disfrute de la comida se consuma en rituales públicos y privados que muchas veces terminan en rupturas. Pocos momentos hay de mayor vinculación, tensión y quiebre entre las personas. Pocos momentos hay de más intensa conexión entre ellas y su entorno, entre el hombre, la naturaleza y la cultura. Y cuando el ritual de la comida se da en un espacio en que se mezclan goce con melancolía e incluso dolor, como un palimpsesto en blanco y negro, cuando ocurre en un territorio tan marcadamente abigarrado como el boliviano, en el que la fiesta es sinónimo de llanto, llega a conformar una lógica, algo alejada de la economía de mercado y los rituales puramente comunitarios, cuyos signos mayores son el exceso y el éxtasis.
Como lo saben los personajes de Jaime Saenz y también sus lectores, el exceso y el éxtasis nunca vienen solos sino acompañados de arquetipos: el exceso junto al tragón feliz y enrojecido que revienta los botones de la camisa, y el éxtasis junto al borracho fundido de júbilo.
Como etapas claves en el camino de la revelación, ambas son formas culturales típicamente bolivianas, dos de nuestros principales modos de ser. No modas, ni corrientes ni géneros, sino proyectos de bolivianidad que conducen a una iluminación parcial, una plenitud arrepentida, una fascinación dolorosa. Exceso y éxtasis consumible, comible, bebible, procesable, desechable y finalmente combustible.
La comida -y sobre todo la comida en Bolivia, espacio de hambre y saciedad milenarias- trasciende la mera nutrición y el disfrute, sobrepasa las esferas de la economía y la cultura, el terreno del cuerpo, sus necesidades y proyectos. Se trata, más precisamente, de una cuestión de ideología. La comida como la densa red o el tejido que nos contiene y relaciona a todos, personas e instituciones, como el complejo sistema que nos sustenta y constituye, desde el hambriento hasta el harto, el necesitado y el pródigo.
Como toda ideología, la comida en Bolivia requiere de fe y de misterio. Comenzando por el gesto alquímico de manipular la naturaleza para servirnos de ella -y luego servírnosla-, cuando hablamos de comida hablamos de un sistema de vidas y muertes, de prácticas y creencias que a pesar de su evidente materialidad no están alejadas de la metafísica. Porque cuando comemos los frutos del mundo somos parte de algo más grande, perpetuamos un recorrido circular y tenemos claro que todo placer es siempre un placer doloroso, ya que nos conduce en cuerpo y alma a esa comunión que culmina en la falta o el exceso, el hambre o la saciedad, y que así nos conduce a la instancia en que comprendemos que cada comida es todas las comidas y, al mismo tiempo, irremediablemente, la última comida.
Así, comer en Bolivia, entregarse de lleno al hiperbólico disfrute de un rostro asado, un cajón de cerveza o cualquier otro festín, no hace más que ratificar el júbilo y la pena de saber que, de alguna manera, cada bocado, por ejemplo cada salteña que comemos, milagro y símbolo nacional, es siempre la primera y la última.
Con una presencia sólida en la ciudad de la Paz, el chairo es parte de la tradición culinaria occidental y su fama continúa en ascenso.
El chairo es una sopa mestiza de la gastronomía charquesa, al decir eso nos referimos al Alto Perú, territorio preindependentista compartido por Perú y Bolivia, con predominancia noliviana. La gastronomía de la región surgió a partir del siglo XVI, periodo de muchos cambios.
Los paceños somos muy apegados al chairo y existen diferentes formas de prepararlo. En Perú lo elaboran de diferente manera, lo hacen con más tipos de carne, la sopa puede volverse, incluso, una especie de crema.
La sopa de chairo de la que nosotros hablamos, es el plato bandera de la ciudad del Illimani y a nivel nacional la identifican como tal.
Ingredientes de origen español. El chairo entra en lo que se llamaría la cocina fusión, es decir, la que acostumbra juntar regiones, en este caso, las de oriente y occidente. La carne de cerdo no es propia del occidente, por tanto hablamos de un plato mestizo.
En el libro “Gastronomía Nacional y Literatura”, Antonio Paredes Candia habla de 13 ingredientes que hacen al verdadero chairo, de los cuales al menos 10 son de origen español. Por tanto, este plato es uno de tantos resultados del choque precolonial con el español. La variación en las formas de preparar este plato a nivel local son diversas, destaca la sazón aymara.
Sobre la base de la patasca (concentrado de la carne cocida) es que el cocinero puede jugar con la combinación de ingredientes y condimentos acostumbrados.
Algo que no conocía
Mucha gente conoce la receta del chairo tradicional, pero lo que no es muy conocido es el uso de la chala del choclo.
Prepare esta delicia para acompañar las fiestas julias.
Ingredientes
8 papas peladas
1 zanahoria
1 libra de chuño pellizcado
1/2 libra de trigo
Arvejas lo necesario
Habas lo necesario
Chalona (cecina de cordero)
Cuero de chancho (chicharrón)
Chala de choclo Preparación
Un día antes se lava el trigo y en esa misma agua se hace la sopa, se agrega la chalona, la papa en corte mirepoix (corte que es de 1 centímetro a 1 y medio, en cuadrados). El chuño pellizcado se lo hace hervir en agua con ají amarillo. Se hace cocer la chala de choclo por 10 minutos en fuego lento para que no pierda su aroma y ahí entra la zanahoria, la arveja y las habas.
Es fundamental, poner la chala de choclo en el fondo del plato y servir encima la sopa. Finalmente se pone la hierbabuena y perejil picados y se coloca encima el chicharrón.
Cuando viene un pariente cochalo a visitarme a La Paz, siempre tropiezo con el mismo problema: dónde llevarlo a comer un rico plato propio de esta ciudad. El problema no sólo es identificar cuáles son las comidas paceñas, sino también dónde las sirven bien.
Para mi buena suerte, el primer problema se resuelve porque ya tenemos 22 platos y bebidas tradicionales que serán declaradas por ley municipal como patrimonio patrimonio cultural intangible del municipio de La Paz.
Se trata del anticucho, el api, el aphthapi, el chairo paceño, la chicha morada, el chocolate, el fricasé de cerdo, el helado de canela, la huminta, las k’isitas, la llajwa, la picana de Navidad, el pito de cañahua, el plato paceño, el puchero de Carnaval, la k’ispiña, el queso humacha, la salteña, el sándwich de chola y el thimpu de cordero.
No estoy aquí para discutir si hay argumentos históricos que hacen que estos platos sean considerados paceños. A mí mismo me sorprendió, por ejemplo, que estén como paceños el helado de canela, la huminta, la picana, el puchero, entre otros, pero indudablemente sí son tradicionales.
Lo que sí extraño es que la llaucha no esté presente en esta lista de intangibles, pero tal vez esté escondida en alguna otra norma (la marraqueta tiene su propia norma desde hace seis años). Gracias a mi prima Julia encontré un lugar muy famoso donde se vende la llaucha con las picantes ulupicas en el relleno: en la plaza de la Garita de Lima. Esta delicia, sin embargo, no es para forasteros, es sólo para iniciados, para paceños que las comieron de niños. No es algo que yo invite de buenas a primeras a los parientes, pues pueden hacerme caras y eso me pondría de mal humor, pues en mi época universitaria las llauchas alguna vez me sirvieron hasta de almuerzo.
Comidas foráneas
Superado parcialmente el problema de los productos para ofrecer a mis visitantes, la dificultad es encontrar un sitio donde se los sirva. En Cochabamba no es problema encontrar la ruta para llegar a un lugar donde sirvan un BBB (bueno, bonito y barato).
En La Paz es una tarea difícil. No sé si habrán notado, pero cuando queremos comer algo especial los paceños recurrimos a los restaurantes de comida rápida, de pastas italianas, de rodizios y parrilladas, de comida china, de comida chuquisaqueña, de comida beniana o cruceña, de restaurantes chapacos e incluso elegimos platos orureños.
Y para colmo, mientras en Cochabamba siguen inventando platos deliciosos como las chamarritas o el plato del bicentenario (chuleta de cerdo a la plancha, colita a la brasa, conejo cuis hervido, servidos con papa morada, rodajas de choclo, quesillo, chorrellana, arveja, haba, locoto, ají raspado, quilquiña, chicha y cerveza ), los de la salteñería “Paceña” inventan la salteña vegetariana. No es justo.
Si encontramos comida rica, y paceña, tenemos los dos extremos para saborearla; o en los agachaditos (puestos callejeros) o en restaurantes caros. Por eso me alegró saber que algunos empresarios-políticos estén intentando cubrir este nicho de mercado con dos cadenas de comida rápida, pero con platos tradicionales bolivianos y paceños. Ya es una opción que no había hace un año atrás.
Pescado
El pescado, ya sea pejerrey o trucha, se ha convertido en la solución más cómoda que encuentro cuando quiero llevar a mis parientes foráneos a comer algo bien paceño. Conozco algunos lugares, entre exóticos (léase mercados populares) hasta locales pasables.
La anterior semana, sin embargo, llevé a mi primo y a sus amigos cochalos a comer pescado y terminamos comiendo El maremoto, un superplato para cuatro personas de chicharrón productos de mar; pero si La Paz, Bolivia, no tiene mar. Tarde me di cuenta de que los llevé a un restaurante peruano.
Paceños: hasta aquí hemos tolerado una especie de destierro en el seno mismo de nuestra ciudad, ahora que tenemos la Ley de la Gastronomía Tradicional Paceña hagamos esfuerzos en serio para revalorizar nuestros platos tradicionales, para promocionar los lugares donde se los venda en buenas condiciones de higiene y comodidad, donde seamos atendidos con amabilidad.
Podemos hacer mucho más que vanagloriarnos de nuestra marraqueta o esperar la Alasita para comer el plato paceño.
Las primeras vendedoras de la empanada estaban en la Garita.
La llaucha es una empanada irremplazable para los paceños, ya que es una tradición degustarla a media mañana. Algunas personas acostumbran a acompañarla con un caliente y aromático api.
El chef del Instituto Técnico Nueva Bolivia (INB), Miguel Poma, señaló que el origen de las llauchas se remonta a los años 60, cuando aparecieron las primeras vendedoras de la empanada humeante, por entonces, ubicadas en la zona Garita de Lima, donde cada día ofrecían la delicia desde las 05.30.
Poma destacó que el sabor de las empanadas gigantes, sin repulgue, jugosas y rellenas de queso, se ganó la preferencia y el gusto de los paceños. “Su sabor es único porque la cocción se realiza en el piso del horno, este procedimiento le da un sabor y un aroma único a esta masa que después se pinta con ají colorado”.
El chef resaltó que la llaucha es un patrimonio de los paceño al igual que la marraqueta.
“Un desayuno eminentemente paceño con llaucha o la marraqueta ya es tradición en La Paz”.
El origen de su nombre. La historiadora Elizabeth de Col indicó que, el nombre de la llaucha proviene de queso llauch’ita, en aymara es la acción de agarrar el queso y untarlo en la masa. Posteriormente, su nombre fue simplificado a llauch’ita y luego sólo a llaucha.
Según datos de cronistas, la fama de la empanada trascendió hasta la mesa del dibujante chileno Pepo, autor de Condorito.
“La llaucha es un patrimonio paceño. Su sabor y su forma hacen único a este producto que para muchos es infaltable en sus
desayunos”.
Miguel Poma / GASTRÓNOMO
El chef del INB, Miguel Poma, señaló que la llaucha, en los últimos tiempos, no sufrió considerables cambios, ya que la forma y el tamaño aún se mantienen. Sin embargo, el jigote (relleno) ahora se prepara de manera distinta.
“Hace años, las empanadas se elaboraban con ulupica, un locoto picante, también se ponía ají colorado y bastante queso, pero ahora se mezcla con harina o maicena y tiene poco queso”.
Asimismo, indicó que las empanadas se hacen con base a levadura, harina, manteca, agua, sal y azúcar.
“Hay que sobar la masa con bastante fuerza para que salga bien el producto. Se diferencia con otras empanadas porque ésta no tiene repulgue y es bien colorada”.
¡Cuidado!. Según explicó, para saborear la llaucha hay que tener cuidado, ya que una mala manipulación del producto podría ocasionar que el consumidor derrame el jugo o relleno que está preparado con queso y fécula de maíz. ”Es una especie de salsa de harina o maicena”.
Cada mañana, las vendedoras de llauchas, asentadas en las principales arterias paceñas ofrecen a diario las empanadas a los peatones. Son muchas, pero todas tienen demanda y son raras las que se quedan con algunas sin vender, a mitad de la mañana.
2 y 3,50 bolivianos cuesta una sabrosa llaucha, que es vendida en diferentes calles de la ciudad de La Paz.
La historiadora elizabeth de col señala que el origen de la llaucha puede ser una simbiosis de alguna receta traída por los españoles, ya que el queso proviene de ese país.
“Hace años atrás la llaucha se preparaba con ulupica, un locoto picante y tenía harto queso, ahora el relleno sólo consiste en queso y harina”.
El departamento de La Paz, es único por sus alimentos característicos, como la marraqueta, que enriquece la gastronomía boliviana, logrando que el aroma y el sabor se conjuguen provocando gratos e inolvidables sabores para el gusto de la ciudadanía.
Un trozo de carne asada en medio de una marraqueta, acompañado de una taza de café caliente para muchos es una delicia para empezar la mañana; o los fines de semana, un fricasé o el chairo paceño acompañados de una marraqueta ¡delicioso!
Este es un pan económico y accesible para el bolsillo de todos. Es un pan hecho a base de harina de trigo, agua, sal, levadura, azúcar. Tiene una forma alargada y ovalada y es muy agradable sobre todo cuando ha salido del horno y acompañando a una taza de cafe y un pedazo de queso fresco muchísimo mejor.
El pan de batalla o marraqueta tiene su pareja, se trata del pan allulla o pan sarnita, la que tiene forma redonda y una consistencia más suave con quesito encima… Antes solía comprase casado, mitad marraqueta y mitad allulla o sarnita.
El pan de batalla, se consume en hogares pobres y en hogares privilegiados y su fama ha llegado tan lejos que le ha valido el ser declarado «Patrimonio cultural e histórico de La Paz», mediante Resolución emitida por la Prefectura del Departamento de La Paz, el año 2006. Siendo el pan de cada día en los hogares paceños, acompaña sus vidas desde el desayuno hasta la rica variedad de platos de lunes a domingo.
Normalmente, a la medianoche se inicia el preparado y a las 06:00 el sabroso “pan de batalla” sale crujiente y caliente para ser degustado.
La naturaleza de su nombre ya casi se borró de la memoria colectiva, con el transcurrir del tiempo, aunque la tradición atribuye su origen a panaderos franceses de apellido Marraquette, a la expresión marroco (Marruecos) o al baguette, según la historiadora Florencia Durán.
El patrimonio culinario de los paceños, según otra teoría, no fue creado por panaderos locales sino por uno que emigró desde la isla de Chíos, ubicada en el mar Egeo, donde nacieron Homero e Hipócrates y donde habría habitado hace más de un siglo Michel Jorge Callisperis de oficio panadero.
El joven panadero llegó a Chulumani (Bolivia) en 1908 para elaborar pan como su principal sustento y, como la región le resultó pequeña para agrandar su negocio, se trasladó a la ciudad de La Paz, donde trabajó en la empresa de fideos Figgliozzi que, con los años, llegaría a pertenecer a la familia Sáenz.
La fórmula de este pan pronto le daría motivos para instalar su propio negocio: primero en la calle Bueno y finalmente en Miraflores, donde finalmente se quedó.
Hoy, la marraqueta, es infaltable a la hora del desayuno y el almuerzo, registrándose su mayor consumo en La Paz.
Ramón Rocha Monroy la describe mejor que nadie:
…»Si fuera pintor, pintaría un paisaje de La Paz con una marraqueta humeante en lugar del Illimani. Quizá ambas criaturas tienen el mismo espíritu, la más pequeña de mineral en bruto y la enormísima de cristal. Es maravilloso disfrutar del desayuno paceño echando vapor por la boca y contemplando el Illimani al amanecer. Es una reconciliación con el alma y el cuerpo, body and soul –la conjunción del viejo blues».
Ingredientes:
● 2 kilos de harina
● 100 gramos de levadura fresca o 35 de levadura seca activada en 80ml de agua tibia
● 5 cucharas de azucar
● 3 cucharas de sal
● agua tibia lo necesario
Preparacion:
1. Se forma una corona con la harina. En el medio de dicha corona se echan los restantes ingredientes.
2. Se mezcla todo hasta conseguir una masa muy suave, que se desprenda de la lugar donde esta siendo amasada, luego debemos dejar reposar una hora.
3. A continuación bollar y dejar reposar otra hora.
4. El siguiente paso es formar la marraqueta de mas o menos 90 gramos,cada una, como el pan francés, dejar nuevamente fermentar hasta que triplique de su volumen.
5. Hacer cortes en la parte superior con un cuchillo fino y hornear por espacio de 20 minutos a unos 220º C. con un recipiente de agua hirviendo dentro del horno para que eleve como es necesario. Pincelar con agua al sacar del horno para darle un color tostado bonito.
Dicen que un requisito para que sea exquisita y de una contextura crocante, sabrosa y deliciosa, es la Altura ….
Claveles, dientes de león, geranio, caléndula o pensamientos son algunas de las flores que forman parte, no sólo de motivos ornamentales, sino de recetas culinarias muy originales. El uso de flores en la gastronomía no es nuevo, a pesar de que en España es una práctica poco generalizada frente a países como México, Francia o Perú
Aprovechemos la estación de las flores para dar un toque de color, frescor y aroma a nuestras comidas. Las flores pueden ser utilizadas de distintas formas en los platos. Con las flores, en Oriente Medio, se realizan deliciosas mermeladas; en México, como relleno de tortitas o burritos; en Argelia o Túnez son usadas para perfumar el cuscús y ciertos guisos de cordero. Además, las flores son también una buena fuente de sustancias bioactivas como aromas, sustancias cromáticas y aceites esenciales con actividad antioxidante y reguladora.
Científicos israelíes crean flores comestibles
Científicos del Instituto Vulcani de Investigaciones Agrícolas de Israel han logrado producir flores comestibles de rosas, gladiolos y claveles, además de otras variedades, con un nivel de calorías similar al de la lechuga.
Así las flores se van haciendo paso en la cocina creativa y forman parte de nuestra comida mucho más frecuentemente. He aquí algunos ejemplos de flores que van a algunos platos:
– Calabazas, Caléndulas, Rosas, Geranios, Coqueta, Claveles y Clavelinas, Primavera,Pensamientos y Violas, Tulipán, Taco de Reina / Capuchina, Manzanilla, Trebol…
El escritor y periodista Coco Manto escribe sobre estos tres “personajes” de nuestra ciudad. “No se entiende La Paz sin la marraqueta”, dice desde México en este nuevo aniversario de la urbe.
Coco Manto, periodista.
Tiene más de cien años de estar en la mesa paceña y es la unidad básica del jornal: la marraqueta.
No se entiende La Paz sin la marraqueta como su pan esencial, hostia y adobe. La rebeldía de su gente tiene la simple sustancia de la marraqueta: harina que razona, agua que sensibiliza y sal que da palabra a la levadura del alzamiento social. Debe La Paz su formidable traza urbana, la fuerza y talento de albañiles bien enmarraquetados y, además, consumidores, por toda dieta y menú, de dos plátanos y un refresco de papaya, día a día. No luce la marraqueta en ninguna muestra de gustos pasteleros. Tampoco compite con las demás del balay cotidiano: chamillos, sarnitas, allullas, etcétera. Amasada con los diez dedos del apuro, su mejor instante es cuando sale del horno, crepitante y ofrecida. Tiene más de cien años de estar en la mesa paceña y es la unidad básica del jornal: la marraqueta.
La llauch’a (en soneto echado)
Cocida a ras del suelo, muy humeante/ la llauch’a de La Paz es un esbozo/ del buen gusto ch’ucuta en el hermoso/ amanecer del pueblo, sol cambiante. Traía queso la llauch’ita de antes, / ahora le imponen un jugo sabroso/ de maicena o maíz blanco lechoso. / En los años sesenta era picante. Como la Tía Núñez, mal pintada, / ésta delicia empero es aclamada/ reina del desayuno a rajatabla. De la llauch’ita y el café caliente/ el paceño nos pide muy paciente: / ¡Se ha de hablar bien, carajo, o no se habla!
La salteña
Bocado en la hora oportuna/ la salteña es un jigote/ de carne, papa, achiote/ huevo, zanahoria, aceituna…/ y no debe haber ninguna/ liturgia después de misa/ como la que se entroniza/ en una mordida artera/ y el caldo que se libera/y bendice la camisa.
El comer con los dedos es una manera práctica y moderna de no aburrirse a la hora de consumir y cocinar los alimentos. Cómo preparar «finger food»
Es la nueva moda que pretende llegar con éxito a los hogares. No se trata de comer sin cuidarse todo alimento que se pueda consumir con las manos. Si no de elaborar comidas que, en formatos pequeños puedan nutrir y a la vez hacer más fácil y limpia la comida diaria.
“Es posible conseguir cualquier tipo de moldes divertidos para colocar los alimentos. Desde moldes de tartaleta en miniatura hasta aquellos con forma de animales u objetos”, sostiene la cheff argentina Patricia Sobrino, quien hace más de dos años se dedica a impartir clases de finger food y tiene dos restaurantes en Buenos Aires donde solamente se consume este tipo de cocina culinaria.
“La cocina con las manos combina varios alimentos, verduras, pescados y carnes. A la gente le gusta mucho porque es una manera divertida de ingerir alimentos sanos que llevan poco tiempo de cocción y son altamente saludables y nutritivos”, continúa diciendo Sobrino.
Ventajas del finger food
– Presentación atractiva
– La cocción se reduce a la mitad
– Se ingieren alimentos que en otras ocasiones no se consumirían.
– Es una manera elegante de convidar a invitados o de sorprender a la familia.
– Las opciones de combinar y cocinar alimentos es muy variada. La creatividad es la clave.
Algunas opciones para adaptar el finger food
Verdura y pescado:
– En tartaletas pequeñas colocar un poco de verdura previamente cocida.
– Se le puede colocar encima un trozo de atún, una tira de salmón o queso.
– Se hornea unos minutos y queda listo para comer.
Gratinado de calabaza, queso y máiz:
– En tartaletas o en los moldes elegidos, colocar un trozo de calabaza hervida.
– Agregar unos pocos granos de maíz previamente hervidos.
– Espolvorear con un poco de queso rallado y hornear unos minutos.
Brochette de melón, jamón y queso:
– Hacer pequeñas bolitas de melón con un elemento especial para esto.
– Cortar trozos de queso de cabra del mismo tamaño que la fruta
– Enrollar una pequeña feta de jamón serrano o salmón ahumado.
– Atravesarlos con un palillo largo y ya están listos para comer
Gambas con puré de verduras
– Hervir una patata, zanahoria, puerro y calabaza.
– Preparar una cucharada de puré por porción
– Pelar una gamba y colocarla arriba del puré
Las alternativas son muchas. “Lo más importante es que las mujeres que trabajan todo el día y que tienen poco tiempo pueden optar por este tipo de cocina que es rápida y que permite que las porciones rindan mucho.
Cada preparación que vemos como ejemplo puede llegar a permitir 15 raciones lo cual es un beneficio importante y lo mejor de todo es que es comida sabrosa, sana y muy elegante a la hora de presentarla”, opina la chef Sobrino.
Animarse a probar esta tendencia es un buen modo de variar en la cocina y no aburrirse ni aburrir a los comensales con los platos de siempre.
Oruro es famoso por su Carnaval y por su platillo basado en el charque de llama, mote, papas, queso y huevos. El secreto lo tienen los Lozano.
Cuando como, no conozco”, suelta en un suspiro don Reinaldo Copa, de 45 años, mientras se chupa goloso los dedos. “Yo vengo a servirme por lo menos una vez a la semana desde hace unos cinco años. Pero para echarle un charquekán tradicional orureño, hay que probar el de El Puente”.
Comentarios como éste llenan los restaurantes que rodean a la plaza Sebastián Pagador, al norte de la ciudad de Oruro. Si no lo sabrán don Eduardo y doña Estela Lozano, quienes empezaron ahí su negocio hace más de 40 años y ahora tienen uno de los restaurantes más famosos de la ciudad.
La edad y la memoria no ayudan mucho a los propietarios de El Puente, pues van a cumplir las siete décadas de vida y su matrimonio acaba de celebrar las bodas de oro. Ahora sus hijos y parientes les ayudan a mantener en crecimiento este negocio que está basado en el sabor de la carne de llama.
“Junto a mi mujer teníamos una chichería en el mismo lugar en que está actualmente el restaurante”, explica don Eduardo. Allí atendía la entonces joven Estela, quien intentaba acompañar las noches
de bebida preparando algo de comer para invitar a los clientes. Un día presentó un pequeño plato de mote y queso acompañado por charque y llajwa. A los clientes de El Puente les gustó y empezaron a pedirlo con más frecuencia.
En ese momento era simplemente una cortesía de la casa. Luego fueron los mismos comensales los que sugirieron que se le adicione papa hervida. Con la adición, Estela le puso precio: lo que hoy sería cinco y seis bolivianos.
Pero había un problema, la carne deshilachada se hacía cocer a la parrilla y a lo mucho alcanzaba para unos 10 platos. La demanda era impresionante. “¿Qué podemos hacer para que rinda más? Lo tostaremos nomás”, había resuelto Estela, quien en aquel entonces tomó el charque extraído de una pierna de llama y lo llevó a una cacerola con aceite. La impresión en los clientes no se hizo esperar.
Siguieron las adiciones. Alguien habló de un huevo hervido. Y los datos se fueron quedando en la cocina de doña Estela para conformar el platillo que ofrece hoy.
La chicha quedó relegada a un segundo plano, pues el bocado adquirió mucha popularidad. “Hemos empezado con una piernita. Al principio a la gente no le gustaba mucho la carne de llama. No era una
costumbre todavía. Pero después vinieron los clientes y ahora es la comida más pedida de Oruro. A la semana retengo unas 100 piernas para los dos locales”.
Ahora ofrece platos de dos precios: el normal, que cuesta a 10 bolivianos, y el especial, que sale a 15. Este último se ve apetitoso: una montaña de mote, dos sendas papas, dos humeantes huevos cocidos, una lonja de queso y una cascada de crujiente charque.
Tanto el charque como los demás acompañamientos se elaboran en el mismo restaurante durante la mañana. Los 10 empleados que ahí trabajan hacen de mozos y cocineros. En la tarde, la señora Estela y una ayudante se ocupan de mortajar la carne, cuchillo en mano, logrando unas delgadas tiras que después de salarse y secarse se llevan al aceite para freír. “Lo más importante es que la carne esté bien delgadita, así se queda crocante”, explica Estela, quien a pesar del crecimiento de su negocio no ha dejado nunca que otros se metan en su cocina, pues ella es la poseedora del secreto que hace famoso a su charque.
Tardes orureñas
La música folklórica acompaña al plato de charquekán. Y es que comerlo en Oruro tiene toda una tradición. En primer lugar, se trata de un plato de
la tarde. Por eso el trabajo en el restaurante recién comienza a partir de las nueve o diez de la mañana, teniendo todo listo para las 15.00, hora en la que recién se comienza a comercializar. La costumbre es acudir al restaurante con los amigos y la familia entre las 17.00 y 19.00, lapso en el que se tiene mayor movimiento. “Tenemos que correr de un lado al otro para atender a toda la gente”.
El plato se acompaña generalmente con una cerveza fría y un alegre cubilete con dados que sirven para matar al atardecer.
Al día se sirven tranquilamente unos 100 platos en los dos locales ubicados en la misma calle, aunque en épocas fuertes como el Carnaval, la cifra se cuadruplica. Los domingos son los días para acudir en familia, mientras que los viernes reciben a los amigos que se toman un tiempo después del trabajo para “comer alguito y servirse dos cervecitas”.
Como El Puente, son muchos los restaurantes que ofrecen esta especialidad en la capital del folklore, pero el de doña Estela tiene una fama muy especial. “Tengo pues mi secreto, por eso es que las autoridades siempre vienen aquí y cuando llegan visitas de otros lados, la gente las trae a nuestro local”, sonríe orgulloso Eduardo.
El aceite de coco, extraído de la carne de los cocos maduros, es comercializado para cocina y para el cuidado de la piel. Por lo general está disponible en forma para tina y en forma de bloque y es semi-sólido a temperatura ambiente. Cuando aplicas aceite de coco sobre tu piel, el calor de tu cuerpo derrite ese semi-sólido y lo convierte en un líquido que puedes frotar fácilmente. Alivia los parches secos y con comezón, reduce la severidad de las arrugas y ayuda a promover la suavidad e hidratación de la piel. Además, provee una barrera entre la superficie de tu piel y el viento fuerte y otros elementos naturales.
El aceite de coco, el aceite del coco presionado. Éste es un aceite rico en grasa saturada que puede tener beneficios especiales contrarios a la creencia popular. De acuerdo al Dr. Ray Peat, Ph.D., autor del documento «Coconut Oil», consumir aceite de coco en lugar de otros aceites puede tener beneficios importantes para la salud, haciendo más lento el proceso de envejecimiento y previniendo el cáncer.
El aceite de coco es el único con el que se debería cocinar, puesto que es el único que no se oxida al calentarlo. El aceite de coco ayuda a perder peso, evitar enfermedades cardiovasculares y problemas de tiroides como el hipotiroidismo tan extendido hoy en día entre las mujeres. El coco es prácticamente el único alimento que contiene ácidos grasos de cadena corta, que al contrario que el resto de las grasas, no necesitan ni enzimas pancreáticas ni bilis para su digestión, por lo que resulta ideal para las personas a las que se le ha extirpado la Vesícula Biliar y tienen dificultades para digerir las grasas, o en general, para personas con problemas digestivos o de hígado. En los hospitales los ácidos grasos de cadena corta se incorporan generalmente a pacientes que requieren una alimentación especial. El aceite de coco es rico en ácido laúrico de propiedades anti-víricas.
LOS EFECTOS BENEFICIOSOS DEL ACEITE DE COCO
Extraído del libro del Dr. Mercola: Programa para alcanzar la salud óptima («Total Health Program»)
Traducción de Mónica Gómez Santos
El coco, la «fruta» de la palmera, es un alimento excepcionalmente nutritivo que ofrece muchas ventajas, como ayudarle en la lucha y prevención de enfermedades, incluso ayudarle a perder peso y no volver a recuperarlo. La carne de coco es un alimento particularmente recomendable para las personas de Tipos Metabólico Proteico, por su alto contenido en proteína. Los isleños siempre han tenido en gran estima al coco por sus propiedades preventivas y curativas de enfermedades, sobre todo porque son ricos en ácido láurico, un probado agente antivírico, antibacteriano y antimicótico. Los cocos contienen niveles altos de grasa saturada que, contrariamente a la creencia popular, es una grasa necesaria para una nutrición óptima. Hay tres tipos diferentes de grasas saturadas, y los cocos contienen el tipo más sano: los ácidos grasos de cadena media que le ayudarán realmente a perder peso mientras incrementan su salud.
Los ácidos grasos de cadena media (MCFA) abundantes en los cocos se digieren más fácilmente, y son utilizados de manera diferente por el cuerpo que las otras grasas. Mientras que otras grasas se almacenan en las células de cuerpo, los MCFA del aceite de coco se envían directamente al hígado, donde se convierte inmediatamente en energía. Tanto es así, que cuando usted come coco y aceite de coco su cuerpo lo utiliza inmediatamente para producir energía en lugar de almacenarla como grasa en el cuerpo. Gracias a que esta rápida y fácil absorción se aligera la carga de trabajo del páncreas, el hígado y el sistema digestivo y el aceite de coco «acelera» su sistema metabólico. Y puesto que el aceite de coco acelera realmente su metabolismo, su cuerpo quemará más calorías al día, lo que se traduce en una pérdida significativa de peso y un aumento de energía y vitalidad.
Por otro lado, numerosos estudios han demostrado el efecto contrario en las grasas no saturadas con contenido excesivo en omega-6, como aceites de colza, sésamo, girasol, maíz, y otros aceites vegetales: pueden contribuir al Hipotiroidismo y disminuir su ritmo metabólico. Los cocos tienen un alto contenido en proteínas y bajo en carbohidratos. Son también fuente de ácido fólico, de todos los tipos de vitamina B, y de minerales como calcio, magnesio y potasio.
ESTE ACEITE DE COCINAR ES UN DESTRUCTOR DE VIRUS Y UN ANTIBIÓTICO…
Sin duda alguna usted ha notado que en los últimos 60 años la mayoría de los funcionarios de salud y medios de comunicación han estado diciendo que las grasas saturadas son malas para la salud y que le traerán una serie de consecuencias negativas, como colesterol elevado, obesidad, enfermedades del corazón y Alzheimer.
Sin duda alguna usted ha notado que en los últimos 60 años la mayoría de los funcionarios de salud y medios de comunicación han estado diciendo que las grasas saturadas son malas para la salud y que le traerán una serie de consecuencias negativas, como colesterol elevado, obesidad, enfermedades del corazón y Alzheimer.
Mientras tanto, durante estos mismos 60 años los niveles de enfermedades del corazón, obesidad, colesterol y Alzheimer se han disparado en los Estados Unidos en comparación con nuestros antepasados, e incluso comparado con las sociedades primitivas de hoy en día que utilizan grasas saturadas como un alimento básico.
¿Sabía usted que múltiples estudios realizados en las poblaciones de las islas del Pacifico, quienes obtienen del 30 al 60% de su ingesta calórica total del aceite de coco saturado, demuestran índices de enfermedades cardiovasculares?
Claramente, existe mucha confusión y evidencia contradictoria sobre el tema de las grasas saturadas, incluso entre los profesionales de cuidado de la salud.
Pero, le diré algo que los funcionarios de salud pública y los medios de comunicación no le dirán.
El hecho es, no todas las grasas saturadas son creadas con igualdad.
La palabra clave aquí es “creado”, ya que algunas grasas saturadas son de origen naturales, mientras que otras grasas son manipuladas artificialmente a un estado saturado a través de un proceso hecho por la mano del hombre llamado hidrogenación.
El proceso de hidrogenación manipula el aceite vegetal y de semillas mediante la adición de átomos de hidrogeno mientras se calienta el aceite, produciendo un aceite espeso y rancio que realmente solo beneficia la duración (vida útil) de los alimentos procesados y las ganancias corporativas.
Las comunidades medicas y científicas se han unido en la opinión de que los aceites vegetales e hidrogenados deberían ser evitados.
Estas grasas no saturadas, son artificialmente manipuladas en grasas saturadas, también conocidas como grasas trans, y sin duda ha escuchado hablar de ellas últimamente. Algunas ciudades y estados han prohibido su uso. Ya no existe controversia alguna sobre los peligros de salud de estas grasas artificialmente saturadas.
Y, ¿qué cree?
Estas son las mismas grasas trans dañadas que han sido promocionadas como “saludables” y “amigables con el corazón” en los últimos 60 años por el interés de las semillas y vegetales.
Pero la verdad finalmente salió a la luz. Las grasas trans fueron reprimidas, desacreditadas y reveladas como el enemigo de la buena salud que siempre han sido, sin importar lo que los cómplices de los aceites vegetales y de semillas le hayan dicho al público estadounidense en el último medio siglo.
Por desgracia, esta difamación de grasas saturadas hidrogenadas ha creado mucha confusión referente a las grasas saturadas de origen natural, incluyendo el aceite de coco.
Si un tipo de grasa saturada es mala para usted, la discusión sigue, entonces todas las grasas saturadas deben ser malas.
¿Verdad?
¡Nada puede estar más lejos de la realidad!
LA VERDAD ACERCA DEL ACEITE DE COCO
La verdad acerca del aceite de coco es obvia para cualquier persona que haya estudiado la salud de las personas que viven en culturas tropicales tradicionales, donde el coco ha sido un elemento básico en la alimentación nutritiva durante muchos
En los años 30’s, un dentista llamado Dr. Weston Price viajó por todo el Pacifico Sur, examinando las dietas tradicionales y su efecto sobre la salud dental y general. Descubrió que esas dietas ricas en productos de coco eran sanas y buenas, a pesar de la alta concentración de grasa en su alimentación, y las enfermedades cardiacas eran prácticamente inexistentes.
Del mismo modo, en 1981, investigadores estudiaron poblaciones de dos atolones de Polinesia. El coco fue la principal fuente de energía calórica en ambos grupos. Los resultados publicados en el Amercian Journal Of Clinical Nutrition, demostraron que las dos poblaciones presentaron una salud cardiovascular positiva.
De hecho, ¡no existe evidencia de que la ingesta de grasas saturadas de origen natural tenga cualquier tipo de efecto dañino en estas poblaciones!
Eso no es lo que usted esperaba, ¿verdad? Basado en 60 años de política pública negativa hacia las grasas saturadas de origen natural, usted pensaría que estas culturas deberían tener las arterias tapadas, obesidad o enfermedades del corazón.
Puede resultar sorprendente darse cuenta de que las grasas saturadas de origen natural del aceite de coco de hecho tienen en realidad sorprendentes beneficios para la salud, como:
Promueve la salud del corazón
Promueve la pérdida de peso, cuando es necesario
Ayuda a tener un sistema inmunológico saludable
Ayuda a tener un metabolismo saludable
Proporciona una fuente de energía inmediata
Mantiene su piel con apariencia saludable y juvenil
Apoya al buen funcionamiento de la glándula tiroides
Pero, ¿Cómo es todo esto posible?
¿Tiene el aceite de coco algunos ingredientes secretos que no son encontrados en otras grasas saturadas?
La respuesta es un rotundo “si”.
EL INGREDIENTE SECRETO DEL ACEITE DE COCO
El 50% del contenido de grasa en el aceite de coco es una grasa difícil de encontrar llamada ácido láurico. Si usted es un lector frecuente de mi boletín de noticias, entonces sabe que yo considero él como un ingrediente “milagroso” debido a sus propiedades únicas que promueven la salud.
Su organismo convierte el ácido láurico en monolaurina, la cual tiene propiedades anti-bacteriales y anti-protozoos.
La monolaurina es un mono glicérido el cual puede realmente destruir los virus recubiertos de lípidos, como:
VIH, herpes
Sarampión
Virus de la gripe
Diversas bacterias patógenas
Protozoos como la guardia lambia
El ácido láurico es un virus poderoso y destructor de bacterias gram-negativas, y el aceite de coco es el que contiene más ácido láurico que cualquier otro producto en la tierra.
El ácido cáprico, otro acido graso de coco presente en cantidades más pequeñas, también ha sido agregado a lista de componentes antimicrobianos del coco.
Esta es una de las razones claves por la que debería considerar consumir el aceite de coco, ya que no existen muchas fuentes de monolaurina en nuestra alimentación. Sin embargo, esos no son todos los beneficios saludables del aceite de coco.
LOS BENEFICIOS DE LOS ÁCIDOS GRASOS DE CADENA MEDIANA
El aceite de coco tiene aproximadamente 2/3 de ácidos grasos de cadena mediana (AGCM), también llamados triglicéridos de cadena media o MCT. Estos tipos de ácidos grasos producen toda una serie de beneficios para la salud.
El aceite de coco es la fuente natural más rica de estos saludables AGCM.
Por el contrario, los aceites vegetales o de semillas más comunes se componen de ácidos grasos de cadena larga (AGCL) también conocidos como triglicéridos de cadena larga o LCT.
Permítame decirle por que estos ácidos grasos de cadena larga no son tan saludables para usted como los AGCM que se encuentran en el aceite de coco
Los AGCL son difíciles de romper por su organismo – requieren enzimas especiales para su digestión.
Los AGCL ponen más presión sobre el páncreas, hígado y su sistema digestivo.
Los AGCL son en su mayoría, almacenados en su organismo como grasa.
Los AGCL pueden almacenarse en sus arterias en forma de lípidos como el colesterol.
A diferencia de los AGLC, los AGCM encontrados en el aceite de coco tienen muchos beneficios saludables, incluyendo las cualidades benéficas siguientes:
Los AGCM son más pequeños. Penetran las membranas celulares fácilmente y no requieren enzimas especiales para ser utilizadas con eficacia por su organismo.
Los AGCM son fáciles de digerir, ponen menos presión en su sistema digestivo.
Los AGCM son enviados directamente al hígado, donde rápidamente se convierten en energía en lugar de almacenarse como grasa.
AGCM pueden en realidad estimular el metabolismo de su cuerpo, haciéndolo bajar de peso.
EL ACEITE DE COCO LE AYUDA A COMBATIR LA DIABETES
Su organismo envía los ácidos grasos de cadena mediana a su hígado para ser utilizados como energía. Esto hace al aceite de coco una fuente poderosa de energía instantánea para su cuerpo, una función normalmente hecha por los carbohidratos simples.
Sin embargo, aunque el aceite de coco y los carbohidratos simples comparten la habilidad de entregar la energía rápidamente a su organismo, se diferencian en un aspecto crucial.
El aceite de coco no produce picos de insulina en su torrente sanguíneo. Si usted leyó bien, el aceite de coco funciona en su organismo como un carbohidrato, sin ninguno de los efectos debilitantes relacionados con la insulina asociados con el consumo de carbohidratos a largo plazo.
Los diabéticos y aquellas personas pre-diabéticas (una epidemia de salud en los Estados Unidos) deberían darse cuenta inmediatamente de los beneficios de una fuente de energía inmediata que no producen los picos de insulina en su organismo. De hecho, el aceite de coco agregado en la alimentación de los diabéticos y pre-diabéticos ha mostrado ayudar a estabilizar el aumento de peso, lo cual puede disminuir dramáticamente la probabilidad de contraer diabetes tipo 2.
ACEITE DE COCO, EL AMIGO DE LOS ATLETAS Y LAS PERSONAS QUE HACEN DIETA
Si usted vive en los Estados Unidos, tiene casi un 70% de probabilidad de tener sobrepeso.
Y, estoy seguro de que está consciente de que la obesidad afecta su calidad de vida y está vinculada con muchos problemas de salud.
Uno de los mejores beneficios del aceite de coco está en su habilidad de ayudar a estimular su metabolismo.
En la década de los 40s, los agricultores descubrieron este efecto por accidente al intentar usar el aceite de coco de bajo costo para engordar su ganado.
¡No funcionó!
En cambio, el aceite de coco hizo que los animales no tuvieran grasa, los hizo activos y con hambre.
Sin embargo, muchos estudios de investigación en animales y humanos han demostrado que la substitución de AGCL por AGCM trae como resultado la disminución de peso y pedida de grasa.
De hecho, la habilidad de los AGCM de ser digeridos rápidamente, para ayudar a estimular el metabolismo y convertirlo en energía ha entrado en el tema deportivo. Varios estudios han demostrado que los AGCM pueden mejorar el rendimiento físico o deportivo.
Además, una investigación ha demostrado que, debido a su efecto metabólico, el aceite de coco aumenta la actividad de la tiroides. Y usted probablemente ha escuchado que una tiroides lenta es una de las razones por la cual algunas personas son incapaces de bajar de peso, sin importar lo que hagan.
Además de la pérdida de peso, existen otras ventajas para mejorar el ritmo de su metabolismo. Su proceso de curación se acelera. Aumenta la regeneración celular para sustituir las células viejas, y las funciones de su sistema inmunológico en general.
EL ACEITE DE COCO EN SU PIEL
Además de la creciente evidencia medica y científica de los poderosos beneficios que el aceite de coco tiene al ser consumido, también ha sido usado por décadas por masajistas profesionales para relajar los músculos estresados.
Sin embargo, usted no tiene que ser un masajista profesional para obtener los beneficios que el aceite de coco le da a su piel y a sus tejidos. Solo utilice el aceite de coco de la misma manera que cualquier otra loción.
El aceite de coco es ideal para el cuidado de la piel. Ayuda a proteger su piel contra los efectos de los radicales libres, y ayuda a mejorar la apariencia de su piel con sus beneficios anti-edad.
De hecho, el fisiólogo y bioquímico Ray Peat, Ph. D consideró al aceite de coco como un antioxidante, debido a su estabilidad y resistencia a la oxidación y a la formación de los radicales libres. Además, él cree que reduce la necesidad de protección antioxidante de la vitamina E.
Al igual que el Dr. Peat, muchos expertos creen que el aceite de coco podría ayudar a restaurar la juventud su piel. Cuando el aceite de coco es absorbido en su piel y en sus tejidos conectivos, ayuda a reducir la apariencia de las líneas finas y arrugas, ayudándolo a mantener sus tejidos conectivos fuertes y flexibles, además ayudan a exfoliar la capa externa de células muertas de la piel, haciendo su piel más suave.
EL ACEITE DE COCO Y SU CORAZÓN
Las enfermedades cardiacas son la causa numero uno de muerte en los Estados Unidos. Y las enfermedades del corazón son a menudo un asesino silencioso. El primer signo de la enfermedad cardiovascular es comúnmente un ataque al corazón, y por desgracia, más de un tercio de los ataques cardiacos son mortales.
Y a pesar de la propaganda, la verdad es esta: son las grasas INSATURADAS las que están vinculadas primordialmente con las enfermedades cardiacas, no las grasas saturadas de origen natural, como lo han llevado a creer.
Además, las grasas poli insaturadas en los aceites vegetales y de semillas fomentan la formación de coágulos de sangre mediante el aumento de la viscosidad de las plaquetas. El aceite de coco ayuda a mejorar la función de las plaquetas.
EL ACEITE DE COCO EN LA COCINA
Yo solo utilizo dos tipos de aceite en la preparación de mis alimentos.
El primero es el aceite extra virgen de oliva, ya que es una grasa mono insaturada que le da un mejor sabor a las ensaladas.
Sin embargo, no debe ser usado para cocinar. Debido a su estructura química, el calor lo hace susceptible al daño oxidativo.
Y las grasas poli saturadas, que incluyen los aceites vegetales comunes como el aceite de maíz, soya, cártamo, girasol y canola, son definitivamente los peores aceites en la preparación de los alimentos. Estos aceites de omega-6 son muy susceptibles al daño por el calor debido a sus dobles enlaces.
Firmemente le recomiendo eliminar esos aceites vegetales de omega-6 de su cocina.
¿Por qué?
Razón #1: La mayoría de la gente cree que las grasas trans son creadas al freír. Ese no es el mayor problema, en mi opinión. Aunque algunos se crean, son relativamente menores. Existen MUCHOS productos químicos MAS tóxicos producidos al freír los aceites de omega-6 que los aceites trans.
El freír destruye los antioxidantes en el aceite y como resultado oxida el aceite. Esto causa reticulación, ciclización, cambios de doble enlace, fragmentación y polimerización de los aceites que causan mucho más daño que las grasas trans.
Razón #2: La mayoría de los aceites vegetales son GMO (genéticamente modificados o transgénicos). Esto incluye el 90% de los aceites de soya, maíz, y canola.
Razón # 3: El aceite vegetal contribuye a la sobreabundancia de grasas omega6 dañadas en su alimentación, lo que crea un desequilibrio en la proporción de ácidos grasos de omega-6 a omega-3. Como usted ya lo sabe debido a mis extensos artículos referentes a este tema, considero que el consumo excesivo de grasas de omega-6 dañadas contribuye a muchos problemas de salud.
Todos son altamente procesados y consumidos en cantidades de aproximadamente 100 veces más altas que nuestros antepasados de hace un siglo. Esto les lleva a distorsionar la sensible relación de omega-6/omega-3, la cual controla muchas vías bioquímicas delicadas que resultan en la aceleración de muchas enfermedades degenerativas crónicas.
Solo hay un aceite que es lo suficientemente estable como para resistir el daño producido por el calor ligero, mientras que también ayuda a mejorar la salud del corazón e incluso ayuda a la pérdida de peso y al funcionamiento de la tiroides — es el aceite de coco.
Así que, cada vez que necesite un aceite para cocinar, utilice el aceite de coco en lugar de la mantequilla, aceite de oliva, aceite vegetal, margarina o cualquier otro tipo de aceite. A pesar de que no recomiendo los alimentos fritos, si desea freírlos, por lo que más quiera, utilice el aceite de coco – esa es su mejor opción.
LA SEGURIDAD DEL ACEITE DE COCO
Las grasa de cadena media en los aceites de coco se consideran tan nutritivas que se utilizan en la leche/fórmula para bebes, en hospitales para alimentar a los pacientes con enfermedades criticas, en la alimentación a través de sonda y para personas con problemas digestivos. El aceite de coco ha sido incluso utilizado con éxito por los médicos en el tratamiento de la intoxicación por aluminio. El aceite de coco es excepcionalmente útil para las mujeres embarazadas, madres lactantes, ancianos y quienes se preocupan por la salud digestiva, atletas y aquellas personas que solo quieren mejorar su salud en general.
No ha sido refinado, blanqueado ni hidrogenado. Aroma suave. No ha sido desodorizado.
No se ha utilizado ningún producto químico o solvente (incluido hexano) en su elaboración.
Cocos procedentes de palmeras tradicionales, no siendo ninguna de las variedades ni híbridas ni genéticamente modificadas.
Certificación ecológica: cocos cultivados sin pesticidas o herbicidas.
Apto para vegetarianos y veganos.
Apto para dietas crudas (RAW) puesto que se ha elaborado a una temperatura menor de 40ºC.
Rico en ácido laúrico, que evita la formación de caries y placa dental. El contenido en ácido láurico certificado por laboratorios independientes del aceite Dr. Goerg es del 59,42%, lo cual lo sitúa a la cabeza del mercado, al igual que en su mayor nivel de antioxidantes fenólicos.
Se puede aplicar directamente a la piel como substituto de las cremas hidratantes o como aceite de masaje. Conserva la piel tersa y sin arrugas.
Dado su agradable aroma y sus propiedades antibacterianas (las bacterias provocan el mal olor corporal) se aconseja usarlo en lugar de los desodorantes comerciales, cuyo contenido en aluminio es una de las causas principales de Alzheimer
Excelente acondicionador para el cabello.
No contiene grasas hidrogenadas (trans) ni colesterol.
Se conserva durante mucho tiempo sin estropearse debido a su alta capacidad antioxidante.
Termoestable: no se oxida al calentarlo al contrario que el resto de los aceites, por lo que se puede usar para freír, hornear, cocer o asar.
En frío se puede usar como aliño en ensaladas, untar pan o tostadas o añadirlo a batidos, zumos, purés, yogures…
Producto testado con el sincrómetro según los criterios de pureza de la Dra. Hulda Clark: libre de radioactividad, metales pesados y tóxicos.
La dosis terapéutica recomendada es de 3 o 4 cucharadas al día mezcladas con la comida (6 en caso de pacientes con SIDA). Recomendable usarlo como substituto a los aceites vegetales ricos en las grasas inflamatorias Omega-6 (girasol, maíz, cártamo…) y que además se oxidan al calentarse.
El aceite de coco se solidifica a menos de 25 ºC. Cuando está sólido se puede usar para como sustituto de crema o mantequilla. Para disolverlo introducir durante un par de minutos un tarro con la cantidad deseada de aceite en un bol con agua caliente. Para freír no es necesario disolverlo previamente. Proteger de la luz directa del sol. No necesita refrigeración.
ACEITE DE COCO, EL REMEDIO MILAGROSO PARA EL SIDA
Existen cientos de testimonios de personas que han superado el SIDA gracias al aceite de coco. Sirva de ejemplo el testimonio de Tony. Tony fue un ponente invitado en el simposio titulado “Por qué el coco cura” que tuvo lugar en Manila, Filipinas en mayo del 2005. Incapaz de costearse los costosos fármacos del SIDA buscó ayuda en el departamento de Salud. Le refirieron al Doctor Conrado Dayrit, el autor del primer estudio clínico de los efectos curativos del aceite de coco en pacientes infectados de SIDA, que se condujo en el hospital San Lázaro de Filipinas. Por aquel tiempo a Tony se le diagnosticó un estado avanzado de SIDA y tenía poca esperanza de recuperarse. El Dr. Dayrit le proporcionó a Tony una provisión constante de aceite de coco gratis. Se le indico que lo aplicara en la piel de dos a tres veces al día (tenía llagas supurantes en el cuerpo) y consumir 6 cucharadas de aceite de coco al día, sin dejar pasar ni un día. El tratamiento fue milagroso. Cada vez que Tony iba al hospital para sus test periódicos de sangre su carga viral disminuía. Los doctores del hospital no podían creer que un simple aceite destruía el virus de forma más efectiva que todos los medicamentos modernos que la ciencia médica podía ofrecer.
Justo 9 meses después de su visita inicial con el Dr. Dayrit, Tony apareció ante la audiencia en el simposio para que todos pudieran ser testigos de su milagrosa recuperación. Las infecciones que arrasaron su cuerpo habían desaparecido. El virus HIV ya no era detectable. Las llagas en la piel no eran más que pálidas cicatrices y su energía vital se había restaurado completamente gracias a algo tan simple y natural como el aceite de coco.
Grasas saturadas
Las grasas saturadas en los cocos pueden actuar como antioxidantes. De acuerdo a Peat, ésta es la razón por la que el aceite no se daña y puede soportar temperaturas de cocina muy altas. Esta acción puede ayudar a reducir las arrugas de la piel, ya que hace más lento el proceso de peroxidación, que es estimulado por la luz ultravioleta, que ocasiona arrugas en tu piel. No hay una evidencia clínica concluyente que soporte el hecho de que la grasa saturada pueda hacer más lento el proceso de generación de arrugas en la piel.
Consumir aceite de coco
Comer aceite de coco puede proporcionar a tu cuerpo una buena fuente de antioxidantes y grasas saturadas para combatir los radicales libres y reducir los efectos del envejecimiento. El exceso de grasas no saturadas puede reducir la oferta total de tu cuerpo de antioxidantes y dar lugar a un envejecimiento acelerado.
Uso externo
El aceite de coco puede ser el mejor producto a utilizar en tu piel. El aceite de coco tiene efectos a largo plazo beneficiosos sobre el tono, la elasticidad y la apariencia de tu piel. El contenido de grasa saturada del aceite de coco puede apoyar la piel más suave, con menos arrugas y reducir los puntos del hígado. Usa cremas para la piel y otros tratamientos que contengan el aceite de coco o aplícalo directamente sobre la piel para experimentar sus beneficios.
Consumir aceite de coco virgen, sin refinar, ya que el proceso de refinación puede eliminar o quitar componentes beneficiosos. Peat advierte de que el aceite de palma – que es principalmente de grasas insaturadas y no tiene los mismos beneficios – se puede vender como aceite de coco. Así que lee cuidadosamente las etiquetas
LA MEJOR MANERA DE COMER ACEITE DE COCO
Instrucciones
1
Cocina con aceite de coco. En lugar de usar mantequilla, margarina u otros aceites en la recetas de cocina, utiliza aceite de coco. No sólo sirve para el mismo propósito de modo saludable, sino que también puede ayudar a mejorar tu salud e incluso te ayuda a mantener o perder peso. El aceite de coco puede ayudar a aumentar el metabolismo y la funcionalidad de la tiroides.
2
Hornea con aceite de coco. No sólo el aceite de coco puede usarse para hornear en lugar de la mantequilla o del aceite vegetal, también puede ayudar en la preparación. Puedes utilizar aceite de coco para engrasar las cacerolas si una receta lo considera necesario. Es fácil de derretir en su estado sólido y es mejor para cocinar a fuego mediano-alto.
3
Sustituye la mantequilla, el aceite vegetal, y la grasa vegetal mientras horneas con partes iguales de aceite de coco como lo harías con el resto de los ingredientes. En realidad, puedes incluso utilizar una porción menor de aceite de coco que de los otros, aproximadamente el 25% menos, debido a su alto contenido de agua. Por ejemplo, si estás usando una taza de grasa vegetal puedes reemplazarla por 3/4 taza de aceite de coco.
4
Utiliza aceite de coco como un suplemento de una dieta saludable. Al igual que las personas toman una cápsula de aceite de pescado o vitamina omega 3, una cucharada de aceite de coco puede proporcionar una buena porción de ácidos grasos esenciales, así como de vitamina K y vitamina E. También, minerales como hierro están presentes en el aceite de coco.
CÓMO CEPILLAR TUS DIENTES CON ACEITE DE COCO
Cepilla tus dientes con aceite de coco para prevenir caries, eliminar el mal aliento y reducir el riesgo de dientes picados y gingivitis. Mucha gente usa el aceite de coco en el cuero cabelludo para matar piojos, bacterias y parásitos, pero el aceite de coco también funciona bien para terminar con el mal aliento causado por las bacterias de la boca. De hecho, la glicerina en muchas de las pastas dentales comerciales deriva del aceite de coco. Lee la etiqueta antes de usar un producto con aceite de coco para tu salud dental para asegurarte que es adecuado su consumo, porque algunos productos con aceite de coco son diseñados para el pelo o para el cuidado de la piel. Aprende como puedes reemplazar una pasta de dientes comercial y usar aceite de coco para tu salud dental.
Instrucciones
1
Combina 2 cucharadas de aceite de coco derretido con 3 cucharadas de bicarbonato de sodio en un pequeño recipiente para hacer una pasta. Mezcla los ingredientes con un tenedor hasta que la pasta parezca una pasta dental regular. Además de hacer que el aceite de coco se convierta en una pasta, el bicarbonato de sodio contribuye a la efectividad de los aceites de coco con sus propios beneficios como blanqueador de dientes.
2
Humedece tu cepillo de dientes con agua tibia y coloca suficiente pasta en él para cubrir la superficie de cepillado. Cepilla tus dientes de forma circular con la pasta de aceite de coco y bicarbonato de soda concentrándote en un grupo pequeño de dientes por vez. Cepilla tu lengua para distribuir la pasta y remover las bacterias para refrescar tu aliento.
3
Enjuaga tu boca con una taza de agua y evita escupir el agua en la pileta. Escupe el enjuague afuera en una bolsa de basura y deséchalo. El aceite de coco se endurece a bajas temperaturas, por eso parte del aceite derramado en las cañerías podría tapar tu pileta si se enjuaga con agua fría.
4
Continua este proceso varias veces por semana para experimentar los beneficios de cepillar tus dientes con aceite de coco.
Para quien se da una vuelta por la zona del mercado Siete Calles, sabe que en plena esquina de dicho lugar hay una parada casi obligatoria; sobre todo cuando se trata de disfrutar un buen asadito vallegrandino, y si ya se le hizo «agua» la boca, aquí le dejamos la receta para que usted se anime hacerlo en casa.
Pero para que logre el sabor, tal cual como se vende en el puesto del Siete Calles hablamos con Romelia Quiroz, impulsora de este negocio que lleva más de 50 años de trayectoria, el mismo que actualmente está en manos de su hija Isaura Albornoz. Ambas nos revelaron todos sus secretos culinarios de elaboración.
Carne indicada. Para que el asadito vallegrandino también conocido como asadito colorau, logre su sabor característico, Albornoz aconseja en primer lugar tomar en cuenta la elección de la carne de chancho, mejor si esta es de pierna o costillitas, «este tipo de carne por la grasa que lleva le da un toque de exquisitez al plato», enfatiza.
Dos claves para el sabor. Pero los secretos de preparación van más allá, las expertas revelan que el reposo o el marinado es un punto clave, mejor si el proceso del mismo se lo hace un día antes.
Por otro lado también es importante no olvidarse de la hierbabuena, «le da ese sabor característico al plato de comida», señala Quiroz.
Color característico .El nombre de asadito colorau se lo tiene bien ganado, ya que como su nombre indica en la presentación final del plato se puede notar un tono rojizo en la carne, pero para que esta tenga ese color es fundamental la aplicación del urucú molido (ingrediente típico de Santa Cruz que viene en formas de pepitas o bolas pequeñas), «El granito se lo muele en un batán agregándole agua poco a poco, según lo necesario», dicen las especialistas.
Acompañamientos. Este delicioso plato de los valles es ideal servirlo acompañado de mote, papa, yuca y ensalada de cebolla, tomate y lechuga, «El plato típico de Vallegrande jamás se sirve con arroz», especifica Albornoz.
Asadito Vallegrandino
Ingredientes
Para 4 personas
• 1 kilo de carne de cerdo
• Ajo a gusto
• Comino c/n
• Urucú molido c/n
• Hierbabuena c/n
• Sal c/n
• Manteca de cerdo c/n
• Vinagre c/n
• Pimienta ( Opcional)
Preparación
Picar la carne de cerdo en el corte y tamaño que desee, luego condimente con el ajo, comino, vinagre y pimienta, deje reposar un buen tiempo, si gusta puede hacerlo un día antes.
Posteriormente ponga al fuego una olla con un poco de manteca de cerdo, agregue la carne, la hierbabuena y sal a gusto, deje cocer por 20 minutos aproximadamente y luego agregue el urucú molido deje cocer unos minutos más y retire del fuego y sirva.
Durante la época de la colonia, con el auge de la explotación de la plata en el Cerro Rico de Potosí, los colonos españoles trataron de cultivar la vid uva, en los pequeños valles ubicados al sur de este departamento de Chuquisaca, en condiciones muy adversas propias de la época. Durante las temporadas de lluvias era imposible sacar la producción de uva de los valles debido al caudal de los ríos. Lo que dificultaba la elaboración de vinos, sobre todo el poder conservarlos por mucho tiempo, situación que los obligo a incorporar alternativas para la utilización de la vides producidas en aquellos valles. La solución a su problema fue la destilación. Así nació el singani.
Elaboracion del Singani
El Singani tiene como materia prima la uva moscatel de Alejandría. Tras la cosecha de uvas, se pasa un proceso de molienda, cuyo producto es llevado a las cubas de fermentación, el productor controla que no se extinga la fermentación y que las temperaturas del mosto no se eleve por encima de entre 19º C – 21º C, ya que la fruta perdería su aroma natural, que es el que le da el carácter final del singani, obteniendo así un vino base, que luego pasará a una etapa de destilación en los alambiques. El proceso demora siete días y el resultado es un destilado claro de vino que se conoce local e internacionalmente como Singani.
El singani obtenido constituye la indiscutible bebida boliviana que se caracteriza por aromas de Moscatel de Alejandría muy intensos, una graduación alcohólica de 40º GL, y sabor persistente en el paladar.
Con estos consejos de los expertos, Menú Perú te enseña a cocinar la quinua para que quede exactamente como a ti te gusta
Ensalada de quinua blanca y roja. Sabrosa y nutritiva. (Foto: Flickr/Alpha)
La quinua es un pseudocereal que se ha posicionado en las mesas del mundo gracias a su alto valor nutricional y versatilidad culinaria. Hoy, que se celebra el Día Mundial de la Alimentación, compartimos algunos consejos prácticos que los chefs brindan para preparar este producto peruano emblemático, para que puedas disfrutar su sabor y beneficiarte con sus propiedades.
1. La elección. Sin importar si la compras a granel o embolsada, es importante que la revises minuciosamente para retirarle las piedritas u otros restos propios de su cultivo, según revela Cucho La Rosapara Menú Perú. Por su parte, Carmen Delgado, del restaurante La Gorda, apunta que entre las variedades disponibles, la quinua perlada es “muy trabajada y limpia”.
2. Lavar cuidadosamente. Cucho aconseja lavar constantemente la quinua, frotando con las manos y cambiando el agua varias veces, hasta que ésta última salga clara (prácticamente, transparente). Luego, la quinua se cuela y queda lista para llevar al fuego.
3. ¿Cómo sancocharla? Carmen Delgado recomienda utilizar un litro de agua por cada medio kilo de quinua. Una vez que está cocida al dente, la retira del fuego, la cuela y deja enfriar. Cucho afirma que primero debes colocar agua a hervir y luego agregar la quinua colada. Recuerda: los tiempos de cocción aproximados son 10 minutos para el punto graneado (ensalada y tabouléh); 20 minutos para el punto reventado (ideal para guisos); y 30 minutos para el punto atamalado.
4. No botes el sobrante. Cuando los comensales sean escasos, botar la quinua ya cocida no es una opción. Puedes seguir el tip de Carmen y guardarla en un recipiente, una vez enfriada, y conservarla en la refrigeradora hasta por tres días. También puedes utilizar la quinua sobrante al día siguiente para empanizar mariscos o pollo, como nos aconseja el chef Carlos Miranda, de La Cuadra de Salvador. Cucho recomienda, además, hacer un refresco con el agua de cocción, para que nada se desperdicie.
Encuentra las mejores recetas con quinua de Menú Perú aquí.
El tradicional alimento llegó a La Paz en 1908 y luego se expandió a todo el país.
Para algunos el sándwich es sólo un plato improvisado para calmar el hambre, asociado con la comida chatarra. Sin embargo, muchos han hecho del alimento una exquisitez y se crearon variedades en cada país. Tal es el caso del sándwich de chola en Bolivia, muy tradicional en La Paz.
El chef Luis Ballivián, instructor de gastronomía en la Primera Escuela de Hotelería y Turismo de Bolivia, mencionó que el origen del sándwich se remonta en 1762, en Europa. “Se dice que el Conde de Sandwich (John Montagu) a quien le gustaba jugar cartas, le pidió a su mayordomo que le prepare algo de comer, pero que lo pudiera agarrar con una sola mano ya que estaba en uno de sus maratónicos juegos”.
Entonces, dijo, el cocinero le llevó un pedazo de carne entre dos cortes de pan y así fue como nació el sándwich, en la actualidad, un alimento mundial.
El origen del sándwich de chola. Ballivián aseveró que con la globalización y los frecuentes viajes de europeos a Sudamérica, se creó en 1880 en Perú el sándwich de butifarra, un embutido con trozos de carne de cerdo, que se lo preparaba con lechuga, verduras criollas y pan. “Se lo comía en las corridas de toros por su fácil manejo y preparado”.
Posteriormente, dijo, ya en el siglo XX, en 1908, el sándwich de butifarra llegó a La Paz. “En ese entonces, fue preparado y vendido por las señoras de pollera (cholas) y consumido en fiestas patronales como los prestes.
“Es difícil hablar de la comida boliviana justamente por la fusión de culturas. No hay mucha historia, el sándwich de chola se lo vende en todo el país”.
Guillermo Pérez / VICEPRESIDENTE DE LA JUNTA DE VECINOS
Desde que el sándwich de butifarra llegó a La Paz, en 1908, con el pasar de los años sufrió pocas modificaciones. El gastrónomo Luis Ballivián mencionó que en áquel tiempo, el alimento era preparado en la tradicional marraqueta con carne de cerdo, zanahoria, tomate y cebolla.
Algunos cambios. Ballivián, comentó que con los años y debido a la gran cantidad de inmigrantes que llegaron al país, el sándwich de chola sufrió variaciones en su preparado. “Le cambiaron el pan y le incorporaron el escabeche – que es de origen árabe- y el ají, pero, continuó siendo preparado por las señoras de pollera“.
Posteriormente, aseveró, ya por los años 50 se le agregó el chicharrón de cerdo o “cuerito”, como se lo llama comúnmente, la llajhua y la mayonesa. Se volvió tradicional no sólo en La Paz, sino en todos los departamentos”.
Ballivián enfatizó que no sólo la manera de preparar el sándwich cambió con el tiempo, sino que también la manera de cocer la carne de cerdo, “anteriormente se lo asaba en un horno a leña y por ello su sabor era único. Ahora se usan mucho los asadores a gas”.
A ello se suma, dijo, el uso del pan marraqueta, “puedo decir que el ingrediente principal del sándwich de chola es la marraqueta”.
“Se dice que el sándwich de chola sólo se vendía en las festividades patronales. Ahora lo podemos encontrar en culquier parte de la ciudad”.
Luis Ballivián / GASTRÓNOMO
104 años datan desde que el sándwich de butifarra llegó a La Paz desde Perú, para encantar a los paladares bolivianos.
El autor es amante del ciclismo. Foto: Fernando Cartagena
La Razón
00:00 / 14 de septiembre de 2013
Ramón Rocha Monroy llegó al mundo un 20 de febrero de 1950. Es abogado y realizó una maestría en Ciencias Políticas, sin dejar el gusto por la escritura que le dio reconocimiento en el ámbito nacional. Sus crónicas de Cochabamba y su columna en un diario local en el que escribe bajo el seudónimo de Ojo de Vidrio le dieron renombre, pero no más que su singular gusto por la culinaria que le otorgó el nombre de “cronista gastronómico”.
“Probablemente sea el único en el país y esto significa no precisamente difundir recetas, sino la sensación que te llena de saliva la boca cuando te antojas algo delicioso y en Cochabamba, cultivamos la cocina tradicional”, manifiesta Ramón.
Amante de la buena comida, confiesa que no sabe “ni freír un huevo; escribo, monto bicicleta y eso es lo único que monto últimamente”. Risueño, recuerda que dejó la militancia de la “buena vida” para atrincherarse entre las letras. “A medida que pasan los años me concentro sólo en la literatura, probablemente en calidad no, pero en cantidad no hay nadie que escriba más que yo: tengo 33 libros publicados. Creo que no es ni un vicio ni una virtud, sino una hipoteca difícil de llevar. Me pregunto que si me prohibieran escribir no tardaría ni 24 horas en pegarme un tiro”.
La actividad que le permite conocer la ciudad, mirar de cerca y obtener material para escribir es el ciclismo, no profesional. Se describe como una persona sencilla que prefiere “tener más amigos populares que poderosos”. Como Cronista de la Ciudad, nombramiento ganado en 2010, Ramón ofrece a los restaurantes escribir la portada del menú. Y ahora está atento al proceso político en el país y trabaja en una novela que describirá lo ocurrido en el Chapare durante la época dura de la erradicación de cocales.
Le debo a un interesante artículo de Walter Zavala Ayllón el súbito recuerdo del placer de las tahua-tahuas. Criada en Tarija por una madre criada en Potosí, el frío y el confort se equilibraban en mi mesa, cada invierno, con chocolate caliente y tahua-tahuas cubiertas de miel de caña.Son de herencia española, pero el arte de fritarlas y enmelarlas es netamente potosino. Cito de Walter este hermoso párrafo, que recuenta entre sopaipillas, rosquetes y hojarascas, algo de la historia de tan noble producto: “Se sabe que esta fritura de masa es igualmente propia de la repostería potosina que, presumiblemente tenga su origen en la misma época en que apareció el primigenio ‘roscón’ o ‘chambergo’, tomando en cuenta que algunos cronistas de la colonia, dicen ‘que ciertos grupos sociales o populares de la vecindad potosina, se daban al trabajo de elaborar sus propias masas en imitación a los buñuelos españoles fritos en sartén’.
En todo caso, las ‘tahua-tahuas’ eran mal hechas y generalmente destinadas a la gente nativa, de ahí su misma denominación originada en idioma quechua que, traducida al castellano indica: ‘cuatro-cuatro’¿Y por qué este nombre? Simple y llanamente por el hecho de que tiempo atrás, vendíanse cuatro de estos pastelillos por un solo real. Y los que mayormente consumían estas frituras, eran los nativos o indígenas que en su idioma decían ‘tahua-tahua’. Nombre que finalmente se quedó en la designación de esta especie de buñuelo, cuyo preparado y sabor es muy gustado por la generalidad de la población potosina; al extremo de que no hay una sola ama de casa que no sepa la forma de elaborar estas riquísimas tahua-tahuas propias de Potosí.
Finalmente se sabe que en ciertas épocas de la vida republicana de Potosí, a falta de pan, consumíanse muchas tahua-tahuas. O sea que este preparado de masa, suplía al pan nuestro de cada día, cuando las familias de la ciudad enfrascábanse a preparar la masa con los ingredientes del caso, mezclando, amasando, adelgazando la masa, cortando en figuritas rectangulares, fritando y enmelando”.Tradicionalmente preparados para Corpus Christi, las sopaipillas, rosquetes o chambergos, tahua-tahuas y alfajores son ahora de gusto popular y se pueden conseguir a lo largo del año. En Tarija, los rosquetes –fina masa que debe hervirse y luego endurecerse en el horno- son especialmente preparados en la localidad de San Lorenzo; junto a las empanadas blanqueadas (rellenas de dulce de lacayote y cubiertas de merengue con azúcar glas) y los polvorones perfumados con anís, son confituras golosas, para gusto de poblanos y no tanto.Para hacer las tahua-tahuas, (e invitar a la familia extendida, o en su defecto, a los vecinos):
6 tazas de harina
6 cucharadas de azúcar
Agua con sal en cantidad suficiente
Aceite para freír
Miel de caña, o almíbar con limón, para enmelar
Hacer un volcán con la harina y el azúcar–esto es, dejar un cráter al medio, donde se pondrá el agua salada, para ir amasando poco a poco, hasta obtener un bollo seco.
Estirar con fuslero hasta los 5mm de espesor, cortar tiras largas, a las que luego se le hacen cortes transversales, para obtener rectángulos de masa. Freír en aceite caliente hasta que se inflen y estén doradas, escurrir y cubrir con el almíbar. En una tarde fría son buenísimas con chocolate caliente, y serán de especial éxito con los niños. Miren sino este dicho, que se repite ya desde el siglo XVII: «Sopaipillas para las imillas…, chambergos para los negros…, tahua-tahuas para las guaguas».
¡Miles de gracias, Saludoteca.com ! Me ha gustado mucho conocerte, y conocer tu blog, que ya es uno de mis favoritos. Es un orgullo que una persona de tu experiencia me haya concedido este Premio.
Gracias yokastaguillen.com !! por haber hecho de mi día un domingo tan feliz!!! Es la segunda vez que lo recibo y te aseguro que la emoción ha sido tan grande como la primera. Es reconfortante recibir un reconocimiento por algo que uno hace con tanto placer. Gracias por pensar en mi, gracias por tus fotografias y por tu nota del keffir, con la que tantas personas se benefician.
Gracias Yoka por volver a pensar en mi... gracias por tu nominacion a “I am Part of the WordPress Family Award”. Me siento feliz al saber que mi trabajo tiene la acogida que tu nominación expresa. La aprecio aún más por venir de una persona como tú, que conoce el valor de la información y su contribución para hacer de nuestro mundo un lugar mejor.
Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com
Quiero darte las gracias Sally Pimienta por esta nominación, es muy emocionante que alguien piense en ti y te de un premio. Recomiendo la lectura de su blog para que sientan la alegría y emoción con que presenta sus recetas. http://elcomalylaolla.com/
Algunas de los textos, imágenes o videos publicados en este blog son tomadas de la red o provienen de algúno de mis apuntes o libros. La atribución está debidamente registrada. Es posible que en algunas publicaciones no conste la autoría correspondiente. La omisión es involuntaria y el origen puede estar en la fuente de donde fue tomada. Si tiene derecho de autor sobre alguna de las publicaciones y desea que sean retirada o que se registre el derecho de autor correspondiente, favor enviarme una comunicación con su decisión a
crisol9@gmail.com La rectificación se hará de inmediato, respetamos su derecho y pedimos disculpas.
No pongo límites a que el material del blog sea difundido, por otros medios, ya que compartir es nuestro objetivo. Eso sí, recomendamos indicar su autor u origen.
Muchas gracias.