Caldos, caldillos y potajes preferidos de los insurrectos

2 Ago

“Los platos de la época eran llenos de grasa, que nadie pensaba entonces en eso del colesterol, de las calorías y de la panza. Descuidados los revolucionarios porque ya se sabe que una barriga pesada corta la huida necesaria. Dolor de panza y toma del arsenal no parecen casar en armonía. O quizá pensarían que en barriga llena, el corazón más contento y por tanto más dispuesto a la insurrección»“Deme esas tetas de monja… y que sean bien compactas”, exclamó el comensal mientras con el antojo dibujado en el rostro relamía los dedos voluptuosos, listos para partir en dos la media esfera azucarada y llenarse la boca del suspiro, casi enamorado.Así disfrutaban nuestros antepasados en vísperas de las “bullas” del 16 de julio de 1809 que habría de partir en dos las tardes bobas en las casas solariegas, en los tambos y postones, en los mesones donde se atendía a viajeros y comilones.

Gracias a las investigaciones del inmortal tradicionalista paceño Antonio Paredes Candia y a los minuciosos estudios de la antropóloga sucrense Julia Elena Fortún es posible conocer qué y cómo comían realistas y patriotas a lo largo de la Colonia y durante los duros años de la guerra de la independencia.

RECETAS FABULOSAS

Recuerdo el desafío de don Antonio a mí y a mi familia para probar un potaje preparado con alguna receta de las abuelas de las abuelas, al parecer traído por una natural de Vizcaya. Era más grasoso que el caldo de gallina vieja. En realidad estaba preparado con tripas de marrano, salchichas, tomates y hierbabuena. Una papa blanca, unos pimientos morrones al lado y picantes aplastados.

Comimos azorados, mis hijos hasta asustados. Humeaba apetitoso y olía muy sabroso, pero cada cuchara era una cantidad de aceites pesados que pronto los chicos desistieron de seguir. En cambio, los mayores continuamos porque contaba don Antonio que aquel sopón ayudaba a combatir el frío y que era el tipo de caldos que se servían los Murillo, Lanza y compañía.

Los platos de la época eran todos parecidos, llenos de grasa, que nadie pensaba entonces en eso del colesterol, de las calorías y de la panza. Descuidados los revolucionarios porque ya se sabe que una barriga pesada corta la huida necesaria. Dolor de panza y toma del arsenal no parecen casar en armonía.

O quizá pensarían que en barriga llena, el corazón más contento y por tanto más dispuesto a la insurrección. De hecho, por los retratos de las épocas, parece que los revoltosos no eran ni flacos ni gordos, quizás sólo chatos y tantito agraciados.

Pocos autores hacen referencia a las dificultades para proveer vituallas y comida a las ciudades tomadas por los patriotas, retomadas por los realistas, asediadas por la guerrilla. Se conoce que muchos campos fueron asolados, como pasó en Tupiza o cerca de Tarija. Debió de ser una dificultad surtir los mercados, los tambos, aunque no tanto, pues no existen testimonios de hambrunas, como sí sucedió en vísperas de la Guerra del Pacífico.

Don Antonio da una larga lista de platillos locales, casi todos interculturales porque pusieron mote de maíz al cerdo importado, ají amarillo a la gallina o más ingredientes a un antiguo gazpacho español.

Entre ellos tenemos la picana, que es recuerdo de platos españoles combinados con ajíes americanos, o el puchero, tan ibérico y tan criollo. Paredes Candia publicó las recetas de estos y otros manjares en sus libros de tradiciones paceñas.

EL APORTE DE FORTÚN

Por su parte, la investigadora Julia Elena Fortún rescató un manual elaborado en pleno siglo XIX que no sólo da recetas, sino consejos para evitar comidas que aflojen el estómago o le den calenturas. También describe los productos agrarios y para qué sirven.

Fortún es una estudiosa singular, pionera en las investigaciones antropológicas en el país. Fue una mujer de vanguardia, graduada, y que se atrevió a rebuscar en las ruinas de Tiwanaku con un trabajo de campo y, después, durante décadas, revisar archivos coloniales.

Gracias a sus aportes se han rescatado partituras musicales y también el recetario de Manuel Camilo Crespo que hoy resumimos. De acuerdo con su prólogo, este libro pasó por varias manos hasta terminar en los arcones de la cocina de su abuela, en Sucre. Sin embargo, los datos del librito muestran que fue escrito en La Paz y que corresponde a las comidas que se preparaban en estas alturas.

“El documento, no obstante haber sido encontrado en la ciudad de Sucre, indudablemente fue escrito en la cuidad de La Paz. Tal como lo demuestran las numerosas referencias geográficas relativas a la procedencia de los productos, así como las varias citas a ‘nuestro departamento’”. Ejemplo. Con relación a los peces: “el dorado de los ríos de Yungas y el sábalo”, “los pejerreyes de río Guacho en Omasuyos”, “la boga, el humanto, el suche y los bagres que se crían en el lago”, “hay además en los ríos de la provincia Omasuyos una especie de pescado muy pequeño del tamaño de una mosca, conocido con el nombre de chiche” –el único subrayo de todo el manuscrito.

Al dar las recetas sobre preparados con “suche” señala concretamente “que se cría en los ríos del departamento, en el de Oruro y en los del Sud del Perú”. Pone también varias referencias sobre los “quesos de Escoma”. Destaca la combinación de lo autóctono y de lo importado: maíz, papa, ají, achojcha, chicha con tocino, hierbabuena, clara de huevo batida.

Las recetas nos asombran porque parece imposible que nuestros abuelos resistieran tal cantidad de grasa y picante. Quizá los que no murieron bajo las balas de la revolución hubiesen caído con sucesivas indigestiones por comer capones hervidos en manteca o por servirse cabezas de corderos, sesos y tripas en un solo caldo condimentado con pimienta, especias y hierbas.

Por ejemplo, cita Fortún: “El queso debe elegirse el más añejo que se pueda, y usándolo con moderación es muy estomacal, pero siendo fresco y tomado con exceso se hace indigesto por más agradable que sea al paladar. Un gastrónomo de goloso, recuerdo, decía que el queso para tomarlo con agrado era menester que esté caminando por sí solo sobre la mesa, o al menos moviéndose en tanto; en verdad que no carecía de gusto, por que el queso agusanado o mohoseado [mohoso] es delicado como es agradable y estomacal. Para que un queso se agusane con prontitud se le hacen unos agujeros por ambas caras con un punzón, y después de darle un baño con vinagre se guarda envuelto en una servilleta, y a los pocos días ya está agusanado, y entonces se coloca en una cazuela con agua hirviendo para que mueran y así se sirve”.

Muchas recetas tienen nombres relacionados a personajes o quehaceres de la Iglesia Católica. Al parecer era en conventos y claustros donde la tristeza de la soledad se compensaba con las sopas suculentas y los platillos preparados con conejos, costillas de cerdo, criadillas de toro y ubres de vaca.

ALGUNOS EJEMPLOS

Gracias a la gentileza de Julia Elena Fortún podemos reproducir algunos ejemplos de esos preparados en los diez apoyos que acompañan estas páginas. Seguramente el lector compartirá conmigo la opinión de que en esos tiempos los excesos en la mesa parecen imposibles en esta época de dietas, liposucciones y alarmas por niveles de colesterol, presión y otros sustos.

Por ello, es difícil imaginar cómo corría Pedro Domingo de su casa a la plaza convocando a la insurrección con su barriga llena de medio marrano cocido en su propia grasa o cómo Vicenta mantuvo la silueta con tanto hijo y tomando sopas de obispos.

Fortún ha rescatado más de 100 recetas de caldos, platos y postres que consumían los protomártires paceños, sus esposas e hijos y también sus represores. Cada una de ellas es un desafío para el paladar y para la investigación, incluso lingüística, puesto que varias formas de expresión ya no existen y algunos nombres de productos ya no se usan. Al parecer no se conocía ni la soya, ni la estevia, ni la margarina light y menos el café sin cafeína o el pollo desgrasado.

Seguramente en los sectores agrarios eran otros los menús, mayor la austeridad, más el compartir en comunidad. De esos datos poco sabemos gracias a documentos; presumimos que comían papas, ocas, tubérculos, quesos, cordero, charque.

Hay también otros datos sobre los mercados, los tambos, los lugares de venta y de feria, siempre tan abundantes en verduras, hortalizas, frutas. Igual que hace doscientos años, los abastos paceños populares siguen tan frescos, pintorescos y con la oferta más variada que un buen comensal puede imaginar.

Regocijos de monja

“Abiertas en dos a lo largo de las criadillas que se quieran, se colocan sobre una tabla inclinada en lugar donde bañe el sol, con sal molida por encima, hasta que escurran toda la sangraza que contienen. Cuando hayan acabado, se retiran, se les quita la primera túnica que las cubre, se ponen abiertas a freír en sartén con manteca hasta que hayan cocido bien. Luego se espolvorean con pan rallado y zumo de naranja hasta que queden doradas. Entonces se sirven con pimienta molida y perejil picado para tomarlas con salsa picante”.

Mazamorra de obispo

“Se desgranan unos choclos de maíz blanco que sean tiernos y después de quitarles las colitas se ponen en leche, dejándoles empapar por una noche. Al día siguiente se muelen muy bien en un batán limpio; luego se pasa la masa por una coladera agregándole leche. Se pone en una olla vidriada con media botella de vino generoso, azúcar al gusto, unas rajitas de canela y un poquito de nuez moscada. Se deja cocer hasta que espese meneando sin parar. Entrando ya en punto se sirve con canela molida por encima.”

Ají de qochayuyus

“Se remojan y se ponen a cocer los ‘qochayuyus’ en agua y un poco de vinagre hasta que se pongan enteramente suaves. Luego se separan, se escurren y se ponen en agua fría. Se prepara un ahogado sencillo en aceite, con doble cantidad de ají de palpa. Estando ya en punto, se escurre al agua del ‘qochayuyu’, se echa en la olla del ahogado con un trozo de bacalao cocido y picado menudamente, rebanadas y bogas secas picadas como para salpicón. Se deja dar unos hervores meneando hasta que quede todo bien incorporado, y se sirve con huevos duros partidos en dos, colocados encima de la fuente”.

Charquikán

“Se prepara una olla con agua hirviendo. Luego se toman los charques de carne de vaca, se asan en las brasas y conforme se van asando se ponen en la olla con agua, sin separarla del fuego hasta que los charques hayan hervido un poco. Entonces se separan y se amortajan en un mortero a batán, que así salen muy blandos y de mejor gusto. Se les quita los nervios y todos sus tegumentos. Redispone un ahogado lleno contada especial en bastante manteca y un real o más de ají colorado bien molido. Estando ya en punto, se le pone el charque agregándole un poco de caldo y unas papas enteras y cocidas. Se sirve con huevos duros rajados en cuatro y perejil picado por encima. Algunos le añaden arvejas verdes y cocidas. Otros disponen el ahogado con ají amarillo. De cualquier modo es agradable”.

Fricasé de monja

“Las carnes de un chanchito asado el día anterior se pican menudamente con otro tanto de salchichas. Se dispone un ahogado lleno bien hecho como se tiene indicado en su lugar. Se le agradan rebanaditas de limón desagriado y se echan las carnes agregándole aceitunas despepitadas y partidas en cuatro, unas almendras y pasas de Corinto, y cuando está en punto se sirve con perejil picado. Si se quiere, se espesa con pan rallado y aun se adereza con leche en lugar de caldo. A falta de salchichas se puede hacer con chorizos bien cocidos, agregándole un poco de vinagre, y en este caso no se le echa leche. Es plato apetitoso y de fácil digestión.”

Capón flamenco

“Preparado un capón del modo que se ha previsto se le abre por la espalda y se le baña por adentro y por fuera con zumo de limón o de naranja. Luego se dispone un jigote en manteca de vaca, con criadillas cocidas y tocino desalado, cebolla, tomates, toda especia, aceitunas despepitadas y partidas en dos. Con todo esto bien ahogado y sazonado se rellena el capón cosiéndolo después con hilos. Se elige una olla aparte, se le pone un platillo pequeño en el fondo sobre el cual se acomoda el capón para que no se queme. Se le echa agua, sal, dos dientes de ajo, un poco de orégano, unos gramos de pimienta y un trozo de manteca. Se pone al fuego para que hierva hasta que consuman las dos terceras partes del caldo; entonces se le agrega un poco de vino, un terrón de azúcar, clavo y canela molidos y se deja hervir”.

Seso de cordero

“Los sesos de cuatro o más cabezas de cordero se ponen en una fuente, se les quita las túnicas que los cubren y se les echa agua caliente para que desangren hasta ponerse bien blancos. Luego se hace una pasta molida de almendras, pan rallado, un poco de pimienta de Castilla, nuez moscada, un terrón de azúcar y cuatro clavos de especia. Todo junto se muele muy bien, agregándole la sal precisa, un poco de zumo de cebollas y otro de tomates. Se escurren el agua de los sesos y éstos se mezclan con la pasta molida hasta que incorpore bien, rociándoles con unas gotas de vinagre. Se forma de todo junto una bola, se envuelve en un lienzo delgado y limpio y se pone a cocer en agua. Cuando ya están bien cocidos se separa del fuego, se le quita el lienzo y se sirve a la mesa con perejil picado. Algunos apetecen los sesos preparados como se ha dicho, en pastelitos hechos en masa y fritos en manteca, que también son muy agradables”.

Huevo extraordinario

“Del tamaño que uno quiere se forma un huevo extraordinario: A proporción se rompen quince a veinte huevos frescos, separando las claras de las yemas. De antemano se eligen dos vejigas de bueyes, se cortan a la distancia de dos a tres dedos del cuello, se lavan por repetidas veces con agua, sal y bastante zumo de limón, agradándole a cada agua un poco de bicarbonato se sosa [soda]. Esta operación se repite hasta que las vejigas hayan perdido enteramente el mal olor que tienen y se enjuagan con agua limpia.

Luego se toman una de ellas y se le echan las yemas de huevos meneándolas un poco pero muy suavemente, se amarra por la boca con un hilo fuerte, se coloca colgada en una olla grande con agua hirviendo y se le deja cocer por una hora, hasta que se considere bien duras las yemas. Entonces se saca del agua hirviendo y se deja enfriar sin tocarla cuando ya está enteramente fría se separa la vejiga.

Se toma la otra, se llena con las claras y en ella se colocan las yemas duras, se amarra como la anterior y del mismo modo se coloca colgada en la olla, cuidando de que no toque al fondo, a fin de no perder la figura del huevo que le da la vejiga. Se apura el fuego a la olla para que hierva el agua y se endurezcan perfectamente las claras, las que se dejan en ese estado hasta la hora de servir a la mesa. Llegada esta hora, se saca de la olla, se separa la vejiga y queda el huevo formado, colocándolo con todo cuidado sobre una fuente, para que se sirva la primera rebanada a la persona más digna y sucesivamente a las demás”.

Modo de conservar la carne fresca por 60 días

“Se toma una arroba de carne de vaca, se le separan los huesos, se descuartiza en trozos del tamaño del puño de la mano, se acomodan en un barril de salar carne, se le echa dos y media onzas de sal preparada con nitro, como se ha dicho antes, y en su defecto seis onzas de salitre bueno y fuerte, una botella de miel y unos gramos de pimienta triturada. Se cubre bien con agua hasta que sobresalga unos cuatro dedos de la carne, para que a éste no se comunique el aire y así se conserva fresca por dos meses. Cuando se ha de hacer uso de esta carne, se la lava y la primera agua debe tener amor seco martajado”.

Autor(es): CAJIAS DE LA VEGA, Lupe.; Lugar de edición: La Paz.; Editorial: La Prensa.; .; Descriptores: ALIMENTACION; COMIDAS; REVOLUCION DE 1809; LA PAZ; PAREDES CANDIA, ANTONIO; FORTUN, JULIA ELENA; RECETAS.

SALUD Chicles con Flores de Bach8

2 Ago

Hace muy poco ha salido al mercado este original producto. Utilizando diversas mezclas de esencias florales, combaten las situaciones extremas cotidianas a las que solemos estar expuestos.  Las variantes presentadas son:

S.O.S. Ansiedad : Proporciona tranquilidad y calma interior en situaciones de estrés. Contra la tensión por exámenes, el pánico a volar, el miedo escénico, los problemas de adaptación, las crisis y el estrés.

Esencias: Star of Bethlehem (estrella de belén), Rock Rose (heliantemo amarillo),Impatiens (balsamina), Cherry Plum (ciruela), Clematis (clemátide blanca)

S.O.S. Energía: Contra el cansancio físico y psíquico. Contra la pérdida de ánimo y la desesperanza. Apatía. Para una mayor capacidad de decisión, estabilidad y despreocupación.

Esencias: Wild Rose (rosa silvestre), Olive (oliva), Hornbeam (carpe), Elm (olmo)

S.O.S Concentración: En caso de bloqueo de la capacidad de aprendizaje y de retención. Para aumentar la atención. Para disminuir la tensión interior. Para una mayor capacidad de decisión. Para una mente clara y una mejor capacidad de concentración.

Esencias: White Chestnut (castaño de indias), Scleranthus (escleranto), Impatiens (balsamia), Chestnut Bud (capullo de la castaña de india), Clematis (clemátide blanca)

S.O.S. Autoconfianza: En caso de sentimientos de inferioridad y miedo al fracaso. En caso de miedo a la soledad, el aislamiento y la desatención. Para la confianza en el futuro y una mayor tranquilidad. Para aumentar el optimismo.

Esencias: Larch (alerce), Gentian (genciana violeta), Aspen (álamo temblón) Cerato (cerato)

Si no conoces qué  son y para qué sirven las Flores de Bach os recomendamos que leáis el artículo aquí mostrado para aprender sobre el Dr. Bach su creador y las distintas esencias florales que el descubrió.

P.d. Sin bien este producto es un concepto interesante para casos generales, un especialista en Flores de Bach puede ayudarte más eficazmente a reducir drásticamente esos y otros estados emocionales que te están alterando, mediante la combinación de flores realizadas exclusivamente para ti.

 

La leyenda del Lago Titicaca, documental Jacques Cousteau

1 Ago

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Garnish perros salchichas de banana

1 Ago

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Garnish Mariposas de Uvas y Naranja

1 Ago

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Decoracion Pelota de Futbol

1 Ago

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7 Formas Correctas De Usar Cúrcuma Y Sus Beneficios

1 Ago

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Propiedades de la Remolacha

1 Ago

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Chinan Chalona

1 Ago

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CHINAN CHALONA

Ingredientes: Un pedazo grande de chalona gorda. Papas grandes. Chuño grande (el de Araca). Cebolla, tomate, locotos, quirquiña.

Preparación: En olla grande y en bastante agua se hace cocer la chalona, tres o cuatro horas, o el tiempo necesario para que la chalona esté com­pletamente cocida.

Junto con la chalona se ha largado a la olla tres cabezas de cebolla partidas a cuatro. Cuan­do la chalona está cocida se le agrega el chu­ño grande bien remojado, bien lavado y bien ex­primido. Después de una hora más de cocimien­to se le agrega las papas enteras y mondadas. Cuando las papas están cocidas se retira del fue­go. Se espolvorea con un poquito de orégano entero.

Se prepara la llajua moliendo los locotos, los to­mates y un gajito de quirquiña.Para moler eltomate primero se exprime el jugo en el reci­piente destinado a la llajua, y cuando todo está molido se mezcla con este jugo y se le agrega un poquito de sal.

Manera de servir: En platos hondos grandes, un buen pedazo de chalona, una o dos papas, igual can­tidad de chuño y bastante caído. Se acompaña con un platillo de llajua.

Nota: Hay que cuidar que la olla siempre tenga bas­tante agua, porque lo exquisito de este plato es el caldo que es lechoso, suculento. Al caldo no se le pone sal, es suficiente con la sal que contiene la chalona.

La chalona es cecina elaborada de carne de cor­dero. El secreto para obtener una buena chalona, sabrosa y nutritiva es hacer secar al sol la car­ne con bastante sal, y en dejar dos o tres noches para que reciba la helada. O sea que la carne debe soportar de día el calor del sol y de noche el frío de la helada. (Recogido en la ciudad de La Paz).

 

LA COMIDA POPULAR BOLIVIANA

Paredes Candia, Antonio

Edición privada. 2ª Edición

La Paz. Bolivia. 1990

Ensaladilla rusa casera

1 Ago

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Presentación final del plato

Ensaladilla rusa fácil vegana. Receta y Vídeo

La ensaladilla rusa, originaria del país que le da nombre, es una de las tapas más populares de países como España. Son pocos los bares en los que no se puede degustar esta mezcla de patatas, verduras en vinagre, atún, huevo, y otros ingredientes, que son ligados con una salsa mayonesa. Esta rica ensalada también se conoce con el nombre de ensalada Olivier, en honor a su creador, Lucien Olivier Guillerminav, chef del restaurante Hermitage, lugar en el que este plato nació allá por el año 1860.

En esta ocasión, nos hemos decantado por una versión vegana, sin huevo, atún u otro ingrediente de origen animal. Hemos elaborado también una veraneas o mayonesa vegana, a partir de leche vegetal. En nuestra página, podéis encontrar otra versión de este popular plato, en la que sí hemos incluido huevos y mayonesa entre sus ingredientes, se trata de nuestra receta de ensaladilla rusa casera.

INGREDIENTES [para 6-8 personas]:

  • Patatas cocidas – 800 gramos
  • Maíz dulce – 100 gramos
  • Guisantes – 100 gramos
  • Picadillo de variantes en vinagre – 150 gramos
  • Olivas verdes deshuesadas – 75 gramos
  • Pimientos del piquillo – 7 unidades
  • Sal – 3 gramos

Para la mayonesa vegana:

  • Leche vegetal – 100 gramos
  • Aceite de oliva – 25 gramos
  • Aceite de girasol – 175 gramos
  • Sal – 2 gramos
  • Diente de ajo – 1/2 unidad

ELABORACIÓN DE LA RECETA

  1. En primer lugar, cocemos las patatas, enteras y sin pelar, en abundante agua hirviendo hasta que estén tiernas. Retiramos del agua,  dejamos enfriar un poco y pelamos.
  2. Ponemos las patatas en un cuenco grande, y, con la ayuda de un tenedor, las machacamos ligeramente hasta romperlas en trozos de tamaño mediano. Si queremos que nuestra ensaladilla quede más fina, las haremos un puré. En Cocina Casera nos gusta que las patatas se vean en la ensaladilla, por eso intentamos romperlas en trozos medianos.
  3. A continuación, laminamos las aceitunas deshuesadas.
  4. Si hemos comprado el pimiento entero, lo cortamos en tiras.
  5. Añadimos al cuenco las láminas de aceituna, el pimiento troceado y el picadillo de variantes en vinagre. Mezclamos bien.
  6. A continuación, preparamos la veganesa. Para ello, podemos seguir las instrucciones del vídeo de la elaboración de la salsa ajonesa vegana. La principal diferencia entre la ajonesa y la veganesa, es la cantidad de ajo, inferior en el caso de la mayonesa vegana (veganesa). Para su elaboración, ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora. Introducimos el brazo batidor hasta el fondo del vaso, y, sin  mover, comenzamos a batir. Mantenemos la batidora en el fondo hasta que la salsa empiece a cuajar, momento en el cual iniciamos movimientos suaves ascendentes y descendentes que harán que nuestra salsa adquiera consistencia. Si queremos que quede más espesa, podemos añadir un poco más de aceite de girasol.
  7. Añadimos la salsa al cuenco donde tenemos el resto de ingredientes. Mezclamos bien hasta que todos los ingredientes queden unidos por la salsa.
  8. Si lo deseamos, ponemos consumirla inmediatamente o refrigerar durante varias horas para disfrutar de una refrescante ensalada.

ANOTACIONES Y CONSEJOS

La ensaladilla rusa original se elabora con diversos ingredientes, entre los que podemos encontrar el atún y el pollo.

Como en el caso de otros platos, el sabor de esta ensaladilla se potencia con el paso de las horas, por lo que recomendamos prepararla el día previo a su consumo.

Recetas de Cocina Casera, Actualizado en: 7:05

“Apthapi”

1 Ago

 es una tradición traída del campo a la ciudad.
Es una combinación de todo y es compartido por todas las personas.
La costumbre de compartir alimentos entre los miembros de una comunidad, amigos o familiares se conoce entre los aymaras como apthapi y es una herencia de los pueblos nativos del occidente boliviano.

Chimas

1 Ago

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3 Tazas de residuo de harina de maíz

1 Taza de chicharrón, si éste no tuviera mucha grasa, aumente 1 o 2 cucharadas de maíz.

1 Cucharada de ají amarillo, si gusta.

Agua salada para unir los ingredientes.

 

PREPARACIÓN.-

Una los ingredientes. Mezcle con el agua hasta conseguir una pasta más o menos blanda.

Amasar bastante, que sea la amasada y no el agua la que suavice la masa.

Forme tortitas planas. Ponga al horno caliente.

Encima ponga leche y mantequilla, lleve al horno.

COCINA TÍPICA DEL ORIENTE BOLIVIANO

Adela Gutierrez Vda. De Rivero

Watiya de Papa

1 Ago

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En el Día de Tierra , nuestros alimentos los cocinaremos en la Tierra

La compañera  Benedicta Villca compartirá su modo de preparar un plato típico de su pueblo, la watiya de papa. En la época de cosecha, en casi toda la zona andina acostumbran a preparar watiya, esto se hace en lugares donde se cosecha las papas. El preparado es muy delicioso, se come con phasa, la phasa es una arcilla verde que se saca del suelo, claro que ésta es comestible.
Aquí en la ciudad se puede encontrar para comprar entre las calles Max Paredes y Pedro de la Gasca, además la phasa tiene propiedades curativas.
Nuestro objetivo también es investigar las propiedades alimenticias del producto que vamos a utilizar principalmente, por eso a continuación conozcamos las propiedades de la papa.
La papa es un tubérculo de origen andino. Existen muchísimas variedades de papa en el mundo, este tubérculo, como sabemos, es un alimento muy rico y perfecto para  acompañar miles de platos. La cáscara de la papa contiene fibra y por eso, comer la cáscara ayuda a regular problemas intestinales y de estreñimiento. Por su alto contenido de fenoles, la papa se convierte en un alimento antioxidante y anti cancerígeno.
 Ingredientes:
6 libras de papa
3 libras oca
3 libras de haba
Phasa lo necesario
Preparación
En el suelo donde se cosecha la papa, quedan trozos de  tierra seca, con eso, en el mismo lugar, se forma como  una casita, luego  se calienta con leña hasta que se vuelva rojizo. Después se hace un hueco por encima y se meten las papas con cáscara, también se pueden agregar las ocas soleadas y las habas con cáscara; luego se tapa todo con la misma tierra caliente y se debe esperar una hora para luego sacar todo con mucho cuidado y servir caliente.
 Lo que se saca de la tierra se puede acompañar con queso y phasa, la phasa es una arcilla muy fina que se extrae de lugares húmedos, cerca de los ríos que se conectan al lago Titicaca, esta se remoja en un recipiente con agua y se bate con una cuchara de palo, el líquido se pone en un plato con un poco de sal para comer con las papas, es muy agradable. Esta preparación también puede hacerse en cualquier suelo, no es necesario que se haga donde se extrajo la papa.

http://soytrabajadoradelhogar.blogspot.com/p/recuperacion-de-saberes_25.html

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Tutorial Gatitos de Pastillaje

1 Ago

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Hecho en pasta americana.

POR QUÉ CRUZAR LOS DEDOS PUEDE ALIVIAR EL DOLOR.

1 Ago

El estudio demostró que cruzar el dedo medio sobre el índice alivia la sensación de dolor.




Prof. Patrick Haggard



Cambiar el patrón espacial del lugar donde se produce un estímulo doloroso podría tener un efecto en las vías cerebrales que intervienen en la percepción del dolor.

Conocida tradicionalmente como una señal para la buena suerte, cruzar los dedos es un gesto que puede ayudar a reducir el dolor.

Científicos del University College de Londres (UCL) encontraron que el sencillo acto consigue confundir la forma como el cerebro procesa las sensaciones de calor, frío y dolor.

Todo tiene que ver con un experimento que se conoce como la «ilusión de la parrilla térmica».

Básicamente consiste en calentar los dedos índice y anular, hasta provocar una sensación de dolor- y luego aplicar un estímulo frío al dedo medio.

Al hacerlo, una sensación paradójica de dolor se induce en el dedo medio, a pesar de que en realidad esta frío.

Ahora los científicos demostraron que al cruzar el dedo medio sobre el índice esa ilusión de dolor desaparece.

Y si, por el contrario, el dedo índice se enfriaba mientras que se calentaban el medio y anular, la sensación de ardor aumentaba cuando se cruzaba el medio sobre el índice.

Los científicos esperan que este fenómeno pueda llegar a ser utilizado para ayudar a tratar pacientes que siguen padeciendo dolores crónicos mucho tiempo después de que sus heridas físicas han sanado.

El profesor Patrick Haggard, principal responsable del estudio, señaló que el resultado «plantea la interesante posibilidad de que los niveles de dolor puedan ser manipulados al aplicar estímulos adicionales y mover una parte del cuerpo con relación a otras».

«Cambiar el patrón espacial del lugar donde se produce un estímulo doloroso podría tener un efecto en las vías cerebrales que intervienen en la percepción del dolor», agregó.

Las conclusiones del estudio fueron publicadas en la revista Current Biology.

Percepción del dolor

El estudio demostró que cruzar el dedo medio sobre el índice alivia la sensación de dolor.

La ilusión de parilla térmica genera sensaciones de ardor por la interacción de tres vías nerviosas que llevan mensajes al cerebro de calor, frío y dolor.

La temperatura caliente en los dedos índice y anular bloquea la información que normalmente llegaría al cerebro por la exposición del dedo medio al frío.

«El frío normalmente inhibe el dolor, así que al inhibir la sensación del estímulo frío que llega al cerebro se produce un aumento de las señales de dolor», apuntó otras de las autoras del estudio, Elisa Raffaella Ferre.

«Es como el producto de dos signos menos, que hacen un más», explicó.

No es la primera vez que el profesor Haggard y el UCL exploran la relación entre «ilusión térmica» y dolor.

Previamente, otro estudio con el modelo señaló que tocarse zonas adoloridas «trae alivio».

Al efectuar el experimento en 2010 su equipo encontró que la forma en que el cuerpo está representado en el cerebro es clave para reducir la percepción de dolor intenso.

Y añadieron que la estrategia no funciona si otra persona toca la lesión.

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2015/03/150327_salud_cruzar_dedos_podria_reducir_dolor_hr

Los pueblos se identifican con sus licores y macerados

1 Ago

 

 

 

Cada población de los valles cruceños tradicionales ha logrado una identidad con sus trabajos artesanales, ya sea en comida, bebida y hasta artesanía de chala, por mencionar alguna. Ahora mostraremos la producción de los macerados de frutas nativas y cultivadas de Vallegrande, los licores de Comarapa y las mermeladas y los licores producidos en El Torno, partiendo de frutas que se cultivan exitosamente en esas zonas.

Betty Valverde elabora macerados en Vallegrande hace más de 20 años y vive de ello, industrializando frutas nativas como la guayabilla, zarzamora, sagüinto, gargatea y quirusilla. De esos sabores, y teniendo en cuenta la temporada, prepara los traguitos. Asimismo, dependiendo de la época, aprovecha la ciruela, membrillo, chirimoya y frutilla.

Por su alta demanda comercializa el rimpolio tradicional, que es un trago elaborado a base de leche y huevos, más alcohol quemado. Estas bebidas se venden de Bs 25 a 35. Doña Betty incorporó el rimpolio con sabor a café y dulce de leche que oferta en las fiestas de pueblos, en diferentes ferias y vende muy bien.

En este recorrido productivo con los traguitos también está Cinthia Sequeiros, de Comarapa. Explicó que de la familia del rimpolio ella produce dos licores sin huevo, uno con sabor a dulce de leche y otro a crema de café.

Cada uno tiene su fórmula especial. También están los licores de frutas de temporada, elaborados bajo normas sanitarias para los mercados de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. “Nosotros comercializamos nuestros productos mediante la cadena de supermercados Hipermaxi”, dijo y comentó que los de frutas se venden a Bs 25 y los de leche a Bs 35.

El Torno ya produce sus licores
La abundante producción de frutas en la zona de El Torno motivó a Berlinda Churquina y a Mary Hurtado a producir licores y mermeladas. Es un proyecto que, a pesar del corto tiempo, ya tiene aceptación entre los vecinos y en la capital. Se trata de jugos de frutas mezclados con singani y que se destilan para lograr un trago de calidad. Hay sabores de quinotto, mora, pomelo, acerola y otros que son demandados por su sabor. La producción es todo el año

http://www.eldeber.com.bo/EL-DEBER-Rural/edr.php?id=131222183122

Bolivia recibe con ofrendas y sacrificios el mes de la Pachamama

1 Ago

pachLa Paz, 1 ago (PL) Las ofrendas y los sahumerios humean desde esta noche en millones de casas de Bolivia, porque comienza el mes de la Pachamama, el tiempo en que la Madre Tierra come y da suerte y bienestar a sus hijos.Miles de bolivianos acudieron esta madrugada a sitios sagrados a esperar la medianoche, porque creen que con los primeros segundos de agosto obtendrán las bendiciones y favores de la diosa andina, principal divinidad para los pueblos originarios.Con el octavo mes del año ha llegado a estas tierras la época de la «lakampacha» que en aimara equivale al «tiempo en que la Pachamama tiene la boca abierta y desea comer».

Por ello, desde la mañana de ayer, la Calle de las Brujas, en el centro de esta capital, se llenó de paceños que buscaban los ingredientes para preparar las llamadas mesas, las ofrendas para quemar esta noche en saludo al gran día de la diosa.

Rosa Acarapi, una de las chifleras o brujas que venden en esa calle, explicó a Prensa Latina que durante todo este mes se dedican a la preparación de las mesas; pero hay tres días especiales: el 1 de agosto, el 15 y el 30.

«Son días claves en los que hay más ventas. Nosotras hacemos los preparados, que tienen ingredientes básicos, pero que también se hacen de acuerdo con la necesidad de los clientes, en dependencia de si quieres pedir familia, salud, prosperidad, dinero, trabajo», explicó.

Acarapi dice que en agosto la Tierra ha empezado a salir del inverno, concluyó la primera etapa de las cosechas y tiene más hambre de lo corriente, por eso hay que alimentarla con dulces y sullus, los fetos de llamas y ovejas.

Una mesa de dulce, preparada por Acarapi durante la conversación, contenía casas y autos de caramelos (son conocidos como alfeñiques), lana de color, cebo de llama, nuez, pan de plata, hierbas aromáticas y el infaltable sullu, todo envuelto finalemente en una hoja de papel sábana.

Mientras esto pasa en la ciudad, en el campo, los creyentes acuden a las apachetas o cumbres, donde de acuerdo a sus costumbres y tradiciones, entierran llamas vivas y sacrifican gallos y conejos, para calmar el hambre de la Tierra.

Al otorgar las ofrendas, invoca también a los achachilas, los ancestros que habitan en los nevados del Illimani, Huayna Potosí, Mururata, Sajama y Chijcha, e invocan también a los ríos y los espíritus de los animales.

El principal centro de peregrinación en esta capital es La Cumbre, en las afueras de La Paz, a cuatro mil 600 metros sobre el mar, donde comienza el Camino del Inca, y donde, según las creencias ancestrales, se reúnen los dioses tutelares del mundo andino.

Los sabios amautas y los yatiris, sacerdotes de la religión aimara, realizan los principales ceremoniales en los que no falta el sacrificio de la llama y las ofrendas con la hoja sagrada de la coca, el alcohol, el sullu, y la chicha, la bebida altamente alcohólica para «carar» (alimentar) a la Pachamama.

Ha comenzado agosto en Bolivia, y con él la esperanza de un tiempo mejor en el que el hombre y la naturaleza puedan vivir en armonía; el mes en que los bolivianos recuerdan que todo viene de un polvo sagrado, devastado, y contaminado por el hombre mismo: el de la Madre Tierra.

Prensa Latina

Por Lioman Lima

pgh/lio

Día de Ofrendas a la Pachamama

1 Ago

«Venimos aquí desde mis abuelos para rendir tributo a la Pachamama, para que nos vaya bien todo el año», dice el comerciante René Mercado mientras lanza alcohol a una pira para que arda su ofrenda a la deidad andina al inicio del mes de la «madre-tierra» en Bolivia.

La festividad dura todo agosto, cuando comienza la etapa de la siembra en el altiplano.

Es una costumbre ancestral de una parte de los habitantes de los Andes trasladarse hasta las «apachetas», cerros o lugares ceremoniales preincaicos, cercanos a los nevados, donde se cree que habitan con fuerza los «achachilas», dioses de los indígenas.

En la apacheta de la ciudad de El Alto está a 45 kilómetros al sur de La Paz, donde cientos de personas, principalmente comerciantes y transportistas privados, buscan agradar con sus ofrendas a la Pachamama, para que ella haga prosperar sus bienes materiales durante todo el año.

La apacheta es una explanada ubicada según los chamanes en una posición estratégica, equidistante a varios nevados como el Illimani, el Huayna Potosí, el Mururata y el Tunicondoriri, todos por encima de los 5.000 metros de altitud, donde «residen los achachilas».

René Mercado ha llegado al lugar con su familia y su socio. «Queremos que la Pachamama nos ayude este año, hemos venido con nuestra ‘wajta’ como ofrenda», dice a la AFP.

La ‘wajta’ es la ofrenda, conocida como mesa, compuesta por varios productos naturales, como hierbas y maderas aromáticas, cebo, dulces, trozos de lana, inciensos, especias, raíces fragantes y hasta un ‘sullu’ o feto de llama, el auquénido de los Andes meridionales.

Todo se envuelve en papel y se coloca sobre leña. El chamán aymara Calixto Collapacha, de 63 años, prepara cuidadosamente la ofrenda y la rocía con alcohol para que arda.

Toma unos cuantos tragos de cerveza y escupe sobre la ofrenda, agita la botella y la espuma salta por los aires. Luego enciende la hoguera.

Emite palabras casi inaudibles. Apenas se escuchan unas cuantas frases: «Te pedimos protección… prosperidad», dice, con un gorro andino en la cabeza y un chaleco multicolor. Mezcla en sus conjuros frases en castellano y en aymara.

Luego vuelve a rociar la hoguera, mientras pide a los devotos imitarlo echando alcohol para que todo se consuma, en un proceso que dura de una a dos horas y al cabo del cual enterrarán las cenizas bajo tierra, en el corazón de la Pachamama.

Tras el rito, el brujo aymara abraza a los creyentes: «Que les vaya bien este año, felicidades», dice Calixto y pide que entre los familiares se deseen buena suerte para los próximos 12 meses.

«Hacemos este rito cada año, en el mes de la Pachamama, para traer amor, alegría y energía; es un rito que hacemos para autos, para negocios para restaurantes, todo en general», relata a la AFP el chamán Calixto, que dice llevar 30 años realizando esta actividad.   «Siempre venimos, cada año, nosotros llevamos nuestras costumbres. Cada primero de agosto venimos con la familia y con mi autito para que nos vaya bien», dice en otro punto el chofer de transporte privado Rogelio Mamani, de 43 años, junto a su madre, su esposa y su hija.

Mientras el fuego consume la ofrenda, todos los adultos beben cerveza. Antes de tomarla lanzan un chorro a la tierra: es para saciar la sed de la «madre-tierra» y una forma de agradecimiento por los bienes recibidos, afirman.

Las mujeres, entre tanto, distribuyen comida entre sus familiares y cada uno a su modo disfruta y presenta su ruego en esta fiesta ancestral de Bolivia.

AFP – Bolivia

Para pedir lo justo y devolver lo necesario

1 Ago

Dibujo andino de un ñandú

A pesar de que oficialmente no es feriado ni está en rojo en los almanaques, el 1° de agosto es un día festivo en gran parte del noroeste argentino y en Bolivia. Este día marca el fin de la época seca; los pastores y agricultores le piden permiso respetuosamente a la Pacha, la Madre Tierra que da la vida, para abrirla y sembrarla. Ese día la Pacha se encuentra lista para recibir los regalos de sus hijos: las mejores comidas, la chicha, el vino, el alcohol, la coca y los cigarros para que fume.

En los pueblos la gente se prepara con antelación para la fiesta, y la noche anterior, nadie trabaja. Muchos chicos faltan a la escuela para colaborar con los mayores en los preparativos: juntan leña, o ayudan a preparar las bebidas y comidas.

Al despertar: ¡a sahumar la casa!

Fotografía de hierba muña muñaLa muña muña, una de las hierbas que se utilizan para «limpiar» la casa. Fotografía: gentileza de rituales andinos, www.ritualesandinos.com.ar

Los lugareños, apenas se levantan, realizan el sahumado de las casas: con un hornillo o un incensario se disponen a «limpiar» toda la vivienda, que debe estar desocupada. ¡Así se espera espantar a los malos espíritus y alejar las enfermedades!

Cuando es posible se queman hierbas como khoa o muña-muña, que producen un humo con un olor intenso. Entonces ese día, el humo azul que sale de cada casa tiñe el aire del lugar, y los cerros tienen otro perfume.

Al atardecer: la señalada

Hombres marcando a una cabraLa señalada, la ceremonia de marcar al ganado con pequeñas señales en las orejas. Fotografía: gentileza de rituales andinos,www.ritualesandinos.com.ar

En agosto, igual que el primer día de carnaval o el primer día de año nuevo, la Pacha permite señalar a las ovejas y cabras. Por la tarde, las familias se dirigen a los corrales. Las mujeres se ubican en una esquina del corral. Una de ellas pide que el año siguiente la Pacha se acuerde de ellos y les dé muchos cabritos. Después comienza la enflorada: el momento de colocar pompones de colores a los animales. Finalmente, el encargado de señalar los animales saca una navaja filosa y hace pequeños cortes en los bordes de las orejas de cabras y ovejas. Cada familia tiene se propia marca. ¡Así cada uno puede reconocer a sus animales cuando andan mezclados por los cerros!

El pozo y la corpachada

Grupo reunido en torno a platos de comidas y especiasLas ofrendas para la pacha, durante la preparación de la corpachada. Fotografía: agencia Télam.

Cuando se acerca el 1° de agosto, muchas familias disponen en su casa algún lugar especial, sagrado, para realizar la ceremonia de homenaje a la Pachamama. En la medianoche del 31 de julio, o antes de clarear el día, se cava un pozo en el lugar elegido para brindar los regalos a la tierra. Es la corpachada. Allí se colocan las «primicias» de la comida preparada para ofrendar a la Pacha: un poco de chicha, hojas de coca, cigarrillos encendidos que se clavan en la tierra, trocitos de lana de alpaca coloreada. Nunca debe faltar algo rojo, ¡es el color preferido de la Pacha! Son regalitos que se le hacen a la tierra para agradecerle por todo lo que la tierra da.

Para pedir lo justo y devolver lo necesario: material para los docentes

Una identidad mestiza

Grupo de gente en la calle de un pueblo del Norte Argentino

Alguien dijo alguna vez que los mexicanos descienden de los aztecas, los peruanos de los incas y los argentinos de los barcos. Esta frase encierra una cuota de verdad, ya que alude a los millones de inmigrantes que abandonaron su países de origen a causa del hambre o la persecución política, religiosa o cultural, y acudieron al llamado de las elites que gobernaban la Argentina a fines del siglo XIX y comienzos del XX. Sin embargo, esta suposición desconoce una parte importante de la historia.

Esta historia se remonta a miles de años atrás, cuando el territorio de la actual República Argentina estaba ocupado y controlado por una gran cantidad y variedad de grupos indígenas, cada uno con su cultura y su particular cosmovisión.

El proceso de conquista iniciado en el siglo XV por parte del imperio español comenzó a escribir los capítulos más oscuros en esta historia. La llamada «Conquista del desierto» prácticamente asestó el tiro de gracia a estas culturas, y arrojó a sus miembros al desarraigo, la marginación y la transculturación. En este largo proceso, permaneció latente la necesidad de luchar por preservar la identidad. Algunos hicieron explícita esta lucha; otros, en silencio, transmitieron la cultura de generación en generación en la privacidad del ámbito familiar.

Hoy, a partir de los movimientos de afirmación de la identidad en diversos países del mundo, muchos pueblos indígenas intentan recuperar el habla y las costumbres de los antiguos y encontrar un lugar reconocido en la sociedad. También desde organismos como la Oficina Regional de Educación de la Unesco para América Latina y el Caribe (Orealc) se reconoce el carácter multicultural y plurilingüe de los países del continente americano y se promueve la creación de escuelas que den cabida a la realidad de los niños aborígenes.

Sin embargo es importante saber analizar la interculturalidad ligada al contexto socio-político donde ésta se desarrolla. Hay que tener en cuenta que las diferentes culturas que coexisten en una sociedad no reciben todas el mismo status, sobre todo en un mundo como el actual, donde se acentúa la tendencia a la dominación cultural y a la marginación de las culturas que no gozan de prestigio.

Esto es lo que ocurre en la Argentina con los grupos aborígenes. La gran mayoría de ellos vive en situaciones de marginalidad o extrema pobreza. Y gran parte de la sociedad argentina conoce sólo superficialmente el incalculable aporte de los pueblos originarios a nuestra identidad cultural. Si bien la reforma constitucional de 1994 incorporó la problemática indígena a la legislación, aún se desconoce qué consecuencias generó este cambio legislativo en la situación real de los grupos aborígenes.

Por todo esto, se hace necesario extender esta realidad al ámbito educativo. Se trata de que la temática de la diversidad cultural no sea abordada como un «contenido de moda», ni devenga en actitudes paternalistas o recomendaciones morales. Por el contrario, el desafío es tomar esta temática como una cuestión cotidiana en la vida de las aulas, para enriquecer no sólo la tarea de todos los días sino a nosotros mismos como sujetos en la diversidad, y asumir, finalmente, que la identidad es siempre mestiza.

La Pachamama

Cactus y paisaje de Purmamarca de fondo

Fragmento de Mitos y leyendas de América, de Silvia Bignami, Buenos Aires, Editorial Almagesto, 1992.

Mito de origen boliviano, también existente en los Valles Calchaquíes (Argentina).

Según unos autores, el mito de la Pachamama debió referirse en un principio al tiempo, tal vez vinculado en alguna forma a la tierra; al tiempo que distribuye las estaciones y fecundiza la tierra, su compañera. «Pacha» significa originariamente tiempo en lenguaje kolla; sólo con el transcurso de los años y adulteraciones de la lengua y predominio de otras razas, ha podido confundirse con la tierra y hacer que a ésta y no a aquel se rinda culto preferente.

Según otros estudiosos, Pachamama representa la fuerza femenina del Universo. El culto es de carácter fálico y simboliza la fe en la fuerza reproductora de la tierra. Pachamama significa Madre de la Tierra («Pacha»: Tierra;»Mama»: madre), pero los calchaquíes traducen Madre del Cerro o Madre de los Cerros, ya que se cree que habita en los cerros.

La fiesta de la Pacha la celebran en Bolivia en un día determinado del año y consiste al presente en sacar la víspera del espíritu en la noche las joyas de los habitantes de una casa, o dinero que han ganado ese año, y exponerlos en una mesa colocada al aire libre, invocando la protección de la Pachamama al derramar en su homenaje aguardiente en el suelo. Luego, las personas prueban una gota.

Al contorno de la mesa se colocan braseros encendidos sobre los cuales ponen en el momento preciso, ramas de khoa con pedazos de feto seco de llama, cordero o vaca, porque dicen que los animales son puros sólo en ese estado; agregan tallos y hojas de cardo santo, confites, mixtura y cuando todo comienza a arder desocupan la casa a fin de no recibir el humo, porque creen que los males se evaporan en humo. Pero ese humo no debe acercarse a una persona, ya que penetraría en su cuerpo, haciéndola víctima de grandes desgracias o enfermedades.

Después que las brasas se han consumido y extinguido el fuego, vuelven a la casa y en señal de contento derraman en el suelo confites y flores.

Esta ceremonia se denomina «khoaña». La celebran las familias, no sólo en la fecha indicada, sino también cada vez que tienen que trasladarse de una casa a otra, aunque en forma más sencilla, concretándose a sahumar con hojas del arbusto mencionado y trozos de feto, las habitaciones que se han de ocupar, con lo que tienen por expulsados los malos espíritus y males que pudieran haber dejado los habitantes anteriores.

El martes de carnaval, también en homenaje a la Pachamama, acostumbran derramar en todas las habitaciones de la casa, flores, confites y mixtura, pidiéndole conserve la salud a sus dueños y la propiedad permanezca en poder de éstos.

Lo ofrecido a la Pachamama debe destruirse y reconstruirse por la acción del tiempo.

Los pastores acostumbran a su vez degollar uno o dos corderos cada año, con objeto de que su sangre sea ofrecida a esta deidad, esparciendo la sangre en distintas direcciones. Este acto se llama «huilaca».

De la Pachamama depende el éxito de cualquier tarea vinculada con la producción. La gente no come ni bebe sin antes volcar la parte correspondiente a la Pachamama, invocándola:

Pachamama
Santa Tierra
Kusiya Kusiya

Otra oración elevada a la Pachamama es:

Pachamama Pacha cauca
Pacha luntu, Señora Santa Ana
Ondura aucu marco
Patrón largapúai
Amacutichipuaicho

Esta oración pide a Pachamama que libere a una persona de un hechizo.

Para tener éxito en la caza de vicuñas, en Salta, Argentina, se forman los cazadores al mando de un capitán, al pie del cerro. Se deposita como ofrenda, coca, cigarros y llicta en honor de Pachamama. El capitán, derramando aguardiente, la invoca:

Pachamama – Santa Tierra
Kusiya Kusiya
Vicuñata cuay
Amá-mi uaicho
Kusiya Kusiya

Se dice en Salta que si algún viajero, andando por los cerros, llega a ver a Pachamama, queda en ellos, atraído por su influjo; o, si vuelve a su casa, enseguida siente la necesidad urgente de regresar al cerro.

Relacionado con la Pachamama está el «samiri», descansadero, sitio señalado como morada originaria de los antepasados (hombres o animales). Se dice que ha quedado localizada allí una extraña fuerza vital, que toda vez que el descendiente visita el lugar, recibe un hálito vivificador y regresa alentado. Es Pachamama quien reservó semejante virtud. Este sitio es como una madre que reanima al ser viviente que le implora ayuda. A estos lugares tenidos por sagrados, los veneran y les ofrecen sacrificios.

El samiri puede ser una prominencia, cerrito, campo o cueva.

http://www.educ.ar

Feliz día de la Pacha Mama

1 Ago

Foto: Feliz día de la Pacha Mama

Hoy 1 de agosto es el día de la Pachamama.
La Pachamama o Mama Pacha es el núcleo del sistema de creencias de actuación ecológico-social entre los pueblos originarios de los Andes Centrales de América del Sur.

Damos gracias a nuestra madre, la Tierra, que nos sustenta.
Damos gracias a los ríos y arroyos, que nos ofrecen su agua.
Damos gracias a las hierbas, que curan nuestras enfermedades.
Damos gracias al maíz que nos dan la vida.
Damos gracias a los árboles y arbustos, que nos proporcionan sus frutos.
Damos gracias al viento, que al mover el aire se lleva las enfermedades.
Damos gracias a la luna y las estrellas, que nos dan su luz cuando el sol se ha ocultado.
Damos gracias a nuestro abuelo, He’no,
que ha protegido a sus nietos de reptiles, y nos ha dado su lluvia.
Damos gracias al sol, que ha mirado la tierra con ojo benefactor.
Por último, damos gracias al Gran Espíritu, que incluye toda bondad,
y ordena todas las cosas para el bien de sus hijos.

-DEL MURO LA FELICIDAD EN LOS CAMINOS-

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