Archivo | junio, 2026

Pejtu de Habas

21 Jun

Los meses de abril y mayo es la época de la cosecha de  la haba y son los más indicados para preparar este delicioso plato, que tiene un 80 % de habas y el 20% restante es el saice hecho con los otros ingredientes

INGREDIENTES

  •  1/2 cucharilla de comino
  • 1/2 cucharilla de pimienta
  • Sal a gusto
  • 2 tazas de caldo
  • 2 kilos de habas
  • 200 gramos de charque
  • 2 cebollas
  • 1 tomate
  • 2 cucharas de ají
  • 2 cucharas de perejil
  • 1 cucharilla de orégano

PREPARACIÓN

  1.  Frite la cebolla, déjela dorar y luego añádale el comino, l orégano, la pimienta y la sal. Finalmente agregue el ají.
  2. Añada el tomate pelado y picado, el perejil picado y dos tazas de caldo, y deje cocer durante quince minutos.
  3. Durante 20 minutos, en una olla con agua, cocine las habas hasta que estén suaves.
  4. Luego suavice el charque en el batán y córtelo en pedazos pequeños.
  5. Mezcle todo y deje cocer unos diez minutos antes de servir, acompañe con papas blancas.
Receta tomada del siguiente link, al que lo recomiendo por la variedad de buenas recetas

http://buenareceta.blogspot.com/2008/03/pectu-de-habas.html

Chairo de la Justa

21 Jun

Apthapi

21 Jun

Es el dia de Kallwaku mama urupa, dia del Chuño Nuevo

El 21 de junio, Año Nuevo Aymara o Wilkakutti,  se come Apthapi. Aunque usted no lo crea, se trata de una comida que no tiene receta. Ella trae todo lo que da la tierra y la cría de animales, en la época que se lo consume. Es una  comida comunitaria donde cada persona aporta con lo que produjo su tierra y los animales que cría. Entre los ingredientes figura una gran  variedad de papas así como ocas, chunos, choclo, queso, huevos, pescados y conejo. Machaqa Mara que dice que cada 21 de junio  el sol renace, pues se encuentra en su punto más débil y a partir de este día empieza a retomar fuerzas. Es entonces cuando el ser humano tiene condiciones de absorber algo de la energía renovadora del nuevo sol levantando las manos justo en el momento en que sale del horizonte.

Los lugares donde generalmente se celebra el solsticio  y se comparte un Apthapi es Tiwanacu, Samaipata,  Cobija, Tarabuco, Sabaya, Illimani, Inkallajta, Uchumachi, Pasto grande, Pampa Aullagas, Challapata, Uyuni, Chulumani, Puerto Acosta, Cotagaita, Guanay, Caranavi, Huatajata, Suriki, Desaguadero, Betanzos, Villazón, San Lucas y Pocoata figuran entre los sitios rituales más conocidos en el país . el

La costumbre de compartir alimentos entre los miembros de una comunidad, amigos o familiares se conoce entre los aymaras como apthapi y es una herencia de los pueblos nativos del occidente boliviano. La palabra proviene del vocablo apthapiña, que significa “recoger de la cosecha”. El apthapi procura compartir, unir a la familia, a la vez que permitir a las comunidades reconciliarse con aquellas que se encuentran distanciadas por discusiones o problemas.

Debido al gran respeto y cariño hacia las comidas, se suele rezar antes de consumir. En muchas ocasiones se los besa antes de llevarlos a la boca.

En el campo, los comunarios entregan una porción de sus cosechas y de su producción ganadera. Entre los alimentos de la mesa es posible degustar jawas phusphu (habas cocidas); kanka (carne asada), chuño phuthi, chuño cocido; qhatit ch’uqi (especie de papa) y jallpa wayk’a (ají amarillo molido con trozos de las colas verdes de la cebolla), en la merienda no faltan mut’i o mote desgranado; millk’itika thixi, queso frito criollo; puquta phuthi, plátano cocido y k’awna, huevo duro o frito.

Los comestibles son expuestos en hijilla, un aguayo o una bayeta tendido en el piso que sirve para presentar ante todos la comida recolectada. “Sobre unos aguayos tendidos al piso, comunarios del altiplano boliviano colocan  —cada uno lo que puede, lo que produce— y todos comparten a partes iguales.

Dice el sociólogo y catedrático universitario Salvador Romero: «Los apthapis han sido elevados al rango de banquete presidencial; así han recobrado popularidad. No son nuevos ni en el campo ni en las ciudades del Ande. A principios del siglo XX, los paceños de clases medias y altas los servían en los días de campo, como recuerda la narrativa de aquellos años…»
A los estudiosos e investigadores le dejo esta dirección en a que encontraran “toda” la información  sobre este ritual aymara

http://cedoin-gtz.padep.org.bo/upload/diplomacia-vida_cinco.pdf

AÑO 5.519

Es una cifra simbólica, propuesta por antropólogos, basada en el hecho de que pasaron 5.000 años del nacimiento de la cultura tiwanakota, mientras que los otros 519 años se cuentan desde la llegada de Colón a América.

Cristina Olmos

Formas de Apthapi

21 Jun

El Apthapi
Aprendiendo Nuevos Protocolos

http://www.cancilleria.bo

La forma del Apthapi también depende del tipo del evento o
acontecimiento, por ejemplo en los eventos de tipo familiar (bautizos,
visitas o pedir la mano) las formas son circulares o circunferenciales,
y cuando de trata de un matrimonio son extensos y prolongados. Las
formas además varían de región a región, de comunidad a comunidad:
hay lugares donde se practica una sola forma. De la misma manera
depende del tipo de comida, Waña Manq’a o Kaltumpi (comida seca
o con sopa incluida). Si solamente es comida “seca”, entonces los
Apthapi tienen una forma definida (rectangular o circular) y además
tienen movimiento. Mientras que los Apthapi con sopa incluida, son
estáticos y muchas veces incluso no tienen una forma definida, sino
son esparcidos y cada uno adopta la posición más conveniente.
La forma depende también de la época o estación. En el mundo andino
se marcan nítidamente dos épocas Jallu Pacha (época de lluvia) y
Awti Pacha (época seca). En época lluviosa los Apthapi son más
familiares y por ende sus formas son redondas, cuadradas o circulares,
mientras que en la época seca son rectangulares. Y por último, la
forma del Apthapi varía según el lugar; no es lo mismo en una ladera
con pendiente elevada (la pendiente de un cerro por ejemplo), que
en una planicie (pampa).

Forma Pusiqa o Cuadrado de Apthapi     

Apthapi con forma cuadrangular,
acompañado por cuatro Awayus, y
encima de ellos va la comida. Alrededor,
se colocan los familiares para servirse el
Ququ (almuerzo). Aunque esta forma
de Apthapi no es propiamente Apthapi
en muchos lugares, más es conocido por
Ququ o mirinta (merienda) o lastusi
manq’a (comida del medio día).

 Forma Muruqu (Circular)

En Aymara muruqi o Muyu denota la figura circular. Esta forma de
Apthapi es muy similar a la anterior (Pusiqa) en tamaño y dimensión,
pues sólo varía en su forma. La forma circular se consigue por la unión
de varios Awayus, y encima se colocan las Inkuña
Es un tipo de textil muy similar al awayu, pero de dimensiones más pequeña. Los Inkuña que se utilizan en los Apthapi, son de colores naturales.
Los comensales son pocos, en tanto que para realizar la ceremonia del
Tumpa, uno de los participantes se posiciona frente al saliente del
Sol. Dentro de la gran variedad de Apthapi, es la que más se practica
en las comunidades y Ayllus.

 Forma Ispa Muruqu (Doble Circular)

Primero aclararemos la cuestión lingüística. Se conoce por Ispa
Apthapi (Apthapi gemelo), en algunos lugares, por Pä chiqan
Apthapi (Apthapi en dos lugares), o por Pä qutu Apthapi (Apthapi
de dos cúmulos o grupos). Es frecuente esta forma de Apthapi en
las comunidades de Puerto Acosta Provincia Camacho, en los meses
de junio y julio, especialmente en San Juan, fecha en la cual los
comunarios ayudan en el trabajo a las autoridades. Además en estos
meses es cuando el Qutu o pä Ch’ixi, la constelación de las Pléyades
aparecen en el firmamento, en forma de dos cúmulos. Esta forma de
Apthapi pareciera que contradice al mismo concepto de Apthapi,
que consiste en compartir todos juntos, pero está relacionado con la
época del año, con la astronomía Aymara y con la constelación de
Qutu o Pä ch’ixi, donde su forma se asemeja al Apthapi dual.
También se conoce por Chacha warm Apthapi (Apthapi de grupo de
hombres y mujeres), donde los hombres en un círculo y las mujeres en
otro, se sirven la comida comunitaria, estableciendo de esa manera
la dualidad co-simétrica. El estar apartados o separados entre grupo 17
de hombres y mujeres, no significa estar peleados ni enfrentados, sino
simplemente proyectarse o adherirse al mismo Pacha (alax Pacha)
donde la constelación Qutu o Ch’ixi7
visibiliza la forma de dos
cúmulos de estrellas. Ésta es la razón por la que el Apthapi dual es
bastante practicada en los meses de junio y julio.
El Apthapi también se realiza en eventos y circunstancias muy especiales,
por ejemplo en día de los difuntos, más conocido como Todos los Santos.

 Forma Muyuntata (Circunferencial)

Los términos Muyuntaña o Muyuntata en Aymara significan
envolver y estar rodeado respectivamente; la expresión Muyunta
denota circunferencia. Este tipo de Apthapi se practica cuando no
hay muchas personas. En cierta manera es la extensión o expansión
de la forma circular, pero más amplia en diámetro
porque al medio queda un espacio vacío. La forma circunferencial
se conforma con Awayus o Inkuña, y sobre ellas se colocan Inkuña
(de colores naturales) con comida, mientras que los participantes del
Apthapi, al igual que en las anteriores, se acomodan en el margen
de la circunferencia. La persona indicada para realizar el Tumpa se
posiciona frente al oriente.
Es la constelación de Pléyades o Plegadas, que es un conglomerado abierto, en la
constelación de Taurus

El Apthapi
en forma de circunferencia, la cual
es conformada por awayu e Inkuña,
y los acompañantes se colocan en el
borde. Una de las normas del Apthapi
es no quedarse (sentado o parado)
en el canto, sino levantar la comida
y retroceder, para dar cabida a los
demás participantes.

 Forma Muyt’a (Semicircular)

En el Apthapi semicircular, al igual que en las anteriores formas,
participan pocas personas. Sin embargo tiene su forma singular que
se realiza en fechas coincidentes con la fase de la Luna Nueva, razón
por la cual en Aymara también se conoce como el Apthapi de wawa
phaxsi o llullu Apthapi; justamente esta forma (semicircular) se realiza
los días de luna nueva. La pareja de autoridades (Chacha Warmi)
se sitúan a la mitad del semicírculo y alineados perpendicularmente
con el saliente del Tata Willka (el Padre Sol) para el respectivo
agradecimiento o Tumpa. Los demás participantes se acomodan en la
orilla del frente

Forma Sayt’uqa (Rectangular)

Entre la gran variedad de formas del Apthapi, la forma rectangular es
la más habitual y común que se practica en las comunidades,
y Ayllus. En Aymara la forma rectangular se denomina
Sayt’u o Sayt’uqa, y en algunas provincias se conoce por ira o Irarama.
La orientación (en profundidad) se alinea con el saliente del Sol o
Willka jalsu, y el Mallku junto con su Mama Ta’lla se sitúan frente al
oriente, en uno de los extremos, de la figura para hacer el respectivo
Tumpa.
La forma rectangular se consigue con la alineación de los Awayus,
Mantiyus o Inkuña. Esta alineación de los Awayus, varía de lugar
a lugar; en algunos lugares se colocan en forma romboidal,  en otros los Awayus se extienden en forma
cuadrangular, donde los bordes se juntan uno tras otro. En algunos
Ayllus, para conformar el rectángulo, los comunarios extienden un
mantel o tela de color blanco de varios metros. Sobre este mantel
se expone la comida del Apthapi. En muchos Ayllus los comunarios
le dan la comida del Apthapi al Mallku y su esposa, para que ellos
redistribuyan en Aymara. A este acto se conoce por Warxat’a (el
acto de echar o esparcir la comida), y tiene la finalidad de distribuir
uniformemente los productos.
En algunos lugares cada participante coloca su Apthapi, uno tras
otro, en sus respectivos Inkuña o Awayus, hasta conformar la forma
rectangular. La forma de servirse es alzar la comida y retroceder unos
metros del borde, para dar paso a otros; este ciclo se repite una y
otra vez. Como indicamos, esta forma se adopta en reuniones, en
encuentros de música y danza, en matrimonios o en actos deportivos
donde los participantes son numerosos.

 Forma Pä-Sayt’uqa (Doble Rectangular)

Es otra variante de la anterior, porque simplemente se duplica el ancho
de lo rectangular. Esta duplicación consiste en colocar los Awayus
doblemente. Este tipo de Apthapi se asume cuando los participantes
son numerosos, o cuando dos comunidades se encuentran. Este tipo
de Apthapi se practica frecuentemente cuando se trata de reuniones
intercomunales.

 Forma Ispa-Sayt’uqa (Rectangular Paralela)

Esta forma de Apthapi se practica cuando dos parcialidades o
comunidades se encuentran en eventos deportivos, culturales,
festivos (danza y música) o de reuniones políticas. Cada grupo se
ubica paralelamente al saliente del Sol, y las autoridades (Mallkus,
Jilaqatas y Mama T’allas) de ambas comunidades se posesionan en el
Taypi o centro (
La forma separada no implica enemistad entre las parcialidades;
simplemente expresa la conformación territorial del Ayllu, que en
Aymara se conoce por Urin y Aran Saya10. Se debe tener en cuenta
que el Ayllu es una conformación bipartita entre dos parcialidades y ello justamente representa la forma rectangular paralela.
En este caso, el centro representado por Mallkus y Mama t’allas,
simboliza el Taypi, lugar donde confluyen ambas parcialidades.
La categoría Apthapi es de tipo político, porque se practica en
circunstancias de cambio de autoridades. Aquí, varios Ayllus se
encuentran con sus respectivas parcialidades complementarias. A la
pregunta: ¿qué es el Ayllu? el Ayllu es el encuentro de dos entes Aran
y Urin, como el tiempo y el espacio unidos por la palabra Aymara
Pacha. Sostengo que es un orden de coexistencia entre Janan y Junin
Saya o Suyu, donde uno es complemento del otro y viceversa, así
como el tiempo y espacio es un orden sincronizado de dos entes. El
Ayllu, en este sentido, denota un orden de dos entes, al igual que en
la forma rectangular paralela del Apthapi.

Haz clic para acceder a Aprendiendo%20nuevos%20protocolos%20-%20el%20apthapi.pdf

Sobrevivir al Invierno

21 Jun

Watia o Huatia Boliviana

21 Jun

Mercado semanal

21 Jun

Antigua conservacion de alimentos

21 Jun

El Solsticio de Invierno y la Cultura Indígena de la Tierra

21 Jun

Entrada nueva en El Cielo, la Tierra y Yo

El Solsticio de Invierno y la Cultura Indígena de la Tierra

by Carolina G

La crisis de la Tierra, el agotamiento de su energía y la cultura de la modernidad líquida, están dando lugar a una nueva transformación. Vivimos un tiempo en el que está emergiendo una nueva cultura de conexión con los ciclos de la Tierra, el Sol, la Luna, y el Universo. Estamos co-creando el cambio de paradigma. Somos la generación que participa de la era de la transformación, los responsables en crear un nuevo modelo de vida basado en la unión, la integración, y el amor a nuestro planeta y a todo ser que lo habita. Conectarnos con este nuevo ciclo que abre el Solsticio de Invierno es parte de este proceso.
Cultivar la conexión de nuestra alma con el alma de nuestro Planeta Tierra es una tarea de todos los días. Para eso, la Astrología nos permite encontrar un lenguaje de unión entre el Cielo, la Tierra y nosotros, los seres sintientes. Cada día es un nuevo ciclo y cada ciclo tiene su esencia energética, y nosotros vibramos también en esa frecuencia.

Según el calendario gregoriano, este Domingo 21 de Junio al mediodía los rayos del Sol comenzarán a caer directamente sobre el Trópico de Cáncer, produciéndose el Solsticio de Invierno en el Hemisferio Sur. Será el día más corto y la noche más larga del año, y el evento astrológico que anuncia la entrada del Sol en Cáncer.

Los Equinoccios y los Solsticios abren ciclos, las 4 estaciones del año, y a la vez son parte de un ciclo mayor de la vida en la Tierra: el viaje de traslación alrededor del Sol (1 año calendario). El Solsticio de Invierno marca el nacimiento de un ciclo de la naturaleza en el cual comienzan a brotar las semillas, cambian el pelaje los animales, y el hombre y la tierra renuevan sus energías y se purifican. A partir del Solsticio de Invierno en nuestro Hemisferio Sur la noche irá disminuyendo diariamente en un minuto, lo que irá haciendo “crecer” el día en la misma proporción, hasta que el 21 de septiembre se produzca el Equinoccio que da paso a la Primavera.

La Celebración del Solsticio en la Cultura Indígena
A través de la historia muchos rituales y festivales se han organizado para celebrar este evento Cósmico. En los Solsticios, los rayos solares llegan a los límites máximos que pueden alcanzar, caen en forma vertical al norte y sur del Ecuador sobre los trópicos, marcando el cambio de estaciones.

Los pueblos quechuas, aymaras, kollas, incas, rapanui y mapuches celebran el año nuevo indicado por el Solsticio de Invierno, como una época de purificación y renovación. Este hecho anuncia para las culturas ligadas conscientemente a la Tierra, el despertar de las actividades que prepararán las siembras para una nueva temporada. Con ceremonias de purificación, los mapuches, uno de los principales pueblos originarios de Chile y Argentina, celebran el Wetripantu, el Año Nuevo indígena. Los Incas lo llaman el Inti Raymi.

La cosmologia indígena se basa en la interrelación de dos fuerzas universales: masculina y femenina, arriba y abajo, el Sol y los seres humanos. El Inti Raymi (o Jatun Punchay, el Gran día) simboliza la eterna unión del Sol y del Ser Humano. Por eso, la celebración es un proceso de diálogo entre:

El mundo de arriba (Hawa Pacha or Alaj Pacha);

Este mundo (Kay Pacha or Aka Pacha);

El misterioso mundo de abajo (Uku Pacha or Manqha Pacha); y

El mundo espiritual de los muertos (Chayshuk Pacha).

Tiempos de Renacimiento
El Solsticio de Invierno representa el renacimiento de la Luz, porque desde ese momento la noche irá disminuyendo haciendo que la luz del día se extienda cada día más.

Es importante poder conocer y comprender el ciclo de las estaciones como el propio ciclo de nuestras vidas: en la primavera se nace, en el verano se crece, en el otoño se decrece y en el invierno se muere para renacer. Esta es nuestra propia naturaleza.

Nuestro Planeta nos está pidiendo a la humanidad que retomemos ese entendimiento de unidad, ese grado de consciencia donde la conexión con los ciclos de la Tierra, con los del Sol y la Luna sean sagrados para nuestra existencia. ¿Puedes observar esta necesidad de todos?

Necesitamos cambiar la mirada, transformar la imagen que tenemos de nosotros mismos, de nuestra relación con el entorno, y hacernos cargo de crear nuevas bases y conceptos universales que sustenten el equilibrio de la vida en la tierra. Perfilarnos y afianzarnos como constructores del cambio es lo que nos conduce a la sanación propia y la de nuestro mundo. Y la profunda y auténtica unión con el Cielo y la Tierra es la llave.

Por eso es importante acompañar el Solsticio de Invierno haciendo una meditación, centrándonos y conectándonos con el proceso vivo de la Tierra. Entonces, te propongo que nos tomemos un momento y nos concentremos en la respiración, sintiendo el equilibrio con cada inspiración y expiración: Inspiro equilibrio; expiro equilibrio. Simplemente eso. Y mientras tanto visualiza la llegada del Invierno como un ciclo de renacimiento. Y si te animas a más, abajo te dejo un Ritual!

Es necesario que la Tierra mantenga su equilibrio, y que nosotros los seres humanos nos concentremos también para crear ese balance, manteniendo equilibrio interno y externo. Somos hijos de la Tierra, y todo lo que le pasa a nuestro Planeta nos pasa a nosotros. Al cuidar a la Tierra, nos ayudamos nosotros mismos. Y al cuidarnos a nosotros, cuidamos a la Tierra.

El Ritual del Solsticio de Invierno
Según la cultura indígena, cuando los rayos del Sol comienzan a caer directamente sobre el Trópico de Cáncer, produciéndose el Solsticio de Invierno, se renuevan las energías entrando en las aguas frías del Sur.

Por eso, te propongo que crees esa conexión y abras este nuevo ciclo en tu Ser, comprendiendo que el Sol que está naciendo está ya renovando la energía vital de la Tierra y de nosotros mismos. Báñate en aguas frías, y con ese simple acto estarás abriendo el nuevo ciclo en tu propia química, activando la renovación de tu energía vital a partir de la liberación de toxinas que el agua fría produce en tus células. Si es en el mar, un lago, laguna, río, mucho mejor entonces. Sino, simplemente un baño de agua fría.

Es un simple Ritual y muy poderoso si puedes hacerlo 100 % presente. Conéctate con tu cuerpo. Es el organismo de la Tierra. Y ahora comienza a renacer.

Feliz Solsticio!

 

https://senderosalalma.wordpress.com

Solsticio de invierno “Año Nuevo Aymara” Tiwanaku – B0livia

21 Jun

SOLSTICIO DE INVIERNO “AÑO NUEVO AYMARA” TIWANAKU – BOLIVIA


El año nuevo Aymara comienza el 21 de junio, con el solsticio de invierno y con el inicio de un nuevo ciclo agrícola (nueva época de siembra). Este es el momento elegido para la celebración del Año Nuevo Andino, los amautas “Sacerdotes andinos” han encontrado el punto clave para que retorne el reordenamiento de la tierra.

Esta fiesta está perfectamente integrada en nuestra cultura, y nada ha podido desenraizarla de nuestros corazones. Los antiguos indígenas agricultores del altiplano andino, se regían por la observación de diversos fenómenos astronómicos para guiarse en los momentos que debían iniciar las diversas faenas agrícolas y ganaderas, como siembras, cosechas y esquilas a los camélidos andinos.

Es el momento del comienzo de un año nuevo, con la voz de nuestros ancestros, en el canto eterno unido al corazón de la Madre Tierra y a la del Universo “Pachamama y Pachakama”

Con el brillo de los primeros rayos de Sol y la esperanza de unidad del universo que nos inspira a unificar nuestros corazones en la alegría de la vida y a entender el viaje sagrado.

En este nuevo tiempo es importante que asumamos la responsabilidad generacional de ser seres y puentes que formen parte activa del reordenamiento de la vida en este proceso de Pachakuti.

TIWANAKU

Esta fue una antigua ciudad sagrada indígena de Sudamérica y la más importante. Aunque se conoce poco de su historia, se cree que fue la cuna de un imperio que se extendió por el altiplano. Cada 21 de Junio se realizan en el lugar coloridas ceremonias indígenas que recuerdan un pasado lleno de esplendor.

“Este día los primeros rayos de Sol penetran por la puerta del templo de Kalasasaya e iluminan al magnífico Monolito “Ponce”. Los andinos de Bolivia, Chile y Perú, celebran este día el inicio del año nuevo andino, en medio de ritos y ofrendas al Inti (Sol) y a La Pachamama (Madre Tierra) quienes invocan también la fertilidad de la tierra con el sacrificio de llamas, cuya sangre es una ofrenda al Sol y la Tierra y a otras deidades andinas para asegurar la prosperidad agrícola y pecuaria.

El sentido del rito es asegurar la reproducción de la vida con las bendiciones del Sol para la siembra y la cosecha y este rito rememora antiguas prácticas de las comunidades aymaras.

http://senderosalalma.wordpress.com/2010/06/20/21-de-junio-de-cada-ano-solsticio-de-invierno-%E2%80%9Cano-nuevo-aymara%E2%80%9D-tiwanaku-bolivia/1

Articulo sobre el Athapi o Apthapi

21 Jun

La fiesta del apthapi agradece las bondades que da la naturaleza

DEGUSTACIÓN • En Muñecas (La Paz) comparten la cosecha.

La costumbre de compartir los alimentos entre todos los miembros de una comunidad o con invitados especiales se llama apthapi y es una herencia de los pueblos nativos del occidente boliviano.

La costumbre de compartir alimentos entre los miembros de una comunidad, amigos o familiares se conoce entre los aymaras como apthapi. Esta palabra proviene del vocablo apthapiña, que significa “recoger de la cosecha”. El origen de la tradición se pierde en el tiempo.

Esta palabra hace referencia a la acción de recolectar las ofertas de cada uno para compartirlas entre todos, según explicó el comunicador social y docente de Aymara y Cosmovisión Andina, Luis Gómez Limachi.

Algunos practicantes de esta costumbre confirmaron los conceptos del profesor.

Juana Choque (45) nos contó que toda su vida realizó el apthapi. “Tiene el objetivo de compartir y unir a la familia y también permite a las comunidades reconciliarse con aquellas que se encuentran distanciadas por discusiones o problemas”.

Justo Condori (38), oriundo de Desaguadero, recuerda que su madre le decía en aymara: “Apthapy lujrañany tak’pacha familiamarka sarañany apsury machak chekle”; es decir, “recogeremos varias meriendas con toda la familia y sacaremos la papa nueva”.

El día de la cosecha, continúa Condori, todos invitaban parte de su comida; amigos de otras comunidades, primos, hermanos y hasta cuñados. Por ello, cada vez que viaja al campo repite esta experiencia, que también es sinónimo de fiesta. “Cada apthapi es inolvidable”.

Generalmente, los comunarios entregan parte de sus cosechas y de su producción ganadera, destaca el docente Gómez, quien recuerda que entre los alimentos es posible degustar jawas phusphu, habas cocidas; kanka, carne asada; chuño phuthi, chuño cocido; qhatit ch’uqi, especie de papa; o jallpa wayk’a, ají amarillo molido con trozos de las colas verdes de la cebolla.

Además, en la merienda no faltan mut’i o mote desgranado; millk’itika thixi, queso frito criollo; puquta phuthi, plátano cocido y k’awna, huevo duro o frito.

El profesor añadió que los comestibles son expuestos en la hijilla, un aguayo tendido en el piso que sirve para presentar ante todos la comida recolectada.

El apthapi suele completarse con el kuko, que es la merienda individual de los pastores. “Cada uno lleva su vianda para compartir con los otros”, señaló Gómez.

Actualmente, el apthapi incluye algunas variantes. “Por ejemplo, han incorporado refrescos, además de fideo o arroz cocido”.

Gómez destacó que esta comida no sólo es compartida luego de las cosechas, también es posible disfrutarla en las fiestas de matrimonio u otros eventos.

Una joven que disfrutó de esta tradición, Micaela Villa, dijo que fue recibida por la comunidad de Aygachi, el 2007, como “si se tratara de una reina o una gran autoridad. Debíamos hacer un trabajo con ellos y nos dieron la bienvenida con un apthapi. Las galletas de kispiña estuvieron ricas, además del queso, el ají y la diversidad de papas”.

| Junio 19 de 2009

EL REPORTÍN, San Antonio de Padua

http://www.adnradio.cl/noticia/la-fiesta-del-apthapi

Historia de la Pachamanca o Huatia o Wathiya o Wajaña o Watia

21 Jun

LA HISTORIA DE LA PACHAMANCA

«Una de las más antiguas formas de cocción de los alimentos es hacer una hueco en la tierra, ver la manera de calentarlo (hay varias posibilidades), poner allí dentro lo que se quiere cocinar y después taparlo. También existen para ello varias técnicas. Investiguen. Esta es la tarea de la semana», nos dijo Joaquín Oliart, nuestro profesor de Historia de la Tecnología.

Deberíamos conformar grupos de trabajo y «experimentar sobre la pachamanca» para presentar en los próximos quince días un informe completo sobre la evolución de los diferentes tipos de cocción en la cocina. Me apresuré en copiar el cuadro que el «gordo» Oliart había dibujado en la pizarra, era la última clase de la semana y el viernes en la tarde nos invitaba al clásico partido de fútbol en la polvorienta cancha de la Universidad de Ingeniería.

La siguiente semana comenzamos nuestra «sabrosa» investigación visitando en plena Pampa de Amancaes el restaurante de Rosita Ríos, por entonces la más célebre cocinera criolla, la reina de los peroles de barro. Luego nuestro laboratorio fue el recreo Los Carrizos en Bajo el Puente, donde se ofrecía una deliciosa pachamanca norteña. En el sofisticado restaurante Tradición, del «Pibe» Céspedes, aprendimos a distinguir cuatro tipos de pachamanca. También fuimos a la hacienda Santa Rosa en Huaral, de nuestro compañero Ángel de las Casas, para «La Clase» del maestro Lobatón y por último viajamos el fin de semana a la capital de la pachamanca, la ciudad de Huancayo, para entrevistarnos con los «doctores» del lugar, la familia Gutarra.

Comienza la Historia. Cerca de las cuevas de Lauricocha, la más antigua evidencia de cazadores y recolectores peruanos, existen desde hace 18,000 años unas hermosas ollas labradas en plena piedra. Estoy seguro que allí se prepararon los primeros caldos. Para hacer hervir el agua, ponían piedras de río calentadas al  fuego directo.

Los científicos han aportado bastante a la trayectoria de las ollas de piedra. El arqueólogo Augusto Cárdich fue el que descubrió las ollas en las cuevas de Lauricocha (Huánuco). Igualmente, en Telarmachay (Junín) se encontraron piedras para las mankas (ollas), así como en Pampa de la Pelota (Chincha), donde el arqueólogo Javier Alcalde descubrió ollas más recientes, trabajadas en plena roca, que datan aproximadamente de mediados del siglo XV.

En el antiguo Perú. La Huatia o Watia era común en los campos, especialmente en tiempos de la cosecha de la papa, era una ceremonia muy importante. Se fabricaban unos pequeños hornos con terrones húmedos y se los sellaba con fuego directo, allí se cocinaba la papa nueva en el rescoldo naranja.

La palabra Huatia es un derivado de Huatio, una importante deidad inca, que era el nexo entre los dioses y los agricultores, a quienes les enseñó a sembrar los campos, cuidarlos, regarlos, abonarlos y construir los famosos andenes para utilizar plenamente los cerros y crear micro climas para diversificar los sembríos. Huatio es el diseñador del calendario agrícola de los antiguos peruanos, que estaba ligado a una profunda cosmovisión astral, asociaba también a los solsticios y equinoccios dividiendo el periodo de los sembríos en mitades.

La trilogía andina de comunidades. Los dioses, la naturaleza y los hombres, tenían que estar en completa armonía y mediante ceremonias en el campo, compartiendo la comida y bebida con la Madre Tierra, manifiestan su complacencia, equilibrio, alegría y reciprocidad por vivir en comunidad.

Su origen ritual. La comida enterrada tenía en sus orígenes ancestrales un carácter simbólico, pues era una forma de rendir pleitesía a la divinidad tierra, comiendo directamente de sus entrañas los productos que ella fecundaba.

Representa la fuente suprema de fertilidad, de vida natural, es el ciclo perfecto de numerosos productos que vuelven a ella para ser cocinados y luego compartir, las entrañas de la Madre Tierra y los humanos, en plena comunión y armonía.

Desde el comienzo existieron los especialistas en este tipo de cocción y eran los que dirigían toda la ceremonia, se les llamaba «yachaq» y tenían un rango especial en la comunidad. En algunos lugares se le confunde con el «suchu», personaje mitológico encargado de la simbología en el momento de alimentar al sol.

El término Pachamanca no se encuentra en el Vocabulario Quechua del padre Diego Gonzáles Holguín, publicado a comienzos del siglo XVII.  Sólo muchos años después, en plena República, se lo utiliza e indica que surge de la conjunción de dos palabras: pacha (tierra) y manca (olla).

Después de la conquista española, este tipo de cocción y ceremonia «pagana» queda relegada por el proceso de «extirpación de idolatrías». Recuerden que los conquistadores por lo general traen sus costumbres y comidas y tratan de imponerlas, sólo en las comunidades más alejadas se mantuvo la tradición. La pachamanca aculturizada, tal como la conocemos y disfrutamos actualmente, comienza su «renacer» en pleno siglo XIX, en medio de los tambores libertarios.

Al comienzo su desarrollo es lento, no existen menciones en libros de cocina de la época, al parecer es «cosa de indios». Recién en el siglo XX comienza su moderna evolución y hemos encontrado versiones que manifiestan que llega a su apogeo en la década de los cincuenta, cuando el dictador General Manuel Apolinario Odría, natural de Tarma y gran «pachamanquero», le otorgó carácter oficial a su comida preferida y entra por la puerta grande al palacio de gobierno.

La Versión Oficial: El Instituto Nacional de Cultura del Perú (INC) ha declarado a la pachamanca «Patrimonio Cultural de la Nación». Dicen en su enunciado: «El término pachamanca proviene de una voz quechua que significa olla de tierra y se usa para designar al procedimiento de cocción de determinados alimentos en un hoyo abierto en la tierra, con el calor que desprenden piedras previamente sometidas a altas temperaturas. Esta técnica data de tiempos inmemoriales y fue empleada por las antiguas culturas peruanas, subsistiendo hasta hoy como parte de las festividades que celebran los distintos pueblos de Perú».

La iniciativa para este reconocimiento oficial parte del empeño de un gran conocedor, el maestro Hugo Crespo Sánchez. Este personaje prepara en 1999 una pachamanca para 2000 personas que le valió ser incluido en el famoso libro Guiness»

Ceremonias culinarias similares, con algunas características propias, se realizan en muchas partes del mundo. En el Polinesia se le denomina Umu. Entre los mapuches de Chile es el Curanto, que tiene la particularidad de ser casi siempre de mariscos. En las islas de los Uros en el lago Titicaca se prepara la Wajaña. En México es famosa la Pibil (hasta ahora nos relamemos la «cochinita pibil» que nos invitó Lupita, una mexicanita de armas tomar que conocimos en plena investigación). En Centroamérica lo llaman Tapao, en el ande de Bolivia Wathiya, en Brasil y Paraguay Paparuto.

La tradicional Barbacoa norteamericana originalmente se preparaba en hueco y bajo tierra, luego fue evolucionando hasta convertirse en una parrillada. La más famosa de las ceremonias de comida enterrada es la de Hawai, nos referimos a su tradicional Luau, claro está, acompañada con una danza especialmente sensual de las playas tropicales, rítmicos tambores y esas falditas de paja moviéndose de un lado para el otro, siguiendo el compás de caderas redonditas y cimbreantes. Total, una completa delicia, pastillitas de menta, agüita de azahar en la boca.

Nuestra Versión. La pachamanca es el supremo festín andino, es la más representativa comida del proceso de aculturación nativa-española, la reina del mestizaje, es una fiesta comunal, grupal, es la clásica comida con que se festejan las fiestas cívicas, religiosas y familiares. La principal es el 24 de Junio, el día del campesino, el Inti Raymi, la gran fiesta del sol. En Lima se reunían los provincianos en las pampas de San Juan de Amancaes.

El Inti Raymi, esta muy importante fecha, ha sido objeto de abundante estudio y discusión. Existen numerosas versiones de eruditos e importantes instituciones que tratan de explicar la fantástica relación entre el brillo de las estrellas (Pléyades) del mes de Junio en el ande y el conocimiento del ciclo de lluvias, que los antiguos peruanos sabían leer e interpretar cabalmente.

Otras grandes festividades celebradas con pachamancas son: El 20 de Enero festejando a San Sebastián, el domingo de Pascua, el día de las madres el segundo domingo de Mayo, las fiestas patrias el 28 de Julio, el día de Santa Bárbara el 4 de Diciembre, el 8 de Diciembre en honor a la Inmaculada, en la Fiesta de la Herranza, donde se marca y clasifica al ganado y en general en las fiestas de aniversario de cada pueblo a lo largo y ancho del  territorio.

En la preparación intervienen muchas personas, cada una tiene un rol especial, hombres y mujeres, grandes y pequeños, experimentados y principiantes, tienen que hacer un trabajo determinado, coordinado, acompasado, con buena voluntad y alegría.

La pachamanca está ligada especialmente a la vida familiar rural, se le prepara para los compromisos, matrimonios, el nacimiento de los hijos, el bautizo, el primer corte de pelo, la primera comunión, el paso trascendente a la pubertad, en los cumpleaños de los principales. ¡Siempre está presente la humeante pachamanca!

De Secretos y Tradiciones

 

– La tierra tiene que estar húmeda, el hoyo nunca debe hacerlo una mujer, tampoco poner los alimentos en el horno de cocción, la «tierra» es hembra y es muy celosa. Estas son tareas de los hombres.

– Cada vez que se  bebe hay que dejar el último sorbo del vaso para brindarlo con la tierra madre, y se lo hecha al suelo.

– Las diferentes carnes nunca deben estar en contacto directo, hay que separarlas con pancas u hojas especiales.

– Cada una de las variedades de carnes hay que macerarlas, desde el día anterior, con aliños especiales.

– Por ejemplo, el aliño perfecto para el macerado del cordero debe incluir al fragante chincho.

– El cerdo hay que macerarlo con aliño «colorado» de ají panca.

– El mapa de colores. Se pueden distinguir tres zonas referidas al aliño utilizado. En el norte (Áncash y Huánuco) prefieren la condimentación verde, en el sur (Huancavelica, Ayacucho y Apurímac) predomina el aliño rojo, y en el centro (Junín) se combina los dos tipos de aderezos.

– El mapa de calores. En la sierra central y norte se usa para la fogata el eucalipto y la retama, en Ayacucho el molle y el huarango, en Huánuco el pacae, palto y la tara, en el norte el algarrobo, en Huaral el fragancioso naranjo.

– La «madrina» debe coronar la pachamanca con una cruz de flores y ramas, luego realizar el rezo respectivo antes de la cocción.

– Nunca se baila antes de «cerrar» la pachamanca..

– En las pachamancas no se debe hablar de política, religión ni negocios.

– El aroma de la tierra es el que anuncia que la pachamanca está lista. Tres horas aproximadamente.

– Los choclos deben ser cocidos en agua y en ollas de barro a fuego directo cerca al entierro.

– Lo primero que se coloca al fondo del hoyo, sobre la piedras calientes, es una cama de hojas de plátano y hierbas aromáticas.

– Luego los camotes y las yucas, todo muy ordenado.

– Dependiendo del tipo de papa, se las coloca en diferentes «pisos», estos deben estar separados por abundantes hierbas aromáticas y piedras calientes.

– Después de los  tubérculos vienen las carnes, de mayor a menor.

– Las habas, las ocas, las humitas y los plátanos deben ir en la parte superior.

– La tapa debe ser especial. Una cama de hierbas entrelazadas, luego costales de yute húmedos, luego la sagrada tierra que debe cubrirlo todo, hasta formar un pequeño montículo que recibirá en la parte central a la tradicional cruz de flores.

– Destapar el entierro, después de tres o  cuatro horas, es la parte principal de la liturgia. La tarea se realiza bajo la supervisión del caporal o jefe de la pachamanca. Es un momento de gran algarabía, música y colorido.

– No se debe probar la comida directamente del hoyo, sólo el caporal está autorizado para la degustación y aprobación del sabor y  la cocción.

– La pachamanca se sirve en fuentes de barro o bateas de madera y se la lleva a la mesa, donde todos ya deben estar sentados esperándola, con el debido respeto.

– La salsa principal es la «llajua», un preparado molido en batán (mortero de piedra) de rocoto, que es el ají colorado mas sabroso, tomate y hucatay, todo debidamente sazonado.

– La salsa criolla acompaña bien. Cebolla cortada en pluma, rocoto, el verde lo pone el perejil y el huacatay, el aderezo es aceite, vinagre, pimienta, sal y el toque especial de unas gotas de limón.

– El brindis lo hace el principal oferente y el agradecimiento el agasajado o el representante oficial de la fiesta. Los discursos deben ser muy breves y con el respectivo «seco y volteado», es decir dejando la copa limpia, recordando que el último sorbo es siempre para la tierra madre.

La Pregunta Clásica. ¿Qué se necesita para preparar una excelente pachamanca? Las respuestas básicas:

El campo: hermoso, florido, arbolado.

El fondo: un cristalino y bullicioso arroyo.

Clima: soleado y perfumado.

Ambiente: de amistad y alegría.

La música: de guitarras y cajones.

El baile: tondero y marinera en la costa, huaylas y huayno en la sierra.

Sandunga: mujeres hermosas, escotes generosos, cinturas mil amores.

Sensualidad: ojos pizpiretos, cabellera al viento.

Bebidas: chicha, pisco y cerveza.

El hoyo: profundo, redondito, aroma de tierra húmeda.

La fogata: de ardiente y perfumada leña.

Las piedras de río: especiales, chatas, fuertes, candentes.

El follaje: hojas de plátano, alfalfa y pancas.

Las flores: retamas, cantutas y amancaes.

Las  hierbas: chincho, muña, marmakilla, paico y huacatay.

La sustancia: carnes rojas, aves, cuyes y conejos.

Los aderezos: colorado, verde, amarillo.

Ají: mucho ají, de varias clases, en especial el rocoto.

El alma: papas, camotes, yucas, habas y ocas.

El toque de distinción: choclos y humitas.

Las frutas: lúcumas, chirimoyas, plátanos y membrillos.

Los postres: suspiros de limeña, mazamorra de maíz morado.

La vajilla: fuentes, platos y ollas de barro.

La mesa: larga, bajo una ramada.

Los Típicos Detalles Regionales.

Los Aderezos:

Para las carnes rojas: el perfume y el sabor lo ponen el chincho, huacatay y la hierbabuena. El color rojo es del achiote y el ají panca. El color verde del culantro y la espinaca. La personalidad viene de los diversos ajíes especialmente el rocoto. La frescura viene del perejil. El secreto es la ruda. La agudeza es de la chicha y el vinagre, el aceite pone la suavidad, la picardía la pimienta, el ajo y el comino y al final lo de siempre, azúcar y sal.

Para las carnes blancas: la base es siempre el ají colorado, el perfume y el sabor del chincho y el romero, mucha cebolla y ajo, un poco de comino, más de vinagre y chicha, lo suavizamos con perejil, lo justo de manteca y el  toque preciso de azúcar y sal.

Las Humitas:

En su tradicional presentación individual en panca de choclo, amarradas con fibras de panca, no se debe utilizar pita o hilo.

Las saladas: pasta jugosa de maíz tierno, palillo, ají colorado, manteca, cebolla picadita, ajos y sal.

Las dulces: pasta jugosa de maíz tierno, azúcar y sal, clavo y canela, pasas y maní molido y el toque necesario de la mantequilla y si quieres un poquito de anís y ajonjolí.

Los tamalitos verdes: pasta jugosa de maíz tierno, el verde lo pone el culantro, la suavidad la manteca y el aderezo la sal, pimienta y ajo molido.

El Qapchi.

Un toque de distinción para la pachamanca. En una olla de barro con tapa, que se ubica en la parte superior del entierro, se coloca una mezcla fina de queso andino (en pedazos pequeños), cebolla picada, un poco de jugo de limón, una pizca de sal y por supuesto no puede faltar el rocoto molido en batan con un poco de tomate.

Las Papas y Camotes.

Las mejores papas, según los expertos, son las variedades de tomasa y huayro, si se utilizan papas amarillas estas deben estar colocadas sólo en la parte superior. Los camotes deben ser pequeños, alargados y asoleados.

La Sopa Ayacuchana.

Hemos encontrado una especial olla de barro que también se coloca en la  parte superior de la pachamanca, con caldo de gallina, aderezado con tomate, cebolla, hierbas y ají.

La Trucha Tarmeña.

También hallamos una olla de barro alargada, con tapa, en la que se colocan truchas fresquitas y limpias, sazonadas con sal y limón, en medio de una cama de cebollas, ají y hierbas aromáticas.

Los Caprichos.

– Salsa de harina de maíz: con chincho, paico, hojas de ruda, cebolla picadita, jugo de limón, ají y sal.

– Pastelillos fritos: puré de papa, harina de maíz, manteca, chicharrón de cerdo, ají y sal.

Los Sombreros:

Las mujeres adornan sus sombreros con flores multicolores, cuyo especial arreglo indica su posición social: solteras, casadas, viudas, etc.

La Marmakilla.

Mención especial se la ha ganado la marmakilla, una incomparable hierba silvestre que alcanza aromas memorables en el valle del Mantaro, en plena sierra central.

La Muña.

En las campiñas del Cusco crece esta fragante hierba silvestre de propiedades mágicas. Hay que encontrarse con ella, usarla, respetarla y reconocer que se trata de un verdadero regalo de la naturaleza.

El Ichu.

En las localidades altas, donde la hierba fresca escasea, tienen una sensacional alternativa, el ichu, una variedad de pasto seco, que al calor de la pachamanca, proporciona una aroma muy especial.

El curado de las piedras.

Hay quienes escogen las piedras del río, deben ser por lo general lo más chatas posible y luego las ponen a remojar con agua y sal, de esta manera no se quiebran y mantienen más tiempo el fuego en sus entrañas.

La Chapla.

Registramos que la mejor leña para calentar la pachamanca, hoyo y piedras es la chapla, ramas de eucalipto secas.

Las fechas y la cosecha.

La tradición y la cosmovisión indicaba que la pachamanca era el centro festivo de la temporada de cosecha y siembra en la sierra, es decir entre Febrero y Marzo en algunos lugares y en Mayo y Junio en otros. Pero con el adelanto tecnológico de los abonos y riegos agrícolas controlados, se han multiplicado las posibilidades agrícolas para cada uno los diferentes productos, así que ahora podemos disfrutar de este festín terrenal prácticamente todo el año.

La moderna sugerencia: Para los que viven en ciudades, en departamentos, en cualquier lugar del mundo donde es imposible hacer un hoyo en la tierra, presentamos esta sugerencia:

La Pachamanca en Olla de Barro de boca ancha, bien curada.

– Se coloca una rejilla en el fondo para formar una cámara de unos centímetros, allí colocaremos la chicha o la cerveza para generar el vapor.

– Encima de la rejilla, una cama de hierbas. Pueden ser de huacatay, hierbabuena o romero.

– Luego colocamos una papa redondita y un camote asoleado por persona.

– Acomodamos otra capa de las hierbas escogidas a voluntad y disponibilidad.

– Añadimos las carnes, aliñadas el día anterior, siempre separadas, nunca juntas, debidamente envueltas en pancas de choclo, una porción generosa de cada clase por persona, con tres son suficiente, recomendamos pollo, cordero y lechón.

– Rellenamos los espacios con perfumadas hierbas.

– En la parte superior, las habas y las humitas, luego se cubre de más hierbas los espacios vacíos, se sella la tapa, se coloca la olla al fuego medio y después de dos horas la pachamanca está lista para ser servida.

– No hay que olvidar la importancia del ritual: la madrina, el brindis, la bebida, las mujeres hermosas, la música y el baile y a festejar con el banquete más sensual de la gastronomía peruana.

Jaime Ariansen

(Perú)
Ingeniero Industrial – Director del Instituto de los Andes – Lima – Perú
Escritor – Historiador – Investigador.

http://www.historiacocina.com/historia/articulos/pachamanca.htm

Solsticio = sol quieto Fiesta del Sol – Teurgia del Sol Año nuevo de los pueblos originarios de América

21 Jun

Gracias

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Solsticio = sol quieto

Fiesta del Sol – Teurgia del Sol

Año nuevo de los pueblos originarios de América

El Calendario Quechua-Aymará inicia el año 5518 con el Solsticio de Invierno
21/06/2010 a las 08:29 hora local Argentina

A las 08:29 hs (hora de nuestro país) el Sol alcanza su máxima declinación al Norte (23,5°), dando inicio al Invierno en nuestro hemisferio, y al Verano en el hemisferio Norte. Es el día más corto del año para nuestro hemisferio. Y a mediodía, el Sol apenas alcanza una altura de 32 grados sobre el horizonte Norte.

El inicio del solsticio de invierno tiene lugar, este año, el día 21 de junio a las 08:29 a.m. (hora Argentina).

Comienza la estación en el Hemisferio Sur. A la inversa, es el inicio del verano para el Hemisferio Norte.
La tradición de los antiguos habitantes de estas tierras celebra al solsticio con ruegos, celebraciones…

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SALUD Solsticio

21 Jun

 sols
DIA DEL SOLSTICIO…VERANO EN EL NORTE..
INVIERNO EN EL SUR..
empezemos el dia SALUDANDO AL SOL 

Garnish, Mukimono, Tallado. Rostro en Sandia

20 Jun

El esculpido (o tallado) de la verdura y de la fruta es una técnica oriental a la que se denomina Mukimono. Este arte de esculpir vegetales recuerda al del ikebana (el famoso arte floral japonés) ya que las verduras adoptan formas de flores. El esculpido se realiza con cuchillos muy delgados y de gran precisión para conseguir una gran finura. . El arte en el manejo de estos cuchillos es a lo que se denomina kaishiki. Además de representar flores, también se tallan hojas, paisajes, animales e incluso mensajes en ideogramas. La manera de cortar varía según la textura de la verdura o fruta, y algunas verduras se presentan al corte en tiras circulares, otras a dibujos geométricos (círculos, medias lunas, rosetones, etc) y otras a cintas. El objetivo de esta técnica no es solamente destacar las formas y los colores, sino también poner de relieve los aromas y los sabores. No puedo contarte más sobre el tema ni facilitarte fotos ya que en internet no existen tales con una buena resolución. Yo te aconsejaría que ojearas en librerías o blibliotecas libros sobre el tema.

https://www.facebook.com/LaBioguia?ref=stream

Propiedades del Amaranto

20 Jun

Recetas con AmarantoEl Amaranto es unaplanta de hoja ancha, con flores violetas, anaranjadas, rojas y doradas.
Se trata de una legendaria planta, con más de 5000 años de historia, utilizada antiguamente en las ceremonias rituales. Era uno de los cultivos básicos que recibían los antiguos aztecas como tributo.El Amaranto o huautli estáestrechamente ligado a la historia de las civilizaciones milenarias que han poblado el continente americano: mayas, aztecas e incas. Se puede aprovechar toda la planta: el tallo se consume como a verdura, la hoja se emplea para guisados. Pero la parte más utilizada es su semilla, que presenta un alto contenido nutricional.El amaranto contiene un alto valor nutritivo el que luego de cuatro siglos ha comenzado a ser revalorado
Su uso fue prohibido por los españoles a su llegada a América por usarse en sacrificios humanos.

Sopa de Fideo en caldo de frijol de Amaranto

Ingredientes de la receta:

  • 1 taza de harina de amaranto.
  • 1 diente de ajo.
  • 1 ½ litros de caldo de frijol 1 taza de queso blanco rallado.
  • 1 paquete de fideo delgado 2 chiles serranos.
  • 1 jitomate mediano sal al gusto.
  • 1 trozo de cebolla.

Elaboración de la receta:

  1. Desmadeje el fideo sin desbaratarlo y fríalo en aceite, hasta que dore parejo.
  2. Muela en la licuadora jitomate, cebolla y ajo con sal y viértalo al fideo dorado. Deje sazonar, agregue los chiles.
  3. En el caldo de frijol disuelva la harina de amaranto y añádalo a la sopa.
  4. Deje hervir, pruébelo de sal y cuando haya ablandado el fideo apague el fuego. Sirva la sopa con queso rallado.

Barras Cantarinas

  1. Para prepararlas se toman semillas secas de amaranto. Se limpian y se ponen a remojar durante varias horas.
  2. Después se escurren y tuestan en comales calientes de barro o metal, moviéndolas constantemente hasta que revientan.
  3. Entonces se mezclan con miel y piloncillo, y el conjunto se amasa uniformemente para después cortarse en forma de barras o figuras, aderezadas con nueces y pasas.

Pastel de Amaranto

Ingredientes de la receta:

  • ¼ kg. de harina de amaranto
  • 3 cdas. de polvo para hornear
  • ¼ kg. de harina de trigo 1 taza de leche
  • ½ kg. de mantequilla 5 huevos.
  • 400 g. de azúcar
  1. Ponga la mantequilla a derretir y retírela; agréguele las yemas y el azúcar, bata hasta que tenga consistencia cremosa.
  2. Cierna las harinas y el polvo de hornear e incorpore las claras batidas a punto de turrón.
  3. Siga trabajando, agregue la leche, bata todo perfectamente.
  4. Por último, agregue nueces o pasas. Engrase un molde y hornee de 30 a 35 min. a fuego regular.

Alegrías

Ingredientes de la receta:

  • 1/4 de kg. de semillas de amaranto
  • 1/4 de kg. de piloncillo
  • Pasas, cacahuates o pepitas al gusto

Elaboración de la receta:

  1. Remoja las semillas de amaranto en agua durante 6 horas.
  2. Sácalas y ponlas a secar en una tela de alambre muy fina, las aberturas de la tela no deben permitir el paso de las semillas.
  3. Una vez secas, tuéstalas en un comal, removiéndolas constantemente hasta que tomen un color blanquecino.
  4. Hierve el piloncillo en agua, mezclalo con las semillas y amasa hasta obtener una pasta uniforme.
  5. Dales la forma que desees o córtalas en cubitos o barras extendiéndola sobre una superficie plana.
  6. Puedes agregarle pasas, cacahuates o semillas de calabaza(pepitas) al gusto.

Pan de Amaranto

Ingredientes de la receta:

  • 3½ tazas de harina blanca
  • 3½tazas de harina integral
  • 1½taza de harina de amaranto
  • ¼  de margarina
  • 3  huevos
  • 1 cucharada levadura
  • 1  cucharada de sal
  • ¼ taza azúcar
  • 3 tazas leche o agua tibia

 Elaboración de la receta:

  1. Se prepara la levadura con 1 ½ taza de agua o leche tibia, 1 cucharada de azúcar; se deja fermentando durante 15 minutos en lugar tibio.
  2. Se mezclan los tres tipos de harina en un bol grande y se le agrega la levadura preparada.
  3. Se disuelve la margarina en el resto del agua tibia, junto con el azúcar y la sal. Se mezcla esta solución al harina y se le agregan los huevos.
  4. Se forma la masa. -se regula la consistencia incorporando más agua o harina según sea necesario-. Se deja en un lugar tibio hasta que aumente de volumen. Amase suavemente, separando en pequeñas porciones con las que se forman los panes.
  5. Ponga en bandeja enharinada y deje en lugar abrigado para que continúe aumentando de volumen. Pinte con leche, agua o yema y ponga en horno previamente calentado.

Horchata de Amaranto 

Ingredientes de la receta:

  • 1 litro de leche
  • 3 Cucharadas de harina de Amaranto
  • Miel de abeja o azúcar
  • 3 litros de agua
  • Canela en polvo

Elaboración de la receta:

  1. Endulzar 1 litro de agua con miel o azúcar.
  2. Disolver la harina en el agua restante (2 litros).
  3. Dejar reposar durante 10 minutos.
  4. Colarla y añadirla al agua endulzada.
  5. Añadir la leche al gusto y espolvorear la canela.
  6. Servir fría.

http://www.biomanantial.com/recetas-con-amaranto-a-33-es.html

Propiedades de El Maiz

20 Jun

El gran libro del maíz

En Ecuador, gastrónomos, historiadores, ecólogos y cocineros rinden tributo al grano

Choclo • El libro contiene 150 recetas.

Choclo • El libro contiene 150 recetas.

La Razón / Margot Molina – periodista

00:00 / 16 de junio de 2013

Cuando Pedro Cantero, antropólogo y especialista en alimentación, impartía clases en la Escuela de Gastronomía de la Universidad de Cuenca (Ecuador) comprobó estupefacto que los alumnos estaban rodeados de natas, quesos, foies… productos más propios de la cocina francesa y totalmente desligados de su entorno. El maíz, el cereal americano por excelencia, es un auténtico desconocido en la alta cocina ecuatoriana. Recuperar su valor patrimonial, no sólo en lo gastronómico, sino también en lo ecológico y cultural, es el objetivo de Sara llakta. El libro del maíz.

En Sara llakta, que en quichua significa tierra de maíz, colaboran 17 profesionales de los campos más diversos coordinados por Cantero: fotógrafos, agroecólogos, filósofos, historiadores, filólogos, gastrónomos, ingenieros agrónomos, cocineros, ilustradores y diseñadores. La obra la edita la Universidad de Cuenca, el Ministerio Coordinador del Patrimonio y el de Inclusión Económica y Social.

Además de los textos de 12 profesionales y las más de 200 fotografías realizadas de Javier Andrada y Juan Pablo Merchán, el libro incluye 150 recetas en las que el ingrediente principal es el maíz, 80 de ellas recogidas por la chef Rosa Vintimilla y el resto por Cantero, quien es también gastrónomo.

“El maíz se cultivaba en chacras —huertos— asociado a otros productos como la alubia o la calabaza. Hay platos ecuatorianos como el mote casado cuya base es el maíz y las alubias, que son alimentos complementarios. Una de las cosas que llamó la atención a los primeros españoles que llegaron al imperio Tahuantinsuyo (que ocupaba parte de lo que actualmente es Ecuador, Bolivia, Chile, Perú y Argentina) es que los indios cocían el maíz con ceniza. Los conquistadores consideraron este método una guarrería; pero en realidad con este procedimiento, que se llama nixtamalización, se enriquece el maíz con vitamina B”, apunta el especialista en alimentación.

“Aunque el maíz llegó a España en el siglo XVI, al puerto de Sevilla, y su cultivo se expandió por todo el imperio, pero con la planta no llegaron sus costumbres de consumo, no se asoció a las leguminosas y no se enriqueció con la ceniza; de forma que la gente que consumía sólo maíz padeció desnutrición y enfermedades como la pelagra”, añade Cantero.

El trabajo de los fotógrafos da una idea al lector de la gran diversidad de colores y granos que tiene el maíz en toda la zona y muestra, además, a la gente que lo cultiva.

“Pedro y yo recorrimos toda la columna vertebral de Ecuador y, gracias a la diversidad de sus ecosistemas, desde los distintos pisos alpinos hasta la zona más baja del sur subtropical, pudimos encontrarnos con el maíz en todos sus estadios”, concluye Javier Andrada, autor de numerosas publicaciones entre ellas una dedicada a los habitantes de las islas Galápagos titulada Habitar Galápagos. Encrucijada de naturaleza y cultura, que se publicó en 2011 también en Ecuador.

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Quesos y Charcuteria 40

20 Jun

Fruta Confitada

20 Jun

 FRU

 

Muchas veces hemos disfrutado de este dulce y lo hemos utilizado para hacer recetas de pastelería, y muchas veces nos hemos preguntado aquello de ¿Como se hace?. Pues bien, es muy fácil de hacer, pero muy laborioso y necesita bastantes días para su realización, y aunque son pocos los ingredientes y mucho el trabajo, la recompensa final es muy satisfactoria, aunque no apta para diabéticos ni ayuda a conservar la línea. El proceso es totalmente natural, y consiste en sustituir el agua molecular de la fruta por azúcar progresivamente, por lo que es necesario hacerlo siguiendo un ritmo preciso de tiempo con unas concentraciones precisas y crecientes de azúcar en los almíbares, de forma que penetren al corazón de la fruta sin formar películas exteriores hasta el final para que no bloquéen la absorción y la fruta quede dura y poco endulzada. Cualquier incremento en la concentración de azúcar en los almíbares o reducción de los tiempos, redundará en perjuicio del resultado final.

Ingredientes:
  • – Cualquier fruta fresca, como por ejemplo naranjas, albaricoques, piña, kiwi, peras, manzanas, cerezas, calabaza, etc. Lo normal es varias de ellas.
  • Se pueden hacer otros vegetales, como zanahoria, remolacha, etc.
  • – azúcar.
  • – 2 cucharadas soperas de agua de azahar.
Preparación:
  1. Día 1:
  2. Elegir fruta firme, madura y sin golpes.
  3. La fruta pequeña puede dejarse entera, pero si tiene piel gruesa, como las ciruelas o los albaricoques, debe pincharse con un tenedor.
  4. Si se prefiere, puede cortarse por la mitad y deshuesarse.
  5. Deshuesar las cerezas con un aparato especial para ello.
  6. Pelar los cítricos y separarlos en gajos, eliminando la parte blanca y las membranas.
  7. Pelar las peras, manzanas y los melocotones y cortarlos por la mitad o en gajos gruesos.
  8. Quitar la piel, el corazón y los «ojos» a la piña y cortarla en rodajas o en pedazos gruesos.
  9. Pesar la fruta antes de cocerla.
  10. Los diferentes tipos de fruta deben confitarse por separado, para que conserven sus propios aromas .
  11. Poner la fruta así preparada en una cazuela, cubrir con agua hirviendo y cocer a fuego lento hasta que esté tierna.
  12. No debe cocerse en exceso, ya que la fruta blanda pierde sabor y no conserva su forma.
  13. Por otra parte, si esto ocurre, el producto final resultará además duro.
  14. Utilizar 175 g. de azúcar y 300 ml. del agua de cocción por cada 450 g. de fruta.
  15. Con una espumadera, sacar la fruta de la cazuela y ponerla en un cuenco amplio.
  16. No amontonar demasiada fruta, o de lo contrario la que queda en el fondo se aplastará.
  17. Para ello, el cuenco deberá ser muy amplio y no muy profundo.
  18. Disolver el azúcar muy lentamente en el agua, removiendo constantemente con una cuchara metálica.
  19. Llevar a ebullición y verter el almíbar sobre la fruta, debiendo quedar completamente cubierta por éste.
  20. De no ser así, hacer más almíbar (con la misma proporción de agua y azúcar), sin olvidar que hay que añadir azúcar en los días siguientes en la misma proporción.
  21. Dejar reposar durante 24 horas.
  22. Día 2:
  23. Poner el almíbar donde reposaba la fruta en una cazuela y añadir otros 50 g. de azúcar.
  24. Disolver a fuego lento, removiendo constantemente.
  25. Llevar a ebullición y verter de nuevo sobre la fruta.
  26. Dejar reposar durante otras 24 horas.
  27. Días 3 a 7:
  28. Repetir la operación durante los cinco días siguientes, de manera que el almíbar se haga cada vez más concentrado.
  29. Días 8 y 9:
  30. Al comienzo de la segunda semana, añadir 75 g. de azúcar al almíbar (en lugar de los 50 g. añadidos hasta ahora).
  31. Disolver e incorporar la fruta a la cazuela.
  32. Cocer a fuego lento durante 3-4 minutos.
  33. Con cuidado, poner la fruta y el almíbar en el cuenco.
  34. Dejar reposar durante 48 horas.
  35. Día 10:
  36. Repetir la operación con 75 g. de azúcar.
  37. Seguidamente añadir 2 cucharadas de agua de azahar y dejar reposar durante 4 días.
  38. Éste será el último proceso de reposo y, si se desea, se puede dejar durante más tiempo, hasta dos semanas.
  39. Cuanto más largo sea el tiempo de reposo, más dulce quedará la fruta.
  40. Por último, escurrir la fruta y disponerla sobre una rejilla de repostería colocada sobre una bandeja y cubrir la fruta, sin que llegue a tocarla, con una bandeja de horno invertida, una hoja amplia de papel de aluminio o una caja de plástico, para protegerla del polvo, insectos, etc.
  41. Mantener la fruta en un lugar templado, como la encimera de la cocina o cualquier otro rincón de ésta, hasta que se seque por completo; este proceso dura de dos a tres días.
  42. Dar la vuelta a los pedazos de fruta dos o tres veces durante el proceso de secado.
  43. Una vez seca la fruta, ponerla en cajas, manejándola con cuidado, separando cada capa con papel antigrasa o vegetal.
  44. La fruta escarchada que obtendremos tiene una duración prácticamente ilimitada con solo guardarla en un lugar fresco y seco.

Café de invierno, calidez en una taza

20 Jun

Con sabores impetuosos, éste café será el toque extraordinario para darle calidez a tus días, asegurándote un día bastante activo y donde tus cinco sentidos estarán funcionando a cabalidad.

Para 1 porción

Ingredientes

1 cucharadita de Nutella

1 cucharadita de miel

1 pizca de jengibre rallado

1 pizca de cardamomo

1 taza de café expresso

¼ de taza de leche espumada

Preparación

Mezclar la Nutella con la miel, el jengibre y el cardamomo hasta que se haya formado una crema, verter la preparación en una taza.

Añadir el café expresso, posteriormente, agregar la leche espumada para formar un contorno similar al del Capuccino.

Decorar colocando un poco de Nutella diluida en expresso sobre la espuma de la leche.

Disfrutar.

http://cocinayvino.net/vinos/bebidas-no-alcoholicas/7798-cafe-de-invierno-calidez-en-una-taza.html