No se parece a ninguno de los chefs de uniforme almidonado. Lleva aretes, tatuajes y su talento a la hora de crear un nuevo plato se destaca por establecer un concepto que evoca recuerdos y vivencias, coqueteando directamente con el arte. Su nombre es Marco Antonio Quelca y esa particular visión de la gastronomía lo ha llevado por varios países del mundo.
Con la música del grupo Ukamau y Ke, que suena en su casa de la zona de Cotahuma, la cocina de este joven paceño de 31 años tiene un toque casero. Es chef profesional desde hace casi una década y su relación con la gastronomía se inició en forma accidental.
Saltó de una adolescencia en una zona periférica -donde las pandillas y las influencias negativas fueron el entorno social en aquel momento de su vida- a la Escuela Hotelera gracias a una recomendación.
Ahí se descubrió, inspirado por ese movimiento armonioso y caótico de una cocina, donde los sabores se crean para seducir el paladar de cientos de personas en el lapso de unas horas.
“Necesitaba un cambio y éste llegó con la gastronomía. Lo que más me gustó fue innovar y al graduarme quise hacer algo diferente, así que preparé mi tesina inspirado en las mesas de los yatiris”, cuenta.
Ha trabajado en restaurantes de Santa Cruz y La Paz. También estuvo en México, Uruguay, Argentina, Perú, Francia y España, donde ha estudiado y trabajado. En España, por ejemplo, trabajó enRita y Champagne, con el reconocido chef Andrea Bernardi, además de Kabuki, que tiene dos estrellas Michelín, y Boho, que posee una.
Las paredes de su sala -donde lucen sus medallas, entre ellas dos premios gastronómicos nacionales- muestran algo de su carácter ávido de experimentación, como el helado de eucalipto o el postre de camote, de los que habló a la prensa internacional.
Actualmente se encuentra trabajando en la publicación de un libro con más de una veintena de sus creaciones culinarias.
Experimentación al 100%
En su cocina existe una máquina de sellado al vacío y un temporizador para cocinar en bajas temperaturas.
Después de extraer el aire de la bolsa donde están los ingredientes, ésta es sumergida en el agua dentro del temporizador. Parece toda una ciencia de cálculo y mezcla de sabores. “Considero que es el mejor modo de cocción porque los alimentos no pierden sus nutrientes y la textura que se logra es diferente. Se cocina en sus propios jugos”, explica.
Al otro extremo hay una olla con varios nonis (un fruto originario del sudeste asiático), de los que sólo se usará la cáscara.
El plato de hoy se llama tuberculosis y es resultado de un juego de palabras por su contenido rico en tubérculos.
Memorias y conceptos
Sus creaciones siempre son montadas sobre un soporte de plástico transparente e iluminado, donde coloca, uno a uno, los ingredientes de tuberculosis: ocas cocinadas en infusión de almíbar, huacataya, isaño en jengibre y nabos y rábanos en zumo de noni.
Los alimentos se colocan sobre una tela sobre la tierra y se decora con una salsa cremosa de camote y huacataya, gelatina fluida de oca roja y para finalizar se le añade un spray -traído de España- que tiene el aroma a tierra húmeda y un ligero sabor a coco.
“Para mí el concepto es muy importante, el plato tiene que transmitir algo. Es como una obra de arte en donde el artista se expresa”, dice el chef.
Y ése es el espíritu de su plato “brincando la cerca”, inspirado en el recuerdo de una novia que tenía en Santa Cruz. Como él estaba en La Paz, iba en bus casi todos los fines de semana a visitarla. El plato muestra ese cambio de clima y paisaje que se da en el trayecto de dejar el occidente y llegar al oriente, a través de ingredientes y flores.
Romper estereotipos
“Se trata de hacer algo así como una anarquía. ¿Por qué la papa o el camote tienen que ser siempre una guarnición? La revolución de la gastronomía de hoy te dice que rompas los estereotipos”, opina.
Las texturas y los aromas enlatados o envasados son tendencias que Quelca también aplica, un invento del mundialmente famoso chef Ferran Adriá.
Quelca, como otros chefs, trabaja durante un tiempo en una ciudad, ahorra y viaja nuevamente.
Durante los viajes experimentó una nueva etapa de su carrera, en la que diferentes expresiones del arte se fusionan con la gastronomía.
En este intento por romper lo establecido, su herencia indígena, sus tatuajes y su modo de concebir la comida son un manifiesto, ese que dice: “¿por qué no puedo verme como quiera y ser muy bueno en lo que hago? Claro que puedo”…





Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


uuuh tiene una pinta deliciosa y golosa! en mi hogar gusta mucho el dulce de leche, seguro que les encanta, gracias!
Muchas gracias por los comentarios y las visitas.
Maravilloso! Como siempre, un agrado tu blog. Un fuerte abrazo de argentina!
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Estupendo trabajo!
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Hola! Yo he sido siempre una ratona, me chifla el queso! Pero desde que tengo fibromialgia y como consecuencia síndrome de colon irritable he dejado todos los lácteos y debo decir que, mi cuerpo lo nota!
Ahora tomo frutos secos y levadura nutricional para hacer "quesos veganos", de hecho en mi blog hablo de ella, para que al menos mis compañeros de enfermedad sepan que el queso y los lácteos en general, inflaman y que es un mito que sin ellos, nuestro organismo carezca de calcio.
Buen artículo, a ver si el mundo va tomando conciencia y come más sano.
Un saludo.
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.
Hola buenas tardes, muy interesantes sus aportaciones, quisiera ponerme en contacto con usted.