Hemos reencontrado una querida película de fines de los ’80, la danesa «Fiesta de Babette». Finalmente se consigue en DVD y con ella recuperamos no solo la calidad de reproducción que nuestros gastados VHS ya no podían proporcionarnos, sino la milagrosa demostración fáctica de la superioridad del catolicismo sobre el protestantismo.
La Fiesta de Babette
(Babettes gæstebud,1987)
Dirigida por Gabriel Axel
Guión cinematográfico de Gabriel Axel y Karen Blixen (autora de la novela)
Babette (Stephanie Audran), después de 14 años al servicio de dos señoritas ancianas, hijas del fundador de una microsecta puritana en un pintoresco pueblito de la península de Jutlandia, revela su identidad. Esta anagnólisis se da en el plano culinario, sin que las personas que se reconocen lleguen a verse.
Un general ya maduro asiste a la cena que conmemora los 100 años del nacimiento del «pastor» (fallecido a la sazón) y sus hijas Martina (por Lutero) y Philipa (por Melanchton) aceptan que su, por un azaroso hecho, afortunada sirvienta, les organice una cena francesa (diner française…)
Sopa de tortuga, codorniz rellena con trufas, baba au rhum con champagne. Amontillado, jerez, champagne, buenos borgoñas, café, budín, frutas frescas… resulta demasiado para los propósitos de esa docena de puritanos malavenidos e hipócritas acostumbrados a pescado hervido y puddins de aspecto repugnante.
In vino veritas. Despues de las primeras copas, bebidas con fingida repugnancia, aventan todos sus propósitos de«cenar como si no tuvieran sentido del gusto» según los consejos descaminados del viejo pastor, que condenó a sus dos bellas hijas a la soltería porque «el matrimonio es cosa de poco valor»… Presunto pensador cristiano… Cosas de negros, decían en las colonias. Cosas de protestantes podríamos decir nosotros.
Pero Martina y Philipa han sido honestamente requeridas por dos gallardas figuras, el general Lorens Lowenhielm (cuando era un joven teniente) y el cantante lírico Achille Papin, un «papista», según el pastor y profeta juto, padre de las jóvenes. Ambos se ven frustrados en sus aspiraciones y se marchan con amargura pero sin resentimientos. Papin les envía, años después, a Babette, para protegerla de ciertas venganzas revolucionarias de París. Solo les dice, en su larga carta, además de sus desgracias, que «sabe cocinar». Y ella, con su crucifijo católico al pecho y su madura belleza, asume su destino de pobre refugiada durante 14 años. Luego la fortuna le depara una posible venganza: 10.000 francos (de 1871) caen en sus manos. Los destina a honrar al padre de sus protectoras, por gratitud hacia ellas, haciendo lo que mejor sabe: cocinar como una artista.
No sabemos -confesamos ignorancia- de dónde esta historia de Karen Blixen, una literata danesa de vida licenciosa y desastrada (autora de la novela autobiográfica que se conoce en inglés como «Out of Africa», y sobre la cual Sydney Pollack hizo una aburrida versión fílmica), ignoramos, decíamos como llegó a concebir esta sutil y amable ironía sobre los ideales protestantes confrontándolos con el espíritu mediterráneo y católico del buen yantar y mejor beber para alegría del espíritu y honor de la creación que Dios nos ha puesto para servirnos.
Nada de ecologismo: una buena tortuga sacrificada para ser sopa. Babette no duda en torcer el pescuezo de las codornices a la hora de prepararlas «al sarcófago» -receta suya que da origen a la anagnólisis o reconocimiento por parte del general, honrado en otros tiempos por esta exclusividad del Café Anglais de Paris, donde Babette era Chef de Cuisine. Suena algo tétrico, pero esperen verlas sobre un plato…
El general toma la palabra en un discurso que remeda la conciliación de ciertas virtudes, según la doctrina del pastor. Pero de su cosecha -que era de un buen año y añeja- agrega sabiamente: «todo lo que se nos ha concedido lo tenemos por misericordia, e incluso lo que nos ha sido negado, también nos ha sido negado por misericordia».Perfecta resignación cristiana, al mejor estilo de Job, ante sus éxitos mundanos y su fracaso amoroso. Al despedir a su amada -y ya anciana- esposa imposible le dice, precisamente, «todo es posible».
Y luego, la otra hermana, pretendida por Papin, quien se había enamorado de su bellísima voz, le augura a Babette lo que el mismo Papin le ha augurado a ella: que su arte regocijará a los propios ángeles en el paraíso, aun cuando el tiempo o la frustración no le hayan permitido permanecer en la memoria de los hombres, o aun tal vez ni siquiera ser conocido.
Una recomendación: no verla en ayunas.




Quiero darte las gracias de nuevo por haber pensado en mi para este premio. Los invito a visitar el blog de Marina, que estoy segura les gustara y sera de mucha utilidad para conservarse saludables.
https://consejonutricion.wordpress.com


uuuh tiene una pinta deliciosa y golosa! en mi hogar gusta mucho el dulce de leche, seguro que les encanta, gracias!
Muchas gracias por los comentarios y las visitas.
Maravilloso! Como siempre, un agrado tu blog. Un fuerte abrazo de argentina!
Muy buen post! Me encanta siempre lo que subes. Un abrazo grande desde mi buenos aires querido!
Maravilloso! Me ha encantado tu post y por cierto, buen blog. Un abrazo fuerte desde argentina!
Cristina Gracias x responderle a Facundo la intención es apreciable ... En realidad en Aiquile se prepara la "leche de coco" es de origen vegetal, del coco, un tipo de palma que producen en Chuquisaca, en Tarabuco... Decía la leche de coco se prepara moliendo el coco en batan de piedra, hasta obtener una masa pastos y de allí obtener su "leche" (jugo del coco) y luego se hace hervir con canela y clavo de olor en agua. Se sirve caliente con pastel de queso. No contiene nada de origen animal y tampoco alcohol.
Si puedes darte una escapada por los valles tanto del sur de Cochabamba, norte de Chuquisaca y norte de Potosí encontraras exquisiteces muy peculiares y propias a ser descubiertas y degustadas que también aportan al patrimonio de la cocina boliviana.
Muchas gracias por tan valioso blog y aporte al mundo Cristina.
PD: Sabes donde se puede encontrar regaliz en Cochabamba?
Que hermoso blog!!! Gracias por todo la compilación y tu tiempo.🤗🤗🤗🤗
Se ve increible. Lo voy a hacer
Gracias
Hola Cristina un gusto saludarte despues de mucho tiempo, yo sigo en la Cronica Gastronomica y ya van como siete mis libros sobre este tema apasionante
Hola! Yo he sido siempre una ratona, me chifla el queso! Pero desde que tengo fibromialgia y como consecuencia síndrome de colon irritable he dejado todos los lácteos y debo decir que, mi cuerpo lo nota!
Ahora tomo frutos secos y levadura nutricional para hacer "quesos veganos", de hecho en mi blog hablo de ella, para que al menos mis compañeros de enfermedad sepan que el queso y los lácteos en general, inflaman y que es un mito que sin ellos, nuestro organismo carezca de calcio.
Buen artículo, a ver si el mundo va tomando conciencia y come más sano.
Un saludo.
Que rico, me recuerda a las vendedoras de dulces en las calles en La Paz, todos hechos a mano como los quesitos,tablillas,pitu, los extranjeros de la Argentina como los Sugus,Marilu,etc.
Mi adorado papi me traía de Potosí y Sucre los dulces hechos en los conventos.
Gracias por la receta.
El choripán en Chile es otra cosa, que bueno aprender de otros países, gracias por compartir.
Excelente tip me funciono excelente mil gracias. Saludos.
Hola buenas tardes, muy interesantes sus aportaciones, quisiera ponerme en contacto con usted.
La Jabuticaba, en el Oriente Boliviano se la conoce como Guapurú. En Brasil, existe una ciudad denominada como Jabuticabal