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Huarjata

12 Ene

Plato típico paceño de la localidad de Yungas

Ingredientes:

  • 1 cabeza de cerdo mediana
  • 1 rama de perejil
  • 3 cebollas blancas
  • 6 patatas peladas
  • 2 tazas de chuño  cocido ( también puede ser tunta)
  • 1 ½ tazas de arroz
  • Sal
  • Ajo molido
  • Pimienta
  • Comino
  • Ají amarillo molido
  • 1 cuchara de oregano

Preparación

  1. Picar y freír las cebollas hasta que estén transparentes
  2. hacer hervir  la cabeza de cerdo con agua y sal
  3. añadir una cebolla frita,  y el perejil
  4. hacer cocer el arroz con agua y sal
  5. hacer cocer las patatas con agua y sal
  6. hacer cocer el chuño con agua y sal
  7. hacer una salsa con las dos cebollas fritas, el ají amarillo, el orégano, el ajo, la sal,  el comino y la pimienta
  8. servir la cabeza bañada en la salsa, acompañada por las papas, chuno o tunta y el arroz graneado.
  9. Aparte se sirve el caldo.

 

Cristina Olmos

Aji de Queso

8 Ene

1-Ajiaco de habas

Ingredientes:

  •  1 Taza de habas cocidas
  • 1 Taza de arvejas cocidas
  • 1 Queso fresco blanco
  • 1 Tomate finamente picado
  • 6 Papas cocidas cortadas en 4
  • 1 Taza de caldo o agua
  • 2 Cabezas de cebolla picadas finamente
  • 2 Cucharas de ají colorado o amarillo molido
  • 1 Cuchara de perejil picado
  • 2 Huevos duros pelados
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación

  1. Freír la cebolla, tomate y perejil, cuando estén doraditos agregar un poco de agua y un cubo de caldo, dejar hervir por unos minutos y vaciar en una olla.
  2. En esta misma olla agregar el caldo o agua, las arvejas,habas, papas, el queso cortado en tajadas previamente frito, los huevos cortados en tajadas, sazonar y hacer dar un hervor
  3. Servir adornado con perejil picado por encima.

Cristina Olmos

Uchu de Fideos (AJÍ DE FIDEO)

7 Ene

 

Era costumbre bien arraigada de los pueblos el servir este plato como muestra de gratitud a las personas de la comunidad que ayudaban en la faena del lavatorio de las pertenencias del compadre o padrino fallecido; este UCHÚ, que quiere decir ají en Qhéshwa, resulta muy agradable y actualmente se lo prepara en diversas ocasiones.


Para prepararlo necesitamos:

  • 2 litros agua
  • 1 cuchara perejil, picado
  • 5 trozos carne de res (cadera junto con los huesos cortados en martajada o cuadraditos)
  • 1 cucharilla orégano
  • 1/4 cucharilla pimienta
  • 4 cucharas ají colorado,
  • 1 cebolla grande molido y frito
  • 1 tomate grande
  • 10 papas runas, menudas
  • 1/2 locoto, sin semilla
  • 2 cucharas aceite
  • 1 zanahoria, pelada
  • 1/2 kilo de fideo del país Orégano, para añadir (tipo tallarín) al final
  • 1 taza habas verdes, tiernas
  • Perejil, para decorar

Preparacion

  1. Ponemos en una olla con el agua ligeramente tibia las carnes y antes de que dé el primer hervor, espumamos cuidando de no sacar la grada que desprende la carne; luego agregamos la cebolla, tomate, locoto y zanahoria finamente picados, hierbas, condimentos y el ají, dejando hervir por dos horas. Pelamos las papas y añadimos al caldo a que dé un hervor; luego agregamos el fideo ya retostado en el aceite (cuidando siempre que no se deshaga ni se queme) junto con las habas, para dejar que se cocinen por diez minutos más. Probamos la sal y agregamos el orégano desmenuzado para sacar la olla del fuego.
  2. Servimos en plato hondo, porque la consistencia de este ají no es ni muy espeso, ni muy líquido, junto con el trozo de carne y los huesos, los cuales son muy agradables de chupar. Acompañamos a la mesa con una buena llajwa y un pan «chamillo»  ó un pedazo de pan Toco 
  3. Para variar este ají ponemos costilla ó charque (ó chalona) en lugar de la carne de res; también podemos añadir a la cocción (junto con la papa) una taza de chuño negro remojado, lavado y estrujado; lo que hace que este ají sea delicioso.

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia  –  Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro, La Paz. Bolivia. 1988

Ají de Fideos(Receta Tarijeña de Mariana Ruiz)

6 Ene

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 

Resulta que un par de las recetas (helado y arroz con leche)

de este blog salieron impresas en el primer semanario

gastronómico de la revista Metro de La Paz,(que desde

marzo tiene además distribución gratuita).

Sospecho que tengo que agradecer a Ricardo Bajo o a

Ramón Rocha Monroy ya que, a pesar de no pedir

permiso, sí citaron correctamente a la fuente. Gracias?

El nombre del semanario es ají de ojo, y viene perfecto

con una receta que me traje de las vacaciones, versión

tarijeña, el famoso fideus uchu o ají de fideo:

Poner a freír 200 gramos de carne molida o

picada en abundante aceite hasta que dore,

añadir una cebolla picada fino y un diente

de ajo y dejar dorar. Aparte, despepitar unas

4 vainas de ají rojo (mejor si son dos peruanas

y dos chaqueñas) y dejarla remojando en agua

caliente. Licuar y añadir a la carne dejando

freír el conjunto -añadiendo una pizca de

comino o más si se tercia- unos 20 minutos.

Aparte tostar fideo -cualquier tipo de pasta

corta- y cortar papas en cubitos, cuando la

carne esté cocida añadir agua, pasta, papa y

algunas arvejas o habas frescas y peladas.

Una pizca de azúcar también viene perfecto.

Para una versión sin ají, a la sal y pimienta

se le añade colorante y un tomatito, sólo uno.

Es plato apetitoso, lleno de nostalgias y pobrezas,

pero capaz de saciar el hambre al más pintado.

Nota respecto a las fotos: como siempre, las fotos

no son mías, simplemente intentan reflejar un poco

cómo debería verse el plato. Esta foto tiene casi todo,

menos la zanahoria que no se debe añadir al fideus uchu,

de otro modo quedará muy dulce.

Les comparto el blog de Mariana para que

puedan visitarla y disfrutar de otros de sus

deliciosos relatos

 

 

Papa a la Huancaina

5 Ene

Foto: Cristina Olmos

Comparto con ustedes un plato que ha me ha acompañado durante gran parte de mi vida con su alquimia de sabores, aromas y texturas.

La historia de la Papa a la huancaína esta muy bien descrita en el libro “La Gran Cocina Peruana” de Jorge Stambury.

En la época en que se construyó el ferrocarril del centro del país, que va de la capital hacia la zona de montaña, los  obreros  trabajaban abriendo trocha y perforando las rocas,  a más de 2,000 mts de altura, para lograr una de las más bellas obras de ingeniería; el Puente de Infiernillo. Como se comprenderá, estas personas necesitaban alimentarse y la población de Huancayo, en especial las mujeres proveían el almuerzo. Se volvió muy popular el de una de ellas en especial, a la que  apodaban  “la huancaína”, que traía unas hermosas papas, bañadas con una salsa de queso y adornadas con huevo. La salsa era preparada con queso o cuajada desmenuzado, mezclado con rocoto sancochado molido y diluido con leche, para darle soltura. Estas papas comenzaron a llamarlas de la huancaína y así se quedaron, como cuenta Jorge Stambury; la construcción del ferrocarril terminó pero la tradición del plato quedaría y llegaría de oído a Lima.

La receta fue cambiando, y surgió la papa a la huancaína peruana, con queso o requesón;  luego surgió la papa a la huancaína boliviana que no lleva queso ni requesón, y lleva maní.

Ingredientes

  • 6 personas
  • 2 papas medianas por persona
  • 400 grs de maní tostado pelado
  • 4 Vainas de ají amarillo seco
  • 1/2 Cebolla pequeña
  • 1 diente de ajo
  • 6 galletas de agua
  • 1 lata de leche evaporada
  • 2 cucharas de aceite
  • Sal a gusto
  • lechuga, aceitunas  negras
  • Tomate, Huevo duro. 6 rajitas de queso blanco

Preparación

  1. El maní se deja remojando en agua por una hora o más, dependiendo de la dureza; se hidratan los ajíes en agua, se sacan las pepas y venas del ají, para que pique menos. Una vez hidratados estos dos ingredientes, se los pone en una procesadora por orden de dureza, hasta que quede una salsa suave y fina, mezclando con la leche y agua si fuera necesario. En una olla se colocan 2 cucharas de aceite,  se añaden  todos los ingredientes procesados y se deja cocer sin dejar de revolver
  2. Por separado pele las papas y hágalas cocer con sal
  3. Para la presentación como entrada haga una cama de lechugas, ponga las papas encima y bañe con abundante salsa caliente, adorne intercalando, en cuartos los huevos duros, aceitunas, queso y el tomate. Una ramita de perejil para adornar y sirva caliente.
  4. Yo la presento como aperitivo para esta época de principios de año en la que abundan las visitas de familiares y amigos. Es una opción que gustara a todos.

Cristina Olmos

Aji de Chillijche

4 Ene

Comentario del escritor Ramon Rocha Monrroy,  “Ojo de Vidrio”, sobre el «Aji de Flores de Chillijchi»

Flores de ceibo rehogadas con cebolla, tomate y locoto, y papas blancas.

Tenemos una suerte bárbara. Hoy podemos comer como plato excepcional “Ají de chilijchi”.

Quedo en la luna y el amigo explica:

–Se llama “Chillijchi” a la roja flor del ceibo, mejor dicho, a los redondos frutos rojos. Estos, debidamente cocinados, proporcionan un delicadísimo ají, que muy raras veces es posible conseguir.

Arriba el “Ají de chillijchi”. Los frutos tienen un sabor muy parecido al del “Charque”. Es magnífico el conjunto.

El “Ckochala” feliz, está devorando su ración parsimoniosamente. Se nota que por el “Ají de chillijchi” él haría muchas cosas. Cuando concluye de comer me indica que también con “Chillijchi” se hacen fritos especialísimos, añadiéndoles un poco de harina de maíz.

Del Ceibo (Chillijche en Queshwa, Cuñuri en Aimara) arbol corpulento y frondoso, se recogia en canastas las flores mas frescas y tiernas, las mismas que servían para un juego infantil llamado «gallo gallo». Flores de color rojo intenso de las cuales se sacaban las cabecitas junto con los estambres, quedando los petalos que servían para comer. Con ellos preparamos este ají, para el que necesitamos

Ingredientes

  • 1/2 kilo de carne de res
  • 2 cucharas de aceite
  • 2 cebollas
  • 1 tomate grande
  • 1/4 locoto sin semilla
  • 1 cuchara de perejil picado
  • 1 zanahoria pelada
  • 1 cucharilla de orégano
  • 1/2 cucharilla de pimienta negra martajada
  • 1/4 cucharilla de comino molido
  • 2 cucharadas de ají colorado molido y frito
  • 1 cuchara de  sal
  • 1 cucharita de azucar2 1/2 taza de caldo o agua
  • 15 papas runas, menudas, peladas y cocidas
  • 3 tazas de la flor del chillijchi, sin cabecitas ni estambres
  • 1 ramita de yerba buena

Preparación

Primero machamos la carne sobre el batan o tabla y la mezclamos con agua fría a cubrir para que se deshaga.

Preparamos el ahogado sofriendo en el aceite las cebollas finamente picadas junto con la sal, añadimos el locoto, tomate y zanahoria picados, hierbas y condimentos dejando sazonar por 5 minutos junto con el ají. Aumentamos la carne con su agua y mantenemos la cocción del preparado a fuego lento por cuarenta y cinco minutos (sin sacar la espuma ya que esta da el espesor y es sabor al ahogado).

Mientras tanto quitamos el amargo a los pétalos de las flores, llevando a ebullición con bastante agua, escurrimos del agua y repetimos la operación dos veces mas. Agregamos los petalos, ya sin su amargo, al ahogado junto con las papas cocidas, solamente para que se impregne su sabor al aji.

Servimos bien caliente con arroz graneado.

Con esta misma flor podemos preparar una rica ensalada, siempre despues de quitar su amargo, y tambien fritos (con harina, huevo, sal y agua) en aceite caliente.

Cocina Tradicional Boliviana

Romero de Velasco, Emilia

Gutentag de Muzevich, Carola

Editorial Amigos del Libro

La Paz. Bolivia. 1988

Propiedades de la Ulupica

3 Ene

Ulupica, el más ardiente de los ajíes

Carolina Reymúndez

Es más chiquito que una arveja, crece salvaje en Bolivia( Aiquile)y Perú y es capaz de llevarte al infierno en un mordisco.

Tan picante que en una comida sólo se utiliza uno, en general rallado. Las cholitas venden ese paquetito, que dura varios meses, por un boliviano, y lo recomiendan para el resfrío.
Tan picante que se usa para hacer el gas paralizante.

Algunos investigadores consideran a la ulupica como el origen de todos los ajíes, desde México hasta la India. Chiles, locotos, rocotos y pimientos, todos descenderían de la ulupica. Las aves habrían sido las encargadas de dispersar la semilla, que se adaptó a los distintos territorios y climas con nuevas versiones de la planta.

En 1912, el químico estadounidense Wilbur Scoville ideó un método para medir el nivel de picante de un ají. El incendiario chile habanero ocupó el primer lugar en la tabla hasta que fue desplazado por el incendiario naga jolakia, con más de un millón de unidades Scoville, y luego por el spray paralizante utilizado por la policía de Estados Unidos.

Pero la ulupica no tiene rival: es ultrahot y es la madre de todos los ajíes. El sabor recuerda al de un tomate todavía verde, ácido y con ánimo de fruta. Eso dura un segundo, hasta que el picante allana el paladar.
Flor Aiquileña – 2011

 Propiedades Medicinales de la Ulupica

Ricardo Torres Mallea
Estudios y experiencia de trabajo: Maestría en Gestión y Políticas Públicas (UCB). Licenciatura en Economía (UCB)

Perfil del proyecto
La Ulupica -ají diminuto, que se recolecta de ejemplares silvestres o cultivados- es un producto noble y orgánico de la naturaleza. Los compuestos que le dan las propiedades pungentes (picantes) son los  capsaicinoides, y son de gran interés para el proyecto por su química, atributos sensoriales y acciones fisiológicas.  Además de ser objeto de investigaciones y demanda a nivel mundial.

La ulupica será procesada como condimento alimenticio por sus usos comunes de condimentación picante de alimentos, y como ingrediente principal por sus propiedades químicas para productos de la industria farmacéutica que permiten aliviar el dolor, tener un efecto analgésico y desinflamatorio; además, de actuar como regulador natural del colesterol y los triglicéridos. También se será utilizada en aerosoles como producto de defensa personal y para control de animales (gas paralizante); contra insectos y plagas en algunos cultivos (insecticidas).

Mermelada de Ají Amarillo

3 Ene

   Ingredientes :

  • 250 g (9 oz) de ají amarillo fresco, sin semillas ni venas
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 1 taza de azúcar
  • Gotas de jugo de limón
  • 1 cucharadita de mantequilla o margarina

   Preparación:

  1. Lavar bien los ajíes y colocar en una olla. Cubrir los ajíes con agua y llevar a hervir. Dejar hervir 5 minutos, retirar del fuego y escurrir. Volver a cubrir con agua y repetir el proceso 2 veces más.
  2. Licuar el ají con el vinagre y verterlo luego a una olla. Agregarle las gotas de limón y el azúcar y mezclar. Llevar a hervir hasta que espese y tome punto. Agregar la mantequilla y retirar del fuego. Dejar enfriar.
  3. La mermelada se puede servir sobre el queso crema con tostadas o galletas para bocaditos o acompañante de paté.

Cristina Olmos

“Su majestad, el Ají”

3 Ene

«El ají le da fuerza y sabor a la vida”, comenta Andrade. “El ají es lo más importante que tenemos en la comida boliviana”, remarca Del Solar. Ambas maestras del arte de la cocina coinciden en que este documento tiene la misión de que los bolivianos reconozcan como suyo a este alimento apreciado en la gastronomía de todos los confines del planeta —al igual que la papa y la quinua— y que las ayuden a que el orbe sepa lo mismo.

Ellas sustentan su investigación en las técnicas del ADN. En las pesquisas realizadas en los años 70 del siglo pasado por el botánico estadounidense W. Hardy Eshbaugh, que hoy imparte su experiencia en la Universidad de Miami, en Ohio. Éste halló la semilla de una especie de ulupica, la “planta madre de todos los ajíes” del género Capsicum, aquellos que pican porque tienen el químico capsaicina.

El área del descubrimiento se ubica en el triángulo que forman Aiquile, Comarapa y Villamontes, en los misteriosos valles andinos librados de heladas, y rociados y bendecidos por lluvias moderadas y temperaturas cálidas. El gen de esta especie silvestre que promovió la proliferación de otros ejemplares similares y “domesticados” en otros sitios cercanos y lejanos, fue sometido a pruebas de germoplasma, laboratorio y ciencia pura que avalan la hipótesis de Hardy.

Más aún, confirman la milenaria presencia del ají en territorio americano. Así lo afirma el libro de Del Solar y Andrade, ya que hay vestigios arqueológicos, entre restos de comida y semillas, que demuestran que este condimento era parte de la dieta de los habitantes de este continente, que incluso acompañaba a los difuntos a su última morada. El mundo andino le dio el nombre de uchu (quechua) y waika (aymara) y los incas lo tuvieron en alto: llegó a ser usado como moneda, para el trueque.

El semidios Uchu de los incas

Los incas también lo utilizaron como tratamiento medicinal o para sus rituales. Pero su adoración tenía razones divinas. Según el estudioso peruano Eduardo Guillén, uno de los ocho primeros incas que vinieron al mundo se llamaba “Uchu”, ají. Aparecieron de una abertura en la montaña y se instalaron en el lago Titicaca, en Tiwanaku. Incluso la “limpieza del alma y cuerpo” entre los de esta cultura sólo se lograba dejando las cosas terrenales más importantes de la vida, entre ellas el ají.

Desde el corazón de la Bolivia prehispánica, los pájaros se encargaron de la emigración de las variedades silvestres de este condimento, “y luego miles de experimentos agrícolas y culinarios, se expandieron por el continente americano, hallando a sus más famosos adoradores en lo que hoy llamamos México pero llegando más allá, hasta cubrir extensas zonas de Norteamérica”, explica el libro. No obstante, faltaba que esta delicia cruce los mares hacia otros confines, y eso se dio desde 1492.

Cristóbal Colón ayudó para ello con su llegada al Nuevo Mundo. El navegante genovés que en realidad buscaba una nueva ruta de comercio para que las especias arriben a las mesas europeas, se encontró con América y sus riquezas, entre éstas el ají caribeño o “axo” (de donde viene la palabra ají), que mal llamó “pimienta”; llevó esas plantas y semillas a su continente, y no tardaron en conquistar a África y Asia. La expansión del ají se había consumado.

Sin embargo, el condimento tardó de sentar supremacía en Europa, a diferencia de lo sucedido con la papa, que se convirtió raudamente en alimento imprescindible de la dieta de sus habitantes. “El ají está ahora en los platos de los cincos continentes, porque está en la comida tailandesa, la comida india, la comida mexicana y, lógicamente, en la boliviana y la peruana; todos usan el ají, porque es el que le da sabor, es el alma a la comida. El ají es muy importante en el mundo”, señala Del Solar.

“A la gente le ha encantado nuestro hallazgo, lo ha catalogado novedoso. Muchos me dijeron que igual están probando las recetas del documento, que lógicamente llevan ají. Y otros me comentaron que no sabían que el ají es bueno para tantos aspectos de nuestra salud, una medicina fantástica con valores nutritivos, y se hacen más estudios para desentrañar sus efectos curativos. Me parece que en esto hicimos una contribución real”, añade Andrade.

La eficaz medicina picante

La afirmación de Andrade no es gratuita. El ají ha demostrado ser un doctor multiespecialista. En ello tienen que ver los elementos que lo componen. Por ejemplo, un estudio del locoto realizado por el Ministerio de Salud del Perú determinó que este alimento contiene agua, hidratos de carbono, proteínas, fibra, calcio, fósforo, hierro, niacina (que ayuda al aparato digestivo, la piel y los nervios), riboflavina (buena para el crecimiento corporal y la producción de glóbulos rojos), entre otros.

Las autoras se apoyan en estudios médicos para asegurar que el ají tiene más vitamina C que los cítricos, es bajísimo en calorías y que puede ser usado en el tratamiento de artritis, asma, arterioesclerosis, presión alta, bronquitis, problemas circulatorios, resfrío, congestión, depresión, obesidad, neuropatía diabética, fatiga, males cardíacos, migrañas, indigestión, hemorroides, laringitis, dolores bucales, náuseas, sangrado nasal, flebitis, pleuresía, reumatismo, amigdalitis, várices, herpes zoster…

Sus bondades se extienden a la reversión de la caída del cabello y se habla de que tiene el don de calmar el dolor, como anestésico dental. Para desentrañar otros secretos de este alimento se fundó la “Universidad del Ají” en Estados Unidos, la New Mexico State University, que apunta al mejoramiento de la producción y calidad de los ajíes; trabaja durante 20 años y creó 25 nuevas variedades, incluyendo al ají negro y naranja para Halloween, y uno rosa y blanco para el Día de los Enamorados.

Ahora los ratones tienen la clave para desvelar una cura para el cáncer gracias a la capsaicina que poseen los ajíes. Lo informó la Asociación Americana de Investigación de este mal, que hizo eco de las averiguaciones del doctor Russell Vanderboom, que sostienen que este químico del condimento puede erradicar las células cancerígenas de los infectados. Es un empiezo que tiene como protagonista a este alimento que tiene sus raíces en el triángulo que une Cochabamba y Chuquisaca.

En el ámbito de la medicina tradicional, el ají en sus variopintos especímenes es apreciado por los reconocidos kallawayas o curanderos de la localidad paceña de Charazani, que lo utilizan en sus brebajes, sea para el tratamiento contra los dolores, las úlceras, la fatiga, el “susto” expresado en depresión y ansiedad, las “llagas supurantes”, la dismenorrea, la falta de apetito, entre otros. Una herencia que tal vez pueda remontarse a los mismísimos incas, que es legada de generación en generación.

Pero Andrade y Del Solar no se quedan ahí, sino que muestran en su libro que el ají también sirve para lidiar contra el crimen, ya que la capsaicina es el principal ingrediente de los sprays o irrigadores lacrimógenos caseros que son llevados en los bolsos de damas para enceguecer y desorientar temporalmente a los ladrones que se cruzan en su camino; y también este elemento se encuentra en las armas químicas que emplean los policías para controlar las turbas que atentan contra el orden público.

En el planeta, Asia concentra la mayor área cultivada de ají, y tiene a China como la máxima proveedora. En América, hay importantes extensiones en Colombia y Honduras. Pero en el país de su génesis, en Bolivia, casi 90 por ciento de su producción se encuentra en Chuquisaca, en los municipios de Huacareta, Muyupampa, Monteagudo, Padilla, El Villar, Villa Serrano, Tomina, Alcalá, Azurduy y San Lucas, según la Fundación Valles; lo restante se lo reparten entre Tarija, Cochabamba y La Paz.

Las autoras probaron el sabor de los ajíes de Huacareta, Padilla y Azurduy; los cochalas de Mizque, los chaqueños de Yacuiba o Caraparí, los paceños de Palca y Mecapaca, los aribibis del Beni, los chinches de Santa Cruz, las ulupicas de Río Abajo, para confirmar de que todos tienen su encanto, sus virtudes; porque si hay algo en lo que estos condimentos son rebeldes, es en evitar ser parecidos entre los de diferentes regiones: unos son más picantes, otros más largos, redondos y/o chuecos.

Otra revelación en ciernes

Ahora, Andrade y Del Solar hilvanan otras investigaciones igual de reveladoras. “Tenemos entre tres y cuatro proyectos parecidos”, anuncia la primera. La segunda se anima a hacer un adelanto más provocativo: “Todavía es un secreto, pero el último trabajo que estamos preparando creo que va a ser publicado en un año. Trata sobre otro alimento que estamos seguras de que es boliviano, no puedo decir su nombre, pero lo usan en todas partes del mundo”.

Por ahora, disfrutan de haber demostrado que el ají es un regalo que nació en los valles bolivianos. Ese condimento que acompaña a los comensales en sus momentos de tortura y placer, sea en forma de ulupica, de locoto, de vaina, o preparado en una llajua con quirquiña y huacataya, o en un chile mexicano, o en una salsa picante asiática. Ese picante que llevó a la tumba a Hermenegildo Fernández y su madre.

Su majestad, el Ají

La Conquista derrumbó tres grandes imperios: el azteca, el maya y el incaico, pero nada pudo contra un Soberano que jamás arrió banderas ni declinó el cetro del Nuevo Mundo: Su Majestad el Ají. Dice el cronista Joseph de Acosta que “ají” es vocablo del Caribe y que ese mismo fruto se llama “uchu” entre los incas y “chile” entre los aztecas.

Gracias al ají en sus múltiples variedades, los pueblos americanos no necesitaron otras especias o condimentos; y a diferencia de los europeos que usaban pimienta, clavo, canela, nuez, jengibre y otros productos para disimular la descomposición de la carne, el ají jamás tuvo propósito de ocultamiento o engaño, sino el de realzar los sabores y alegrar el espíritu, pues genera sensualidad y si pica demasiado tiene su antídoto en la sal “que le corrige mucho, porque son entre sí muy contrarios, y el uno al otro se enfrentan”.

El linaje del locoto

El locoto es un pimiento cabezón y de pocas pulgas. Por nada se le alborota el sistema circulatorio y sus vetas interiores muerden como alacranes. Para no hablar de sus semillas, las chiras, que son una especie de badajo de este fruto campana, porque pica, al entrar y repica (al salir). Pero el locoto es un fruto noble sin hipocresías ni solapas. Por eso sazona tan bien los alimentos y da frescura y alegría a los momentos más gratos de la vida.

Es un gran remedio contra las úlceras, porque las cauteriza y es un cauterio infalible para las heridas del alma, y para la depresión, porque es imposible que persistan las penas cuando uno le da un mordisco a un locoto. De pronto uno está tan ocupado en dar saltos, agitar las manos y meter aire con la boca abierta y la lengua colgando, que quién se va a acordar de sus penas.

El locoto tiene una familia frondosa, desde la pequeña ulupica que es un chip de sabor eléctrico hasta el pimentón que es el hermano del k´aspote. Primos del locoto son el khomer ucho, o ají verde, el chile serrano, el chile piquín, el chile guajillo, el chile de árbol y otras cincuenta variedades mexicanas; el famoso ají putita tarijeño, el aribibi cambinga, el ají amarillo, el ají colorado, el ají panca y por supuesto el rocoto peruano. En conjunto, es una familia con los ovillos bien puestos, dispuesta en todo momento a defender sus opiniones, pero apasionada por el buen sabor criollo en todas sus manifestaciones.

El locoto tiene un amor secreto por la quilquiña, y unos celos temibles por el tomate, que siempre anda proponiendo un menaje de tres que es una orgía de sabor y engendra una hija pícara llamada Llaguita en quechua y Jallpahuayka en aymara, a veces con ayuda del suico en los valles y de esa imilla pispila, la huacataya, en el altiplano. Nada más verla a la quilquiña, el locoto se pone colorado de emoción, se le acelera el torrente sanguíneo y provoca estornudos y moqueras a su paso. Pero a veces le pone cuernos con esa gringa con pollera, la cebolla, en el Motel El K´allu o en el Alojamiento El Solterito.

“Su majestad, el Ají” de Rita del Solar y Lupe Andrade

Enlace : http://www.la-razon.com/version_es.php?ArticleId=773&EditionId=2636&ids=99

Fricasé

1 Ene

Foto Cristina Olmos

La Primera receta criolla del año que voy a compartir es el Fricasé. Es Tradición comer el día de Año Nuevo, se sirve al amanecer para los trasnochadores del 31, para curar el chaqui “resaca” de la noche y seguir con el festejo. Se dice que levanta muertos . Creo que en mi época no había ningún paceño que no hubiera amanecido un Año Nuevo comiéndolo en la Plaza Alexander, el Mercado Lanza o el  de Mallasa. También había lugares que lo servían todos los días del año y a cualquier hora

Ingredientes (Mas o menos para 6 personas)

  • 1 kilo de brazo o pierna de cerdo con cuero
  • 1 kg. Costilla de Cerdo  con cuero
  • 2 cucharas de sal
  • 2 cucharas de comino molido
  • 4 cucharas de ajo picadito bien fino
  • 8 cucharas de aji amarillo molido
  • 2 cucharas de aji colorado
  • 3 cucharas de pan molido.
  • 1 kilo de mote de maíz cocido
  • ½ kg. Chuño mediano cocido
  • 3 Lt. Agua más o menos
  • 1 cucharilla de perejil picado finito para echar encima al servir.

Preparación

  1. Poner en una olla grande todas las carnes cortadas en porciones. Añadir el ajo molido, la sal, comino, ají amarillo.
  2. Agregar el agua hasta que cubra todo y un poco más.
  3. Cocinar hasta que la carne este tierna, rectificar la sazón y añadir el pan molido, y tenga la consistencia de una salsa liviana.
  4. Servir en plato hondo…una porción de mote, un par de chuños, porción de carne y caldo en abundancia. Que lo disfruten mucho, tal vez con una cerveza Paceña…

Cristina Olmos

Picana Paceña

30 Dic

Ingredientes

  • 1 pollo mediano cortado en 10 presas o 10 muslo de pollo
  • 2 kilos de pecho de vaca cortado en 10 trozos
  • 1 lomo de cerdo con 10 mudos
  • 10 nudos o chuletas de cordero sin grasa
  • 10 papas partidas en 2
  • 5 choclos partidos en pedazos
  • ¼ botella de vino blanco
  • 6 zanahorias cortadas
  • 4 cebollas partidas en 4
  • 1 cucharada de ají colorado molido
  • 1 cucharada de paprica

Preparacion

  1. Cueza el pecho y el cordero con sal, cuando este a medio cocer añada el cerdo, el pollo y las verduras, los condimentos y el ají, menos el choclo y la papa que se hace cocer separadamente. Cuando esté cocido añadir el vino probando para darle el gusto. Sirva en platos de sopa. Ponga una papa y un choclo a cada plato y sirva encima la sopa repartiendo las carnes y las verduras.

«Epicuro Andino»

Recopilado por: Teresa de Prada, Peggy Palza, Wilma W. Velasco, Susan Gisbert

La Paz – Bolivia 1995 – Sexta Edición

 

Lechon al Horno

17 Dic

 

INGREDIENTES

(Para 20 personas)

1 lechón de 5 kl., 4 limones, 1 cebolla grande

1 tomate grande, 3 cucharas ají colorado, molido y frito, 1 cucharilla de orégano, 3 dientes de ajo, 1 cucharilla comino molido, 2 clavos de olor, 1 cucharilla cácara de naranja,

1 cucharilla de azúcar, 2 cucharillas de sal, 1/4 taza de cerveza negra (ó chicha), 3 cucharas de miel de abeja, 10 papas peladas, enteras, 10 camotes con cáscara, 10 plátanos de freír con cáscara, 10 ocas.

PREPARACIÓN

Lavar bien el lechón sacando los pelitos (sí aún quedaran, se pasa esa zona con un poco de alcohol blanco y se quema) y dejar una noche en salmuera (en tres cucharas de sal y agua a cubrir). al día siguiente escurrir bien el agua (si es posible colgando al lechón del hocico). frotarlo con el jugo del limón (por fuera y por dentro) y darle unos cortes cuadriculados al cuero, dejando reposar por dos horas.

Moler la cebolla y tomate junto con los condimentos y la cerveza y con ello untar el lechón poniéndolo en una asadera (sí ésta no tuviera tapa, cubrimos con papel estañado ó papel madera); poner al horno, colocando a los costados de la lata untados con aceite ó mantequilla, las: 10 papas peladas, enteras

10 camotes con cáscara, 10 ocas.

10 plátanos de freír con cáscarA

Dejar cocer todo esto, hasta que el lechón este casi listo, volcarlo de rato en rato y rociando con el jugo que suelta. unos diez minutos antes de que el lechón esté cocido, sacarlo del horno y brochar con tres cucharas de miel de abeja volviendo a meterlo sin el papel, de manera que quede tostado y crocante.

Para servir trozar el lechón en pedazos regulares y ponerlo en una fuente grande y amplia, rociar con su jugo y colocarlo alrededor las papas, camotes, ocas y plátanos. en una fuente aparte poner choclos ya cocidos (si es temporada) y en otra fuente preparar una ensalada de lechuga finamente picada, lavada, estrujada con las manos (para sacarle toda el agua) y condimentada con sal, aceite y vinagre, rociar encima con salsa cruda hecha con cebolla, locoto y tomates picados en tiras largas y finas, mezclando todo con quilquiña finamente picada y sal. acompañar también a la mesa con una abundante llajwa y un buen vaso de cerveza.

Periodico Cochabambino “La Opinon” del 14/09/2011

Picana Cochabambina

12 Dic

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Ingredientes:

  • 1 pollo de dos kilos
  • 1 kg de pecho de vaca
  • 1 pierna de cordero
  • 1/2 libra de tunta remojada
  • 1/2 libra de papa
  • 4 choclos
  • 4 zanahorias partidas
  • 2 nabos partidos
  • 2 ramos de perejil y de apio
  • 3 hojas de laurel
  • 2 cucharadas de ají colorado molido
  • 4 cebollas pequeñas
  • 1 taza de vino blanco
  • 1 taza de cerveza
  • 1/4 cucharilla de pimienta negra entera
  • 1 locoto
  • 4 aceitunas
  • 7 pasas de uvas por persona
  • 1/4 cucharilla de orégano
  • Sal al gusto.

Preparación:

1. Primero se debe hacer cocer la carne de vaca en una olla con agua y sal. Cuando esté blanda, se añade el cordero y el pollo, previamente lavados. Luego se agregan el ají pasado por la brasa, la zanahoria, el nabo y la cebolla.

2. Se debe condimentar con la pimienta entera, ajo, laurel, perejil, apio, pimentón colorado y sal al gusto. Luego se agrega la papa pelada y hay que esperar que termine de cocer.

3. Mientras las carnes y verduras sazonadas hierven en la olla, en otra se deben colocar los cuatro choclos y dejarlos cocer con un poco de anís, sal y azúcar si los desea dulces.

4. Las tuntas, después de estar remojadas y peladas, deben ser cortadas un poco por la mitad para ser rellenadas con una tajada de queso para cada tunta, éstas deben cocer en vapor de agua.

5. Una vez que las carnes estén cocidas, se deben añadir en la olla el vino y la cerveza para darle gusto. También se debe espolvorear el orégano y luego dejar la olla en el fuego para que dé un hervor (10 min.).

6. En un plato hondo se servirán las presas adornadas con las verduras, papas y el caldo. Las tuntas y los choclos se sirven en una fuente separa

 

http://destinobolivia.net/picana-cochabambina/

Lagua de Harina de Maiz o K’alapurka o Khala Purka

5 Nov


La k’alapurka es un plato típico potosino que se consume durante el año entero no tiene una fecha específica, su característica es una lagua hecha de harina de maíz huilkaparu sazonado con una hierba la chachacoma, su presentación se la hace con una piedra de origen generalmente volcánico que se hace calentar en brazas y la lagua o crema se va cociendo con el calor de la piedra.

INGREDIENTES: 

  • 1 kgs. De Carne o charque de res
  • 8 papas sipancachi
  • 1/4 libra de harina de maíz blanco
  • 1/2 libra de harina willkaparu
  • Aji colorado crudo y molido
  • 1 cebolla
  • 1 ajo

ESPECIAS:

  • Orégano
  • Sal
  • Comino
  • Pimienta
  • Chachacoma
  • Pupusa

OTROS
Piedras rodadas de río

VALORES NUTRICIONALES: 
La composición de estos alimentos es por cada 100 grs.

Alimento

Valor Energético
Calorías

Proteínas

Hidratos de Carbono

Carne

235

33.37

0

Papa

93

2.71

21.12

Harina de maíz

378

9.04

77.65

Harina Willkaparu

339

7.82

76.97

Ají colorado

43

1.46

10.57

Cebolla

51

.67

12.42

Ajo

144

6.84

32.25

Mote pelado

358

9.07

73.81

Receta toma del Blog oficial de Potosí

Tortitas de Maiz

26 Ago

Hoy en Bolivia se celebra el Día Mundial de la Solidaridad

Tortitas Benianas de Maiz

 

Ingredientes

 

  • 1 y 1/2  kilos de maíz amarillo cocido
  • 1/2 kilo de charque cocido y bien desmenuzado
  • 1/2 kilo de manteca
  • 1 cebolla picada fina
  • 1 cucharada de urucú molido, suficiente para dar color
  • Sal a gusto, probar antes por si queda salado con el charque
  • Ají amarillo, si se desea.
  • Preparación 
  1. Hacer un ahogado con un poco de manteca, ají, urucú y la cebolla.
  2. A este ahogado se le incorpora la harina de maíz, el saldo de la manteca y se amasa bien. Formar bolitas del tamaño regular.
  3.  Se cuecen en el horno sin dejar que doren mucho.

Locoto Relleno

25 Ago

INGREDIENTES

(Para 12 personas)

  • 12 locotos grandes
  • 1/4 kg. de carne de res
  • 2 cebollas medianas finamente picadas
  • 1 tomate
  • 2 cucharadas de ají colorado molido y frito
  • 1/2 cucharilla de pimienta
  • 1/8 cucharilla de comino
  • 1 trozo de queso muzzarela rallado
  •  sal a gusto
  • aceite.

PREPARACIÓN 

Cortar la parte de arriba de los locotos y sacar las semillas. ponerlos en una fuente con agua hasta cubrirlos, cambiar de agua seis veces durante un día. en una olla con agua hirviendo y muy poca sal cocine los locotos, hasta que estén tierno. en una sartén con poco aceite caliente, freír la cebolla hasta que este transparente. añadir la carne picada, pimienta, comino, y sal. cuando la carne esté dorada, incorporar el tomate picado en cuadraditos y el ají colorado, dejar cocer 10 minutos. sacar del fuego. rellenar los locotos con el jigote de carne, cubrir con queso y gratinar al horno.

Tomado del Periodico Opinion

Salteña de Hoja

9 Ago

Cuando se pronuncia la palabra salteña, a muchos se nos hace agua la boca e inmediatamente la asociamos con recuerdos, que han hecho las delicias de nuestros paladares a lo largo de los años.  La salteña es un ícono boliviano. La salteña gusta en cualquier lugar del mundo y a todo el mundo. Es como una tarjeta de presentación boliviana cuando uno vive en el exterior. Ha sido mi  gran compañera en los casi 30 años que vivido fuera de Bolivia. Me fui acostumbrando a dedicar un par de días al mes para prepararlas y así cada día me salían mejor.  El primer día preparaba el jigote y  la masa, al día siguiente armaba las salteñas. Cada mes preparaba una receta y en el congelador -que las conserva hasta por tres meses- tenía tres o cuatro tipos de salteñas. Con una persona ayudando a picar los ingredientes, fácilmente llegaba a preparar 200 salteñas. Las congelaba crudas y luego las horneaba o freía sin descongelar. La servía en la variedad que tenía como plato único y con un rico postre  tenía un maravilloso almuerzo o cena en lo que tardaba meter al horno y hacer un postre, máximo una hora. Con ellas me fue más fácil disfrutar de alojados y amigos en la casa.  Lo que también es muy importante, es que se trata de una comida completa, que tiene carne, vegetales, proteínas y carbohidratos.  A todos mis seguidores en el exterior lo convoco a animarse a hacerlas y disfrutarlas ya que les dará muchas satisfacciones.

Les  compartiré las siguientes recetas que yo las he hecho y rehecho, Salteña de carne, Salteña de pollo, Salteña de fricase, Salteña de hoja, Salteña tucumana

Les daré antes unas dicas que se aplican casi  a todas.

  1. Para que las salteñas tengan brillo se pincelan con huevo batido, se aplica generalmente a las de carne, pollo, mixtas
  2. Para que la masa tenga un color amarillo, se le pone unas gotas de colorante vegetal color yema
  3. Para que tenga la tonalidad colorada se utiliza achiote diluido en aceite o manteca caliente, añadiendo a la masa o pincelando encima de la masa.
  4. El jigote para las salteñas con jugo se lo prepara siempre unas 12 horas antes, para que tome cuerpo y sea fácil rellenarlas.
  5. El jigote para las tucumanas y de hoja tienen que ser secos.
  6. El uslero para estirar la masa es mejor si es delgado
  7. Las recetas son para más o menos 50 salteñas

Ingredientes Jigote

  • 2 cebollas con cola picada finamente
  • 100ml de aceite o 100 grs de manteca vegetal
  • 2 cucharas de ají amarillo molido
  • 3 cucharas de ají colorado molido
  • ½ cuchara rasa de pimienta
  • ½ cuchara rasa de comino
  • ½ cuchara de orégano
  • 1 kilo de carne picada en cuadritos pequenos (lomito o muy suave)
  • ½ libra de papa picada en cuadritos y semi cocida
  • 100 grs de azúcar
  • 1 litro de caldo del cocimiento de 1 pata de vaca
  • 3 cucharas de gelatina sin sabor diluida en caldo tibio
  • ½ taza de papas
  • 1 cuchara de sal
  • ¼ kilo de aceitunas negras medianas
  • 2 huevos duros
  • 2 cucharas de perejil picado

Preparación

Freír la cebolla hasta que este transparente, agregar el ají y los condimentos, dejar cocer unos 5 minutos, agregar la carne, sazonar con sal y azúcar,  retirar del fuego, añadir la gelatina y la papa. Vaciar en una bandeja plana para que enfríe.

Ingredientes para masa

  • 2y1/2 libra de harina
  • 1 libra de manteca vegetal
  • 125 grs de azúcar
  • 2 huevo
  • ¼ de cuchara de sal
  • 250ml de agua mas o menos
  • Jugo de 1 limón

Preparación

Se coloca la harina y se añade el agua con el azúcar, la sal, el limón, los huevos, se mescla rápidamente en forma de círculos, se deja reposar unos 10 minutos , seguidamente se uslerea se unta con una porción de la manteca suavizada y se dobla en 3 partes y se deja reposar en lugar frio durante 10 minutos. Se repite esta operación hasta acabar con la manteca, por lo menos 4 veces y se guarda la masa hasta el día siguiente en la nevera. Se estira la masa y se corta con un corta pastas y se procede rellenar, se hornea horno fuerte o se congela.

Nota: Esta masa ahora se la encuentra lista y cortada en círculos en la mayoría de los supermercados.

Fritos de Locoto o Cola de Cebolla

6 Ago

 

 

Ingredientes

  • ¼ Lb. Locoto o colas de cebolla
  • ¼ taza de harina
  • 1 huevo
  • ½ copa de leche diluida
  • ¼ cucharilla de royal
  • ½ cucharilla de sal
  • aceite

Preparacion

 

  1. Lavar y picar finamente los locotos sin su pepa o picar en rajitas finas las colas de cebolla.
  2. En una fuente honda, agregar la harina, royal, sal; remover. Luego añadir la leche, el huevo levemente batido y mezclar con movimientos envolventes uniformemente, hasta obtener una mesa ligera.
  3. Incorporar los locotos  o las colas de cebolla a esta preparación y freír por cucharas en una sartén con bastante aceite caliente.

Picante Surtido

6 Ago

Es uno de los “grandes” platos de la gastronomía boliviana, y el mas tradicional para el 6 de agosto, se llama así porque, además del acompañamiento, lleva siete variedades de carnes: pollo, lengua de vaca, conejo, charquecan, saice de carne de res,  ranga ranga, trucha o boga rebozada y frita y como acompañamiento papas cocidas, tunta con queso, fritos de locoto o cola de cebolla, sarza

Para preparar el Picante Surtido, debe fijarse en las recetas que corresponden a los  platos citados, disminuyendo la cantidad a la tercera parte de los ingredientes que están incluidos en nuestro recetario, así como las paginas a seguir.

SAJTA DE POLLO

SAICE

https://calendariosaboresbolivia.wordpress.com/?s=Saice+Pace%C3%B1o&submit=Buscar

CHARQUEKAN

AJI DE LENGUA

RANGA RANGA

https://calendariosaboresbolivia.wordpress.com/?s=ranga+ranga&submit=Buscar

CONEJO ESTIRADO

TRUCHA O BOGA REBOZADA Y FRITA

https://calendariosaboresbolivia.wordpress.com/?s=Trucha+frita&submit=Buscar

FRITOS DE LOCOTO O COLA DE CEBOLLA

https://calendariosaboresbolivia.wordpress.com/?s=Fritos&submit=Buscar

SARZA

https://calendariosaboresbolivia.wordpress.com/?s=sarza+o+sarsa&submit=Buscar

Aji de Lengua

6 Ago

Ingredientes:

  • 1 lengua de vaca mediana
    ½ taza de aceite
    2 tazas cebolla blanca picada en julianas
    1 taza tomate rallado
    ½ taza ají colorado molido
    ½ taza perejil, picado finamente
    ½ cucharilla comino
    1 cucharilla orégano
    ½ cucharilla pimienta
    1 taza arvejas
    Sal o al gusto

Para Acompañar:

  • 8 papas enteras, peladas y cocidas
  • Chuno o Tunta

Preparación

  1. Antes de poner a cocer la lengua, golpearla en un batan o mortero para que resulte más suave y sea fácil de pelar.
  2. Colocar la lengua en una olla  con agua hirviendo y una cuchara de sal gusto, y cocerla más o menos unas dos horas.
  3. Cuando esté suave, sacarla y aun caliente  sacarle la piel que la cubre, reservar el caldo. Cortar en rodajas de más o menos ½ cm.
  4. Preparar el ají: En una sartén con aceite caliente, saltear las cebollas junto con el perejil finamente picados, una vez transparente la cebolla agregar el orégano, el tomate raspado sin cáscara, las arvejas y el resto de los condimentos, una pizca de sal, remover unos minutos; agregar el ají colorado, añadir caldo suficiente.
  5. Una vez cocidas las arvejas en el ají, añadir la lengua, mezclar y dejar cocer a fuego lento durante diez minutos para que tome gusto.
  6. Servir la lengua con su jugo, con papas cocidas, tunta o chuno y encima la zarza.