Archivo | Articulos RSS feed for this section

Diccionario Aimara – Quechua

16 Ene

Les sugiero tener a mano estos enlaces pues con ellos puede traducir palabras escritas en quechua o aimara, que suelen aparecer en mi blog.

http://www.katari.org/diccionario/diccionario.php

http://www.folkloredelnorte.com.ar/diccionario.htm

http://www.perou.org/dico/index.php?lg=es

http://www.profesorenlinea.cl/ChileFolclor/DiccioQuechuaAymara(f)-%20(g).htm

Comida Amazonica

15 Ene

1-inquichapi

Publicado por Julio C Fernández 

Amazonas cuenta con una diversidad de platos autóctonos que dejarían extasiados al más exigente paladar. Cierto que no todos son de tan fácil obtención, ya que algunos han sido prohibidos por las autoridades, pues, se corre el riesgo de que algunas especies se extingan producto de la más cruel y desproporcionada explotación.

En tiempos lejanos no existía la prohibición y tanto el indígena como el «criollo» podían degustar de tan deliciosos manjares que ofrecía el suelo, la costumbre y el arte gastronómico amazonense.

Hoy, no se puede disfrutar ya del famoso «carapacho de tortuga», plato muy apetecido en temporada de Semana Santa, que consiste en un delicioso  y jugozo guiso de esta especie, la cual se cocina a leña en su propio carapacho, para luego acompañarlo con un buen casabe y jugo de túpiro o ceje.

En cuanto a la cacería se consiguen suculentos platos como el danto, la lapa que aun se sirven a pesar de las restricciones de las autoridades. Sin embargo, estos al igual que la tortuga se consumen con amplia libertad en caceríos, y comunidades indígenas del interior del Estado, por pertenecer a la tradición y cultura de estos pueblos.

Los platos de pescado son los más variados. Abundan en el Estado los ricos menús de morocoto, sardinata, payara, curbina, palometa y valentón (lau lau) los cuales se consiguen en distintas preparaciones, según el tipo de cocina.

Así encontramos las formas típicas que consisten en simples cuajaos, asados en hoja de topocho y frituras que siempre vienen acompañado de la deliciosa catara, el cabeza de gallo, la yucuta y el casabe pajoso.

El paují viene a ser el ave más apetecida y entre los jugos mas exquisitos se tiene el túpiro, el moriche, el copoazú, la manaca, el ceje y la piña.

Como aperitivo no se puede dejar comer un delicioso pijiguao.

Para la ensalada es un pecado obviar el túpiro, fruta redonda de color amarillo  naranjoso de intenso sabor, según dicen se asemeja a una combinación de piña con parchita y generosa en vitaminas que da al paladar un toque especial muy agradable, como tampoco hay que olvidar para acompañar a estos platos el popular cabeza de gallo o cresta de gallo, que está preparado de mañoco tomate, cebolla y aliños picaditos.

Al visitar Amazonas, pregunte dónde puede conseguir el tan apetecido cuajao, una especie de hervido de pescado que anteriormente ha sido asado y que se hierve con ají picante y sal.

El pescado asado es otro de los platos más solicitados, éste se prepara con sal y se rellena con orégano y cilantro, se envuelve en hojas de topocho y se coloca en el fogón.

Para los más exóticos y exigentes se les recomienda el Yaraque que consiste en una liga fermentada de mañoco y agua que se toma como bebida alcohólica o el guarapo de caña dejado tapado con hojas de plátano y vástago de caña durante varios días hasta la fermentación.

Lo que no debe faltar

La Catara: Salsa picante regional fabricada con jugo de yuca (yare), especies y bachaco culón (hormiga grande) el cual es recolectado, molido y luego mezclado con el jugo de la yuca, soya natural, sal, ajoporro, apio españa y cebollín que dan un excelente sabor y  del cual afirman nuestros indígenas y aquellos que la han probado, posee fuerte propiedades afrodisicas.

La Yucuta: liga de mañoco con agua fresca, la cual se toma como jugo y es muy refrescante.

El Mañoco: Yuca deshidratada molida un paso antes de la elaboración del casabe. Excelente fibra para acompañar las sopas así como también para preparar atoles y jugos de frutas. Preparado en un sebucán que son especies de exprimidores hechos con fibras vegetales con una extensión de dos a tres metros y que  poseen un agarradero en ambos extremos. La yuca luego de rallarla es puesta en el sebucán donde se exprime varias veces hasta obtener el mañoco.

El Casabe: Torta preparada de la harina de la yuca, luego de pelarla, rallarla, pasarla por una prensa (sebucán), tamizarla, cocinarla en una plancha o budare y colocarla a secar al sol para que adquiera la textura tostada.

La Yuca: ya sea sancochada o frita. Tubérculo suramericano que se encuentra en dos variedades: la dulce y la amarga. Su composición es de 35% de carbohidratos por lo que representa una importante fuente de calorías.

Nota: Lo dulce o lo amargo de la yuca depende de la cantidad de ácido cianhídrico, sustancia venenosa que pierde su toxicidad al ser cocinada.

(En las gráficas: foto ilustrativa de palometa asada, Pijiguao; Pescado asado; Indígena en la preparación del casabe) 

Publicado por Julio C Fernández 

Entre el Sabor y el Picor

14 Ene

1-clasificacion-de-los-chiles-ajies-y-pimientos-01

Entre el sabor y el picor

Muchos de los platillos nacionales tienen su toque sabroson, algunas delicias culinarias incluso han sido bautizadas con peculiares nombres gracias a ella.

Su sabor es casi indescriptible, todo depende del tipo de plato que se está sirviendo. Muchos lo prefieren suave y delicado, mientras otros lo saborean rabioso, a tal punto de exaltar las papilas gustativas para arrancarles en un momento de furia una lágrima de gozo por el sazón.

Algunos buenos comensales ya habrán identificado el tipo de ingrediente que estamos describiendo, se trata del singular ajicito, aquel que no puede faltar en la comida boliviana, cuyos principales platillos son: el picante de lengua, de pollo, de cordero o el mixto, así como también el mondongo, el ají de papalisa, fideo uchu o cuanto nombre gastronómico se le ocura, siempre y cuando el ají sea el ingrediente principal.

Y claro, al ser grandes consumidores de este producto debemos tener una base muy atractiva de cultivos nacionales que satisfagan la demanda del mercado boliviano. Es así como descubrimos que la mayor concentración del cultivo de ají boliviano se encuentra en el departamento de Chuquisaca, específicamente en las provincias de: Tomina, Hernando Siles, Luis Calvo y Villa Serrano; las que recientemente se unieron para realizar la “Séptima Fiesta Nacional del Ají Chuquisaqueño”, oportunidad en la que propios y extraños pudieron apreciar la calidad, diversidad del producto, pero sobre todo saborear los exquisitos platillos condimentados con el peculiar ajicito.

………..

La dulce provocación del sabor

El picor causado por el ají es una sensación biológica del cuerpo que puede ser descrita entre el placer y el dolor. La primera reacción normal que el cuerpo siente es un calorcito placentero, el cual se va extendiendo por todo el cuerpo; cuando este sabor resulta ser demasiado fuerte para el comensal puede provocar un fuerte ardor en la boca y en la garganta, lágrimas en los ojos, flujo nasal y sudoración en la frente y el cuello.

Estas sensaciones son propias de los receptores del dolor, los mismos que están localizados en la boca, la nariz y el estómago; pero el consumo repetido de ají en las comidas ocasiona que los receptores se desensibilicen y creen tolerancia hacia el picante. Es así como los comensales pueden llegar a disfrutar platillos cada vez más picosos.

Existen varios tamaños de especies y se ha comprobado que algunas pequeñas son más picosas que los de fruto grande. Muchos investigadores señalan que esto se debe a algunos factores externos como: el clima, agua y los minerales de la tierra; pero lo que muchos desconocen es que lo picante de un ají está determinado por una combinación de capsaicinoides que están localizadas en el fruto del ají.

Estos capsaicinoides son alcaloides sin color, olor, ni sabor, que se producen en la parte superior del fruto, aunque la creencia popular hace mención a las semillas como las creadoras del picor; pero en realidad, ese saborcito particular se produce cuando la capsaicina toma contacto con la placenta, osea que ese picantito proviene del concentrado que encierra el pericarpio del fruto, es decir que el sabor se encuentra en la cubierta externa de ají.

Dentro de la fase de investigación del ají se ha determinado que algunas especies, que atraviesan por etapas de sequía o de calor intensas, tienden a ser más picantes que otras que son cultivadas bajo condiciones más heterogéneas. Además de coincidir en que los tonos subidos tienen mucho más sabor que los tonos pálidos, pero como se mencionó con anterioridad es el platillo quien decide cuanto de picor requiere para dejar satisfecho al comenzal, esto se debe en gran medida a la variedad de formas, usos, aromas, grados de picor y colores que presentan los Capsicum.

Orígen del ají

El ají proviene del género Capsicum, el mismo que tiene entre 20 y 30 especies, su centro de origen se encuentra en las zonas tropicales y subtropicales de América, principalmente en el área de Bolivia-Perú. Existen semillas ancestrales que datan de hace más de 7.000 años atrás, y este es el epicentro de distribución a toda América y posteriormente al mundo.

De acuerdo a evidencias arqueológicas se cree que esta especie fue domesticada hace más o menos 2.000 años antes de Cristo; es de esta manera que pasó rápidamente a ser el principal condimento de muchos países.

Estos ajíes domesticados presentan un alto grado de diversidad tanto en forma de la vaina, como en el tamaño, así como también en sabor y el picor.

Producción

En estos últimos años el proceso de producción del ají ha sufrido grandes transformaciones, para continuar su expansión en el mercado nacional y lograr introducir el producto en el mercado internacional. Por ello la Fundación para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario de los Valles (FTDA-Valles) se encarga de capacitar a los productores, en base a algunos pasos básicos para alcanzar una producción apropiada, como ser las propiedades del suelo, la estructura y frecuencia de riego.

El suelo debe ser granular para ayudar al drenaje, la aireación y la ausencia de capas endurecidas que obstaculicen el desarrollo de las raíces y el paso del agua; tampoco pueden contener sales solubles o sodio exceso; ya que el ají es menos tolerante a la salinidad que otros cultivos. Otro de los datos importantes es la fertilización del suelo ya que puede ser una formulación granulada (inorgánica) o estiércol (orgánico) y mixta (una combinación de ambas) y para una buena cosecha se requiere de una óptima selección de semilla, ya que este garantiza un producto de calidad con crecimiento uniforme de los plantines. Esta selección se realiza en el campo, cuando los frutos han llegado a la madurez y muestran una coloración lúcida y uniforme del fruto. La extracción de las semillas se lleva a cabo con la ayuda de un cuchillo o estilete desinfectado.

Una vez que los plantines se hayan desarrollado apropiadamente, gracias a los intensos cuidados, es hora de transplantarlos al terreno definitivo, para ello se debe preparar el suelo al menos con un mes de anticipación a la fecha de transplante, en junio o julio en las regiones cálidas y a comienzos de primavera en las regiones más frías, cuando haya pasado el riesgo de heladas tardías.

Cuando la planta ha alcanzado su madurez y se puede apreciar una baya hueca, alargada de diversos tamaños y formas es hora de la cosecha.

El proceso final

La cosecha constituye la etapa final del proceso productivo del ají y se debe realizar cuando exista el mayor número de vainas maduras.

Al momento de la cosecha el ají tiene entre 40 y 45% de humedad y debe reducirse hasta un 15% como máximo, esta deshidratación acentúa las características organolépticas (sabor, color y olor) y además reduce el riesgo de contraer enfermedades fungosas de poscosecha.

Para dicho proceso de secado se puede esparcir las vainas de ají en el suelo exponiéndolas a la radiación solar, teniendo en cuenta de acomodar las vainas de manera que la radiación solar acelere el secado. Este deshidratado tiene una duración de 20 a 25 días pero el tiempo disminuye si se lo realiza en hornos industriales, lo cual viene aconteciendo; posteriormente se procede a la selección y clasificación del producto.

En una primera selección se separa los ajíes que aun estén húmedos para volver al proceso de deshidratado y aquellos que estén bien pasan a un almacenamiento transitorio. De este grupo se separa los de primera calidad, las vainas bien limpias, de color maduro intenso y parejo, con total ausencia de manchas u otro tipo de decoloraciones. La segunda calidad, vainas limpias de color más claro que presentan suciedad, manchas o decoloración superior al 20% del tamaño del fruto y de descarte, todos aquellos frutos que no ingresen en ninguna de las anteriores clasificaciones.

Después de esta selección, hábiles artesanas despepan las vainas, le sacan el tallito y todo está listo para entrar al molino y conseguir la granulometría esperada.

Posteriormente ingresa a cocción, dependiendo del producto final que se quiere comercializar.

Es así como después de varios meses los comunarios están listos para comercializar sus productos, mejorar sus ingresos y el nivel de vida de sus familias.

www.opinion.com.bo

Gastronomía Boliviana

13 Ene

Estampillas

La gastronomía de Bolivia es famosa por su variedad, se basa en productos típicos de las zonas como por ejemplo las frutas y verduras, carnes, trigo y maíz, entre otros, con los que se elaboran suculentos platos. Su cocina varía dependiendo de la zona geográfica de este país, es decir cada región tiene su sabor característico.
En la ciudad de La Paz no puedes dejar de comer un buen fricasé paceño, o dejar de acompañar un café caliente con una marraqueta (pan crujiente). Si tu recorrido continúa hacia el sur boliviano y visitas Oruro, no dejes de probar el rostro asado y el charquekán. Después de conocer la Casa de la Moneda en Potosí, degusta  unas salteñas. En Sucre, luego de un paseo por los Museos, las Iglesias y la Recoleta, almuerza unos deliciosos chorizos criollos. En Tarija, después de visitar los viñedos chapacos, el saice es imperdible. Santa Cruz te invita a saborear un buen majadito, el  sonso y el cuñape acompañado de un café caliente. Beni y Pando te dan la bienvenida con un delicioso masaco, tamales y locro. A tu retorno a Cochabamba disfruta de los deliciosos manjares que te ofrece La llajta (ciudad de Cochabamba). ¡Buen provecho!

 

El sabor de los valles Bolivianos

En los valles de Cochabamba, Chuquisaca y Tarija, se produce una gran variedad de frutas y vegetales, granos y legumbres. Cochabamba, un departamento muy peculiar, una población cuya característica es enriquecer la gastronomía boliviana, logrando que el aroma, el sabor, la sensación se unan, se conjuguen, provocando gratas sensaciones en el paladar. Cochabamba es la ciudad gastronómica por excelencia, donde el api con pastel, las salteñas, los chorizos, el relleno de papa, la chank’a de pollo, el picante de pollo, el pique macho, el chicharrón, el charque, las humintas, el silpancho, y todos los sabores de Bolivia entera están presentes; pues si algo no fue creado acá, es costumbre del cochabambino mejorarlo a tal punto, que uno olvida su procedencia y se convierte por siempre y para siempre en un plato cochala. Además, acompañar cada plato con llajua (especie de salsa preparada con locoto, tomate, quilquiña y un toque de sal), tiene la particularidad de enriquecer hasta el plato más insípido. Para el cochabambino la llajua es como la cereza del helado.

La gastronomía de Sucre ofrece tradición, variedad, sabor y aroma en sus platos, además de excelentes chocolates y dulces, con los que los paladares más golosos, quedarán más que satisfechos. Entre los platos típicos hay que destacar los chorizos chuquisaqueños y los chorizos criollos que se sirven antes del medio día y que suelen acompañarse con cerveza negra. Las empanadas son una parte importante de la tradicional gastronomía chuquisaqueña y se comen a media mañana. La fritanga es un plato preparado con carne de cerdo, ají colorado, cebolla y mote blanco. El mondongo es un plato que consiste en mote de maíz cocido, piel de chancho y ahogado. Acompaña a la carne de chancho. El karapecho está elaborado con charque seco, papa y mote. Coco de Pollo: pollo, chicha, condimentos. Y por fin, la sulka es una especialidad de carne de res, maíz, ensalada de lechuga, tomate y cebolla.

En el campo de la gastronomía, Tarija es famosa por sus platos típicos como el arvejado, saice y la chanka de pollo. El arvejado es un plato que consistente en una mezcla de arvejas con ají de la región y carne, acompañado con arroz. El plato tradicional de Tarija es el saice el mismo que se prepara con carne molida de res, papa harinosa, arvejas y se lo acompaña con arroz, fideo y chuño rebosado con queso y huevo, también se lo sirve con ensalada de tomate, lechuga y cebolla. La chanka de pollo consistente en una sopa picante, mezclada con pollo, acompañada con papas o chuño.

Las tentaciones culinarias de las tierras bajas

En el oriente boliviano se consume mucho el tujuré con leche, elaborado a base de maíz, lejía y leche, se consume caliente o frío. Sin embargo, el producto más importante es el maíz, del cual existen muchas variedades, como el kulli o maíz morado. En las tierras bajas o llanos, Pando, Beni y Santa Cruz, la yuca reemplaza a la patata y es más frecuente el uso de hortalizas. Se produce azúcar, plátanos, almendras, frutas tropicales, soja y carne de res. El plato principal de los llanos es el locro, una sopa de arroz con charque o pollo. En esta parte del país, extremadamente húmeda se preserva la repostería de una manera muy ingeniosa: Se deja en el horno al fuego lento hasta que se deshidrata y endurece. Para consumirla, se remoja en el café o en la bebida caliente con la cual se está acompañando.
Dentro de la comida del oriente hay que destacar la sopa tapada que es un plato típico beniano que básicamente consta de tres capas una de arroz y otra de un preparado de carne con huevo y plátano con unas aceitunas más o menos como un pastel de fideo. Asadito colorado es un plato típico de la provincia de Vallegrande; está hecho en base a carne de cerdo, preparado con condimentos, especialmente un colorante rojo por lo cual lleva el nombre, se cuece en la misma manteca que escurre de la carne. Se acompaña con papas cocidas, ají y pan si desea. Las kjaras a la brasa es un plato típico de la región de los valles, en una zona próxima de los departamentos de Santa Cruz y Chuquisaca, más propiamente en la provincia de Vallegrande del departamento de Santa Cruz. Contiene mote, papas, chuletas de cerdo, y el cuerrillo de cerdo que está cocido sobre las brazas vivas, es un plato delicioso que invita a disfrutar los sabores de la gastronomía del oriente boliviano.

Tomado del siguiente sitio, donde encontraran mucha información sobre Bolivia

http://www.visitbolivia.org/ogd/gastronomia/177

Maridaje del Vino

12 Ene

 Vino tinto con carne y el blanco con pescado ya no es un dogma

Maridajes, ¿cómo casar vino y comida?

Hasta hace poco era sencillo: «El vino tinto con carne y el blanco con pescado» Pero, ahora los somilleres nos dicen que hay que considerar la variedad de uva del vino y la forma en que se ha cocinado el plato

Puede que a muchas personas, tener que escoger el vino para una comida, no les seduzca y no es de extrañar. Si a esto además, le añadimos que cada vez hay más bodegas y más marcas en el mercado, escoger el vino adecuado puede resultar una tarea complicada.

Sin embargo, que sea complicado o no, depende mucho de nosotros. En cuestión de maridajes no hay verdades absolutas. Esto no es una ciencia. Por tanto, no le preocupe demasiado, si su elección es la más acertada o no. Porque casi todo el mundo tiene sus propias ideas sobre qué tipo de vino es el más adecuado a cada comida, -incluidos sus comensales-. Es una cuestión de gusto, de paladar, de educación, Lo cual siempre puede dar lugar al desacuerdo. Lo dice el refrán: sobre gustos no hay nada escrito.

En este artículo, no hablamos de marcas, porque, entre otras razones, la lista sería interminable. Nos hemos centrado en los criterios que actualmente se están utilizando para revisar la vieja formula de «carne con tinto y blanco con pescado».

A la hora de escoger un vino, el tipo de plato puede ser importante, pero la forma en la que ha sido cocinado es lo que debe determinar que nuestra elección tome un rumbo u otro. El segundo aspecto es la variedad de la uva.

CARNES

Para las carnes rojas, vino tinto. Esta es una cuestión, sobre la que no hay dudas. Pero ¿qué vino tinto escoger ? Un entrecot, un chuletón, un solomillo ( de buey) sin más adorno, que una sencilla guarnición, es la gran oportunidad para abrir cualquiera de los grandes vinos tintos crianza o reserva que hay en el mercado. Puede ser de Rioja, Ribera del Duero, Priorato, Somontano, Penedès. Aquí no se busca tanto un tipo de variedad de uva como que sea un vino bien elaborado, robusto, potente y con concentración.

Si va a tomar cordero al horno, ligeramente especiado utilice un tinto (tempranillo, garnacha, cabernet) con una crianza en barrica prolongada. Los aromas de fondos especiados de estos vinos, le va muy bien a este plato. Otra elección interesante puede ser un syrah. Si el cordero lo ha macerado unas horas antes con vino tinto, utilice para la comida el mismo vino y no importa que sea un vino joven. Una regla básica : cuando se prepara cualquier tipo de carne previamente macerada o con una salsa al vino, debe servirse el mismo tipo de vino en la comida que el utilizado en la maceración o salsa.

POLLO

El pollo es una carne neutra que nos permite diferentes tipos de vino. Si lo prepara con un sofrito de tomate, cebolla y plantas aromáticas escogeríamos un vino tinto estructurado pero no demasiado robusto. Nos decantaríamos por un tempranillo, preferiblemente un semicrianza, buscando una ligera carnosidad y un tanino frutal y agradable.

Si este pollo, lo sirve con salsa de trufas y acompañado de champiñones y patatitas asadas, nos iríamos a un vino con más cuerpo. Nos atreveríamos con un reserva de cabernet sauvignon o con un merlot.

Finalmente si el pollo lo adereza con el zumo de un limón y hierbas aromáticas, como por ejemplo, tomillo, y lo mete al horno para asar, nos olvidaríamos de los vinos tintos y nos iríamos a un blanco. Un Chardonnay, por sus aromas cítricos. Escogeríamos un chardonnay joven y no uno fermentado en barrica, porque buscamos frescura, cuerpo y una adecuada acidez.

PESCADO

El pescado no requiere automáticamente un vino blanco. Un tinto puede ser adecuado si servimos un salmón con champiñones. Un bonito encebollado con pimientos y tomate puede servirse con un rosado. Pero tanto al marisco como a los pescados blancos lo que mejor les sienta es un blanco. Además de considerar la variedad de la uva, tendremos en cuenta si es más conveniente un joven o un blanco fermentado en barrica.

Para los pescados en fritura preferimos vinos elaborados con las variedades autóctonas de Andalucia como Palomino. Pulpos, sepias, mejillones y mariscos casan muy bien con albariño, verdejo y godello. Para los guisos de pescado en cazuela de barro, que combinan pescado con algún molusco y están aderezados con perejil, nos gustan los blancos de macabeo, parrellada y xare-lo.

Una merluza rellena de gambas y con una salsa cremosa, pide un vino blanco fermentado en barrica: un sauvignon blanc o un chardonnay. Para otros pescados como el rodaballo, la lubina o el besugo que tienen mucho sabor y caracter, los blancos con crianza son una buena opción, pero la elección dependerá una vez más de su preparación.

PASTA

En los platos de pasta, la salsa lo es todo. Con unos spaguetti con salsa boloñesa tomaremos un tinto joven o con una crianza de 3/4 meses en barrica. Si se trata de un plato de pasta con fondo de tomate y verduras podemos seguir con un tinto joven o tomar un rosado. Si no lleva más que mozarella, orégano y aceite de oliva, un rosado es lo que mejor le va. Sin embargo, escogeríamos un blanco con crianza para unos spaguetti al pesto.

A los platos de pasta con salsas marineras y acompañados de mejillones o sepia, les va desde un blanco joven, aromático y frutal : un macabeo, sauvignon blanc, un verdejo . Tenemos un amplio abanico para escoger. También blancos con crianza e incluso un cava.

Si tomamos pasta fresca al huevo y la servimos con una salsa cremosa, – mantequilla, nata, y parmesano- que es lo que lleva la receta de los fettuchines Alfredo, seguiríamos con un blanco. Tal vez muchos, se decantarían por un blanco con crianza, nosostros preferimos, un blanco de las variedades chardonnay, xare-lo (pansa blanca) y garnacha blanca.

http://www.megustaelvino.cl/blog/?p=1193

http://www.sabormediterraneo.com/vinos/maridajes.htm

Diccionario de Habla Popular de Santa Cruz

11 Ene

(A mí no me nadie!) ~ (¡Adelante con los faroles!) ~ (¡Amollarse topones!) ~ (¡Andá bañáte!) ~ (¡Arde o no arde!) ~ (¡Así no más!) ~ (¡Atrás, que hay petos!) ~ (¡Barajo che!) ~ (¡Bótele no más!) ~ (¡Bótele puño!) ~ (¡Camba patazas!) ~ (¡Chupáte esa!) ~ (¡De ande!) ~ (¡Decí vos!) ~ (¡Decíte vos!) ~ (¡Disquibi cuibi!) ~ (¡Echele duro!) ~ (¡Echele no más!) ~ (¡Elay che!) ~ (¡Elay tus cosas Chabela!) ~ (¡Eso y la cara de Dios!) ~ (¡Esta es la dura!) ~ (¡Esto era!) ~ (¡Esto sí que es!) ~ (¡Fuera che!) ~ (¡Fuera flete!) ~ (¡Guasca al macho!) ~ (¡Ju… ju!) ~ (¡Jujuruju!) ~ (¡Llegó la plata!) ~ (¡Llegó mantequilla de Izozo!) ~ (¡Mamada de guapuruses!) ~ (¡Maminga la vende leche!) ~ (¡Meta fierro!) ~ (¡Métale!) ~ (¡Miércoles!) ~ (¡Ni hay tu tía!) ~ (¡Ni se ha ofrecío!) ~ (¡No faltaba más!) ~ (¡No pues che!) ~ (¡No se deje!) ~ (¡Pucha!) ~ (¡Qué capaz!) ~ (¡Qué cosa ésta!) ~ (¡Qué esperanzas!) ~ (¡Qué te has creío!) ~ (¡Roncó el pavo!) ~ (¡Se la bota!) ~ (¡Son macanas!) ~ (¡Te pelaste!) ~ (¡Tiqui miniqui!) ~ (¡Tiro, pava!) ~ (¡Tomá peji!) ~ (¡Vaya che!) ~ (¡Venga el diablo y escoja!) ~ (¡Ya yo no porque ya yo ya!) ~ (¡Zámpele!) ~ (A chicote alzao) ~ (A chicote limpio) ~ (A la buena de Dios) ~ (A la cansada) ~ (A la con pollera) ~ (A la de Dios es padre) ~ (A la que te criaste) ~ (A lo aquí) ~ (Abayoy) ~ (Abusar) ~ (Abusivo) ~ (Acabadura) ~ (Acabar) ~ (Acabóse) ~ (Acasí) ~ (Achachairú) ~ (Achetarse) ~ (Achuntar) ~ (Acopaibao) ~ (Afilao) ~ (Afilar los cachos) ~ (Afiltracao) ~ (Aguaí) ~ (Aguililla) ~ (Agujeta) ~ (Agulillura) ~ (Ajilibioso) ~ (Ajitería) ~ (Ajuria) ~ (Ajustar las clavijas) ~ (Albarenga) ~ (Alborotao) ~ (Alcanzar) ~ (Alegata) ~ (Alegón) ~ (Alegrona) ~ (Alfombrilla) ~ (Almondrote) ~ (Almú) ~ (Alzadora) ~ (Alzar su gallo) ~ (Amachada) ~ (Amachinarse) ~ (Amarrete) ~ (Ambaiba) ~ (Amusgar) ~ (Anatuya) ~ (Andar a tropezones) ~ (Andar a velentos) ~ (Andar apestao) ~ (Andar atirantao) ~ (Andar de su cuenta) ~ (Anfora) ~ (Angelito) ~ (Anta) ~ (Antojo) ~ (Apapayada) ~ (Apapayao) ~ (Apechugar) ~ (Apestao) ~ (Apestillar) ~ (Apiyuyo) ~ (Aplastarse) ~ (Apurarse) ~ (Apuro) ~ (Aribibi) ~ (Armar la grande) ~ (Arrastrada) ~ (Arrebato) ~ (Arrendar las ganancias) ~ (Arriscao) ~ (Arrofaldao) ~ (Asaí) ~ (Asentar cabeza) ~ (Asimplao) ~ (Asuntechi) ~ (Atacarse) ~ (Atajao) ~ (Atosinestao) ~ (Atrompicochisao) ~ (Atronao) ~ (Auringa) ~ (Ayoreo) ~ (Azotillo) ~ (Baba) ~ (Bailar al son que le tocan) ~ (Bajar de silla a toco) ~ (Bajar el copete) ~ (Bajársele (a uno) el alma a los talones) ~ (Bajo de punto) ~ (Balsamina) ~ (Balsón) ~ (Baquitú) ~ (Barajo!) ~ (Barbachi) ~ (Barbasquear) ~ (Barcino) ~ (Barda) ~ (Barreno) ~ (Batelón) ~ (Baticola) ~ (Batidillo) ~ (Bato) ~ (Bellaco) ~ (Bererén) ~ (Bete) ~ (Beyú) ~ (Bi) ~ (Bibosi) ~ (Bicharraco) ~ (Bichichí) ~ (Bicotela) ~ (Bicubicu) ~ (Bitoqui) ~ (Blandengue) ~ (Blandita) ~ (Blando del dedo) ~ (Bocacho) ~ (Bochi) ~ (Bocó) ~ (Bocón) ~ (Bodoquera) ~ (Bodoqui) ~ (Bolacha) ~ (Bolleo) ~ (Boquichi) ~ (Boro) ~ (Borochi) ~ (Borrar con el codo lo que se hizo con la mano) ~ (Botar la pepa) ~ (Botar pecho) ~ (Botarle) ~ (Boyé) ~ (Bravo pero no muerde) ~ (Brecha) ~ (Broma) ~ (Broquelona) ~ (Brujulear) ~ (Bruta) ~ (Brutildo) ~ (Bubuya) ~ (Buchi) ~ (Bucubucu) ~ (Bucurú) ~ (Bueycaballo) ~ (Bufeo) ~ (Buri) ~ (Burra) ~ (Burrera) ~ (Buscar palo donde arrimarse) ~ (Buscarse la vida) ~ (Busubusu) ~ (Busuturaco) ~ (Butucú) ~ (Butucún) ~ (Butunta) ~ (Buyón) ~ (Caballote) ~ (Cacacho) ~ (Cacaré) ~ (Cacha) ~ (Cachacá) ~ (Cacharpa) ~ (Cacharpaya) ~ (Cachete) ~ (Cachetón) ~ (Cachimbada) ~ (Cachina) ~ (Cacho) ~ (Cachucha) ~ (Cachuela) ~ (Caduco) ~ (Caduquera) ~ (Caer al pelo) ~ (Caer de perilla) ~ (Caer del burro) ~ (Caer parao) ~ (Cagar fuego) ~ (Cagarse de miedo) ~ (Cagarse en la noticia) ~ (Caichuné) ~ (Caima) ~ (Cala) ~ (Calambrudo) ~ (Calentar el asiento) ~ (Callapear) ~ (Callapo) ~ (Calucha) ~ (Camalote) ~ (Camba) ~ (Cambero) ~ (Cambetetú) ~ (Camijeta) ~ (Canchón) ~ (Caneco) ~ (Cantar la cartilla) ~ (Cantar las cuarenta) ~ (Capanga) ~ (Capiguara) ~ (Capín) ~ (Capirotada) ~ (Capuja) ~ (Caracha) ~ (Carachupa) ~ (Caracoré) ~ (Carayá) ~ (Cargar con santos y veladores) ~ (Caricias con mano torpe) ~ (Carneo) ~ (Carta en mesa) ~ (Carudo) ~ (Casa) ~ (Casa de paila) ~ (Casa de purga) ~ (Catalán) ~ (Catinga) ~ (Cayú) ~ (Centro) ~ (Ceraquití) ~ (Cerebó) ~ (Cerote) ~ (Cetochi) ~ (Ceúcu vell ceúco) ~ (Chaaco) ~ (Chaco) ~ (Chafra) ~ (Chafrear) ~ (Chai) ~ (Chaicita) ~ (Chalana) ~ (Chaleco) ~ (Chalita) ~ (Chama) ~ (Chambada) ~ (Chamuchina) ~ (Chanca) ~ (Chancleta) ~ (Chanfaina) ~ (Chapa) ~ (Chapapa) ~ (Chapete) ~ (Chaposear) ~ (Chaquear) ~ (Chaquito) ~ (Chara) ~ (Charachará) ~ (Charanguear) ~ (Charuto) ~ (Chasca) ~ (Chasco) ~ (Chauchachi) ~ (Chauchera) ~ (Che) ~ (Cheruje) ~ (Chibé) ~ (Chibichibi) ~ (Chichafresca) ~ (Chichapí) ~ (Chichero) ~ (Chichi) ~ (Chichilo) ~ (Chichisco) ~ (Chichuriru) ~ (Chiclán) ~ (Chicó) ~ (Chilchear) ~ (Chilchearse) ~ (Chilchi) ~ (Chilena) ~ (Chilicute) ~ (Chima) ~ (Chinchoso) ~ (Chinchulin) ~ (Chinga!) ~ (Chinuelo) ~ (Chiñaco) ~ (Chiñi) ~ (Chío) ~ (Chipeno) ~ (Chipilo) ~ (Chiquitano) ~ (Chiquiyú) ~ (Chirapa) ~ (Chirapudo) ~ (Chiribital) ~ (Chiripa) ~ (Chiripazo) ~ (Chiripero) ~ (Chiro) ~ (Chispeao vell Chispeadito) ~ (Chivear) ~ (Chiverío) ~ (Chobena) ~ (Chochi) ~ (Chochoé) ~ (Choclo) ~ (Choco) ~ (Chocolear) ~ (Chola) ~ (Cholo) ~ (Cholón) ~ (Chonono) ~ (Chonta) ~ (Chopochoro) ~ (Chopole) ~ (Chorechoré) ~ (Chori) ~ (Choropa) ~ (Chota) ~ (Chotota) ~ (Chuchi) ~ (Chuchío) ~ (Chucurucú) ~ (Chuí) ~ (Chulo) ~ (Chulupaca) ~ (Chulupera) ~ (Chulupi) ~ (Chulupito) ~ (Chunquear) ~ (Chuñear) ~ (Chuñista) ~ (Chuño) ~ (Chupa) ~ (Chupaco) ~ (Chupacoto) ~ (Chupamedia) ~ (Chupandina) ~ (Chupar) ~ (Chupeé) ~ (Chuperujume) ~ (Chupete) ~ (Chupista) ~ (Chupliqui) ~ (Chupón) ~ (Chuqui!) ~ (Churiqui) ~ (Churuno) ~ (Chuso) ~ (Chuti – Chuti) ~ (Chuto) ~ (Chuturubí) ~ (Chuubi) ~ (Cirari) ~ (Clavar la pala) ~ (Clica) ~ (Clicondichi) ~ (Cocha) ~ (Cochi) ~ (Cocho) ~ (Cochoropo) ~ (Coger en la cama) ~ (Coger en verde) ~ (Cogotudo) ~ (Cojope) ~ (Cola) ~ (Cola de peji) ~ (Colcha) ~ (Colichi) ~ (Colla) ~ (Collampi) ~ (Coloreta) ~ (Comeme!) ~ (Comer alguna vez con manteca) ~ (Comer como cura) ~ (Comer como en casa ajena) ~ (Comer como opa) ~ (Comer gordo) ~ (Comer peta) ~ (Como a carne de cogote) ~ (Como a músico faltón) ~ (Como atajando pollos) ~ (Como botón de bragueta) ~ (Como buey jarón) ~ (Como con su garrote) ~ (Como con un palo) ~ (Como culo de mayordomo) ~ (Como dando a entender) ~ (Como darle jalea a un mono) ~ (Como de venta) ~ (Como el chivo de doña Ana Alpire) ~ (Como en busca de partera) ~ (Como escupitajo de músico) ~ (Como estando en misa) ~ (Como gallina clueca) ~ (Como gallina recién comprada) ~ (Como gato escaldao) ~ (Como hablar a un sordo) ~ (Como hecho a patadas) ~ (Como loro en estaca) ~ (Como los jaúsis) ~ (Como mozo de fraile) ~ (Como opa en casa ajena) ~ (Como pan de harina fiada) ~ (Como panza lavada) ~ (Como pata de santo) ~ (Como pegar a un borracho) ~ (Como pellizcar a un muerto) ~ (Como perro en iglesia) ~ (Como perro sin dueño) ~ (Como picada del murciélago) ~ (Como picao de víbora) ~ (Como pisando huevos) ~ (Como piyu contra el cerco) ~ (Como rezar el bendito) ~ (Como ropa de colla) ~ (Como santo pasao de su fiesta) ~ (Como tienda de turco) ~ (Como un chuturubí) ~ (Como un doctor) ~ (Como un pororó) ~ (Como vaca contra el viento) ~ (Comomosí) ~ (Comper) ~ (Concho) ~ (Conjeturar) ~ (Conjunte) ~ (Contar como tejero) ~ (Coñera) ~ (Coñichi) ~ (Coral) ~ (Corambre) ~ (Corechi) ~ (Coromechí) ~ (Coroso) ~ (Correchepillo) ~ (Correoso) ~ (Correr borrasca) ~ (Correr mano) ~ (Corruto) ~ (Cortaperro) ~ (Corteja) ~ (Cosar) ~ (Cosariento) ~ (Coseberú) ~ (Cotensio) ~ (Cotibí) ~ (Cotiojo) ~ (Coto) ~ (Cotudo) ~ (Coyunda) ~ (Coyundeo) ~ (Crineja) ~ (Cuadrar) ~ (Cuajadilla) ~ (Cuando emplume la peta) ~ (Cuando llegue el sur) ~ (Cuando repiquen con la grande) ~ (Cuando San Juan baje el dedo) ~ (Cuando un ladrón vaya al cielo) ~ (Cuartero) ~ (Cubija) ~ (Cuchi) ~ (Cuchuqhi) ~ (Cuchuquera) ~ (Cuco) ~ (Cuelgue) ~ (Cuera) ~ (Cuerudo) ~ (Cuguchi) ~ (Cuje!) ~ (Cujuchi) ~ (Culear) ~ (Culipandear) ~ (Culipandeo) ~ (Culiperro) ~ (Culipi) ~ (Culituqui vell Culituchi) ~ (Cumanda) ~ (Cumbarú) ~ (Cunumi) ~ (Cunversa) ~ (Cunversa fiada) ~ (Cuña) ~ (Cuñapé) ~ (Cupechichó) ~ (Cupesí) ~ (Cuquí) ~ (Curichi) ~ (Cursialera) ~ (Curso) ~ (Curtiembre) ~ (Curucusí) ~ (Curupaú) ~ (Cusi) ~ (Cuta) ~ (Cutuchi) ~ (Cutuqui) ~ (Cuyabo) ~ (Dalear) ~ (Dañinear) ~ (Dañino) ~ (Dar a doblar) ~ (Dar afanes) ~ (Dar ajo que morder) ~ (Dar alas) ~ (Dar cáscara de novillo) ~ (Dar en bola) ~ (Dar en el ojo) ~ (Dar en la mata) ~ (Dar golpe) ~ (Dar hasta el jopo) ~ (Dar la hijuela paterna y la materna) ~ (Dar la patada) ~ (Dar paliza) ~ (Dar pelotas) ~ (Dar punta) ~ (Dar su merecido) ~ (Dar un quien vive) ~ (Dar una cuera) ~ (Dar vuelta a la esquina) ~ (Darse a la buena vida) ~ (Darse contra el suelo) ~ (Darse contra la pared) ~ (Darse de nalgas) ~ (Darse de narices) ~ (Darse de santos) ~ (Darse modos) ~ (Darse pisto) ~ (De a bollo) ~ (De pliquis) ~ (De ti pastel) ~ (Deber a cada santo una vela) ~ (Deber días) ~ (Deber hasta la camisa) ~ (Debérselas a alguien) ~ (Decir cuatro frescas) ~ (Decir lo que es y lo que no es) ~ (Decir zamba canuta) ~ (Decir zape michi) ~ (Dejar a gallinas) ~ (Dejar capote) ~ (Dejar con la boca abierta) ~ (Dejar pa(ra) zapatero) ~ (Dejar que corra el agua) ~ (Dejar quietito) ~ (Desandar) ~ (Desbonetar) ~ (Descalichar) ~ (Deschavetao) ~ (Deschaveto) ~ (Descuelgue) ~ (Descuerarse) ~ (Descuyambao) ~ (Desfondada) ~ (Desgalibao) ~ (Desguañangar) ~ (Desguañango) ~ (Deshumar) ~ (Desmochar) ~ (Despatarrao) ~ (Despatarro) ~ (Despelote) ~ (Despicarse) ~ (Despilfarrao) ~ (Destarar) ~ (Destoquichao) ~ (Días) ~ (Disparar como una urina) ~ (Disparar con los aperos en las verijas) ~ (Disparatear) ~ (Disparatero) ~ (Disparón) ~ (Divino) ~ (Dizqué) ~ (Dolido) ~ (Domingo taco, Lunes talón) ~ (Donde canta la piedra) ~ (Donde el diablo perdió el poncho) ~ (Donde limó el herrero) ~ (Donde limó silvestre) ~ (Donde orinan las viejas) ~ (Donde pelan, callar) ~ (Dormir como un terrón) ~ (Dormir como una boyé) ~ (Dormir el aguardiente) ~ (Dormir la mona) ~ (Dormir por enciminga) ~ (Dormirse con alguien (una mujer)) ~ (Dulce) ~ (Duro) ~ (Echadero) ~ (Echar (a otro) el perro muerto) ~ (Echar a buena parte) ~ (Echar a perder) ~ (Echar el resto) ~ (Echar la capa al toro) ~ (Echar la cruz) ~ (Echar la raya) ~ (Echar los turos) ~ (Echar pelos a la leche) ~ (Echar periquitos) ~ (Echar prosa) ~ (Echar tierra a los ojos) ~ (Echarse a morir) ~ (Echarse a perder) ~ (Echarse pa(ra) atrás) ~ (Echarse todingo encima) ~ (El año redondo) ~ (El de abajo) ~ (El de arriba) ~ (El de la cola larga) ~ (El que paga es vega) ~ (Embarrao) ~ (Emborrachar la perdiz) ~ (Embrollón) ~ (Embromar) ~ (Embromon) ~ (Embuchar) ~ (Emeími) ~ (Empacao) ~ (Empacarse) ~ (Empaje) ~ (Empelotar) ~ (Empeloto) ~ (Emplumarla) ~ (Empolainarse) ~ (Emponchao) ~ (Emponchar) ~ (Empujar el carretón) ~ (Encachao) ~ (Encachar) ~ (Encachuflar) ~ (Encalmarse) ~ (Encocorarse) ~ (Encostar) ~ (Encuevar) ~ (Enfrascarse) ~ (Engallotarse) ~ (Engañifle) ~ (Ensoquillar) ~ (Entierro) ~ (Entonao) ~ (Entrador) ~ (Entramparse) ~ (Entre guasca y palo) ~ (Entregar la de michi) ~ (Entromparse) ~ (Ererú) ~ (Escotero) ~ (Escurrir por el codo) ~ (Espequi) ~ (Espinilla) ~ (Espino) ~ (Esponjao) ~ (Esponjarse) ~ (Espundia) ~ (Estancia) ~ (Estar a la muera) ~ (Estar a las cachuchas) ~ (Estar a las maduras) ~ (Estar a velentos) ~ (Estar al palo) ~ (Estar al tumbar) ~ (Estar apiyuyo) ~ (Estar apurao) ~ (Estar atirantao) ~ (Estar con un pie en la sepultura y el otro en una cáscara de plátano) ~ (Estar de banderita) ~ (Estar de chicha) ~ (Estar de cuenta de los peroquises) ~ (Estar de dormirse en parao) ~ (Estar de platos rotos) ~ (Estar de vuelta) ~ (Estar en afanes) ~ (Estar en el árbol) ~ (Estar en el cele icli) ~ (Estar en el yo te estimo) ~ (Estar en figurillas) ~ (Estar en horma) ~ (Estar en jerga) ~ (Estar en la orillinga) ~ (Estar en la verlina) ~ (Estar en punto de nigua) ~ (Estar en remojo) ~ (Estar en su punto) ~ (Estar esperando) ~ (Estar hilando delgadito) ~ (Estar jeta al pecho) ~ (Estar listo) ~ (Estar pa(ra) el gato) ~ (Estar que hierve) ~ (Estar que pela) ~ (Estar que se muere) ~ (Estar vencido) ~ (Estar yesca) ~ (Estar zurrao) ~ (Estrada) ~ (Estrujar) ~ (Estruje) ~ (Etiquiento) ~ (Etore) ~ (Fábrico) ~ (Fachoso) ~ (Fajina) ~ (Falla) ~ (Falseadura) ~ (Faltarle las velas) ~ (Faltón) ~ (Farra) ~ (Farsante) ~ (Fatigón) ~ (Fatiguillas) ~ (Fefeinte) ~ (Felicote) ~ (Feo, comeme o comeme de feo) ~ (Feo, con ganas) ~ (Festejar el santo) ~ (Fiar) ~ (Fiar hostias al sacristán) ~ (Fija) ~ (Filistriqui) ~ (Flaj) ~ (Foforofo) ~ (Fonfón) ~ (Fosforito) ~ (Frasco) ~ (Fregandurria) ~ (Fregar) ~ (Fregar la paciencia) ~ (Fregón) ~ (Fregués) ~ (Freguti) ~ (Frisa) ~ (Fruncir) ~ (Fruta seca) ~ (Fumarse (a alguien) en pipa) ~ (Futre) ~ (Fuyaca) ~ (Gabeta) ~ (Gallero) ~ (Gallito) ~ (Gallo) ~ (Gambeta) ~ (Gambetera) ~ (Ganar de manos) ~ (Ganar el tirón) ~ (Ganar en echao) ~ (Ganar la moral) ~ (Gandido) ~ (Garabatá) ~ (Garabato) ~ (Garranchear) ~ (Garrancho) ~ (Garrón) ~ (Gastar los ladrillos de la calle) ~ (Gastar los talones) ~ (Gateao) ~ (Gatear) ~ (Gente) ~ (Gente decente del campo) ~ (Golloría) ~ (Golloriento) ~ (Gramear) ~ (Granoso) ~ (Gritonear) ~ (Grosero) ~ (Guabirá) ~ (Guaca) ~ (Guacanqui) ~ (Guacha) ~ (Guachacalla) ~ (Guaica) ~ (Guajojó) ~ (Gualele) ~ (Guanaco) ~ (Guapomó) ~ (Guapurú) ~ (Guaraca) ~ (Guaracachi) ~ (Guaraná) ~ (Guarayo) ~ (Guariflé) ~ (Guariñaque) ~ (Guasca) ~ (Guaso) ~ (Guatía) ~ (Guatoco) ~ (Guatoró) ~ (Guayacán) ~ (Güembé) ~ (Güeta!) ~ (Guineo) ~ (Güiro) ~ (Hablar al fiao) ~ (Hablar de balde) ~ (Hablar humedades) ~ (Hablar pa(ra) perder) ~ (Hacer caras) ~ (Hacer casa y cocina) ~ (Hacer cotazo) ~ (Hacer desparramo) ~ (Hacer el pelo) ~ (Hacer el plante) ~ (Hacer entender) ~ (Hacer flecos) ~ (Hacer la burla del colla) ~ (Hacer la parada) ~ (Hacer la risa del perro) ~ (Hacer mono) ~ (Hacer otomías) ~ (Hacer pato) ~ (Hacer peer) ~ (Hacer polvo) ~ (Hacer sonar) ~ (Hacer su chaco) ~ (Hacer su diligencia) ~ (Hacer suceder) ~ (Hacer sus deberes) ~ (Hacer tabla rasa) ~ (Hacer tendalada) ~ (Hacer trapo) ~ (Hacer una buena) ~ (Hacer vivir) ~ (Hacerse cruces) ~ (Hacerse el chivo loco) ~ (Hacerse el del otro Viernes) ~ (Hacerse el Juan fuerte) ~ (Hacerse el penga) ~ (Hacerse la pita) ~ (Hacerse lance) ~ (Hacerse nigua) ~ (Hacerse respetar) ~ (Hallarle la hebra) ~ (Hamaca) ~ (Harto) ~ (Hasta el año carnaval) ~ (Hasta que la vela no arda) ~ (Hasta raspar con concha) ~ (Hasta verle el hueso) ~ (Hasta verte Cristo mío) ~ (Hechizo) ~ (Hediondera) ~ (Hediondo el pobre) ~ (Helay!) ~ (Hembra) ~ (Hijear) ~ (Hilar delgadito) ~ (Honda) ~ (Horcón) ~ (Horma) ~ (Horneao) ~ (Hornear) ~ (Horquillazo) ~ (Huellar o Huellear) ~ (Huevón) ~ (Hurgar los petos) ~ (Hurguete) ~ (Hurguetear) ~ (Ideoso) ~ (Ignaciano) ~ (Importativo) ~ (Inflar los cachetes) ~ (Insirirí) ~ (Intruso) ~ (Invernar) ~ (Inverno) ~ (Irse a jetafe) ~ (Irse a la mismísima) ~ (Irse a la otra alforja) ~ (Irse con camas y petacas) ~ (Irse de cabezas) ~ (Irsele la mano) ~ (Irsele las bailadoras) ~ (Irsele las chuecas) ~ (Irsele las patas) ~ (Isleño) ~ (Jaba) ~ (Jabajú) ~ (Jabirú) ~ (Jace) ~ (Jacear) ~ (Jachi) ~ (Jachimirí) ~ (Jacuú) ~ (Jajo) ~ (Jalar el saco) ~ (Jallulla) ~ (Jane) ~ (Januchera) ~ (Janucho) ~ (Japutamo) ~ (Jara) ~ (Jarajorechi) ~ (Jarero) ~ (Jarichi) ~ (Jarón) ~ (Jaruichi) ~ (Jasayé) ~ (Jato) ~ (Jatupear) ~ (Jatupú) ~ (Jau) ~ (Jebió) ~ (Jeborá) ~ (Jejene) ~ (Jenecherú) ~ (Jeringa) ~ (Jetapú) ~ (Ji!) ~ (Jichi) ~ (Jichiquií) ~ (Jichitarumá) ~ (Jichituriqui) ~ (Jichuchí) ~ (Jigote) ~ (Jigotudo) ~ (Jipato) ~ (Jipurí) ~ (Jisatuné) ~ (Jisotoúbo) ~ (Jisunú) ~ (Jitamucú) ~ (Jobobosí) ~ (Jocha) ~ (Jochadura) ~ (Jochear) ~ (Jocheo) ~ (Jochi) ~ (Joco) ~ (Joíchi) ~ (Jometoto) ~ (Jonazo) ~ (Jone) ~ (Jonear) ~ (Joñiqui) ~ (Jorebaré) ~ (Jorobar) ~ (Jorocochi) ~ (Jorori) ~ (Jorqueta) ~ (Josa) ~ (Josesano) ~ (Jovachón) ~ (Joyoqui) ~ (Jugar a burro muerto) ~ (Jugar la pelota (con alguien)) ~ (Juju!) ~ (Julé) ~ (Jumbacá) ~ (Jumbarayú) ~ (Jumechi) ~ (Jumetrear) ~ (Juno) ~ (Juntarse el hambre con las ganas de comer) ~ (Jupia) ~ (Jurar en falso) ~ (Jurar por todos los santos) ~ (Jurgunero) ~ (Juyaca) ~ (La niña de los ojos crespos) ~ (Lacero) ~ (Lambelambe) ~ (Lamber el culo) ~ (Lamber tierra) ~ (Lamprear) ~ (Lance) ~ (Lancero) ~ (Lanudo) ~ (Largao) ~ (Largar el verso) ~ (Largar las riendas) ~ (Largar los chutos) ~ (Largar parao) ~ (Larguero) ~ (Latir) ~ (Lavaplato) ~ (Leído) ~ (Leme) ~ (Lenguachuta) ~ (Lenguelengue) ~ (Lengüeta) ~ (Leque) ~ (Letrao) ~ (Levantar a su padre y a su madre) ~ (Leyudo) ~ (Librarse de poquitas) ~ (Ligero) ~ (Limón) ~ (Liquichiri) ~ (Liso) ~ (Lisote) ~ (Lisura) ~ (Llamarón) ~ (Llanterio) ~ (Llenar la casita del ojo) ~ (Llevador) ~ (Llevar) ~ (Llevar como señora) ~ (Llevar la contra) ~ (Llorar sobre el difunto) ~ (Llorón) ~ (Llosiqui) ~ (Llover sobre mojao, o más bien sobre mojao llover) ~ (Loca) ~ (Loca de arriba y de abajo) ~ (Locateli) ~ (Logrero) ~ (Lomear) ~ (Lomerío) ~ (Londra) ~ (Lopopear) ~ (Lopopo) ~ (Lopopudo) ~ (Lupia) ~ (Lustrero) ~ (Luto) ~ (Macanear) ~ (Macear) ~ (Machadiño) ~ (Macho) ~ (Machote) ~ (Machucon) ~ (Macono) ~ (Macororó) ~ (Macurca) ~ (Macuro) ~ (Madre) ~ (Madrejón) ~ (Madrina) ~ (Madrinero) ~ (Madrugar) ~ (Maduraplátano) ~ (Maduro) ~ (Majablanco) ~ (Majao) ~ (Majao de concha parada) ~ (Majo) ~ (Malamuerte) ~ (Maltón) ~ (Mamada) ~ (Mamesó) ~ (Mamuri) ~ (Manacear) ~ (Manazo) ~ (Mandar a buena parte) ~ (Mande?) ~ (Manechi) ~ (Manene) ~ (Mangal) ~ (Mangón) ~ (Manguara) ~ (Manguarí) ~ (Manichango) ~ (Manichi) ~ (Mañasería) ~ (Mañaso) ~ (Mapajo) ~ (Mara) ~ (Maraca) ~ (Marayaú) ~ (Margullón) ~ (Marico) ~ (Marigüí) ~ (Marimono) ~ (Marlillo) ~ (Marlo) ~ (Maroto) ~ (Marucho) ~ (Masacote) ~ (Masapuri) ~ (Masi) ~ (Masita) ~ (Masote) ~ (Matabicho) ~ (Matadura) ~ (Matar) ~ (Matar los bichos) ~ (Matarife) ~ (Matato) ~ (Matatudo) ~ (Matatusa) ~ (Matico) ~ (Matón) ~ (Matonear) ~ (Matufia) ~ (Matusi) ~ (Maúri) ~ (Mecha) ~ (Mechonear) ~ (Mediaagua) ~ (Mejor pa(ra e)l cura) ~ (Melao) ~ (Melear) ~ (Melear en papayo) ~ (Melero) ~ (Menear las choquizuelas) ~ (Metedor) ~ (Metemete) ~ (Meter bulla) ~ (Meter el dedo) ~ (Meter el resuello) ~ (Meter fierro) ~ (Meter la lengua al culo) ~ (Meter la mula) ~ (Meter la uña) ~ (Meter la yuca) ~ (Meter las monas) ~ (Meter leña al fuego) ~ (Meter mano) ~ (Meterse en honduras) ~ (Metete) ~ (Metiche) ~ (Michi) ~ (Milagro!) ~ (Miquiriñán) ~ (Mistura) ~ (Mocheó) ~ (Mocherú) ~ (Mocochinche) ~ (Mocontrullo) ~ (Moler a dos pailas) ~ (Moler agua) ~ (Mollete) ~ (Mono) ~ (Montar) ~ (Montería) ~ (Montonera) ~ (Mopori) ~ (Morete) ~ (Moretear) ~ (Morirse embotinao) ~ (Morirse!) ~ (Morisqueta) ~ (Moroco) ~ (Morocuda) ~ (Moroso) ~ (Mosquear) ~ (Mosquetear) ~ (Mosquetería) ~ (Mosquetero) ~ (Motacú) ~ (Motojobobo) ~ (Motoso) ~ (Motoyoé) ~ (Movilidad) ~ (Mozo) ~ (Muchacho) ~ (Mucuri) ~ (Muelas) ~ (Muertillo) ~ (Mujerengue) ~ (Multiplico) ~ (Murucuya) ~ (Murugó) ~ (Mururé) ~ (Musunguela) ~ (Musuruquí) ~ (Muto) ~ (Mutún) ~ (Nalgatorio) ~ (Narrís) ~ (Negra) ~ (Negrero) ~ (Nequí) ~ (Neto) ~ (Ni de balde) ~ (Ni en el día del juicio) ~ (Ni en las guayabas) ~ (Ni en pelea de perros) ~ (Ni pa(ra) remedio) ~ (Ni pa(ra) zapatero) ~ (Ni regalao) ~ (Nigua) ~ (No come huevos por no botar la cáscara) ~ (No cuece del primer hervor) ~ (No cuece ni con chinas) ~ (No dar el brazo a torcer) ~ (No decir ni zape) ~ (No es sujeto) ~ (No le enseñaron de coco) ~ (No llevar el barreno) ~ (No saca un mono al sol) ~ (No suelta manea) ~ (No suena ni truena) ~ (No tiene compostura) ~ (No tiene estómago) ~ (No tiene miras) ~ (No tiene por donde) ~ (No tiene uña pa’ guitarrero) ~ (Nonis) ~ (Noque) ~ (Nunca) ~ (Ñachocho) ~ (Ñacurutú) ~ (Ñamucurú) ~ (Ñañaca) ~ (Ñañaquero) ~ (Ñaño) ~ (Ñapearó) ~ (Ñarpear) ~ (Ñato) ~ (Ñaupa) ~ (Ñuflense) ~ (Obligar) ~ (Obrar) ~ (Ochoó) ~ (Ocoró) ~ (Ofenderle la cara) ~ (Ofrecer el cielo y las estrellas) ~ (Ofrecer pulpería en esquina) ~ (Oír campanas y no saber dónde) ~ (Ojichi) ~ (Ojitos de llevame al monte) ~ (Ojitos de tapiosí) ~ (Ojitos de urina) ~ (Ojos de vení y vamos) ~ (Olleta) ~ (Opa) ~ (Operío) ~ (Oresepeó) ~ (Orina en sentao) ~ (Orinar en sentao) ~ (Orinar fuera del tiesto) ~ (Orisaá) ~ (Otomías) ~ (Pabi) ~ (Pabilo) ~ (Pachío) ~ (Pacote) ~ (Pacumuto) ~ (Pagapedos) ~ (Pagar) ~ (Pagar el pato) ~ (Pagar el piso) ~ (Pagar las hechas y por hacer) ~ (Paichachi) ~ (Paichané) ~ (Paico) ~ (Paila) ~ (Pailero) ~ (Pajarero) ~ (Pajona) ~ (Pajuela) ~ (Pajuerano) ~ (Palcudo) ~ (Palitoqui) ~ (Palizada) ~ (Palmito) ~ (Palometa) ~ (Palosanto) ~ (Pampaisla) ~ (Pan) ~ (Pan de arroz) ~ (Panacú) ~ (Panada) ~ (Panchito) ~ (Pando) ~ (Pandorga) ~ (Panqueque) ~ (Paquió) ~ (Paraba) ~ (Parabachi) ~ (Paraguayo) ~ (Parajobobo) ~ (Paraparaú) ~ (Parar de contar) ~ (Parar la olla) ~ (Parar la oreja) ~ (Parar las tiesas) ~ (Parar los machos) ~ (Parar los manacos) ~ (Pares) ~ (Parichi) ~ (Parindera) ~ (Pasar el dado) ~ (Pasar por encimita) ~ (Pasar raspando) ~ (Pasar su mal a otro) ~ (Pasar una mano) ~ (Pasarse a la otra alforja) ~ (Pasarse de bueno) ~ (Pasarse de la raya) ~ (Pasarse de vivo) ~ (Pascana) ~ (Pascanero) ~ (Pasmao) ~ (Paspa) ~ (Patacho) ~ (Patasca) ~ (Patatachi) ~ (Pataza) ~ (Patear como mula) ~ (Patear el nido) ~ (Patear el tacho y parar la olla) ~ (Patengue) ~ (Patichi) ~ (Patujú) ~ (Paúro) ~ (Pebachi) ~ (Pedir misericordia) ~ (Pedir pita) ~ (Pedir un negro con su clarín) ~ (Pedo de duende) ~ (Pedorro) ~ (Peerse a gusto) ~ (Peji) ~ (Pejichi) ~ (Pelada) ~ (Pelao) ~ (Pelar el cuchillo) ~ (Pelar el ojo) ~ (Pelar el pollo) ~ (Pelar los dientes) ~ (Pelarse) ~ (Pele) ~ (Pelechar) ~ (Pelecho) ~ (Pellejería) ~ (Pelota) ~ (Pelotas) ~ (Pelotear) ~ (Peloto) ~ (Pelotudo) ~ (Pendorcho) ~ (Penga) ~ (Peni) ~ (Penoco) ~ (Peretetueste) ~ (Peroquí) ~ (Perotó) ~ (Perseguidora) ~ (Peste) ~ (Peta) ~ (Petaca) ~ (Petacudo) ~ (Peto) ~ (Peúpu) ~ (Pezuña) ~ (Pezuñento) ~ (Picana) ~ (Picao) ~ (Picapica) ~ (Picar) ~ (Pichaí) ~ (Pichi) ~ (Pichiluchi) ~ (Pichipán) ~ (Pichiró) ~ (Picuchi) ~ (Piculibi) ~ (Pididueño) ~ (Pifia) ~ (Pifiado) ~ (Pilcar) ~ (Pinchulearse) ~ (Pinganillo) ~ (Pinguipingui) ~ (Pipoca) ~ (Pirgua) ~ (Pirichuchío) ~ (Pisar el palito) ~ (Pisar fuerte) ~ (Pisar los garrones) ~ (Pisquear) ~ (Pisto) ~ (Pistudo) ~ (Pitaí) ~ (Pitajaya) ~ (Pitar) ~ (Pitera) ~ (Pitón) ~ (Piyu) ~ (Platista) ~ (Platudo) ~ (Plequecó) ~ (Pliquis) ~ (Pluma) ~ (Plumerío) ~ (Plumón) ~ (Pochecó) ~ (Pochi) ~ (Pocó) ~ (Podrido en plata) ~ (Pollenquenque) ~ (Ponchada) ~ (Poner en figurillas) ~ (Poner en su sitio) ~ (Poner la capa al toro) ~ (Poner la cara triste) ~ (Poner taporito) ~ (Ponerle la paletilla en su lugar) ~ (Ponerse bravo) ~ (Ponerse las botas) ~ (Ponerse las polainas) ~ (Poñeta) ~ (Popechi) ~ (Popí) ~ (Por acá pasó uñas verdes) ~ (Por aquí pasó) ~ (Porada) ~ (Porcha) ~ (Porción) ~ (Poronga) ~ (Pororó) ~ (Portachueleño) ~ (Posetacú) ~ (Potorera) ~ (Pozancón) ~ (Prendida) ~ (Prestar) ~ (Pringar) ~ (Pringazón) ~ (Prosa) ~ (Pucarara) ~ (Pucha!) ~ (Puchalpucha) ~ (Puchi) ~ (Puchichi) ~ (Pucho) ~ (Puchualida) ~ (Pucupún) ~ (Pue(s)) ~ (Puerto) ~ (Puguilla) ~ (Puján) ~ (Pujusó) ~ (Pululé) ~ (Punilla) ~ (Puntero) ~ (Puntilla) ~ (Puntos) ~ (Puquio) ~ (Puterío) ~ (Putirí) ~ (Pututu) ~ (Quebrao) ~ (Quebrar la tacuara) ~ (Quebrar un huevo a palos) ~ (Quedar a gallinas) ~ (Quedar en jisunú) ~ (Quedar en la cochina calle) ~ (Quedarse bizco) ~ (Quedarse con el morete) ~ (Quedarse con las voces embargadas) ~ (Quedarse con los crespos hechos) ~ (Quedarse hasta raspar) ~ (Quedo) ~ (Quemao) ~ (Quemaquema) ~ (Quemarse el pan en la puerta del horno) ~ (Quesillo) ~ (Queste) ~ (Quiabó) ~ (Quiboro) ~ (Quimorí) ~ (Quinachi) ~ (Quiperí) ~ (Quipi) ~ (Quirichí) ~ (Quitabusi) ~ (Quitachiyú) ~ (Quitamontón) ~ (Quitarse de afanes) ~ (Quitarse de ruidos) ~ (Quitarse el amarguito) ~ (Rajar contra alguien) ~ (Rajar la lleva (o el saco)) ~ (Ramos) ~ (Rangarranga) ~ (Rapi) ~ (Rascar las tripas) ~ (Rascar pa(ra) adentro) ~ (Rascarse donde (a uno) le escuece) ~ (Rascarse los huevos) ~ (Raspadillo) ~ (Raspapinchazo) ~ (Raspapuga) ~ (Raspar la olla) ~ (Raspetón) ~ (Rastrilla) ~ (Rayar con trinchi) ~ (Rayar en la playa del Piraí) ~ (Rayar la espalda de Chávez) ~ (Recoger las chirapas) ~ (Recova) ~ (Recovera) ~ (Recovero) ~ (Reenganche) ~ (Regar pulgas) ~ (Relajo) ~ (Remasalada) ~ (Remojao) ~ (Remover cielo y tierra) ~ (Rempujar el almuerzo) ~ (Renganchador) ~ (Renganchao) ~ (Renguear) ~ (Reparón) ~ (Repicar con la grande) ~ (Resacao) ~ (Respirar por la herida) ~ (Reta) ~ (Retacón) ~ (Reteao) ~ (Retear) ~ (Retorsijón) ~ (Reventar el puchichi) ~ (Rocorroco) ~ (Rompe) ~ (Roncar como fuelle) ~ (Roncar como maestranza) ~ (Roncar la olla) ~ (Rosca) ~ (Rosquera) ~ (Rúcalo) ~ (Ruchar) ~ (Rumbeador) ~ (Rumbear) ~ (Rumbero) ~ (Sa!) ~ (Saba) ~ (Saber con quien casó cañahueca) ~ (Saber de cosa buena) ~ (Saber de qué gajo se cuelga) ~ (Saber dónde se mete) ~ (Saber lo que es canela) ~ (Sacar a su padre y a su madre) ~ (Sacar el cuero) ~ (Sacar el dedo) ~ (Sacar el mocho) ~ (Sacar los trapitos al sol) ~ (Sacar pecho) ~ (Sacar tajada) ~ (Sacar tarea) ~ (Sacar trago) ~ (Sacar un mono al sol) ~ (Sacarse cosas) ~ (Sacarse el amargo) ~ (Sacarse el sombrero) ~ (Sacarse la camisa) ~ (Salición) ~ (Salir con la cola entre las piernas) ~ (Salir con pata de banco) ~ (Salir de la cría respondona) ~ (Salir de penas) ~ (Salir de rajatabla) ~ (Salir de sopetón) ~ (Salir de suena) ~ (Salirle chueca) ~ (Sama) ~ (Santiagueño) ~ (Saperoco) ~ (Sapicuá) ~ (Sapirá) ~ (Sapo) ~ (Sapocoró) ~ (Sarampión) ~ (Saraó, mejor que Sarao) ~ (Sarasaó) ~ (Saró) ~ (Sarobabó) ~ (Sarteneja) ~ (Sayubú) ~ (Seboí) ~ (Seboro) ~ (Seca) ~ (Señorita) ~ (Sepe) ~ (Sepeculón) ~ (Ser de cumabi) ~ (Ser de dos caras) ~ (Ser de gancho) ~ (Ser de más allá del campo) ~ (Ser de pantalones) ~ (Ser de una pieza) ~ (Ser hora de atar bueyes) ~ (Ser palo ata terneros) ~ (Ser pan de sus alforjas) ~ (Ser un atravesao) ~ (Ser un babas heladas) ~ (Ser un chuturubí) ~ (Ser un cochi) ~ (Ser un fatiguillas) ~ (Ser un fino) ~ (Ser un jichi) ~ (Ser un lanudo) ~ (Ser un panada) ~ (Ser un penga) ~ (Ser un piojo tuerto) ~ (Ser un quijadas duras) ~ (Ser un refinao) ~ (Ser un resacao) ~ (Ser un resfriao) ~ (Ser un tremendo) ~ (Ser un viento) ~ (Ser una boñiga) ~ (Ser una lupia) ~ (Ser una mierda) ~ (Serere) ~ (Sernambí) ~ (Sesma) ~ (Sicaé) ~ (Sicurí) ~ (Sillahuasa) ~ (Sillonero) ~ (Simiusi) ~ (Sinini) ~ (Sinvergüencera) ~ (Sipío) ~ (Sirigote) ~ (Siringa) ~ (Siringuero) ~ (Sirionó) ~ (Siripa) ~ (Siripi) ~ (Siripona) ~ (Siuto) ~ (Sobrar) ~ (Sobrón) ~ (Soca) ~ (Socollón) ~ (Socori) ~ (Somó) ~ (Sonriso) ~ (Sonso) ~ (Sopa) ~ (Sopa tapada) ~ (Soplatari) ~ (Soplequi) ~ (Soquisonfón) ~ (Subir al tutumo) ~ (Subirse al corredor) ~ (Sucha) ~ (Suchi) ~ (Suchiqui) ~ (Sudar frio) ~ (Sudar la gota gorda) ~ (Sullo) ~ (Sumaqui) ~ (Suministrar) ~ (Sumuqué) ~ (Sumuqué con tujuré) ~ (Sumurucuco) ~ (Sunicho) ~ (Supequí) ~ (Supichir) ~ (Supumó) ~ (Surazo) ~ (Surcar) ~ (Surrapa) ~ (Surubí) ~ (Surucucú) ~ (Sururuqui) ~ (Suscribe) ~ (Suso) ~ (Tababé) ~ (Tabajunta) ~ (Tablilla) ~ (Taboró) ~ (Tacú) ~ (Tacuara) ~ (Tacuarembó) ~ (Tacuchi) ~ (Tacuchisiri) ~ (Taculiqui) ~ (Tacupé) ~ (Taita) ~ (Taitetú) ~ (Tajibo) ~ (Tajunó) ~ (Talegas) ~ (Tamanco) ~ (Tambulengue) ~ (Tao) ~ (Tapa) ~ (Tapacaracha) ~ (Tapacare) ~ (Tapao) ~ (Tapar el mocho) ~ (Tapar la boca) ~ (Tapar la cuchuquera) ~ (Taparaco) ~ (Tapeque) ~ (Tapera) ~ (Taperón) ~ (Tapiosí) ~ (Tapití) ~ (Tapora) ~ (Taporito) ~ (Tapúy) ~ (Taquiboreti) ~ (Taquirari) ~ (Taracoé) ~ (Tarara) ~ (Tararaqui) ~ (Tarasca) ~ (Tarea) ~ (Tarechi) ~ (Tari) ~ (Tarope) ~ (Taroqui) ~ (Tartaruga) ~ (Tarumá) ~ (Tatararé) ~ (Taunachi) ~ (Tembe) ~ (Tembeta) ~ (Templa) ~ (Tendal) ~ (Tendalada) ~ (Tender la cama) ~ (Tener afanes) ~ (Tener bien puestos los calzones) ~ (Tener buenos cojones) ~ (Tener cara todavía de…) ~ (Tener chulupis en la cabeza) ~ (Tener cuchuqui) ~ (Tener cuero de anta) ~ (Tener de cortito) ~ (Tener de una oreja) ~ (Tener donde agarrarse) ~ (Tener en su libro) ~ (Tener estómago de sucha) ~ (Tener genio de levadura) ~ (Tener genio de pichi) ~ (Tener hasta las estaquitas) ~ (Tener la boca caliente) ~ (Tener la cabeza en su sitio) ~ (Tener la res atada) ~ (Tener la sangre liviana) ~ (Tener los ojos crespos) ~ (Tener los ojos duros) ~ (Tener los ojos largos) ~ (Tener mal (a alguien una cosa)) ~ (Tener manos de yuca) ~ (Tener manos largas) ~ (Tener muchas cosas en el tari) ~ (Tener muelas) ~ (Tener nalgas de capirotada) ~ (Tener oidos de agonizante) ~ (Tener poca zona) ~ (Tener sangre en la cara) ~ (Tener sus entradas a pueblo) ~ (Tener sus ramitos) ~ (Tertulia mascada) ~ (Ti) ~ (Tibibi) ~ (Tichela) ~ (Tichibó) ~ (Ticho) ~ (Tierral) ~ (Tiestada) ~ (Tijeretear) ~ (Tiluchi) ~ (Timbirimba) ~ (Tina) ~ (Tipi) ~ (Tipoy) ~ (Tiquiminiqui!) ~ (Tirador) ~ (Tirar) ~ (Tirar cuadras) ~ (Tirar el anzuelo) ~ (Tirar jones) ~ (Tirar la plata) ~ (Tirar la soga) ~ (Tirar pa(ra) rato) ~ (Tirar pa(ra) su la(d)o) ~ (Tirarse de las mechas) ~ (Tirarse un cuero) ~ (Tirarse una de las acostumbradas) ~ (Tirarse una plancha) ~ (Tirirú) ~ (Tisa!) ~ (Toborochi) ~ (Tocar al oido) ~ (Tocar en lo vivo) ~ (Tocarle el pulso) ~ (Tocarle la grande) ~ (Tocarse el bombo) ~ (Tocinillo) ~ (Toco) ~ (Tocolargo) ~ (Tocotoco) ~ (Tojo) ~ (Toletole) ~ (Tolón) ~ (Tongolí) ~ (Topón) ~ (Toquí) ~ (Toquichi) ~ (Toreao) ~ (Tornachupa) ~ (Torno) ~ (Toromenó) ~ (Tortero) ~ (Toruno) ~ (Tosigoso) ~ (Totaí) ~ (Trabuscar) ~ (Tracayá) ~ (Trago) ~ (Traguero) ~ (Trancanchula) ~ (Trasao) ~ (Trasminao) ~ (Trastornar) ~ (Trastornar la esquina) ~ (Trilla) ~ (Trillo) ~ (Triscar vell tricar) ~ (Trompeta) ~ (Trompillo) ~ (Tronquear) ~ (Tronquero) ~ (Trozo) ~ (Trulla) ~ (Trullero) ~ (Tucán) ~ (Tucharé) ~ (Tuco) ~ (Tujuré) ~ (Tumbadillo) ~ (Tumbar) ~ (Tumbe) ~ (Turbarse) ~ (Turbión) ~ (Turere) ~ (Turiro) ~ (Turo) ~ (Turumba) ~ (Tusequi) ~ (Tutao) ~ (Tutú) ~ (Tutuma) ~ (Tutumo) ~ (Tuy) ~ (Unitiva) ~ (Uno es ninguno) ~ (Unrdírselas) ~ (Untar la mano) ~ (Uña) ~ (Uñeta) ~ (Upa) ~ (Urdírselas) ~ (Urina) ~ (Urucú) ~ (Urucubaca) ~ (Urucurero) ~ (Urupé) ~ (Ururó) ~ (Usa!) ~ (Uslero) ~ (Uti-Uti) ~ (Utuó) ~ (Vacudo) ~ (Vaquear) ~ (Varadero) ~ (Vareta) ~ (Varita) ~ (Veintiocho) ~ (Veintiuno y un quemao) ~ (Velasquino) ~ (Velatacú) ~ (Vende ambaibas en tari) ~ (Vende cositas) ~ (Vendegente) ~ (Vender antes de sembrar) ~ (Vender el pleito a candia) ~ (Vender los chacos del padre eterno) ~ (Venteao) ~ (Ventolera) ~ (Ver) ~ (Ver chispas) ~ (Ver diablitos) ~ (Ver las astas al toro) ~ (Ver las canillas) ~ (Víboracuco) ~ (Vidita) ~ (Visitar) ~ (Viudita) ~ (Voluntarioso) ~ (Yanígua) ~ (Yanqui) ~ (Yarame) ~ (Yaritú) ~ (Yesca) ~ (Yesquera) ~ (Yomomo) ~ (Yoperojobobo) ~ (Yuca) ~ (Zafacoca) ~ (Zapallazo) ~ (Zape!) ~ (Zarazo) ~ (Zoquetear) ~ (Zoqueteo) ~ (Zurrao) ~ (Zurrarse) ~ (Zurrarse en los calzones)

http://www.soysantacruz.com.bo/Contenidos/1/HablaPopular/Textos/B01-DiccionarioI.asp

Historia de La Salteña

10 Ene

La Empanada Salteña  por Jorge Ángel Orellana Jiménez

Breve historia anecdótica de la empanada salteña

La creadora de la empanada salteña, fue la familia del General José Ignacio de Gorriti y Cueto (1770-1835), esposo de Doña Feliciana Zuviría, y padre de 8 hijos, una familia de la alta alcurnia del Norte Argentino, de la Provincia de Salta del siglo antepasado.

Don José Ignacio Gorriti, fue un importante militar, abogado y político, participante de las luchas por la independencia de la República Argentina, y ejércitos argentinos organizados para apoyar a la independencia de los países vecinos.

Durante la dictadura del General Juan Manuel de Rosas en Argentina, siendo el General de Gorriti el 22º Gobernador Delegado de la Provincia de Salta, por sus convicciones políticas, en 1931 fue desterrado por el gobierno argentino a la ciudad de La Paz, Bolivia; pero antes que se procediera a la formalización del mandato de gobierno, huyó a la cercana ciudad fronteriza boliviana de Tarija, abandonando todo su patrimonio, acompañado de lo que rápidamente pudo tomar, con su prole de nueve personas,

La condición de desterrado, le mermó rápidamente los pocos recursos que había traído consigo, lo cual lo obligó a llevar una vida austera llena de limitaciones; ante lo cual Doña Feliciana, ayudada por el espíritu emprendedor de sus hijas colaboró a generar ingresos para la familia, con el establecimiento de una pequeña panadería que se dedicaba a producir empanadas al horno, de aspecto sui generis y contenido jugoso, que rápidamente se llenaron de fama, por ser de exquisitas de sabor, e inigualables a otras de los parajes. De esta manera, los clientes cuando iban a hacer sus compras de las empanadas, insinuaban hacerlo donde Las Salteñas, por su origen nativo de la prole femenina que las producía y comercializaba.

Entre las hijas del general Gorriti, se encontraba Juana Manuela, nacida en 1816, en la Hacienda Los Horcones de Rosario de la Frontera (Provincia de Salta), quien en 1831 constaba con apenas 13 años de edad, desempeñándose como vendedora y pregonera de la existencia de las empanadas en la pequeña ciudad de Tarija.

La condición de político argentino, le permitió al General Gorriti, relacionarse con lo más selecto de la sociedad local boliviana, iniciando amistad con el señor Manuel Isidoro Belzú, quien había llegado a Tarija en calidad de joven militar destinado, a esos trechos en ejercicio de su profesión recientemente iniciada. En 1833, el General Gorriti cambió de residencia a la ciudad de Charcas (actual Sucre), donde falleció en 1835, asistido en los últimos oleos por su célebre hermano Canónigo: Juan Ignacio de Gorriti.

Fue en estas circunstancias que el joven militar Belzú conoció a la señorita Juana Manuela Gorriti Zuviría, a quien después de cortejarla durante dos años, la pidió en matrimonio y se la llevó a vivir a la ciudad de La Paz.

En la ciudad de La Paz, Doña Manuela con sus 15 años de edad, se dedicó a difundir la poesía y el culto a la buena empanada, que había dejado atrás en Tarija, entre la sociedad de la capital boliviana.

El militar Belzú, llegó a ser General del Ejército Boliviano, y constante agitador de cuanta revolución apareciese, contra los regímenes presidenciales, hasta que después de una vida militar azarosa y aventurera, en 1830 se hizo del poder hasta 1868, logrando durante su mandato presidencial fanatizar al populacho boliviano, que llegó a idolatrarlo como Tata Belzú, hasta que fue muerto por el otrora caudillo boliviano General Mariano Melgarejo.

Doña Juana Manuela acompaño a su marido hasta el destierro que recibiera en alguna oportunidad a la ciudad de Lima; sin embargo, su vida fue un constante sufrimiento, ante el continuo abandono del hogar, por parte de su esposo.

Posteriormente a la muerte del General Belzú, Doña Manuela se replegó a la ciudad de Lima, y posteriormente a Buenos Aires, donde en 1892 escribió su libro La Cocina Ecléctica, y una amplia serie de creaciones literarias, que la han situado como poetisa y cuentista argentina de renombre, y precursora de las letras de ese país.

Por la posición social que alcanzó Doña Juana Manuela Gorriti Zuviría, el escritor e historiador boliviano Antonio Paredes Candia Céspedes (1924 – 2004), como un gentilicio a su famosa e importante trayectoria cultural, atribuye el origen de La Empanada Salteña a ésta señora, quien como se ve, hizo parte del núcleo familiar que la generó, y cuyo mérito principal fue difundirla en Tarija, y posteriormente en La Sede de Gobierno de Bolivia, en su condición de Primera Dama de la Nación (cargo que nunca quiso ejercer), desde donde se propagó a todo el país.

Sobre Cocina Novo Boliviana

9 Ene

novo

La Deconstrucción del fricasé no es una obra pictórica o teatral, aunque es una propuesta artística y estética. Es el nombre de una las nuevas delicias gourmet, que busca estimular al paladar local y lograr que los consumidores aprecien los productos del país.

En la muestra Novo Boliviano, 30 chefs proponen anualmente novedosos platillos según los requerimientos de la denominada “alta cocina”. Con la única exigencia de que los ingredientes sean genuinamente nacionales, 120 creaciones culinarias fueron presentadas al público paceño en la quinta versión del encuentro gastronómico, que se llevó a cabo en el Círculo Aeronáutico a principios de noviembre.

Estrenando delicias

El evento cuenta con la participación de cocineros profesionales que trabajan en restaurantes gourmet. Cada uno de ellos —ya sea en solitario o en grupo— debe ofrecer cuatro platillos. Éstos pueden ser completamente originales o alteraciones de la culinaria boliviana; pero deben estar elaborados con productos típicos de las diversas regiones del país.

Cada versión de la muestra tiene una temática o ingrediente especial. Este año, al ser el Novo Boliviano parte de los festejos del Bicentenario de la revolución juliana, los participantes debían preparar un bocado en homenaje al departamento de La Paz.

Las mesas del Círculo Aeronáutico están llenas de delicias agridulces y saladas, con fusiones de charque, quinua y chancaca. Entre los antojos ofertados sorprenden los Radioles de plato paceño con salsa de cilantro; el Cuscús de quinua; el Carpacho de llama y la ya mencionada Deconstrucción del fricasé. Un piso abajo, los productores muestran los ingredientes de estas obras de arte que hacen agua la boca.

El arte del hambre y del sabor

Las novedosas delicias son resultado de la inspiración de su creador. Pero, a diferencia de una escultura o una canción, el numen culinario surge del hambre que atormenta al cocinero. Al menos así lo considera el chef suizo del hotel Overland, Wálter Schmid. “El mejor incentivo para inventarte un plato nuevo es el hambre. Es cierto que puedes imaginarte de golpe una comida o pasarte varias horas repasando los ingredientes y sus posibles combinaciones. Pero, cuando suena la barriga, la creatividad se dispara y, por necesidad, te salen guisos espectaculares”, explica.

La cocina Novo Boliviano se enriquece cuando esos antojos incluyen insumos propios del país, como el roedor del monte jochi pintado y el coco que se produce en las tierras bajas. Con estos dos ingredientes, Schmid creó un Jochi al coco. “Se me ocurrió combinar dos alimentos muy poco conocidos en La Paz”.

Cuando el hambre no aguza el ingenio, Wálter juega con las recetas. Su colega Coral Ayoroa trabaja de la misma forma. Para esta joven cocinera la experimentación es uno de los pilares para la creación culinaria. “Repasas lo que ya sabes, analizas sus componentes y pruebas nuevas maneras de combinarlos para atraer a los clientes”, opina.

Para el chef independiente Francisco Camacho, es un proceso más científico. Sin desmerecer la inspiración —sostiene— los profesionales del horno deben estudiar los ingredientes y su “compatibilidad” antes de juntarlos. “Hay que saber bien qué sabores combinan. No es simplemente mezclar y ya, porque puede salir algo desagradable o algunos ingredientes taparían el gusto de otros. Los cocineros conocemos la teoría y tenemos que aplicarla todo el tiempo”, señala.

El resultado del estudio de Francisco es un “Agridulce de cerdo con copoazú y cerveza negra”. La idea es lograr el contraste entre el dulce del copoazú, fruto de la Amazonía, y el ácido de la cerveza negra que complemente al gusto salado del cerdo.

Una fiesta del gusto

El sabor agridulce domina este año en el Novo Boliviano. “Carne de llama con salsa de higos” y “Anticucho de surubí con chancaca” son algunos ejemplos. Camacho explica que esta tendencia parte de la “gourmetización” de la culinaria del país. “Buscamos gustos que antes no existían en nuestra comida, como frutas con carne o miel con ajíes. Para presentar nuestros platos al mundo debemos arriesgarnos”, sentencia.

Un ejemplo de ingredientes que nunca antes se han cocinado juntos es el “Jochi en coco” de Schmid. Con una sonrisa misteriosa, el chef se guarda de revelar la receta; pero asegura al incrédulo cliente que no es agridulce. “Es ácido y salado. El coco está a su vez sazonado con jengibre. Es que el coco no es un ingrediente sólo para postres”, agrega.

Otra innovación es usar alimentos andinos (achojcha, carne de llama y quinua, entre otros) para dar un renovado sabor a platos internacionales. En esta aventura, los chefs de la Casona de la Pascualita de Cochabamba y de Infocal prepararon un sushi donde la quinua reemplaza al arroz. El resultado es un bocadito exótico con un sabor familiar.

En las “deconstrucciones”, la comida cambia su forma. El plato paceño se convierte en “radioles”, una especie de canapés, donde la papa es la galleta sobre la que están los otros ingredientes. El fricasé se transforma del picante de guiso a un piqueo más sutil.

Y ya que hablamos de forma, la apariencia de la comida del Novo Boliviano entra en el reino de la escultura y la pintura. No basta que el platillo tenga buen sabor, también debe verse apetitoso y elegante. Se dice que la comida entra por los ojos, y los gourmets lo demuestran con la presentación de sus creaciones.

Inventores del horno

Verduras talladas como el Illimani, tomates que sirven de bandejas para el fricasé y bocaditos dispuestos como joyas son algunas de las presentaciones que tientan los estómagos. Otras impresionan, como el jochi de Schmid que posa enterito sobre una cama de cocos en su fuente.

Cada vez que algún gustoso acude a catar alguna de las delicias, recibe una explicación de lo que está a punto de comer. En la disertación del chef se incluyen recetas y posibles acompañamientos líquidos y sólidos.

Para terminar están los dulces. Ya sean chocolates, frutas confitadas o melcocha. Los postres ocupan lugares prominentes.

Una vez que los visitantes salen satisfechos, los cocineros ya empiezan su trabajo para el siguiente año. Durante los próximos 12 meses, los platos presentados en el Novo Boliviano 2009 serán servidos en los locales de los chefs. Mientras, estos artistas del horno continuarán descubriendo originales delicias que reinventan la sazón boliviana.

Articulo sobre cocina Novo Boliviana publicado en el siguiente sitio

http://www.adnradio.cl/noticia/renovada-sazon/20091119/nota/912337.aspx

Un Bicho Linajudo: El Cerdo

8 Ene

cerdo

Les comparto este excelente artículo de Ramón Rocha Monroy, escritor boliviano, Premio Nacional de Novela 2002. Ha publicado las novelas El run run de la calavera, Ando volando bajo, Ladies Night, La casilla vacía y Potosí 1600.  

Un bicho linajudo: el cerdo

El cerdo ibérico es lozano, rubicundo y enorme: dicen que suele llegar a los 500 kilos. Debió costarle mucho acostumbrarse a los rigores del clima andino, porque en el altiplano hay cerdos que parecen perros flacos o, como dice Pérez Alcalá, parecen cactus. Mucho se habla del caballo en el proceso de la Conquista, pero los estudiosos olvidan a ese animal gordinflón y simpático, que ha sido honrado por los pueblos celtíberos esculpiendo su imagen en los monumentos funerarios o en las encrucijadas de los caminos. En buenas cuentas, los soldados de Cortés, de Pizarro o de Valdivia conquistaron el continente a puro chicharrón y chorizo, de las crianzas que instalaron los españoles en las islas del Caribe. Quizá por eso, una provincia de Cuba se llama Matanzas, ominoso nombre que se refiere al sacrificio del cerdo y su conversión en toda suerte de embutidos. Como hay también una Bahía de Cochinos. Un buen dato que recuerda Platón, es el nombre del inventor de la morcilla, Aftónitas, a quien se le atribuye también la paternidad de los chorizos. La receta original de la morcilla, fabricada con sangre coagulada de cerdo, es la siguiente: se lavan las tripas en vinagre, se las rellena con carne de cerdo machacada en un mortero, mezclada con los sesos del animal, huevos, piñones, pimienta en grano, anís y ruda triturada en aceite. Se atan cuidadosamente los chorizos con hilo de cáñamo, se los cuece a medias en una olla de agua hirviendo, se los pincha para que no estallen, se los ahuma, y luego se los cocina en vino del Pireo mezclado con aceite. (Yum, yum). La morcilla admite la más variada concentración de aromas y sabores. En Tarija son famosas ciertas morcillas preparadas por la Zarca, que son levemente dulzonas. En Sucre tienen un ligero aroma de clavo de olor y canela. En el Beni, el relleno se mezcla con arroz. Roma vivió la apoteosis del cerdo, desde el barrio popular de la Suburra, sede de los siete pecados capitales, hasta la mesa de Trimalción, el héroe de Petronio, que ofrecía a sus invitados cerdos inmensos de cuyo vientre abierto escapaban volando cardenales y pinzones. Mucho ajo, romero, tomillo y otras especias condimentaban la cervella, embutido de sesos de cerdo y el salumi. La mortadela nació recién en la Edad Media, dicen que en Bolonia, y su nombre derivaría del mortero en el cual se machaca la carne y las especias o del murtatum, el mirto, cuyas hojas sirven para el aderezo. Curioso destino el del cerdo, de ser prueba de vieja cristianía, frente a los vecinos sospechosos de tener origen moro o judío. Allí nació la costumbre de enviar una bandeja de menudencias del animal recién sacrificado a uno u otro vecino, que se convertía en doble certificado, tanto del que donaba como del que recibía. Nadie ha encontrado explicación racional a la «porcofobia» de las religiones musulmana y judía. Creen algunos que se debe al rigor del desierto, que impide criar un bicho tan ocioso y omnívoro, pues devora todo lo que come el hombre y entonces le hace competencia. Lo cierto es que, por su carne sensual y ociosa, está asociado a la mesa del rico Epulón, no así a la del pobre Lázaro. Entre cristianos viejos, el cerdo es, pues, un animal linajudo. Así lo demuestra el Arcipreste de Hita en el Librodel Buen Amor, con la deliciosa polémica entre Don Carnal y Doña Cuaresma, terciada por los oportunos apuntes de Don Tocino. Y es prenda de adorno a la cual recurre Miguel de Cervantes para elogiar las habilidades de Aldonza Lorenzo o Dulcinea del Toboso, quien «tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de la Mancha». En Cochabamba es famoso el barrio de Cala Cala por el culto que le rinden al cerdo las mejores cocineras del lugar. Es frecuente oír de labios de estas heroicas damas que no hay animal más noble que el cerdo, porque de él se aprovecha todo, de la punta del hocico en triángulo isósceles con las orejas, hasta el pequeño rabo, que es también motivo de gula.

Y es sorprendente saber que repiten una vieja página de Plinio el Viejo, quien inventarió 50 sabores distintos en el cuerpo de este noble animal: «Ningún otro animal produce más alimentos para el conocedor que el cerdo, pues su carne presenta casi 50 sabores distintos, mientras que los otros no tienen más que uno». Hemos perdido en la memoria el arte mayor de los jamones; pero son famosos nuestros enrollados y nuestros lechones criados con malta de cebada. Hemos reinventado el fricasé, de origen francés, con abundante ají amarillo y chuños enteros, cuya mejor versión se halla, sin duda, en La Paz, aunque haya variaciones sugestivas en Cochabamba, Oruro y Sucre.

Sin embargo, el rey de los manjares de cerdo es el chicharrón, pues su presencia en la mesa define el día consagrado al Señor: el domingo. Resulta curioso, indigerible, que en la altura de La Paz, hayamos convertido el chicharrón en platillo nocturno. Hay muy buenos chicharrones nocturnos en la calle Ecuador, a cuadra y media de la Plaza España, en la Plaza de San Pedro y, por supuesto, en Las Velas. Hay otros muy buenos en Irpavi, pero son originarios de Cochabamba y de antiguo linaje calacaleño. Hoy tiene la preferencia de los conocedores la chicharronería de Doña Pola, en la Avenida América esquina Gualberto Villarroel, cuyo viejo arte del perol de cobre mereció un premio que se concede desde España. Otro chicharrón célebre es el de Doña Flora, en la avenida Simón López y, remontándonos más en el tiempo, el perol de Doña Donata, célebre en el corazón de Cala Cala. Si el chicharrón es dominguero, el enrollado y el escabeche de patitas de cerdo son manjares de San Lunes. Disputan honores en esta especialidad. La Cacha Blanca y El Phujru en el barrio de Villa Galindo y Los Duraznitos en La Chimba. Pero la oferta de este embutido tan bien condimentado es muy variada.

Hay un refrán para nosotros difícil de comprender. Dice: A cada cerdo le llega su San Martín. Es que en el Viejo Mundo, el 11 de noviembre, día del Santo, se celebra una copiosa matanza de cerdos, que son «acecinados» y «salados» para convertirlos en esa variedad increíble de formas sensuales que tienen los embutidos. La fiesta tiene como complemento la degustación del vino nuevo. Con el cerdo están relacionados santos como Antonio Abad, Blas y Leonardo, este último patrono bávaro de los cerdos. Pocas matanzas hay más ruidosas y dramáticas que la matanza del cerdo. Un viejo aragonés, Don Darío Vidal, escribió la crónica de una matanza en estos temibles términos: «Debíamos decir que quien recibía el presente, con un poco de los bocados más sabrosos del animal, reputaba de cristiano sin mácula al donante; pero en las poblaciones de conquista no se conformaban, ni se conforman ahora, en que el alarde ha perdido significación con gestos tan contenidos: hay que dar ruidoso testimonio de la condición de cristiano y, en consecuencia, sacan al cerdo de la zahúrda, lo pasean por la calle hasta la puerta de la casa, donde se ha dispuesto el banco del sacrificio, se le clava al animal un gancho en la garganta, se tira de él, porfía el bicho y se resiste, se le arrastra, grita y forcejea, se aprestan las mujeres con los barreños de la sangre, corren los hombres a sujetar al fugitivo, lo vencen, lo acuestan en el banco, gruñe aquél, resopla, gritan los hombres órdenes y advertencias jadeando, actúa el matarife o matachín como el oficiante de un extraño rito y acuden las mujeres, y el animal acuchillado se estremece y revuelve entre los hombres que forcejean, alborotando al vecindario, mientras la callecita, casi siempre estrecha y con perfume de aljama, se puebla de niños que miran mientras pueden, curiosos y aterrados, el sacrificio cruento, desgarrador y sangrante, hasta que el animal agoniza. Entonces, cuando se atreven a retirar las manos de los ojos húmedos, olvidados del trágico trance, comienza a relajarse la tensión entre las bromas de los mayores que entienden entonces mejor que nunca la contradictoria comunión de la sangre, porque el gozo de comer va aparejado siempre a la tragedia de la muerte, y tal vez para olvidarse convierten el drama sangriento, que tal vez asumen como acto purificador y catártico, en fiesta que desborda de alegría y de vida». (Gulp, como para comer puras lechugas).

Ramón Rocha Monroy

@esterucaa

Pasiones de una chica

WordPress.com News

The latest news on WordPress.com and the WordPress community.

Entre El Comal Y La Olla

Una aventura culinaria

yofumoenpipa

SOY DE LETRAS

Mientras tanto, en Santa Cruz

Notas desde la Llanura

Cocina sana con Ernest Subirana

Blog de cocina donde encontraréis recetas y recomendaciones para una vida saludable

Gustro

Gastronomic And Cultural Techniques

Gustolatino Gastronomia

Un viaje gastronómico por America Latina

Pensamientos de vida

Reflexiones para mi familia, amigos cercanos y a las personas que por casualidad, el mundo de la internet los trajo hasta acá. ¡Bienvenidos!

"YOKA" NATURALEZA, COLOR Y SABOR

Fotografias. Color, Gente , Sabor y algo más

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.